martes, 21 de abril de 2015

Malvinas: Banzai y la vergonzosa situación militar de Argentina

La Argentina enfrenta limitaciones hasta para transportar efectivos al archipiélago
Las Fuerzas Armadas carecen de la capacidad bélica que le atribuye el gobierno británico
Por Daniel Gallo  | LA NACIÓN


La base militar Mount Pleasant, en las islas Malvinas. Foto: EFE
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En un escenario de guerra insular, el bando atacante debe asegurarse de entrada el dominio del mar y del aire. En una hipótesis de esa característica, la Argentina tiene hoy la capacidad de proyectar una fuerza de ocupación sólo hasta la isla Martín García...

En concreto, nuestro país no puede siquiera llegar con militares equipados para el combate a las islas Malvinas. Eso más allá de cualquier deseo o fantasía de política doméstica. Los 650 kilómetros hacia las islas Malvinas representan una barrera infranqueable. No hay buques de desembarco ni barcos de transporte de tropas. Ni siquiera está en servicio el rompehielos Almirante Irízar como para ser usado como plataforma de logística militar, como en 1982. Esa sola situación táctica elimina cualquier otra posibilidad.




Podrá argumentarse que la Argentina tiene decidida la compra de cuatro barcos polares a Rusia. Los problemas de abastecimiento de las bases antárticas fueron evidentes hace un par de años. El alquiler permanente de dos buques rusos para las campañas de entrega de suministros en la Antártida llevaron a la conclusión de que se gastaría menos con la adquisición de barcos similares. Y en caso de completarse ese contrato, esos buques llegarán con otro gobierno en el poder.

Algo similar pasa con la demorada compra de aviones de combate. Los Mirage no sólo no pueden combatir, sino que tienen prohibido el vuelo en días nublados por reiterados problemas en su instrumental. Y la cantidad de misiles aire-aire de los A4 alcanzarían para una sola misión de cobertura aérea. La Argentina negocia la compra de un escuadrón -18 aviones, contándose los biplazas de entrenamiento y un par para canibalizar para repuestos- y ése será en dos o tres años el núcleo operativo de la Fuerza Aérea. En la guerra de 1982, se contaba con más de 120 aviones de combate de primera línea.

La Armada entonces también era una orgullosa unidad de ataque. Podía proyectar el poder naval con la presencia de un portaaviones y varias unidades de superficie que conformaban un apreciable grupo de combate.

El 1° de mayo de 1982 estuvo a minutos de medirse con la flota británica. Era la operación Banzai, en la cual las entonces nuevas corbetas aprovecharían su velocidad para meterse por el flanco británico y lanzar dos docenas de misiles Exocet. Minutos después llegaría una oleada de aviones A4Q con seis bombas de 500 kg cada uno. Luego aparecerían los Super Etendard y sus Exocet. La falta de viento demoró el despegue de los cazabombarderos embarcados y ese combate aeronaval fue anulado. Quienes estaban a punto de participar de esa operación analizaron que el posible resultado hubiese sido la destrucción mutua de las flotas.

Hoy la realidad es diferente. Hasta hace poco, los buques argentinos practicaban tiro con munición vencida de los años 50. No hay portaaviones y los vehículos anfibios de Infantería de Marina -vitales en el 2 de abril- no están disponibles, aunque se tuviese con qué llevarlos a las islas. El destructor Hércules fue reconvertido en un transporte rápido para no más de 150 infantes, y su par Santísima Trinidad se hundió amarrado en el muelle... Sin esas dos unidades navales, tampoco se tiene disponible cobertura antiaérea.



Y en las islas Malvinas los modernos Typhoon aseguran el control del aire. Durante el gobierno kirchnerista, una corbeta argentina persiguió a un pesquero chino en infracción hasta dentro del perímetro de defensa delimitado por los británicos. Un Typhoon interceptó al buque argentino, que informó de la situación y avisó que dispararía sobre el pesquero que escapaba. El piloto británico movió sus alas en saludo y se despidió con un "buena cacería". Un caso que ejemplifica que ambos lados, pese a la retórica, evitan incidentes..

7 comentarios:

  1. Anónimo08:04:00

    Impresionante vista de la base pirata..... con un certero ataque con un enjambre de planeadoras Dardo II queda en ruinas....

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  2. Anónimo11:23:00

    callese, ignorante

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    1. Anónimo18:35:00

      Y con una atómica, mucho más eficiente todavía.
      Cállese usted. Filobritánico.

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    2. Anónimo20:45:00

      Le mandamos a la Campora y en diez días no queda nada, es más barato y encima nos sacamos unos cuantos vagos.

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  3. Anónimo22:57:00

    Todo esto que se dice en las notas es mas de lo mismo. Que se hizo en nuestro país después de 1982 para rearmas a las fuerzas armadas? Si se sabia de sobra que íbamos a estar vedados con el tema armamento por muchísimos años creo que tuvimos tiempo de desarrollar nuestras propias armas. Lamentablemente los argentinos siempre nos la pasamos llorando que estos no nos dejan que los otros nos sancionan que el gobierno este es pro yanqui que tal otro esto otro....Cuando a Alemania después de la primer guerra mundial le hicieron lo mismo ellos se levantaron y desarrollaron sus propias armas. Japón otro tanto.
    Ese tipo de ejemplos hay que mirar y dejarse de llorar como hasta ahora.
    Si se sigue pensando en poder comprar armas para defenderse de estos piratas ladrones o de posibles potencias hostiles, de esta manera estamos al horno porque ellos jamas van a dejar que Argentina se ponga al día con armas.

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    1. Anónimo15:21:00

      Totalmente de acuerdo querido amigo anónimo, basta de pensar y estancarnos en excusas y ponernos en acción, algo difícil pero no imposible, esta en nosotros, y tener en cuenta que esto es un proceso y no un suceso, por ende políticas de medio y largo plazo, desarrollando tecnología y fuentes reales de trabajo genuino, en algún momento lo lograremos, no tengo dudas, espero que la vida me alcance para cuando eso pase
      Saludos
      Javier de Buenos Aires

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  4. Anónimo02:39:00

    Lo mejor que podríamos hacer es fabricar nuestras propias armas, pero siempre hay algún cipayo que cuando algo realmente bueno asoma, lo voltea para no enojar a las grandes potencias (caso Cóndor II). Hay que fijarse bien a quien le compramos las armas que, por atraso tecnológico, no podemos fabricarnos, hay que recordar lo que pasó durante la guerra de Malvinas, donde los socios de Inglaterra nos bloquearon las armas.
    Hoy en día está difícil comprar buenas armas del lado occidental, porque siempre algún componente ingles tienen, y si aun así no fuera, nos ponemos de nuevo en manos de socios de los ingleses. Si compramos chino o ruso, tenemos la falta de certeza de cadena logística a través del tiempo, sin contar los costos operacionales y el cambio de tecnología y doctrina. Es todo un tema.

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