miércoles, 3 de junio de 2015

FAA: La chancha a 30 años de su incorporación

 

A 30 años del C-130 en la FAA
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Durante la Guerra de Corea las fuerzas norteamericanas experimentaron la falta de un avión de transporte operativo en zonas de vanguardia. Exceptuando del doble cola C-119 sólo contaba con aviones comerciales adaptados para carga, propulsados por motores alternativos, inadecuados a los requerimientos y pesadas tareas de la USAF. Fue así que en Feb ‘51 las fuerzas aéreas de EE.UU. presentaron las especificaciones para la construcción de un robusto avión de transporte capaz de aterrizar y despegar en cualquier terreno en todo momento sin la necesidad de disponer de instalaciones ni equipos complejos terrestres, de llevar más de 10 000 kg de carga, 90 plazas de tropa o 60 paracaidistas con equipo completo. 
De todas las propuestas presentadas por las distintas fábricas se eligió el modelo 82 de Lockheed y el 23 Ago ‘54 piloteado por Stan Beltz y Ray Wimmer volaba por primera vez el prototipo YC-130 (matrícula 53-3396) y el 7 Abr ‘55 lo hacía la primera unidad de la serie C-130A (matricula 53-3129) La construcción de las primeras unidades preserie se realizó en Burbank (California ) y la producción seriada definitiva se efectuó en Marietta (Georgia), Estados Unidos. 
Inmediatamente surgieron pedidos de varios países y la calidad de su diseño expuso su gran capacidad de adaptación a diferentes necesidades. En la versión A al sustituir el radar de proa APS-42 por el APS-59 se le agregó el característico redomo que modificó el perfil del aparato con respecto al modelo original. El prototipo YC-130 salió de la línea de montaje propulsado por motores Allison YT-55AI de 3 250 shp y hélice tripala. Los C-130A posteriores ya tenían el motor T-56-A-1 de 3 750 shp. 

 

El GC-130 fue utilizado para control de blancos radio dirigidos, el RC-130A para tareas de reconocimiento fotográfico y relevamiento cartográfico. En el C-130B se instalaron los motores T-56-A-7 de 4 050 shp y hélices cuatripala H. Standard. El modelo JC-130B se equipó para la recuperación de las cápsulas de los satélites espías Discovery durante el descenso en paracaídas. El NC-130B fue desarrollado para estudio de la capa límite con flaps soplados y turborreactores bajo las alas y en la versión D se le agregaron depósitos auxiliares y la posibilidad de instalar cohetes JATO y esquíes. El EC-130E fue diseñado para operaciones electrónicas y el HC-130E para recuperación de tripulantes en territorio enemigo. AC-130E Gunship es el único modelo de ataque; está armado con cañones Vulcan 20 mm multitubo y cuatro Miningun M 60 de 7,62 milímetros. 
El C-130H incorporó motores T-56-A-15 de 4 910 shp. Los modelos más populares de la serie H son el KC-130H nodriza del modelo H, el JC-130 diseñado para recuperación de cápsulas, HC-130P para reabastecimiento de helicópteros, el WC-130K Mk2 para la investigación meteorológica realizado en Inglaterra por la Marshall de Cambridge. El C-130J es la última versión militar con motores Allison AE 2100 D3 de 4 600 shp y hélices de seis palas Dowty R391. Para la aviación civil se construyeron versiones con incremento en la longitud del fuselaje denominadas L-100/10/20/30. 

Su técnica 
Es un monoplano de construcción totalmente metálica cuatriturbohélice de ala alta y tren de aterrizaje triciclo retráctil. Su gran fuselaje es de planta rectangular compuesta de tres partes, la primera aloja a la cabina de mandos con una excelente visibilidad, luego el compartimiento de carga de 12,2 m de largo, 3,04 m de ancho y 2,74 m de alto para terminar en el cono trasero ligeramente aplastado con una amplia puerta que sirve de rampa de carga y transbordo de vehículos. 
 
El ala también construida en tres secciones, basada en el clásico cajón de doble larguero con depósitos integrales de combustible con capacidad de 26 000 litros. En dos depósitos subalares se agregan dos tanques de 5 100 litros cada uno. Dos tercios del borde de fuga son ocupados por grandes flaps fowler que le permiten excelente sustentación a bajas velocidades. El tren de aterrizaje estudiado para utilizar el avión en terrenos semipreparados lleva ruedas de gran diámetro. Dentro del carenado del tren de aterrizaje principal izquierdo, se encuentra la pequeña turbina auxiliar empleada como fuente de energía cuando la aeronave está en tierra. El ala alta permite el fácil desplazamiento de vehículos alrededor del avión y facilita las operaciones de carga por la compuerta de cola y puertas laterales. 

En la Argentina 
A mediados de los ‘60 la FAA estudió la posibilidad de renovar su antigua flota de aviones de transporte y en octubre de ese año se decide la compra de tres C-130E creándose el primer escuadrón de transporte aerotáctico. En Ago ‘68 viajan a la Base Stewart de la USAF, tripulación y personal de mantenimiento para ser adiestrados en este nuevo sistema de armas, quienes regresan a la I Brigada Aérea el 23 Dic del mismo año, trasladando en vuelo los primeros C-130 matriculados TC-61, 62 y 63. 
Desde su llegada al país los Hercules tomaron parte en innumerable cantidad de misiones y en toda clase de operaciones de apoyo a la comunidad, tanto a nivel nacional como también a países vecinos y especialmente en el sector antártico, posibilitando el abastecimiento de nuestras bases. Una de las operaciones más significativas se realizó en Mar ‘69 y consistió en el primer vuelo sobre el sector antártico, reconociendo hielos en la isla 25 de Mayo y en la BAM Vcom. Marambio para luego concretar el histórico primer aterrizaje del TC-61 el 11 Abr ‘70 a las 13:25 horas.



En esa fecha se habían realizado lanzamientos de repuestos en paracaídas para la usina dañada de la base Gral. Belgrano del Ejército Argentino en el continente blanco. En Abr ‘69 el TC-62 realiza apoyo meteorológico y de navegación al Twin Otter T-85 desde Río Gallegos hasta la Estación Aeronaval Petrel en el sector antártico. En Sep ‘69 el TC-61 comienza el lanzamiento de correspondencia y víveres sobre la Estación Aeronaval Petrel que luego son redistribuidos en otras bases por aviones Beaver y Twin Otter. En Jun ‘70 se realiza el rescate del jefe de la estación Almirante Brown, operación que demandó el traslado de los helicópteros Hughes H-31 y 33. En Jun ‘70 en cinco vuelos se llevan 70 toneladas. de víveres y medicamentos a Perú afectado por un terremoto. En Mar ‘71 efectúan apoyo para el traslado de los BAC Canberra desde Gran Bretaña y en Jun del mismo año se lleva el prototipo Pucará para estudios a Francia. En Dic ‘71 llegan de refuerzo al escuadrón otros tres aviones de la versión H; son los TC-64, 65 y 66. 
A fines del ‘72 y comienzos del ‘73 ejecutan la misión de transportar los Mirage M III adquiridos en Francia. El 10 Ago ‘73 por primera vez se celebró el Día de la Fuerza Aérea en la Base Vcom. Marambio con la presencia del Presidente de la Cámara de Diputados de la Nación a cargo del Poder Ejecutivo Sr. Raúl Lastiri, su esposa Norma López y la Sra. Isabel de Perón, ministros del P.E. legisladores nacionales y comandantes. La operación aniversario demandó el despliegue de varios C-130. En Dic ‘73 el TC-66 realiza el primer vuelo transpolar intercontinental, uniendo Aeroparque J. Newbery-Vcom. Marambio-Canberra (Australia) en 17:55 h de vuelo. 
En Dic ‘74 se efectúa el vuelo final de instrucción con los cadetes de la Escuela de Aviación Militar constituyéndose en el primer vuelo transpolar intercontinental a Nueva Zelanda con escala en la Antártida. En Mar ‘75 se incorporan dos aviones nuevos TC-67 y 68, se lanzan por primera vez víveres sobre las islas Orcadas del Sur y en Ago del mismo año se pierde la primera máquina por la acción de un grupo terrorista en el aeropuerto de Tucumán. En Sep ‘76 se localizan los restos del avión Neptune 2-P-103 de la Armada Argentina accidentado en la isla Livingston (Antártida). Durante el ‘77 se realizan las modificaciones a las unidades TC-61 y 63 transformándolas en el modelo H para prolongar su vida útil. En el año ‘79 se incorporan los TC-69 y 70, versión KC-130H para reabastecimiento en vuelo. 

En Malvinas 
El jueves 1o Abr ‘82 a las 17:00 h con la reunión de todos los tripulantes adscriptos al Grupo 1 de Transporte de la I Brigada Aérea se dan los detalles de una gran Operación Aerotransportada que tendría lugar en las primeras horas del día siguiente sobre el aeródromo de Puerto Argentino, en las islas Malvinas. La operación se denominó Aries 82 y comenzó con el traslado de los medios aéreos hacia Com. Rivadavia. Muy pocas tripulaciones de Hercules habían tenido contacto con las islas debido a que la zona de operaciones era habitualmente recorrida por los pilotos de F-27 y F-28 en vuelos de LADE. 
 
Un C-130 en Malvinas, en uno de los pocos vuelos que hizo este avión antes del conflicto.

El 2 Abr a las 8:45 h el TC-68, con el indicativo Litro I, fue el primer Hercules en aterrizar en Puerto Argentino para que el Grupo Eco tomaran las instalaciones del aeropuerto. Luego sería el turno de los TC-63, 64 y 65 junto con dos F-28; al terminar la recuperación se repliega parte del material quedando para operar el puente aéreo dos C-130 y dos F-28, pero al comenzar las hostilidades el Hercules era el único avión que reunía todas las condiciones para volar por más de cuatro horas a niveles que oscilaban entre los 15 y 20 metros de altura para no ser detectado en la zona de hostilidades, y la versatilidad para diferentes configuraciones sin necesitar ningún tipo de apoyo terrestre. 
En sus tres modos de entrega de abastecimiento realmente se destacó; por aterrizaje y descarga ya sea de pallets o vehículos de todo tipo u otro material rodante para descargarlo en pocos minutos y regresar evacuando heridos; la otra modalidad de descarga fue el lanzamiento aéreo de municiones y víveres; y el tercero fue el reabastecimiento de combustible con los KC-130 a escuadrillas de Skyhawk y Super Etendars. El 1o Jun el TC-63 al comando del Cap. R. Martel fue alcanzado por dos Sea Harrier del 801 Sqn. (Royal Navy) durante una misión de exploración y reconocimiento. El 13 Jun el TC-65 fue el último Hercules en despegar de Puerto Argentino con 48 heridos. 
En los 74 días del conflicto se acumularon 437 h de vuelo, se transportaron 514 efectivos, 264 heridos evacuados y 435 toneladas de carga. 

Vuelos humanitarios y misiones de paz 
Terminado el conflicto en Dic ‘82 se recibe un L-100-30 LQ-FAA luego matrículado definitivamente como LV-APW, versión de fuselaje alargado del C-130H. En el ‘84 se efectúa el reaprovisionamiento en Perú afectado por un terremoto, en el ‘87 se transporta el primer envío de apoyo a las tropas argentinas en Chipre; también se realizan misiones de ayuda humanitaria a Ecuador. En el ‘88 podemos destacar el ejercicio de confraternidad y ayuda sanitaria a Chile (SICOFA). En el ‘91 se transporta personal y carga al Golfo Pérsico. En May ‘93 se traslada el hospital de campaña y equipamiento sanitario a Mozambique (Naciones Unidas), para lo cual se realizó escala en la isla Ascensión convirtiéndose en los primeros aviones argentinos en operar desde una base británica luego de la Guerra de Malvinas. En Sep ‘92 en una ceremonia en el Aeroparque Jorge Newbery, presidida por el Primer Mandatario, Dr. Carlos S. Menem, se recibieron los dos primeros C-130B TC-58 y 59, y para fines del ‘93 y comienzo del ‘94 llegan las “chanchas” TC-56, 57 y 60. 
 
Otras misiones constituyeron el traslado y apoyo para la presentación del Pucará y Pampa en diferentes partes del mundo. En Dic ‘97 y Jun ‘98 se realizan los Ferry I y II transportando la logística de los A-4 AR hacia y desde los EE.UU. En estos treinta años de ininterrumpida labor esta noble máquina, ha expuesto en nuestro país el excelente profesionalismo de sus tripulaciones y personal de mantenimiento en todo tipo de tareas, militares o civiles honrando a cada instante al lema del Escuadrón I: “Podemos ... para que otros puedan ”. 

Aeroespacio

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