viernes, 8 de abril de 2016

Historia argentina: Charney, el bahiense màximo As argentino

 
El argentino Kenneth Charney, sentado dentro de la cabina de un Spitfire, junto con su camarada brasileño Pierre Clostermann 

KENNETH CHARNEY, PILOTO DE LA RAF 
Un héroe de la Segunda Guerra que espera ser repatriado a la ciudad
por Adrián Luciani
 


El bahiense fallecido en 1982 es el mayor as de la aviación nacido en suelo argentino. Su azarosa existencia fue rescatada del olvido por el investigador local Claudio Meunier, quien en julio venidero presentará "Nacidos con Honor", su tercer libro. 
Kenneth Charney podría haber sido uno más entre los 800 argentinos que intervinieron como voluntarios en la Fuerza Aérea británica durante la Segunda Guerra Mundial. 
Sin embargo, supo protagonizar una historia tan apasionante como heroica, aunque coronada por un final sombrío, víctima del alcohol. 
Su vida fue reconstruida por Claudio Gustavo Meunier y Oscar Rimondi, ya fallecido, en su obra "Alas de Trueno" . 
Ahora, provisto de más documentos y tras otra ardua investigación, Meunier vuelve sobre esta temática a través del libro "Nacidos con honor", que será presentado en la primera quincena de julio en la ciudad de Buenos Aires. 
--¿Qué diferencias existen entre este nuevo libro y "Alas de trueno"? 
--"Este reúne historias diferentes. En "Alas de Trueno" me habían quedado en el tintero varios veteranos de guerra, aún en vida, para entrevistar. Además, luego aparecieron otros. Entonces, tuve que hacer el trabajo con urgencia porque en ese tramo fallecieron cuatro. 
"En "Nacidos con Honor" vuelvo sobre la historia de Ken Charney, pero con mayores datos porque los archivos nacionales de Inglaterra están desclasificando información sobre la Segunda Guerra Mundial". 
--¿Charney puede ser considerado el mayor as de la aviación nacido en suelo argentino? 
--"Sí, porque derribó 12 aviones enemigos y dañó seriamente a otros 16. Lo llamaban el Caballero Negro de Malta porque estuvo en la batalla de esa isla. Allí los pilotos tenían sólo dos opciones: la muerte o sobrevivir a una experiencia tan grande que, si lo lograban, se convertían en ases. 
"Charney estuvo en Malta, una isla estratégica codiciada por Hitler, junto a un rosarino llamado Miguel Le Bas. Los dos se transformaron en unos tipos increíbles, en jefes de escuadrilla, volaron más de 200 misiones a bordo de los cazas spitfire y sobrevivieron, lo que no es un dato menor. 
"Para tener idea de su importancia histórica basta agregar que Pierre Closterman, uno de los héroes más famosos de la aviación francesa, voló bajo sus órdenes y que aportó datos para el libro mediante una carta en la que recordó emocionado a su comandante". 
--Este piloto ¿podría considerarse bahiense, pese a haber nacido en Quilmes? 
--"Sí, porque su familia se radicó en nuestra ciudad cuando él apenas tenía meses. Vivió en el Hotel Atlántico, que estaba en Brown y Colón, hasta poco más de los 13 años y luego la familia se fue a Rosario. 
"Su padre, nacido en Inglaterra, expendía combustible para la Aeroposta. Había venido muy joven a Bahía Blanca y combatió en el Ejército de su país durante la Primera Guerra Mundial, logrando se condecorado con la Cruz Militar. Luego regresó a la Argentina. 



Líder de Escuadrón Kenneth Charney, piloto argentino del Escuadrón No. 132 posando en frente de su Spitfire Mk XIVe, FF-B ser.no. RN133. La figura fue tomado en la India durante 1945.

El Escuadrón No. 132 fue transferido a la India en Diciembre de 1944. Arrivando a Bombay en Enero, se movió a Ceylán, donde comenzó a preparar para la invasión de Malaysia, pero el final de la guerra impidió que esto se realizara.

El Spitfire de Charney es usualmente observado en perfiles de colores, y esta foto provee detalles adicionales a otra fotos conocidas del RN133: la punta coloreada, probablemente azul, de la columna y las bandas blancas del teatro de operaciones en las superficies superiores e inferiores de las alas. [Claudio Meunier coll., via Raul Hrubisko]
 

El bahiense Kenneth Charney patrulló el día D junto a su escuadrón 602 de Spitfires IX las cabezas de playa, para dar cobertura aérea a los tenaces infantes que se adentraban en tierra normanda. El teniente Luis Horacio Fortín llevó sus bombarderos del escuadrón 342 "Nancy" de las Fuerzas Aéreas Francesas Libres para combatir contra los alemanes en la tierra de sus ancestros. 




--¿Qué datos pudo recabar de la infancia bahiense de Charney? 
--"Era un chico bastante travieso, de esos que hoy serían llamados hiperkinéticos. A finales de la década del '20, cuando tenía apenas 10 años, le sacó el automóvil sin permiso a su padre y fue detenido en plena avenida Alem (en aquellos años conocida como avenida de las Quintas) por exceso de velocidad". 
--¿Nunca se casó? 
--El estuvo de novio con la hija de un diplomático pero, como al terminar la guerra sufría un terrible estrés psicológico por todo lo que había vivido, ella lo dejó y Charney nunca más volvió a ver a sus hijas. Esta es una historia que su familia no me contó, me fui enterando sólo, por conocidos y pilotos amigos. 
"Después anduvo por todas partes, incluso en Pakistán, como agregado aéreo, y en 1970 la fuerza Aérea saudita lo llevó como instructor. Estaba jubilado de la RAF, pero necesitaba constantemente acción y consagró su vida al arte de la guerra". 
--¿Cómo fueron sus últimos años? 
 
--"Cuando se jubiló se fue a vivir a Andorra porque era amante del esquí, de la fotografía y de la buena música. Fue en esa época que, a raíz de tantos duros recuerdos que lo abrumaban, se volcó al alcohol. En 1982 murió de cáncer, seguramente por la radiación nuclear que contrajo en la década del '50, cuando participó de pruebas atómicas en el atolón de la isla Navidad, en el océano Pacífico. 
 
"Murió sólo, de una manera muy pobre y la familia no fue al entierro. Muchos vivían en Inglaterra y otros en la Argentina, y cuando pregunté por sus restos todos me dijeron que lo habían cremado porque en Andorra no había espacio suficiente en los cementerios". 
--¿Y les creyó? 
--"Me resultó muy sospechoso. Siempre tuve una mala espina con eso. Entonces empecé a investigar y terminé encontrando su tumba, que está en un nicho tan pobre que tiene sólo un número, el 209. 
"Averigüé en la comuna sobre ese lugar, que se llama La Massana y me dijeron que efectivamente está en un nicho y que se debe más de 2.000 euros de impuestos administrativos. Ya pedí que sus restos no sean reducidos o cremados. La idea es que no se pierdan y puedan ser traídos a Bahía Blanca. 

Adrián Luciani. 

Fuentes: 
-http://www.spitfiresite.com 
-www.lanueva.com 
La Nación

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