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miércoles, 5 de septiembre de 2012

Historia Argentina: El "atentado" a Rosas

La máquina infernal

Cuando arreciaba la lucha entre unitarios y federales, entre 1838 y1842, hubo una tentativa de asesinar al brigadier Don Juan Manuel de Rosas. En 1841 la Sociedad Real de Anticuarios del Norte (Copenhage) le mandó al cónsul de Portugal en Montevideo una caja con una colección de medallas que debía hacer llegar al gobernador de la provincia de Buenos Aires; la caja venía con una llave y una carta con las instrucciones para abrirla.

Los unitarios exiliados en Montevideo se apoderaron del envío y lo entregaron a José Rivera Indarte, quien transformó la caja de medallas en una “máquina infernal”: instaló en su interior 16 cañoncitos cargados con balas, que disparararían en todas direcciones no bien se levantara la tapa. Los complotados prepararon el envío para el Cónsul como si acabara de llegar, quien a su vez lo despachó a Buenos Aires y lo recibió Manuelita Rosas en la casona de Palermo; al día siguiente abrió la caja y al hacer girar la llave saltó la tapa, pero sin que funcionara el dispositivo que disparaba las balas.

El fracaso del atentado renovó las fiestas y las adhesiones al Restaurador de las Leyes, ahora más entusiastas que nunca. Los brindis, notas y discursos revelaban lo peligroso que habría sido matar a Rosas. Ante la eventualidad de un atentado contra el gobernador, José María Roxas y Patrón, ministro de Dorrego y de Rosas, propuso a Manuelita para reemplazar a su padre en caso de muerte súbita y violenta. Rosas le agradeció, pero con una salvedad:

“Como ustedes lo dicen, es cierto que la niña está impuesta de las asuntos de la administración y de la marcha que ellos deben seguir; pero es más cierto que lo que ustedes pretenden es nada menos que el gobierno hereditario en nuestro país, el cual ya ha aventado tres o cuatro monarquías, porque eran hereditarias”.

Inspirado por un fuerte espíritu republicano, Rosas se refería a los diversos proyectos de monarquía surgidos en años anteriores y que el país no había aceptado.


Maquina infernal enviada desde Montevideo al general Juan Manuel de Rosas en 1841.
Donacion del Museo Público Nacional el 20 de mayo de 1890. Colección Museo Histórico Nacional.

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