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martes, 17 de diciembre de 2013

Guerra del Paraguay: El cañón brasileño de 68 libras

El cañón brasileño de 68 libras

Por Rafael Mariotti

Fue la artillería de ánima lisa de mayor calibre empleada por la marina brasileña durante la guerra. No era otro que el cañón británico de 68 libras y 95 cwt (cwt significa c-weight y es una unidad de peso empleada por los ingleses para medir el peso de las piezas de artillería que equivalía a 112 libras o sea 50,8 kilos cada cwt; por lo tanto el peso del arma era de 4.826 kilos, y de acuerdo a la nomenclatura de entonces podía arrojar una bala esférica sólida de 68 libras que son 31,2 kilos).
Estos cañones aparecieron por primera vez en la flota inglesa que junto con la francesa forzó las baterías argentinas de La Vuelta de Obligado en 1845, por lo tanto representaban un cañón mucho más pesado que los empleados por los británicos en Trafalgar en 1805. Tenía un calibre de 8 pulgadas (203 mm) y fue el mayor empleado por los ingleses en piezas de ánima lisa y hierro fundido.

El interesante trabajo de ingenieros civiles americanos de 1865 “A treatise on ordnance and armor” (Tratado de artillería y blindaje) nos proporciona datos concretos de esta arma: “Cañones británicos de hierro fundido: el cañón standard de hierro fundido de Inglaterra –de hecho el cañón naval reglamentario- es el de 68 libras y 95 cwt, de 8 pulgadas de diámetro, 113,9 pulgadas de largo (2,89 metros), y un diámetro de 26,2 pulgadas en la recámara (66,5 cm). Su costo de fabricación es de unos 500 dólares.

En el asedio de Sebastopol (guerra de Crimea 1854-55), el cañón de 68 libras tuvo en su conjunto un rendimiento muy satisfactorio en los resultados y resistencia. Sólo 2 estallaron, ambos disparando en ángulos elevados, y uno de ellos luego de haber disparado 2.000 tiros. Algunos fueron desembarcados de la fragata de vapor a ruedas HMS Terrible, y dispararon tanto como 4.000 tiros, generalmente con 16 libras de pólvora (7,36 kilos) y muy rápidamente. Las otras piezas empleadas en el asedio, 911 en total, consistían en cañones de 24 y 32 libras –que tuvieron muy poco efecto contra la mampostería- obuses de 8 y 10 pulgadas y morteros de 13, 10 y 8 libras. Se sabía que en 1865 la marina había ordenado la fabricación de 100 nuevos cañones de 68 libras, teniendo en cuenta el fracaso del cañón Armstrong como arma naval. El primer acorazado inglés, el HMS Warrior, lanzado en 1860, montaba 26 cañones de 68 libras y 14 Armstrong rayados de retrocarga.

Publico imágenes del cañón de 68 con cureña en tierra, del asedio de Sebastopol en 1855 mostrando los cañones de 68 y de la cubierta del Warrior (1860) con los mismos cañones

 



Por lo tanto vemos que esta arma era notablemente bien conceptuada en la época de la batalla del Riachuelo (11/06/1865), y efectivamente, armaba a los cañoneros y corbetas de guerra que el Imperio utilizó en este combate. Por ejemplo la cañonera Araguary de 400 toneladas, construida en Inglaterra en 1857 y que tuvo participación en la batalla tenía 8 cañones de 68 libras y 2 de 32. La artillería de mayor calibre con que contaban las naves paraguayas en esa batalla era de 32 libras (arrojaban una bala esférica de 14,72 kg contra los 31,2 kilos del proyectil del 68 libras). De ahí que Thompson afirmase que las naves paraguayas enfrentaron naves y artillería infinitamente superiores en este combate fluvial.

Al inicio mismo del combate, cuando la escuadra paraguaya pasó enfrente de la brasileña, el buque paraguayo Jejuí quedó inutilizado cuando una bala de 68 le partió en 2 la caldera, también fueron hundidos 2 lanchones cada uno con un cañón de 8 pulgadas por la artillería brasileña al inicio mismo del combate.

El Tacuari escapó difícilmente: una bala de 68 le levantó las chapas de la caldera sin causarle más daño. El “Igurey” recibió una bala de 68 en una de sus calderas (se había alojado en la caldera y estaba depositada en los tubos), pero aunque moviéndose apenas, continuó navegando. Las calderas del “Salto Oriental” también fueron destrozadas y casi toda su tripulación muerta o herida. (Thompson pag. 68).

Los primeros acorazados brasileños, Tamandaré, Barroso y Río de Janeiro montaban 2 piezas de 68 libras, junto a otras Whitworth rayadas.
Los paraguayos tomaron 2 cañones de 68 libras y 4 de 32 libras de la cañonera Jequintinhonha, encallada durante la batalla del Riachuelo y abandonada por su tripulación. Más tarde fue incendiada ante la imposibilidad de rescatarla. Fue el único buque perdido en la batalla por el Brasil, contra 4 buques paraguayos hundidos.

Según Thompson, también se emplearon algunos cañones de 68 desembarcados para bombardear objetivos en tierra, junto a los Lahitte y Whitworth rayados.
Publico imagens de la cañonera brasilera Aguaray y un mapa de la fase inicial de la batalla del Riachuelo donde fue inutilizado el buque paraguayo Jejui y hundidos 2 lanchones


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