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miércoles, 16 de enero de 2019

Infantería: El equipamiento del escuadrón moderno

Conceptos básicos: armas del pelotón de infantería moderna

Armas curiosas





Un 'Squad' típico del US Army: 2 fusileros automáticos, 2 granaderos y el resto lleva carabinas M4 con visor óptico M68.

Si bien el arma principal de la infantería moderna es el fusil de asalto, existen otras categorías de armas que eventualmente se incorporan a un pelotón, uso el término 'pelotón' para referirme arbitrariamente a una fuerza de combate de entre 9 y 20 soldados. Esos diferentes tipos de armas se emplean para complementar la acción de los fusileros y dotar al grupo de cierta flexibilidad. En un pelotón cualquiera encontramos ametralladoras, fusiles de precisión, carabinas, subfusiles y fusiles ametralladores (también conocidos como ametralladoras ligeras). La utilización táctica de estos instrumentos y la cantidad de ellos que se añaden a una unidad de infantería están determinadas por la doctrina de combate y las particularidades de la misión a desempeñar, en ese aspecto cada ejército o fuerza armada tiene sus preferencias, incluso a la hora de darles nombre a estas categorías de armas, a los soldados que las portan y a los roles que cumplen en combate. La gran mayoría de películas y videojuegos, dos populares fuentes de información de nuestro tiempo, no ayudan a dilucidar la verdadera utilidad de estas herramientas ya que, por regla general, los protagonistas de las películas son capaces de desempeñar todos los roles de un pelotón de infantería usando solo una pistola y/o un cuchillo; mientras que en los videojuegos se sigue la regla de que un arma grande mata más y, por tanto, es mejor que una pequeña. Así que este artículo tratará de aclarar algunas nociones básicas sobre estas categorías de armamento y sus principales usos en el combate moderno.

Ya he escrito mucho sobre los fusiles de asalto y no voy a seguir machacando al lector con eso. Solo decir que se trata de armas individuales capaces de hacer fuego semiautomático, plenamente automático y/o en ráfagas automáticas controladas cuyo alcance efectivo ronda los 300 metros... si, si, ya sé que las miras de muchos fusiles de asalto permiten calibrarlos para hacer fuego hasta 800 metros, pero a esa distancia las balas se paran con la mano. Constituyen el armamento principal de la infantería moderna, puede verse más información en el artículo llamado StG44, AK47 y el cartucho intermedio.



El US Army es el único ejército del mundo que arma a sus fusileros con carabinas M4 en lugar de fusiles de asalto.

Llegado el siglo XIX todos los ejércitos 'modernos' habían equipado a sus tropas con armas de fuego, pero los fusiles de la época eran demasiado grandes y pesados para poder ser empleados por las tropas de caballería. Así que para ellos se crearon las carabinas que, en esencia, eran como los fusiles de la infantería pero más cortas para permitir su uso y recarga desde la cabalgadura. En nuestros días una carabina es una versión pequeña del fusil de asalto normalizado de cualquier fuerza armada. Tienen el cañón más corto y generalmente una culata abatible, plegable o telescópica para que pueda transportarse empleando el mínimo espacio posible. La mayoría de las carabinas actualmente en uso comparten sus mecanismos con los de sus hermanos mayores, los fusiles de asalto. Incluso disparan la misma munición desde los mismos cargadores pero su precisión, potencia y alcance es inferior. ¿Cómo es posible que disparando la misma munición resulten menos potentes?. La respuesta hay que buscarla en el momento del disparo, cuando los gases producidos por la deflagración de la pólvora empujan el proyectil a lo largo del cañón, acelerándolo hasta que este alcanza el exterior. En un cañón más corto el tiempo de aceleración es menor, por tanto el proyectil alcanza menor velocidad, lo que significa que no llegará tan lejos, tendrá menor poder de penetración y se desviará con más facilidad ante factores climáticos como el viento y la temperatura. La longitud del cañón también es determinante en la precisión del disparo, puesto que durante la aceleración del proyectil se le imprime una rotación longitudinal gracias a las estrías internas, cuanto más largo es el cañón más estable y uniforme es la rotación del proyectil, lo que provoca menor desviación en su trayectoria. Hoy por hoy el uso de tropas de caballería tradicional en combate ha caído en desuso, en lugar de caballos se emplean vehículos blindados que no van muy sobrados de espacio, por lo que las carabinas son tan buena opción para las tropas mecanizadas actuales como para las 'acaballadas' de antaño, también para paracaidistas y, en general, cualquier circunstancia en la que se pueda prescindir de precisión y potencia para ganar en libertad de movimiento y aligerar algo de peso.



Un subfusil HK MP5-SD6 silenciado y con mira reflexiva. Los MP5 son armas altamente precisas y configurables. 

Los subfusiles, también llamados subametralladoras, pistolas ametralladoras o, más vulgarmente, 'metralletas', son armas automáticas que disparan munición de pistola. Su pequeño tamaño y escaso retroceso resultan idóneos en el combate cercano de hasta 100 metros, especialmente recomendados para usarlos en espacios cerrados donde armas más largas resultan incómodas. A principios del siglo XX los soldados convencionales entraban en combate armados con largos y pesados fusiles de cerrojo manual con un alcance y potencia adecuados para inflingir bajas al enemigo a 700 u 800 metros... pero si tenían que asaltar una trinchera u ocupar un edificio se las veían negras y acababan usando bayonetas, cuchillos, palas y cualquier cosa que tuvieran a mano y resultara más manejable. Por eso es que se incorporaban algunos subfusiles a cada pelotón de infantería. El advenimiento del fusil de asalto convirtió en obsoleto al subfusil en primera línea. Hoy en día los subfusiles son empleados para tareas muy concretas y limitadas en el ámbito militar tales como las operaciones especiales y la custodia de personas o instalaciones importantes dentro de entornos más o menos 'tranquilos'. Los subfusiles son muy apreciados dentro de las fuerzas policiales de todo el mundo que los emplean para apoyar sus operaciones de seguridad interna, escolta y patrullajes en zonas difíciles. Eso es gracias a que su munición tiene una penetración relativamente débil y pueden ser disparados en proximidad a personal civil con cierta seguridad de que los disparos perdidos no atravesarán paredes y acabarán hiriendo a gente que no tiene nada que ver con el tiroteo. Estas pequeñas armas favorecen el disparo instintivo incluso cuando el tirador está en movimiento y la posibilidad de disparar en automático otorga buenas posibilidades de acertar a un blanco que se mueve o durante un breve tiempo de exposición como suele ocurrir en el interior de edificios. Por contra, su alcance y poder de penetración es inferior a los de cualquier fusil de asalto o carabina.


Panzer Grenadiers alemanes hacen un alto antes de seguir invadiendo Europa. En los hombros del de la izquierda puede verse una AmPV MG42, a su derecha un subfusil MP38 y a su lado un fusil K98k.

Las ametralladoras aparecieron en escena a principios del siglo XX de la mano del Sr. Hiram Stevens Maxim y su proliferación convirtió las populares cargas de infantería y caballería del siglo anterior en dantescas masacres. La ametralladora es un arma diseñada para disparar grandes cantidades de munición en un corto espacio de tiempo, usaban la misma munición que los fusiles de la época. Dado que las principales potencias militares incorporaron rápidamente las ametralladoras a sus arsenales no es de extrañar que la I Guerra Mundial acabara siendo una guerra de trincheras. Las ametralladoras de la primera mitad del siglo XX eran máquinas pesadas que requerían de varios hombres para transportarlas, montarlas y abastecerlas de munición durante el combate, pero la Alemania nazi cambió para siempre ese concepto al crear las 'ametralladoras polivalentes' (AmPV o GPMG, por sus siglas en ingés) que podían ser puestas en funcionamiento y transportadas por una dotación reducida, usualmente uno o dos hombres. La 'Blitzkrieg' requería que todas las armas, vehículos y medios auxiliares que acompañaban a los soldados les permitieran una altísima movilidad. Fue así que rediseñaron las ametralladoras para que estas armas se incorporaran a los pelotones de infantería y pudieran moverse con ellos, es en esa forma que llegaron a nuestros días. Las ametralladoras polivalentes son empleadas fundamentalmente para 'suprimir' al enemigo, la 'supresión' es la circunstancia que se da cuando uno o varios soldados son puestos bajo fuego constante, obligándoles a buscar protección y permanecer en ella hasta que el plomo deja de revolotear a su alrededor. El hecho de encontrarse bajo esa lluvia tan desagradable hace que el movimiento sea dificultoso, en el mejor de los casos; también reduce la percepción de lo que ocurre en los alrededores ya que toda la atención de aquél que está siendo suprimido se concentra en ponerse a cubierto para evitar que la ametralladora le deje como un colador. Un soldado, o grupo de soldados, que ha sido suprimido puede ser flanqueado, rodeado y separado del resto de su unidad con cierta facilidad por parte de los compañeros del ametrallador. Otra ventaja de las AmPV es que disparan munición más potente que la de los fusiles de asalto, por lo que su alcance es mayor y da cierta capacidad para neutralizar vehículos sin blindaje. Lo malo es que, para soportar el stress mecánico que sufren, todas sus piezas son reforzadas, esto aumenta considerablemente el peso total del arma si lo comparamos con el de un fusil de asalto. También resultan excesivamente voluminosas para andar correteando con ellas por el interior de una vivienda o por calles regadas de escombros.


Una ametralladora ligera RPK en manos de un soldado iraquí. Los cargadores están unidos para facilitar el cambio rápido. 

En respuesta a la dificultad de maniobrar con una AmPV en un entorno urbano y puesto que la mayor parte de los conflictos armados acaban pasando por ciudades, era lógico continuar la idea de los fusiles ametralladores de la IIGM pero adaptándolos a la era post-fusil de asalto. Antes y durante la IIGM muchos pelotones de infantería llevaban un hombre armado con un fusil automático como el BAR (EEUU), Bren (UK) o DPM (URSS) que permitían hacer ráfagas automáticas para aprovechar aquello de la 'supresión' (excepto los alemanes, que ya contaban con AmPV para ese fin). Dado que los cargadores no albergaban mucha munición y el arma se calentaba malamente, no había forma posible de que se lograra hacer fuego sostenido como con una ametralladora, pero eran muchísimo más móviles que estas. Así que la actualización de aquellos instrumentos mezcla de fusil y ametralladora dió como resultado los actuales 'fusiles ametralladores' o 'ametralladoras ligeras', el nombre varía según qué manual se lea pero sus características son siempre las mismas: disparan munición de fusil de asalto, se alimentan desde cargadores de gran capacidad y su peso, alcance y poder de penetración son intermedios entre un fusil de asalto y una AmPV.




Un tirador ruso armado con un SVD Dragunov, también lleva un lanzador antitanque... el pluriempleo ha llegado a Rusia.

La última categoría que trataré aquí es un tanto 'vidriosa', veamos... ya antes de que el fusil de asalto se convirtiera en un estándar de armamento, los pelotones de infantería tenían necesidad de eliminar blancos que se encontraran más allá del alcance de sus armas, ya fuera por un tema de distancia o de que estaban ocultos y bien parapetados. Entonces se echó mano de fusiles normales de infantería y se les 'tuneaba' para que pudieran disparar con mayor precisión que los convencionales. Entre las modificaciones practicadas se encontraban el cambio de cañón por uno más pesado que no se distorsionara tanto en el momento del disparo, el ajuste fino de los mecanismos para que produjeran menos vibraciones, la reducción en la presión necesaria para accionar el gatillo, una almohadilla en la culata y, por supuesto, una mira telescópica. Después de la IIGM, cuando el fusil de asalto redujo el alcance máximo de la infantería, la necesidad de un arma de pelotón que pudiera encargarse de blancos más allá de los 300 o 400 metros con cierta precisión se hizo patente y los ejércitos más importantes tomaron cartas en el asunto. A principios de la década de 1960 los soviéticos pusieron en servicio el primer fusil de precisión especialmente desarrollado para ser empleado por tiradores selectos dentro de cada pelotón, se le conoce como SVD Dragunov. Los EE.UU. por su parte, continuaron empleando durante mucho tiempo fusiles modificados para esas tareas, en especial los M14. Y aquí es donde viene el terreno resbaloso... esas armas ¿son fusiles de francotirador?. Personalmente creo que cualquier arma que emplee un francotirador para hacer su trabajo puede ser considerada como arma de francotirador, sin embargo estos fusiles de precisión fueron creados para ser utilizados por tiradores especializados encuadrados en un pelotón, estos soldados reciben el nombre de 'tirador selecto', 'marksman' o 'sharpshooter' (EE.UU.), 'mietkii strelok' (en ruso меткий стрелок) y a simple vista se diferencian de los francotiradores en que estos suelen operar en solitario o acompañados por otros francotiradores.

La conclusión que se desprende de toda esta cháchara es que, independientemente del mejor o peor entrenamiento que reciba un soldado, no existe un arma que valga para todo. Cada tipo de arma ha evolucionado (o ha sido diseñada ex-profeso) para ser utilizada con la mayor efectividad posible en condiciones específicas, su uso en tareas para las que no ha sido pensada suele resultar inefectivo, engorroso y peligroso para la supervivencia de quien las porta. Así que si alguien viene a preguntar '¿qué arma es mejor?' lo recomendable es pasarle un enlace a este artículo.

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