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viernes, 24 de abril de 2020

Frente del Pacífico: Asalto aerotransportado kamikaze sobre Okinawa

Okinawa 1945 – El ataque suicida Giretsu al aeródomo de Yontan





Aunque son menos conocidas, Japón también creó, en su desesperación, algunas unidades de incursores saboteadores de elite suicidas destinadas a entorpecer el despliegue de bombarderos norteamericanos en el cinturón de islas que rodeaba Japón. Eran los Giretsu Kuteitai.


Bombardero en el que llegaron los comandos japoneses

El origen de esta unidad Giretsu Kūteitai (義烈空挺隊). Su nombre “Paracaidistas heroicos” nos da una pista de su carácter de fuerza especial y siendo japoneses, os hacéis seguro una idea de lo que les hace especiales. El Imperio del Sol Naciente aunque inferior en recursos materiales, por cada kilogramo de materiales un estadounidense desplegaba 4 toneladas de suministros, les sobraban hombres sin miedo a morir...

El general de División Tominaga Kyoji decidió emplear ataques de paracaidistas por arte de miembros de la División de Paracaidistas del Ejército, Teishin Shudan (挺進集団), para destruir los bombarderos B-29 norteamericanos en sus aeródromos. La idea era o bien lanzarlos sobre los aeródromos enemigos o aterrizar con varios aviones y comenzar a destruir las aeronaves enemigas y las instalaciones sin plan de retirada posible. Lo que significaba que la muerte estaba asegurada para los heroicos paracaidistas ya que la rendición era un verdadero deshonor.
A finales de 1944 la grave situación por la que atravesaba Japón empujó a sus militares a tomar medidas desesperadas. Además de las unidades de guerreros del viento divino, se crearon también unos grupos de elite a partir de las Teishin Shudan, las unidades de elite de las fuerzas aerotransportadas del ejército. Su misión, ser depositados en aeródromos norteamericanos y destruir todos los aviones que pudieran. No había extracción posterior, se trataba de un ataque suicida.

El primer ataque Giretsu se debía llevar a cabo en el aeródromo de Aslito en Saipán a finales de 1944, donde se desplegaban los bombarderos B-29. La primera unidad Giretsu estaba formada por el capitán Okuyama y poco más de un centenar de hombres procedentes de los Teishin. Finalmente la operación fue cancelada por problemas logísticos.


El capitán Okuyama poco antes de partir para la misión

Las unidades Giretsu debían atacar en la oscuridad de la noche y serían precedidas de ataques llevados a cabo por unidades de bombardeo japonesas para dañar las pistas y crear confusión. Los aviones que transportaban a las unidades Giretsu debían aterrizar a cualquier precio y de cualquier manera, ya que al no estar prevista la evacuación de los comandos japoneses, carecía de importancia que los aviones resultasen dañados.

Tras varias intentonas posteriores en otras localizaciones que también tuvieron que ser canceladas, se presentó una nueva oportunidad con la invasión norteamericana de la isla de Okinawa. El plan fue desigando Gi-Gou, y fue aprobado el 18 de mayo de 1945. La fuerza consistía en 12 aparatos Ki-21 que transportaban a 14 comandos cada uno. De ellos, 8 debían dirigirse al aeródromo de Yontan y 4 al de Kadena. Finalmente, solo pudieron partir 8 aparatos, al quedar 4 en tierra por problemas técnicos.


Otra instantánea del Ki-21 de los comandos

El 24 de mayo de 1945 sería la noche más recordada por los norteamericanos del aeródromo de Yontan. Aproximádamente a las diez y media, tras sufrir un bombardeo llevado a cabo por unas decenas de bombarderos y cazabombarderos japoneses, un bombardero medio japonés Ki-21 (Sally) se a proximó al aeródromo a baja altitud y fue derribado por las baterías antiaéreas que lo protegían. Unos cinco minutos más tarde, otros tres aparatos japoneses intentaron aterrizar en Yontan, siendo todos derribados en sus cercanías. Finalmente, otro Ki-21 logró hacer un aterrizaje de panza en una de las pistas.


Giretsu posando para las cámaras 

Como ya vimos el capitán Okuyama del Servicio Aéreo del Ejército Imperial Japonés Dainippon Teikoku Rikugun Kōkūtai (大日本帝國陸軍航空隊) saluda a los comandos que van a embarcar en su Mitsubishi Ki-21 uno de los nueve que salieron rumbo hacia el aeródromo de Yontan, en Okinawa, para destrozar los B-29 norteamericanos desplegados en la recién tomada isla.



Gracias a las distintas posiciones de los Giretsu podemos apreciar perfectamente su equipamiento. Una de sus prendas características es la guerrera de algodón verde caqui con un sencillo esquema mimético hecho a mano en manchas verde oscuro y marrón. Estaba cerrada con cuatro botones frontales con dos bolsillos superiores y cuatro en la zona inferior siendo más grandes los laterales. Las gorras y pantalones son las ordinarias del ejercito pero están pintadas con los mismos tonos que la guerrera, y venda polainas sobre las botas de cuero marrón.


Giretsu formando filas

En cuanto a las armas van cargados hasta los dientes comparándolo con la infantería regular japonesa. Los de la izquierda llevan la bandolera tipo 2 con mayor capacidad de carga: tenía un bolsillo para cuatro granadas Tipo 99, y una cartuchera para la pistola Tipo 94, como para los cargadores del subfusil Tipo 100. De hecho esta arma poco habitual en el Ejército Imperial es el característico de esta unidad ya que les daba una gran cadencia de tiro, 800 dpm en el modelo de 1944 con cargadores de 30 balas. Para aumentar su capacidad llevaban normalmente una bolsa central en el pecho con cuatro cargadores de subfusil y de la pistola.

Volvamos a la misión, de los nueve aviones solo cinco lograron tomar tierra en el aeródromo americano. Uno de los Ki-21 denominados por los estadounidenses como “Sally” aterrizó de panza y tras deslizarse por la pista sin control salieron de él unos 12 hombres que se dirigieron rápidamente hacia las aeronaves aparcadas. Según Philip Jowet serían unos 70 hombres, teniendo en cuenta que iban 14 en cada avión más la tripulación superviviente (aunque hay fuentes que dicen que solo fue uno el aterrizo, mientras que los demás cayeron por fuego antiaéreo).

Pese a que lograron destruir más de 265.000 litros de combustible cuya inmensa bola de fuego mato a tres americanos y 18 más resultaron heridos; y destruyeron nueve aviones (tres cazas F4U Corsair, dos cuatrimotores bombarderos-patrulleros PB4Y Privateer, y cuatro transportes R4D) y dañaron 26 más, la realidad es que no lograron detener ni por un día los bombardeos sobre Japón.



Ya en el suelo, unos doce comandos paracaidistas japoneses que habían sobrevivido al impacto salieron del avión en una carga suicida. No se trataba de un ataque kamikaze al uso, sino de un giretsu o acto de heroísmo. Los soldados japoneses incendiaron 300.000 litros de combustible de aviación y volaron todo avión norteamericano que se interpuso en su camino, logrando destruir 9 de ellos (3 Corsairs, 2 PB4Y y 4 R5D) y dañando otros 29 aparatos.


Un panorámica más amplia del anterior

Tras la sorpresa inicial de los soldados estadounidenses, que perdieron esa noche a dos hombres, casi todos los japoneses fueron eliminados. Varios hombres del personal de mantenimiento del VMF (N)-542 de infantes de marina fueron heridos también en el ataque. Parece ser que hubo un único superviviente de los giretsu de Yontan, un comando japonés que logró llegar a sus propias líneas el 12 de junio, casi 19 días después del ataque.

Fuentes


GEHM por Hugo A Cañete
Historia Militar

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