sábado, 12 de septiembre de 2026

Crisis del Beagle: La IMARA asalta la isla Grande de Tierra del Fuego


El BIM 6 arriba a la Bahía Inútil y vira hacia el noroeste para apoyar el avance del BIM 5 hacia Porvenir

Crisis del Beagle de 1978 — La batalla por Tierra del Fuego

Operación terrestre argentina, defensa chilena y dimensión aérea/aeronaval


Esteban McLaren

Luego de revisar bibliografía en línea junto a los seis trabajos ya producidos por este blog nos permite completar de manera suficiente, el análisis de la situación en la isla en los momentos previos al Día D. Los trabajos previos del blog FDRA se enfocaron principamente en tres áreas: el dispositivo aeronaval argentino en Tierra del Fuego, el asalto helitransportado del sector Beagle–Cabo de Hornos y la situación real de la guerra aérea alrededor de Río Grande–Río Gallegos–Chabunco (Blog FDRA).

Seguimos con un ejercicio de historia alternativa. ¿Qué hubiese pasado si se pasaba a la acción? Argentina mantenía una ventaja cuantitativa y cualitativa general en términos de activos aéreos y terrestres. En muchas cuestiones (guerra aerotransportada y aeronaval) estaba doctrinalmente 25 años adelante de los mandos chilenos. Repasemos en 49 puntos que fuerzas se habían acumulado y que pudo haber pasado.

1. La campaña fueguina argentina: no era solamente Picton, Lennox y Nueva

La reconstrucción conjunta de las fuentes sigue apuntando a que la operación argentina tenía dos componentes distintos en Tierra del Fuego:

  • Norte y centro de la Isla Grande: ofensiva terrestre de gran escala desde el territorio argentino hacia la mitad chilena de la isla.
  • Sur del lago Fagnano–Beagle–Cabo de Hornos: operaciones anfibias, aeromóviles y navales bajo el COZI.

Esta separación resulta especialmente importante porque permite entender por qué prácticamente toda la Infantería de Marina disponible apareció en Tierra del Fuego sin que todos esos batallones fueran destinados a las islas del Beagle.

La reconstrucción más detallada encontrada para el sector norte establece:

Unidad argentinaConcentraciónObjetivo atribuido
BIM 1Bahía San Sebastián SurCerro Sombrero
BIM 2Bahía San Sebastián Norte / Estancia CullénCerro Sombrero
BIM 3Laguna Filaret / Cruz del Platasector San Sebastián
BIM 5Sur de Río Grande / Estancia María BehetyPorvenir
BIM 6Estancia San JulioBahía Inútil
BIM 7Estancia La SaraReserva
BIM 4sector Ushuaia/Fagnanooperaciones insulares

El BIM 5 concentraba la mayor parte de los vehículos blindados de la IMARA, desembarcados previamente desde el Cándido de Lasala y el Cabo San Antonio en Caleta La Misión, unos kilómetros al norte de Río Grande. La artillería pesada permanecía centralizada para apoyar los distintos esfuerzos. (Razon y Fuerza). Este ordenamiento de unidades, punto de partida y objetivo es original en su presentación.


Esto refuerza la conclusión anterior:

El esfuerzo terrestre decisivo probablemente estaba pensado alrededor del BIM 5 y el eje hacia Porvenir.

2. ¿Cuántas tropas argentinas había realmente?

Las cifras siguen siendo problemáticas. Una reconstrucción argentina citada en los debates históricos habla de más de 12.000 hombres, sumando BRIM N.º 1 —BIM 1, 2 y 3—, BIM 5, los BIM 6 y 7 creados/movilizados para la contingencia, BIAC, BIAA, comunicaciones, ingenieros, Comandos Anfibios, Prefectura/Albatros y elementos logísticos. (Razon y Fuerza)

Una publicación de la Liga Marítima de Chile eleva el total efectivo de la Infantería de Marina argentina desplegada en la Isla Grande a cerca de 14.000 hombres, describiéndola como una brigada de seis batallones. Esa cifra debe tratarse como una estimación chilena publicada, no como un parte argentino de efectivos. (Scribd)

La formulación más prudente es entonces:

La fuerza argentina terrestre/aeronaval de la Isla Grande probablemente estaba en el orden de 12.000–14.000 efectivos contando apoyos, reservas y unidades agregadas; no significa que hubiese 14.000 fusileros disponibles para el asalto inicial.

Un BIM de la época podía acercarse nominalmente a unos 900 hombres si estaba completo, pero los batallones movilizados y las unidades de apoyo tenían estructuras distintas. (Razon y Fuerza)

3. El enfrentamiento previsto, sector por sector

Aquí es donde se vuelve interesante superponer el dispositivo argentino con el chileno.

Sector norte

Argentina

BIM 1 + BIM 2

Objetivo atribuido:

Cerro Sombrero y el complejo petrolero del norte fueguino.

Chile

Principalmente elementos del Regimiento Chacabuco, trasladados desde Concepción y enviados precisamente al norte de la Isla Grande. Una reconstrucción secundaria sitúa aproximadamente 820 hombres de esa unidad alrededor de Manantiales y hacia el norte. La cifra no procede de un estado de fuerza oficial, por lo que la considero de confianza media. El hecho importante no es exactamente si eran 780, 820 o 900. 

Es que Chile había identificado correctamente el peligro:

el principal esfuerzo argentino del extremo norte chocaría con la unidad enviada específicamente para cerrar ese sector.




4. Sector San Sebastián

El BIM 3, concentrado en Bajos-Laguna Filaret/Cruz del Plata, aparece asociado con un esfuerzo hacia San Sebastián. Su misión exacta sigue siendo menos clara.

Podría haber funcionado como:

  • fuerza de penetración secundaria;
  • protección del flanco de BIM 1/2;
  • enlace entre el esfuerzo septentrional y BIM 5;
  • fijación de tropas chilenas.

No se encuentra una orden de operaciones primaria que permita decidir cuál de estas interpretaciones es correcta. Hay, sin embargo, un detalle nuevo aportado por el trabajo sobre los T-28. El 13 de agosto de 1978, una sección de Fennec que realizaba reconocimiento habría localizado del lado chileno, aproximadamente 38 km al noroeste de La Sara, una pista de campaña en San Sebastián con tropas y un C-47 chileno. (FDRA Blog) Eso significa que ambos lados estaban preparando aeródromos de dispersión casi enfrentados a través de la frontera.

5. El eje BIM 5–Porvenir: probablemente la batalla principal

El BIM 5 estaba concentrado en torno a María Behety, inmediatamente al sur de Río Grande. Su objetivo atribuido era Porvenir. Además, era la unidad que habría dispuesto del mayor componente blindado/anfibio. (Razon y Fuerza) Y este dato encaja muy bien con otro: los T-28 Fennec de la Escuela de Aviación Naval realizaban prácticas de bombardeo, cohetes y apoyo aéreo cercano específicamente en cooperación con el BIM 5. (FDRA Blog)

Por lo tanto, ya no tenemos solamente una correlación geográfica. Tenemos evidencia de adiestramiento aire-tierra conjunto BIM 5–T-28 previo a la operación. Esto convierte al BIM 5 en el candidato más fuerte a haber constituido el núcleo de la penetración profunda argentina.


Infantes del BIM 5 arriban a las afueras de Porvenir


6. ¿Qué habría encontrado el BIM 5 enfrente?

El núcleo del dispositivo chileno. El Regimiento de Infantería N.º 11 Caupolicán, al mando del coronel Oscar Vargas Guzmán, estaba desplegado aproximadamente sobre el cinturón: Tres Arroyos – Río Chico – Río Grande y cubría el sector central y meridional de la isla.


Además había recibido refuerzos de otras unidades del Ejército y de Carabineros. Por lo tanto, si el objetivo final del BIM 5 era Porvenir, difícilmente habría podido alcanzarlo mediante una simple marcha rápida. Habría tenido que romper o desbordar ese sistema defensivo.



7. Cómo eran las posiciones chilenas

Éste sigue siendo uno de los puntos más importantes del análisis. Chile llevaba meses realizando:

  • reconocimiento del terreno;
  • excavación de posiciones;
  • construcción de refugios;
  • preparación de armas automáticas;
  • emplazamiento de armas antiblindaje;
  • minado;
  • preparación de demoliciones;
  • establecimiento de puestos de observación.

No se trataba de una línea continua de fortificaciones. El enorme frente fueguino hacía eso imposible. Era más bien una defensa de sectores, puntos fuertes y vías de aproximación. Los testimonios chilenos describen posiciones profundamente excavadas porque la estepa proporcionaba muy poca cubierta natural. Y hay evidencia de puentes preparados para demolición. Por eso un avance argentino dependía muchísimo de que ingenieros, artillería y apoyo aéreo pudieran mantener el ritmo de la ofensiva.


8. Carabineros: ya no cabe duda de su utilización como fuerza combatiente

La participación de Carabineros resulta mucho más importante de lo que habitualmente se cuenta. Algo que este autor siempre tomó como sorprendente y que en Chile se mintió diciendo que iban a ser usadas como tropas de retaguardia para vigilancia, policía militar y gestión de prisioneros cuando, la misma gente de Carabineros admitieron que estaban posicionados en el mismísimo frente de combate.

La historia institucional de Carabineros señala que la Escuela de Suboficiales destinó a Tierra del Fuego 1 capitán, 12 tenientes y 600 hombres. No todos desempeñaban exactamente el mismo papel, pero una parte significativa fue integrada al dispositivo terrestre. Se conocen incluso formaciones mixtas.

Por ejemplo, el teniente de Carabineros Francisco Ilabaca recibió: 30 Carabineros + 30 soldados del Ejército para cubrir un sector defensivo.

Por eso yo los incorporaría directamente al ORBAT chileno y no como simple fuerza policial de retaguardia.


Tropas chilenas distinguibles por uniformes ligeramente diferentes sobre todo en color y el uso del fusil suizo SIG SG 510.

9. La Brigada “Coirón”

La denominación aparece en reconstrucciones posteriores para la agrupación terrestre formada en torno al Caupolicán. La composición más repetida incluye:

  • Regimiento Caupolicán
  • elementos/batallón del Regimiento Chacabuco
  • efectivos del Regimiento Maipo
  • apoyos;
  • Carabineros agregados.

Algunas fuentes secundarias calculan unos 1.900 efectivos del Ejército y aproximadamente 2.500 si se suman 600 Carabineros. No utilizaría esos 2.500 como una cifra definitiva de “defensores de la isla”, porque hubo movimientos, refuerzos y unidades con efectivos parciales. Pero proporciona una escala razonable de la fuerza terrestre chilena directamente enfrentada a la gran agrupación argentina.


Morteristas chilenos. Noten el color del casco.

10. Gráfico comparativo de efectivos

Preparé el gráfico pedido utilizando cifras publicadas, evitando inventar dotaciones donde sólo conocemos el nombre de la unidad. La comparación muestra:

FuerzaReferencia publicada
🇦🇷 IM argentina en Isla Grande + apoyos≈14.000*
🇦🇷 GT 42.2 / BIM 4 sector sur≈600–700
🇨🇱 Brigada IM chilena, teatro austral4.200
🇨🇱 Ejército / “Coirón”, Isla Grande≈1.900*
🇨🇱 Carabineros en Tierra del Fuego600
🇨🇱 Tres compañías IM directamente en islas≈600*

*Estimaciones publicadas, no estados de fuerza diarios.



La cifra chilena de 4.200 infantes de marina está muy bien documentada por la publicación de la Liga Marítima: 200 oficiales y aproximadamente 4.000 hombres, al mando del capitán de navío IM Pablo Wunderlich. Pero esos 4.200 no estaban todos enfrentando a los BIM argentinos en la Isla Grande: la brigada se repartía entre Dawson, Beagle–Nassau, posiciones insulares, reservas y elementos ofensivos. (Liga Marítima)

Por eso no deben sumarse mecánicamente las barras del gráfico. Sin embargo, es clara la superioridad numérica argentina en todos los niveles.

11. El BIM 6 y Bahía Inútil

Al BIM 6, concentrado en Estancia San Julio, se le atribuye Bahía Inútil como objetivo. (Razon y Fuerza) Esta misión cobra más sentido al incorporar la información aeronaval.


Los T-28 tenían expresamente asignadas misiones contra embarcaciones menores en Bahía Inútil, además del apoyo cercano a la Infantería de Marina. (FDRA Blog

Es decir, parece existir complementariedad:

BIM 6 terrestre → Bahía Inútil

T-28 → embarcaciones y objetivos locales en Bahía Inútil

Eso refuerza la posibilidad de que la operación buscara interferir las comunicaciones marítimas chilenas alrededor del sector.

12. BIM 7 y Estancia La Sara

El BIM 7 aparece como reserva operacional, concentrado en Estancia La Sara. (Razon y Fuerza) Y La Sara era mucho más que una estancia con tropas. Se convirtió en una verdadera base aeronaval adelantada improvisada. Su pista tenía aproximadamente 1.200 metros, y allí permanecía una división de T-28 Fennec en alerta, mientras el grueso se encontraba en Río Grande. (FDRA Blog)

La combinación: reserva terrestre + pista aérea adelantada + proximidad a los principales ejes hacía de La Sara uno de los nodos operacionales más importantes de la invasión terrestre prevista.



Infantes de marina argentinos en Tierra del Fuego

13. El sector sur: ahora podemos reconstruir mucho mejor el COZI

El artículo que aportaste sobre Andorra permite definir bastante claramente la estructura. El Comando de la Zona Naval Insular / Fuerza de Tareas 42 estaba encabezado por el contraalmirante Juan Carlos Malugani. Debajo aparecían:

AgrupaciónComandante
GT 42.1 Grupo NavalCF Ricardo Hermelo
GT 42.2 Agrupación IMCNIM Carlos Valenti
Defensa UshuaiaCCIM Jorge Sáenz
GT 42.3 Aviación Naval no embarcadaCNAV Roberto B. Moya

(FDRA Blog) Esto mejora considerablemente el ORBAT que teníamos.

14. GT 42.2: BIM 4 + Compañía Leopardo

El núcleo de la fuerza de asalto era el BIM 4.

Su comandante:

CCIM Antonio Mocellini

Segundo comandante:

TNIM Raúl A. Herrera

El artículo identifica dos compañías orgánicas:

Kaiken, al mando del TNIM Silvio Galíndez.

Jaguar, al mando del TNIM Marcos Moral.

A ellas se agregó una compañía del Ejército:

Compañía Leopardo, del orden de 124 hombres, al mando del capitán Mario Fragni, equipada además con fracciones de ametralladoras, cañones sin retroceso de 75 mm, lanzacohetes y demoliciones. (FDRA Blog)

La agrupación completa se sitúa aproximadamente entre 600 y 700 hombres, según la fuente utilizada.


Infantes de marina argentinos en Tierra del Fuego.

15. Los objetivos del BIM 4: otra cuestión donde las fuentes no coinciden

El artículo de Andorra aporta una reconstrucción mucho más fina.

Para el BIM 4 identifica originalmente:

  • Evout
  • Hornos
  • Barnevelt

mientras que la Compañía Leopardo aparece posteriormente vinculada con Deceit. (FDRA Blog)

Pero el mismo artículo también describe una reconfiguración posterior hacia un asalto sobre Nueva, precedido por reconocimiento de Buzos Tácticos, ataque aéreo y bombardeo naval. (FDRA Blog)

Por eso yo ya no escribiría:

“El plan argentino era sencillamente que BIM 4 desembarcara en Picton, Nueva y Lennox”.

La planificación parece haber sufrido cambios sucesivos de objetivos y asignaciones durante la crisis.


16. El asalto vertical desde Fagnano

Éste es uno de los aportes más interesantes de tus enlaces. El esquema recogido por FDRA plantea una primera ola que partiría desde un vivac cercano al lago Fagnano, transportada por helicópteros. Después:

Fagnano → aeródromo naval de campaña Frutilla, Bahía Aguirre → objetivos insulares

con un Beechcraft B200 naval realizando reconocimiento previo y navegación/guía del grupo. (FDRA Blog) Río Grande y diversos campos auxiliares alimentarían ese sistema.

Se mencionan:

  • lago Fagnano;
  • lago Yehuin;
  • Bahía Aguirre;
  • Puerto Español;
  • estancias;
  • incluso tramos de la Ruta Nacional 3 adaptables a operaciones aéreas. (FDRA Blog)

Esto demuestra el grado de dispersión que había alcanzado el dispositivo aeronaval.

17. Helicópteros argentinos: panorama actualizado

El artículo específico sobre helicópteros que proporcionaste señala que la Armada disponía aproximadamente de 10 SA-316 Alouette III durante la crisis. (FDRA Blog) El artículo de Andorra, sin embargo, eleva el despliegue fueguino a “al menos 12” Alouette, algunos equipables con SS.11/SS.12, además de configuraciones con armas automáticas. (FDRA Blog) Hay, por tanto, una discrepancia interna entre fuentes de la misma serie. No intentaría resolverla artificialmente.

La expresión prudente sería:

aproximadamente una decena de Alouette III, posiblemente hasta doce contando diferentes estados o asignaciones.

En Andorra estaban bajo el mando operacional del TNAV Carlos A. Espilondo. Sus tareas incluían vigilancia de Fagnano y el Beagle, alerta, apoyo y acciones contra embarcaciones. (FDRA Blog)

18. La agrupación de helicópteros pesados/medianos

Para el helidesembarco aparece una agrupación conjunta de aproximadamente nueve helicópteros medianos/grandes, con elementos de las tres fuerzas.

FDRA reconstruye:

  • Sea King navales;
  • 1–2 Puma del Ejército;
  • 7 Sikorsky S-61 de la FAA;

bajo mando unificado del CFAV Raúl Rivero. (FDRA Blog)

Los grandes helicópteros se mantendrían inicialmente en el continente y después avanzarían hacia Río Grande y los campos auxiliares antes de la misión. (FDRA Blog) Esto permite entender que el transporte de BIM 4/Leopardo no dependía exclusivamente de helicópteros de la Armada. 

Era realmente una operación conjunta.

19. Prefectura también aportaba aviación

Otro detalle que merece incorporarse al ORBAT. La Prefectura desplegó:

2 Short SC.7 Skyvan

y

2 Hughes 369HS

bajo control del COAN.

Los Skyvan operaban desde Río Grande en transporte. Los Hughes estaban en Andorra, destinados a apoyo táctico, exploración y alerta. (FDRA Blog) Al mismo tiempo, el Batallón de Infantería de Prefectura Albatros desplegó:

  • 1.ª, 2.ª y 4.ª compañías → Río Grande

  • 3.ª y 5.ª → Ushuaia

según la reconstrucción de FDRA. (FDRA Blog)

20. COAN: la estructura aérea ya puede definirse mucho mejor

El GT 42.3, Aviación Naval no embarcada, estaba bajo el CNAV Roberto B. Moya.

Comprendía:

UnidadMandoMaterial
Escuadrilla Aeronaval de HelicópterosCCAV Emilio J. Del RealSea King / Alouette
Escuadrilla Aeronaval de AtaqueCCAV Aníbal MalnattiMB-326GB
Escuela de Aviación NavalCCAV Roberto CrivelliniT-28 / T-34C
elementos de apoyoC-45, B-80, C-47, Skyvan, etc.

(FDRA Blog)

21. T-28 Fennec: ahora tenemos una reconstrucción mucho más precisa

Este es probablemente el hallazgo nuevo más valioso. A comienzos de 1978 había una división de cuatro T-28 en Río Grande. Cuando la crisis alcanzó su máximo, en noviembre, la Escuela había conseguido llevar a 19 T-28 a condición operativa. El TF Hugo Ortiz quedó al frente del grupo operacional mencionado por la fuente. (FDRA Blog)

Una división permanecía permanentemente preparada en La Sara. El resto estaba fundamentalmente en Río Grande.


 

22. Sus misiones previstas

La denominada Operación Tronador les asignaba:

  • apoyo aéreo cercano;
  • apoyo a BIM 5;
  • ataque contra embarcaciones menores;
  • operaciones en Bahía Inútil;
  • reconocimiento;
  • ataques con cohetes;
  • bombardeo;
  • y una misión particularmente audaz contra aviones FACh durante fases vulnerables de operación en Chabunco/Punta Arenas. (FDRA Blog)

La fuente incluso cuantifica algunas distancias desde La Sara:

≈185 km hasta Chabunco

≈100 km hasta Bahía Inútil

≈155 km hasta Ushuaia. (FDRA Blog)

Esto confirma que el empleo de La Sara no era meramente defensivo. Era una base adelantada para proyectar apoyo ofensivo hacia el oeste.

23. T-34C Turbo Mentor

El artículo de Andorra atribuye al componente de la Escuela alrededor de 15 T-34C. (FDRA Blog) Las reconstrucciones de la batalla aeronaval le asignan:

  • ataque ligero;
  • enlace;
  • apoyo;
  • transporte ligero/logística.

Nuestro artículo de FDRA Naval habla de más de doce disponibles en el dispositivo (FDRA Blog). No hay evidencia tan sólida como la de los T-28 que permita afirmar que quince estuvieran simultáneamente listos para combate desde una única pista.



24. MB-326GB Aermacchi

Aquí también podemos afinar. La Escuadrilla Aeronaval de Ataque, bajo el CCAV Aníbal Malnatti, integraba los MB-326GB dentro del GT 42.3 (FDRA Blog). Su misión era mucho más apropiada para:

  • interdicción;
  • ataque terrestre;
  • apoyo;
  • hostigamiento de objetivos de oportunidad.

El artículo sobre la guerra aeronaval los coloca fundamentalmente en Río Grande (FDRA Blog). Sigo manteniendo la corrección que hice antes: Río Grande en diciembre de 1978: muy bien sustentado.

MB-326 operando desde La Sara durante el momento máximo del 22/23 de diciembre: bastante menos probable.



25. La defensa antiaérea argentina de Río Grande

Otro de tus enlaces permite mejorar mucho esta sección. La Base Aeronaval Río Grande estaba protegida por el Batallón de Artillería Antiaérea de la Infantería de Marina.

Disponía de:

12 cañones Hispano-Suiza de 30 mm

y

3 lanzadores Tigercat.

Los lanzadores fueron distribuidos aproximadamente en triángulo alrededor del área vital/base y combinados con los cañones. (FDRA Blog) Pero el sistema tenía una debilidad considerable:

carecía de radar de alerta temprana y dirección de tiro remota integrada.

Se dependía de:

  • observadores del aire;
  • vigías adelantados;
  • red de alerta insular. (FDRA Blog)

26. Río Grande ya tenía un COC subterráneo

El mismo artículo señala que en la Base Aeronaval Río Grande se construyó una Central de Operaciones de Combate en un búnker. Curiosamente, esa infraestructura sería reaprovechada cuatro años después durante Malvinas. (FDRA Blog)

También se prepararon:

  • pistas en estancias;
  • refugios/protecciones para aeronaves;
  • depósitos de munición;
  • repuestos;
  • infraestructura de dispersión.

Eso confirma que en 1978 la Armada ya había aprendido una lección fundamental:

no concentrar toda su aviación en una única pista vulnerable.




27. Ushuaia estaba todavía más densamente protegida

El sistema defensivo del sector Ushuaia incluía 21 posiciones Bofors de 40 mm, además de armas de 20 mm.

La distribución recogida por FDRA era aproximadamente:

  • 7 en la península/viejo aeropuerto y Base Aeronaval;
  • 9 alrededor de Base Naval, comando, hospital, depósitos y planta YPF;
  • 3 en Monte Gallinero;
  • 2 en Almanza;
  • armas de 20 mm complementarias. (FDRA Blog)

La defensa aérea del sector sur era, por tanto, considerablemente más densa que una lectura rápida de la crisis podría sugerir.

28. ¿Cuál era la situación real de la FACh en Punta Arenas?

Nuestro artículo de FDRA Naval versión 2.0 estima que Chabunco podía disponer de sólo:

hasta 2 o 3 Hunter 

y

hasta 6 A-37. (Fdra Naval)

Pero la documentación oficial de la Fuerza Aérea de Chile, Rojo 1, ofrece una cifra mucho más alta (el doble para cada tipo de avión). Para el Ala N.º 3 – Punta Arenas/Chabunco registra:

Cazas / ataque

  • 3/6 Hawker Hunter del Grupo N.º 9, armados con Shafrir Mk.2.
  • 4/5 A-37B del Grupo N.º 4.
  • 3/4 A-37B del Grupo N.º 12.

Total:

3/6 Hunter + 7/12 A-37B = 18 reactores de combate en el dispositivo de Punta Arenas.

(Fuerza Aérea de Chile)

Una publicación oficial FACh de 2025 proporciona una cifra prácticamente idéntica —6 Hunter y 12 A-37, aunque reparte estos últimos como 8+4 en vez de 7+5—, confirmando la magnitud global. (Fuerza Aérea de Chile) Sin embargo, el mismo Comandante Matthei hablaría de una situación precaria en Chabunco y, sobre todo, de una concentración de la FACh en la base Cerro Moreno. Siendo que sólo había 9 Hunter operativos en todo Chile para diciembre de 1978, suponer que 6 (el 66%) estaban en el Sur, contradice la noción de concentración en concentración en Cerro Moreno. Prefiero creer que es al revés: 3 o 4 Hunters en Chabunco y 6 o 5 Hunters en Cerro Moreno.




29. Otros medios FACh en el sur

Rojo 1 añade:

  • 5 DHC-6 Twin Otter del Grupo N.º 6 en Base Margot.
  • 2 Bell UH-1H del Grupo N.º 3 en Base Margot.

Además:

  • Grupo de Artillería Antiaérea N.º 23;
  • Escuadrilla de Comunicaciones Electrónicas;
  • Grupo de Mantenimiento;
  • Sanidad. (Fuerza Aérea de Chile)

Eso significa que Chabunco no era simplemente “una pista con algunos Hunter estacionados”. Era un ala reforzada, aunque con serios problemas logísticos e infraestructura limitada. Nuevamente, Rojo 1 habla de una fortaleza que su Comandante en Jefe del momento no comparte de forma desconsoladora.

30. Los F-5 chilenos: no estaban en Punta Arenas

Esto también merece aclaración. Chile poseía F-5E/F, pero el núcleo estaba comprometido con otros sectores del país. No los incorporaría al ORBAT directo del Beagle como si estuvieran listos en Chabunco el 22 de diciembre. La defensa austral inmediata dependía esencialmente de:

Hunter + A-37.

Flujos de apoyo aéreo potencialmente usados en el conflicto desde cada base aérea/pista de dispersión relevante.


31. La FACh sí tenía graves problemas de disponibilidad

Esto no significa que el artículo de FDRA sobre las debilidades chilenas sea completamente erróneo. La documentación histórica chilena confirma que en agosto de 1978:

de 84 reactores de combate, sólo unos 37, alrededor del 44 %, estaban en condiciones de vuelo.

De los 26 Hunter, aproximadamente 9 estaban operativos. Los F-5 sufrieron también disponibilidades muy bajas durante parte del año. (Scribd)

Las causas incluían:

  • falta de repuestos;
  • embargo;
  • escasez de motores;
  • dificultades de mantenimiento;
  • problemas de documentación técnica.

El artículo que me pasaste enfatiza precisamente esas debilidades. (FDRA Blog)

Pero hay que distinguir:

disponibilidad nacional en agosto

de

concentración operacional en Punta Arenas en diciembre.

Chile pudo haber mejorado su situación durante esos cuatro meses y trasladó medios al sur. Pero nuevamente, ello contradice la posición de desolación de su comandante en jefe.

32. ¿Qué tenía la FAA?

Una fuerza importante. Entre los principales sistemas disponibles estaban:

  • A-4B Skyhawk
  • A-4C Skyhawk
  • Mirage IIIEA
  • F-86F Sabre
  • Canberra
  • IA-58 Pucará
  • medios de transporte y helicópteros.

El inventario reconstruido por FDRA da aproximadamente 35+12 A-4B, 12 A-4C, 16 F-86F, 9 Mirage IIIEA + 2 biplazas, 18 Pucará y 8 Canberra, aunque son existencias nacionales/unidades asignadas, no necesariamente aeronaves listas para combatir simultáneamente en Río Gallegos. (FDRA Blog) Esa distinción es fundamental.

33. Mirage IIIEA: sí participaron directamente del despliegue Beagle

La historia oficial argentina establece que:

el 18 de diciembre de 1978 el Escuadrón Mirage IIIEA desplegó a Comodoro Rivadavia para proporcionar cobertura aérea a las tropas del sur.

(Argentina)

Por tanto, la capacidad ofensiva/cobertura argentina mediante:

A-4B/A-4C + Mirage IIIEA + F-86F + Canberra/Pucará según misión, apoyados por transporte y elementos del COAN.


34. ¿Existía realmente un plan de atacar Chabunco?

Sí hay razones para considerar muy probable que Chabunco fuera un objetivo prioritario. La propia Dirección de Estudios Históricos de la FAA conserva documentación de la crisis que incluye:

  • Plan de Operaciones AUCA 78 – Base Aérea Militar Gallegos
  • Plan de Operaciones KAIKEN 78, fechado en Río Gallegos el 6 de octubre;
  • Plan de Campaña Básico CAE 78.

La documentación aparece inventariada oficialmente, aunque una parte no está digitalizada. (Argentina) Esto no confirma que existían planes específicos para la operación aérea austral pero existen otras fuentes de información. Si bien no existe una orden primaria que diga: “24–36 aviones atacarán Chabunco exactamente entre 04:00 y 06:00”, si hay declaraciones de pilotos. Más aún, en el frente central, está la declaración del futuro héroe de Malvinas Pablo Carballo (Primer Teniente en esa época) quien tenía la orden despegar con su entrenador avanzado Morane Saulnier MS-760 Paris, sin asiento eyector, a la hora H con blancos designados del otro lado de la cordillera a la altura de Mendoza. Si el MS-760 tenía orden fragmentaria, entonces todos los aviones de combate también lo tenían. 

Es altamente probable que para el primer ataque ABA (ataque contra-aéreo o Airbase Attack) contra Chabunco se buscara cantidad y variedad de medios aéreos para desactivar la base aérea como fuente de proyección aérea en el teatro. Se propone que la FAA habría intentado un golpe concentrado de baja altura contra Chabunco al amanecer, seguido por el COAN desde Río Grande/La Sara. La lógica operacional resulta plausible y el objetivo Chabunco es completamente consistente con la situación estratégica (FDRA Blog).

35. La amenaza de los Fennec sobre Chabunco sí está mejor sustentada

Mucho más interesante es el caso de los T-28. El artículo específico no sólo plantea el ataque.

Describe:

  • entrenamiento previo;
  • organización de la escuadrilla;
  • Estancia La Sara;
  • cooperación con BIM 5;
  • reconocimiento del aeródromo chileno;
  • permanencia en alerta;
  • misión asignada de atacar Hunter durante aterrizaje. (FDRA Blog)

Por tanto, esta parte sí merece un grado de confianza bastante mayor que el escenario exacto de 24–36 cazabombarderos FAA. 

36. Comparación aérea actualizada — diciembre de 1978

ComponenteMedios relevantes en el surConfianza
🇦🇷 FAAA-4B/C, Mirage IIIEA, F-86F y otros medios desplegablesAlta en tipos; incompleta en cifras locales
🇦🇷 COAN Río Grande/La Sarahasta 19 T-28 operativos; T-34C; MB-326GBAlta T-28; media cifras restantes
🇦🇷 COAN embarcadoA-4Q, Tracker, Sea King, AlouetteAlta
🇨🇱 FACh Chabunco6 Hunter + 12 A-37BMuy alta
🇨🇱 Base Margot5 Twin Otter + 2 UH-1HMuy alta
🇨🇱 F-5 en Punta Arenasninguno confirmadoAlta

(Fuerza Aérea de Chile)


37. Entonces, ¿Argentina habría tenido superioridad aérea?

Probablemente disponía de una ventaja cuantitativa y de profundidad de bases, pero ya no calificaría el resultado como automático. Argentina podía operar desde varios puntos:

  • Río Gallegos;
  • Comodoro Rivadavia;
  • Río Grande;
  • La Sara y campos auxiliares;
  • ARA 25 de Mayo.

Chile dependía mucho más de Chabunco para su combate aéreo austral. Ésa era una debilidad estratégica real. Pero 3 Hunter y 12 A-37 no son una presencia simbólica. Y el Hunter, además, disponía de Shafrir Mk.2 según la documentación FACh. (Fuerza Aérea de Chile)

Argentina habría partido con ventaja aérea operacional en el teatro austral y con mayor capacidad para concentrar masa desde varias bases, donde la destrucción de la FACh en tierra  es una hipótesis realista.


38. El ARA 25 de Mayo agregaba un tercer vector aéreo ofensivo

El componente embarcado argentino disponía de A-4Q Skyhawk. La fuente chilena de la Liga Marítima contabiliza: 

10 A-4Q, tres Tracker, tres Sea King y un Alouette de rescate dentro del Grupo Aéreo Embarcado. (Scribd)

Otras reconstrucciones hablan de ocho A-4Q efectivamente utilizables en determinados momentos. La diferencia probablemente refleja inventario versus disponibilidad operacional.

Por eso utilizaría:

8–10 A-4Q potencialmente disponibles, sujeto al estado diario de servicio.

Acá hay que aclarar algo: la función primaria de los A-4Q era atacar y dejar fuera de combate a la Escuadra chilena. Una vez cumplida esa misión, podrían ofrecer apoyo aéreo a las tropas de tierra.

39. Qué debía hacer el COAN embarcado

Los A-4Q tenían una función fundamentalmente:

  • antibuque;
  • ataque a objetivos costeros;
  • apoyo al desembarco;
  • protección limitada de la flota.

Los Tracker:

  • exploración marítima;
  • detección submarina;
  • coordinación ASW;
  • localización de unidades.

Los Neptune desde tierra ampliaban enormemente el horizonte de exploración. Nada, en cantidad ni mucho menos en calidad, existía del lado chileno. El artículo de FDRA Naval construye precisamente el escenario de una batalla aeronaval en la que esos medios interactuarían con FLOMAR y la aviación de Río Grande (Fdra Naval). Esperen este año que se publicará un informe definitivo sobre esta batalla naval.


Los Panhard VCR entraron en servicio a posteriori de la crisis de 1978.

40. Chile tampoco estaba ciego en el mar

La Armada chilena poseía aviación de patrulla y enlace. La reconstrucción chilena registra:

  • 3 P-111 en VP-1;
  • 4 CASA 212;
  • C-95;
  • C-47;
  • Cessna 337;
  • helicópteros Alouette III;
  • Bell Jet Ranger. (Scribd)

Eso daba capacidad de vigilancia y seguimiento de la flota argentina, aunque Chile no poseía un componente de ataque embarcado comparable a los A-4Q del 25 de Mayo. Asimismo, de los P-111 no se menciona un rol determinante en la exploración y reconocimiento, rol que sí se asocia a los CASA 212 operando desde el aeródromo de Zañartú (Puerto Williams).

41. El mapa aéreo-operacional que surge es notable

En términos conceptuales:

Argentina

Río Gallegos
→ FAA contra Chabunco, fuerzas terrestres y apoyo operacional.

Comodoro Rivadavia
→ Mirage IIIEA y profundidad estratégica.

Río Grande
→ COAN, MB-326, T-28, T-34, Tracker, transportes.

La Sara
→ T-28 adelantados + reserva terrestre BIM 7.

Andorra/Ushuaia/Fagnano
→ helicópteros, BIM 4, GT 42.2 y sistema insular.

ARA 25 de Mayo
→ A-4Q + Tracker + helicópteros.

Chile

Chabunco
→ Hunter + A-37.

Base Margot
→ Twin Otter + UH-1H.

Pistas de campaña fueguinas
→ dispersión/enlace.

Armada
→ patrulla y reconocimiento.

42. El verdadero peligro para la FACh no era sólo el número de aviones argentinos

Era la geometría.

Chabunco estaba expuesta simultáneamente a:

  • FAA desde el norte/noreste
  • COAN desde el este
  • potencial aviación embarcada desde el sur/Atlántico 

mientras tenía que:

  • defender Punta Arenas;
  • proporcionar apoyo terrestre;
  • vigilar el estrecho;
  • eventualmente atacar fuerzas navales;
  • proteger su propia base.

El artículo de la batalla aeronaval identifica correctamente esa sobrecarga. (FDRA Blog)


43. Objetivos argentinos

Los nombres que aparecen reiteradamente son:

  • Cerro Sombrero
  • San Sebastián
  • Porvenir
  • Bahía Inútil

y los objetivos insulares.

El Progreso para figurar en el bibliografía como hipótesis pendiente, no como objetivo confirmado.

44. Matriz revisada de enfrentamientos terrestres

EjeArgentinaChile probableObjetivo argentinoEvaluación
NorteBIM 1 + BIM 2ChacabucoCerro Sombreroimportante batalla por zona petrolera
San SebastiánBIM 3elementos adelantados/ChacabucoSan Sebastiánmisión argentina todavía poco clara
CentroBIM 5 + blindadosCaupolicán + Carabineros + refuerzosPorvenirprobable esfuerzo decisivo
Centro-surBIM 6Caupolicán/refuerzosBahía Inútilruptura/aislamiento del sector
ReservaBIM 7La Saraexplotación/refuerzo
Sur/BeagleBIM 4 + LeopardoIM chilenaislas/Cabo de Hornosanfibio + helitransportado

(Razon y Fuerza)

Nuevamente, esta presentación y ordenamiento de unidades, y enfrentamiento de es también original entre la bibliografía del tema.

45. ORBAT argentino consolidado

Isla Grande — esfuerzo terrestre

BRIM / agrupación norte

  • BIM 1
  • BIM 2
  • BIM 3
  • BIM 5
  • BIM 6
  • BIM 7
  • BIAC
  • BIAA
  • comunicaciones
  • ingenieros anfibios
  • Comandos Anfibios
  • vehículos anfibios
  • BIPNA/Albatros y otros elementos agregados.

(Razon y Fuerza)

Sector Sur / COZI

FT 42 – Malugani

GT 42.1

  • fuerzas navales;
  • lanchas rápidas/torpederas;
  • Buzos Tácticos;
  • minado;
  • Destacamento Naval de Playas.

GT 42.2

  • BIM 4;
  • Compañía Leopardo;
  • sección VAR/BIVH.

GT 42.3

  • helicópteros;
  • MB-326;
  • T-28;
  • T-34C;
  • apoyo aéreo.

(FDRA Blog)

46. ORBAT chileno consolidado — Isla Grande

Ejército

Mando general fueguino:
coronel Oscar Vargas Guzmán.

Regimiento Caupolicán
→ centro/sur: Tres Arroyos–Río Chico–Río Grande.

Regimiento/elementos Chacabuco
→ norte/Manantiales–sector fronterizo.

Elementos Maipo
→ refuerzo central según reconstrucciones secundarias.

Ingenieros
→ minas, obstáculos, demoliciones.

Artillería y apoyos
→ distintos elementos trasladados al teatro.

Carabineros

≈600 destinados a Tierra del Fuego, parte integrados directamente con el Ejército.

Infantería de Marina

Brigada austral de aproximadamente 4.200 hombres en el teatro, bajo CNIM Pablo Wunderlich, pero distribuida entre Dawson, Beagle–Nassau, islas y reservas. (Liga Marítima)

47. Mandos que ahora podemos agregar

PaísOficialFunción
🇦🇷CA Juan Carlos MaluganiCOZI / FT 42
🇦🇷CF Ricardo HermeloGT 42.1
🇦🇷CNIM Carlos ValentiGT 42.2
🇦🇷CNAV Roberto B. MoyaGT 42.3
🇦🇷CCIM Antonio MocelliniBIM 4
🇦🇷TNIM Raúl Herrera2.º BIM 4
🇦🇷Cap. EA Mario FragniCompañía Leopardo
🇦🇷CCAV Emilio del RealEsc. Aeronaval Helicópteros
🇦🇷CCAV Aníbal MalnattiEsc. Aeronaval Ataque
🇦🇷CCAV Roberto CrivelliniEscuela Aviación Naval
🇦🇷TF Hugo Ortizgrupo T-28 mencionado en Operación Tronador
🇦🇷TNAV Carlos EspilondoAlouette III en Andorra
🇨🇱Gral. Nilo Floody Buxtonmando superior austral
🇨🇱Cnel. Oscar Vargas Guzmándefensa terrestre Tierra del Fuego
🇨🇱CNIM Pablo WunderlichBrigada IM austral
🇨🇱Gral. Fernando MattheiComandante en Jefe FACh

(FDRA Blog)


48. La batalla que nunca ocurrió

Después de incorporar tus artículos, creo que el panorama se vuelve más claro. La operación argentina en la Isla Grande no parece haber sido una simple incursión fronteriza. Todo indica una campaña destinada a producir una ruptura rápida de la mitad chilena mediante varios esfuerzos paralelos:

BIM 1/2 → Cerro Sombrero

BIM 3 → San Sebastián

BIM 5 → Porvenir

BIM 6 → Bahía Inútil

BIM 7 → reserva

con artillería, blindados, ingenieros y apoyo aeronaval.

Y el nuevo dato sobre el entrenamiento de los T-28 junto al BIM 5 fortalece enormemente la hipótesis de que el eje central hacia Porvenir constituía el esfuerzo principal. (FDRA Blog

Chile, por su parte, no pretendía detener ese esfuerzo exclusivamente en la frontera. Había organizado profundidad:

Chacabuco al norte

Caupolicán en el centro

Carabineros integrados

→ minas/obstáculos/demoliciones

→ Porvenir como centro logístico y de mando.

49. Y la guerra terrestre dependería rápidamente de la guerra aérea

Aquí está probablemente la principal conclusión nueva. Si Argentina conseguía neutralizar significativamente Chabunco, los BIM obtendrían mucha mayor libertad para:

  • movimiento;
  • apoyo aéreo cercano;
  • reconocimiento;
  • helicópteros;
  • logística;
  • penetraciones profundas.

Pero si los 3/4 Hunter + 8/10 A-37 mantenían un ritmo razonable de operaciones, el escenario cambiaba. Los T-28, MB-326 y helicópteros argentinos eran extremadamente vulnerables frente a interceptores. Por eso, la batalla de Chabunco no era secundaria. Era potencialmente la llave aérea de la campaña terrestre fueguina. (Fuerza Aérea de Chile)
Y aquí entran en escena las declaraciones del Jefe máximo de la FACh: el Comandante Fernando Matthei declararía que Chabunco era un desastre a punto de estallar: 

El general Matthei reconocería años más tarde que la Fuerza Aérea chilena no estaba preparada para la guerra, con los pocos efectivos disponibles concentrados en el norte [n.a. esta afirmación descarta que Chabunco tuviera más que un puñado de aviones], ante la perspectiva de la guerra con Perú. 'La situación en la base de Punta Arenas era una verdadera pesadilla (…) Los aviones estaban a la intemperie y sin protección de ninguna especie, de manera que cualquier aparato argentino podía verlos y ametrallarlos. Pero esto no quiere decir que el resultado de la guerra estaba decidido'". (Nueva Tribuna)

Y, finalmente, el clavo en el ataúd lo determinaba la doctrina chilena vigente en ese momento: se debía evitar por cualquier motivo atacar primero. De hecho, a oficiales del ECh que boquearon coraje y pidieron atacar primero producto de la angustia y stress de la espera, se les fue retirado el armamento para evitar a toda costa que ningún lobo solitario se escapara de esta directiva. ¿Por qué evitar atacar primero? Porque ello convertiría a Chile en un país agresor, con la consecuente repulsa internacional, que derivaría en ausencia de apoyo internacional tanto diplomática como de material de defensa. Chile ya estaba sancionado para esa fecha por las violaciones a los derechos humanos y convertirse en un país agresor lo aislaría definitivamente, justificando, por otra parte, la declaración de guerra abierta por parte de Argentina con las cuestiones institucionales que ello atañe.
Con ello, la opción de un "ataque preventivo" estaba borrada del menú de opciones de los oficiales de la FACh. Para el día D, Chabunco estaba esperando un ataque argentino para reaccionar: por ello, ese ataque tenía que ser demoledor y definitivo.

Conclusión

La imagen que emerge es bastante más compleja —y más interesante— que la narración tradicional de una guerra centrada únicamente en tres islas. La Isla Grande de Tierra del Fuego estaba preparada para convertirse en un verdadero teatro terrestre. En realidad, como se menciona repetidamente, la guerra iba a ser total, en muchos frentes al mismo tiempo. Tierra del Fuego fue un escenario dejado casi exclusivamente a la Armada Argentina dentro del contexto de la Operación Tronador.

Argentina había concentrado allí una fuerza posiblemente superior a 14.000 hombres, seis BIM ofensivos, artillería, vehículos anfibios, ingenieros y fuerzas especiales, respaldados por una red aeronaval que conectaba Río Grande, La Sara, Fagnano, Andorra y campos improvisados.

Chile había construido enfrente una defensa en profundidad alrededor de Chacabuco, Caupolicán, Carabineros, refuerzos, minas y posiciones preparadas, mientras mantenía en Punta Arenas una fuerza aérea con, tal vez, 3 Hunter y 6/10 A-37, a lo sumo. Debe tenerse en cuenta, también, la limitación que enfrentaba Chile en todos esos activos productos de la sanciones comerciales que sufría desde hacía años antes de la esta operación militar (FDRA Blog). Las mismas fuentes recalcan que la concentración mayor de la FACh se había retirado a la base aérea Cerro Moreno, bien al norte, a la altura de San Juan en Argentina, esperando un ataque peruano.

Y sobre ellos operaba un tercer nivel: el COAN.

Los T-28 de La Sara, en particular, dejan de aparecer como una curiosidad histórica cuando descubrimos que se entrenaban con el BIM 5, tenían misiones de CAS, Bahía Inútil y Chabunco, y permanecían preparados a apenas 185 km de la principal base aérea chilena. (FDRA Blog) En este último caso, su función era rematar los remanentes de la FACh que hayan sobrevivido al ataque de la FAA del día D.

Por eso se puede afirmar —ahora con más fundamento— que el eje BIM 5 → Porvenir probablemente habría producido el combate terrestre más importante de la campaña.

Pero agregaría una segunda conclusión:

La suerte del avance argentino por Tierra del Fuego probablemente habría empezado a decidirse antes sobre Chabunco. No porque la FACh estuviera indefensa —sabemos ahora que tenía 9/12 reactores de combate en el sector— sino porque mantener o perder esa única gran base austral podía determinar cuánto podían hacer los T-28, MB-326, helicópteros y tropas argentinas durante las primeras jornadas.

Y hay un trabajo adicional que ahora vale especialmente la pena hacer: reconstruir un mapa operacional completo de la Isla Grande para el 22 de diciembre de 1978, con los seis BIM argentinos, posiciones Caupolicán/Chacabuco/Carabineros, objetivos, aeródromos Río Grande–La Sara–San Sebastián–Chabunco, radios de acción de T-28/A-37/Hunter y las direcciones de avance probables. Ese mapa permitiría visualizar de un vistazo prácticamente todo lo que ya logramos reconstruir documentalmente. En cualquuier caso, el lector puede conocer que este informe es de lo más completo que va a encontrar en la red sobre este frente.

¿Cuál hubiese sido el resultado final de estas operaciones? Sin dudas, ingentes bajas para ambos bandos. Como se planteó arriba, el resultado de Chabunco iba a marcar el resultado de todo el TOA: Si se anulaba la operatividad de la base aérea, la aniliquilación de la Escuadra chilena apoyando al GAE del portaaviones ARA 25 de Mayo, el avance del Ejército Argentino sobre Punta Arenas-Puerto Natales y los avances de los BIM desde la costa atlántica hacia el estrecho quedarían apoyados por diversos vectores aéreos. Posiciones fortificadas muy difíciles de sobrepasar desde el eje X e Y quedarían a merced del eje Z. Asimismo, en el escenario fueguino, las tropas argentinas casi triplicaban a las chilenas y, la calidad de las mismas, quedaría demostrada en parte cuatro años en Tumbledown: la IMARA estaba entre lo mejor de la infantería argentina. La caída de El Porvenir y Cerro Sombrero no era imposible en absoluto. Prolongado en el tiempo y avanzada la ofensiva sobre Punta Arenas, la rendición chilena era inevitable. Se puede suponer, de hecho, que si caía Porvenir, desde esas posiciones se podrían realizar la captura o ataque de Punta Arenas desde el sur, atacando la retaguardia de Cabeza de Mar. Una vez capturada la orilla sur del estrecho de Magallanes, Argentina jamás se retiraría de esas tierras, haciendo valer nuestros derechos de herencia colonial. El tratado de 1881 quedaría enterrado como un mal recuerdo.

CAE: Luego de los Blackhawks, vendrían los Chinooks

Malvinas: Buques hospital británicos en el conflicto

Barco blanco, cruces rojas. Buques hospitalarios en la Guerra de las Malvinas


Revista Militar || Alexander Mitrofánov

Durante la guerra anglo-argentina de 1982 por las Islas Malvinas, ambos beligerantes utilizaron buques hospital y medios de evacuación sanitaria para trasladar, asistir, tratar y repatriar a los heridos y enfermos.

El régimen jurídico de los buques hospital está establecido por el Segundo Convenio de Ginebra de 1949, relativo a la protección de los heridos, enfermos y náufragos de las Fuerzas Armadas en el mar. Anteriormente, la materia había sido regulada por los Convenios de Ginebra de 1906 y 1929, además del Décimo Convenio de La Haya de 1907, que extendió los principios de Ginebra a la guerra naval.

Cuando las hostilidades se desarrollan entre fuerzas terrestres y navales de las partes en conflicto, las disposiciones de este convenio se aplican solamente a las fuerzas embarcadas. Una vez en tierra, esas fuerzas quedan sujetas de inmediato al Convenio de Ginebra del 12 de agosto de 1949 para mejorar la situación de los heridos y enfermos de las Fuerzas Armadas en campaña.

Repasemos brevemente sus principales disposiciones.

Los buques hospital militares no pueden ser atacados ni capturados durante las operaciones. Deben ser respetados y protegidos en todo momento, siempre que sus nombres y características hayan sido comunicados a las partes en conflicto al menos diez días antes de su utilización.

Los buques hospital empleados por las sociedades nacionales de la Cruz Roja reciben la misma protección, siempre que hayan sido puestos bajo la autoridad de una de las partes en conflicto, con el consentimiento previo de su Gobierno y la correspondiente autorización de esa parte.

Estos buques están obligados a prestar ayuda y asistencia a los heridos, enfermos y náufragos sin distinción de nacionalidad. A su vez, los Estados beligerantes no pueden utilizarlos con propósitos militares.

Las partes en conflicto tienen derecho a controlar e inspeccionar los buques hospital. Pueden rechazar su ayuda, ordenarles que se retiren, controlar el empleo de sus equipos de radio y demás medios de comunicación e incluso retenerlos durante un máximo de siete días desde el momento de la inspección, si las circunstancias lo justifican. También pueden designar temporalmente un comisionado para verificar el cumplimiento de sus órdenes o embarcar observadores neutrales en sus propios buques hospital.

Si un buque hospital se encuentra en un puerto capturado por el enemigo, debe permitírsele abandonar ese puerto.

Los buques hospital deben estar pintados de blanco y llevar grandes cruces rojas en los costados y sobre las superficies horizontales, de manera que resulten claramente visibles tanto desde el mar como desde el aire. También deben enarbolar su bandera nacional y una bandera con la cruz roja en el palo mayor. Los países que emplean como emblema distintivo la media luna roja o el león y el sol rojos sobre fondo blanco pueden utilizar esos símbolos en lugar de la cruz roja.

Los buques hospital no pueden estar armados. Sin embargo, sus tripulaciones y el personal sanitario pueden disponer de armas ligeras para mantener el orden, actuar en defensa propia y proteger a los heridos y enfermos. Tampoco están permitidas las comunicaciones secretas o codificadas.

Un buque hospital puede perder la protección otorgada por el convenio si, además de cumplir sus funciones humanitarias, es utilizado para realizar actos perjudiciales contra el enemigo.

Los integrantes heridos, enfermos o náufragos de una fuerza beligerante que caigan en poder del enemigo serán considerados prisioneros de guerra y quedarán sujetos a las normas del derecho internacional aplicables a esa condición. La potencia captora podrá decidir, según las circunstancias, si los retiene, los envía a uno de sus puertos, a un puerto neutral o incluso a un puerto enemigo. En este último caso, los prisioneros repatriados no podrán volver a prestar servicio militar durante el resto de la guerra.

Los heridos, enfermos y náufragos desembarcados en un puerto neutral con el consentimiento de las autoridades locales deberán quedar bajo custodia de la potencia neutral, salvo acuerdo diferente entre esta y las potencias beligerantes. La retención deberá impedir, cuando así lo exija el derecho internacional, que esas personas vuelvan a participar en las hostilidades.

Los buques mercantes transformados en buques hospital no podrán destinarse a ninguna otra función durante el resto de la guerra.

La protección concedida a los buques hospital y a las enfermerías de los buques solamente puede cesar cuando sean utilizados, fuera de sus tareas humanitarias, para cometer actos perjudiciales contra el enemigo. Aun en ese caso, la protección no termina de manera automática: primero debe formularse una advertencia, conceder un plazo razonable para corregir la situación y comprobar que esa advertencia no fue atendida.

El personal médico, hospitalario y religioso de los buques hospital, al igual que sus tripulaciones, debe ser respetado y protegido. Sus integrantes no pueden ser capturados mientras presten servicio a bordo, independientemente de que en ese momento haya o no heridos y enfermos en el buque.

Las aeronaves sanitarias, destinadas exclusivamente a evacuar heridos, enfermos y náufragos o a transportar personal y material médico, tampoco pueden ser atacadas. Deben ser respetadas siempre que vuelen a las alturas, en los horarios y por las rutas expresamente acordadas entre las partes en conflicto. Salvo que exista un acuerdo previo, tienen prohibido sobrevolar territorio enemigo o territorio ocupado por el enemigo.

Al comenzar el conflicto, la Marina Real británica disponía de 425 integrantes del servicio médico, entre ellos 103 médicos, distribuidos entre los buques de la Fuerza de Tareas 317 y las embarcaciones civiles requisadas, conocidas como STUFT —Ships Taken Up From Trade—. A ellos se sumaron otros 40 médicos de la Reserva Naval convocados al servicio activo.

En ese momento, el único buque disponible en Gran Bretaña para una eventual conversión en hospital era el yate real Britannia, aunque su capacidad resultaba bastante limitada: apenas 200 camas. La posibilidad de asignarle esa función había sido contemplada desde su diseño. La licitación del 21 de agosto de 1939 establecía que «el nuevo buque debe ofrecer alojamiento adecuado para la familia real y sus invitados, pero también debe poder convertirse fácilmente en un hospital naval en caso de necesidad durante un conflicto. Esa transformación deberá realizarse no solo en el menor tiempo posible, sino también al menor costo».

HMY Britania

Por lo tanto, se decidió recurrir a la flota mercante, seleccionar un buque adecuado y transformarlo en hospital flotante. La elección recayó en el vapor de pasajeros Uganda, perteneciente a la compañía P&O.

Construido en 1952 para la British India Steam Navigation Company, el Uganda alcanzaba una velocidad de 19 nudos y originalmente podía alojar hasta 300 pasajeros en camarotes distribuidos en dos clases. Impulsado por turbinas de vapor, también disponía de cinco bodegas de carga, 708 metros cúbicos de las cuales contaban con refrigeración.



Uganda durante las operaciones en la ruta Reino Unido-África Oriental

El transatlántico cubrió hasta 1967 la ruta entre los puertos británicos y África Oriental, con escalas en Gibraltar, Nápoles, Port Said, Adén, Mombasa, Dar es Salaam, Tanga y Beira. Para entonces, el desarrollo de la aviación comercial había reducido la rentabilidad de ese servicio marítimo.

Se decidió entonces ampliar las funciones del buque y convertirlo también en barco escuela. Acompañados por sus docentes, los estudiantes viajarían a bordo para conocer la geografía y la historia de las regiones visitadas, principalmente el Mediterráneo y Escandinavia. Con ese propósito, una de las bodegas fue transformada en dormitorios con capacidad para 930 personas. El barco recibió además aire acondicionado y otras comodidades modernas.


Uganda después de la remodelación


Emblema del buque de vapor "Uganda"

La orden de requisar el buque llegó el 10 de abril, cuando el Uganda se encontraba en Alejandría. Fue desviado de inmediato hacia Nápoles, donde ya lo esperaban especialistas del Ministerio de Defensa, de P&O y del servicio médico, que trabajaban contrarreloj en los planes para convertirlo en un buque hospital con capacidad para mil pacientes.

Tras desembarcar en Nápoles a los escolares, que cantaron el himno patriótico Rule, Britannia!, y al resto de los pasajeros, el barco puso rumbo a Gibraltar. Allí, los operarios del astillero local lo transformaron en un hospital flotante en apenas 65 horas, mediante un trabajo a ritmo frenético.





Trabajos para convertir el Uganda en un buque hospital.


El Uganda en Gibraltar durante su conversión en buque hospital.

El buque fue equipado con una sala de emergencias, quirófano, unidad de reanimación, sector para quemados, terapia intensiva, laboratorios, morgue, equipos de rayos X y otras instalaciones médicas. También se incorporaron baños y sanitarios adicionales para los pacientes. Desde el Reino Unido llegaron por vía aérea 90 toneladas de medicamentos y equipamiento médico, además de un hospital móvil con capacidad para 250 camas.



Departamento de Admisiones


Sala de operaciones


Unidad de cuidados intensivos

En la popa se construyó una pista de aterrizaje con capacidad para los helicópteros más pesados; el buque recibió un sistema RAS (Reabastecimiento en el Mar) para la transferencia de carga líquida mediante el método transversal, un sistema de comunicación por satélite y dos unidades adicionales de desalinización por ósmosis inversa.


La pista de aterrizaje en la popa del Uganda


Un helicóptero Chinook aterriza en la pista de aterrizaje de Uganda.


Una planta desalinizadora de ósmosis inversa. Durante el tiempo que el Uganda prestó servicio como buque hospital, dos de estas plantas produjeron 6182 toneladas de agua potable a partir de 10750 toneladas de agua residual.


Los buques HMHS Uganda y HMS Hydra reciben carga líquida del buque cisterna RFA Olmeda mientras navegan, utilizando el método de haz mediante el sistema RAS.

El número de personal médico a bordo ascendía a 135. Por primera vez desde la Guerra de Corea, 39 miembros del Servicio de Enfermería de la Marina Real Reina Alexandra (QARNNS) se encontraban en alta mar.


personal médico de Uganda


Emblema del Servicio Real de Enfermería Naval de la Reina Alexandra


Enfermeras de QARNNS a bordo del Uganda


Las enfermeras de QARNNS reciben formación en el quirófano.

También subió a bordo una banda de música de la Infantería de Marina compuesta por 24 miembros. Su tarea consistía en transportar a los heridos desde la pista de aterrizaje de helicópteros hasta las unidades médicas y, además, en prestar servicios de enfermería, para lo cual habían recibido la formación necesaria. En su tiempo libre, los músicos ofrecían conciertos para los pacientes y el personal médico.


Miembros de la banda de los Royal Marines transportan a un hombre herido en una camilla.

El 19 de abril, el HMHS Uganda (HMHS — Buque Hospital de Su Majestad) zarpó de Gibraltar y, tras reabastecerse en Freetown y la Isla Ascensión (donde se le entregó equipo médico adicional por vía aérea), llegó al Centro de la Cruz Roja el 11 de mayo. Esta zona, de 20 millas náuticas de diámetro, se ubicaba a 45 millas al norte de las Malvinas y, según un acuerdo entre los gobiernos del Reino Unido y Argentina, los buques hospitalarios de ambas partes en conflicto podían atracar allí con seguridad. Todos estos buques eran inspeccionados periódicamente por representantes de la Cruz Roja Internacional.


Representantes de la Cruz Roja Internacional llegaron a bordo del buque hospital argentino ARA Almirante Irizar para realizar una inspección.


HMHS Uganda


El HMS Uganda, con el portaaviones HMS Hermes al fondo.

Los primeros pacientes del Uganda el 12 de mayo fueron miembros de la tripulación heridos y quemados del destructor HMS Sheffield, que fue alcanzado por el cohete Exocet argentino el 4 de mayo.

El 14 de mayo, el buque ambulancia HMS Hecla (A133) llegó al puesto de la Cruz Roja, y el 19 de mayo se le unieron sus buques gemelos, el HMS Hydra (A144) y el HMS Herald (H138). Estos buques de 2800 toneladas, antiguos buques oceanográficos e hidrográficos de la Armada, fueron convertidos rápidamente en transportes ambulancia de acuerdo con el Convenio de Ginebra. Cada buque podía albergar hasta 100 heridos. Durante el viaje, 50 miembros de la tripulación, supervisados ​​por los médicos del buque, recibieron capacitación en atención de heridos. Una ventaja clave de estos buques era su helipuerto, pista de aterrizaje y hangar a bordo, y durante la conversión, también fueron equipados con un sistema RAS.


Buque ambulancia HMS Hecla


HMHS Uganda, apodada "Madre Gallina", acompañada de sus "pollitos", la ambulancia transporta a los buques HMS Hecla, HMS Hydra y HMS Herald.

Las ambulancias tenían la misión de trasladar a los heridos y enfermos a Uganda, proporcionándoles primeros auxilios si era necesario. Los pacientes que se recuperaban o se estabilizaban a bordo del buque hospital eran transportados a Montevideo, Uruguay, para ser evacuados a su país de origen mediante aviones medicalizados VC10, ya que su participación en combate estaba prohibida por el Convenio de Ginebra. Así, el HMS Hydra transportó 251 pacientes a Montevideo en cuatro viajes, y el HMS Herald 163 en dos. Cada viaje duraba aproximadamente cuatro días.


El HMS Hydra junto al HMHS Uganda


Uno de los 80 soldados heridos que están siendo trasladados del HMHS Uganda al HMS Hydra.


Un avión ambulancia VC10 de la Real Fuerza Aérea

Tras el desembarco de las tropas británicas en la isla de Falkland Oriental el 21 de mayo, quedó claro que la asistencia inmediata a los heridos requería estar lo más cerca posible del campo de batalla y de los hospitales de campaña. Por lo tanto, durante el día, el Uganda se dirigió a Grantham Sound y, por la noche, para evitar el barco brillantemente iluminado que servía de referencia para los pilotos argentinos, regresó al puesto de la Cruz Roja.


Uganda en William Sound, Islas Malvinas Orientales


Mapa de las Islas Malvinas

Tras la rendición argentina el 14 de junio, solo dos buques británicos con cruces rojas permanecieron en las Malvinas: el HMHS Uganda y el HMS Hydra. El 18 de julio se instaló un hospital de campaña totalmente equipado en tierra, y el Uganda se convirtió en un transporte de tropas para la repatriación de los militares a su país. El 9 de agosto, el buque llegó a Southampton, tras haber recorrido 22.709 millas en 113 días.


El HMS Hecla regresa a Devonport.


Reunión de Uganda en Southampton

Durante ese período, el hospital flotante atendió a 730 pacientes, entre ellos 150 argentinos, y realizó 554 intervenciones quirúrgicas. Un total de 666 pacientes, equivalentes al 91%, habían resultado heridos directamente en combate. Por lo general, ingresaban entre 40 y 70 personas por día, aunque en una oportunidad los helicópteros trasladaron a 159 heridos en apenas cuatro horas. En algunos momentos hubo más de 300 pacientes internados simultáneamente.

La situación más crítica se produjo después del ataque aéreo argentino contra el buque de desembarco RFA Sir Galahad. En solo tres horas fueron trasladados al Uganda 179 heridos, 83 de ellos con quemaduras de distinta gravedad. Durante toda la campaña, únicamente tres pacientes murieron a bordo del buque hospital.



En la imagen se ve a miembros de la Guardia Galesa que sufrieron quemaduras en el buque de desembarco RFA Sir Galahed, en la unidad de quemados del hospital de Uganda.


Una enfermera del QARNNS atiende a los soldados heridos del 3.er Batallón del Regimiento de Paracaidistas.

Los helicópteros realizaron 1063 aterrizajes y transportaron a 3111 personas, entre ellas argentinos que fueron trasladados a sus buques hospital en cuatro casos.


Un helicóptero ambulancia aterriza en una pista de aterrizaje ugandesa.

Durante todo el conflicto, el personal de los hospitales militares de las partes beligerantes mantuvo estrechos contactos comerciales, intercambiando pacientes y medicamentos de primera necesidad, etc.


Un helicóptero ambulancia argentino aterriza en una pista de aterrizaje ugandesa.


Prisioneros de guerra argentinos heridos, atendidos a bordo del Uganda, esperan ser trasladados a un buque hospital argentino.


El médico argentino Pascual Pellicari entre sus colegas británicos a bordo del Uganda

El HMS Hydra permaneció en las Malvinas hasta fines de agosto y visitó asentamientos alejados cuyos habitantes no habían recibido atención médica desde el inicio del conflicto. Hasta entonces, esa asistencia era prestada por los servicios aéreos locales, pero sus medios habían quedado destruidos durante los combates. El buque ambulancia regresó a Gran Bretaña recién el 24 de septiembre, después de recorrer más de 28.000 millas en cuatro meses.



Nicci Pugh, veterana de la Guerra de las Malvinas y antigua enfermera de quirófano del USS Uganda, aparece entre los oficiales del QARNNS durante la presentación de su libro "White Ship Red Crosses: A Nursing Memoir of the Falklands War" (2022).