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sábado, 12 de septiembre de 2026

Crisis del Beagle: La IMARA asalta la isla Grande de Tierra del Fuego


El BIM 6 arriba a la Bahía Inútil y vira hacia el noroeste para apoyar el avance del BIM 5 hacia Porvenir

Crisis del Beagle de 1978 — La batalla por Tierra del Fuego

Operación terrestre argentina, defensa chilena y dimensión aérea/aeronaval


Esteban McLaren

Luego de revisar bibliografía en línea junto a los seis trabajos ya producidos por este blog nos permite completar de manera suficiente, el análisis de la situación en la isla en los momentos previos al Día D. Los trabajos previos del blog FDRA se enfocaron principamente en tres áreas: el dispositivo aeronaval argentino en Tierra del Fuego, el asalto helitransportado del sector Beagle–Cabo de Hornos y la situación real de la guerra aérea alrededor de Río Grande–Río Gallegos–Chabunco (Blog FDRA).

Seguimos con un ejercicio de historia alternativa. ¿Qué hubiese pasado si se pasaba a la acción? Argentina mantenía una ventaja cuantitativa y cualitativa general en términos de activos aéreos y terrestres. En muchas cuestiones (guerra aerotransportada y aeronaval) estaba doctrinalmente 25 años adelante de los mandos chilenos. Repasemos en 49 puntos que fuerzas se habían acumulado y que pudo haber pasado.

1. La campaña fueguina argentina: no era solamente Picton, Lennox y Nueva

La reconstrucción conjunta de las fuentes sigue apuntando a que la operación argentina tenía dos componentes distintos en Tierra del Fuego:

  • Norte y centro de la Isla Grande: ofensiva terrestre de gran escala desde el territorio argentino hacia la mitad chilena de la isla.
  • Sur del lago Fagnano–Beagle–Cabo de Hornos: operaciones anfibias, aeromóviles y navales bajo el COZI.

Esta separación resulta especialmente importante porque permite entender por qué prácticamente toda la Infantería de Marina disponible apareció en Tierra del Fuego sin que todos esos batallones fueran destinados a las islas del Beagle.

La reconstrucción más detallada encontrada para el sector norte establece:

Unidad argentinaConcentraciónObjetivo atribuido
BIM 1Bahía San Sebastián SurCerro Sombrero
BIM 2Bahía San Sebastián Norte / Estancia CullénCerro Sombrero
BIM 3Laguna Filaret / Cruz del Platasector San Sebastián
BIM 5Sur de Río Grande / Estancia María BehetyPorvenir
BIM 6Estancia San JulioBahía Inútil
BIM 7Estancia La SaraReserva
BIM 4sector Ushuaia/Fagnanooperaciones insulares

El BIM 5 concentraba la mayor parte de los vehículos blindados de la IMARA, desembarcados previamente desde el Cándido de Lasala y el Cabo San Antonio en Caleta La Misión, unos kilómetros al norte de Río Grande. La artillería pesada permanecía centralizada para apoyar los distintos esfuerzos. (Razon y Fuerza). Este ordenamiento de unidades, punto de partida y objetivo es original en su presentación.


Esto refuerza la conclusión anterior:

El esfuerzo terrestre decisivo probablemente estaba pensado alrededor del BIM 5 y el eje hacia Porvenir.

2. ¿Cuántas tropas argentinas había realmente?

Las cifras siguen siendo problemáticas. Una reconstrucción argentina citada en los debates históricos habla de más de 12.000 hombres, sumando BRIM N.º 1 —BIM 1, 2 y 3—, BIM 5, los BIM 6 y 7 creados/movilizados para la contingencia, BIAC, BIAA, comunicaciones, ingenieros, Comandos Anfibios, Prefectura/Albatros y elementos logísticos. (Razon y Fuerza)

Una publicación de la Liga Marítima de Chile eleva el total efectivo de la Infantería de Marina argentina desplegada en la Isla Grande a cerca de 14.000 hombres, describiéndola como una brigada de seis batallones. Esa cifra debe tratarse como una estimación chilena publicada, no como un parte argentino de efectivos. (Scribd)

La formulación más prudente es entonces:

La fuerza argentina terrestre/aeronaval de la Isla Grande probablemente estaba en el orden de 12.000–14.000 efectivos contando apoyos, reservas y unidades agregadas; no significa que hubiese 14.000 fusileros disponibles para el asalto inicial.

Un BIM de la época podía acercarse nominalmente a unos 900 hombres si estaba completo, pero los batallones movilizados y las unidades de apoyo tenían estructuras distintas. (Razon y Fuerza)

3. El enfrentamiento previsto, sector por sector

Aquí es donde se vuelve interesante superponer el dispositivo argentino con el chileno.

Sector norte

Argentina

BIM 1 + BIM 2

Objetivo atribuido:

Cerro Sombrero y el complejo petrolero del norte fueguino.

Chile

Principalmente elementos del Regimiento Chacabuco, trasladados desde Concepción y enviados precisamente al norte de la Isla Grande. Una reconstrucción secundaria sitúa aproximadamente 820 hombres de esa unidad alrededor de Manantiales y hacia el norte. La cifra no procede de un estado de fuerza oficial, por lo que la considero de confianza media. El hecho importante no es exactamente si eran 780, 820 o 900. 

Es que Chile había identificado correctamente el peligro:

el principal esfuerzo argentino del extremo norte chocaría con la unidad enviada específicamente para cerrar ese sector.




4. Sector San Sebastián

El BIM 3, concentrado en Bajos-Laguna Filaret/Cruz del Plata, aparece asociado con un esfuerzo hacia San Sebastián. Su misión exacta sigue siendo menos clara.

Podría haber funcionado como:

  • fuerza de penetración secundaria;
  • protección del flanco de BIM 1/2;
  • enlace entre el esfuerzo septentrional y BIM 5;
  • fijación de tropas chilenas.

No se encuentra una orden de operaciones primaria que permita decidir cuál de estas interpretaciones es correcta. Hay, sin embargo, un detalle nuevo aportado por el trabajo sobre los T-28. El 13 de agosto de 1978, una sección de Fennec que realizaba reconocimiento habría localizado del lado chileno, aproximadamente 38 km al noroeste de La Sara, una pista de campaña en San Sebastián con tropas y un C-47 chileno. (FDRA Blog) Eso significa que ambos lados estaban preparando aeródromos de dispersión casi enfrentados a través de la frontera.

5. El eje BIM 5–Porvenir: probablemente la batalla principal

El BIM 5 estaba concentrado en torno a María Behety, inmediatamente al sur de Río Grande. Su objetivo atribuido era Porvenir. Además, era la unidad que habría dispuesto del mayor componente blindado/anfibio. (Razon y Fuerza) Y este dato encaja muy bien con otro: los T-28 Fennec de la Escuela de Aviación Naval realizaban prácticas de bombardeo, cohetes y apoyo aéreo cercano específicamente en cooperación con el BIM 5. (FDRA Blog)

Por lo tanto, ya no tenemos solamente una correlación geográfica. Tenemos evidencia de adiestramiento aire-tierra conjunto BIM 5–T-28 previo a la operación. Esto convierte al BIM 5 en el candidato más fuerte a haber constituido el núcleo de la penetración profunda argentina.


Infantes del BIM 5 arriban a las afueras de Porvenir


6. ¿Qué habría encontrado el BIM 5 enfrente?

El núcleo del dispositivo chileno. El Regimiento de Infantería N.º 11 Caupolicán, al mando del coronel Oscar Vargas Guzmán, estaba desplegado aproximadamente sobre el cinturón: Tres Arroyos – Río Chico – Río Grande y cubría el sector central y meridional de la isla.


Además había recibido refuerzos de otras unidades del Ejército y de Carabineros. Por lo tanto, si el objetivo final del BIM 5 era Porvenir, difícilmente habría podido alcanzarlo mediante una simple marcha rápida. Habría tenido que romper o desbordar ese sistema defensivo.



7. Cómo eran las posiciones chilenas

Éste sigue siendo uno de los puntos más importantes del análisis. Chile llevaba meses realizando:

  • reconocimiento del terreno;
  • excavación de posiciones;
  • construcción de refugios;
  • preparación de armas automáticas;
  • emplazamiento de armas antiblindaje;
  • minado;
  • preparación de demoliciones;
  • establecimiento de puestos de observación.

No se trataba de una línea continua de fortificaciones. El enorme frente fueguino hacía eso imposible. Era más bien una defensa de sectores, puntos fuertes y vías de aproximación. Los testimonios chilenos describen posiciones profundamente excavadas porque la estepa proporcionaba muy poca cubierta natural. Y hay evidencia de puentes preparados para demolición. Por eso un avance argentino dependía muchísimo de que ingenieros, artillería y apoyo aéreo pudieran mantener el ritmo de la ofensiva.


8. Carabineros: ya no cabe duda de su utilización como fuerza combatiente

La participación de Carabineros resulta mucho más importante de lo que habitualmente se cuenta. Algo que este autor siempre tomó como sorprendente y que en Chile se mintió diciendo que iban a ser usadas como tropas de retaguardia para vigilancia, policía militar y gestión de prisioneros cuando, la misma gente de Carabineros admitieron que estaban posicionados en el mismísimo frente de combate.

La historia institucional de Carabineros señala que la Escuela de Suboficiales destinó a Tierra del Fuego 1 capitán, 12 tenientes y 600 hombres. No todos desempeñaban exactamente el mismo papel, pero una parte significativa fue integrada al dispositivo terrestre. Se conocen incluso formaciones mixtas.

Por ejemplo, el teniente de Carabineros Francisco Ilabaca recibió: 30 Carabineros + 30 soldados del Ejército para cubrir un sector defensivo.

Por eso yo los incorporaría directamente al ORBAT chileno y no como simple fuerza policial de retaguardia.


Tropas chilenas distinguibles por uniformes ligeramente diferentes sobre todo en color y el uso del fusil suizo SIG SG 510.

9. La Brigada “Coirón”

La denominación aparece en reconstrucciones posteriores para la agrupación terrestre formada en torno al Caupolicán. La composición más repetida incluye:

  • Regimiento Caupolicán
  • elementos/batallón del Regimiento Chacabuco
  • efectivos del Regimiento Maipo
  • apoyos;
  • Carabineros agregados.

Algunas fuentes secundarias calculan unos 1.900 efectivos del Ejército y aproximadamente 2.500 si se suman 600 Carabineros. No utilizaría esos 2.500 como una cifra definitiva de “defensores de la isla”, porque hubo movimientos, refuerzos y unidades con efectivos parciales. Pero proporciona una escala razonable de la fuerza terrestre chilena directamente enfrentada a la gran agrupación argentina.


Morteristas chilenos. Noten el color del casco.

10. Gráfico comparativo de efectivos

Preparé el gráfico pedido utilizando cifras publicadas, evitando inventar dotaciones donde sólo conocemos el nombre de la unidad. La comparación muestra:

FuerzaReferencia publicada
🇦🇷 IM argentina en Isla Grande + apoyos≈14.000*
🇦🇷 GT 42.2 / BIM 4 sector sur≈600–700
🇨🇱 Brigada IM chilena, teatro austral4.200
🇨🇱 Ejército / “Coirón”, Isla Grande≈1.900*
🇨🇱 Carabineros en Tierra del Fuego600
🇨🇱 Tres compañías IM directamente en islas≈600*

*Estimaciones publicadas, no estados de fuerza diarios.



La cifra chilena de 4.200 infantes de marina está muy bien documentada por la publicación de la Liga Marítima: 200 oficiales y aproximadamente 4.000 hombres, al mando del capitán de navío IM Pablo Wunderlich. Pero esos 4.200 no estaban todos enfrentando a los BIM argentinos en la Isla Grande: la brigada se repartía entre Dawson, Beagle–Nassau, posiciones insulares, reservas y elementos ofensivos. (Liga Marítima)

Por eso no deben sumarse mecánicamente las barras del gráfico. Sin embargo, es clara la superioridad numérica argentina en todos los niveles.

11. El BIM 6 y Bahía Inútil

Al BIM 6, concentrado en Estancia San Julio, se le atribuye Bahía Inútil como objetivo. (Razon y Fuerza) Esta misión cobra más sentido al incorporar la información aeronaval.


Los T-28 tenían expresamente asignadas misiones contra embarcaciones menores en Bahía Inútil, además del apoyo cercano a la Infantería de Marina. (FDRA Blog

Es decir, parece existir complementariedad:

BIM 6 terrestre → Bahía Inútil

T-28 → embarcaciones y objetivos locales en Bahía Inútil

Eso refuerza la posibilidad de que la operación buscara interferir las comunicaciones marítimas chilenas alrededor del sector.

12. BIM 7 y Estancia La Sara

El BIM 7 aparece como reserva operacional, concentrado en Estancia La Sara. (Razon y Fuerza) Y La Sara era mucho más que una estancia con tropas. Se convirtió en una verdadera base aeronaval adelantada improvisada. Su pista tenía aproximadamente 1.200 metros, y allí permanecía una división de T-28 Fennec en alerta, mientras el grueso se encontraba en Río Grande. (FDRA Blog)

La combinación: reserva terrestre + pista aérea adelantada + proximidad a los principales ejes hacía de La Sara uno de los nodos operacionales más importantes de la invasión terrestre prevista.



Infantes de marina argentinos en Tierra del Fuego

13. El sector sur: ahora podemos reconstruir mucho mejor el COZI

El artículo que aportaste sobre Andorra permite definir bastante claramente la estructura. El Comando de la Zona Naval Insular / Fuerza de Tareas 42 estaba encabezado por el contraalmirante Juan Carlos Malugani. Debajo aparecían:

AgrupaciónComandante
GT 42.1 Grupo NavalCF Ricardo Hermelo
GT 42.2 Agrupación IMCNIM Carlos Valenti
Defensa UshuaiaCCIM Jorge Sáenz
GT 42.3 Aviación Naval no embarcadaCNAV Roberto B. Moya

(FDRA Blog) Esto mejora considerablemente el ORBAT que teníamos.

14. GT 42.2: BIM 4 + Compañía Leopardo

El núcleo de la fuerza de asalto era el BIM 4.

Su comandante:

CCIM Antonio Mocellini

Segundo comandante:

TNIM Raúl A. Herrera

El artículo identifica dos compañías orgánicas:

Kaiken, al mando del TNIM Silvio Galíndez.

Jaguar, al mando del TNIM Marcos Moral.

A ellas se agregó una compañía del Ejército:

Compañía Leopardo, del orden de 124 hombres, al mando del capitán Mario Fragni, equipada además con fracciones de ametralladoras, cañones sin retroceso de 75 mm, lanzacohetes y demoliciones. (FDRA Blog)

La agrupación completa se sitúa aproximadamente entre 600 y 700 hombres, según la fuente utilizada.


Infantes de marina argentinos en Tierra del Fuego.

15. Los objetivos del BIM 4: otra cuestión donde las fuentes no coinciden

El artículo de Andorra aporta una reconstrucción mucho más fina.

Para el BIM 4 identifica originalmente:

  • Evout
  • Hornos
  • Barnevelt

mientras que la Compañía Leopardo aparece posteriormente vinculada con Deceit. (FDRA Blog)

Pero el mismo artículo también describe una reconfiguración posterior hacia un asalto sobre Nueva, precedido por reconocimiento de Buzos Tácticos, ataque aéreo y bombardeo naval. (FDRA Blog)

Por eso yo ya no escribiría:

“El plan argentino era sencillamente que BIM 4 desembarcara en Picton, Nueva y Lennox”.

La planificación parece haber sufrido cambios sucesivos de objetivos y asignaciones durante la crisis.


16. El asalto vertical desde Fagnano

Éste es uno de los aportes más interesantes de tus enlaces. El esquema recogido por FDRA plantea una primera ola que partiría desde un vivac cercano al lago Fagnano, transportada por helicópteros. Después:

Fagnano → aeródromo naval de campaña Frutilla, Bahía Aguirre → objetivos insulares

con un Beechcraft B200 naval realizando reconocimiento previo y navegación/guía del grupo. (FDRA Blog) Río Grande y diversos campos auxiliares alimentarían ese sistema.

Se mencionan:

  • lago Fagnano;
  • lago Yehuin;
  • Bahía Aguirre;
  • Puerto Español;
  • estancias;
  • incluso tramos de la Ruta Nacional 3 adaptables a operaciones aéreas. (FDRA Blog)

Esto demuestra el grado de dispersión que había alcanzado el dispositivo aeronaval.

17. Helicópteros argentinos: panorama actualizado

El artículo específico sobre helicópteros que proporcionaste señala que la Armada disponía aproximadamente de 10 SA-316 Alouette III durante la crisis. (FDRA Blog) El artículo de Andorra, sin embargo, eleva el despliegue fueguino a “al menos 12” Alouette, algunos equipables con SS.11/SS.12, además de configuraciones con armas automáticas. (FDRA Blog) Hay, por tanto, una discrepancia interna entre fuentes de la misma serie. No intentaría resolverla artificialmente.

La expresión prudente sería:

aproximadamente una decena de Alouette III, posiblemente hasta doce contando diferentes estados o asignaciones.

En Andorra estaban bajo el mando operacional del TNAV Carlos A. Espilondo. Sus tareas incluían vigilancia de Fagnano y el Beagle, alerta, apoyo y acciones contra embarcaciones. (FDRA Blog)

18. La agrupación de helicópteros pesados/medianos

Para el helidesembarco aparece una agrupación conjunta de aproximadamente nueve helicópteros medianos/grandes, con elementos de las tres fuerzas.

FDRA reconstruye:

  • Sea King navales;
  • 1–2 Puma del Ejército;
  • 7 Sikorsky S-61 de la FAA;

bajo mando unificado del CFAV Raúl Rivero. (FDRA Blog)

Los grandes helicópteros se mantendrían inicialmente en el continente y después avanzarían hacia Río Grande y los campos auxiliares antes de la misión. (FDRA Blog) Esto permite entender que el transporte de BIM 4/Leopardo no dependía exclusivamente de helicópteros de la Armada. 

Era realmente una operación conjunta.

19. Prefectura también aportaba aviación

Otro detalle que merece incorporarse al ORBAT. La Prefectura desplegó:

2 Short SC.7 Skyvan

y

2 Hughes 369HS

bajo control del COAN.

Los Skyvan operaban desde Río Grande en transporte. Los Hughes estaban en Andorra, destinados a apoyo táctico, exploración y alerta. (FDRA Blog) Al mismo tiempo, el Batallón de Infantería de Prefectura Albatros desplegó:

  • 1.ª, 2.ª y 4.ª compañías → Río Grande

  • 3.ª y 5.ª → Ushuaia

según la reconstrucción de FDRA. (FDRA Blog)

20. COAN: la estructura aérea ya puede definirse mucho mejor

El GT 42.3, Aviación Naval no embarcada, estaba bajo el CNAV Roberto B. Moya.

Comprendía:

UnidadMandoMaterial
Escuadrilla Aeronaval de HelicópterosCCAV Emilio J. Del RealSea King / Alouette
Escuadrilla Aeronaval de AtaqueCCAV Aníbal MalnattiMB-326GB
Escuela de Aviación NavalCCAV Roberto CrivelliniT-28 / T-34C
elementos de apoyoC-45, B-80, C-47, Skyvan, etc.

(FDRA Blog)

21. T-28 Fennec: ahora tenemos una reconstrucción mucho más precisa

Este es probablemente el hallazgo nuevo más valioso. A comienzos de 1978 había una división de cuatro T-28 en Río Grande. Cuando la crisis alcanzó su máximo, en noviembre, la Escuela había conseguido llevar a 19 T-28 a condición operativa. El TF Hugo Ortiz quedó al frente del grupo operacional mencionado por la fuente. (FDRA Blog)

Una división permanecía permanentemente preparada en La Sara. El resto estaba fundamentalmente en Río Grande.


 

22. Sus misiones previstas

La denominada Operación Tronador les asignaba:

  • apoyo aéreo cercano;
  • apoyo a BIM 5;
  • ataque contra embarcaciones menores;
  • operaciones en Bahía Inútil;
  • reconocimiento;
  • ataques con cohetes;
  • bombardeo;
  • y una misión particularmente audaz contra aviones FACh durante fases vulnerables de operación en Chabunco/Punta Arenas. (FDRA Blog)

La fuente incluso cuantifica algunas distancias desde La Sara:

≈185 km hasta Chabunco

≈100 km hasta Bahía Inútil

≈155 km hasta Ushuaia. (FDRA Blog)

Esto confirma que el empleo de La Sara no era meramente defensivo. Era una base adelantada para proyectar apoyo ofensivo hacia el oeste.

23. T-34C Turbo Mentor

El artículo de Andorra atribuye al componente de la Escuela alrededor de 15 T-34C. (FDRA Blog) Las reconstrucciones de la batalla aeronaval le asignan:

  • ataque ligero;
  • enlace;
  • apoyo;
  • transporte ligero/logística.

Nuestro artículo de FDRA Naval habla de más de doce disponibles en el dispositivo (FDRA Blog). No hay evidencia tan sólida como la de los T-28 que permita afirmar que quince estuvieran simultáneamente listos para combate desde una única pista.



24. MB-326GB Aermacchi

Aquí también podemos afinar. La Escuadrilla Aeronaval de Ataque, bajo el CCAV Aníbal Malnatti, integraba los MB-326GB dentro del GT 42.3 (FDRA Blog). Su misión era mucho más apropiada para:

  • interdicción;
  • ataque terrestre;
  • apoyo;
  • hostigamiento de objetivos de oportunidad.

El artículo sobre la guerra aeronaval los coloca fundamentalmente en Río Grande (FDRA Blog). Sigo manteniendo la corrección que hice antes: Río Grande en diciembre de 1978: muy bien sustentado.

MB-326 operando desde La Sara durante el momento máximo del 22/23 de diciembre: bastante menos probable.



25. La defensa antiaérea argentina de Río Grande

Otro de tus enlaces permite mejorar mucho esta sección. La Base Aeronaval Río Grande estaba protegida por el Batallón de Artillería Antiaérea de la Infantería de Marina.

Disponía de:

12 cañones Hispano-Suiza de 30 mm

y

3 lanzadores Tigercat.

Los lanzadores fueron distribuidos aproximadamente en triángulo alrededor del área vital/base y combinados con los cañones. (FDRA Blog) Pero el sistema tenía una debilidad considerable:

carecía de radar de alerta temprana y dirección de tiro remota integrada.

Se dependía de:

  • observadores del aire;
  • vigías adelantados;
  • red de alerta insular. (FDRA Blog)

26. Río Grande ya tenía un COC subterráneo

El mismo artículo señala que en la Base Aeronaval Río Grande se construyó una Central de Operaciones de Combate en un búnker. Curiosamente, esa infraestructura sería reaprovechada cuatro años después durante Malvinas. (FDRA Blog)

También se prepararon:

  • pistas en estancias;
  • refugios/protecciones para aeronaves;
  • depósitos de munición;
  • repuestos;
  • infraestructura de dispersión.

Eso confirma que en 1978 la Armada ya había aprendido una lección fundamental:

no concentrar toda su aviación en una única pista vulnerable.




27. Ushuaia estaba todavía más densamente protegida

El sistema defensivo del sector Ushuaia incluía 21 posiciones Bofors de 40 mm, además de armas de 20 mm.

La distribución recogida por FDRA era aproximadamente:

  • 7 en la península/viejo aeropuerto y Base Aeronaval;
  • 9 alrededor de Base Naval, comando, hospital, depósitos y planta YPF;
  • 3 en Monte Gallinero;
  • 2 en Almanza;
  • armas de 20 mm complementarias. (FDRA Blog)

La defensa aérea del sector sur era, por tanto, considerablemente más densa que una lectura rápida de la crisis podría sugerir.

28. ¿Cuál era la situación real de la FACh en Punta Arenas?

Nuestro artículo de FDRA Naval versión 2.0 estima que Chabunco podía disponer de sólo:

hasta 2 o 3 Hunter 

y

hasta 6 A-37. (Fdra Naval)

Pero la documentación oficial de la Fuerza Aérea de Chile, Rojo 1, ofrece una cifra mucho más alta (el doble para cada tipo de avión). Para el Ala N.º 3 – Punta Arenas/Chabunco registra:

Cazas / ataque

  • 3/6 Hawker Hunter del Grupo N.º 9, armados con Shafrir Mk.2.
  • 4/5 A-37B del Grupo N.º 4.
  • 3/4 A-37B del Grupo N.º 12.

Total:

3/6 Hunter + 7/12 A-37B = 18 reactores de combate en el dispositivo de Punta Arenas.

(Fuerza Aérea de Chile)

Una publicación oficial FACh de 2025 proporciona una cifra prácticamente idéntica —6 Hunter y 12 A-37, aunque reparte estos últimos como 8+4 en vez de 7+5—, confirmando la magnitud global. (Fuerza Aérea de Chile) Sin embargo, el mismo Comandante Matthei hablaría de una situación precaria en Chabunco y, sobre todo, de una concentración de la FACh en la base Cerro Moreno. Siendo que sólo había 9 Hunter operativos en todo Chile para diciembre de 1978, suponer que 6 (el 66%) estaban en el Sur, contradice la noción de concentración en concentración en Cerro Moreno. Prefiero creer que es al revés: 3 o 4 Hunters en Chabunco y 6 o 5 Hunters en Cerro Moreno.




29. Otros medios FACh en el sur

Rojo 1 añade:

  • 5 DHC-6 Twin Otter del Grupo N.º 6 en Base Margot.
  • 2 Bell UH-1H del Grupo N.º 3 en Base Margot.

Además:

  • Grupo de Artillería Antiaérea N.º 23;
  • Escuadrilla de Comunicaciones Electrónicas;
  • Grupo de Mantenimiento;
  • Sanidad. (Fuerza Aérea de Chile)

Eso significa que Chabunco no era simplemente “una pista con algunos Hunter estacionados”. Era un ala reforzada, aunque con serios problemas logísticos e infraestructura limitada. Nuevamente, Rojo 1 habla de una fortaleza que su Comandante en Jefe del momento no comparte de forma desconsoladora.

30. Los F-5 chilenos: no estaban en Punta Arenas

Esto también merece aclaración. Chile poseía F-5E/F, pero el núcleo estaba comprometido con otros sectores del país. No los incorporaría al ORBAT directo del Beagle como si estuvieran listos en Chabunco el 22 de diciembre. La defensa austral inmediata dependía esencialmente de:

Hunter + A-37.

Flujos de apoyo aéreo potencialmente usados en el conflicto desde cada base aérea/pista de dispersión relevante.


31. La FACh sí tenía graves problemas de disponibilidad

Esto no significa que el artículo de FDRA sobre las debilidades chilenas sea completamente erróneo. La documentación histórica chilena confirma que en agosto de 1978:

de 84 reactores de combate, sólo unos 37, alrededor del 44 %, estaban en condiciones de vuelo.

De los 26 Hunter, aproximadamente 9 estaban operativos. Los F-5 sufrieron también disponibilidades muy bajas durante parte del año. (Scribd)

Las causas incluían:

  • falta de repuestos;
  • embargo;
  • escasez de motores;
  • dificultades de mantenimiento;
  • problemas de documentación técnica.

El artículo que me pasaste enfatiza precisamente esas debilidades. (FDRA Blog)

Pero hay que distinguir:

disponibilidad nacional en agosto

de

concentración operacional en Punta Arenas en diciembre.

Chile pudo haber mejorado su situación durante esos cuatro meses y trasladó medios al sur. Pero nuevamente, ello contradice la posición de desolación de su comandante en jefe.

32. ¿Qué tenía la FAA?

Una fuerza importante. Entre los principales sistemas disponibles estaban:

  • A-4B Skyhawk
  • A-4C Skyhawk
  • Mirage IIIEA
  • F-86F Sabre
  • Canberra
  • IA-58 Pucará
  • medios de transporte y helicópteros.

El inventario reconstruido por FDRA da aproximadamente 35+12 A-4B, 12 A-4C, 16 F-86F, 9 Mirage IIIEA + 2 biplazas, 18 Pucará y 8 Canberra, aunque son existencias nacionales/unidades asignadas, no necesariamente aeronaves listas para combatir simultáneamente en Río Gallegos. (FDRA Blog) Esa distinción es fundamental.

33. Mirage IIIEA: sí participaron directamente del despliegue Beagle

La historia oficial argentina establece que:

el 18 de diciembre de 1978 el Escuadrón Mirage IIIEA desplegó a Comodoro Rivadavia para proporcionar cobertura aérea a las tropas del sur.

(Argentina)

Por tanto, la capacidad ofensiva/cobertura argentina mediante:

A-4B/A-4C + Mirage IIIEA + F-86F + Canberra/Pucará según misión, apoyados por transporte y elementos del COAN.


34. ¿Existía realmente un plan de atacar Chabunco?

Sí hay razones para considerar muy probable que Chabunco fuera un objetivo prioritario. La propia Dirección de Estudios Históricos de la FAA conserva documentación de la crisis que incluye:

  • Plan de Operaciones AUCA 78 – Base Aérea Militar Gallegos
  • Plan de Operaciones KAIKEN 78, fechado en Río Gallegos el 6 de octubre;
  • Plan de Campaña Básico CAE 78.

La documentación aparece inventariada oficialmente, aunque una parte no está digitalizada. (Argentina) Esto no confirma que existían planes específicos para la operación aérea austral pero existen otras fuentes de información. Si bien no existe una orden primaria que diga: “24–36 aviones atacarán Chabunco exactamente entre 04:00 y 06:00”, si hay declaraciones de pilotos. Más aún, en el frente central, está la declaración del futuro héroe de Malvinas Pablo Carballo (Primer Teniente en esa época) quien tenía la orden despegar con su entrenador avanzado Morane Saulnier MS-760 Paris, sin asiento eyector, a la hora H con blancos designados del otro lado de la cordillera a la altura de Mendoza. Si el MS-760 tenía orden fragmentaria, entonces todos los aviones de combate también lo tenían. 

Es altamente probable que para el primer ataque ABA (ataque contra-aéreo o Airbase Attack) contra Chabunco se buscara cantidad y variedad de medios aéreos para desactivar la base aérea como fuente de proyección aérea en el teatro. Se propone que la FAA habría intentado un golpe concentrado de baja altura contra Chabunco al amanecer, seguido por el COAN desde Río Grande/La Sara. La lógica operacional resulta plausible y el objetivo Chabunco es completamente consistente con la situación estratégica (FDRA Blog).

35. La amenaza de los Fennec sobre Chabunco sí está mejor sustentada

Mucho más interesante es el caso de los T-28. El artículo específico no sólo plantea el ataque.

Describe:

  • entrenamiento previo;
  • organización de la escuadrilla;
  • Estancia La Sara;
  • cooperación con BIM 5;
  • reconocimiento del aeródromo chileno;
  • permanencia en alerta;
  • misión asignada de atacar Hunter durante aterrizaje. (FDRA Blog)

Por tanto, esta parte sí merece un grado de confianza bastante mayor que el escenario exacto de 24–36 cazabombarderos FAA. 

36. Comparación aérea actualizada — diciembre de 1978

ComponenteMedios relevantes en el surConfianza
🇦🇷 FAAA-4B/C, Mirage IIIEA, F-86F y otros medios desplegablesAlta en tipos; incompleta en cifras locales
🇦🇷 COAN Río Grande/La Sarahasta 19 T-28 operativos; T-34C; MB-326GBAlta T-28; media cifras restantes
🇦🇷 COAN embarcadoA-4Q, Tracker, Sea King, AlouetteAlta
🇨🇱 FACh Chabunco6 Hunter + 12 A-37BMuy alta
🇨🇱 Base Margot5 Twin Otter + 2 UH-1HMuy alta
🇨🇱 F-5 en Punta Arenasninguno confirmadoAlta

(Fuerza Aérea de Chile)


37. Entonces, ¿Argentina habría tenido superioridad aérea?

Probablemente disponía de una ventaja cuantitativa y de profundidad de bases, pero ya no calificaría el resultado como automático. Argentina podía operar desde varios puntos:

  • Río Gallegos;
  • Comodoro Rivadavia;
  • Río Grande;
  • La Sara y campos auxiliares;
  • ARA 25 de Mayo.

Chile dependía mucho más de Chabunco para su combate aéreo austral. Ésa era una debilidad estratégica real. Pero 3 Hunter y 12 A-37 no son una presencia simbólica. Y el Hunter, además, disponía de Shafrir Mk.2 según la documentación FACh. (Fuerza Aérea de Chile)

Argentina habría partido con ventaja aérea operacional en el teatro austral y con mayor capacidad para concentrar masa desde varias bases, donde la destrucción de la FACh en tierra  es una hipótesis realista.


38. El ARA 25 de Mayo agregaba un tercer vector aéreo ofensivo

El componente embarcado argentino disponía de A-4Q Skyhawk. La fuente chilena de la Liga Marítima contabiliza: 

10 A-4Q, tres Tracker, tres Sea King y un Alouette de rescate dentro del Grupo Aéreo Embarcado. (Scribd)

Otras reconstrucciones hablan de ocho A-4Q efectivamente utilizables en determinados momentos. La diferencia probablemente refleja inventario versus disponibilidad operacional.

Por eso utilizaría:

8–10 A-4Q potencialmente disponibles, sujeto al estado diario de servicio.

Acá hay que aclarar algo: la función primaria de los A-4Q era atacar y dejar fuera de combate a la Escuadra chilena. Una vez cumplida esa misión, podrían ofrecer apoyo aéreo a las tropas de tierra.

39. Qué debía hacer el COAN embarcado

Los A-4Q tenían una función fundamentalmente:

  • antibuque;
  • ataque a objetivos costeros;
  • apoyo al desembarco;
  • protección limitada de la flota.

Los Tracker:

  • exploración marítima;
  • detección submarina;
  • coordinación ASW;
  • localización de unidades.

Los Neptune desde tierra ampliaban enormemente el horizonte de exploración. Nada, en cantidad ni mucho menos en calidad, existía del lado chileno. El artículo de FDRA Naval construye precisamente el escenario de una batalla aeronaval en la que esos medios interactuarían con FLOMAR y la aviación de Río Grande (Fdra Naval). Esperen este año que se publicará un informe definitivo sobre esta batalla naval.


Los Panhard VCR entraron en servicio a posteriori de la crisis de 1978.

40. Chile tampoco estaba ciego en el mar

La Armada chilena poseía aviación de patrulla y enlace. La reconstrucción chilena registra:

  • 3 P-111 en VP-1;
  • 4 CASA 212;
  • C-95;
  • C-47;
  • Cessna 337;
  • helicópteros Alouette III;
  • Bell Jet Ranger. (Scribd)

Eso daba capacidad de vigilancia y seguimiento de la flota argentina, aunque Chile no poseía un componente de ataque embarcado comparable a los A-4Q del 25 de Mayo. Asimismo, de los P-111 no se menciona un rol determinante en la exploración y reconocimiento, rol que sí se asocia a los CASA 212 operando desde el aeródromo de Zañartú (Puerto Williams).

41. El mapa aéreo-operacional que surge es notable

En términos conceptuales:

Argentina

Río Gallegos
→ FAA contra Chabunco, fuerzas terrestres y apoyo operacional.

Comodoro Rivadavia
→ Mirage IIIEA y profundidad estratégica.

Río Grande
→ COAN, MB-326, T-28, T-34, Tracker, transportes.

La Sara
→ T-28 adelantados + reserva terrestre BIM 7.

Andorra/Ushuaia/Fagnano
→ helicópteros, BIM 4, GT 42.2 y sistema insular.

ARA 25 de Mayo
→ A-4Q + Tracker + helicópteros.

Chile

Chabunco
→ Hunter + A-37.

Base Margot
→ Twin Otter + UH-1H.

Pistas de campaña fueguinas
→ dispersión/enlace.

Armada
→ patrulla y reconocimiento.

42. El verdadero peligro para la FACh no era sólo el número de aviones argentinos

Era la geometría.

Chabunco estaba expuesta simultáneamente a:

  • FAA desde el norte/noreste
  • COAN desde el este
  • potencial aviación embarcada desde el sur/Atlántico 

mientras tenía que:

  • defender Punta Arenas;
  • proporcionar apoyo terrestre;
  • vigilar el estrecho;
  • eventualmente atacar fuerzas navales;
  • proteger su propia base.

El artículo de la batalla aeronaval identifica correctamente esa sobrecarga. (FDRA Blog)


43. Objetivos argentinos

Los nombres que aparecen reiteradamente son:

  • Cerro Sombrero
  • San Sebastián
  • Porvenir
  • Bahía Inútil

y los objetivos insulares.

El Progreso para figurar en el bibliografía como hipótesis pendiente, no como objetivo confirmado.

44. Matriz revisada de enfrentamientos terrestres

EjeArgentinaChile probableObjetivo argentinoEvaluación
NorteBIM 1 + BIM 2ChacabucoCerro Sombreroimportante batalla por zona petrolera
San SebastiánBIM 3elementos adelantados/ChacabucoSan Sebastiánmisión argentina todavía poco clara
CentroBIM 5 + blindadosCaupolicán + Carabineros + refuerzosPorvenirprobable esfuerzo decisivo
Centro-surBIM 6Caupolicán/refuerzosBahía Inútilruptura/aislamiento del sector
ReservaBIM 7La Saraexplotación/refuerzo
Sur/BeagleBIM 4 + LeopardoIM chilenaislas/Cabo de Hornosanfibio + helitransportado

(Razon y Fuerza)

Nuevamente, esta presentación y ordenamiento de unidades, y enfrentamiento de es también original entre la bibliografía del tema.

45. ORBAT argentino consolidado

Isla Grande — esfuerzo terrestre

BRIM / agrupación norte

  • BIM 1
  • BIM 2
  • BIM 3
  • BIM 5
  • BIM 6
  • BIM 7
  • BIAC
  • BIAA
  • comunicaciones
  • ingenieros anfibios
  • Comandos Anfibios
  • vehículos anfibios
  • BIPNA/Albatros y otros elementos agregados.

(Razon y Fuerza)

Sector Sur / COZI

FT 42 – Malugani

GT 42.1

  • fuerzas navales;
  • lanchas rápidas/torpederas;
  • Buzos Tácticos;
  • minado;
  • Destacamento Naval de Playas.

GT 42.2

  • BIM 4;
  • Compañía Leopardo;
  • sección VAR/BIVH.

GT 42.3

  • helicópteros;
  • MB-326;
  • T-28;
  • T-34C;
  • apoyo aéreo.

(FDRA Blog)

46. ORBAT chileno consolidado — Isla Grande

Ejército

Mando general fueguino:
coronel Oscar Vargas Guzmán.

Regimiento Caupolicán
→ centro/sur: Tres Arroyos–Río Chico–Río Grande.

Regimiento/elementos Chacabuco
→ norte/Manantiales–sector fronterizo.

Elementos Maipo
→ refuerzo central según reconstrucciones secundarias.

Ingenieros
→ minas, obstáculos, demoliciones.

Artillería y apoyos
→ distintos elementos trasladados al teatro.

Carabineros

≈600 destinados a Tierra del Fuego, parte integrados directamente con el Ejército.

Infantería de Marina

Brigada austral de aproximadamente 4.200 hombres en el teatro, bajo CNIM Pablo Wunderlich, pero distribuida entre Dawson, Beagle–Nassau, islas y reservas. (Liga Marítima)

47. Mandos que ahora podemos agregar

PaísOficialFunción
🇦🇷CA Juan Carlos MaluganiCOZI / FT 42
🇦🇷CF Ricardo HermeloGT 42.1
🇦🇷CNIM Carlos ValentiGT 42.2
🇦🇷CNAV Roberto B. MoyaGT 42.3
🇦🇷CCIM Antonio MocelliniBIM 4
🇦🇷TNIM Raúl Herrera2.º BIM 4
🇦🇷Cap. EA Mario FragniCompañía Leopardo
🇦🇷CCAV Emilio del RealEsc. Aeronaval Helicópteros
🇦🇷CCAV Aníbal MalnattiEsc. Aeronaval Ataque
🇦🇷CCAV Roberto CrivelliniEscuela Aviación Naval
🇦🇷TF Hugo Ortizgrupo T-28 mencionado en Operación Tronador
🇦🇷TNAV Carlos EspilondoAlouette III en Andorra
🇨🇱Gral. Nilo Floody Buxtonmando superior austral
🇨🇱Cnel. Oscar Vargas Guzmándefensa terrestre Tierra del Fuego
🇨🇱CNIM Pablo WunderlichBrigada IM austral
🇨🇱Gral. Fernando MattheiComandante en Jefe FACh

(FDRA Blog)


48. La batalla que nunca ocurrió

Después de incorporar tus artículos, creo que el panorama se vuelve más claro. La operación argentina en la Isla Grande no parece haber sido una simple incursión fronteriza. Todo indica una campaña destinada a producir una ruptura rápida de la mitad chilena mediante varios esfuerzos paralelos:

BIM 1/2 → Cerro Sombrero

BIM 3 → San Sebastián

BIM 5 → Porvenir

BIM 6 → Bahía Inútil

BIM 7 → reserva

con artillería, blindados, ingenieros y apoyo aeronaval.

Y el nuevo dato sobre el entrenamiento de los T-28 junto al BIM 5 fortalece enormemente la hipótesis de que el eje central hacia Porvenir constituía el esfuerzo principal. (FDRA Blog

Chile, por su parte, no pretendía detener ese esfuerzo exclusivamente en la frontera. Había organizado profundidad:

Chacabuco al norte

Caupolicán en el centro

Carabineros integrados

→ minas/obstáculos/demoliciones

→ Porvenir como centro logístico y de mando.

49. Y la guerra terrestre dependería rápidamente de la guerra aérea

Aquí está probablemente la principal conclusión nueva. Si Argentina conseguía neutralizar significativamente Chabunco, los BIM obtendrían mucha mayor libertad para:

  • movimiento;
  • apoyo aéreo cercano;
  • reconocimiento;
  • helicópteros;
  • logística;
  • penetraciones profundas.

Pero si los 3/4 Hunter + 8/10 A-37 mantenían un ritmo razonable de operaciones, el escenario cambiaba. Los T-28, MB-326 y helicópteros argentinos eran extremadamente vulnerables frente a interceptores. Por eso, la batalla de Chabunco no era secundaria. Era potencialmente la llave aérea de la campaña terrestre fueguina. (Fuerza Aérea de Chile)
Y aquí entran en escena las declaraciones del Jefe máximo de la FACh: el Comandante Fernando Matthei declararía que Chabunco era un desastre a punto de estallar: 

El general Matthei reconocería años más tarde que la Fuerza Aérea chilena no estaba preparada para la guerra, con los pocos efectivos disponibles concentrados en el norte [n.a. esta afirmación descarta que Chabunco tuviera más que un puñado de aviones], ante la perspectiva de la guerra con Perú. 'La situación en la base de Punta Arenas era una verdadera pesadilla (…) Los aviones estaban a la intemperie y sin protección de ninguna especie, de manera que cualquier aparato argentino podía verlos y ametrallarlos. Pero esto no quiere decir que el resultado de la guerra estaba decidido'". (Nueva Tribuna)

Y, finalmente, el clavo en el ataúd lo determinaba la doctrina chilena vigente en ese momento: se debía evitar por cualquier motivo atacar primero. De hecho, a oficiales del ECh que boquearon coraje y pidieron atacar primero producto de la angustia y stress de la espera, se les fue retirado el armamento para evitar a toda costa que ningún lobo solitario se escapara de esta directiva. ¿Por qué evitar atacar primero? Porque ello convertiría a Chile en un país agresor, con la consecuente repulsa internacional, que derivaría en ausencia de apoyo internacional tanto diplomática como de material de defensa. Chile ya estaba sancionado para esa fecha por las violaciones a los derechos humanos y convertirse en un país agresor lo aislaría definitivamente, justificando, por otra parte, la declaración de guerra abierta por parte de Argentina con las cuestiones institucionales que ello atañe.
Con ello, la opción de un "ataque preventivo" estaba borrada del menú de opciones de los oficiales de la FACh. Para el día D, Chabunco estaba esperando un ataque argentino para reaccionar: por ello, ese ataque tenía que ser demoledor y definitivo.

Conclusión

La imagen que emerge es bastante más compleja —y más interesante— que la narración tradicional de una guerra centrada únicamente en tres islas. La Isla Grande de Tierra del Fuego estaba preparada para convertirse en un verdadero teatro terrestre. En realidad, como se menciona repetidamente, la guerra iba a ser total, en muchos frentes al mismo tiempo. Tierra del Fuego fue un escenario dejado casi exclusivamente a la Armada Argentina dentro del contexto de la Operación Tronador.

Argentina había concentrado allí una fuerza posiblemente superior a 14.000 hombres, seis BIM ofensivos, artillería, vehículos anfibios, ingenieros y fuerzas especiales, respaldados por una red aeronaval que conectaba Río Grande, La Sara, Fagnano, Andorra y campos improvisados.

Chile había construido enfrente una defensa en profundidad alrededor de Chacabuco, Caupolicán, Carabineros, refuerzos, minas y posiciones preparadas, mientras mantenía en Punta Arenas una fuerza aérea con, tal vez, 3 Hunter y 6/10 A-37, a lo sumo. Debe tenerse en cuenta, también, la limitación que enfrentaba Chile en todos esos activos productos de la sanciones comerciales que sufría desde hacía años antes de la esta operación militar (FDRA Blog). Las mismas fuentes recalcan que la concentración mayor de la FACh se había retirado a la base aérea Cerro Moreno, bien al norte, a la altura de San Juan en Argentina, esperando un ataque peruano.

Y sobre ellos operaba un tercer nivel: el COAN.

Los T-28 de La Sara, en particular, dejan de aparecer como una curiosidad histórica cuando descubrimos que se entrenaban con el BIM 5, tenían misiones de CAS, Bahía Inútil y Chabunco, y permanecían preparados a apenas 185 km de la principal base aérea chilena. (FDRA Blog) En este último caso, su función era rematar los remanentes de la FACh que hayan sobrevivido al ataque de la FAA del día D.

Por eso se puede afirmar —ahora con más fundamento— que el eje BIM 5 → Porvenir probablemente habría producido el combate terrestre más importante de la campaña.

Pero agregaría una segunda conclusión:

La suerte del avance argentino por Tierra del Fuego probablemente habría empezado a decidirse antes sobre Chabunco. No porque la FACh estuviera indefensa —sabemos ahora que tenía 9/12 reactores de combate en el sector— sino porque mantener o perder esa única gran base austral podía determinar cuánto podían hacer los T-28, MB-326, helicópteros y tropas argentinas durante las primeras jornadas.

Y hay un trabajo adicional que ahora vale especialmente la pena hacer: reconstruir un mapa operacional completo de la Isla Grande para el 22 de diciembre de 1978, con los seis BIM argentinos, posiciones Caupolicán/Chacabuco/Carabineros, objetivos, aeródromos Río Grande–La Sara–San Sebastián–Chabunco, radios de acción de T-28/A-37/Hunter y las direcciones de avance probables. Ese mapa permitiría visualizar de un vistazo prácticamente todo lo que ya logramos reconstruir documentalmente. En cualquuier caso, el lector puede conocer que este informe es de lo más completo que va a encontrar en la red sobre este frente.

¿Cuál hubiese sido el resultado final de estas operaciones? Sin dudas, ingentes bajas para ambos bandos. Como se planteó arriba, el resultado de Chabunco iba a marcar el resultado de todo el TOA: Si se anulaba la operatividad de la base aérea, la aniliquilación de la Escuadra chilena apoyando al GAE del portaaviones ARA 25 de Mayo, el avance del Ejército Argentino sobre Punta Arenas-Puerto Natales y los avances de los BIM desde la costa atlántica hacia el estrecho quedarían apoyados por diversos vectores aéreos. Posiciones fortificadas muy difíciles de sobrepasar desde el eje X e Y quedarían a merced del eje Z. Asimismo, en el escenario fueguino, las tropas argentinas casi triplicaban a las chilenas y, la calidad de las mismas, quedaría demostrada en parte cuatro años en Tumbledown: la IMARA estaba entre lo mejor de la infantería argentina. La caída de El Porvenir y Cerro Sombrero no era imposible en absoluto. Prolongado en el tiempo y avanzada la ofensiva sobre Punta Arenas, la rendición chilena era inevitable. Se puede suponer, de hecho, que si caía Porvenir, desde esas posiciones se podrían realizar la captura o ataque de Punta Arenas desde el sur, atacando la retaguardia de Cabeza de Mar. Una vez capturada la orilla sur del estrecho de Magallanes, Argentina jamás se retiraría de esas tierras, haciendo valer nuestros derechos de herencia colonial. El tratado de 1881 quedaría enterrado como un mal recuerdo.

sábado, 9 de mayo de 2026

Conquista del desierto: Victoria en Aluminé contra fuerzas araucanas y chilenas

Combate de la Laguna Aluminé





El 17 de febrero de 1883, en las cercanías de la laguna Aluminé, en lo que entonces era el Territorio Nacional de Río Negro (actual provincia de Neuquén, Argentina), ocurrió un incidente armado conocido como el Combate de Laguna Aluminé, durante el contexto de la Conquista del Desierto argentina y la Ocupación de la Araucanía chilena. Una patrulla de exploración del Ejército Argentino, compuesta por tres oficiales y 33 soldados al mando del sargento mayor Juan Gabriel Díaz, se vio reducida a 19 hombres efectivos tras enviar dos grupos en reconocimiento. Esta fuerza fue rodeada por un grupo de aproximadamente 100 a 150 indígenas (principalmente araucanos, autodenominados mapuches), quienes amenazaban con atacar.

En ese momento, un infante chileno se acercó al flanco izquierdo argentino portando una bandera de parlamento. Al detectar que detrás de él avanzaba una compañía de infantería ocultándose, Díaz ordenó abrir fuego. Los atacantes cargaron a bayoneta, pero fueron repelidos por los argentinos. Según el parte oficial argentino, resultaron siete chilenos muertos en el campo, mientras que los heridos fueron evacuados por los indígenas. Se capturaron seis fusiles Martini-Henry, que eran de dotación estándar en el Ejército de Chile durante ese período (ver), habiendo sido adoptados alrededor de la Guerra del Pacífico (1879-1884).



Las fuentes argentinas describen el episodio como un enfrentamiento con tropas chilenas, enfatizando el heroísmo de la patrulla local. Sin embargo, versiones chilenas o neutrales aclaran que los involucrados chilenos podrían no haber sido soldados regulares del Ejército de Chile, sino posiblemente desertores, colonos o individuos aliados con los mapuches en un contexto de fronteras difusas y tensiones territoriales. El incidente, uno de varios roces menores en la Patagonia, no escaló a un conflicto mayor y se resolvió mediante vías diplomáticas entre Argentina y Chile.



sábado, 17 de agosto de 2024

Crisis del Beagle: Asalto blindado a Punta Arenas (v 1.6)


La carrera hacia la frontera de los M4 Sherman "Potenciado" argentinos, el 22 de Diciembre de 1978

Asalto blindado a Punta Arenas

Por Esteban McLaren



El 22 de diciembre de 1978, conocido como el Día D, se habrían iniciado de manera coordinada a lo largo de las fronteras con Chile diversas acciones militares dentro del marco de la operación Soberanía. Es muy difícil determinar con certeza cuál de todas las acciones planificadas hubiera iniciado propiamente la guerra, pero está claro que habría sido un asalto simultáneo en, al menos, cuatro frentes. El foco principal habría sido la batalla naval y el desembarco en el canal de Beagle, donde la Infantería de Marina de la Armada de la República Argentina (IMARA) intentaría desembarcar parte de sus tropas en las islas Lennox, Nueva (ya ocupada por tropas del Cuerpo de Infantería de Marina chileno, CIM) y Picton, mientras otras tropas buscarían ocupar el resto de la isla. Este frente será objeto de análisis futuro. Sincronizadamente, existiría una avance terrestre en el frente Austral partiendo desde Río Gallegos (con potencial segundo linea de avance desde Rospentek Aike) con objetivo final Punta Arenas. El propósito de este artículo es ensayar un escenario de historia alternativa. La guerra nunca ocurrió, pero ¿cómo hubiese ocurrido si Argentina no aceptaba la mediación papal? Ese será nuestro punto de divergencia con la historia real. Apelemos a la racionalidad y la prospectiva en un ejercicio que siempre será incompleto y cuyo resultado final pertenece a otro espacio-tiempo.


Inicio del asalto a posiciones chilenas en la frontera con el monte Aymond de fondo.



Contexto y desarrollo de la invasión

En el invierno austral de 1978, la tensión entre Argentina y Chile por la disputa del canal Beagle alcanza su punto más álgido. Es la madrugada del 21 de diciembre cuando las tropas argentinas, apostadas en Río Gallegos, Rospentek y otras localidades fronterizas, reciben la orden de iniciar la invasión de Chile. Desde julio, las fuerzas chilenas han estado preparándose para este enfrentamiento, conscientes de que la diplomacia puede no ser suficiente para resolver el conflicto.



Las Fuerzas Argentinas

Argentina moviliza una formidable fuerza, incluyendo la 1ª División de Infantería, reforzada por elementos de la XI Brigada de Infantería Mecanizada y la IX Brigada de Infantería. La X Brigada de Infantería Mecanizada se despliega en Río Gallegos, lista para cruzar la frontera. Todas las unidades se encontrarían reforzadas en la medida de las circunstancias. En el aire, los aviones de combate A-4 Skyhawk, Mirage Dagger y Nesher y se sabe que también estaban estacionados (hasta un máximo de 14) F-86 Sabre (que ya habían violado el espacio aéreo chileno semanas antes) están listos para proporcionar apoyo aéreo, mientras que la armada argentina, con sus destructores y fragatas, patrulla las aguas cercanas.

Fuerzas Argentinas:

  •  V Cuerpo de Ejército —general José Antonio Vaquero—. Misión asignada: Ofensiva estratégica a partir de las 24:00 (H+2), partiendo desde Santa Cruz, con el objetivo, probable, de conquistar Puerto Natales y Punta Arenas. Luego, apoyaría al Cuerpo de Ejército III en su avance por Puyehue hacia Chile, cortando las comunicaciones de la zona central con el sur del territorio chileno.
  • 1ª División de Infantería (con elementos de la XI Brigada de Infantería Mecanizada y la IX Brigada de Infantería)
  • X Brigada de Infantería Mecanizada (con sede en Río Gallegos)
  • XI Brigada de Infantería Mecanizada
  • Gendarmería Nacional Argentina: Fuerzas de guardias de frontera
  • Fuerzas Aéreas con aviones de combate A-4 Skyhawk, F-86-F Sabre y Mirage III
  • Fuerzas Navales: la IMARA junto a los T-28 Fennec en casi 20 unidades se encontraban en la isla de Tierra del Fuego.



Combate urbano en el Barrio 18 de Septiembre, Punta Arenas

La Defensa Chilena

En respuesta, Chile ha posicionado a su III División de Ejército en Punta Arenas, reforzada por la 4ª Brigada Acorazada "Coraceros" y la 6ª División de Ejército, con elementos de la 5ª Brigada de Infantería. El general encargado de la defensa de la región magallánica, general  Nilo Floody Buxton, siempre expresó que en esta fase los guardias fronterizos (Carabineros) sería su tropa de elección. La Fuerza Aérea de Chile, equipada con aviones 12 A-37 Dragonfly y 6 Hawker Hunter, está en alerta máxima, y la marina chilena, con sus buques y submarino, está lista para interceptar cualquier avance naval argentino.

Fuerzas Chilenas:

  • III División de Ejército (con sede en Punta Arenas)
  • 4ª Brigada Acorazada "Coraceros"
  • 6ª División de Ejército (con elementos de la 5ª Brigada de Infantería)
  • Carabineros: Guardia fronteriza que en este frente tuvo una importancia desmedida debido al conocimiento de la frontera. El general a cargo de la defensa de Punta Arenas recalcó siempre su importancia en la defensa pero como toda policía militarizada no era infantería propiamente dicha y su único "enfrentamiento" con fuerzas argentinas la había dejado muy mal parada. Ver más abajo.
  • Fuerza Aérea de Chile con aviones de combate Hawker Hunter y A-37
  • Fuerzas Navales (CIM abocados a las islas del canal)


El caso de los Carabineros como soldados

Una cuestión que rara vez ha sido discutida con la atención que merece —y que parece haber obsesionado únicamente al autor— es la elección por parte de Chile de emplear a los Carabineros de Chile (CC) como fuerza de infantería o incluso como infantería mecanizada durante el conflicto del Beagle. Esta decisión resulta especialmente llamativa si se considera la naturaleza institucional de los Carabineros: según su propia definición, se trata de una fuerza policial nacional con funciones de seguridad interna y control fronterizo, lo que los convierte en una institución híbrida pero esencialmente policial. Su rol equivale, en el caso argentino, a una combinación de tres fuerzas: la Policía Federal, las policías provinciales y la Gendarmería Nacional Argentina (GNA), esta última sí constituida como fuerza de seguridad militarizada con responsabilidad en zonas fronterizas. En este marco, cualquier comparación razonable entre CC y fuerzas armadas o militares debiera tener fuertes reservas conceptuales.

Durante la escalada del conflicto por el canal Beagle, la responsabilidad de la defensa de la Región de Magallanes —cuya capital es Punta Arenas— recayó en el general Ernesto Floody Buxton. Figura singular, de ascendencia británica, piel clara y modales que sus simpatizantes consideraban carismáticos, Floody destacó por declaraciones públicas tan polémicas como desafortunadas, tanto en contenido como en forma. Resulta sorprendente que un oficial de su rango afirmara reiteradamente en medios de comunicación chilenos que, de ser necesario, enfrentaría un eventual conflicto armado exclusivamente con "tropas" de los Carabineros. Esta afirmación, lejos de ser anecdótica, ha sido corroborada por múltiples testimonios y registros documentales.

El problema de fondo reside en la planificación militar implícita en dicha decisión. Desde posiciones como Monte Aymond, en la frontera, era evidente el despliegue de medios blindados argentinos, lo cual sugería que, en caso de hostilidades, Argentina optaría por una ofensiva mecanizada de alta intensidad. En este contexto, surge una duda legítima y profundamente preocupante: ¿esperaba realmente el general Floody contener un avance blindado con efectivos policiales sin formación en doctrina de guerra convencional, ni entrenamiento en combate como infantería ligera ni mecanizada?

La lógica militar más elemental cuestiona esa disposición. ¿Qué experiencia previa tenían los Carabineros en enfrentamientos de alta intensidad? ¿Qué lógica táctica respaldaba esta elección? No solo es difícil imaginar un dispositivo militar argentino que, por ejemplo, colocara a la GNA en la primera línea de un asalto sobre Punta Arenas, sino que incluso en una situación de contraofensiva sería altamente improbable delegar en una fuerza policial militarizada la contención de tropas enemigas.

Y sin embargo, eso parece haber sido exactamente el enfoque chileno. Las justificaciones oficiales aludieron al uso de los Carabineros como elementos de retaguardia —para tareas como control de prisioneros de guerra y vigilancia de zonas civiles—, pero la evidencia empírica desmiente dicha explicación. Carabineros fueron trasladados en vuelos nocturnos de LAN Chile hacia Magallanes, con el objetivo de no alertar a la inteligencia argentina, y fueron desplegados directamente en el frente. Si bien había recibido una capacitación de pocas semanas en la escuela de infantería, su preparación adicional era sólo esa. Fotografías y relatos contemporáneos los ubican armados con lanzacohetes antitanques en Cabeza de Mar, y otros registros documentan su traslado desde Chabunco hasta El Porvenir, en plena Isla Grande de Tierra del Fuego, posiciones todas dentro del teatro inmediato de operaciones.



Este despliegue no solo contradice la versión oficial, sino que pone en evidencia una alarmante falta de criterio estratégico. Lejos de tratarse de un recurso extraordinario ante una urgencia logística o táctica, el uso de CC como vanguardia militar refleja una desorganización doctrinaria grave y, en última instancia, una visión anacrónica de la guerra moderna por parte del alto mando chileno. La defensa de la región más austral del país quedó supeditada a una fuerza inadecuada para el tipo de combate que se perfilaba. Si se asume, además, que los mismos Carabineros se habían rendido casi sin resistencia en el incidente de Lago del Desierto años antes, la decisión no solo es cuestionable, sino abiertamente irresponsable.  Es cierto que a la guerra se va con lo que se tiene, pero ¿no había otra infantería del ECh para emplear en su lugar?



Rutas de invasión

Las fuerzas argentinas planifican su avance hacia Punta Arenas utilizando dos rutas principales. La ruta norte, partiendo de Río Gallegos, cruza la frontera a través de Monte Aymond, siguiendo la Ruta CH-255 hacia el sur hasta Punta Arenas. Este camino, aunque relativamente plano, presenta desafíos naturales como ríos y colinas que pueden ralentizar el avance.


La ruta alternativa, partiendo de Rospentek, cruza la frontera siguiendo la Ruta CH-40 y luego se dirige hacia el sur por la Ruta CH-9 hasta Punta Arenas. Este camino es más difícil, con terreno montañoso y boscoso que complicará el avance de las formaciones blindadas.

1) Ruta Principal Norte:

  • Punto de inicio: Río Gallegos
  • Puntos principales: Avanzar a través del paso fronterizo de Monte Aymond, siguiendo la Ruta CH-255 hacia el sur hasta Punta Arenas.
  • Características: Terreno relativamente plano pero con posibles barreras naturales como ríos y colinas. 
  • Lugar abierto en muchas secciones para una batalla de blindados y el despliegue de fuerzas en línea, cuña o V.






2) Ruta Alternativa Oeste:

  • Punto de inicio: Rospentek
  • Puntos principales: Cruce fronterizo de la Ruta CH-40, luego seguir hacia el sur por la Ruta CH-9 hasta Punta Arenas.
  • Iniciaría con la captura y aseguramiento de Puerto Natales, lugar de acumulación de fuerzas chilenas.
  • Características: Terreno montañoso y boscoso, más difícil para el avance de grandes formaciones blindadas. Lugar apto para emboscadas.
  • Los puentes a lo largo de la ruta serían volados (Puente Rubens, Río Pendiente, por ejemplo) con la consecuente necesidad de equipos de ingenieros.
  • Poco apto para formaciones blindadas amplias (sólo columnas o diamante)



Estas son las tropas de Regimiento de Caballería Nº5 Lanceros chilenos dispuestos a defender Puerto Natales. Iban a enfrentar una avanzada blindada argentina con caballería a sangre, estilo polaco. No es broma.


Población chilena en la Patagonia argentina

En su crónica "Cuando el río no era turbio", Ramón Arriagada relata la estrecha relación entre los trabajadores chilenos, principalmente chilotes, y el mineral de Río Turbio en Argentina durante las décadas de 1950 y 1970. Según el censo de 1970, Puerto Natales tenía 13.675 habitantes, de los cuales 2.800 trabajaban en el mineral. Para 1976, alrededor de 600 mineros chilenos se desplazaban por turnos, usando Natales como ciudad dormitorio debido a la falta de viviendas en Río Turbio.

Arriagada cita al escritor Nicasio Tangol, quien destacaba que los chilotes fueron fundamentales en la forja de la Patagonia. En 1961, el diario El Austral reportó que el mineral producía 500 toneladas diarias y empleaba a 1.200 mineros, en su mayoría chilenos-chilotes. Además, cerca de 1.800 trabajadores se desempeñaban en la superficie, de los cuales el 80% también eran chilenos. Otros 600 chilenos trabajaron en la construcción de la línea férrea de 270 kilómetros entre Río Turbio y Río Gallegos, y para 1951, ya había 1.200 mineros laborando en el yacimiento.

El autor destaca cómo la migración chilota hacia la Patagonia se incrementó, especialmente después del terremoto y maremoto de 1960, y cómo el conflicto fronterizo de 1978 entre Chile y Argentina marcó un cambio, cuando los mineros chilenos fueron reemplazados por obreros del norte argentino, bolivianos y paraguayos.

En su crónica "Sueños de Carbón", Arriagada aborda el accidente de la mina en 2004, que dejó 14 muertos, y cómo los mineros jubilados de Natales, que trabajaron en Río Turbio, sobreviven con pensiones miserables y deben cruzar la frontera para recibir atención médica, ya que no tienen acceso a previsión social en Chile, lo que los convierte en parias en su propio país. (El Tirapiedras)

De estos desplazamientos poblacionales, totalmente soberanos de la República Argentina, se quejaría el general chileno Floody asociándolo con un acto bélico. No es broma.



Siguiendo con el relato, ambas rutas convergen en la Laguna Cabeza de Mar donde, de partir de dos fuerzas de invasión de coordinadas, podrían agruparse y proseguir a Punta Arenas. El camino a Punta Arenas por la CH-9 es una ruta costera muy vulnerable a ataques aéreos y emboscadas o ataques tipo hit-and-run. La ruta dirige la fuerza al núcleo de poder militar regional chileno: la base aérea de Chabunco y, enfrente, el cuartel general de la III División del Ejército.

Líneas defensivas chilenas

Chile habría adoptado una estrategia de defensa en profundidad, declarado por el general a cargo de división de ejército (Teatro de Operaciones Austral). La primera línea de defensa podría ya estar situado en Monte Aymond y sus alrededores, bien en la frontera. Esa línea era, por las pocas fotos recopiladas, un rejunto de pozos de zorro y trincheras, con soldados mal armados. Sin dudas carne de cañón para ir debilitando el avance.

Cuando se produce una penetración como esta, la teoría de guerra nos hace pensar en tres fases a seguir por quién enfrenta a la misma:

  1. Contención: Contener la penetración al terreno. Es decir que la misma sea detenida o ralentizada y no pueda moverse más en penetración (en términos generales).
  2. Flanqueo: Comenzar a desplazar fuerzas a los “flancos” de la penetración, básicamente al sector de los mismos próximo al lugar donde se inició la penetración. Esto para simultáneamente operar sobre esos flancos de forma de “estrangular” al mismo, cortando así la comunicación del enemigo con su retaguardia  
  3. Aniquilación: Destrucción en detalle de las tropas que fueron cercadas (muerte o captura)

Aquí, las tropas chilenas habrían construido posiciones avanzadas para ralentizar el avance enemigo. Cañones antitanque y artillería de campaña tradicional, no en cantidad ni en variedad, es observada en las fotos y documentales. Probablemente el mejor armamento trasandino en esta fase era el despliegue de minas antitanque. Una segunda línea de defensa se encontraría en San Gregorio, con fortificaciones, campos minados y trincheras listas para resistir un asalto. De allí hasta la capital regional, diversos puntos podrían estar fortificados La defensa final está alrededor de Punta Arenas, donde se concentran las tropas, artillería de largo alcance y las mejores defensas antitanque.



Observe debajo la "línea Maginot" que habían desarrollado los estrategas chilenos. Simples trincheras y pozos de zorro. El soldado en primera línea utiliza un viejo rifle a cerrojo Máuser 1909 de la Primera Guerra Mundial.

Foto de un "pozo de zorro" con un infante chileno armado con un fusil a cerrojo Máuser cerca de Monte Aymond


La defensa en profundidad chilena probablemente incluiría:

  • Primera línea de defensa: Posiciones avanzadas en Monte Aymond y zonas aledañas.
  • Segunda línea de defensa: Fortificaciones y trincheras alrededor de San Gregorio por la CH-40 y emboscadas desde zonas boscosas desde Laguna Arauco hasta Primavera. Trincheras en Laguna Cabeza de Mar (Arancia Clavel y Bulnes Serrano, 2017:164). A todos los puentes se les instaló cargas  explosivas, se adelantaron unidades de caballería armadas con cohetes antiblindaje y se prepararon campos de tiro nocturno debidamente “jalonados” y pintados para evitar confusiones.  (AC&BS, 2017: 141)
  • Defensa final: Fortificaciones y tropas concentradas en las cercanías de Punta Arenas, incluyendo artillería de largo alcance y defensas antitanque (escasas y antiguas en el inventario del ECh de ese período). Muchos civiles colaboraron activamente en la movilización. Así, gran parte de los vehículos y maquinaria pesada que se usó en la construcción  de  trincheras, refugios, puestos de vigilancia y zanjas antiblindados, fue facilitada por empresarios de la zona. A su vez, los estancieros pusieron a disposición de los uniformados galpones donde  alojar a las tropas y almacenar equipos y pertrechos. (AC&BS, 2017: 114)

Se debe prestar atención a que este escenario tiene diversos condimentos que fueron emergiendo con el paso del tiempo. Por ejemplo, las fuerzas chilenas carecían de minas antitanque y la munición era escasa. Los soldados de las primera línea de defensa fueron puestos para ser carne de cañón, con sólo 80 cartuchos de armamento sin reposición. La región poseía muy pocos blindados para enfrentar el avance argentino. Peor aún, muchos de esos blindados eran conducidos por conscriptos que estaban aprendiendo su maneja durante la instrucción. Muchos, tal vez demasiados, indicadores anunciaban que Chile estaba muy, pero muy mal preparados para una guerra.

El estancamiento del avance

El avance argentino se enfrenta a su primera gran prueba en San Gregorio, donde las defensas chilenas estarían bien preparadas y el terreno favorecía a los defensores. Aquí, el avance se ralentizaría considerablemente, convirtiéndose en una batalla de desgaste. La zona aparentemente más fortificada era el camino en la zona de laguna de Cabeza de Mar.

Desde Rospentek, se deben superar los ataques de desgaste y el montaje de puentes en los cursos de río donde se hayan volado los puentes. Una vez unido a las fuerzas desde Río Gallegos debieran reagruparse y evaluar los daños y la reorganización del avance.

Regimiento Blindado No. 5 "Punta Arenas", desplegado en 1978 en la región Magallánica. Avanza el Destacamento Escorpión, en tanques M-41 y carros M-113. También se contaban con vehículos EE-9 Cascavel, brasileños, aunque en muchos casos tripulados por conscriptos.

Hay una cuestión clave para tener en toda esta campaña: la superioridad aérea argentina. La única base aérea chilena del TOA era Chabunco, en Punta Arenas. Esa base aérea iba a ser atacada por la Fuerza Aérea Argentina en misma madrugada de avance y rematada en la misma tarde por el Comando de Aviación Naval. La resistencia que opusieran las fuerzas terrestres chilenas debería soportar luego el acoso aéreo. ¿Cuántos casos hay de defensas terrestres que sean inmunes a ataques aéreos y terrestres simultáneos? Imagine un foco de resistencia chileno: tal vez una batería de artillería escondida en una quebrada, tal vez nidos de ametralladoras estratégicamente ubicados en el camino de avance. El comandante militar argentino simplemente debiera pasar las coordenadas a Río Gallegos, a la pista de dispersión de Estancia La Sara o a la base aeronaval de Río Grande para que aviones de las dos ramas aéreas proporcionen fuego de ametralladoras, bombas o cohetes para desarticular esa defensa. Esas mismas opciones no estaban a disposición del comandante chileno.

Contrarrestando la defensa chilena

Para superar este obstáculo, Argentina podría desplegar la XI Brigada de Infantería Mecanizada para penetrar y desorganizar las defensas iniciales. La artillería argentina bombardearía las posiciones chilenas, mientras que las unidades aerotransportadas y la aviación realizan maniobras de flanqueo y proporcionan apoyo aéreo crucial.

  • La XI Brigada de Infantería Mecanizada debe penetrar y desorganizar las defensas iniciales.
  • Fuerzas de Artillería para bombardear posiciones defensivas.
  • Unidades Aerotransportadas y Aviación para flanqueo y apoyo aéreo.
  • La base aérea Chabunco debía ser inutilizada para el éxito del avance.



Soldados trasandinos disparando el fusil SIG en servicio

Asalto aerotransportado a Punta Arenas

En el marco de este conflicto, las fuerzas argentinas planificó un audaz asalto aerotransportado a Punta Arenas. Los relatos de veteranos de esta crisis del Regimiento de Infantería Paracaidista 14 con base en Córdoba comentan que un asalto aerotransportado estaba en planificación para la toma de la ciudad de Punta Arenas. Para ello, la BAM Río Gallegos ya albergaba a aviones de transporte DC-3 y C-130 listos para esta operación. Los objetivos principales de este asalto incluyen capturar el aeropuerto Presidente Carlos Ibáñez del Campo, asegurando una cabeza de puente vital para el flujo continuo de tropas y suministros. También se enfocaría en destruir las instalaciones de comando y control chilenas para desorganizar sus defensas y tomar el puerto y las principales instalaciones logísticas, cortando así los suministros y refuerzos enemigos. Esto podría conseguirse a posteriori de un ataque ABA (Airbase Attack) sorpresa de la Fuerza Aérea Argentina con A-4 Skyhawk y BAC Canberra en la Hora H+2 de la invasión.

Objetivos principales:

  • Capturar el aeropuerto Presidente Carlos Ibáñez del Campo para asegurar una cabeza de puente y permitir el flujo continuo de tropas y suministros.
  • Destruir instalaciones de comando y control para desorganizar las fuerzas chilenas.
  • Tomar el puerto y principales instalaciones logísticas para cortar suministros y refuerzos.


Entrada a Punta Arenas

Los blindados y la infantería mecanizada argentinas se movilizarían rápidamente por la Ruta 9, avanzando con una precisión letal. Los vehículos blindados adoptarían formaciones en línea para maximizar la potencia de fuego frontal, mientras que las unidades de infantería seguirían de cerca, listas para desembarcar y asegurar las calles. Una columna secundaria avanzaría por la carretera Y-505, flanqueando a las defensas chilenas y dividiendo su atención.

Objetivos en la ciudad

El Puerto de Punta Arenas era uno de los principales objetivos. Para el momento del asalto terrestre debiera analizarse el estado efectivo del aeropuerto debido a que probablemente ya se encontrara deshabilitado por un ataque aéreo inicial de la Fuerza Aérea Argentina (caso analizado en este enlace) Controlar el puerto permitiría a las fuerzas argentinas asegurar una línea de suministros vital y recibir refuerzos marítimos. Comandos especializados y unidades de infantería mecanizada fueron desplegados para tomar los muelles y las instalaciones portuarias, enfrentándose a una feroz resistencia chilena.

El Aeropuerto Presidente Carlos Ibáñez del Campo y su anexo, la base aérea Chabunco también serían cruciales. Controlar el aeropuerto garantizaría una cabeza de puente aérea, permitiendo el transporte continuo de tropas y suministros. Las unidades aerotransportadas y de asalto rápido argentinas, ya familiarizadas con el terreno desde su operación en Chabunco, se lanzarían en una ofensiva rápida para asegurar las pistas y neutralizar cualquier resistencia. Existiría una alta probabilidad de voladura de pistas e instalaciones para su negación de uso para los incursores. Era completamente esperable que antes de caer en poder de tropas argentinas, los locales volaran todas las instalaciones cruciales para su operación.

Los edificios gubernamentales y de comunicaciones serían igualmente estratégicos. Fuerzas forjadas en el combate argentinas se infiltrarían en el centro de la ciudad para capturar la Intendencia de Magallanes y el cuartel de la policía, buscando desorganizar las defensas chilenas y establecer el control administrativo. Sin dudas esta serían las escenas más salvajes imaginables en toda la campaña debido a la propia naturaleza del combate urbano.



La captura de Punta Arenas

Resistencia urbana

A medida que las tropas argentinas se adentraban en Punta Arenas, se encontrarían con una tenaz resistencia en varios puntos clave. El Área del Centro Cívico, con sus edificios gubernamentales y comerciales, sin dudas se convertiría en un campo de batalla. Las tropas chilenas, atrincheradas en edificios, ofrecerían una defensa organizada, ralentizando el avance argentino.

En el Barrio 18 de Septiembre, un denso barrio residencial de casas mayormente de madera, las fuerzas chilenas adoptarían tácticas de guerrilla urbana. Emboscadas, francotiradores y barricadas improvisadas hicieron que cada calle y cada casa se convirtieran en un punto de resistencia. Los combates se intensificaron, con las tropas argentinas luchando casa por casa para despejar el área. También resultaría un área muy fácil de destruir con fuego debido a la preeminencia de madera en su construcción.


Entrada de tanques al barrio 18 de Septiembre

La zona industrial al norte de la ciudad también podría ser un foco de resistencia. Las defensas chilenas, utilizando equipos industriales y vehículos pesados como barricadas, convertirían a fábricas y almacenes en fortificaciones improvisadas. Las tropas argentinas deberían plantear el despliegue de unidades de asalto especializadas para superar estas defensas.


Soldados trasandinos armados con fusil SIG desfilando

Estrategias argentinas

Para contrarrestar la resistencia chilena, las fuerzas argentinas desplegaron una combinación de tácticas y recursos. El uso de la artillería y el apoyo aéreo sería crucial para debilitar las defensas antes del asalto terrestre. Bombardeos precisos desorganizaron las líneas chilenas, facilitando el avance de las unidades terrestres.


Paracaidistas de la Compañía Leopardo del Regimiento de Infantería Aerotransportada 2 "General Balcarce", Ejército Argentino, Ushuaia, Noviembre de 1978

Las operaciones de comandos (Halcón 8 recién creado) y paracaidistas jugarían un papel fundamental. Unidades de élite infiltraron la ciudad para neutralizar puntos estratégicos, capturando objetivos clave rápidamente y con el menor número de bajas posibles. Estos comandos realizarían ataques quirúrgicos contra las defensas chilenas, facilitando el avance de las fuerzas principales.


La guerra urbana se convertiría en el escenario principal. Patrullas mecanizadas, equipos de asalto y unidades especializadas en combate urbano avanzarían sistemáticamente, enfrentándose a una resistencia feroz pero logrando asegurar áreas clave. La coordinación y la comunicación serían esenciales para mantener el impulso del avance.

Control de población y estabilización

Finalmente, para mantener el control de la ciudad y evitar actos de sabotaje, las fuerzas argentinas establecerían puntos de control y patrullas regulares. La presencia constante de tropas ayudaría a estabilizar la situación y asegurar que la ciudad permaneciera bajo control argentino tras la captura de los objetivos principales. Actos de guerrilla y resistencia sería previsibles a lo largo de todo el período.


Asalto a los edificios del gobierno chileno

La caída

La captura de Punta Arenas sería una operación compleja y sangrienta, que pondría a prueba la capacidad y determinación de las fuerzas argentinas. La superioridad numérica y material les daría una ventaja significativa, pero la resistencia chilena, aprovechando su conocimiento del terreno y sus defensas bien preparadas, convertiría cada avance en una lucha encarnizada. La ciudad finalmente caería, pero a un costo humano significativo para ambos bandos.

 

Análisis de probabilidades de éxito

La superioridad numérica y material argentina es evidente: una relación de 5:1 en blindados, 4:1 en aviones y 3:1 en infantería. Estas ventajas, junto con la planificación estratégica y la ejecución táctica, sugieren una alta probabilidad de éxito para Argentina en la captura de Punta Arenas. Sin embargo, la preparación y la estrategia defensiva chilena, que aprovecharía el conocimiento del terreno y la defensa en profundidad, también tienen posibilidades de éxito.

Probabilidad de éxito para Argentina: 70% Probabilidad de éxito para Chile: 40%

Argentina:

  • Probabilidad de éxito: Alta, debido a la superioridad numérica y material (blindados, aviones e infantería), aunque enfrentará dificultades significativas en el terreno y defensas bien preparadas.
  • Éxito estimado: 70%

Chile:

  • Probabilidad de éxito: Moderada, considerando la defensa en profundidad y conocimiento del terreno, aunque superado en número y equipamiento.
  • Éxito estimado: 40%



Estimación de bajas

Las bajas en este conflicto serían significativas para ambos bandos, reflejando la intensidad de los combates y las defensas bien preparadas.

Bajas estimadas para Argentina: mínimo de 15.000-20.000 (incluyendo muertos, heridos y prisioneros) Bajas estimadas para Chile: mínimo de 15.000-40.000 (incluyendo muertos, heridos y prisioneros y civiles dependiendo de su grado de involucramiento)

Estas estimaciones subrayan el costo humano de un conflicto que, aunque hipotético, refleja la gravedad de una escalada militar entre dos naciones vecinas.

Resumen

Una campaña blindada del EA sobre las fuerzas chilenas en la región magallánica hubiese sido una campaña sangrienta bajo cualquier consideración que se haga. La posibilidad de éxito existía pero no estaba bajo ningún aspecto garantizada. Pasado el tiempo y comparadas los análisis antagónicos de cada lado, queda claro que, desde el punto de vista chileno, muchas alternativas de ataque argentinas hubiesen sido completamente sorpresivas y hasta innovadoras pese a estar en los manuales de doctrina desde la SGM. El esquema defensivo chileno era clásico, hasta diría de libros de tácticas defensivas con hojas amarillentas. Defensa escalonada táctica y fija pero con amplia escasez de recursos, con lo cual eran como ladrillos sin mortero. Y aquí me remito a los mismos comentarios del productor de explosivos mineros devenido en magnate de armas perseguido, el Sr. Cardoen. En una entrevista a un programa de la cadena estatal trasandina, él mismo comenta que fue solicitado sus servicios por las fuerzas armadas para armar minas antitanque dado que el ECh carecía completamente de inventario de las mismas. Es decir, la defensa de Magallanes no iba a estar inundada ni mucho menos de minas AT, tal vez uno de los elementos clave para ralentizar un avance blindado. No lo digo yo, repito. Sin eso, la defensa del Sr. Floody parece un enorme espantapájaros.

Por otro lado, es imprescindible señalar la alarmante sobrevaloración que el organizador de la defensa, el mencionado señor Floody Buxtor, otorgaba a los Carabineros. Esta es, indiscutiblemente, una fuerza de policía civil y fronteriza, y en ninguna circunstancia debería ser considerada una fuerza de combate. Es probable que este señor pretendiera aprovechar su vasto conocimiento como baqueanos de la región o realizando inteligencia con puesteros infiltrados, pero ¿acaso pensaba este oficial de ascendencia británica que con Carabineros iba a enfrentar con éxito un asalto blindado o aerotransportado? ¿Realmente creía Floody que podría confiar su vida y la defensa de Punta Arenas a una fuerza policial militarizada sin ningún antecedente bélico? Peor aún, su único antecedente bélico fue invadiendo territorio argentino en Lago del Desierto. Allí, una patrulla de Carabineros se estacionó por varios días con fusiles SIG, parapetándose en un galpón devenido en retén  defendiendo la posición (standing the ground). No fue necesario citar a La Concepción ni a Pratt: a la primera ráfaga de los gendarmes, que abatieron un militar chileno, todos los carabineros se rindieron. Todos. ¿Esa fuerza era sobre la que se asentaba este majestuoso general? Bajo cualquier análisis, tanto por su funcionalidad como por sus antecedentes, Floody estaba completamente equivocado.

Finalmente, y el golpe de gracia, Chile carecía de superioridad aérea. ¿Qué iba a hacer la infantería o caballería chilena, aún parapetada en una posición defensiva bien pensada, cuando cayeran impunemente sobre su posición bombas de 450 o 500 kilos? Se sabe por la evidencia histórica que tropas en posiciones defensivas han logrado sobrevivir a ataques aéreos o de artillería (Monte Cassino, Stalingrado, entre otros). Sin embargo, es obvio que no es el lado del mostrador en la que las tropas desean estar y también existe mayor evidencia que posiciones defensivas se ha desarticulado por contundentes ataques aéreos que desarmaron y desmoralizaron a la resistencia. 

Todos los análisis conducen a una inexorable derrota chilena en donde, en el mejor de los escenarios, se lograría un estancamiento al avance dentro del actual territorio chileno. El daño a la infraestructura local hubiese sido multimillonario y las bajas humanas por decenas de miles. Un escenario, a todas luces, lamentable. Este terror que generó la situación a las fuerzas armadas chilenas, junto con el evento de Malvinas en 1982, moldearía toda la política de defensa de ese país hasta el presente.


Citas

Patricia Arancibia Clavel, Francisco Bulnes Serrano. La escuadra en acción. 1978: el conflicto Chile-Argentina visto a través de sus protagonistas. Santiago, Chile: Catalonia, 2017. ISBN: 978-956-324-298-0