martes, 3 de noviembre de 2026
Malvinas: Nuestros habitantes y las vidas de María Sáez y Matilde Malvina Vernet

María Sáez de Vernet
Matilde Vernet: la primera argentina nacida en Malvinas, que fue testigo del asesinato de Lincoln y murió en San Isidro
Hija de Luis Vernet, primer “gobernador” de las islas, se casó con un marino norteamericano y tuvo una vida extraordinaria
Jorge Martínez Carricart || LA NACION
Imagen tomada en 1920, en la quinta Las Acacias, en las barrancas de San Isidro. Matilde "Malvina" Vernet de Cilley junto a sus nietos, Felipe Hughes Cilley y Elena Giménez Cilley
María Sáez de Vernet llegó a Puerto Soledad embarazada. Atravesaba el segundo mes de gestación. Desembarcó el 15 de julio de 1829, después de 26 días de navegación, con tres hijos. La más chica, Sofía, todavía no caminaba. Le asignaron una vivienda relativamente cómoda y destacada en la pequeña colonia. Su habitación tenía dos grandes ventanas orientadas hacia Bahía de la Anunciación, la puerta de entrada a las Islas Malvinas.
Maqueta de la colonia argentina Puerto Soledad en 1831 que está en el Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur Picasa
Tenía 28 años y era, de cierto modo, la “primera dama” de aquellas islas remotas. Se embarcó en semejante aventura siguiendo a su marido, el empresario Luis Vernet, que había descubierto que las Malvinas eran fuente de inmensas riquezas. Y parecía dispuesto a jugarse la vida en semejante empresa. Primero consiguió que Manuel Dorrego, gobernador de Buenos Aires, le otorgase a través de un decreto “los terrenos que en la Isla Soledad resultaren vacíos (…) y la Isla de los Estados a cambio de que funde allí una colonia en el plazo de tres años”. Y, dos semanas antes de zarpar, el gobernador interino Martín Rodríguez lo nombró “Comandante Político y Militar de las Islas Malvinas y adyacentes al Cabo de Hornos”.
El retrato más conocido de María Sáez de Vernet, autora de Diario de Malvinas en 1829
Durante los primeros seis meses en Puerto Soledad, Mariquita -así la llamaban- llevó un registro detallado de todo lo que sucedía a su alrededor. Se trata de un diario íntimo escrito con ternura, que refleja la curiosidad y el amor con el que su autora descubrió esa tierra lejana e indómita. Todo la fascinaba: la nieve, las aves, el agua cristalina, las tardes de playa...
Escribió todos los días, desde el 15 de julio hasta el 22 de diciembre de 1829, cuando se despidió con un breve texto: “Por tener que aprontar cartas y encomiendas para Montevideo y Bs. Ayres cesa el diario que he llevado desde que desembarqué en esta isla hasta la fecha”, escribió.
Se convirtió, sin proponérselo, en la cronista de la soberanía argentina en Malvinas. Sus anotaciones describen la composición demográfica y la organización cívica del pueblo, dan cuenta de sus recursos y economía. Detalla qué actividades practicaban los isleños en su tiempo ocioso e incluso susurran algunos chismes de una comunidad naciente.
Diario de 1829 en Malvinas o simplemente Diario en Malvinas (1829), los dos nombres con los que se conoce a las memorias de María Sáenz de Vernet, fue exprimido “hasta la última coma” por los historiadores. Se trata de una pieza literaria imprescindible para comprender cómo era la vida en las islas en aquellos años previos a la invasión y ocupación británica.
El manuscrito original está en el Archivo General de la Nación. Le faltan las primeras páginas. La que quedó como portada, en el margen superior derecho tiene, agregada con lápiz, una anotación que dice “llegó 15 de julio de 1829”. Enseguida comienza el texto. Y empieza por el principio, por su desembarco, el primer contacto con la nieve y cómo la trasladaron hasta su primera casa en Puerto Soledad.
El retrato de Luis Vernet en una estampilla argentina
Vivir en Malvinas, en 1829
María tocaba el piano, que trajo consigo desde Buenos Aires, y cantaba. Organizaba tertulias y fiestas para los colonos. Armó una importante biblioteca, con libros en español, alemán e inglés. Los días de mal tiempo pasaba largas horas leyendo junto a la chimenea.
Viajeros y personalidades que recalaron en la naciente colonia, como el capitán Robert Fitz Roy , se refirieron al “refinamiento y nivel cultural de los Vernet”. Otro viajero, Robert Greenhow, sostuvo que María “ejecutaba música de Rossini con mucho gusto”.
Óleo de Luisa Vernet. Puerto Soledad en 1829
En su diario, Mariquita describe a Puerto Soledad como un pequeño poblado compuesto por algunas casas dispersas a orillas de una bahía. Calcula su población en 80 habitantes, entre los que destaca 25 gauchos, cinco indios y un buen número de negros libertos. Además, dice que hay criollos, escoceses, ingleses y alemanes. Habla de una comunidad pacífica, donde todos se ayudan, con una vida social activa: menciona bailes y carreras de caballos. Dice que “los negros bailan todos los domingos”. Y cuenta que los alemanes armaban palenques para atar sus vacas con costillas de ballenas.
De su relato se despende cómo era la economía en las islas. Menciona distintas estancias, sin nombres propios, de donde llegan las vacas. También cuenta que los peones salen a buscar ganado cimarrón o a cazar lobos. Menciona un pescadero, con una gran pileta para salar pescado. Y con gran asombro dice que hay jornadas en las que se capturan 400 peces de una sola vez.
Describe una importante actividad marítima. Enumera entradas y salidas de goletas y bergantines llenos de provisiones y dice que intercambian mercadería (harina, café, té, ropa, pólvora, barriles y herramientas) por cueros y carnes. Refleja, también, la emoción de recibir correo desde Buenos Aires.
La leña, fundamental para supervivencia en Malvinas, fuente principal de calor, viene directamente de Isla de los Estados (en 1823, en la primera expedición que envía al mar del sur, Vernet instaló un aserradero en la bahía Flinders).
Port Louis, en las Islas Malvinas
Policía, juez de paz y celestino
Entre anotaciones, describe algunas funciones que debe asumir su marido dentro de la comunidad. El 23 de agosto escribe: “Buen tiempo. Las familias alemanas dieron un baile a los criollos, uno de estos pasajeros de Bs. Ays. en la Betsy, tomó un arma cargada y por ser ebrio, amenazaba con ella matar a todo el que se le presentaba. Luego que Vernet lo supo mandó prenderlo, y amarrado lo condujeron a una pieza que le sirve de cárcel. Este acontecimiento hizo que terminara trágicamente la tertulia”. El primer reo bajo la comandancia de Vernet fue liberado una semana después, el 1° de septiembre.
Manuscrito. Parte del diario de María Sáez de Vernet, donde cuenta el incidente del domingo 30 de agosto en el baile que dieron los alemanes.
Transcripción
Domingo 23 de Agosto
Buen tiempo. Las familias alemanas dieron un baile a los criollos, uno de estos, pasajero de Buenos Aires en la Betsie, tomó un arma cargada y por ser ebrio, amenazaba con ella matar a todo el que se le presentaba; luego que Vernet lo supo mandó prenderlo, y amarrado le condujeron a una pieza que le sirve de cárcel. Este acontecimiento hizo que terminara trágicamente la tertulia.
El 25 de octubre, Vernet ofició de juez de paz: “A las once de la mañana se celebró el casamiento de Antonio y Marta, se juraron eterna fidelidad ante cuatro testigos y de los padrinos, que fueron la ama y uno de los peones, firmaron la contrata y se convinieron en formalizarlos por la Iglesia o que fueras a Buenos Aires, los padrinos les dieron convite y baile a la noche”, escribió su mujer.
También cuenta cuando llega a su casa un peón suplicando a Vernet que tratase con el padre de Elisa “la muchacha blanca que cuidaba a los niños” para que aceptase que ella se convirtiese en su esposa. Y se sorprende al día siguiente cuando un piloto alemán “que antes dirigía el pescadero” se presenta ante su marido y le dice que también quiere casarse con Elisa. El 28 de octubre, reflexiona: “Día lluvioso. Le han salido dos novios a la ama, pero ella los difiere hasta su vuelta a Buenos Aires”.
¡Viva la patria!
En el medio, el domingo 30 de Agosto, describe una escena fundamental en el reclamo de la Argentina por la soberanía sobre Malvinas. Dice: “Muy buen día de Santa Rosa de Lima, y por lo que determinó Vernet tomar hoy posesión de la isla en nombre del gobierno de Buenos Aires, a las doce se reunieron los habitantes se enarboló la Bandera Nacional a cuyo tiempo se tiraron veintiún cañonazos, repitiéndose sin cesar el ¡Viva la Patria! Puse a cada uno en el sombrero con cinta de dos colores que distinguen nuestra Bandera, se dio a reconocer el Comandante".
El documento original de la proclama de Luis Vernet en el momento de tomar posesión de su cargo en Puerto de la Soledad, 30 de agosto de 1829.
Transcripción
Proclama
El Comandante político y militar nombrado por el Superior Gobierno de Buenos Ayres, en conformidad con el decreto de 10 de Junio que acabo de haceros público, ha elegido este día, aniversario de Santa Rosa de Lima, patrona de la América, y para ejercer de nuevo un acto formal de dominio que tiene la República de Buenos Ayres sobre estas Islas Malvinas, las de Tierra del Fuego y sus adyacentes y demás territorios desde donde acaba el de la comandancia de Patagones, hasta el Cabo de Hornos; y al efecto ha enarbolado en este día el pabellón de la República, saludándolo en la mejor forma que permite el naciente estado de esta población.
El Comandante espera que cada uno de los habitantes dará en todo tiempo de subordinación a las leyes, viviendo como hermanos en unión y armonía, a fin de que con el incremento de población que se espera y que el Superior Gobierno ha prometido fomentar y proteger, nazca en su territorio austral una población que haga honor a la República cuyo dominio reconocemos.
¡Viva la Patria!
30 de Agosto 1829.
El nacimiento de Matilde
Curiosamente, María no hace mención a su embarazo en su diario. Sin embargo, desde la prímera línea refiere a un malestar físico que atribuye a la navegación. Cuando desembarca en Puerto Soledad, estaba tan débil que tuvieron que trasladarla en una silla porque sus fuerzas no le permitían caminar hasta las casas. Durante varios días menciona su “flaqueza” y la recuperación gradual: “Cada día adquiero más fuerzas cuya falta es mi única enfermedad”, dice. Pero le echa la culpa al viaje y al mareo, no al embarazo.
Tampoco hay referencia sobre el alumbramiento, ya que deja de escribir su diario 45 días antes. Una novela histórica, María de las Islas, de Estela Sáenz de Méndez, inspirada en las anotaciones de Mariquita e investigaciones posteriores, recrea la escena del parto. Dice que la esposa de Vernet eligió parir en el cuarto más grande, en el fondo de la casa. Que su ama de llaves, Victoria, la hace recostar en la cama y le saca los zapatos. Y que la asiste en el alumbramiento una tal Rosaura, a quien describe como “negra y lustrosa, que dice ser comadrona”.
Luego, en un párrafo, describe la emoción de la madre al recibir a su hija. En distintos artículos periodísticos, en una confusión evitable, el texto muchas veces se le adjudica a la propia Mariquita.
“¡Mi mujercita malvinense! La tengo en mis brazos -dice-. Su boquita ávida como un botón de rosa ya quiere succionar. Me embarga de dulzura. Es un milagro. Beso sus deditos. Perfecta. Mi mujercita isleña. Mi niña valiente que ha nacido en una isla, ahora más nuestra que nunca, como si hubiéramos enarbolado entre las dos una bandera”.
La cuarta hija de Luis Vernet y María Sáez nació el 5 de febrero de 1830. Se trata de la primera argentina nacida en las Islas Malvinas. Distintos historiadores coinciden en que esa tarde hubo fiesta en Puerto Soledad.
A propósito de su nombre, existe una imprecisión que ha perdurado a lo largo del tiempo. En distintos textos se repite como verdad que recibió el nombre “Matilde Isabel Vernet” pero que sus familares la llamaron desde el primer día “Malvina”, como si se tratase de un mero apodo. Sin embargo, en su partida de bautismo, emitida el 13 de noviembre de 1833 por la parroquia San Miguel Arcángel de Buenos Aires, aparece con el nombre “Balvina Isabel Matilde”.
Su tataranieta Ana Aramendi Jurado deduce que su inscripción como “Balbina” responde a un claro error de inscripción de la época o a la inexsistencia formal del antropónimo “Malvina” en el santoral del registro religioso de entonces. Lo concreto es que en todos los documentos oficiales posteriores (en su dispensa matrimonial, en el registro de pensiones de la marina norteamericana y en los censos de 1869 y 1895) figura como Malvina Vernet.
La partida oficial de bautismo de Malvina Vernet, la primera mujer argentina nacida en las Islas Malvinas. Un detalle: en la partida, por error, se la registra como "Balbina"
Transcripción
Dn. Manuel Velarde,
Canónigo Honorario y Cura Rector de la parroquia de
San Miguel Arcángel, en Buenos Aires.Certifico: Que en el Libro 1.º de Bautismos, al folio 136 vuelto existe la siguiente partida:
En trece de noviembre de mil ochocientos treinta y tres, yo el presente encargado de la Administración de la Parroquia de San Miguel, bauticé solemnemente a Balbina Ysabel Matilde, que nació el cinco de febrero de mil ochocientos treinta, hija legítima de Don Luis Vernet, natural de Alemania, y D.ª María Sáez, natural de la Ciudad de Montevideo. Fueron padrinos Dn. Antonio Leslie y D.ª Francisca Pérez y Sáenz, por Dn. [ilegible], a quienes advertí sus obligaciones.
Doy fe: Buenaventura [Leguizamón], conforme con su original.
De pedimento del Señor Juez de Primera Instancia en lo Civil, Doctor Dn. Carlos [apellido poco legible], expido el presente en Buenos Aires a diez y siete de julio, año de mil ochocientos setenta y cinco.
Manuel Velarde
Buenos Ayres, julio 20/75.
A los autos.
firmado: apellido ilegible
El 7 de noviembre de 1831, luego de capturar tres buques norteamericanos que cazaban lobos en Malvinas de forma ilegal, la familia Vernet abandonó definitivamente las islas. Regresó a Buenos Aires a bordo de una de las goletas secuestradas, la Harriet.

Un retrato de Matilde "Malvina" Vernet Cilley publicado en María de las Islas, la novela histórica de Estela Sáenz de Méndez, en Editorial Sudamericana
El gobierno de los Estados Unidos consideró que la utilización de la goleta Harriet para servir de transporte a la familia Vernet fue un acto imprudente y provocativo. Y el presidente Andrew Jackson lo condenó, directamente, como “un acto de piratería”.
Como represalia, el 31 de diciembre de 1931, la fragata USS Lexington se presentó ante Puerto Soledad con un engaño, bajo bandera francesa. Su tripulación desembarcó, arrestó algunos hombres, destruyó todo lo que había construido Vernet y desalojó a la mayoría de los colonos.
Litografía de Puerto Soledad en 1833, por Conrad Marterns
La familia Cilley Vernet
Acusado de piratería, Luis Vernet ya no regresaría a Puerto Soledad. Se dirigió con su familia a Brasil, pasó una temporada en Río de Janeiro. Hay registros que aseguran que Malvina bailó en una fiesta de disfraces con Tomás Guido, amigo y confidente de San Martín.
Después se establecieron en Uruguay, donde Malvina conoció al capitán de la marina estadounidense Greenleaf Cilley, miembro de una familia prominente de Norteamérica. Su abuelo peleó en la guerra de la independencia mientras que su padre, Jonathan Cilley, fue miembro de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos por el estado de Maine y falleció por una herida que sufrió en un duelo con otro congresista. A raíz de su muerte, el Congreso de los Estados Unidos prohibió los duelos.
Matilde y Greenleaf se casaron en Montevideo el 13 de mayo de 1861. Luego, cuando él fue convocado a pelear en la guerra de la Secesión, se radicaron en los Estados Unidos. Un dato curioso: Malvina Vernet fue la única argentina presente en la función en el teatro Ford, en Washington, cuando asesinaron a Abraham Lincoln, el 14 de abril de 1865.
El registro de pensiones de la Marina de los Estados Unidos que muestra a Malvina como viuda de Greenleaf Cilley, veterano de la guerra con México
Tuvieron, en total, seis hijos: tres varones y tres mujeres. La mayor, María Príncipe Cilley, vivió poco más de un año. Sus otras dos hijas, Déborah Malvinas Cilley Vernet y Malvina Justa Cilley Vernet, fueron las primeras en llevar oficialmente los nombres Malvina y Malvinas.
El retrato más conocido de Matilde "Malvina" Vernet Sáez
Cuando regresaron a Buenos Aires, fundaron su hogar en la calle Florida, entre Viamonte y Córdoba. Luego se mudaron a una casona en 25 de Mayo entre Corrientes y Cuyo (hoy Sarmiento), que tenía salida directa al Paseo de Julio (hoy avenida Alem). Por último, la familia Cilley Vernet se insatló en San Isidro, en una quinta que compró Luis Vernet y llamó “Las Acacias”. El terreno estaba delimitado por Libertador y el Río, que llegaba hasta adonde está hoy el Tren de la Costa, y por las calles Martín y Omar y Belgrano.
La quinta La Porteña, en el Casco Histórico de San Isidro, tiene un placa que dice "En este solar vivió y murió Luis Vernet, primer gobernador de las Islas Malvinas"
El solar donde estaba la quinta Las Acacias, la propiedad de Luis Vernet, fue comprado por la familia Perkins Anchorena. Allí, en 1965, el arquitecto Jorge Bustillo construyó el casco de La Porteña, respetando un sector de la casa original de mediados del siglo XIX.
“Malvina” murió el 29 de septiembre de 1924. Su obituario, rescatado por el bibliotecario Sebastián Freigeiro en el Diccionario necrológico sanisidrense, decía:
“A la avanzada edad de 94 años falleció en la madrugada del día 29 de septiembre, en su residencia de este pueblo, la querida anciana que durante su larga existencia, rodeó su persona de la simpatía entrañable de cuantos con la suya alternaron su vida, conquistada con sus bellísimas cualidades de alma y relevantes dotes de carácter, atrayendo con las cariñosas irradiaciones de la bondad inagotable de su corazón. Su fallecimiento ha sido profundamente lamentado en nuestra sociedad, no solo por hallarse extensamente ligada a ella con vínculos de parentesco, sino también porque se le miraba como una de nuestras más veneradas figuras. Llegue a sus deudos nuestra condolencia por tan triste pérdida y nuestra plegaria por su eterno descanso”.
Fue sepultada en el Cementerio de la Recoleta junto a su padre, Luis Vernet.

La tumba de Luis Vernet en el cementerio de la Recoleta
Un bisnieto de Malvina
Ricardo “Dicky” Hughes es bisnieto de Malvina Vernet. Tiene una memoria asombrosa que le permite trepar hasta la rama más alta de su árbol genealógico. Cuenta que Malvina Justa Cilley Vernet se casó con Felipe Hughes, su abuelo paterno, quien fuera propietaro de extensos campos en el sur de Santa Fe y cedió tierras para la construcción de una estación de tren y la fundación del pueblo que lleva su nombre, Hughes (en el kilómetro 303 de la ruta 8, donde el Turismo Carretera corría la famosa “Vuelta de Hughes”).
Malvina Justa y Felipe tuvieron un solo hijo: Felipe Juan Hughes Cilley, su padre. “Dicky” tiene una foto de 1920 donde se ve a su bisabuela, “Malvina”, junto a su padre, Felipe Juan Hughes, en la quinta que compró Vernet en San Isidro.En la imagen está también Elena Giménez Cilley, otra nieta de “Malvina”.
Imagen tomada en 1920, en la quinta Las Acacias, en las barrancas de San Isidro. Matilde "Malvina" Vernet de Cilley junto a sus nietos, Felipe Hughes Cilley y Elena Giménez Cilley
El verano último viajó por primera vez a las Islas Malvinas. Fue en busca de sus raíces. Visitó Puerto Argentino, hizo el circuito turístico, pero también manejó hasta Port Louis, como llaman los ingleses a Puerto de la Soledad. Allí, encontró los restos de la casa de Luis Vernet.
“Están los muros de piedra, que tienen entre metro y medio y dos metros de altura. Hoy forman parte de un corral... La casa de Vernet quedó dentro de un campo de 25 mil hectáreas que tiene ovejas y vacas. Me presenté ante el dueño, le conté quién era, le dije que era descendiente de Luis Vernet. También le aclaré que nunca estuve de acuerdo con la guerra, de la forma en que se hizo, pero que no tenía dudas de que las islas son argentinas. El tipo me atendió de buena gana, me subió a su Land Rover y me dedicó media mañana. Estuvimos recorriendo todo el campo”.
La entrada de la estancia que ocupa las tierras donde estaba la casa de Luis Vernet. Tiene 43500 acres (17,603.83 hectáreas) y se dedica a la cría de ovejas, vacas y caballos
"Dicky" Hughes junto a los restos de la casa donde nació su bisabuela, Matilde "Malvina" Vernet

Los muros de la casa donde vivió Luis Vernet hace 200 años todavía se mantienen en pie: hoy forman parte de un corral para animales en Port Louis, como los ingleses han llamado a Puerto Soledad o Puerto de la Soledad.
En 2022, en otro viaje, también en la búsqueda de sus raíces, Dicky Hughes voló a New Hampshire para conocer la tierra de su bisabuelo Greenleaf Cilley, el marido de Matilde “Malvina” Vernet. Se fotografió junto a la estatua de Joseph Cilley, abuelo de Greenleaf, uno de los hérores de la revolución norteamericana.
"Dicky" Hughes en Nothingham Square, en New Hampshire, junto al monumento en memoria del general Joseph Cilley, abuelo del marido de Matilde "Malvina" Vernet, uno de los héroes de la revolución norteamericana. Lo acompañan sus hijas, Sofía y Verónica Hughes.
El apellido Cilley, descendientes de Malvina, está intimamente ligado a la historia del SIC. Ernesto el Tata Cilley y su hermano Luis Cilley Hernández fueron parte del grupo fundador. Débora Cilley de Durrieu -precursora del hockey sobre césped femenino en nuestro país- integró el plantel superior que ganó los campeonatos argentinos de 1948, 1950, 1951 y 1953. Y José Cilley, apertura, aganador de 10 títulos, que también se lució en Los Pumas.
Port Louis, en las Islas Malvinas
lunes, 27 de julio de 2026
lunes, 25 de mayo de 2026
domingo, 8 de febrero de 2026
Patagonia: Documental galés de la BBC en Trelew en 1968
jueves, 1 de enero de 2026
domingo, 17 de agosto de 2025
jueves, 6 de marzo de 2025
miércoles, 5 de marzo de 2025
sábado, 22 de febrero de 2025
Argentina: La des-araucanización de las tierras argentinas

La des-araucanización de la toponimia argentina
Propuesta de cambio de toponimia en Argentina: Reivindicación de los pueblos originarios auténticos ante la apropiación Araucana/Mapuche
Resumen
El presente informe analiza la propuesta de modificación de la toponimia en Argentina para reemplazar los nombres de origen mapuche o araucano por denominaciones en lenguas de los pueblos ancestralmente asentados al oriente de la cordillera de los Andes, como los tehuelches o aonikenk. Se fundamenta en la evidencia histórica y lingüística que demuestra que los mapuches son un pueblo originario de la vertiente occidental de los Andes, en lo que hoy es Chile, y que su presencia en la Patagonia argentina es producto de una expansión relativamente reciente, ocurrida a partir del siglo XVII. Se revisarán los estudios del antropólogo Rodolfo Casamiquela sobre este fenómeno, así como la influencia de organizaciones extranjeras, como Mapuche International Links, que sostienen reclamos sin fundamentos históricos sólidos y con un notable sesgo ideológico.
1. Introducción
La toponimia en Argentina refleja la historia de los pueblos que han habitado su territorio. Sin embargo, en las últimas décadas ha surgido un movimiento que busca imponer una narrativa en la que el pueblo mapuche es presentado como el único pueblo originario de la Patagonia, lo que contradice las investigaciones arqueológicas, antropológicas y lingüísticas. Dada la importancia de la identidad histórica y territorial, este informe plantea la necesidad de reivindicar los nombres tradicionales vinculados a los pueblos auténticamente preexistentes en la Patagonia argentina, principalmente los tehuelches (aonikenk y gününa küne) y los pampas, desplazando los topónimos impuestos por la expansión mapuche desde Chile.
2. Origen transcordillerano de los araucanos y su expansión hacia el Este
2.1 Evidencia histórica y antropológica
La evidencia arqueológica y etnohistórica indica que los mapuches no habitaban la Patagonia oriental antes del siglo XVII. Rodolfo Casamiquela, en su obra "¿Quiénes eran los Tehuelches? Una etnia en vías de extinción" (1969), refuta la idea de que los mapuches sean los habitantes originarios del territorio argentino y documenta su avance desde Chile a través de un proceso de aculturación y sometimiento de los pueblos indígenas preexistentes. Casamiquela señala que el término "araucanización" define la imposición cultural, lingüística y política de los mapuches sobre los tehuelches y otros pueblos que habitaban la región oriental de los Andes.
Los tehuelches, que incluían a los grupos aonikenk y gününa küne, ocupaban extensas áreas de la Patagonia argentina desde tiempos prehispánicos. Su presencia ha sido confirmada por estudios arqueológicos en la meseta del centro y sur del país. En cambio, los mapuches aparecen en la región en tiempos relativamente recientes, como resultado de migraciones y conflictos interétnicos.
2.2 Pruebas lingüísticas y culturales
Casamiquela también destaca la desaparición progresiva de las lenguas tehuelches debido al proceso de mapuchización. Antes del siglo XVII, la Patagonia argentina estaba poblada por grupos que hablaban lenguas diferentes al mapudungun. Sin embargo, con la expansión mapuche, estas lenguas fueron reemplazadas y hoy solo sobreviven vestigios en la toponimia y en los registros etnográficos.
El lingüista Viegas Barros (1998) refuerza esta idea al señalar que el idioma tehuelche (aonikenk) tiene raíces propias y diferenciadas del mapudungun, lo que refuerza la evidencia de que los aonikenk fueron los habitantes originarios de la región antes de la llegada de los mapuches.
2.3 La presencia histórica de los Aonikenks y la llegada tardía de los mapuches
Los aonikenks, comúnmente conocidos como tehuelches o patagones, fueron los habitantes originales de la región patagónica argentina. Sus primeros registros datan de la llegada de expediciones europeas, como la de Magallanes en 1520 y la de Fitz Roy y Darwin en el siglo XIX. Estudios antropológicos y lingüísticos han confirmado su presencia en el territorio desde tiempos precolombinos.
El antropólogo e historiador Rodolfo Casamiquela (1978) fue uno de los principales exponentes en demostrar la existencia previa de los tehuelches en la Patagonia oriental. En su obra "Las áreas tecno-culturales del sur de Argentina y Chile", argumenta que la migración mapuche hacia el este de los Andes es un fenómeno relativamente reciente y que la araucanización de los tehuelches fue un proceso forzado de asimilación cultural y lingüística (Casamiquela, 1978).
Casamiquela sostiene que los mapuches eran originarios del lado occidental de la cordillera y que cruzaron a territorio argentino en busca de nuevos recursos y oportunidades comerciales, aprovechando la introducción del caballo traído por los españoles. Este proceso, que se intensificó entre los siglos XVII y XIX, generó un reemplazo lingüístico y cultural que, con el tiempo, derivó en la errónea concepción de que los mapuches eran los habitantes ancestrales de la Patagonia.
Por otro lado, registros coloniales y testimonios de viajeros europeos corroboran que hasta mediados del siglo XVIII no se documenta presencia mapuche en la región pampeana y patagónica. En cambio, sí se registran asentamientos tehuelches en vastas zonas del actual territorio argentino (Bridges, 1948; Borrero, 2001).
3. Toponimia y la necesidad de un cambio
La toponimia en Argentina ha sido profundamente alterada por la expansión mapuche. Muchos nombres de origen tehuelche han sido reemplazados por términos en mapudungun debido a la imposición cultural sufrida por estos pueblos. Ejemplos claros son:
- Chubut, originalmente Tchubut, un término aonikenk que significa "transparente", aunque ha sido reinterpretado bajo una fonética mapuche.
- Neuquén, un término mapuche que se superpuso a denominaciones previas de los pueblos indígenas del área.
- Río Negro, cuya región estaba poblada por pampas y gününa küne antes de la llegada de los mapuches.
Un proceso de restitución de nombres ancestrales sería un acto de justicia histórica, permitiendo recuperar la identidad real de los pueblos que habitaron Argentina antes de la expansión mapuche.

Ciudades y regiones de la Provincia de Buenos Aires con nombre araucano que podrían cambiar a su correspondiente aonikenk (o castellano)
4. Interferencia externa: Mapuche International Links y su rol en la distorsión histórica
4.1 Origen y composición de la organización
Una de las principales fuentes de apoyo a la narrativa de la ancestralidad mapuche en la Patagonia es la organización Mapuche International Links, cuya página web (https://www.mapuche-nation.org/) promueve una versión sesgada de la historia. Llamativamente, esta organización tiene su sede en el Reino Unido y está financiada por fuentes británicas, lo que genera interrogantes sobre sus verdaderos intereses en la región.
Además, su composición es altamente irregular: si bien se presenta como una organización defensora del pueblo mapuche, solo uno de sus miembros es de origen chileno, mientras que el resto son ciudadanos británicos. Esta desproporción sugiere que la organización podría estar operando con una agenda geopolítica encubierta más que con un genuino interés por los derechos indígenas.
4.2 Falta de evidencia en sus reclamos
Mapuche International Links basa sus reclamos en la tradición oral sin respaldo arqueológico o documental. Las fuentes históricas argentinas y chilenas, incluyendo las crónicas de misioneros y viajeros del siglo XVIII y XIX, confirman que los mapuches no habitaban la Patagonia oriental antes del proceso de araucanización. Su llegada se debió a una serie de movimientos migratorios que, en muchos casos, implicaron la conquista y absorción de pueblos locales.
La insistencia en una supuesta "ancestralidad" mapuche en la Patagonia argentina carece de fundamento y parece responder más a intereses políticos y económicos que a la realidad histórica.
5. Conclusión y recomendaciones
La revisión de la toponimia en Argentina es una cuestión de justicia histórica para los pueblos realmente originarios del territorio. Dado que la presencia mapuche en la Patagonia argentina es el resultado de una expansión reciente y no de una ocupación ancestral, es necesario restaurar los nombres de origen tehuelche, aonikenk y pampa, en detrimento de las denominaciones impuestas por la influencia mapuche.
Asimismo, es crucial visibilizar la injerencia de organizaciones extranjeras como Mapuche International Links, cuya agenda parece estar más alineada con intereses externos que con la realidad histórica de los pueblos indígenas de Argentina. La identificación y el estudio de estos actores permitirán entender mejor el trasfondo político de la manipulación histórica que buscan imponer.
La restitución de la toponimia auténtica no solo corrige una distorsión histórica, sino que también refuerza la identidad nacional y la memoria de los verdaderos pueblos originarios de la Patagonia argentina. Lamentablemente, la Universidad Nacional de Buenos Aires,
auto-proclamada como si fuese una institución privada Universidad de
Buenos Aires (UBA), fortalece esta posición de invasión cultural
enseñando el idioma del invasor entre sus opciones. La Universidad Nacional del Comahue también participa en esta invasión cultural e indigenismo promoviendo el izamiento de la bandera araucana y adhiriendo a absurdas festividades precolombinas.
Dado el análisis expuesto, es razonable plantear una revisión de la toponimia actual en Argentina con el fin de restaurar nombres que reflejen con mayor precisión la identidad histórica y cultural de la región. Esto implicaría:
- Sustituir nombres mapuches por denominaciones aonikenks/tehuelches, en reconocimiento de su presencia anterior en la Patagonia y la Pampa.
- Promover estudios históricos y lingüísticos que rescaten los nombres originales de ríos, montañas y localidades antes de la araucanización.
- Generar conciencia pública sobre la historia real de los pueblos indígenas argentinos, evitando manipulaciones ideológicas o intereses extranjeros en la construcción de identidades artificiales.
Referencias
- Borrero, L. (2001). Los Tehuelches: Historia y Arqueología de un Pueblo Nómade.
- Bridges, L. (1948). Uttermost Part of the Earth.
- Casamiquela, R. (1969). ¿Quiénes eran los Tehuelches? Una etnia en vías de extinción. Buenos Aires: Eudeba.
- Viegas Barros, J. (1998). Estudios sobre la lengua tehuelche. Universidad de Buenos Aires.
- Mandrini, R. (2006). Los pueblos originarios de la Argentina: su historia desde los primeros pobladores hasta la conquista europea. Buenos Aires: Eudeba.
- Crónicas de viajeros y misioneros del siglo XVIII y XIX sobre los tehuelches y mapuches.
Este informe propone una acción concreta para la recuperación de la identidad histórica de la Patagonia, basada en la evidencia arqueológica, lingüística e histórica disponible. Abajo se presentan una serie de lugares nombrados con términos de la lengua araucana/mapuche en columna "Mapuche", luego las columnas "Castellano" y "Aonikenk" traducen de una manera aproximada los términos a cada lenguaje. Se propone realizar la sustitución de la toponimia araucana al castellano o aonikenk. Como parte de la guerra cultural contra el falso indigenismo que victimiza al pueblo araucano, es necesario tomar la senda de la evidencia histórica para reponer la herencia cultural de los pueblos que poblaron realmente la Patagonia.
Lugares con toponimia araucana y su traducción, cuando es factible, al idioma aonikenk
| Número | Mapuche | Castellano | Aonikenk |
| 1 | Aconcagua | Monte que vigila | |
| 2 | Aluminé | Brillo en el fondo | |
| 3 | Angaco | Gente de las alturas | Chantel Al |
| 4 | Anguil | Zorro | Patnk |
| 5 | Añelo | Lugar donde se escucha | Yaich Aike |
| 6 | Aruncohue | Lugar de barro | Tako Aike |
| 7 | Atreucó | Agua del trueno | Karut Katenke |
| 8 | Banderaló | Lugar con banderas | Bandera Käiken |
| 9 | Bariloche | Gente detrás de la montaña | |
| 10 | Buta Ranquil | Corral grande | Chaink Uorkenk |
| 11 | Caleufú | Río verde | Jestateltenk Katenke |
| 12 | Calfucurá | Piedra azul | Jeshteltenk Yaten |
| 13 | Carhué | Lugar verde | Jestateltenk Aike |
| 14 | Carilafquén | Lago verde | Jestateltenk Tamle |
| 15 | Carirriñe | Lugar con piedras | Yaten Aike |
| 16 | Carrenleufú | Río de corral | Uorkenk Katenke |
| 17 | Chachín | Tronco grueso | Chaink Majen |
| 18 | Chapalcó | Agua del barro | Katenke Tako |
| 19 | Chascomús | Laguna salada | Jechen Tamle |
| 20 | Chimehuin | Lugar de encuentro | Komuaen Aike |
| 21 | Chimpay | Lugar de sacrificio | Jamenke Aike |
| 22 | Chivilcoy | Lugar de algarrobos | Akel Aike |
| 23 | Choele Choel | Raza con flor amarilla | Guijarro |
| 24 | Chos Malal | Corral amarillo | Uaitenk Uorkenk |
| 25 | Claromecó | Tres aguas | Kaash Katenke |
| 26 | Colan Conhué | Lugar de paso | Kei Aike |
| 27 | Colhué Huapi | Isla roja | Kápenken Sekten |
| 28 | Collón Curá | Río de piedras | Yaten Katenke |
| 29 | Comahue | Lugar de aguas cristalinas | Jechen Katenke |
| 30 | Comicó | Lugar del agua escondida | Kioosh Jechen |
| 31 | Copahue | Agua de azufre | Joche Tamle |
| 32 | Cuchillo-Có | Agua de cuchillos | Páijen Tamle |
| 33 | Cura Malal | Corral de piedra | Yaten Uorkenk |
| 34 | Curí Leuvú | Río de piedra | Yaten Katenke |
| 35 | Curruhué | Lugar de piedras | Yaten Aike |
| 36 | Currumahuida | Colina de piedras | Yaten Yeut |
| 37 | Domuyo | Que tiembla y retumba | Nauneuen |
| 38 | El Nihuil | El que brilla | Keóken |
| 39 | Epecuén | Casi quemado | Uair |
| 40 | Epulafquen | Dos lagos | Tamle Jauke |
| 41 | Epulef | Dos ríos | Katenke Jauke |
| 42 | Epuyén | Lugar del remolino | Uarrekenk Aike |
| 43 | Filo Hua Hum | Donde el filo toca el río | Katenke Filo |
| 44 | Futalaufquen | Lago grande | Chaink Tamle |
| 45 | Futaleufú | Río grande | Chaink Katenke |
| 46 | Ganzú Lauquen | Laguna grande | Chaink Koi |
| 47 | Guaminí | Lugar del tordo | Kiken Aike |
| 48 | Guatraché | Lugar del rastro | Choiols Aike |
| 49 | Huanguelén | Aguada amarilla | Uaitenk Koi |
| 50 | Huechulafquen | Lago largo | Keikel Tamle |
| 51 | Hui Hui | Lugar de entrada | Aiken Aike |
| 52 | Huiliches | Gente del sur | Aonikenk |
| 53 | Huinca Renancó | Aguada del huinca | Kade Koi |
| 54 | Huinganco | Lugar de huesos | Ko Aike |
| 55 | Kilka | Dibujo o escritura | Ajnun |
| 56 | Leubucó | Aguada del río | Katenke Koi |
| 57 | Lihué Calel | Sierra de la vida | Asher Yeuternk |
| 58 | Limay | Río cristalino | Kuol Katenke |
| 59 | Limay Mahuida | Cerro del río cristalino | Yeut Kuol Katenke |
| 60 | Lin Calel | Tres cerros | Kaash Yeuternk |
| 61 | Litrán | Aguada de piedra blanca | Orrenk Yaten Koi |
| 62 | Llao Llao | Hierba amarga | Jechen Ueicurru |
| 63 | Loncopué | Cabeza de sapo | Ualuelen Teuko |
| 64 | Los Coihues | Los árboles de coihue | Kápenken |
| 65 | Los Menucos | Los lugares pedregosos | Yaten Aiken |
| 66 | Loventuel | Lugar de los hierros | Taam Aike |
| 67 | Macachín | Lugar de algarrobos | Akel Aike |
| 68 | Machónico | Lugar de agua amarilla | Uaitenk Tamle Aike |
| 69 | Mainqué | Loro barranquero | Keke / Chetjarre |
| 70 | Maipo | Agua de la tierra | Jerum Tamle |
| 71 | Malargüe | Lugar de corrales | Uorkenk Aike |
| 72 | Meliquina | Cuatro montañas | Kaaje Yeuternk |
| 73 | Moquehue | Lugar de agua quieta | Tamle Aike |
| 74 | Nahuel Huapi | Isla del tigre | Jaluel Sekten |
| 75 | Nahuel Mapá | Tierra del tigre | Jaluel Jerum |
| 76 | Nahuel Pan | Tigre de piedra | Jaluel Yaten |
| 77 | Nahuel Rucá | Casa del tigre | Jaluel Ku |
| 78 | Nahueve | Río del tigre | Jaluel Katenke |
| 79 | Naicó | Aguada de fuego | Iaik Koi |
| 80 | Napaleofú | Río de las ciénagas | Koluel Katenke |
| 81 | Neuquén | Aguada atrevida | |
| 82 | Nonthué | Lugar de encuentro de aguas | Tamle Komuaen Aike |
| 83 | Ñacuñán | Lugar de algarrobos | Algarrobo Aike |
| 84 | Ñorquín | Zorzal | Segdep |
| 85 | Ñorquinco | Aguada del zorzal | Segdep Aike |
| 86 | Paimún | Lugar del remolino | Uarrekenk Aike |
| 87 | Palantelén | Lugar del paso | Kei Aike |
| 88 | Pehuen-Có | Aguada de araucarias | Peenkal Tamle |
| 89 | Pichi Huinca | Pequeño huinca | Kade Telenke |
| 90 | Pichi Leufú | Río pequeño | Telenke Katenke |
| 91 | Pichi Mahuida | Pequeño cerro | Telenke Yeut |
| 92 | Picún Leufú | Río del norte | Penkenk Telenke |
| 93 | Picunches | Gente del norte | Penkenk Al |
| 94 | Pigüé | Lugar de siembra | Kaichelo Aike (trigal) |
| 95 | Pilcaniyeu | Lugar de cañas amarillas | Uaitenk Chank Aike |
| 96 | Pilhué | Lugar de agua de flechas | Shotel Koi Aike |
| 97 | Pillahuincó | Aguada de las flechas | Shotel Koi |
| 98 | Pilo Lil | Arroyo de ramas | Kake Kon |
| 99 | Piltriquitrón | Cerro colgado de las nubes | Kochkoch Kauen Yeut |
| 100 | Polcahué | Lugar de barro rojo | Kápenken Tako Aiken |
| 101 | Prahuaniyeu | Lugar del cañaveral de fuego | Iaik Chank Aike |
| 102 | Puan | Laguna de agua turbia | Epolenk Koi |
| 103 | Puelén | Lugar del este | Penkoken Aike |
| 104 | Puelmapu | Tierra del este | Penkoken Geute |
| 105 | Puelo | Agua del este | Penkoken Tamle |
| 106 | Pulmari | Lago gris | Temeltenk Tamle |
| 107 | Quehué | Lugar de juncos | Korpen Aike |
| 108 | Quemquemtreu | Gente de las quebradas | Konkashken Al |
| 109 | Queñi | Aguada escondida | Eica Koi |
| 110 | Quequén | Lugar de barrancas | Jono kuinekon Aike |
| 111 | Quetrequén | Lugar de temblores | |
| 112 | Quili Malal | Corral de tres puntas | Kash Orrka Uorkenk |
| 113 | Quillén | Lugar de sueños | Kotenkesh Aike |
| 114 | Quiñihual | Lugar de tres montes | Kaash Yeuternk Aike |
| 115 | Rancul | Carrizal | Telshen Aike |
| 116 | Realicó | Lugar de caldenes | Calden Aike |
| 117 | Renca | Caña brava | Gankenk Chank |
| 118 | Ruca Choroy | Casa de loros | Keke Uake |
| 119 | Salliqueló | Lugar de greda amarilla | Uaitenk Ko Aike |
| 120 | Somuncurá | Piedra que habla | Aish Yaten |
| 121 | Tandil | Roca que late | Sheg Yaten |
| 122 | Tapalqué | Aguada dividida | Gluen Koi |
| 123 | Telén | Lugar de barro | Tako Aike |
| 124 | Traful | Unión de aguas | Katenke Komuaen |
viernes, 25 de octubre de 2024
sábado, 12 de octubre de 2024
Argentina: Soldados ciudadanos para una Fuerza de Defensa Argentina
Hacia la creación de las Fuerzas de Defensa de la República Argentina
por Esteban McLaren para FDRA
Soldados femenino y masculino de una imaginadas Fuerzas de Defensa de la República ArgentinaLa idea de vincular directamente a los ciudadanos con la defensa nacional no es nueva. En diversos países como Israel y Suiza, se han implementado modelos de defensa que otorgan un papel central a los ciudadanos en la protección de la nación. En este ensayo, exploraremos cómo estos modelos podrían inspirar un replanteamiento de las Fuerzas Armadas en Argentina, abordando cómo la participación ciudadana puede reforzar el compromiso democrático, reducir costos mediante la optimización institucional y, de ese modo, mejorar la eficiencia del gasto en defensa.
Una cuestión relevante en todo el planteo es la unificación de todas las ramas de la defensa en un componente mas interrelacionado: desaparecen la fuerza aérea, armada y ejército y nace un embrión en donde todos los cruzamientos posibles entre las viejas tres fuerzas se fortalecen. Nace el concepto de soldado ciudadano, un tipo de ciudadano comprometido por sus propios intereses, en temas de defensa que puede estar participando activamente (mediante la educación y capacitación militar, entrando en los rangos de cada rama) o pasivamente, siendo apoyo a las actividades de defensa. Asimismo, emergen elementos directos de interacción entre civiles y militares para arraigar más el concepto de defensa en la consciencia social. A este corpus orgánico se le añade las actuales fuerzas militarizadas de seguridad como la gendarmería y la prefectura las cuales se plegaran al concepto anterior siendo ambas, la seguridad y defensa, dos servicios públicos puros, obligación indelegable, provistos por el Estado Nacional.
Esta interrelación permite definir carreras de vida compatibles con distintos servicios. Uno puede iniciar su vida como soldado en la rama naval, siendo marino pero luego, y acreditando la preparación necesaria, podría acceder a otra rama como la aérea si así fuese conveniente para los intereses del país. Asimismo, una vez en retiro efectivo de la fuerza, podría desempeñarse naturalmente en el ámbito de la seguridad provincial o nacional, dado que su preparación militar ya le da por convalidado muchas áreas de la función policial.
Finalmente, este esquema permite la confluencia de inteligencia recabada sin que ello afecta la operatividad de unidad independientes decididos por un nuevo órgano central de inteligencia. En ese sentido, la inteligencia es una arma tanto o más importante que cinco mencionadas previamente.
1. La Organización de la Defensa en Israel y Suiza
1.1 Israel: Compromiso democrático y participación ciudadana
En Israel, la noción de un "ejército del pueblo" está profundamente arraigada en la cultura nacional. La conscripción es universal, y tanto hombres como mujeres deben cumplir con el servicio militar obligatorio al alcanzar la mayoría de edad. Este sistema ha creado un sentido compartido de responsabilidad en la defensa nacional. La relación entre el ciudadano y el Estado en temas de defensa es directa, y este sistema ha permitido a Israel mantener una fuerza militar altamente efectiva, alineada con las necesidades estratégicas del país.
Este enfoque tiene una relación directa con el fortalecimiento de la democracia. Al incluir a todos los ciudadanos en la defensa, se asegura una amplia representación de diferentes sectores de la sociedad, lo que evita la creación de una élite militar aislada. Además, el compromiso cívico de servir en el ejército fomenta una cultura de participación y cohesión nacional.
1.2 Suiza: Defensa civil y reducción de costos
Suiza ha adoptado una política de neutralidad armada que implica una organización militar altamente descentralizada. Al igual que en Israel, el servicio militar es obligatorio, pero su enfoque principal es la defensa territorial. Cada ciudadano que ha cumplido con su servicio militar se convierte en parte de la reserva nacional y mantiene sus armas en casa. Este sistema minimiza los costos administrativos y de mantenimiento, ya que no requiere una gran estructura militar activa durante tiempos de paz.
La estrategia de Suiza permite reducir los costos de solapamiento de instituciones militares. La descentralización y la participación de la población civil permite una respuesta rápida y coordinada ante cualquier amenaza externa, lo que optimiza los recursos financieros y mejora la eficiencia. Además, su modelo de defensa tiene un fuerte componente local, con milicias regionales que se movilizan de forma rápida y eficiente.
2. Propuestas para la República Argentina
El contexto estratégico de Argentina es diferente al de Israel y Suiza, pero existen principios de estos modelos que podrían ser aplicables, especialmente en un contexto de crisis económica y necesidad de optimización del gasto público.
2.1 Compromiso cívico en la Defensa
En Argentina, el servicio militar obligatorio fue abolido en la década de 1990. Sin embargo, reintroducir un sistema de conscripción podría no ser la solución adecuada. En su lugar, podría adoptarse un sistema de servicio voluntario ampliado, donde se incentive la participación en tareas de defensa, apoyo en desastres naturales y actividades comunitarias. Este sistema, similar al modelo suizo, permitiría a los ciudadanos tener un vínculo más directo con las Fuerzas Armadas, fortaleciendo su papel en la defensa territorial y la protección civil.
La creación de milicias regionales o unidades de defensa civil también podría ser un complemento viable. Estas unidades, compuestas por ciudadanos capacitados, podrían responder rápidamente a amenazas internas o desastres naturales, mejorando la capacidad de reacción del país ante emergencias.
2.2 Reducción de costos y eficiencia institucional
Uno de los principales desafíos para Argentina es reducir los costos asociados al mantenimiento de una estructura militar tradicional, al mismo tiempo que se garantiza una defensa efectiva. La descentralización y el uso de tecnologías emergentes, como los sistemas de información y drones para la vigilancia fronteriza, permitiría a las Fuerzas Armadas argentinas ser más eficientes sin aumentar significativamente el gasto.
El modelo suizo de almacenamiento de armas y equipos en manos de reservistas podría ser adaptado, evitando los altos costos de mantenimiento de grandes instalaciones. Además, una fuerza de defensa más flexible, con unidades especializadas en regiones críticas, como la Patagonia o las fronteras norteñas, permitiría una mejor cobertura del vasto territorio argentino.
3. La Educación Militar y los Liceos Militares
3.1 Reforma de la Educación Militar
La educación militar en Argentina, que se imparte principalmente en los liceos militares, podría reorientarse hacia un enfoque más integral, que incluya formación en liderazgo, tecnología y defensa cibernética. Los liceos militares, que históricamente han sido un semillero de oficiales, podrían abrir sus puertas a una mayor diversidad de estudiantes, promoviendo valores democráticos y de servicio cívico más allá de la formación militar tradicional.
La formación militar debe adaptarse a las necesidades del siglo XXI, incorporando materias como la seguridad informática, el análisis de inteligencia y la gestión de crisis, asegurando que los futuros oficiales estén preparados para enfrentar las nuevas amenazas del entorno global.
3.2 Integración de la Educación Militar en la Sociedad Civil
La educación militar no debe estar aislada de la sociedad civil. Los liceos militares podrían servir como centros de formación para ciudadanos interesados en colaborar en la defensa civil o en tareas de apoyo en casos de desastres naturales. Esto no solo ampliaría el papel de estas instituciones, sino que también fortalecería los lazos entre las Fuerzas Armadas y la población civil.
4. Involucramiento civil en la Defensa Nacional
Un sistema de defensa nacional eficaz no depende únicamente de sus fuerzas armadas regulares, sino también del compromiso de su ciudadanía. Argentina podría implementar un sistema de "defensa total" como el suizo, en el que la sociedad civil tenga un papel activo en la protección de la nación.Esto podría incluir programas de formación en defensa civil, donde los ciudadanos aprendan habilidades básicas de protección, primeros auxilios y apoyo logístico, que podrían ser activados en situaciones de emergencia o conflicto.
El involucramiento de la población civil en la defensa es un tema central en cualquier reforma que aspire a crear una fuerza de defensa eficiente y democrática. Para Argentina, el modelo suizo ofrece una guía útil. Un sistema en el que los ciudadanos reciban formación básica en defensa y luego se integren en una reserva activa permitiría al país mantener una capacidad de respuesta rápida sin los costos de un ejército profesional grande.
Además, este enfoque tendría beneficios adicionales en términos de cohesión social y de compromiso democrático. Al hacer que la defensa sea una responsabilidad compartida, se reforzaría el sentido de pertenencia y de responsabilidad entre los ciudadanos, algo que es crucial en un sistema democrático. La defensa no sería vista como una responsabilidad distante, sino como algo en lo que todos los ciudadanos participan activamente.
4.1 La defensa territorial y las milicias civiles
Como se mencionó anteriormente, las milicias regionales podrían ser una solución eficiente para la defensa territorial. Estas unidades estarían formadas por ciudadanos que recibirían entrenamiento periódico y mantendrían equipo básico de defensa en sus hogares, similar al modelo suizo. Esto no solo reduciría los costos operativos, sino que también aumentaría la capacidad de respuesta del país.
5. El caso de los países Bálticos
Estonia, Letonia y Lituania han adoptado el concepto de "defensa total" para involucrar a la ciudadanía en la seguridad nacional. Este enfoque busca movilizar a la sociedad civil para que participe activamente en la defensa del país, especialmente frente a las amenazas de grandes potencias como Rusia.
Conscripción y participación civil: Los estados bálticos han restablecido o mantenido sistemas de conscripción para integrar a sus ciudadanos en las fuerzas armadas. Estonia y Lituania continúan con el servicio militar obligatorio, y Letonia está introduciendo cursos de defensa nacional para estudiantes de secundaria, con el objetivo de aumentar el conocimiento sobre seguridad y crear un sentido de compromiso cívico con la defensa.
Preparación y ejercicios nacionales: Las maniobras militares y ejercicios como "Siil" en Estonia y "Lightning Strike" en Lituania simulan movilizaciones y crisis a gran escala, integrando a reservistas, fuerzas voluntarias, políticos y representantes de organizaciones civiles. Estos ejercicios no solo preparan a los militares, sino que también fortalecen las redes sociales y organizacionales dentro de la población civil, esenciales para implementar el concepto de defensa total.
Conexión entre fuerzas armadas y sociedad: La participación de civiles en la defensa va más allá del combate directo. El entrenamiento civil, la mejora de la preparación ante emergencias y la colaboración entre las fuerzas armadas, el gobierno y las organizaciones civiles son fundamentales para que la población esté lista para apoyar en caso de invasión o crisis. Este enfoque se basa en la creación de una relación sólida entre la sociedad y las fuerzas de defensa.
Desarrollo de la resiliencia: El artículo destaca la importancia de educar a los ciudadanos sobre las amenazas y la defensa nacional, asegurando que estén preparados para contribuir, ya sea en roles de combate o en apoyo logístico, humanitario o informativo. Este enfoque busca disuadir la agresión al fortalecer la capacidad de resistencia de toda la nación, no solo de las fuerzas armadas.
En conclusión, el modelo de defensa total de los estados bálticos es un ejemplo de cómo la integración de la ciudadanía en las estrategias de defensa puede crear una sociedad más resiliente y mejor preparada para enfrentar amenazas modernas. Se puede leer más detalles en Small Wars Journal (Small Wars Journal).
4. Cambios necesarios en Argentina para implementar el concepto de fuerzas de defensa
Para reorganizar la defensa de Argentina basándose en modelos combinados de Suiza e Israel, sería necesario implementar varias reformas legales y estructurales que permitan adaptar los principios de alta participación popular en la defensa y flexibilidad profesional dentro de las Fuerzas Armadas. A continuación, detallo algunas propuestas clave que podrían integrarse en un marco legal y organizativo adecuado:
4.1. Participación Popular en la Defensa (inspirado en Suiza)
- Establecer una "Guardia Nacional Ciudadana": Crear una legislación que permita la formación de una Guardia Nacional o Reservistas con base en la ciudadanía, donde los ciudadanos puedan voluntariamente recibir formación militar básica y especializada. El enfoque estaría en voluntariedad, manteniendo la participación opcional pero incentivada con beneficios educativos, profesionales y fiscales.
- Centros de Instrucción Militar Civil (CIMC): La ley debe crear centros de entrenamiento accesibles para la población civil donde puedan entrenarse en técnicas militares básicas y de defensa territorial. Esto implicaría una red de centros a nivel regional y municipal para asegurar la formación continua.
4.2 Soldado Voluntario en lugar de Servicio Militar Obligatorio
- Regulación del servicio militar voluntario: Se requeriría una ley que defina claramente el acceso voluntario al servicio militar, asegurando beneficios competitivos como becas de estudio, acceso preferencial a empleo público y privado, además de incentivos económicos para los voluntarios.
- Reservas Activas y Pasivas: Se debe definir un marco que permita a los ciudadanos elegir entre diferentes modalidades de servicio, como la reserva activa (con entrenamientos anuales obligatorios) o reserva pasiva (con menor compromiso).
4.3 Participación Civil en Entrenamiento y Capacitación
- Reforma a la Ley de Defensa Nacional: Implementar una reforma que permita que universidades y centros educativos técnicos desarrollen currículos conjuntos con las Fuerzas Armadas para incluir formación militar en áreas específicas como ciberseguridad, logística, comunicaciones y gestión de crisis.
- Educación militar para civiles: Implementar un programa de formación militar no solo para los ciudadanos voluntarios, sino también para sectores estratégicos de la sociedad, como ingenieros, médicos, informáticos y profesionales de la salud. Esto permitiría a los civiles contribuir con habilidades especializadas.
4.4 Alta Rotación entre Ramas de Defensa
- Carrera militar flexible: Las leyes de carrera militar deberían permitir la movilidad entre ramas del Ejército, la Fuerza Aérea y la Marina, permitiendo a los militares cambiar de especialización durante su carrera. Este enfoque podría estructurarse mediante un "Sistema de Desarrollo Profesional Militar Integrado", similar al enfoque de las fuerzas de defensa israelíes.
- Escuelas conjuntas de defensa: Desarrollar academias conjuntas donde los futuros oficiales y soldados puedan formarse en diversas ramas desde el inicio de su carrera, facilitando la transición entre diferentes especializaciones.
4.5 Participación civil en el diseño de herramientas y estrategias de defensa
- Creación de consejos de innovación en defensa: Crear marcos legales para integrar a civiles (académicos, científicos, empresarios) en la innovación tecnológica y el diseño de estrategias de defensa. Estos consejos servirían como think tanks para la investigación y desarrollo de nuevas tecnologías militares. La defensa debe ser parte integral de los servicios públicos que el Estado brinda a los ciudadanos y ellos mismos pueden y deben participar de su diseño y conformación posterior a recibir educación especializada en el tema.
- Cooperación Público-Privada en Defensa: Fomentar y legislar la cooperación entre el sector privado y el Estado para el desarrollo de tecnologías duales, que tengan aplicaciones tanto militares como civiles. Esto incentivaría la innovación y la modernización de las fuerzas de defensa mediante la colaboración con la industria y las universidades.
4.6 Fortalecimiento del Control Civil sobre las Fuerzas Armadas
- Estructura de control democrático: Reflejar en la legislación la importancia de un control civil fuerte sobre las Fuerzas Armadas, garantizando la transparencia en las decisiones estratégicas y presupuestarias, y asegurando la rendición de cuentas al parlamento y al ejecutivo.
Estas reformas permitirían a Argentina adaptar una estructura de defensa moderna, flexible y participativa que se beneficie de la fortaleza de modelos suizos e israelíes, manteniendo al mismo tiempo un enfoque voluntario y civil en el desarrollo de su capacidad militar.
5. Nuevo organigrama militar
Las fuerzas pasarían a organizar en una forma más entrelazada en aspectos de equipamiento pero también de personal.
El concepto del "ciudadano soldado" puede representar una visión transformadora para las Fuerzas Armadas Argentinas, que promueve una interacción más estrecha entre los ciudadanos y la defensa de la nación, potenciando tanto la eficiencia en la seguridad como el fortalecimiento de la democracia. Este enfoque reconoce que la defensa no debe ser solo tarea de una elite profesional, sino una responsabilidad compartida por todos los ciudadanos, quienes, con espíritu altruista y guiados por un sentido de deber cívico, se comprometen con la protección y defensa de la patria. La idea del ciudadano-soldado aboga por un servicio militar optativo, donde los individuos seleccionan voluntariamente integrarse en las filas militares, la policía o la gendarmería, con la posibilidad de moverse entre estas carreras en diferentes etapas de su vida profesional.
Esta transformación implica un cambio significativo en la manera en que se concibe el servicio de protección civil y militar. Ya no se trata únicamente de una obligación impuesta por el estado, sino de una oportunidad para que los ciudadanos contribuyan activamente a la seguridad nacional, mientras se benefician de un salario y una formación continua. Esto no solo incentivaría una mayor participación en la vida militar, sino que también reforzaría los principios democráticos, ya que estos ciudadanos-soldados conservarían voz y voto en los asuntos públicos, participando en la vida civil y, al mismo tiempo, siendo reservistas a lo largo de su vida.
Un aspecto crucial de este modelo es el sistema educativo, el cual debe estar diseñado para facilitar el intercambio entre carreras. Los ciudadanos podrían comenzar como soldados del componente terrestre o infantes de marina, avanzar hacia roles especializados como comandos o pilotos de combate, y eventualmente, al retirarse, pasar a roles en la seguridad civil, como en la policía provincial o la gendarmería. Esta flexibilidad promovería una fuerza laboral altamente capacitada, capaz de adaptarse a diversas funciones de seguridad a lo largo de su carrera, enriqueciendo tanto a las fuerzas armadas como a las fuerzas policiales.
Este enfoque se alinea con las tendencias observadas en operaciones militares modernas, donde la guerra de grandes potencias y la competencia en todos los dominios (tierra, mar, aire, ciberespacio y espacio) requieren fuerzas ágiles, versátiles y bien entrenadas. La integración de ciudadanos-soldados no solo aumentaría la disponibilidad de personal capacitado para responder a diversas amenazas, sino que también fortalecería el tejido social y democrático del país. Al integrar a los ciudadanos en las estructuras de defensa, las Fuerzas Armadas no solo mejoran su capacidad operativa, sino que también refuerzan su legitimidad ante la sociedad.
La formación del ciudadano-soldado es una inversión en la resiliencia de la nación. Estos reservistas de por vida actuarían como un vínculo entre las fuerzas militares y la sociedad civil, promoviendo un entendimiento mutuo y una mayor cohesión social en tiempos de paz y conflicto. Además, esta formación crearía líderes cívicos con una comprensión profunda de la defensa nacional, capacitados para tomar decisiones informadas en foros públicos y políticos, promoviendo una mayor transparencia y responsabilidad en la gestión de la seguridad nacional.
Asimismo, y tal como ocurre con las fuerzas francesas, especialmente La Légion Étrangère, sus veteranos reciben pensión y vivienda en barrios especiales donde cohabitan con colegas de la profesión. Debido a los problemas de stress post-traumático (PTSD), el Estado también debiera brindar atención psicológica y socioeconómica, algo tan necesitado por los veteranos de Malvinas que fueron dejados de lado por la mayor parte de las administraciones civiles desde 1984.
En resumen, el modelo del ciudadano-soldado no solo mejoraría la capacidad de defensa de Argentina, sino que también contribuye significativamente al fortalecimiento de su democracia. Ser militar estaría plenamente integrado al tejido social. Una visión así situaría a la nación en el camino hacia una fuerza de seguridad más integrada, flexible y democrática, preparada para enfrentar los desafíos del siglo XXI, desde la competencia en tiempos de paz hasta los conflictos armados, siempre con un pie firme en la protección de la patria y el fortalecimiento del bienestar cívico.
6. El concepto del Soldado Ciudadano en los estudios de defensa
Imagina a un carpintero que deja su taller, a un maestro que cierra su libro de clases, o a un agricultor que abandona su campo para ponerse un uniforme y empuñar un arma. No son soldados profesionales, pero cuando su nación los necesita, se convierten en los defensores de su hogar, su familia y su libertad. Esta es la esencia del soldado ciudadano, una figura tan antigua como las civilizaciones y que sigue siendo relevante en el mundo moderno. En los estudios de defensa, este concepto despierta intensas reflexiones sobre el rol del individuo común en la protección de su país, la conexión entre los civiles y las fuerzas armadas, y el peso que implica la responsabilidad de defender la patria.
6.1 De la vida cotidiana al campo de batalla
El soldado ciudadano simboliza la idea de que, en tiempos de crisis, cualquier persona puede ser llamada a defender lo que más ama. Lejos de ser un soldado entrenado para la guerra desde la juventud, el soldado ciudadano es un hombre o una mujer común que, ante la necesidad, transforma su vida civil para unirse a la defensa nacional. Desde la Antigua Roma, donde los ciudadanos luchaban por la República, hasta los Minutemen que resistieron en la Revolución Americana, la historia está repleta de ejemplos de ciudadanos que se levantaron en armas cuando las circunstancias lo exigieron.
6.2 Milicias y fuerzas de reserva: La base del soldado ciudadano moderno
En el presente, la figura del soldado ciudadano sigue viva en las milicias, las reservas militares y las guardias nacionales de varios países. En lugares como Suiza, Israel y los Estados Unidos, los ciudadanos entrenan periódicamente para estar listos en caso de emergencia. Estos ciudadanos-soldados llevan una vida normal, pero saben que podrían ser llamados al servicio en cualquier momento. En estos países, el deber cívico y la defensa nacional se entrelazan, y millones de personas se preparan mental y físicamente para ese llamado inesperado.
La paradoja es fascinante: estas personas no son soldados de carrera, pero desempeñan un papel clave en la defensa de sus naciones. Es como si la vida cotidiana y la guerra se cruzaran en un punto crucial donde el carpintero, el maestro o el agricultor no tienen más opción que empuñar un rifle y defender su hogar.

6.3 El poder de la democracia y el control ciudadano sobre la fuerza militar
Uno de los pilares del concepto de soldado ciudadano es la noción de que el ejército debe ser, en esencia, un reflejo de la sociedad. La democracia busca evitar que las fuerzas armadas se conviertan en una clase separada y autónoma. En su lugar, el soldado ciudadano actúa como un puente entre el ejército y la vida civil. Son personas comunes que se mantienen conectadas con las realidades cotidianas de la población. De esta manera, los ciudadanos tienen mayor control sobre su fuerza militar, evitando que se vuelva un poder distante y aislado.
6.4 ¿Ciudadano o profesional? Un debate eterno
El soldado ciudadano plantea una pregunta crucial en el campo de la defensa: ¿es suficiente tener una fuerza compuesta mayoritariamente por civiles entrenados, o es más efectivo depender exclusivamente de soldados profesionales? La crítica más común a los soldados ciudadanos es que, debido a que no entrenan constantemente, podrían no estar tan preparados para los desafíos del combate moderno como sus contrapartes profesionales.
Sin embargo, la otra cara de la moneda es que estos ciudadanos traen consigo una pasión y un compromiso que los soldados de carrera no siempre pueden igualar. Ellos están defendiendo su hogar, su familia, su modo de vida. Este debate, que ha existido desde los tiempos antiguos, sigue siendo relevante en la actualidad. ¿Qué es más valioso: la experiencia o el espíritu de lucha?
6.5 Ejemplos históricos y contemporáneos: La relevancia del soldado ciudadano
En momentos clave de la historia, los soldados ciudadanos han demostrado su valía. En la Guerra Civil Americana, en las Guerras Mundiales, y en innumerables movimientos de resistencia, fueron estos ciudadanos comunes quienes lucharon en primera línea. En tiempos contemporáneos, países como Finlandia o Israel han perfeccionado este modelo, combinando a sus reservistas con soldados profesionales para formar una defensa eficaz.
6.6 La dimensión ética del soldado ciudadano
El concepto de que cualquier persona pueda ser llamada a luchar también plantea preguntas éticas: ¿Es justo pedir a los civiles que arriesguen sus vidas? ¿Cómo se equilibran los derechos individuales con el deber colectivo de defender la nación? Estas preguntas no tienen respuestas fáciles, pero el soldado ciudadano sigue siendo una figura central en muchos sistemas de defensa, donde se considera que proteger la patria es tanto un privilegio como una obligación.
6.7 Impacto social: El legado del soldado ciudadano
La idea del soldado ciudadano no solo afecta a los militares, sino también a la sociedad en su conjunto. Cuando los ciudadanos están entrenados y preparados para la guerra, existe una conciencia nacional sobre la importancia de la defensa. Además, la participación de civiles en las fuerzas armadas fortalece el vínculo entre la sociedad y el ejército, lo que refuerza la unidad nacional.
El soldado ciudadano es un recordatorio de que, en los momentos más oscuros, el destino de una nación puede depender de personas comunes. Su sacrificio y su valentía son un testimonio del poder del deber cívico, y su historia, una que sigue escribiéndose, nos enseña que la defensa de la libertad es, en última instancia, una responsabilidad compartida.
7. Conclusión
El establecimiento de un modelo de defensa basado en la participación ciudadana, similar a los de Israel y Suiza, ofrece una oportunidad para que Argentina modernice su sistema de defensa, optimice los recursos y fortalezca el compromiso democrático. Estos cambios no solo mejorarían la eficiencia del gasto en defensa, sino que también crearían una fuerza militar más flexible y capaz de responder a las amenazas contemporáneas. Además, una mayor integración entre la educación militar y la formación cívica fortalecería el vínculo entre los ciudadanos y la nación, asegurando que la defensa sea vista como un deber compartido y no como una responsabilidad exclusiva de las fuerzas armadas profesionales.
La pertenencia a las fuerzas de defensa debe ser automotivada, por auto-selección: quiénes sientan el llamado de las armas deben ser quienes la integren. Debe ser un motivo de análisis permanente la consistencia de dicha motivación con la ejecución real de las funciones asignadas. Un esquema voluntario de este tipo puede sufrir infiltraciones obviamente no deseadas. Tal y como se sufrió durante la guerra contra la subversión en Argentina, debe cuidarse que organismos de extrema izquierda infiltren las fuerzas para desviarlas de su función originaria. Un organismo de este tipo puede auto-preservarse evitando el reclutamiento de miembros con mínimos antecedentes en estos sectores asociados recurrente e irremediablemente a la agitación social.
En definitiva, este modelo también podría adaptarse a las particularidades de Argentina, asegurando que los costos se mantengan bajos mientras se maximiza la eficiencia operativa, permitiendo al país mantener una postura de defensa fuerte y cohesionada en el siglo XXI.
Bibliografía
Para profundizar en los conceptos de defensa ciudadana, compromiso democrático y la optimización del gasto en defensa a través de la participación civil, te recomiendo los siguientes recursos:
Artículos académicos sobre la participación civil en la defensa:
- "Conscription in Israel" (Springer): Este artículo describe el sistema de conscripción en Israel, donde el servicio militar obligatorio ha sido clave para integrar a la sociedad en la defensa nacional. El servicio militar no solo asegura la disponibilidad de personal, sino que también refuerza el compromiso de los ciudadanos con el Estado (SpringerLink).
- "Total Defense: How the Baltic States Are Integrating Citizenry Into Their National Security Strategies": Aunque el enfoque está en los países bálticos tal como fue citado anteriormente, este artículo resalta cómo la participación ciudadana, a través de la conscripción y la capacitación, mejora la preparación general para situaciones de crisis y defensa nacional, lo que podría ser útil para analizar la implementación de modelos similares en Argentina (Small Wars Journal).
Libros y estudios de caso sobre el modelo suizo de defensa:
- "Participation and Swiss Democracy" (JSTOR): Este estudio destaca cómo la participación ciudadana está profundamente integrada en el modelo democrático suizo, incluyendo la defensa, con su sistema de milicias que permite mantener bajos costos de defensa mientras se garantiza una respuesta efectiva en caso de necesidad (Small Wars Journal).
Modelos de defensa comparados:
- "The Israeli Democracy Index 2022" (Israel Democracy Institute): Este informe ofrece una visión comprensiva de cómo las fuerzas armadas de Israel, a través de su sistema de conscripción, han mantenido un equilibrio entre el poder militar y el compromiso democrático. Es un buen punto de referencia para entender cómo el modelo israelí se podría adaptar a otros contextos (Small Wars Journal)(SpringerLink).








