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martes, 20 de octubre de 2026

U-209NG: Sistema de combate submarino ORCCA

ORCCA: el cerebro de los nuevos submarinos alemanes y su posible llegada a la Armada Argentina

De la señal acústica a la decisión del comandante: cómo funciona el sistema de combate desarrollado por KTA Naval Systems, qué hay realmente detrás de sus pantallas y por qué su incorporación al Tipo 209NG supondría un cambio profundo para los submarinistas argentinos.

Esteban McLaren - FDRA (c)


Ilustración generada mediante inteligencia artificial. Representa hipotéticamente a oficiales y suboficiales de la Armada Argentina operando un centro de combate integrado inspirado en ORCCA. No muestra un submarino argentino existente ni reproduce interfaces operativas certificadas.

En una sala de combate sumergida, la información nunca llega ordenada. Un operador escucha señales acústicas; otro revisa trazas que podrían corresponder a un contacto; el oficial de guardia examina la derrota propia y las restricciones de navegación. Los datos son parciales y no siempre coinciden. Lo que necesita el comandante no es ver todas las pantallas a la vez: necesita saber qué se ha detectado, con qué grado de confianza y qué opciones tiene disponibles.

Esa es la dificultad a la que intenta responder ORCCA, el sistema integrado de combate para submarinos convencionales que desarrolla KTA Naval Systems, empresa creada por Thyssenkrupp Marine Systems (TKMS), ATLAS ELEKTRONIK y Kongsberg Defence & Aerospace. Su objetivo no es agregar una computadora más a bordo, sino conectar sensores, navegación, comunicaciones, análisis táctico y control de armas mediante una arquitectura común, con puestos de trabajo capaces de asumir distintas funciones.

La cuestión adquirió relevancia para la Argentina: el Tipo 209NG ofrecido por TKMS para recuperar la capacidad submarina de la Armada contempla ORCCA como parte de su sistema de combate. A octubre de 2026, sin embargo, no existe una compra argentina adjudicada ni un ORCCA instalado en una unidad argentina. Las escenas de tripulantes nacionales que acompañan esta nota son ilustraciones de una posibilidad, no fotografías de equipamiento en servicio.

1. De tres compañías a una arquitectura común

El origen institucional del programa se remonta a octubre de 2017, cuando se constituyó KTA Naval Systems. La empresa reúne la experiencia de TKMS como integrador y constructor de submarinos, la trayectoria de ATLAS ELEKTRONIK en sistemas acústicos, electrónica naval y armas submarinas, y las capacidades de Kongsberg en sistemas de combate, navegación, tratamiento de información y simulación.

En septiembre de 2019, durante SubCon, se presentó públicamente ORCCA como la nueva generación de sistemas de combate para submarinos no nucleares. La propuesta se concentraba en tres características: integrar información heterogénea en consolas multifunción, permitir incorporar tecnologías y componentes de diferentes proveedores y mantener una separación segura entre los distintos dominios de comunicación e información.

El desarrollo no quedó en un anuncio inicial. En septiembre de 2024, KTA comunicó que había completado la Critical Design Review (CDR) del sistema para el programa germano-noruego Tipo 212CD. La revisión marcó el cierre de una fase de diseño y el paso hacia integración, construcción y ensayos; no significó que el equipo ya hubiera acumulado años de servicio operativo. Ese mismo mes, KTA mostró en la conferencia SubCon un demostrador del Centro de Información de Combate (CIC) con consolas multifunción, pantallas adicionales y un puesto para el comandante.

El 17 de diciembre de 2025, Kongsberg anunció un contrato de 3.500 millones de coronas noruegas para suministrar elementos de ORCCA destinados a seis submarinos Tipo 212CD, cuatro alemanes y dos noruegos. La cifra corresponde al contrato de componentes de Kongsberg, no al precio total de ORCCA, ni al costo de cada submarino. En su documentación de 2026, KTA lo presenta como una familia de sistemas adaptable a diferentes configuraciones, y TKMS lo incorpora a la oferta de los 209NG y 214NG.


Fotografía del demostrador de ORCCA exhibido por KTA Naval Systems en SubCon 2024. Se observan consolas de uso multifunción; no es una fotografía tomada dentro de un submarino en operaciones. Fuente: KTA Naval Systems.

2. Qué es exactamente ORCCA

En terminología naval conviene distinguir el sistema de gestión de combate (Combat Management System, CMS) del sistema de combate integrado (Combat System). El CMS procesa y presenta información táctica, ayuda a gestionar contactos y facilita decisiones. El sistema integrado comprende, además, las conexiones con sensores, enlaces de datos, navegación, sistemas de mando, control de armas y otros subsistemas. ORCCA se ofrece como ese conjunto integrado, dentro del cual la gestión del combate es uno de los módulos centrales.

La arquitectura difundida por KTA utiliza una infraestructura informática compartida, un concepto de centro de datos escalable para el espacio y las restricciones de un submarino diésel-eléctrico y estaciones de trabajo multifunción. La documentación comercial señala que la plataforma permite actualizaciones de hardware y software, virtualización, integración de equipos de terceros, ciberseguridad desde el diseño y adaptación de las funciones a la doctrina de cada armada.

Esto reemplaza, al menos en el plano de diseño, la lógica de compartimentos informáticos relativamente aislados por una lógica de información interconectada. El operador no necesita consultar una consola diferente para cada origen de datos. Puede acceder a vistas pertinentes a su función dentro de una interfaz coherente; las tareas pueden redistribuirse entre puestos conforme a la configuración y el personal disponibles.

La apertura de arquitectura no equivale a que el código fuente sea público ni a que cualquiera pueda instalar cualquier dispositivo sin ingeniería adicional. Significa que el fabricante prevé mecanismos para integrar, validar y mantener componentes de proveedores diferentes. Cada integración exige interfaces técnicas, certificación, seguridad, mantenimiento y, cuando corresponde, autorizaciones de exportación.

Esquema oficial de arquitectura: sensores y subsistemas —sonar, guerra electrónica, comunicaciones, observación, enlaces, navegación y armas— confluyen en la infraestructura y el centro de información de combate. Fuente: KTA Naval Systems.

Los módulos que aparecen en la documentación oficial

Módulo Función dentro del sistema integrado
Sonar Adquisición y procesamiento de información acústica; detección, clasificación y seguimiento según los sensores instalados.
Guerra electrónica Recepción y análisis de información electromagnética procedente de los equipos incorporados.
Visual / optrónico Incorporación de imágenes e información obtenidas por mástiles y sensores de observación.
Navegación Integración de posición, derrota, cartografía y datos de navegación.
Comunicaciones y enlaces Distribución e intercambio de información por los medios compatibles y disponibles.
Gestión de combate Organización de contactos, representación de la situación táctica y asistencia al análisis.
Mando y control Apoyo a la coordinación de funciones y al proceso de decisión del mando.
Control de armas Integración de los equipos y procedimientos de empleo de armas autorizados para la configuración contratada.
Entrenamiento a bordo Posibilidad de ejercitar procedimientos con simulación en entornos previstos para ello.
Infraestructura Recursos informáticos, interfaces, disponibilidad de servicios y mecanismos de protección.

Esta enumeración describe familias funcionales, no un inventario definitivo de los equipos que recibiría la Argentina. ORCCA puede conectarse con distintos sensores y armas; la selección concreta depende del contrato de cada cliente.

3. La consola deja de definir el puesto

El detalle más visible del concepto ORCCA es su puesto multifunción. En un centro de combate tradicional hay estaciones asociadas de manera bastante rígida a tareas como sonar, navegación, análisis táctico o control de armas. En la arquitectura promovida por KTA, las diferentes funciones pueden estar disponibles desde cada consola, con vistas y tareas asignadas según el rol de quien la utilice.

No debe interpretarse esto como que todos los tripulantes controlan simultáneamente cualquier arma o acceden sin restricciones a cualquier dato. Los permisos, las autorizaciones, las responsabilidades del mando y la validación de las acciones siguen siendo cuestiones críticas. La novedad reside en separar, en mayor medida, la función operativa del puesto físico y ofrecer una representación coherente de la información.

Hay una consecuencia práctica: una tripulación puede organizarse de manera distinta según la fase de navegación, el tipo de misión, la dotación disponible o una avería. También puede compartir elementos de la situación táctica sin reconstruir manualmente la misma información en varias estaciones. KTA presenta este diseño como una forma de reducir la carga de trabajo y sostener tripulaciones más eficientes, aunque no publica datos independientes que permitan cuantificar cuánto disminuyen los tiempos de reacción o los errores.


Recreación mediante IA de una operadora naval argentina examinando datos de sensores. Las pantallas son conceptuales: no constituyen una captura auténtica de la interfaz ORCCA.

4. Los sensores siguen siendo los ojos y los oídos

La integración informática importa, pero no reemplaza la física. El rendimiento real de un sistema de combate depende tanto del software como del conjunto de sensores que alimentan sus algoritmos, de la calidad del procesamiento y del ambiente submarino.

Sonar. Un submarino convencional basa buena parte de su conocimiento del entorno en la escucha pasiva. Un contacto puede advertirse como energía acústica cuya dirección, características temporales y componentes de frecuencia deben estudiarse. De acuerdo con la configuración elegida, el sistema puede recibir información de arreglos instalados en el casco, arreglos laterales y otros equipos acústicos. No corresponde atribuir a ninguna versión de ORCCA un conjunto fijo de hidrófonos, capacidades de detección o distancias concretas.

Kongsberg describe, dentro de su oferta de procesamiento de sonar para submarinos, técnicas de conformación de haces convencionales, adaptativas y de subespacios, además de capacidades de seguimiento y Target Motion Analysis (TMA). Esa oferta proporciona contexto tecnológico sobre uno de los socios de KTA, pero no demuestra que cada algoritmo anunciado por Kongsberg forme parte, sin modificaciones, de toda instalación ORCCA.

Análisis de movimiento de blancos. Una demora acústica, por sí sola, no proporciona la posición completa de otro buque. Para estimar su rumbo, velocidad y distancia se requiere reunir observaciones y contrastar hipótesis, considerando la incertidumbre. La gestión de combate presenta y correlaciona esos resultados de manera que el oficial pueda compararlos con otros indicios. Una representación gráfica convincente no elimina los errores de medición ni convierte una estimación en certeza.

Guerra electrónica y sensores optrónicos. Cuando el submarino utiliza los sensores adecuados, la información electromagnética y visual puede contribuir a identificar o descartar contactos y completar la situación de superficie. La incorporación de esos datos en una misma arquitectura permite contrastar fuentes, pero cada sensor impone restricciones físicas y operativas propias.

Navegación. La información de posición y movimiento del propio submarino es inseparable de la situación táctica. Una mala referencia de navegación contamina el cálculo de los contactos. La arquitectura de Kongsberg contempla navegación de combate y distribución de datos hacia otros subsistemas, con la posibilidad de integrar equipos específicos del cliente. En mayo de 2026, por ejemplo, Kongsberg anunció un memorando con la canadiense OSI Maritime Systems para explorar la incorporación de su tecnología de navegación al ecosistema ORCCA de una propuesta submarina canadiense. Es una muestra concreta de apertura a terceros, no una garantía de que ese proveedor sea elegido por otras armadas.

Comunicaciones. ORCCA contempla medios de comunicación y enlaces tácticos, pero integrar información no significa que un submarino sumergido disponga de una conexión permanente de gran ancho de banda. Las posibilidades de intercambio dependen de los dispositivos, las condiciones de propagación, el estado del submarino y los procedimientos elegidos. En una plataforma que depende del sigilo, también cuenta el costo operacional de comunicar.

5. Del contacto a la decisión: una situación ilustrativa

Imaginemos un ejercicio sin valor operacional específico. Una consola sonar señala una traza que merece seguimiento. El operador examina su persistencia y características; el sistema de gestión la incorpora como contacto provisional, y otros puestos pueden consultar la misma información. El análisis de movimiento examina diversas hipótesis sobre su desplazamiento. Si se dispone de observación visual u otros indicios pertinentes, se contrastan. El oficial responsable determina qué se sabe, qué sigue siendo incierto y qué necesita comprobarse.

La diferencia buscada por ORCCA no es que una pantalla «descubra» automáticamente un buque enemigo. Es que los componentes del proceso comparten información y presentan resultados consistentes, evitando tareas duplicadas y facilitando una interpretación común. La clasificación de un contacto puede cambiar; la valoración inicial puede ser errónea; las decisiones siguen perteneciendo a la cadena de mando.

En la fase de empleo de armas, la arquitectura contempla la integración del sistema de control correspondiente. Eso no autoriza a afirmar que ORCCA dispare torpedos autónomamente, ni permite deducir qué torpedo, misil, mina o contramedida podrá emplear un futuro submarino argentino. Las armas disponibles, su integración y sus certificaciones serán materia de la configuración realmente adquirida.


Escena hipotética realizada mediante IA. No representa una maniobra real, una carta táctica auténtica ni una instalación ORCCA en servicio en la Armada Argentina.

6. Inteligencia artificial: una posibilidad de crecimiento, no un piloto automático demostrado

La expresión «inteligencia artificial» aparece explícitamente en la documentación reciente de KTA. Su folleto de abril de 2026 describe un concepto de centro de datos que puede apoyar el proceso de decisión táctica mediante IA, mientras que el sitio corporativo señala almacenamiento centralizado, capacidad de procesamiento e incorporación de algoritmos del cliente como vías de crecimiento futuro.

Hay que diferenciar preparación arquitectónica, funciones anunciadas y capacidad validada en servicio. Los materiales públicos examinados no permiten establecer un catálogo completo de modelos de IA instalados, tasas verificadas de acierto de clasificación, desempeño bajo condiciones acústicas adversas ni grado de autonomía para decisiones críticas. Tampoco justifican presentar a ORCCA como un sistema de armas de disparo autónomo.

Su interés tecnológico es otro: una infraestructura diseñada para centralizar datos y ejecutar aplicaciones puede facilitar, con la ingeniería y validación correspondientes, asistencia a la clasificación, manejo de información y simulación. Ese potencial deberá evaluarse por escenario, calidad de datos y tasa de falsas alarmas. Un clasificador muy convincente cuando acierta también puede inducir decisiones equivocadas si el operador desconoce sus límites.

7. Ciberseguridad, redundancia y mantenimiento durante décadas

Para un submarino, la seguridad informática no es un accesorio. ORCCA intercambia información entre subsistemas diferentes; eso exige controlar interfaces y evitar que una falla o una entrada no confiable afecte funciones críticas. KTA declara que la ciberseguridad forma parte del diseño y que la arquitectura busca alta disponibilidad mediante su centro de datos y consolas multifunción. No publica, naturalmente, una descripción exhaustiva de las medidas de protección ni datos suficientes para auditar independientemente su resiliencia.

Una arquitectura integrada ofrece ventajas de mantenimiento: plataformas informáticas más homogéneas, reemplazo planificado de componentes y posibilidades de actualizar software sin rediseñar cada equipo desde cero. Pero también concentra dependencias. La integración debe ir acompañada de segmentación, respaldo, procedimientos de recuperación y capacidad de operar con funciones degradadas. No es correcto confundir la redundancia comercialmente anunciada con inmunidad ante averías.

Hay otro punto menos vistoso: el ciclo de vida. Un submarino puede mantenerse en servicio durante varias décadas, más tiempo que la vida comercial de buena parte de sus procesadores, sistemas operativos y pantallas. La promesa de evolución de ORCCA será valiosa si se traduce en contratos claros de soporte, repuestos, control de versiones, actualización de hardware, documentación, ensayos y acceso técnico suficiente para la Armada usuaria.

8. Entrenamiento: el sistema también debe servir cuando no hay un contacto real

El entrenamiento integrado figura entre los subsistemas de ORCCA. Kongsberg ofrece, dentro de su cartera submarina, entornos de entrenamiento a bordo y en tierra, con herramientas como PROTEUS para alimentar las interfaces de los subsistemas con escenarios simulados y permitir que los operadores trabajen sobre pantallas semejantes a las de empleo real.

Su valor no es únicamente ahorrar horas de navegación. Permite practicar coordinación entre sonar, navegación, análisis de situación y mando; reproducir incidentes; analizar errores; y sostener la capacitación durante períodos de mantenimiento. Para una fuerza que debe reconstruir una capacidad compleja, los simuladores, instructores y programas de formación no son un complemento ornamental de la compra: determinan qué parte de las prestaciones nominales puede usar una tripulación.


Representación informática del CIC difundida por Kongsberg en 2019 durante la presentación de ORCCA. Es un diseño conceptual oficial, no una fotografía de un buque entregado.

9. Qué significaría ORCCA en un Tipo 209NG argentino

La Argentina conoce la tradición alemana de construcción submarina: incorporó los Tipo 209/1200 de la clase Salta y posteriormente los TR-1700. Esa experiencia histórica no convierte al 209NG en un simple 209 con pantallas nuevas. TKMS lo presenta como un rediseño que incorpora automatización, renovaciones de planta propulsora y sistemas eléctricos, opciones de baterías y una arquitectura de combate diferente.

En la ficha técnica vigente, TKMS asigna al Tipo 209NG unos 63 metros de eslora y alrededor de 1.590 toneladas de desplazamiento en superficie. Declara que ORCCA forma parte de su configuración integrada de combate. Los sensores específicos, el inventario de armas, las contramedidas y otras opciones se adaptan a lo solicitado y contratado. Por esa razón, no sería serio describir hoy una dotación definitiva de sonares, torpedos o mástiles para un hipotético «209NG argentino».

Durante 2026 continuó la competencia entre la oferta alemana de tres 209NG y la francesa de tres Scorpène. Según la información pública sobre las declaraciones del jefe del Estado Mayor Conjunto, las dos propuestas cuentan con esquemas de financiamiento respaldados por sus respectivos países. Financiar el cien por ciento de una compra no significa donar los submarinos: implica una estructura crediticia cuyas tasas, plazos, garantías y costos deben evaluarse junto con las condiciones técnicas. Al 19 de octubre de 2026, las propuestas difundidas no equivalen a una adjudicación.

Si se optara por la propuesta alemana, el sistema de combate sería uno de los elementos esenciales de la transición doctrinaria. No se trataría de aprender a operar un sonar distinto, sino de adaptar los métodos de trabajo de toda la guardia de combate a una arquitectura integrada. Habría que formar operadores, oficiales de guardia, instructores, especialistas en electrónica e informática y personal de apoyo en tierra.

También sería necesario resolver cuánto control nacional existirá sobre la configuración: actualización de cartografía y bases de datos, administración de usuarios, registros de mantenimiento, bancos de prueba, repuestos críticos, laboratorios de integración y recepción de nuevas versiones. Una armada que compra tecnología avanzada pero carece de los medios para sostenerla durante años puede terminar utilizando solo una fracción de su potencial.

Seis preguntas que deberían figurar en la evaluación argentina

  1. Configuración real: ¿qué versión de ORCCA, qué sensores, qué equipos de navegación, qué armas y qué contramedidas están efectivamente incluidos?
  2. Interfaces y soberanía técnica: ¿qué equipos nacionales o de terceros podrán integrarse, con qué documentación y bajo qué autorizaciones?
  3. Capacitación: ¿qué simuladores en tierra y a bordo, cursos de instructores, escenarios y horas de entrenamiento se entregarán?
  4. Soporte durante la vida útil: ¿cuáles son las condiciones de repuestos, licencias, ciberactualizaciones, reparación y sustitución de componentes informáticos?
  5. Ensayos de aceptación: ¿cómo se comprobarán la coherencia entre sensores, las funciones degradadas, la recuperación de fallas y la operación de cada puesto multifunción?
  6. Costo completo: ¿cuánto cuesta la capacidad disponible durante treinta años, incluyendo software, modernizaciones, infraestructura y formación, además de la compra inicial?

Estas preguntas no cuestionan la calidad del producto: separan una capacidad descrita en un folleto de otra verdaderamente adquirida, probada y sostenida.

10. Lo que ORCCA representa, y lo que todavía falta demostrar

ORCCA sintetiza una tendencia clara en los submarinos convencionales: pasar de equipos especializados conectados de manera limitada a un entorno digital integrado, flexible y centrado en el operador. La gestión de combate, el procesamiento de sensores, la navegación y el control de armas dejan de parecer estaciones independientes y pasan a formar parte de una arquitectura común. El programa germano-noruego Tipo 212CD es su principal referencia contractual pública; la familia Tipo 209NG muestra la intención de llevar ese concepto a una plataforma de exportación más compacta.

Eso no convierte cada afirmación publicitaria en una prestación demostrada. La arquitectura abierta deberá probarse con equipos concretos; la inteligencia artificial deberá evaluarse con datos representativos; la redundancia deberá superar pruebas; y la ergonomía deberá validarse con tripulaciones que operen bajo presión. Sin esos resultados, los superlativos no dicen demasiado.

Para la Armada Argentina, la cuestión de fondo no consiste en disponer de las pantallas más modernas, sino en recuperar una fuerza submarina que pueda detectar, interpretar, decidir, entrenar y sostenerse con continuidad. ORCCA podría ser una parte relevante de esa reconstrucción si el 209NG resulta elegido. Por ahora, corresponde estudiarlo como una tecnología ofrecida y en desarrollo e integración dentro de programas internacionales, no como una capacidad ya incorporada por nuestro país.


Fuentes y documentación

Nota editorial sobre las imágenes: las fotografías del demostrador, las representaciones y los esquemas originales pertenecen a sus respectivos titulares y deben publicarse conforme a los permisos y condiciones aplicables. Las ilustraciones de personal argentino son recreaciones generadas con inteligencia artificial, sin atribución documental a una unidad o dotación real.



jueves, 17 de septiembre de 2026

Lanzagranadas: Rheinmetall Hydra / Arma de Apoyo de Escuadrón SSW-40 (Alemania)

Lanzagranadas Rheinmetall Hydra / Arma de Apoyo de Escuadrón SSW-40 (Alemania)

Modern Weapons



El lanzagranadas Rheinmetall Squad Support Weapon SSW-40 se presentó oficialmente por primera vez en la feria Eurosatory de 2022. Sin embargo, el lanzagranadas SSW-40 se basa, obviamente, en el Rheinmetall Hydra, un prototipo de arma de 40 mm cuyo diseño conceptual se presentó por primera vez en 2011 y que ha estado en desarrollo desde entonces. Al momento de escribir este artículo (verano de 2025), el Rheinmetall SSW-40 se encuentra en preparación para el primer lote de producción, cuya entrega está prevista para un cliente no identificado (un país europeo de la OTAN) en 2026.



Lanzagranadas SSW-40 del Arma de Apoyo de Escuadrón de Rheinmetall en su versión de preproducción


El Rheinmetall Hydra, un arte conceptual de 2011


El Rheinmetall Hydra, prototipo experimental de 2014

El lanzagranadas SSW-40 del Arma de Apoyo de Escuadrón de Rheinmetall es un arma automática portátil, diseñada para disparar munición de granadas de 40 mm de velocidad media (40 x 51 mm MV), también desarrollada por Rheinmetall. Esta munición cubre la brecha entre la munición estándar para granadas de 40x46 mm (actualmente también conocida como 40 mm LV (baja velocidad), diseñada para armas portátiles como la M79 o la M203, y los proyectiles de alta velocidad de 40x53 mm, desarrollados para lanzagranadas automáticos montados y controlados por la tripulación, como el Mk.19. La munición MV de 40x51 mm tiene una velocidad inicial de 100-120 m/s, en comparación con los 75 m/s de la munición LV de 40x46 mm. Este notable aumento de velocidad permite mejoras significativas en la probabilidad de impacto y el alcance efectivo, de 400 a 600-800 metros, pero también provoca un retroceso muy fuerte, lo que requiere técnicas especiales de mitigación del retroceso. 


Lanzagranadas SSW-40 del Arma de Apoyo de Escuadrón Rheinmetall, mostrado en 2022

El lanzagranadas SSW-40 del Arma de Apoyo de Escuadrón Rheinmetall es un arma semiautomática o de fuego selectivo (las fuentes no lo aclaran). Utiliza un mecanismo de retroceso simple, pero para compensar el mayor retroceso de los proyectiles MV de 40 mm, el cerrojo incorpora un amortiguador hidráulico. La munición se alimenta desde cargadores extraíbles, con capacidades variables, de 4 a 10 proyectiles. Cabe destacar que incluso el cargador de 6 proyectiles es bastante voluminoso y pesa alrededor de 2 kg completamente cargado, mientras que el de 10 proyectiles es una monstruosidad de 4 kilogramos de aproximadamente medio metro de altura. El lanzagranadas SSW-40 está equipado con rieles Picatinny que permiten montar diversos equipos de puntería, incluyendo miras electroópticas modernas con telémetros láser, computadoras balísticas e interfaces inalámbricas para programar ojivas de explosión en el aire.

El lanzagranadas SSW-40 presenta un par de características técnicas interesantes. Una de ellas es el diseño de cañón desmontable, que permite cargar de una sola vez varios cartuchos extra largos (de señal o menos letales) que de otro modo no cabrían en el cargador. Otra función del cañón abatible es el cambio rápido del tipo de munición disponible para disparar, sin necesidad de cambiar de cargador.

Otra característica inusual es que la culata también sirve como palanca de carga. Para accionar manualmente el mecanismo, el operador debe presionar una palanca en la parte inferior de la hombrera, retraer la culata hacia atrás y empujarla hacia atrás hasta que encaje en el cajón de mecanismos.


Demostración del lanzagranadas Rheinmetall SSW-40

Especificaciones provisionales del lanzagranadas Rheinmetall SSW-40

Calibre: 40 mm (40 x 51 mm MV)
Longitud: ~850 mm
Peso: ~4 kg vacío, ~8 kg con cargador lleno de 10 cartuchos
Capacidad del cargador: 4, 6, 8 o 10 cartuchos
Alcance efectivo máximo: 800 metros




sábado, 5 de septiembre de 2026

Vehículo de paracaidistas: Kraka 4x4 (Alemania)

KRAKA - El legendario vehículo aerotransportado de las Fallschirmjägertruppe alemanas - Desarrollo / Tecnología / Variantes





A principios de la década de 1960, el Ejército alemán aún se encontraba en fase de reconstrucción y buscaba un vehículo de transporte de armas aéreo que fuera lo suficientemente ligero y robusto como para ser lanzado en paracaídas junto a los paracaidistas. Además, debía ser lo suficientemente compacto para su despliegue dentro de helicópteros de transporte o como carga externa. Tras casi diez años de pruebas con prototipos y diversos kits de misión, el vehículo motorizado «Kraka» fue finalmente entregado a la División Aerotransportada de la Bundeswehr en 1974 como el «Camión plegable de plataforma de 0,75 toneladas», donde prestó servicio durante más de 20 años.


 

Esta publicación es la primera en abordar con tanto detalle la historia del desarrollo, la tecnología y el servicio activo del Kraka en las fuerzas aerotransportadas de la Bundeswehr. Se hace especial hincapié en los detalles técnicos del vehículo básico y los numerosos kits de misión, como el antitanque, el cañón automático, la camilla de campaña, el cañón sin retroceso y otros. Con el apoyo de cientos de ilustraciones y una amplia información textual, ¡la historia del legendario Kraka se presenta ahora en detalle por primera vez!







miércoles, 26 de agosto de 2026

Alemania: Drones están intentando atacar aviones ucranianos

Rusia estaría intentando atentar con drones contra aviones ucranianos en Alemania


Por Ignacio Montes de Oca



Desactivaron otro dron con unos 50 gramos de hexógeno (RDX), un explosivo de uso militar, cerca del aeropuerto de Leipzig. Es el tercero en lo que va de agosto.

El primero fue descubierto la noche del 4 al 5 cerca de unos Antonov ucranianos que llevan ayuda militar en ese mismo aeropuerto. El dron estaba cargado con explosivo plástico (medios alemanes hablan de Semtex y PETN), pero el detonador falló. 

Casi al mismo tiempo, un avión de carga de DHL que tuvo que abortar el aterrizaje por el cierre de pista chocó en el aire con otro objeto no identificado —probablemente el segundo dron—, sufrió daños leves en el morro y terminó aterrizando sin problemas en Hannover.

Diez días después, el 14 de agosto, apareció un tercer dron en una zona al oeste del aeropuerto, junto con unos 50 gramos de una sustancia que los investigadores sospechan que es también hexógeno.

Ninguno de esos drones llegó volando desde Rusia. Eran aparatos chicos, modificados para pasar desapercibidos y ampliar su autonomía y su alcance de control (con batería adicional y conectividad móvil), operados desde cerca: los investigadores hallaron una antena instalada junto al aeropuerto, aparentemente para reforzar la señal, y rastrearon una zona abandonada en Kursdorf. 

También se recuperaron restos de ADN que, según medios alemanes, coinciden con la base de datos europea y apuntan a Lituania, en línea con redes de intermediarios ya identificadas allí y en Polonia. Todo indica que se trata de una operación ejecutada con reclutas locales, aunque dirigida desde afuera.

Y esto se parece demasiado a otros sabotajes recientes que refuerzan el mismo patrón. En julio de 2024 ya habían mandado paquetes incendiarios por DHL al centro logístico de ese mismo aeropuerto de Leipzig, y otros similares llegaron a un almacén en Birmingham (Reino Unido) y a Polonia.

Una investigación paneuropea identificó luego a unos 22 sospechosos reclutados en Lituania y Polonia, contactados por mensajería cifrada y pagados en criptomonedas, casi todos sin saber para quién trabajaban en realidad. La agencia judicial de la UE, Eurojust, señaló al servicio de inteligencia militar ruso (GRU) como responsable de aquella campaña.

El caso específico de Leipzig ya está siendo juzgado: cinco hombres enfrentan en Vilnius cargos por integrar y operar una organización terrorista, acusados de haber enviado cuatro paquetes con artefactos incendiarios ocultos en masajeadores de cuello —uno de ellos, el que se prendió fuego en el centro de DHL en Leipzig el 20 de julio de 2024—. Según un testigo de DHL, si el vuelo no se hubiera demorado trece minutos, el paquete habría explotado en el aire. Los cinco acusados niegan los cargos y el juicio sigue abierto.

Este mismo agosto de 2026, en la noche del 14 al 15, se incendió en Tallin un edificio de Milrem Robotics, la empresa estonia que fabrica vehículos terrestres no tripulados para Ucrania; la primera ministra Kristen Michal dijo que se investiga la posible implicación rusa y que ya hay sospechosos identificados. Casi en paralelo, el 10 de agosto, un almacén de la empresa búlgara EMKO —que también provee municiones al frente ucraniano— voló por los aires cerca de Belitsa.

El ministro del Interior búlgaro dijo que lo más probable es que fuera un accidente. Pero EMKO es propiedad de Emilian Gebrev, blanco de un intento de envenenamiento en 2015 que Sofía atribuyó a agentes rusos, y una planta suya ya había sufrido una explosión sospechosa en 2023. No es prueba de sabotaje, pero sí un antecedente que pesa a la hora de descartar la casualidad.



Durante todo 2025 llovieron avistamientos de drones sobre aeropuertos e instalaciones militares de Europa. Un informe del International Institute for Strategic Studies (IISS) contabilizó 144 incidentes sospechosos entre 2024 y 2026 en países de la OTAN —Alemania (más de 1.000 avistamientos solo en 2025), Francia, Bélgica, Países Bajos, Reino Unido y Dinamarca.

Varios de ellos fueron detectados sobre bases que alojan o podrían alojar armamento nuclear estadounidense o francés: Kleine Brogel (Bélgica), Volkel (Países Bajos), Ramstein (Alemania), RAF Lakenheath (Reino Unido) e Île Longue, la base de submarinos nucleares franceses. Copenhague tuvo que cerrar varias horas en septiembre de 2025, y Múnich también cerró en octubre de ese año. El propio IISS y varios gobiernos vincularon algunos de esos vuelos con buques de la flota fantasma rusa —como el petrolero Boracay, detenido por Francia, o el Vezhen, incautado por Suecia— que habrían servido como plataformas de lanzamiento o de apoyo.

En septiembre de 2025 casi 20 drones rusos (19, según el recuento oficial) entraron en Polonia, obligaron a cerrar varios aeropuertos —entre ellos el Chopin de Varsovia— y llevaron a Polonia a activar el artículo 4 de la OTAN para consultar con sus aliados.

Al mismo tiempo, en el Báltico se vienen registrando cables submarinos e interconexiones eléctricas dañados —el caso más citado es el del petrolero Eagle S, que cortó el cable Estlink 2 y varias líneas de datos entre Finlandia y Estonia en diciembre de 2024— con anclas de barcos vinculados a la flota fantasma rusa o a navieras chinas. Aunque no todos esos episodios están confirmados como sabotaje deliberado, en más de un caso las investigaciones oficiales terminaron apuntando a negligencia o impericia de tripulaciones en barcos en mal estado, no a una orden de Moscú. Esa ambigüedad, de hecho, es parte de lo que hace atractiva a este tipo de operación: la negación plausible.

La consecuencia que se ve venir es bastante clara: esto es una guerra híbrida hecha con el propósito de causar daños sin llegar al punto de que la OTAN tenga argumentos concretos para responder de forma categórica. Es, literalmente, la lectura que ya hacen públicamente algunos jefes de Estado bálticos: que la guerra híbrida contra Europa "no es algo que vaya a empezar en el futuro", sino que "está ocurriendo ahora mismo".

Si siguen subiendo la apuesta, como ya están haciendo al pasar de solo volar drones a meterles explosivos de verdad y usando intermediarios europeos, vamos a ver más cierres de aeropuertos, más demoras en la ayuda a Ucrania y más recursos gastados en sistemas anti-drones: de hecho, la Unión Europea ya discute construir un "muro de drones" (drone wall) en su flanco oriental, y la OTAN reforzó su presencia con la llamada operación Eastern Sentry tras el episodio polaco.

El otro efecto posible es instalar la idea del perjuicio de apoyar a Ucrania, para alimentar a los sectores que se oponen a esa ayuda o los que prefieren la neutralidad. En cualquier caso, la sucesión de incidentes fuerza a los gobiernos a coordinarse más duro, vigilar más los barcos y activar consultas formales de la OTAN.

El riesgo mayor es que un día uno de estos dispositivos funcione de verdad, mate a alguien o destroce un avión relevante, y ahí se termine el "estamos por debajo del umbral". En ese momento la tensión puede escalar rápido y complicar todavía más todo el tablero europeo.


domingo, 16 de agosto de 2026

HDW Clase 209NG: La oferta alemana

HDW Submarino Clase 209NG - Ampliación del legado

El Snorkel




El HDW Clase 209NG desarrollado por tkMS tanto para operadores experimentados de 209 como para armadas que se inician en el mundo de lso submarinos.


Con más de 60 unidades construidas para 14 armadas de todo el mundo, el submarino HDW Clase 209 es uno de los submarinos con más éxito del mundo y es famoso por su robustez, versatilidad, comportamiento en el mar y facilidad de operación y mantenimiento. Diseñado originalmente a finales de la década de 1960, ha sido modernizado y mejorado en numerosas ocasiones desde entonces y se ha convertido en representativo de los submarinos convencionales del mundo occidental. 

Gracias a sus características más destacadas -como su gran autonomía y resistencia, la elevada carga útil de sus baterías, sus excelentes características de manejo y navegabilidad, la flexibilidad de su carga útil con respecto a sensores y armamento, por citar sólo algunas-, los submarinos HDW de la clase 209 navegan por los siete mares y siguen siendo demandados en la actualidad. 

Algunas armadas llevan más de cuatro décadas operando sus submarinos HDW Clase 209, otras sólo un par de años. Algunos operan en las frías aguas del Pacífico Sur o del Atlántico Sur, otros principalmente en los trópicos del Caribe o en los mares del Sudeste Asiático. Algunos sólo operan submarinos HDW Clase 209 en su flotilla, otros los han complementado con diseños adicionales... pero todos ellos tienen al menos un elemento en común: estar orgullosos de ser los operadores de una plataforma tan renombrada. 

Pero el tiempo pasa y hasta los mejores productos necesitan mejoras: Los últimos años han mostrado la reaparición de escenarios de amenaza militar desaparecidos hace tiempo, así como saltos cuánticos en tecnología, sensores, rendimiento de procesamiento y redes, y requisitos de capacidad. A esto hay que añadir los cambios en las propias armadas, los escenarios operativos, las agendas personales y políticas. Aunque desde su inauguración el submarino HDW Clase 209 ha demostrado ser un diseño extremadamente flexible y capaz, estos cambios en la situación general muestran que de nuevo es necesario comenzar un nuevo capítulo en la exitosa historia del HDW Clase 209: el Clase 209 Next Generation. 

Naturalmente, el HDW Clase 209NG continuará en el futuro apoyándose en sus fuertes y valiosas características, y el foco de las mejoras serán las áreas en las que las tecnologías existentes han demostrado necesitar actualizaciones debido a nuevos requisitos operativos, sistemas de mayor rendimiento / menor coste que han llegado a estar disponibles o soluciones alternativas que han demostrado su beneficio en otros submarinos, así como para contrarrestar los crecientes problemas de obsolescencia: 


Figura 2: Centro de Información de Combate, estado de diseño en abril de 2024

Motor de propulsión 

La integración de un motor de propulsión de nuevo desarrollo que acciona la línea de ejes sustituye directamente al motor de corriente continua convencional. El nuevo motor sin escobillas no requiere conmutar entre etapas de funcionamiento discretas en las que los posibles transitorios pueden afectar negativamente a las firmas de la embarcación; el motor puede controlarse sin problemas con sólo pulsar un botón de 0 a ~100%. La altísima eficiencia de aproximadamente el 97% con un rendimiento de salida comparable al del motor de CC convencional ahorra una valiosa energía a bordo. La refrigeración por agua, en contraposición a la refrigeración por aire convencional, mejora especialmente la firma acústica del motor, ya que se elimina la necesidad de grandes ventiladores. Este nuevo motor de propulsión tiene un diseño compacto y robusto. La potencia del motor es > 3,5MW. 

Red eléctrica 

La nueva red eléctrica satisface los requisitos del nuevo motor de propulsión y tiene en cuenta la normativa vigente sobre seguridad de sistemas. La red responde a la mayor demanda de redes normalizadas de 230 V, al tiempo que se deshace de la obsoleta red de 400 Hz. La enorme flexibilidad del sistema permite equipar la clase con una batería de iones de litio como equipo original o en un intervalo de mantenimiento posterior. Encontrará más información en la descripción bajo la opción de batería de litio. 

Sistemas de generación de energía Los cuatro grupos electrógenos tradicionales con motores diésel MTU 12V396 se sustituyen por dos grupos basados en modernos motores diésel MTU 12V4000. Al tiempo que se mantiene el rendimiento de la central eléctrica anterior, este enfoque de dos motores aporta importantes ventajas logísticas: La reducción del número de grupos instalados significa que hay que mantener menos equipos. Los mayores tiempos medios entre revisiones (MTBO) y averías (MTBF) permiten ampliar los periodos en servicio y reducir los costes del ciclo de vida. La asistencia en servicio está respaldada por el fabricante del motor, que proporciona asistencia a largo plazo y suministro de piezas de repuesto. Además, los motores se desarrollan conforme a las normas ecológicas actuales en comparación con los motores tradicionales, cumpliendo así la legislación vigente. 

Sistemas auxiliares 

En la medida de lo posible, se procura que los sistemas, equipos y componentes sean comunes con otras clases de HDW para beneficiarse de economías de escala y procesos logísticos racionalizados. Ejemplos de estos sistemas son los compresores de aire de alta presión, la planta de agua fría y la estación hidráulica. Otro cambio importante en la clase HDW 209NG debe mencionarse en este punto: Los accionamientos eléctricos de los timones. Tradicionalmente, los timones se accionan mediante energía hidráulica, lo que requiere un paso adicional en la conversión de energía eléctrica a hidráulica. Al accionar los timones directamente con energía eléctrica, se omite este paso adicional y se mejora la eficiencia general, es decir, la autonomía global del submarino. 

Sistema de mando y vigilancia 

Se han introducido cambios significativos en el área del sistema de combate. El sistema ORCCA®, de nuevo diseño, es un sistema informático totalmente integrado para todo el submarino. Funciones como la navegación, las comunicaciones, la vigilancia y la recopilación de imágenes, así como el control de armas, se implementan en una infraestructura informática común. Al basarse en hardware COTS/MOTS y utilizar una arquitectura de software abierta, el sistema permite futuras actualizaciones y ampliaciones rentables. La arquitectura adaptable y escalable es abierta y flexible para recibir nuevas funcionalidades, especialmente teniendo en cuenta la inteligencia artificial. 

Cada función puede llevarse a cabo desde una de las siete consolas multifuncionales (MFC) del centro de información de combate (CIC). El CIC ha sido rediseñado para reflejar las capacidades del nuevo sistema. La asignación de tareas a las MFC depende de los usuarios y sigue su enfoque operativo particular. 

Control y vigilancia del buque 

La disposición del centro técnico del buque (STC) se diseñará aprovechando la experiencia con el HDW Clase 214. El sistema de monitorización discreta se sustituirá por un sistema de gestión de la plataforma con modernas pantallas digitales que concentrarán las funciones añadidas dentro del STC, como la monitorización de los parámetros del motor diésel, los ajustes del aire acondicionado o los compresores de aire.

Por lo demás, el funcionamiento del submarino sigue siendo el mismo. El puesto de gobierno totalmente nuevo sustituye al antiguo para superar la obsolescencia y el puesto del sistemas de lastre se mantiene de los submarinos HDW Clase 209 clásicos. 

El HDW Clase 209NG en su versión básica cubre los requisitos operativos más destacados de las armadas clientes. Pero a pesar de este diseño de submarino ya bien equilibrado, siempre hay espacio para mejoras. Éstas pueden integrarse en la fase de contrato/construcción o posteriormente durante un programa de extensión de la vida útil tras 5 - 15 años de operación. La variedad de mejoras es amplia; aquí se destacan algunos ejemplos solicitados con frecuencia: 

Opciones (una selección): Para el submarino de referencia HDW Clase 209NG, los clientes pueden elegir entre una variedad de opciones para satisfacer las demandas individuales de su armada: 

Batería de iones de litio 

La línea de base sigue siendo la batería de plomo-ácido, pero el submarino también está preparado para recibir una batería de iones de litio desde el principio de su vida útil o durante una revisión. Las baterías de iones de litio, aunque tienen un sobreprecio, mejoran el índice de indiscreción hasta en un 40%. Otras ventajas de la tecnología Li-ion son su longevidad y sus reducidas necesidades de mantenimiento. Al final, es el cliente quien debe decidir en función de su perfil de uso. 

Los módulos LIB tienen las mismas dimensiones físicas que los módulos de plomo-ácido. Por lo tanto, la integración de una batería de iones de litio puede realizarse fácilmente en las instalaciones del cliente sin grandes modificaciones en la propia embarcación. 


Figura 3: Módulo de baterías de litio

Cierre Horizontal Multiuso (HMPL) 

Otra opción muy interesante es el cierre multiuso horizontal (HMPL) (véase la figura 4). Nuestros clientes pueden decidir si quieren equipar uno de sus submarinos o todos los submarinos con esta funcionalidad. El HMPL tiene un diámetro interior de aproximadamente 1,5 m, lo que proporciona espacio para fuerzas especiales adicionales, equipos especiales o armas especiales. Además, pueden instalarse UUV o AUV y el HMPL puede utilizarse para escapar en caso de rescate. Esta HMPL aumenta el perfil de capacidades del vehículo y, por tanto, de toda la flota. 

La figura 4 muestra la disposición espacial de los 6 tubos de armas y la HMPL adicional. 


Figura 4: Disposición de la esclusa multipropósito horizontal

Flexibilidad de la vela 


La vela ofrece la posibilidad de una disposición flexible en altura. La configuración básica es 1 × snorkel, 1 × mástil de comunicaciones, 1 × mástil de comunicaciones por satélite (SATCOM), 1 × mástil de radar, 1 × mástil optrónico de búsqueda y 1 × periscopio de ataque. 

El periscopio de ataque puede sustituirse por un mástil optrónico de ataque. Un número cada vez mayor de armadas ya aprecian las ventajas de la optrónica moderna sobre el periscopio óptico tradicional, mientras que otras siguen con la solución penetrante. Dos posiciones particulares como se indica en la Figura 5 que muestra la disposición de las velas pueden ser ocupadas por cualquier combinación de dos mástiles de los tres: Mástil Radar, Mástil SATCOM, Mástil ESM. Si un cliente desea tener un mástil SATCOM y un mástil ESM, el radar puede integrarse como un radar de patio flexible. Este se situará cerca de la cabina del piloto como una versión clip-on. 

Intensidad del eco del blanco

La intensidad del eco del blanco (Target Echo Strength, TES) se clasifica como la firma más importante junto con la acústica. Aunque los submarinos HDW de la clase 209NG están optimizados en términos de firma acústica y, por tanto, son casi invisibles a los sonares pasivos, el adversario puede emplear sonares activos contra la embarcación. El TES desempeña un papel fundamental en esta batalla, ya que de él depende el alcance de detección. El retorno de un ping se describe a menudo como «primer contacto» antes incluso de que la detección por sonar pasivo sea posible. 

 Figura 6: Target Echo Strength Nose 

Proa HDW Clase 209    ---    Proa HDW Clase 209NG TES


Figura 6: Nariz de Resistencia al Eco del Blanco

Esta opción tiene que ver con la reducción de TES. La clase puede equiparse con la llamada «TES Nose» (ver Figura 6). Combinado con un revestimiento de sonar, esta característica añade algún tipo de tecnología de sigilo al HDW Clase 209NG. 


Figura 5: Configuración del Mástil con Opciones

Resumen 

El HDW Clase 209NG ha sido desarrollado por thyssenkrupp Marine Systems tanto para operadores experimentados de HDW Clase 209 como para armadas que se inician en el mundo de los submarinos. Basado en el sobresaliente rendimiento de sus predecesores en más de medio siglo de servicio operativo, los desarrollos planificados del HDW Clase 209NG proporcionarán la siguiente piedra angular de la crónica de la familia HDW Clase 209. Manteniendo la inigualable herencia de más de sesenta unidades en servicio en todo el mundo, la Clase 209NG no sólo tomará el relevo de este legado, sino que lo ampliará hasta la segunda mitad de este siglo. Y, por supuesto, el HDW Clase 209NG se beneficiará de las capacidades y aptitudes que posee thyssenkrupp Marine Systems como proveedor «sensor-to-shooter» de activos navales submarinos, con una experiencia inigualable en la construcción de submarinos tanto en Alemania como en el país del cliente, en cualquier parte del mundo. A esto hay que añadir nuestro soporte en servicio (ISS) durante toda la vida útil de las embarcaciones y los beneficios y la experiencia de la gran comunidad de armadas que operan submarinos «diseñados por thyssenkrupp Marine Systems».

Autor: Stefan Hennig, Jefe de Producto HDW Clase 209, thyssenkrupp Marine Systems GmbH 



sábado, 13 de junio de 2026

Drone interceptor: Cobra 600 (Alemania)

El Cobra 600 alemán es un dron interceptor propulsado por un motor a reacción que lanza un misil IRIS-T

El fabricante alemán de armas Diehl Defence ha presentado por primera vez un novedoso sistema de defensa aérea basado en drones. El Cobra 600, que no se había visto públicamente hasta ahora, combina una plataforma de dron propulsada por un motor a reacción con un riel para misiles armado con uno de los  misiles IRIS-T de la compañía  , un arma que ya se utiliza en sistemas de defensa aérea de corto alcance y en aplicaciones aire-aire. El nuevo sistema recuerda de inmediato los recientes desarrollos rusos, que incorporan misiles de defensa aérea de corto alcance a sus versiones del  dron de ataque unidireccional de largo alcance Shahed-136 , conocido  localmente como Geran.

Representación del Cobra 600 en configuración de cuatro motores. Polaris Raumflugzeuge

El Cobra 600 se presenta en la feria aeronáutica ILA de Berlín, que se celebra esta semana en la capital alemana. El Cobra 600 también se conoce como Sistema Aerotransportado de Lanzamiento y Ataque (AirLAS), y el programa se puso en marcha el año pasado.

El concepto detrás del Cobra 600 es el de un "taxi de misiles", en el que la plataforma de drones transporta el misil IRIS-T a una distancia considerable. Durante todo el trayecto, el dron está integrado con un sistema de defensa aérea terrestre. Normalmente, se trata de uno de los sistemas IRIS-T SLM o IRIS-T SLS de Diehl. De estos, el IRIS-T SLS emplea el mismo misil que la variante aire-aire y, por lo tanto, el mismo misil que el Cobra 600. La interfaz física entre el dron y el misil es un pilón estándar, como el que se utiliza en el avión Eurofighter.

Sistema de lanzamiento espacial terrestre IRIS-T. Diehl Defense

 
Un misil de defensa aérea IRIS-T. Diehl Defense

En cuanto a la plataforma del dron, esta es proporcionada por otra empresa alemana, la startup aeroespacial Polaris Raumflugzeuge. Tiene una configuración delta eficiente similar a la del Shahed-136, con un diseño modificado tipo ala volante. En las puntas de las alas se montan estabilizadores verticales de placa terminal. Como se muestra, el dron está propulsado por un par de microturborreactores JetCat-P1000-PRO  , cada uno de los cuales proporciona un empuje máximo de 20 libras. Sin embargo, el dron tiene tomas de aire para otros dos motores. No está claro si estos solo se instalarán para transportar cargas útiles más pesadas, pero ciertamente es una posibilidad. El diseño conceptual publicado por Polaris, como se ve al principio de este artículo, muestra una configuración de cuatro motores, con los turborreactores integrados en el fuselaje y alimentados por tomas de aire mucho más largas, lo que ayuda a protegerlos de la detección.

Los dos microturborreactores JetCat-P1000-PRO del Cobra 600. Thomas Newdick

Polaris Raumflugzeuge ya ha construido varios drones con la misma configuración, y la empresa aspira a ampliar esta producción para fabricar un avión espacial.

El MIRA II, un dron experimental propulsado por cuatro turborreactores y diseñado para probar un motor de cohete aerospike. La configuración del tren de aterrizaje podría ser similar a la utilizada en el Cobra 600. Polaris Raumflugzeuge

Basándose en su diseño clásico, el dron Cobra 600 cuenta con un tren de aterrizaje triciclo retráctil con ruedas, lo que permite su reutilización en diversos escenarios. Por lo tanto, el dron despega y aterriza en pistas de aterrizaje convencionales, aunque también puede operar desde pistas más cortas adecuadas, como tramos de carretera. Además, su bajo coste está pensado para que los comandantes estén dispuestos a arriesgarse a perderlo en combate o por falta de combustible.

El concepto operativo contempla que el Cobra 600 funcione como un complemento de un sistema de defensa aérea terrestre, extendiendo considerablemente su alcance.

Con el misil instalado, el Cobra 600 tiene un alcance de aproximadamente 250 millas. Esto se compara con las aproximadamente 25 millas del misil lanzado desde tierra utilizado en el IRIS-T SLM, o las aproximadamente ocho millas del misil utilizado en el IRIS-T SLS.

Sistema IRIS-T SLM desplegado. El vehículo radar se ve al fondo. Diehl Defense

Por lo tanto, el Cobra 600 tiene el potencial de convertir al sistema terrestre IRIS-T en algo más parecido a un misil tierra-aire de largo alcance, en términos de la distancia que puede cubrir. Claro que esto solo es cierto en términos de alcance absoluto, ya que la velocidad y la maniobrabilidad del dron son muy inferiores a las de un misil de largo alcance. A menos que el objetivo esté cerca, o que el Cobra 600 se haya preposicionado en función de vectores de objetivo conocidos, el tiempo de reacción que ofrece es muy limitado. El misil en sí también puede alcanzar un número más reducido de objetivos potenciales que un misil tierra-aire de largo alcance especializado, algunos de los cuales ofrecen capacidad antimisiles balísticos, por ejemplo.

Por otro lado, el Cobra 600 ofrece la clara ventaja de poder permanecer en una zona determinada, a la espera de que surjan amenazas, o realizar patrullas aéreas de combate para proteger ciertos sectores. Se considera mejor como un lanzador adicional avanzado para el sistema terrestre IRIS-T, y su eficacia depende completamente de este sistema (o de uno similar). Asimismo, aprovechar los sistemas de defensa aérea terrestres existentes como multiplicador de fuerza representa una clara ventaja. Otro posible escenario operativo consistiría en desplegar los Cobra 600 como interceptores en una pista de aterrizaje, listos para el lanzamiento, para defenderse de amenazas de menor nivel.

Primer plano del sistema IRIS-T en el dron Cobra 600. Thomas Newdick

En su forma actual, el Cobra 600 no tiene sensores a bordo para detectar objetivos aparte del cabezal buscador infrarrojo de imágenes que es parte integral del misil IRIS-T estándar.

En un escenario operativo, el sistema de defensa aérea terrestre al que está conectado el Cobra 600 detectaría e identificaría un objetivo. Mediante un enlace de datos, el sistema terrestre dirigiría el dron hacia la ubicación adecuada. Utilizando su propio buscador, el IRIS-T fijaría el objetivo y el operador del sistema terrestre le ordenaría el lanzamiento. Por supuesto, esto presupone que el enlace de datos no se vea comprometido por interferencias hostiles ni por limitaciones de línea de visión, aunque la capacidad de comunicación por satélite, como Starlink, ayudaría a mantener un control redundante sobre el dron más allá de la línea de visión.

En este punto, el modo de ataque es similar al del sistema terrestre IRIS-T SLS, que cuenta con capacidad de fijación de objetivo tras el lanzamiento (LOAL). Esto significa que puede disparar misiles sin fijar previamente el objetivo. Tras recibir información del objetivo en forma de coordenadas tridimensionales, el misil utiliza guiado inercial durante la fase inicial del vuelo. Al alcanzar la altitud de ataque designada, su buscador infrarrojo se activa y comienza a explorar la zona del objetivo previsto. 

Expertos Diehl | Ulrike Bartel | Sistema IRIS-T | Defensa Diehl

Otra opción concebible sería añadir algún tipo de sensor, como una cámara infrarroja, a la plataforma del dron Cobra 600, lo que permitiría a una persona encargada de la operación determinar si el misil se ha fijado en el objetivo correcto.

Otra opción sería liberar el buscador del misil y permitirle explorar su campo de visión únicamente cuando el Cobra 600 se encuentre dentro de una zona de ataque designada, dentro de la cual tendría autoridad para atacar cualquier objetivo que detecte, de forma reactiva y autónoma. Es evidente que este tipo de cuestiones deben abordarse en función de los requisitos de combate y las consideraciones éticas.

Además de operar el Cobra 600 junto con el sistema IRIS-T SLM/SLS, también podría integrarse con otros sistemas de defensa aérea terrestres. Según Polaris, también podría instalarse en aeronaves o en entornos marítimos.

Representación del Cobra 600 en un entorno marítimo. Polaris Raumflugzeuge

El Cobra 600 ya ha completado sus primeras pruebas de vuelo, con un misil IRIS-T simulado instalado. Actualmente, el desarrollo se financia principalmente con fondos de la empresa, pero también ha recibido inversión de al menos un país interesado.

Tras la probada eficacia en combate del misil IRIS-T SLM/SLS en Ucrania, es casi seguro que las experiencias de este conflicto han contribuido al desarrollo del Cobra 600.

La guerra en Ucrania también ofrece un paralelismo interesante con el Cobra 600, en las adaptaciones rusas de sus drones Shahed/Geran, que incorporan misiles.

Los avances rusos han propiciado el despliegue de estos drones, que pueden transportar un único misil aire-aire R-60 , un equivalente mucho más antiguo y menos capaz que el IRIS-T, o sistemas portátiles de defensa aérea (MANPADS). 



Según 
fuentes ucranianas , además del misil montado sobre raíles en la parte superior, estos drones están equipados con una cámara y un módem de radiofrecuencia. 


Sin embargo, el concepto operativo de los drones rusos armados con misiles es muy diferente. Si bien les proporciona un medio para atacar aeronaves y helicópteros ucranianos, funciona más como elemento disuasorio que como una aplicación táctica realmente útil.
Como hemos señalado anteriormente , la dificultad para obtener un alto grado de conocimiento de la situación y la limitada agilidad del dron plantean dudas sobre la eficacia de estas soluciones. Por otro lado, Rusia ha estado trabajando en un  sistema de control con intervención humana (MITL, por sus siglas en inglés)  para el Shahed/Geran, que podría utilizarse para operar el misil.

Considerablemente más grande que el diseño Shahed-136, el Cobra 600 ofrecerá un rendimiento superior en general. Además, es propulsado por reactores y, con hasta cuatro motores, esto le proporcionaría tiempos de respuesta y maniobrabilidad más impresionantes que el sistema ruso.

Cabe señalar que existen otros precedentes de  armamento de drones con misiles aire-aire . En  al menos un caso de 2002 , un  dron MQ-1 Predator de la Fuerza Aérea de EE. UU.  disparó un  misil antiaéreo Stinger  con sistema de búsqueda de calor contra un caza iraquí MiG-25 Foxbat que intentaba derribarlo, como se puede ver en el vídeo a continuación.


Combate aéreo entre el dron MQ-1 Predator y el Mig-25 Foxbat.mp4

El rápido desarrollo del Cobra 600 refleja una creciente necesidad de sistemas de defensa aérea terrestres en general, tras décadas de abandono. También existe la necesidad de soluciones menos costosas y menos sofisticadas en este ámbito, algo que el Cobra 600 también satisface, con un precio significativamente inferior al de un misil tierra-aire de largo alcance (aunque con las desventajas ya mencionadas). Al mismo tiempo, es muy probable que el Cobra 600 acabe utilizándose contra drones aún más económicos, para los que el IRIS-T sigue siendo una solución muy cara.

El Cobra 600 refleja un cambio más amplio en la concepción de la defensa aérea, impulsado por las lecciones de los conflictos recientes, en particular en Ucrania y Oriente Medio, donde las persistentes amenazas de drones, así como los misiles de crucero, han puesto de manifiesto las limitaciones de las arquitecturas tradicionales de defensa aérea terrestres.

Al combinar la resistencia y flexibilidad de un dron con el interceptor IRIS-T, de eficacia probada y disponible comercialmente, el Cobra 600 ofrece una solución potencialmente rentable para extender la cobertura defensiva a mayores distancias y desplegar operadores en zonas conflictivas a las que los sistemas tripulados no podrían acceder. Si bien aún quedan algunas dudas sobre cómo se integraría el Cobra 600 con la doctrina operativa vigente, este concepto pone de manifiesto la creciente demanda de sistemas de defensa aérea innovadores, multicapa y resilientes, a medida que las fuerzas armadas buscan contrarrestar amenazas aéreas cada vez más variadas y numerosas.

Contacta con el autor: thomas@thewarzone.com