domingo, 15 de marzo de 2026

COAN: Los SuE argentinos

Los Super Etendard argentinos

Super Étendard: El as en la manga de la Aviación Naval Argentina

Mientras el Reino Unido celebraba su rápida victoria en Georgia del Sur, en el continente sudamericano Argentina se preparaba para una nueva fase del conflicto: la lucha aérea y marítima. En ese escenario, una pieza clave del ajedrez estratégico argentino era el AMD-BA Super Étendard, el caza-bombardero más avanzado de la Armada Argentina en el momento de la guerra.

Este avión, derivado del desarrollo del francés Étendard IV, representaba un salto tecnológico significativo. Incorporaba modernos sistemas de navegación y ataque, y era capaz de portar misiles aire-mar Exocet AM39, una verdadera amenaza para cualquier buque enemigo. En los informes soviéticos y europeos de la época, se lo mencionaba con variaciones fonéticas como "Super Ethander" o "Super Standard", reflejando tanto su origen galo como su prestigio internacional.


Vínculos históricos con Francia: Una tradición de cooperación aérea

La relación entre Argentina y la industria aeronáutica francesa no era nueva. Se remontaba a 1929, cuando la Armada Argentina incorporó los primeros Dewoitine D-21c, cazas monoplaza que marcaron el inicio de una cooperación tecnológica duradera. Más adelante, durante los años de posguerra, llegaron otros modelos galos, como el T-28 Fennec —una adaptación francesa del T-28A "Trojan" estadounidense— modificada por Sud Aviation para cumplir funciones de entrenamiento y ataque ligero.

La flota aérea de la Armada fue evolucionando, pero el salto cualitativo más grande se dio a partir de los años setenta, cuando el Grupo Aeronaval Embarcado (GAE) comenzó a reorganizarse para enfrentar los desafíos de un posible conflicto de mayor escala.

Del Skyhawk al Super Étendard: Un cambio necesario

Durante la primera mitad de la década, el GAE estaba compuesto principalmente por los McDonnell Douglas A-4Q Skyhawk, aeronaves versátiles y probadas, pero ya entradas en años. La necesidad de modernización era urgente. Hacia 1976, la Armada Argentina comenzó a explorar opciones para reemplazar su flota de Skyhawks, en vista de su obsolescencia frente a los estándares de combate contemporáneos.

El primer intento de adquisición fue fallido: un lote de A-4C ofrecido por Lockheed no satisfacía las necesidades ni los requerimientos operativos. El estado mayor naval comenzó entonces a considerar alternativas de mayor potencia y tecnología. Entre los modelos en evaluación estaban el A-4F y el moderno A-4M, recientemente retirado del servicio activo en la aviación naval de Estados Unidos.

Pero la decisión final tomó un rumbo diferente. Francia ofrecía no solo un avión más moderno, sino también un sistema de armas completo: el Super Étendard, equipado con el temido misil Exocet. Esta combinación, pensada para operaciones de ataque naval a larga distancia, se adaptaba perfectamente a las necesidades defensivas y ofensivas de la Armada argentina en un escenario marítimo como el del Atlántico Sur.

La 2º Escuadrilla Aeronaval: Guardián del poder aéreo en Alta Mar

La 2º Escuadrilla de Caza y Ataque Naval fue la unidad elegida para operar los nuevos Super Étendard. Su capacitación se realizó en Francia, con pilotos argentinos que entrenaron durante meses para dominar no solo la aeronave, sino también la integración táctica con el misil Exocet.

Este escuadrón se convertiría pronto en una de las unidades más temidas del conflicto, y sus misiones marcarían un antes y un después en la historia de la guerra naval moderna. Su capacidad de atacar desde distancias seguras, con precisión quirúrgica, pondría a prueba a la mismísima Royal Navy.

La guerra aérea y marítima por las Malvinas se aproximaba a su punto de ebullición. Y en ella, el Super Étendard era el arma secreta con la que Argentina esperaba equilibrar la balanza ante un adversario poderoso y decidido.

De acuerdo con los requerimientos técnicos establecidos, la aviación naval argentina necesitaba un avión de combate a reacción capaz de operar desde la cubierta del portaaviones ligero ARA (V-2) 25 de Mayo (léase “Veinticinco de Mayo”). Este buque tenía una trayectoria particular: fue construido en 1945 en Inglaterra bajo el nombre HMS Venerable —término que significa “venerable”— y posteriormente transferido a los Países Bajos, que lo revenderían más tarde a la Argentina. El nuevo avión debía estar capacitado para lanzar misiles contra buques enemigos, además de poder ejecutar misiones de ataque sobre objetivos terrestres y marítimos. Asimismo, debía contar con capacidad para portar misiles aire-aire AIM-9B Sidewinder. Luego de que el gobierno de los Estados Unidos prohibiera la venta del A-4M Skyhawk a Argentina, la Armada dirigió su interés hacia el Super Étendard ofrecido por la industria francesa.


3-A-203 durante la presentación oficial del 7 de diciembre de 1981 de Argentina

La propuesta inicial contemplaba la entrega de un lote de 16 Super Étendard. Se preveía que diez de estos aviones fueran entregados en 1981, cuatro en 1983 y los dos restantes en 1984. A diferencia de los Estados Unidos, Francia ofrecía aeronaves completamente equipadas y armadas. El contrato para la adquisición de los aviones y sus repuestos fue firmado en 1979. En el marco de este acuerdo, participaron varias empresas clave: Matra se encargó de la fabricación de 500 misiles aire-aire Magic 500, Aerospatiale produjo los misiles antibuque AM-39 Exocet, y Thomson-CSF desarrolló los simuladores de vuelo específicos para el entrenamiento en el Super Étendard.


3-A-208 con cuatro bombas Matra de 250 kilogramos (Matra SAMP)

En noviembre de 1980, el personal técnico de vuelo argentino arribó a Francia e inició de inmediato su entrenamiento bajo un programa especialmente diseñado, conocido como programa SUE (sigla con la que se identificaron todos los Super Étendard argentinos). El contingente estaba compuesto por 10 pilotos, un oficial del servicio de ingeniería y 37 suboficiales técnicos, todos bajo el mando general del capitán de fragata Ítalo Lavezzo. Este último no solo comandaba la delegación, sino que también se desempeñaba como piloto de pruebas de las aeronaves destinadas a la Argentina.

3-A-213 dentro del hangar número seis

El programa de instrucción se extendió durante todo el primer semestre de 1981. Cada piloto argentino acumuló al menos 48 horas de vuelo en el Super Étendard. Paralelamente, en la Argentina, comenzó la construcción del hangar N.º 6 en la base aeronaval “Comandante Espora”, destinado al Segundo Escuadrón de Caza y Ataque Naval, una unidad reconstruida tras su disolución en 1976, cuando aún operaba con aviones Fennec.

El primer lote de cinco Super Étendard (designados SUE en Argentina), con matrículas comprendidas entre 0751/3-A-201 y 0755/3-A-205 —donde el número 3 indica el Escuadrón Aeronaval de Ataque, el 2 identifica al segundo escuadrón, y los dos últimos dígitos corresponden al número táctico del avión— fue oficialmente incorporado el 7 de diciembre de 1981 durante una ceremonia realizada en la base “Comandante Espora”, con la presencia del Presidente de la Nación. A pesar del receso estival (diciembre corresponde al verano en el hemisferio sur), la actividad del escuadrón no se interrumpió en ningún momento. La llegada del material y del personal entrenado en Francia se cumplió rigurosamente según lo previsto.


Tres "Super Etendar" en el cielo sobre la base aérea "Comandante Espora"

Los diez pilotos formados en Francia se incorporaron al escuadrón y comenzaron sus actividades operativas con regularidad. Sin embargo, esta rutina se vio abruptamente interrumpida el 31 de marzo de 1982, cuando el capitán Colombo recibió la orden del alto mando de alistar los Super Étendard para operar con misiles Exocet en un plazo máximo de treinta días. Apenas dos jornadas después, el 2 de abril, llegó la instrucción de avanzar hacia las Islas Malvinas. En ese momento, quedó claro para todos que el conflicto era inminente y que el derramamiento de sangre era ya una certeza en el horizonte.


Alineación de SUE basada en Comandante Espora, agosto de 1992

En esa etapa, el entrenamiento se concentró en maniobras de navegación, perfiles de ataque y el empleo operativo de los misiles AM-39 Exocet. Es importante destacar que Francia no ofreció asistencia técnica alguna en ese momento, por lo que los argentinos debieron resolver por cuenta propia todos los aspectos del adiestramiento, completándolo en un plazo récord de apenas dos semanas.

Simultáneamente, se llevaron a cabo vuelos intensivos y constantes en la zona de Puerto Belgrano. Tanto buques mercantes como unidades navales fueron utilizados como blancos simulados en más de una docena de ataques, con el objetivo de adquirir experiencia en el uso del radar de abordo y en el vuelo a muy baja altitud.

La consigna principal de estos ejercicios era perfeccionar ataques contra blancos navales situados a una distancia de 400 a 500 millas náuticas de la costa, lo cual exigía la ejecución precisa de reabastecimientos en vuelo. Se ensayaron ataques sobre destructores clase Hércules de la propia Armada Argentina, que compartían diseño con los británicos clase Sheffield. La tarea consistía en estudiar sus vulnerabilidades y definir los puntos más efectivos para un ataque con misiles.

Vista de la cola 3-A-201

Una vez finalizado el entrenamiento y completado el alistamiento de los sistemas, la unidad fue declarada operativa para el combate. Estaba integrada por apenas cuatro Super Étendard, ya que el quinto aparato debió ser canibalizado como fuente de repuestos, debido al embargo comercial impuesto tras el estallido de la guerra. La escuadrilla quedó bajo el mando del capitán de fragata Jorge Colombo. Se organizaron cinco binomios de pilotos —diez en total— con el fin de garantizar una rotación constante en las misiones.

Como no se había realizado ningún adiestramiento a bordo del portaaviones ARA (V-2) 25 de Mayo, se resolvió operar directamente desde tierra, utilizando como base la instalación aeronaval de Río Grande, en Tierra del Fuego. En aquel momento, esta base era empleada por aviones de ataque MB-326GB, MB-339A y A-4Q Skyhawk. Los Super Étendard fueron trasladados desde la base “Comandante Espora” a Río Grande el 19 de abril. Las extremas e impredecibles condiciones meteorológicas de la zona obligaron a las tripulaciones a realizar vuelos de aclimatación y adaptación.

Si bien Río Grande también alojaba unidades de la Fuerza Aérea Argentina, como los IAI Dagger, se decidió mantener operaciones separadas, ya que las configuraciones y perfiles de vuelo de los Super Étendard eran completamente distintos a los de las aeronaves de la Fuerza Aérea.

Arriba - Nariz 3-A-205, agosto de 1984. Se puede notar una marca en el ataque del barco británico.
Abajo - Dos cohetes 550 Magic (Matra 550 Magic) están suspendidos debajo de 3-?-203 en la pista del “Comandante Espora”.

El primer vuelo de combate se realizó el 1 de mayo a las 16.03. El objeto era un objetivo no identificado que maniobraba activamente al sur del estrecho de San Carlos. En la etapa final, esta operación se suspendió porque el comandante de la pareja que realizaba la tarea sufrió una fuga de combustible.


Sobre el rodaje antes del vuelo de entrenamiento

El 4 de mayo, a las 09:45, despegaron los Super Étendard 3-A-202 y 3-A-203 con la misión de atacar una formación naval británica que estaba siendo monitoreada por un avión de patrulla SP-2H (matrícula 2-P-112). A las 11:04, y desde una distancia aproximada de 30 millas náuticas, ambos aviones lanzaron misiles AM-39 Exocet contra el blanco identificado. Como resultado del ataque, fue alcanzado y posteriormente destruido el destructor británico HMS Sheffield, marcando así el primer impacto exitoso de un misil antibuque lanzado desde un avión en el conflicto del Atlántico Sur.

Marcación claramente visible de los ataques a los barcos británicos.

El 23 de mayo, la salida operativa resultó infructuosa: los pilotos regresaron a la base aeronaval de Río Grande sin haber detectado ningún blanco en la zona de búsqueda asignada. A partir de entonces, la efectividad de la aviación naval se vio seriamente afectada por la imposibilidad de continuar utilizando el SP-2H Neptune —el veterano avión de patrulla, literalmente, comenzó a desintegrarse en pleno vuelo—. Como consecuencia, el flujo de información crítica sobre las posiciones y movimientos de los buques enemigos se redujo drásticamente.

A este problema se sumaba otro: cuando los Super Étendard armados con misiles Exocet lograban ingresar al área de operaciones, los pilotos debían recurrir a auténticos prodigios de precisión para localizar y fijar blancos sin apoyo de radar externo. Ante esa situación, se tomó la decisión de trasladar de urgencia todos los misiles aire-mar a la base aeronaval Comandante Espora para una revisión completa. Allí fueron sometidos a una meticulosa auditoría y recalibración, y al día siguiente ya estaban de regreso en Río Grande, habiendo recorrido en cuestión de horas varios miles de kilómetros a bordo de un avión Fokker F-28.


3-A-211 con marca incorrecta en la cola. 0761 es Mackey MW-339AA

El 25 de mayo de 1982, en el Día de la Patria, los Super Étendard 3-A-203 y 3-A-204 llevaron a cabo un ataque decisivo contra el Atlantic Conveyor, un buque logístico británico localizado a unas 100 millas náuticas al noreste de Puerto Argentino. Los aviones argentinos despegaron a las 14:26, cada uno armado con un misil Exocet. El blanco fue alcanzado exitosamente, y el impacto provocó el hundimiento del buque, que transportaba un valioso cargamento de helicópteros Lynx, Wessex y Chinook, esenciales para las operaciones británicas en las islas.

Debido a la gran distancia del objetivo —un total de 1.620 millas náuticas ida y vuelta—, la misión requirió dos reabastecimientos en vuelo, los cuales fueron realizados con precisión por un avión tanque RC-130H de la Fuerza Aérea Argentina. Esta operación combinada fue un hito de coordinación interfuerzas y un duro golpe para la logística británica en el teatro de operaciones.

El 3-A-207 se prepara para el vuelo de entrenamiento

El último ataque realizado por la aviación naval argentina tuvo lugar el 30 de mayo de 1982 y tuvo como blanco a uno de los portaaviones de la Royal Navy. La misión representaba un desafío monumental: los argentinos disponían de un solo misil Exocet operativo. Se estimaba que para hundir un portaaviones de esa clase se requerían al menos cuatro impactos directos, por lo que se diseñó una operación combinada. La Fuerza Aérea Argentina contribuyó con dos A-4 Skyhawk, cada uno armado con dos bombas de 500 libras, que acompañarían a los Super Étendard en el ataque.

El Super Étendard 3-A-202 portaba el último Exocet disponible, mientras que el 3-A-205 llevaba tres tanques suplementarios de combustible para asegurar el alcance de la misión. A las 12:31, desde una distancia de 24 millas náuticas, se efectuó el lanzamiento del misil contra el HMS Invincible. Sin embargo, el Reino Unido nunca reconoció oficialmente haber recibido dicho impacto.

Ese disparo marcó el último vuelo de combate de los Super Étendard durante la Guerra por las Malvinas. Posteriormente, se contemplaron diversas opciones para emplearlos como bombarderos convencionales, pero con el fin de las hostilidades, tales planes nunca pasaron del papel.

3-A-209 y 3-A-211 se aproximaron al KC-130 para probar el reabastecimiento en vuelo

El desempeño en combate del Segundo Escuadrón Aeronaval de Caza y Ataque fue verdaderamente sobresaliente. Con apenas cuatro Super Étendard operativos, la unidad llevó a cabo cinco misiones de ataque, acumulando un total de 29 horas de incursiones en zona de combate. Sus resultados fueron contundentes: logró el hundimiento de dos buques enemigos —entre ellos el HMS Sheffield, que funcionaba como centro de comando de la aviación británica— y la destrucción de al menos diez helicópteros, golpeando duramente la capacidad logística y operativa del adversario.

A todo ello se suma un dato no menor: fue la única unidad argentina en el conflicto que no sufrió ninguna baja, ni de personal ni de material, lo que subraya no solo su eficacia táctica, sino también el altísimo nivel de preparación y profesionalismo alcanzado por sus pilotos y equipos técnicos.

El 3-A-201 se encuentra en la cubierta del portaaviones "Lincoln" (USS CVN-72 "Lincoln") durante el ejercicio "Gringo-Gaucho II" (Gringo-Gaucho II) en octubre de 1990.

Tras el fin de la guerra, el embargo internacional fue finalmente levantado, lo que permitió al escuadrón recuperar y completar su flota de aeronaves y sistemas de armamento. En diciembre de 1982, llegaron al país los nueve *Super Étendard* restantes, acompañados de misiles, repuestos y equipamiento técnico. Esta entrega no solo fortaleció la capacidad operativa del escuadrón, sino que además posibilitó la reparación del 3-A-201, que había quedado fuera de servicio durante el conflicto, permitiendo su reincorporación plena a las operaciones gracias a las piezas recibidas.


201, 208 y 210 después de la práctica de lanzamiento de misiles

Uno de los hitos más significativos en la historia de posguerra de los Super Étendard fue el vuelo realizado a mediados de abril junto a los A-4Q Skyhawk del Tercer Escuadrón de Cazabombarderos, con destino al portaaviones ARA (V-2) 25 de Mayo. Esta operación marcó la plena integración de ambas unidades embarcadas en el contexto del adiestramiento aeronaval conjunto.

Durante el período en que el portaaviones ingresó a reparaciones programadas, los Super Étendard mantuvieron una actividad operativa constante desde bases terrestres, operando intensamente desde Mar del Plata, Trelew, Río Grande y Ushuaia, lo que aseguró la continuidad de su entrenamiento y preparación para misiones de ataque y proyección naval.

SUE en Ushuaia (Ushuaia) - la base más austral del hemisferio sur

Las capacidades de combate de los Super Étendard se potenciaron significativamente al operar en conjunto con el Lockheed L-188MR Electron, una versión modificada del Electra adaptada para tareas de patrullaje marítimo y guerra electrónica. Esta combinación permitió mejorar notablemente la detección de blancos navales, la coordinación táctica y la capacidad de supervivencia de los aviones de ataque, al integrar sensores de largo alcance y apoyo electrónico en tiempo real.


A pesar de la drástica reducción del presupuesto de defensa —especiamente en lo referido al entrenamiento—, los costos asociados a la formación de tripulaciones para los Super Étendard se mantuvieron sin alteraciones, lo que permitió preservar un alto estándar operativo. Con el paso del tiempo, la especialización principal de estos aviones se consolidó en el ataque a objetivos desde muy baja altitud, una capacidad que exige gran precisión y destreza.

El nivel de instrucción de los pilotos del escuadrón es considerado de excelencia, como lo prueba el hecho de que, a lo largo de todo su historial operativo, solo se hayan registrado dos incidentes significativos. El primero ocurrió el 1 de agosto de 1989, cuando el 3-A-210 impactó contra las crestas del mar durante un vuelo de entrenamiento a baja altura, provocando la pérdida de la aeronave y el fallecimiento del piloto. El segundo tuvo lugar el 11 de diciembre del mismo año: el SUE 0772 / 3-A-212 sufrió una falla en su motor Atar 08C durante el vuelo, pero en esa ocasión el piloto logró eyectarse con éxito.

El escuadrón cuenta, además, con una vasta experiencia en reabastecimiento en vuelo y ha participado en numerosas maniobras combinadas, incluyendo ejercicios con la aviación naval de Brasil y con unidades de la Marina Real Británica.


sábado, 14 de marzo de 2026

Subiendo a la cabina de un F-16

Operación Furia Épica: La guerra naval

Operación Furia Épica, primera semana: La Guerra Naval

Por David Oliver - Armada International





El USS Gerald R. Ford, del Grupo de Ataque de Portaaviones Doce, participa en la Operación Furia Épica. (USN)

El presidente estadounidense Trump envió su "gran y hermosa armada" a la región del Golfo para presionar a Irán a que aceptara poner fin a su programa de armas nucleares. Irán estaba dispuesto a aceptar cuando Israel inició la Operación León Rugiente, lo que obligó a Estados Unidos a ponerse al día con su Operación Furia Épica.

El portaaviones USS Abraham Lincoln se encuentra en el Mar Arábigo desde el 16 de febrero. Este portaaviones de la clase Nimitz es el buque insignia del Grupo de Ataque de Portaaviones Tres (CSG-3) de la Armada de Estados Unidos, equipado con F-35C Lightning II, F/A-18E/F Super Hornet, EA-18G Growler, E-2D Hawkeye, e incluye tres destructores de misiles guiados de la clase Arleigh Burke.

El portaaviones USS Gerald R. Ford, con el Grupo de Ataque de Portaaviones Doce (CSG-12) integrado por F/A-18E/F Super Hornet, EA-18G Growler y E-2D Hawkeye, zarpó de la bahía de Souda, en Creta, y llegó a la costa israelí el 27 de febrero. Un puesto de mando aéreo E-6B Mercury de la Armada de los Estados Unidos también fue desplegado en Oriente Medio. La aeronave actúa como centro de mando y facilita la comunicación con submarinos nucleares estratégicos.


Un puesto de mando aéreo E-6B Mercury de la Armada de los Estados Unidos ha sido desplegado en Oriente Medio. (USAF)

El 28 de febrero, Israel y Estados Unidos llevaron a cabo un ataque a gran escala contra territorio iraní. Washington lanzó decenas de misiles de crucero Tomahawk desde destructores estadounidenses.

Los ataques iniciales tuvieron como objetivo objetivos vinculados a la alta cúpula política y militar de Irán. El Líder Supremo Ali Jamenei murió cuando su complejo fue alcanzado, junto con instalaciones de inteligencia, unidades del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y otras instalaciones de seguridad.

Las fuerzas estadounidenses e israelíes atacaron buques e instalaciones navales iraníes en el Golfo Pérsico, incluyendo Bandar Abbas, en la provincia de Hormozgan, donde se encuentran el Cuartel General de la Armada de la CGRI, el Primer Distrito Naval de la Armada de la CGRI y el Cuartel General Naval Avanzado Sur de Artesh. Una corbeta de la clase Jamaran fue la primera en ser alcanzada directamente por aviones y misiles estadounidenses en Bandar Abbas, un destino que posteriormente corrió la fragata Sahand, de la clase Moudge.

El 2 de marzo, se observó una fragata de la clase Alvand en llamas en Bandar Abbas, y el CENTCOM estadounidense también confirmó la destrucción del Shahid Bagheri, un portahelicópteros y drones de la Armada de la CGRI, comisionado el 6 de febrero de 2025. Este buque de 42.000 toneladas, convertido a partir de un portacontenedores surcoreano, contaba con una pista de despegue. El IRIS Makran, el primer buque base avanzado de Irán, convertido a partir de un petrolero Aframax de construcción japonesa de 2010, también fue incendiado. Se confirmó el hundimiento del primer submarino costero de fabricación iraní, construido en el país.


El primer portaaviones de Irán, el IRINS Shahib Bagheri, fue hundido el 2 de marzo. (IRNA)


El buque nodriza de drones IRINS Makran también fue hundido el 2 de marzo. (MEHR)

La fragata Dena fue torpedeada el 4 de marzo frente a las costas de Sri Lanka por un torpedo Mk-48 ADCAP lanzado desde un submarino nuclear estadounidense. La fragata había participado en una revista naval internacional en la India en febrero. Ese mismo día, el Shahid Sayyad Shirazi, una corbeta catamarán lanzamisiles de la clase Shahid Soleimani de la Guardia Revolucionaria Islámica, fue alcanzado.


IRINS Dena

La fragata IRINS Dena fue torpedeada por un submarino de la Armada de los Estados Unidos frente a las costas de Sri Lanka el 4 de marzo. (MEHR)

Analistas de defensa creen que la mayoría de los buques destruidos durante la primera semana de la Operación Furia Épica probablemente pertenecían a la Armada de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), que mantiene una gran flota de lanchas de ataque rápido diseñadas para abrumar a fuerzas navales superiores mediante tácticas de enjambre. Estas plataformas incluyen lanchas misileras y patrulleras de alta velocidad, como las lanchas misileras Peykaap, las lanchas de ataque rápido Zolfaghar, las lanchas de alta velocidad Seraj y las patrulleras de la clase Ashura.

Seis días después del inicio de los ataques contra Irán, al menos 30 unidades navales han sido hundidas o destruidas, según el CENTCOM. Sin embargo, un número significativo de pequeñas patrulleras y lanchas de ataque de la IRGC permanecen en el lugar y, lo que es más importante, Estados Unidos no ha asegurado el Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas del mundo por donde se transporta aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial.

viernes, 13 de marzo de 2026

San Martin: Chileno se pregunta si fue libertador de Chile también...

Malvinas: Libro ahonda en la traición chilena

Genética traidora

 

El libro que desclasificará el crucial apoyo chileno a Inglaterra en la guerra de Malvinas

Los periodistas chilenos Mauricio Palma y Daniel Avendaño investigan sin límites de tiempo para un texto que revelará, con documentos y relatos humanos, la colaboración militar de Chile con el Reino Unido durante el conflicto de 1982.

Agenda Malvinas

La fallida operación Mikado realizada por comandos británico entre el 16 y 17 de mayo de 1982, y que contó con la estrecha colaboración con la Fuerza Aérea de Chile.

En el panorama de la historiografía latinoamericana, un nuevo y revelador capítulo se está escribiendo
. Los periodistas chilenos Mauricio Palma Zárate y Daniel Avendaño Caneo se encuentran en la fase final de una investigación exhaustiva y sin precedentes que dará vida a un libro sobre uno de los episodios más delicados y menos divulgados de la historia reciente de la región: el apoyo estratégico, militar y de inteligencia del gobierno chileno de Augusto Pinochet al Reino Unido durante la Guerra de las Malvinas en 1982.

La obra, pactada con el gigante editorial Penguin Random House y con una publicación prevista para el primer semestre de 2026, no se limita a enumerar hechos; busca reconstruir una historia humana y política compleja, basada en documentación concreta y testimonios de sus protagonistas.

Orígenes

El origen de este proyecto se remonta a una curiosidad periodística alimentada por mitos y silencios. Como explican los autores, su método se caracteriza por una paciencia investigativa fuera de lo común. “Siempre nos ha interesado investigar temas que circulan, ciertos mitos y tratamos a partir de la investigación profunda, exhaustiva, sin límite de tiempo, a nosotros eso es algo que nos caracteriza, no nos ponemos límite de tiempo hasta que nosotros conseguimos lo que creemos es lo fundamental”, relatan.

El 40° aniversario del conflicto les dio el impulso final, pero fue una estancia en Londres la que proporcionó el punto de partida crucial. “Por razones familiares, me tocó vivir un año en Londres y ahí fui al Archivo Nacional de Londres a revisar los documentos que ellos tenían. Y ahí yo creo, que es un súper buen punto de partida”. Este acceso a archivos británicos, que han tenido distintas etapas de desclasificación, les permitió encontrar información inédita: “En los últimos dos o tres años han habido documentos importantes a los que tuvimos acceso y que obviamente a partir de eso se nos abrieron líneas de investigación”.

Para los periodistas, que eran solo niños durante la guerra, el tema siempre estuvo cubierto por un manto de silencio impuesto por la dictadura. “Acá en Chile nunca se habló mucho sobre el tema de la guerra de las Malvinas. Porque en ese tiempo la dictadura lo que hacía era efectivamente tratar de tapar toda esta cosa, toda esta mugre para ellos debajo de la alfombra. Entonces mientras menos el país lo supiera, mucho mejor para ellos”, afirman.

Su único recuerdo infantil era la potente canción de León Gieco “Sólo le pido a Dios”, una referencia lejana a un conflicto que sentían ajeno. “Escuchábamos la canción de León Gieco... y yo siendo un niño me acordaba que era muy fuerte escuchar 'el monstruo grande que pisa fuerte', para nosotros, una cosa súper increíble”.

Ese silencio es precisamente lo que su trabajo busca romper, transformando la especulación en evidencia: “Nosotros precisamente lo que estamos tratando de reconstruir son historias múltiples con respecto al apoyo chileno a los ingleses, y con historias súper concretas, muy concretas, con documentación. Ya deja de ser un mito, sino que hay documentación concreta” afirman.

Estrategias

El libro se propone explicar las razones detrás de esta colaboración, que para la junta militar chilena tenía una lógica estratégica ineludible. Los autores rescatan la justificación del entonces Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea, Fernando Matthei: “Se está quemando la casa del vecino y yo tengo que proteger la mía”.

Este temor a una eventual invasión argentina no era infundado, según su investigación, ya que “también ha existido un documento por parte de los militares argentinos que señalaban que el próximo paso era la invasión chilena”.

El punto de inflexión que comenzó a resquebrajar el secreto fue, irónicamente, la detención de Pinochet en Londres en 1998. “Desde ese momento, Margaret Thatcher decide como argumento estratégico comunicacional decir, 'este amigo de Inglaterra que era Pinochet, que nos ayudó, es importante que se sepa'”.

Más allá de la alta política, los autores destacan los profundos lazos históricos que facilitaron esta alianza. “El gran aliado que ha tenido la Fuerza Armada chilena a lo largo de su historia son precisamente las Fuerzas Armadas del Reino Unido”, explican, citando desde la fundación de la Armada chilena por Lord Cochrane hasta la formación de los servicios de inteligencia con el MI6. “Muchos de los integrantes de las Fuerzas Armadas chilenas hacían sus pasantías en Inglaterra, entonces no era un aliado casual”. Este vínculo se entronca incluso en la idiosincrasia nacional: “Los chilenos nos hacemos llamar 'los ingleses de Latinoamérica'... el vínculo del Reino Unido con Chile es bastante estrecho a lo largo de la historia”.

Protagonismos

Uno de los hallazgos significativos de su investigación es el rol más protagónico de la Armada chilena, tradicionalmente opacado por el de la Fuerza Aérea. Descubrieron que el almirante José Toribio Merino, otro anglófilo confeso que “tenía su gran líder histórico, era el general Nelson”, fue un articulador clave.

“La Armada Chilena son los primeros que alertan a la Junta Militar Chilena en decir que se viene un ataque a las Malvinas” revelan. Incluso manejan documentación que sugiere una escalada mayor: “Existe un documento que fue interceptado incluso por las Fuerzas Armadas Argentinas, en donde se establece todo el proceso de acción que iba a desarrollar la escuadra chilena... y en un momento se señala, que en caso de ser necesario, estamos listos para que el 19 de abril de 1982 podamos ser partícipes de los ataques”, contra la Argentina.

Historias dentro de la historia

El libro también se adentrará en las historias humanas detrás de la gran estrategia. Quizás la más conmovedora es la búsqueda de la identidad de dos soldados argentinos rescatados por el barco chileno Piloto Pardo tras el hundimiento del Crucero ARA General Belgrano. “Hemos estado trabajando en los últimos dos años directamente en tratar de llegar a la identidad de estos dos héroes argentinos. Ha sido un proceso muy largo”, detallan.

Una pista crucial es un anillo de matrimonio: “Uno de ellos tenía un anillo, que se había casado en marzo de 1982, ese es un dato que para nosotros pudiese ser muy importante”.

Este esfuerzo investigativo ha sido posible, según dicen, gracias a la sorprendente colaboración recibida desde Argentina. “Nos sorprende, gratamente, es el apoyo que hemos tenido de las fuentes argentinas hacia esta investigación, han sido muy amables, muy abiertos, son más abiertos en la Argentina que en Chile”, reconocen, agradeciendo el apoyo de excombatientes, veteranos e incluso de las propias fuerzas armadas argentinas.

Objetivos

El objetivo final trasciende lo meramente histórico. Los autores visualizan su trabajo como un puente entre ambas naciones. “Creemos que este libro puede ser un aporte a conocer la historia, a conocernos más el chileno y el argentino”, reflexionan, aludiendo al fin de la rivalidad chauvinista que caracterizó a generaciones pasadas. “Nuestro libro apunta a eso, a una especie de rescate de la esencia de Latinoamérica, de que efectivamente somos países hermanos”, asienten.

Con una narrativa periodística accesible, buscan llegar especialmente a las nuevas generaciones para quienes Malvinas “es prehistoria”, asegurando que este episodio, cargado de secretos, lealtades complejas y dramas humanos, “merece ser revisitado y contado”.

Mauricio Palma Zárate y Daniel Avendaño Caneo no aspiran a ser definitivos, sino a sumarse a la tradición historiográfica con rigor y una mirada fresca, centrada en las personas que, desde las sombras, escribieron un capítulo clandestino de la guerra.




jueves, 12 de marzo de 2026

ARA: Agrupación de Cadetes de Infantería de Marina entrenaron en el BIM 3


Campaña de Cadetes de la Escuela Naval Militar en el Batallón de Infantería de Marina Nº 3


La Agrupación de Infantería de Marina cumplió intensas jornadas de instrucción.
Gaceta Marinera





Zárate – Con el objetivo de profundizar su formación profesional, Cadetes de la Escuela Naval Militar (ESNM) se adiestraron en el Batallón de Infantería de Marina Nº 3 (BIM3) “Almirante Eleazar Videla”, contando con el apoyo logístico y sanitario de la Base Naval Zárate.



La denominada Agrupación de Cadetes de Infantería de Marina estuvo compuesta por trece miembros de 3º y 4º año, más treinta miembros de 2º año (entre los que se encuentran los postulantes a los escalafones Infantería e Intendencia), quienes realizaron una intensa campaña en ambiente ribereño. 



Durante el despliegue, recibieron instrucción básica en la pista de monte y de agua, escenarios que les permitieron incorporar técnicas esenciales de combatiente individual. Además, realizaron movimientos de patrulla donde debieron aplicar técnicas de Empleo Inmediato y tácticas de Acción Inmediata en ejercicios de golpes de mano. 



Asimismo, se adiestraron sobre una pista de obstáculos montada por personal del BIM3, con un itinerario exigente para evaluar sus capacidades físicas y de reacción. Por último, concretaron ejercicios de tropas en el terreno, con un desembarco efectivo en la estancia “El Alemán”, con botes de la Compañía de Embarcaciones Menores.


Buque de batería central: La Galissonnière (1872)

Encorazados clase La Galissonnière (1872)



Francia. Batería Central Acorazados de 2ª clase: La Galissonière, Victorieuse, Triomphante. Construido entre 1868 y 1880, en servicio hasta 1905.

 

La clase La Galissonnière fue un grupo de buques de guerra acorazados con batería central, construidos para la Armada Francesa. Su construcción se inició antes de la Guerra Franco-Prusiana y fue objeto de importantes modificaciones tras la guerra. Fueron diseñados como parte de la continua expansión y modernización naval de Francia durante la era de los acorazados. La clase comprende La Galissonnière (botada en 1872), Victorieuse (botada en 1875) y Triomphante (botada en 1877). Eran versiones mejoradas de la anterior clase Alma, que incorporaban lecciones aprendidas durante la Guerra Franco-Prusiana y priorizaban el equilibrio entre blindaje, potencia de fuego y comportamiento en el mar. Se diseñaron principalmente para territorios de ultramar del Imperio francés, siendo básicamente un sustituto más económico de los acorazados convencionales, como los de las escuadras del Atlántico y el Mediterráneo. Además, eran más pequeños que el promedio de los acorazados de primera clase, con 4600/4800 toneladas, contaban con un solo motor de vapor y hélice para una velocidad de 13 nudos, cuatro cañones de 240 mm en la batería central y un blindaje forjado de 150-120 mm, además de estar aparejados como barcazas para viajes largos. Prestaron servicio hasta 1893-94 en el Pacífico, el Caribe y el Levante (Oriente Medio), y fueron vendidos a BU entre 1900 y 1903.


La Galissonnière en 1882

Desarrollo

Los acorazados de la clase La Galissonnière se planearon en 1867 para ser versiones más rápidas y mejor armadas de los acorazados de la clase Alma. Estos últimos habían sido diseñados por el famoso arquitecto naval Henri Dupuy de Lôme como buques de batería central. Utilizaban la misma disposición de batería central, pero se alargó 4 metros (13 pies 1 pulgada) para incorporar cañones más grandes, en ese caso los nuevos cañones Schneider Canet de 240 mm (9,4 pulgadas). Al primero se le dio un diseño de dos hélices para intentar reducir el calado, pero no tuvo éxito, por lo que el siguiente diseñador Sabattier se hizo cargo del diseño de los buques gemelos de La Galissonnière y regresó entonces a un diseño de un solo eje para mejorar las cualidades de navegación. También añadió un cañón de proa de 194 mm (7,6 pulgadas) bajo el castillo de proa y aumentó el armamento secundario.
Los rediseños prolongaron la construcción, con la guerra de Prusia de por medio (1870) deteniéndola por completo, ya que se reclutaron todos los hombres capaces para formar nuevos ejércitos improvisados que intentaban aliviar el asedio de París. Todos los recursos también se destinaron a los esfuerzos bélicos. Tras la guerra, hubo que pagar cuantiosas indemnizaciones, lo que redujo el presupuesto de la armada. Sin embargo, los tres acorazados eran demasiado avanzados para ser desguazados, por lo que se decidió completar la construcción, pero con un diseño modificado. Por lo tanto, el tiempo de construcción se alargó considerablemente:

  • La Galissonnière, puesta en quilla en Brest el 22 de junio de 1868 como buque líder, fue botada el 7 de mayo de 1872 y completada el 18 de julio de 1874, es decir, más de siete años.
  • El Victorieuse fue puesto en quilla en Toulon el 5 de agosto de 1869, botado el 18 de noviembre de 1875 y puesto en servicio en 1876.
  • Triomphante fue puesto en grada el mismo día en Rochefort, pero botado más tarde, el 28 de marzo de 1877, y no se completó hasta 1880, es decir, nueve años después.


Diseño de la clase

Casco y diseño general

La Galissonnière medía 76,62 metros (251 pies 5 pulgadas) entre perpendiculares, para una manga de 14,84 metros (48 pies 8 pulgadas), un calado medio de 6,55 metros (21 pies 6 pulgadas). El buque líder desplazaba 4.654 toneladas métricas (4.580 toneladas largas). Tenía una altura metacéntrica de 0,926 metros (3 pies 0,5 pulgadas).
Victorieuse y Triomphante divergían de muchas maneras. Tenían 76,85 metros (252 pies 2 pulgadas) entre perpendiculares para una manga ligeramente mayor de 14,88 metros (48 pies 10 pulgadas). El calado medio era más ligero, de 6,3 metros (20 pies 8 pulgadas), y desplazaba menos, de 4.150 toneladas métricas (4.080 toneladas largas).
Su tripulación variaba en el tiempo entre 352 y 382 oficiales y hombres.

Planta motriz


La Galissonnière tenía dos máquinas de vapor verticales Wolf que impulsaban una sola hélice de 3,8 metros (12 pies 6 pulgadas), con sus motores alimentados por cuatro calderas ovaladas. En las pruebas de mar, La Galissonnière tenía una potencia nominal de 2370 caballos de fuerza (1770 kW) mientras alcanzaba 13,08 nudos (24,22 km/h; 15,05 mph). La Galissonnière tenía una reserva de 500 toneladas métricas (490 toneladas largas) de carbón, lo que le permitía navegar 3240 millas náuticas (6000 km; 3730 mi) a 10 nudos (19 km/h; 12 mph). Tenía aparejo de barco, con tres mástiles y una superficie vélica de 1707 metros cuadrados (18 370 pies cuadrados).

La Victorieuse y la Triomphante se diferenciaron, por supuesto, por su única máquina de vapor compuesta vertical, que impulsaba una sola hélice, pero conservaba las mismas calderas que La Galissonnière. En las pruebas, sus motores, acoplados a una sola caja de cambios, produjeron 2214 caballos de fuerza indicados (1651 kW) para una velocidad máxima de 12,75 nudos (23,61 km/h; 14,67 mph), por lo que resultaron más lentos y menos maniobrables. También transportaban menos carbón, 330 toneladas métricas (320 toneladas largas), por lo que la autonomía se redujo a 2740 millas náuticas (5070 km; 3150 mi) a 10 nudos (19 km/h; 12 mph). Sin embargo, al igual que el buque líder, estaban aparejados con tres mástiles, y su superficie vélica era ligeramente mayor, de 1730 metros cuadrados (18 600 pies cuadrados).

Protección

Estos acorazados contaban con blindaje forjado sobre un casco de madera, cuya estructura estaba arriostrada y reforzada con elementos de hierro. Tenían un cinturón de flotación completo de hierro forjado de 150 mm (5,9 pulgadas) que tenía solo 2,4 metros (7,9 pies) de altura. Estaba respaldado por 650 mm (26 pulgadas) de tablones de teca que amortiguaban cualquier impacto, además del tablón de madera del casco. La batería superior, por razones de estabilidad, se redujo ligeramente a 120 mm (4,7 pulgadas) de hierro forjado, también respaldada por 520 mm (20 pulgadas) de teca. Ambos extremos de la batería estaban cerrados por mamparos también de 120 mm para evitar el fuego rastrillado. Esta no era una ciudadela propiamente dicha, ya que no había cubierta blindada encima. También había una armadura de barbeta, de 120 mm (4,7 pulgadas) de espesor bajo los cañones de cubierta secundarios. Los costados sin blindaje estaban protegidos por placas de hierro más delgadas, en un esquema de todo o nada. Carecía de torre de mando.

Armamento

El concepto principal de esta clase era contar con una gran batería central para albergar cañones de mayor tamaño, lo suficientemente grandes como para disuadir a la mayoría de los buques de guerra de sus posiciones distantes. Los tres buques contaban con un total de seis cañones Canon de 24 C modèle 1870 (9,4 pulgadas). Cuatro de ellos se encontraban en la cubierta de la batería central y los dos restantes estaban montados en barbetas en la cubierta superior. Estaban sobresaliendo por los costados para un mayor arco de fuego, y su base estaba protegida por una barbeta blindada. Estos sponsons estaban ubicados a popa de la chimenea en el buque líder, La Galissonnière.
En los otros dos, las posiciones de las barbetas se reubicaron a proa de la chimenea.
El Victorieuse* y el Triomphante* fueron modificados mientras estaban en la culata, con el armamento reforzado con un cañón de persecución adicional de 194 mm y el armamento secundario aumentado a seis cañones de 138 mm (5,4 pulgadas). Más tarde recibieron (como La Galissonnière cuando fue reacondicionada) cañones Hotchkiss y torpedos Harvey, pero antes de su finalización.

240 mm (9,4 pulgadas) M1870

Estos cañones L19 de 240 mm pesaban 15,41 toneladas largas (15,66 t). Sus proyectiles perforantes pesaban 144,0 kg (317,5 libras). Su velocidad inicial era de 495 m/s (1624 pies/s). Podían penetrar un blindaje de hierro forjado de 366 mm (14,4 pulgadas) en la boca del cañón. Además de proyectiles antiblindaje, podían disparar munición sólida contra fortificaciones y proyectiles explosivos.

Secundaria: 120 mm (4,7 pulgadas) M1870


El armamento secundario de La Galissonnière constaba de cuatro cañones de 120 mm (4,7 pulgadas), todos montados en la cubierta superior y con buena rotación. No se dispone de datos sobre ellos. Fueron reemplazados por seis cañones de 100 mm (3,9 pulgadas) en
1880.

Secundaria*: 194 mm (7,8 pulgadas) M1870

El cañón de 194 milímetros/20 calibres pesaba 7,83 toneladas largas (7,96 t). Disparaba un proyectil antitanque de 75 kg (165,3 libras) a una velocidad inicial de 530 m/s (1739 pies/s) y podía penetrar blindaje de hierro forjado de 320 mm (12,5 pulgadas) a corta distancia.

Secundaria*: 138 mm (4,7 pulgadas) M1870

Los calibres 138 milímetros/21 pesaban 2,63 toneladas largas (2,67 t) y disparaban un proyectil HE (explosivo) de 61,7 libras (28,0 kg) a una velocidad inicial de 1.529 pies/s (466 m/s).

Artillería terciaria

En 1878, el peligro de las lanchas torpederas hizo que se las equiparase con cuatro cañones giratorios Hotchkiss de 37 mm (1,5 pulgadas) y 5 cañones. Disparaban proyectiles de 500 g (1,1 libras) a una velocidad inicial de aproximadamente 610 m/s (2000 pies/s), con un alcance limitado a 3200 metros (3500 yardas). En ese momento, sus mástiles habían sido reemplazados por mástiles militares con cofias de combate. Estos cañones giratorios tenían una cadencia de tiro de aproximadamente 30 disparos por minuto.

Torpedos Harvey

Al mismo tiempo, recibieron varios torpedos remolcados Harvey. Este último fue inventado a finales de la década de 1860 por Frederick Harvey y su tío, el capitán John Harvey. Fue el primer modelo autónomo, reemplazando al de mástil. Contaban con una carga explosiva sujeta a un cabo que se proyectaba en dirección opuesta al barco que la transportaba, lo que reducía el peligro de detonación. Se suministró a la Marina Real Británica, pero finalmente fue fabricado por el Arsenal Real de Woolwich, por lo que el capitán Harvey nunca recibió un pago por su invento. Un modelo similar también fue adoptado por Francia durante un tiempo.



Especificaciones técnicas

Desplazamiento 4.654 toneladas métricas (4.580 toneladas largas)
Dimensiones 76,62 x 14,84 x 6,55 (251 pies 5 pulgadas x 48 pies 8 pulgadas x 21,5 pies)
Propulsión Motores de vapor compuestos verticales de 2 ejes, 4 calderas ovaladas de 2.370 hp (1.770 kW)
Velocidad12 nudos (22 km/h; 14 mph), aproximadamente 10 nudos con aparejo de barco

Rango 2.920 millas náuticas (5.410 km; 3.360 mi) a 10 nudos (19 km/h; 12 mph) en vapor
Armamento 6 cañones Mle 1870 de 240 mm (9,4 pulgadas), 4 cañones de 120 mm (4,7 pulgadas)
Protección Cinturón 150 mm, Batería 120 mm, Barbetas 120 mm, Mamparos 120 mm
Multitud 352–382

 

Carrera de los acorazados de la clase La Galissonnière (posteriormente cruceros blindados)


La Galissonnière (1872)


La Galissonnière en 1882

La Galissonnière fue puesta en grada en Brest el 22 de junio de 1868, botada el 7 de mayo de 1872 y puesta en servicio el 18 de julio de 1874. Recibió su nombre en honor al vencedor de la
batalla de Menorca en 1756, Roland-Michel Barrin, marqués de la Galissonnière. El nombre fue heredado por una clase de crucero en el período de entreguerras y un destructor en la Guerra Fría. Entre las razones que también afectaron a sus hermanas, además de la interrupción de la guerra, los recortes presupuestarios de la posguerra, estaba el dolor adicional de no haber presupuesto para modernizar los astilleros franceses, no se adoptaron reformas con prácticas laborales más adecuadas para la era industrial, en parte debido a la resistencia de los trabajadores locales y al recuerdo de la Comuna de París.

La Galissonnière inició sus pruebas de mar el 20 de abril de 1874. No fue puesta en servicio oficialmente hasta el 18 de julio. Posteriormente, se convirtió en buque insignia de la Escuadra del Pacífico el 16 de mayo de 1874, bajo el mando del contralmirante Perigot. De regreso a Brest el 19 de marzo de 1877, tras circunnavegar el mundo por el Canal de Suez, fue puesta en reserva hasta su nueva puesta en servicio el 15 de agosto de 1878, tras algunas modificaciones y modernización. En ese momento, su buque gemelo, el Triomphante, aún no estaba en servicio. Fue puesta en servicio nuevamente como buque insignia de la Escuadra del Caribe el 6 de octubre, con la insignia del contralmirante Peyron. En 1880, regresó a Cherburgo y fue reducida a reserva el 13 de mayo de 1880.

Posteriormente, se convirtió en el buque insignia de la Escuadra del Levante (Division Navale du Levant), en Oriente Medio (con base en el Líbano), bajo el mando del contralmirante Alfred Conrad, desde el 27 de mayo de 1881. Participó en la campaña contra Túnez, bombardeando el puerto de Sfax en julio de 1881 en apoyo de la ocupación francesa. A principios de 1882, estuvo presente en Alejandría antes de que los británicos bombardearan la ciudad al inicio de la guerra anglo-egipcia . Permaneció en la escuadra del Mediterráneo hasta 1883 y relevó al Victorieuse en abril de 1884 como buque insignia de la Escuadra del Lejano Oriente , bajo el mando del vicealmirante Amédée Courbet .

Llegó justo a tiempo para la guerra chino-francesa de 1884-85. Luchó en las últimas etapas, especialmente en la batalla de Fuzhou en agosto de 1884, intentando sobrepasar un fuerte chino (Fuerte Kimpaï) que defendía la entrada al río Min. Intentó, sin éxito, destruir el fuerte, aunque sufrió daños leves por un solo proyectil, dañando su cabrestante de vapor y matando a un hombre. Desembarcó un grupo en la batalla de Tamsui en octubre de 1884, hasta que tuvieron que retirarse debido a la superioridad de las tropas chinas, perdiendo nueve hombres. Parece que ya no participó en acciones importantes después y fue llamado a casa en febrero de 1886, amarrado por última vez en Cherburgo, donde permaneció hasta que fue declarado inservible (dañada) y vaciado el 24 de diciembre de 1894.
En junio de 1895, se convirtió en un buque objetivo para experimentos, o los acorazados podían resistir las baterías de artillería costera. Esto se realizó frente a Cherburgo, se equipó con un blindaje de acero moderno adicional y se colocaron dos ovejas a bordo para comprobar los efectos de las ondas de choque de los impactos. Cuatro proyectiles de 19 cm (7,5 pulgadas) penetraron el blindaje y mataron a una oveja por la explosión, pero la otra sobrevivió, lo que demuestra que no fue un impacto mortal.


 Victorieuse (1875)


El Victorieuse fue puesto en grada en Toulon el 5 de agosto de 1869, pero no fue botado hasta el 18 de noviembre de 1875 y puesto en servicio hasta 1876. Comenzó sus pruebas de mar el 12 de noviembre de 1876, pero fue puesto en reserva en Toulon tras su finalización, para ser recomisionado como buque insignia de la Escuadra del Pacífico el 17 de agosto de 1878, llevando la marca del Contralmirante Abel-Nicolas Bergasse du Petit-Thouars (un famoso nombre, por cierto, en la Armada Francesa). Este último era veterano de la Guerra de Crimea, luchó en la Revolución Japonesa (Guerra Boshin), participó en la Guerra Franco-Prusiana y se convirtió en observador en la Guerra del Pacífico, en las Islas Marquesas y en la campaña de Lima, donde evitó un bombardeo de la ciudad por parte de los chilenos.
El barco participó en la pacificación de las Islas Marquesas en 1880, conquistadas por el tío y padre adoptivo del almirante, Abel Aubert, cuarenta años antes.



El Victorieuse regresó a Toulon el 23 de mayo de 1881 y, tras un reacondicionamiento, fue puesto nuevamente en servicio como buque insignia de la Escuadra de China el 1 de diciembre de 1881, bajo el mando del contralmirante Meyer. Fue relevado por La Galissonnière en abril de 1884 y regresó al Mediterráneo para convertirse en buque insignia de la Escuadra de Levante. Sin embargo, tras una inspección en Francia, se encontró en mal estado (en particular, su casco de madera, que comenzó a pudrirse), por lo que pronto fue puesto en reserva en Cherburgo. Se convirtió en buque insignia del contralmirante Barrera, segundo al mando de la Escuadra del Norte, el 10 de febrero de 1892. Participó en maniobras de verano frente a la costa ibérica en julio de 1893. En 1895, se convirtió en buque insignia del contralmirante Ménard. De vuelta en Toulon, se planeó su desguace en mayo de 1897, pero en su lugar se le ordenó escoltar un convoy de torpederos a Bizerta, tarea que fue cancelada. Fue dado de baja en 1899, pero se convirtió en buque de guardia en el puerto exterior de Brest hasta su desguace en 1900 y su venta como chatarra.

Triomphante (1877)



El Triomphante fue puesto en quilla simultáneamente con su gemelo, el Victorieuse, en Rochefort el 5 de agosto de 1869 y botado el 28 de marzo de 1877. Tras numerosos retrasos, se completó su construcción en 1880, sin que se conozca la fecha exacta.

Tras su puesta en servicio, fue asignado como buque insignia de la Escuadra del Pacífico desde el 17 de octubre de 1880, bajo el mando del contralmirante Brossard du Corbigny. El 15 de febrero de 1883, se convirtió en buque insignia de la Escuadra del Levante, de regreso al Mediterráneo, bajo el mando del contralmirante Conte. El 28 de mayo, este último cambió su pabellón a otro buque, ya que recibió la orden de regresar al Pacífico y a Saigón, en lo que posteriormente se convertiría en Indochina. Tanto el Triomphante como La Galissonnière fueron asignados a esta Escuadra del Lejano Oriente en 1884, bajo el mando de Courbet, para participar en la guerra chino-francesa de 1884-1885.


Batalla de Fuzhou, por los fuertes del río Min (27 de agosto de 1885)

Ambos lucharon en la batalla de Fuzhou , en la que el Triomphante hundió el cañonero Zhenwei y destruyó las defensas costeras, en particular los fuertes que defendían el río Min. Al igual que su hermana, también suministró un gran grupo de desembarco que participó en la batalla de Tamsui en octubre de 1884, hasta que se vio obligado a retirarse debido a los masivos refuerzos chinos, sufriendo solo unas pocas bajas, 5 muertos y 10 heridos. El Triomphante luego desembarcó un grupo para capturar las Islas Pescadores en marzo de 1885 (Campaña de Pescadores, frente a Formosa), perdiendo 2 más 5 heridos en la acción (5 muertos y 12 heridos para el total de todos los grupos involucrados). Se les opusieron 2400 hombres y baterías costeras al mando de Zhou Shanchu y Zheng Yingjie; los chinos perdieron 300 muertos y 500 heridos, ya que los franceses incluían una compañía de infantería naval y contaban con el apoyo de los cañones de la flota.
Posteriormente, se convirtió en el buque insignia de la Escuadra del Lejano Oriente desde el 1 de abril de 1885, albergando a Courbet, y permaneció como tal hasta el 5 de febrero de 1894, cuando fue reducido a la reserva. Fue declarado inutilizable (dada de baja) el 18 de julio de 1896 y posteriormente vendido como desguace en 1903.


Triomphante al final de su vida útil en la década de 1890

Leer más/Fuente

Libros

  • Brassey, Thomas (1888). Anuario Naval de 1887. Portsmouth, Inglaterra: J. Griffin.
  • de Balincourt, Capitán; Vincent-Bréchignac, Capitán (1976). “La Armada Francesa de Ayer: Corbetas Acorazadas”. Boletín FPDS. IV.
  • Gardiner, Robert (ed.). (1979). Todos los Buques de Combate del Mundo de Conway, 1860-1905. Greenwich: Conway Maritime Press.
  • Roberts, Stephen (2021). Buques de Guerra Franceses en la Era del Vapor, 1859-1914. Barnsley: Seaforth.
  • Wilson, Herbert Wrigley (1896). Acorazados en Acción: Un Bosquejo de la Guerra Naval de 1855 a 1895. Londres: S. Low, Marston and Company.
  • Wright, Christopher C. (1982). «La Galissonnière, buque insignia francés en Alejandría en 1882». Warship International. XIX (1).

Enlaces

Acorazados
en acción, un bosquejo de la guerra naval de 1855 a 1895 por Wilson, Herbert Wrigley, 1866-1940
archive.org brasseys annual
navypedia.org/
en.wikipedia.org/
historicvietnam.com/