domingo, 8 de febrero de 2026
Patagonia: Documental galés de la BBC en Trelew en 1968
Malvinas: El 3 de Oro contraaca en Wireless Ridge
𝗘l contraataque de 𝟯 de Oro
(𝗽𝗮𝗿𝘁𝗲 𝟭)
𝘗𝘰𝘳 𝘦𝘭 𝘛𝘤𝘯𝘭 (𝘙) 𝘝𝘎𝘔 𝘝í𝘤𝘵𝘰𝘳 𝘏𝘶𝘨𝘰 𝘙𝘰𝘥𝘳í𝘨𝘶𝘦𝘻
𝘌𝘭 𝘢𝘶𝘵𝘰𝘳 𝘴𝘦 𝘥𝘦𝘴𝘦𝘮𝘱𝘦ñó 𝘦𝘯 𝘔𝘢𝘭𝘷𝘪𝘯𝘢𝘴 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘛𝘵𝘦 1𝘳𝘰, 𝘑𝘦𝘧𝘦 𝘥𝘦 𝘭𝘢 1𝘳𝘢 𝘚𝘦𝘤𝘤𝘪ó𝘯 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘊𝘰𝘮𝘱𝘢ñí𝘢 "𝘈" 𝘥𝘦𝘭 𝘙 𝘐 𝘔𝘦𝘤 3 “𝘎𝘳𝘭 𝘉𝘦𝘭𝘨𝘳𝘢𝘯𝘰”, 𝘣𝘢𝘶𝘵𝘪𝘻𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘭 “3 𝘥𝘦 𝘖𝘳𝘰” 𝘥𝘶𝘳𝘢𝘯𝘵𝘦 𝘭𝘢 𝘨𝘶𝘦𝘳𝘳𝘢 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘛𝘳𝘪𝘱𝘭𝘦 𝘈𝘭𝘪𝘢𝘯𝘻𝘢 𝘱𝘰𝘳 𝘭𝘢 𝘱𝘦𝘤𝘩𝘦𝘳𝘢 𝘢𝘮𝘢𝘳𝘪𝘭𝘭𝘢 𝘲𝘶𝘦 𝘤𝘰𝘯𝘧𝘰𝘳𝘮𝘢𝘣𝘢 𝘴𝘶 𝘤𝘩𝘢𝘲𝘶𝘦𝘵𝘢 𝘢𝘻𝘶𝘭.
13 de Junio de 1982, 22:00 hs, cerro Tumbledown mirando al valle del arroyo de Moody Brook, a la izquierda el Longdon; enfrente el Regimiento 7 de Infantería de La Plata estaba recibiendo fuego intensivo desde hacía dos días el 11 y el 12 de Junio, era un infierno, estábamos unos cien metros en altura más arriba que ellos y allá a 5 Kms de distancia; día y noche el enemigo inglés no dejaba un centímetro sin castigar con fuego naval, artillería y morteros; estaba claro que preparaba el ataque sobre las alturas del Regimiento, de vez en cuando nos atendían a nosotros como para avisarnos que se vendrían luego hacia el Tumbledown.
Debajo del Longdon el capitán Soloaga, héroe en la guerra que supo trasladar sus valores sanmartinianos a la paz, “se aferraba como una ostra” a las rocas; ellos ya estaban en combate resistiendo el cañoneo infernal al que eran sometidos día y noche; veíamos como espectadores privilegiados y azorados su resistencia, algunas patrullas se desprendían...; pero para sacar sus muertos y depositarlos en una ambulancia abandonada y empantanada en el medio del Valle y volvían al combate! El solo verlos marchar nuevamente a esa ducha de artillería, conmovía.
Eran las 22 hs del 13 de junio, me llama el Capitán Zunino, jefe de la Compañía A Tacuarí del 3 de Oro, un capitanazo de aquellos para tenerlo de jefe en la guerra; nos convoca al Tte. Dobrovevic Jefe del grupo apoyo, al Tte. Mones Ruiz jefe de la 2da sección de tiradores, al Subte. Aristegui jefe de 3ra sección y a mi que era jefe de la 1ra sección.
“Debemos ir a apoyar al Regimiento 7 que está siendo atacado en aquella altura”.
No conocíamos el terreno sino por las vistas, nunca habíamos hecho un reconocimiento, ya que el día anterior nos habíamos desplegados en Tumbledown abandonando nuestras antiguas posiciones, no estaba previsto nuestro empleo en esa dirección, nos estábamos preparando para sostener nuestra posición contra el ataque que sería al otro día, sobre nuestras posiciones que no eran otras que unas pocas piedras bajas, ya que las palas Tempex que llevamos se rompieron antes de cumplir una semana; eran de aluminio roscado y la presión de la greda las hacía polvo, no teníamos con qué hacer pozos. Equipo.... manta y paño de carpa terciado, solo 5 cargadores. Infrarrojo... uno solo, el del Capitán. Radios, ninguna, sin pilas, sin comunicación con el jefe de compañía ni entre nosotros.
Porque solo teníamos 5 cargadores, entonces ordené llevar munición dentro de medias que uníamos y nos las poníamos sobre el cuello... 
Hablamos con Aristegui, era un cadete de 4to año “comisionado subteniente” para Malvinas, de la misma edad que sus soldados, no obstante siempre un ejemplo. “Aristegui, formemos en cadena Ud. a la derecha yo a la izquierda, salgamos cuanto antes del valle, vamos a atravesarlo a paso firme para llegar a las alturas cuanto antes”. El campo de combate era un infierno, todo rugía, todo era incandescente, el Longdon , el valle, Wirelles Ridge donde estaba el R I 7, Puerto Argentino, el Williams, las trazantes, los lanzacohetes, toda la guerra a pleno, el asalto final a full. Hacha y tiza de los dos lados. Cruzamos el arroyo donde nos mojamos hasta la cintura, nevaba..., frío... no me acuerdo, la adrenalina a mil calentaba nuestros cuerpos.
De pronto observamos desde el valle, que donde debía estar el Regimiento 7 esperándonos, había ingleses allá arriba que estaban tirando con fuego de fusil y de cohetes sobre los ex cuarteles de los Royal Marines; nada entendíamos, sin comunicaciones solo podíamos resolver sin esperar órdenes de nadie.
“Aristegui, arriba está el enemigo tratemos de sorprenderlo, no siga derecho para no chocar, gire a su derecha y ganémosle la altura” luego de esa conversación de combate el joven oficial camina cinco metros y me gritan... "¡el subteniente cayó herido en el cuello!". Corrí hasta el lugar y luego de tocar su cuello ensangrentado escucho que uno de sus hombres le dice... golpeándolo en la mejilla con su palma de la mano... “Vos te portaste muy bien con nosotros pendejo, nosotros te vamos a sacar de acá” y rápidamente se lo llevaron para abajo. 
Hoy es un ejemplar oficial malvinero, el “Nono” Aristegui, que supo ganarse el respeto de sus soldados con solo 19 años, el disparo le atravesó el cuello detrás de la columna vertebral.
El enemigo nos detecta y nos ilumina con bengalas aéreas, todavía estábamos en el valle, con cuarenta hombres de Aristegui y cuarenta míos; advirtiendo que harían fuego de eficacia mandé el asalto sobre sus posiciones que estaban unos cien metros arriba del cerro, en la alturas de Wirelles Ridge.
Segundos después caía sobre el lugar donde estábamos antes una barrera de fuego de artillería de aquellas... No me entraba en la cabeza que mis hombres iban a contraatacar en el medio de esas bombas que conocimos esa misma noche, explotaban cincuenta metros arriba de nuestras cabezas y caían las esquirlas con una ducha encendida para destruir todo lo que tocaban.
¡Al asalto!.... ordené; no había opción para llegar arriba y apoyar al RI 7, que alegría, que emoción ver mis soldados y los de Aristegui con todos los suboficiales a la carrera que llegaban arriba, era increíble verlos al “Cata” Carballo mi estafeta veloz, al “Mono” Paz mi radiooperador sin radio, Aumasane, Izaguirre, “Bombón Díaz”, Juan Fernández, todos soldados porteños impulsados por el amor a la Patria pechando desde el valle la pulseada con los ingleses por ése pedazo de tierra malvinera. Y tenían solo 18 años y hambre y frío y sin comunicaciones, pensar que la prensa amarilla los Llamó “chicos de la guerra”;
sábado, 7 de febrero de 2026
COAN: Escuadrillas de Helicópteros Navales
Escuadrillas de Helicópteros Navales

La Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros asigna fecha oficial de su creación al 23 de mayo de 1949, día en que el entonces Tte. de Navío D. Hermes J.QUIJADA realizara el primer vuelo naval en un Bell 47 D (precisamente el "2He-3") en la Base Aeronaval de Punta Indio. El Tte Quijada, que había realizado cursos de helicopterista en los EE. UU. de A. en 1947, recibió los seis Bell 47D en dicha Base, y alli, en horas libres y en su peculiar manera, hace de instructor helicopterista en 1949/52, recibiéndolos de él, los Capitanes y Tenientes Guaita, Cedola, Davids, Estivariz, Fraguio y algún otro. En 1951 se dicta un curso regular de helicopteristas en el aeródromo de Morón, por la Dirección de Aviación Civil, que es seguido por los Tenientes Fitte, Martin, Guaita y Cedola.
Entre 1949/55, la Escuadrilla Naval de Helicópteros no tiene un estado orgánico definido, pero no obstante ello, sus vuelos -y pequeños accidentes - son frecuentes. La reconstrucción de los helicópteros en Punta Indio fue uno de los tantos "milagros" de sus técnicos y mecánicos, y la actividad de vuelo no cesó. En 1953 se adquirieron los equipos y repuestos necesarios para convertir los ya obsoletos Bell 47 D en los más modernos Bell 47 G-4, conversión que se realizara en los Talleres Aeronavales de la Base de Punta Indio.
Bell 47D Sioux
Los Bell servían corno elemento de aprendizaje y adiestramiento, pero también fueron utilizados en misiones de comunicación y transporte, posándose en la Torre III de los Cruceros "25 de Mayo" o en la popa de los Cruceros tipo "General Belgrano". La Campaña Antártica 1952/53 cuenta con un helicóptero civil (prestado por el Ministerio de Obras y Servicios Públicos), un Sikors- ky S-51, color amarillo y matrícula "LV-XXV", que demuestra lo que la Armada y sus pilotos ya sabían- que el helicóptero es el medio óptimo de comunicación entre el barco-hielo en esas latitudes. 
Sikorsky S-55
En 1952/53 se inician tratativas sin éxito de adquirir helicópteros más modernos en Gran Bretaña. La compra se concreta entonces en los EE. UU. de A., y es así que se incorporan en 1953 tres helicópteros Sikorsky S-55, con destino al Grupo Aeronaval Antártico. Es con ello que el Cap. Estivariz y el Tte. Cedola y su grupo realizan el relevo de la Base del Ejército Argentino "Gral. San Martln", en Bahía Margarita, en un puente aéreo. El uso de este tipo de medios es, a partir de la Campaña Antártica 1953/54, "tarea de rutina" del Grupo Aeronaval Antártico. Al regreso de la Campaña Antártica 1953/54, el Cap. de Corbeta Estivariz fue designado jefe de la Base Aeronaval de Puerto Belgrano, y fueron asignados a ella los tres Sikorsky S-55 y los remanentes de los Bell 47. Es allí y entonces, cuando la Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros comienzo a tener la formación orgánica y permanente de las del resto de la Aviación Naval. Son, pues, el Vicealmirante Quijada y el Capitán de Navío Estivariz los fundadores del helicopterismo naval: el primero corno su iniciador y primer instructor, y el segundo como su virtual primer comandante y usuario en una operación de rescate de gran envergadura en la Antártida Argentina. La primera designación oficial como Comandante de la Escuadrilla de Helicópteros recae en el Tte. de Navio Raúl A. Fitte, a partir de 1956. Durante los sucesos revolucionarios de 1955, los helicópteros -Bell y Sikorsky- tuvieron actuación operativa real, en varias misiones.
La adquisición de un Sikorsky HSS1 antisubmarino, volvió a la Escuadrilla nuevamente operativo en el más puro sentido militar del término. Mientras tanto, continuaban sus helicópteros operando en apoyo de la Flota de Mar, la Infanteria de Marina y trabajando arduamente en las Campañas Navales Antárticas. 
Sikorsky S-58
La incorporación del Portaaviones A.R.A. "Independencia," incluye al helicóptero como elemento indispensable en tareas a bordo, como prevención y seguridad en los vuelos de aviones que operan desde él.
Alouette III
Crecen en número y tipo los Sikorsky, y en 1960 la íncorporación de los primeros helicópteros a turbina a gas -los franceses Alouette III-, marca otro hito importante en la vida de la Escuadrilla. Otro importante evento lo constituye la incorporación en 1972 de las unidades tipo "Sea King" (Sikorsky S-61 D) y su traída en vuelo desde los EE. UU. de A. al país. 
Sikorsky Sea King S-61D
La eminente incorporación de los Destructores misilísticos tipo "Hércules", donde el armamento A/S está representado en forma importante por helicópteros tipo Westland "Lynx", dan aún mayor importancia a este sistema de vuelo aeronaval. 
Westland Lynx
La Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros, desde su primer vuelo en mayo de 1949 a la fecha, ha mantenido, desde la Antártida a Salta, un magnífico espíritu de cuerpo, y ha intervenido en innumerables salvamentos, ejercitaciones, operativos y vuelos.
Concluida la campaña Antártica del verano 1955/56 y regresado de aquel teatro de operaciones, la Escuadrilla adquiere su carácter orgánico y permanente, no pasando los helicópteros a reserva o "desarme", y siendo designado oficialmente su comandante el Tte. de Navio Raúl A. FITTE.
La incorporación del Portaaviones A.R.A. "Independencia" y las tareas de los helicópteros a su bordo en las ejercitaciones de los aviones que despegan y enganchan en sus cubiertas, sumado a las tareas a bordo del Rompehielos A.R.A. "Gral. San Martir' y a tareas de apoyo a la Infantería de Marina, colocan de allí en más al helicóptero entre las insustituibles armas navales.
En 1979 se constituyen dos Escuadrillas de helicopteros, agrupando la primera los Alouette y los Sea Lynx y la segunda los Sea King. Tambien dependieron de la escuadrilla de helicopteros los aviones tipo Beaver de uso en la Antártida.
Eurocopter Fennec AS-555 N2
La Aviación Naval al perder la capacidad operativa depositada en los Sea Lynx, luego de la Guerra de Malvinas, debía hallar un aparato que lo supliera, pero como consecuencia del exiguo presupuesto, la decisión recayó en el Eurocopter Fennec. Que a pesar de no haber sido diseñado para efectuar operaciones puramente navales fue convenientemente modificado para su operación a bordo de buques y dotado con capacidad de incrementar la capacidad de vigilancia por parte de una unidad de superficie mas allá del horizonte, además de poder efectuar el guiado de un misil antisuperficie desde otra aeronave o un navío. Esta versión, la AS-555N2 es la más moderna del prolífico modelo inicial Ecureuil, y sería incorporada por el COAN, hacia 1996, conformando con los Alouette III, la 1º Escuadrilla Aeronaval de helicópteros.
viernes, 6 de febrero de 2026
Lanzagranadas de escuadrón: FN MTL-30
FN America está desarrollando un nuevo lanzagranadas autocargable, el MTL-30
Durante los últimos años, el Pentágono ha estado desarrollando lanzagranadas automáticos avanzados. Uno de los participantes en este programa es FN America, LLC, la filial estadounidense de la belga Fabrique Nationale. Recientemente, presentó su nuevo desarrollo, el MTL-30. Este lanzagranadas ya ha despertado el interés del Ejército, que ha ordenado su desarrollo.
Proyecto y contrato
El 1 de octubre de 2025, FN America, LLC publicó una noticia interesante. Reveló la existencia del prometedor lanzagranadas autocargable MTL-30 (Lanzador Táctico Multiusos de 30 mm). También informó sobre los éxitos iniciales de este proyecto.Hasta la fecha, la compañía ha completado la mayor parte del trabajo de diseño y ha fabricado un prototipo. La documentación de este proyecto se presentó al Pentágono para su revisión y evaluación. La agencia expresó interés en este desarrollo y lo incluyó en uno de sus programas en curso.
El Departamento de Defensa otorgó a FN America un contrato para continuar el trabajo de diseño. Estas actividades están valoradas en 2 millones de dólares. Las fechas de finalización del proyecto y las siguientes fases aún no se han anunciado.
Según se informa, el proyecto MTL-30 fue desarrollado por la filial estadounidense de Fabrice Nationale, que también será responsable de la producción en masa. Está previsto que el ensamblaje de esta arma comience próximamente en la planta de la compañía en Carolina del Sur.
Como era de esperar, el desarrollador elogia su lanzagranadas. Cree que el ejército necesita este producto y le proporcionará nuevas capacidades de combate. Sin embargo, aún se desconoce el potencial real de este diseño. Se determinará mediante varias etapas de prueba en un futuro próximo. Queda por ver si el Pentágono estará de acuerdo con la evaluación de FN America.
Desarrollo secuencial
Cabe recordar que el Ejército de los Estados Unidos lleva mucho tiempo buscando desarrollar un lanzagranadas portátil y autocargable con alta potencia de fuego. Un programa similar se llevó a cabo la década pasada, pero no produjo los resultados deseados. El lanzagranadas XM-25 demostró un rendimiento insuficiente, por lo que el proyecto se canceló en 2018.A principios de la década de 1920, se lanzó un nuevo programa con objetivos similares, denominado Sistema de Granaderos de Precisión. Varias empresas expresaron inmediatamente su interés en participar en este proyecto, lo que dio como resultado varios productos experimentales con diversas características.
FN America se unió al programa PGS a más tardar en 2022-2023. La empresa presentó los primeros resultados de su trabajo hace dos años, el 23 de octubre, en la conferencia de la Asociación del Ejército de los Estados Unidos. El nuevo lanzagranadas se denominó PGS-001, lo que insinuaba la posibilidad de un mayor desarrollo.
Posteriormente, el PGS-001 se presentó de nuevo en exposiciones, y los informes indicaban que su desarrollo y pruebas continuaban. Como se reveló hace unos días, este lanzagranadas ha sido sometido a una importante revisión. Su versión, completamente modernizada, comenzó a posicionarse como un nuevo modelo de arma y recibió su propia designación: MTL-30.
La información publicada indica que el proyecto MTL-30 ha completado las primeras etapas de desarrollo. Ya existe un prototipo de lanzagranadas, o varios, y se espera la fabricación de un lote de munición para él. El producto se encuentra actualmente en pruebas de fábrica y se prepara para las siguientes etapas.
Características técnicas
El lanzagranadas autocargable MTL-30, al igual que su predecesor, el PGS-001, presenta un diseño y una ergonomía similares a los rifles y fusiles de asalto modernos. Esto simplifica su portabilidad y manejo, a la vez que alcanza el nivel de rendimiento requerido.El producto está construido alrededor de un cajón de mecanismos rectangular, al que se fijan el guardamanos, el guardamonte con el compartimento del cargador y la culata. La longitud total del lanzagranadas, dependiendo de la posición de la culata telescópica, no supera las 35 pulgadas (890 mm). La altura alcanza los 8,5 pulgadas (216 mm). El peso sin miras ni munición es de 10 libras (4,54 kg).
El lanzagranadas está equipado con un cañón estriado de 30 mm con un freno de boca desarrollado. La parte principal del cajón de mecanismos está ocupada por el mecanismo de cerrojo y retorno. El amartillado se realiza mediante dos manijas en el guardamanos. El tipo de mecanismo automático utilizado aún se desconoce. Es probable que la potencia de recarga provenga del retroceso, no de los gases de escape.
El mecanismo del gatillo es similar al de los rifles populares. Permite disparar un solo tiro y cuenta con un seguro ambidiestro sobre la empuñadura de control.
El MTL-30 utiliza cargadores de caja de alta capacidad de 3 y 5 cartuchos. Estos cargadores admiten 30 cartuchos de 42 mm con una velocidad de granada media. El lanzagranadas FN America probablemente sea compatible con los cartuchos existentes de este tamaño. Como alternativa, el desarrollador podría desarrollar su propia línea de munición.
Los requisitos del programa PGS mencionaban la necesidad de utilizar granadas de fragmentación de alto explosivo, incluyendo granadas con espoletas programables, granadas acumulativas, granadas de humo, etc. Otros participantes del programa, a diferencia de Fabrique Nationale, ya habían demostrado sus propias soluciones de este tipo.
Según el desarrollador, el lanzagranadas MTL-30 podrá alcanzar diversos objetivos a distancias de al menos 500 metros. Aún no se han especificado otras características de potencia de fuego y combate. Podrían revelarse más adelante, tras completar las pruebas necesarias.
El lanzagranadas puede equiparse con diversos dispositivos de puntería. Para ello, se incluye un largo riel Picatinny en la parte superior del cajón de mecanismos y el guardamanos. El guardamanos también cuenta con soportes tipo M-Lok para diversos dispositivos. El MTL-30 viene de serie con una culata telescópica con carrillera ajustable.
Herramienta de mejora
El lanzagranadas autocargable MTL-30, al igual que otros desarrollos del programa PGS, se está desarrollando como un arma de infantería prometedora capaz de aumentar la potencia de fuego general de una unidad de fusileros. Estas armas están diseñadas para complementar otras armas, ampliando el alcance de las misiones de fuego y los objetivos que pueden atacar.
Tal como se presenta, el MTL-30 de FN America debería presentar varias características y ventajas importantes. En primer lugar, debería ser compacto y ligero. Sus dimensiones no difieren mucho de las de los fusiles o ametralladoras modernos. Además, su ergonomía es similar. A pesar de todas sus diferencias y algunas limitaciones, este arma debería ser cómoda de usar.
Los productos del programa PGC se alimentan por cargador y pueden disparar múltiples tiros sin recargar. En este sentido, se comparan favorablemente con los lanzagranadas bajo el cañón existentes, así como con sus variantes independientes. La presencia de un cargador generalmente mejora el rendimiento de disparo.
Todos los participantes en este prometedor programa están desarrollando no solo armas, sino también munición para ellas. Se espera que FN America introduzca munición monotiro de 30 mm. Estas municiones permitirán el uso de granadas para diversos fines, ampliando así el rango de aplicaciones de todo el sistema.
Utilizando el MTL-30 y munición estándar, un lanzagranadas puede atacar personal enemigo, diversos equipos, edificios, etc. Se espera que las espoletas programables y los correspondientes sistemas de control de fuego permitan al lanzagranadas incluso alcanzar objetivos aéreos.
Sin embargo, esta arma no está exenta de inconvenientes y problemas. A pesar de los esfuerzos de los diseñadores, el impulso de retroceso de la munición de 30 mm sigue siendo bastante alto. Esto afecta negativamente al diseño del lanzagranadas y al tirador, dificultando su uso. Los problemas ergonómicos también siguen sin resolverse: hacer que el lanzagranadas sea compacto y ligero es prácticamente imposible. El gran tamaño de la munición reduce la capacidad del cargador, etc.
En el futuro, surgirán dudas sobre el lugar del lanzagranadas en una unidad de fusil. Podría entregarse a un soldado de infantería, además de su fusil estándar. Esto mejoraría la potencia de fuego de la unidad, pero complicaría el trabajo del lanzagranadas, ya que tendría que llevar dos armas y munición independiente. Por el contrario, convertir a un fusilero en un lanzagranadas mejoraría la potencia de fuego en parte, pero reduciría otras.
En virtud de un contrato firmado recientemente, FN America, LLC continuará el desarrollo de su proyecto MTL-30 y presentará un lanzagranadas completo próximamente. El Pentágono realizará entonces pruebas y evaluaciones. Queda por ver si este producto tendrá éxito frente a sus competidores, pero el desarrollador se muestra optimista.
- Kirill Ryabov
- FN America, LLC, Soldiersystems.net
jueves, 5 de febrero de 2026
Buceador de la marina
Buceador de la Marina: Las profundidades ocultas de las operaciones
Phil Hodges || Naval Historia
Bajo las olas, la marina moderna depende de buzos altamente capacitados para llevar a cabo tareas que pocos presencian.
El buceo naval es una rama especializada de las operaciones marítimas, que combina habilidad técnica, resistencia física y coraje.
Desde el mantenimiento de rutina hasta las misiones de combate peligrosas, los buzos navales operan en algunos de los entornos más desafiantes imaginables.
Pioneros
Las raíces del buceo naval se remontan a siglos atrás. Los primeros intentos de trabajo submarino se basaban en campanas de buceo primitivas y equipos rudimentarios.
En el siglo XIX, las armadas de todo el mundo comenzaron a experimentar con trajes de buceo con suministro desde la superficie , lo que permitió operaciones submarinas más prolongadas y seguras.
Estos trajes, a menudo hechos de lona gruesa y cascos de cobre, permitían a los buzos inspeccionar cascos de barcos, colocar cargas submarinas y realizar operaciones de salvamento. Aun así, el trabajo era peligroso. Un error de cálculo en el suministro de aire o las corrientes podía convertir una tarea rutinaria en una situación potencialmente mortal.
Hoy en día, los buzos de la marina se benefician de tecnología avanzada, pero el trabajo sigue siendo exigente física y mentalmente.
Escafandra autónoma
Los buceadores modernos pueden usar equipo de buceo autónomo para mayor movilidad y flexibilidad, o sistemas de suministro desde la superficie para operaciones más largas o complejas. Algunas unidades especializadas emplean buceo con mezclas de gases , como helio y oxígeno, para permitir operaciones en aguas profundas y reducir riesgos como la narcosis por nitrógeno.
Las misiones de buceo pueden tener lugar en las gélidas aguas del Ártico, en el agitado océano abierto o incluso en entornos urbanos peligrosos, cada uno de los cuales presenta desafíos únicos.
El entrenamiento es intenso y riguroso. Los aspirantes a buzos de la Armada se someten a pruebas de acondicionamiento físico , dominio de la natación, resistencia y fuerza.
Además de la aptitud física, los buzos deben volverse competentes en navegación, demolición submarina, técnicas de salvamento y procedimientos de emergencia .
La fortaleza mental es igualmente crucial, ya que los buzos suelen operar en condiciones de baja visibilidad, bajo presión extrema y con sistemas de soporte vital que exigen atención constante. Para muchos, la fase de entrenamiento es tan desafiante como el propio despliegue operativo.
Mantenimiento
Una de las principales funciones de los buzos de la Armada es el mantenimiento y la reparación de buques. La inspección, limpieza y reparación de cascos es esencial para mantener las embarcaciones en condiciones de navegar. Los buzos examinan los cascos en busca de corrosión, daños o bioincrustaciones, y pueden realizar soldaduras submarinas y reparaciones con parches.
En tiempos de guerra, esta función se amplía drásticamente. Los buzos pueden colocar minas lapa en buques enemigos, realizar reconocimientos de puertos o despejar obstáculos para operaciones anfibias.
Su trabajo es a menudo sigiloso y se realiza al amparo de la oscuridad o en aguas controladas por el enemigo.
El salvamento y la recuperación son otras responsabilidades clave. Los buzos de la Armada recuperan barcos, aeronaves y equipos hundidos, a veces en aguas profundas o peligrosas.
Estas misiones requieren una planificación meticulosa, ya que los buzos deben lidiar con fuertes corrientes, baja visibilidad y el gran peso de los objetos sumergidos.
Se emplean equipos de elevación avanzados y procedimientos especializados, pero la experiencia del buzo en aparejo, corte y navegación bajo el agua es irremplazable.
Rescate
Las emergencias médicas y las operaciones de rescate también se incluyen en el ámbito del buceo naval. Los buzos están entrenados para realizar rescates submarinos , asistir a marineros atrapados y brindar descompresión y primeros auxilios al personal herido.
En las armadas modernas, esta capacidad se ha ampliado para incluir socorro en caso de desastre y misiones humanitarias, como rescate en inundaciones y respuesta a accidentes en alta mar.
Las unidades de operaciones especiales suelen incorporar el buceo en operaciones encubiertas. Los buzos de la Armada pueden realizar reconocimiento para desembarcos anfibios, misiones de sabotaje o demolición submarina de obstáculos y fortificaciones enemigas.
Estas misiones son peligrosas y exigen precisión absoluta. La combinación de sigilo, destreza técnica y resiliencia mental convierte a los buzos de la Armada en un componente de élite de la guerra naval.
A pesar de los avances tecnológicos, el factor humano sigue siendo vital. El juicio, la habilidad y la serenidad de un buzo ante el peligro suelen determinar el éxito o el fracaso de una misión.
La Armada invierte continuamente en capacitación, protocolos de seguridad y equipos, pero los riesgos inherentes al buceo (enfermedad por descompresión, enredos, fallas repentinas del equipo) garantizan que cada misión conlleve un elemento de peligro.
Un peligro necesario
El buceo de la Armada no es meramente una función de apoyo; es una capacidad esencial que permite a las fuerzas navales operar eficazmente en tres dimensiones... en la superficie, debajo de las olas y en la interfaz entre ellas.
Desde inspecciones de cascos y operaciones de salvamento hasta misiones de combate encubiertas, los buzos de la Armada realizan tareas cruciales para la estrategia naval y la preparación operativa. Su trabajo puede permanecer oculto a la vista del público, pero su impacto es profundo.
En definitiva, el buceo naval representa una combinación única de valentía, habilidad y experiencia técnica. Ya sea en el mantenimiento de buques, la recuperación de equipos o el apoyo a operaciones especiales, estos buzos superan los límites de la capacidad humana, navegando en un mundo que pocos ven, bajo la superficie del mar.
Para quienes lo practican, el buceo en la Marina es más que un trabajo... es una vocación que exige resiliencia, precisión y voluntad de afrontar los desafíos de las profundidades.



