Los otros dogfights de la guerra
FuenteLa historia de los dogfights en Malvinas se nos presenta como una sucesión de triunfos británicos. El balance oficial es de 21 aparatos argentinos derribados (9 Dagger, 8 A-4, 1 Mirage III, 1 Canberra, 1 Pucará y 1 C-130), por ninguna baja inglesa. Pero eso no es del todo cierto.

28 de mayo de 1982. El vuelo Sombra está a punto de despegar de BAM Malvinas. El teniente Miguel Ángel Giménez ocupa la carlinga del 'Sombra 1' (matrícula A-537). El también teniente Roberto Címbaro está a los mandos de 'Sombra 2' (matrícula A-532). Ambos pilotan un IA-58 Pucará.

Gímenez es el líder de la pareja. Hijo de maestros, se interesó por la aviación militar de motu propio. Graduado en 1977, fue destinado a los A-4 Skyhawk de la IV Brigada Aérea de la Fuerza Aérea Argentina (FAA), en los que perfeccionó su pilotaje y ascendió al grado de teniente.

A finales de 1980, es trasladado a los Pucará de la III Brigada Aérea. Dos años después, es uno de los primeros pilotos de la FAA en ser desplegado en las Malvinas. Herido en el bombardeo del 1 mayo a BAM Condor, Giménez afronta ahora su quinta salida de combate. Todas en IA-58.

Diseñado a principio de los setenta por la Fábrica Militar de Aviones como un avión COIN (Counter-Insurgency) para la FAA, el FAM IA-58 Pucará es un bimotor turbohélice biplaza, de construcción enteramente metálica, ala baja cantilever y cola en forma de 'T'.

Capaz de operar desde pistas cortas y no preparadas, el IA-58 es flexible, resistente, seguro y fácil de mantener. Además, posee una gran potencia de fuego gracias a sus 2 cañones y 4 ametralladoras fijas, a añadir el armamento que puede cargar en tres puntos fuertes externos.

Durante la guerra, el Grupo 3 de Ataque de la III Brigada Aérea de la FAA desplegará un total de 24 Pucará en las Islas Malvinas. Formarán el Escuadrón Aeromóvil Pucará Malvinas (EAPM) y combatirán allí donde los reactores venidos del continente no pueden hacerlo.

11.30 horas. Pese a las malas condiciones meteorológicas imperantes en las islas, 'Sombra 1' y 'Sombra 2' despegan de Puerto Argentino sin incidente alguno. Bajo una espesa capa de nubes, los dos Pucará aceleran y se dirigen hacia su zona objetivo en vuelo rasante.

En esta misión, cada IA-58 carga cuatro lanzadores de cohetes LAU-61/A en soportes externos, con un total de 76 proyectiles FFAR de 70mm. Además de la munición para sus dos cañones (270 municiones de 20mm cada uno) y cuatro ametralladoras (900 proyectiles de 7,62mm cada una).

Su cometido es realizar un reconocimiento ofensivo y atacar blancos de oportunidad en la zona de Darwin y Goose Green, donde desde el día anterior se libra la primera gran batalla terrestre de la Guerra de las Malvinas entre los paracaidistas británicos y la guarnición argentina.

Por entonces, el teniente Richard James Nunn lleva tres horas y media volando entre el frente y Camilla Creek, la base logística y de apoyo de fuego que alimenta la ofensiva del 2º Batallón del Regimiento Paracaidista contra la infantería argentina sita en Darwin y Goose Green.

Hijo, hermano y sobrino de aviador, Nunn estaba predestinado a surcar los aires. Su padre, Stanley, y sus tíos, Barrie y John, habían combatido en la SGM y la postguerra. Los primeros con la RAF y el último con la FAA. Y su hermano mayor, Chris, era piloto en los Royal Marines.

Ahora, a sus 27 años, Nunn pilota un Scout AH.1 (matrícula XT 629), junto al sargento Bill Belcher. A su lado vuela el XP 902, otro Scout tripulado por el capitán Jeff Niblett y el sargento John Glaze. Es el 'Vuelo B' del 3ºCBAS (Command Brigade Air Squadron) de los Royal Marines.

Fabricado por Westland Helicopters, el Scout AH.1 es un helicóptero ligero biplaza. Como aparato de ataque, está armado con cuatro misiles SS-11 y de una a tres ametralladoras. Como transporte, puede llevar de tres a cuatro soldados, o dos camillas, o su equivalente en carga.

Aquel 28 de mayo, los Scout del 3º CBAS actúan como transportes desarmados. En los vuelos de ida a primera línea, los helicópteros trasladan provisiones a las tropas británicas, municiones principalmente. En los de vuelta, evacúan a los heridos y los muertos de ambos bandos.

10.50 horas. Niblett y Nunn despegan nuevamente de Camilla Creek. Esta vez sus helicópteros cargan camillas, pues deben evacuar al teniente coronel Herbert Jones, oficial en jefe del 2º Batallón del Regimiento Paracaidista, al que erróneamente se considera herido de gravedad.

10.55 horas. 'Sombra 1' y 'Sombra 2' alcanzan la zona de Camilla Creek. Guiados por radio desde el control de tierra de la BAM Cóndor -el aeródromo argentino en Goose Green-, los Pucará adoptan el rumbo noroeste para atacar las posiciones de los paracaidistas británicos.

El techo de nubes fluctúa de 30 a 60 metros de altura y la visibilidad se sitúa entre 2.000 y 2.500 metros. Giménez descubre dos helicópteros volando bajo a 500 metros de distancia. Címbaro cree que son Bell 212 de la FAA. Por radio, Giménez pregunta si los 'helis' son argentinos

"¡Negativo! ¡Negativo! ¡Derríbenlos!", grita el suboficial auxiliar Norberto Basáez, especialista en comunicaciones e integrante del equipo director de vuelo de la BAM Cóndor. Los IA-58 se acercan a los desprevenidos Scout desde el sur.

Como en todos los combates entre aviones y helicópteros, la gran ventaja del avión es su superior velocidad. Y la del helicóptero, su extrema maniobrabilidad. Sin embargo, esta ventaja de los 'molinillos' se reduce ante un aparato tan ágil y capaz de volar lento como el Pucará.

La aparición de los IA-58 sorprende a los británicos que, sin embargo, reaccionan con rapidez. Niblett, líder de la pareja de Scout, ordena una ruptura. Nunn gira al este. Niblett, al oeste. Giménez se queda con el Scout que huye al este. Címbaro persigue al que escapa al oeste.

Volando a muy baja altura y a la máxima velocidad posible, Nunn elude el primer y el segundo ataque de Giménez, pero el argentino no tarda en obtener una mejor posición de tiro y abre fuego con todas las armas de su avión. Alcanzado, el Scout explota, se incendia y cae a tierra.

"¡Lo derribé! ¡Lo derribé!", vocifera Giménez por la radio. Nunn, alcanzado por una bala de 7,62mm en la mejilla derecha, muere en el acto. Belcher, herido grave por un proyectil de 20mm en la pierna derecha y otro de 7,62mm en el tobillo izquierdo, sale despedido con el impacto.

Címbaro se centra en el helicóptero de Niblett, al que en el caos del combate ha tomado por un Sea King. En sus dos primeras pasadas, el Pucará no dispara porque sus cañones se han atascado. En la tercera, lanza sus cohetes contra el 'molinillo' que vuela en rasante.

La onda expansiva generada por la explosión de los cohetes contra el suelo, desestabiliza al 'Sea King'. Címbaro observa como el helicóptero toca tierra y vuelca. Ve supervivientes. Y recibe fuego de armas ligeras. Acto seguido, inicia el escape con un amplio giro a la izquierda.

12.30 horas. 'Sombra 2' aterriza sano y salvo en Puerto Argentino. Címbaro anuncia que Giménez, cuyo regreso a BAM Malvinas se está demorando más de lo deseado, ha abatido un helicóptero enemigo. Y también reclama para sí el derribo de un 'Sea King'.

Pero el 'heli' que Giménez cree haber abatido, sólo ha sufrido daños leves tras cabecear hacia delante por acción de los cohetes. Pegado al suelo y maniobrando brusco, el Scout se pone a cubierto de las armas ligeras. Niblett recibirá la Cruz de Vuelo Distinguido por esta evasión

Esa misma mañana, Niblett participa en la búsqueda de Nunn y evacúa a Belcher. En el buque hospital HMS Uganda le amputarán la pierna derecha y le reconstruirán la izquierda. Belcher sobrevive y se hace funcionario del Ministerio de Defensa. Hoy es fotógrafo y piloto de drones.

Richard Nunn recibe la Cruz de Vuelo Distinguido a título póstumo y es enterrado en Ajax Bay, junto a 16 soldados del 2º de Paracaidistas. Luego, por deseo de su familia, el cuerpo será trasladado al cementerio 'Blue Beach' de la Commonwealth War Graves Commission, en San Carlos.

En 1993, Stanley fallece. Cumpliendo el testamento, los familiares trasladan las cenizas al cementerio de San Carlos. Hoy padre e hijo yacen juntos en la misma tumba. Una bahía de las Malvinas y una calle de la base militar británica de Mount Pleasant, llevan el nombre de Nunn.

Volvamos al 28 de mayo de 1982. 'Sombra 1' no ha regresado a BAM Malvinas. No hay rastro ni del avión ni de su piloto de 28 años. Y ni siquiera el final del conflicto resuelve el misterio. En ausencia de un cuerpo y una explicación, Giménez es declarado desparecido en combate.

26 de agosto de 1986. Islas Malvinas. El teniente John Harrison, piloto de un Sea King del 78º Squadron de la RAF, avista los resto de una aeronave en Blue Mountain, una cumbre de unos 500 metros de alto. Tres días después, un Gazelle del Royal Army aterriza en el lugar.

El 'heli', pilotado por el capitán Chafer, lleva a bordo al capitán Paul Jefferson y al cabo Murgatroyd de los Royal Engineers. Los especialistas certifican que son los restos del A-537 y eliminan la munición sin estallar, incluidos 42 cohetes de 70mm y proyectiles de 20 y 7.62mm




También hallan los restos de Giménez atados a su asiento eyector. Todo indica que el teniente argentino, tras ascender e iniciar un escape hacia la derecha, se desorientó en medio de una capa de nubes bajas y se estrelló contra las escarpaduras de Blue Mountain.

4 de octubre de 1986. Miguel Ángel Giménez es enterrado con honores militares por los británicos en el cementerio argentino de Darwin. Al acto acuden Isaías Giménez y María Carolina Giménez, padre y hermana del piloto. Son los primeros argentinos en pisar las Malvinas desde 1982.


Hoy, el Colegio Secundario 'Primer Teniente de la Fuerza Aérea Miguel Ángel Giménez' de Paso de la Patria, en Corrientes, rinde memoria al piloto argentino. También hay rutas y monumentos provisionales que recuerdan al malogrado aviador del A-537.



El punto de Giménez en aquel vuelo, Címbaro, sobrevive a la guerra, se retira de la FAA y ejerce como piloto comercial hasta los 65 años. Casado con Silvia Vega, tiene tres hijos: Verónica y Valeria -ambas tripulantes de cabina- y Federico, teniente y piloto de la FAA.


Marzo de 1996. Buscando más ventas, FAM presenta un Pucará en la Feria Internacional del Aire y el Espacio de Los Cerrillos, Santiago de Chile. Para promocionar su capacidad como 'cazahelicóptero', el IA-58 luce un 'kill mark' representativo del derribo que Giménez logró en 1982.

El hecho provoca una reclamación por parte de Londres ante las autoridades de la Feria, si bien, cabe destacar que los informes oficiales británicos reconocen, no sólo la pérdida del Scout de Nunn, también admiten que el helicóptero fue derribado por un Pucará en combate aéreo.

Separadas por 11.000 kilómetros de distancia y una guerra, las familias Giménez y Nunn están unidas, sin embargo, por una tragedia común: la pérdida de un ser querido en un mismo combate. Quizás por ello, el respeto mutuo y la comprensión, no el odio, predomina hoy en sus ánimos.

Como ha escrito Chris Nunn, quien combatió en Georgia del Sur como comandante de la Compañía M del 42º Comando, “esta es la historia de dos jóvenes que, si se hubieran conocido en otras circunstancias, probablemente habrían tenido más en común que diferencias”. FIN / END




