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domingo, 20 de septiembre de 2026

Malvinas: Operación IMPI, el cuarto intento de ataque contra los SuE y Exocet


Operación IMPI

Basado en el relato de Mariano Sciaroni


En junio de 1982, cuando la guerra de las Malvinas entraba en su fase final, el alto mando británico todavía consideraba prioritaria la destrucción de los Super Étendard de la Aviación Naval argentina y de los misiles AM39 Exocet que pudieran permanecer disponibles. La combinación de ambos sistemas había demostrado ser una de las amenazas más serias contra la Task Force y, mientras existiera la posibilidad de nuevos ataques, la Royal Navy no podía considerar neutralizado el peligro.

Durante las semanas anteriores, los británicos habían estudiado distintas alternativas para golpear esa capacidad directamente en el continente. La primera había sido la operación PLUM DUFF, concebida como un reconocimiento previo de la zona de Río Grande. Después había surgido MIKADO, un proyecto mucho más ambicioso: dos aviones Hercules debían aterrizar directamente en la base aeronaval y desembarcar una fuerza de hasta setenta hombres del SAS, cuya misión consistiría en destruir los Super Étendard, localizar los Exocet y eliminar, en la medida de lo posible, al personal y los medios necesarios para continuar las operaciones.



El plan entrañaba riesgos extraordinarios. Río Grande se encontraba en territorio continental argentino, a gran distancia de las fuerzas británicas desplegadas en las islas, y cualquier fracaso podía dejar a decenas de comandos aislados, sin una vía sencilla de retirada y expuestos a una reacción inmediata de las fuerzas argentinas. PLUM DUFF no alcanzó sus objetivos y MIKADO, después de sucesivas revisiones, fue formalmente cancelada el 4 de junio.

La cancelación, sin embargo, no significó que Londres hubiese renunciado al objetivo. Ese mismo día, el cuartel general británico ordenó al comandante de la Task Force 317 preparar una nueva alternativa. El resultado fue la operación IMPI.

A diferencia de MIKADO, IMPI reducía considerablemente la magnitud de la fuerza empleada y buscaba apoyarse más en la sorpresa, la navegación a baja cota y la infiltración desde el mar. El concepto combinaba un único Hercules de la Royal Air Force con dos submarinos británicos y una pequeña fuerza de comandos. El propósito seguía siendo esencialmente el mismo: alcanzar las instalaciones desde las cuales podían operar los Super Étendard y destruir los medios que amenazaban a la flota.



Operación conjunta con Chile, reza la carpeta

La fase aérea estaría a cargo de un Hercules del 47 Squadron de la RAF. El aparato despegaría desde la isla Ascensión y efectuaría reabastecimientos en vuelo durante la larga navegación hacia el extremo austral de Sudamérica. La ruta prevista lo llevaría al este de las Malvinas y luego hacia el sur, evitando en lo posible las áreas cubiertas por los sistemas argentinos de vigilancia. Después debía rodear el Cabo de Hornos y aproximarse a Tierra del Fuego a muy baja altura, durante la noche, con el objetivo de reducir al mínimo las posibilidades de detección radar.

La navegación final exigía una precisión considerable. Un Hercules era un avión grande, concebido para el transporte táctico y no para penetrar clandestinamente un espacio aéreo defendido. Volar de noche, a escasa altura sobre el mar y el terreno austral, después de una misión de miles de kilómetros, representaba por sí mismo un desafío operativo de primer orden. A ello se sumaba la necesidad de localizar con exactitud los puntos previstos para el desembarco o la inserción de las fuerzas especiales.

Los documentos conocidos mencionan dos aeródromos bajo los nombres en clave de “San José” y “Arco Iris”. Su identificación no aparece establecida de manera concluyente en la documentación disponible, aunque distintos indicios permiten relacionarlos con Río Grande y Río Gallegos. La ruta considerada para el Hercules también ha dado lugar a interrogantes acerca de un eventual uso de territorio chileno para apoyo, recuperación o contingencias, aunque el alcance concreto de esa posible participación no puede determinarse con certeza a partir de los documentos actualmente conocidos.

La operación incluía, además, un elemento naval particularmente singular. El submarino nuclear HMS Conqueror debía ocupar una posición desde la cual pudiera servir como referencia radioeléctrica para el Hercules durante la aproximación. En lugar de actuar como plataforma de ataque, el submarino tendría la misión de emitir una señal que facilitara la navegación del avión en una región donde el uso de ayudas convencionales podía comprometer la sorpresa.



El segundo submarino asignado era el HMS Onyx, una unidad convencional especialmente adecuada para operar cerca de la costa. Desde él debía desembarcar una pequeña fuerza compuesta por ocho hombres del SAS y dos del SBS. Los comandos serían trasladados hacia tierra mediante embarcaciones Gemini y llevarían explosivos y armamento antitanque para atacar los objetivos designados.

El empleo de sólo diez hombres marcaba una diferencia sustancial respecto de MIKADO. Ya no se trataba de conquistar temporalmente una base mediante un golpe masivo, sino de infiltrar una fuerza reducida, alcanzar objetivos previamente seleccionados, destruirlos y retirarse antes de que las unidades argentinas pudieran organizar una respuesta efectiva. El éxito dependía menos de la potencia de combate que de la coordinación, la sorpresa y la sincronización entre medios separados por enormes distancias.


HMS Conqueror

El Hercules debía navegar desde Ascensión, recibir combustible en vuelo, rodear el extremo meridional del continente y penetrar a baja altura. El Conqueror tendría que encontrarse en la posición exacta para proporcionarle la referencia prevista. El Onyx, por su parte, debía aproximarse a la costa sin ser detectado y lanzar los botes con los hombres del SAS y del SBS. Cualquier demora, error de navegación o detección prematura podía comprometer el conjunto de la misión.

A mediados de junio, mientras las fuerzas terrestres británicas cerraban el cerco sobre Puerto Argentino, los preparativos continuaban. El 14 de junio, el HMS Onyx embarcó en San Carlos a los integrantes de las fuerzas especiales destinados a la operación. Para entonces, la batalla terrestre en las islas estaba llegando a su desenlace, pero IMPI todavía permanecía dentro de las opciones disponibles.


HMS Onyx

La situación cambió con rapidez. Durante esa misma jornada se produjo el colapso de las posiciones argentinas alrededor de Puerto Argentino y, horas más tarde, la rendición puso término efectivo a las principales operaciones de combate en las islas.

Incluso entonces, la preparación de IMPI no se detuvo de inmediato. El 15 de junio, los hombres embarcados en el Onyx realizaron ejercicios de desembarco con las embarcaciones Gemini. La misión todavía conservaba, al menos desde el punto de vista técnico, una cierta inercia operacional. Sin embargo, el cese de las operaciones aéreas argentinas eliminó la amenaza que había justificado el plan. Sin ataques de los Super Étendard y sin una necesidad inmediata de neutralizar los Exocet, la incursión perdió su razón de ser.

IMPI nunca fue ejecutada.

Quedó como el último plan conocido de operaciones especiales británicas destinado específicamente a destruir la capacidad argentina de operar los Super Étendard y los misiles Exocet durante la guerra de 1982. Su concepción revela hasta qué punto aquella combinación de avión y misil preocupaba al mando británico aun en los últimos días del conflicto.



El proyecto reunía medios de tres ámbitos distintos en una operación de notable complejidad: un Hercules procedente de Ascensión, una ruta de penetración alrededor del Cabo de Hornos, un submarino nuclear empleado como referencia de navegación, un submarino convencional acercándose a la costa y una pequeña fuerza de comandos preparada para desembarcar en territorio continental argentino.

El final de la guerra hizo innecesaria la misión antes de que pudiera ponerse en marcha. El Hercules no realizó el vuelo previsto, el Conqueror no tuvo que guiarlo hacia Tierra del Fuego y los hombres transportados por el Onyx no desembarcaron en la costa argentina.



Buena parte de la historia de IMPI, además, permanece incompleta. Los documentos disponibles permiten reconstruir su estructura general, sus medios y parte de sus objetivos, pero no todos sus detalles. La identificación definitiva de “San José” y “Arco Iris”, el recorrido exacto previsto para las fuerzas especiales, el papel que eventualmente habría correspondido a Chile y otros aspectos del planeamiento continúan sujetos a documentación que todavía no se encuentra plenamente disponible en los archivos británicos de Kew.

Por eso IMPI permanece en una zona particular de la historia militar de la guerra: no fue simplemente una idea preliminar, porque alcanzó un grado considerable de preparación y las fuerzas destinadas a ejecutarla llegaron a embarcarse; pero tampoco llegó a transformarse en una operación de combate.

Durante unas pocas horas de junio de 1982, mientras en las Malvinas se negociaba el final de la lucha, un submarino británico llevaba a bordo a los hombres que debían participar en una incursión secreta contra el continente argentino. Al día siguiente, todavía practicaban el desembarco.

La guerra terminó antes de que recibieran la orden de partir.

domingo, 4 de enero de 2026

Crisis del Beagle: Escuadrillas aeronavales en el TOA

Comando de Aviación Naval en el TOA



Otras escuadrillas de la Aviación Naval de ese entonces eran:

La Escuadrilla Aeronaval de Exploración, célebre en 1982 por la detección de la flota inglesa y el guiado de los Super Etendard en sus exitosos ataques con misiles Exocet a la fragata HMS Sheffield y el portaaviones HMS Invincible (Lockheed P-2V5 y SP2H Neptune). Estaba basada en tierra y al mando del CCAV Antonio Vizioli.




La 3° Escuadrilla Aeronaval de Ataque (McDonnell-Douglas A-4Q Skyhawk), como ala aérea embarcada en el POMA, bajo el comando del CCAV Julio Ítalo Lavezzo




La Escuadrilla Aeronaval de Antisubmarina (Grumman S-2E Tracker), también embarcada, a cargo del CCAV Jorge Enrico.






martes, 4 de febrero de 2025

Crisis del Beagle: La defensa aérea de Tierra del Fuego

Crisis del Beagle: La defensa aérea argentina



🇦🇷 Crisis del Beagle, 1978: La defensa aérea argentina en Tierra del Fuego.
🔺 21 cañones Bofors y ametralladoras en Ushuaia.
🔺 Misiles Tigercat en Río Grande.
🔺 Estrategia sin radares: vigías y observadores del aire.
Así se preparó Argentina para el conflicto del Beagle.



Pieza de Puerto Almanza

Para proteger los puntos estratégicos en el sur de Tierra del Fuego, particularmente en Ushuaia, que incluían el aeropuerto, la planta de combustibles Orion de YPF, la Intendencia Naval (con sus depósitos logísticos), el muelle y la Base Naval, se desarrolló una defensa aérea puntual. Esta se llevó a cabo utilizando cañones Bofors 40/60 y ametralladoras dobles de 20 mm.

Pieza de Monte Gallinero

Primero, fue necesario determinar la mejor ubicación para las baterías antiaéreas, colocándolas cerca de cada objetivo a proteger. Aunque el corredor marítimo estaba claramente delimitado por el Canal Beagle, las vías de aproximación aéreas tuvieron que establecerse de manera práctica. Para ello, se utilizaron dos helicópteros navales SA 316 B Alouette III (de la EAH1 bajo el mando del entonces TNCD Espilondo), sin limitaciones de horas de vuelo. Estas aeronaves sobrevolaban diariamente las zonas importantes junto al TFIM Marín, simulando los perfiles de ataque de aviones de bombardeo, para determinar la posición ideal de cada pieza antiaérea.

La defensa antiaérea se diseñó con la distribución de 21 montajes fijos de 40/60 mm Breda Bofors (bitubo tipo "B"), uno de ellos monotubo (tipo "C" de 1700 kg) y cuatro móviles (montados en afustes modificados de los antiguos cañones antitanque Krupp 88).

Baterías costeras en Tierra del Fuego

El sistema, meticulosamente planificado, se distribuyó de la siguiente manera:

  1. Siete (7) piezas en la península, protegiendo el viejo aeropuerto (el único en 1978) y la Base Aeronaval Ushuaia.
  2. Nueve (9) piezas en la Base Naval, defendiendo el Comando, la Intendencia Naval, el Hospital Naval y la Planta de Combustibles YPF "ORION". Aún se pueden ver restos de una pieza sobre el Hospital Naval y los terraplenes de protección de otras junto a la usina eléctrica auxiliar de la Base Naval y en el perímetro de la Intendencia Naval.
  3. Tres (3) piezas en Monte Gallinero (Batería Libertad), Ushuaia.
  4. Dos (2) piezas en Almanza (Batería 25 de Mayo).
  5. Se instalaron afustes complementarios con ametralladoras Browning de 20 mm en montajes dobles.



Monte Gallinero, Ushuaia

Las piezas estaban operadas por personal de mar y servicios, con cinco (5) hombres por cañón. Contaban con depósitos de munición listos (almacenes o santabárbaras) en las cercanías y parapetos o albardones defensivos.

Los montajes móviles utilizados en la defensa de Almanza permanecen allí con sus carros de transporte. Otros tres afustes fijos se encuentran almacenados cerca de los automotores de la Base Naval de Ushuaia, mientras que el resto se ha replegado y reutilizado como material ornamental.

En Río Grande, la cobertura antiaérea fue proporcionada por el Batallón de Artillería Antiaérea (BIAA) de la Infantería de Marina, con su batería de 12 cañones rápidos monotubo Hispano-Suizos de 30 mm (11 disparos por segundo) y tres lanzadores de misiles radioguiados Tigercat, casi en la Base Aeronaval "Almirante Quijada". Después de establecerse el área vital (que incluía la pista del aeropuerto) y las vías de aproximación aérea, se colocaron las bases lanzadoras triples de misiles en un triángulo isósceles, integradas a los cañones que cubrían todo el perímetro. Sin radares de detección temprana ni sistemas remotos de dirección de tiro, se desplegaron observadores del aire (ROA) y vigías adelantados. Estos se complementaron con una red más amplia que daba alarma a todo el dispositivo insular.


SAM Short Tigercat de la IMARA

Todo el equipo del Batallón Antiaéreo (BIAA) fue trasladado a la isla a bordo del A.R.A. "Cabo San Pío" (Q50), un antiguo buque de desembarco de tanques estadounidense de la Segunda Guerra Mundial (ex-LST 542), cuya proa había sido soldada para adecuarlo a nuevas funciones. Después de llegar a Ushuaia, el material fue descargado y transportado a sus posiciones en camiones contratados. Lamentablemente, este equipo se perdió durante la Guerra de Malvinas. Ya en las islas, fue distribuido en las zonas periféricas de la zona de apoyo logístico (ZAL) y en el puesto de comando de Puerto Argentino. En uno de esos emplazamientos, un misil Tigercat logró derribar un avión Harrier británico el 1º de mayo de 1982.



Mientras tanto, en la Base Aeronaval Río Grande, se instaló la Central de Operaciones de Combate (COC) en un búnker especialmente construido. Este centro sería posteriormente reacondicionado y utilizado para coordinar casi todas las Operaciones Aéreas Navales de la Aviación Naval durante el conflicto en Malvinas.

En preparación para las operaciones, se acondicionaron varias pistas en las estancias cercanas para facilitar el despliegue de la Aviación Naval. Además, se construyeron sitios reforzados para proteger a las aeronaves aterrizadas, junto con sus respectivos depósitos de repuestos y municiones, garantizando así su operatividad bajo las difíciles condiciones de combate.







Más información en
  • Gianola Otamendi, Alberto (2017), "Defensas costeras de Tierra del Fuego", Boletín del Centro Naval 845.

martes, 30 de julio de 2024

COAN: Informe sobre la posibilidad de F/A-18 Super Hornet

Super Hornet sobre el puerto de Ingeniero White


Capacidades de Ataque a Larga Distancia del F/A-18 Super Hornet


Capacidades de Ataque a Larga Distancia

Aeronave: F/A-18 Super Hornet

Roles Principales: Caza polivalente, ataque, apoyo aéreo cercano, reconocimiento

Radio de Combate Máximo: Aproximadamente 926-1.160 km con combustible interno, extensible con tanques de combustible externos y reabastecimiento en vuelo

Alcance Máximo de Ferry: Más de 3.330 km con tres tanques de combustible externos

Carga Óptima de Combustible y Armas para Misiones de Larga Distancia

Tanques de Combustible Externos:

  • Configuración: Hasta tres tanques de 1.249 litros

Configuración de Armas:

  • Misiles Aire-Superficie (ASM):
    • AGM-84 Harpoon (antibuque)
    • AGM-88 HARM (anti-radar)
  • Bombas Guiadas:
    • JDAM (Munición de Ataque Directo Conjunto)
    • Bombas Guiadas por Láser Paveway II/III
  • Misiles Antibuque (AShM):
    • AGM-84 Harpoon
    • AGM-158C LRASM (Misil Antibuque de Largo Alcance, si está disponible)
  • Adicional:
    • AIM-120 AMRAAM (para superioridad aérea)

F/A-18 Super Hornet armado con 4 AGM-84 Harpoon



Consideraciones para la Base Aeronaval

Bases operacionales potenciales:

  • Comandante Espora
  • Almirante Zar
  • Río Grande

Qué modificaciones debiera hacerse a las bases aeronavales:

  • Longitud de pista: Mínimo 2,438 metros
  • Espacio de hangar: Al menos 30 metros de largo, 15 metros de ancho, 8 metros de alto
  • Infraestructura de soporte: Instalaciones de mantenimiento, almacenamiento de combustible, depósitos de armamento, salas de información para pilotos



Costos de Adquisición y Operación

Componentes del Costo:

  • Costo de la Aeronave: Aproximadamente $70 millones por unidad
  • Entrenamiento: $10 millones para el entrenamiento de pilotos y personal de tierra
  • Infraestructura Operativa: $30 millones para la actualización de hangares y instalaciones de soporte
  • Mantenimiento y Repuestos: $15 millones anuales

Capacidades de Ataque a Larga Distancia del F/A-18 Super Hornet para la Aviación Naval Argentina


El F/A-18 Super Hornet, un caza polivalente versátil y formidable, ofrece capacidades significativas de ataque a larga distancia que podrían mejorar el alcance operativo y la efectividad de la Aviación Naval Argentina. Al considerar operaciones potenciales desde estaciones aéreas navales clave como Comandante Espora, Almirante Zar y Río Grande, es esencial comprender las configuraciones óptimas y los requisitos logísticos asociados con el despliegue del Super Hornet.

Configuraciones de Combustible y Armas para Misiones de Larga Distancia

Para maximizar el alcance y la efectividad en combate del Super Hornet, una configuración óptima incluiría hasta tres tanques de combustible externos de 1.249 litros, extendiendo significativamente su alcance más allá de su capacidad de combustible interno. Esta configuración permite que el Super Hornet logre un alcance de ferry de más de 3,330 kilómetros, haciéndolo adecuado para misiones de ataque a larga distancia.

En términos de armamento, el Super Hornet puede equiparse con una variedad de misiles aire-superficie y antibuque. El AGM-84 Harpoon es un misil antibuque principal (AShM) que proporciona capacidades robustas para misiones de ataque naval. Además, la aeronave puede armarse con misiles AGM-88 HARM para roles anti-radar y municiones guiadas de precisión como las JDAM y las bombas guiadas por láser Paveway.

Requisitos para la Base Aeronaval

El despliegue del Super Hornet desde estaciones aéreas navales argentinas requiere una infraestructura específica para apoyar sus operaciones. La longitud mínima de la pista necesaria es de 2,438 metros para acomodar despegues y aterrizajes con cargas de misión completas. Los requisitos de espacio de hangar también son significativos, con cada hangar necesitando al menos 30 metros de largo, 15 metros de ancho y 8 metros de alto para albergar la aeronave y facilitar las operaciones de mantenimiento.

La infraestructura de soporte debe incluir instalaciones de mantenimiento capaces de realizar servicios de rutina y extensivos a la aeronave, almacenamiento de combustible suficiente para operaciones prolongadas y depósitos de armamento para almacenar diversas municiones. Además, las salas de información para pilotos y las instalaciones de entrenamiento son cruciales para mantener la preparación operacional.

Costos de Adquisición y Operación

El costo de adquisición del F/A-18 Super Hornet es de aproximadamente $70 millones por unidad. Este costo incluye la aeronave en sí, pero no cubre el entrenamiento ni los requisitos de infraestructura adicionales. El entrenamiento para pilotos y personal de tierra se estima en $10 millones, asegurando que el personal esté adecuadamente preparado para operar y mantener el Super Hornet.



La actualización de la infraestructura de las estaciones navales para apoyar las operaciones del Super Hornet se espera que cueste alrededor de $30 millones, abarcando modificaciones en los hangares, instalaciones de mantenimiento y otras estructuras de soporte esenciales. El mantenimiento anual y las piezas de repuesto probablemente agregarán $15 millones adicionales al presupuesto operacional.

En conclusión, la integración del F/A-18 Super Hornet en la Aviación Naval Argentina mejoraría significativamente sus capacidades de ataque a larga distancia. Si bien la inversión inicial y los costos operacionales son considerables, las ventajas estratégicas y las capacidades mejoradas de misión proporcionadas por el Super Hornet lo convierten en un activo valioso para modernizar y fortalecer las capacidades de aviación naval de Argentina.


Sistema País Fabricante Notas
Cañón Bandera de Estados Unidos General Dynamics
General Electric
M61 Vulcan rotativo de 20 mm
Kit de guiado láser Paveway II para bombas de caída libre Bandera de Estados Unidos Lockheed Martin
Raytheon
Texas Instruments

Kit de guiado láser Paveway III para bombas de caída libre Bandera de Estados Unidos Raytheon
Texas Instruments

Kit de guiado GPS/láser Enhanced Paveway II para bombas de caída libre Bandera de Estados Unidos Raytheon
Lockheed Martin

Kit de guiado JDAM para bombas de caída libre Bandera de Estados Unidos Boeing
Bomba planeadora furtiva AGM-154 Joint Standoff Weapon Bandera de Estados Unidos Raytheon
Misil antirradiación AGM-88 HARM Bandera de Estados Unidos Raytheon
Misil aire-superficie AGM-65 Maverick Bandera de Estados Unidos Raytheon
Misil de crucero aire-superficie furtivo AGM-158 JASSM Bandera de Estados Unidos Lockheed Martin
Misil de crucero aire-superficie y antibuque AGM-84H/K SLAM-ER Bandera de Estados Unidos Boeing Defense, Space & Security
Misil antibuque AGM-84 Harpoon Bandera de Estados Unidos Boeing Defense, Space & Security
Misil de crucero furtivo antibuque AGM-158C LRASM Bandera de Estados Unidos Lockheed Martin
Misil aire-aire de corto alcance AIM-9X Sidewinder Bandera de Estados Unidos
Bandera de FinlandiaBandera de Noruega
Raytheon
NAMMO

Misil aire-aire de medio alcance AIM-7 Sparrow Bandera de Estados Unidos Raytheon
Misil aire-aire BVR AIM-120 AMRAAM Bandera de Estados Unidos
Bandera de FinlandiaBandera de Noruega
Raytheon
NAMMO

Kit de conversión a mina naval Quickstrike para bombas de caída libre Bandera de Estados Unidos Sechan
Bomba Mark 82 Bandera de Estados Unidos General Dynamics
Bomba Mark 83 Bandera de Estados Unidos General Dynamics
Bomba Mark 84 Bandera de Estados Unidos General Dynamics

PD: El paquete no incluye a Tom Cruise como Maverick.