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jueves, 7 de mayo de 2026

Un Skyhawk con esteroides: Propuesta A4D-6


Skyhawk como alternativa al A-7: el A4D-6






Introducción

Pocas aeronaves han logrado lo que el Douglas A-4 Skyhawk: atravesar generaciones, conflictos y doctrinas manteniéndose vigente. Apodado “Scooter”, “Tinker Toy” o incluso “Halcón”, el pequeño reactor de ataque embarcado debutó en la década de 1950 y aún hoy continúa operando en fuerzas aéreas y navales —como la Fuerza Aérea Argentina y la Aviación Naval brasileña— además de empresas privadas Red Air.

Sin embargo, la historia pudo haber sido distinta. A comienzos de los años sesenta, la Armada de los Estados Unidos evaluaba seriamente su reemplazo. En ese proceso emergió una alternativa que hoy permanece como un fascinante “qué hubiera pasado si”: el A4D-6, una versión profundamente modernizada del Skyhawk, concebida para ofrecer mayor radio de acción, mejor aviónica todo tiempo y una nueva planta motriz turbofan.

Este artículo reconstruye ese proyecto, analizando su contexto doctrinal, su configuración técnica y las razones por las que no llegó a producción.

El origen: del VAX al VAL

En 1960 la US Navy comenzó a detectar limitaciones estructurales y operativas en los Skyhawk en servicio. Más allá del desgaste natural, existía una demanda creciente por:

  • Mayor alcance y carga útil

  • Aviónica todo tiempo de mayor precisión

  • Mejor capacidad de supervivencia

  • Evaluación de prestaciones supersónicas

Estas necesidades se formalizaron en el programa VAX (Heavier-than-air, Attack, Experimental) en diciembre de 1962. La industria respondió, pero pronto quedó claro que el VAX requería desarrollos tecnológicos completamente nuevos, especialmente en aviónica, lo que implicaba altos costos y largos plazos.

El Secretario de Defensa, Robert McNamara, condicionó la financiación a una revisión exhaustiva de los requerimientos. Así nació el grupo Sea-Based Air Strike Forces (SBASF) en 1962.

Sus conclusiones fueron disruptivas:

  • Una aeronave subsónica podía ofrecer mejor desempeño integral que una supersónica.

  • La velocidad supersónica no mejoraba significativamente la supervivencia.

  • La precisión en el lanzamiento era más relevante que la velocidad.

  • Reducir el costo por objetivo era clave en la evaluación estratégica.

Estas conclusiones derivaron en el programa VAL (Heavier-than-air, Attack, Light) el 17 de mayo de 1963. Se solicitó a la industria propuestas basadas en aeronaves existentes, adaptadas a un nuevo motor —preferentemente el turbofan Pratt & Whitney TF30—.

Respondieron cuatro fabricantes:

  • LTV (derivado del F-8 Crusader)

  • North American (FJ-5 Fury)

  • Grumman (derivado simplificado del A-6)

  • Douglas (A4D-6)

La mejor manera de reemplazar al Skyhawk es con otro Skyhawk

Douglas apostó por una evolución profunda del diseño existente: el A4D-6, basado en el A4D-5 (A-4E).

Comparación dimensional


Imagen: Comparación entre el A4D-5 (A-4E) y el propuesto A4D-6.
Fuente: U.S. Navy National Museum of Naval Aviation vía Wikimedia Commons.

El A4D-6 crecía en dimensiones:

  • Longitud: 14,17 m

  • Envergadura: 9,29 m

  • Superficie alar: 28,6 m²

  • Perfil alar: NACA 0008-1.1-25 (raíz) / NACA 0005-.825-50 (punta)

  • Relación de aspecto: 3.02

El aumento estructural permitía mayor combustible interno:

  • De 810 gal EE.UU. (3.066 L)

  • A 1.100 gal EE.UU. (4.164 L)

Distribuidos en dos celdas principales.

Pesos

  • Peso vacío: 11.150 lb (5.057 kg)

  • Peso máximo al despegue: 25.531 lb (11.580 kg)

  • Sobrecarga: 27.531 lb (12.488 kg)

  • Factor de carga: 5.0 (normal), 4.6 (sobrecarga)

Modificaciones estructurales

  • Tren de nariz con ruedas duales

  • Barra de lanzamiento para catapulta

  • Nariz rediseñada, más abultada

  • Blindaje lateral de cabina (2.5 mm)

  • Nueva carlinga ampliada

Mantenía capacidad nuclear: Mk.105, 28, 43 y Mk.91 (3.500 lb).

Aviónica y sistemas

El A4D-6 integraba una suite avanzada para la época:

  • AN/ASQ-17B (UHF, IFF, SIF)

  • AN/ARN-52

  • AN/ASN-41

  • Computadora TAS

  • AN/APN-141 (radioaltímetro)

  • AN/APN-153 (Doppler)

  • AN/APG-53A (radar)

El armamento interno permanecía:

  • 2 cañones de 20 mm (250 proyectiles cada uno)

  • 5 estaciones externas

Capacidad de carga:

  • 3.575 lb central

  • 1.750 lb intradós (hasta 2.240 lb con restricciones)

  • 550 lb extradós

El gran cambio: el TF30

La adopción del turbofan Pratt & Whitney TF30 (JTF10A-8) fue la transformación más significativa.

  • Longitud: 3,17 m

  • Diámetro: 96 cm

  • Empuje máximo: 11.350 lbf (50,5 kN)

  • Empuje continuo: 9.100 lbf (40,4 kN)

Comparado con el J52:

  • Mayor eficiencia de consumo

  • Mayor empuje

  • Mejora en alcance

Las tomas de aire fueron ampliadas para satisfacer la demanda de flujo.

Douglas ya había explorado conceptos similares, incluyendo una propuesta con Rolls-Royce Spey para Canadá.

Perfil de misión



Imagen: Perfil de misión del A4D-6 en CAS con 3 Mk.83 y 2 Mk.82.
Fuente: Standard Aircraft Characteristics A4D-6 Skyhawk.

En configuración CAS con:

  • 6x Mk.82 (500 lb)

  • 6x Mk.81 (250 lb)

Prestaciones estimadas:

  • MTOW: 26.424 lb (11.985 kg)

  • Velocidad máx: Mach 0.77 a 12.500 ft

  • Radio combate: 840 nmi (1.555 km)

Propuesta

Desde el punto de vista doctrinal, el A4D-6 representaba una solución intermedia ideal:

  1. Reducción de riesgos tecnológicos.

  2. Integración de aviónica moderna sin rediseño total.

  3. Mejora sustancial en alcance.

  4. Compatibilidad con infraestructura existente.

  5. Costos unitarios menores que un diseño nuevo.

El concepto anticipaba lo que décadas más tarde sería norma: evolución incremental sobre plataformas probadas.

Sin embargo, la Navy seleccionó en 1964 el derivado del F-8: el A-7 Corsair II.

Douglas sufrió además la intención de cancelación de contratos A-4 (FY65-66), aunque la Guerra de Vietnam sostuvo la producción.

El A-4 permanecería en fabricación hasta 1979, con 2.960 unidades producidas.

Tres vistas


Imagen: Tres vistas del A4D-6 con medidas en pies.
Fuente: Standard Aircraft Characteristics A4D-6 Skyhawk.

Características técnicas

• Tripulación: 1
• Longitud: 14.17 m
• Envergadura: 9.29 m
• Superficie alar: 28.6 m²
• Peso vacío: 11,150 lb (5,057 kg)
• Peso máximo al despegue: 25,531 lb (11,580 kg)
• Planta motriz: 1× Pratt & Whitney TF30 (JTF10A-8)

  • 11,350 lbf (50.5 kN) máximo

  • 9,100 lbf (40,4 kN) continuo

Performance (3x Mk.83 + 2x Mk.82)

• Velocidad máxima: Mach 0.86 (549 kn / 1.016 km/h)
• Crucero: 423 kn (783 km/h)
• Tasa ascenso: 7.650 fpm
• Techo: 37.400 ft
• Radio acción: 300 nmi / 1.9 h
• Carrera despegue: 1.900 ft

Conclusiones

El A4D-6 no fue simplemente una versión ampliada del Skyhawk. Fue una apuesta estratégica por la evolución sobre la revolución.

Mientras el A-7 Corsair II terminó imponiéndose, el concepto de Douglas tenía virtudes claras:

  • Menor riesgo tecnológico

  • Mejor transición logística

  • Excelente equilibrio costo-capacidad

  • Evolución natural de una plataforma probada

La historia demostró que el Skyhawk aún tenía décadas por delante. Quizás el A4D-6 habría extendido aún más esa longevidad.

A veces, la mejor manera de reemplazar un ícono… es perfeccionarlo.

Fuentes

• Douglas Aircraft. (Agosto 1, 1962). Standard Aircraft Characteristics A4D-6 Skyhawk.
Disponible en: http://www.alternatewars.com/SAC/A4D-6_Skyhawk_SAC_-_1_August_1962.pdf

• Booda, L. (Agosto 12, 1963). Navy Evaluates Light Attack Aircraft Bids. Aviation Week & Space Technology Vol.79(7).

• Foster, W. (Septiembre 11, 2006). A-4 Skyhawk Production History.
Disponible en: https://skyhawk.org/article/douglas-a4-skyhawk-production-history#a4e

• Francillon, R. J. McDonnell Douglas Aircraft since 1920. 1990.

• Gunston, B. y Gilchrist, P. Jet Bombers. Osprey, 1993.

• Donald, D. Wings Of Fame, Vol. 5. Aerospace Publishing, 1996.


Si desea, puedo convertir esto en una versión lista para revista especializada o incluir análisis comparativo técnico A4D-6 vs A-7A en tabla detallada.

viernes, 5 de diciembre de 2025

Reabastecimiento en vuelo: Agility Boom, la pértiga rígida que permitiría abastecer F-16s desde KC-130s

La pértiga de agilidad: Impulsando la innovación y la Blunt Layer de la Fuerza Aérea de Estados Unidos

Mike Benítez || War on the Rocks



Resumen ejecutivo:

El artículo parte de la advertencia del nuevo jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea de EE. UU., el general Brown:
o la Fuerza Aérea cambia rápido, o corre el riesgo de perder en una guerra seria. Muchos de los sistemas y conceptos con los que aún opera vienen de hace décadas, mientras el entorno estratégico —China, Rusia, zonas A2/AD, vulnerabilidad de bases— cambió por completo.

El autor dice: si queremos un cambio de fondo, hay que empezar por lo básico: la capacidad de proyectar poder, es decir, llegar lejos, permanecer y combatir. Sin alcance operativo no hay poder; sin poder no hay disuasión creíble. Y sin disuasión creíble, la escalada al conflicto se vuelve real.

En el contexto de la “gran competencia entre potencias”, EE. UU. necesita una Fuerza Aérea que pueda llegar a Rusia o China y operar al llegar, pese a las burbujas de anti-access/area denial (A2/AD). Históricamente, la USAF se obsesionó con el problema “area denial” (lo que te pasa cuando ya estás dentro del área enemiga) y descuidó el problema previo: el “anti-access” (cómo entrar y mantenerse). Además, los cazas son extremadamente vulnerables en tierra; da igual que el F-35 “domine el cielo” si te destruyen las bases y los aparatos en la plataforma.

De ahí surge el concepto agile combat employment (ACE): dispersar pequeños paquetes de cazas, que “island-hoppean” entre bases pequeñas, rutas, pistas improvisadas, operando con nodos logísticos temporales —más cerca del enemigo y menos previsibles. Eso sería el esqueleto de la “blunt force” de la USAF: una fuerza adelantada, táctica, pero con efectos estratégicos.




¿Es hora de que la Fuerza Aérea cambie más rápido o se enfrente a la derrota en tiempos de guerra? Eso es exactamente lo que piensa el nuevo jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea, el general Charles Brown. De hecho, ese sentimiento se refleja en el título de
un nuevo documento que publicó. En él, destaca lo que algunos ya sabemos: «Muchos de los requisitos de capacidades que han sustentado nuestro éxito se desarrollaron en la década en que los líderes más veteranos de la actualidad se unieron a nuestra Fuerza Aérea». Y, si bien mucho ha cambiado en el mundo, la Fuerza Aérea se mantiene prácticamente inalterada. Afirma: «Se requieren acciones urgentes ahora para asegurar la capacidad continua de la Fuerza Aérea de los EE. UU. de generar efectos globales en plazos estratégicamente relevantes», replanteando los debates centrados en plataformas y basados ​​en medios para centrarse en los efectos y los fines deseados.

Para lograr el cambio fundamental que describe el general Brown, la Fuerza Aérea debe comenzar por el principio fundamental: la capacidad de proyectar poder es una de las características fundamentales y únicas del ejército estadounidense. Conocida como alcance operativo, la distancia y la duración en las que una fuerza puede emplear con éxito la masa militar sustentan prácticamente toda la doctrina, estrategia y planificación militar estadounidense moderna, así como la definición de poder aéreo. Sin proyección no hay poder. Sin poder no hay disuasión creíble. Y sin disuasión creíble, la inestabilidad y la escalada al conflicto son reales.

El regreso de Estados Unidos a la competencia entre grandes potencias requiere una Fuerza Aérea capaz de alcanzar con credibilidad a China y Rusia y operar a su llegada; la denegación de acceso/área es un factor complejo por esta misma razón. Históricamente, la Fuerza Aérea se ha obsesionado con abordar el problema de la denegación de área, ignorando que abordar la denegación de acceso es un precursor. Citando a un exsubsecretario de Defensa: «En todos los casos que conozco, el F-35 domina el cielo cuando está en el aire, pero es derribado en tierra en grandes cantidades».

Esta extrema vulnerabilidad es la premisa que sustenta un concepto de caza en desarrollo, poco definido, conocido como empleo de combate ágil . Esto implica proyectar pequeños grupos de cazas por delante de las bases aéreas principales, saltando de isla en isla entre nodos logísticos temporales. Si bien el concepto ha cobrado gran interés durante el último año, a medida que los estados mayores trabajan en ellos y las unidades operativas los ponen en práctica, no es suficiente. Este modelo de empleo, como la mayoría de las iniciativas de la Fuerza Aérea, está plagado de un pensamiento militar tradicional y una falta de imaginación.

El empleo ágil en combate tiene el potencial de generar los efectos más disruptivos de cualquier iniciativa de la Fuerza Aérea a corto plazo, si la fuerza adopta dos principios. Primero, las soluciones no se logran únicamente mediante la creación, sino también mediante la adaptación. Segundo, se debe dedicar más tiempo a comprender al combatiente y el entorno operativo para identificar el problema correcto antes de apresurarse a buscar una solución para el problema equivocado. En este caso, todo se reduce al combustible.

Entender el medio ambiente

La Estrategia de Defensa Nacional de 2018 aborda los desafíos del alcance operativo moderno mediante el empleo dinámico de la fuerza y ​​un modelo de fuerza de cuatro capas que, en conjunto, definen una nueva teoría de proyección de poder expedicionario . Tres de estas capas —las de contacto, de aumento repentino y de defensa nacional— existen actualmente en el diseño de la Fuerza Aérea. La capa restante se denomina fuerza contundente. Como su nombre indica, su propósito es disuadir, retrasar, degradar o rechazar la agresión sin un movimiento de fuerza a gran escala. El empleo ágil de combate es el esfuerzo de la Fuerza Aérea por desarrollar dicha capacidad.

El empleo ágil de combate se centra en el despliegue de una fuerza contundente basada en cazas lo suficientemente cerca como para interrumpir el cálculo estratégico del adversario (o imponer un coste, si es necesario). Crear tal efecto estratégico a partir de una pequeña fuerza táctica requiere relevancia por proximidad. Sin embargo, el desafío para esto no es insignificante. Los dos competidores más formidables de Estados Unidos —Rusia y China— plantean dos desafíos distintos al alcance operativo. En el teatro de operaciones europeo, las bases estadounidenses y aliadas son vulnerables a los ataques rusos debido a su proximidad, mientras que en el Pacífico, los vastos océanos y la escasa densidad del terreno mantienen a las fuerzas estadounidenses demasiado lejos para proyectar poder.

Este concepto de empleo aborda ambos aspectos centrándose en la generación de combate dentro de zonas de antiacceso en disputa, con dos principios básicos. El primero consiste en convertir a los "externos" en "internos" en áreas de antiacceso mediante el empleo de poder aéreo disperso, que puede generarse a distancias más cortas dentro de zonas altamente disputadas, ya que depende menos de ubicaciones operativas fijas. El empleo de combate ágil es ágil, eficiente y menos predecible, ya que es rápido y austero. La maniobra operativa, no la potencia de fuego ni la tecnología, es el mecanismo predominante para anular el antiacceso.

El segundo principio del empleo de combate ágil es el apoyo para mantener el combustible y las municiones requeridas. Esto implica establecer nodos logísticos temporales más cerca del adversario llamados sitios de operaciones avanzadas donde se llevan a cabo operaciones de puntos de armamento y reabastecimiento de combustible para aterrizar, reabastecerse y partir. Debido a que estas ubicaciones de expedición varían desde pequeñas pistas de aterrizaje hasta secciones de carreteras, el eje de la logística bajo este nuevo concepto de empleo es el venerable C-130 Hércules. El reabastecimiento de combustible de los cazas se apoya en el transporte aéreo en un camión de combustible o mediante la descarga de un depósito de combustible desde el compartimento de carga de un C-130 estacionado cerca. Las municiones se preparan previamente o se traen de la misma manera que el combustible, aunque se recargan utilizando turnos de combate integrados que permiten el reabastecimiento de combustible y la recarga de armas simultáneos en los cazas con sus motores aún en marcha. De esa manera pueden volver a despegar rápidamente.

Desafortunadamente, a pesar de la publicidad exagerada, el uso del combate ágil en su forma actual no es realmente disruptivo, ya que no es nada nuevo. El reabastecimiento de cazas en bases de operaciones avanzadas se ha practicado desde 1984, los turnos de combate integrados se agotaron durante la Operación Tormenta del Desierto, y el desembarco de cazas en carreteras es un concepto propio de la Guerra Fría. Dicho esto, existe un potencial disruptivo sin explotar, pero requiere un mayor conocimiento de la logística del combustible.

Entender el combustible

Abastecer de combustible una flota compuesta exclusivamente por aviones a reacción requiere un gran esfuerzo: un caza bimotor con postcombustión completa quema más de 2000 libras de combustible por minuto. En consecuencia, el combustible consume la mayor parte de la carga logística del empleo de combate ágil. A pesar de los intentos de que los aviones vuelvan a volar rápidamente, aproximadamente el 80 por ciento del tiempo que los cazas pasan en tierra y vulnerables a los ataques se debe al reabastecimiento de combustible. A pesar de este problema obvio, la gente puede sorprenderse al saber que estos conceptos operativos no utilizan el reabastecimiento de combustible aéreo, a pesar de que la Fuerza Aérea demostró su potencial hace 100 años. Es importante comprender la razón porque en realidad no tiene nada que ver con los cazas, y todo que ver con los bombarderos inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial.

Con el advenimiento de la Guerra Fría, el bombardero nuclear se convirtió en el elemento preeminente del poder militar. Para extender el alcance operativo desde Estados Unidos hasta la Unión Soviética, la Fuerza Aérea buscó desarrollar un bombardero nuclear a reacción con reabastecimiento en vuelo. El sistema inicial de sonda y frenado resultó excelente para cazas, pero inservible para bombarderos. Esto condujo al desarrollo del brazo aéreo, que se incorporó al avión cisterna derivado del transporte KC-97 Stratofreighter y al nuevo avión cisterna a reacción que era la principal prioridad de la Fuerza Aérea en ese momento: el KC-135 Stratotanker. Estos aviones cisterna fueron diseñados para reabastecer de combustible al B-47 Stratojet y a otro bombardero a reacción ligeramente más lento, con el doble de alcance y el triple de carga útil: el B-52 Stratofortress.

Para la década de 1960, la Fuerza Aérea contaba con aproximadamente un avión cisterna por cada bombardero para apoyar su capacidad de proyección nuclear, además de una estructura de fuerza convencional basada en la masa distribuida con 4.000 cazas a reacción de corto alcance y con gran demanda. La Guerra de Vietnam expuso la tensión del reabastecimiento en vuelo de una Fuerza Aérea compuesta exclusivamente por aviones a reacción, lo que condujo al desarrollo del KC-10 Extender, mucho más grande , para aumentar la flota del KC-135. La Fuerza Aérea está actualmente desplegando el KC-46 Pegasus, pero podría decirse que no resuelve la mayoría de los problemas de los aviones cisterna de la Fuerza Aérea. El reabastecimiento en vuelo sigue siendo el componente más subestimado y estresado de la logística militar estadounidense, a pesar de que Estados Unidos tiene la flota de aviones cisterna más grande del mundo. Sin embargo, ese no es el problema.

Entender el problema

La relación actual entre la estructura de fuerza de bombarderos, cazas y aviones cisterna se mantiene prácticamente igual que cuando se concibió hace 70 años para apoyar la proyección de bombarderos desde bases lejanas, no de cazas. Por ello, todos los aviones cisterna actuales de la Fuerza Aérea han sido derivados de aeronaves comerciales existentes, e incluso se proyecta que el futuro avión cisterna KC-Y será similar. Y, al ser todos derivados comerciales, se ven limitados a operar desde bases aéreas consolidadas, similares a aeropuertos, con largas pistas.

Si bien era una premisa válida en el pasado, esta es una falla estratégica al aplicarse en el mundo moderno y una falla presente en prácticamente todos los estudios modernos sobre los requisitos de los aviones cisterna: la supuesta impunidad ante un ataque. Estos ejercicios de capacidad ignoran la vulnerabilidad de reunir grupos de aviones cisterna en una gran rampa en una base aérea en el teatro de operaciones. ¿Por qué combatir una formación de F-35 cuando es más económico (y efectivo) simplemente destruir la base aérea? ¿Y por qué atacar una base aérea de cazas cuando es mucho más imponente destruir la base aérea de aviones cisterna y dejar en tierra todo un teatro de operaciones?

Figura 1: Una flota de KC-135 desplegados en avanzada es un elemento permanente en la Base Aérea Al Udeid, Qatar. (Fuente: Google Earth)

Este requisito de aeródromo y la amenaza de ataque implican que la flota de aviones cisterna estratégicos interteatro de la Fuerza Aérea no puede ser "intraoperativa" y, por lo tanto, no se incluye en los conceptos operativos de empleo de combate ágil. Sin embargo, basar los aviones cisterna como "externos" de las amenazas de acceso crea un dilema logístico: los aviones cisterna están más lejos, lo que requiere más combustible, lo que requiere más aviones cisterna que la Fuerza Aérea ya declaró no tener . Por ello, el almacenamiento avanzado de combustible terrestre es un elemento crucial del empleo de combate ágil.

La dura realidad es que en su estructura actual, el empleo de combate ágil encadena a los cazas de la Fuerza Aérea a los límites de la tierra cada hora y media debido a la falta de un avión cisterna táctico dentro del teatro de operaciones , una limitación que socava cualquier disuasión creíble que esta fuerza contundente esté tratando de lograr.

Confiar en un paradigma de reabastecimiento de 70 años con un concepto operativo de 40 años no es la manera de implementar la Estrategia Nacional de Defensa . Ciertamente no es innovador. La Fuerza Aérea necesita un "avión cisterna interno" para el reabastecimiento táctico intrateatro, diseñado a medida para operaciones rápidas en aeródromos austeros. Ahí es donde suele terminar la búsqueda de soluciones centradas en los requisitos, pero en realidad no es el verdadero problema. El verdadero problema es este: la Fuerza Aérea necesita un "avión cisterna interno" que ni siquiera existe en el papel y que, de todos modos, la Fuerza Aérea probablemente no podría permitirse.

Innovación a través de la adaptación

La solución no es desarrollar un nuevo avión cisterna, sino desarrollar una nueva capacidad. Para lograrlo, la Fuerza Aérea necesita pensar menos como el ultrarrico Tony Stark y más como el MacGyver con recursos limitados . La innovación a menudo evoca ideas de invención y creación, pero también surge de la adaptación. Como dijo Michèle Flournoy: "¿Qué podemos hacer en los próximos cinco años con lo que tenemos, pero usándolo de forma diferente? ... Se trata realmente de cambiar nuestra mentalidad y cómo imaginamos usar lo que tenemos".

Puede que la Fuerza Aérea no tenga suficientes aviones cisterna, pero sí tiene algo en exceso, cuyos requisitos de diseño para la Guerra de Corea son casi idénticos a los atributos requeridos para un avión cisterna táctico capaz de soportar un combate ágil: el C-130 Hércules. Si bien solo unos pocos países aliados tienen aviones cisterna, casi todos poseen C-130. Se han construido 2400 C-130 en 70 variantes , y actualmente hay más de 400 del último C-130J en servicio en 18 países.

Aunque parezca inusual reabastecer aviones de combate a reacción con aviones cisterna de hélice, en realidad es bastante común. De hecho, el Cuerpo de Marines opera una variante cisterna del C-130 , aunque se trata de sistemas de frenado no compatibles con los cazas de la Fuerza Aérea. Si bien el requisito de la pértiga aérea es una limitación de ingeniería que limita las soluciones, las características del C-130 y su amplia bodega de carga ofrecen amplias oportunidades para la innovación.

Figura 2: KC-97 de la Fuerza Aérea (izquierda) y KC-130 del Cuerpo de Marines (derecha). Aviones cisterna de hélice que reabastecen en vuelo varias generaciones de cazas a reacción estadounidenses. (Fuente: Fuerza Aérea y Armada de los EE. UU.)

Auge de la agilidad

La Fuerza Aérea debería organizar una competencia abierta para que las empresas desarrollen un sistema modular de brazo aéreo roll-on/roll-off para el C-130: Agility Boom . Esta competencia sería similar a Agility Prime, la competencia de autos voladores de la Fuerza Aérea, con una distinción. En lugar de usar la competencia para acelerar el cuerpo de conocimiento de ingeniería del mercado comercial, Agility Boom usaría la competencia para identificar y presentar rápidamente una solución innovadora. Esto no es más una demostración o creación de prototipos. Más bien, es un enfoque innovador para desarrollar una solución innovadora con un sentido de urgencia que realmente llegará al combatiente. Debería publicitarse de una manera abierta y transparente para el combatiente, el contribuyente, los aliados estadounidenses y los adversarios de Estados Unidos.

Figura 3: Elementos propuestos para el Agility Boom en un C-130. (Imagen del autor)

Para reducir la barrera de entrada y aumentar el número de participantes, la competencia debería simplificarse dividiéndola en dos problemas de ingeniería. Un elemento de la competencia consistiría en desarrollar un módulo de pluma de carga rodada, mientras que el otro elemento sería desarrollar un nuevo tanque de combustible de carga rodada. En comparación con otras tecnologías de vanguardia, ninguno de estos problemas es difícil de resolver. La esencia de la capacidad de carga rodada reside en que un avión de carga se adapta temporalmente a otros usos aprovechando su bodega de carga con palés modulares específicos para cada misión. Este enfoque se ha utilizado en el C-130 durante años y ha transformado el avión de carga en todo tipo de aplicaciones, desde una plataforma de recopilación de inteligencia hasta un cazasubmarinos.

Figura 4: Tanque Benson de 3600 galones (izquierda y centro) o dos palés de combustible de 1800 galones (derecha). Ambos aumentan el combustible máximo en un 40 %. (Fuente: Fuerza Aérea / Marina / Dominio público)

El combustible paletizado tampoco es un concepto nuevo. En los días antes de que el C-130 pudiera reabastecerse en el aire, para extender su alcance solía llevar un tanque de combustible paletizado de 3,600 galones. Existen ofertas comerciales actuales que utilizan tanques paletizados gemelos de 1,800 galones . Un tanque de combustible de este tamaño proporciona un aumento de combustible del 40 por ciento a la capacidad de un C-130 con tanque externo completamente lleno. Para ponerlo en perspectiva, este tanque por sí solo tiene suficiente combustible para extender el alcance de una formación de F-22 en 500 millas adicionales. Un C-130 completamente lleno de combustible con este tanque podría proporcionar suficiente combustible para reducir la dependencia de la flota actual de aviones cisterna y sin consumir el compartimento de carga de 40 pies como lo hace el transporte de un camión de combustible militar R-11 completo . Un C-130 en última instancia transportará menos combustible que un avión cisterna tradicional, pero también quema considerablemente menos combustible. Debido a esto, dos C-130 casi igualan la capacidad de combustible y el consumo de combustible de un KC-135, lo que refuerza la noción de logística distribuida que apoya la premisa de poder aéreo distribuido del empleo de combate ágil.

Figura 5: Los C-130 transportan menos combustible que otros aviones cisterna, pero también lo consumen a un ritmo comparativamente menor. (Imagen del autor)

As en la manga

Los pesimistas descartarán rápidamente esta idea como un sustituto invisible de los aviones cisterna, y los optimistas la verán como una panacea, pero no es ninguna de las dos cosas. Los realistas saben que se debe hacer algo, y los combatientes saben que crear múltiples opciones para quienes toman las decisiones, en última instancia, crea múltiples dilemas para el adversario.

El secretario de Defensa, Mark Esper, desea que el Departamento de Defensa sea más audaz y promueva una cultura de asumir mayores riesgos. Al mismo tiempo, los altos mandos siguen lamentando la dificultad de adquirir y escalar tecnología innovadora en el Departamento de Defensa. Sin embargo, se equivocan. En cambio, deberían preguntarse cómo escalar soluciones, no tecnología, y cómo hacerlo con urgencia. Las soluciones disruptivas y eficaces no siempre tienen que requerir diseños desde cero y tecnología de vanguardia que requieren décadas de investigación para su desarrollo. Por menos del coste de un solo caza, la Fuerza Aérea puede aumentar el alcance operativo de todos sus cazas.

El empleo ágil en combate presenta suficientes desafíos logísticos, y el combustible no tiene por qué ser uno de ellos. Agility Boom es una propuesta para abordar este problema, aunque los detalles específicos sobre competencia, limitaciones de ingeniería, problemas técnicos específicos e integración de sistemas son detalles de un futuro incierto. La Fuerza Aérea debería comprometerse primero a construir una capa de fuerza contundente creíble para respaldar la Estrategia Nacional de Defensa . De lo contrario, no importa cuán avanzada sea tecnológicamente una fuerza en teoría: la brillantez táctica sin traducción operativa es el camino más costoso hacia la atrofia estratégica. Acelerar el cambio o perder.

jueves, 16 de octubre de 2025

SPM: M113 Panzermörser alemán

Primero en la Bundeswehr: Mortero autopropulsado M113 Panzermörser de 120 mm



Mortero autopropulsado M113 Panzermörser de 120 mm, versión básica. Foto: Wikimedia Commons


Las fuerzas terrestres alemanas prestan atención al desarrollo de su armamento de morteros. En particular, se ha construido una flota de morteros autopropulsados ​​para brindar apoyo de fuego a las unidades de infantería. El mortero autopropulsado M113 Panzermörser de 120 mm, desarrollado en la década de 1980 sobre la base del chasis de orugas del vehículo blindado de transporte de personal importado del mismo nombre, sigue en servicio.

Para mejorar la movilidad

Hasta principios de los años ochenta, la Bundeswehr no contaba con morteros autopropulsados ​​en su flota. Su armamento consistía en sistemas de calibre 81 y 120 mm en versión portátil, para cuyo transporte se utilizaban los vehículos disponibles. Este armamento era utilizado desde tierra.

A principios de los años ochenta, las fuerzas terrestres se preocuparon por aumentar la movilidad y la protección de los morteros y sus dotaciones. Se encargó el desarrollo de un sistema autopropulsado en la base existente, armado con un mortero de 120 mm disponible.

M113 Panzermörser de 120 mm tras la actualización NDV 2. Foto: Wikimedia Commons

El nuevo vehículo de combate se basó en el vehículo blindado de transporte de personal sobre orugas M113, de fabricación estadounidense. El compartimento de combate se planeó para albergar un mortero finlandés Tampella de 120 mm, con sus dispositivos y sistemas correspondientes. Ambos productos clave se tomarían de unidades de combate y arsenales.

El desarrollo del nuevo modelo no llevó mucho tiempo. A mediados de la década, el mortero terminado había superado con éxito todas las pruebas necesarias y se recomendó su adopción. Poco después, se inició la producción en serie en beneficio de la Bundeswehr. El mortero autopropulsado recibió la designación oficial M113 Panzermörser 120 mm.

En serie y en servicio

El primer Panzermörser M113 de 120 mm de serie entró en servicio en las fuerzas terrestres de la Bundeswehr en 1985. Este equipo se ensambló equipando los vehículos blindados de transporte de personal (APC) existentes con los morteros disponibles. Para ello, los contratistas tuvieron que fabricar nuevas unidades y conjuntos, como el dispositivo de soporte, el almacenamiento de municiones, etc.

Vista del compartimento de combate. Foto: Ministerio de Defensa de Lituania.

La producción de nuevo equipo continuó hasta principios de los noventa. Para entonces, al menos 500 vehículos blindados de transporte de personal M113 se habían convertido en porta-morteros. Según los cálculos, esta cantidad de equipo debería haber satisfecho las necesidades de la Bundeswehr.

El equipo terminado se transfirió a unidades de mortero de las brigadas de infantería, infantería motorizada e infantería de montaña. Hasta 3 o 4 morteros se combinaron en un pelotón; varios pelotones formaban parte de una compañía. Los pelotones de mortero debían acompañar a otras formaciones de infantería y proporcionar fuego de apoyo. En primer lugar, debían apoyar a los batallones.

Los morteros M113 Panzermörser de 120 mm se utilizaron en su versión original hasta principios de la década de 2. Posteriormente, se decidió modernizarlos para mejorar sus características técnicas y operativas. En el marco del proyecto NDV 2 (Nutzungsdauerverlängerung-XNUMX), se sustituyeron el motor, la transmisión, los componentes del chasis y el equipamiento del puesto de conducción. El armamento no se vio afectado.

El proyecto NDV 2 permitió prolongar la vida útil de los morteros autopropulsados ​​varios años. Simultáneamente, se decidió desarrollar un nuevo vehículo de esta clase, un futuro sustituto de los morteros M113. Este prometedor modelo se construiría sobre el moderno chasis Wiesel 2. Además, se decidió retomar el uso generalizado de morteros transportados en vehículos.

Puestos de conducción en diferentes modificaciones. Arriba, en la versión básica; abajo, tras la actualización a NDV 2. Foto: Wikimedia Commons

El programa de actualización de la flota de equipos y reemplazo de vehículos antiguos comenzó en la década de 113. Los M35 existentes fueron gradualmente dados de baja, puestos en reserva o desguazados. Actualmente, el proceso de abandono de los vehículos blindados antiguos está prácticamente completo. Solo quedan en servicio entre 40 y 15 morteros basados ​​en el APC estadounidense. Se espera que en los próximos años la Bundeswehr también los dé de baja.

Varios vehículos blindados lograron evitar el desguace. Por ejemplo, 15 morteros autopropulsados ​​fueron transferidos al ejército lituano en la década de 2022. En noviembre de 2022, los nuevos propietarios enviaron varios de estos vehículos a Ucrania como ayuda militar.

APC con mortero


El mortero autopropulsado alemán M113 Panzermörser de 120 mm se construyó siguiendo el esquema tradicional para este tipo de equipamiento. Se basó en un vehículo blindado de transporte de personal asequible con un espacioso compartimento para tropas. Se retiraron todas las unidades innecesarias del vehículo y se organizó un compartimento de combate completo en el compartimento de tropas. Este albergaba dispositivos relacionados y un mortero de un modelo asequible.

Los morteros autopropulsados ​​de serie se crearon sobre la base de la modificación M113A3 del vehículo blindado de transporte de personal. Este vehículo contaba con un casco en forma de caja, fabricado con blindaje de aluminio, que proporcionaba protección antibalas y antifragmentación. El compartimento del motor se ubicaba en la parte delantera del casco, tras el cual se ubicaba el compartimento de control. El compartimento de combate ocupaba al menos dos tercios del volumen total del casco.

M113 Panzermörser 120 mm NDV 2 durante un entrenamiento. Foto: Ministerio de Defensa alemán.

El M113A3 estaba equipado con un motor diésel Detroit 6V53 de 210 CV y ​​una transmisión automática Allison TX-100. Durante la modernización del NDV 2, los vehículos recibieron un motor diésel MTU 6V 183TC22 de 300 CV y ​​una transmisión ZF LSG 1000. La nueva transmisión permitió retirar las palancas estándar del asiento del conductor e instalar un volante más cómodo. El chasis, en todos los casos, contaba con cinco pares de ruedas de apoyo con suspensión de barra de torsión. El proyecto NDV 2 preveía la sustitución de la cadena de orugas.

En ambas modificaciones, el M113 Panzermörser de 120 mm tenía las dimensiones de un APC básico. La longitud alcanzaba los 5,1 m, la anchura los 2,7 m y la altura las 2,6 toneladas. El peso en combate era de al menos 12,5 toneladas. La velocidad máxima en carretera superaba los 60 km/h. El vehículo podía superar obstáculos y nadar.

Se instaló una plataforma giratoria para mortero en el centro del compartimento de combate. Su diseño permitía disparar al hemisferio trasero del vehículo con puntería horizontal en un sector de 40° a derecha e izquierda del eje longitudinal. El disparo se realizaba a través de una gran escotilla en el techo con dos solapas plegables. A lo largo de los laterales había compartimentos para munición de 60 cartuchos.

Los primeros vehículos de combate estaban equipados con morteros Tampella de fabricación finlandesa. Posteriormente, se empezaron a utilizar productos similares fabricados bajo licencia por Rheinmetall. Se trataba de un mortero de avancarga de ánima lisa de 120 mm de diseño estándar. El cañón y el bípode estaban unidos al dispositivo de soporte. De ser necesario, podían desmontarse y utilizarse para disparar desde tierra. En este caso, se utilizó una placa de soporte estándar, transportada por separado fuera del casco.

Práctica de tiro. Foto: Ministerio de Defensa alemán.

El mortero podía usar cualquier mina de la OTAN de 120 mm. El alcance de tiro, dependiendo de la munición, alcanzaba los 6-6,3 km. La cadencia de fuego era de al menos 5 disparos/min. Una tripulación experimentada podía alcanzar una cadencia de 13-15 disparos/min, pero solo por un corto periodo de tiempo.

El vehículo de combate está equipado con sistemas de comunicaciones y control de tiro. La estación de radio SEM 52S se utiliza para recibir la designación del objetivo. Desde principios de los noventa, los morteros han estado equipados con terminales de control de tiro MRT 86, lo que simplificó la transmisión de datos del objetivo. Sin embargo, el mortero se apunta manualmente mediante una mira estándar y accionamientos manuales. No se han introducido sistemas modernos de control y automatización.

La tripulación del mortero autopropulsado M113 Panzermörser de 120 mm está compuesta por 5 personas. El conductor y el comandante están en el compartimento de control. El artillero y dos cargadores están en el compartimento de combate.

Para defensa propia, el vehículo blindado está equipado con una ametralladora MG3 y un conjunto de lanzagranadas de humo. Este armamento está bajo el control del comandante. Además, la tripulación cuenta con armas cortas personales.

Morteros autopropulsados ​​lituanos antes de su envío a Ucrania. Foto: Ministerio de Defensa de Lituania.

En la etapa final

La introducción y adopción del mortero autopropulsado M113 Panzermörser de 120 mm ha tenido un impacto positivo en el rendimiento general de la Bundeswehr. 500 de estos vehículos han mejorado drásticamente la movilidad y agilidad de los morteros y sus tripulaciones, y también han mejorado las capacidades de las fuerzas terrestres en el contexto del apoyo de fuego de infantería.

Sin embargo, el mortero Tampella sobre el chasis M113 no estaba exento de deficiencias y se enfrentaba a limitaciones objetivas. En términos de la totalidad de las características y capacidades, era inferior a otros equipos de su clase. Por esta razón, a principios de la década de 1920, se tomó la decisión de desarrollar un nuevo vehículo de combate y reemplazar gradualmente el modelo antiguo.

Por diversas razones, el proceso de reemplazo aún no se ha completado. La Bundeswehr todavía tiene varias docenas de antiguos M113 Panzermörser de 120 mm, y el número de nuevos Wiesel 2 con armamento similar aún no cumple con todos los requisitos. En el futuro próximo se sabrá si los viejos planes se completarán y si los viejos vehículos blindados con morteros usados ​​serán abandonados por completo.

miércoles, 17 de septiembre de 2025

Argentina: Se buscan fragatas europeas

La Armada Argentina considera fragatas europeas de reemplazo En las noticias



  HDMS Peter Willemoes (F362) clase Iver Huitfeldt (foto de la Marina Real Danesa)


Por Frederik Van Lokeren || Naval News


La Armada Argentina anunció recientemente que busca adquirir dos fragatas multipropósito para reemplazar las antiguas e inactivas ARA Hércules y ARA Heroína . Ya se han identificado varias candidatas, como la italiana clase Maestrale , la danesa clase Iver Huitfeldt y la noruega clase Fridtjof Nansen.

Las dos fragatas permitirán a la Armada Argentina recuperar las capacidades previamente perdidas. Esta adquisición es una de las tres prioridades establecidas por la Armada Argentina: la primera, la adquisición de nuevos submarinos; la segunda, la adquisición de dos fragatas multipropósito; y la tercera, la modernización de los destructores MEKO-360 restantes. Esta última clase también se conoce como clase Almirante Brown en la Armada Argentina. Esta modernización la ofrece la empresa turca de electrónica ASELSAN, basándose en el trabajo realizado en los buques turcos de la clase MEKO-200.

Argentina busca reemplazar capacidades perdidas

La Armada Argentina busca con urgencia dos fragatas multipropósito para reemplazar a las fragatas inactivas ARA Hércules y ARA Heroína . Ambas naves han permanecido inactivas durante más de una década debido a problemas mecánicos y a la imposibilidad de repararlas. En 2024, ambas naves fueron oficialmente retiradas del servicio activo, tras más de cuatro décadas de servicio en la Armada Argentina.

El ARA Hércules es un destructor de la clase Tipo 42, también conocido como clase Sheffield, que se incorporó a la Armada Argentina en 1976. Alrededor del año 2000, el buque pasó de ser un destructor a un buque de transporte multipropósito. Durante la conversión, se informó que se le retiraron los sistemas de misiles antiaéreos y antibuque para ampliar la cubierta de vuelo, el hangar y permitir el embarque de 238 infantes de marina. Para 2020, se informó que el buque estaba fuera de servicio. El destructor habría estado fuera de servicio durante más de una década debido a la pérdida de sus turbinas.

El ARA Héroina es un destructor MEKO 360, también conocido como clase Almirante Brown en la Armada Argentina. Este buque sufrió una avería en un componente vital, la rueda lenta. Este componente fue retirado en 2010 y enviado a Inglaterra para su reacondicionamiento. Sin embargo, el reacondicionamiento supuestamente enfrenta un veto británico, lo que impide a Argentina adquirirlo. La Armada Argentina aún opera tres destructores más de la clase MEKO 360. Si bien estos buques también están envejeciendo, existen planes para modernizarlos y extender su vida útil.

La Armada Argentina no especificó si desea fragatas nuevas o de segunda mano para reemplazar al ARA Hércules y al ARA Heroína . Si bien el gobierno de Javier Milei logró reducir la inflación y avanzó en el equilibrio de la economía argentina, las finanzas de la Armada Argentina hacen que la adquisición de buques de nueva construcción sea una tarea compleja.

Es probable que las restricciones presupuestarias estén impulsando a la Armada Argentina a buscar fragatas de segunda mano, preferiblemente buques recién modernizados o con una extensión de su vida útil. Estos buques permitirían a la Armada Argentina operar buques de guerra relativamente modernos con buen armamento y sensores, que seguirán siendo relevantes durante las próximas dos décadas. Dada la antigüedad de la flota de superficie argentina restante, estos dos buques multipropósito probablemente se convertirán en los buques de guerra de superficie más avanzados y relevantes de la Armada Argentina en el futuro previsible.

Se identificaron tres posibles contendientes

El 22 de julio, el Secretario de Asuntos Internacionales del Ministerio de Defensa argentino, Juan Battaleme, informó en Twitter que la Armada Argentina está en negociaciones con la Armada danesa para adquirir dos fragatas de la clase Iver Huitfeldt . Estas embarcaciones son relativamente modernas y están fuertemente armadas, con celdas de lanzamiento vertical y misiles antibuque, y están diseñadas principalmente para la defensa aérea, aunque pueden realizar múltiples misiones.

Recientemente, el Jefe de Defensa danés recomendó abandonar la actualización de mitad de vida de la clase Iver Huitfeldt basándose en el hecho del costo de la actualización mientras que la Armada danesa ya está buscando adquirir nuevas fragatas de defensa aérea. La decisión de cancelar la actualización se debió en parte también al hecho de que el buque líder, el HDMS Iver Huitfeldt , experimentó varios problemas técnicos durante su despliegue en el Mar Rojo en 2024 como parte de la Operación Prosperity Guardian. Estos problemas técnicos socavaron el rendimiento general de combate del buque mientras estaba bajo ataque aéreo por vehículos aéreos no tripulados lanzados por rebeldes hutíes en Yemen. En un punto de la batalla, los sistemas de defensa aérea tuvieron que reiniciarse, lo que provocó que la fragata estuviera fuera de acción durante 30 minutos. El incidente obligó al buque a retirarse de la Operación Prosperity Guardian dos semanas antes de lo previsto. Sin embargo, el Jefe de Defensa danés no recomendó que los buques de la clase Iver Huitfeldt fueran desguazados o vendidos, sino que se les rebajara el armamento y se les reutilizara como buques de patrulla para reemplazar a los buques de patrulla de clase Diana , más pequeños.

 
Una fragata clase Maestrale. Fotografía del Ministerio de Defensa italiano.

Una segunda posible candidata son las fragatas italianas de la clase Maestrale , según declaraciones de Juan Battaleme. Esta elección se realizó durante una discusión en Twitter sobre la probable compra de un buque de transporte anfibio, durante la cual Juan Battaleme afirmó que la Armada Argentina probablemente podría adquirir buques de la clase Maestrale como posible alternativa. No quedó claro si las negociaciones con el gobierno danés para la compra de la clase Iver Huitfeldt fracasaron o si Argentina simplemente estaba evaluando alternativas.

Lo más probable es que Argentina estudie la compra del Grecale y el Libeccio . Estos buques fueron dados de baja en 2024 y podrían volver al servicio tras una remodelación. Estos buques tienen una vida útil de más de cuatro décadas y sus sistemas de armas son de la misma categoría que los que opera actualmente la Armada Argentina.

En una entrevista reciente , el Jefe de la Armada Argentina, Almirante Carlos Allievi, declaró que el país también está estudiando la adquisición de buques noruegos , en particular los de la clase Fridtjof Nansen . Estos buques ofrecen capacidades similares a los de la clase Iver Huitfeldt , pero están menos armados, con solo dos sistemas de lanzamiento vertical Mk 41 de 8 celdas y tan solo ocho misiles antibuque. Sin embargo, esta clase está equipada con el misil de ataque naval, a diferencia de los misiles antibuque Harpoon de la clase Iver Huitfeldt. 

 
En la foto aparece el barco HNoMS Otto Sverdrup de Fridtjof Nansen. Imagen de la Marina Real Noruega.


Se prevé modernizar la clase Fridtjof Nansen para mantener su capacidad de combate. Sin embargo, al igual que la Armada danesa, la Armada noruega planea reemplazar la clase Fridtjof Nansen dentro de una década por las nuevas fragatas británicas Tipo 26, cuyas entregas comenzarán en 2030. No está claro si la clase Fridtjof Nansen tendrá una nueva función dentro de la Armada noruega o si estará disponible para la venta. En cualquier caso, parece que la compra de fragatas Tipo 26 por parte de Noruega ha convencido a Argentina para que también inicie negociaciones con Noruega para la posible adquisición de dos fragatas de la clase Fridtjof Nansen .

Conclusión

Al parecer, la Armada Argentina está decidida a adquirir dos fragatas multipropósito para recuperar la capacidad naval perdida y reemplazar los buques de guerra retirados ARA Hércules y ARA Heroína . La Armada Argentina cuenta con varias opciones, aunque probablemente debido a limitaciones presupuestarias, está buscando buques de guerra de segunda mano.

Parece que la Armada Argentina está considerando principalmente la clase Iver Huitfeldt danesa como la opción preferida. Estos buques son relativamente nuevos, con el primer buque siendo comisionado en 2012. Como tal, estos buques podrían seguir siendo combatientes de superficie relevantes hasta bien entrada la década de 2040 y ambos buques podrían servir como los principales buques de guerra argentinos en el futuro cercano si se puede llegar a un acuerdo. Dinamarca busca reemplazar la clase Iver Huitfeldt en la próxima década por fragatas más capaces, aunque hasta el momento no ha hecho ninguna declaración sobre si está dispuesta a vender la clase Iver Huitfeldt . Degradar la clase Iver Huitfeldt a buques de patrulla parece ser la opción más preferida para la Armada Danesa, aunque no está claro si Dinamarca está dispuesta a reconsiderar y modernizar la clase Iver Huitfeldt si Argentina está dispuesta a pagar por las mejoras necesarias.

Al mismo nivel, existe la posibilidad de adquirir la clase noruega Fridtjof Nansen . Al igual que Dinamarca, Noruega planea reemplazar estos buques por buques de guerra de mayor capacidad. Con la compra de la fragata británica Tipo 26, Noruega ha avanzado en el proceso de reemplazo de sus fragatas. Al igual que Dinamarca, no está claro si la Armada Noruega está dispuesta a vender fragatas de la clase Fridtjof Nansen a Argentina o a reutilizarlas para una función diferente en la Armada Noruega. De ser posible la compra, el plazo de entrega de la clase Fridtjof Nansen podría ser potencialmente más rápido que el de la clase danesa Iver Huitfeldt.


La posibilidad de la clase italiana Maestrale parece ser más bien un último recurso. Los dos buques disponibles, el " Grecale " y el " Libeccio ", ya han prestado servicio durante cuatro décadas, lo que significa que, tras un período de reacondicionamiento, su vida útil adicional será mínima y las capacidades de combate que ambos buques ofrecen no parecen ser un aumento significativo en comparación con las que la Armada Argentina ya tiene disponibles con los tres buques restantes de la clase MEKO 360/ Almirante Brown .