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jueves, 19 de marzo de 2026

Doctrina militar: Fricción como aprendizaje

Fricción como aprendizaje: el contacto deliberado como forma de conocer, desorganizar y dominar al enemigo

Por E. McLaren




En este marco, la fricción no debe entenderse en su sentido clásico y abstracto, como ese conjunto de obstáculos, accidentes y desórdenes inevitables que entorpecen toda operación militar. Aquí la palabra apunta a algo más concreto, más activo y más táctico: la búsqueda deliberada del contacto con el enemigo para obligarlo a revelarse. Se trata de una fricción provocada, elegida, administrada. No es el caos que se padece, sino la tensión que se induce. Es el encuentro de prueba, el tanteo, el probing engagement: una acción limitada, controlada, orientada no necesariamente a destruir de inmediato, sino a ver qué hace el otro cuando se lo presiona.

Bajo esta lógica, una fuerza entra en contacto no porque ignore el costo del combate, sino precisamente porque entiende que cierta dosis de combate controlado puede producir un rendimiento superior en inteligencia, iniciativa y aprendizaje. Se busca hacer reaccionar al enemigo para que muestre su esquema de defensa, su tiempo de respuesta, la disciplina de sus fuegos, la ubicación de sus reservas, la calidad de su mando, la solidez de su moral y aun su temple psicológico. Un mapa puede sugerir posiciones; la reacción bajo presión, en cambio, revela carácter, doctrina y vulnerabilidades. Por eso esta fricción buscada no es un exceso de agresividad ni una pulsión romántica por “entrar en combate”: es una herramienta para aprender bajo condiciones reales.

En las doctrinas modernas, esta forma de contacto es considerada deseable en determinados contextos y necesaria en otros. Lo es especialmente cuando el enemigo está oculto, disperso, enmascarado en el terreno o cuando emplea tácticas irregulares, emboscadas, fuegos intermitentes o estructuras descentralizadas. En esas circunstancias, la información pasiva rara vez alcanza. El adversario no se deja ver; hay que hacerlo moverse. Entonces el tanteo cobra valor. Pero incluso allí el criterio central sigue siendo el mismo: no se combate por el combate mismo. Se combate para arrancarle información al sistema enemigo, para forzarlo a cometer errores, para desgastarlo psicológicamente o para ajustar el propio dispositivo antes de empeñar el grueso de la fuerza.

Estados Unidos desarrolló esta idea con una precisión doctrinal muy característica. En el vocabulario estadounidense no se habla de manera vaga de “buscar roce”, sino de modalidades bien definidas como reconnaissance in force, reconnaissance by fire y probing attack. En todos los casos subyace la misma premisa: provocar una respuesta que permita inferir la arquitectura defensiva adversaria. La maniobra se justifica si obliga al enemigo a revelar posiciones, centros de mando, pautas de fuego o reservas. También si permite medir cómo resiste la presión, cuánto tarda en reaccionar, si conserva disciplina bajo sorpresa o si colapsa rápidamente. Ahora bien, la doctrina norteamericana es clara en un punto: este contacto debe estar acotado. No puede transformarse, por descontrol o entusiasmo, en un combate decisivo prematuro. Por eso los manuales insisten en límites claros, apoyo de fuegos, cobertura, capacidad de ruptura del contacto y control del escalamiento. La fricción táctica, para la cultura militar estadounidense, es útil solo si sigue siendo instrumental. Sirve para aprender; no para malgastar fuerza.

En el Reino Unido la lógica es parecida, aunque culturalmente se inserta en una tradición distinta: la del manoeuvrist approach y la fighting reconnaissance. Allí el contacto deliberado se concibe como una herramienta para desorganizar mentalmente al enemigo al mismo tiempo que se lo estudia. El objetivo no es solo obtener información, sino también sembrar incertidumbre, obligarlo a reaccionar bajo una presión que no termina de comprender y mantener la iniciativa en manos propias. En el pensamiento británico, el valor del tanteo reside tanto en lo que se descubre como en la confusión que se induce. Pero esa ventaja tiene una condición: el comandante debe ejercer juicio. Si el contacto empieza a generar más desorden propio que información útil, deja de ser una maniobra inteligente y se convierte en un pasivo. Por eso el enfoque británico privilegia la prudencia profesional antes que el heroísmo inútil. La patrulla avanzada, el reconocimiento cercano, el roce breve que arranca una reacción sin comprometer al cuerpo principal, responde exactamente a esta filosofía: aprender sin inmolarse, incomodar sin quedar fijado.

Israel representa probablemente la versión más intensa y más agresiva de esta concepción. En las Fuerzas de Defensa de Israel, el tanteo al enemigo bajo presión no es una técnica periférica, sino una forma casi orgánica de aprendizaje operativo. Allí existe una convicción muy arraigada: en entornos complejos, la única manera de entender realmente al adversario es obligarlo a actuar. No basta con observarlo; hay que perturbarlo. En esa cultura militar, el combate limitado puede ser una forma de hacer inteligencia en tiempo real. Durante la guerra del Líbano y en sucesivas operaciones en Gaza, las fuerzas israelíes recurrieron una y otra vez a acciones de contacto táctico para medir tiempos de reacción, detectar posiciones de lanzamiento, revelar circuitos de emboscada y estudiar la coordinación de milicias como Hezbolá o Hamás. Esa práctica combina ofensiva breve, presión psicológica, aprendizaje rápido y corrección inmediata. En el caso israelí, la fricción deliberada no solo informa: entrena. Cada encuentro real alimenta el siguiente. El campo de batalla se convierte en un aula dura, pero decisiva.

Francia, por su parte, adopta esta idea dentro de una tradición de reconnaissance offensive y de arte operacional que privilegia la fijación del enemigo y la preparación de la maniobra ulterior. El tanteo, en el enfoque francés, sirve para obligar al adversario a mostrarse, para estudiar su estructura táctica, para localizar su centro de gravedad inmediato y para allanar el movimiento posterior de fuerzas mayores. No se trata meramente de ver dónde está, sino de entender cómo está organizado y cómo puede ser descompuesto. En las campañas africanas, especialmente en el Sahel, esta lógica fue evidente: patrullas móviles y columnas ligeras buscaban contactos limitados no tanto para destruir de una vez a las agrupaciones insurgentes, sino para identificar sus rutas, sus apoyos, su volumen real, su armamento y su relación con el entorno humano. Francia suele insistir, además, en un aspecto crucial: la disciplina del fuego y el control político. El tanteo debe servir a la iniciativa estratégica, no convertirse en desgaste ciego ni en fuente de costos colaterales desproporcionados.

Lo que une a estas doctrinas no es un amor abstracto por la agresión, sino una comprensión muy precisa del valor pedagógico del contacto. El enemigo, en guerra, rara vez se deja conocer completamente antes del enfrentamiento. Puede ser detectado, estimado, modelizado, pero solo al reaccionar bajo presión revela de verdad su calidad. Por eso el contacto deliberado funciona como una escuela de mando en tiempo real. Obliga a los jefes a decidir con información incompleta, a distinguir entre un amago y una defensa real, a saber cuándo profundizar el roce y cuándo cortarlo, cuándo explotar una reacción y cuándo evitar que una sonda se convierta en una trampa. Al mismo tiempo, permite poner a prueba la cohesión de las unidades, la solidez de sus enlaces, la flexibilidad logística, la capacidad de refuerzo y la serenidad psicológica bajo incertidumbre. En otras palabras, no solo se aprende sobre el enemigo: también se aprende sobre uno mismo.

Ese valor formativo explica por qué los grandes centros de adiestramiento contemporáneos simulan permanentemente esta clase de fricción. En Fort Irwin, en Salisbury Plain, en Tze’elim o en Canjuers, las unidades no se limitan a ejecutar movimientos ideales sobre un guion fijo; se las expone a adversarios que reaccionan, engañan, se repliegan, vuelven a aparecer y fuerzan decisiones. La razón es simple: una tropa entrenada solo en condiciones limpias y previsibles desarrolla procedimientos, pero no juicio. Aprende a ejecutar, pero no necesariamente a adaptarse. En cambio, el contacto friccional enseña a leer señales débiles, a resistir la sorpresa, a no desorganizarse cuando el plan inicial empieza a fallar. Y eso, en combate real, vale más que cualquier perfección de laboratorio.

Evitar esta clase de contacto por completo tiene costos severos. Una fuerza que pretende hacer la guerra únicamente desde la distancia, mediante sensores, algoritmos o golpes puramente tecnológicos, puede conservar comodidad táctica durante un tiempo, pero corre el riesgo de volverse ciega en el momento crítico. Cuando se renuncia sistemáticamente al contacto deliberado, la iniciativa suele pasar al enemigo, que impone ritmo, espacio y ocasión. También se pierde inteligencia viva: se tienen imágenes, interceptaciones, estimaciones, pero no la prueba directa de cómo pelea el adversario cuando se lo obliga a hacerlo. La tropa, a su vez, no desarrolla temple. Puede estar muy bien equipada y muy bien instruida, pero si no ha experimentado la presión de decidir en medio del desorden, su primer encuentro serio con el caos puede fracturarla. El resultado es una fragilidad típica de las fuerzas “de laboratorio”: funcionan de maravilla en ejercicios cerrados y se descomponen ante el primer imprevisto que no estaba en el libreto.

De ahí que las doctrinas más maduras no planteen una falsa dicotomía entre prudencia y contacto. El verdadero equilibrio consiste en aceptar que el tanteo es necesario, pero solo si está subordinado a un propósito claro. Ningún probing engagement tiene sentido si no responde a una pregunta concreta. ¿Se quiere revelar una posición de fuego? ¿Medir el tiempo de reacción de una reserva? ¿Fijar una fuerza enemiga mientras otra maniobra? ¿Detectar rutas logísticas? ¿Extraer inteligencia humana a partir de capturas o reacciones? Sin ese objetivo explícito, el riesgo supera la utilidad y el tanteo degenera en aventura. En cambio, cuando el propósito es nítido, el contacto limitado puede rendir extraordinariamente.

La historia reciente ofrece ejemplos elocuentes. En el Golán, durante la guerra de Yom Kippur de 1973, la sorpresa estratégica inicial obligó a corregir a toda velocidad la imagen del campo de batalla. Allí, los sondeos de blindados, patrullas y artillería cumplieron una función vital: comprobar dónde estaban realmente las defensas, medir la fuerza de las respuestas y evitar comprometer unidades mayores sobre premisas falsas. El tanteo permitió ajustar el empleo de carros, coordinar mejor los apoyos y corregir maniobras antes de lanzarlas por completo. La enseñanza fue nítida: cuando el cuadro general es confuso, un contacto limitado y bien apoyado vale más que una maniobra ciega a gran escala.

En Malvinas, durante los movimientos británicos previos y concomitantes al desembarco en San Carlos en 1982, el contacto deliberado también jugó un papel importante. Las patrullas de reconocimiento especial, las incursiones anfibias menores y los fuegos de preparación buscaron forzar a los argentinos a revelar posiciones terrestres y defensas antiaéreas. Ese tanteo ayudó a identificar sectores relativamente más aptos para el asalto principal y a reducir incertidumbre en una operación anfibia de enorme sensibilidad. El principio es claro: antes de empeñar el grueso de una fuerza de desembarco, conviene obligar al defensor a hablar con sus fuegos. Pero Malvinas también mostró el otro lado de la cuestión: el tanteo solo es útil si está perfectamente sincronizado con apoyos navales, aéreos y con capacidad de extracción, porque cualquier roce mal medido puede escalar rápidamente en un entorno donde el margen de error es estrecho.

La guerra del Líbano de 2006 volvió a poner de relieve tanto la utilidad como el peligro del probing. Las fuerzas israelíes intentaron en múltiples ocasiones provocar fuego de Hezbolá para geolocalizar lanzadores, posiciones ocultas y redes de emboscada. En varios casos funcionó: el enemigo disparó y quedó expuesto. Pero también hubo costos importantes, porque el entorno no lineal favorecía la contraemboscada y la sorpresa. La lección fue de enorme valor doctrinal: contra un adversario que vive de esconderse y golpear desde posiciones enmascaradas, el tanteo puede ser indispensable, pero solo si se integra de inmediato con artillería, ISR, protección antitanque y cobertura aérea. El contacto, por sí solo, no alcanza; debe estar conectado con una red de respuesta que explote lo que revela.

En Mali y en el Sahel, Francia aplicó una versión particularmente instructiva de esta lógica. Allí las patrullas móviles y columnas ligeras no buscaban solo chocar con grupos yihadistas, sino fijarlos brevemente, estudiar su entidad, cortarles movilidad, obligarlos a revelar apoyos locales y obtener inteligencia humana. En conflictos asimétricos, el tanteo no sirve tanto para escoger un eje de ruptura como para fragmentar una red. Un breve contacto puede producir capturas, testimonios, rastros logísticos y datos sobre vínculos con la población. Pero precisamente por operar en entornos políticamente sensibles, este uso de la fricción exige reglas de interacción muy claras, control del fuego y movilidad superior, para que el aprendizaje táctico no derive en daño colateral estratégico.

Las operaciones israelíes en Gaza, en distintos momentos, volvieron a confirmar ese patrón en terreno urbano. Incursiones rápidas, raids limitados y presiones muy localizadas buscaron forzar movimientos enemigos, revelar túneles, posiciones de mando o emplazamientos de armas. El rendimiento táctico de estos métodos puede ser alto, porque el entorno urbano obliga al adversario a delatarse cuando siente amenazada una pieza valiosa. Pero el riesgo político y humano también se multiplica. En zonas densamente pobladas, la fricción deliberada puede producir inteligencia decisiva y, al mismo tiempo, generar costos colaterales que impacten mucho más allá del plano táctico. Eso obliga a un refinamiento extremo de las reglas de compromiso y de la coordinación entre acción militar y control político.

Si se observan estos casos en conjunto, aparecen patrones consistentes. El primero es que el contacto deliberado solo tiene sentido cuando está regido por un propósito específico y medible. El segundo es que su eficacia depende casi siempre de la existencia de apoyo inmediato: fuegos, ISR, refuerzos, evacuación, extracción. El tercero es que debe ser escalable. Una patrulla de tanteo no puede desencadenar inadvertidamente una batalla general no deseada; por eso la gradación entre patrulla, sondeo artillado, ataque local y compromiso mayor tiene que estar prevista de antemano. El cuarto patrón, quizá el más importante, es que cada fricción debe cerrar con aprendizaje. Si el contacto no se traduce en una rápida revisión, en una incorporación de inteligencia, en una corrección del plan y en un ajuste doctrinal, entonces el riesgo asumido se desperdicia. Lo que convierte al tanteo en inteligencia operativa no es solo el roce, sino la capacidad de metabolizarlo.

En definitiva, esta forma de fricción no es una exaltación del combate innecesario, sino un modo disciplinado de producir conocimiento bajo presión. El enemigo más peligroso no siempre es el más fuerte, sino el menos conocido. Y en la guerra, conocer de verdad casi nunca significa simplemente ver; significa hacer que el otro reaccione. Allí reside la lógica profunda del probing engagement. Es un contacto que busca enseñar, un roce que desgasta y revela, una presión calibrada que transforma incertidumbre en comprensión. Las doctrinas modernas no lo adoptan porque desprecien el costo humano del combate, sino porque saben que, sin esa fricción controlada, la iniciativa se pierde, la inteligencia se empobrece, el mando se infantiliza y la fuerza llega al choque decisivo sin haber aprendido antes cómo respira, cómo teme y cómo responde su enemigo.


lunes, 16 de marzo de 2026

Operación Furia Épica: La guerra aérea de la primera semana

Operación Furia Épica - Semana Uno – La Guerra Aérea

Por David Oliver - Armada International




Los F-22 de la USAF se han desplegado en la Base Aérea de Ovda, Israel. (David Oliver)

El 28 de febrero, Israel y Estados Unidos lanzaron la Operación Furia Épica, un ataque a gran escala contra territorio iraní, comenzando con el despliegue de un gran número de misiles de crucero Tomahawk desde buques de guerra de la Armada estadounidense.

Los recursos de la Fuerza Aérea estadounidense en la zona incluían F-22A Raptor desplegados en la Base Aérea de Ovda, Israel, junto con F-35A, F-15E Strike Eagle, A-10C y F-16C, apoyados por una flota de aviones cisterna, así como RC-135, E-3 y E-11A que operaban desde Jordania e Israel. Estados Unidos también desplegó un puesto de mando aéreo E-6B Mercury de la Armada estadounidense en Oriente Medio.

Más de 200 aeronaves de la Fuerza Aérea Israelí, incluyendo F-35I Adir, F-15I Ra’am y F-16I Sufa, participaron en la Operación León Rugiente.

Los ataques iniciales de aeronaves estadounidenses e israelíes tuvieron como objetivo objetivos vinculados a altos mandos políticos y militares iraníes, así como instalaciones de inteligencia, unidades de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y otras estructuras de seguridad. El 1 de marzo se confirmó la muerte del Líder Supremo de Irán, Ali Jamenei.

Sin embargo, debido a la decisión de último momento de atacar Irán, impulsada por Israel, Estados Unidos no informó a sus aliados del Golfo sobre el sobrevuelo de sus aeronaves. Esto provocó un incidente de fuego amigo el 1 de marzo, cuando tres F-15E Strike Eagle de la USAF fueron derribados sobre Baréin el 3 de marzo por un F/A-18C Hornet de la Fuerza Aérea Kuwaití. Dos pertenecían al 492.º Escuadrón de Caza con base en la RAF Lakenheath, y uno al 335.º Escuadrón de Caza con base en Seymour Johnson. Los seis tripulantes se eyectaron y resultaron ilesos.


Bombarderos B-1 de la USAF y F-15 de la Fuerza Aérea de Israel han estado atacando múltiples objetivos en Irán. (IDF/AF)

Otro F-15E Strike Eagle fue derribado el 4 de marzo sobre el suroeste de Irán. La tripulación se eyectó y fue rescatada en Jordania con heridas leves.

El 2 de marzo, Israel abrió un segundo frente atacando objetivos de Hezbolá en el Líbano después de que el grupo chií respaldado por Irán lanzara cohetes y drones contra la ciudad israelí de Haifa para vengar el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei.

Bombarderos B-2 Spirit de la USAF, que despegaron de la Base Aérea de Whiteman y estaban armados con bombas de 907 kg (2000 lb), atacaron las instalaciones de misiles balísticos reforzadas de Irán el 2 de marzo. Sin embargo, para el 4 de marzo, la USAF estaba utilizando menos armas de largo alcance y más municiones convencionales, como bombas guiadas de 500, 1000 y 2000 libras. Este cambio podría tener como objetivo aliviar la presión sobre el limitado suministro de algunos misiles de alta gama estadounidenses, aunque el CENTCOM insistió en que cuenta con suficiente munición de precisión para la misión. Al final de la primera semana, Estados Unidos había lanzado más de 2000 municiones e Israel aproximadamente 5000.

Tras rechazar inicialmente la solicitud de Estados Unidos para utilizar sus bases en operaciones ofensivas, el primer ministro británico, Sir Keir Starmer, ha autorizado ahora el uso de las bases aéreas de Fairford y Diego García para aeronaves de la USAF. Desde el inicio de la Operación Furia Épica, el U-2S Dragon Lady de la USAF ha estado operando desde la base aérea de Akrotiri.

La única respuesta del Reino Unido a los ataques contra Irán fue el despliegue de ocho Typhoons de la RAF, aviones cisterna Voyager y seis F-35B del Escuadrón 617 en la base aérea de Akrotiri, en Chipre, que fue alcanzada por un dron iraní lanzado desde Beirut. El 3 de marzo, los F-35B derribaron drones iraníes sobre Jordania. Cuatro Typhoons del Escuadrón 11 de la RAF también fueron enviados a Catar para operar con el Escuadrón 12 conjunto británico-catara.


Los F-35B del Escuadrón 617 de la RAF han sido desplegados en la base aérea de Akrotiri, en Chipre. (Crown Copyright)

La fuerza aérea iraní quedó gravemente debilitada durante la guerra de los Doce Días en junio de 2025, y en la primera semana de los ataques estadounidenses e israelíes, más de 20 de sus aeronaves fueron destruidas, principalmente en tierra. Entre los derribos se incluyen un F-4D Phantom II y un F-5F Tiger II en el Aeropuerto Internacional de Tabriz el 1 de marzo, dos Su-22M4 de la Guardia Revolucionaria Iraní (IRRG) en el Aeropuerto Internacional de Shiraz, y dos Su-24MK derribados en Qatar mientras volaban a baja altitud sobre el país el 2 de marzo. Además, dos Su-22 de la Guardia Revolucionaria Iraní (IRGC) se encontraban en el Aeropuerto Internacional de Shiraz, y el 4 de marzo, uno de los seis aviones de entrenamiento avanzado Yak-130 Mitten de la Fuerza Aérea Iraní fue derribado por un F-35I Adir de la Fuerza Aérea Israelí en Kavasan, provincia de Teherán.


Un Yak-130 Mitten iraní fue derribado por un F-35I de la Fuerza Aérea Israelí. (IRIAF)

En un ataque el 6 de marzo en el Aeropuerto Internacional Shahid Dastgheib, se destruyeron dos Su-22M4, un Il-76 y dos aviones C-130E Hércules.

La noche siguiente, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) afirmaron haber destruido 16 aviones de transporte de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), incluyendo aviones Harbin Y-12 y F-27 Friendship, en el aeropuerto de Mehrabad.

Estados Unidos anunció que se prepara para llevar a cabo operaciones militares contra Irán durante al menos 100 días, posiblemente hasta septiembre. Simultáneamente, planea destinar 50 mil millones de dólares adicionales para reabastecer su arsenal de armas contra Irán.

sábado, 14 de marzo de 2026

Operación Furia Épica: La guerra naval

Operación Furia Épica, primera semana: La Guerra Naval

Por David Oliver - Armada International





El USS Gerald R. Ford, del Grupo de Ataque de Portaaviones Doce, participa en la Operación Furia Épica. (USN)

El presidente estadounidense Trump envió su "gran y hermosa armada" a la región del Golfo para presionar a Irán a que aceptara poner fin a su programa de armas nucleares. Irán estaba dispuesto a aceptar cuando Israel inició la Operación León Rugiente, lo que obligó a Estados Unidos a ponerse al día con su Operación Furia Épica.

El portaaviones USS Abraham Lincoln se encuentra en el Mar Arábigo desde el 16 de febrero. Este portaaviones de la clase Nimitz es el buque insignia del Grupo de Ataque de Portaaviones Tres (CSG-3) de la Armada de Estados Unidos, equipado con F-35C Lightning II, F/A-18E/F Super Hornet, EA-18G Growler, E-2D Hawkeye, e incluye tres destructores de misiles guiados de la clase Arleigh Burke.

El portaaviones USS Gerald R. Ford, con el Grupo de Ataque de Portaaviones Doce (CSG-12) integrado por F/A-18E/F Super Hornet, EA-18G Growler y E-2D Hawkeye, zarpó de la bahía de Souda, en Creta, y llegó a la costa israelí el 27 de febrero. Un puesto de mando aéreo E-6B Mercury de la Armada de los Estados Unidos también fue desplegado en Oriente Medio. La aeronave actúa como centro de mando y facilita la comunicación con submarinos nucleares estratégicos.


Un puesto de mando aéreo E-6B Mercury de la Armada de los Estados Unidos ha sido desplegado en Oriente Medio. (USAF)

El 28 de febrero, Israel y Estados Unidos llevaron a cabo un ataque a gran escala contra territorio iraní. Washington lanzó decenas de misiles de crucero Tomahawk desde destructores estadounidenses.

Los ataques iniciales tuvieron como objetivo objetivos vinculados a la alta cúpula política y militar de Irán. El Líder Supremo Ali Jamenei murió cuando su complejo fue alcanzado, junto con instalaciones de inteligencia, unidades del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y otras instalaciones de seguridad.

Las fuerzas estadounidenses e israelíes atacaron buques e instalaciones navales iraníes en el Golfo Pérsico, incluyendo Bandar Abbas, en la provincia de Hormozgan, donde se encuentran el Cuartel General de la Armada de la CGRI, el Primer Distrito Naval de la Armada de la CGRI y el Cuartel General Naval Avanzado Sur de Artesh. Una corbeta de la clase Jamaran fue la primera en ser alcanzada directamente por aviones y misiles estadounidenses en Bandar Abbas, un destino que posteriormente corrió la fragata Sahand, de la clase Moudge.

El 2 de marzo, se observó una fragata de la clase Alvand en llamas en Bandar Abbas, y el CENTCOM estadounidense también confirmó la destrucción del Shahid Bagheri, un portahelicópteros y drones de la Armada de la CGRI, comisionado el 6 de febrero de 2025. Este buque de 42.000 toneladas, convertido a partir de un portacontenedores surcoreano, contaba con una pista de despegue. El IRIS Makran, el primer buque base avanzado de Irán, convertido a partir de un petrolero Aframax de construcción japonesa de 2010, también fue incendiado. Se confirmó el hundimiento del primer submarino costero de fabricación iraní, construido en el país.


El primer portaaviones de Irán, el IRINS Shahib Bagheri, fue hundido el 2 de marzo. (IRNA)


El buque nodriza de drones IRINS Makran también fue hundido el 2 de marzo. (MEHR)

La fragata Dena fue torpedeada el 4 de marzo frente a las costas de Sri Lanka por un torpedo Mk-48 ADCAP lanzado desde un submarino nuclear estadounidense. La fragata había participado en una revista naval internacional en la India en febrero. Ese mismo día, el Shahid Sayyad Shirazi, una corbeta catamarán lanzamisiles de la clase Shahid Soleimani de la Guardia Revolucionaria Islámica, fue alcanzado.


IRINS Dena

La fragata IRINS Dena fue torpedeada por un submarino de la Armada de los Estados Unidos frente a las costas de Sri Lanka el 4 de marzo. (MEHR)

Analistas de defensa creen que la mayoría de los buques destruidos durante la primera semana de la Operación Furia Épica probablemente pertenecían a la Armada de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), que mantiene una gran flota de lanchas de ataque rápido diseñadas para abrumar a fuerzas navales superiores mediante tácticas de enjambre. Estas plataformas incluyen lanchas misileras y patrulleras de alta velocidad, como las lanchas misileras Peykaap, las lanchas de ataque rápido Zolfaghar, las lanchas de alta velocidad Seraj y las patrulleras de la clase Ashura.

Seis días después del inicio de los ataques contra Irán, al menos 30 unidades navales han sido hundidas o destruidas, según el CENTCOM. Sin embargo, un número significativo de pequeñas patrulleras y lanchas de ataque de la IRGC permanecen en el lugar y, lo que es más importante, Estados Unidos no ha asegurado el Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas del mundo por donde se transporta aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial.

jueves, 26 de febrero de 2026

Israel: Eficacia y máximo éxito en la lucha contra el yihadismo

Eficacia y máximo éxito


¿Han alcanzado su punto álgido las campañas aéreas al inicio de los conflictos con Hamás y Hezbolá?

Meir Finkel || Dado Center

Introducción

En un artículo que escribí en 2008 titulado «La paradoja del poder aéreo: más preciso, menos eficaz», argumenté que, incluso con el drástico aumento de la eficacia del poder aéreo —gracias a las bombas inteligentes y a la mejora de la inteligencia aérea—, las contramedidas empleadas por el enemigo están forzando su caída. El artículo se centró entonces en la disminución de la eficacia del poder aéreo contra las fuerzas armadas estatales (el enfoque del diseño de fuerzas en aquel momento era Siria). El artículo analizó la transformación de la eficacia y la eficiencia del poder aéreo desde la Primera Guerra del Golfo (1991), pasando por la Guerra de Kosovo (1999), hasta Afganistán (2001), la Segunda Guerra del Golfo (2003) y la Segunda Guerra del Líbano (2006). El artículo argumentaba que, si bien el poder aéreo se ha vuelto más efectivo —principalmente debido al aumento en la precisión de las bombas individuales y al mayor porcentaje de bombas inteligentes utilizadas—, el enemigo ha empleado contramedidas tácticas como camuflaje, señuelos, trincheras y otras que han reducido la efectividad de las operaciones aéreas. La conclusión era que, para potenciar la efectividad del fuego, es necesario integrarlo mejor con las maniobras terrestres, lo que obligará al enemigo a exponerse y aumentará su vulnerabilidad a los ataques aéreos.

Desde la publicación del artículo, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han utilizado campañas aéreas en tres ocasiones al inicio de sus operaciones: Operación Plomo Fundido (2008-2009), Operación Pilar Defensivo (2012) y Operación Margen Protector (2014). El argumento de este artículo es que, si bien ha habido un aumento en la precisión (durante estas operaciones solo se utilizaron bombas de precisión) y un incremento en el número de objetivos identificados mediante inteligencia (como se puede observar al comparar estas operaciones), el daño sistémico a Hezbolá y Hamás (resultado de atacar sus armas, combatientes y, principalmente, comandantes clave) ha disminuido con el tiempo. El artículo sostiene que no solo ha disminuido el éxito operativo, sino que, paralelamente, a nivel estratégico, la forma en que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han aplicado el fuego durante la última década ha generado un daño estratégico desde el inicio del conflicto, un daño difícil de reparar posteriormente en la campaña.

Gráficamente, podemos ilustrar el problema de la siguiente manera: aunque las FDI creen estar en el punto A —que muestra una mejora en la cantidad y capacidad de los objetivos de ataque y una creciente efectividad estratégica—, en realidad ya se encuentran en el punto B, donde la efectividad de estas campañas ya está disminuyendo.

En palabras de Edward Luttwak, como se indica en su libro *Estrategia: La lógica de la guerra y la paz*: el patrón de emplear campañas de fuego, utilizado cuatro veces desde la Segunda Guerra del Líbano inclusive, ha superado su punto álgido de éxito.[2]

El apogeo de la efectividad táctica: el avión, el armamento y la inteligencia

Desde la invención del avión, hace 114 años, el poder aéreo se ha desarrollado rápidamente y se ha convertido en un elemento clave del poderío de todo ejército moderno. Desde la Primera Guerra Mundial, los aviones participan en diversas misiones, desde el apoyo a las fuerzas terrestres hasta los bombardeos estratégicos, y prácticamente no se puede concebir lograr la hachra'a[3] en los conflictos militares actuales sin el uso del poder aéreo.

En las últimas décadas, las fuerzas aéreas han mejorado en muchos aspectos: el alcance y la resolución de la observación aérea, la precisión de los bombardeos, el alcance operativo de las aeronaves y el armamento que transportan, la variedad de armamento, etc. Una verdadera revolución ha supuesto el creciente uso de vehículos aéreos no tripulados. Otro ámbito que se ha desarrollado recientemente son las capacidades de ataque de la Fuerza Aérea Israelí (FAI), que, según su comandante, el general de división Amir Eshel, pueden alcanzar miles de objetivos al día.[4]

Otra revolución ha sido el impresionante desarrollo de la inteligencia en las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI),[5] que se ha materializado en lo que las FDI denominan «banco de objetivos»,[6] el cual ha crecido drásticamente en los últimos años.

Sin duda, la eficacia táctica de las FDI ha mejorado notablemente gracias a la combinación de una inteligencia precisa y generalizada, y las capacidades de la FAI en cuanto a precisión, cantidad y capacidad. Si bien aún es posible mejorar, las FDI parecen ser líderes en capacidades globales y ya han alcanzado la mayor parte de la mejora en este aspecto.[7]

¿Por qué la eficacia táctica ha tenido dificultades para mantener su valor operativo contra Hamás y Hezbolá?

En los últimos años, Hamás ha experimentado una rápida evolución con la ayuda de las FDI. Las recientes operaciones en Gaza le permitieron a Hamás recuperarse de cada enfrentamiento y prepararse para el siguiente. El resultado acumulativo de las dos primeras operaciones se vio en la Operación Margen Protector, que, aunque se desarrolló en un territorio relativamente pequeño, empleó un gran número de lanzadores y cohetes, ampliamente dispersos en zonas urbanas se ha vuelto difícil suprimir el fuego de cohetes desde el aire.

Atacar a los altos mandos también se ha vuelto más complejo debido a su nivel de conocimiento y las contramedidas que han implementado. El bombardeo aéreo de túneles es limitado. El efecto combinado de todos los componentes de inteligencia de fuego durante la Operación Margen Protector demostró las limitaciones operativas para dañar significativamente a la organización militar de Hamás.

Existe una realidad similar contra Hezbolá, expresada en lo que el entonces director de la Dirección de Inteligencia Militar, Aviv Kochavi, denominó en 2011 como «una sexta parte de los fuegos»: un mayor número de lanzadores disparan e impactan territorio israelí, y se ubican y dispersan más profundamente en territorio enemigo, disparando con mayor intensidad y precisión.[8] La solución radica en ampliar la base de objetivos, como se describió anteriormente. En este contexto, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) están trabajando para ampliar su base de objetivos. A finales de 2016, las FDI afirmaron contar con unos 10 000 objetivos en el Líbano[9] y tener la capacidad de atacar miles de objetivos diariamente.[10]

El problema radica en que la proporción entre la enorme cantidad de cohetes de Hezbolá y el número de objetivos, así como el armamento y la capacidad de ataque, permitirá a Hezbolá, a pesar de todas las mejoras mencionadas (y a pesar del sistema Cúpula de Hierro), seguir lanzando una cantidad considerable de cohetes contra Israel durante un tiempo considerable en la próxima guerra.

En el plano operativo, una operación aérea a gran escala (con apoyo limitado de fuego terrestre) tendrá impactos en el enemigo, pero no logrará el éxito operativo necesario para obtener una victoria estratégica. Durante muchos días de la Operación Margen Protector, se albergó la esperanza de que la dirigencia de Hamás buscara poner fin a la guerra en términos favorables para Israel al observar la magnitud de los daños causados ​​por los ataques de las FDI contra los combatientes e infraestructura de Hamás. Sin embargo, esta esperanza resultó problemática. Cabe suponer que cuando Hamás entra en un conflicto (al igual que Hezbolá), conoce de antemano los probables daños que sufrirá debido a su experiencia previa con Israel. Estos daños se tienen en cuenta y, por lo tanto, no sorprenden ni conmocionan a la organización.[11]

Por qué la efectividad táctica crea un vacío estratégico al inicio de la campaña

Es aquí donde entra en juego el arma estratégica de las comunicaciones en tiempo real. Importantes arsenales de armas tanto en Gaza como en Líbano se encuentran en zonas urbanas y pobladas. Durante años, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han realizado grandes esfuerzos, con considerable creatividad, para reducir el número de bajas civiles durante los combates, incluidas las causadas por ataques aéreos. La experiencia ha demostrado que el éxito es limitado. El enemigo se aprovecha de las bajas civiles, incluso si la proporción de bajas civiles respecto a las bajas de combatientes enemigos es baja (en comparación con otros ejércitos extranjeros), para perjudicar políticamente a Israel. Aunque las investigaciones previas (Goldstone tras la Operación Plomo Fundido y la Comisión Independiente de Investigación de las Naciones Unidas tras la Operación Margen Protector) sean menos significativas de lo que creíamos, y la guerra en Siria y los gobiernos relativamente permisivos de Trump y Putin hayan generado apatía internacional, atacar a miles de civiles, debido a la cantidad de objetivos y a las capacidades de ataque mencionadas, colocará a Israel en una situación estratégica muy problemática tras la campaña aérea. Las FDI comprenden esta realidad y tratan de afrontarla de diversas maneras. Sin embargo, no ha admitido oficialmente su importancia y, como organización, se opone a que las campañas aéreas al inicio de las guerras sean una herramienta con cada vez más inconvenientes.

Hay quienes argumentan que todo esto podría cambiar con respecto a Hezbolá en el Líbano si Israel decide, en la próxima guerra, atacar objetivos libaneses para presionar a Hezbolá (como sugirió el Jefe del Estado Mayor Halutz durante la Segunda Guerra del Líbano y como se ha vuelto a debatir recientemente en los medios). Pero es necesario recordar que este enfoque tiene varias limitaciones políticas, ya que, a ojos del mundo, aún existe una diferencia significativa entre el Líbano, apoyado por Francia y Estados Unidos, que cuenta con numerosos inversores extranjeros, y la organización Hezbolá. También es necesario recordar que, si se implementa este enfoque para presionar al liderazgo de Hezbolá, no hay garantía de que sea efectivo, como tampoco lo será ningún enfoque de presión que no ataque directamente al enemigo.[12]

Campañas aéreas al inicio de una guerra y su punto culminante

Luttwak argumenta que “cuando la lógica paradójica de la estrategia adopta una forma dinámica, se convierte en la convergencia, incluso la inversión, de los opuestos”. Añade:

Por lo tanto, en todo el ámbito de la estrategia, una línea de acción no puede persistir indefinidamente. En cambio, tenderá a evolucionar hacia su opuesto, a menos que toda la lógica de la estrategia se vea superada por algún cambio inducido externamente en las circunstancias de los participantes. Sin tal cambio, la lógica inducirá una evolución autodestructiva, que puede llegar al extremo de una reversión total, deshaciendo la guerra y la paz, la victoria y la derrota.[13]

Como ejemplos, señala cómo un ejército victorioso avanza hacia territorio enemigo y, debido a su éxito, extiende sus líneas de suministro (mientras que para el enemigo derrotado estas líneas se acortan), se vuelve vulnerable y la población enemiga se convierte en una fuente de resistencia. Ejemplos claros de la guerra terrestre son la invasión alemana de la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial y la ofensiva china durante la Guerra de Corea, donde el ataque se agotó y alcanzó su punto culminante. Otro caso que ilustra la tendencia de superar el pico del éxito debido a la respuesta enemiga es la lucha entre las defensas antiaéreas alemanas y los bombarderos aliados durante la Segunda Guerra Mundial.

Un ejemplo más cercano a las FDI es la transformación del ejército sirio después de que comprendiera (indirectamente como resultado de observar el desarrollo global y su impacto en las FDI) la capacidad del armamento de precisión en manos israelíes. El uso de municiones de precisión en Kosovo (1999) e Irak (2003) demostró a Siria las capacidades que presumían de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y las obligó a modificar sus tácticas operativas: de atacar con blindados a contrarrestar las maniobras israelíes con proyectiles de corto alcance, combinados con defensas basadas en obstáculos, artefactos explosivos y cohetes antitanque, además del uso de camuflaje y otras contramedidas frente a las municiones de precisión israelíes.

El uso reiterado de campañas aéreas al inicio de las operaciones (2006-2014), que se perfeccionaron a nivel táctico (inteligencia, precisión y capacidad), ha perdido eficacia debido a las contramedidas enemigas mencionadas anteriormente. Tanto a nivel táctico (descentralización, uso excesivo de la fuerza —una sexta parte de un ataque— con el ocultamiento de los líderes de las organizaciones) como a nivel estratégico, los graves daños colaterales al comienzo de una operación contribuyen a que el enemigo desacredite a Israel en el ámbito internacional. La variedad de sorpresas que desarrollan nuestros rivales está diseñada para debilitar nuestra eficacia estratégica durante una operación, principalmente mediante el uso de eventos con gran número de víctimas, un tema muy sensible para la sociedad israelí. Es importante señalar que el uso de campañas de fuego es bastante popular entre la cúpula política, por diversas razones ya expuestas, y se ha convertido en una práctica habitual. Aun así, es posible que la cúpula política esté empezando a comprender lo que aquí se describe. Si las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) reconocen que la eficacia de las campañas aéreas al inicio de las operaciones está disminuyendo, esto supondrá un progreso significativo y permitirá redirigir recursos materiales y humanos al desarrollo de nuevas tácticas operativas que sorprenderán al enemigo.

Notas


[1] Brig. General (Res) Dr. Meir Finkel fue comandante anterior del Dado Center

[2] Edward Luttwak, The Logic of War and Peace, (Maarachot, 2002), 55.

[3] Un término central en el pensamiento de las FDI que puede definirse como la victoria en una guerra o el retorno de la disuasión frente al enemigo.

[4] Alon Ben David entrevistado con Amir Eshel, Independence Day interview, Channel 10, (23.4.2015)

[5] Aviv Kochavi y Eran Ortal, “The Hand of Aman – Permanent Change in a Changing Reality,” Dado Center Journal, vol. 2 (IDF: Dado Center, July 2014): 9-57.

[6] Gur Lish, “These are not the targets,” Maarachot 439, (October 2011): 56-59.

[7] Aharon Halifa, “More of the same – on the need for a perceptual leap in force design,” Bein Haktavim, Issue 9, (IDF: Dado Center, December 2016): 9-23.

[8] Ofer Shelach, “In support, in retrospect,” NRG Website. 30.12.2011

[9] Nir Dvori, “The target bank the IDF will attack in Lebanon,” Channel 2 News, 6.12.2016.

[10] Alon Ben David interview with Amir Eshel, Independence Day interview, Channel 10, (23.4.2015)

[11]  Tamir Yadi and Eran Ortal, “The Paradigm of Deterrence Cycles – Strategic Method and a Dead-end Doctrine,” Eshtonot 1 (January 2013).

[12] Un análisis en profundidad de la dificultad de imponer la voluntad del bando A al bando B utilizando el poder aéreo se puede encontrar en el libro de Robert A. Pape, Bombinb to Win, que pronto será publicado en hebreo por Maarachot.

[13] Luttwak, Strategy, 16.

Bibliografía

Ben David, Alon. Interview with Amir Eshel. Independence Day interview. Channel 10. 23.4.2015.

Dvori, Nir. “The target bank the IDF will attack in Lebanon.” Channel 2 News. 6.12.2016.

Halifa, Aharon. “More of the same – on the need for a perceptual leap in force design.” Bein Haktavim. Issue 9. IDF: Dado Center. December 2016: 9-23.

Kochavi, Aviv, and Ortal, Eran. “The Hand of Aman – Permanent Change in a Changing Reality,” Bein Haktavim. Issue 2. IDF: Dado Center. July 2014: 9-57.

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Yadi, Tamir and Ortal, Eran. “The Paradigm of Deterrence Cycles – Strategic Method and a Dead-end Doctrine.” Eshtonot 1. January 2013.

viernes, 20 de febrero de 2026

Riesgos y oportunidades de la IA en la inteligencia militar

Ex-oficial de inteligencia analiza los riesgos y las oportunidades que presentan las revoluciones en IA

"Puedes defenderte bien cientos de veces, pero solo tienen que abrirse paso una vez", señaló el exfuncionario. "Siempre es más difícil proteger que atacar".



Soldados de la UNIDAD 8200 en acción: trabajando con datos.

Por Yonah Jeremy Bob || The Jerusalem Post

"Incluso nuestra imaginación está limitada por las posibilidades actuales que enfrentamos, de modo que nos ciega ante la magnitud de los riesgos y las oportunidades que presentan la inteligencia artificial (IA) y las revoluciones cuánticas", declaró un exfuncionario de inteligencia de la Unidad 8200 de las FDI a The Jerusalem Post en una entrevista exclusiva.

En cuanto a los riesgos del desafío, Julia Kogan Ehrlich, ahora inversora ángel y asesora de startups en fase inicial, confirmó que los hackers impulsados ​​por IA se han vuelto mucho más peligrosos, pudiendo penetrar infraestructuras críticas.

Kogan Ehrlich señaló que es más probable que partes significativas de la infraestructura crítica, desde la energía hasta el agua y el transporte, utilicen "código abierto", lo que permite a los ciberatacantes de IA causar daños con mayor facilidad tanto en el mundo físico como en el digital.

Según Kogan Ehrlich, los hackers de IA pueden explorar técnicas de ingeniería social con mayor rapidez y eficiencia para personalizar sus ataques y explotar vulnerabilidades que tal vez nunca hubieran identificado en la era pre-IA.

El exfuncionario de la Unidad 8200 advirtió: "Puedes defenderte bien cientos de veces, pero ellos solo tienen que abrirse paso una vez. Siempre es más difícil proteger que atacar. Nunca es una ecuación de igualdad. Un bando siempre es más poderoso: el atacante".

Optimismo y visión de Kogan Ehrlich para la ciberseguridad

A pesar de estos desafíos, Kogan Ehrlich expresó su optimismo sobre la capacidad creativa de los funcionarios y exfuncionarios de la inteligencia cibernética israelí para "crear nuevas soluciones" que protejan al país y a sus clientes fuera de Israel. Publicidad

Respecto al uso de la IA para la seguridad, Kogan Ehrlich afirmó: "No sé cómo será. Las empresas comprenderán las necesidades de ciberseguridad, el valor de mercado en juego y luego crearán una solución".

Pero estas soluciones evolucionarán constantemente. "Mientras exista la IA, las vulnerabilidades seguirán siendo un tema en desarrollo", añadió.

Kogan Ehrlich prosiguió abordando cómo usar la IA para "crear la nueva idea de negocio".

"Estamos trabajando codo con codo con la IA", afirmó Kogan Ehrlich. "Esta es una generación intermedia. Habrá una generación posterior, diferente y nueva, que se apoyará más decididamente en la IA".

Respecto a la posible amenaza de la piratería informática cuántica (exponencialmente más rápida que las supercomputadoras, pero aún no utilizable) en los próximos años, Kogan Ehrlich reconoció los peligros, afirmando: «Nos enfrentamos a una nueva revolución. No estamos preparados. Pero aún vivimos tiempos emocionantes. Incluso nuestra imaginación es limitada, basándonos en lo que sabemos, en comparación con nuestro brillante futuro».

Servicio de Kogan Ehrlich en 8200

Kogan Ehrlich sirvió durante casi una década realizando tareas de SIGINT (inteligencia de señales) para las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).

Comenzó como oficial técnica, gestionando inteligencia y primera respuesta en situaciones operativas a lo largo de las diversas fronteras.

En algún momento, se centró más en las amenazas y la inteligencia en el frente sur, y posteriormente volvió a analizar la matriz de amenazas más amplia.

Recordando que Irán siempre fue el objetivo principal de inteligencia, afirmó que fue una experiencia que completó el ciclo al ver cómo se desenvolvió la guerra entre Israel e Irán en junio de 2025.

Durante una guerra inesperada en la década del 2000, ella y otros tuvieron que aprender rápidamente sobre los problemas en una región en la que no se habían especializado previamente.

Era una parte del mundo que a nadie le importaba mucho, pero en la Unidad 8200, si el mundo cambiaba de la noche a la mañana, la unidad y sus oficiales debían adaptarse rápidamente.

Este tipo de pensamiento ha ayudado a Kogan Ehrlich a asesorar a empresas sobre estrategias para evitar situaciones en las que sus productos o estrategias comerciales se vuelvan repentinamente obsoletos.

Tras dejar la Unidad 8200, se incorporó al sector cibernético en Verint.

Verint ha colaborado con Cloud9 para proporcionar al mercado de servicios financieros soluciones de comunicación totalmente compatibles y basadas en la nube para apoyar a los operadores tanto en el parqué como de forma remota, "proporcionando la flexibilidad necesaria a medida que la industria continúa migrando a plataformas basadas en la nube y entornos de teletrabajo". Publicidad

Tras dos años en Verint, se incorporó a Biocatch, donde se centró en problemas cibernéticos de tecnología financiera, incluyendo la lucha contra ataques complejos de fraude digital.

Durante su estancia en Biocatch, combinó su experiencia en ciberseguridad con el análisis del comportamiento para identificar las soluciones que los mercados buscarían a futuro.

La singularidad de 8200: cómo afrontar la revolución de la IA

Kogan Ehrlich afirmó que las startups trabajan duro, pero que, por lo general, los empleados "aún tienen algún tipo de cierre a la jornada laboral por la noche si no hay un problema de primer nivel". La mayoría de los problemas se pueden resolver al día siguiente.

En cambio, señaló que los oficiales de la Unidad 8200 necesitan trabajar en la base debido a la naturaleza clasificada de su trabajo.

"Incluso después de lo que podría considerarse el final del turno", explicó Kogan Ehrlich, "los oficiales a menudo permanecen en la base y continúan reflexionando y 'discutiendo estrategias creativas' para lograr los nuevos proyectos que se les han asignado y para promover algún aspecto de un proyecto que hasta ahora no se ha implementado".

Añadió que este "dedicación de tiempo ilimitado" y el "enfoque constante en el logro del objetivo nacional" no se pueden replicar por completo en el entorno corporativo o de una startup promedio.

Kogan Ehrlich señaló que posiblemente solo algunos laboratorios de investigación muy dedicados podrían acercarse a la dedicación y la disposición para pensar de forma innovadora que se da constantemente en la Unidad 8200.

Otro aspecto positivo es que para la Unidad 8200 y otros programas de inteligencia de alto nivel de las FDI, "simplemente se les asigna un gran grupo de personas". "La Unidad 8200 está reclutando a gente con excelentes calificaciones cada año como un reloj", afirmó Kogan Ehrlich.

"Compárese con el proceso de intentar atraer gente para que trabaje en el gobierno después de la universidad", sugirió Kogan Ehrlich retóricamente. "Tienen que buscar gente con talento y luego luchar por ellos ofreciendo beneficios y ventajas inusuales".

Las empresas no siempre consiguen los recursos y el personal que desean, y a menudo se esfuerzan por "robárselos" a la competencia, explicó.

Kogan Ehrlich afirmó: "Con la Unidad 8200, no es necesario hacer eso. Se puede maximizar la fuerza, con recursos ilimitados, tiempo ilimitado y capacidad para pensar y planificar. Todo lo que un comandante necesita hacer es guiar a esas grandes mentes hacia un objetivo o idea específicos".

viernes, 12 de diciembre de 2025

AWACS: Productos ruso-israelíes

E-2C Hawkeye, IAI Phalcon 707 y proyectos ruso-israelíes en el campo de los aviones AWACS

Revista Militar



El primer avión de vigilancia por radar de largo alcance de la Fuerza Aérea israelí fue el turbohélice bimotor E-2C Hawkeye producido por la empresa estadounidense Grumman. A principios de la década de 1990, las principales empresas de defensa israelíes especializadas en la fabricación de aeronaves y electrónica estaban desarrollando aviones AWACS de alto rendimiento para su propia fuerza aérea y también participaban en proyectos conjuntos ruso-israelíes con China e India.

Avión E-2C Hawkeye

Antes de hablar del servicio de Hawkeye en Israel, vale la pena discutir brevemente qué tipo de máquina es y qué capacidades tenía. A mediados de la década de 1970, los aviones AWACS E-2S comenzaron a ser reemplazados. aviación La generación anterior de radares voladores embarcados de la Armada de los EE. UU. es el E-2B. 

Avión AWACS E-2V

Externamente, el E-2C era similar a la modificación anterior. El "radar volador" actualizado basado en la cubierta se distinguía externamente por una sección frontal de la cabina más aerodinámica y se hizo ligeramente más largo (30 cm). Las diferencias internas eran mucho más significativas. El uso del nuevo radar AN/APS-120 ha ampliado las capacidades de detección de objetivos a baja altitud contra el suelo. La composición del equipo de navegación ha cambiado, su fiabilidad ha aumentado y la precisión en la determinación de las coordenadas a lo largo de la ruta de patrulla ha mejorado. La aviónica incluía una estación de reconocimiento radiotécnico, que permitía detectar aeronaves enemigas en modo pasivo, registrando el funcionamiento de los sistemas radiotécnicos (radar, radioaltímetro, equipos de comunicaciones y navegación) sin encender su propio radar.


Estaciones de trabajo del operador de radar en el avión E-2C

El avión cuenta ahora con equipo funcional para transmitir información de radar al puesto de mando del portaaviones. En este caso, la transmisión se realizó a través de un canal cerrado utilizando una antena de haz estrecho; en caso de interferencias organizadas, se previó una transición a frecuencias de reserva. Además de la nueva aviónica, el avión recibió motores Allison T56-A-425 más potentes con 4910 hp. cada uno, lo que a su vez permitió aumentar el peso de despegue.

El peso máximo de despegue del avión fue de 23556 kg. Envergadura: 24,56 m, longitud: 17,54 m. Velocidad máxima: 598 km/h. Velocidad de patrulla: 450-480 km/h. Techo: 9300 m. Alcance práctico: 2580 km. Tiempo de patrulla: hasta 4 horas. La tripulación está formada por 5 personas, incluidos 3 operadores RTK.

En 1976 se inició la producción del Hawkeye con radar AN/APS-125 (éstos fueron los que se suministraron a Israel). El avión E-2C AWACS, equipado con un radar AN/APS-125, que patrullaba a una altitud de 9000 metros, podía detectar más de 750 objetivos aéreos a una distancia de hasta 450 km y guiar a 30 cazas. Para aumentar la velocidad del procesamiento de datos, la computadora analógica fue reemplazada por una digital.

A principios de la década de 1980, el Hawkeye era un avión de combate con radar muy avanzado, equipado con equipos muy sofisticados. Aunque originalmente fueron diseñados para su uso en portaaviones, países como Israel, Egipto, Japón, Singapur y Taiwán los han operado desde aeródromos terrestres.

Israel siempre ha estado entre los importadores privilegiados de productos armamentísticos estadounidenses, lo que quedó plenamente demostrado durante la entrega de cuatro aviones E-2C Hawkeye. El acuerdo sobre la transferencia de aviones AWACS se firmó en 1978. Alcanzaron la preparación operativa en la Fuerza Aérea de Israel en 1981.



Los aviones con los números de cola: “941”, “942”, “944”, “946” – pasaron a formar parte del 192º Escuadrón, que fue asignado a la base aérea de Hatzerim, ubicada cerca de la ciudad de Beersheba.

El avión E-2C AWACS, apodado localmente Daya (Cometa), tuvo un impacto muy notable en el curso de las batallas aéreas con los cazas sirios durante la invasión israelí del Líbano en 1982. También estuvieron en el centro de los acontecimientos de la Operación Arzav-19, durante la cual la Fuerza Aérea israelí derrotó a las fuerzas sirias en el valle de Bekaa. La Defensa "Feda", coordinando acciones para ganar superioridad aérea y ataques a objetivos terrestres. El alto nivel de conocimiento de la información de los pilotos israelíes les permitió completar la mayoría de sus misiones y mantener las pérdidas al mínimo. 



Los israelíes planearon cuidadosamente sus operaciones de combate y utilizaron una formación de varios niveles de fuerzas aéreas heterogéneas. Aviones de combate y de ataque operaban sobre territorio libanés, controlados desde el E-2C. En los momentos más críticos, había dos “Cometas” en el aire, realizando ochos a una altitud de 8000 m, a 100 km de la costa. Más allá y por encima de ellos patrullaban aviones C-130 y Boeing 707 con equipos de interferencia. Aunque los aviones AWACS patrullaban a una distancia considerable de las áreas donde se desarrollaban los combates aéreos, y la probabilidad de que los cazas sirios abrieran paso hasta el E-2C se consideraba cercana a cero, cada "Kite" estaba cubierto por un vuelo de los entonces más nuevos F-15.

Tras la derrota del grupo terrestre de defensa aérea Feda en el Líbano y los resultados fallidos de las batallas aéreas para los aviones de combate sirios, la defensa aérea de Siria se fortaleció rápidamente. Simultáneamente con la entrega de los entonces modernos cazas MiG-23ML y los sistemas de misiles antiaéreos misil. A 40 kilómetros al este de Damasco y en el noreste del país se desplegaron complejos de diversos tipos y cuatro sistemas de defensa aérea S-200. A estos sistemas de largo alcance, que inicialmente sirvieron a las tripulaciones soviéticas, se asocia una leyenda según la cual un avión AWACS israelí fue derribado a una distancia de 190 km.

Esta información no confirmada ha estado circulando en varias publicaciones impresas y sitios web rusos durante más de 30 años. Es posible que el E-2S, que apareció dentro del alcance del S-200, en realidad fuera atacado con fuego. Pero, después de haber registrado el lanzamiento del misil antiaéreo mediante el sistema de radar, los pilotos del avión israelí tuvieron tiempo suficiente para descender bruscamente y abandonar la zona de destrucción, después de lo cual cesó el seguimiento y la guía del radar. En cualquier caso, se conocen los números de serie y de lado de los "Kites", y el destino de todos los E-2C israelíes se puede rastrear con fiabilidad hasta el día de hoy.

A finales de la década de 1980, se inició un programa para mejorar el rendimiento en combate de los Hawkeyes israelíes. Como parte de este programa, los aviones fueron modernizados, equipados con un sistema de reabastecimiento en vuelo del KC-130 (anteriormente en la Marina de los EE. UU.), nuevos equipos de comunicaciones y guerra electrónica.

El E-2C continuó siendo utilizado activamente por la Fuerza Aérea Israelí hasta 1994, después de lo cual fue retirado a la reserva, con vuelos ocasionales.

A principios del siglo XXI, los estadounidenses aprobaron la venta de E-21C israelíes a México. Posteriormente, tres aeronaves con números de cola "2", "941" y "942" fueron revisadas en las instalaciones de Israel Aircraft Industries, tras lo cual entraron en servicio en la Aviación Naval Mexicana en 946. 


Avión mexicano E-2C AWACS

El avión con el número "944" pasó a ser una exhibición en el Museo de la Fuerza Aérea de Israel en la Base Aérea de Hatzerim. 


Aviones E-2C AWACS en el Museo de la Fuerza Aérea de Israel en Hatzerim

En México se planea utilizar antiguos E-2C israelíes para detectar el narcotráfico en el Golfo de México. La aeronave AWACS, junto con los turbohélices de patrullaje CASA C-212PM, volaron desde la pista de la Base Aérea Naval Las Bajadas.


Imagen satelital de Google Earth del avión E-2C desmantelado en la Base Aérea Las Bajadas

Sin embargo, el servicio de los Hawkeyes en México duró poco. Debido a numerosos fallos en los equipos provocados por un mantenimiento deficiente y un alto nivel de desgaste, los aviones fueron dados de baja en 2010 y luego desguazados en 2013.


Avión AWACS IAI Phalcon 707

A finales de los años 1980, el potencial científico y tecnológico de Israel alcanzó tal nivel que fue posible crear de forma independiente aviones de vigilancia por radar y en 1993, en el Salón Aeronáutico de París, se presentó públicamente un avión con el sistema radiotécnico Phalcon en la plataforma de un Boeing 707-320B reconvertido. 



Este avión AWACS israelí tiene un rendimiento similar al del E-3 Sentry estadounidense, también basado en el Boeing 707. Con un peso máximo de despegue de 160 kg y 800 litros de combustible a bordo, puede patrullar durante 90 horas. Su alcance táctico es de 800 km. Velocidad máxima 10 km/h, velocidad de patrulla – 1200 km/h. Altitud de patrulla: 853 m.

La base del RTK, creado por Israel Aerospace Industries y su filial Elta Electronics Industries, fue el radar de pulso Doppler EL/M-2075 con escaneo de haz electrónico. En el segundo avión con aviónica mejorada, los elementos del radar AFAR, compuestos por 768 elementos agrupados en bloques cónicos, se colocaron en paneles planos a lo largo de los lados en la parte delantera del fuselaje y en el cono frontal.



El radar EL/M-2075, que opera en el rango de frecuencia de 1215 a 1400 MHz, es capaz de detectar grandes objetivos aéreos a gran altitud a una distancia de hasta 500 km. Un objetivo con un RCS correspondiente al caza MiG-21, volando a una altitud de 5000 metros, puede ser detectado a una distancia de 350 km. Los misiles de crucero se detectan contra el fondo de la Tierra a una distancia de 220 km con una precisión de determinación de coordenadas de 300 metros. Se pueden rastrear 100 objetivos simultáneamente. Los folletos promocionales presentados en el salón aéreo de 1993 decían que el radar era capaz de realizar un escaneo azimutal de 4 ​​grados. Sin embargo, en la práctica la visualización de la situación del aire y de la superficie suele realizarse en sectores asignados por el operador. Combinando el escaneo electrónico del haz y computadoras de alto rendimiento, fue posible actualizar la información del radar cada XNUMX segundos.

Además del radar AFAR, la versión final del avión IAI Phalcon 707 recibió estaciones de reconocimiento electrónico e interceptación de radio EL/L-8312 y EL/K-7031 y un conjunto de modernos equipos de comunicaciones que permiten registrar la radiación de los radares terrestres, marítimos y aéreos que operan en el rango de frecuencia de 70 - 18000 MHz, y determinar sus coordenadas con alta precisión a una distancia de hasta 450 km. La estación EL/K-7031 proporciona radiogoniometría e interceptación de mensajes transmitidos desde transmisores de radio que operan en el rango de 3 a 3 MHz. El avión cuenta con 000 estaciones de trabajo automatizadas, una cocina y áreas de descanso para la tripulación. El tamaño máximo de la tripulación es de 11 personas, incluidos 17 tripulantes de vuelo.

En 1995, Israel y Chile firmaron un contrato de 450 millones de dólares para la entrega de un avión IAI Phalcon 707. A diferencia del primer prototipo, probado en Israel, el avión chileno está equipado con una gama más amplia de aviónica y un sistema de reabastecimiento en vuelo.


Avión AWACS IAI Phalcon 707 de la Fuerza Aérea de Chile

En la Fuerza Aérea de Chile, el IAI Phalcon 707 fue designado EB-707 Cóndor. Su base permanente pasó a ser el aeródromo de doble uso Nuevo Pudael, cercano a Santiago. Aquí también se encuentran estacionados de forma permanente los aviones cisterna KC-135, los aviones de transporte de pasajeros Boeing 767 y Boeing 737, los aviones de transporte militar C-130N y, más recientemente, los aviones AWACS E-3D Sentry.


Imagen satelital de Google Earth: Aviones chilenos AWACS E-3D y EB-707 y un avión cisterna KC-135 en la Base Aérea Nuevo Pudael

El Cóndor chileno voló regularmente hasta 2003, año en el que cesó su uso activo y la aeronave quedó "en mantenimiento". En 2013 se puso en servicio, pero no voló con frecuencia. En 2021, Chile adquirió tres aviones AWACS E-3D Sentry (Sentry AEW.1) usados del Reino Unido, tras lo cual se conoció que la Fuerza Aérea de Chile tenía la intención de dar de baja el EB-707 Condor.


Proyectos de exportación de aviones AWACS ruso-israelíes

En la década de 1990, tras el inicio de los suministro a gran escala de cazas y sistemas de defensa aérea rusos, a China se le ofreció el avión A-50E AWACS con un complejo radiotécnico simplificado y sin equipos de comunicaciones cerrados. Sin embargo, después de estudiar las características del RTK del avión A-50E, los especialistas chinos lo rechazaron. Tras las negociaciones, las partes decidieron crear un “piquete de radar volador” basado en el avión Il-76, equipado con modernos equipos radiotécnicos y de comunicaciones occidentales.

En 1997, se creó un consorcio chino-ruso-israelí para construir cuatro aviones de alerta temprana y control aerotransportados para la Fuerza Aérea del EPL. Los contratistas fueron la empresa israelí Elta y la rusa TANTK im. G. M. Berieva. La parte rusa estaba obligada a preparar para la conversión un A-50 de serie del Ministerio de Defensa ruso, y los israelíes debían instalar en él el radar EL/M-2050 Phalcon. En fuentes nacionales, el Il-76 con equipo israelí se denomina A-50I.

A diferencia del RTK del avión soviético A-50, el radar de pulso Doppler israelí EL/M-205 Phalcon, desarrollado para el A-50I chino, tenía una antena no giratoria en forma de hongo con tres AESA formando un triángulo. Un AFAR consta de aproximadamente 800 módulos de transmisión y recepción activos que realizan un escaneo de haz electrónico en dos planos. Tres AESA con un campo de visión de 120° cada uno proporcionan visibilidad panorámica sin rotación mecánica del carenado. Según los expertos israelíes, este diseño simplifica significativamente el diseño del carenado de la antena y reduce el peso.

Según los materiales publicitarios proporcionados por Elta, la frecuencia portadora relativamente baja del radar decímetro (1,2-1,4 GHz), en combinación con herramientas informáticas de alto rendimiento y dispositivos especiales de supresión de ruido, hizo posible detectar aeronaves "difíciles" a baja altitud. objetivos, como misiles de crucero y aviones desarrollados con tecnología de firma de radar baja.

Además, el avión AWACS chino debía llevar un moderno equipo de reconocimiento electrónico que le permitiría espiar las comunicaciones de radio enemigas y monitorear los radares terrestres y navales en la zona de combate. El coste de un avión con equipo de radar israelí fue de 250 millones de dólares.

La implementación práctica del proyecto A-50I comenzó en 1999, cuando el A-50 con el número de cola "44", tomado de la Fuerza Aérea Rusa, después de desmantelar el estándar RTK, voló a Israel para la instalación de un radar, equipo radiotécnico y de comunicaciones. 


La entrega del avión terminado al cliente estaba prevista para el segundo semestre del año 2000. Pero en el verano de 2000, cuando el complejo ya estaba en un alto grado de preparación técnica, la parte israelí anunció su retirada del programa. Esto ocurrió debido a la fuerte presión de Estados Unidos.

La decisión de rescindir el contrato no sólo provocó pérdidas financieras, sino que también tuvo un impacto negativo en la reputación de Israel como proveedor confiable de armas. Al mismo tiempo, los estadounidenses lograron ralentizar sólo ligeramente la implementación del programa de aviones AWACS chinos, pero no lo interrumpieron por completo.

El avión, preparado para la instalación de equipos israelíes, fue devuelto a la República Popular China, después de lo cual el liderazgo chino decidió equipar los vehículos de transporte Il-76TD comprados en Rusia con un complejo radiotécnico desarrollado a nivel nacional. 



Existe una opinión no oficial de que sí se produjo un acuerdo secreto entre Israel y China y que los especialistas chinos recibieron documentación para el radar EL/M-205 Phalcon. Una confirmación indirecta de ello es el hecho de que el equipamiento del avión AWACS, designado KJ-2000 (“Kun Jing” – “Ojo Celestial”), en muchos aspectos repetía el complejo israelí. Tal como estaba previsto desde el principio, el avión estaba equipado con un radar AESA en un carenado fijo en forma de disco.

Los aviones KJ-2000 han sido utilizados intensivamente por la PLAAF durante más de 20 años, participando en numerosos ejercicios y realizando patrullas en el mar y en zonas fronterizas. Para mejorar el rendimiento del RTK, se modernizaron tres aviones de este tipo. La carrera operativa del KJ-2000 está actualmente llegando a su fin y está siendo dado de baja. 



Imagen satelital de Google Earth: Avión AWACS KJ-2000 en el centro del complejo conmemorativo en el aeródromo de la fábrica de Xi'an Aircraft Manufacturing Corporation

El complejo radiotécnico fue desmantelado de un avión y se utiliza como avión de transporte. Otro KJ-2000 ha sido instalado como monumento en el complejo conmemorativo del aeródromo de la fábrica de Xi'an Aircraft Manufacturing Corporation.

Posteriormente, Elta utilizó los desarrollos obtenidos bajo el contrato chino, cerrando en 2004 un acuerdo con la India para el suministro de tres aviones A-50EI. El valor total del acuerdo fue de 1,1 millones de dólares, de los cuales aproximadamente dos tercios del costo correspondieron a equipos israelíes. El Il-2MD con motores PS-3A-50 se utilizó como plataforma para el A-76EI. Inicialmente, la parte rusa se negó a suministrar aviones Il-90MD preparados para la instalación de un complejo radiotécnico sin el radar Shmel. Pero después de que India amenazara con comprar aviones Boeing 76 o Airbus A76, Rusia hizo concesiones.


Avión AWACS A-50EI de la Fuerza Aérea India

La base del RTK del avión AWACS indio era el radar EL/W-2090. A diferencia del IAI Phalcon 707 israelí-chileno, las antenas de radar del A-50EI están alojadas en un carenado en forma de disco no giratorio con un diámetro de 12 metros. Los conjuntos de antenas planas con barrido de haz electrónico, de 8,87 m de largo y 1,73 m de alto, están dispuestos en forma de triángulo isósceles. Un AFAR consta de 864 módulos de transmisión y recepción activos que realizan un escaneo de haz electrónico en dos planos. Tres AESA con un campo de visión de 120 grados cada uno proporcionan visibilidad panorámica sin rotación mecánica del carenado. Según los expertos israelíes, este diseño simplifica significativamente el diseño del carenado de la antena y reduce el peso.

El rango de frecuencia del radar EL/M-2090, que opera en el rango de 1280-1400 MHz, está dividido en 22 frecuencias operativas. El alcance máximo de detección de objetivos aéreos a altitudes medias es de 450 km. En la parte superior del carenado del radar del avión A-50EI se dibuja un triángulo, correspondiente a la ubicación de los paneles planos AFAR.



En A-50EI, se instala una estación de reconocimiento electrónico, que tiene capacidades avanzadas en comparación con equipos de propósito similar en un avión IAI Phalcon 707. El equipo del RTK de la máquina india es capaz de detectar, reconocer y determinar las coordenadas de las estaciones de radar y guía del sistema de misiles de defensa aérea a una distancia de hasta 500 km en el rango de frecuencia 0,5-40 GHz. La dirección a la fuente de radiación se calcula mediante el método interferométrico utilizando cuatro antenas ubicadas en las puntas de las alas, en las partes de la nariz y la cola de la aeronave. Los datos obtenidos se correlacionan con la información del radar, lo que aumenta la fiabilidad y la probabilidad de reconocimiento del objeto. La clasificación de las señales recibidas por frecuencia, coordenadas y tipo de medios se realiza automáticamente. La base de datos para el reconocimiento automático almacena características de hasta 500 de fuentes de radiación de radar. El operador de la estación de inteligencia electrónica identifica la más relevante de las señales recibidas.

El avión AWACS indio A-50EI se ha convertido en un proyecto verdaderamente internacional, junto a los israelíes Elta y TANTK im. Director General. Beriev contó con el apoyo de la empresa europea Thales en la creación del complejo radiotécnico, que suministró el equipamiento para el sistema “amigo o enemigo”. La identificación de la identidad de los objetivos detectados por el radar se logra mediante el envío de una señal de solicitud codificada y el análisis de la señal de respuesta. En caso de que un objeto sea identificado como “propio”, la identificación individual se realiza determinando el número de cola de la aeronave o del barco.

El avión A-50EI es aproximadamente igual al KJ-2000 chino en términos de características de radar, pero tiene equipos de transmisión de datos más avanzados y es superior en términos de sus capacidades para realizar reconocimiento electrónico. Hace unos 10 años, el gobierno indio consideró la posibilidad de adquirir tres aviones AWACS más con un complejo radiotécnico mejorado, construidos sobre la base del Il-76MD. Sin embargo, no se asignaron fondos para esto.

Los aviones indios A-50EI están estacionados permanentemente en la base aérea de Palam, a 150 kilómetros al sur de Delhi.


Imagen satelital de Google Earth: avión indio A-50EI AWACS en la base aérea de Palam

En la base aérea, donde también tienen su base el avión de transporte militar Il-76MD y el avión cisterna Il-78MKI, se han construido hangares de gran tamaño para reparaciones y mantenimiento rutinarios, hay una pista permanente de 3300 m de longitud y amplias zonas de aparcamiento.

El A-50EI indio desempeña un papel importante en la detección temprana oportuna de objetivos aéreos y marítimos, aumentando el conocimiento de la información de los pilotos de aviones de combate y las tripulaciones de defensa aérea terrestres. Los aviones AWACS participan regularmente en importantes ejercicios de aviación y flota. Durante la escalada de la situación en la frontera entre India y Pakistán, los A-50EI, bajo la cobertura de los cazas Su-30MKI, patrullaron repetidamente las zonas fronterizas.

jueves, 20 de noviembre de 2025

F-35 Lightning II: Arabia Saudita quiere las capacidades que demostró Israel

Arabia Saudí quiere los F-35 estadounidenses. El éxito de Israel con ellos lo demuestra.

Dov Lieber || The Wall Street Journal



Un F-35 de la Fuerza Aérea Israelí. © jack guez/Agence France-Presse/Getty Images

TEL AVIV—Israel ha dominado los campos de batalla de Oriente Medio durante los últimos dos años, principalmente desde el aire. Todavía no ha perdido ni un solo avión. Una de las principales razones es el F-35.

Ahora, la promesa del gobierno de Trump de vender el avión estadounidense más avanzado a Arabia Saudí amenaza con socavar un pilar de la indiscutible ventaja militar de Israel sobre sus vecinos.

La preocupación inmediata en Israel no radica tanto en el posible uso que Arabia Saudí le dé al avión. A los funcionarios israelíes les preocupa que la venta de aviones al reino abra la puerta a otros países, como Turquía, que han manifestado claramente su interés por este avión furtivo y con gran capacidad de conectividad. Dichas ventas erosionarían la ventaja de Israel y pondrían a sus propios F-35 en mayor riesgo en un momento en que el equilibrio de poder regional se define en gran medida desde el aire.

“Nuestra fuerza aérea es nuestra póliza de seguro. Es nuestro brazo de largo alcance, pero también nuestra respuesta más rápida y eficaz ante la mayoría de las situaciones”, afirmó Eyal Hulata, exjefe del Consejo de Seguridad Nacional de Israel y actual investigador de la Fundación para la Defensa de las Democracias.

Líderes tecnológicos como Elon Musk y otros han criticado el F-35 por su elevado coste, de unos 100 millones de dólares por avión, su complejidad y sus largos periodos de inactividad, pero Israel ha sido uno de los primeros y más frecuentes usuarios del avión, empleándolo con regularidad en escenarios que van desde el Líbano hasta Yemen e Irán.


El presidente Trump con el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammed bin Salman, en la Casa Blanca el martes. © Win McNamee/Getty Images

Los aviones son extremadamente sigilosos y pueden transportar grandes cargas útiles a más de 2.100 kilómetros de distancia. Igualmente importantes son los sensores y el radar a bordo, que proporcionan a los pilotos una amplia visión del campo de batalla, así como las capacidades de conexión en red que permiten a los pilotos integrarse entre sí e incluso controlar escuadrones de drones de acompañamiento.

El avión que EE. UU. vendió a Israel... ¡y del que luego se arrepintió!

Israel utilizó los F-35 con gran eficacia en su guerra de 12 días contra Irán en junio. Las capacidades de los cazas furtivos y sus avanzados sistemas de radar y puntería permitieron a Israel castigar duramente las defensas aéreas iraníes al inicio de la guerra, otorgándole la superioridad aérea en el espacio aéreo iraní.

«Si se considera toda la operación, sin bajas humanas y con la pérdida únicamente de algunas plataformas no tripuladas, se trata de un logro enorme», afirmó Assaf Orion, investigador del Instituto de Washington, quien dirigió la estrategia de las Fuerzas de Defensa de Israel entre 2010 y 2015. «Esto demuestra el nivel de fuerza aérea que se puede desarrollar en torno al F-35».

Israel firmó un acuerdo en junio de 2024 para adquirir otros 25 F-35, lo que elevará su flota total a 75.

Los saudíes cuentan con su propia flota de cazas avanzados, incluyendo variantes del F-15, el Eurofighter Typhoon y el Tornado británico. Si bien algunos de estos cazas pueden transportar una carga útil mayor que un F-35, estos aviones de guerra de cuarta generación carecen de la capacidad furtiva y otras capacidades técnicas de aeronaves de quinta generación como el F-35.

Un temor entre los israelíes es que, si los saudíes obtienen F-35, podrán detectar los F-35 israelíes, afirmó Yaakov Amidror, exasesor de seguridad nacional israelí y actual investigador del Instituto Judío para la Seguridad Nacional de Estados Unidos, con sede en Washington.

«El hecho de que Israel fuera el único país con F-35 en la región era muy importante», declaró Amidror. «Nos brindaba oportunidades que nos permitían realizar operaciones sin ser descubiertos y nos daba una ventaja en las operaciones defensivas».

Israel también ha mejorado los F-35, incorporando sus propias mejoras y capacidades, y aprendiendo de su uso en combate, lecciones que ha compartido con Estados Unidos. Amidror afirma que el país querría tener voz y voto en si dichas mejoras se comparten con otros compradores de la región.

Los gobiernos árabes quedaron atónitos ante el alcance y la precisión de las operaciones militares israelíes durante los últimos dos años y han expresado su preocupación por el desequilibrio, señalando específicamente su falta de F-35.

Los servicios de inteligencia israelíes también han contribuido significativamente a la superioridad militar del país. Proporcionaron extensas listas de objetivos en tiempo real en Teherán y suministraron a la milicia libanesa Hezbolá buscapersonas manipulados que luego detonaron remotamente.

Pero el estamento de seguridad israelí está preocupado porque su ventaja podría verse mermada ante el aumento de tropas en países como Egipto y Turquía.

“Israel lucha por mantener su superioridad militar cualitativa también porque nos encontramos en una creciente desventaja cuantitativa”, declaró Hulata. “El aumento de tropas en países como Egipto y Turquía es enorme, y si bien actualmente mantenemos la paz con ambos, también existe una creciente tensión, e Israel debe prepararse para cualquier eventualidad”.


A los israelíes les preocupa que, si bien Riad no es actualmente un adversario, esto podría cambiar. Ambos países se encuentran a pocos minutos de distancia si los aviones saudíes se basan cerca de la ciudad israelí de Eilat, una ciudad portuaria en el Mar Rojo.



Orion señala que Irán aún cuenta con F-14 estadounidenses. “Los sistemas de armas sobreviven a los regímenes”, afirmó.

A pesar de las preocupaciones, ex altos funcionarios israelíes y estadounidenses declararon que Israel mantendrá su superioridad militar siempre que ambos países acuerden nuevos niveles de cooperación y la adquisición de nuevas tecnologías para compensar cualquier desventaja perdida.

Además, Arabia Saudita podría tardar mucho en tomar posesión de los aviones, y el proceso podría estancarse en el Congreso o verse frustrado por otros acontecimientos. Trump acordó en 2020 vender F-35 a los Emiratos Árabes Unidos, pero el acuerdo finalmente fracasó.

Daniel Shapiro afirmó estar al tanto de las conversaciones entre Washington y los Emiratos Árabes Unidos sobre el avión, ya que se desempeñó como subsecretario adjunto de Defensa para Oriente Medio durante la administración Biden. Indicó que Israel y Estados Unidos habían acordado cómo mantener la superioridad militar cualitativa de Israel.

«Hay todo tipo de detalles sobre las capacidades, su ubicación, las condiciones de uso y, por supuesto, qué capacidades israelíes pueden contrarrestar cualquier tipo de amenaza que pueda surgir», declaró Shapiro, quien también fue embajador de Estados Unidos en Israel durante la administración Obama.

Señaló que la venta de los F-35 deberá ser aprobada por el Congreso, que escuchará las preocupaciones de Israel, y que el gobierno estadounidense está obligado por ley a preservar la ventaja militar de Israel en la región.

Una mejora que Israel podría buscar sería el acceso a tecnología y armamento que Estados Unidos solo pone a disposición de los Cinco Ojos, la alianza de intercambio de inteligencia entre Estados Unidos, Australia, Canadá, Nueva Zelanda y el Reino Unido, afirmó Avner Golov, exdirector sénior del Consejo de Seguridad Nacional de Israel y actual vicepresidente de MIND Israel, una organización sin fines de lucro con sede en Tel Aviv dedicada a la seguridad.

Añadió que esto allanaría el camino para proyectos conjuntos entre Estados Unidos e Israel en campos como la inteligencia artificial, la computación cuántica, la energía y los semiconductores.

Estados Unidos e Israel también podrían intentar utilizar la venta para alentar a Arabia Saudita a normalizar sus relaciones con Israel. Esto reduciría la posibilidad de un enfrentamiento y cambiaría fundamentalmente los riesgos geopolíticos en la región.

«Lo que cambia el equilibrio de poder en Oriente Medio es la normalización de las relaciones entre Israel y Arabia Saudí», afirmó Hulata. «Para lograrlo, hay varias cosas que se le deben exigir a Israel. Una de ellas es la aprobación de armamento avanzado».

Escriba a Dov Lieber a dov.lieber@wsj.com