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sábado, 16 de julio de 2022

SGM: El misterio del U-3523 y Hitler en Argentina

El misterio del submarino U-3523: la huida de Hitler a la Argentina, los archivos secretos de la CIA y una extraña foto

Una de las versiones más difundidas sobre el supuesto escape del criminal nazi sostenía que llegó a bordo de la nave más sofisticada de la marina alemana, capaz de atravesar el Atlántico sin necesidad de emerger. Aunque nunca la aceptó oficialmente, la inteligencia norteamericana no descartó esa posibilidad y hay documentos que prueban la búsqueda del Führer en el país sudamericano. Qué fue del submarino y dónde se la halló 73 años después

Por Daniel Cecchini || Infobae



La versión aseguraba que el Führer no se suicidó en el búnker el 30 de abril de 1945 sino que, acompañado por Eva Braun y unos pocos colaboradores, abordó un avión pequeño que lo llevó a un puerto donde lo esperaba desde hacía días un submarino que navegó hasta una costa del sur de la Argentina

Debieron pasar 73 años para que se derrumbara –o, para decirlo mejor, se hundiera definitivamente– una de las teorías más difundidas sobre la supuesta huida de Adolf Hitler a Sudamérica luego de la derrota del Tercer Reich.

La versión aseguraba que el Führer no se suicidó en el búnker el 30 de abril de 1945 sino que, acompañado por Eva Braun y unos pocos colaboradores, abordó un avión pequeño que lo llevó a un puerto donde lo esperaba desde hacía días un submarino que navegó hasta una costa del sur de la Argentina. Allí, siempre según ese relato, ya había un operativo montado que esperó su desembarco y lo escondió en un sitio seguro.

La historia se sostuvo durante todos esos años porque el submarino en cuestión, el U-3523, desapareció sin dejar rastros. Se decía que, para borrar toda huella de ese escape, fue hundido por su propia tripulación en alta mar, después de dejar a Hitler en tierra firme.

Tampoco sonaba descabellada porque otros dos submarinos alemanes, el U-530 y el U-977, se rindieron en Mar del Plata bastante después de la caída del Tercer Reich, en julio y agosto de 1945. Si dos habían llegado hasta las costas argentinas, bien podría haberlo hecho un tercero.

Un modelo de submarino similar al que siempre se dijo que había llevado a Hitler a la Argentina y que fue hallado en Dinamarca

Hubo que esperar hasta el 13 de abril de 2018 para descubrir la verdad sobre el final del U-3527 y, con ella, de esa supuesta huida de Hitler cruzando el Atlántico. Ese día el Museo de Guerra de Dinamarca, ubicado en Copenhague, anunció que había hallado el famoso submarino nazi en las aguas territoriales de ese país, hundido a 123 metros de profundidad.

“El museo localizó los restos del submarino alemán U-3523, que fue hundido en el estrecho de Skagerrak por la aeronave B24 Liberator el 6 de mayo de 1945″, informó el Museo en un comunicado.

Y se refirió específicamente a la versión: “Debido a su capacidad de permanecer sumergido durante un tiempo prolongado, el U-3523 alimentó los rumores de que había sido el medio de transporte de la élite nazi para escapar hacia Sudamérica”.

Buscando a Hitler

La versión oficial sobre la suerte corrida por Hitler al final de la Segunda Guerra es que, el 30 de abril de 1945, Hitler ordenó a sus ayudantes traer varios bidones de gasolina en la salida exterior del búnker para deshacerse de su cuerpo y del de su esposa, Eva Braun. Luego de eso, el matrimonio se encerró en una habitación durante 15 minutos y para cuando entraron en la sala, Hitler tenía un disparo de bala en la cabeza y Braun yacía tumbada por el efecto del cianuro. Sus cadáveres fueron quemados, como había ordenado el Führer derrotado.

Hitler y Eva Braun en la intimidad (Getty)

Los aliados dieron públicamente por cierta esa historia –reconstruida a partir de los testimonios de colaboradores del bunker-, pero lo cierto es que dudaron en secreto de su veracidad. Podía ser una maniobra de distracción para facilitar la huida de Hitler y evitar que se lo siguiera buscando.

Hay pruebas concretas de que la inteligencia norteamericana intentó rastrearlo en la Argentina.

En julio de 1945, un cable secreto de la Embajada norteamericana en Buenos Aires informó a Washington: “Llegada de submarinos alemanes a las costas de Argentina. Circulan varios rumores en Buenos Aires referidos a la llegada del submarino U-530 antes de su rendición. Una fuente de credibilidad desconocida asegura que el 28 de junio un submarino emergió en Puerto San Julián, territorio de la provincia de Santa Cruz, del que descendieron dos personas sin identificar, uno sería un alto oficial y la otra una muy importante persona”.

Hermann Fegelein, cuñado de Hitler, y su esposa Margarete "Gretl" Braun, hermana de la amante del Führer (Interfoto)

Los norteamericanos no descartaron que el submarino visto en Puerto San Julián fuera en realidad el U-3523 y no el U-530. En cuanto a las dos personas mencionadas, se pensó que podían ser Hitler –el civil– y su cuñado Hermann Fegelein, quien supuestamente había sido ejecutado por orden del propio Führer el 29 de abril anterior en el bunker.

Informes y especulaciones

Un informe, en este caso del FBI, fechado el 21 de septiembre de 1954 detallaba las declaraciones de testigos que aseguraban que Hitler había llegado a la Argentina dos semanas y media después de la caída de Berlín a bordo de un submarino. También indica un supuesto destino en tierra: “Según un plan preestablecido con seis altos funcionarios argentinos, al amanecer se cargaron todas las provisiones y partieron hacia las estribaciones de los Andes meridionales”, dice el archivo desclasificado.

Uno de los archivos secretos de la CIA

No son pocos los documentos de la inteligencia estadounidense desclasificados que demuestran que en Washington sospechaban que Hitler había logrado escapar. Uno de ellos, del 3 de octubre de 1955, contiene denuncias de un ex soldado de las SS llamado Philip Citroën de que el Führer había estado escondido en la Argentina y que de allí había seguido a Colombia. Incluso, incluye una foto del presunto Hitler tomada en 1954 en la ciudad colombiana de Tunja. El documento agrega: “Según Citroën, los alemanes que residían en Tunja, Colombia, siguieron a ese supuesto Hitler ofreciendo el saludo nazi”.

Uno de los archivos de inteligencia, del 3 de octubre de 1955, contiene denuncias de un ex soldado de las SS llamado Philip Citroën de que el Führer había estado escondido en la Argentina y que de allí había seguido a Colombia. Incluso, incluye una foto del presunto Hitler tomada en 1954 en la ciudad colombiana de Tunja

Incluso en 2014, el argentino Abel Basti, autor de El exilio de Hitler, sostenía que, una vez llegado a las costas argentinas, Hitler “no vivió enclaustrado” sino que se movía con libertad por Argentina y otros países como Brasil, Colombia y Paraguay. Según Basti, las principales agencias de inteligencia del mundo, como la CIA y el MI6 británico, contaban con informes y fotografías que confirmaban su presencia en Sudamérica después de 1945.

Un submarino sofisticado

La rendición en el puerto de Mar del Plata de los submarinos U-530, el 10 de julio de 1945, y U-977, el 17 de agosto de ese año, despertó las alertas de la inteligencia aliada sobre una posible huida de Hitler.

Cuando se entregó, el comandante del U-530, Otto Wermouth, había destruido la bitácora de a bordo y sus testimonios sobre la deriva de la nave fueron contradictorios. Tampoco pudo explicar de manera creíble porqué faltaba un bote de goma, similar a otro que luego fue encontrado en las playas de Mar del Sur.

El U-977 apareció en Mar del Plata el 17 de agosto de 1945

Tampoco fue del todo claro Heinz Schäffer, comandante del U-977, cuando le pidieron que explicara por qué, al comparar el número de marinos que se entregaron con la propia bitácora de la nave, faltaban 16 tripulantes y tres botes. Dijo que “la noche del 10 de mayo de 1945, entre las 02.30 h. y las 03.30 h., 3 marineros y 13 suboficiales tomaron tres de las balsas más grandes, una de las cuales fue dañada y abandonada (...) siendo dejados sobre la Isla de Holsenoy, cerca de Bergen (Noruega)”. Sus palabras nunca pudieron ser comprobadas.

Hitler y algunos de sus acólitos podía haber bajado de cualquiera de esos dos submarinos en las costas del sur argentino, pero la mira seguía puesta en el U-3523, que no aparecía por ningún lado.

El U-530 se rindió en Mar del Plata el 10 de julio de 1945

No se trataba solamente de que no se conocía su destino sino –y sobre todo– de sus características especiales: era el modelo más sofisticado de los U-boat alemanes, de la flota Tipo XXI, el único capaz de atravesar el Atlántico hasta Sudamérica sin necesidad de emerger.

Si Hitler y otros altos jerarcas habían huido de Alemania en un submarino, tenía que ser ese, el misterioso U-3523. Además, era casi único: los alemanes habían alcanzado a fabricar solamente dos de ese modelo.

Doble hundimiento

El descubrimiento del U-3523 puso fin al misterio de su desaparición y también acabó con la teoría que sostenía que Hitler había llegado en él a las costas argentinas.

Las señales que permitieron el hallazgo en las profundidades aparecieron en una pantalla durante una exploración del fondo marino que un grupo de investigadores del Museo Jutland realizaba a 18,5 kilómetros al norte de la ciudad danesa de Skagen.

El U-3523 fue hundido por bombas de profundidad en el estrecho de Skagerrak por un avión "B24 Liberator" de la Royal Air Force británica, el 6 de mayo de 1945

El Museo Jutland hasta ahora ha barrido y encontrado alrededor de 450 naufragios en el Mar del Norte y en el Estrecho de Skagerrak. De ese total, 12 son submarinos, 3 de los cuales son británicos y 9 alemanes.

Por su localización en el estrecho de Skagerrak se pudo establecer también que el U-3523 fue hundido el 6 de mayo de 1945, con 58 tripulantes a bordo, por el bombardero aliado B24 Liberator. Lo detectaron a unos 16 kilómetros al oeste de la posición en que fue reportado por el bombardero que lo atacó.

El U-3523 fue hallado a unas 9 millas náuticas (16,6 km) al oeste de la posición en que fue reportado por el bombardero que lo atacó

Una vez encontrado, su identificación no resultó difícil. Además de los datos históricos que señalaban que el U-3523 había sido hundido en esa zona, existe un modelo idéntico en el Museo Marítimo Alemán con el cual se compararon los restos recuperados.

“Lo curioso es que, a diferencia de otros hallazgos, los restos estaban como clavados en el lecho marino. Lo que hizo más fácil su identificación”, explicaron los expertos de Jutland al anunciar el descubrimiento.

Desde el Museo Jutland informaron informaron que la nave se encuentra a 123 metros de profundidad, por lo que adelantaron que será muy difícil acceder a ella

Cuatro años después de que lo encontraran, el misterioso U-3523 sigue en el fondo del mar. Se calcula se demorará años en recuperar sus restos, por la profundidad a la que se encuentran y lo costoso de la operación de rescate.

Hasta entonces, seguramente, habrá quienes sostengan que Adolf Hitler no se suicidó en el bunker y que sus huesos quedaron dentro del submarino, en el fondo del mar.


domingo, 15 de agosto de 2021

SGM: Las proyectos tecnológicos favoritos de Hitler

Los proyectos de juguetes militares del Führer

W&W





El vehículo de combate blindado perfecto es aquel que combina velocidad, armadura pesada y un arma poderosa. Los factores que gobiernan el diseño y la producción de un tanque son un cuidadoso equilibrio de compromisos. Cualquier aumento en el peso de la armadura defensiva exigirá un motor más fuerte. El nuevo motor puede ser más grande que el original y requerir más combustible. Para cumplir con estos requisitos, podría invadir el área limitada dentro de un tanque, lo que a menudo solo se puede hacer reduciendo el espacio de la tripulación o el área de almacenamiento de municiones. El montaje de un arma más grande también aumenta el peso del vehículo y trae consigo la necesidad de producir una torreta más grande, lo que a su vez conducirá a otro aumento de peso. Entonces, también, el diseño de la caja de pistola de metal, que es en esencia todo lo que es un tanque, debe ser tan simple que sea posible la producción en masa de piezas que se mecanizan fácilmente y, finalmente, un ensamblaje sin complicaciones. Debe ser posible reemplazar las piezas dañadas rápidamente y en condiciones de campo de batalla.

Muy pocos tanques de la Segunda Guerra Mundial cumplieron con todos estos criterios. El T-34 del Ejército Rojo fue uno de ellos. Ninguno de los vehículos de combate blindados alemanes lo hizo hasta que las últimas marcas del tanque Panther entraron en servicio. La temible reputación de los Panzers alemanes se debía, como ya he dicho, más a la capacidad de manejar blindaje en masa que a un diseño inherentemente bueno del vehículo o los números producidos.

Hitler, que había sido soldado de infantería durante la Gran Guerra, no permitió que ese hecho lo inhibiera en las discusiones sobre la relación peso / potencia / cañón en el diseño de panzer. El 7 de julio de 1941, ordenó que se protegieran los vehículos blindados de combate (AFV) colocando placas de metal espaciadas para contrarrestar el efecto de los proyectiles de carga hueca, a pesar de que el aumento de peso provocado por estas placas redujo la velocidad y restringió la maniobrabilidad de los vehículos. los vehículos. Más tarde ese mes decidió que el número de Divisiones Panzer se incrementaría a 36. Las cifras de 1941 de producción total de todos los tipos de vehículos de combate blindados fueron solo de 3256. Haber equipado las Divisiones Panzer adicionales que requería el Führer habría requerido una producción triple. Hitler no pudo aceptar el simple hecho económico de que la industria alemana era incapaz de satisfacer las extravagantes demandas que le hacía.

La producción de tanques alemanes siempre se había visto inhibida por la falta de un vehículo de diseño nativo. No fue sino hasta 1935 y el Panzer III que la industria alemana de construcción de tanques produjo un diseño que no dependía de la inspiración extranjera. El Panzer III fue seleccionado como uno de los dos tipos de tanque de batalla proyectados de Alemania. El Panzer IV fue el otro. Un hecho sorprendente fue que, al parecer, no se pensó en si las empresas contratadas tenían experiencia en la producción en masa. La única conclusión que puede extraerse de esto es que, en opinión de las autoridades, no se requerirían técnicas de cinta transportadora. Obviamente, se esperaba que la producción estándar pudiera compensar las pérdidas en vehículos sufridas en la serie proyectada de guerras cortas y que, por lo tanto, no habría necesidad de pasar a la producción en masa. De hecho, las empresas de automóviles Ford y Opel, ambas con gran conocimiento y capacidad, fueron excluidas del programa de construcción de panzer. Como consecuencia, hasta la reorganización de los métodos de producción por parte de Speer al final de la guerra, los panzers fueron casi construidos a mano por artesanos.

Paralelamente a la orden de Hitler de que Speer se hiciera cargo de la producción bélica, se produjo el cambio en la dirección del pensamiento del Führer. Decidió, durante 1943, que la prioridad primordial eran los tanques y los exigió en grandes cantidades. La demanda no pudo satisfacerse por diversas razones; principalmente porque a la industria no se le había permitido concentrarse en un pequeño número de diseños realmente buenos. Durante los breves años transcurridos desde el advenimiento de Hitler hasta el final de la guerra, estuvieron en servicio no menos de 230 tipos diferentes de vehículos blindados de combate, incluidos prototipos. De esos 94 eran tanques de combate, diez eran varios tipos de cazadores de tanques, 42 eran vehículos blindados de transporte de personal, 19 vehículos blindados de reconocimiento, 12 eran tanques antiaéreos, diez eran carros SP, nueve cañones blindados y carros de infantería. La tragedia para la fuerza panzer fue que había demasiados tipos, cada uno de los cuales tenía una carrera demasiado corta y que se pusieron en servicio demasiado tarde. El problema de proporcionar repuestos para esta amplia variedad de vehículos era enorme. Otro factor que afectó negativamente al diseño de los tanques alemanes fue la decisión tomada antes de la guerra de detener el desarrollo de vehículos de peso medio en favor de máquinas ligeras cuya función en el campo de batalla sería el de reconocimiento. Esa decisión del Alto Mando, impulsada por la insistencia del brazo de la caballería, iba a tener el efecto más grave sobre la aplicación de blindaje en las operaciones militares.

Sobre el tema del armamento, una discusión en el Berghof durante mayo de 1941 produjo de Hitler la orden para colocar un cañón de 5 cm en el Panzer IV. Solo un mes después, se descubrió que esta arma era ineficaz contra la mayoría de los vehículos blindados rusos. La experiencia adquirida por las unidades panzer en el frente oriental durante los primeros meses de batalla parece haber tenido un efecto aleccionador en los pensamientos del Führer sobre la construcción de panzer. El 14 de noviembre de 1941, el memorando de Keitel al Alto Mando del Ejército decía, en parte: `` El Führer considera necesario, teniendo en cuenta nuestra capacidad de producción limitada y sobrecargada, restringir el programa de tanques con respecto a los diversos modelos y determinar los tipos futuros … Para aliviar la presión sobre los oficiales de dibujo industriales y militares y para liberar ingenieros para otras producciones, se descartarán los desarrollos actuales cuya producción, en cualquier caso, pronto se habría terminado. El Führer exige una simplificación y una limitación del programa para que la producción en masa pueda introducirse más fácilmente ... "

Esto simplemente no sucedió. Las luchas de prestigio entre los jefes del Partido, junto con las opiniones contradictorias de los altos mandos militares sobre el desarrollo del brazo blindado, fueron suficientes para garantizar que los deseos claramente expresados ​​por Hitler fueran totalmente ignorados. El Panzer II obsoleto todavía se estaba produciendo en 1944 y el 38 (t) hasta 1942. La producción de chasis de este último vehículo, para ser utilizado como los carros de los cañones SP, se incrementó realmente después de ese año. Una conferencia impartida por Guderian el 9 de marzo de 1943 mostró que el Panzer IV, que había estado en servicio desde 1936, seguía siendo el principal tanque de batalla de Alemania y que estaba previsto que la producción continuara al máximo durante 1944/45. También hubo conflictos dentro del liderazgo político en un esfuerzo por eliminar el Panzer IV a favor de las armas SP. Tales divergencias de opinión no dieron lugar a un programa de producción progresivo.

El Panzer V (Panther) fue un vehículo que mostró el efecto de la interferencia directa de Hitler. Varias compañías habían producido dibujos y prototipos de tanques más pesados ​​que el Panzer IV, pero el Mando Supremo no había mostrado interés, declarando que no había necesidad de ellos. El T-34 pronto demostró que la declaración del OKW era falsa. Se necesitaba un tanque alemán más pesado y esa necesidad era urgente. La producción del Panzer V comenzó en noviembre de 1942, y los primeros vehículos que se produjeron mostraron debilidades como resultado de un desarrollo apresurado. Guderian advirtió, durante su conferencia, que las fallas fundamentales en el Panzer V eran de una naturaleza tan grave que el vehículo no pudo ingresar al servicio de tropas hasta julio de 1943. Hitler estaba impaciente por poner en servicio la nueva máquina y de hecho pospuso la Operación 'Ciudadela' , la ofensiva alemana contra Kursk, con el fin de utilizar el Panther como arma principal en esa operación. Las rutas de avance al campo de batalla de Kursk estaban marcadas con Panthers averiados cuyas transmisiones no habían podido hacer frente al gran peso que tenían que soportar, y otros tanques que se habían incendiado debido a fallas en el sistema de enfriamiento. El pobre desempeño de los Panthers fue reconocido en un memorándum del Alto Mando que pasó a resaltar la falla de los métodos de producción alemanes: 'La demanda de repuestos [para el Panzer V] no podía satisfacerse ... sin interferir con la producción de los vehículos ... '

El Panzer VI (Tiger) entró en producción en agosto de 1942 y funcionó hasta agosto de 1944. Luego, como resultado de la escasez de suministro en Alemania, la producción se concentró en el Panzer V; en la misma cantidad de horas-hombre se podrían construir dos Panthers, pero solo un Tiger. Otra razón fue que el Tiger no era adaptable para la producción en masa, lo cual era esencial. Hitler interfirió con el empleo táctico de los primeros Tigres que se construyeron. Ordenó que todo el lote, 83 vehículos, se pusiera en acción en el Frente de Leningrado. El Führer, a unas 500 millas de distancia de la batalla y sin conocimiento de las condiciones del terreno, expuso las tácticas para toda la operación. Todos los Tigres se perdieron.



La introducción en servicio del Mark II Tiger, o König Tiger, reflejó la tendencia alemana hacia tanques monstruosos enormes y fuertemente armados, de los cuales el Maus fue el resultado. Durante 1943, el Departamento de Armas del Ejército inició una nueva serie de AFV. La construcción de estas máquinas se llevaría a cabo aprovechando el potencial de empresas que hasta ahora no se habían dedicado a la producción de tanques. Incluido en este desarrollo de la llamada serie E estaban los planes de la Compañía Adler para producir un tanque de más de 140 toneladas de peso.

La forma en que se contrató el vehículo es indicativa de las acciones espontáneas de Hitler en pos de un objetivo único, no necesariamente deseable. El contrato oral fue otorgado por Hitler al profesor Porsche el 8 de junio de 1942. Se mostró a Hitler un modelo del vehículo durante enero de 1943, pero hubo poco desarrollo adicional hasta agosto, cuando se produjo el primer prototipo. En junio de 1944, se entregaron la torreta y el cañón para el prototipo. Aunque el trabajo continuó en el Maus, nunca se completó y no entró en servicio.

Incluso si el monstruo de 188 toneladas hubiera entrado en acción, las operaciones en las que podría haber participado habrían sido limitadas. Haber movido el Maus a través del país habría supuesto una presión sobre el motor de 1200 CV. Se habrían utilizado grandes cantidades de gasolina en un momento en que los suministros de combustible estaban disminuyendo rápidamente. Para transportar el Maus por ferrocarril habría sido necesario diseñar y construir vagones especiales.

Hitler, al encargar el Maus, había ordenado la construcción de un vehículo que era poco más que un pastillero de movimiento lento. No podía transitar por caminos baldíos, ni cruzar puentes por su gran peso, debiendo ser impermeabilizado para que no se inundara al cruzar ríos, pues una de las condiciones contractuales era que debía ser capaz de sumergirse. a una profundidad de ocho metros. Para construir un tanque de batalla Panzer IV de 25 toneladas se requirieron, entre otras cosas, 39.000 kg de acero, 195 kg de cobre, 238 kg de aluminio, 63 kg de plomo, 66 kg de zinc y 116 kg de caucho. Las cantidades de material que se desperdiciaron en la construcción de los Maus fueron sorprendentemente altas y el uso de un material tan escaso como el caucho solo puede describirse como un abuso.

El hecho de que el Führer pudiera desperdiciar no solo el material, sino también las energías de un gran número de técnicos calificados y una gran cantidad de capacidad en el taller es indicativo de cómo se disiparon los recursos del Reich. El Maus, con su cañón de 12,8 cm, era un área que Hitler había explorado en su frenética búsqueda de armas de gran tamaño. Otro fue la producción de cañones superpesados ​​de los que es representativo el mortero de 60 cm, Karl o Thor.

La razón detrás de la construcción de esta monstruosa pieza de artillería fue la necesidad de destruir las fortificaciones blindadas. Obviamente, se refería a la Línea Maginot. El uso de piezas de artillería de gran calibre para bombardear tales objetivos fijos no era nuevo. Antes de la Gran Guerra, el Alto Mando de Austria había construido armas de 42 cm para destruir las fortalezas alpinas italianas. En aquellos primeros días, el avión era un arma no probada. En 1935, sin embargo, las máquinas voladoras podían cubrir grandes distancias para lanzar bombas perforantes sobre objetivos estáticos como fortalezas. El día en que se usaba el cañón superpesado para aplastar fuertes había terminado y, sin embargo, por orden de Hitler, la construcción de tales piezas de artillería siguió adelante.



El mortero Karl, que lleva el nombre del general Karl Becker, el oficial más estrechamente asociado con su desarrollo, llevaba la descripción oficial, Gerät 040. Los primeros planos para su construcción se establecieron a finales de 1935 y tras ciertas discusiones técnicas el Departamento de Pruebas de Armas del Ejército estableció directrices durante el año siguiente. El arma debía disparar un proyectil de 2.000 kg a una distancia de 3.000 m. Se necesitaría una flota de nueve camiones pesados ​​para transportar las cargas en las que se descompondría la pieza de 55 toneladas. Para montar el arma lista para disparar se necesitaron seis horas desde el momento de su llegada al lugar de disparo. Como se descubrió que el tiempo necesario para configurar el Karl excedía las seis horas proyectadas, se propuso hacer que el arma fuera autopropulsada.

Otros desarrollos aumentaron el alcance a 4.000 my el peso del cañón a 64.500 kg. En marzo de 1938 se ordenó la producción de los planos definitivos. En seis meses, se había producido un modelo de trabajo accionado eléctricamente en una escala del 1 al 10. El peso propuesto del cañón ahora había aumentado a 94,770 kg y el alcance a 10,000 m. Las primeras pruebas de disparo se llevaron a cabo a mediados de junio de 1939. Para entonces se habían perfeccionado los planes para transportar el cañón como una pieza en un vagón de ferrocarril especialmente construido. Considere: para poner en acción una artillería superpesada se requería, para empezar, un ferrocarril cuyo ancho fuera compatible. Los de Rusia no lo eran. Una vez en el área objetivo, se tuvo que construir una línea de derivación curva para tomar el retroceso del arma, se tuvo que traer municiones y establecer un campamento para las tripulaciones. Se empleó a miles de hombres para preparar la ruta y servir el cañón, así como para tripular las baterías antiaéreas y las unidades de defensa.

¿Y el resultado final de todo ese esfuerzo? Un disparo afortunado durante los combates en Crimea destruyó una fuerte fortaleza rusa. Los otros proyectiles disparados en ese bombardeo de artillería crearon agujeros profundos y simétricos en la tierra. Durante la destrucción de Varsovia, tras el colapso del Ejército Nacional polaco, Karl destruyó bloques de casas y apartamentos. Hitler había ordenado la producción de artillería superpesada y se habían creado las piezas. Para la excavación de una serie de agujeros, un fuerte destruido y algunos edificios de la ciudad demolidos, se habían malgastado millones de horas de trabajo, se habían desperdiciado miles de toneladas de acero y se había traído confusión al sistema ferroviario mientras el pesado tren de artillería atravesaba Europa.



El último de los juguetes del Führer fue el que Speer describió como el error más costoso y más grande de Alemania. El programa de armas V se basó en la falsa premisa de que la destrucción indiscriminada aplastaría la moral británica. Los expertos, en los años anteriores a la guerra, habían predicho que los ataques aéreos causarían una destrucción generalizada y provocarían el pánico entre la población civil. Sus predicciones fueron incorrectas. Tanto en Gran Bretaña como luego en Alemania se demostró que los bombardeos aéreos no quebraron la moral, pero que el sufrimiento, paradójicamente, la endureció. Hitler recibió pocos informes que mostraran el daño que estaban causando sus armas V y sus esperanzas no se basaban en hechos, sino en lo que creía que eran hechos. A falta de inteligencia precisa, continuó la destrucción aleatoria y sus acciones pueden verse no como la aplicación de una estrategia bien pensada, sino como los golpes salvajes de un hombre con los ojos vendados en una habitación oscura.

En la producción de cohetes, el Führer invirtió dinero, hombres y materiales. Sobre estos revolucionarios proyectiles puso sus esperanzas de encontrar el arma ganadora de la guerra. Los cohetes le fallaron al igual que los cañones superpesados. El Maus ni siquiera tuvo la oportunidad de demostrar que también habría fallado.

Si todos los recursos desperdiciados de Alemania hubieran sido controlados, utilizados de manera productiva con las armas adecuadas y empleados correctamente, el resultado de ciertas batallas y campañas podría haber sido diferente. Gracias a la indolencia de Goering, la interferencia del Führer y el hecho de que a Speer no se le dio el poder que necesitaba hasta que fue demasiado tarde, la Alemania industrial no era la fragua atronadora de Vulcano que se pensaba que era. En cambio, era una economía casi no dirigida, que trabajaba siguiendo líneas burguesas, con un nivel de producción bajo, casi en tiempos de paz y plagada de rivalidades, ineficacia y corrupción.

lunes, 1 de julio de 2019

SGM: El contexto del tanque Panther


Panther en contexto ...

Weapons and Warfare



Hay varios ejemplos históricos de los problemas causados ​​cuando los equipos se apresuran en la producción y se envían demasiado pronto. Un gran ejemplo de esto fue la prisa alemana para colocar el nuevo tanque Panther en la Batalla de Kursk. Aquí se encuentran dificultades mecánicas, entrenamiento degradado y no se formularon nuevas tácticas para capturar la ventaja del nuevo equipo.

El nuevo equipo está desarrollado para satisfacer ciertas necesidades operativas y no puede comprender el empleo del tanque Panther a menos que comprenda que fue desarrollado para enfrentar la amenaza que representa un nuevo tanque ruso. Este tanque ruso era el T-34. El T-34 fue un excelente diseño de tanque que tuvo un gran impacto en el desarrollo de tanques en todo el mundo. Los rusos han tenido durante mucho tiempo un aprecio reverente por el T-34.

Por otro lado, los alemanes pensaron que los diseños de sus tanques eran superiores y, de hecho, durante los primeros años de la guerra (1939-1941) no había razón para que pensaran lo contrario. Durante este tiempo, los alemanes pusieron en espera sus futuros diseños de tanques, ya que no se encontraron con ningún obstáculo significativo para sus PzKpfw III y IV en Polonia o Francia. Al comienzo de la Operación Barbarroja, los alemanes se enfrentaron a tanques rusos que no eran tan sofisticados como los equipos alemanes, ni eran las tácticas para el empleo de estos tanques tan desarrollados como la Wehrmacht. Los rusos superaron en gran medida a los alemanes con unos 22.000 tanques, en su mayoría T-26, BT, T-28 y T-35. Los rusos, sin embargo, habían estado trabajando en mejorar sus tanques desde 1936. Desconocidos para los alemanes, los rusos habían desarrollado y producido unos 1000 T-34 antes del comienzo de Barbarroja. El T-34 se usó por primera vez en masa contra los alemanes en la batalla de Borodino en octubre de 1941. No solo se usaron los T-34 en masa, sino que las tácticas de la armadura rusa empezaron a mejorar y hubo señales tempranas de que el "feliz Los tiempos de los panzers estaban por terminar ”.

En un Simposio del Arte de la Guerra que tuvo lugar en el Cuartel de Carlisle, Pensilvania, del 26 al 30 de marzo de 1984, el General Lingenthal describió el primer contacto de sus regimientos con el T-34.




“Por casualidad nuestro regimiento se reunió en el segundo día de la guerra rusa con el primer regimiento de T-34 que había estado en el ejército ruso; y nosotros, por supuesto, no teníamos conocimiento de este tanque; y, en la primera fase de esta batalla, mi tanque recibió un disparo; y mi conductor fue asesinado. Cuatro tanques estaban en nuestro grupo, y todos sufrieron la misma suerte. ... Tuvimos más combates por la mañana y por la tarde, y luego, finalmente, quemamos algunos de estos tanques utilizando proyectiles explosivos de 76 mm de alto con fusibles de retardo (un cuarto de segundo). Entonces, como tenían todos los tanques con combustible en la parte trasera, podríamos hacerlos arder. Luego, por supuesto, cuando nos acercamos a los naufragios recuerdo muy bien que vimos la terrible fuerza de armadura que tenían, y nos quedamos muy impresionados. Puedo decirles que informamos esto inmediatamente a niveles más altos, pero no sé cómo distribuyeron esta información a otras divisiones ".

La terrible fuerza de la armadura que menciona el general Lingenthal podría ser la inclinación de la armadura. Esta es una característica de diseño del T-34 que se retiene hoy porque la armadura inclinada aumenta la cantidad de protección. El T-34 también tenía una buena cantidad de potencia de fuego, velocidad y movilidad. Estos tanques causaron una gran impresión en el Panzertruppen; muchos pensaron que el T-34 debería ser llevado de regreso a Alemania y producido en masa para la Wehrmacht. Otra cosa que hicieron los rusos para hacer que el T-34 fuera un vehículo extremadamente confiable fue para estandarizar el diseño relativamente simple, permitiendo así a los soviéticos producir en masa el T-34. La estandarización no solo en el diseño, sino también en la producción, permitió a los soviéticos producir un gran número de piezas intercambiables, como el motor, el armamento, la transmisión y los periscopios. El tanque era convencional en su diseño con el motor y la transmisión en la parte trasera. También utilizó un sistema de suspensión Christie. La torreta presentó una silueta baja, una condición que redujo la altura total del tanque y también limitó la depresión de su arma. En la verdadera moda soviética, los objetivos eran la simplicidad mecánica y la capacidad de producir en masa el vehículo. Estos objetivos fueron logrados con éxito.

Un testimonio del diseño y la durabilidad del T-34 fue su uso prolongado después de la Segunda Guerra Mundial. Los norcoreanos utilizaron el T-34 de manera muy efectiva en la apertura del conflicto de Corea. En el Sinaí, durante la Guerra de los Seis Días de 1967, el ejército israelí aún enfrentaba los T-34 del ejército egipcio. De hecho, muchos fueron capturados por el ejército israelí durante esta guerra.

Como ya se dijo, el desarrollo del Panther fue impulsado por la aparición del tanque ruso T-34 en julio de 1941, y hasta ese momento, el Alto Mando del Ejército alemán no vio ninguna razón para desarrollar un tanque más pesado. Durante los años de paz, el ejército alemán observó algunos dibujos para tanques más pesados, pero ninguno había logrado superar el diseño de una etapa de prototipo. El T-34 cambió la forma de pensar alemana. Los alemanes descubrieron que el T-34 era superior en casi todos los aspectos al Panzerkampfwagen actual (PzKpfw) IV. La mayor relación potencia-peso del T-34, menor presión sobre el suelo, mayor velocidad de salida y mayor alcance fueron suficientes para destruir la idea de la superioridad de la armadura alemana. El problema para los alemanes era mucho mayor que el mero orgullo. El panzerwaffe estaba desesperado por continuar la lucha contra los rusos, pero necesitaba un equipo superior. Sin este equipo superior, la clara victoria decisiva sobre los soviéticos estaba en peligro. Si los panzertruppen estaban sorprendidos y conmocionados por la aparición del T-34, el comando alemán estaba más sorprendido de que los rusos pudieran producir un tanque superior al PzKpfw IV en tan poco tiempo. De hecho, los alemanes habían disfrutado tanto éxito con sus tanques medianos desde 1939 hasta 1941 que habían puesto planes para un tanque más pesado en el estante. El T-34 hizo que los alemanes se dieran cuenta del error de sus caminos.

Para ver de primera mano los puntos fuertes del T-34, los alemanes enviaron un equipo para evaluar la situación y enviar recomendaciones al Ministerio de Armamentos. Este equipo estaba compuesto por representantes de la Oficina de Artillería del Ejército, la industria de armamentos, diseñadores de tanques y empresas de construcción de tanques. Visitaron el 2º Ejército Panzer en noviembre de 1941. El equipo examinó los T-34 capturados y habló con las tropas panzer para obtener información sobre la batalla contra el tanque ruso. El gran respeto que las tropas tenían por el tanque ruso fue evidente cuando sugirieron que el equipo de evaluación devuelva el T-34 a Alemania y lo copie por el cerrojo. Esto fue un gran cumplido para la industria de construcción de tanques rusos, pero no fue la manera alemana. Alemania diseñaría y construiría su propio tanque que sería superior a cualquier cosa que los rusos construyeran.

En el momento de la visita del equipo, el General Heinz Guderian comandó al 2º Ejército Panzer. Él también reconoció que los oficiales en el 2º Ejército pensaron que simplemente copiar el T-34 era lo que debía hacer. El general Guderian señaló varias razones de producción y materiales por las que esto no podía suceder. Afirmó que,

“No era el orgullo natural de los diseñadores sus propios inventos, sino más bien porque no sería posible producir en masa elementos esenciales del T-34, en particular los motores diesel de aluminio, con la velocidad necesaria. Además, en lo que respecta a las aleaciones de acero, estábamos en desventaja en comparación con los rusos debido a nuestra escasez de materias primas. Se decidió, por lo tanto, que se adoptara la siguiente solución: la construcción del Tiger Tank, un tanque de unas 60 toneladas, que se había iniciado recientemente continuaría: mientras tanto, un tanque ligero, llamado Panther, que pesaba entre 35 y 45 toneladas, iba a ser diseñado ".

Ya en la primavera de 1941, algunos alemanes debieron haber tenido la premonición de que los rusos tenían la ventaja sobre la tecnología de tanques. Guderian mencionó que la delegación rusa había visitado las instalaciones de producción de tanques alemanes, y como él lo relató, él (Guderian),

"... sin embargo, fue bastante sorprendido por un evento inusual en relación con el tanque en cuestión (PzKpfw IV). En la primavera de 1941, Hitler dio su permiso expreso para que se permitiera a un oficial ruso visitar nuestras escuelas de entrenamiento de tanques y nuestras instalaciones de producción de armaduras, y ordenó que se permitiera a los rusos ver todo. Durante esta visita, los rusos, cuando se les mostró nuestro Panzer IV, simplemente se negaron a creer que este vehículo era nuestro tanque más pesado. En repetidas ocasiones afirmaron que les estábamos ocultando nuestro nuevo diseño, que Hitler había prometido demostrar. La insistencia de la comisión fue tan grande que nuestros fabricantes y funcionarios en Waffenamt finalmente llegaron a la conclusión de que los rusos tenían tipos más pesados ​​y mejores que nosotros. El T-34 que apareció en nuestras líneas de frente a fines de julio de 1941 nos reveló el nuevo diseño ruso ... "

Una vez que quedó claro que era necesario un nuevo tanque, el diseño y la producción del Panther siguieron adelante. Dos diseños fueron considerados para la producción. El primer diseño fue presentado por la compañía Daimler-Benz (BD). Este diseño se parecía al T-34. El peso del diseño BD era de aproximadamente 39 toneladas, aproximadamente el mismo que el T-34 y este tanque montaría un cañón de 75 mm. El segundo diseño fue de la empresa Maschinenfabrik Augsburg-Nürmberg (MAN). Este tanque sería más pesado, pesaría 49 toneladas y también montaría un cañón de 75 mm, pero este arma tendría un cañón más largo que le daría una mayor velocidad de salida. Ambos diseños copiaron algunas características del T-34, tales como pistas anchas y la armadura inclinada. Ambos también utilizaron ruedas de carretera intercaladas montadas en barras de torsión.
Se estableció un comité Panther encabezado por representantes del Inspector de las Tropas Panzer para revisar los dibujos y garantizar que las dos compañías pudieran cumplir el requisito. El comité se concentró en dos prerrequisitos. El primer requisito fue la capacidad de la compañía para colocar el vehículo en la producción en masa antes de diciembre de 1942. Esta fecha fue crítica si la industria de la guerra debía llevar el tanque a las tropas en el campo. El comité pensó que esta capacidad para comenzar la producción era tan importante que se convirtió en la consideración número uno. La segunda consideración fue que el tanque fuera de "calidad superior para contrarrestar la superioridad material numérica del enemigo". Al principio de la guerra con Rusia, este era un requisito previo razonable. Sin embargo, después de Stalingrado, los alemanes nunca pudieron construir un tanque de la calidad necesaria para superar la superioridad numérica de los rusos. La estandarización del T-34 permitió a los soviéticos producir en masa el tanque en grandes cantidades. Rusia no sufrió de falta de materia prima o capacidad de producción como lo hicieron los alemanes.

El siguiente extracto de las memorias del general Guderian muestra por qué Alemania tuvo problemas de producción no solo con el Panther sino con toda la producción de tanques.

“El 23 de enero de 1942, el diseño (s) de este (Panther) tanque fue presentado a Hitler. Fue en esta conferencia que Hitler ordenó que la producción de tanques alemanes se incrementara a una capacidad de 600 unidades por mes. En mayo de 1940, nuestra capacidad (de Alemania), que incluye todos los tipos, había sido de 125 unidades. Por lo tanto, se puede ver que el aumento en la productividad de una industria que hizo una de las armas de guerra más vitales había sido extraordinariamente pequeña durante este período de casi dos años de guerra; este hosco prueba de que ni Hitler ni el personal general estimaron correctamente la importancia del tanque para nuestro esfuerzo de guerra (alemán). Incluso las victorias de los grandes tanques de 1939-41 no fueron suficientes para cambiar esto ".

No solo habría sido difícil aumentar la producción del PzKpfw III / IV, sino que Hitler les estaba diciendo a las industrias productoras de tanques que tomaran los planes, produjeran el nuevo tanque y lo hicieran en números cinco veces más que la producción actual. Esta fue una hazaña hercúlea para cualquier industria, mucho menos para una en guerra y enfrentando la escasez como lo señaló Guderian.



El 11 de mayo de 1942 el comité hizo su elección. El profesor Dr. Porsche anunció la opción de diseño que indica "el comité que evalúa los diseños del tanque Panther ... favorece unánimemente la propuesta de la firma de MAN ... y recomienda que el Panzertruppe esté equipado con el tanque seleccionado". El 13 de mayo de 1942, el diseño fue enviado a Hitler y estuvo de acuerdo con la recomendación del comité con algunos comentarios. También ordenó la construcción de vagones planos de ferrocarril capaces de transportar los tanques pesados ​​que se producen, mostrando una buena cantidad de previsión para llevar el tanque al campo de batalla. En junio de 1942, Hitler ya estaba preguntando acerca de cambiar los requisitos del Panther. Quería cambiar la armadura frontal del Panther de 80 mm a 100 mm y ordenó que toda la armadura vertical del tanque fuera de 100 mm. Mientras tanto, los números de producción para el mes de mayo siguiente se fijaron en 250 Panthers. En septiembre de 1942, los números de producción para la primavera de 1944 se fijaron en 600 Panthers.

Cuando Guderian advirtió de usar las Panthers demasiado pronto, lo hizo desde una base de experiencia. Contó sobre el primer empleo de los Tigres en septiembre de 1942. "Una lección aprendida de la Primera Guerra Mundial nos enseñó que es necesario ser paciente al cometer nuevas armas y que deben ser retenidos hasta que se produzcan en Cantidades que permitan su empleo en masa. En la Primera Guerra, los franceses y los británicos usaron sus tanques prematuramente, en pequeñas cantidades, y por lo tanto no lograron ganar la gran victoria que tenían derecho a esperar ". Continuó hablando sobre cómo Hitler, consciente de estos hechos, no podía Espere la producción del tigre en masa antes de emplearlos. Después de instancias, Hitler acordó emplear el número limitado de Tigres en una "operación bastante secundaria". El primer ataque con los Tigres ocurrió cerca de Leningrado y los resultados anunciaron lo que le sucedería al Panther en Kursk. Los Tigres sufrieron no solo "bajas pesadas e innecesarias" sino que los alemanes también perdieron el secreto del nuevo sistema de armas. Este mismo patrón se vio antes de la Operación Ciudadela, pero esa vez Guderian hizo que sus temores de emplear al Panther se conocieran muy pronto para todos los que lo escucharan.

Aunque el general Guderian hizo que sus temores se dieran a conocer a todos, todavía no pudo convencer a Hitler de que los Panthers no deberían ser empleados. Con el ejemplo histórico de la Primera Guerra Mundial de cómo los franceses y los británicos emplearon sus tanques y la experiencia alemana de los Tigres, Hitler todavía dejó que su afición por las armas nuevas y más grandes se interpusiera en el camino de la razón; por supuesto, esto no era inusual para Hitler.

Si la producción era apresurada para llevar al Panther al campo, entonces el entrenamiento tenía que sufrir. Entrenar en el campo durante la guerra es difícil pero debe continuar. En el Simposio del Arte de la Guerra mencionado anteriormente, cuando se le preguntó sobre el entrenamiento realizado antes de la Operación Ciudadela, el Coronel Ritgen respondió: "... durante la guerra, en realidad usamos cada minuto libre del día para entrenar a los hombres y las tripulaciones de nuevo tan pronto como sea posible". ya que había un poco de descanso ". Los reemplazos" se distribuyeron entre las otras tripulaciones para que nunca se uniera una tripulación verde. Una tripulación tenía solo una o dos personas verdes ”. El general Lingenthal respondió la misma pregunta.

"Tuvimos, antes de 'Citadel', tres meses cuando no estábamos involucrados en la batalla. Solo una parte de nuestras unidades estaban cerca del frente cerca de Tomorovka y Golovchino como reserva para las divisiones de infantería que habían estado allí en su posición. No podíamos movernos en este momento debido a la falta de combustible, por lo que se nos prohibió hacer ejercicios con nuestros tanques y se nos prohibió tener un entrenamiento inalámbrico completo debido a la capacidad rusa de escuchar nuestras transmisiones inalámbricas. Pero hicimos ejercicios de tiro en el entrenamiento de artilleros y cargadores e incluso, en cierta medida, entrenamiento de los conductores de tanques. Especialmente realizamos capacitación en lectura de mapas y orientación, e hicimos lo que creo que es una cosa muy básica para todos nosotros: realizamos el mantenimiento de nuestro equipo. No era un equipo nuevo como el de la Waffen SS, sino un equipo viejo, y lo logramos a un buen nivel para que funcionara: todo nuestro equipo, los tanques, las armas, los camiones, etc. Y luego tuvimos ejercicios de terreno dirigidos por el comandante de la división, pero solo para los oficiales. Uno de los objetivos de este entrenamiento y trabajo en estos tres meses fue traer de nuestras casas a los reemplazos de nuestros ejércitos de reserva para que se convirtieran en miembros reales de tripulaciones de tanques y compañías de infantería. Entonces, después de tres meses, habíamos estado muy preparados al menos a un nivel que se podía alcanzar en ese momento. Teníamos todo lo que necesitábamos. Creo que estábamos bien equipados, llenos de personal, y la mayoría del personal tenía experiencia en combate ".

Si bien estos comandantes y sus unidades tomaron tiempo en las pausas operativas para continuar con el entrenamiento de los hombres y el mantenimiento del equipo en el campo, los batallones de Panther estaban lejos de unirse como una unidad. En febrero de 1943, el goteo de Panthers que se entregaba al sitio de entrenamiento de Grafenwöfr continuó con la llegada de doce Panthers. Albert Speer, Ministro de Armamentos y Producción de Guerra de Alemania, realizó una demostración de disparos con Panthers. "Se dispararon contra objetivos en pie y remolcados, pero debido a una ventilación inadecuada de la torreta, solo se pudieron disparar unas cuantas rondas cuando las escotillas de la torreta estaban cerradas". La ventilación deficiente en un tanque es un problema importante. El humo y los humos se vuelven opresivos muy rápidamente y la tripulación pierde efectividad luego de que solo se disparan uno o dos disparos. Esto tiene un impacto negativo en la capacidad de un equipo para mantener la velocidad de fuego requerida en el calor de la batalla. Debido a este problema de ventilación en el Panther, el entrenamiento de artillería de las tripulaciones de tanques se degradó. Con la fecha de despliegue de los Panthers a solo cinco meses, los equipos deberían haber estado trabajando en el simulacro y la competencia de su tripulación y, en lugar de realizar demostraciones de pruebas tan cercanas al empleo de combate del tanque.

Otro ejemplo de los distractores de entrenamiento que enfrentaron las cuadrillas Panther en Grafenwöfr ocurrió durante las visitas del General Guderian entre el 1 y el 15 de junio de 1943, menos de un mes antes de la apertura de la Operación Ciudadela. Guderian visitó tanto la Panzerabteilung 51 como la 52. Descubrió que la "tracción y el motor final del Panther" aún mostraban graves deficiencias. De los aproximadamente 200 tanques Panther ya producidos, solo 65 habían sido aceptados como tecnológicamente sólidos ". Para solucionar estos y otros problemas persistentes, algunos de los componentes del tanque tenían que enviarse de vuelta a los fabricantes. Se realizaron otras reparaciones en las instalaciones de reparación de Reichsbahn en la cercana ciudad de Weiden. Las tripulaciones de ambos Panzerabteilungens asistieron en la revisión de los vehículos y una vez más fueron retirados de su entrenamiento en el vehículo.

Los dos ejemplos anteriores ilustran cómo el entrenamiento individual de la tripulación sufrió la aceleración del Panther a través de la producción. También debe señalarse que no solo sufrieron las tripulaciones individuales. Disparar y maniobrar un tanque es difícil, pero la capacidad de planificar y controlar el movimiento de un batallón requiere un entrenamiento más intensivo como las tripulaciones de cada tanque. Con la prueba del vehículo continuando a lo largo de la primavera, solo 65 Panthers habían sido aceptadas por el ejército alemán como plenamente operativas. Además, dado que el exceso de arrastre de los vehículos tuvo lugar menos de un mes antes del despliegue, el personal del batallón nunca tuvo la oportunidad real de entrenar. Las fuentes que documentan el entrenamiento de los batallones individuales durante este período de tiempo son escasas, sin embargo, es evidente que el personal realizó una gran cantidad de entrenamiento antes del despliegue. Ni el personal, ni las empresas, tuvieron la oportunidad de maniobrar y realizar ejercicios de capacitación a gran escala. Nada combina los ejercicios reales con los individuos y el equipo con los que planea luchar. Debido a la naturaleza de prueba de la capacitación y los constantes problemas de mantenimiento con Panther, el personal de los batallones de Panther no recibió una capacitación óptima antes de su despliegue en Rusia.



En este punto, es necesario pasar del Panther al escenario histórico y estratégico de Kursk. El OKW (Alto Mando de las Fuerzas Armadas, que dirigió el esfuerzo de guerra alemán en todas partes excepto en Rusia) quería llevar a cabo una defensa estratégica en el Frente Oriental durante 1943. Esto reduciría el número de fuerzas requeridas en el este y permitiría a los alemanes cambiar el movimiento. Fuerzas extra hacia el oeste en espera de los desembarques aliados. OKH (Alto Mando del Ejército, que dirigió la guerra alemana en Rusia) estuvo de acuerdo con el razonamiento para ir a la defensa estratégica, pero solo después de que una ofensiva importante hubiera concluido con éxito para arruinar cualquier ofensiva soviética planeada para el verano de 1943. Hitler estuvo de acuerdo con OKH en la necesidad de una ofensiva antes de pasar a la defensiva. Sin embargo, Hitler tenía razones políticas adicionales para una victoria en el este durante el verano del '43. Quería mostrarle al mundo que Alemania no fue derrotada, que aún tenía la determinación de seguir luchando. También necesitaba calmar los temores de los aliados de Alemania y garantizar que no habían respaldado a un perdedor. Durante toda la guerra, Alemania hizo una práctica de cortar las embestidas rusas en las líneas alemanas y atrapar a miles de tropas rusas. Un asalto al saliente de Kursk parecía ser el lugar donde se podía lograr el deseo de OKW, OKH y Hitler. El ataque alemán dependería de la velocidad a la que pudieran agrupar, armar y lanzar sus tropas. Sin embargo, la Operación Ciudadela no fue Blitzkrieg en su planificación. La ciudadela iba a tener lugar originalmente en abril, pero Hitler siguió retrasando la ofensiva por varias razones. Estas razones iban desde el desplazamiento de unidades a lo largo del frente ruso hasta las posiciones para lanzar el ataque al lanzamiento de Panthers adicionales. La operación también dependería del secreto, pero los soviéticos tendrían casi el plan completo para Citadel antes del inicio de la ofensiva.

Los soviéticos sabían de la tendencia alemana a cortar salientes con movimientos de pinza concéntricos. También sabían que Kursk era un objetivo primordial. Sus preocupaciones se justificaron cuando la banda de espías "Lucy" soviética pasó el concepto y la fecha tentativa de inicio de la Operación Ciudadela a los soviéticos a principios de abril. Esta información fue confirmada por fuentes en Inglaterra mediante la decodificación de mensajes "enigma". En la primavera y principios del verano, el reconocimiento de los hombros norte y sur del saliente confirmó la acumulación masiva de tropas. Así, la sorpresa estratégica tan crítica para el éxito alemán nunca se logró. Los alemanes solo podían esperar sorpresas tácticas como la hora y el lugar del esfuerzo principal y esto incluso se les negaría. Más importante aún, los alemanes nunca supieron en qué medida habían perdido el elemento sorpresa. De hecho, debido a la advertencia avanzada, los soviéticos abandonaron su ofensiva planeada para la primavera de 1943 y se pusieron en la defensa esperando sangrar a los alemanes.

En abril de 1943, el mariscal de la Unión Soviética Georgi Zhukov recomendó a Stalin y al Alto Mando Soviético (STAVKA), que, basándose en la inteligencia, era innecesario un ataque destructivo o una ofensiva preventiva. Los soviéticos podrían convertir el saliente de Kursk en una fortaleza y desgastar cualquier asalto alemán concentrándose en la destrucción de la armadura alemana. Una vez que los alemanes fueron derrotados en Kursk, los soviéticos usarían de inmediato sus reservas para lanzar una ofensiva total. Stalin aceptó a regañadientes con Marshall Zhukov. De este modo, los soviéticos utilizarían el concepto clausewitziano de la defensa como la forma más fuerte de guerra, pero luego cambiarían a la ofensiva para explotar la ventaja obtenida por las operaciones defensivas.

Para comprender el grado de preparación defensiva del Ejército soviético, solo hay que mirar los números. Más de 20,000 armas y morteros fueron emplazados. Se prepararon cañones antitanques con más de 6,000 y 920 posiciones de baterías de cohetes Katyusha. Todas las posiciones se orientaron en avenidas específicas de enfoque y las posiciones podrían apoyarse entre sí con fuegos entrelazados. La canalización de los panzers a estos campos de exterminio fueron 40,000 minas dispuestas a principios de la primavera, lo que permitió que los girasoles y el trigo crecieran a su alrededor. La densidad de los campos de minas era asombrosa, un promedio de 2,400 minas antitanque por milla cuadrada, y durante la batalla los campos de minas fueron reparados o reemplazados con gran eficiencia por los rusos. Además, estas cantidades de armas y minas no muestran la gran cantidad de posiciones individuales de los tanques excavados para ocultar el tanque de la torreta hacia abajo. Los tanques soviéticos pasaron de la posición preparada a la posición preparada y fueron capaces de disparar inmediatamente sobre cualquier penetración alemana.



Los días 24 y 25 de junio de 1943, el Batallón Panther 51 se cargó en trenes y se envió a Rusia para la Operación Ciudadela. El Batallón 52 de Panther siguió los días 28 y 29. Se organizó una sede regimental con ocho Panthers y se movió al este con el batallón 52 de Panthers. El regimiento se colocó bajo el mando del comandante von Lauchert y se asignó al XLVIII Cuerpo Panzer.

Como se esperaría, mudarse de Alemania no hizo nada para cambiar la suerte del nuevo Regimiento Panther. El regimiento llegó a Rusia y se cerró en su área de reunión cerca de la ciudad de Kosatscheck el 3 de julio de 1943. La batalla de Kursk comenzó el 5 de julio. Un día no permite que una unidad se prepare. Sin tener en cuenta al enemigo, la situación amistosa, el terreno u otros elementos, esta crisis de tiempo tuvo el potencial de afectar negativamente la batalla venidera. El 4 de julio, el Regimiento fue asignado a la División Granadera Panzer de Grossdeutschland. Oberst Decker tomó el mando del Regimiento, que fue redesignado como la 10ma Brigada Panzer. Los dos batallones llegaron solo dos días antes de que comenzara la batalla y parece que este comandante solo tuvo un día con su unidad antes de dirigirla a la batalla. Este fue apenas el momento de reunirse con el personal, por no hablar de los procedimientos. Más importante aún, parece que este comandante puede no haber apreciado las capacidades y limitaciones del nuevo tanque.

El XLVIII Panzer Corps pudo haber tenido una premonición de lo que vendría con los nuevos Panthers, ya que el diario de guerra del Corps para el 2 de julio de 1943 comentó que “las deficiencias existían en las unidades de Panther. No habían llevado a cabo entrenamiento táctico como un Abteilung completo y los equipos de radio no habían sido probados. Ya que sus áreas de reunión estaban tan cerca del frente, no se les podía otorgar permiso para probar y practicar con los aparatos de radio ".

Parece que hay algún conflicto en cuanto a cómo la Brigada fue realmente empleada durante la Operación Ciudadela. La mayoría de los historiadores de la Batalla de Kursk dicen que la Brigada actuó como una unidad compuesta por los dos batallones; sin embargo, en su libro Batallas Panzer, el General von Mellenthin afirma que “Gross Deutschland era una división muy fuerte con una organización especial. Se reunieron unos 180 tanques, de los cuales 80 formaban parte de un 'Destacamento de Panther' comandado por el Teniente Coronel von Lauchert, y el resto estaba en el regimiento Panzer ”. Otro historiador de Kursk, Robin Cross (Ciudadela: La batalla de Kursk) también habla del teniente coronel von Lauchert pero no del coronel Decker. Esto no es para crear una controversia de comando, pero es importante si Oberst Decker tomó el mando de la Brigada un día antes del comienzo de la Operación Ciudadela. Al menos el teniente coronel von Lauchert había estado con las unidades en el sitio de entrenamiento de Grafenwöhr.

Las primeras pérdidas de los Panthers en Rusia no provinieron del aclamado T-34 por el cual la Panther fue diseñada para contrarrestar, sino de los continuos problemas con el diseño del motor. Durante la descarga del tren, dos Panthers fueron destruidas por incendios de motor y se clasificaron como pérdidas totales. Robin Cross escribe sobre las dificultades del Panther justo antes de su primera aparición en combate.

“Se colocaron grandes esperanzas en el Panther con su armadura bien inclinada y su poderoso cañón de 75 mm. Pero los problemas mecánicos que habían plagado el desarrollo del Panther lo llevaron al frente. A medida que avanzaban hacia sus líneas de salida, los granaderos panzer de Grossdeutschland vieron chorros de llamas provenientes de los escapes de los Panthers de la división. Varios de ellos se incendiaron mientras avanzaban lentamente por la carretera y sus tripulaciones fueron extraídas con cierta dificultad, ya que las nuevas "armas de las maravillas" se redujeron a hulks ennegrecidos ".

En su libro Kursk 1943: The Tide Turns in the East, Mark Healy da cuenta de lo que sucedió con la Décima Brigada Panzer en su empleo inicial, como he descubierto.
"La clave para el éxito del XLVIII Panzer Corps del general Otto von Knobelsdorff, en romper las defensas soviéticas a cada lado de Butovo y ejecutar un rápido avance hacia la orilla sur de la Pena, fue la concentración masiva de poder que estaba en el 10 Brigada Panzer, equipada con el nuevo Panther. Sobre el papel, estas 200 máquinas le dieron al Cuerpo Panzer una concentración sin precedentes de armadura y potencia de fuego. A raíz de la barrera, Brigada Panther 'Decker' se mudó de Butovo, pero casi de inmediato se encontró con un campo minado que inmovilizó muchos de los vehículos. Otros que intentan liberarse disparan más minas. Frente a Cherkasskoye, el objetivo inicial de la ofensiva y una posición clave en la primera línea de defensa soviética en su parte del frente, más de 36 Panthers yacían inmóviles. Los rusos derribaron un intenso fuego de artillería en los tanques estacionarios y en los ingenieros que entraron en los campos minados para despejar los caminos para aquellos Panthers que no estaban tan dañados y que no podían salir. Mientras tanto, la infantería, que había estado esperando el apoyo del Panther, había atacado las posiciones soviéticas, solo para ser devuelta con grandes bajas ".

Después del primer día de lucha, el Panther no fue empleada en masa. El estado operativo de las Panthers durante la Operación Ciudadela comenzó en 184 Panthers el 5 de julio. Esto bajó a 166 Panthers el 6 de julio, pero se desplomó a 40 Panthers operacionales el 7 de julio. Para el 10 de julio, solo había 10 Panthers operativas en las líneas del frente. Las cuadrillas de mantenimiento pudieron aumentar la tasa de operación a 43 para el 13 de julio, pero se puede ver en estas cifras por qué el Panther no pudo usarse en masa después del primer día de batalla.

El general Guderian hizo una inspección a Kursk para ver al Panther y presentó un informe sobre las operaciones de las Panthers. En su informe, describe el estado de las Panthers el 10 de julio de la siguiente manera:

“Para la noche del 10 de julio, solo había 10 Panthers operativas en la línea del frente. Veinticinco Panthers se perdieron debido a un total de castigos (23 fueron golpeadas y quemadas y dos se incendiaron durante la marcha de aproximación). Cien Panthers necesitaron reparación (56 fueron dañadas por golpes y minas y 44 por avería mecánica). El sesenta por ciento de las averías mecánicas se podían reparar fácilmente y estaban en camino hacia el frente. Unos 25 aún no habían sido recuperados por el servicio de reparación ".

El general Guderian continúa en el informe para encontrar razones atenuantes para el gran número de pérdidas. Algunos escritores sugieren que este puede ser un intento de Guderian para salvar la cara como el Generalinspekteur der Panzertruppen y para toda la industria de producción de tanques.

“El campo de batalla principal de los rusos, profundamente minado, debe resultar en pérdidas de material por encima de la media a través de impactos y minas. El hecho de que la Panther apareciera por primera vez en el campo de batalla, centró el interés general. No se hicieron comparaciones contra las pérdidas de otras unidades Panzer. Por lo tanto, el alto mando y las tropas saltaron rápidamente a la conclusión: ¡La Panther no vale nada!

"Para concluir, se debe tener en cuenta que el Panther ha tenido éxito en el combate. El alto número de fallas mecánicas que se produjeron debió haberse esperado ya que aún no se han realizado los largos ensayos de tropas. La curva operativa del Panthers está en aumento. Después de corregir las deficiencias en las bombas de combustible y los motores, las fallas mecánicas deben permanecer dentro de los límites normales. Sin tener en cuenta nuestros propios errores, el número desproporcionadamente alto de pérdidas a través de la acción del enemigo da fe de un combate especialmente intenso ".

Después de resaltar las pequeñas venidas del Panther en su desarrollo y producción, resulta fácil estar de acuerdo con lo que el Brigadier H. B. C. C. Watkins escribió sobre el Panther }:
“El diseño fue presentado a Hitler el 23 de enero de 1943. Esto demuestra que los alemanes sabían cómo cortar esquinas cuando surgía la necesidad. Aún más notable fue el hecho de que el primer modelo de producción debía aparecer en noviembre del mismo año. A pesar de muchos problemas iniciales, este fue un momento muy competitivo, de hecho, por parte de una industria de construcción de tanques que ya estaba sometida a la presión de equipar nuevas divisiones, armar y armar modelos existentes y crear numerosas variantes de SP. Si bien gran parte de este trabajo tenía que estar bajo el peso de los bombardeos aliados, el trabajo se trasladó gradualmente a áreas más seguras en Austria para que pudiera obtener cierto grado de inmunidad. Más tarde, la producción tanto para Panther como para Tiger B debió mucho al uso de mano de obra esclava en las fábricas de Krupp y Daimler-Benz ".



Se aprendieron muchas lecciones del campo de batalla al enviar al nuevo Panther a esta enorme defensiva soviética. Ciertamente, los cambios o ajustes en las tácticas ocurrirán cuando se emplee una nueva pieza de equipo. La lucha revelará las cosas que los planificadores e ingenieros nunca pensaron en las fases de diseño y desarrollo. El valor operacional de cualquier tanque nunca se establece hasta que sea probado o empleado en situaciones de combate.

El sorprendente paralelo entre el Panther y el tanque de batalla principal M-1 en Desert Storm ilustrará este punto. Los círculos militares se preguntaban cómo se comportaría este "nuevo" tanque en combate incluso después de casi diez años de operaciones iniciales por parte del Ejército de los Estados Unidos. El M-1 se había demostrado consistentemente en rangos de tanques desde Grafenwöhr, Alemania hasta Texas, pero la gente todavía desconfiaba de este "nuevo" equipo porque no había sido probado en batalla. Los civiles y los reporteros recordaron que el M-1 no tuvo un buen desempeño en ambientes desérticos porque la arena afectó el rendimiento de los motores de turbina del tanque. Se identificaron este defecto y varios otros problemas y se hicieron correcciones al tanque, pero el M-1 siguió siendo sospechoso hasta que pudo demostrar su valía en el campo de batalla. Lo mismo puede decirse del M-2/3 Bradley Fighting Vehicle. Aunque el M-2/3 no fue diseñado para recibir un golpe de un arma de gran calibre como un tanque, la gente aún recordaba el informe de la Corporación RAND de que la armadura del M-2/3 era demasiado delgada y podía ser penetrada fácilmente por un golpe directo de un tanque soviético. Algunos soldados incluso dudaron de la fiabilidad del arma de cadena de 25 mm utilizada en Bradley. Nada proporciona confianza en equipos como el éxito en la guerra y el M-1 y M-2/3 funcionaron muy bien.

La M-1 y la M-2/3 tenían algo que el Panther no tenía. Estos vehículos más nuevos tenían casi diez años para trabajar juntos y evaluar la mejor forma de complementarse entre sí. De hecho, los dos vehículos fueron diseñados para trabajar juntos. Este fue un lujo que no le fue dado al Panther. A diferencia de la M-1 y la M-2/3, las cuadrillas de Panther no tuvieron oportunidad de entrenar y probar las tácticas Panzer actuales para explotar mejor las fortalezas de la Panther y minimizar sus debilidades. Además, no se asignó tiempo para ejercicios con otro equipo que el Panther tendría que luchar juntos. El Panther tenía un alcance y velocidad de 125 millas y 29 millas por hora. Los PzKpfw IV podrían alcanzar las 71 millas a velocidades de 24 millas por hora. Los rangos de sus armas principales también eran bastante diferentes. El cañón del Panther podría alcanzar y perforar la armadura frontal de un T-34 a 800 metros (lateral y trasero a 2800 metros). El Panther también podría perforar la armadura frontal del estadounidense Sherman a 1000 metros (lateral y trasera a 2800 metros), mientras que el cañón del PzKpfw IV tenía un alcance mucho más corto.

Sin realizar ejercicios con ambos vehículos, las tácticas no cambiaron con el empleo del nuevo tanque. Las unidades seguían usando la cuña estándar del tanque encabezada por los tanques pesados. Recordemos que no hubo tiempo para entrenar con el otro equipo usado junto al Panther, por lo que no se hicieron ajustes a las tácticas. El nuevo equipo está desarrollado para satisfacer una necesidad y para satisfacer esta necesidad, el uso del nuevo equipo debe estar bien pensado. El proceso de pensamiento debe incluir las tácticas. El Panther se empleó de la misma manera que las PzKpfw III y IV. La colocación del Panther en la punta de lanza de la cuña se ignoró y, por lo tanto, no se aprovechó del cañón de largo alcance del nuevo tanque. Colocar al Panther detrás de los tanques más viejos habría permitido que el tanque disparara a rusos desde rangos más grandes y proporcionara algo de protección a los otros tanques que encabezan la cuña.

Colocar al Panther más atrás en la cuña también habría eliminado la capacidad de los rusos para minimizar las ventajas alemanas del Panther. Los rusos aprendieron rápidamente que cargar en los nuevos Panthers (y también en los tanques Tiger), y luego saturándolos con sus ventajas numéricas, se eliminó la ventaja del cañón de 75 mm del Panther. El cañón del T-34 era más que capaz de abrir un agujero en el costado del Panther a corta distancia. Esta táctica soviética funcionó muy bien ya que nunca faltaron los T-34, y con Marshall Zhukov siguiendo su credo "de que las bajas no son demasiado grandes si se logra el objetivo", hubo la voluntad de enviar tantos T-34 como Se necesitaban para cuidar a los alemanes atacantes.

Cualquier tanque con una huella arrancada por una mina casi siempre puede ser reparado para la batalla una vez más. En Kursk, los Panthers tenían dos cosas contra ellos. Las primeras órdenes operacionales que se dieron a los petroleros para esta batalla fueron "... en ninguna circunstancia se detendrán los tanques para prestar asistencia a los discapacitados ...". La segunda cosa en contra de los Panthers fue que el único vehículo lo suficientemente poderoso como para tirar de un Panther era otro Panther o un tanque Tiger. Sin otra parada del tanque para recuperar el vehículo deshabilitado, el tanque se vio obligado a esperar en el equipo de recuperación del tanque de la compañía de mantenimiento del tanque. Los alemanes posicionarían a las compañías de mantenimiento de tanques lo más adelante posible para recuperar tanques tan pronto como sea posible. En el caso del Panther, esta táctica no tuvo mucho éxito, ya que la empresa de mantenimiento no pudo devolver el vehículo a su área de trabajo. Las órdenes permanentes de que ningún otro tanque se detuviera para prestar ayuda empeoraron las cosas para los Panthers deshabilitadas por las minas e impactaron la capacidad de mantener el ritmo operativo. Un Panther atrapada en el campo minado pronto encontró a los rusos provocando incendios devastadores en los vehículos en los extensos campos minados a lo largo del frente de Kursk. Los rusos habían planeado cuidadosamente asegurarse de que los campos de minas estuvieran cubiertos de fuego, donde los Panthers discapacitadas se convirtieran en blancos fáciles para los frentes de los pontones rusos.

Si el Panther fue retirado del campo minado, el mantenimiento continuó siendo un problema ya que había escasez de piezas de repuesto para el tanque. Hoy, cuando el Ejército de los EE. UU. presenta un nuevo equipo, especialmente un nuevo elemento final, como un nuevo vehículo, radio o sistema de armas, ese equipo viene completo con un suministro de quince días de piezas de repuesto a nivel organizativo. Las piezas de repuesto son una parte extremadamente importante para desplegar cualquier equipo nuevo. Se espera que haya un período de sacudidas cada vez que algo nuevo llegue a los grupos de motores. Durante este período, verá que ciertas piezas se desgastan más rápido que otras y, con frecuencia, algunas de las piezas que no se espera que se desgasten son las primeras. Sin las piezas de repuesto, el nuevo equipo no podrá realizar las funciones para las que fue diseñado. Esta es la razón por la que es tan importante probar el nuevo equipo y tener una idea de qué piezas de repuesto deben incluirse en el paquete de campo a nivel organizativo, así como el nivel de soporte directo. Al empaquetar piezas de repuesto que deben reemplazarse regularmente, se crea un sistema para mantener la capacidad del nuevo equipo. Al menos, el problema de los desgloses esperados se ha analizado y las lecciones del período de sacudidas se incorporarán en el futuro del almacenamiento de piezas y los programas de mantenimiento preventivo.



Sin embargo, los alemanes enviaron al Panther al campo y no lo acompañaron con los repuestos necesarios para que siguiera funcionando. De hecho, debido a la falta de pruebas, no sabían qué partes tenían más probabilidades de desgastarse. Incluso si tuvieran una idea sobre qué partes necesitarían ser reemplazadas, las piezas de repuesto no estaban disponibles. La industria de producción de tanques no pudo construir repuestos en cantidades suficientes, incluso si se hubieran identificado las partes. Simplemente no había suficientes piezas de repuesto para el Panther cuando se envió por primera vez al frente.

El Departamento de Estudios Históricos del Ejército de Mantenimiento de Tanques Alemanes en la Segunda Guerra Mundial refuerza los problemas encontrados por las unidades de Panther con respecto a la falta de piezas de repuesto.

"Un error similar (no suficientes partes) con consecuencias aún más de largo alcance tuvo lugar unos meses más tarde, cuando los nuevos tanques Panther partieron de la línea de ensamblaje. En un intento desesperado por acelerar la producción, el Ministerio de Armamentos había ordenado la producción en masa de este nuevo modelo de tanque antes de haber sido debidamente probado. A principios de 1943, los primeros tanques Panther llegaron al teatro ruso y se cometieron de inmediato. Casi inmediatamente se descubrieron defectos importantes en el diseño y la construcción, en particular del mecanismo de dirección y control, con el resultado de que todos los 325 tanques Panther tuvieron que retirarse y devolverse a la zona interior para una reconstrucción completa. Para realizar el trabajo necesario, se estableció una planta especial de reconstrucción de tanques cerca de Berlín. En el momento en que las deficiencias iniciales se habían corregido, el motor resultó inadecuado. No fue hasta el otoño de 1943 que un motor completamente satisfactorio estuvo disponible. En estas circunstancias, no era sorprendente que la mayoría de los tanques Panther enviados a Rusia llegaran sin suficientes piezas de repuesto. Muchos Panther se perdieron debido a la escasez de algunos repuestos elementales o porque no pudieron repararse a tiempo ".

martes, 2 de abril de 2019

SGM: La tecnología alemana que asustó a los Aliados (libro)

La supertecnología de Adolf Hitler que aterrorizaba a los aliados

El Führer ordenó construir todo tipo de aeronaves, que serían luego la base de la aeronáutica moderna.



El Me-262 alemán, el primer caza a reacción operativo del mundo.

Clarín.com


Dicen que "caían 25 aviones por uno nazi". La supremacía en los cielos de la Alemania de Adolf Hilter en la Segunda Guerra Mundial era el terror de los aliados. En realidad, según destaca un artículo del diario ABC de España, la maquinaria de guerra nazi era una potencia a nivel tecnológico y fue en el aire donde se destacó más.

Según el artículo titulado "La olvidada supertecnología de Hitler que aterrorizaba a los aliados", desde la construcción de la primera nave espacial de la historia hasta la realización de unos pioneros diseños de aviones invisibles al radar, Adolf Hitler logró que la aviación alemana se adelantase casi medio siglo a su tiempo sentando las bases de la tecnología aérea moderna.

Como ejemplo de esa avanzada, figura la fabricación de las primeras aeronaves a reacción y de gigantescos bombarderos que podían recorrer miles de kilómetros sin repostar.


Adolf Hitler leyendo un libro en pleno vuelo./ ARCHIVO

"La potencia destructiva y las técnicas usadas eran tan avanzadas que hasta el último momento Hitler mantenía aún esperanzas de poder dar un golpe sorpresa a los aliados", dice el escritor José Lesta en su libro El enigma nazi, citado por ABC.

Al parecer la motivación y obsesión de Hitler era bombardear Estados Unidos. Pero semejante campaña era imposible. Por entonces, ningún avión tenía la suficiente autonomía para volar desde Alemania a América del Norte. Y justamente esa fue la razón para construir uno que sí pudiera.

"Sin duda el proyecto más futurista y adelantado a su tiempo, con el que los nazis querían bombardear Estados Unidos, era el del 'Bombardero Suborbital Sänger-Bredt'. De lejos el más atrevido invento secreto de la aeronáutica alemana", explica Lesta en su libro.


El libro de José Lesta y los "misterios" nazis

"Consistía en una nave que debería alcanzar una altitud espacial a la fantástica velocidad de 'match 20' –veinte veces la velocidad del sonido", afirma Lesta.

En síntesis, los alemanes pretendían lograr que uno de sus cohetes fuera tripulado y armado con un explosivo. Elevarlo hasta la atmósfera y luego arrojar su carga sobre Washington.

"Finalmente, tras dejar caer su carga mortífera de bombas, regresaría del mismo modo a su base, aterrizando a 500 km/h y desplegando unos paracaídas traseros que le facilitarían la maniobra, tras haber cruzado la mitad del planeta. Además, una de las novedades características de esta nave era que podía ser reutilizada a las pocas horas de su aterrizaje", dice Lesta. En total, toda esta misión dudaría unas 27 horas.

Sin embargo, y según Lesta, la llegada del final de la contienda impidió que el proyecto se finalizara. El régimen además terminó apostando por diseños más tradicionales y menos experimentales.

Con todo, el encargado de construir la diabólica nave era el ingeniero aeroespacial austríaco Eugen Sänger.

Fue Sänger quien propuso el vuelo propulsado por cohetes. Fue su tema de tesis en la universidad, pero fue rechazado por fantasioso. Pero su fantasía llegó a oídos del Ministerio de Aviación del Reich, y se convirtió en la base del proyecto Amerika, es decir la construcción de una nave capaz de bombardear Estados Unidos.



El trabajo de Sänger sería la base de desarrollos posteriores. Según Lesta, las investigaciones de Sänger fueron usadas finalmente por la propia NASA.

Otro de los proyectos revolucionarios de la Alemania nazi fue el "Messerschmitt Me 262", el primer caza a reacción operativo del mundo.

El uso de este tipo de aviones significaba un cambio radical en la forma de entender los combates aéreos. Y es que, durante la década del 40 el principal sistema de propulsión era a hélice, explica ABC.

El nuevo motor a reacción daba mayor velocidad a los aviones además de más altura y autonomía.

El Me 262 fue un dolor de cabeza para los aliados. "Los aliados no daban crédito a lo que veían. Mientras ellos se movían lentamente con sus viejas hélices, los Messerschmitt alemanes surcaban los cielos a 850 km/h, una velocidad nunca vista", sentencia Lesta en su libro.

Y "por cada Messerschmitt derribado, caían 25 aviones aliados".

lunes, 17 de septiembre de 2018

Patagonia: Volando sobre la supuesta casa de Hitler

La supuesta casa de Adolf Hitler en Argentina, recorrida por el drone de Infobae
La residencia Inalco se encuentra en cercanías de Villa La Angostura, a unos 80 kilómetros al norte de Bariloche. Varios autores aseguran que el dictador nazi escapó de Berlín y vivió allí varios años
Por Nicolás Gilardi - Infobae
ngilardi@infobae.com



A más de 70 años del fin de la Segunda Guerra Mundial, continúan saliendo a la luz documentos, testimonios, fotografías y filmaciones nunca vistas del mayor conflicto bélico de la historia. Justamente esta semana se reveló la existencia en Rusia de una serie de diarios con registros de la vida cotidiana de Heinrich Himmler, el jefe de las SS y brazo ejecutor de los programas de exterminio del Tercer Reich.

Sin embargo, los innumerables trabajos, registros y archivos de la contienda siguen sin dar una prueba fehaciente de la muerte de Adolf Hitler, abonando todo tipo de teorías respecto a la posible huida del dictador. Esta nueva versión de la historia, que germinó en el mismo momento de la caída de Berlín a manos del Ejército Rojo en abril de 1945, cobró fuerte impulso en los últimos años, de la mano de autores locales como Abel Basti, o extranjeros, como Simon Dunstan y Gerrard Williams.


Heinrich Himmler y Adolf Hitler 

La versión oficial asegura que Hitler se suicidó junto a su pareja, Eva Braun, horas después de contraer matrimonio en el bunker de la Cancillería de Berlín, cercada por los soviéticos. La narración acerca del suicidio de la pareja Hitler surgió de una investigación realizada por el inglés Hugh Trevor Roper, un agente de inteligencia que interrogó al séquito del Führer, concluyendo que este había puesto fin a su vida disparándose un tiro en la cabeza. En tanto, Eva Braun había ingerido una cápsula de cianuro. En la misma línea se expresó Michael Musmanno, juez norteamericano que participó del proceso de Núremberg. Musmanno también entrevistó al círculo íntimo de Hitler y arribó a las mismas conclusiones que Trevor Roper. De esas fuentes bebieron sucesivamente los investigadores de la guerra y el Tercer Reich.

Más allá de los testimonios orales, que pueden ser cuestionables, el astuto Josef Stalin sembró confusión al afirmar que Hitler había escapado "a España o Argentina", pese a que supuestamente los soviéticos tenían los restos mortales del dictador nazi. Las idas y vueltas de los rusos con el correr de los años, mostrando supuestos partes del cráneo de Hitler, que al final no resultaron tales, terminaron de poner más oscuridad al asunto.



Hitler en Argentina

Los investigadores que consideran que Hitler escapó de Berlín discrepan en el modo en que lo hizo -avión o submarino-, pero coinciden generalmente en que el destino final de su viaje fue la Argentina. También concuerdan en que el "cabo austríaco" vivió en el sur del país y que durante algunos años lo hizo en la residencia Inalco, un complejo ubicado cerca de Villa La Angostura, unos 80 kilómetros al norte de Bariloche.

El conjunto edilicio Inalco fue construido en 1943 -dos años antes del fin de la guerra- por el reconocido arquitecto Alejandro Bustillo, diseñador, entre otros, del hotel Llao Llao y el Hotel Provincial de Mar del Plata. Hay varios datos llamativos en torno a Inalco. Su construcción demandó unos cuatro millones de dólares actuales, fue emplazado en un lugar alejado y de difícil acceso y es asombrosamente similar al Berghof, la casa de descanso que Hitler tenía en la zona montañosa de Obersalzberg, en los Alpes Bávaros.

Los accesos a Inalco en la época en que habría vivido Hitler allí era muy dificultosos. El único camino terrestre era una huella de montaña y no había puentes para cruzar el río Correntoso. De esta manera, el camino más fácil para que sus moradores entren y salgan era por el lago Nahuel Huapí. Esto limitaba las posibilidades a una embarcación o un hidroavión. Estas opciones no hacen más que alimentar las sospechas de que Inalco fue construida allí y de ese manera para evitar miradas indiscretas y para controlar la seguridad del lugar.

El complejo, que está en cercanías de la frontera con Chile, tiene más de 450 hectáreas y cinco kilómetros de costa sobre el lago. En su época de esplendor contaba con un chalet principal con un gran salón con hogar y ventanales que permitían apreciar el imponente paisaje conformado por el Nahuel Huapí y las montañas. Tenía además una plaza con una fuente de piedra y dependencias complementarias, como un establo, destinadas al autoabastecimiento. Esto puede apreciarse en el recorrido que el drone de Infobae hizo por las instalaciones que habrían alojado al caído dictador de la Alemania nazi. La vieja propiedad contaba además con un pequeño hangar para hidroaviones y emplazamientos que parecen haber estado destinadas a vigilar el complejo.


El complejo Inalco, en el sur argentino, de notable similitud con el Berghof

Según reconstruyó Basti en uno de sus libros sobre Hitler, los terrenos originalmente pertenecían a los italianos Primo Capraro y Federico Baratta. En los años 40, Enrique García Merou, un abogado cercano a Juan Domingo Perón, adquirió las tierras y mandó a construir Inalco. En su investigación, Basti concluyó que García Merou era un testaferro de capitales alemanes y que Inalco fue administrada varios años por el empresario peronista Jorge Antonio. Incluso afirmó que el propio Perón se alojó en la residencia que cobijó a Hitler.

Con el correr de los años, las edificaciones quedaron abandonadas y en los 70 fueron compradas por el banquero José Rafael Trozzo. Dos décadas más tarde, una fundación alquiló el sitio para destinarlo a viajes de estudio de un colegio alemán de Villa Ballester. Con el fin de la concesión, y ya entrado el año 2000, Inalco volvió a quedar deshabitado. Lo último que se supo sobre Inalco es que una empresa inmobiliaria internacional ofrecía la "casa de Hitler" en venta, tasando el enorme complejo en más de 20 millones de euros.