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domingo, 24 de mayo de 2026

Aviones Argentinos: Proyecto SAIA-90


La lógica y el deseo: Proyecto SAIA-90






Introducción

Argentina tiene un repertorio de leyendas que mezcla misterio, fe y asombro: la Luz Mala en los campos, el Nahuelito en las aguas del sur, la Difunta Correa en las rutas interminables. En el mundo “aviateril”, sin embargo, existe otra historia que —sin fogones ni santuarios— logró instalarse con una potencia parecida: la del SAIA-90, un supuesto caza argentino de cuarta generación que habría estado “a un paso” de nacer antes de ser cancelado.

La popularidad de internet hizo el resto. Foros, recreaciones, discusiones técnicas, debates interminables. Pero lo realmente interesante no es el avión que nunca voló, sino la trama real: un cruce entre programas europeos, oportunidades industriales, documentos de diseño circulando en el momento justo… y un contexto político-económico que terminó por apagar cualquier posibilidad concreta.


Desarrollo

1) Europa busca su caza del futuro (y tropieza con la realidad)

A comienzos de los años 70, el Reino Unido quería reemplazar al Jaguar con un avión capaz de cumplir ataque táctico y también superioridad aérea. En 1972, esos requisitos se formalizaron como la especificación AST.403, que dio origen al Hawker P.96 (luego BAe): un diseño convencional que no prosperó, porque diseñar un caza desde cero era un lujo para la economía británica de la época.

En la Alemania Occidental, el plan era el TKF-90 (Taktisches Kampfflugzeug 90), con competencia interna entre VFW-Fokker y MBB. El concepto de MBB, con ala delta y canards, ganaba simpatías por desempeño y proyección.

En 1979, MBB y BAe propusieron un programa conjunto: ECF (European Collaborative Fighter). Ese mismo año se sumó Dassault, apareciendo el nombre “Eurofighter”. Pero el “paneuropeísmo” duró lo que tarda en complicarse cualquier decisión de diseño compartida: mientras se intentaba acordar un avión común, cada país empujaba su propia idea.

  • Reino Unido: superioridad aérea con fuertes capacidades aire-suelo.

  • Francia: prioridad al ataque terrestre; y exigencia de adaptación a portaaviones.

  • Alemania Occidental: el pliego más duro: aceleración a toda altitud, maniobra supersónica, misiles BVR, toberas vectoriales, giros cerrados a altos ángulos de ataque y autonomía para CAP y escolta; el ataque a tierra era secundario.

  • Italia se sumó en 1982, y el proyecto derivó hacia el ACA (Agile Combat Aircraft).

En 1983 nació el FEFA (Future European Fighter Aircraft), evolución del ACA. Francia aceptó retirar el requisito naval si Dassault lideraba el diseño; chocó con BAe y el gobierno británico. España amagó con irse, no pudo. Finalmente Francia se retiró en 1985 y siguió con su propio camino (ACX), que desembocaría en el Dassault Rafale. Los demás socios continuaron y en 1986 crearon Eurofighter Jagdflugzeug GmbH (Múnich). El resultado final volaría el 27 de marzo de 1994: el Eurofighter Typhoon.

Hasta acá, Europa. Pero en el margen de esa historia aparece un nombre clave para entender el mito argentino: Dornier.


Denominado P-700 por Northrop, esta ilustración artística muestra como se hubiese visto el ND-102 en su configuración final. Tras ser descartado del programa TKF-90, Dornier intentó comercializar la aeronave como "ND-102 International Fighter".

2) Dornier, el “tercero en discordia”, y el ND-102 que buscó país

Después de la Segunda Guerra Mundial, Dornier sobrevivió a la prohibición de construir aeronaves en Alemania ofreciendo consultoría a Suiza y España. Con el levantamiento de restricciones (1954), reconstruyó reputación con éxitos STOL como el Do 27 y el Do 28, y más tarde se asoció con Dassault-Breguet en el Alpha Jet (1974).

Pero los grandes contratos militares alemanes se los repartían MBB y, en menor medida, VFW-Fokker. Para Dornier, el TKF-90 era la oportunidad de volver a jugar en primera. Y eligió un camino distinto: buscar apoyo externo, firmando cooperación con Northrop.

Bajo la denominación ND-102, el trabajo arrancó en 1978. Se ensayaron 34 modelos en túnel de viento durante 1.200 horas, hasta llegar a un diseño final en 1982.

Evolución del ND-102

  • Primeras iteraciones: parecido al YF-17 Cobra (ala alta trapezoidal, doble deriva, bimotor, planos de profundidad medios).

  • Configuración final: más audaz y poco convencional. Conservaba el ala trapezoidal de gran cuerda, eliminaba los planos de profundidad, y apostaba al control mediante redirección de gases: boquillas en toberas que orientaban el flujo caliente de dos turbofans Pratt & Whitney PW1120.

Carga y masa previstas

  • 6 puntos bajo alas + 4 en fuselaje

  • Peso operativo estimado: 25.000 lb (11.400 kg)

  • Capacidad bélica: significativa para su clase

Northrop lo ilustró como P-700, y Dornier intentó venderlo como ND-102 International Fighter tras perder el TKF-90 frente al diseño de MBB. Habían invertido US$ 20 millones (la cifra se suele expresar como equivalente muy superior “actual”), y necesitaban un socio que pusiera capital para continuar. Se mostró una maqueta en París 1983, pero no apareció comprador. En 1984 el proyecto se detuvo y la documentación quedó archivada.

Y entonces, casi como un giro de novela, esa carpeta técnica encontró un posible destino al sur del mundo.


Este gráfico permite ver de manera descriptiva la evolución del diseño que llevó al Eurofighter, con los aportes de cada socio del programa.

3) Argentina, el salto industrial y el origen del “SAIA-90”

En los 70, la industria aeronáutica argentina vivía un nuevo impulso con proyectos como el IA-58 Pucará. Pero en paralelo existía un plan más ambicioso: subir escalones tecnológicos y complejidad. A fines de la década, la Fuerza Aérea Argentina (FAA) pidió a la Fábrica Militar de Aviones (FMA), en Córdoba, un entrenador a reacción medio-avanzado para reemplazar al Morane Saulnier MS.760 Paris.

La FMA tenía experiencia, pero necesitaba apoyo en materiales compuestos, tendencias aerodinámicas modernas y aviónica. Tradicionalmente el proveedor principal había sido EE. UU., pero las restricciones de la administración Carter empujaron a mirar a Europa, especialmente a Alemania Federal.

En ese marco, a principios de mayo de 1980, la FAA firmó con Dornier un acuerdo para desarrollar el futuro IA-63 Pampa. Incluía:

  • asesoramiento y asistencia de diseño,

  • capacitación en técnicas de construcción con compuestos,

  • y el diseño del ala supercrítica característica del Pampa.

Pero el convenio iba más allá. Según explicaría el Comodoro Arturo Herberto Ay (Aviation Week & Space Technology, agosto de 1987), había una estrategia en tres pasos:

  1. Pampa (entrenador avanzado)

  2. ATL (transporte ligero, finalmente fallido)

  3. caza de altas prestaciones

Dornier se comprometía a acompañar técnicamente todas las etapas. Y ahí aparece el germen del SAIA-90.


Alemania Federal tenía el requerimiento más exigente, el cual solo podía ser cumplido por el diseño de MBB que se ve en la imagen. Muchas de las decisiones de diseño del actual Eurofighter provendrán de este concepto.

4) Qué era (realmente) el SAIA-90: un concepto con números, no un programa financiado

Dornier entregó estudios basados en su experiencia con el ND-102, adaptables a necesidades argentinas. La documentación incluía líneas generales del avión, escenarios preliminares, opciones de armamento y análisis para formular requerimientos.

Objetivo de desempeño (según los estudios)

  • Optimización en régimen transónico

  • Giro sostenido: Mach 0,9 a 19.685 ft (6.000 m)

  • Potencia para acelerar de Mach 0,9 a 1,5 a 29.527 ft (9.000 m)

  • Autonomía “interesante”, ampliable con tanques externos

  • Baja firma radar e infrarroja

Armamento propuesto

  • cañón Mauser 27 mm con 150 disparos

  • misiles aire-aire Sidewinder o equivalente en punteras alares

  • misiles aire-aire tipo AMRAAM o equivalente semiempotrados en el fuselaje o hasta 11.023 lb (5.000 kg) de carga bélica

Aviónica (radar)

  • Radar “de nueva generación” con capacidad aire-aire para detectar blancos de 5 m² de RCS a 48 nmi (90 km) en “modo pasivo” (tal como figura en la documentación)

  • Integración con IFF

  • Seguimiento múltiple track-while-scan

  • En aire-suelo: guía de armamento y navegación con seguimiento del terreno

Materiales y estructura

  • Uso intensivo de compuestos, área donde Dornier tenía experiencia (Alpha Jet, Do 228)

  • Propuesta de ala: 65% CFRP, 20% aluminio, más titanio y otras aleaciones

  • Uso de estos materiales también en fuselaje y cola

  • Peso vacío estimado: 17.196 lb (7.800 kg)

Cronograma presentado

  • Duración total: 12 a 15 años desde aprobación de especificaciones (prevista para 1987)

  • Primer vuelo del prototipo: 1989

  • Primeras entregas: 1991

Sobre el papel, era un “camino posible”. En la práctica, estaba lejos de convertirse en un programa real.


Una de las primeras iteraciones del diseño conjunto de Dornier y Northrop para el TKF-90. La influencia del YF-17 es claramente visible.

5) “Blue Sky Thinking”: cuando la difusión pública crea la ilusión de avance

La revista oficial de la FAA, Aeroespacio, en su edición julio-agosto de 1981 (69º aniversario del arma), mencionó el proyecto con entusiasmo: el SAIA-90 (Sistema de Armas Integrado Argentino para la década de los 90) como uno de los planes más ambiciosos de la FMA.


Gráfico de tasa de giro sostenido a 9,842 ft (3,000 m), comparando el SAIA-90 contra el IA-63 Pampa y lo que parece ser un AMX o, el aún más esquivo, IA-68.

Gráfico de tasa de giro sostenido a al nivel del mar del SAIA-90 comparada con los mismos aviones que en el gráfico anterior. El eje Y está expresado en (º/S) y el X en Mach.

Pero el SAIA-90 estaba en fase muy preliminar. Las imágenes usadas para ilustrarlo correspondían a iteraciones tempranas del ND-102. La cobertura podía sugerir que el proyecto avanzaba, cuando en realidad el presupuesto de I+D ya estaba absorbido por dos prioridades: IA-63 Pampa y el misil Cóndor (este último, además, en un nivel de secreto profundo). No había margen financiero para un caza nuevo.

Y luego llegaron tres golpes decisivos:

1) Malvinas y el cerrojo externo
Tras la guerra, se impuso un veto de armas a Argentina aplicado por el Reino Unido y respaldado por EE. UU. y Francia. Eso dejó al país prácticamente fuera de los mercados donde habría podido conseguir proveedores y, sobre todo, un socio industrial que hiciera viable el salto.

2) Motores: un punto crítico sin resolver
Mientras el proyecto se mencionaba, no se detallaba un motor específico. En el artículo “Futuro Avión de Combate” (Aeroespacio, septiembre-octubre 1983) se habla de “dos de aproximadamente 5.600 kg de empuje”, es decir alrededor de 12.345 lb (54,9 kN) en seco por motor. Esa cifra lo coloca en el vecindario de turbofanes como Snecma M88, Pratt & Whitney F100 y General Electric F404 (siendo este último el que coincide de forma más directa con esa potencia indicada). Sin acuerdos de suministro y sin acceso fluido por embargos, la planta motriz era una incógnita enorme.

3) Economía argentina en los 80
Entre crisis y hiperinflación, sostener la flota existente (Mirage III/V y Daggers) ya era complejo. Financiar un desarrollo autóctono de cuarta generación era, sencillamente, inviable.

El SAIA-90 se fue desdibujando con los años. Pero internet le dio una segunda vida: “lo que pudo ser” se volvió mito, y el mito se volvió conversación recurrente. Incluso llegó a existir como recreación digital descargable para Strike Fighters 2, lo más cerca que estuvo de “sobrevolar” Argentina.

Del SAIA-90 al “socio tardío”: KAAN y KF-21 como atajo moderno

Si el SAIA-90 fue, en esencia, una carpeta técnica con ambición de cuarta generación sin el músculo financiero para volverse metal y queroseno, hoy existen dos programas que —por filosofía— se le parecen más de lo que parece: el KAAN turco (antes TF-X) y el KF-21 Boramae surcoreano. Ambos nacieron de la misma premisa que rondaba a la FAA en los 80: no resignarse a depender siempre del mercado de segunda mano y construir un sistema de armas que combine velocidad alta (orden Mach 2 en el horizonte de diseño), sensores modernos, BVR y crecimiento futuro. La diferencia crucial es que KAAN y KF-21 ya recorrieron el tramo más caro y riesgoso: prototipos, ensayos, cadena industrial y una hoja de ruta hacia producción.

Ahora bien: si lo que Argentina sueña (y lo que el SAIA-90 insinuaba en números) es un bimotor pesado para control del espacio aéreo, con autonomía, aceleración, radar capaz, baja firma relativa y carga aire-aire potente —algo en la línea “2 motores, gran empuje, radar multi-modo, misiles tipo AMRAAM/Sidewinder o equivalentes, y margen para crecer”—, KAAN encaja por concepto: apunta a mayor supervivencia y a integrar armamento con lógica más “interna/limpia” (más discreción, menos arrastre), mientras que KF-21 se ubica como un 4,5 generación muy moderno, con énfasis en arquitectura abierta, sensores y producción eficiente (aunque, en su configuración conocida, suele pensarse con armamento mayormente externo, es decir, menos “sigilo puro” pero más simple de sostener y desplegar). Para una FAA enfocada en intercepción, vigilancia aérea y escolta en grandes distancias, cualquiera de los dos podría representar —en teoría— el “SAIA-90 que sí llega a pista”, sin necesidad de financiar desde cero el salto tecnológico de materiales compuestos, aviónica y software.

Un KF-21 Boramae reconvertido a un sustituto del proyecto SAIA-90 


El gran “pero” no es técnico: es geopolítico, industrial y presupuestario. Asociarse no significa solo comprar; un socio real debe aportar dinero, volumen de órdenes y trabajo industrial (componentes, cableado, estructuras en compuestos, bancos de prueba, MRO regional, simuladores, etc.). Además, tanto KAAN como KF-21 dependen (en mayor o menor medida) de cadenas de suministro con partes críticas sujetas a autorizaciones de exportación: motores, radar, computadoras de misión y armamento BVR suelen arrastrar permisos y vetos cruzados. Para Argentina, eso se cruza con un obstáculo histórico: cualquier sistema con componentes sensibles puede quedar expuesto a bloqueos políticos (y, si hay partes británicas, el riesgo de veto aumenta). Sin un blindaje contractual y logístico —y sin financiamiento sostenido por décadas— el sueño vuelve a parecerse al SAIA-90: atractivo, pero frágil.

Entonces, ¿podría Argentina “cumplir” el SAIA-90 asociándose a KAAN o KF-21? Sí, pero solo en un formato muy concreto: como cliente-socio con participación industrial realista (por ejemplo, mantenimiento mayor y fabricación de subconjuntos no críticos al inicio, escalando con el tiempo), comprometiendo una cantidad suficiente de aeronaves para justificar transferencia y soporte; y asegurando desde el día uno un paquete integral de radar/AESA, guerra electrónica, reabastecimiento, misiles BVR y entrenamiento, que es donde un interceptor pesado se gana la vida. No sería el SAIA-90 “nacional” en sentido romántico, pero sí podría ser el modo más moderno de lograr lo que aquel prometía en papel: un bimotor de alto rendimiento, con sensores y misiles de primera línea, capaz de imponer presencia en el espacio aéreo… sin volver a depender de leyendas para existir.



Conclusiones

El SAIA-90 no fue tanto un avión perdido en un hangar como una idea con sustento técnico, nacida del cruce entre una oportunidad industrial (la relación FMA–Dornier) y documentación real derivada del ND-102. Sus números —materiales compuestos, peso vacío estimado, concepto de baja firma, radar multi-modo, carga bélica importante y prestaciones transónicas/supersónicas— lo convirtieron en un imán perfecto para la imaginación.

Pero también fue un ejemplo nítido de cómo se construyen ciertas “leyendas tecnológicas”: basta una combinación de conceptos plausibles, ilustraciones sugerentes y un contexto donde “querer” no alcanza para “poder”. Sin presupuesto, sin definición operativa firme, sin motor garantizado, sin socios industriales y con embargos tras Malvinas, el programa no tenía suelo.

Aun así, el SAIA-90 dejó algo más valioso que una silueta: un recordatorio de ambición industrial, de la importancia de la cooperación internacional (cuando es posible), y de cómo una carpeta técnica —si cae en el momento y lugar adecuados— puede alimentar durante décadas una de las leyendas más persistentes de la aviación argentina.

Tres vistas del SAIA-90.


Anexo: características técnicas (según la documentación difundida)

  • Tripulación: 1

  • Longitud: 16,53 m

  • Envergadura: 10,95 m

  • Alto: 3,96 m

  • Peso vacío: 17.121 lb (7.800 kg)

  • Planta motriz: 2× turbofans, 12.345 lb (54,9 kN) de empuje en seco (cada uno)



Rendimiento

  • Velocidad máxima (estimada): Mach 2

Armamento

  • cañón Mauser 27 mm, 150 disparos

  • misiles A/A Sidewinder o equivalente (punteras alares)

  • misiles A/A tipo AMRAAM o equivalente (semiempotrados) o hasta 11.023 lb (5.000 kg) de carga bélica


Fuentes citadas en el artículo original



sábado, 31 de diciembre de 2022

Fabricante de aviones: Productores pequeños (3/3)

/k/ Planes Episodio 80: Fabricantes menores

/k/ Planes



Embraer EMB-312 Tucano

En la segunda mitad de la década de 1970, Brasil estaba buscando un nuevo avión de entrenamiento y de ataque ligero, lo que resultó en dos propuestas de Embraer para un diseño separado de entrenador básico y de ataque ligero. Si bien ninguno de los diseños se consideró aceptable, el último diseño, el atacante, obtendría un interés significativo, por lo que cuando se emitieron las especificaciones completas en 1977, se tomó la decisión de modificar esta propuesta de atacante en un entrenador/atacante de doble propósito. El resultado fue un avión turbohélice convencional con asientos en tándem escalonados para mejorar la vista desde la cabina trasera. Diseñado desde el principio con operaciones de combate en mente, el EMB-312 (como fue designado) tendría cuatro puntos de anclaje para hasta 1.000 kg de provisiones, junto con asientos eyectables para mejorar la capacidad de supervivencia de la tripulación.

Volando por primera vez en 1980, las primeras entregas del tipo a la FAB comenzarían en 1983. Si bien el tipo serviría principalmente como entrenador avanzado, no servirían sin entrar en combate. En 1991, fueron llamados a la acción para proporcionar CAS durante las operaciones contra las FARC, y han visto el uso regular de patrullas fronterizas para detener a los contrabandistas. Dados los bajos costos operativos del tipo y su excelente desempeño como entrenador y luchador, ha sido un producto de exportación popular. Casi todos los países del continente vendrían a volar el tipo, ya sea como entrenador o plataforma COIN, mientras que los clientes de lugares tan lejanos como África y Medio Oriente también comprarían el tipo para usarlo como entrenadores o atacantes. Incluso con la llegada del Super Tucano, el Tucano sigue siendo muy utilizado en todo el mundo.


Atlas Cheetah

En 1986, la SAAF necesitaba actualizar su inventario para mantener el ritmo de los cazas rusos más nuevos que aparecían en su guerra fronteriza. Sin embargo, las sanciones internacionales impidieron la compra de nuevos aviones, por lo que lo mejor que se podía hacer razonablemente en el futuro inmediato era una amplia renovación de los fuselajes existentes. Si bien el Mirage F1 presentó una vía más prometedora para las actualizaciones, se consideró inaceptable retirarlos del combate, por lo que la SAAF eligió su flota Mirage III. Tomando lecciones del programa Kfir de Israel, Atlas emprendió una extensa renovación del Mirage III. El Cheetah, como se le conocía, tomaría las tracas en forma de canard y el ala de dientes de perro del Kfir, mientras que se agregaron dos pilones adicionales. La aviónica se mejoró ampliamente, haciendo uso de elementos israelíes y nacionales.

Las conversiones al estándar Cheetah comenzarían en 1983, comenzando con el Cheetah D de dos asientos. El primer ejemplo se lanzó en 1986 y, al año siguiente, el Cheetah estaba operativo. Hasta el final de la Guerra Fronteriza en 1989, el Cheetah E simplificado de un solo asiento, diseñado como un recurso provisional hasta que apareció la variante C más avanzada, volaría en vuelos de alerta las 24 horas para defenderse de los aviones angoleños y cubanos. Sin embargo, cuando el Cheetah C finalmente entró en servicio, los Es se retiraron gradualmente y finalmente se disolvieron por completo en 1992. Sin embargo, a pesar de su uso limitado como interceptores, el Cheetah nunca tuvo la oportunidad de demostrar su valía: la producción terminó poco después del final de el Apartheid y los guepardos se han eliminado gradualmente a medida que el Gripen asumió su papel. Dos Cheetah D permanecen en servicio como aviones de prueba,


AMX Internacional AMX/A-1

A finales de los años 70, Italia estaba buscando un avión de ataque ligero para reemplazar sus viejos F-104 y Fiat G.91Y, todo mientras servía como un complemento más económico para el Panavia Tornado planeado. Aeritalia y Aermacchi decidirían trabajar juntos para construir un nuevo avión para cumplir con los requisitos bajo el nombre del proyecto Aeritalia Macchi Experimental - AMX. Mientras tanto, Brasil buscaba adquirir un avión táctico ligero similar y pronto mostró interés en unirse al proyecto italiano. Para 1981, Embraer se había sumado al proyecto y administraba alrededor de un tercio de la carga de trabajo. El avión que surgió era un diseño monomotor convencional propulsado por un turboventilador Rolls-Royce Spey (elegido debido a la falta de restricciones a la exportación del motor). La aviónica difería mucho entre las variantes AMI (italiana) y FAB: los italianos optaron por un paquete de aviónica más avanzado, mientras que los brasileños optaron por utilizar un sistema de navegación simplificado. La única otra diferencia notable entre las variantes (y, dado que los paquetes de aviónica eran modulares, la única diferencia permanente) era el armamento del cañón: el AMX italiano llevaría el rotativo Vulcan de 20 mm, mientras que las restricciones de exportación obligaron a Brasil a conformarse con dos cañones DEFA de 30 mm.

Tomando vuelo en 1984 en Italia, el AMX se sometería a un extenso programa de prueba. Se construirían un total de cinco prototipos en Italia, mientras que Embraer construiría dos más. Las pruebas concluyeron en 1986 y el tipo entró en producción en ambos países. La primera máquina de producción brasileña despegaría en 1989 y, a fines de año, el tipo estaba en servicio en la FAB como A-1. En servicio, el A-1 ha sido un avión popular entre los pilotos y el personal de tierra por igual. Si bien los FAB A-1 aún no han realizado despliegues de combate más allá del apoyo de las operaciones COIN, los italianos se han utilizado en los Balcanes en los años 90. Cuando llegó la década de 2000, ambos países esperaban realizar un esfuerzo de actualización común. Sin embargo, esto fracasó, lo que llevó a Italia y Brasil a realizar esfuerzos por separado. Las actualizaciones de Italia se centraron en un nuevo sistema de navegación, mientras que Brasil optó por un extenso rediseño de la cabina junto con la adición de nuevas contramedidas, sistemas de navegación, FLIR y sistemas actualizados compatibles con las armas guiadas más nuevas. Desafortunadamente, los recortes de fondos han ralentizado el esfuerzo de actualización hasta el punto de que Embraer solo comenzó el reacondicionamiento en 2007. Los planes requieren que 43 A-1 se actualicen al nuevo estándar A-1M entre 2013 y 2017.


IAI Lavi

Cuando los años 70 llegaron a su fin, Israel comenzó a buscar un caza de bajo costo para reemplazar sus A-4 y Kfir, así como para complementar sus F-15. En 1980, IAI recibió las especificaciones de un nuevo caza polivalente. Las proyecciones requerían la adquisición de 300 aviones, lo que requería un diseño bastante ligero y económico. Originalmente, IAI consideró el GE F404 como un motor, pero luego se decidió por un solo PW1120 debido al mayor potencial de crecimiento. El Lavi resultante que despegó en 1986 sería un avión canard-delta con controles fly-by-wire. En comparación con el F-16, era un poco menos capaz en términos de rendimiento y carga útil.

Desafortunadamente, Lavi se enfrentaría a una oposición significativa tanto en el país como en el extranjero. A nivel nacional, el proyecto estaba resultando mucho más costoso de lo esperado, lo que lo convertía en una responsabilidad importante cuando los planes requerían la adquisición de 300 aviones. En el extranjero, el IAI se encontraría con la oposición de EE.UU. El Lavi no solo representaba un competidor importante para el F-16 y el F-18 en el mercado de exportación, sino que presentaba un riesgo de seguridad, ya que muchas naciones que habían expresado interés en el Lavi no tenían términos amistosos con el A NOSOTROS. Dado que Lavi dependía en gran medida de las tecnologías de EE. UU., EE. UU. tuvo una sorprendente cantidad de influencia sobre el programa. Al final, el Lavi sería cancelado en 1987. Gracias al fuerte cabildeo estadounidense y las ofertas favorables, el Lavi sería cancelado por un estrecho voto a favor de la compra de 90 F-16C.


Fabrica Militar Aviones SAIA 90

En 1980, la FMA de Argentina se asoció con Dornier para desarrollar un entrenador avanzado y un luchador de pleno derecho. Dornier llevaría a cabo una serie de estudios de diseño, produciendo un diseño final muy similar a su propuesta TKF-90 varios años antes. El diseño para continuar con el desarrollo completo sería un avión bimotor con un peso en vacío de 7.800 kg, con un radar capaz de rastrear hasta 6 objetivos a 90 km de distancia con capacidades secundarias de ataque a tierra. El desarrollo a gran escala se aprobó en 1987, y se proyectó que el primer vuelo tendría lugar en 1989. Sin embargo, el programa se desmoronaría rápidamente. FMA enfrentaría la bancarrota hacia fines de la década, y luego de varios intentos fallidos de obtener respaldo extranjero para su pleno desarrollo, los problemas financieros que aquejaron a Argentina los obligaron a abandonar el proyecto.


Atlas Craver

En la década de 1980, Atlas Aircraft Corporation de Sudáfrica inició un esfuerzo por desarrollar un reemplazo para los aviones de combate y de ataque envejecidos de la Fuerza Aérea de Sudáfrica. Si bien había poca experiencia nacional con el diseño de cazas, un embargo de armas de la ONU significaría que Atlas se vería obligado a recurrir (y pagar una prima) a Israel en busca de ayuda. Con ayuda israelí, Atlas desarrollaría varios estudios de diseño, aunque no se materializaría ninguna propuesta final. Todos se basaron en un diseño de ala delta estáticamente inestable que utilizaba controles y compuestos fly-by-wire. Los motores propuestos incluyeron el SNECMA Atar, y se analizaron las propuestas tanto de uno como de dos motores. Varias de estas propuestas llegarían incluso a las pruebas en túnel de viento. Sin embargo, el aumento de los costes y el fin del Apartheid provocarían la cancelación del proyecto en 1991.


IAI Namer

Hacia fines de los años 80, IAI comenzó a desarrollar una variante del Kfir destinada específicamente a la exportación. Trabajando con el Kfir-C2 como base, el nuevo avión se llamaría Nammer. El J79 del Kfir se eliminó para evitar las restricciones de exportación estadounidenses y, en su lugar, se ofreció la opción de utilizar el SNECMA Atar del Mirage o el GE F404 como motor. Cada motor ofrecería una ventaja única: el F404 ofrecía mejor alcance y resistencia, mientras que el peso reducido del Atar permitía el uso del radar de control de tiro EL/M-2032. A medida que avanzaba el proyecto, cambiaron ciertos aspectos: el Nammer iba a ser un fuselaje de nueva construcción y todas las variantes montarían el radar EL/M-2032. Además, se agregó la opción de utilizar el motor PW1120, junto con una sonda de reabastecimiento aéreo. IAI ofreció el Nombrador con un precio unitario de $ 20 millones cada uno, con la condición de que la producción no comenzaría a menos que se ordenaran 80. Así, aunque un único prototipo tomaría vuelo en marzo de 1991, nunca se materializaría ningún pedido.


Aerosud Super Mirage F1

Durante la segunda mitad de los años 70 y principios de los 80, Sudáfrica fue un operador entusiasta del Mirage F1. Lejos de simplemente comprar las opciones de exportación ofrecidas por Dassault, SAAF asumiría un papel más activo, haciendo que Dassault desarrollara una variante especializada para los requisitos de SAAF: el F1AZ. Sin embargo, cuando llegaron los 90, los F1 necesitaban una actualización. Con la esperanza de mantener su flota competitiva, se contrató a Aerosud para actualizar el F1. El nuevo programa de actualización se centró en el Klimov RD-33, utilizado en el MiG-29. El fuselaje del Mirage F1 se adaptó al nuevo motor, proporcionando un mayor empuje a expensas de un alcance reducido, al mismo tiempo que tenía el beneficio logístico de liberar motores Atar para otros proyectos. Un solo prototipo tomaría vuelo en 1991, haciendo una aparición en el MAKS Airshow en Moscú ese año.


Aviones Lockheed Martin Argentina A-4R Fightinghawk

Después de la Guerra de las Malvinas, la Fuerza Aérea Argentina continuó deteriorándose debido a las sanciones internacionales y la falta de fondos nacionales. Sin embargo, a fines de la década, un nuevo régimen logró revertir la situación política argentina, calentando las relaciones argentino-estadounidenses. Si bien Argentina buscó actualizar su inventario de aviones, todavía carecía de los fondos para nuevos aviones. Sin embargo, Estados Unidos ofrecería una solución más económica: Skyhawks modernizados. FMA, que se había convertido en una subsidiaria de Lockheed Martin después de su privatización, reacondicionaría 36 ex USMC A-4M Skyhawk al nuevo estándar A-4R Fightinghawk. La remodelación incluyó una revisión completa de la estructura del avión y la modernización de la aviónica, completa con una cabina de vidrio y un radar AN/APG-66V2. Las entregas tuvieron lugar entre 1997 y 2000. Las aeronaves han participado en innumerables ejercicios internacionales desde su entrada en servicio. Si bien está lejos de ser un caza de primera línea, el A-4R ofrece a Argentina una mejora importante con respecto a su antiguo inventario de aviones de la Guerra Fría y un recurso provisional aceptable hasta que haya aviones más capaces disponibles.


Embraer EMB-314 Súper Tucano

Si bien el Tucano se había desarrollado teniendo en cuenta las operaciones COIN, a mediados de los 80 se vio un mayor interés en el desarrollo de una variante con un mayor enfoque en COIN. Los esfuerzos se remontan a 1986, cuando se propuso una nueva variante de asesino de helicópteros, mientras que a principios de los 90 los esfuerzos para ganar un contrato para el nuevo entrenador de Estados Unidos conducirían a mejoras continuas en el diseño. Sin embargo, solo cuando Brasil comenzó su programa ALX, destinado a desarrollar una plataforma COIN de largo alcance para todo clima para patrullas en el Amazonas, comenzó realmente el proyecto Super Tucano. En 1995, se contrató a Embraer para desarrollar su propuesta, con prototipos creados a partir de estructuras de aviones Tucano existentes. El nuevo avión, que volaría a mediados de 1999, estuvo muy a la altura del nombre Super Tucano; presentaba un motor más potente, un fuselaje reforzado, mayor capacidad de carga útil, sensores y aviónica mejorados, protección de armadura y dos .50 montados en las alas. A diferencia del Tucano, que solo podía transportar pertrechos no guiados, el Super Tucano está integrado con una variedad de municiones guiadas, incluidos varios misiles aire-tierra.

El primer Super Tucano se entregaría a Brasil en 2001 y, durante los próximos 11 años, entrarían en servicio 99 Super Tucano. Como parte de sus operaciones de vigilancia en la Amazonía, los Súper Tucanos han participado en la Operación Ágata, donde fueron utilizados para realizar ataques en pistas de aterrizaje utilizadas por bandas de contrabandistas. Las operaciones posteriores implicaron interceptaciones de aeronaves de contrabando de drogas. Durante estas intercepciones, los Super Tucanos simplemente escoltan a los objetivos a una pista de aterrizaje para su búsqueda y posible arresto, aunque están equipados y legalmente autorizados para derribar la aeronave. Al igual que el Tucano, el Super Tucano ha sido un exitoso producto de exportación. En realidad, clientes de lugares tan lejanos como Indonesia han comprado el tipo, mientras que dentro de América Latina ha sido una plataforma popular para tratar con traficantes de drogas y rebeldes.


Hindustan Aeronautics Limited Tejas

El HAL Tejas puede rastrear sus raíces hasta 1983, cuando la IAF se dio cuenta de que necesitaba un reemplazo para sus MiG-21. Con la esperanza de poner en marcha su industria de la aviación, la IAF inició el programa de Aviones de Combate Ligeros, solicitando un caza diseñado y construido en el país para reemplazar al MiG-21. Tal programa sería más fácil de desarrollar que un caza de tamaño completo, y al mismo tiempo proporcionaría una experiencia valiosa a HAL. El programa LCA era ambicioso: debía tener controles de vuelo por cable, un radar doppler de pulso multimodo y un turboventilador de postcombustión, todo de diseño doméstico. Por lo tanto, aunque HAL finalizaría el diseño del delta sin cola ya en 1990, el desarrollo se prolongaría.

El caza Tejas que finalmente despegaría en 2001 era un caza compacto monomotor de alas delta. En el proceso de diseño se utilizaron extensas pruebas de túnel de viento y métodos computacionales, y los materiales compuestos se utilizaron mucho en la construcción. El prototipo original volaría con un motor GE F404 y, gracias a problemas con el desarrollo de motores nacionales, el producto final seguirá volando con motores extranjeros. Cuenta con una suite ECM de diseño nacional, radar, IRST y suite de navegación. Si bien aún no está terminado, también existen planes para montar un radar AESA doméstico en el Tejas.

Después de las pruebas iniciales en 2001, la IAF haría un pequeño pedido de aviones de producción. Las pruebas han sido largas y extensas, tanto que el primer avión de producción de tasa limitada no se lanzaría hasta 2007. Mientras tanto, las pruebas de una variante naval para la Armada de la India apenas comenzaban. Los prototipos navales han realizado pruebas limitadas a partir de análogos de cubiertas de portaaviones con base en tierra, pero aún no se han sometido a pruebas reales de portaaviones. A partir de ahora, los aviones de producción limitada se han ido implementando lentamente y se han actualizado gradualmente para cumplir con los estándares de integración con la variedad de armas en el inventario indio. Por lo tanto, los números reales son bajos: solo se han construido 16 Tejas, la mayoría de los cuales son prototipos.


Avión de combate mediano avanzado de Hindustan Aeronautics Limited

En 2008, India anunció planes para desarrollar un nuevo caza de quinta generación para reemplazar el avión más pequeño de su flota y complementar el Sukhoi/HAL FGFA/T-50. Varios estudios de diseño realizados variaron enormemente, desde un avión delta sin cola hasta un concepto más convencional con extensiones de raíz de borde de ataque prominentes antes de que se eligiera un diseño bimotor bastante estándar similar al Mitsubishi ATD-X. Los planes requieren que la aeronave incorpore nuevos motores de diseño nacional, junto con un radar AESA doméstico, una suite ECM e IRST. Dos bahías de armas deben transportar hasta ocho AAM internamente, complementadas con cuatro puntos de anclaje externos más. Además de una carga aire-aire, el AMCA también tendrá integración con varias municiones aire-tierra. Las proyecciones corrientemente sitúan al AMCA en un peso cargado de 24 toneladas. 


miércoles, 27 de octubre de 2021

Proyectos de cazas de países no productores tradicionales (2/2)

Cazas de países productores no tradicionales

Hi Tech Web || original en eslovaco


Mitsubishi FS-X

El proyecto FS-X (Fighter, Support, Experimental) nació en Japón en la década de 1980. Su objetivo principal era desarrollar un avión de combate avanzado multipropósito para reemplazar la flota existente de máquinas Mitsubishi F-1. Algunas tecnologías se han probado en el avión de entrenamiento T-2 reconstruido. A primera vista, el concepto original se parecía a las versiones originales del Eurofighter con dos superficies de cola verticales, ligeramente inclinadas hacia un lado. Las entradas de aire semicirculares separadas a los motores se ubicaron de manera poco convencional debajo del fuselaje. Se han desarrollado varias tecnologías nuevas y aviónica con una baja probabilidad de detección para la aeronave. En 1987, sin embargo, este concepto fue rechazado por ser demasiado caro y complicado.



FS-X diseño original diseño de avión furtivo japonés caza multiusos


Caza de configuración original FS-X JASDF

En cambio, se consideró la posibilidad de modificar una aeronave extranjera para las necesidades de JASDF. Se consideraron los tipos F-15, F-16, F-18 y Panavia Tornado. La opción europea fue rápidamente rechazada por razones políticas y la necesidad de equilibrar la balanza de pagos entre Japón y EE. UU., mientras que el tipo F-18 no tuvo éxito debido al mayor precio de la reconstrucción.



FS-X japón avión furtivo derivado del avión de combate F-18

Los cazas F-15 tuvieron las mejores oportunidades, pero al final ganó la máquina de General Dynamics, ya que las tecnologías de sigilo se podían aplicar en la mayor medida posible. También compensaron la falta de espacio interno para la aviónica. Se han propuesto varias modificaciones más o menos radicales, la más prometedora de las cuales fue la SX-3, que se parecía a la máquina experimental F-16CCV. Esto se convirtió en la base del futuro caza F-2 Kai.


Caza japonés FX SX-3 basado en el F-16 CCV

Sin embargo, el caza F-2 se metió en un deslizamiento financiero y de tiempo. Con Japón negándose hasta ahora a exportar cualquiera de sus armas, los costos de desarrollo y operación se han vuelto significativamente más caros. En última instancia, una máquina cuesta hasta $ 160 millones (!), Que es casi cuatro veces el nuevo F-16. El primer avión no despegó hasta el 7 de octubre de 1995. Diez años después, se creó un nuevo programa FX para encontrar un reemplazo para las obsoletas máquinas F-4J Phantom II. F-15E, F / A-18E / F SuperHornet, Eurofighter Typhoon, F-35 JSF y F-2 SuperKai elegibles. Esta última máquina es una versión mejorada del F-2, que se basa en el F-16 Block 50/52. Fue creado en colaboración con Lockheed / Martin y Mitsubishi, pero en la actualidad parece que tiene pocas posibilidades de éxito en comparación con sus competidores más avanzados. JASDF planea comprar aproximadamente cuarenta aviones.

Mitsubishi F-1X

Gracias a la experiencia proporcionada por el programa FS-X, la industria aeroespacial japonesa se ha embarcado en un objetivo aún más ambicioso: desarrollar un avión de combate pesado, que reemplazaría a los aviones de combate F-15J después de 2007. Para obtener la mejor maniobrabilidad posible, Se eligió un ala trapezoidal compuesta con una envergadura de 9.1 metros en combinación con superficies de cola de pato y boquillas vectorables bidimensionales. El casco con elementos de tecnología furtiva debía tener aproximadamente 13,4 metros de largo. Se gastaron más de $ 10 millones en el desarrollo de un nuevo motor turboalimentado de 50 kN, que se sometió a pruebas en tierra en junio de 1998. Se instalarían en la aeronave dos unidades de avión con entradas de aire en la parte inferior del fuselaje. Las superficies verticales dobles de la cola se inclinaron ligeramente hacia adentro para reducir la reflexión del radar. Originalmente, se suponía que el prototipo despegaría alrededor del año 2000, pero parece que todo el desarrollo se detuvo definitivamente debido a problemas con la máquina F-2.


Mitsubishi F-1X reemplazo japonés avanzado furtivo de quinta generación del F-15J


ATD-X

Mitsubishi Heavy Industries, en colaboración con JDA-TRDI (Agencia de Defensa de Japón - Instituto de Investigación y Desarrollo Técnico), ha desarrollado un modelo a escala real para la medición de la reflexión del radar y las pruebas de tecnología furtiva como parte del desarrollo de tecnologías para una nueva generación. avión de combate. El modelo no tripulado reducido se sometió a pruebas de vuelo en la segunda mitad de 2006. Japón también planea construir un Demostrador de Tecnología Avanzada (ATD-X), que se espera que despegue por primera vez en 2011. La aeronave debería tener vectorización de empuje motores (M-88 o F404 o EJ-200), fuselaje compuesto, elementos de tecnología stealth, sistema digital FBW y radar AESA. Su peso no debe exceder las 8 toneladas. El conocimiento adquirido debe aplicarse en el desarrollo de su propio luchador, o en el caso de una mayor reconstrucción de uno de los tipos extranjeros existentes. También hay rumores de que Japón quiere adaptar el Northrop YF-23 a sus necesidades. Es probable que su base sea similar a un modelo reducido para probar el software de control de vuelo adaptativo.


Mockup del caza furtivo JDA TRDI RCS




Caza de Demonstrador de Tecnología Avanzada ATD-X compuesto furtivo de Japón experimental de onstrator


ADD KFX

El ambicioso programa coreano KFX, destinado a construir un caza avanzado de próxima generación con tecnología sigilosa, también está saliendo a la luz lentamente. Como se esperaba, el prototipo podría completarse en 2017 y las máquinas en serie llegarían a las unidades a partir de 2022. Sin embargo, no será tan fácil. De acuerdo con la estrategia a largo plazo, la Fuerza Aérea de Corea debería operar 420 aviones de combate en 2018. Esto significa que, además de los actuales aviones F-15K, F-16K y A-50 / F-50, una compra adicional de cuarenta Se planean aviones FX y el desarrollo paralelo de un sistema de combate KFX de nueva generación, con aproximadamente 40 unidades que se producirán en la primera serie. Se puede suponer que en el caso de la implementación, el caza KF-X reemplazará gradualmente a las máquinas F-16K. El problema, sin embargo, es asegurar suficiente dinero para el desarrollo, principalmente debido al actual Programa de Helicópteros Coreanos (KHP). Hasta ahora, parece que la compra adicional de máquinas F-15K incluso tendrá que reducirse a 10 piezas y otra T / A-50 a veinte piezas.







Hasta ahora, los Laboratorios de Defensa Nacional de Corea ADD han creado un avión de combate bimotor pesado con cola de pato y un ala trapezoidal. El armamento que consiste en dos bombas JDAM de 454 kg y dos misiles antiaéreos de corto alcance se transporta en un bombardero interno. Su cantidad está limitada por las dimensiones relativamente pequeñas de la aeronave y, por lo tanto, de los bombarderos, de modo que las bombas especialmente más grandes tendrán que transportarse en los colgadores de alas. Los elementos clave de diseño, como motores o radares, serán suministrados por empresas extranjeras. Será interesante ver si Corea del Sur logra llevar este programa a una conclusión exitosa. Fue creado con la intención de reducir la dependencia de tecnologías extranjeras, lo que, sin embargo, ciertamente no complacerá a Estados Unidos, que tiene un gran contingente militar en el país. Paradójicamente, Boeing ofreció a Corea asistencia en el desarrollo del caza KFX como parte de programas de compensación que cubren la compra de aviones F-15. Hasta ahora, hay dos variantes. El exterior del KFX-101 se parece al estadounidense F-22 Raptor, mientras que el KFX-201 está más cerca de las máquinas europeas del concepto de pato.



KFX-201 stealthy fighter coreano avanzado de quinta generación

KFX-101 korea stealth advanced fighter quinta generación


KAI F-50

KAI (Industria Aeroespacial de Corea) también ha presentado una alternativa menos riesgosa al Ministerio de Defensa de Corea que un paso intermedio al programa KFX. Este es un proyecto F-50, que es básicamente un avión de entrenamiento T-50 Golden Eagle modificado con una cabina de un solo asiento, propulsado por un motor F414. La cabina se movió hacia atrás debido a la ubicación del radar AESA con una gran antena. La aviónica debe tener una arquitectura modular para que pueda adaptarse fácilmente a los requisitos y la integración de nuevas armas. Según los materiales promocionales de KAI, el tipo F-50 será más efectivo que el avión F-16C / D actualmente operado, especialmente en ataques a objetivos terrestres. Aunque el KAI está presionando al gobierno coreano para que reemplace el programa KFX con el proyecto F-50, ROKAF en particular tiene importantes reservas al respecto.









Embraer MFT-LF

A fines de la década de 1980, la empresa brasileña Embraer también comenzó a considerar un avión de combate ligero avanzado de la nueva generación MFT-LF (Modern Fighter Trainer - Light Fighter), que en algunos aspectos se asemeja al proyecto AMX. Iba a tener un motor con tomas de aire laterales, una cabina de dos plazas y superficies de cola de diseño clásico con una quilla. Sin embargo, Brasil no pudo obtener fondos suficientes para el desarrollo por sí solo y, como no logró convencer a ningún socio extranjero, el proyecto terminó antes incluso de comenzar.



Proyecto de caza ligero Embraer MFT-LF


FAMA SAIA 90

Otro proyecto de un avión de combate moderno proviene de un país que pocos esperarían de él. A principios de la década de 1980, Argentina comenzó a reemplazar su obsoleta flota de cazas Mirage III / V, y no fue fácil. Debido al embargo a la importación de armas, provocado por el conflicto por las Malvinas, no pudo elegir entre tecnología extranjera, por lo que se hizo la propuesta de desarrollar su propio caza. Como socio y consultor, Dornier participó en el proyecto, con el que FAME ya cooperó en el desarrollo y modernización de las máquinas IA.63 Pampa. FAME atravesó una crisis financiera relativamente grave a mediados de la década de 1980 y no podría financiar el desarrollo del nuevo avión por sí solo bajo ninguna circunstancia. También se llevaron a cabo negociaciones con McDonnell Douglas y Aeritalia-Aermacchi, pero no terminaron con éxito. Se ha realizado una propuesta esquemática preliminar en Alemania, que se sometió a una serie de análisis y en base a los resultados se definieron los requisitos para un nuevo avión. Según los supuestos originales, el desarrollo iba a tomar alrededor de 12 años, con el primer prototipo despegando en 1989. El programa recibió la designación SAIA 90 (Sistema de Armas Integrado Argentino de los 90), aunque a veces también aparece la designación ACA. .


Proyecto de caza avanzado Dornier-FAMAE SAIA 90

Era un plano medio compuesto con una aplicación parcial de tecnología furtiva y una estructura interna de aluminio y titanio. El sistema de propulsión constaba de dos motores con un empuje de 55 kN cada uno, que con un peso vacío de la aeronave al nivel de 7800 kg daban una relación empuje-peso suficiente. De las especificaciones dadas se puede concluir que era un tipo Garrett (Honeywell) TFE1088 (F125X). También porque los motores Garrett ya accionaban los aviones IA 63 Pampa e IA 58 Pucara. Las entradas de aire a ellos estaban ubicadas a los lados del fuselaje debajo del borde de ataque extendido del ala trapezoidal. El armamento consistiría en un cañón Mauser de 27 mm con un suministro de 150 rondas, dos misiles antiaéreos infrarrojos de corto alcance y cuatro misiles AMRAAM. Si era necesario, también era posible utilizar munición anti-tierra. El radar de a bordo debía poder capturar objetivos con un área de rebote efectiva por encima de 5 m² hasta una distancia de 90 km y atacar a seis de ellos. Aunque el proyecto SAIA-90 era muy ambicioso con respecto al país de origen y podía aportar una valiosa experiencia y tecnología a la industria local, simplemente no podría llevarse a cabo sin encontrar un socio adecuado y financieramente estable.


Avanzado proyecto de caza furtivo argentino FAME SAIA 90


Atlas Carver

En los años ochenta, se lanzó en Sudáfrica un proyecto para desarrollar un avión de combate moderno, que reemplazaría a las obsoletas máquinas Canberry, Buccaneers y Mirage. Los cazas Cheetah se consideraron una solución temporal desde el principio y debían permanecer en servicio regular solo hasta la llegada de nuevos aviones Carver domésticos. El motivo de esa decisión fue relativamente simple: Sudáfrica, como país del apartheid, tenía que soportar el embargo de las importaciones de armas y, por lo tanto, dependía de su propio desarrollo. El trabajo se centró principalmente en nuevos materiales compuestos avanzados y en la integración de aviónica. Para ello, se construyó una maqueta de la parte frontal del fuselaje a tamaño real. El desarrollo también incluyó un demostrador experimental ACE (Advanced Composite Evaluator), que en el momento de su inicio tenía el mayor porcentaje de materiales compuestos en el fuselaje de todos los aviones militares. Originalmente, la unidad estaba destinada a proporcionar un solo motor, pero después de la llegada de General Earp, la atención se centró en el concepto de bimotor con unidades de potencia Atar 9k50 significativamente modificadas. El proyecto fue cancelado junto con el desarrollo de seis nuevas armas nucleares a principios de la década de 1990, poco después de la abolición del apartheid. Sin duda, la indecisión de la SAAF y la mala gestión también contribuyeron a ello. A veces se le conoce como "CAVA", pero este nombre es erróneo y se originó como resultado de una interpretación fonética incorrecta por parte de periodistas de habla inglesa de Flight International. Esta ilustración es la más cercana a la forma final, a pesar de que la máquina no tenía superficies de cola de pato. Sin embargo, después de la llegada del General Earp, la atención se centró en el concepto de bimotor con unidades de potencia Atar 9k50 significativamente modificadas. El proyecto fue cancelado junto con el desarrollo de seis nuevas armas nucleares a principios de la década de 1990, poco después de la abolición del apartheid. Sin duda, la indecisión de la SAAF y la mala gestión también contribuyeron a ello. A veces se le conoce como "CAVA", pero este nombre es erróneo y se originó como resultado de una interpretación fonética incorrecta por parte de periodistas de habla inglesa de Flight International. Esta ilustración es la más cercana a la forma final, a pesar de que la máquina no tenía superficies de cola de pato. Sin embargo, después de la llegada del General Earp, la atención se centró en el concepto de bimotor con unidades de potencia Atar 9k50 significativamente modificadas. El proyecto fue cancelado junto con el desarrollo de seis nuevas armas nucleares a principios de la década de 1990, poco después de la abolición del apartheid. Sin duda, la indecisión de la SAAF y la mala gestión también contribuyeron a ello. A veces se le conoce como "CAVA", pero este nombre es erróneo y se originó como resultado de una interpretación fonética incorrecta por parte de periodistas de habla inglesa de Flight International. Esta ilustración es la más cercana a la forma final, a pesar de que la máquina no tenía superficies de cola de pato. Sin duda, la indecisión de la SAAF y la mala gestión también contribuyeron a ello. A veces se le conoce como "CAVA", pero este nombre es erróneo y se originó como resultado de una interpretación fonética incorrecta por periodistas ingleses de habla hispana de Flight International. Esta ilustración es la más cercana a la forma final, a pesar de que la máquina no tenía superficies de cola de pato. Sin duda, la indecisión de la SAAF y la mala gestión también contribuyeron a ello. A veces se le conoce como "CAVA", pero este nombre es erróneo y se originó como resultado de una interpretación fonética incorrecta por parte de periodistas de habla inglesa de Flight International. Esta ilustración es la más cercana a la forma final, aunque la máquina no tenía superficies de cola de pato.