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lunes, 23 de febrero de 2026

US Navy: El salvamento desastroso del H-3 y el Milwuakee

Un salvamento memorable

Por Luis Jar Torres

Publicado en la Revista General de Marina, en el número de Noviembre de 2000 y en http://www.grijalvo.com/index.htm y publicado aqui por permiso del autor. Revista General de Marina 


Hace ya muchos años una historieta estuvo a punto de matarme de risa. Trataba de una anécdota real ocurrida durante una solemne procesión religiosa en la que sus no menos solemnes participantes marchaban en fila india, un tanto rígidos y saturando la atmósfera con sus cánticos. Entre nota y nota, una encopetada señora se las arregló para introducir el altísimo tacón de aguja de uno de sus zapatos hasta el fondo de una rejilla y, tras intentar en vano extraerlo discretamente con el pie, optó por no perder paso, nota ni compostura y continuar la procesión semidescalza. Pero el caballero que la seguía se había hecho cargo de la situación en décimas de segundo: en un habilísimo quiebro asió el zapato, lo recuperó de un fuerte tirón y siguió marchando sin dejar de cantar ni hacer apenas extraños con el paso aunque, eso sí, con la postura un tanto forzada a causa de la aparatosa rejilla adherida al zapato que ahora atenazaba firmemente en su mano. Y así, con toda solemnidad, siguiendo el paso mientras cantaba y con la mirada al frente, la señora que seguía al gentil caballero se fue por el agujero.

El año pasado, leyendo una monografía sobre accidentes marítimos en la armada norteamericana, volví a reír con ganas ante uno en concreto cuya “divertida” concatenación de errores me trajo a la memoria la historia anterior. Soy consciente de que, en su momento, tal accidente no debió resultar especialmente divertido a sus protagonistas, pero hablamos de un suceso ocurrido hace casi un siglo cuyas únicas víctimas fueron los egos de los afectados. A fin de cuentas la risa, aunque objetivamente beneficiosa, va asociada de modo casi infalible a la exposición de un congénere a una situación ridícula si no a algo peor, no hay más que oír cualquier chiste. O sin ir más lejos, repasar la historia anterior. Muy gracioso el caballero públicamente abochornado y desfilando rejilla en mano, para mondarse de risa la pobre señora partiéndose la crisma. Confío por tanto en que nadie que haya reído con chistes en los que el protagonista cae por un precipicio o es perseguido por un león me acuse de crueldad por encontrar elementos cómicos en una historia en la que no hubo descalabros corporales. Como se verá en la bibliografía, este artículo, aunque contrastado y enriquecido con otras fuentes, se basa esencialmente en un relato de Kit y Carolyn Bonner subtitulado “A $7 Million Comedy of Errors”. En su honor estructuraré la “comedia” en actos y... ¡que se alce el telón!

Primer acto: Perder un submarino

Supongo que, quien más quien menos, sitúa San Francisco de California en el mapa. Si salimos del Golden Gate y navegamos unos 360 km a vuelo de pájaro hacia el NNE llegaremos a la ciudad de Eureka, cerca ya del límite de California con Oregón. Es un importante centro maderero situado en el interior de Humboldt Bay, una bahía donde, por desgracia, los buques no pueden acceder a vuelo de pájaro como nosotros, sino apuntando correctamente a su más o menos estrecha entrada. Y en verdad que es una desgracia, pues los navegantes locales padecen bancos de arena que navegan por su cuenta, traicioneras corrientes, nieblas de aúpa, rompientes de notable fama y renombre y, finalmente, el mal carácter e imprevisibilidad de las aguas locales. Todo esto, y las arruinadas carreras de 27 colegas que por aquellas fechas ya habían perdido su buque en la zona, debía ocupar los pensamientos del agobiado Comandante del submarino USS H-3 cuando, a primera hora de la mañana del sábado 16 de diciembre de 1916, intentaba “apuntar correctamente” hacia la entrada de Humboldt Bay recalando entre una densa niebla y la humareda producida por la industria maderera local.

Tras considerable desgaste de pestañas uno de los serviolas anunció, para alivio del Comandante, que veía “humo por la proa” (algo que en 1916 solía significar “vapor a proa”). La presencia de compañía parecía indicar que iban por buen camino, fue una pena que el humo anunciado por el serviola procediera de la chimenea del aserradero Hammond que, como atinadamente señalan en su relato Kit y Carolyn Bonner, estaba situado en tierra. Pero todavía fue más penoso que, con niebla y el sol de cara, las dunas que tenían ante sus narices se confundieran con la mar y que el ruido de los diesel camuflara el de las rompientes. Un minuto más tarde el submarino, al igual que la chimenea de la serrería, también estaba en tierra, sólidamente clavado en la playa y “sumergido” en un turbador vapuleo de rompientes. Mientras bajaba presto por la escotilla de la vela huyendo de las “aguadillas” y en compañía de la guardia de puente, su desdichado Comandante ya debía tener dos cosas claras, que había “recalado” en Samoa Beach (un pelín al N) y que se había convertido en el "colega nº 28”.

El submarino H-3 poco después de varar en la playa (Foto Treasure Island Museum/San Francisco Call Bulletin)


Aunque se trató de enviar una petición de auxilio por radio, al poco falló la energía eléctrica y el auxilio acabó llegando por una vía más acorde con el espíritu de esta historia: tres niños que iban a la escuela vieron el submarino en la playa y, alucinados, se lo contaron a su maestro, quien les indicó que avisaran desde el teléfono del aserradero a la estación de salvamento del Coast Guard en Humboldt Bay. Inicialmente, el personal del Coast Guard consideró muy peligroso un salvamento desde la mar pero, hacia las 1500, tras colocar tres guías a bordo desde tierra con cañón lanzacabos y cosechar tres fracasos al intentar tender el andarivel por los movimientos del submarino y la precaria situación de su dotación, barrida por las olas, el equipo de salvamento obsequió al público con una exhibición de virtuosismo botando una embarcación desde la playa, cruzando las rompientes con ella y consiguiendo colocar un andarivel en el submarino. Poco después toda la dotación estaba en tierra, con la faz un tanto verdosa tras las emociones del día si hemos de creer el relato.

El H-3 había entrado en servicio el 16 de enero de 1914, tenía 30 mts de eslora y apenas si desplazaba 358 tons en superficie. La armada norteamericana debió razonar que a): dado que ni siquiera habían disfrutado tres años del juguete no procedía “olvidárselo” en la playa, b): dado que era más bien pequeñajo con un pequeño tironcito volvería a estar a flote y c): dada la proverbial resistencia al vapuleo del casco de un submarino, con una capa de pintura quedaría como nuevo. No era un mal razonamiento y de hecho dos de las tres premisas se demostraron correctas, pero aún faltaban treinta y dos años para que naciera (casualmente en California) el descubridor de “La Ley de Murphy” y, por ello, en este asunto la US Navy jugaba con desventaja. En pocos días se presentaron ante la playa el remolcador USS Iroquois y el monitor costero USS Cheyenne (nodriza del H-3) para intentar dar al pequeño submarino el “tironcito” del apartado b) con los 3.400 HP que sumaban entre ambos antes de que la arena, que ya se lo estaba comiendo, se lo tragara del todo. Tras ímprobos esfuerzos para Navidades sólo habían conseguido revirarle un poco la popa y el H-3 dio la bienvenida a 1917 tomando las uvas en la playa.

Como todo el mundo tiene derecho a una oportunidad la marina recibió por entonces una de esas propuestas que un inglés fino calificaría como “shocking”: con un enfoque ciertamente radical, la Mercer-Fraser Lumber Co (unos madereros locales), ofertaba sacar el submarino por tierra y transportarlo a buen puerto como un simple bulto por apenas 18.000 dólares. No sé si “to scoff” resulta fino en “americano”, pero en mis fuentes hay un “the Navy scoffed at this plan” que mi cibernético diccionario se empeña en traducir como “se burlaron”. Bueno, puede que pensaran que era un simple problema de caballos y en las películas de John Wayne la caballería en cantidad siempre salva la situación (¡más madera!, que diría Groucho Marx). Pero hablando de madera, ahora recuerdo que en otra película unos madereros norteamericanos se lo montaban de fábula transportando por aire, tierra y agua (en esta secuencia) enormes y pesadísimos troncos a las órdenes de Paul Newman. Si exageramos un poco, un submarino pequeño podría considerarse como un tronco descomunal ¿no?. Pues no, se optó por la más ortodoxa caballería. Concretamente por los veintiún mil caballos del Milwaukee.

Segundo acto: Perder el crucero

El USS Milwaukee (C-21) ya había nacido con vocación de segundón y, además de ser el segundo de su nombre en la marina de los Estados Unidos, era el segundo de los tres cruceros protegidos de la clase St. Louis, una familia poco exitosa armada con un batiburrillo de piezas cuya disposición podría considerarse un paso atrás con respecto al Brooklyn (sí, el que nos vapuleó en Santiago) y cuya protección de “celulosa” (léase madera) podría considerarse una mala herencia del Olympia (sí, el que nos vapuleó en Cavite). Como además le habían puesto la quilla en 1902, cabe pensar que en su diseño habrían influido las “lecciones” de la Guerra Hispano-Norteamericana, tan obsoletas como las escuadras que allí nos fueron machacadas. En esta tesitura tiene su gracia imaginarnos al Milwaukee como una secreta venganza de Montojo, lo cierto es que entró en servicio en diciembre de 1906, pasó a la reserva en 1908 y fue decomisionado en 1910. Tras volver al servicio activo en 1913, estaba siendo reacondicionado como nodriza de submarinos en el Arsenal de Mare Island cuando la quilla del H-3 estableció contacto con la patria por lo que, sin haber terminado su reconversión en buque nodriza, el desconcertado crucero hubo de emprender viaje el 6 de enero hacia Humboldt Bay, ahora reconvertido en buque de salvamento. No parece una unidad a la que se tomara muy en serio, leo que “in command of the overall expedition” figuraba el “Lieutnant W.F.Newton”, al que quiero suponer más bien “Lt. Cdr.” que “Lt. Jr. Gr.”, y ¡horror!, que “no one in the expedition was familiar with large-scale salvage”.

La travesía transcurrió sin novedad y el Milwaukee se reunió frente a Samoa Beach con el Iroquois y el Cheyenne, que ya estaban desarrollando una considerable barba desde el mes anterior por aquellos parajes. El área de trabajo era una playa de orientación NE-SW con fuertes corrientes paralelas a tierra, bancos de arena que cambiaban de situación de un día para otro, una mar de fondo cuyo “fetch” llegaba hasta el Japón y las típicas rompientes a las que se debe que el surf sea un invento californiano. La idea era fondear el crucero con las dos anclas espiadas y tender un grueso cable de acero entre una de las piezas artilleras de popa y el submarino. A la hora H, fijada para la segunda pleamar del día 13 de enero, con el Iroquois firme en la amura de estribor del crucero para evitar que su proa abatiera hacia el SW con la corriente y el más potente Cheyenne por la aleta de babor para ayudar a tirar, se daría avante y se intentaría sacar al submarino. Debo confesar que las dos únicas descripciones detalladas de la maniobra que he podido localizar incurren en una imprecisión importante: el papel de las anclas, que en todo caso trabajarían sobre un fondo de arena.

El “Milwaukee” (a la izda.de la fotografía) preparándose para dar remolque al submarino H-3 varado en la playa (Foto U.S.Naval Historical Center)


El plan de Newton causó una fuerte impresión (negativa) al Coast Guard y a los pescadores locales, cuyas relaciones con Samoa Beach estaban marcadas por el saludable mosqueo que sólo se consigue tras algunos centenares de experiencias desagradables. Y entonces la mar, que debía estar de excelente humor tras zamparse un submarino, concedió a Newton otra oportunidad en forma de serio “toque”. Con el Milwaukee ya fondeado a unas cuatro esloras de la primera línea de rompientes, y justamente cuando la lancha prestada por el Coast Guard estaba a punto de llegar a la playa con el cabo mensajero, una enorme ola levantó al crucero dejando al descubierto sus hélices, e incluso la quilla en buena parte de su eslora. Instantes después mensajero, lancha y lancheros eran indignamente arrojados a la playa en desordenado revoltijo. Cuentan las crónicas que los expertos locales rogaron encarecidamente a Newton que desistiera de su plan, pero a media tarde del día 12 todo estaba preparado, con los 6,5 mts de calado del Milwaukee fondeados en 12,5 de agua y a 500 de las rompientes. También cuentan que una gran multitud de mirones procedente de muchas millas a la redonda se fue concentrando en la playa para no perderse el desastre.

A las 1500 del sábado día 13 comenzó la maniobra y, apenas comenzada, mamá naturaleza ya había dejado al atribulado Newton en un limbo gris cubriendo la zona de espesa niebla. Algo después (es de suponer que tras levar), la proa del crucero comenzó a caer a babor arrastrada por la corriente y, justo entonces, intervino el espíritu de Murphy (que ya debía flotar sobre las aguas) haciendo que el Iroquois se disolviera en la niebla tras hacer trizas su propio remolque con la hélice en lugar de cumplir su parte del plan manteniendo la proa del Milwaukee contra la corriente. Bonita situación, un crucero de 9700 tons y 130 mts de eslora sufriendo una fuerte corriente de costado en medio de la niebla ¡con la popa sólidamente trincada a la playa y a 500 mts de las rompientes!. Antes que nadie comience a dar órdenes conviene considerar, aparte la inexistencia en 1917 de radar y VHF, un pequeño detalle que podemos olvidar hasta los profesionales: si algo trinca realmente la popa, el timón anexo puede ser tan inútil como un destornillador de plastilina, justamente por eso los remolcadores tienen el gancho a media eslora. Y si alguien quiere dar atrás para coger cancha no se olvide que, justo a popa, están la playa y el cable de remolque. ¡Y dónde está ese remolcador! ¡Y dónde estamos nosotros! ¿Y por qué ahora la mar viene de través? Y ya está.

El “Milwaukee” con su dotación agrupada en cubierta poco después de la varada; obsérvese la rompiente y las dos lanchas de la izda., botadas desde tierra por el Coast Guard y con toda probabilidad ocupadas en ayudar a tender el andarivel (Foto Emma B.Freeman/U.S.Naval Historical Center)



Tras recorrer un arco de unos 60º trincada al extremo de un péndulo de 900 mts de cable, la popa del crucero golpeó el fondo a las 1542 y, al poco, la resaca había terminado el trabajo iniciado por la corriente; a las 1610 el Milwaukee estaba atravesado sobre la playa con 20º de escora. Consta que el “Iroquois” se pudo buscar la vida entre la niebla (seguramente navegando a ciegas con rumbo NW), y otro tanto debió hacer el “Cheyenne” tras picar remolque. En cambio, el grueso cable de acero que unía al Milwaukee con la playa lo arrastró directamente a la tumba. Como el crucero tenía dos ejes unidos a sendas máquinas alternativas, es posible que una ciaboga sobre estribor hubiera dado a su comandante los minutos extra necesarios para largar el remolque, pero pontificar sobre el tema es torear a toro pasado. Hay que decir en honor a Newton que, en las fotos tomadas inmediatamente tras la varada, el único escobén visible tiene el ancla fondeada.

Tercer acto: Salvar lo salvable

Cuenta la leyenda que, cuando la enorme resaca llevó en volandas al Milwaukee hasta una sonda de 4 mts y lo dejó tirado a apenas a 300 de la orilla, resonó por la playa un silencioso coro de “I told you so” de los expertos mirones. En un contexto más relajado, su desventurado comandante hubiera podido formular al menos una “cuarta ley de W.J. Newton sobre la atracción universal de los buques”, según la que “todo cable tendido para atraer un submarino hacia un crucero puede atraer igualmente un crucero hacia un submarino” o, alternativamente y en caso de ser de letras, identificar el drástico cambio de papeles entre remolcador y remolcado como una avanzadilla de la inminente “revolución del 17”. Pobre hombre, en realidad y bromas aparte más bien rondaría su cabeza un “pero... ¿cómo ha podido ocurrirme ésto?” si no un “pero... ¿qué es lo que me ha ocurrido?”.

Si algún lector tiene la misma duda le propondré lo que uno de mis ex-comandantes denominaría un “símil hidráulico”, y que mis colegas me perdonen: imaginemos a un buque como un carrito de supermercado a “plena carga” ya que, como los buques, los carritos de supermercado cargados se conducen mejor empujando lateralmente su parte trasera hasta que la delantera apunta en la dirección correcta. Continuemos imaginando que somos un moderno marido-carrista al que le ha tocado en suerte el clásico cascajo con la rueda delantera izquierda fosilizada (la corriente de costado): ahora, si queremos avanzar en línea recta con el carro cargado habremos de chafarnos la espalda haciendo extraños esfuerzos laterales (el timón), un destrozo muscular que yo conjuraría obligando a mi hija (el Iroquois) a tirar de la parte delantera derecha del carro en la dirección adecuada. Y en esto, se nos cuelga de la parte trasera izquierda un niño que quiere ayudarnos (el Cherokee), de la trasera una vaca que no se deja arrastrar (el submarino) y la niña se retira a la pata coja con el dedo meñique lesionado por el carro, que al punto comienza a derivar velozmente hacia la esposa del campeón local de lucha libre. El escándalo está asegurado, y dar “avante toda” solo servirá para que nos partan la cara con más entusiasmo.

Volviendo al caso que nos ocupa, tras recoger del suelo los pedazos de su cara Newton ordenó emitir por radio una petición de auxilio y, como el mes anterior, enseguida se presentó en la playa un equipo de salvamento armado de andarivel y cañón lanzacabos, pero esta vez con 438 potenciales clientes en lugar de los 25 hombres del pequeño H-3. La maniobra de evacuación empezó mal, sólo se consiguió colocar una guía a bordo tras varios intentos y los continuos movimientos del buque hacían difícil mantener tendido el andarivel con seguridad por lo que, como era de temer, el primer aeronauta resultó “catapulted into the surf”. Después que el segundo expedicionario sufriera “the same fate” se enmendó el anclaje del andarivel a un punto más elevado del crucero y, por lo que leo, simultáneamente comenzaron a disminuir los movimientos del buque, un cambio de coyuntura que debió aliviar la ansiedad del siguiente “voluntario” y facilitar el exitoso aterrizaje de los 435 que le seguían en la fila. No olvidemos que la varada había ocurrido en pleamar y que, según bajaba la marea, no solamente el casco estaría mejor asentado en la playa, sino que se trabajaría con un andarivel más corto. Cuando las circunstancias de la marea lo permitieron se finalizó la evacuación mediante barqueo y, ya en tierra, la dotación fue alojada inicialmente en la serrería Hammond, en el Club Sequoia y hasta en domicilios particulares, pues el vecindario se desvivió en hacer entrar en calor a los náufragos mediante hogueras, café, mantas... y generosas raciones de whisky que, según consta, terminaron por animar considerablemente la velada.

Evacuación del “Milwaukee” por andarivel; apréciese el tamaño de los troncos con que tenían que lidiar los madereros locales (Foto CA Ammen C.Farenholt/U.S.Naval Historical Center)

En buena lógica la marina podía haber enviado un acorazado para rescatar al crucero, pero sus mandamases ya debían estar algo escamados con Samoa Beach y al final terminaron enviando a los chatarreros, aunque también con gran estilo. La Mercer-Fraser Lumber Co. (la de los madereros radicales) recibió el encargo de tender un puente de madera desde la playa hasta la cubierta del Milwaukee y la Northwestern Pacific Railroad (la de las películas del Oeste) el de construir un ramal de ferrocarril sobre dicho puente. Y así nació Camp Milwaukee, durante los meses siguientes y a despecho de la condenada playa cientos de toneladas de artillería, munición, suministros y maquinaria de todo tipo abandonaron el crucero por vía férrea hasta quedar éste reducido a un cascarón vacío. En marzo de 1917 la Navy decomisionó por segunda vez al Milwaukee, en noviembre de 1918 un temporal le partió el espinazo y al año siguiente fue dado de baja como unidad naval. Sus restos fueron vendidos por 3.000 dólares en agosto de 1919 pero, durante el siguiente cuarto de siglo, permanecieron tirados en la playa y más o menos de una pieza hasta que, durante la siguiente guerra, la demanda de metal hizo rentable el desguace de la parte aún visible.

Desarme del “Milwaukee”; obsérvese el puente de madera para el ramal de ferrocarril (Foto Treasure Island Museum/San Francisco Call Bulletin)


Pero el puente de madera no fue el único encargo que la Mercer-Fraser recibió de la marina. En apenas un mes, tras un cuidadoso estudio y la cuidadosa colocación de unos rodillos bajo la quilla, los madereros se las arreglaron para extraer el submarino de la playa y llevárselo a rastras sobre las dunas hasta Humboldt Bay donde el 17 de Abril de 1917 ya estaba a flote y listo para dar avante, y todo por unos módicos 18.000 dólares. Con tipos así se comprende que la conquista del oeste fuera un juego de niños. El H-3 permaneció en servicio activo como buque insignia de la SubDiv7 y con base en Los Angeles hasta 1922, año en que se trasladó con el resto de su escuadrilla a Hampton Roads para ser decomisionado; en 1930 causó baja como unidad naval y al año siguiente fue desguazado. Su peculiar programa de extensión de servicio activo había salido por un total de 7.018.000 dólares: 7.000.000 en concepto del coste de un crucero protegido y 18.000 en concepto de gastos varios.

El H-3 “navegando” por la playa bajo el mando de los madereros (Foto Freeman Art Co/U.S.Naval Historical Center)



Para entonces ya hacía un año que también habían sido vendidos como chatarra los dos hermanos del Milwaukee, el St. Louis (C-20) y el Charleston (C-22), y tres que había sido dado de baja, en 1928, el tornadizo remolcador Iroquois. Es curioso comprobar que el monitor Cherokee, ya anacrónico en 1917, todavía figuraba en situación de actividad en un registro de 1936, pero aún lo es más descubrir que el último superviviente de esta historia haya resultado ser el propio Milwaukee, pues la voracidad de las arenas y la parsimonia de sus desguazadores han conseguido que, al día de hoy, el cadáver sin superestructuras del viejo crucero permanezca profundamente enterrado en Samoa Beach a la espera del Juicio Final. Aunque no he podido localizar referencias posteriores acerca del pobre Newton, confío y deseo sinceramente que la suerte le haya tratado el resto de sus días con más consideración que aquel nefasto 13 de enero.

Conclusiones: Salvar la cara

He comenzado este artículo con una historia apócrifa y finalizaré con otra, la de aquel militar golpista del siglo pasado que, tras ver fracasado su pronunciamiento y comparecer ante un consejo de guerra, fue requerido por el fiscal a confesar “qué apoyos esperaba conseguir para su intentona”. Su respuesta (“el suyo, de haber triunfado”) es un buen exponente de la importancia de la suerte. Resultaría divertido constatar cuantas veces una deficiente planificación, marinera o militar, habrán propiciado un improbable éxito en circunstancias desesperadas y el consiguiente reparto de premios. Puedo imaginarme perfectamente a un Newton que hubiera sacado el submarino de un tirón condecorado, ascendido y dando conferencias de maniobra en Annapolis. Su desprecio por la oceanografía no sería otra cosa que audacia, los expertos locales se verían reducidos a pusilánimes provincianos y cualquiera de nosotros que hubiera pedido otros dos remolcadores y quinientos metros adicionales de cable tildado de inseguro mediocre. Y en esto, alguien que es incapaz de mantener su propio remolque a salvo de su propia hélice hace estallar la burbuja originando que, un siglo más tarde, en lugar de dar nombre a una escuela de maniobra, Newton figure asociado a “an amateur approach to salvage”.

De esta aventura yo extraería dos conclusiones, una marinera y otra institucional. La marinera es obvia: si queremos seguir disfrutando de las ventajas de un timón que sirva para algo hay que tener mucho cuidado con lo que hacemos firme a popa. Aunque el problema no resulte evidente en aguas abiertas y en una unidad naval sobrada de caballos, puede darse el caso de que un buque “menos gris” (o un escenario más confinado) nos hagan descubrir nuevos significados para la palabra impotencia. La otra conclusión es más subjetiva. Releyendo un artículo aparecido hace tres años en esta misma revista sobre la pérdida del crucero “Blas de Lezo” (tras comerse en 1932 un pedrusco no cartografiado), se puede observar que gran parte del relato está dominado por el estruendo de otro tipo de pedruscos cayendo sobre el tejado de la empresa.

Por contra, no he podido encontrar entre el material con el que he pergeñado esta historia un solo ataque contra la marina norteamericana más allá de la sana guasa para con alguno de sus componentes. De hecho, y pese a lo espectacular del doble desaguisado, ha sido por auténtica chiripa como me he enterado de un suceso que, tras algunas desinhibidas carcajadas, fue superado sin más. Tiemblo sólo de imaginar que salvamento tan notable hubiera tenido lugar en un país con tan poco sentido del humor como el nuestro. Hasta la marina más potente del mundo está compuesta de simples seres humanos pero mucho me temo que, transcurridos ochenta y tres años, los componentes de la nuestra aún podríamos escuchar la historia (en coplillas populares) al circular por las calles (disfrazados de lagarterana) camino de nuestro destino (una zodiac con tirachinas).

BIBLIOGRAFIA Y FUENTES
Este artículo está basado fundamentalmente en la obra de Kit y Carolyn Bonner “Great Naval Disasters - U.S. Naval Accidents in the 20th Century”, (MBI Publishing Co, Osceola WI 1998). Lo esencial del relato he podido contrastarlo en Internet sobre una recopilación de J. Christley del “U.S. Naval Submarine Force Information Book” y, también en Internet, en una transcripción del vol. 4 de la edición de 1969 del “Dictionary of American Naval Fighting Ships”.

Volviendo al papel, algunos datos proceden de la edición facsímil del Jane’s de 1919 (Studio Ed., London 1990), de “Les Flottes de Combat” (Societé de Editions, Paris 1936) y de la edición española de la obra de Guido Gallupini “Cruceros de Todo el Mundo”, (Espasa-Calpe, Madrid 1984). Los Bonner citan en su bibliografía una obra monográfica que no he podido consultar: “The Loss of the Navy Cruiser USS Milwaukee” (Hillman Raymond, Pride of the River 1994).

jueves, 15 de enero de 2026

Crucero clase Isla de Luzón (1886)

Cruceros clase Isla de Luzón (1886)

Encyclopedia Naval




Armada (1887-1900): Isla de Luzón, Isla de Cuba, Marqués de la Ensenada

En 1885, el personal naval de la Armada (Armada Española) quería proteger mejor sus territorios de ultramar y encargó un nuevo diseño que sería un crucero colonial protegido barato para tareas de estación. El resultado fueron los tres cruceros de la clase Isla de Luzón pedidos en Gran Bretaña para los dos primeros en Armstrong, Elswick en 1886, completados el año nuevo en 1887. Se adquirieron los derechos para un tercer crucero que se construiría en España, Marqués de la Ensenada, ordenado al Arsenal de la Carraca el 24 de julio de 1887. No se completó hasta febrero de 1894 y no se desplegó en el extranjero. Como resultado, fue el único que sobrevivió a la guerra hispanoamericana de 1898 (desechado en 1900). Los otros dos fueron hundidos el mismo día después de la Batalla de Manila el 1 de mayo de 1898. Fueron reflotados y reacondicionados para el servicio en EE. UU., todavía activos en la Primera Guerra Mundial como cañoneros (el único estatus que podían pretender).

Diseño de la clase

Cuando se encargaron en Gran Bretaña, estos dos cruceros eran en realidad los más pequeños que se podían considerar "cruceros protegidos". Con un desplazamiento normal de 1.030 toneladas, eran del tamaño de cañoneros. Antes de estos, solo los cruceros sin protección de principios de la década de 1880 tenían tamaños similares, pero en general incluso ellos eran más grandes. Su punto fuerte reside en una gran cantidad de cañones medianos y rápidos en un casco pequeño y tenían un aparejo para operaciones de mayor alcance. La velocidad no era la principal preocupación, ya que se pretendía que solo pudieran alcanzar los 15 nudos. Eran cruceros de estación tropicalizados, destinados a sofocar rebeliones locales y mantener a raya a las armadas extranjeras hasta cierto punto. El armamento estaba repleto de cañones Hotchkiss QF y tubos lanzatorpedos y podían transportar una pequeña compañía de marines para un grupo de desembarco.

Casco y diseño general

Los cruceros de la clase Isla de Luzón desplazaban 1.030 toneladas (a plena carga, habrían sido alrededor de 1.250-80 toneladas) con un casco de acero. Medían 184 pies 10 pulgadas (56,34 m) en total, para una generosa manga de 29 pies 11 pulgadas (9,12 m) y una relación de 1/5, así como un calado limitado de 12 pies 6 pulgadas (3,81 m) como máximo para las aguas poco profundas en las que estaban estacionados. El diseño era clásico para un crucero, con un castillo de proa y una cubierta de toldilla en la que se instalaron dos cañones principales (blindados) en cada dos bandas, patrocinados, y los dos restantes en la cubierta inferior de la batería principal, también patrocinada, junto con algunos Hotchkiss de 6 libras. Tenían una pequeña torre de mando y un puente encima, cerca del final del largo castillo de proa y detrás del trinquete, que llevaba un topo de combate/observación. En el centro del barco había una chimenea alta y única, luego el palo mayor a popa y la cubierta de popa, en la que se colocaron dos cañones P6-DR más. El casco era relativamente alto y terminaba en una proa de ariete. La tripulación estaba compuesta por 167 oficiales y marineros, y los barcos tenían cuatro botes bajo pescantes, cúteres y pinazas.

Planta motriz

La clase Isla de Luzón estaba propulsada por dos motores de triple expansión horizontal (HTE) de dos ejes alimentados por el vapor procedente de dos calderas cilíndricas de 1.897 caballos de fuerza (1.415 kW) de potencia en tiro natural y 2.627 caballos de fuerza (1.959 kW) en tiro forzado. Esto aseguraba una velocidad normal de 14,2 nudos (26,3 km/h; 16,3 mph) en tiro normal, 15,9 nudos alcanzados en pruebas con tiro forzado (29,4 km/h; 18,3 mph).
Transportaban 160 toneladas de carbón, pero se desconoce su autonomía. Su aparejo de goleta todavía era capaz de llevarlos a donde se los necesitaba, fuera cual fuera la dirección del viento.

Protección

Como cruceros protegidos, contaban con lo mínimo indispensable, con una cubierta cuyas pendientes tenían un espesor de 2,5 pulgadas (64 mm) y bajaban hasta 1 pulgada (25 mm) en la sección plana. También había una torre de mando al final del castillo de proa con el puente encima, que estaba protegido por muros de 2 pulgadas (51 mm). Los baluartes de la cubierta de la batería inferior ofrecían cierta protección contra el fuego de armas pequeñas y la metralla y los cañones superiores estaban blindados. Al estar tropicalizados, los interiores estaban algo aislados del calor mediante revestimientos de madera y se mejoró la ventilación.

Armamento

Como se ha descrito anteriormente, contaban con seis cañones principales, ocho cañones ligeros QF y tres tubos lanzatorpedos, así como cuatro ametralladoras montadas en carros para ser utilizadas en partidas de desembarco.

Cañones González Hontoria de 4,7 pulgadas (119 mm)

Cuatro de ellos estaban situados en el castillo de proa y la cubierta de popa, en dos pares, patrocinados y blindados. Constituían un peso superior importante, pero tenían un arco de tiro mucho mejor en comparación con los dos cañones restantes patrocinados en el centro del barco en la cubierta de la batería inferior. Su arco de tiro estaba limitado a 180°. Se trataba de cañones González Hontoria de 12 cm mod 1883.
En resumen: 2,6 t (2,9 toneladas cortas), 4,4 m (14 pies 5 pulgadas) de largo (cañón de 4,2 m (13 pies 9 pulgadas) calibre 35, altura de 2,5 m (8 pies 2 pulgadas) con recámara de tornillo interrumpido.
Disparaban una carga separada de 13 kg (29 lb) de pólvora sin humo en bolsas y un proyectil (munición completa de 24 kg o 53 lb) a 612 m/s (2010 pies/s), alcance de 10 km (6,2 mi) a +25°.

Pistola Hotchkiss QF de 6 libras

Típicos revólveres Hotchkiss de la época, colocados en dos posiciones a proa y popa de la cubierta de la batería, cubiertas superiores y una en la cubierta de combate.
Peso de 821-849 lb (372-385 kg) cañón y recámara de 8,1 pies (2,5 m) de largo, cañón de 7,4 pies (2,3 m) calibre 40 solo con bloque deslizante vertical.
Disparaban un proyectil 57x307R a 25 rondas por minuto y 1.818 pies por segundo (554 m/s) hasta 4.000 yardas (3.700 m).

Tubos de torpedos

Tipo Whitehead, 356 mm o 15 pulgadas, uno en la proa, sobre el agua, y dos en la manga.

⚙ Especificaciones

Desplazamiento 1030t normales
Dimensiones 184 pies 10 pulgadas x 29 pies 11 pulgadas x 12 pies 6 pulgadas (56,34 x 9,12 x 3,81 m)
Propulsión 2 HTE, calderas de 2 cilindros, 2.627 CV
Velocidad 15,9 nudos máximo, ver notas
Rango Carbón 160, desconocido. Ilimitado con plataforma.
Armamento 6x 120 mm/35 Hontoria M1883, 4x 57 mm/40 6pdr Hotchkiss, 3x 356 mm TT, 4 ametralladoras
Protección Armadura de acero, cubierta de 64 mm hasta 25 mm, CT 51 mm
Multitud 164

*Otras fuentes 8.

Carrera de los cruceros de la clase Isla de Luzón

Isla de Luzón



El Isla de Luzón fue construido por Elswick, puesto en grada el 25 de febrero de 1886, botado el 13 de noviembre de 1886 y terminado el 22 de septiembre de 1887. En 1986 rescató al Mártir San Valentín de Berriotxoa bajo el mando del capitán Eulogio Onzain Ageo. Primero sirvió en la Flota Metropolitana en España y fue enviado a participar en la Guerra del Rif de 1893-1894, bombardeando posiciones entre Melilla y Chafarinas. Con la Revolución filipina de 1896-1898 fue enviado allí para unirse a la escuadra del contralmirante Patricio Montojo de Pasaron.

Cuando estalló la Guerra Hispano-estadounidense en abril de 1898, estaba anclado en la bahía de Cañacao a sotavento de la península de Cavite (al este de Sangley Point en Luzón). Por lo tanto, estaba a ocho millas al suroeste de Manila. Una mañana del 1 de mayo de 1898, el escuadrón asiático de los EE. UU., al mando del comodoro Dewey, atacó al escuadrón de Montojo y lo devastó por completo. Este fue el primer enfrentamiento importante de la guerra hispanoamericana y, después de unos pocos pases de fuego, ningún barco español restante pudo oponer resistencia. El Reina Cristina fue el primer objetivo, luego el Castilla, pero el Isla de Luzón quedó en gran parte incinerado y sufrió pocos daños. El Isla de Luzón y el Isla de Cuba se acercaron al buque insignia para ayudarlo bajo fuego de artillería.
El Isla de Luzón fue hundido más tarde en aguas poco profundas para evitar ser capturado después de recibir tres impactos, uno de los cuales inutilizó un cañón y seis tripulantes resultaron heridos. Su estructura superior permaneció a flote. Por ello, más tarde, un equipo del USS Petrel subió a bordo para prenderle fuego, esperando no ser recuperado más tarde.



Sin embargo, pronto los EE. UU. ocuparon las Filipinas y se apoderaron de ella y de su hermana, para luego rescatarla. Fue reparada y puesta en servicio nuevamente como cañonera USS Isla de Luzon, en 1900. Durante su carrera en los EE. UU., se ocupó de las rebeliones locales, en particular en Zamboanga, Samar, Lubkan, y el 15 de agosto de 1902 partió de Cavite hacia los Estados Unidos a través del Mar Rojo y el Mediterráneo. Fue asignada al Astillero Naval de Pensacola, luego a la Milicia Naval de Luisiana, luego a la Milicia Naval de Missouri y a la Milicia Naval de Illinois, Grandes Lagos. En abril de 1917, estuvo estacionada en Chicago como TS hasta el 30 de septiembre de 1918, enviada a la Bahía de Narragansett, Estación Naval de Torpedos hasta el 13 de diciembre de 1918, dada de baja el 15 de febrero de 1919, enviada a Rhode Island hasta que fue desmantelada el 23 de julio de 1919, vendida el 10 de marzo de 1920 a una empresa comercial.


Isla de Cuba



El Isla de Cuba fue botado el 25 de febrero de 1886 en Sir WG Armstrong Mitchell & Co. Newcastle upon Tyne, botado el 11 de diciembre de 1886 y completado el 22 de septiembre de 1887. Se quedó en España pero participó en la Guerra del Rif en 1893-1894, bombardeando posiciones rifeñas como su gemelo. Fue enviado a Filipinas en 1897 para unirse a la escuadra de Montojo.

En abril de 1898 estalló la guerra y el día del ataque, estaba anclado en la bahía de Cañacao como su gemelo. Debido a los dos pases de fuego, el Isla de Cuba sufrió pocos daños. Más tarde ayudó al averiado Reina Cristina con su barco gemelo, acercándose mientras se hundía, todavía bajo un intenso fuego de artillería. El almirante Montojo hizo del Isla de Cuba su buque insignia y luego envió un grupo para que lo ayudaran después de que su flota fuera golpeada hasta la rendición. Ordenó que el Isla de Cuba se hundiera en aguas poco profundas, dejando las obras superiores a flote y, más tarde, un equipo del USS Petrel lo quemó como su hermano.
Durante la ocupación, fue capturado, examinado, puesto a flote y reparado. Como USS Isla de Cuba comenzó una nueva carrera, pero fue rearmado: sus cañones españoles de 4,7 pulgadas (120 mm) fueron reemplazados por cañones de 4 pulgadas (100 mm), al igual que su hermano.



El 11 de abril de 1900, volvió a ser puesto en servicio en Hong Kong para la estación asiática, donde permaneció como cañonera, buque de suministro y patrullera, y fue enviada de regreso a Filipinas durante la Revolución. En marzo y abril de 1900, sirvió en el Escuadrón Sur, bloqueando Samar, interrumpiendo los suministros a los insurgentes y capturando a Vicente Lukbán, su líder, en Samar. El 17 de noviembre de 1900, desembarcó un batallón en Ormoc (Leyte) para retomar la guarnición y permaneció allí hasta el 8 de diciembre. En 1901, se convirtió en un buque de reconocimiento entre el fondeadero de Ormoc y el puerto de Parasan.

El 4 de marzo de 1904, salió de Cebú con destino a casa, fue dado de baja el 9 de junio en Portsmouth para revisión, reactivado el 21 de marzo de 1907, prestado a la Milicia Naval de Maryland y revendido a la República de Venezuela el 2 de abril de 1912 como Mariscal Sucre, activo hasta su quiebra, BU en 1940.

Marqués de la Ensenada



Fue bautizado en honor a la memoria de Zenón de Somodevilla y Bengoechea, marino, político y militar español, y construido en el Arsenal de la Carraca entre 1887 y 1890 a partir de planos británicos procedentes de Gran Bretaña. Su blindaje variaba en espesor. Tras su finalización, se incorporó a la Armada en aguas locales, y participó en la
Guerra del Rifán de 1893-1894, realizando salidas de bombardeo costero entre Melilla y Chafarinas. En 1894 navegó hacia la Guinea Española y en junio de 1895 participó en la inauguración del Canal de Kiel, siendo el primer buque español en cruzarlo. En 1897 fue destinado a la Estación Naval de La Habana, reforzando la vigilancia de las costas cubanas, pero la sorpresa fue sorprendida en reparaciones y en dique seco. Necesitaba urgentemente reparaciones, y no participó en las operaciones, siendo su artillería retirada y trasladada a las defensas costeras.
Terminada la guerra, se firmó el Tratado de París, y en su artículo V se establecía que continuaba siendo propiedad de España. Tras completar su reparación y devolverle su artillería, zarpó hacia España en la primavera de 1899. Por decreto de 18 de mayo de 1900, se le consideró obsoleto y se le dio de baja por ineficaz.
Iba en el mismo paquete que el Alfonso XII, el Temerario, el Vicente Yáñez Pinzón y el Martín Alonso Pinzón, tachados de “sin valor militar de ninguna clase, carentes de toda protección…” y “…consumen sin beneficio alguno, gran parte del presupuesto de la Armada (…) sólo sirven para encubrir la lista de una escuadra absolutamente ficticia con nombres que no tienen realidad.
Fue desarmado en La Carraca y durante varios años utilizado por la Brigada Torpedera de Cádiz como pontón, hasta que fue vendido como chatarra en 1913.

Leer más/Fuente

Libros

lden, John D. La Armada de acero estadounidense: Una historia fotográfica de la Armada de los EE. UU. desde la introducción del casco de acero en 1883 hasta el crucero de la Gran Flota Blanca, 1907-1909. Annapolis, Maryland: Naval Institute Press, 1972. ISBN 0-87021-248-6.
Chesneau, Roger y Eugene M. Kolesnik, Eds. Todos los buques de guerra del mundo de Conway, 1860-1905. Nueva York, Nueva York: Mayflower Books Inc., 1979. ISBN 0-8317-0302-4.
Nofi, Albert A. La guerra hispanoamericana. Conshohocken, Pensilvania: Combined Books Inc., 1996. ISBN 0-938289-57-8.






jueves, 23 de noviembre de 2023

Crucero blindado: Clase Garibaldi

 Cruceros blindados clase Garibaldi (1901)

 Italia (1894-1904)
10 Cruceros Acorazados (+1 cancelado). Italia: Giuseppe Garibaldi, Francesco Ferruccio, Varese

¿Los mejores cruceros acorazados italianos?

Entre los mejores cruceros blindados de su tiempo con 10 barcos construidos (11 planificados, uno cancelado), la clase Garibaldi se vendió a Argentina, España y Japón. Italia operó Varese (lanzado en 1899), Giuseppe Garibaldi (1899) y Francesco Ferruccio (1901). Fueron diseñados por el ingeniero jefe Edoardo Masdea en 1893, combinando elementos que harían de su éxito, un equilibrio perfecto entre armamento, protección y velocidad dado su limitado tonelaje especificado y la capacidad de unirse a una línea de batalla. La clase se refiere al argentino “Garibaldi” o al italiano, un caso raro en la clasificación de barcos, pero basado en la misma figura histórica. A pesar de un diseño que data de 1893, los últimos se botaron en 1904 para Japón, apenas un año antes de la construcción del HMS Dreadnought. Todos vieron mucho servicio en todos los océanos, con dos perdidos en acción.

  Sobre Edoardo Masdea: Nacido en Nápoles, el 23 de julio de 1849 murió en Roma, el 12 de mayo de 1910, ingeniero naval, político y general.
Como ingeniero naval de grado general, Masdea diseñó varias clases navales de la Regia Marina a finales del siglo XIX, incluidos los cruceros blindados de la clase Vettor Pisani . Por sugerencia de Benedetto Brin, también trabajó en la clase Giuseppe Garibaldi , obteniendo un éxito considerable en términos de ventas en el extranjero. Trabajó más tarde en las clases Pisa y San Giorgio , así como en el primer acorazado monocalibre (o acorazado por el nombre del primer barco de este tipo construido) de la Regia Marina: Dante Alighieri .
Fue condecorado con la cinta de Comandante de la Orden de los Santos Mauricio y Lázaro, Comandante de la Orden de la Corona de Italia, Cruz de Oro por Larga Servicio (40 Años) y Comandante de la Orden de la Legión de Honor en Francia.

La clase Garibaldi eran, en definitiva, barcos muy versátiles capaces de mantener su lugar dentro de la línea de las flotas, y perfectos intermediarios entre los cruceros pesados ??y los acorazados. Además, se construyeron rápidamente (4 años frente a los 6 a 9 de los barcos franceses) y a un costo más bajo que la mayoría de los astilleros europeos, lo que los convierte en una propuesta atractiva para la exportación. Por lo tanto, se convirtieron en el primer gran éxito de exportación de la construcción naval militar italiana en ese momento, durante muchos años, y de hecho, la exportación de cruceros más grande para un jugador europeo fuera de Gran Bretaña (¿Armstrong alguien?). De hecho, se construyeron un total de 10 unidades, de las cuales 3 para la Regia Marina y 7 para armadas extranjeras.

Diseño Génesis


El diseño de los cruceros de la clase Giuseppe Garibaldi fue presentado al arquitecto naval Edoardo Masdea, conocido por su exitosa clase anterior Vettor Pisani.
Se le presentó un proyecto de almirantazgo que fue reelaborado por él como ingeniero naval jefe, realizando estudios siguiendo directivas del Ministro de Marina Benedetto Brin, cruzado con sugerencias de Ansaldo Yard encargado de construir el primer barco. Brin sugirió reelaborar el diseño de la clase Vettor Pisani a la luz de las nuevas características presentadas por
los acorazados de la clase St Bon . Habría sido extraño tener acorazados más rápidos que los cruceros...

Los conceptos básicos detrás del proyecto fueron:
-Cruceros capaces de funcionar como cruceros acorazados "normales" (en particular, incursiones comerciales) y unidades de línea, operando en estrecha colaboración con la flota.
-Hacer frente a formaciones enemigas de cruceros protegidos, incluso en misiones individuales, y disponer así de armamento pesado y protección.
-Ser aún capaz de correr más rápido que los acorazados debido a una mayor velocidad.

Al final, Brin se confirmó en la idea de que Vettor Pisani era una buena base de partida de Masdea, pero la revisó para ganar un aumento en el desplazamiento, no menos de 1000 toneladas para alcanzar los requisitos difíciles, en gran parte el casco más grande significaba para acomodar un motor más grande. El primer diseño se consideró satisfactorio sobre esta base, ya que todo coincidía con el diseño mejorado: mejor armamento, protección adecuada a 20 nudos como velocidad máxima. La clásica “trilogía imposible”, pesadilla de todos los ingenieros navales, entre armamento, protección y velocidad por una vez quedó perfectamente equilibrada. El desplazamiento también reflejó este hecho, con el 40% del total destinado al peso estructural, el 15% a la artillería (incluidas las municiones), el 25% a los blindados, el 20% al motor.
Este nuevo diseño era un poco más grande, un nudo más rápido que el Pisanis, con la mejora de dos torretas de cañón gemelas a proa y a popa de la superestructura, lo que reparó el armamento principal en el costado de los barcos más antiguos, que no podían atacar objetivos hacia adelante y hacia atrás.

diseño de la clase

Casco y diseño general

El casco era continuo (cubierta al ras) con una popa redondeada (apuntada desde arriba), francobordo alto. Su relación ancho/largo favorecía más la estabilidad que la velocidad, lo que los convertía en buenas plataformas y ágiles en la navegación. Las superestructuras eran casi completamente simétricas, con un ariete de proa reforzado. En el tramo central, entre los dos puentes, se ubicaron los dos embudos bien separados, ambos de sección circular.

En el medio se ubicaba un solo mástil militar, con una parte superior de observación y combate. Sostenía en su base dos grúas pluma para las numerosas embarcaciones de servicio, pinazas y cúteres a bordo. Las pinazas de vapor estaban desarmadas, pero se les dará un buen uso durante las partidas de desembarco. El timón era del tipo semi-compensado. La arquitectura general vio superestructuras reducidas al mínimo esencial, ofreciendo un objetivo menor, tonelaje y arrastre también. Sin embargo, el puente tenía un nivel cerrado con alas anchas y una plataforma abierta arriba. Este diseño siguió siendo el mismo para todos los buques de la clase. Solo cambió el armamento.

Diseño de protección de armadura


El blindaje del barco estaba hecho de acero cementado tipo Harvey. Se fundió localmente en Terni, en el norte de Italia, mediante un proceso de tratamiento de superficies de acero al níquel con carbono para obtener una alta dureza. Así que la fuerza estructural fue proporcionada por arriostramiento interno de hierro. Krupp logró más tarde obtener un conjunto más elástico al agregar cromo en la aleación de acero.
En el Garibaldis era de acero niquelado alcanzando 150 mm para el cinturón principal, ahusado hasta 80 mm en ambos extremos.

  • La ciudadela central tenía mamparos transversales de 130 mm de espesor.
  • La cubierta blindada retrocede 38 mm en los taludes.
  • Las torres y barbetas alcanzaban los 150 mm
  • Las casamatas 152/40 estaban protegidas por escudo de 130 mm.
  • La protección subacuática consistía en un doble fondo pero sólo unos compartimentos por encima para proteger el espacio de máquinas. Esto fue insuficiente, como lo demuestra la pérdida de Garibaldi por un solo impacto de torpedo en la Primera Guerra Mundial.

Para resumir: cinturón 75 a 150 mm, cinturón superior 150 mm, barbetas principales 100 debajo de la cubierta, 150 mm arriba, torretas principales 150 mm, casamatas 150 mm, cubierta blindada 25 (sección plana) a pendientes de 38 mm. Torre de mando 150mm.

Planta de energía


Garibaldi en 1915

El motor del crucero de la clase Garibaldi constaba de dos motores de vapor alternativos de triple expansión.
A su vez, eran alimentados por el vapor de alta presión que salía de 24 calderas, a carbón con una reserva de 1.200 toneladas. Ansaldo, Hawthorn, Guppy, Orlando, Belleville y Niclausse proporcionaron el VTE y/o las calderas, incluidos los cruceros de exportación. Estos motores VTE accionaban a su vez dos ejes, y sus dos hélices de bronce.

Las pruebas hicieron que Garibaldi alcanzara los 14.713 hp (13.655 con calefacción no forzada), para una velocidad de 19,7 nudos. Las pruebas de su hermana proporcionaron resultados cercanos: Varese alcanzó 14.713 shp y Ferruccio 13.500 shp. Varese tenía 24 calderas Belleville, Giuseppe Garibaldi y Franceso Ferruccio, 24 calderas Niclausse. El "estándar" era 19,5. Varese llegaba a 20 en los triales, el más rápido de todos, y Ferruccio: 19,3.

En uso normal, aunque el diseño nominal de 20 nudos (37,04 km/h), rara vez superaban los 18 nudos. La autonomía, o radio de acción, era de 9.300 millas náuticas o 4.400 a 10 nudos. La mayoría de las fuentes afirman que fue de 5500 nmi (10 200 km; 6300 mi) a 10 nudos. Podría ser causado por su carga de carbón "normal" y "en tiempos de guerra", con todos los compartimentos vacíos llenos. Esta velocidad no fue estelar: la clase Pisa de seguimiento de hecho aumentó 23 nudos en base a 10,000 toneladas, pero casi la mitad del rango a 12 nudos con 2,500 millas náuticas (4,600 km; 2,900 millas).

Armamento

La clase en general era inusual porque no era un armamento uniforme. El grupo anterior (4 argentinos y Colón) tenía cañones individuales Elswick Pattern R de 10 pulgadas (254 mm) en sus torretas hacia adelante y hacia atrás. El siguiente grupo, barcos italianos y japoneses, tenía un armamento mixto: simple de 10 pulgadas (254 mm) hacia adelante, doble de 8 pulgadas (203 mm) hacia atrás. Nisshin tenía cuatro torretas gemelas de 8 pulgadas (203 mm). A Cristóbal Colón le quitaron su propio 10 pulgadas defectuoso, y por lo tanto vino a Cuba con solo sus diez cañones Armstrong casamatados de 6 pulgadas. Los italianos de 10 pulgadas demostraron ser formidables "niveladores de fuertes" durante sus carreras, pero se desgastaron rápidamente.


Giuseppe Garibaldi, Anual Naval de Brasseys 1902

Principal

El armamento principal de los cruceros italianos era mixto:
-Un cañón EOC 10 Armstrong Pattern R 254mm/40 (10 pulgadas) en la torreta delantera. 30,5 toneladas, Elevación 35°, alcance 19.700 yardas (18.000 m), ROF 1,5 rpm 1
Tenga en cuenta que Francesco Ferruccio tenía un A99 de 254 mm/40 hacia adelante, a diferencia del Tipo 254/40 A de los demás;
-Dos EOC 8, mismo patrón W 203 mm/45 (8 pulgadas) en torreta gemela de popa. 19 toneladas, Elevación 25°, alcance 19.700 yardas (18.000 m), ROF 2 rpm 2
Estos cañones fueron construidos bajo licencia por Società degli Alti Furnaces, Foundries and Steelworks, de Terni, que también adquirió el blindaje.

Secundario

Catorce patrones A99 individuales de 152 mm / 40 (6 pulgadas) (Ansaldo Terni cannoni da 152/40). Los tres portaban los mismos cañones acasamatados, ubicados en cinco posiciones laterales en medio del barco: los cuatro exteriores estaban encerrados en protectores blindados para disparar en persecución y retirada. Los otros tres a cada lado solo eran capaces de un recorrido limitado, fuego de costado. Dispararon un 256 lbs. (116 kg) cáscara, con una carga embolsada;
Rendimiento: mv 2592 fps (790 mps); 19.700 yardas (18.000 m); 2 rpm 3

Terciario


Los tres compartían exactamente el mismo armamento terciario.

Diez cañones individuales de 76 mm/40 A Pattern (3 in): Cañón naval 1894+ QF de 12 libras y 12 cwt, con licencia posterior de Ansaldo como Cannone da 76/40 Modello 1916. 15 rpm, mv 2210 ft/s alcance 11 750 yd ( 10 740 m) 40°

Seis cañones individuales de patrón 47 mm/40 H (1,9 in): Hotchkiss de 3 libras, 30 rpm mv 571 m/s (1870 ft/s) alcance 5,9 km (3,7 mi) a +20° El cañón de 76
mm se ubicaron en los puentes y en las troneras del casco, en proa y popa. Los 47 mm también se ubicaron en los puentes, incluidas las alas extendidas y la galería superior sobre la plataforma de la batería.
Dos ametralladoras Maxim de 6,5 mm / 115, cuando se pusieron en servicio, probablemente Fiat-Revelli Modello 1914 de 1915. Se desplegaron en los cortadores de vapor para grupos de desembarco y apoyo.

Tubos de torpedos

Cuatro tubos de torpedos de 450 mm (17,7 pulgadas) de costado simple. Whitehead Tipo 1890, de Fiume.

Diferencias de diseño

Para los barcos construidos entre 1892 y 1903, se produjeron mejoras de diseño y cambios en armamentos y subsistemas. Los tres barcos actualmente aceptados por Italia eran verdaderos hermanos, con características totalmente similares. Todos fueron construidos por Gio. Ansaldo & C. en Génova-Sestri Ponente, pero ARA San Martín y ARA Belgrano en Orlando, Livorno. Los primeros cinco, los argentinos y el Colón español, fueron construidos con el mismo desplazamiento de dimensiones, sin embargo, la "subclase" Garibaldi y los últimos Kasuga y Nisshin fueron estirados por seis marcos en medio del barco. Los tuhus del primer grupo medían 106,94 metros (350 pies 10 pulgadas), por 18,2 metros (59 pies 9 pulgadas) de manga y calado de 7,1 metros (23 pies 4 pulgadas). El desplazamiento fue de 6.840 toneladas métricas (6.730 toneladas largas) en carga normal, aunque se informa que el General Belgrano tuvo una viga de 18.


Ilustración del Garibaldi en 1914


Perfil HD de G. Garibaldi completado en 1901 src

Especificaciones

Desplazamiento 6.840 t estándar 7.400–7.700 t FL
Dimensiones 108,8/111,73 de diámetro x 18,9 x 7,32 m (366 pies 7 pulgadas x 62 x 24 pies)
Propulsión 2 ejes VTE, 8–24 Calderas 13 000–13 500 ihp (10 100 kW)
Velocidad 20 nudos (37 km / h; 23 mph)
Rango 5500 nmi (10 200 km; 6300 mi) a 10 nudos (19 km / h; 12 mph)
Armamento 1x 254, 10x 152, 6x 120 mm, 6x 76 mm, 4x 47 mm, 4x 450 mm TT.
Armadura Belt 70-150, CT 150, torretas 190, cubiertas 100-150, barbetas 10-150 mm
Multitud 555 en total, 578 como buque insignia

Exportaciones y evaluación final


Cristóbal Colón, mostrando su total falta de armamento pesado en la batalla de Santiago de Cuba. Si estaba completamente armada, es posible que haya causado algunas preocupaciones en la flota de los EE. UU., ya que tiene las armas principales más grandes y más recientes de la ciudad (obra del autor)

De las unidades vendidas en el extranjero, cuatro fueron compradas por Argentina, una por España y dos por Japón. El barco español se bautizó como Cristóbal Colón, y las cuatro unidades argentinas se llamaron Garibaldi (sí, la misma, que también luchó en la guerra de independencia argentina), San Martín, Belgrano y Pueyrredon, mientras que las dos naves japonesas se llamaron Kasuga y Nishin. Fueron entregados justo antes de la guerra ruso-japonesa y Colón antes de la guerra hispanoamericana.

Los barcos de esta clase, así como los vendidos en el extranjero, hicieron historia, además de un diseño rompedor, con muchas acciones navales: -El
único español Cristoforo Colombo luchó en la guerra hispanoamericana y fue hundido en la Batalla de Santiago de Cuba , apenas entregado con un arma principal delantera faltante.
-Las dos clases de Kasuga entraron en acción en Tsushima, también recién entregada, y los japoneses fueron a apreciar sus ventajas, comparándola con la anterior Kasuga de fabricación francesa, la Yakumo de fabricación alemana, la Asama británica y dirigieron su atención a un diseño mucho más grande. , híbrido, con influencia en lo que se convirtió en Tsukuba e Ibuki.
-Los cuatro cruceros argentinos pasaron de su lado en una guerra civil.
-Los tres barcos italianos entraron en acción en el 1912 y la Gran Guerra, siendo torpedeado y hundido el Garibaldi por el U4 el 18 de julio de 1915. Varese terminó como buque escuela a partir de 1920 como Ferruccio que por su parte sobrevivió como TS hasta… 1934. antes de ser utilizado como cuartel flotante y todavía en la Segunda Guerra Mundial.


IJN Kasuga, el último de los cruceros de exportación, con Nisshin, ambos balanceándose en la batalla del Mar Amarillo y Tsushima . Coloreado por Irootoko Jr.

Pero el diseño en sí fue un nuevo punto de partida para la Regia Marina para construir cruceros blindados aún más grandes clasificados como "acorazados", pero en realidad grandes "cruceros blindados" como los acorazados de clase Regina Margherita y Regina Elena en 1904 , también precursores a los acorazados monocalibre vistos a través del coronel Cuniberti.
La consecuencia de esta visión estratégica fue la confirmación de cruceros blindados en este nivel de desarrollo con unidades más grandes y mejoradas que no solo pueden competir con los acorazados, sino que también pueden superarlos en velocidad y agilidad superiores. Italia con esta clase fue uno de los progenitores de los conceptos de ambos, el acorazado monocalibre rápido ( Dreadnought ) y el crucero de batalla en cierto sentido.

Carrera

Nota: No cubriré aquí el paradero de los cruceros de exportación: se verán en sus respectivas publicaciones en aras de la claridad y para aparecer en sus respectivas listas españolas, argentinas y japonesas. Aquí está la carrera de los tres cruceros italianos solamente, que abarca desde 1902 hasta 1915, 1922 y 1931, según su destino. Los tres vieron, además de la Primera Guerra Mundial, la guerra ítalo-turca, pero no la guerra de los Balcanes. Eran parte de la misma unidad la mayor parte del tiempo, pero nunca tuvieron la oportunidad de luchar contra otros barcos, en su mayoría pusieron sus armas pesadas en buen uso en los bombardeos costeros, e incluso capturaron ciudades y enviaron grupos de desembarco.

Armada italianaFrancisco Ferruccio (1902)

Francesco Ferruccio (después del condottiere), fue construido en Venecia, botado el 23 de abril de 1902 y bautizado por la duquesa de Génova, terminado el 1 de septiembre de 1905. Participó en las maniobras de la flota de este año como parte de la fuerza "hostil" que bloqueaba La Maddalena. en Cerdeña. Se unió a la misma unidad con sus hermanas Giuseppe Garibaldi y Varese, hizo su primera visita a un puerto extranjero, Marsella, Francia, del 15 al 16 de septiembre de 1906, una parte destacada de la revisión de la flota realizada por el Pdt francés. Armand Fallières. Posteriormente, Francesco Ferruccio realizó un crucero al Levante (Siria-Líbano), en julio de 1909. Estuvo desplegada en Creta desde el 26 de junio de 1910 hasta enero de 1911. Su puerto de origen fue Taranto en 1911.

Guerra Italo-Turca

El 29 de septiembre de 1911, Francesco Ferruccio fue destinado a la 4ª División, 2ª Escuadrilla con sus hermanas Garibaldi y Varese. Los dos primeros bombardearon Trípoli los días 3 y 4 de octubre para su primera misión, Varese vigilando la llegada de la flota otomana. El 13 de octubre, los cruceros regresaron a Augusta, Sicilia, y tanto Ferruccio como Garibaldi se destacaron nuevamente para bombardear Beirut (24 de febrero de 1912) mientras Varese estaba de guardia. Al hacerlo, hundieron en el puerto el viejo acorazado Avnillâh, usaron un barco de guardia y obligaron al torpedero Ankara a hundirse para no ser capturado. Varese en algunas fuentes también participó en algún momento. Luego, Ferruccio fue trasladado a Libia, donde permaneció hasta que terminó la guerra.
La Primera Guerra de los Balcanes, la mostró desplegada en Albania (18 de febrero-5 de junio de 1913) y nuevamente del 4 de enero al 7 de febrero de 1914.


Isla de Mitilene, mar Egeo, cruceros italianos

Servicio en la Primera Guerra Mundial

En mayo de 1915, Italia estaba en guerra contra las potencias centrales y Ferruccio fue asignado a la 5ª División de Cruceros en Brindisi. El 5 de junio, participó en un bombardeo de vías férreas cerca de Ragusa. Salió de Brindisi el 17 de julio para otra salida de bombardeo frente a Ragusa Vecchia. Sin embargo, a las 04:00, el Giuseppe Garibaldi fue torpedeado por el submarino austrohúngaro U-4 y se hundió en un breve lapso de minutos, con 53 tripulantes a bordo.
Esto obligó a la división a retirarse inmediatamente y se cancelaron más ataques. Dejaron tres destructores para rescatar a los sobrevivientes. Esta pérdida paralizante, sumada a la del crucero blindado Amalfi(clase Pisa) por otro submarino el 7 de julio puso fin a cualquier actividad en el mar Adriático por decisión del almirante Paolo Thaon di Revel. Francesco Ferruccio fue destinado al Levante (19 de noviembre-22 de diciembre) y enviado a Brindisi para una breve reparación. Luego procedió a varias misiones de escolta, protegiendo convoyes a Albania. También patrulló la costa albanesa hasta el otoño de 1918.

Después de la guerra, debido a su diseño ya antiguo, Francesco Ferruccio ya no estaba adscrito a una unidad activa, sino que se mantuvo como buque escuela de cadetes en 1919. Se encontró lo suficientemente bueno para el papel, se convirtió por completo con nuevos alojamientos y un panel más grande de armamento, volvió a estar en servicio en 1924. El 30 de julio de 1922, chocó con el cargamento español Ayala Mendi, en el Golfo de Vizcaya. Este último se hundió en cuestión de minutos, y el crucero, que solo sufrió daños superficiales que demostraban la solidez de su construcción, rescató a todos menos a 33 de su tripulación. El resto de sus años fueron bastante pacíficos y sin incidentes, compartidos entre tiempos en aguas locales y cruceros de entrenamiento. Ella también escapó por su estatus de los hachazos resultantes del tratado de Washington. Una nueva generación de cruceros ligeros y pesados ??llenaba ahora las filas de la Regia Marina;

Armada italianaGiuseppe Garibaldi (1899)


Botadura de Garibaldi en Ansaldo en 1899

Giuseppe Garibaldi (después del general italiano, estadista y padre fundador del país, el general Giuseppe Garibaldi) fue construido en Gio. Astillero Ansaldo & C. en Génova-Sestri Ponente. Botado el 29 de junio de 1899, experimentó un incidente antes de la puesta en servicio, durante sus pruebas de vapor, el 12 de julio de 1900: estallaron dos tubos de la caldera, matando a uno y quemando gravemente a otros dos marineros. La inspección y el reemplazo de todos los tubos se prolongó hasta el 10 de agosto, por lo que completó sus pruebas en el mar el 1 de enero de 1901 y se puso en servicio poco después.

Del 23 de julio al 2 de octubre de 1902, realizó un largo crucero de entrenamiento por el Mediterráneo, con escalas en Trípoli y el mar Egeo. En 1903 hizo lo mismo, esta vez deteniéndose en Argel, Salónica y El Pireo en Grecia. Con sus hermanas en las maniobras de la flota de 1905, fue asignada a la fuerza "hostil" frente a Cerdeña. Más tarde se separó para unirse a la fuerza expedicionaria internacional que ocupaba Lemnos y Mitilene, en noviembre-diciembre de 1905. Esto fue en un esfuerzo fallido por obligar al Imperio Otomano a pagar sus deudas con los bancos europeos. De regreso con sus hermanas Ferruccio y Varese, participó en la revisión naval en Marsella (15-16 de septiembre de 1906) y, al igual que Ferruccio, fue enviada al Levante (mayo-julio de 1907), pero también nuevamente en junio de 1908.

Guerra Italo-Turca


A partir del 29 de septiembre de 1911 se convirtió en buque insignia de la 4.ª División, 2.º Escuadrón con sus hermanas. El 2do Escuadrón estaba bajo las órdenes del Contraalmirante Paolo Thaon di Revel . Participó en las mismas misiones de bombardeo que su hermana Ferruccio, comenzando en Trípoli del 3 al 4 de octubre. De hecho, Giuseppe Garibaldi fue el primero en entrar en el puerto, enviando un grupo de desembarco que se abrió paso hasta el fuerte Hamidiye, deshabilitó los cañones del fuerte y izó la bandera. El bombardeo dejó 12 soldados otomanos muertos, 23 heridos y 7 civiles. El 13 de octubre, después de una parada para recuperarse en Augusta, Sicilia, navegaron a Tobruk en enero de 1912.


Batalla de Beirut

A continuación, bombardearon Beirut, el 24 de febrero de 1912 (reclamando Avnillâh). De hecho, después de haberlo incendiado, Giuseppe Garibaldi entró en el puerto y torpedeó al acorazado en buena medida. Su fuego secundario inutilizó el torpedero Ankara, que también se hundió. El bombardeo provocó 140 víctimas civiles e hirió a más de 200. El 18 de abril, Garibaldi y Varese fueron enviados a otra misión de bombardeo, esta vez en los fuertes de los Dardanelos. Los primeros sufrieron graves daños, lo que llevó al alto mando otomano a pedir a Alemania que los mejorara. Sabemos cómo resultó esto en 1915… De vuelta en Italia, a fines de abril, comenzó un reacondicionamiento hasta mediados de junio. Sus armas desgastadas fueron reemplazadas. Sus dos hermanas siguieron su ejemplo.

No participó en la Primera Guerra de los Balcanes en mayo de 1913, pero fue desplegada después de ella en el puerto albanés de Scutari para vigilar su paso de Montenegro al Imperio Otomano. También hizo guardia para proteger los intereses italianos allí y regresó a casa en agosto. El próximo año, en febrero-marzo de 1914, estuvo estacionada en Benghazi.

Primera Guerra Mundial y hundimiento


A partir de mayo de 1915, Garibaldi permaneció como buque insignia de la 5ª División de Cruceros (Contralmirante Eugenio Trifari) con base en Brindisi. El 5 de junio, la división incursiona en el Adriático. La primera misión fue bombardear, con sus hermanas, las vías del tren cerca de Ragusa (Dubrovnik). Al día siguiente, hizo lo mismo frente a Ragusa Vecchia, pero poco después del inicio del bombardeo a las 04:00, Giuseppe Garibaldi fue alcanzado sin previo aviso por un solo torpedo del U4 austrohúngaro.


Bandera principal de Garibaldi salvada del hundimiento

El torpedo golpeó su lado de estribor, cerca de las salas de calderas de popa. Presuntamente, la explosión atravesó la primera capa de compartimentación y atravesó las salas de máquinas. La inundación pronto fue incontrolable y se hundió muy rápidamente, en minutos, pero en equilibrio, sin volcarse, lo que salvó a la mayor parte de su tripulación, rastrillando con sus 53 tripulantes, la mayoría quedó atrapada dentro de los niveles inferiores y salas de máquinas.

Los 525 restantes pudieron sobrevivir en estas aguas ligeramente frías y fueron rescatados por tres destructores, que se quedaron atrás mientras Ferruccio salía del área por orden y se unía a Varese. Justo después de rescatar a los sobrevivientes, los destructores partieron a toda velocidad y se unieron a la división, que se retiró a Italia. Este evento (más la pérdida de Amalfi) obligó a Di Revel a evitar una mayor exposición de los principales barcos italianos en el Adriático. Solo se desplegarían cruceros rápidos, exploradores, destructores y TB y el "Aluvión de Otranto" se instaló hasta el final de la guerra.

El naufragio del Giuseppe Garibaldi no se mantuvo en una quilla de evento, sino que aparentemente se volcó cuando fue redescubierto boca abajo a 42 ° 28.362'N 18 ° 16.758 'y 42 ° 28.362'N 18 ° 16.758'E, al sureste de Dubrovnik, ahora en Croacia por debajo de los 122 metros (400 pies). Al principio fue descubierto por una expedición checa en 2008, pero reclamó un buzo el 9 de septiembre. Sin permisos para explorar lo que ahora es una tumba de guerra, otra expedición croata la exploró y filmó en agosto de 2009 utilizando tecnología CCR. Otros le siguieron en noviembre de 2009 y mayo de 2010 con arqueólogos submarinos, convirtiéndolo en uno de los naufragios modernos más conocidos del Adriático.

Armada italianaVarese (1899)


Varese antes de la guerra

Varese (en referencia a la Batalla de Varese, Segunda Guerra de Independencia de Italia) se construyó en Orlando, Livorno, se botó el 6 de agosto de 1899, se completó el 5 de abril de 1901 y realizó sus pruebas en el mar sin incidentes. Después de hacer ejercicio y entrenamiento inicial, partió para su primer crucero largo, visitando Argel el 14 de septiembre de 1903, Barcelona el 4 de abril de 1904. Participó en las maniobras de la flota de 1905 en la fuerza "hostil" frente a Cerdeña.

Varese fue la única de las hermanas presentes frente a Atenas durante los Juegos Olímpicos de abril de 1906, en representación del país. De regreso con Ferruccio y Garibaldi, visitó Marsella del 15 al 16 de septiembre de 1906 para la revisión de la flota presidencial. En mayo de 1907 partió hacia los EE. UU., mostrando la bandera en la Exposición de Jamestown con el invitado de honor y el mando del príncipe Luigi Amedeo, duque de los Abruzos. Nada destacable para 1908. Al igual que sus hermanas, fue asignada en octubre de 1909 al levante y regresó a casa el 20 de febrero de 1910 a través de Suda Bay en Creta, donde permaneció del 23 de agosto al 20 de septiembre de 1911.

Guerra Italo-Turca

Desde el 29 de septiembre de 1911, al igual que sus hermanas, estuvo en la 4.ª División, el 2.º Escuadrón y participó en el bombardeo de Trípoli del 3 al 4 de octubre, pero no de forma activa, ya que estaba desplegada en el mar para vigilar a los barcos otomanos entrantes. se suele llamar una "cobertura distante", pero también probablemente a cierta frustración de la tripulación. El 13 de octubre, los tres se retiraron a Augusta. Mientras ambos regresaban a otro bombardeo, Varese fue descuartizado para escoltar dos transportes de tropas y un barco hospital. El 16 de octubre, escoltó a otro convoy de tropas a Homs y esta vez bombardeó la ciudad otomana. Esto sucedió después de que ella le indicó al fuerte que se rindiera, a lo que el Comandante se negó. Sin embargo, el mal tiempo le impidió enviar un grupo de desembarco, que solo se lanzó el 21 de octubre. Cubrió la progresión de los infantes de marina respaldados por marineros armados hacia el Fuerte y su captura. También proporcionó apoyo de fuego en apoyo de las tropas.

Varese y Garibaldi estaban en Tobruk en enero de 1912, haciendo guardia ante cualquier salida de los otomanos, mientras el resto de la flota se reacondicionaba en Italia. Varese pudo o no haber tomado parte en el bombardeo de Beirut, el 24 de febrero de 1912. Probablemente fue destacada en algún momento para unirse, pero normalmente se le asignaba como cobertura distante. El 18 de abril, Varese y Garibaldi bombardearon las fortificaciones de los Dardanelos (fuertes más al sur), destruyéndolas por completo. Regresó a Italia a fines de abril y, al igual que Garibaldi, reemplazó sus armas gastadas. Volvió a estar operativa a mediados de junio.

Varese en la Primera Guerra Mundial

Es posible que la enviaran a bengasi a principios o mediados de 1914, pero la estacionaron en Brindisi con la 5.ª División de cruceros en mayo de 1915. El 5 de junio salió con sus hermanas para bombardear y destruir por completo el centro de la línea ferroviaria austrohúngara en Ragusa para interrumpir Refuerzos de tropas al norte. El 17 de julio se unió a sus hermanas para otra misión de este tipo frente a Ragusa Vecchia cuando, a las 04:00, el Giuseppe Garibaldi fue torpedeado y hundido. U4 lanzó una serie completa de cuatro, un torpedo visto pasando entre Varese y Garibaldi. Esto podría haber sido mucho más mortal, similar a lo que sucedió el 22 de septiembre de 1914 con Aboukir, Cressy y Hogue con el U 9 de Weddingen. Esa fue una segunda llamada de atención para el nuevo submarino preile, y no la última. Todos los diseños de la década de 1890 estaban en peligro.

Varese y la división partieron de inmediato, dejando atrás a los destructores de escolta en el rescate. Después de la pérdida de Amalfi el 7 de julio, quedó claro que las salidas desde Venecia y las actividades en el Adroático en general estarían severamente restringidas a partir de ahora. La configuración de Otranto Barrage vio a muchos barcos "tomando turnos de servicio" italianos pero también británicos y franceses, para patrullar el estrecho que cierra el Adriático. Solo se detectaron unas pocas salidas, generalmente para atacar a los cazadores de minas italianos, y en una de ellas, el 15 de mayo de 1917, cuando la flota austrohúngara completa atacó cuando era el turno de Varese de montar guardia desde el puerto de Butrino, costa norte de Corfú. . Sin embargo, fue demasiado lenta para hacer una salida cuando se le indicó. Los barcos rápidos ya se habían ido después de la escaramuza.
El resto de la guerra, en 1917-18 transcurrió sin incidentes. Después de la guerra, mantuvo su puesto en 1919, pero fue reclasificado como buque escuela para cadetes en 1920 y hasta 1922. A diferencia de Ferruccio, no se transformó en TS, sino que fue dado de baja y golpeado el 4 de enero de 1923, vendido por BU después.

Enlaces/Fuentes

Libros

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Curtis, WD (1907). El registro del HMS Cumberland, segundo escuadrón de cruceros, 1904–1906.
Fraccaroli, Aldo (1970). Buques de guerra italianos de la Primera Guerra Mundial . Londres: Ian Allan.
Freivogel, Zvonimir (2012). Jordán, John (ed.). La pérdida de Giuseppe Garibaldi. Buque de guerra 2012.
Gardiner, Robert y Gray, Randal, eds. (1985). Todos los barcos de combate del mundo de Conway: 1906–1921.
Langensiepen, Bernd; Güleryüz, Ahmet (1995). La Marina de vapor otomana 1828-1923.
Marchese, Giuseppe (junio de 1995). “La Posta Militare della Marina Italiana puntata”. La Posta Militare
“Notas profesionales–Italia”. Actas del Instituto Naval de los Estados Unidos. CORTAR
Silverstone, Paul H. (1984). Directorio de los barcos capitales del mundo. Nueva York: Hippocrene Books
Soliani, Colonel N. (1905). “Los cruceros blindados Kasuga y Nisshin de la Armada Imperial Japonesa”. Henry Sotheran & Co. XLVII
Sondhaus, Lawrence (2001). Guerra naval, 1815–1914. Londres: Routledge.
Stephenson, Charles (2014). Una caja de arena: la guerra italo-otomana 1911-1912: la primera guerra por tierra, mar y aire.
Oficina de Inteligencia Naval de los Estados Unidos, Armada de los Estados Unidos (julio de 1901). “Pruebas de Steam – Italia”. Imprenta del gobierno
John Gardiner's Conways todos los barcos de combate del mundo 1860-1906, sección italiana

Enlaces

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https://www.navypedia.org/ships/italy/it_cr_giuseppe_garibaldi.htm
http://www.histarmar.com.ar/Armada%20Argentina/10Cruceros-1Caract.htm
http://www.histarmar.com.ar/InfHistorica/AntiguaFlotadeMar/ClaseGaribaldi.htm
https://it.wikipedia.org/ wiki/Giuseppe_Garibaldi_(incrociatore_1899)
https://it.wikipedia.org/wiki/Classe_Giuseppe_Garibaldi
http://www.navweaps.com/Weapons/WNJAP_10-40_EOC.php
http://www.histarmar.com.ar/Armada% 20Argentina/10cruceros/10Cruceros-14GiuseppeGaribaldi.htm
https://web.archive.org/web/20071004213631/http://www.sullacrestadellonda.it/navi_marina/incrociatoregaribaldi.htm
http://www.pietrocristini.com/schede_tecniche_navi_italiane.htm
Clase Garibaldi en wikipedia
en navypedia.org
https://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Giuseppe_Garibaldi_class_cruiser