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miércoles, 21 de octubre de 2026

Fuerzas especiales: La teoría de la deriva en el desgaste de las fuerzas

Teoría de la deriva de la capacidad de supervivencia y mitigación del desgaste en las fuerzas de operaciones especiales.




Resumen 

La Teoría de la Deriva de la Supervivencia (TDS) proporciona un marco práctico para interrumpir el creciente desgaste en las fuerzas de operaciones especiales (SOF). A pesar de la selección de élite y los programas centrados en la resiliencia, las tendencias negativas de supervivencia en las SOF explican las pérdidas que, en otros sistemas de combate, desencadenarían medidas correctivas drásticas. La TDS identifica estas pérdidas recurrentes no como aleatorias, sino como un síndrome progresivo y detectable —la deriva— que se desarrolla en seis dominios clave: neurológico, moral, relacional, cognitivo, interoceptivo y de identidad . La deriva es recursiva, medible y reversible, lo que brinda a los comandantes y clínicos oportunidades prácticas para intervenir antes de que se produzcan desenlaces catastróficos.

Según este modelo, la capacidad de supervivencia ya no es una cuestión binaria (vida o muerte), sino una capacidad dinámica y longitudinal afectada por exposiciones acumulativas: lesiones por explosión, deterioro del rol y exposición al combate, entre otras. En lugar de sustituir la autonomía clínica, la Teoría de la Supervivencia (TS) proporciona al liderazgo una perspectiva de vigilancia y un vocabulario operativo para la protección de la salud de las fuerzas. Esta teoría sustenta nuevos métodos clínicos y de diagnóstico específicos para las Fuerzas de Operaciones Especiales (SOF) que se encuentran en desarrollo, lo que permite a las unidades realizar un seguimiento de los indicadores de desviación y las tendencias a nivel de fuerza. La adopción de los principios de la TS puede capacitar mejor a los comandantes de las SOF para orientar las trayectorias de supervivencia y mitigar las bajas, preservando así este activo estratégico nacional.

Introducción y contexto teórico

Las fuerzas de operaciones especiales de todo el mundo siguen siendo ecosistemas de alto rendimiento, que soportan el peso de dos décadas de operaciones antiterroristas mientras se adaptan a las exigencias de la competencia estratégica actual (véase la nota 1). A pesar de la abundancia de programas centrados en la resiliencia y de las diversas iniciativas de bienestar militar de EE. UU ., demasiados operadores han fallecido por desgaste: por suicidio o, como mínimo, por abandonar abruptamente sus funciones o equipos por los que ellos y sus familias habían sacrificado tanto (véanse las notas 1-7).

Los operadores especiales siguen siendo tácticos altamente resistentes y esenciales para la misión; sin embargo, a pesar de su selección de élite y su arraigada invencibilidad, la incidencia de suicidios en las Fuerzas de Operaciones Especiales ( SOF) estadounidenses de la era de la Guerra contra el Terrorismo revela una tendencia inversa en la supervivencia y el desgaste. (Véanse las notas 1-3).   Las comparaciones actuales basadas en la prevalencia , como los suicidios por cada 100 000 , subestiman drásticamente el riesgo en las SOF al no tener en cuenta múltiples variables como el ritmo operativo, la densidad cinética y el deterioro fisiológico acumulativo. En la actualidad, incluso nuestros cálculos superficiales de datos de mortalidad también revelan que el riesgo de suicidio de los operadores es, en promedio, un 75 % mayor que el de las fuerzas militares estadounidenses convencionales, lo que se ve respaldado por el hecho de que el suicidio representa 1 de cada 33 muertes de SOF en los teatros de operaciones de Irak y 1 de cada 100 muertes de despliegue de SOF en todos los comandos combatientes. (Véase la nota 1).

En cualquier otro sistema operativo de alto valor , una pérdida del 3 % debido a un único modo de fallo se consideraría catastrófica, declarada inoperante y sujeta a una revisión institucional inmediata y a medidas correctivas. Los suicidios que ocurren en una fuerza diseñada para la resiliencia y la supervivencia justifican una urgencia doctrinal y operativa igualmente grave. El problema fundamental no reside en las proporciones ni en los recuentos de prevalencia, sino en la disminución de la capacidad de supervivencia que se manifiesta en una población específicamente seleccionada, donde cada pérdida representa un activo estratégico nacional.

Estos eventos, especialmente dentro de un ecosistema excepcionalmente resiliente, parecen representar un síndrome progresivo y detectable, más que un fenómeno impredecible o individualizado. Por lo tanto, proponemos la Teoría de la Deriva de la Supervivencia (TDS) como marco para guiar las intervenciones clínicas, operativas y políticas en poblaciones de Fuerzas de Operaciones Especiales (SOF) de alto riesgo. Los aspectos clave de la TDS abarcan los dominios neurológico, moral, relacional, cognitivo, interoceptivo y de identidad. Si bien se concibió originalmente para unidades de misiones especiales, el valor explicativo transversal de la TDS en toda la organización de las SOF se hizo evidente rápidamente durante la construcción de la teoría.

El SDT no está diseñado para reemplazar la autonomía de los médicos ni los diagnósticos médicos, sino que sirve para vigilar y detectar señales de alerta temprana en el personal de operaciones especiales y misiones especiales que participan en acciones directas, bajo condiciones de exposición acumulativa (sobrepresión por explosión, tensión institucional, materiales peligrosos, erosión de roles), y puede generalizarse a otras poblaciones de alto riesgo (por ejemplo, personal de primera respuesta, agentes de inteligencia, etc.). (Véanse las notas 1, 3, 8 y 9).

Antecedentes y fundamentos teóricos

La deriva de supervivencia en la SDT es similar a la deriva en la conducción táctica: las fuerzas acumulativas, si no se detectan y corrigen a tiempo, provocan una pérdida progresiva del control. Del mismo modo que los conductores expertos aprenden a reconocer la deriva temprana del vehículo y a ajustar sus acciones antes de una pérdida catastrófica, la SDT enfatiza la vigilancia centrada en el operador para detectar la deriva de supervivencia antes de un colapso irreversible.

Basándonos en nuestros estudios y esfuerzos combinados centrados en las SOF, la SDT aborda una brecha conceptual persistente: a los clínicos se les suele presentar la supervivencia como un concepto binario (vida frente a muerte, roto frente a intacto), pero sostenemos que la mayor parte de la pérdida de SOF surge a través de una degradación gradual, no de un único evento catastrófico desencadenante. (Véanse las notas 1, 3, 8-52). A partir de modelos de construcción de teorías de referencia, describimos aquí una condición observada repetidamente en las SOF que permanece sin nombre: una deriva hacia la pérdida de la supervivencia . (Véanse las notas 53-57).

Redefinimos la capacidad de supervivencia de las SOF como una capacidad multidimensional en lugar de un resultado final, basándonos en la metodología de análisis conceptual evolutivo utilizada previamente para redefinir el trauma y la resiliencia en el contexto de las SOF . (Véanse las notas 58, 52 y 46). Si bien existen teorías interpersonales creíbles que explican elementos importantes de la conducta suicida en las Operaciones Especiales, la Teoría de la Autodeterminación (TAD) abarca un marco más amplio bajo el cual replanteamos la capacidad de supervivencia como un constructo longitudinal y situado, influenciado tanto por las exposiciones institucionales y operativas como por la coherencia de la identidad individual.

La deriva, sin embargo , es el fenómeno central: la pérdida progresiva y sindrómica de la capacidad de supervivencia en los ámbitos neurológico, moral, relacional, cognitivo, interoceptivo y de la identidad. Es un fenómeno estructurado, acumulativo, medible y reversible. Las pérdidas en la función del Operador dentro de esos ámbitos explican la eventual desconexión, el colapso físico y el suicidio. La deriva no es ni una abstracción ni una metáfora; es una trayectoria real, vivida y empíricamente observable.

Figura 1. Modelo visual de los dominios de la Teoría de la Autodeterminación (TAD).  

Supuestos:

  • La capacidad de supervivencia existe en un continuo y no es un resultado dicotómico.
  • La pérdida de capacidad de supervivencia se puede detectar antes de que se produzcan eventos catastróficos.
  • Las instituciones comparten la responsabilidad de la detección y prevención de desviaciones.
  • La degradación de la capacidad de supervivencia no es una resiliencia subóptima ni una respuesta conductual.
  • La capacidad de supervivencia refleja un colapso fisiológico, relacional y moral.

Componentes teóricos clave: Supervivencia y deriva

Como se desprende del título de la Teoría de la Autodeterminación (TAD), la capacidad de supervivencia y la deriva constituyen los componentes clave de la teoría. La capacidad de supervivencia se refiere a la habilidad de un operador para mantener un funcionamiento integral a lo largo de todo su ciclo de servicio y en la vida posterior al servicio. Se determina por si el operador permanece coherente y adaptativo en seis dominios: neurológico , moral , relacional , cognitivo , interoceptivo (estado corporal) e identidad .

En pocas palabras, ¿puede el operador seguir pensando con claridad, sintiendo que tiene un propósito, manteniéndose conectado con los demás y liderándolos, interpretando correctamente su propio cuerpo y conservando una autoestima estable, incluso después de exposiciones operativas acumuladas? Por ejemplo, un operador con años de exposición a explosiones que aún duerme bien, piensa con claridad, mantiene vínculos familiares y se siente útil, incluso con apoyo médico, demuestra una capacidad de supervivencia y una preparación sostenidas. Del mismo modo, un operador jubilado que sigue involucrado con su comunidad y goza de buena salud también se desenvuelve bien en diversos ámbitos.

La deriva se refiere a la erosión gradual y subclínica de la capacidad de supervivencia, un proceso que se desarrolla lenta y silenciosamente hasta el colapso crítico. La deriva se acumula cuando las exposiciones y las lesiones (como la sobrepresión de una explosión, el daño moral, el estrés fisiológico, la culpa del superviviente, las lesiones crónicas y la fractura familiar) comienzan a socavar la integridad del dominio. Esta degradación se retroalimenta, debilitando múltiples dominios simultáneamente hasta que la capacidad de supervivencia se ve amenazada hasta el punto en que el desgaste es probable.

En términos sencillos, la exposición excesiva a la sobrepresión de la explosión, el insomnio crónico y el dolor neuromuscular provocan ira, vergüenza y confusión cognitiva, lo que a su vez erosiona la identidad y aumenta la tensión familiar, impulsando el aislamiento y una mayor desregulación corporal hasta que todo el sistema se encamina hacia el colapso si no se interrumpe. Por ejemplo, un Operador que ya no puede controlar la ira, no puede dormir toda la noche, olvida tareas, evita a la familia, pierde la confianza y comienza a mostrar problemas de salud inexplicables se encuentra en una fase de riesgo de supervivencia, incluso si técnicamente aún está autorizado para desplegarse. De hecho, un Operador en esta fase no está en condiciones de actuar.

Figura 2. Modelo visual de deriva de supervivencia sin mitigación : Exposiciones del operador (p. ej., explosiones repetitivas, separaciones familiares, peligros) → Degradación del dominio → Deriva (p. ej., física, familiar, financiera) → Acumulación de deriva (p. ej., carga, aislamiento, disciplina) → Colapso

Los dominios de deriva incluyen:

  1. Neurológicos: irritabilidad sin provocación, dolor persistente, trastornos del sueño, problemas de coordinación, aparición de adicción, alteraciones sensoriales (visión, audición, olfato, gusto, tacto, etc.), paranoia irracional;
  2. Moral-existencial: autoocultación, resentimiento, pérdida de propósito, traición, conflictos de valores, trauma, desilusión, perfeccionismo frustrado, deshonestidad inusual;
  3. Relacional-Social: deterioro de la empatía, rupturas, embotamiento emocional, problemas legales (divorcio/custodia), rechazo de normas, dificultades financieras, desintegración familiar, aislamiento autoimpuesto;
  4. Interoceptivo: fatiga inexplicable, hormonal/metabólica, inflamación, inestabilidad autonómica, afecciones crónicas, fluctuación de peso;
  5. Cognitivo-funcional: toma de decisiones inusual, evitación marcada, lagunas de memoria, falta de atención, disfunción ejecutiva, lapsus procedimentales, deterioro enmascarado; y
  6. Identidad: “silencio”, creación de personalidad, hiper o hipodesplegable, yo operativo fragmentado, desapego del futuro, desesperación vocacional, colapso del autoconcepto.
Dominio SDT Funcional / Estable Deriva emergente Derrape avanzado Catastrófico
Neurológico Sueño normal, sin dolor. Trastornos del sueño, dolores de cabeza Dolor crónico, alteraciones sensoriales, irritabilidad Pérdida de coordinación, adicción emergente
Moral-Existencial Orientados a un propósito, alineados Frustración, retraimiento sutil Resentimiento, autoocultación Colapso de valores, ideación suicida
Relacional-Social Fuertes lazos familiares/de unidad Alejándose de los amigos tensiones familiares, conflictos legales Aislamiento, divorcio, distanciamiento
Interoceptivo Energía estable, equilibrio metabólico Fatiga, cambios leves de peso fatiga crónica, afecciones inflamatorias Enfermedad sistémica, colapso
Cognitivo-Funcional Agudo, adaptable lagunas de memoria, fatiga en la toma de decisiones Disfunción ejecutiva, errores Fallo de la tarea, eliminación operativa
Identidad Coherente, orientado a la misión Mayor enmascaramiento, desprendimiento “Quedarse en silencio”, yo fracturado Colapso total de la identidad, suicidio

Tabla 1. Dominios de deriva.

Cabe destacar que la desviación en un dominio aumenta la vulnerabilidad en otros, creando un poderoso ciclo de retroalimentación positiva. Las afirmaciones principales incluyen:

  1. La deriva genética es recursiva, progresiva y sindrómica.
  2. La deriva es reversible si se detecta a tiempo.
  3. La falta de intervención constituye negligencia institucional.
  4. Los operadores rara vez navegan solos o sin testigos.
  5. Los sistemas inducen o permiten las condiciones.

Utilidad, verificabilidad y contribución al conocimiento

Utilidad . La teoría de la deriva de la supervivencia sienta las bases para la cuantificación de síntomas, la medicina de precisión dirigida, las intervenciones para la supervivencia y fundamenta la reforma doctrinal. Lo hace específicamente al nombrar y estructurar los patrones de erosión de la supervivencia observados en poblaciones de fuerzas especiales y al proporcionar vocabulario diagnóstico y operativo para reconocer e interrumpir estas trayectorias.

Verificabilidad . Estamos probando la SDT mediante análisis de instrumentos y comparaciones planificadas con datos fisiológicos y de biomarcadores en estudios posteriores. Las pruebas psicométricas de la escala Froede-Larkin Assessment of Repetitive Exposures in SOF (FLARES; desarrollada por los autores KR y JMB, con operadores, para detectar desviaciones sutiles) muestran una utilidad operativa prometedora y una confirmación inicial de la teoría. (Véase la nota 44). Es una escala estable de 36 ítems diseñada para cuantificar la deriva subclínica para clínicos y comandantes en diversos dominios. Los criterios incorporados en Combat-Related Overpressure Wave Neurotrauma and Sequelae (CROWNS), también desarrollados con la participación de operadores, clasifican formalmente la deriva como un síndrome y se generan a partir de los resultados de FLARES y los dominios de la SDT (explicados con más detalle en manuscritos adyacentes). (Véase la nota 42).

Dado que los operadores son históricamente lo opuesto a los simuladores (por ejemplo, las Fuerzas de Operaciones Especiales son mucho más propensas a ocultar lesiones o negar el sufrimiento que a revelarlo ), FLARES incorpora un diseño estadístico para detectar el enmascaramiento y la minimización de los síntomas, y está estructurado para un uso recurrente y modular a lo largo de los ciclos operativos de las Fuerzas de Operaciones Especiales, para alimentar un panel de mando digital para estimaciones agregadas de preparación y fuerza. (Véanse las notas 1, 42 y 44).

Contribución . Esta teoría replantea el suicidio y la deserción como sindrómicos en lugar de inesperados , y tiende puentes entre los ámbitos clínico, operativo y doctrinal. Hasta donde sabemos, este es el primer marco teórico centrado en el operador que aborda los resultados de exposición específicos de las Fuerzas de Operaciones Especiales (SOF), al tiempo que proporciona métricas prácticas para el mando y el liderazgo mediante un modelo integrado de supervivencia que sirve de base para los sistemas de detección, intervención y rendición de cuentas.

Corrección de la deriva del operador: Dirija el vehículo hacia el deslizamiento, controle el ángulo de deriva.

En el marco de la conducción táctica, el cerebro funciona como el sistema de control del motor, gobernando no solo la dirección cognitiva, sino también la tracción fisiológica y la estabilidad relacional. La supervivencia es el sistema de propulsión completo: cuerpo, relaciones, cognición, identidad; todo está conectado. Cuando se produce la deriva, es análogo a lanzar el vehículo a un derrape sobre hielo negro. La habilidad ayuda, pero si no se detectan las señales iniciales, la recuperación se vuelve exponencialmente más difícil. Del mismo modo, la degradación funcional por exposiciones repetidas a explosiones, daño moral o estrés fisiológico acumulado es como una pérdida progresiva de tracción: el operador aún se mueve, pero está cada vez más desconectado, es más difícil de estabilizar y agota sistemas invisibles, independientemente de su resistencia.

Derrape de conducción táctica Deriva de supervivencia SDT
El vehículo se desvía de la trayectoria prevista. El operador se desvía de la trayectoria del dominio de supervivencia.
Las pequeñas entradas no corregidas se acumulan Acumulación de erosión del dominio subclínico
Las fuerzas laterales se magnifican si no se controlan. Las interacciones entre dominios amplifican la degradación.
Corrección tardía = recuperación más difícil Intervención tardía = mayor dificultad para revertir la deriva
Los conductores expertos detectan a tiempo y se adaptan. La vigilancia detecta la desviación temprana y permite revertirla.

  Tabla 2. Desviación de la capacidad de supervivencia en comparación con la conducción táctica.

La pérdida de capacidad de supervivencia no es culpa del conductor, sino el resultado de sobrecargar o fallar demasiados sistemas internos bajo una demanda descontrolada y una carga constante. Del mismo modo que un conductor experto no puede ignorar indefinidamente un sistema de tracción defectuoso, incluso los operadores más experimentados sufrirán un accidente sin una supervisión y un ajuste preventivos de la integridad del sistema.

Figura 3. Modelo visual de deriva mitigada: Vigilancia dirigida de dominios → exposición y deriva capturadas → intervenciones multidisciplinarias iniciadas → reevaluación →  restauración de la función (por ejemplo, familia, salud, capacidad de liderazgo, fuerza de trabajo, finanzas, reinserción social).

Mirando hacia el futuro de la resiliencia cognitiva de las Fuerzas de Operaciones Especiales

Fundamentamos la Teoría de la Deriva de la Supervivencia en las realidades y experiencias de las Fuerzas de Operaciones Especiales (SOF) para su aplicación institucional. Esta teoría redefine la supervivencia de las SOF como una trayectoria ascendente y medible, en lugar de una partida lamentable o un resumen post mortem. Al ofrecer cuantificación y detección temprana, el marco de la SDT tiene el potencial de reducir los suicidios de operadores y reorientar la protección de la salud de la fuerza, al tiempo que proporciona inteligencia clínica procesable para la intervención del mando. Los pasos futuros incluyen las pruebas, la implementación y el perfeccionamiento del programa multinacional FLARES; los criterios de diagnóstico y la clasificación de enfermedades para CROWNS; y la integración doctrinal en todo el SOCOM (por ejemplo, Preservación de la Fuerza y ​​la Familia [POTFF]) y el sistema médico y de preparación alineado con la OTAN. (Véanse las Notas 1 y 44). Sabemos que el trauma por explosión progresa a medida que envejecen el cerebro y el cuerpo de los operadores, y los suicidios siguen afectando a la comunidad de las SOF. Esto es más importante que nunca, ya que no solo afecta a las familias de los involucrados, sino que también reduce una capacidad crítica y desproporcionada necesaria para lograr los intereses de seguridad nacional de EE. UU. frente a adversarios estatales y no estatales.


Notas:

(1) Rocklein, K., Paun, O., Hamilton, R., Shattell, M., Held, P., Chandler, G., & Viola, S. (2025). No Sky Too High, No Sea Too Rough: Qualitative Investigation of Resilience and Suicide in Special Operations Forces Service Members. Journal of Psychosocial Nursing and Mental Health Services, 63(5), 26-38.

(2) Government Accountability Office. (2023, April 27). Special operations forces: Actions needed to assess performance of the Preservation of the Force and Family Program (GAO-23-105644). https://www.gao.gov/assets/gao-23-105644.pdf

(3) Rocklein Kemplin, K., Paun, O., Godbee, D., Brandon, J. (2019). Resilience and suicide in Special Operations Forces: State of the science via integrative review. The Journal of Special Operations Medicine, 19(2), 57-66.

(4) Starr, B. (2019a, February 2). US Special Ops suicides triple in 2018, as military confronts the issue. CNN. https://www.cnn.com/2019/02/02/politics/socom-military-suicide-spike-2018/index.html

(5) Starr, B. (2019b, September 26). Military Suicides Continue to Rise. CNN. https://www.cnn.com/2019/09/26/politics/military-suicides-rise/index.html

(6) Altman, H. (2017, May 13). Altman column: Suicide rate for commandos continues to decline. Tampa Bay Times. https://www.tampabay.com/news/military/macdill/altman-column-suicide-rate-for-commandos-continues-to-decline/2323420/

(7) Zoroya, G. (2013, 9 July). Special forces’ marriages on shaky ground, survey shows. USA TODAY. https://www.usatoday.com/story/news/nation/2013/07/09/marriages-military-families-elite-troops-stress/2432243

(8) Moceri-Brooks, J., Garand, L., Sekula, L. K., & Joiner, T. E. (2024a). Exploring the use of the Interpersonal Needs Questionnaire to examine suicidal thoughts and behaviors among Post-9/11 US Combat Veterans: An integrative review. Military Psychology, 36(3), 340-352.

(9) Moceri-Brooks, J., Garand, L., Sekula, L. K., Zoucha, R., & Joiner, T. (2024b). The Purple Heart and suicide risk in Post-9/11 US Army Combat Veterans with a traumatic brain injury: A mixed methods study. Military Psychology, 36(4), 443-455.

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(13) Horn, B. (2004b). Special men, special missions: The utility of special operations forces–a summation. Force of Choice: Perspectives on Special Operations. McGill-Queen’s Press-MQUP.(is duplicate number 12 above but didn’t want to mess up the numbering!)

(14) Horn, B., & Colonel, C. A. (2004). When cultures collide: The conventional military/SOF chasm. Canadian Military Journal, 5(3), 3-16.

(15) Last, D., & Horn, B. (Eds.). (2005). Choice of force: Special operations for Canada (Vol. 2). McGill-Queen’s Press-MQUP.

(16) Horn, B. (2005). The Dark Side to Elites: Elitism as a catalyst for disobedience. Canadian Army Journal, 8(4), 65-79.

(17) Horn, B. (Ed.). (2006). The Canadian way of war: serving the national interest. Dundurn.

(18) Horn, B., & Balasevicius, T. (Eds.). (2007). Casting light on the shadows: Canadian perspectives on special operations forces. Dundurn.

(19) Horn, B. (2007). “Love ‘em or Hate ‘em”: Learning to Live with Elites. Canadian Military Journal, 8(4), 2007-2008.

(20) Horn, B. (2010). No Lack of Courage: Operation Medusa, Afghanistan. Dundurn.

(21) Day, D. M., & Horn, B. (2010). Canadian special operations command: the maturation of a national capability. Government of Canada: Ottawa, Ontario.

(22) Horn, B. (2011). From Cold War to New Millennium: The History of The Royal Canadian Regiment, 1953–2008. Dundurn.

(23) Horn, B., & Spencer, E. (Eds.). (2012). No Easy Task: Fighting in Afghanistan. Dundurn.

(24) Horn, B. (2014). A reflection on leadership: A comparative analysis of military and civilian approaches. Journal of Military and Strategic Studies, 15(3).

(25) Horn, B. (2014). The strategic utility of special operations forces. Canadian Military Journal, 14(4), 66-70.

(26) Horn, B., & Bentley, B. (2015). Forced to change: Crisis and reform in the Canadian Armed Forces.

(27) Horn, B. (2016). No Ordinary Men: Special Operations Forces Missions in Afghanistan.

(28) Horn, B. (2016). Shadow Warriors/Les Guerriers de l’Ombre: The Canadian Special Operations Forces Command/Le Commandement des Forces d’Opérations Spéciales du Canada.

(29) Horn, B. (2016). A Most Ungentlemanly Way of War: The SOE and the Canadian Connection.

(30) Horn, B. (2017). The evolution of SOF and the rise of SOF Power 1. In Special Operations Forces in the 21st Century (pp. 15-27). Routledge.

(31) Horn, B. (2018). Nous trouverons un moyen: histoire des forces d’opérations spéciales du Canada.. Dundurn.

(32) Larkin, F.J. (2013). Vice Director Frank Larkin delivers remarks on “The Future of Joint Improvised Explosive Device Defeat Organization (JIEDDO). The Institute for Defense and Government Advancement (IDGA) Conference.Washington, DC.

(33) Larkin, F.J. in Starks, T. (2017). Who’s next to lead the FBI, and the cybersecurity ramifications. https://www.politico.com/tipsheets/morning-cybersecurity/2017/05/whos-next-to-lead-the-fbi-and-the-cybersecurity-ramifications-220257

(34) Larkin, F.J., in Lesniewski, N. (2018, Feb 26). Senate Sergeant-at-Arms Frank Larkin to Retire. Roll Call. https://rollcall.com/2018/02/26/senate-sergeant-at-arms-frank-larkin-to-retire/

(35) Larkin, F.J., in Derrick Van Orden Introduces Warrior Call Day Resolution, Co-Chairs Military Mental Health Task Force (2023a). Federal Information & News Dispatch, LLC.

(36) Larkin, F.J., in Van Orden’s Warrior Call Resolution Passes House (2023b). Federal Information & News Dispatch, LLC.

(37) Larkin, F.J., in Warren leads senate hearing to urge department of defense to better protect service members from weapon blasts (2024). Washington, DC: Federal Information & News Dispatch, LLC.

(38) Larkin, F.J., Rocklein, K.J., Moceri-Brooks, J. (2024, Mar 9). Expert testimony on traumatic brain injury and blast exposure care strategy: Hearing before the United States Senate Armed Services Committee, 118th Congress. https://t.ly/GLzuK

(39) Rocklein, K.J., Larkin, F.J., Moceri-Brooks, J. Military Suicide and Traumatic Brain Injury: Analysis & Recommendations for 2025 National Defense Authorization Act (NDAA). Submitted by request to the United States Senate Armed Services Committee, 31 Jan 2024.

(40) Rocklein, K.J., Larkin, F.J., Moceri-Brooks, J. Critical Review of the Warfighter Brain Health Initiative (WBHI) and Longitudinal Medical Study on Blast Pressure Exposure of Members of the Armed Forces. Submitted by request to the United States Senate Armed Services Committee, 1 Mar 2024.

(41) Rocklein, K.J., Larkin, F.J., Moceri-Brooks, J., with Warren, E., and Ernst, J. Blast Overpressure Safety Act, S. 4109 and H.R. 8025, 118th Congress. (2024, April 14). https://www.govtrack.us/congress/bills/118/hr8025/text

(42) Rocklein, K., Cook, D.J., Moceri-Brooks, J., Ditzel, R.D. (2025, May). Early detection of neurodegeneration and suicidality in Special Operations Forces: Future-phase epigenetic applications and initial validation of the FLARES-1 scale. Podium presentation, Special Operations Medical Association Scientific Assembly, Raleigh, USA.

(43) Rocklein, K. & Moceri-Brooks, J. (2025, May). Critical analysis of the Warfighter Brain Health Initiative and Longitudinal Blast Overpressure Study: Implications for future research and treatment of blast-exposed Special Operations personnel. Podium presentation, Special Operations Medical Association Scientific Assembly, Raleigh, USA.

(44) Rocklein, K. (2025, April). Combat-Related Overpressure Wave Neurotrauma and Sequelae: Strategic Implementation of the Blast Overpressure Ottawa Model for Rapid Harmonization of Multinational Efforts. Invited Speaker, NATO Science and Technology Symposium, Toronto, Canada.

(45) Ho, T., Rocklein Kemplin, K., Brandon, J. (2019). Testicular cancer in an American Special Forces soldier: A case report. The Journal of Special Operations Medicine, 19(1), 38-42.

(46) Rocklein Kemplin, K., Paun, O., Sons, N., & Brandon, J. (2018). The Myth of Hyper Resilience: Evolutionary Concept Analysis of Resilience in Special Operations Forces. The Journal of Special Operations Medicine, 18(1),54-60.

(47) Rocklein Kemplin, K., & Bowling, F.Y. (2017). Liberating the Oppressed: Research Knowledge Differentials and Ethical Investigation in Special Operations Clinical Science. The Journal of Special Operations Medicine, 17(1),7-11.

(48) Rocklein Kemplin, K., & Bowling, F.Y. (2017). Foreign Language Short Course: Special Operations Clinical Research Fundamentals. The Journal of Special Operations Medicine, 17(2),12-15.

(49) Rocklein, K. (2014). A Call for Innovation: Reflective Practices and Clinical Curricula of US Army Special Operations Forces Medics. The Journal of Special Operations Medicine, 14(4), 70-80.

(50) Rocklein Froede, K. (2011). Unconventional Medicine: The Genesis of Tactical Emergency Medicine and Indications for Special Operations Knowledge Exchange. Special Weapons and Tactics, 2011, 6-9.

(51) Rocklein Froede, K. (2011). Soldiers Can Take It: A Conceptual Analysis of Trauma. The Journal of Special Operations Medicine, 11(1), 18-22.

(52) Rocklein Froede, K. (2011). No shit, there I was: The Case for Narrative-Based Clinical Knowledge. The Journal of Special Operations Medicine, 11(4), 21-26.

(53 Meleis, A. I., Sawyer, L. M., Im, E. O., Messias, D. K. H., & Schumacher, K. (2000). Experiencing transitions: an emerging middle-range theory. Advances in Nursing Science, 23(1), 12-28.

(54) Meleis, A. I. (2010). Transitions theory: Middle range and situation specific theories in nursing research and practice. Springer Publishing.

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(56) Peterson, S., & Bredow, T. S. (2019). Middle range theories: Application to nursing research and practice. Lippincott Williams & Wilkins.

(57) Im, E. O., & Meleis, A. I. (2021). Situation-specific theories: philosophical roots, properties, and approach. In Situation specific theories: development, utilization, and evaluation in nursing (pp. 13-27). Springer International Publishing.

(58) Rodgers, B. L. (1989). Concepts, analysis and the development of nursing knowledge: the evolutionary cycle. Journal of Advanced Nursing, 14(4), 330-335.










domingo, 28 de diciembre de 2025

Malvinas: David Morgan, el piloto que se reconcilió con su pasado

 

Fue el piloto inglés que más aeronaves argentinas derribó en Malvinas, sufrió estrés post traumático y se reconcilió con un viejo adversario

David Morgan piloteó aviones Sea Harrier durante el conflicto de 1982. Derribó dos aviones y dos helicópteros. El 8 de junio se enfrentó en los cielos con Héctor Sánchez. Años después, se conocieron, reconstruyeron la batalla -en la que David mató a dos pilotos- y se hicieron amigos. Este año publicó Cielos Hostiles, que en su versión en español editó un argentino

Por Joaquín Sánchez Mariño || Infobae
Un Sea Harrier FRS.1 en la cubierta del portaviones HMS Hermes

La cara de David Morgan aparece al otro lado de la pantalla. “Good morning”, dice. Tiene los cachetes colorados, el pelo corto. Usa anteojos y lleva camisa celeste y blanca, pero no es un gesto demagogo sino más bien un uso y costumbre inglés: camisa a rayas y modales perfectos.

Es moderado y agradable ahora, pero conoce también la ira, el arrepentimiento, el deseo de matar y lo que es despertar en el infierno. Este hombre que hoy conversa desde Inglaterra acerca de su libro, Cielos Hostiles, es el mismo que en 1982 -a bordo de un Sea Harrier de la RAF (Royal Air Force)- realizó más derribos de aviones argentinos en toda la guerra de Malvinas. Fueron cuatro: dos aviones Skyhawks, un helicóptero Puma y un Augusta.

Las circunstancias en que logró su récord -triste no solo para nosotros sino, dirá, también para él mismo- las relata en el ya mencionado libro, que este año fue publicado en la Argentina (y en español) por la editorial El Cazador. Cualquiera que quiera leer “Cielos Hostiles- El conflicto de Malvinas a través de los ojos de un piloto de Sea Harrier” no tiene más que buscarlo en la librería, pero asombra ver ahora -de vuelta, al otro lado de la pantalla, vestido de celeste y blanco- la calma y la precisión con que Morgan recupera los hechos en su cabeza.

Un argentino es clave en su propia historia. Se trata del piloto Héctor Sánchez, quien volaba un Skyhawk y se enfrentó frente a frente con Morgan en los cielos. Fue el 8 de junio. Morgan vio que cuatro aviones argentinos atacaban una bote de desembarco inglés (lo hundieron, y en el ataque murieron todos los soldados ingleses a bordo), y se llenó de ira. Pronto se lanzó sobre ellos, pensando “ese piloto debe morir”, en relación al que había logrado hundir y matar a sus camaradas. A Héctor Sánchez en cambio no logra derribarlo, y cada uno seguirá caminos separados después de eso, hasta que un día se encontraron y, juntos, reconstruyeron lo que había pasado.

David Morgan con los restos del Puma AE-503 que derribó

Pero eso fue mucho después. Antes, Morgan volvió a su país con estrés postraumático, pasó años desesperando en medio de la noche con pesadillas (una, recurrente, lo situaba a él en medio de un ataque, lo derribaban y caía en un lodazal, del que no podía salir). Su derrotero fue oscuro hasta que decidió hacer algo y contar su historia. De allí nació el libro, y de allí nació también el comienzo de su sanación.

-Le dedica el libro a su familia, que lo apoyó “en los momentos más oscuros”, según escribe. ¿Cuáles fueron esos momentos?

-Creo que el peor momento fue después de que la guerra terminó y yo sufrí algunos severos problemas mentales. Estrés postraumático, como muchas otras personas que también lo sufrieron.

-¿Lo sufrió por mucho tiempo?

-Lo pude tapar al comienzo, y después hubo buenos días y malos días. Y más o menos diez años después decidí que tenía que hacer algo al respecto. Después encontré a una gran terapeuta y ella hizo que las cosas fueran mucho mejor. Y también conocer a Héctor Sánchez fue de gran ayuda.

-Comienza el libro contando una pesadilla que tuvo, y dice que vivió mucho tiempo con ellas. ¿Fue así?

-Sí, a veces venían. Y esa que cuento fue una particularmente mala. Yo nunca me tuve que eyectar afortunadamente pero estuve cerca un par de veces. El primero de mayo, cuando fui alcanzado por disparos mientras hacía un ataque al aeropuerto en Puerto Stanley, pensé que me iba a tener que eyectar. Pero por suerte no fue necesario, mi avión resistió. Y después, en otra ocasión también pensé que me iba a tener que eyectar porque perdí el control de mi aeronave, pero a último momento pude evitarlo.

La pista de despegue del portaaviones inglés Hermes, desde el cual salía a sus misiones David Morgan.

-¿Cuáles eran sus sentimientos hacia la Argentina o hacia los argentinos cuando venía hacia Malvinas? Uno imagina que si va a pelear una guerra debe inventarse sentimientos de odio hacia el oponente, cuanto más no sea para sobrevivir. ¿Tenía algo de esto?

-Bueno, ciertamente estábamos muy enojados, pero no había sentimientos de odio en lo absoluto. Creo que sabíamos que si nos hubiéramos encontrado con cualquier piloto argentino en un bar en cualquier otro momento o lugar del mundo hubiéramos sido grandes amigos. Pero como se dió la política, estábamos en lados opuestos. Así que estábamos enojados de que las islas hubieran sido invadidas. Pero no había odio.

-¿En su cabeza iban a “recuperar” las islas?

-Sí, exactamente.

-Su padre fue piloto de la RAF en la Segunda Guerra Mundial. ¿Qué le dijo cuando fue usted quien tuvo que ir a la guerra?

-Bueno, no tuve tiempo de despedirme, porque tuve que irme muy rápido. Pero nos mandamos muchas cartas durante el tiempo que estuvimos allá. Creo que él estaba nervioso, para empezar, y un poco envidioso también de que yo pudiera estar involucrado en una guerra, que hacía muchos años que él no podía estar en una. Él voló Seafires en la Armada (que eran el equivalente a los Spitfires).

-¿Le dio algún consejo antes de la guerra o en las cartas?

-Hablamos mucho. Yo había incluso volado con él en la Armada cuando entré, y después volamos juntos en algunas otras ocasiones. Así que habíamos hablado de volar.

David Morgan junto a su avión en la guerra de Malvinas.

-Cuenta en el libro que había sido entrenado para atacar, para pilotear, para llevar adelante misiones, pero no había sido entrenado para matar a alguien o para que alguien quisiera matarlo. ¿Cómo fue ese aprendizaje?

-Fue muy interesante porque nadie allá de quienes fuimos había visto acción en lo absoluto. Nadie había estado en combate, con la excepción del Capitán del Hermes, que había volado Seahawks en otro conflicto. Así que era algo muy nuevo para todos, y estábamos muy nerviosos al principio. Y después de nuestra primera misión, todos estaban muy exaltados. Y tras eso se fue haciendo más fácil cada vez por un par de días, hasta que nos acostumbramos. Psicológicamente hablando, todos lo vivimos y lidiamos con ello de diferentes maneras. Yo en lo personal iba a mi camarote y escribía poesía.

-Usted fue el piloto inglés con más derribos en Malvinas, ¿cierto?

-Sí. Derribé dos Skyhawks en la tarde del 8 de junio, un helicóptero Puma y un Augusta 109 en el 23 de mayo creo.

-¿Cómo se siente al respecto? ¿Orgulloso? ¿Culposo? ¿Las dos?

-Orgullo profesional por haber sido capaz de hacerlo, pero muy mezlcado con remordimiento. Especialmente con los helicópteros, porque yo había sido piloto de helicóptero y sabía cómo era. Pero me puse muy muy feliz cuando me enteré, tiempo después, de que toda la tripulación del Augusta había sobrevivido. Con los Skyhawks el 8 de junio fue diferente porque los encontré atacando una de nuestras lanchas de desembarco y estaba muy enojado. Eran cuatro aviones. Cuando derribé al primer avión con un misil, yo estaba extremadamente feliz, y después derribé al segundo y estaba aún más feliz. Y después, cuando el piloto del segundo avión se eyectó y vi su paracaídas pasando por arriba de mi cabeza, tuve un enorme sentimiento de empatía, y estaba muy feliz de que se las había arreglado para eyectarse, aunque supe después que no sobrevivió (NdR: se trataba del piloto Danilo Rubén Bolzán). Y después estaba enojado otra vez cuando peleaba con el tercer avión. Así que las emociones iban cambiando hacia adelante y hacia atrás, y creo que eso causó mis problemas psicológicos después, el enorme cambio de las emociones.

Los restos del buque inglés de transporte Atlantic Conveyor luego del ataque argentino con misiles Exocet. Llevaba helicópteros, aviones y equipo bélico. Una de las mayores pérdidas de la Task Force (Ministerio de Defensa (MoD) británico)

-¿Se sintió comprendido de regreso en Inglaterra? Porque imagino que su gente lo trataba como a un héroe pero no sé si eran conscientes de estos dos lados que vivían dentro suyo.

-Tuvimos mucha suerte porque todo Inglaterra estuvo detrás nuestro y nos trató extremadamente bien cuando volvimos a casa. A diferencia de los argentinos que pelearon en las islas, que no fueron bien tratados en lo absoluto, lo cual me produce una enorme pena. Con nosotros todos eran muy complacientes, y cuando empecé a tener problemas psicológicos, una vez que lo admití, fui muy bien ayudado.

-¿Cómo fue que un día decidió conocer algunos ex combatientes argentinos?

-Una vez volé con un argentino llamado Maxi Gainza, que vivía en Londres y era un periodista de aviación. El vino a mi base y voló conmigo en un Harrier. Y me dijo que él había volado con Héctor Sánchez en Argentina. Me preguntó si quería conocerlo. Yo no estaba seguro en ese momento, habían pasado pocos años de la guerra y no estaba seguro. Pero después, en 1993, Héctor estaba en el Medio Oriente como parte de las fuerzas de paz, y él iba a estar en Inglaterra con su mujer por una semana en su camino de regreso a la Argentina. Y Maxi Gainza me preguntó otra vez si quería conocerlo, habían pasado más de diez años de la guerra así que acepté y nos encontramos en Londres. Y después vino a quedarse conmigo en Somerset. Y nos emborrachamos mucho, y a eso de la 1 de la madrugada agarramos un mapa y dos lapiceras de colores y dibujamos nuestro enfrentamiento del 8 de junio, para reconstruirlo.

-¿Hoy lo considera su amigo?

-Sí, mucho. De hecho, hace dos años nos encontramos en las islas y pasamos unos días juntos allá.

David Morgan junto al piloto argentino Héctor Sánchez (izquierda), y amigos.

-¿Hubo en algún momento, tal vez al comienzo, alguna tensión, algún sentimiento negativo?

-Para nada. Sus primeras palabras fueron: “no te preocupes David, los dos estábamos haciendo nuestro trabajo”. Y nunca hubo ninguna tensión entre nosotros.

-Habla en el libro del ataque al buque argentino Narwal, y critica algunas de las acciones cometidas por sus compañeros. Específicamente el ataque a dos balsas salvavidas en las que la tripulación intentaba sobrevivir luego del hundimiento, y a las que unos pilotos ingleses dispararon. Usted estuvo en el ataque al Narwal pero critica esta acción. ¿Cómo fue?

-Yo estaba muy molesto porque ya nos habíamos asegurado de que el buque no pudiera ir a ningún lugar, y estos dos pilotos -sin ninguna autorización- atacaron otra vez. Para ser justos, era muy difícil ver que habían puestos los botes salvavidas en el agua, y atacaron igual y algunos de los botes fueron alcanzados y dañados. Ellos no tenían idea de que los botes estaban ahí, pero igual hubo una investigación muy veloz y fueron llevados a un costado al regresar al portaaviones y se los castigó y explicó que eso no puede pasar.

-¿Qué puede decir de los pilotos argentinos que enfrentó?

-Los pilotos argentinos realmente piloteaban sus aeronaves muy bien. Ciertamente atacaron con gran valentía. Nuestras tácticas probablemente eran más conocidas que las del ejército argentino, porque nuestra fuerza ya había volado en otros conflictos y habíamos revelado bastante nuestra táctica. Pero los pilotos argentinos eran más desconocidos, e hicieron un trabajo de mucho coraje.

David Morgan en su casa en Inglaterra con la edición argentina de Cielos Hostiles (editorial El Cazador)

-¿Cómo fue la decisión de publicar este libro en la Argentina? ¿Tenía miedo de que fuera mal tomado?

-Me lo propuso el editor, que quería saber si podría traducirlo. No estaba seguro al principio porque no quería que fuera visto como una declaración política. Está escrito puramente como mi historia personal y traté de mantenerlo tan verdadero como fuera posible. No quería que la gente en la Argentina pensara que yo estaba tratando de hacernos quedar como grandiosos a nosotros y mal a ellos. No fue escrito para eso.

-¿Cambió algo para la edición argentina?

-No, hice un nuevo prólogo y eso fue todo. Todo lo demás es exactamente igual. No quería cambiar nada porque me tomó mucho trabajo escribirlo, y fui muy riguroso, y tal vez alguno de los hechos o datos puede estar errado, pero realmente hice mi mejor esfuerzo para contar la absoluta verdad. Por eso no quería cambiar nada. Escribí el libro hace 25 años, y mis sentimientos desde entonces han cambiado muy poco.