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viernes, 7 de agosto de 2026

Guerra del Chaco: El fusil mataparaguayos

Lo que usted tiene que saber de los fusiles “Mataparaguayos”




Foto: fusiles máuser “mataparaguayo” (español) y fusil máuser belga, notar la diferencia en su longitud (lámina del colega Ing. Rafael Mariotti)

 

Ayer hemos visto un posteo que tenía por objetivo demostrar que las deficiencias de los fusiles llamados “mataparaguayos” era un hándicap en contra de nuestro país en este guerra y que no era el armamento adecuado para nuestros soldados, las frases: “El fusil es el pan del soldado” ó “¿Ahora entienden porque el soldado paraguayo, lo primero que buscaba era un fusil del enemigo caído?.” quieren dar a entender que con las deficiencias señaladas esos fusiles fueron así introducidos a la guerra de la mano de todos los soldados paraguayos que no estaban confiados en su armamento. El broche de oro del posteo es una acusación contra los gobernantes del momento por su irresponsabilidad en no verificar la calidad del armamento.
Es menester entonces que usted, amigo forista, se informe de todas las circunstancias de este armamento ya que si lo hace sólo en función al posteo citado usted querrá –por supuesto- quemar la foto de Eusebio Ayala, Eligio, José P. y toda la pléyade metilena del momento.
Empezamos.

La compra

Al Dr. Eusebio Ayala, ministro del Paraguay en Washington, le piden de urgencia –el 18 de agosto de 1925- que se encargue de la compra de fusiles en Europa para proveer de armamento a los planes del Gral. Schenoni y para tal menester viaja al viejo mundo. En España firma un contrato de fabricación de fusiles y carabinas maúser ya pre aprobado por el gobierno nacional con la madre patria ya que de los tres países que fabricaban el modelo máuser deseado, España, Bélgica y Suiza, el primero fue el único que se prestó a la fabricación inmediata del armamento, los otros dos se habían negado habida cuenta el cúmulo impresionante de pedidos por varios años que tenía. Alemania, país del creador del modelo, estaba afectado por una interdicción del Tratado de Versalles y no fabricaba armas. Francia, Inglaterra y Austria fabricaban otro modelo de fusil.
En los mismos días que España había entregado un pedido a Brasil de 50.000 fusiles máuser, el Paraguay concretaba la compra de unos 10.000 fusiles y carabinas en Marzo de 1926, un año antes de lo de Rojas Silva en Sorpresa.

Los primeros inconvenientes

De entrada no más se tuvo el primer inconveniente. La Fábrica española de Toledo no fabricaba fusiles del 7,65 mm del pedido paraguayo, los hacía de 7 mm y la adaptación de la maquinaria española al calibre pedido le costó al país unos 100 mil pesos oro adicionales.
El segundo inconveniente resultaba del acero usado en la fabricación del tubo cañón ya que los españoles solo utilizaban el acero de Trubia, con cromo y niquel pero sin tugsteno y ello suponía una diferencia en la calidad si se compara con fusiles que usaban una aleación más cara (cromo-niquel, vanadio y tungsteno). El asunto era simple, el único país que nos podía fabricar fusiles y entregarlos en un plazo razonable no tenía minas de tungsteno, había que traerlo de Rusia o China antes que los bolivianos se metieran ya en territorio ocupado por el Paraguay. Y así, los mismos mausers que dotaban a los soldados españoles y brasileños fueron fabricados para los paraguayos que así tendrían fusiles –sin tungsteno- pero no garrotes. En total 8.463 fusiles y 1.900 carabinas (mas cortas) y todo por 300 mil dólares de la época. Se debe decir que los gobernantes paraguayos eran conscientes de la ausencia del tungsteno en el tubo cañón de estos fusiles y no es que hayan sido sorprendidos en su buena o mala fé, sencillamente aceptaron ese fusil con esa condición habida cuenta la delicada situación en el Chaco.
El contrato establecía que el 100% de los fusiles debían ser entregados a los 10 meses, el 5 de febrero de 1927.
Por razones internas de España (remoción de personal militar de la fábrica y breve cierre de la misma) los fusiles empezaron a llegar unos meses después del caso de Rojas Silva (Feb. 1927) en partidas fraccionadas hasta completar el pedido.

Las pruebas

Las primeras pruebas mostraron deficiencias en varios de los fusiles testeados que dieron rienda suelta a la crítica de la oposición al gobierno liberal quienes denunciaron que los fusiles “explotaban” dañando al soldado de allí lo de “mataparaguayo”.
Hecha la reclamación a España, dicho país pidió –no sin extrañeza- que se le envíen los fusiles dañados sobre todo los que tenían el tubo estallado en su extremo y de su revisión los españoles solicitaron se les enviase los proyectiles que estaban siendo usados en Paraguay y cumplido el pedido dictaminaron que se trataba de la munición la que no contaba con sustancias estabilizantes lo que producía más de 4.500 atmósferas de presión en la recámara. Los españoles advirtieron que si bien en el contrato establecía que sus fusiles aguantarían hasta 4.500 atmósferas ello sería con pólvora impulsiva y no con explosiva como la usada en las pruebas paraguayas. Esto fue corroborado por el propio José Bozzano que viajó a España a tomar conocimiento del descubrimiento de los españoles y les dio la razón al final de todo.
Las soluciones a estos problemas.
Este problema de los tubos cañones explotados en sus extremos se solucionó de inmediato con una nueva partida de munición comprada en Europa la que ya no provocó más explosiones de ese tipo.
Otros defectos se notaron en las armas respecto del calibrado, acabado y de algunos mecanismos del cerrojo los que fueron solucionados con la decisión de comprar en Argentina hasta 2.500 tubos cañones de otro origen (quizás belga o suizos) del mismo calibre 7,65 mm (usados por el Ejército argentino) y que directamente fueron instalados en el fusil desechándose los tubos cañones españoles que presentaban esas fallas. Vemos así que esta fue una solución distinta a la anterior porque el problema era distinto.

Mas fusiles

Quedaban por ver los 7.863 restantes que mostraban los mismos síntomas pero podían ser y fueron maquinados y/o tratados en el arsenal de Sajonia.
Son los días en que una nueva partida de 7.000 flamantes fusiles máuser, esta vez ya fabricados en Bélgica con tugsteno, llegan al Paraguay en 1930, y ya habían pasado 4 años desde la fecha de la firma del contrato con los españoles y en todo ese tiempo el arsenal de Sajonia fue solucionando uno por uno los problemas menores de aquel saldo de fusiles españoles que seguían manteniendo el tubo cañón original de Toledo y así, pasamos a contar con unos 17.363 fusiles aptos que eran los 7.000 nuevos de Bélgica, los 8.463 fusiles españoles (menos los explotados) y las 1.900 carabinas españolas y así y dado que los primeros contingentes que llegaron al Chaco para Boquerón más los allí estacionados no pasaron los 12.500 soldados, una parte de ellos fue dotado con los fusiles “mataparaguayos” y la otra con todos los 7.000 belgas, ¿Por qué razón nos quedaríamos con los 7.000 mausers belgas con tugsteno en Asunción? Y esto nos dice que si no contamos la película como debe ser sacamos conclusiones apresuradas y además erradas como la del posteo que estamos contestando.
Las batallas ganadas con los fusiles “mataparaguayos”.
Cuando las acusaciones tienen el trasero al aire como es el caso del posteo que contestamos todo se ve a simple vista aunque quisiéramos taparnos la vista con las manos por el pudor. Con los fusiles mataparaguayos –ahora con sus deficiencias mecánicas solucionadas y en condiciones normales de uso- que ingresan a la guerra en Boquerón más el saldo que quedó en Asunción y que fueron entregados a los siguientes regimientos que se creaban, los paraguayos –después de Boquerón- enfrentamos la persecución a los bolivianos hasta Km.7, soportamos la contraofensiva boliviana de todo 1933 triunfando en Fernández tres veces, Toledo, Arce, Nanawa dos veces, Gondra y luego pasamos a la ofensiva con sendos triunfos en Pampa Grande y Pozo Favorito hasta llegar al “triunfo de triunfos” al más grande cachetazo que le dimos al Ejército Boliviano, CAMPO VIA, donde capturamos a 7.500 bolivianos combatiendo con los 10.363 fusiles mataparaguayos (menos los explotados) más los 7.000 fusiles belgas y otros más que veremos. Y es allí recién, en Campo Vía, que con la captura de unos 8.000 fusiles checos bolivianos, los máuser VZ 24 tan buenos como los belgas, que pasamos a cambiarlos masivamente en lugar de los “mataparaguayos” y no porque éstos hayan seguido presentando problemas sino que sencillamente eran menos maniobrables en el monte por ser más largos, al menos los fusiles españoles ya que las carabinas, también españolas, no eran cambiadas por sus usuarios, eran cortas y maniobrables y así los largos fusiles mataparaguayos volvían a la retaguardia para de nuevo ser entregados a las nuevas unidades que se presentaban para combatir y así fue un bendito “círculo vicioso” hasta que todos los soldados paraguayos en el frente tenían o mausers belgas, o mausers alemanes o mausers checos VZ24 en su totalidad, recalando los largos mausers españoles en manos de los ayudantes de choferes, enfermeros o custodios de algún fortín en la retaguardia o sobre el río.

Los fastidiosos números

Veamos los números de fusiles paraguayos máuser “normales” en la pre guerra e inicio de ella
Existencia de fusiles máuser 7,65 mm a 1923: unos 3.000.
Compra de 1930: 7.000 mauser belgas.
Compra de 1932: 5.000 mauser alemanes. Fueron recibidos en diciembre de 1932 (procedencia alemana) y dotados a los regimientos “Mcal. López”, “Yatyty Corá”, “Pitiantuta”, “Cap. Bado” y otros.
Son 15.000 fusiles máuser sin inconvenientes en su acero que comparados con los 10.363 mauser españoles sin tugsteno supone que de casi cada 3 fusiles paraguayos en el frente uno era “mataparaguayo” y de esto nadie quiere hablar porque se jode el invento.
Y aquí metemos la última deficiencia comprobada que –ex profeso- no cité más arriba y la dejé para ahora y es el sobrecalentamiento que –por falta de tungsteno- habrían sufrído esos fusiles “mataparaguayos” por uso excesivo. Pues bien, aquí debemos decir que no parece que ello haya incidido en los resultados cosechados más arriba pero con independencia de ello, y para quien no le dé importancia a los resultados porque tiene el asunto metido en el caracú, sin embargo no podrán hacer la vista gorda al hecho que a partir del tercer mes de la contienda ya había mucho más fusiles “fríos” (con tugsteno) que “recalentados” (sin tugsteno) y al promediar ella, los “recalentados” fueron a parar todos a la retaguardia. Vale decir, para quien no conoce el asunto al dedillo, que la segunda mitad de la guerra y en toda la ofensiva paraguaya a partir de enero de 1934 que nos llevó al patio trasero boliviano se hizo todo con fusiles que no eran “mataparaguayos”. Resumimos: en la primera mitad de la guerra con "mataparaguayos" nos fue bien, y en la segunda mitad sin "mataparaguayos" tambien nos fué bien.
Pero como buenos paraguayos que somos lloramos y lloraremos por los 10 mil fusiles “mataparaguayos” que no daban confianza a nuestros soldados y porque no tenían “su pan” como dice el posteo que contestamos. Es de nuestra naturaleza el lamentarnos por nuestras desgracias.
En demostración que esos fusiles funcionaban, en la pos guerra, los mismos férreos críticos de esos fusiles los vendieron a los republicanos españoles, quemes siguieron usándolos en la guerra civil de España.

Conclusión

Una cosa es denunciar las deficiencias de estos fusiles “mataparaguayos” en la pre guerra -las que existieron y no se niegan- y otra cosa es pretender “meter el perro” de que con esas deficiencias nuestros soldados entraron en la guerra cuando que ya es vox-populi que aquellos fusiles “mataparaguayos” estaban operativos en Boquerón y con ellos arrancamos esta guerra junto con muchos otros fusiles y mejores, cosechando victorias.
Para alguna gente es de suyo hacer lo que deba hacer en defensa de glorias pasadas, allá ellos. Cada quien elige la manera que quiere que se le vea, ora interesante, ora lastimera, de allí que dudé en elegir una foto para acompañar este artículo y la duda estaba en poner la foto de un máuser “mataparaguayo” -como sería de rigor- o la foto de una caja de pañuelos “Kleenex” para consuelo de quien quiera seguir llorando por este asunto con el único ánimo de tirar porquería a un gobierno de incorregibles oligarcas encopetudos que les tocó en suerte gobernar el país en una guerra victoriosa.
Y bueno, ganaron las ganas de hacer las cosas en serio para que el forista lector se forme su propia opinión y, en consecuencia, queme o no las fotos de aquellos ricachones de levita y sombreros de copa.
Buenos Días.

Fuente: LA DEFENSA DEL CHACO – Verdades y Mentiras de una victoria – Angel F. Ríos – 1989 – Asunción - El Gráfico SRL.

martes, 20 de mayo de 2025

PGM: La ofensiva Brusilov

La ofensiva Brusilov




Esteban McLaren

La ofensiva Brusilov, llevada a cabo durante la Primera Guerra Mundial, es considerada una de las operaciones militares más exitosas y devastadoras de la contienda, pese a sus enormes costos humanos. Este ataque, llevado a cabo por el Ejército Imperial Ruso contra las fuerzas de las Potencias Centrales en el frente oriental, no solo influyó significativamente en el curso de la guerra, sino que también dejó un legado perdurable en la historia militar.

Contexto histórico y preludio

La ofensiva Brusilov fue nombrada en honor a su arquitecto, el general Alexéi Brusílov, un oficial experimentado del Ejército Imperial Ruso. En 1916, la guerra en el frente oriental se encontraba en un punto muerto. Tras las derrotas sufridas por los rusos en 1915, la moral del ejército estaba en declive, la infraestructura logística se encontraba en desorden, y el mando supremo ruso estaba sumido en una crisis de confianza. La incapacidad de los aliados rusos, Francia y Reino Unido, de aliviar la presión sobre el frente oriental, sumado a los éxitos de las Potencias Centrales, especialmente del Imperio Austrohúngaro y Alemania, había dejado a Rusia en una posición precaria.

A principios de 1916, los Aliados acordaron lanzar ofensivas simultáneas en varios frentes para debilitar las Potencias Centrales. Mientras los franceses planificaban la Batalla del Somme y los italianos preparaban ofensivas contra Austria-Hungría, se pidió a Rusia que lanzara un ataque en el frente oriental para aliviar la presión sobre sus aliados. Inicialmente, el alto mando ruso, incluido el comandante en jefe, el gran duque Nikolái Nikoláyevich, dudaba de la viabilidad de una gran ofensiva. Sin embargo, Brusílov convenció al alto mando ruso de que su plan era factible.





Planificación y estrategia

El plan de Brusílov era audaz e innovador para su época. A diferencia de las ofensivas tradicionales, que solían concentrarse en un único punto del frente, Brusílov propuso un ataque en un frente amplio de aproximadamente 400 kilómetros, desde el río Prípiat hasta los Cárpatos. El objetivo era abrumar las defensas enemigas, que se extenderían demasiado y no podrían resistir un ataque coordinado en varios puntos.

Una característica distintiva del plan de Brusílov fue su enfoque en la sorpresa táctica. En lugar de concentrar sus fuerzas en un sector estrecho, como era habitual, Brusílov dispersó a sus tropas en todo el frente, lo que dificultó que el enemigo predijera el punto exacto del ataque principal. Además, Brusílov ordenó la construcción de trincheras y túneles avanzados cerca de las líneas enemigas, lo que permitió a las tropas rusas acercarse sigilosamente a las posiciones austriacas.

Otro aspecto innovador fue el uso masivo de la artillería. Aunque los rusos no contaban con una superioridad numérica abrumadora en artillería, Brusílov planeó un bombardeo intensivo pero breve y preciso, diseñado para destruir las defensas enemigas y desmoralizar a las tropas austrohúngaras, en lugar de los prolongados bombardeos que eran comunes en el frente occidental.

Despliegue y ejecución

La ofensiva comenzó el 4 de junio de 1916, y desde el principio, las fuerzas rusas lograron un éxito significativo. En cuestión de días, las líneas austrohúngaras fueron penetradas en múltiples puntos. Las fuerzas rusas, mejor entrenadas y equipadas que en ofensivas anteriores, avanzaron rápidamente, capturando decenas de miles de prisioneros y enormes cantidades de equipo.

El avance ruso fue particularmente devastador para el Imperio Austrohúngaro. La moral entre las tropas austrohúngaras, compuestas por un conglomerado de diferentes grupos étnicos, ya estaba baja, y la ofensiva de Brusílov la destrozó aún más. Unidades completas se rindieron sin luchar, y en muchos casos, las tropas austrohúngaras simplemente se retiraron en desorden. Brusílov demostró una maestría en la guerra de movimiento, superando las expectativas del alto mando ruso.

Sin embargo, el éxito inicial de la ofensiva comenzó a ralentizarse por varias razones. Primero, a medida que los rusos avanzaban, sus líneas de suministro se alargaron, y la logística, ya frágil, comenzó a fallar. Además, los refuerzos alemanes llegaron para apoyar a las maltrechas tropas austrohúngaras. El alto mando alemán, consciente del peligro que representaba la ofensiva Brusílov, trasladó tropas desde el frente occidental y otros sectores para estabilizar la situación en el este. Esta intervención, aunque costosa para los alemanes, ayudó a frenar el avance ruso.

Otra limitación significativa fue la falta de coordinación con otras ofensivas aliadas. La Batalla del Somme, por ejemplo, no comenzó hasta julio de 1916, un mes después de que Brusílov hubiera lanzado su ataque. Esta falta de sincronización permitió a las Potencias Centrales trasladar tropas entre frentes y evitar un colapso total.

El plan de Brusílov durante la ofensiva de 1916 es un ejemplo de innovación táctica en la guerra. A diferencia de las estrategias tradicionales de la época, que solían concentrar las fuerzas en un único punto del frente, Brusílov optó por dispersar sus tropas a lo largo de un frente extenso de aproximadamente 400 kilómetros. Esta dispersión tenía el objetivo de evitar que el enemigo predijera el punto exacto del ataque principal, generando confusión y maximizando la efectividad del asalto.

La sorpresa táctica fue un componente crucial en su estrategia. Brusílov no solo dispersó sus tropas, sino que también preparó el terreno de manera que las fuerzas rusas pudieran acercarse sigilosamente a las posiciones enemigas. Ordenó la construcción de trincheras avanzadas y túneles cerca de las líneas austrohúngaras, permitiendo a sus tropas una posición ventajosa desde el inicio del ataque.

Otro aspecto innovador fue el uso de la artillería. En lugar de los bombardeos prolongados típicos de la época, que a menudo alertaban al enemigo de un inminente ataque, Brusílov planeó un bombardeo intensivo pero breve y preciso. Este bombardeo estaba diseñado para destruir las defensas enemigas de manera efectiva y rápida, desmoralizando a las tropas austrohúngaras antes de que pudieran organizar una defensa coherente.

Esta combinación de sorpresa táctica, dispersión de fuerzas y bombardeos precisos resultó en una de las ofensivas más exitosas y devastadoras de la Primera Guerra Mundial, demostrando la capacidad del ejército ruso para llevar a cabo operaciones complejas y exitosas a pesar de las dificultades logísticas y estratégicas.




Consecuencias y resultados

A pesar de estas limitaciones, la ofensiva Brusilov fue una de las más exitosas de la Primera Guerra Mundial en términos de resultados estratégicos. Las pérdidas para el Imperio Austrohúngaro fueron catastróficas. Se estima que el Imperio perdió alrededor de 1,5 millones de hombres entre muertos, heridos y prisioneros, debilitando gravemente su capacidad de continuar la guerra sin la ayuda alemana. Además, la ofensiva contribuyó significativamente a la crisis interna dentro de Austria-Hungría, exacerbando las tensiones étnicas y políticas que eventualmente llevarían a la desintegración del imperio.

Para el Imperio Ruso, la ofensiva Brusilov representó su último gran éxito militar en la Primera Guerra Mundial. Aunque las bajas rusas también fueron altas, estimadas en más de 500,000, el ataque demostró que el ejército ruso aún era capaz de realizar operaciones ofensivas exitosas. Sin embargo, el costo humano y material debilitó aún más a Rusia, que ya estaba al borde de una crisis social y política. La victoria táctica no se tradujo en una ventaja estratégica duradera, y menos de un año después, Rusia estaría sumida en la Revolución de Febrero de 1917, que eventualmente llevaría al colapso del régimen zarista y la retirada de Rusia de la guerra.

Innovaciones y legado militar

Desde una perspectiva militar, la ofensiva Brusilov es estudiada como un ejemplo de innovación táctica y operativa. El uso de un frente amplio, la sorpresa táctica, y la integración efectiva de la artillería en la ofensiva, influyeron en las doctrinas militares posteriores. De hecho, muchas de las tácticas empleadas por Brusílov fueron precursoras de las utilizadas en la Blitzkrieg alemana durante la Segunda Guerra Mundial.

El legado de la ofensiva Brusilov también se refleja en su impacto psicológico en las Potencias Centrales. El éxito ruso en esta operación exacerbó las tensiones entre Alemania y Austria-Hungría, poniendo de relieve la dependencia del segundo imperio respecto a la potencia germana. Además, la desmoralización causada por la ofensiva tuvo repercusiones en el frente interno de las Potencias Centrales, especialmente en Austria-Hungría, donde las tensiones étnicas y políticas se intensificaron.

Conclusión

La ofensiva Brusilov de 1916 fue una de las operaciones militares más significativas de la Primera Guerra Mundial. A pesar de su éxito, las enormes pérdidas sufridas por ambos bandos subrayaron la brutalidad de la guerra moderna y la dificultad de lograr una victoria decisiva. Para Rusia, fue el último gran éxito antes de ser consumida por la revolución, mientras que para Austria-Hungría, marcó el comienzo del fin como una potencia militar significativa. Desde un punto de vista militar, la ofensiva Brusilov sigue siendo un estudio clave en la estrategia y la táctica de guerra, demostrando cómo la innovación y la audacia pueden, al menos temporalmente, superar las desventajas numéricas y logísticas.


lunes, 14 de abril de 2025

Tirador selecto: El furtivo SRS-A2

Rifle encubierto más ligero SRS-A2 de Stealth Recon Scout Desert Tech






 Historia y Fotografía por Oleg Volk || Small Arms Review


La 6.5 Creedmoor tiene mucho a su favor: es una bals precisa con una deriva del viento modesta, un retroceso ligero y un rendimiento terminal adecuado. Solo tiene un problema: la longitud del cañón requerida para la quema completa de pólvora. Los cañones con suficiente rigidez para una alta precisión se vuelven bastante pesados con 26 pulgadas, que es la longitud óptima promedio para el calibre. Para cuando se agreguen un freno y un supresor de sonido al final, terminaríamos con una acción de cerrojo que no cabe dentro de los vehículos y solo se puede usar desde el soporte. Desert Tech de West Valley City, UT, ideó una solución a todos esos problemas en un solo diseño: el bullpup SRS.

Primero probé el rifle SRS en las colinas de Utah. Con el aire limpio de la montaña, podíamos ver de ladera a ladera y, para mi asombro, podíamos golpear casi cualquier cosa que pudiéramos ver. Ser capaz de golpear un acero de 12×12 pulgadas a 500 yardas, luego a 600, y la mayoría de las veces también a 700, era algo que había hecho antes, ¡pero nunca con tanta facilidad! Mi experiencia previa con cerrojos convencionales no me había preparado para el factor de forma compacto y perfectamente equilibrado del SRS-A2 Covert.


Incluso la configuración con supresión de sonido de 26 pulgadas sigue siendo portátil.

"SRS" significa "Stealth Recon Scout". Diez pulgadas más corto que las acciones de cerrojo convencionales con la misma longitud de cañón, puede caber en espacios aún más pequeños, gracias al cañón de retorno a cero fácilmente desmontable. El barril se mantiene en su lugar con cuatro tornillos pequeños a la derecha y un tornillo más grande a la izquierda del chasis. A diferencia de algunas de las armas de chasis de aspecto robótico del mercado, la SRS-A2 coloca una culata bivalva sobre la estructura de soporte, creando una forma más ergonómica. El arma es parte de un sistema extenso en el verdadero sentido de la palabra: las opciones completas de rifle incluyen cinco recámaras (.308 Win., 6.5 Creedmoor, .300 Win. Mag, .338 Lapua Mag y .300 RUM), cortas y guardamanos largos y opciones de cañón corto o largo en .308, 6.5 y .300. Cambiar los cañones y, cuando sea necesario, los pernos correspondientes es un proceso rápido y sencillo que requiere unas cuantas vueltas de tornillo y quitar la cantonera . Reemplazar el guardamanos es un proceso más complicado, ya que requiere quitar 11 tornillos más. El proceso no es complicado pero requiere atención al detalle. Para lograr aún más alcance y potencia, el chasis HTI de marco más grande tiene capacidad para .416 Barrett y hay disponibles kits de conversión para .50 BMG, así como para CheyTac .375 y .408. Los kits de ambos rifles se componen de cañones, cerrojos y cargadores. Algunos cerrojos y cargadores sirven para múltiples calibres; por ejemplo .308 Win. y 6,5 Creedmoor. El cargador extralargo del rifle tiene capacidad para todos esos calibres, y los cargadores para cartuchos más pequeños están compartimentados internamente.

Obviamente, pasar de 6.5 a .338 requiere volver a apuntar, pero las monturas ópticas de retorno a cero, como los diseños de Bobro o Desert Tech, lo convierten en un proceso de una sola vez. Desert Tech (DT) ofrece una línea muy completa de accesorios, que incluyen supresores de sonido de titanio .30 y .338 y una variedad de frenos de boca, cada uno específico para la longitud del cañón. También tienen una línea de marca de munición para cerillas que el autor usó para las pruebas de precisión.

A principios de 2019, DT presentó la revisión A2 del SRS original. En la misma configuración, el SRS-A2 es aproximadamente 2 libras más liviano. Parte del ahorro de peso provino de ir a los guardamanos M-LOK , parte provino de la flauta de barril más larga y los cortes más ligeros en el receptor. El diseño del gatillo de cara plana se ha simplificado para una mayor robustez, con un peso ajustable desde 1,5 libras a 7 libras, si se desea. El receptor ahora tiene una rosca integral para una montura de cabeza de trípode. Junto con las armas más ligeras llegaron frenos de boca rediseñados y más efectivos para mantener el mismo retroceso. Los kits de conversión son compatibles entre los rifles SRS-A1 y SRS-A2.


El receptor despojado de los paneles de concha revela el mecanismo de disparo ajustable.


Grupo típico de prueba de cinco disparos de 65 yardas con munición Desert Tech.


Configuraciones

Mi rifle venía en dos configuraciones: Covert con un cañón de 6,5 de 18 pulgadas y normal con un cañón de 26 pulgadas del mismo calibre. Mi rango de hogar alcanza un máximo de 100 yardas, por lo que la prueba de precisión se limitó a esa distancia. Sobre el

Además , está bastante protegido del viento, por lo que fue un factor aún menor de lo habitual con la bala rápida y elegante Creedmoor. Las diferencias entre los dos barriles son moderadas, siendo el corto más rígido y, por lo tanto, potencialmente más preciso mecánicamente. El cañón más largo agrega 200-300 fps a la velocidad de salida, según la carga, lo que produce menos deriva del viento. Para mí, el cañón más largo es más fácil de disparar bien, ya que produce mucho menos explosión. Mientras que el compensador lineal Kaw Valley Precision Magnum hace un gran trabajo al redirigir la explosión lejos del tirador, el famoso supresor de titanio de Thunderbeast Arms reduce tanto el ruido como el retroceso al tiempo que agrega solo una libra de peso a la plataforma. El cañón largo funciona muy bien con el guardamanos más largo , preferido principalmente porque coloca el bípode más afuera para mayor estabilidad. El cañón largo se puede utilizar con el guardamano corto si se desea, pero el ahorro de peso es insignificante. El cañón corto se puede utilizar con el guardamano largo , pero la elección de dispositivos de boca queda restringida. Un monopié trasero incorporado, estándar en el SRS-A1 y opcional en el SRS-A2, ayuda a obtener la máxima precisión del arma.

La munición Desert Tech es una parte vital del paquete de precisión general. Garantizan 0,5 MOA, una estimación conservadora en comparación con el rendimiento real observado. Con una velocidad de salida de alrededor de 2750 fps y una bala de 140 granos con un alto BC (coeficiente balístico), esta combinación de rifle y cartucho tiene un alcance a quemarropa de más de 350 yardas para un tiro en la cabeza y alrededor de 600 yardas para un torso, contando la dispersión. La deriva del viento también es menor hasta casi 500 yardas. Si bien el rendimiento terminal del HPBT no es mayor que el de las municiones de bolas, varios fabricantes importantes de municiones cargan balas expansivas de punta blanda. La precisión con ellos es suficiente para la mayoría de los propósitos prácticos.

Actuación

Todo el equipo con la parte delantera larga , el cañón de 26 pulgadas, el visor Kahles iluminado 6-24x56i y el supresor de sonido Thunderbeast Arms pesan alrededor de 13,8 libras. Como era de esperar, el informe y el retroceso son insignificantes. El ruido hipersónico del vuelo de la bala no lo es, ¡así que usa protección auditiva! La imagen de la mira se mantiene bastante constante a medida que la cantonera se eleva por encima de la línea del orificio, manteniendo la alteración de la imagen del visor al mínimo. Los cargadores de metal de una sola pila de cinco y 10 rondas funcionaron bien, pero el de cinco rondas es más fácil de cargar. Las palancas deslizantes de seguridad y el disparador del cargador son ambidiestros. La manija del cerrojo es larga y proporciona un excelente apalancamiento para compensar el corto ángulo de desbloqueo del cerrojo de tres orejetas. La desventaja de esto es la posibilidad de sacar ligeramente el perno de la batería. La carrillera tiene aproximadamente una pulgada de altura, lo que requiere una llave hexagonal para ajustarla. Tanto la configuración corta como la larga demostraron ser manejables con la mano , aunque el consejo de Jeff Cooper sobre las ventajas de las posiciones apoyadas para la precisión aún se aplica. Dado que la óptica de potencia 6-24x56i no se enfoca a menos de 60 yardas, es posible que desee agregar una montura de punto rojo micro de 45 grados o miras de hierro para una respuesta de defensa cercana.


La munición de calidad desarrollada específicamente para esta arma aumenta la precisión.

Las pruebas de precisión toparon con las limitaciones de mi nivel de habilidad. Todas las municiones utilizadas (Desert Tech, Hornady , Winchester y PRIME) variaron de 0,4 a 0,6 MOA dependiendo de la concentración del tirador. La carga de caza de Hornady funcionó igualmente bien. La munición de bolas S&B produjo grupos 1MOA, lo que sigue siendo bastante respetable. Lo más útil es que esta amplia variedad de municiones no produjo más de 1MOA de variación en los centros de los grupos. SRS-A2 definitivamente cumplió con los objetivos de rendimiento establecidos al tiempo que conserva la portabilidad. También es mucho más fácil disparar con la mano izquierda o desde posiciones de campo apoyadas que una acción de cerrojo convencional.


Este artículo apareció por primera vez en Small Arms Review V24N3 (marzo de 2020)

domingo, 20 de octubre de 2024

Infantería: Potencia de fuego del infante a fines del siglo 19

Potencia de fuego de la infantería de finales del siglo XIX

Weapons and Warfare






Un oficial francés, el coronel Ardant du Picq, más que la mayoría, percibió que las altas cadencias de fuego y el largo alcance de las armas modernas significaban que la batalla en orden cerrado ya no era posible:

El combate antiguo se libraba en grupos muy juntos, en un espacio pequeño, en campo abierto, a la vista de los demás, sin el fuerte ruido de las armas actuales. Los hombres en formación marchaban hacia una acción que tenía lugar en el lugar y no los alejaba miles de pies del punto de partida. La vigilancia de los líderes era fácil, la debilidad individual se controlaba de inmediato. La consternación general por sí sola causaba la huida.

Hoy en día, la lucha se lleva a cabo en espacios inmensos, a lo largo de líneas finas que se rompen a cada instante por los accidentes y obstáculos del terreno. Desde el momento en que comienza la acción, tan pronto como hay disparos de fusil, los hombres se dispersan como tiradores o, perdidos en el inevitable desorden de la marcha rápida, escapan a la supervisión de sus oficiales superiores. Un número considerable de ellos se ocultan, se alejan del combate y disminuyen en la misma medida el efecto material y moral y la confianza de los valientes que quedan. Esto puede provocar la derrota.


Concluyó que las antiguas formas de combate en orden cerrado deben ser reemplazadas, argumentando que

El combate requiere hoy, para dar los mejores resultados, una cohesión moral, una unidad más vinculante que en cualquier otro momento. Es tan cierto como claro que, si no se desea que los lazos se rompan, hay que hacerlos elásticos para fortalecerlos.

Su conclusión táctica fue que la infantería debería luchar en orden abierto en el que pudiera maximizar la eficacia de sus armas y protegerse del fuego enemigo:

Los fusileros colocados a mayores intervalos estarán menos desconcertados, verán más claramente, estarán mejor vigilados (lo que puede parecer extraño) y, en consecuencia, dispararán mejor que antes.

Había visto a los hombres bajo fuego, había comprendido sus acciones y argumentó que su instinto de buscar refugio de la tormenta de fuego era correcto, pero que necesitaba ser controlado y organizado:

¿Por qué el francés de hoy, en singular contraste con el [antiguo] galo, se dispersa bajo el fuego? Su inteligencia natural, su instinto bajo la presión del peligro lo lleva a desplegarse. Su método debe ser adoptado… debemos adoptar el método del soldado y tratar de poner algo de orden en él.


Du Picq, quien fue asesinado en 1870 al comienzo mismo de la guerra franco-prusiana, ofreció un brillante análisis de los problemas planteados por la nueva potencia de fuego. Pero las potencias europeas encontraron la manera de resolver el problema a través de la dura experiencia, particularmente en las guerras de unificación alemana que enfrentaron a Prusia contra Austria (1866) y Francia (1870-1). En 1815, Alemania se había convertido en una confederación de treinta y nueve estados y ciudades individuales, dominada por Prusia en el norte y Austria en el sur. El año 1848 planteó la perspectiva de una unión plena del pueblo alemán. Mientras Austria y Prusia se unían contra el espectro del liberalismo, se convirtieron en rivales por el liderazgo en Alemania. Las tensiones subsiguientes inevitablemente preocuparon profundamente a Francia, cuyos gobernantes temían un estado fuerte en su frontera oriental. Bajo Bismarck, ministro-presidente prusiano después de 1862, Prusia jugó la carta nacional. En 1866, las tensiones entre Prusia y Austria estallaron en guerra.



El sistema militar prusiano había sido reformado a fondo después de que Napoleón lo aplastara en Jena en 1806. El acontecimiento crucial fue el crecimiento de un Gran Estado Mayor, incorporado por ley en 1814. Se seleccionaron oficiales brillantes para lo que era efectivamente una hermandad militar, encargados del estudio continuo del arte de la guerra y de la elaboración y revisión de planes. Esencialmente un sistema de gestión, a la larga demostró ser brillantemente adecuado para controlar ejércitos grandes y complejos. El Estado Mayor prusiano, gracias a su éxito en las guerras de 1866 y 1870-1, adquirió un enorme prestigio y una influencia decisiva en los asuntos militares. Los oficiales del Estado Mayor formaban grupos especializados, como los que se ocupaban de los ferrocarriles, y eran hábiles para detectar formas en que la nueva tecnología podía adaptarse para usos militares. En última instancia, cada general al mando de un ejército tenía un jefe de Estado Mayor que tenía derecho a apelar si no le gustaban los planes de su superior. Para evitar que estos oficiales perdieran el contacto con la realidad militar, se les rotaba a través de períodos regulares de servicio en regimientos de línea. El Estado Mayor prusiano presidía un ejército de 300.000 hombres reclutados mediante una forma de reclutamiento altamente selectiva. Estos estaban respaldados por 800.000 reservistas, cada uno de los cuales a la edad de 32 años pasaba a la milicia o Landwehr, que solo sería convocada en caso de emergencia. En 1859, Prusia había intentado moverse para apoyar a Austria contra Francia, pero la movilización de los alemanes fue un fracaso. El ejército austríaco no había logrado una rápida concentración, por lo que el Estado Mayor prestó especial atención al uso de los ferrocarriles para que las tropas pudieran llegar rápidamente al frente. Al mismo tiempo, los batallones de reserva y regulares estaban firmemente adscritos a los distritos militares locales, de modo que ambos se conocían.

En 1866, las tensiones entre Prusia y Austria por el liderazgo de Alemania condujeron a la guerra. Prusia tenía sólo la mitad de la población de su adversario y los austríacos contaban con un ejército de reclutas de larga data de 400.000 hombres que, en teoría, podrían atacar primero en territorio enemigo. Sin embargo, el ejército austríaco no podía concentrarse rápidamente porque sus unidades se utilizaban para la seguridad interna, estaban tan dispersas que los hombres siempre eran extraños para la gente que guarnecían. De este modo, Prusia tuvo tiempo de convocar a sus reservas y tomar la iniciativa bajo el mando de Helmuth von Moltke. Además, la ventaja numérica austríaca se vio parcialmente anulada porque Prusia se alió con Italia, lo que obligó a Austria a enviar un ejército allí. En Italia, en 1859, las fuerzas austríacas no habían logrado implementar tácticas de potencia de fuego y se habían visto abrumadas por los ataques directos (y muy costosos) franceses. Ahora estaban armados con un buen fusil Lorenz de avancarga, pero pensaban que debían mantener unidas a sus tropas en grandes unidades que estuvieran entrenadas para lanzar cargas con bayoneta. Además, conscientes de la insuficiencia de su cañón en Italia, los austríacos habían comprado una excelente artillería estriada de retrocarga.



Moltke envió tres ejércitos a lo largo de cinco vías férreas para atacar Austria a través de Bohemia, para concentrarlos contra la fuerza principal del enemigo. Al final, dos de estos ejércitos se enfrentaron a los austríacos en su posición fuerte y parcialmente fortificada en Sadowa/Königgrätz el 3 de julio de 1866. Cada bando tenía unos 220.000 hombres. La lucha fue feroz, pero los prusianos resistieron hasta que llegó su tercer ejército para obtener la victoria. Las tácticas de infantería prusianas fueron la revelación de Sadowa. En 1846, el ejército prusiano había adoptado un fusil de retrocarga, el cañón de aguja Dreyse. Este tenía una cadencia de disparo potencial de unos cinco disparos por minuto y podía cargarse y dispararse desde la posición boca abajo. El Dreyse fue despreciado por otros ejércitos: carecía de alcance porque el sello de gas en la recámara era inadecuado y se temía que una cadencia de fuego tan alta animara a los soldados a desperdiciar su munición antes de cargar contra el enemigo, sobrecargando así las líneas de suministro. En Sadowa, la artillería austríaca causó muchos daños, pero el fuego rápido del Dreyse a corta distancia acabó con los austríacos, cuyas fuerzas estaban agrupadas en grandes unidades cerradas, muy vulnerables a este tipo de tormenta de fuego. El coronel británico G.F.R. Henderson comentó que los prusianos no cargaban con la bayoneta hasta que el enemigo había sido destruido por la fusilería: “Los alemanes dependían del fuego, y sólo del fuego, para vencer la resistencia del enemigo: la carga final era una consideración completamente secundaria”.

A pesar de lo importante que fue el Dreyse, la verdadera clave para la victoria era táctica y organizativa. Moltke, como Clausewitz, comprendió la fluidez de la batalla y el problema del control:

Son diversas las situaciones en las que un oficial tiene que actuar basándose en su propia visión de la situación. Sería un error si tuviera que esperar órdenes en momentos en los que no se pueden dar. Pero sus acciones son más productivas cuando actúa dentro del marco de la intención de su comandante superior.

Desarrolló lo que más tarde se llamaría la doctrina de tácticas de misión (Auftragstaktik), según la cual los oficiales subordinados, incluso hasta el nivel de pelotón, recibían instrucciones sobre las intenciones del comandante general, pero se les dejaba que encontraran su manera de lograr este fin. En Sadowa, los prusianos hicieron valer su potencia de fuego de infantería al acercarse al enemigo en terrenos boscosos donde la potente artillería austríaca no podía alcanzarlos. Esto les permitió disparar contra las apretadas filas austríacas mientras sus oficiales subalternos los conducían por los flancos enemigos. El fuego y el movimiento fueron la solución al enigma tan hábilmente propuesto por du Picq.

Esto fue posible porque los oficiales subalternos del ejército prusiano estaban completamente entrenados y comprendían la necesidad de aceptar la responsabilidad por el progreso de sus soldados, y los oficiales de estado mayor rotaban por las unidades de combate y comunicaban lo que querían los comandantes superiores. Además, en el núcleo del ejército prusiano había un excelente cuerpo de suboficiales de largo plazo muy capaces de apoyar a sus oficiales. En Sadowa, los austríacos sufrieron 6.000 muertos, más de 8.000 heridos y aproximadamente la misma cantidad de desaparecidos, y concedieron 22.000 prisioneros. Los prusianos perdieron 2.000 muertos y 6.000 heridos. Austria firmó la paz casi inmediatamente y Prusia se apoderó de todos los estados del norte de Alemania, mejorando enormemente su capacidad militar. La lección obvia de Sadowa fue la potencia de fuego. El mariscal de campo austríaco Hess articuló otra muy claramente: "Prusia ha demostrado de manera concluyente que la fuerza de una fuerza armada deriva de su preparación. Las guerras ahora suceden tan rápidamente que lo que no está listo al principio no estará listo".

Con el tiempo… y un ejército preparado es dos veces más poderoso que uno medio preparado. El principio de atacar primero se convertiría en un artículo de fe entre los estados mayores de Europa en los años hasta 1914.

El ascenso de Prusia amenazaba a la Francia de Napoleón III. El sobrino del gran Napoleón había aprovechado la turbulencia de la Segunda República para tomar el poder y declarar el Segundo Imperio en 1852. Defendía, sobre todo, el dominio de Francia en los asuntos europeos. La victoria prusiana en 1866 fue, por tanto, un golpe a los cimientos mismos del régimen, y todos los partidos de la vida pública francesa consideraron a partir de entonces la guerra con Prusia como inevitable. Esto centró la atención en el ejército francés, un cuerpo de reclutas de largo plazo muy parecido al austríaco pero con mucha más experiencia de combate. Sin embargo, carecía de una fuerza de reserva, mientras que los oficiales y suboficiales franceses disfrutaban de bajos salarios y estatus y sufrían un sistema de ascensos estreñido. Había un Estado Mayor, pero sus oficiales formaban una pequeña élite que tenía poco que ver con el ejército en su conjunto. En todos los niveles hubo una ausencia de iniciativa, en parte porque Napoleón, aunque carecía de una verdadera capacidad militar, cultivó el «mito napoleónico» del líder heroico y omnipotente.

En reacción a Sadowa, los franceses adoptaron un nuevo fusil de retrocarga, el chassepot. Este tenía un excelente mecanismo de recámara que duplicaba tanto la cadencia de tiro como, a 1.200 metros, el alcance efectivo del Dreyse. Sorprendentemente, se desarrolló la metrailleuse, una ametralladora rudimentaria, pero estaba rodeada de una seguridad tan estricta que las tropas nunca pudieron integrarla en sus tácticas. Debido a que estas armas eran costosas, el cañón de ánima lisa de Napoleón de 1859 siguió siendo la pieza de artillería dominante. En 1868 se aprobó una ley para crear una reserva cuyos miembros acabarían pasando a formar parte de una milicia territorial, la garde mobile. Pero Napoleón era impopular, la Asamblea Legislativa obstruyó la ley y, por lo tanto, el sistema apenas funcionaba en 1871.

Los franceses decidieron que, tácticamente, las nuevas armas favorecían la defensa, por lo que agruparon a los soldados en grandes unidades sólidas para producir una potencia de fuego masiva, negando cualquier flexibilidad a los comandantes locales y dejando a las unidades expuestas al riesgo de ser flanqueadas; de hecho, el sistema francés estaba altamente centralizado y dependía de la voluntad y la capacidad del emperador. Peor aún, a pesar de las intenciones y los pronunciamientos belicosos, no se hicieron planes reales para la guerra contra Prusia. Esto anuló la ventaja clave de un ejército permanente, que podía atacar primero antes de que un enemigo que dependía del reclutamiento pudiera reunir sus fuerzas. Además, el ejército francés estaba muy disperso. Sus tropas se utilizaban para la seguridad interna, por lo que las unidades se dispersaron y no se les permitió servir en sus áreas de origen.

Cuando estalló la guerra en 1871, los franceses planearon movilizar y concentrar sus ejércitos en la frontera de Metz y Estrasburgo, pero la planificación del Estado Mayor fue inútil. Las carreteras y vías férreas congestionadas y la escasa atención a la logística convirtieron este proceso en una pesadilla. A finales de julio, cuando Napoleón llegó a Metz para asumir el mando, apenas habían llegado 100.000 de los 150.000 soldados, y sólo 40.000 de los 100.000 habían llegado a Estrasburgo. El sistema de reserva funcionaba tan lentamente que no había apoyo para los regulares, mientras que la guardia móvil carecía por completo de entrenamiento, equipamiento y, en algunos lugares, era abiertamente desleal. Los suministros de pan y otros artículos esenciales fallaron, mientras que hubo indisciplina e incluso quejas explícitas contra el régimen. Pero tal vez el factor clave en la propagación de la desmoralización fue que, en ausencia de planes, Napoleón vacilaba.

Los franceses habían proyectado originalmente un avance hacia la delicada unión entre el norte y el sur de Alemania. Luego pasó a primer plano la idea de una postura defensiva para repeler un ataque prusiano. La esperanza de una intervención austríaca, tal vez apoyada por los estados del sur de Alemania que detestaban a Prusia, llevó al establecimiento de fuerzas poderosas en Estrasburgo. Esta fuerza, bajo el mando del mariscal Maurice MacMahon, estaba bastante aislada de la fuerza principal de Napoleón en torno a Metz por las montañas de los Vosgos. Los comandantes superiores de Napoleón no tenían claro cuál de estas opciones, si es que había alguna, se iba a adoptar, ya que ninguna de ellas había sido debidamente pensada y planificada. Esa vacilación se contagió rápidamente a los soldados, pues los ejércitos son muy sensibles a ese tipo de dudas. Aquí, pues, había un ejército sin estrategia, dirigido por un gobernante vacilante atormentado por una dolorosa enfermedad pero muy consciente de que su régimen necesitaba el éxito militar.

En cambio, los prusianos eran devotos creyentes de la velocidad y su planificación permitió a Moltke enviar tres ejércitos a la frontera, donde la inacción francesa les permitió organizarse con tranquilidad. Estaban respaldados por un flujo constante de reservas, de modo que las fuerzas prusianas superaron rápidamente en número a las francesas. El proceso de concentración no fue perfecto en absoluto y el traslado de tropas y suministros fuera de la estación principal provocó congestión. Para ambos ejércitos, la frontera con sus colinas y ríos planteó problemas considerables. Moltke dirigió Sadowa, Moltke había ordenado que sus fuerzas superiores se unieran a las de los franceses. Desde Sadowa, había sistematizado las tácticas de modo que la fuerza de ataque estándar era ahora la compañía de 250 hombres. Además, Moltke había observado las fuertes pérdidas infligidas a su infantería por la artillería austríaca y había comprado cañones estriados Krupp. No se sabía cuál era la mejor manera de utilizarlos, pero en su mayoría se colocaron cerca del frente para apoyar a la infantería. Al final de la batalla de Sadowa, los austríacos habían lanzado una carga de su caballería pesada para cubrir su retirada, pero fue destrozada por el fuego de los fusiles. Como consecuencia, la caballería prusiana estaba ahora muy bien entrenada para un papel activo en el reconocimiento, que desempeñó con gran eficacia.

El primer encuentro de la guerra, en Wissembourg el 4 de agosto de 1870, marcó el modelo. El príncipe heredero de Prusia, con 60.000 hombres y 144 cañones, se topó con una única división de 8.000 franceses con doce cañones, bien atrincherados y protegidos por los edificios de la ciudad. Los ataques frontales contra el intenso fuego de los cañones de la infantería francesa, bien atrincherada, le costaron caro a los prusianos. Sin embargo, la artillería prusiana avanzó para bombardear las posiciones francesas; los pocos y desbordados cañones franceses no pudieron responder. Esto permitió a la infantería prusiana trabajar alrededor de los flancos franceses y forzar una retirada. Pero contra una única división, los prusianos sufrieron 1.500 bajas, casi tantas como contra un vasto ejército austríaco en Sadowa, aunque infligieron 2.000. Al final, salieron victoriosos en cinco batallas importantes. El fracaso del mando francés es más que evidente, ya que incluso en la única ocasión en que no se vieron superados en número, no lograron ganar.

No se puede decir que el nivel de mando de ambos bandos fuera muy alto. El 18 de agosto, en Gravelotte, 30.000 prusianos atacaron las hileras de trincheras que se elevaban hasta Saint Privat: avanzaron en una formación que prácticamente era la del siglo XVIII: una delgada línea de escaramuza sucedida por medios batallones respaldados en una tercera línea por batallones concentrados. Demasiados oficiales superiores eran simplemente anticuados o desconfiaban de los nuevos métodos de Auftragstaktik, que Moltke había aplicado en Sadowa. A los pocos minutos de lanzar su asalto, habían perdido 5.000 hombres. Poco a poco, pequeñas unidades al mando de oficiales subalternos se desplegaron, ampliando y adelgazando la línea de ataque, mientras veintiséis baterías de artillería de campaña bombardeaban las posiciones francesas, que fueron capturadas, causando 8.000 bajas. Alrededor del 70 por ciento de las bajas alemanas fueron causadas por fuego de fusil, pero aproximadamente la misma proporción de bajas francesas fueron causadas por proyectiles explosivos. Los franceses nunca adaptaron realmente sus tácticas al agresivo ataque de la artillería prusiana. Sus comandantes estaban paralizados por un estricto control central y eran reacios a tomar cualquier iniciativa que en ocasiones podría haberles arrebatado la victoria. En Mars-la-Tour, el 18 de agosto, el general Cissey vio una oportunidad de destruir a los prusianos y ordenó a sus hombres que formaran columnas de ataque, pero ellos se negaron, reflejando su desconfianza hacia el alto mando que no había desarrollado métodos sensatos de ataque.

Los prusianos aislaron a Napoleón III y su ejército en Metz, luego llegaron a París el 19 de septiembre, donde Napoleón había sido derrocado y Gambetta había formado un nuevo Gobierno de Defensa Nacional francés que se negó a rendirse. Como resultado, la ciudad fue bombardeada y después de la capitulación de Metz el 29 de octubre, se estableció un asedio cerrado. Un gran número de reservistas franceses nunca llegaron al frente activo. Concentrados en el Loira, amenazaron al ejército prusiano allí e incluso lograron reconquistar Orleans el 10 de noviembre. Pero finalmente París se hundió en la hambruna y el 28 de enero de 1871 se acordó un armisticio que condujo a la paz. La Nueva República intentó librar una guerra popular llamando a todos los hombres a las armas, y los prusianos sufrieron algunas bajas a manos de una abigarrada mezcla de francotiradores, civiles, desertores e irregulares que disparaban a los invasores. Pero el pueblo francés no veía sentido en continuar una guerra perdida y se negó a apoyarla, por lo que nunca se desarrolló una guerra de guerrillas.

La guerra franco-prusiana produjo un cambio dramático en el equilibrio de poder en Europa, simbolizado por la proclamación del Imperio Alemán en Versalles el 18 de enero de 1871. El nuevo Reich se convirtió en la potencia europea dominante. Esto fue un triunfo para la profesionalidad del ejército prusiano y sus tácticas agresivas. A primera vista, un ejército europeo bien entrenado había demostrado dos veces en cinco años que podía llevar la guerra a una conclusión rápida y exitosa. El papel del Estado Mayor había sido vital y, como resultado, fue ampliamente copiado. Pero los problemas logísticos del ejército alemán en 1866 y 1871 habían sido bastante importantes y los soldados a menudo habían terminado buscando comida, con resultados nefastos para el campo que tenían a su merced. Pero estas guerras se libraron cerca de bases en un continente con buenas comunicaciones y durante períodos cortos.


lunes, 11 de marzo de 2024

Rifle antimaterial: Accuracy International AX50

Rifle antimaterial Accuracy International AX50

por Todd Burgreen || Small Arms Defense Journal

ARRIBA: El rifle Accuracy International AX50 .50BMG fue diseñado teniendo en cuenta la precisión de largo alcance.

Accuracy International (AI) ha sido una entidad muy conocida en el mercado de rifles de precisión desde mediados de los años 1980. Las innovaciones de la IA han dado forma e influido en el género de armas de cerrojo de precisión. Gran parte de esto se debe a los antecedentes atípicos de la IA para una empresa de armas de fuego. Los fundadores de AI eran tiradores competitivos, uno de ellos medallista de oro olímpico y campeón mundial. Los rifles de IA que surgieron de este contexto de objetivos eran únicos en la década de 1980, cuando se fundó la empresa. Hasta ese momento, los rifles de francotirador se convertían en armas de caza o de servicio existentes. Accuracy International comenzó con una hoja de papel en blanco con la precisión como guía. Esto es algo que hoy damos por sentado, pero que fue revolucionario cuando la plataforma de IA apareció en escena a mediados de los años 1980.

El surgimiento de Accuracy International surgió del llamado del ejército británico de un rifle de francotirador actualizado después de la Guerra de las Malvinas de 1982. El L42A1 británico existente solo había estado en servicio desde 1970. Sin embargo, el diseño de cerrojo del L42A1 se remontaba a principios de los siglos XIX y XX. La Guerra de las Malvinas ilustró plenamente sus debilidades en términos de que la deformación de la madera comprometía la precisión y otros problemas que comprometían el rendimiento. Accuracy International fue el sorprendente recién llegado ganador de la búsqueda del reemplazo del L42A1. Su rifle fue designado L96 y entró en servicio en 1985.


Óptica Nightforce ATACR 5-25x conectada al AX50.
Los círculos rojos son tapones explosivos destinados a proteger al tirador en caso de falla.

En lugar de una culata tradicional de madera o fibra de vidrio, el AI L96 se basó en un chasis de aluminio. Todos los demás componentes, incluido el receptor, se atornillaron directamente a este chasis. El receptor Accuracy International está atornillado con 4 tornillos y adherido permanentemente con material epoxi al chasis de aluminio. El receptor de paredes pesadas, fondo plano y lados planos está mecanizado internamente por AI a partir de una pieza sólida de acero al carbono forjado. También se colocaron en el chasis dos paneles de polímero con una configuración de orificio para el pulgar o de empuñadura de pistola.

La línea de productos Accuracy International ha evolucionado con el tiempo. Esto surge de los comentarios de los usuarios y de la respuesta a las mejoras en los materiales y métodos de fabricación. No es una buena práctica que ninguna empresa se resista al cambio o a mejores métodos para hacer algo; Esto huele a estancamiento institucional. Accuracy International no sufre esto, como se evidencia con la aparición de sus series de rifles AX y AT en los últimos años.

El rifle de IA evaluado para este artículo es el AX50 con recámara de .50BMG (12,7 x 99 mm). Como corresponde al cartucho que está destinado a aprovechar, el AX50 es un rifle de cerrojo ampliado que eclipsa a los rifles típicos. El Accuracy International AX50 mide 54 pulgadas de largo y pesa 27 libras vacío. Una culata plegable reduce la longitud a 44 pulgadas para el transporte. El cañón giratorio 1:15 de 27 pulgadas tiene un freno de boca de triple cámara adjunto para mitigar el retroceso. El cañón del fósforo flota libremente y está asegurado a la acción mediante roscas grandes de 39 mm de diámetro. El AX50 se alimenta desde un cargador desmontable de cinco (5) rondas. Está disponible un riel de montaje para visión nocturna. El riel está instalado en la parte delantera ranurada que rodea el cañón, lo que permite colocar un dispositivo de visión nocturna montado en la parte delantera frente a la óptica diurna.

El perno de seis orejetas AX50 se muestra junto a un grupo de pernos AR15 a modo de comparación para ilustrar el tamaño.

El perno de 30 mm de diámetro del AX50 tiene seis orejetas de bloqueo y un extractor de una sola pieza probado en el campo por AI. El diseño de seis orejetas permite levantar la manija con un perno corto de 60 grados para desbloquear la acción. La acción de acero de alta calidad del AX50 tiene fondo plano y riel Picatinny integral. Según el rifle AI L96 original, la acción del AX50 está atornillada al chasis de aluminio en toda su longitud y está equipada con una orejeta de retroceso de ancho completo para evitar el movimiento y garantizar que se mantenga el cero en todas las condiciones. La acción del cerrojo del AX50 se compone de un cuerpo de cerrojo de una sola pieza y un receptor construido a partir de una barra sólida de acero. La acción de seis lengüetas es el corazón del rifle. Las orejetas están dispuestas en juegos dobles de tres orejetas alrededor del cuerpo del cerrojo, lo que le da al AX50 rigidez y resistencia adicionales para una mayor precisión. El mango del cerrojo de gran tamaño y el paso suave en la pista permiten una perturbación mínima cuando se acciona el cerrojo del rifle, lo que permite disparos de seguimiento rápidos al atacar múltiples objetivos; Toda una hazaña considerando la longitud y el grosor de la bala .50BMG. En el AX50, se proporcionan dos puertos/tapones de liberación de presión de aluminio blando, de color rojo brillante, para minimizar el peligro de retroceso en caso de falla del cartucho. Con las fuerzas asociadas con el .50BMG, esta medida de seguridad debe apreciarse y no debe tomarse a la ligera. Los tapones de liberación de presión son reemplazables, por lo que el rifle se puede reparar con frecuencia y no provocar una pérdida total en caso de que se produzca una falla en el cartucho. El AX50 tiene un gatillo ajustable de dos etapas con un gran enganche de fiador antes de que se active la primera etapa para minimizar el riesgo de descarga accidental. La presión del gatillo se puede ajustar entre 3,3 y 4,4 libras.

La culata AX50 cuenta con un peine ajustable para una correcta alineación de los ojos y soldadura de las mejillas. La longitud del tiro se ajusta mediante cantoneras de extracción según las necesidades individuales del tirador. La culata de IA es sólida como una roca y tiene características de diseño que la hacen propicia para disparos de larga distancia desde una posición boca abajo utilizando bolsas de arena o bípodes. La parte delantera maneja bípodes o sacos de arena con igual aplomo. La culata del AX50 contribuye a la robustez del rifle, asegurando que se cumpla un elemento clave de un rifle de precisión; La precisión será constante y repetible sin importar las condiciones.

El Accuracy International AX50 proviene de un rifle AI anterior con recámara en .50BMG, el AW50, que se introdujo a fines de la década de 1990. El AX50 es el resultado de las solicitudes de los usuarios finales militares de un arma antimaterial más precisa. La redacción operativa aquí es el énfasis en una mayor precisión. El poder del .50BMG es legendario desde que fue creado por John Browning. La historia anecdótica muestra a Browning creando el .50BMG ampliando la ronda de servicio 30.06 a instancias del general Pershing. El propósito del .50BMG era servir tanto en una función antiaérea como antivehículo con la llegada de los primeros tanques y vehículos blindados que comenzaron a vagar por el campo de batalla al final de la Primera Guerra Mundial. El .50BMG de Browning, caracterizado por su recámara. En el M2, "Ma Deuce", siempre se había pensado como un arma servida por la tripulación o algo mejor adaptado a un vehículo o plataforma similar para controlar su potencia desde su introducción. Si bien hubo primeros intentos de crear un rifle .50BMG disparado desde el hombro, este género se ha hecho realidad desde mediados de la década de 1980 y floreció especialmente en los últimos años con varios ejemplos de rifles de producción disponibles. Los acontecimientos mundiales de la década de 1990, la Tormenta del Desierto, los Balcanes y otros, dieron un gran impulso hacia el reconocimiento del papel cada vez mayor posible de los rifles .50BMG disparados desde el hombro.

AX50 plataforma ideal para interdicción prolongada de personal o material.

Si bien es transportable por una persona, el tamaño del Accuracy International AX50 lo convierte más bien en una plataforma de posición fija; perfecto en una función de vigilancia, especialmente con su alcance efectivo y potencia extendidos. Un papel que se le ha presionado es más bien el de un arma de corto alcance que se encuentra en los puntos de control y en las entradas cerradas a bases/instalaciones. Los desarrollos en municiones .50BMG van a la par del componente de rifle de la plataforma. Esto sirve para exprimir aún más alcance y letalidad del AX50. Nada apagará un bloque de motor más rápido que una bala incendiaria/HE Raufoss Mk211 .50BMG si un conductor no cumple con los procedimientos de aproximación. La estética del gran AX50 infunde un cierto sentido de propósito. El propósito es permitir que un fusilero domine su espacio en el campo de batalla contra una gran cantidad de objetivos que no son posibles con ninguna otra arma de cartucho de fuego central. El AX50 es un arma con una potencia insuperable y un alcance efectivo para armas disparadas desde el hombro. La calidad de fabricación y la atención al detalle de Accuracy International proporcionan un arma precisa, resistente y confiable que obtiene el máximo rendimiento de las capacidades del .50 BMG con el AX50.

El AX50 reúne componentes individuales de alta calidad en un paquete de 27 libras. En esta misma línea, se montó un Nightforce ATACR 5-25x56MM (tubo de 34MM) en el AX50 a través de la unidad de base/anillo Accuracy International. Nightforce es un destacado fabricante de ópticas de alta gama con numerosos productos que se utilizan en fuerzas militares y policiales de élite de todo el mundo. Como ocurre con cualquier compra que implique obtener una ventaja táctica, se trata de necesidades percibidas versus costos. El Nightforce ATACR cuenta con vidrio ED multicapa. Según la investigación realizada para este artículo, el vidrio ED (vidrio de dispersión extra baja) previene o disminuye la aberración cromática porque concentra y dirige las longitudes de onda de la luz de manera más efectiva. En términos generales, cuanto mejor se controlen las aberraciones, más limpia y brillante aparecerá la imagen. Esto es especialmente importante en observaciones de largo alcance y gran aumento. El vidrio ED generalmente se reserva para ópticas premium debido al costo asociado. Otras características notables de Nightforce de la óptica Nightforce ATACR son una retícula de segundo plano focal, ajuste de elevación ZeroStop, ajustes de .25 MOA o .1 Mil, ajuste de alta velocidad con ajuste de deriva tapado, ajuste de paralaje separado con marcas de distancia, iluminación de retícula digital, grabado, palanca de potencia integrada y ajuste de dioptrías XtremeSpeed. Muchos de estos elementos son funciones patentadas de Nightforce.

Con buena munición, no FMJ a granel desvinculado, la precisión sub-MOA es más que obtenible con el AX50. La munición AMAX Match Hornaday .50BMG de 750 granos se utilizó principalmente con el AX50. También se accedió a Delinked y FMJ .50BMG para pruebas de funcionamiento iniciales y puesta a cero de la óptica Nightforce ATACR. Recuerde que el ejército utiliza principalmente el rifle .50 BMG, sea cual sea el modelo específico, como arma antimaterial. Sí, se han producido disparos contra personal enemigo, especialmente en los teatros de operaciones actuales en Irak y Afganistán, pero ésta no es la misión principal de los grandes rifles. El AX50 ofrece una precisión mucho mayor que simplemente "un minuto de bloque de motor" a distancias extendidas, siendo posible un "minuto de hombre" a distancias alucinantes. El AX50 supera las expectativas anteriores en términos de precisión de un rifle .50BMG disparado desde el hombro. AI no tiene libertad para nombrar clientes específicos que implementen el AX50; sin embargo, muchos AX50 se han vendido a las fuerzas de la OTAN y actualmente están en servicio en todo el mundo.

El AX50 se alimenta desde un cargador desmontable de cinco balas.

El AX50 demostró 1 grupo MOA a 300 yardas y 500 yardas en el Centro de entrenamiento Echo Valley. Las balas grandes, como las .50 BMG, a menudo presentan el fenómeno de "dormir" después de recorrer cierta distancia por el rango. Por ejemplo, los niveles de precisión a 100 yardas a menudo mejoran a 300 yardas o más abajo. Por ejemplo, un grupo de 100 yardas que mide una dimensión total de 2 pulgadas suele ir seguido de un grupo de 300 yardas que mide menos de 3 pulgadas. Se podría extrapolar que el grupo de 2 pulgadas a 100 yardas para generar un grupo de 6 pulgadas a 300 yardas. Este fenómeno no fue evidente durante la evaluación con el AX50 ni debido a la munición utilizada ni al rifle en sí. Los grupos de 100 yardas estuvieron en el rango de menos de 1 pulgada durante tres rondas y el tamaño del .50BMG produjo solo un agujero irregular en el objetivo.

AI no anuncia estándares de precisión específicos para el AX50 debido a que las municiones son una parte muy importante de la ecuación. Sin embargo, los rifles AX50 compitieron cara a cara con rifles personalizados en toda regla en el Campeonato Nacional .50Cal el año pasado. Recuerde que el AX50 es un sistema de francotirador de grado militar disponible en el mercado, no un rifle personalizado, pero compitió a este nivel más que mantenerse por sí solo. Curiosamente, también se utilizó munición Hornady en este formato debido al obvio énfasis en la precisión en el partido.

El retroceso fue sorprendentemente manejable desde el cerrojo AX50. Si bien el disparo del cañón fue impresionante como se esperaba, el hombro y la cara no sufrieron molestias. Esto es un complemento a la ergonomía, el freno de boca y el diseño general del AX50. Disparar desde posiciones de campo compatibles no es un problema con el AX50. La gestión eficaz del retroceso se traduce en que el usuario se sienta más cómodo instalándose detrás del gran AX50 y enviando rondas precisas hacia abajo. El Accuracy International AX50 pasa a un segundo plano frente a ningún rifle en términos de potencia de interdicción de rango inferior y precisión repetible.

La explosión del cañón es la esperada con el AX50, sin embargo, el retroceso no fue intolerable e incluso los tiradores más pequeños no se sintieron intimidados.

SITIOS DE INTERÉS

Accuracy Internacional
www.accuracyinternational.us

Óptica Nightforce
www.nightforceoptics.com

Centro de entrenamiento de Echo Valley
www.echovalleytraining.com

HornadyMfg.Inc
www.hornady.com

La explosión del cañón es la esperada con el AX50, sin embargo, el retroceso no fue intolerable e incluso los tiradores más pequeños no se sintieron intimidados.
El control de equilibrio y retroceso del AX50 permitió posiciones de disparo convenientes en el campo.