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lunes, 23 de febrero de 2026

US Navy: El salvamento desastroso del H-3 y el Milwuakee

Un salvamento memorable

Por Luis Jar Torres

Publicado en la Revista General de Marina, en el número de Noviembre de 2000 y en http://www.grijalvo.com/index.htm y publicado aqui por permiso del autor. Revista General de Marina 


Hace ya muchos años una historieta estuvo a punto de matarme de risa. Trataba de una anécdota real ocurrida durante una solemne procesión religiosa en la que sus no menos solemnes participantes marchaban en fila india, un tanto rígidos y saturando la atmósfera con sus cánticos. Entre nota y nota, una encopetada señora se las arregló para introducir el altísimo tacón de aguja de uno de sus zapatos hasta el fondo de una rejilla y, tras intentar en vano extraerlo discretamente con el pie, optó por no perder paso, nota ni compostura y continuar la procesión semidescalza. Pero el caballero que la seguía se había hecho cargo de la situación en décimas de segundo: en un habilísimo quiebro asió el zapato, lo recuperó de un fuerte tirón y siguió marchando sin dejar de cantar ni hacer apenas extraños con el paso aunque, eso sí, con la postura un tanto forzada a causa de la aparatosa rejilla adherida al zapato que ahora atenazaba firmemente en su mano. Y así, con toda solemnidad, siguiendo el paso mientras cantaba y con la mirada al frente, la señora que seguía al gentil caballero se fue por el agujero.

El año pasado, leyendo una monografía sobre accidentes marítimos en la armada norteamericana, volví a reír con ganas ante uno en concreto cuya “divertida” concatenación de errores me trajo a la memoria la historia anterior. Soy consciente de que, en su momento, tal accidente no debió resultar especialmente divertido a sus protagonistas, pero hablamos de un suceso ocurrido hace casi un siglo cuyas únicas víctimas fueron los egos de los afectados. A fin de cuentas la risa, aunque objetivamente beneficiosa, va asociada de modo casi infalible a la exposición de un congénere a una situación ridícula si no a algo peor, no hay más que oír cualquier chiste. O sin ir más lejos, repasar la historia anterior. Muy gracioso el caballero públicamente abochornado y desfilando rejilla en mano, para mondarse de risa la pobre señora partiéndose la crisma. Confío por tanto en que nadie que haya reído con chistes en los que el protagonista cae por un precipicio o es perseguido por un león me acuse de crueldad por encontrar elementos cómicos en una historia en la que no hubo descalabros corporales. Como se verá en la bibliografía, este artículo, aunque contrastado y enriquecido con otras fuentes, se basa esencialmente en un relato de Kit y Carolyn Bonner subtitulado “A $7 Million Comedy of Errors”. En su honor estructuraré la “comedia” en actos y... ¡que se alce el telón!

Primer acto: Perder un submarino

Supongo que, quien más quien menos, sitúa San Francisco de California en el mapa. Si salimos del Golden Gate y navegamos unos 360 km a vuelo de pájaro hacia el NNE llegaremos a la ciudad de Eureka, cerca ya del límite de California con Oregón. Es un importante centro maderero situado en el interior de Humboldt Bay, una bahía donde, por desgracia, los buques no pueden acceder a vuelo de pájaro como nosotros, sino apuntando correctamente a su más o menos estrecha entrada. Y en verdad que es una desgracia, pues los navegantes locales padecen bancos de arena que navegan por su cuenta, traicioneras corrientes, nieblas de aúpa, rompientes de notable fama y renombre y, finalmente, el mal carácter e imprevisibilidad de las aguas locales. Todo esto, y las arruinadas carreras de 27 colegas que por aquellas fechas ya habían perdido su buque en la zona, debía ocupar los pensamientos del agobiado Comandante del submarino USS H-3 cuando, a primera hora de la mañana del sábado 16 de diciembre de 1916, intentaba “apuntar correctamente” hacia la entrada de Humboldt Bay recalando entre una densa niebla y la humareda producida por la industria maderera local.

Tras considerable desgaste de pestañas uno de los serviolas anunció, para alivio del Comandante, que veía “humo por la proa” (algo que en 1916 solía significar “vapor a proa”). La presencia de compañía parecía indicar que iban por buen camino, fue una pena que el humo anunciado por el serviola procediera de la chimenea del aserradero Hammond que, como atinadamente señalan en su relato Kit y Carolyn Bonner, estaba situado en tierra. Pero todavía fue más penoso que, con niebla y el sol de cara, las dunas que tenían ante sus narices se confundieran con la mar y que el ruido de los diesel camuflara el de las rompientes. Un minuto más tarde el submarino, al igual que la chimenea de la serrería, también estaba en tierra, sólidamente clavado en la playa y “sumergido” en un turbador vapuleo de rompientes. Mientras bajaba presto por la escotilla de la vela huyendo de las “aguadillas” y en compañía de la guardia de puente, su desdichado Comandante ya debía tener dos cosas claras, que había “recalado” en Samoa Beach (un pelín al N) y que se había convertido en el "colega nº 28”.

El submarino H-3 poco después de varar en la playa (Foto Treasure Island Museum/San Francisco Call Bulletin)


Aunque se trató de enviar una petición de auxilio por radio, al poco falló la energía eléctrica y el auxilio acabó llegando por una vía más acorde con el espíritu de esta historia: tres niños que iban a la escuela vieron el submarino en la playa y, alucinados, se lo contaron a su maestro, quien les indicó que avisaran desde el teléfono del aserradero a la estación de salvamento del Coast Guard en Humboldt Bay. Inicialmente, el personal del Coast Guard consideró muy peligroso un salvamento desde la mar pero, hacia las 1500, tras colocar tres guías a bordo desde tierra con cañón lanzacabos y cosechar tres fracasos al intentar tender el andarivel por los movimientos del submarino y la precaria situación de su dotación, barrida por las olas, el equipo de salvamento obsequió al público con una exhibición de virtuosismo botando una embarcación desde la playa, cruzando las rompientes con ella y consiguiendo colocar un andarivel en el submarino. Poco después toda la dotación estaba en tierra, con la faz un tanto verdosa tras las emociones del día si hemos de creer el relato.

El H-3 había entrado en servicio el 16 de enero de 1914, tenía 30 mts de eslora y apenas si desplazaba 358 tons en superficie. La armada norteamericana debió razonar que a): dado que ni siquiera habían disfrutado tres años del juguete no procedía “olvidárselo” en la playa, b): dado que era más bien pequeñajo con un pequeño tironcito volvería a estar a flote y c): dada la proverbial resistencia al vapuleo del casco de un submarino, con una capa de pintura quedaría como nuevo. No era un mal razonamiento y de hecho dos de las tres premisas se demostraron correctas, pero aún faltaban treinta y dos años para que naciera (casualmente en California) el descubridor de “La Ley de Murphy” y, por ello, en este asunto la US Navy jugaba con desventaja. En pocos días se presentaron ante la playa el remolcador USS Iroquois y el monitor costero USS Cheyenne (nodriza del H-3) para intentar dar al pequeño submarino el “tironcito” del apartado b) con los 3.400 HP que sumaban entre ambos antes de que la arena, que ya se lo estaba comiendo, se lo tragara del todo. Tras ímprobos esfuerzos para Navidades sólo habían conseguido revirarle un poco la popa y el H-3 dio la bienvenida a 1917 tomando las uvas en la playa.

Como todo el mundo tiene derecho a una oportunidad la marina recibió por entonces una de esas propuestas que un inglés fino calificaría como “shocking”: con un enfoque ciertamente radical, la Mercer-Fraser Lumber Co (unos madereros locales), ofertaba sacar el submarino por tierra y transportarlo a buen puerto como un simple bulto por apenas 18.000 dólares. No sé si “to scoff” resulta fino en “americano”, pero en mis fuentes hay un “the Navy scoffed at this plan” que mi cibernético diccionario se empeña en traducir como “se burlaron”. Bueno, puede que pensaran que era un simple problema de caballos y en las películas de John Wayne la caballería en cantidad siempre salva la situación (¡más madera!, que diría Groucho Marx). Pero hablando de madera, ahora recuerdo que en otra película unos madereros norteamericanos se lo montaban de fábula transportando por aire, tierra y agua (en esta secuencia) enormes y pesadísimos troncos a las órdenes de Paul Newman. Si exageramos un poco, un submarino pequeño podría considerarse como un tronco descomunal ¿no?. Pues no, se optó por la más ortodoxa caballería. Concretamente por los veintiún mil caballos del Milwaukee.

Segundo acto: Perder el crucero

El USS Milwaukee (C-21) ya había nacido con vocación de segundón y, además de ser el segundo de su nombre en la marina de los Estados Unidos, era el segundo de los tres cruceros protegidos de la clase St. Louis, una familia poco exitosa armada con un batiburrillo de piezas cuya disposición podría considerarse un paso atrás con respecto al Brooklyn (sí, el que nos vapuleó en Santiago) y cuya protección de “celulosa” (léase madera) podría considerarse una mala herencia del Olympia (sí, el que nos vapuleó en Cavite). Como además le habían puesto la quilla en 1902, cabe pensar que en su diseño habrían influido las “lecciones” de la Guerra Hispano-Norteamericana, tan obsoletas como las escuadras que allí nos fueron machacadas. En esta tesitura tiene su gracia imaginarnos al Milwaukee como una secreta venganza de Montojo, lo cierto es que entró en servicio en diciembre de 1906, pasó a la reserva en 1908 y fue decomisionado en 1910. Tras volver al servicio activo en 1913, estaba siendo reacondicionado como nodriza de submarinos en el Arsenal de Mare Island cuando la quilla del H-3 estableció contacto con la patria por lo que, sin haber terminado su reconversión en buque nodriza, el desconcertado crucero hubo de emprender viaje el 6 de enero hacia Humboldt Bay, ahora reconvertido en buque de salvamento. No parece una unidad a la que se tomara muy en serio, leo que “in command of the overall expedition” figuraba el “Lieutnant W.F.Newton”, al que quiero suponer más bien “Lt. Cdr.” que “Lt. Jr. Gr.”, y ¡horror!, que “no one in the expedition was familiar with large-scale salvage”.

La travesía transcurrió sin novedad y el Milwaukee se reunió frente a Samoa Beach con el Iroquois y el Cheyenne, que ya estaban desarrollando una considerable barba desde el mes anterior por aquellos parajes. El área de trabajo era una playa de orientación NE-SW con fuertes corrientes paralelas a tierra, bancos de arena que cambiaban de situación de un día para otro, una mar de fondo cuyo “fetch” llegaba hasta el Japón y las típicas rompientes a las que se debe que el surf sea un invento californiano. La idea era fondear el crucero con las dos anclas espiadas y tender un grueso cable de acero entre una de las piezas artilleras de popa y el submarino. A la hora H, fijada para la segunda pleamar del día 13 de enero, con el Iroquois firme en la amura de estribor del crucero para evitar que su proa abatiera hacia el SW con la corriente y el más potente Cheyenne por la aleta de babor para ayudar a tirar, se daría avante y se intentaría sacar al submarino. Debo confesar que las dos únicas descripciones detalladas de la maniobra que he podido localizar incurren en una imprecisión importante: el papel de las anclas, que en todo caso trabajarían sobre un fondo de arena.

El “Milwaukee” (a la izda.de la fotografía) preparándose para dar remolque al submarino H-3 varado en la playa (Foto U.S.Naval Historical Center)


El plan de Newton causó una fuerte impresión (negativa) al Coast Guard y a los pescadores locales, cuyas relaciones con Samoa Beach estaban marcadas por el saludable mosqueo que sólo se consigue tras algunos centenares de experiencias desagradables. Y entonces la mar, que debía estar de excelente humor tras zamparse un submarino, concedió a Newton otra oportunidad en forma de serio “toque”. Con el Milwaukee ya fondeado a unas cuatro esloras de la primera línea de rompientes, y justamente cuando la lancha prestada por el Coast Guard estaba a punto de llegar a la playa con el cabo mensajero, una enorme ola levantó al crucero dejando al descubierto sus hélices, e incluso la quilla en buena parte de su eslora. Instantes después mensajero, lancha y lancheros eran indignamente arrojados a la playa en desordenado revoltijo. Cuentan las crónicas que los expertos locales rogaron encarecidamente a Newton que desistiera de su plan, pero a media tarde del día 12 todo estaba preparado, con los 6,5 mts de calado del Milwaukee fondeados en 12,5 de agua y a 500 de las rompientes. También cuentan que una gran multitud de mirones procedente de muchas millas a la redonda se fue concentrando en la playa para no perderse el desastre.

A las 1500 del sábado día 13 comenzó la maniobra y, apenas comenzada, mamá naturaleza ya había dejado al atribulado Newton en un limbo gris cubriendo la zona de espesa niebla. Algo después (es de suponer que tras levar), la proa del crucero comenzó a caer a babor arrastrada por la corriente y, justo entonces, intervino el espíritu de Murphy (que ya debía flotar sobre las aguas) haciendo que el Iroquois se disolviera en la niebla tras hacer trizas su propio remolque con la hélice en lugar de cumplir su parte del plan manteniendo la proa del Milwaukee contra la corriente. Bonita situación, un crucero de 9700 tons y 130 mts de eslora sufriendo una fuerte corriente de costado en medio de la niebla ¡con la popa sólidamente trincada a la playa y a 500 mts de las rompientes!. Antes que nadie comience a dar órdenes conviene considerar, aparte la inexistencia en 1917 de radar y VHF, un pequeño detalle que podemos olvidar hasta los profesionales: si algo trinca realmente la popa, el timón anexo puede ser tan inútil como un destornillador de plastilina, justamente por eso los remolcadores tienen el gancho a media eslora. Y si alguien quiere dar atrás para coger cancha no se olvide que, justo a popa, están la playa y el cable de remolque. ¡Y dónde está ese remolcador! ¡Y dónde estamos nosotros! ¿Y por qué ahora la mar viene de través? Y ya está.

El “Milwaukee” con su dotación agrupada en cubierta poco después de la varada; obsérvese la rompiente y las dos lanchas de la izda., botadas desde tierra por el Coast Guard y con toda probabilidad ocupadas en ayudar a tender el andarivel (Foto Emma B.Freeman/U.S.Naval Historical Center)



Tras recorrer un arco de unos 60º trincada al extremo de un péndulo de 900 mts de cable, la popa del crucero golpeó el fondo a las 1542 y, al poco, la resaca había terminado el trabajo iniciado por la corriente; a las 1610 el Milwaukee estaba atravesado sobre la playa con 20º de escora. Consta que el “Iroquois” se pudo buscar la vida entre la niebla (seguramente navegando a ciegas con rumbo NW), y otro tanto debió hacer el “Cheyenne” tras picar remolque. En cambio, el grueso cable de acero que unía al Milwaukee con la playa lo arrastró directamente a la tumba. Como el crucero tenía dos ejes unidos a sendas máquinas alternativas, es posible que una ciaboga sobre estribor hubiera dado a su comandante los minutos extra necesarios para largar el remolque, pero pontificar sobre el tema es torear a toro pasado. Hay que decir en honor a Newton que, en las fotos tomadas inmediatamente tras la varada, el único escobén visible tiene el ancla fondeada.

Tercer acto: Salvar lo salvable

Cuenta la leyenda que, cuando la enorme resaca llevó en volandas al Milwaukee hasta una sonda de 4 mts y lo dejó tirado a apenas a 300 de la orilla, resonó por la playa un silencioso coro de “I told you so” de los expertos mirones. En un contexto más relajado, su desventurado comandante hubiera podido formular al menos una “cuarta ley de W.J. Newton sobre la atracción universal de los buques”, según la que “todo cable tendido para atraer un submarino hacia un crucero puede atraer igualmente un crucero hacia un submarino” o, alternativamente y en caso de ser de letras, identificar el drástico cambio de papeles entre remolcador y remolcado como una avanzadilla de la inminente “revolución del 17”. Pobre hombre, en realidad y bromas aparte más bien rondaría su cabeza un “pero... ¿cómo ha podido ocurrirme ésto?” si no un “pero... ¿qué es lo que me ha ocurrido?”.

Si algún lector tiene la misma duda le propondré lo que uno de mis ex-comandantes denominaría un “símil hidráulico”, y que mis colegas me perdonen: imaginemos a un buque como un carrito de supermercado a “plena carga” ya que, como los buques, los carritos de supermercado cargados se conducen mejor empujando lateralmente su parte trasera hasta que la delantera apunta en la dirección correcta. Continuemos imaginando que somos un moderno marido-carrista al que le ha tocado en suerte el clásico cascajo con la rueda delantera izquierda fosilizada (la corriente de costado): ahora, si queremos avanzar en línea recta con el carro cargado habremos de chafarnos la espalda haciendo extraños esfuerzos laterales (el timón), un destrozo muscular que yo conjuraría obligando a mi hija (el Iroquois) a tirar de la parte delantera derecha del carro en la dirección adecuada. Y en esto, se nos cuelga de la parte trasera izquierda un niño que quiere ayudarnos (el Cherokee), de la trasera una vaca que no se deja arrastrar (el submarino) y la niña se retira a la pata coja con el dedo meñique lesionado por el carro, que al punto comienza a derivar velozmente hacia la esposa del campeón local de lucha libre. El escándalo está asegurado, y dar “avante toda” solo servirá para que nos partan la cara con más entusiasmo.

Volviendo al caso que nos ocupa, tras recoger del suelo los pedazos de su cara Newton ordenó emitir por radio una petición de auxilio y, como el mes anterior, enseguida se presentó en la playa un equipo de salvamento armado de andarivel y cañón lanzacabos, pero esta vez con 438 potenciales clientes en lugar de los 25 hombres del pequeño H-3. La maniobra de evacuación empezó mal, sólo se consiguió colocar una guía a bordo tras varios intentos y los continuos movimientos del buque hacían difícil mantener tendido el andarivel con seguridad por lo que, como era de temer, el primer aeronauta resultó “catapulted into the surf”. Después que el segundo expedicionario sufriera “the same fate” se enmendó el anclaje del andarivel a un punto más elevado del crucero y, por lo que leo, simultáneamente comenzaron a disminuir los movimientos del buque, un cambio de coyuntura que debió aliviar la ansiedad del siguiente “voluntario” y facilitar el exitoso aterrizaje de los 435 que le seguían en la fila. No olvidemos que la varada había ocurrido en pleamar y que, según bajaba la marea, no solamente el casco estaría mejor asentado en la playa, sino que se trabajaría con un andarivel más corto. Cuando las circunstancias de la marea lo permitieron se finalizó la evacuación mediante barqueo y, ya en tierra, la dotación fue alojada inicialmente en la serrería Hammond, en el Club Sequoia y hasta en domicilios particulares, pues el vecindario se desvivió en hacer entrar en calor a los náufragos mediante hogueras, café, mantas... y generosas raciones de whisky que, según consta, terminaron por animar considerablemente la velada.

Evacuación del “Milwaukee” por andarivel; apréciese el tamaño de los troncos con que tenían que lidiar los madereros locales (Foto CA Ammen C.Farenholt/U.S.Naval Historical Center)

En buena lógica la marina podía haber enviado un acorazado para rescatar al crucero, pero sus mandamases ya debían estar algo escamados con Samoa Beach y al final terminaron enviando a los chatarreros, aunque también con gran estilo. La Mercer-Fraser Lumber Co. (la de los madereros radicales) recibió el encargo de tender un puente de madera desde la playa hasta la cubierta del Milwaukee y la Northwestern Pacific Railroad (la de las películas del Oeste) el de construir un ramal de ferrocarril sobre dicho puente. Y así nació Camp Milwaukee, durante los meses siguientes y a despecho de la condenada playa cientos de toneladas de artillería, munición, suministros y maquinaria de todo tipo abandonaron el crucero por vía férrea hasta quedar éste reducido a un cascarón vacío. En marzo de 1917 la Navy decomisionó por segunda vez al Milwaukee, en noviembre de 1918 un temporal le partió el espinazo y al año siguiente fue dado de baja como unidad naval. Sus restos fueron vendidos por 3.000 dólares en agosto de 1919 pero, durante el siguiente cuarto de siglo, permanecieron tirados en la playa y más o menos de una pieza hasta que, durante la siguiente guerra, la demanda de metal hizo rentable el desguace de la parte aún visible.

Desarme del “Milwaukee”; obsérvese el puente de madera para el ramal de ferrocarril (Foto Treasure Island Museum/San Francisco Call Bulletin)


Pero el puente de madera no fue el único encargo que la Mercer-Fraser recibió de la marina. En apenas un mes, tras un cuidadoso estudio y la cuidadosa colocación de unos rodillos bajo la quilla, los madereros se las arreglaron para extraer el submarino de la playa y llevárselo a rastras sobre las dunas hasta Humboldt Bay donde el 17 de Abril de 1917 ya estaba a flote y listo para dar avante, y todo por unos módicos 18.000 dólares. Con tipos así se comprende que la conquista del oeste fuera un juego de niños. El H-3 permaneció en servicio activo como buque insignia de la SubDiv7 y con base en Los Angeles hasta 1922, año en que se trasladó con el resto de su escuadrilla a Hampton Roads para ser decomisionado; en 1930 causó baja como unidad naval y al año siguiente fue desguazado. Su peculiar programa de extensión de servicio activo había salido por un total de 7.018.000 dólares: 7.000.000 en concepto del coste de un crucero protegido y 18.000 en concepto de gastos varios.

El H-3 “navegando” por la playa bajo el mando de los madereros (Foto Freeman Art Co/U.S.Naval Historical Center)



Para entonces ya hacía un año que también habían sido vendidos como chatarra los dos hermanos del Milwaukee, el St. Louis (C-20) y el Charleston (C-22), y tres que había sido dado de baja, en 1928, el tornadizo remolcador Iroquois. Es curioso comprobar que el monitor Cherokee, ya anacrónico en 1917, todavía figuraba en situación de actividad en un registro de 1936, pero aún lo es más descubrir que el último superviviente de esta historia haya resultado ser el propio Milwaukee, pues la voracidad de las arenas y la parsimonia de sus desguazadores han conseguido que, al día de hoy, el cadáver sin superestructuras del viejo crucero permanezca profundamente enterrado en Samoa Beach a la espera del Juicio Final. Aunque no he podido localizar referencias posteriores acerca del pobre Newton, confío y deseo sinceramente que la suerte le haya tratado el resto de sus días con más consideración que aquel nefasto 13 de enero.

Conclusiones: Salvar la cara

He comenzado este artículo con una historia apócrifa y finalizaré con otra, la de aquel militar golpista del siglo pasado que, tras ver fracasado su pronunciamiento y comparecer ante un consejo de guerra, fue requerido por el fiscal a confesar “qué apoyos esperaba conseguir para su intentona”. Su respuesta (“el suyo, de haber triunfado”) es un buen exponente de la importancia de la suerte. Resultaría divertido constatar cuantas veces una deficiente planificación, marinera o militar, habrán propiciado un improbable éxito en circunstancias desesperadas y el consiguiente reparto de premios. Puedo imaginarme perfectamente a un Newton que hubiera sacado el submarino de un tirón condecorado, ascendido y dando conferencias de maniobra en Annapolis. Su desprecio por la oceanografía no sería otra cosa que audacia, los expertos locales se verían reducidos a pusilánimes provincianos y cualquiera de nosotros que hubiera pedido otros dos remolcadores y quinientos metros adicionales de cable tildado de inseguro mediocre. Y en esto, alguien que es incapaz de mantener su propio remolque a salvo de su propia hélice hace estallar la burbuja originando que, un siglo más tarde, en lugar de dar nombre a una escuela de maniobra, Newton figure asociado a “an amateur approach to salvage”.

De esta aventura yo extraería dos conclusiones, una marinera y otra institucional. La marinera es obvia: si queremos seguir disfrutando de las ventajas de un timón que sirva para algo hay que tener mucho cuidado con lo que hacemos firme a popa. Aunque el problema no resulte evidente en aguas abiertas y en una unidad naval sobrada de caballos, puede darse el caso de que un buque “menos gris” (o un escenario más confinado) nos hagan descubrir nuevos significados para la palabra impotencia. La otra conclusión es más subjetiva. Releyendo un artículo aparecido hace tres años en esta misma revista sobre la pérdida del crucero “Blas de Lezo” (tras comerse en 1932 un pedrusco no cartografiado), se puede observar que gran parte del relato está dominado por el estruendo de otro tipo de pedruscos cayendo sobre el tejado de la empresa.

Por contra, no he podido encontrar entre el material con el que he pergeñado esta historia un solo ataque contra la marina norteamericana más allá de la sana guasa para con alguno de sus componentes. De hecho, y pese a lo espectacular del doble desaguisado, ha sido por auténtica chiripa como me he enterado de un suceso que, tras algunas desinhibidas carcajadas, fue superado sin más. Tiemblo sólo de imaginar que salvamento tan notable hubiera tenido lugar en un país con tan poco sentido del humor como el nuestro. Hasta la marina más potente del mundo está compuesta de simples seres humanos pero mucho me temo que, transcurridos ochenta y tres años, los componentes de la nuestra aún podríamos escuchar la historia (en coplillas populares) al circular por las calles (disfrazados de lagarterana) camino de nuestro destino (una zodiac con tirachinas).

BIBLIOGRAFIA Y FUENTES
Este artículo está basado fundamentalmente en la obra de Kit y Carolyn Bonner “Great Naval Disasters - U.S. Naval Accidents in the 20th Century”, (MBI Publishing Co, Osceola WI 1998). Lo esencial del relato he podido contrastarlo en Internet sobre una recopilación de J. Christley del “U.S. Naval Submarine Force Information Book” y, también en Internet, en una transcripción del vol. 4 de la edición de 1969 del “Dictionary of American Naval Fighting Ships”.

Volviendo al papel, algunos datos proceden de la edición facsímil del Jane’s de 1919 (Studio Ed., London 1990), de “Les Flottes de Combat” (Societé de Editions, Paris 1936) y de la edición española de la obra de Guido Gallupini “Cruceros de Todo el Mundo”, (Espasa-Calpe, Madrid 1984). Los Bonner citan en su bibliografía una obra monográfica que no he podido consultar: “The Loss of the Navy Cruiser USS Milwaukee” (Hillman Raymond, Pride of the River 1994).

lunes, 9 de febrero de 2026

SSK: El olor de habitar un submarino

¡¡¡Los submarinos tienen un olor característico!!! 🤢🥵






Cuando los submarinos nucleares están en el mar, la mayoría de las veces permanecen sumergidos en una atmósfera sellada.  Parte del sistema elimina el dióxido de carbono (CO2) para evitar una acumulación fatal.  Los submarinos utilizan para esto una sustancia química llamada amina.  Cuando está fría, la amina absorbe CO2, y cuando está caliente, lo libera.  La amina pasa por una máquina llamada depurador de CO2, que calienta y enfría el CO2, empujándolo hacia el océano para mantener el aire respirable.
Este sistema es muy efectivo, pero el inconveniente es que la amina le da al aire un olor bastante “único”.  Este olor impregna cada parte del submarino, incluida la ropa y la piel de la tripulación.

Además del olor a amina, las tripulaciones de los submarinos están expuestas a olores de cocina, vapores de aceite hidráulico, gases de escape de diésel, ventilación de los tanques sanitarios y el olor de un gran número de personas confinadas.  Los interiores se vuelven bastante fragantes.  Los miembros de la tripulación se acostumbran y finalmente no lo notan, pero los demás sí.

Una vez, cuando estaba en un submarino, volé a casa de vacaciones vestido de civil.  En el avión, una señora mayor a mi lado me preguntó: “¿Estás en submarinos?”  Sorprendido, respondí: “Sí, ¿cómo lo supiste?”  Ella dijo: “Mi marido estuvo en submarinos.  Nunca olvidaré el olor.”



Historia basada en una publicación de Quora
Créditos de la fotografía: Foto USN n.° N-0780F-070, cortesía de Paul Farley.
Créditos de la fotografía: Foto USN n.° N-0780F-001, del Sr.  Paul Farley, cortesía de noticias .navy .mil.

sábado, 6 de diciembre de 2025

Submarino: ARA Santa Fé

 



Submarino A.R.A. Santa Fe


El submarino ARA Santa Fe (S-21) SUSF afirmó su pabellón argentino el 2 de julio de 1971. A fines de 1978 producto del desacuerdo sobre la soberanía en las tres Islas, Lennox y Nueva en el Canal de Beagle, se tensan las relaciones entre Argentina y Chile.

El 22 de diciembre de 1978 Argentina inicia la Operación Soberanía para ocupar militarmente las islas. Cuando el enfrentamiento parecía inevitable, la oportuna intervención del papa Juan Pablo II evita el inicio de las hostilidades. El 30 de marzo de 1982 se incorpora a la Fuerza de Tareas 40, Grupo de Tareas 40.4 llevando a su bordo a parte de la fuerza de desembarco de la Operación Rosario. De él, partieron los buzos tácticos que posibilitaron el desembarco de las fuerzas argentinas que reconquistaron las Islas Malvinas. Se le asigna una nueva misión para lo que es repostado de combustible y víveres que trasportará una fracción de infantes de marina hacia las Islas Georgias del Sur. Logra burlar al bloqueo británico, e ingresar a la isla de San Pedro, penetró en la caleta Capitán Vago de la Bahía Guardia Nacional (Grytviken), desembarcando el personal y materiales. 05:50 horas (local) sale para regresar a la zona asignada para su patrulla, pero es detectado y atacado por un helicópteros Wessex. El buque regresa a Grytviken. Ofrecer resistencia disparando a los helicópteros enemigos desde la vela, encabezados por el cabo Héctor O. Feldman. A las 07:30 amarra quedando escorado a babor y con la popa sumergida. Ante la superioridad británica con mayor números de tropas, la guarnición argentina se rinde junto a los submarinistas. El 27 de abril se intentó cambiar su posición mientras se realizaba la maniobra el Suboficial Primero Félix O. Artuso cae, mortalmente herido, cuando un infante de marina británico le dispara indicando que había hecho movimientos que lo hicieron suponer que iba a maniobrar una válvula para provocar el hundimiento del buque. Durante el verano austral 1984/1985 el Reino Unido, ordenó el salvamento del ex ARA Santa Fe (S-21) a fin de retirarlo del fondeadero de la Caleta Vago, con el objeto de liberar el muelle para ser utilizado por buques en servicio. El S-21 comenzó a ser remolcado hacia aguas más profundas. Finalmente la veterana nave, se hundió definitivamente en el Atlántico Sur, sobre el lecho marítimo a 196 metros de profundidad. Clase: Clase Balao (modificado a GUPPY II) Submarino de ataque diésel-eléctrico.

Botadura:


19 Noviembre1944 – Astillero: Electric Boat Company (Groton, Connecticut, (EEUU).

Potencia:


3 motores diésel General Motors 278A de 16 cilindros 2 motores eléctricos General Electric 
2 baterías principales Exide de 126 celdas • 2 hélices.
Velocidad superficie: 20-25 nudos – 37,5 KM/Hora.
Velocidad inmersión: 8,75 nudos – 16 KM/Hora.

Armamento:


10 Tubos de lanzatorpedos de 533 mm (21 in ) (6 adelante, 4 atrás, 24 Torpedos) 
1 cañón sobre cubierta de 127 mm/25 calibre (5 in)
1 Cañón AA de 20
2 ametralladoras de 12,7 mm (0.5")
1 Cañón AA de 40 mmton

Los elementos para confeccionar las piezas de la maqueta son totalmente con materiales reciclables respetando las medidas según planos. ESCALA: 1/100 - Maqueta construida en 2008 por LEANDRO CISNEROS.

Submarino A.R.A. Santa Fe


Fuerza Naval 
Eslora 95 mts.
Manga 8.31 mts.
Calado 4.65 mts.
Dotación 80 – 85 tripulantes


viernes, 28 de noviembre de 2025

Crisis del Beagle: El submarino Simpson solo tenía piedras para tirar

La Fuerza de Submarinos de la Armada de Chile en el conflicto de 1978

El Snorkel




Al mando del "Simpson", el capitán de navío (r) Rubén Scheihing tuvo en 1978 la misión más difícil de su carrera: impedir por las armas la invasión argentina.


Estaba autorizado para romper las hostilidades

Al mando del "Simpson", el capitán de navío (r) Rubén Scheihing tuvo en 1978 la misión más difícil de su carrera: impedir por las armas la invasión argentina.
Para ello debió enfrentar múltiples desventajas y el peso de una tarea en la que no tenía margen de error.
Hace exactamente 30 años, 81 chilenos aguardaban el inicio de la guerra metidos en un viejo tubo de hierro.
La tripulación del submarino "Simpson" tenía una orden perentoria del almirante José Toribio Merino: impedir por las armas cualquier intento de desembarco argentino en las islas del Beagle.
De máximo riesgo, la misión encerraba además dos problemas que la hacían casi suicida: el "Simpson" era un sumergible veterano de la II Guerra Mundial que difícilmente escaparía del contraataque enemigo; y tendría que enfrentar la hora "H", el inicio del ataque trasandino, en solitario. Este adverso escenario convirtió la extenuante patrulla de guerra del "Simpson" -duró casi 70 días- en uno de los capítulos más desconocidos de la tensión que a fines de 1978 estuvo a punto de enfrentar a Chile y Argentina. Treinta años después, el comandante de esa nave, el capitán de navío (r) Rubén Scheihing, revela los secretos de una misión en la que, reconoce, "envejecí algunos años".

Solo y sin snorkel

A comienzos de 1978, la Armada tenía cuatro submarinos, pero sólo tres disponibles. El "Thomson", gemelo del "Simpson", estaba desguazado, y los recién llegados "Hyatt" y "O'Brien" eran de los más modernos de la región.
La Flota de Mar (Flomar) de Argentina también tenía cuatro submarinos, pero todos operativos: dos estadounidenses de la II Guerra Mundial ("Santa Fe" y "Santiago del Estero") y dos 209 alemanes ("San Luis" y "Salta") recién comprados.
A fines de año, la ventaja argentina pasó de leve a mayúscula. El "O'Brien" entró a dique para mantención y al "Hyatt" le falló un motor. Tuvo que regresar a Talcahuano.
La noticia caló hondo en el "Simpson". Durante todo el año, y a medida que las negociaciones diplomáticas con Argentina se empantanaban, la tripulación había entrenado intensamente para repeler una eventual invasión. Ahora tendrían que hacerlo solos.
Y ése no era el único factor en contra. Por su antigüedad, la nave carecía de snorkel, una especie de tubo de escape retráctil que le permite navegar a 20 metros bajo la superficie usando sus motores diésel. Éstos, a su vez, recargan las baterías eléctricas, que son las que pueden llevarlo a silenciosos descensos de hasta 600 pies de profundidad.
Sin snorkel, el "Simpson" estaba obligado a emerger por períodos de hasta ocho horas para recargar baterías, haciéndose detectable para los radares o aviones enemigos.
En la práctica, el buque no podía sumergirse más de 24 horas, y a escasos cinco nudos por hora. Si había que evadir un ataque, las baterías se agotarían antes.
Scheihing recuerda que otra desventaja era el armamento. La "Enmienda Kennedy" había dejado a los submarinos chilenos con antiguos torpedos a vapor MK 14 y MK 27. Los argentinos tenían eléctricos MK 37, de más alcance y confiabilidad. "No había otra cosa. Si había que tirarles piedras, se les tiraban", explica.
Por eso, cuando recibió la orden de Merino, tomó el sistema de comunicación interna, leyó el mensaje a sus hombres y los arengó: "¡Esto significa que estamos viviendo, a partir de este instante, una situación de guerra con Argentina. Como todos sabemos, es posible que nos hundan, pero me comprometo con ustedes a que antes que eso suceda, a lo menos, nos llevaremos a dos de ellos!". Tras un momento de silencio, detalla el comandante, "se escuchó como un rugido en todo el submarino: '¡Viva Chile, m...!'". Más rotos, más patriotas.
Pero si atacaba por error, este oficial dejaría a Chile como país agresor y en una compleja perspectiva de cara a una negociación de paz.

"Fue una situación de guerra (...) Yo estaba autorizado para romper las hostilidades. ¡Imagínese! Era el primer contacto. La responsabilidad era tremenda. Primero, porque rompería las hostilidades, y segundo, porque pondría en jaque la seguridad del submarino, que es lo de menos cuando se trata de hundir al resto", explica.

¿Disparó el "Simpson"?

Ricardo Burzaco, experto argentino en el tema, publicó recientemente una investigación sobre las operaciones submarinas transandinas de 1978 en la revista Defensa y Seguridad.
Allí sostiene que el "Simpson" fue descubierto dos veces por sumergibles argentinos. Primero por el "Santiago del Estero", que lo encontró cargando baterías en la superficie, y luego por el "Salta", justo antes de la hora "H", que también lo divisó a nivel del mar. La máxima tensión reinante llevó a que el capitán argentino ordenara preparar torpedos.
Como no estaban en aguas argentinas, agrega Burzaco, el comandante argentino dudó en atacar. En ese momento el oficial sonarista lanzó una alarma de torpedo enemigo, por lo que ordenó una maniobra evasiva. Luego, el rumor de un supuesto proyectil chileno se desvaneció.
Tajante, Scheihing niega esta versión y asegura que el "Simpson" nunca tuvo contacto con adversarios. "No hubo lanzamiento. Nunca disparamos nada. Estábamos listos, pero le garantizo que no (disparamos)", sostiene.
Hacia el final de la patrulla, la tripulación del "Simpson" ya sentía el rigor de la tensión bélica. Los víveres eran escasos, no quedaban alimentos frescos y el aire dentro del submarino era pesado, mezcla de aceite y gases. Sólo podían bañarse -si limpiarse el cuerpo con una esponja mojada puede considerarse un baño- cada tres días. Sólo querían que el conflicto se zanjara de una vez, por las armas o por la paz.
La providencial conjunción de una tormenta con olas de hasta 15 metros, que retrasó la operación "Soberanía", y la mediación del Papa Juan Pablo II, sin embargo, terminarían por impedir el enfrentamiento. El "Simpson" pudo volver a su base.


El temporal que dilató la "Operación Soberanía"

"Nunca había visto un tiempo tan malo, estaba pésimo. Estaba tan malo que no había posibilidad de operaciones aéreas ni anfibias. De no haber mediado las condiciones de tiempo, y si los argentinos hubiesen cumplido el plan 'Soberanía', esto no se habría podido parar", concluye el vicealmirante (r) Hernán Rivera.
El "Prat", primer objetivo argentino
Si el "Simpson" abría fuego contra una invasión argentina, enseguida sería el turno del crucero "Prat", buque insignia de la Escuadra que debía disparar su artillería contra la flota de desembarco adversaria.
A bordo estaba el ahora vicealmirante (r) Hernán Rivera, por entonces jefe del estado mayor de la Escuadra.
Por su naturaleza, el "Prat" probablemente habría sido el primer objetivo de los ataques argentinos, tanto aéreos como marítimos y submarinos. En el buque insignia lo sabían, pero nadie, dice Rivera, manifestó temor. "En la gente nuestra no había ninguna duda. El espíritu era ir cuanto antes a la guerra y definir esta cuestión", sostiene.
La gran ventaja de la flota argentina, explica, era el portaaviones "25 de Mayo", que le daba supremacía aérea y hacía vulnerables a los buques chilenos.
La Escuadra chilena, agrega, tenía a su favor la cohesión alcanzada por las tripulaciones tras un año de intenso entrenamiento, la eficiencia de la aviación naval -informaba cada cuatro horas la posición de los buques argentinos- y el refugio natural que ofrecían los fondeaderos en los canales.
"Ellos sabían que estábamos en el sur, pero no sabían dónde (...) Los fondeaderos de guerra son lugares absolutamente camuflados donde es imposible ver los buques, ni siquiera sobrevolando", asegura Rivera.
Así, las naves chilenas lograban disimular falencias como la escasez de pertrechos, debido al embargo de Estados Unidos, y el hecho que la iniciativa estaba en manos de los argentinos.
Con todo, admite el retirado oficial, "el 'Prat' habría sufrido daños importantes como consecuencia del ataque de los aviones del '25 de Mayo'. Por eso nos colocamos en una disposición de combate en la que primero estaban los buques misileros, que en el fondo eran los que iban a decidir esta cuestión en el combate de superficie".
Rivera recuerda como el momento más crítico el 20 de diciembre de 1978, cuando recibieron la orden de salir al paso de la flota argentina. El vicealmirante Raúl López Silva, comandante en jefe de la Escuadra, reunió a los capitanes de todos los buques y les advirtió: "Señores, vamos a definir esta situación de una vez por todas. Se acabaron los ejercicios. La próxima vez que toque un zafarrancho de combate significa que estamos enfrentados a los argentinos".
Pocas horas después, cuando la Escuadra aún salía hacia el teatro de operaciones, sonó el citado zafarrancho. "Le prometo que nunca vi tanta rapidez para cubrir los puestos de combate", recuerda Rivera. La alarma, eso sí, resultó falsa. El "contacto" del sonar resultó ser una sonda estadounidense que recolectaba datos atmosféricos.
Así fue que ambas fuerzas llegaron a estar a unas 10 horas de poder atacarse con sus misiles, lo que fue impedido por la mediación papal. Rivera asegura que la Divina Providencia también hizo lo suyo, desatando un temporal que dilató la "Operación Soberanía", que debía comenzar tres días antes de la "Hora H" con la toma de unas pequeñas islas al sur del Beagle.

"Nunca había visto un tiempo tan malo, estaba pésimo. Estaba tan malo que no había posibilidad de operaciones aéreas ni anfibias. De no haber mediado las condiciones de tiempo, y si los argentinos hubiesen cumplido el plan 'Soberanía', esto no se habría podido parar", concluye.



Autor:Iván Martinic
http://diario.elmercurio.cl/

jueves, 10 de julio de 2025

Crisis del Beagle: Lefebvre alcanza al submarino chileno Hyatt


Detonación comprobada




En otra oportunidad, entre el dia 10 y el 15 de diciembre, un avión naval Tracker S2A (TNAV Alejandro Lefebvre) operando en exploración antisubmarina armada desde Río Grande, detectó visualmente en superficie un submarino clase Balao, al este del Canal Beagle. Por la misma situación política que imponía un estricto control de cualquier escalada, en vista de que se continuaba el debate en el ámbito diplomático, la autorización de ataque no le fue concedida por su comando operativo.

Más tarde, el día 16, el destructor ARA Rosales, destacado como piquete adelantado de la cortina de protección exterior de la flota, detectó un contacto sonar sumergido. Se evaluó como posible submarino con una alta confianza, por cuanto diferentes sensores fueron coherentes en la apreciación del dato. Por el análisis de la información del sonar, se estimó que correspondía a un submarino clase Oberon.



En ese caso, por encontrarse muy adentrado en el Atlántico, y próximo a la Flota con el riesgo inminente que constituía para el núcleo de la fuerza naval argentina, se autorizó el empeñamiento con cargas tipo erizos, comprobando la detonación de al menos uno de ellos. Sobre ese mismo blanco se enviaron posteriormente los nuevos aviones Tracker S2E y un helicóptero Sea King antisubmarino embarcado en el portaaviones, que realizó un lanzamiento infructuoso de de un un torpedo.

Este hecho se dio a 70 millas náuticas al este de Isla de los Estados (al sur del banco Burwood), en aguas atlánticas, muy lejanas a todo límite previo al conflicto y actual.

Varios días después, fuentes de inteligencia argentinas informaban que un sumergible chileno habría entrado a puerto con daños en la estructura de su vela.

¿Sería el mismo SS-22 ''Hyatt'' que en "La Escuadra en acción" se menciona que regresó a puerto por "inconvenientes"? La fuente oficial de la Armada de Chile dice que resultó averiado en uno de los fiordos de la costa chilena pero ya sabemos que las fuentes chilenas están plagadas de datos falsos y ocultamiento.



Extracto del libro "Aires de Guerra sobre las aguas de Tierra del Fuego", de Alberto Gianola Otamendi.

martes, 13 de mayo de 2025

SGM: El legado de los submarinos Tipo XXIX

Un avance fallido


Gerhard von Zwischen || Revista Militar


Serie XXIX de submarinos reconstruidos por HI Sutton.


Actualmente, la información disponible sobre los submarinos alemanes de la serie XXIX continúa siendo escasa y fragmentaria. La mayoría de las referencias conducen, en última instancia, al sitio web del analista naval estadounidense H. I. Sutton y a su artículo publicado el 7 de octubre de 2017, lo que sugiere una carencia de fuentes primarias accesibles. Esta situación se explica probablemente por el hecho de que el proyecto no llegó a materializarse en prototipos físicos, y de la documentación técnica solo se conservan los planos correspondientes a la versión XXIX-H. Por esta razón, dicho modelo suele emplearse como base para las reconstrucciones hipotéticas de la apariencia que habrían tenido los submarinos de esta serie, si bien resulta discutible aplicar el concepto de "serie" a un conjunto de diseños que nunca pasaron de la fase proyectual.

Hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, los submarinos alemanes tipo VII comenzaron a sufrir pérdidas cada vez más significativas ante la consolidada superioridad de la guerra antisubmarina aliada, la cual había evolucionado hasta convertirse prácticamente en una ciencia exacta. Esta presión operativa dio origen a una serie de desarrollos innovadores, como los llamados "robots eléctricos" de las clases XXI y XXIII, los submarinos con turbina Walter de la serie XXVI, y otros conceptos navales de carácter experimental.

Entre ellos, el diseño de la clase XXI representó el avance más revolucionario, aunque presentaba una desventaja crítica: su elevado coste de producción. Intentar sustituirlo con unidades más económicas de la clase XXIII no ofrecía una solución adecuada, dado que su desplazamiento reducido implicaba limitaciones en la navegabilidad y en la capacidad de armamento, características que los hacían aptos únicamente para operaciones en mares interiores, pero inadecuados para entornos oceánicos.

Por otro lado, ninguna potencia, incluida Alemania, logró concretar una producción en serie confiable de submarinos equipados con turbina Walter, mientras que la propulsión mediante peróxido de hidrógeno concentrado demostró ser técnicamente viable pero económicamente inviable.

En este contexto, el proyecto Tipo XXIX fue concebido como una alternativa de bajo costo al Tipo XXI, sin que ello implicara una mera simplificación. Al contrario, los submarinos de la clase XXIX constituían un diseño independiente, con soluciones técnicas y características propias. Se desarrollaron nueve variantes de casco dentro del proyecto, con desplazamientos que iban de 681 a 1.035 toneladas, siendo precisamente la forma del casco uno de los elementos más distintivos y novedosos del diseño.


No se sabe si este esquema de invisibilidad de las señales del sonar activo habría funcionado...


Submarinos Tipo XXIX: innovación tardía de la ingeniería naval alemana

Uno de los aspectos más llamativos del proyecto Tipo XXIX fue la adopción de un casco facetado, una solución inusual en la construcción naval de la época. ¿La razón? Según los cálculos de sus diseñadores, dicha geometría debía reflejar las señales activas de sonar lejos de su fuente, reduciendo así la probabilidad de detección. Este principio es, en esencia, el mismo que emplearía décadas más tarde el fuselaje facetado del avión furtivo F-117 Nighthawk.

¿Por qué esta solución no fue adoptada tras la guerra?

Las razones pueden ser múltiples. En primer lugar, los submarinos de la serie XXIX nunca llegaron a construirse, por lo que los ingenieros navales del período de posguerra disponían de poca o nula información técnica sobre este diseño, del cual solo se conservan los planos de la versión XXIX-H. En segundo lugar, el uso de revestimientos de goma anecoica sobre el casco liviano de los submarinos se mostró como una solución más eficaz para la reducción del perfil acústico, sin comprometer las características hidrodinámicas, presumiblemente deficientes, del casco facetado. Por último, en el contexto moderno, la detección pasiva mediante sistemas sonar avanzados ha desplazado a los métodos activos, disminuyendo la relevancia de este tipo de soluciones geométricas.

Especificaciones proyectadas del Tipo XXIX-N

Los submarinos de la subclase XXIX-N fueron diseñados con las siguientes características operativas:

  • Eslora: 52 metros

  • Manga: 6,4 metros

  • Calado: 4,7 metros

  • Velocidad: 13 nudos en superficie / 15,5 nudos en inmersión

  • Autonomía:

    • 9.000 millas náuticas a 10 nudos con propulsión diésel

    • 120 millas náuticas a 6 nudos con propulsión eléctrica

  • Propulsión:

    • 1 motor diésel de 580 HP

    • 1 motor eléctrico principal de 1.400 HP

    • 1 motor eléctrico silencioso para navegación furtiva, de 70 HP

  • Armamento:

    • 6 tubos lanzatorpedos de proa, calibre 533 mm

    • 12 torpedos en total

  • Tripulación: 27 personas

  • Sistemas auxiliares:

    • Tubo de snorkel convencional

    • Sin armamento de artillería ni tubos en la popa

Se contempló una versión experimental del Tipo XXIX con propulsión Walter, equipada con turbina de peróxido de hidrógeno. De haberse concretado, esta variante habría alcanzado, según estimaciones, una velocidad sumergida de hasta 23 nudos.

Características estructurales y electrónicas

La maniobrabilidad del buque se confiaba a planos horizontales retráctiles ubicados sobre los tubos lanzatorpedos y a timones verticales en tándem, combinados con una superficie horizontal de timón situada entre ellos. La hélice proyectada era de cuatro palas.

En cuanto a sus sistemas electrónicos, el diseño del Tipo XXIX preveía una dotación notablemente avanzada para mediados de los años 40:

  • Un radar FuMO-61 con antena direccional montada en la vela.

  • Un sonar pasivo GEI, ubicado en la parte inferior de la proa del casco, destinado a la detección de blancos sumergidos.

¿Qué tan efectivos habrían sido en combate?

Cabe recordar que incluso los submarinos de la clase XXIII, mucho más pequeños y menos armados, lograron hundir cuatro transportes aliados sin sufrir pérdidas en los últimos días de la guerra. Teniendo en cuenta que el proyecto XXIX duplicaba la carga de torpedos (12 unidades contra 2), su potencial de combate habría sido sustancialmente mayor.

Sin embargo, ni el Tipo XXIX ni los diseños más ambiciosos con propulsión Walter tuvieron posibilidad alguna de influir en el curso del conflicto. Para cuando los llamados “robots eléctricos” de las distintas clases estuvieron listos para operar, la guerra ya estaba perdida para el Tercer Reich, y el hundimiento de uno o dos centenares adicionales de buques de transporte no habría alterado el desenlace estratégico.

Factores estructurales y logísticos críticos

Al final del conflicto, Alemania enfrentaba una escasez crítica de tripulaciones calificadas. Más allá de los debates sobre la figura de Alexander Marinesko y el ataque al Wilhelm Gustloff, lo cierto es que el Reich carecía de submarinistas entrenados.

Además, la infraestructura también colapsaba:

  • Se habían perdido las bases atlánticas de Brest, Lorient, La Rochelle y Saint-Nazaire.

  • Kiel era bombardeada sistemáticamente desde los inicios del conflicto. El U-4708, por ejemplo, fue hundido dentro de un búnker por una bomba de alto poder que provocó un tsunami artificial en el puerto.

  • Heligoland, la principal base del Mar del Norte, fue abandonada en 1944.

  • Los búnkeres de Bremen no se completaron.

  • Hamburgo y Trondheim seguían operativos, pero con limitaciones: Hamburgo como astillero y Trondheim con capacidad para no más de 16 submarinos.

  • También existía un búnker en Bergen, destruido por la RAF en 1944 con bombas Tallboy de cinco toneladas.

Reflexión final

Teóricamente, y de acuerdo con los propios cálculos del almirante Karl Dönitz, la guerra submarina podría haber inclinado la balanza a favor de Alemania en 1939–1940, forzando a Gran Bretaña a aceptar una paz negociada. Pero en 1945, incluso con los diseños más innovadores y prometedores de la ingeniería naval alemana, la realidad estratégica era irreversible.



Submarinos alemanes Tipo 206: posibles descendientes de la serie XXIX


PS El proyecto de los submarinos de la serie XXIX puede haber tenido una continuación en forma de submarinos alemanes de posguerra del Proyecto 206, construidos entre 1962 y 1968. Dos de ellos todavía están en servicio, en la Armada de Colombia.

domingo, 21 de abril de 2024

ARA: Los últimos días del ARA Salta

Los últimos días del ARA Salta

Por el VAlm Juan Jose Lombardo- Publicado en el Boletin del Centro Naval N° 803 V 119 2001-




Estaba leyendo el interesante libro "Submarinos" del contraalmirante Roberto Pertusio (Instituto de Publicaciones Navales), cuando se produjo la tragedia del submarino nuclear ruso Kursk. Ello me trajo el recuerdo de mis experiencias en el viejo submarino ARA Salta y de sus últimos días. En el libro de Pertusio no se precisan las causas de su desactivación, de la que, por el tiempo transcurrido, muy pocos tendrán hoy noticias.
Poco después, caminando por las calles de Buenos Aires, me encontré con el contraalmirante Raúl A. Marino con quien he compartido varios destinos y por lo tanto tenemos muchas anécdotas y recuerdos en común. Allí me enteré de que él, con su característica minuciosidad, tenía una copia del expediente que fue la causa inmediata del fin del Salta. Gentilmente me lo prestó, lo que me permite hoy escribir estas líneas.
En los primeros días de 1955 fui destinado por primera vez a un submarino. Acababa de ascender a teniente de fragata y de terminar la Escuela de Aplicación. El ARA Salta, luego de unos cuantos años de estar en reserva era sometido a una reparación integral en los talleres de la Base Naval de Río Santiago. Estas reparaciones incluyeron la renovación de las baterías de propulsión, con elementos fabricados en el país por la fábrica Conen. Desde esta fábrica argentina, los cientos de elementos se llevaron en barcazas desde el Dock Sud hasta Río Santiago. La tarea fue liderada por el jefe de máquinas del buque, el entonces teniente de navio maquinista Néstor Armendáriz. ¡Qué alarde de capacidad industrial argentina y de habilidades de nuestros operarios oficiales!



jueves, 10 de agosto de 2023

Submarinos: Proyectos soviéticos del 629 al 667

Submarinos soviéticos

Parte 1

Proyecto 629
:

 

Proyecto 617  




Proyecto 659T : 







Proyecto 659 : 



Proyecto 658 : 




Proyecto 651 : 






Proyecto 645 : 



Proyecto 645 : 


Proyecto 627 : 


Proyecto 627 : 


Proyecto 627 : 


Proyecto 627 : 


Proyecto 661 : 


Proyecto 667BD : 


Proyecto 667BD : 


Proyecto 667B : 


Proyecto 667B : 


Proyecto 667A : 


miércoles, 14 de junio de 2023

PGM: Submarinos de la Armada Imperial Japonesa

Submarinos de las Armada Imperial Japonesa en la PGM

IJN – Unos 85 submarinos.
16 tipos diferentes y muchos cambios de política: la historia de los sumergibles IJN de la Primera Guerra Mundial


Holland N ° 1 saliendo para un juicio en 1908, coloreado por el autor

Un tema mucho menos conocido que la Segunda Guerra Mundial, los submarinos japoneses de la Gran Guerra es interesante, sin embargo, para ver cómo Japón comenzó su linaje de submarinos ("sumergibles" en ese momento), lógicamente con los tipos de Holanda y comenzó rápidamente sus propios desarrollos a través de Mitsubishi, liderando a diseños oceánicos más ambiciosos en 1919 y el inicio de una doctrina de guerra de largo alcance así como la definición de nuevos tipos especiales. De hecho, a diferencia de las armas submarinas de los beligerantes occidentales, los submarinos IJN vieron poca acción en 1914-18, pero observaron los desarrollos occidentales, así como la batalla del Atlántico, que combinados con su experiencia de servicio adecuada, ayudaron a dar forma a nuevos diseños y doctrinas muy importantes. cambios. #ww1 #IJN #imperialjapanesenavy #submersible #submarine #japanesesubmarine

Submarinos japoneses imperiales de la Primera Guerra Mundial: una definición


Lanzamiento del N°1 Holland Type en EE.UU., para Japón.

El desarrollo de los submarinos IJN fue cauteloso. El personal naval, recién llegado de la alianza con Gran Bretaña en 1902, vio con interés las pruebas del tipo Holland. Pronto, el almirantazgo ordenó algunos de los Hollands construidos en EE. UU., Británicos (Vickers), pero también el Schneider Laubeuf francés y los Laurenti Types italianos a través de tres programas navales hasta 1910, en uno o dos modelos para cada uno. Todos estos prototipos y los modelos construidos o ensamblados por Kawasaki y Mitsubishi aportaron mucha experiencia práctica. Es realmente de 1919, así que después de la guerra con los tipos K (1917-21) y tipos L (1919-22) y los tipos KT finales, Japón forjó su brazo sumergible, siempre "probando aguas" de cada tipo producido para solo unos pocos barcos, a excepción del tipo K3, primer modelo producido en gran parte (10 construidos) y quizás el tipo KT. Un cambio doctrinal en 1922 supuso la eliminación definitiva de los modelos costeros y se centró en los modelos ocánicos más grandes. El resto de esta historia se puede ver en elArtículo de submarinos IJN de la Segunda Guerra Mundial.


Un símbolo de la nueva dirección tomada en 1922: El gran I-125 en 1925, tatuado por irootko Jr. La práctica de construir algunos submarinos de cada clase se mantuvo en el período de entreguerras, con pocas excepciones.

La alianza de 1902 y después de Gran Bretaña


N°6 Tipo Vickers Kaigun

Al principio, Japón no estaba dispuesto a subirse al carro de los desarrollos sumergibles como Occidente, en particular porque el estado mayor general estaba más orientado hacia una proyección de poder en lugar de incursiones comerciales o guerra defensiva.
Sin embargo, a través de su alianza anterior a la guerra (1902) con la Royal Navy, el estado mayor general también estaba al tanto de tales investigaciones en Gran Bretaña, mirando con interés los experimentos estadounidenses del inventor irlandés John Holland. Esto se traduce por la construcción en secreto de la “clase Holanda”. Todo sucedió rápidamente. En enero de 1900, el agregado naval de Washington DC, el Capitán Charles Ottley, informó sobre los avances de Holland y el interés mostrado por el gobierno de los EE. UU. Para comprar uno. Desde 1898, Gran Bretaña vio con preocupación los avances realizados en los sumergibles en Francia, ahora nuevamente un adversario potencial después del incidente de Fachoda.


Construcción del HMS Holland N°1 en el “yate shed” de Vickers.

Japón, por su parte, había cambiado definitivamente el interés de la Jeune Ecole francesa después de los resultados mixtos en Yalu en 1894 y las ideas de Bertin. Sus ojos se dirigieron a la RN como potencial proveedor y para la formación, incluso antes de la alianza de 1902, un movimiento contra las siempre tensas relaciones con Rusia, especialmente en el lejano oriente. De vuelta en el Reino Unido, todavía en 1900, Sir John A. Fisher presionó al almirantazgo para ver la adopción de un primer submarino del tipo Holland , para ser probado. La noticia de la orden de la USN comenzó todo.


N°9, C1 Tipo Vickers en 1911

N°12, C2 Tipo Vickers, 1916

El Almirantazgo comenzó a negociar con Torpedo Boat Co. de Holanda, con Vickers Ltd. como fabricante local de confianza, pero en realidad fue en las elecciones de noviembre en las que se reemplazó al conservador Lord Goschen por un más abierto e innovador Conde de Selborne (primer señor del mar) y joven secretario parlamentario. Hugh Oakley Arnold-Forster, que cambió el ambiente y aceleró las negociaciones hacia un contrato firmado en diciembre de 1900, para una entrega en octubre de 1901.
La construcción se hizo en secreto bajo un "cobertizo de yates", pero la información se transmitió más tarde, cuando se concluyó la alianza el 30 de enero de 1902, al agregado japonés, en quien se confió para mantenerla. Para entonces, es probable que el agregado viniera a ver en persona la finalización del N° 1, que comenzó sus pruebas en el mar el 6 de abril de 1902. Dado que tanto EE. la consideración del diseño también.

Nomenclatura

Numeración de la Primera Guerra Mundial (1910-1924)

Las clases de submarinos se distinguen por combinaciones estándar de letras y números, p. C3 para Vickers 'C' clase Modelo 3; S 1 – S 2 (Schneider-Laubeuf) para 2 modelos; F 1 – F 2 (Fiat) clase Laurenti (con licencia Kawasaki); y L 1 - L 4 clase Vickers 'L' (licencia de Mitsubishi) así como Mitsubishi 'K' (para Kobe), K 1 - K 4 y KT que eran clases medias de la Armada. KD 1 era una clase grande basada en la práctica británica, KD 2 un gran submarino basado en el U 139 alemán que recientemente obtuvo una compensación.

1924 cambios de numeración

Se cambió el sistema de numeración de submarinos (a partir del 1 de noviembre de 1924) para reflejar las nuevas prioridades. Los barcos más pequeños se clasificaron como “Ha-“, los recién costeros como “Ro-“, y los más grandes se numeraron en una nueva serie I. Anteriormente todos los submarinos habían sido numerados en una sola secuencia. Los números no eran secuenciales sino que se emitían en bloques. Por lo tanto, a los cruceros tipo J se les asignó I-1 a I-4; los minadores de la serie I-20, los cruceros tipo KD de la serie I-50 y superiores. Eso dejó los números a través de la I-50 en blanco (pero los minadores se volvieron a numerar más tarde para eliminarlos de la secuencia original), y el resultado es algo confuso: los submarinos más modernos anteriores a 1941 caen en esta serie. Los primeros barcos se volvieron a numerar en 1942, y se agregó el dígito 100 a sus números.

IJN ww1Tipo Holland (1905)

N°1 a N°6


Entonces, más tarde en 1902, una delegación japonesa vino a los EE. UU. y fue a Ford River Yard en Holland Company Design para iniciar negociaciones para adquirir su propio tipo de barcos Holland. Sin embargo, la misma misión quería seguir comparando diseños, perfectamente consciente de los avances realizados en diseños alternativos de sumergibles en Francia y también en el Reino Unido para una posible construcción bajo licencia del tipo de la Holanda británica. Una vez más, como en Gran Bretaña, la norma era el secreto absoluto.

Llamados submarinos de tipo "HOLLAND", estos primeros tipos japoneses se ordenaron a Fore River Co, diseño de la compañía holandesa en 1902, pero esto se confirmó solo después de que la misión naval japonesa visitó Gran Bretaña y Francia y terminó con los Estados Unidos. Fueron enviados por ferrocarril en estado desarmado a Seattle, costa del Pacífico Norte (cerca de Vancouver) en cajas, y de allí por barco a Yokosuka, llegando el 12 de diciembre de 1904. El montaje se retrasó, por lo que solo se botaron en marzo. y mayo de 1905, y el primero estuvo listo solo en junio de 1905, tres años después de los barcos británicos y estadounidenses. Pero también se diferencian de otros barcos holandeses por la mayor solidez del casco reforzado por una ancha franja de chapa de bronce. También tenían dos quillas de pantoque para una mejor estabilidad, de 24,5 pies x 9,5 pulgadas de tamaño (), y un casco más rígido para resistir una mayor presión, a una profundidad máxima de inmersión de 125 pies (metros). Al igual que los barcos británicos, cumplieron sus propósitos, entrenando a una primera generación de submarinistas japoneses y probando tácticas y operaciones iniciales. Pero también fueron afectados mucho más tarde que los barcos británicos/estadounidenses: en 1921. El número 4 fue el único hundido, en Kure por una explosión de gasolina el 14 de noviembre de 1916. Sin embargo, fue levantado y reparado.
La clase comprendía lo siguiente: No 1 (lanzado el 20.3.05, completado el 1.8.05), No 2 (2.5.05, 5.9.05), No 3 16.5.05, 5.9.05), No 4 (27.5.05, 1.10.05), nº 5 (13.5.05, 1.10.05).

⚙ especificaciones

Desplazamiento 103t/124t
Dimensiones 20,4 m/18,3 mx 3,6 mx 3,1 m
Propulsión Motor de gasolina de 4 cilindros y 1 eje más motor eléctrico, 180bhp/70hp
Rango de velocidad 8kts/7kts. Aceite 2t. para 184nm/21nm a 8kts/7kts
Profundidad máxima 125 pies ()
Armamento 1-18in (457 mm) TT (2 torpedos)
Multitud 13

IJN ww1Tipo Kaigun-Holland (1906)


Barco N°6, el líder de la serie Kaigun-Holland.
Estos fueron un hito, como los primeros submarinos construidos en Japón . A diferencia de los primeros tipos de Holanda construidos en los EE. UU. con especificaciones japonesas, estos se basaron en la licencia negociada confiada a Kawasaki Yard en Kobe (de ahí la "K" en la nomenclatura posterior). Como eran experimentales, solo se fabricaron dos barcos, numerados con los números 6 y 7.
Eran conocidos como "Kaigun-Holland", que significa de alguna manera el tipo "Almirantazgo-Holanda", y todavía se inspiraban mucho en el diseño de Holanda, como el equipo de Kawaki trabajó con un equipo de diseño separado de los EE. UU., directamente bajo la supervisión de Holanda.
Aunque más largos, eran mucho más delgados y, por lo tanto, se desplazaban menos, con solo 57/63 toneladas frente a 103/124 toneladas, casi el 50%.
A pesar de esto, los japoneses querían mejorar el rendimiento en velocidad general (a lo que ayudó mucho el casco más estrecho), más potencia y un casco aún más fuerte para inmersiones más grandes.
Tenían por ejemplo un motor de gasolina de 300 hp en lugar del débil Otto de 180 hp de los primeros barcos (pero la mitad de potencia eléctrica), mientras desplazaban un 50% menos y tenían un mejor perfil.

Sin embargo, divergieron entre sí, el N°7 se desplazó más a 78t/95t sumergido, para un total de 84 pies 3 pulgadas y más grande a 7 pies 11 pulgadas (25,7 x 2,4 x 2,3 m). Siempre se habían considerado como prototipos para probar materiales e ideas tácticas y, por lo tanto, nunca estuvieron en pleno funcionamiento. Tenían un solo torpedo sin recargas.
Por una vez, la velocidad en la superficie era mucho mejor que la de cualquier barco holandés en ese momento, en línea con la nueva doctrina de 1906 de llegar a la superficie y sumergirse para atacar.
Ambos fueron botados el mismo día el 28 de septiembre de 1905 y completados respectivamente el 30 de marzo de 1906 según Conways.
El N°6 se hundió a menos de 10 brazas el 15 de abril de 1910 después de que la válvula del ventilador fallara e inundara el barco mientras realizaba pruebas en la bahía de Hiroshima, frente a Kure. El teniente Sakura y toda su tripulación de 16 desaparecieron. Fue levantada al día siguiente, pero no reparada y mantenida como un monumento en honor a los pioneros submarinos japoneses, todavía visible hoy en Kure. Fue atacada en 1920.

⚙ especificaciones N°6

Desplazamiento 57t/63t
Dimensiones 73 pies 10 pulgadas oa x 7 pies × 6 pies 8 pulgadas (22,5 mx 2,1 mx 2 m)
Propulsión Motor de gasolina de 4 cilindros y 1 eje más motor eléctrico, 300bhp/22hp
Rango de velocidad 8kts/7kts. Aceite 2t. para 184nm/21nm a 8kts/7kts
Profundidad máxima 125 pies ()
Armamento 1-18in (457 mm) TT (2 torpedos)
Multitud 13

IJN ww1Vickers tipo “C” (1909-16)

C1, 2 barcos 1909, C2 3 barcos 1911, C3, 2 barcos 1916


La primera de tres clases de “Barcos Vickers”. Estos dos primeros barcos experimentales se basaron en el diseño maduro de la clase "C" británica. Fueron ordenados bajo el programa de 1904, en 1907 a Vickers Barrow. The Yard completó unos barcos especialmente diseñados para llevarlos en secreto a Japón. Tres veces más grandes que los barcos anteriores de Hollan y Holland-Kaigun, estaban sumergidos con 321 toneladas y, por primera vez, estaban equipados con una ametralladora defensiva. Sirvieron para la evaluación de operaciones en el extranjero, pero no lograron alcanzar las demandas del Almirantazgo a largo plazo. Este último pronto recurrió a los diseños de Schneider Laubeuf y a probar también los modelos italianos de doble casco Fiat-Laurenti.
Las especificaciones a continuación se dan para los tres tipos C, ya que comparten esencialmente las mismas características, con algunas diferencias como se ve en la tabla a continuación (con asterisco).


Ha-3, ex N.10, Vickers C2 Tipo

Ha-7, ex. N°16, Tipo C3

Los dos C1 lucían su nuevo nombre Ha-1 y 2 solo durante cuatro años, ya que fueron descartados en 1928.
Los C2 eran una versión ligeramente modificada ordenada después del programa de 1910 y entregada en sección para su ensamblaje a Kure, y también se desactivó en 1928.
Los C3 fueron esencialmente "repetidos C1" y se consideraron obsoletos cuando se ordenaron bajo el programa de 1915 y se construyeron completamente en Kure. Ambos fueron atacados en 1928. Todos estos tipos C supuestamente sirvieron en la misma unidad (7 barcos en total) sin accidente para probar tácticas oceánicas. Parece que nunca abandonaron operativamente las aguas japonesas.


Perfil de tipo C3

⚙ especificaciones Tipo C1

Desplazamiento 286t/321t (*C2 291t/326t)
Dimensiones 142 pies 3 pulgadas oa x 13 pies 7 pulgadas × 11 pies 3 pulgadas (43,3 mx 4,1 mx 3,4 m)
Propulsión 1 eje Vickers Diesel de 16 cilindros, motor eléctrico, 600bhp/300hp
Rango de velocidad 12kts/8.5kts. Aceite 15t(*15.5t C2) para 660nm/60nm a 12kts/4kts
Profundidad máxima 130 pies (est.)
Armamento 2-18in (457 mm) TT (2 torpedos), 1 MG
Multitud 26

IJN ww1Tipo Vickers-Kawasaki (1912)

Vickers de nuevo, pero del diseño de Kawasaki. Las letras significan “Vickers-Kawasaki”. Fueron construidos en este último astillero, basados ​​en el diseño de tipo holandés temprano y bajo el programa de 1910, pero bajo la supervisión de un equipo de Vickers. Este fue el diseño de la “Holanda británica”, también con fines experimentales. Así que solo se fabricó un barco, N°13, renombrado Ha 6 en 1924 y BU en 1928. Fue botado en Kobe el 18 de febrero de 1912 y ya se consideraba obsoleto, pero su objetivo era aportar ideas de diseño sobre la versión británica. el tipo Holanda, ya en desuso como en 1918, se abandonaron por completo los tipos costeros y se produjo un profundo cambio doctrinal. Fue utilizada para entrenamiento y pruebas hasta que fue golpeada en aguas locales.


Clase VK, N°13 en 1920

⚙ especificaciones VK

Desplazamiento 304t/340t
Dimensiones 126 pies 9 pulgadas oa x 12 pies 7 pulgadas × 10 pies (38,6 mx 3,8 mx 3,1 m)
Propulsión 1 eje 16-cyl Gas.+ motor eléctrico, 1000bhp/300hp
Rango de velocidad 10,8kts/8kts. Petróleo 17,8 t
máxima profundidad Desconocido
Armamento 2-18in (457 mm) TT (2 torpedos)
Multitud 26

IJN ww1Tipos Schneider S1/S2 (1916-18)

Con este lote, tres sumergibles experimentales, Japón quería probar el diseño francés alternativo, o Schneider-Laubeuf dada su reputación de gran rendimiento en superficie, velocidad y alcance.
De hecho, estos fueron los primeros modelos de muy largo alcance encargados por la IJN y se encargaron a la planta de Schneider Creusot en diciembre de 1911, bajo el programa de 1912. Cascos duplicados, tenían una capacidad petrolera mucho mayor, pero los retrasos hicieron que estos comenzaran en 1911 y 1915 y las requisas llegaron cuando estalló la gran guerra: el N° 14 comenzó en julio de 1915 y se convirtió en el Armide francés cuando se botó en junio de 1916. N° 15 , iniciado a principios de marzo de 1911, sin embargo, se retrasó y solo se lanzó en julio de 1917, se entregó en 1918. Se convirtió en Ha 10 en 1924 y fue golpeado cuatro años después.
Para compensar la falta de entrega del N° 14, se ordenó un segundo en Japón, construido en Kure con especificaciones ligeramente diferentes. Era más largo y solo tenía dos collares colgantes, mientras que sus motores diesel Schneider-Carel se importaron de Francia. Las especificaciones a continuación son para S1 con S2 entre paréntesis. El N°14 bis se puso en marcha en agosto de 1918, se botó en marzo de 1920, se convirtió en Ha 9 en 1924 y se desguazó en diciembre de 1928. Sin embargo, se consideraron lentos y el sistema de cuello abatible no convenció al almirantazgo.


Perfil S1 1919

⚙ especificaciones Tipo S

Desplazamiento 418t/665t (*480/737t)
Dimensiones 186 x 17 x 10 pies 2 pulgadas (*192 x 17 x 10 pies 8 pulgadas)
Propulsión 2 ejes diesel Schneider, 2 motores eléctricos, 2000bhp/850hp(*1800bhp)
Rango de velocidad 10kts/4kts. Aceite 32t 2050nm/60nm (*aceite 35t, igual)
máxima profundidad Desconocido
Armamento Torpedos de 4-18 in (457 mm) en collares de caída, 1x 2-pdr (* 2 Torps, 7.7 mm MG)
Multitud 30

IJN ww1Clase F1/F2 (1919-21)

La comisión también realizó una gira por Italia en 1911 y siempre para el 1912 programado, visitó la oficina de diseño de FIAT y se le ofreció un modelo diseñado por Laurenti y declarado como verdaderamente oceánico. Se adquirieron planos para una construcción en Japón, y así se mejoró el modelo base F1, para un total final de cinco barcos. Sin embargo, en comparación con el estándar IJN, el casco elíptico se consideró más débil que los redondos y se realizaron modificaciones para mantener la resistencia adicional de los modelos IJN.

Los dos F1 y los tres F2 eran prácticamente idénticos, excepto por el casco más ancho del F1.
La primera serie tiene sus escombros revisados ​​durante la construcción para una mayor rigidez, y tanto el N° 18 como el 21 se construyeron en Kawasaki, Kobe entre 1919 y 1920, se rebautizaron como Ro-1 y 2 en 1924 y se desecharon en 1930. Tenían una cubierta de popa 3 -in/28, y la serie F2 (N°31, 32, 33 fabricados en 1921-22) tenía una torre de mando reelaborada. Tenían un MG de doble propósito de 3 pulgadas / 28 y 7,7 mm. Ambos disponían de cuatro cañones a proa, uno a popa y 8 recargas. Los diésel FIAT se consideraron insatisfactorios y solo se adquirieron para la F1 13 nudos en lugar de 15 y 14 en lugar de 17 para la F2. También se consideraron poco fiables y toda la serie de seguimiento prevista para el programa de 1919 fue cancelada y reemplazada por barcos K y L. Habrían sido nombrados N°48-50, 60 y 61.
Toda la serie F fue golpeada en 1930.


F1, N°21

F2 N°31

⚙ especificaciones F1/2

Desplazamiento 689t/1047t
Dimensiones 215 pies 1 pulgada oa x 19 pies 11 pulgadas × 13 pies 9 pulgadas (* 13 pies 3 pulgadas)
Propulsión 2 ejes Fiat diesel, 2 motores eléctricos Savigliano, 2800bhp/1200hp
Rango de velocidad 13kts(*14kts)/8kts. Petróleo 58,4 t Alcance 3500/75 nm 10/4 nudos
máxima profundidad Desconocido
Armamento TT de 457 mm (5-18 in) (8 torpedos), cañón 28 de 3 in
Multitud 43

1919-22 Evolución


Submarino No. 25 en pruebas de mar frente a la isla Awaji en el mar interior de Seto en junio de 1920. Fue rebautizada como Ro-51 el 1 de noviembre de 1924.

Como en el caso de los destructores, la política submarina japonesa cambió radicalmente hacia el final de la guerra.
Parece que la atención se desvió del área inmediatamente alrededor de Japón hacia el Este, en medio de las antiguas islas alemanas del Pacífico, un área a través de la cual la Flota de los EE. UU. habría tenido que pasar en ruta a cualquier enfrentamiento decisivo más cerca de Japón. Por lo tanto, un gran número de submarinos medianos fueron cancelados en 1922 a favor de un número menor, de cruceros submarinos de mucho mayor alcance de los tipos KD y J. La coincidencia de fechas sugiere que el cambio de estrategia se debió a la inferioridad numérica en los buques capitales que Japón tuvo que aceptar como parte del Tratado de Washington. Los submarinos, como los destructores armados con torpedos de 24 pulgadas, se convirtieron en valiosos ecualizadores.

Por lo tanto, se informó en 1921 que la futura política japonesa sería construir solo dos tipos:

  • Cruceros oceánicos muy grandes (algunos minadores)
  • Barcos oceánicos más pequeños de hasta 1000 toneladas y velocidad moderada (también algunos de los cuales serían minadores). ).
  • Se abandonaría la construcción de embarcaciones costeras de 500t.

En efecto, la definición de tipos costeros vs oceánicos cambió. En 1921, los barcos 'K' y 'L' existentes se consideraron buenos para 5.000 a 6.000 millas náuticas, lo que en otras armadas podría considerarse rango oceánico. Ahora el requisito aumentó de 10 000 a 20 000 millas náuticas, ya que el área operativa esperada se movió bien hacia el este.


Ro 56 alrededor de 1925

Incluso antes de este cambio, la Marina japonesa enfatizó la larga resistencia, que en parte era una función de la capacidad de las tripulaciones para adaptarse a condiciones de hacinamiento. En 1919 se informó que el No. 16, un pequeño barco costero, realizó un crucero de tres semanas y solo tocó tres puertos durante unas pocas horas durante ese período. Durante la Primera Guerra Mundial, las tripulaciones de los submarinos oceánicos occidentales encontraron que un crucero de tres semanas era el límite de su resistencia. Eso debe haber sido en parte una función de la tensión del peligro constante en una zona de guerra, pero un observador británico, Hector Bywater (quien publicó Sea Power in the Pacific en 1921), concluyó que, dados dos submarinos del mismo tipo, tonelaje y capacidad de combustible, uno tripulado por una tripulación japonesa y el otro por una tripulación occidental, el barco con el complemento japonés podría permanecer en el mar un 30% más.

Clase L (1919-21)

Submarinos clase L 1


Ro 51 de tipo L 1 en la década de 1920

Este tipo de Mitsubishi-Vickers era similar a la primera clase 'L' británica de 1916, el submarino de patrulla británico estándar 'en el extranjero' de su época y, por lo tanto, el sucesor lineal de la clase 'C' anterior.
Era un submarino de casco único con tanques de silla, como el anterior 'C', y diferente al tipo Schneider. La Armada japonesa contrató a Vickers a finales de 1917 y encargó la primera unidad a Mitsubishi (Kobe) en marzo de 1918. Los motores diésel se importaron de Inglaterra o se fabricaron en Japón. El 26 se hundió el 29 de octubre de 1923 en Kure debido a un error de inundación, pero se levantó el 17 de noviembre. En total, nueve se construyeron con especificaciones ligeramente divergentes, dos del primero, cuatro del segundo y dos del último (L3). Construcción: No 25 (10.10.19, 30.6.20, Ro 51 1924, golpeado en 1940), No 26 (9.3.20, 30.11.20, Ro 4 1924, golpeado en 1930).


N°25, Tipo L1

⚙ especificaciones L1

Desplazamiento 893t/1195t
Dimensiones 231ft 7in oa, 220ft 3in pp x 23ft 6in × 12ft 11in 70,6m (67,1mx 7,2mx 3,9m)
Propulsión 2 ejes Vickers diesel de 4 cilindros, 2 motores eléctricos, 2400bhp/1600hp
Rango de velocidad 17/8kts. Aceite 75t Alcance 5500/80 nm
máxima profundidad Desconocido
Armamento 6-18 pulgadas (4 proa, 2 haz) TT (10 torpedos), cañón de 3 pulgadas/28, ametralladora de 7,7 mm
Multitud 48

Submarinos clase L 2


Ro 54 de tipo L 2 en la década de 1920

Eran un tipo L ligeramente modificado también construido por Mitsubishi, Kobe bajo el Programa de 1918.
La principal diferencia fue la omisión del TT de dos vigas y 5t más de combustible líquido.

Particulares como clase L 1.
construcción: No 27 (6.7.20, 10.3.21, Ro 53 1924, golpeado en 1938), No 28 (13.10.20, 10.9.21, Ro 54 1924, golpeado en 1939), No 29 (10.2.21, 15.11.21 , hundido el 29.10.23 en un accidente frente a Kobe, elevado a Ro 55 1924, golpeado en 1939), No 30 (11.5.21, 16.1.22, Ro 56 1924, golpeado en 1940).

Submarinos clase L 3


Ro 68 del tipo L 3 en 1925.

Estos submarinos eran similares al tipo L 2 pero tenían tubos TT de 21 pulgadas y llevaban sus cañones de 3,1 pulgadas encima de sus fairwaters en lugar de en la cubierta delante de ellos.
En 1921 se planeó una versión de colocación de minas, similar a los submarinos mineros británicos, con minas transportadas en tubos en los tanques de silla, pero no se construyó, como tipo L (M). El tanque de petróleo se incrementó posteriormente a 117 t. Los 3 todavía existían en 1941 como barcos de entrenamiento. El número 46 se utilizó para entrenar tripulaciones de submarinos enanos en Shodojima en 1945 y el número 57 también en la Escuela de Submarinos de Otake.

Especificaciones de diferencias de diseño: Desplazamiento 897t/1195t, dimensiones 250 pies oa, 242 pies 9in x 23ft 6in × 13ft 76.2m, 74m x 7.2mx 4.0m. Maquinaria igual excepto tanques de aceite de 98t de capacidad para un rango de 7000nm/85nm a 10kts/4kts.
Construcción: No 46 (3.12.21, 30.7.22, Ro 57 1924, golpeado el 1.5.45, BU 1946), No 47 (2.3.22, 25.11.22, Ro 58 1924, golpeado el 1.5.45, BU 1946), No 57 (28.6.22, 20.3.23, Ro 59 1924, golpeado 1.5.45, BU), Nos 48-50 cancelados en 1920 y reemplazados por minadores del tipo KRS.

IJN ww1Clase K (1917-21)

16 submarinos: K1(2), K2(3), K3(10), K4(3)

Clase K1:


Ro 11 del tipo Kaichu I en 1919, en pruebas de mar.

El "tipo Kaichū" recibió su nombre del astillero de diseño, Kawasaki, Kobe.
En total, se construyeron 16 barcos en cuatro variantes sucesivas, y uno solo destinado a formar los primeros grandes escuadrones operativos de submarinos en la IJN, el K3. Se basaron en el tipo S (tipo Schneider Laubeuf) destinado a un mayor alcance y una mejor velocidad de superficie.

Clase: No 19 (Kure N Yd, lanzado el 15.10.17, comp. 31.7.19, Ro 11 1924, golpeado en 1931), No 20 (Kure N Yd, lanzado el 1.12.17, Ro 12 1924, golpeado en 1931)
Este diseño mediano S7 o Kaigun (Marina), derivado del tipo Schneider Laubeuf, fue el primer barco completamente japonés, ya que se descubrió que los diversos diseños extranjeros deficientes en la resistencia del casco. El trabajo en esta clase, especialmente adaptada a las condiciones del Lejano Oriente más que a las europeas, comenzó en 1916. La principal diferencia era que las aguas japonesas y del Pacífico eran mucho más profundas que el Mar del Norte y el Mediterráneo, por lo que los submarinos no podían esperar estar en la costa. fondo muy a menudo. Por lo tanto, un control de profundidad confiable era extremadamente importante.

Además, las corrientes subsuperficiales poderosas y erráticas tienden a desviar a los submarinos de su rumbo y producen cambios repentinos de asiento, por lo tanto, inmersiones involuntarias por debajo de la profundidad operativa. De ahí el énfasis en la fuerza del casco. En 1921, se afirmó que la clase 'K' con su casco grande pero enormemente fuerte, era por lo tanto más capaz de resistir ataques de carga de profundidad que cualquier otro tipo. Se dice que estos barcos se sumergieron a profundidades a las que los submarinos europeos colapsarían (por debajo de los 220 m) o que sobrevivieron a encallamientos, colisiones y otros accidentes que habrían sido fatales para los barcos extranjeros. Por ejemplo, los números 19 y 20, los primeros del tipo Kaigun, se embistieron en las maniobras de 1919. Aunque gravemente dañados, ambos regresaron a puerto sanos y salvos y fueron reparados. Además de ser excepcionalmente fuerte en enmarcado y enchapado, Se decía que los barcos Kaigun tenían una cantidad anormal de subdivisión interna y mamparos. Esto los hizo muy estrechos e incómodos internamente. Los motores diesel Sulzer fueron fabricados en Suiza. Todos los sumergibles franceses de entreguerras y los exportados los utilizaron como alternativa a los diésel MAN.


Perfil K1

⚙ especificaciones K1

Desplazamiento 735t/1030t
Dimensiones 227 pies de largo x 20 pies 10 pulgadas × 11 pies 3 pulgadas (69,2 mx 6,4 mx 3,4 m)
Propulsión 2 ejes Sulzer diesel, 2 motores eléctricos 2600bhp/1200hp
Rango de velocidad 18kts/9kts, Petróleo 60t. Alcance 4000nm/85nm 10/4 nudos
máxima profundidad Desconocido
Armamento Contrarreloj de 6-18 in (457 mm), 2 collares colgantes, 10 recargas. 1 pistola de 3 pulgadas/28
Multitud 44

Clase K2:


Ro 15 del Kaichu Tipo II

 
Kaigun tipo Tipo S18 construido por Kure (3 barcos) en un diseño modificado, mismo motor y menor velocidad. La proa, el fairwater y la popa tenían formas diferentes y esta última sobresalía. La clase comprendía el N° 22 establecido en marzo de 1919, el N° 23 en agosto de 1919, el N° 24 en octubre de 1920, lanzado en 1920-21, terminado en 1921. Rebautizado como Ro 14, 13 y 11 respectivamente, golpeado en 1948, 32 y 1931. Desplazamiento 755/1050 toneladas, 230 x 20 x 12 pies, 17 nudos en superficie y 75 toneladas de petróleo, alcance 6000 mn/40 nudos.


Tipo K2, N°22 en 1921

Clase K3:


Ro 16 del Kaichu III en la década de 1920

Especificaciones como K2. Primera serie de 9 construidos, a través de tres patios.
Una versión ligeramente mejorada de la clase K 2 de 1917, pero diseñada por Kure N Yd bajo el Programa de 1918. Hasta ese momento, esta era la clase individual más numerosa (9 barcos), marcando el desarrollo de lo que debió parecer un diseño satisfactorio. Los números 38 y 39 se vendieron a la prefectura de Kanagawa en 1932 por 5000 yenes cada uno y se hundieron para que actuaran como criaderos de peces. El 43 se hundió el 19 de marzo de 1924 en colisión con el crucero ligero Tatsuta frente a Sasebo, se levantó el 25 de abril y se utilizó para pruebas.
Una ligera mejora en la clase del Programa de 1918 (9 barcos), lo que marca un diseño general satisfactorio.
Kure Nyd:N° 34 (24.2.21, 20.10.21, R 17 1924, derribado el 1.4.1932), N° 35 (25.3.21, 15.12.21, Ro 18 1.11.24, derribado el 1.4.36), N° 36 (28.12. 20, 15.3.22, Ro 19 1.11.24, herido el 1.4.36, BU 1948 en Naniwa); No 37 (22.4.21, 29.4.22, Ro 16 1.11.24, golpeado el 1.4.36)
Yokosuka N Yd: No 38 (26.10.20, 1.2.22, Ro 20 1.11.24, golpeado el 1.4.32 y vendido) , No 39 (26.10.20, 1.2.22, Ro 21 1.11.24, liquidado el 1.4.32 y vendido), No 40 (15.10.21, 10.10.22, Ro 22 1.11.24, liquidado el 1.4.32), No 41 (25.10.21, 28.4.23, Ro 23 1.11.24, golpeado 1.4.32)
Sasebo N Yd: No 42 (8.12.19, 30.11.20, Ro 24 1.11.24, golpeado 1.4.32), No 43 (17.7.20, 25.10.21, Ro 25 1.11.24, golpeado 1.4.36 y BU)

Clase K4 (1921):


RO 26 en 1923

El Kaichū IV también se llamó clase Ro-26 (Ro 26, 27 y 28, diseño S18A) muy parecido a los barcos anteriores. En comparación con el K2, eran 4 m más largos, con propulsión K1 pero nuevos tubos de torpedos de 21 pulgadas (533 mm). Muchos más fueron cancelados, N°48-50, 74-83, 85-87 ya que en 1922 cambió la doctrina. Los tres se construyeron en Sasebo NyD (26, 28) y Yokosuka (27), establecidos en 1921, completados en 1923-24, renombrados como No. 45, 58 y 62. N° 58 se convirtió en Ro-27, en servicio hasta 1936 pero no se desechó hasta 1948 y se utilizó en tareas portuarias. Los otros dos, Ro-28 y Ro-27 fueron descartados en 1940, pero desechados en 1948.
Este Diseño S18Aera un poco más grande que el K3, con 21 pulgadas en lugar de 18 pulgadas TT, y el cañón 3.lin hacia adelante del fairwater en lugar de hacia atrás. Los números 44 y 51 se reordenaron a nuevos (grandes) diseños. Tenga en cuenta que un diseño K5 (Ro 33-34 de 1933) no estaba relacionado con este: era un diseño de movilización para un submarino mediano. Ro 26 reacondicionado en 1932, Ro 27 y Ro 28 en 1934.
Cancelaciones (1922): los números 48-50 se reordenaron como minadores (KRS) en mayo de 1923; Los números 53-56, 60-61, 63-67 fueron cancelados. Del último grupo, se habían encargado todos menos el 67.
Además, se cancelaron los números 74-83, 85-87, que habrían sido de tipo 'K' y 'L'. El plan 8-8 preveía otros 28 subinarines (núms. 88-116), pero los planes se volvieron a redactar después de la Conferencia de Washington.
Clase: No 45 (Sasebo N Yd, 18.10.21, 25.1.23, Ro 26 1.11.24, golpeado el 1.4.40 y BU 4.48 en Kanagawa), No 58 (Yokosuka N Yd, 22.7.22, 13.7.24, Ro 27 1.11.24, golpeado, 1.1.40 y BU 10.47 en Iwakuni), No 62 (Sasebo N Yd, 13.4.22, 30.11.23, Ro 28 1.11.24 y BU 5.48 en Kumagaya Gumi) Especificaciones: Desplazamiento 770
t . superficie 1080 t. sub., Dimensiones 74,20 m de largo, 6,10 m de ancho, 3,7 m de calado. Maquinaria 2 ejes MAN Sulzer motores diesel y eléctricos, 2600/1200 bhp.
Velocidad máxima 19 nudos en superficie/9 nudos sumergidos, Armamento 1 x 3,1 in/28 AA (80 mm), 1 x 7,7 mm MG, 4 TT 533 mm, Tripulación 45.

IJN ww1Clase KT (1922)


Ro 29 (ex N ° 68) en 1930, con un vuelo de aviones navales de reconocimiento Mitsubishi 2MR4 por encima.

Estos barcos fueron construidos bajo el número de proyecto S18B para la función de incursión comercial. Construido en el astillero Kawasaki-Kōbe, con la designación oficial de IJN como "submarino de tipo mediano de propósito especial" ("Toku-Chū-gata sensuikan") ordenado en junio y septiembre de 1921. La subclase Kaichu V fue diseñada para
anti- operaciones de envío, con más combustible, mayor alcance, armamento de armas más pesado y un desplazamiento de 866 toneladas (852 toneladas largas) salieron a la superficie, 1.036 toneladas (1.020 toneladas largas) sumergidas.
Para la navegación en superficie disponían de dos motores diésel Sulzer y en complemento un potente motor eléctrico para 13 nudos (24 km/h; 15 mph) en superficie, 8,5 nudos (15,7 km/h; 9,8 mph) sumergidos, 9.000 millas náuticas (17.000 km; 10.000 mi) pero 6.000 anunciados oficialmente. Sumergido, esto todavía era de 85 millas náuticas (157 km; 98 millas) a 4 nudos.
En total, tenían cuatro tubos de torpedos de proa interna de 533 mm (21 pulgadas) con una recarga para cada tubo. Su único cañón de cubierta de 120 mm (4,7 pulgadas) era una propuesta seria, y esto se completó con la ametralladora AA habitual de 6,5 mm. En la Segunda Guerra Mundial fueron retenidos solo para entrenamiento.


Ro 31 en 1935

No.68 (Ro-29 12-05-1922 15-09-1923, Ro-29 1924. Desarmado 01-04-1936), No. 69 (18-01-1923, 29-04-1924, Ro-30 1924. Retirado el 01-04-1942, desguazado en 1945) No.70 (15-02-1923, perdido en un accidente frente a la isla de Awaji el 21-08-1923, recuperado y desguazado en octubre de 1923, casco y piezas reutilizadas para Ro-31) , Ro-31 (Orden 20-12-1924, lanzado el 25-09-1926, compilado el 10-05-1927, Retirado el 25-05-1945 y hundido en Sasebo el 05-04-1946), No.71, rebautizado como Ro -32 (iniciado el 19-03-1923, lanzado el 21-05-1924. Retirado el 01-04-1942. Desguazado en 1945).


N°68, clases KT (Kaishu V) en 1926

⚙ especificaciones KT

Desplazamiento 866/1.036 toneladas.
Dimensiones 243 pies 6 pulgadas x 20 pies 1 pulgada x 12 pies 3 pulgadas (74,22 x 6,12 x 3,73 m)
Propulsión 2 ejes Sulzer diesel, 2 motores eléctricos 1200bhp/1200hp
Rango de velocidad 13kts/8.5kts, Rango 9000nm/85nm 10/4kts
máxima profundidad 150 pies (45,7 m)
Armamento 4 TT de 533 mm (21 in), 8 recargas. 1 pistola de 5 pulgadas, 6,5 mm MG AA
Multitud 55

Diseño de submarinos IJN WW1

Tipos de casco y motores

Armamento

armas

El primer tipo Holland, como el original, no tenía cañón de cubierta, esto se introdujo en la clase S, con un solo cañón de cubierta AA Maxim de 2 libras (40 mm). Fue reemplazado por un AA MG de 7,7 mm.
La clase L introdujo un nuevo cañón delantero de doble propósito de 3,1 pulgadas/28 complementado con una ametralladora de 7,7 mm en el CT, pero esto era para la defensa cercana. La clase K también estaba armada de la misma manera.
Los cañones de cubierta como activo ofensivo solo se consideraron seriamente después de la Primera Guerra Mundial, para el último subtipo Kaichu V (clase KT).
Por primera vez, se les dio un cañón de cubierta de 120 mm (4,7 pulgadas) / 45 hacia adelante. Estos estaban claramente destinados a ser un complemento ofensivo de los torpedos.
Esto se convirtió en el nuevo estándar en los submarinos IJN de entreguerras.

torpedos


La experiencia con torpedos en la IJN comenzó con el Kotaka , el primer barco torpedero japonés, construido en Gran Bretaña en 1887. Tenía no menos de seis tubos lanzatorpedos de 360 ​​mm (14 pulgadas).
Naturalmente, cuando se cambió a un primer sumergible del tipo Holland, diseño modificado de los EE. UU., se adoptó un patrón de un solo tubo de los EE. UU.
El primer modelo adoptado fue el estándar internacional de 18 pulgadas o 457 mm. Trae diseños británicos/estadounidenses, adoptaron torpedos Whitehead Tipo 32 construidos en Japón en el arsenal de Kure.
Estos podrían haber sido los 18″ (45 cm) Tipo 37 (1904), 38 N°1 o 2 y 2B.
Especificaciones (2B): Peso 1,354 lbs. (614 kg), 200 pulgadas (5,09 m) de largo, 209 lbs. (95 kg) ojiva de ácido pícrico o Shimose, configuración de 1100 yardas (1000 m)/40 nudos o 4400 yardas (4000 m)/23 nudos, propulsada por
aire comprimido.
Los primeros en introducir torpedos de 21 pulgadas fueron el tipo Kaichu IV (lanzado en 1923): tenían cuatro en la proa. El Kaichu V o KT tenían lo mismo.
Estos modelos son más conocidos, aplicados a todos los submarinos tipo “Ro”:
Diseñados en 1917, en servicio en 1918, tenían las siguientes especificaciones:
Peso: 3,157 lbs. (1432 kg)
Longitud total: 269 in (6,84 m)
Carga explosiva: 448 lbs. (203 kg) Shimose
Ajustes: 7.650 yds/35 kts o 10.900/32 kts o 16.400/26 kts
Fueron alimentados por un calentador húmedo de aire de queroseno.

Submarinos de la IJN en la PGM en acción (ambas guerras)

PGM a entreguerras

Desde antes de la Primera Guerra Mundial, cuando el concepto maduró, la Armada Imperial Japonesa consideró al principio botes pequeños para patrullas oceánicas limitadas, frente a aguas japonesas, después de algún servicio en el Pacífico, especialmente alrededor de islas recientemente adquiridas, o la costa de China y China y los mares Amarillos en general. La rutina de servicio habitual se gastó entre ejercicios de escuadrón y flota, patrullas cortadas por ejercicios de buceo intermitentes, pruebas de fring en el campo de tiro y en varios objetivos. Debido al compromiso de Japón del lado de las naciones entente en la Primera Guerra Mundial, se pretendía enviar algunos modelos de largo alcance a las islas controladas por los alemanes, para tomar posición y evitar cualquier escape hacia el Océano Índico o el Canal de Panamá.

Premios de guerra e influencia en el diseño de la IJN

Japón por su participación en la Primera Guerra Mundial al lado de la entente ganó territorios y experiencia pero también obtuvo los siguientes:
Tipos Mittel-U: U-55 y U-46 como O1 y O2. Constituían los submarinos alemanes medianos-ligeros de la Primera Guerra Mundial.
Tipos UB: UB-III clase UB-125 y UB-143, precursores del U-Boat tipo VII ww2 . Tipos oceánicos, patrullas de campo. Se llamaban O6 y O7.
Tipo UE: Submarino minador U-125, en servicio como O1, inspirando posteriormente a la clase KRS de 1926.
Tipo UC III: UC-90 y 99, en servicio como O4 y O5 respectivamente, ayudando a refinar el tipo oceánico.
U-Kreuzers:No hay barcos completos sino planes, que inspiraron la clase KD2, comenzando con el Junsen o el J1, siguiendo el modelo del U-142. Los submarinos del programa 1922-23 fueron diseñados y construidos bajo la supervisión del ingeniero Dr. Ing. H Techel, invitado en Japón desde el astillero Krupp Germania y utilizando motores diésel MAN alemanes.

La clase KT en la Segunda Guerra Mundial



La clase KT (o tipo Kaichu V) son los últimos sumergibles tratados aquí, y los únicos que entraron en acción en la Segunda Guerra Mundial debido a su finalización tardía: Solo cuatro de los barcos de 665 toneladas (superficiales), considerados como costeros medios, botados en 1922 se completaron en 1923-24 y, por lo tanto, se perdieron cualquier acción durante la primera guerra, pero tenían tripulaciones muy bien entrenadas cuando Japón atacó a China en 1937. Del tipo Schneider Laubeuf, tuvieron buenas actuaciones en la superficie.
La obtención de submarinos alemanes que siguieron la misma tendencia (inicialmente se iniciaron con tipos Laubeuf) confirmó que el tipo era preferido sobre los diseños Vickers / Mitsubishi más antiguos derivados de Holanda. La "K" significa Kobe, donde se construyeron.

Entonces, anteriormente llamados tipos 'S', los N ° 68 a 71 fueron renombrados más tarde cuando se completaron en 1924 como Ro-29 a 32. Al final, solo dos entraron en servicio a lo largo de la costa china y en los confines de aguas japonesas para entrenamiento: Inded, El Ro 29 ya se descartó en 1936. Los otros tres también sirvieron en 1941, pero el Ro 32 se convirtió en marzo de 1942 en un casco de entrenamiento como Ro 30 en Otake. Parece que solo el Ro 31 (que se hundió en las pruebas en 1924 pero fue reflotado y reparado) no vio más "servicio activo" en la Segunda Guerra Mundial, ya que, al igual que el otro, se usó como submarino de entrenamiento debido a su edad: se volvió a poner en servicio el 9 de febrero de 1942 para servir como submarino de entrenamiento, inicialmente se adjuntó al Distrito Naval de Kure, luego al Distrito Naval de Yokosuka, del 14 de julio de 1942 al 15 de enero de 1943, y al Distrito Naval de Kure hasta el 15 de enero de 1944. Retirada nuevamente, fue colocada en el Cuarto Reservar, Distrito Naval de Kure. Golpeado el 25 de mayo de 1945, parece que solo tenía un equipo de mantenimiento mínimo y fue el único que fue hundido en 1946 por la USN después de rendirse a los aliados. Ro 30 y Ro 32 fueron afectados y BU después de agosto de 1945.


Tipo Kaichu, sucesor directo del Kai-toku-chu (KT). Fueron numerados "RO" y construidos entre 1935 y 1944 construidos en cuatro astilleros (clase K.5 o RO-33 y clase K.6 o RO-35) como submarinos medianos de doble casco.

Leer más

Libros

Submarinos de la Armada Imperial Japonesa Tapa dura 1986 por Dorr Carpenter, Norman Polmar
Conways todos los barcos de combate del mundo 1906-1921 y 1922-47
La Fuerza Submarina Japonesa y la Segunda Guerra Mundial (Bluejacket Books) Carl Boyd, Akihiko Yoshida
Osprey New Vanguard IJN Submarines 1941 -45 Mark Stille, Tony Bryan
Hundido: La historia de la flota submarina japonesa, 1941-1945
El destructor de la flota de la USN contra el submarino de la flota de la IJN en el Pacífico 1941–42 por Mark Still y Mochitsura Hashimoto

Enlaces

Submarinos tipo L
thediplomat.com/imperial-japans-naval-contributions-to-the-first-world-war/
navweaps.com Pre-WWII IJN torps
Submarines_of_the_Imperial_Japanese_Navy
combinefleet.com ss. tipos
//www.combinedfleet.com/sensuikan.htm
en militaryfactory.com ww2-japanese-submarines
en ibiblio.org
combinefleet.com torpedos Submarinos
tipo 1 Submarinos
tipo 6 Submarinos
clase Ha-1
Submarino tipo Kaichu