Mostrando las entradas con la etiqueta Argentina. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Argentina. Mostrar todas las entradas

lunes, 15 de junio de 2026

COAN: SuE 0756/3-A-206

Avión de ataque naval, AMD-BA Super Etendard 0756/3-A-206 armado, en este caso, con 4 bombas Mk.81 de 500 Lbs para ataque a blancos terrestres, de la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque (#EA32) del Comando de Aviación Naval (COAN) de la Armada Argentina (ARA)



domingo, 14 de junio de 2026

Malvinas: Bernardo Schweizer cuenta cómo fue el 2 de Abril

Armas Argentinas: El origen del misil Cóndor II (1976–1983)

El origen del misil Cóndor II (1976–1983)


Dictadura, guerra y disuasión
por Daniel Blinder
Centro de Estudios de Historia de la Ciencia y la Técnica José Babini / CONICET


 

Introducción

Este trabajo estudia los orígenes del misil Cóndor II a partir de las versiones y explicaciones que dan los protagonistas de lo sucedido; explicaciones que se remontan a la última dictadura militar, autodenominada Proceso de Reorganización Nacional. El misil fue un proyecto de la Fuerza Aérea Argentina que tuvo un destacado desempeño militar durante los combates contra el Reino Unido de Gran Bretaña en 1982, en la guerra de Malvinas, y que sufrió importantes bajas humanas y pérdidas de la flota aérea. A partir de dicha situación, el proyecto, surgido de capacidades tecnológicas propias y extranjeras, se orientó a desarrollar tanto un arma con capacidad de disuasión como competencias de tecnología espacial.

Las páginas de este artículo constituyen un adelanto de la investigación doctoral del autor, que se inscribe en la comprensión de la influencia política de la tecnología espacial, en el escenario de las Relaciones Internacionales. Si bien dicha investigación no se centra en la última dictadura, tiene en ella un punto de inicio como consecuencia de la guerra de Malvinas, y del desarrollo de la tecnología misilística que se denominaría Proyecto Cóndor, cuya influencia alcanzó, ya en tiempos de democracia, a los gobiernos de Raúl Alfonsín (1983–1989) y de Carlos Menem (1989–1999). En este artículo, analizamos los inicios del misil Cóndor II.

Política tecnológica

Mi primer acercamiento a una entrevista con alguien de la Fuerza Aérea vinculado con el misil Cóndor fue con un vicecomodoro el jueves 13 de mayo de 2010. Fuente Fuerza Aérea-A.

Me cuenta que están armando un nuevo partido político nacionalista, cuyo programa partidario hace mención a la familia como núcleo de la sociedad, la cultura nacional, las Fuerzas Armadas y las Tres Banderas del peronismo clásico.

El entrevistado relata que el desarrollo misilístico argentino comenzó entre 1945–1955, con la Fábrica Militar de Aviones y la Escuela de Ingeniería Aeronáutica, incluyendo la visita de Von Braun a Argentina. Dijo que después de Malvinas se potenció el Cóndor I y se empezó a desarrollar el Cóndor II en Falda del Carmen, con combustible sólido, precisión importante, alcance teórico mayor a 1000 km.

“La fábrica estaba diseñada con compartimentos que, si uno tenía un percance, no afectaba al resto” (Fuerza Aérea-A).

El entrevistado resalta la confidencialidad del proyecto y las dificultades por el control internacional de “tecnologías sensibles”. Aunque no participó directamente, tuvo contacto con el equipo y el desarrollo.

Desarrollo estratégico secreto

Fuente Fuerza Aérea-E, ingeniero, trabajó en Falda del Carmen desde 1980–81. Explica que participó desde la construcción de la planta: 45 edificios de hormigón armado, divididos en tres sectores (A: fabricación de propulsante, B: ensamble, C: administración). Techint construyó la planta bajo licitación de Bowas. Cada misil contenía unos 3.800 kg de combustible sólido.

“Don’t talk, don’t ask”

Intenté entrevistar a Miguel Guerrero, “el padre del Cóndor II”, pero se negó:

“El principio aplicado en este caso es ‘Don’t talk, don’t ask’. END OF STORY”.

Entrevisté en su lugar a Fuente Fuerza Aérea-B, brigadier retirado. Asegura que el Cóndor II “nunca existió como misil”, sino como “inyector satelital”, proyecto que fue adaptado muchas veces hasta después de Malvinas.

Tras la guerra, la Fuerza Aérea difundió la idea de que se desarrollaba un misil de mediano alcance con posible carga nuclear.

“Queríamos que a los ingleses les resultara muy costosa la defensa de las islas”.

La amenaza se construyó con fines disuasivos, difundiendo capacidades potenciales, aunque solo se había desarrollado el motor cohete. Reconoce que era parte de una estrategia de guerra psicológica.

Tecnología para la paz

Según Fuente Fuerza Aérea-D, el proyecto comenzó formalmente tras una reunión con Graffigna (1979), en contexto del conflicto con Chile. A pesar de estar fuera de la Fuerza, fue convocado para presentar un plan de reactivación de la cohetería.

Viajó en 1980 a Francia, Alemania, Italia e Israel. Israel ofrecía cooperación pero con limitaciones presupuestarias. Con alemanes e italianos se firmaron acuerdos para instalar la planta en Falda del Carmen. MBB y SNIA estuvieron involucradas.

“El propulsante se vertía en un tubo motor con aislante de silicona. Italia y Alemania ofrecían una tecnología superior para el rellenado y sellado”.

La inversión internacional

El misil Cóndor I fue un vehículo experimental, sin finalidad militar, pero sirvió de base para bancos de prueba. INVAP fabricó los primeros tubos en Pilcaniyeu. Cuando la Fuerza Aérea centralizó todo, INVAP se desvinculó.

“Desde su inicio fue un proyecto de defensa”, afirma Conrado Varotto, director de CONAE.

Motivación estratégica

Fuente Fuerza Aérea-C explicó que el Cóndor II era un mito disuasivo tras las pérdidas humanas y materiales en Malvinas. El guiado era impreciso, por lo que se suponía que solo con cabeza nuclear sería útil. La Comisión de Energía Atómica no lo confirmó.

Apoyo de Libia e Irak

Fuente X, gestor paradiplomático, relata contactos con Libia desde 1976. Gadafi ofreció aviones Mirage a Argentina y apoyo militar. En 1985 viajó a Irak por la venta frustrada de aviones Pucará. Existía un fuerte lobby proiraní dentro del gobierno de Alfonsín.

Desenlace

Durante la gestión de Menem, el proyecto enfrentó presión creciente de EE. UU.:

  • 1989–1990: demora en desmantelamiento.

  • 1990–1991: conflicto interministerial y anuncio de paralización.

  • 1991–1993: ejecución del Decreto 995 que eliminó el proyecto.

Domingo Cavallo lideró la presión para su destrucción total, argumentando que el Cóndor era parte de una red internacional (empresas europeas, Egipto, presunta relación con Irak).

Según Cavallo, “no era una aventura argentina, sino un proyecto multinacional”.

 

Bunker abandonado en Cabo Raso, Chubut. Fue construido en 1988 por la Fuerza Aérea para lanzamiento del Condor II. En 1989 el proyecto fue dado de baja.

Conclusión

El Cóndor II fue una apuesta por disuasión militar y soberanía tecnológica, pero su existencia incomodó a potencias occidentales. Argentina desarrolló con éxito tecnologías clave, incluyendo propulsantes, control y fabricación. Sin embargo, su potencial se vio limitado por el contexto geopolítico.

Se han presentado aquí los orígenes del misil Cóndor II, en la última dictadura militar en Argentina, tal cual la relatan algunos actores principales que han vivido la presente historia, y por lo tanto, en cada uno 
de estos relatos, aparece no solo una carga de subjetividad inherente a todo discurso, sino también una carga de interpretación política acerca de cómo lo vivenciaron los actores de la trama. Como proyecto de la Fuerza Aérea Argentina, fue uno secreto, que requirió de la inversión privada y extranjera. Luego, fue continuado en los gobiernos posteriores y ha sido resistido hasta su destrucción final como proyecto. No obstante, podemos afirmar que sus objetivos básicos eran dos. El primero, tener capacidad disuasiva y un arma capaz de dañar a Inglaterra, potencia vencedora y ocupante de las Islas Malvinas. El segundo, poder desarrollar una tecnología propia, con la posibilidad de que lo dual de dicha tecnología permitiera la aplicación en otros campos, especialmente como inyector satelital. 

La historia mostró un camino diferente. Resistido por las principales potencias, especialmente por Gran Bretaña y la nueva potencia global, los Estados Unidos, ésta última hizo prevalecer la tesis política de que el objetivo principal de un desarrollo tecnológico de este tipo, para un país pobre, periférico y con cierta capacidad industrial –con el aliciente de haber perdido una guerra contra un país de la OTAN– no podría ser otro que el de la proliferación armamentista. Las presiones se sucedieron, primero sobre el gobierno Alfonsín, luego sobre el de Menem, quien finalmente cedió ante dichas presiones internacionales, y clausuró el proyecto. 

El ex ministro de Defensa del presidente Raúl Alfonsín, Horacio Jaunarena, sostuvo posteriormente que su gobierno sabía que el Proyecto Cóndor era de uso dual y que era un elemento más de la estrategia exterior de la Argentina. La tecnología espacial era un elemento diferencial a la hora de pensar cómo el desarrollo tecnológico podía posicionar a la Argentina en el mundo (Barcelona y Villalonga, 1992: 34). 
Después de que altos mandos egipcios estuvieran involucrados en un caso de espionaje vinculado a la tecnología de misil en EE. UU., y que este caso estuviera –supuestamente– relacionado con la financiación y fabricación del Cóndor II (New York Times, 1988), se buscó desarticular las conexiones con las empresas de Italia y Alemania, cuyo know how había facilitado la construcción de las diferentes partes del misil, de las cuales los motores fueron trasladados a Egipto. Los prototipos de prueba se denominaron Alacrán, con una carga útil de hasta cien kilogramos, sin guiado y con un alcance de hasta doscientos kilómetros, que quedaron incorporados a la artillería del ejército. Dadas las diversas presiones diplomáticas y mediáticas denunciando las intenciones bélicas de los argentinos, se hacía muy dificultosa la obtención de las diferentes piezas para terminar de armar el Cóndor. Sin embargo, las partes que no se pudieron completar con insumos extranjeros, se hicieron con capital y know how nacional, por lo que se pudo terminar el proyecto. Argentina dominaba la fabricación del combustible sólido, de los caños sin costura, del motor, de las colas basculantes, y del guiado y control; luego, dominaba el ciclo completo de la construcción de un misil balístico intermedio con alcance teórico de hasta mil doscientos kilómetros (Barcelona y Villalonga, 1992: 123-124, 126, 139-140).

Durante la gestión de Menem, el proceso de desactivación del proyecto Cóndor atravesó tres etapas diferenciadas, en las que se registró un progresivo incremento de las presiones de Washington. La primera, caracterizada por la demora en la decisión de desmantelar el misil, entre julio de 1989 y abril de 1990; la segunda, de conflictos interministeriales respecto a la suerte del proyecto y la resistencia de la Fuerza Aérea Argentina a las presiones norteamericanas, cuando se anunció públicamente sobre la paralización del proyecto por parte del ministro de Defensa Humberto Romero en abril de 1990 y culminó con el decreto presidencial 995 del 28 de mayo de 1991, que decidió el fin del proyecto de misil; y la tercera, de implementación de la decisión adoptada por el decreto 995, que se extendió desde mayo de 1991 hasta septiembre de 1993, fecha en la que los últimos restos del Cóndor IIarribaron a España (Corigliano, 2003). Humberto Romero, titular de la cartera de Defensa de Carlos Menem, anunció el congelamiento del proyecto como consecuencia de las diferentes presiones (Barcelona y Villalonga, 1992: 67), y Domingo Cavallo, ministro de Relaciones Exteriores, se constituyó como el principal lobbista a favor de su completa destrucción, dado que el proyecto no era una aventura aislada de la Argentina, sino, según argumentaba, un complejo entramado internacional secreto, que tenía como activos actores tanto a empresas alemanas, italianas y francesas de altísimo nivel, como al gobierno de Egipto. A esto se sumaba la sospecha sobre la participación de Irak. 

En una coyuntura caracterizada por un sistema internacional en donde los espacios de poder también se constituyen en las luchas políticas al interior de los países –que en definitiva definirán las relaciones de fuerza, el bloque en el poder y, por tanto, la política exterior–, los debates intestinos en la Argentina fueron encontrados. La teoría Realista de las Relaciones Internacionales asegura que ningún Estado que pueda acceder al poder dejará de hacerlo. A menos, claro, que la teoría marco sea el Realismo Periférico. Erman González, ex ministro de Economía y de Defensa de la gestión Menem, estaba a favor del reciclado del proyecto y su orientación a los satélites, dado el congelamiento de este. 

Domingo Cavallo, sin embargo, quería la destrucción total como gesto hacia EE. UU., sabiendo que las intenciones norteamericanas eran netamente políticas (Santoro, 1992: 52). Cavallo increpaba al brigadier Ernesto Crespo, ex jefe de la Fuerza, por el financiamiento iraquí de la fabricación de los misiles, respondiéndole éste que Irak no había puesto dinero, y que todo lo exportado a Medio Oriente habían sido motores, no misiles (Barcelona; Villalonga, 1992: 194-197). 
Asumiendo una posición afín con la perspectiva del Realismo Periférico, se iniciaron gestiones entre la República Argentina y la agencia espacial estadounidense NASApara que en 1994 se colocara un 
satélite argentino, el SAC–B. Según Corigliano: 

Durante la visita de Menem a Estados Unidos, que tuvo lugar a fines del mes de 
junio, el tema Cóndor figuró entre los temas de agenda tratados con Bill Clinton. 
Pero los puntos de fricción entre el gobierno argentino y el norteamericano en 
este tema parecieron definitivamente cerrados, a juzgar por las expresiones del 
jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, General Colin Powell, quien sostuvo, durante su encuentro con Menem, que la desactivación del misil Cóndor 
respondió a una decisión “sabia y prudente del gobierno argentino” que constituía “un ejemplo para el mundo” (Corigliano, 2003).


Ante los Estados Unidos, comenzábamos a ser confiables y responsables.

Referencias bibliográficas

Barcelona, E. y Villalonga, J. (1992). Relaciones Carnales. La verdadera 
historia de la construcción y destrucción del misil Cóndor II. Buenos Aires, 
Planeta.
Corigliano, F. (2003). “La Dimensión Bilateral de las Relaciones entre 
Argentina y Estados Unidos durante la década de 1990: El ingreso al paradigma de las ‘Relaciones Especiales’”, en Escudé, C. (ed.): 
Historia General de las Relaciones Exteriores de la República Argentina, 
Parte IV, Tomo XV. Buenos Aires, GEL. Versión electrónica disponible en: http://www.argentina-rree.com.
Santoro, D. (1992). Operación Cóndor II. La historia secreta del misil que 
desmanteló Menem. Buenos Aires, Letra Buena.

Entrevistas

Fuente Fuerza Aérea-A. Vice Comodoro retirado. Buenos Aires, 13 de 
mayo de 2010. 
Fuente Fuerza Aérea-B. Brigadier retirado. Buenos Aires, 31 de mayo 
de 2010. 
Fuente Fuerza Aérea-C. Brigadier retirado. Buenos Aires, 30 de junio 
de 2010. 
Fuente Fuerza Aérea-D. Brigadier Retirado -Miembro del equipo inicial 
Cóndor II. Buenos Aires, 22 de junio de 2011.
Fuente Fuerza Aérea-E. Ingeniero – Falda del Carmen Proyecto Cóndor. 
Falda del Carmen, 6 de agosto de 2010. 
Fuente X. Gestor para-diplomático, analista. Buenos Aires, 3 de mayo 
de 2010. 
Fuente Varotto, Conrado. Director de la CONAE, 27 de mayo de 2010. 


lunes, 8 de junio de 2026

Malvinas: Aniversario del ataque sobre Bahía Agradable

Aniversario del ataque sobre Bahía Agradable





El 8 de junio de 1982 Se produce la Batalla de Bahía Agradable, conocida por los británicos como “El Día Más Negro de la Flota”. En horas del mediodía, las escuadrillas de A-4B compuestas por el teniente Daniel E. Gálvez, alférez Hugo E. Gómez y el primer teniente Carlos E. Cachón, alférez Leonardo S. Carmona, teniente Carlos A. Rinke, respectivamente, atacan buques logísticos que desembarcan efectivos en Pleasant Bay. Los buques Sir Galahad y Sir Tristram y el lanchón de desembarco Fox Trot 4 resultan destruidos, en tanto que la fragata Plymouth es averiada por una escuadrilla de M-5 Dagger. En un ataque posterior contra estos blancos, son derribados los pilotos de A4-B, primer teniente Danilo R. Bolzán y los tenientes Juan J. Arrarás y Alfredo J. Alberto Vázquez.



Armada Argentina: El D-24 ARA Storni

Destructor D-24 ARA Storni





El destructor D-24 ARA “Almirante Storni” (apodado "el Galgo"), de la 2ª División de Destructores de la Flota de Mar de la Armada Argentina, un ex-US Navy DD-547 USS "Cowell" de la Clase "Fletcher" botado en el astillero Bethlehem Steel Shipyard el 18 de mayo de 1943, modernizado a nivel SCB 74A (Ship Characteristics Board: Junta de Características del Buque) a finales de los años 50s, principio de los 60s, de 114,7 mts. de eslora, 11,9 mts. de manga y 4 mts. de calado que desplazaba 3.500 tns., y podía dar una velocidad máxima de 35 nudos gracias a sus 2 turbinas General Electric y 4 calderas Babock & Wilcox que entregaban una potencia de 600.000 HP, y una autonomía de 11.112 kms. a 15 nudos. y con un poderoso armamento de 4 montajes Mk-30 de 127/38 mm, 3 montajes dobles antiaéreos de 76,2 mm, tenía una dotación de unos 230 efectivos; transferido a la Armada Argentina donde el 10 de diciembre de 1971 recibió el pabellón nacional argentino, prestando servicio hasta el 21 de agosto de 1979, y siendo vendido para su desguace el 29 de diciembre de 1981, que se llevó a cabo en la localidad bonaerense de Campana en 1982.


Escudo de armas del destructor Clase "Fletcher" modernizado a nivel SCB-74A, Clase "Almirante Brown" en Armada Argentina, D-24 ARA "Almirante Storni".

Las piezas de artilería simples Mk-30 de 127/38 mm eran controladas mediante un director de tiro Mk-37 que incluía en origen un radar de control de fuego Mk-12 y un buscador de altura Mk-22 (reemplazado en las variantes de posguerra SCB 74A empleadas por Argentina, por el radar circular Mk-25) conectado por una computadora de control de fuego Mark-1A y estabilizado por un giroscopio Mk-6 de 8.500 rpm. Las piezas, que en los destructores Clase "Fletcher" montaban 5 torres, pero 4 tras la modernización SCB74A, con una elevación de +85°/-15° disparaban un granada de 127×680 mmR de 24 a 25 kgs. de peso, a un ritmo de 15 proyectiles por minuto con una velocidad en boca de 790 m/seg a un alcance máximo de 16.000 metros en tiro de superficie, y 11.300 metros en tiro antiaéreo pudiendo penetrar blindajes de cinturón hasta 127 mm a 3.700 mts. de distancia, o de cubierta de hasta 25 mm a 12.600 mts. La vida útil promedio del tubo cañón era de unos 4.600 disparos con carga máxima.



La 2ª División de Destructores estuvo conformada en un momento dado por los 5 destructores Clase "Fletcher" SCB74A que operaron en la Armada Argentina como Clase "Almirante Brown", en esencia los D-20 ARA "Almirante Brown" (ex-DD-532 USS "Heermann) que operó entre 1962-1979; D-21 ARA "Espora" (ex-DD-670 USS "Dortch") operativo entre 1962-1979; D-22 ARA "Rosales" (ex-DD-644 USS "Stembel") operativo entre 1962-1981; D-23 ARA "Almirante Domecq García" (ex-DD-630 USS "Braine") operativo entre 1971-1982, y D-24 ARA "Almirante Storni" (ex-DD 547 USS "Cowell"), operativo entre 1971-1979. Estas imponentes naves básicamente causaron baja para ser reemplazadas por las 6 corbetas de nueva generación Tipo MEKO-140A16 del plan naval elaborado por el Almirante Massera, el tipo de buque más avanzado en los años 70s y 80s, y que se construyeron en el astillero argentino AFNE, que aún hoy son parte del principal componente de la Flota de Mar de la Armada Argentina aunque al no recibir modernización alguna a lo largo de todos sus años de servicio, ni ser reemplazadas por buques más avanzados generacionalmente como parte del infame proceso de unilateral desarme y desarticulación de las Fuerzas Armadas y el aparato de Defensa argentino iniciado en 1983 y profundizado en 2003, han perdido casi todo su poder de combate y se las convierte sin modernización alguna en simples patrulleros oceánicos en esta mutación de la Armada Argentina hacia una Guardia Nacional Naval o Cuerpo de Guardacostas que la está exterminando. 



Piezas de artillería simples Mk-30 de 127/38 mm del destructor D-23 ARA "Almirante Domecq García", buque gemelo del ARA "Almirante Storni". Estas piezas eran controladas mediante un director de tiro Mk-37 que incluía en origen un radar de control de fuego Mk-12 y un buscador de altura Mk-22 (reemplazado en las variantes de posguerra SCB 74A empleadas por Argentina, por el radar circular Mk-25) conectado por una computadora de control de fuego Mark-1A y estabilizado por un giroscopio Mk-6 de 8.500 rpm. Las piezas, que en los destructores Clase "Fletcher" montaban 5 torres, pero 4 tras la modernización SCB74A, con una elevación de +85°/-15° disparaban un Granada de 127×680 mmR de 24 a 25 kgs. de peso, a un ritmo de 15 proyectiles por minuto con una velocidad en boca de 790 m/seg a un alcance máximo de 16.000 metros en tiro de superficie, y 11.300 metros en tiro antiaéreo pudiendo penetrar blindajes de cinturón hasta 127 mm a 3.700 mts. de distancia, o de cubierta de hasta 25 mm a 12.600 mts. La vida útil promedio del tubo cañón era de unos 4.600 disparos con carga máxima. 




Dos marinos posan delante de las piezas de artilería simples Mk-30 de 127/38 mm del destructor D-24 ARA "Almirante Storni". Estas piezas eran controladas mediante un director de tiro Mk-37 que incluía en origen un radar de control de fuego Mk-12 y un buscador de altura Mk-22 (reemplazado en las variantes de posguerra SCB 74A empleadas por Argentina, por el radar circular Mk-25) conectado por una computadora de control de fuego Mark-1A y estabilizado por un giroscopio Mk-6 de 8.500 rpm. Las piezas, que en los destructores Clase "Fletcher" montaban 5 torres, pero 4 tras la modernización SCB74A, con una elevación de +85°/-15° disparaban una granada de 127×680 mmR de 24 a 25 kgs. de peso, a un ritmo de 15 proyectiles por minuto con una velocidad en boca de 790 m/seg a un alcance máximo de 16.000 metros en tiro de superficie, y 11.300 metros en tiro antiaéreo pudiendo penetrar blindajes de cinturón hasta 127 mm a 3.700 mts. de distancia, o de cubierta de hasta 25 mm a 12.600 mts. La vida útil promedio del tubo cañón era de unos 4.600 disparos con carga máxima.



El destructor DD-547 USS "Cowell" de la US Navy que como advertimos ya reacondicionado bajo el proyecto SCB 74A (Ship Characteristics Board: Junta de Características del Buque) a finales de los años 50s, principio de los 60s,
Este buque de la Clase "Fletcher" botado en el astillero Bethlehem Steel Shipyard el 18 de mayo de 1943, fue luego el D-24 ARA “Almirante Storni” (apodado "el Galgo"), de la 2ª División de Destructores de la Flota de Mar de la Armada Argentina, conformando la Clase "Brown" con otros 4 buques del mismo tipo, y conformando la 2ª Fivisión junto al D-22 ARA "Rosales" y D-23 ARA "Almirante Domecq García" hacia el final de ciclo de los "Fletcher" con la Armada Argentina. De 114,7 mts. de eslora, 11,9 mts. de manga y 4 mts. de calado que desplazaba 3.500 tns., y podía dar una velocidad máxima de 35 nudos gracias a sus 2 turbinas General Electric y 4 calderas Babock & Wilcox que entregaban una potencia de 600.000 HP, y una autonomía de 11.112 kms. a 15 nudos. y con un poderoso armamento de 4 montajes Mk-30 de 127/38 mm, 3 montajes dobles antiaéreos de 76,2 mm, tenía una dotación de unos 230 efectivos; transferido a la Armada Argentina donde el 10 de diciembre de 1971 recibió el pabellón nacional argentino, prestando servicio hasta el 21 de agosto de 1979, y siendo vendido para su desguace el 29 de diciembre de 1981, que se llevó a cabo en la localidad bonaerense de Campana en 1982.
Las piezas de artilería simples Mk-30 de 127/38 mm eran controladas mediante un director de tiro Mk-37 que incluía en origen un radar de control de fuego Mk-12 y un buscador de altura Mk-22 (reemplazado en las variantes de posguerra SCB 74A empleadas por Argentina, por el radar circular Mk-25) conectado por una computadora de control de fuego Mark-1A y estabilizado por un giroscopio Mk-6 de 8.500 rpm. Las piezas, que en los destructores Clase "Fletcher" montaban 5 torres, pero 4 tras la modernización SCB74A, con una elevación de +85°/-15° disparaban un granada de 127×680 mmR de 24 a 25 kgs. de peso, a un ritmo de 15 proyectiles por minuto con una velocidad en boca de 790 m/seg a un alcance máximo de 16.000 metros en tiro de superficie, y 11.300 metros en tiro antiaéreo pudiendo penetrar blindajes de cinturón hasta 127 mm a 3.700 mts. de distancia, o de cubierta de hasta 25 mm a 12.600 mts. La vida útil promedio del tubo cañón era de unos 4.600 disparos con carga máxima.



La 2ª División de Destructores estuvo conformada en un momento dado por los 5 destructores Clase "Fletcher" SCB74A que operaron en la Armada Argentina como Clase "Almirante Brown", en esencia los D-20 ARA "Almirante Brown" (ex-DD-532 USS "Heermann") que operó entre 1962-1979; D-21 ARA "Espora" (ex-DD-670 USS "Dortch") operativo entre 1962-1979; D-22 ARA "Rosales" (ex-DD-644 USS "Stembel") operativo entre 1962-1981; D-23 ARA "Almirante Domecq García" (ex-DD-630 USS "Braine") operativo entre 1971-1982, y D-24 ARA "Almirante Storni" (ex-DD 547 USS "Cowell"), operativo entre 1971-1979. Estas imponentes naves básicamente causaron baja para ser reemplazadas por las 6 corbetas de nueva generación Tipo MEKO-140A16 del plan naval elaborado por el Almirante Massera, el tipo de buque más avanzado en los años 70s y 80s, y que se construyeron en el astillero argentino AFNE, que aún hoy son parte del principal componente de la Flota de Mar de la Armada Argentina aunque al no recibir modernización alguna a lo largo de todos sus años de servicio, ni ser reemplazadas por buques más avanzados generacionalmente como parte del infame proceso de unilateral desarme y desarticulación de las Fuerzas Armadas y el aparato de Defensa argentino iniciado en 1983 y profundizado en 2003, hoy han perdido casi todo su poder de combate y se las convierte sin modernización alguna en simples patrulleros oceánicos en esta mutación de la Armada Argentina hacia una Guardia Nacional Naval o Cuerpo de Guardacostas que la está exterminando. 




Destructor D-24 ARA "Almirante Storni" fotografiado desde el periscopio de un submarino argentino durante un ejercicio naval en los años 70s. El destructor D-24 ARA “Almirante Storni” (apodado "el Galgo"), de la 2ª División de Destructores de la Flota de Mar de la Armada Argentina, un ex-US Navy DD-547 USS "Cowell" de la Clase "Fletcher" botado en el astillero Bethlehem Steel Shipyard el 18 de mayo de 1943, modernizado a nivel SCB 74A (Ship Characteristics Board: Junta de Características del Buque) a finales de los años 50s, principio de los 60s, de 114,7 mts. de eslora, 11,9 mts. de manga y 4 mts. de calado que desplazaba 3.500 tns., y podía dar una velocidad máxima de 35 nudos gracias a sus 2 turbinas General Electric y 4 calderas Babock & Wilcox que entregaban una potencia de 600.000 HP, y una autonomía de 11.112 kms. a 15 nudos. y con un poderoso armamento de 4 montajes Mk-30 de 127/38 mm, 3 montajes dobles antiaéreos de 76,2 mm, tenía una dotación de unos 230 efectivos; transferido a la Armada Argentina donde el 10 de diciembre de 1971 recibió el pabellón nacional argentino, prestando servicio hasta el 21 de agosto de 1979, y siendo vendido para su desguace el 29 de diciembre de 1981, que se llevó a cabo en la localidad bonaerense de Campana en 1982.
Las piezas de artilería simples Mk-30 de 127/38 mm eran controladas mediante un director de tiro Mk-37 que incluía en origen un radar de control de fuego Mk-12 y un buscador de altura Mk-22 (reemplazado en las variantes de posguerra SCB 74A empleadas por Argentina, por el radar circular Mk-25) conectado por una computadora de control de fuego Mark-1A y estabilizado por un giroscopio Mk-6 de 8.500 rpm. Las piezas, que en los destructores Clase "Fletcher" montaban 5 torres, pero 4 tras la modernización SCB74A, con una elevación de +85°/-15° disparaban una granada de 127×680 mmR de 24 a 25 kgs. de peso, a un ritmo de 15 proyectiles por minuto con una velocidad en boca de 790 m/seg a un alcance máximo de 16.000 metros en tiro de superficie, y 11.300 metros en tiro antiaéreo pudiendo penetrar blindajes de cinturón hasta 127 mm a 3.700 mts. de distancia, o de cubierta de hasta 25 mm a 12.600 mts. La vida útil promedio del tubo cañón era de unos 4.600 disparos con carga máxima.
La 2ª División de Destructores estuvo conformada en un momento dado por los 5 destructores Clase "Fletcher" SCB74A que operaron en la Armada Argentina como Clase "Almirante Brown", en esencia los D-20 ARA "Almirante Brown" (ex-DD-532 USS "Heermann) que operó entre 1962-1979; D-21 ARA "Espora" (ex-DD-670 USS "Dortch") operativo entre 1962-1979; D-22 ARA "Rosales" (ex-DD-644 USS "Stembel") operativo entre 1962-1981; D-23 ARA "Almirante Domecq García" (ex-DD-630 USS "Braine") operativo entre 1971-1982, y D-24 ARA "Almirante Storni" (ex-DD 547 USS "Cowell"), operativo entre 1971-1979. Estas imponentes naves básicamente causaron baja para ser reemplazadas por las 6 corbetas de nueva generación Tipo MEKO-140A16 del plan naval elaborado por el Almirante Massera, el tipo de buque más avanzado en los años 70s y 80s, y que se construyeron en el astillero argentino AFNE, que aún hoy son parte del principal componente de la Flota de Mar de la Armada Argentina aunque al no recibir modernización alguna a lo largo de todos sus años de servicio, ni ser reemplazadas por buques más avanzados generacionalmente como parte del infame proceso de unilateral desarme y desarticulación de las Fuerzas Armadas y el aparato de Defensa argentino iniciado en 1983 y profundizado en 2003, hoy han perdido casi todo su poder de combate y se las convierte sin modernización alguna en simples patrulleros oceánicos en esta mutación de la Armada Argentina hacia una Guardia Nacional Naval o Cuerpo de Guardacostas que la está exterminando. 




El destructor D-24 ARA “Almirante Storni” (apodado "el Galgo"), de la 2ª División de Destructores de la Flota de Mar de la Armada Argentina, un ex-US Navy DD-547 USS "Cowell" de la Clase "Fletcher" botado en el astillero Bethlehem Steel Shipyard el 18 de mayo de 1943, modernizado a nivel SCB 74A (Ship Characteristics Board: Junta de Características del Buque) a finales de los años 50s, principio de los 60s, de 114,7 mts. de eslora, 11,9 mts. de manga y 4 mts. de calado que desplazaba 3.500 tns., y podía dar una velocidad máxima de 35 nudos gracias a sus 2 turbinas General Electric y 4 calderas Babock & Wilcox que entregaban una potencia de 600.000 HP, y una autonomía de 11.112 kms. a 15 nudos. y con un poderoso armamento de 4 montajes Mk-30 de 127/38 mm, 3 montajes dobles antiaéreos de 76,2 mm, tenía una dotación de unos 230 efectivos; transferido a la Armada Argentina donde el 10 de diciembre de 1971 recibió el pabellón nacional argentino, prestando servicio hasta el 21 de agosto de 1979, y siendo vendido para su desguace el 29 de diciembre de 1981, que se llevó a cabo en la localidad bonaerense de Campana en 1982.
Las piezas de artilería simples Mk-30 de 127/38 mm eran controladas mediante un director de tiro Mk-37 que incluía en origen un radar de control de fuego Mk-12 y un buscador de altura Mk-22 (reemplazado en las variantes de posguerra SCB 74A empleadas por Argentina, por el radar circular Mk-25) conectado por una computadora de control de fuego Mark-1A y estabilizado por un giroscopio Mk-6 de 8.500 rpm. Las piezas, que en los destructores Clase "Fletcher" montaban 5 torres, pero 4 tras la modernización SCB74A, con una elevación de +85°/-15° disparaban una granada de 127×680 mmR de 24 a 25 kgs. de peso, a un ritmo de 15 proyectiles por minuto con una velocidad en boca de 790 m/seg a un alcance máximo de 16.000 metros en tiro de superficie, y 11.300 metros en tiro antiaéreo pudiendo penetrar blindajes de cinturón hasta 127 mm a 3.700 mts. de distancia, o de cubierta de hasta 25 mm a 12.600 mts. La vida útil promedio del tubo cañón era de unos 4.600 disparos con carga máxima.
La 2ª División de Destructores estuvo conformada en un momento dado por los 5 destructores Clase "Fletcher" SCB74A que operaron en la Armada Argentina como Clase "Almirante Brown", en esencia los D-20 ARA "Almirante Brown" (ex-DD-532 USS "Heermann) que operó entre 1962-1979; D-21 ARA "Espora" (ex-DD-670 USS "Dortch") operativo entre 1962-1979; D-22 ARA "Rosales" (ex-DD-644 USS "Stembel") operativo entre 1962-1981; D-23 ARA "Almirante Domecq García" (ex-DD-630 USS "Braine") operativo entre 1971-1982, y D-24 ARA "Almirante Storni" (ex-DD 547 USS "Cowell"), operativo entre 1971-1979. Estas imponentes naves básicamente causaron baja para ser reemplazadas por las 6 corbetas de nueva generación Tipo MEKO-140A16 del plan naval elaborado por el Almirante Massera, el tipo de buque más avanzado en los años 70s y 80s, y que se construyeron en el astillero argentino AFNE, que aún hoy son parte del principal componente de la Flota de Mar de la Armada Argentina aunque al no recibir modernización alguna a lo largo de todos sus años de servicio, ni ser reemplazadas por buques más avanzados generacionalmente como parte del infame proceso de unilateral desarme y desarticulación de las Fuerzas Armadas y el aparato de Defensa argentino iniciado en 1983 y profundizado en 2003, hoy han perdido casi todo su poder de combate y se las convierte sin modernización alguna en simples patrulleros oceánicos en esta mutación de la Armada Argentina hacia una Guardia Nacional Naval o Cuerpo de Guardacostas que la está exterminando. 




Lancha de salvamento y abordaje del destructor D-24 ARA "Almirante Storni" de la Armada Argentina. Esta embarcación iba a ser empleada para abordar al buque infractor británico RRS "Shackleton" el 4 de febrero de 1976, al ser inteceptado por el destructor argentino a 125,5 kms. al sur de Cabo Pembroke, en las costas de las Islas Malvinas, pero el navío británico decidió fugar rumbo a Port Stanley y el destructor argentino, que en ningún momento su comandante tuvo la intención de dañar o hundir al navío incursor, se conformó con efectuar unos disparos de advertencia y escoltarlo, más que perseguirlo, hasta unos 11 kms. del acceso al puerto colonial inglés en territorio usurpado a la Argentina. 


El Capitán de Fragata Ramón Arosa era el comandante del destructor D-24 ARA "Almirante Storni" durante el incidente con el buque de investigación científica RRS "Shackleton" británico, el 4 de febrero de 1976. Aquí lo vemos en una foto de la década del '80, durante la Presidencia del masón izquierdista de la Internacional Socialista Raúl Ricardo Alfonsín (quien comenzó una vendetta política e ideológica contra las Fuerzas Armadas y dió inicio al unilateral desarme de las Fuerzas Armadas y de Seguridad y desarticulación del aparato de Defensa y Seguridad), ya luciendo el grado de Vicealmirante y ejerciendo el cargo de Comandante en Jefe de la Armada Argentina.

domingo, 7 de junio de 2026

Crisis del Beagle: Las redes anti-torpedo del ARA 25 de Mayo convertidos en anti-Exocet

Redes antimisiles



Las redes antitorpedos de los acorazados ARA Rivadavia y ARA Moreno fueron luego desplegadas en el ARA 25 de Mayo con el propósito de actuar como una red de protección con los MBDA Exocet chilenos en caso de librarse el conflicto del Beagle. Aquí se pueden ver las redes colgando a babor del buque.








PGM: Los argentinos en el conflicto

Argentina en la Gran Guerra

Western Front Association



Argentina fue un país neutral durante la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, un tercio de su población estaba compuesta por ciudadanos extranjeros, incluidos los de países actualmente en guerra. La zona era privilegiada para la propaganda alemana y para los agentes alemanes. Al parecer, uno de estos agentes envenenó a un gran número de mulas que debían ser enviadas a Mesopotamia.

Los esfuerzos sobre el terreno de la comunidad británica para contrarrestar la propaganda fueron eficaces. Pero la comunidad británica hizo más que simplemente librar una guerra de propaganda. 

Existe un libro 'Actividades de la comunidad británica en Argentina durante la Gran Guerra 1914-1919', publicado en 1920, que da los nombres de unos 4.852 voluntarios argentinos. De ellos, 528 aparecen en el Cuadro de Honor del libro. Un cuadro de honor ligeramente ampliado de los argentinos muertos en la guerra está disponible en línea.[1]

Este cuadro de honor proporciona los nombres de 569 personas, la mayoría de las cuales (pero no todas) son nombradas por la Comisión de Tumbas de Guerra de la Commonwealth.

Arriba: En 1918, se autorizó el uso de la insignia que se muestra arriba en la chaqueta de vestir de aquellos oficiales y hombres que residían en Sudamérica (incluidos Centroamérica y México). La BVLA significaba "Voluntarios Británicos en América Latina". (www.fcbap.ca/railways/volunteers.htm) 

Ferrocarriles Argentinos

Un número significativo de miembros de la comunidad británica en Argentina estaban empleados en la construcción, ampliación u operación de los ferrocarriles argentinos.

Varias compañías ferroviarias operaban en el país y muchas parecen haber tenido un Cuadro de Honor (no todos los hombres en los cuadros de honor trabajaban en Argentina; un puñado parecía trabajar en las oficinas de las distintas compañías en Londres y algunos sirvieron en ejércitos distintos del de Gran Bretaña o su Imperio).[2]

Contamos con el Ferrocarril del Noreste Argentino (5 nombres); Ferrocarril Buenos Ayres y Pacífico (29 nombres); Gran Ferrocarril del Sur de Buenos Ayres (29 nombres); Ferrocarril Buenos Ayres Midland (2 nombres); Ferrocarril del Oeste de Buenos Ayres (15 nombres); Ferrocarril Central Argentino (67 nombres) Compagnie Generale de Chemins de pocos dans la Provincia de Buenos-Ayres (1 nombre); Ferrocarril Central de Córdoba (7 denominaciones); Ferrocarriles de Entre Ríos (5 nombres); Compañía Forestal de Tierras, Maderas y Ferrocarriles (2 nombres) y otras bajas que, aunque no ferroviarias, estaban relacionadas con los ferrocarriles argentinos (36 nombres).

Los hombres enumerados (198 en total) probablemente no sean todos los ferroviarios que murieron. Habría habido otros no mencionados en los monumentos ferroviarios o en los informes de los directores de ferrocarriles que probablemente renunciaron a sus trabajos en lugar de tomar una licencia antes de ofrecerse como voluntarios.

Arriba: Logotipo de la Compañía del Ferrocarril Central Argentino grabado en una columna de la estación Retiro.

La mayoría de los hombres detallados en estas listas de honor eran ciudadanos británicos, pero algunos no lo eran y no tenían necesidad de regresar al Reino Unido o alistarse.

Por ejemplo, el teniente segundo Félix Ramón Arthur Dansey era un ciudadano argentino, nacido en Argentina en 1891. Su padre, William Foley Dansey, había nacido en Inglaterra en 1847 y posteriormente se fue a Argentina para trabajar como ingeniero en el Ferrocarril Central Argentino. 

Arriba: Un ejemplar de la Revista del Ferrocarril Central Argentino de julio de 1918 (www.worthpoint.com/worthopedia/central-argentine-railway-magazine-1778975755) 

Como ciudadano argentino, Félix Dansey no habría corrido peligro de ser llamado a filas o reclutado, pero, sin duda consciente de las raíces británicas de su difunto padre (su padre había muerto en 1905), cruzó el Atlántico y llegó al Reino Unido. Félix se alistó originalmente en Artists Rifles. Fue comisionado en el 1/7 del Batallón del Regimiento de Londres en diciembre de 1917 y fue asesinado el 25 de julio de 1918. Su lápida es increíblemente conmovedora y dice:

TU MADRE
NO DEJA
DE PENSAR EN TI
NI UN SOLO MOMENTO

Arriba: lápida de Dansey, cortesía de www.findagrave.com

El registro del CWGC también tiene este 'Hijo de Indalecia Guido de Dansey y del fallecido William Foley Dansey de San Lorenzo, 84 San Martín, Buenos Ayres. Nacido en Paraná, República Argentina. Un ciudadano argentino, que partió a luchar por la patria de su padre.'

Está enterrado en el cementerio británico de Contay (imagen de abajo cortesía del CWGC).

Increíblemente, no es el único soldado con fuertes conexiones argentinas enterrado en este pequeño cementerio.

En otra parte del Cementerio Británico de Contay se encuentra el L/Cpl Charles Coulson quien, al igual que Dansey, trabajó para el gran Ferrocarril Central Argentino. Charles fue asesinado el 9 de diciembre de 1916 mientras prestaba servicio, muy apropiadamente, en el Departamento de Operaciones Ferroviarias de los Ingenieros Reales.

Nacido en 1878, hijo de Robert Coulson y Ellen Benvin, se casó el 13 de noviembre de 1901 con Hannah Margaret Waites de West Hartlepool. Tuvieron 2 hijos uno de los cuales, Charles, nació en Argentina en 1915.   

Uno de los hombres que trabajaba para Buenos Ayres and Pacific Railway era Douglas Langdon. Nació en Huelva, España, el 3 de abril de 1884, hijo de William Langdon y Elinor Louise Langdon, de Kensey, Launceston, Cornwall. Douglas llegó a Argentina en septiembre de 1907 y fue elegido miembro asociado de la Institución de Ingenieros Mecánicos en 1911. Fue asesinado el 23 de abril de 1917 como Capitán del DCLI y está enterrado en el cementerio Sucrerie, Ablain-St. Nazario.


Arriba: Capitán Douglas Langdon (IWM HU 123835)

Reginald Bowles trabajó para el Ferrocarril del Oeste de Buenos Ayres. Originario de Burnley, nació el 3 de mayo de 1891. Reginald era hijo del reverendo Henry Bowles y Louisa Yonge, de Christchurch Vicarage, Epsom. Se desempeñó como Inspector de Tránsito en Quiroga, provincia de Buenos Aires. Murió el 20 de julio de 1916 a causa de las heridas sufridas en el ataque a High Wood y está enterrado en el cementerio británico de La Neuville, Corbie.

Arriba: Reginald Bowles (www.pastonglass.wordpress.com/2015/02/10/who-do-you-think-they-are)

El teniente Rowland Cobbold provenía de una familia adinerada,  uno de los miembros de una famosa dinastía cervecera de Ipswich, y su familia vivía en Bramford House en Bramford, Suffolk. Su padre era Secretario de Paz y Secretario de los consejos del condado de East y West Suffolk. Rowland obtuvo una comisión temporal luego de dejar su trabajo en el Ferrocarril Central Argentino en Argentina al estallar la guerra.

Estaba en la Artillería de Campaña Real y fue asesinado el 25 de septiembre de 1915. Está enterrado en el cementerio militar de Brandhoek.

 

Arriba: Rowland Cobbold (www.bramfordww1project.org.uk)

Romille Harker era hijo de Bailey John y Amy Harker y se educó en Caterham Congregational College. Antes de la guerra trabajó en el departamento de vagones y vagones de la estación Rosario del Ferrocarril Central Argentino. Sirvió en el 1.er Rey (Regimiento de Liverpool) hasta su muerte el 25 de septiembre de 1915.

Arriba: Romille Harker (www.cpgw.org.uk)

El sargento Harker es conmemorado en el Loos Memorial. 

Otro empleado más del Ferrocarril Central Argentino fue William Scotcher. Se unió a la Guardia de Coldstream y fue comisionado en el Regimiento de East Yorkshire, unidad en la que recibió la Cruz Militar. Más tarde se unió a la RAF y estaba con el Escuadrón 50 cuando murió en un accidente aéreo  el 15  de septiembre de 1918. Parece que su avión se estrelló en el aeródromo de Bekesbourne, cerca de Canterbury. Está enterrado en el cementerio de Buckingham Road de Ilford.


Arriba: Capitán William Scotcher (www.redbridgefirstworldwar.org.uk/the-war-dead/william-goodliff-scotcher)

Otro oficial que sirvió en la RFC, y ex empleado de Ferrocarriles de Entre Ríos, fue Geoffrey Burnand. Trabajó como asistente de ingeniería pero regresó a casa en diciembre de 1915. Era nativo de Worth, Sussex. Nació el 22 de abril de 1883, hijo único de Graham Burnand y Elizabeth Frances Chasemore, de Knockacur, Doneraile, condado de Cork. Habiendo perdido un pie en un accidente ferroviario, no era apto para el ejército, pero podía unirse al RFC. Geoffrey murió en un combate aéreo. 

Arriba: 2/Teniente Geoffrey Burnand (www.ourheroes.southdublin.ie/Serviceman/Show/17111)

Está enterrado en el cementerio británico Warlincourt Halte, Saulty.

Deportista extraordinario

John Argentina Campbell es una persona interesante. Fue propietario de la Estancia El Jabali en el Departamento de Carlos Casares, Buenos Aires y nació el 20 de octubre de 1877, en Entre Ríos. Fue bautizado en St. Andrew's, Buenos Aires, el 25 de abril de 1878. Fue elegido para jugar en un partido del Scottish Rugby International. También jugó en el West of Scotland FC. Representó a Argentina en un partido de cricket contra el MCC y fue uno de los principales jugadores de polo de Argentina. 

Arriba: Teniente John Argentino Campbell (www.worldrugbymuseum.com)

John viajó a Inglaterra en 1915 para ofrecerse como voluntario y fue comisionado en el 17.º de Lanceros y más tarde en el 6.º (Inniskilling) Dragones. Fue a Francia en servicio activo en febrero de 1916. Al año siguiente, tras la muerte de su padre, Campbell recibió permiso para viajar de regreso a Argentina para solucionar sus asuntos. Al regresar por mar para reunirse con su regimiento, él y su esposa sobrevivieron a un naufragio frente a la costa de Gales cuando el SS  Drina  chocó contra una mina alemana.

El 1 de diciembre de 1917, en Cambrai, Campbell participaba en una carga de caballería montada cerca de Villers-Guislain  cuando fue herido y capturado. Murió al día siguiente en un hospital de campaña alemán. Está enterrado en  el cementerio británico de Honnechy.


Arriba: Cementerio Británico de Honnechy (CWGC) 

Durante muchos años existió un monumento a los ferroviarios del Centro Argentino asesinados en la Estación Retiro.

Arriba: Estación de ferrocarril de Retiro, a pocos días de ser inaugurada en 1915. La estación fue construida por el Ferrocarril Central Argentino.

Parece que este monumento se encuentra ahora en el  Cementerio Británico de Buenos Aires, ubicado en el barrio de Chacarita, al oeste del centro de la ciudad. El cementerio está detrás del Cementerio Municipal de Buenos Aires (Chacarita).


Arriba: Cementerio Británico de Buenos Aires (CWGC) 

Se pueden encontrar más de 100 registros de pensiones de soldados y marineros radicados en Argentina en los registros de pensiones de la WFA (use los criterios de búsqueda de Argentina y Argentina); la razón por la que no se incluyen los casi 600 nombrados en los cuadros de honor es que los registros detallan las direcciones de los familiares más cercanos que bien podrían haberse mudado en muchos casos al Reino Unido.

Sin embargo, estos registros nos brindan detalles adicionales sobre algunos de estos hombres, como James Sullivan del segundo Manchester  .

James es conmemorado en el monumento a Thiepval

Fútbol americano

A fines de la década de 1880 un grupo de trabajadores del Ferrocarril Central Argentino  solía reunirse para jugar una especie de fútbol en los terrenos baldíos ubicados cerca de la Avenida Alberdi. En la Navidad de 1889 casi 70 personas se reunieron en un bar con el propósito de fundar un club de fútbol. El ciudadano británico Thomas Mutton sugirió el nombre de 'Club Atlético Ferrocarril Central Argentino', el cual fue aprobado. Al principio, el club sólo permitía que empleados del CAR fueran socios de la institución. En 1903, el club cambió su nombre a 'Rosario Central'. Posteriormente se convertiría en uno de los clubes más destacados de la ciudad.

Existe una conexión aún más fuerte de la Primera Guerra Mundial con otro club de fútbol fundado por los trabajadores del Ferrocarril Central Argentino. El 'Club Atlético Douglas Haig' se formó el 11 de noviembre de 1918, y debe su existencia a un grupo de trabajadores de Ferrocarriles Británicos y al director del Ferrocarril Central Argentino, Ronald Leslie.

El club todavía juega con el mismo nombre hasta el día de hoy. 

Arriba: El equipo 'Douglas Haig' en 1919 (cortesía de Clive Harris / www.wlv.ac.uk/research/institutes-and-centres/centre-for-historical-research/football-and-war-network/football- y-guerra-blog/2020/hasta-los-fogoneros/hasta-los-fogoneros.php)

Abajo: la afición del club hoy (http://www.douglasmania.com.ar) 

Artículo de David Tattersfield, vicepresidente de la Asociación del Frente Occidental 

[1] Argentine British Community Council : http://www.abcc.com.ar/ww1

[2] Roll of Honour 1914-1918 : https://www.fcbap.ca/railways/Casualties.htm


miércoles, 3 de junio de 2026

Malvinas: Fotos mejoradas del efecto de la aviación argentina

Fotos colorizadas y mejoradas con IA


Mas fotos publicas y viejas de Malvinas. Con un excelente prompt las mejoró sin perder contenido ni modificar nada, solo darlas mas color y nitidez



martes, 2 de junio de 2026

ARA: ORBAT desde 1914 hasta 1918

FLOTA #31: La Armada Argentina en diversas épocas


Se trata de una colección de imágenes creadas por diversos artistas y analistas que retratan las flotas de la Armada Argentina en diversas épocas, desde 1914 hasta 2018. ¡Disfrútenlas!



La Armada Argentina en 1933



La Armada Argentina en 1937


La Armada Argentina en 1937


La Armada Argentina en 1914


La Armada Argentina en 2018