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domingo, 21 de junio de 2026

Malvinas: Los otros dogfights de la guerra

Los otros dogfights de la guerra

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La historia de los dogfights en Malvinas se nos presenta como una sucesión de triunfos británicos. El balance oficial es de 21 aparatos argentinos derribados (9 Dagger, 8 A-4, 1 Mirage III, 1 Canberra, 1 Pucará y 1 C-130), por ninguna baja inglesa. Pero eso no es del todo cierto.




28 de mayo de 1982. El vuelo Sombra está a punto de despegar de BAM Malvinas. El teniente Miguel Ángel Giménez ocupa la carlinga del 'Sombra 1' (matrícula A-537). El también teniente Roberto Címbaro está a los mandos de 'Sombra 2' (matrícula A-532). Ambos pilotan un IA-58 Pucará.




Gímenez es el líder de la pareja. Hijo de maestros, se interesó por la aviación militar de motu propio. Graduado en 1977, fue destinado a los A-4 Skyhawk de la IV Brigada Aérea de la Fuerza Aérea Argentina (FAA), en los que perfeccionó su pilotaje y ascendió al grado de teniente.



A finales de 1980, es trasladado a los Pucará de la III Brigada Aérea. Dos años después, es uno de los primeros pilotos de la FAA en ser desplegado en las Malvinas. Herido en el bombardeo del 1 mayo a BAM Condor, Giménez afronta ahora su quinta salida de combate. Todas en IA-58.



Diseñado a principio de los setenta por la Fábrica Militar de Aviones como un avión COIN (Counter-Insurgency) para la Fuerza Aérea Argentina, el FMA IA-58 Pucará es un bimotor turbohélice biplaza, de construcción enteramente metálica, ala baja cantilever y cola en forma de 'T'.



Capaz de operar desde pistas cortas y no preparadas, el IA-58 es flexible, resistente, seguro y fácil de mantener. Además, posee una gran potencia de fuego gracias a sus 2 cañones y 4 ametralladoras fijas, a añadir el armamento que puede cargar en tres puntos fuertes externos.



Durante la guerra, el Grupo 3 de Ataque de la III Brigada Aérea de la FAA desplegará un total de 24 Pucará en las Islas Malvinas. Formarán el Escuadrón Aeromóvil Pucará Malvinas (EAPM) y combatirán allí donde los reactores venidos del continente no pueden hacerlo.



11.30 horas. Pese a las malas condiciones meteorológicas imperantes en las islas, 'Sombra 1' y 'Sombra 2' despegan de Puerto Argentino sin incidente alguno. Bajo una espesa capa de nubes, los dos Pucará aceleran y se dirigen hacia su zona objetivo en vuelo rasante.



En esta misión, cada IA-58 carga cuatro lanzadores de cohetes LAU-61/A en soportes externos, con un total de 76 proyectiles FFAR de 70mm. Además de la munición para sus dos cañones (270 municiones de 20mm cada uno) y cuatro ametralladoras (900 proyectiles de 7,62mm cada una).



Su cometido es realizar un reconocimiento ofensivo y atacar blancos de oportunidad en la zona de Darwin y Goose Green, donde desde el día anterior se libra la primera gran batalla terrestre de la Guerra de las Malvinas entre los paracaidistas británicos y la guarnición argentina.



Por entonces, el teniente Richard James Nunn lleva tres horas y media volando entre el frente y Camilla Creek, la base logística y de apoyo de fuego que alimenta la ofensiva del 2º Batallón del Regimiento Paracaidista contra la infantería argentina sita en Darwin y Goose Green.



Hijo, hermano y sobrino de aviador, Nunn estaba predestinado a surcar los aires. Su padre, Stanley, y sus tíos, Barrie y John, habían combatido en la SGM y la postguerra. Los primeros con la RAF y el último con la FAA. Y su hermano mayor, Chris, era piloto en los Royal Marines.




Ahora, a sus 27 años, Nunn pilota un Scout AH.1 (matrícula XT 629), junto al sargento Bill Belcher. A su lado vuela el XP 902, otro Scout tripulado por el capitán Jeff Niblett y el sargento John Glaze. Es el 'Vuelo B' del 3ºCBAS (Command Brigade Air Squadron) de los Royal Marines.



Fabricado por Westland Helicopters, el Scout AH.1 es un helicóptero ligero biplaza. Como aparato de ataque, está armado con cuatro misiles SS-11 y de una a tres ametralladoras. Como transporte, puede llevar de tres a cuatro soldados, o dos camillas, o su equivalente en carga.



Aquel 28 de mayo, los Scout del 3º CBAS actúan como transportes desarmados. En los vuelos de ida a primera línea, los helicópteros trasladan provisiones a las tropas británicas, municiones principalmente. En los de vuelta, evacúan a los heridos y los muertos de ambos bandos.



10.50 horas. Niblett y Nunn despegan nuevamente de Camilla Creek. Esta vez sus helicópteros cargan camillas, pues deben evacuar al teniente coronel Herbert Jones, oficial en jefe del 2º Batallón del Regimiento Paracaidista, al que erróneamente se considera herido de gravedad.



10.55 horas. 'Sombra 1' y 'Sombra 2' alcanzan la zona de Camilla Creek. Guiados por radio desde el control de tierra de la BAM Cóndor -el aeródromo argentino en Goose Green-, los Pucará adoptan el rumbo noroeste para atacar las posiciones de los paracaidistas británicos.



El techo de nubes fluctúa de 30 a 60 metros de altura y la visibilidad se sitúa entre 2.000 y 2.500 metros. Giménez descubre dos helicópteros volando bajo a 500 metros de distancia. Címbaro cree que son Bell 212 de la FAA. Por radio, Giménez pregunta si los 'helis' son argentinos



"¡Negativo! ¡Negativo! ¡Derríbenlos!", grita el suboficial auxiliar Norberto Basáez, especialista en comunicaciones e integrante del equipo director de vuelo de la BAM Cóndor. Los IA-58 se acercan a los desprevenidos Scout desde el sur.




Como en todos los combates entre aviones y helicópteros, la gran ventaja del avión es su superior velocidad. Y la del helicóptero, su extrema maniobrabilidad. Sin embargo, esta ventaja de los 'molinillos' se reduce ante un aparato tan ágil y capaz de volar lento como el Pucará.



La aparición de los IA-58 sorprende a los británicos que, sin embargo, reaccionan con rapidez. Niblett, líder de la pareja de Scout, ordena una ruptura. Nunn gira al este. Niblett, al oeste. Giménez se queda con el Scout que huye al este. Címbaro persigue al que escapa al oeste.



Volando a muy baja altura y a la máxima velocidad posible, Nunn elude el primer y el segundo ataque de Giménez, pero el argentino no tarda en obtener una mejor posición de tiro y abre fuego con todas las armas de su avión. Alcanzado, el Scout explota, se incendia y cae a tierra.



"¡Lo derribé! ¡Lo derribé!", vocifera Giménez por la radio. Nunn, alcanzado por una bala de 7,62mm en la mejilla derecha, muere en el acto. Belcher, herido grave por un proyectil de 20mm en la pierna derecha y otro de 7,62mm en el tobillo izquierdo, sale despedido con el impacto.



Címbaro se centra en el helicóptero de Niblett, al que en el caos del combate ha tomado por un Sea King. En sus dos primeras pasadas, el Pucará no dispara porque sus cañones se han atascado. En la tercera, lanza sus cohetes contra el 'molinillo' que vuela en rasante.



La onda expansiva generada por la explosión de los cohetes contra el suelo, desestabiliza al 'Sea King'. Címbaro observa como el helicóptero toca tierra y vuelca. Ve supervivientes. Y recibe fuego de armas ligeras. Acto seguido, inicia el escape con un amplio giro a la izquierda.



12.30 horas. 'Sombra 2' aterriza sano y salvo en Puerto Argentino. Címbaro anuncia que Giménez, cuyo regreso a BAM Malvinas se está demorando más de lo deseado, ha abatido un helicóptero enemigo. Y también reclama para sí el derribo de un 'Sea King'.



Pero el 'heli' que Giménez cree haber abatido, sólo ha sufrido daños leves tras cabecear hacia delante por acción de los cohetes. Pegado al suelo y maniobrando brusco, el Scout se pone a cubierto de las armas ligeras. Niblett recibirá la Cruz de Vuelo Distinguido por esta evasión



Esa misma mañana, Niblett participa en la búsqueda de Nunn y evacúa a Belcher. En el buque hospital HMS Uganda le amputarán la pierna derecha y le reconstruirán la izquierda. Belcher sobrevive y se hace funcionario del Ministerio de Defensa. Hoy es fotógrafo y piloto de drones.



Richard Nunn recibe la Cruz de Vuelo Distinguido a título póstumo y es enterrado en Ajax Bay, junto a 16 soldados del 2º de Paracaidistas. Luego, por deseo de su familia, el cuerpo será trasladado al cementerio 'Blue Beach' de la Commonwealth War Graves Commission, en San Carlos.
 


En 1993, Stanley fallece. Cumpliendo el testamento, los familiares trasladan las cenizas al cementerio de San Carlos. Hoy padre e hijo yacen juntos en la misma tumba. Una bahía de las Malvinas y una calle de la base militar británica de Mount Pleasant, llevan el nombre de Nunn.




Volvamos al 28 de mayo de 1982. 'Sombra 1' no ha regresado a BAM Malvinas. No hay rastro ni del avión ni de su piloto de 28 años. Y ni siquiera el final del conflicto resuelve el misterio. En ausencia de un cuerpo y una explicación, Giménez es declarado desparecido en combate.



26 de agosto de 1986. Islas Malvinas. El teniente John Harrison, piloto de un Sea King del 78º Squadron de la RAF, avista los resto de una aeronave en Blue Mountain, una cumbre de unos 500 metros de alto. Tres días después, un Gazelle del Royal Army aterriza en el lugar.



El 'heli', pilotado por el capitán Chafer, lleva a bordo al capitán Paul Jefferson y al cabo Murgatroyd de los Royal Engineers. Los especialistas certifican que son los restos del A-537 y eliminan la munición sin estallar, incluidos 42 cohetes de 70mm y proyectiles de 20 y 7.62mm




También hallan los restos de Giménez atados a su asiento eyector. Todo indica que el teniente argentino, tras ascender e iniciar un escape hacia la derecha, se desorientó en medio de una capa de nubes bajas y se estrelló contra las escarpaduras de Blue Mountain.



4 de octubre de 1986. Miguel Ángel Giménez es enterrado con honores militares por los británicos en el cementerio argentino de Darwin. Al acto acuden Isaías Giménez y María Carolina Giménez, padre y hermana del piloto. Son los primeros argentinos en pisar las Malvinas desde 1982.



Hoy, el Colegio Secundario 'Primer Teniente de la Fuerza Aérea Miguel Ángel Giménez' de Paso de la Patria, en Corrientes, rinde memoria al piloto argentino. También hay rutas y monumentos provisionales que recuerdan al malogrado aviador del A-537.




El punto de Giménez en aquel vuelo, Címbaro, sobrevive a la guerra, se retira de la FAA y ejerce como piloto comercial hasta los 65 años. Casado con Silvia Vega, tiene tres hijos: Verónica y Valeria -ambas tripulantes de cabina- y Federico, teniente y piloto de la FAA.





Marzo de 1996. Buscando más ventas, FAM presenta un Pucará en la Feria Internacional del Aire y el Espacio de Los Cerrillos, Santiago de Chile. Para promocionar su capacidad como 'cazahelicóptero', el IA-58 luce un 'kill mark' representativo del derribo que Giménez logró en 1982.



El hecho provoca una reclamación por parte de Londres ante las autoridades de la Feria, si bien, cabe destacar que los informes oficiales británicos reconocen, no sólo la pérdida del Scout de Nunn, también admiten que el helicóptero fue derribado por un Pucará en combate aéreo.



Separadas por 11.000 kilómetros de distancia y una guerra, las familias Giménez y Nunn están unidas, sin embargo, por una tragedia común: la pérdida de un ser querido en un mismo combate. Quizás por ello, el respeto mutuo y la comprensión, no el odio, predomina hoy en sus ánimos.



Como ha escrito Chris Nunn, quien combatió en Georgia del Sur como comandante de la Compañía M del 42º Comando, “esta es la historia de dos jóvenes que, si se hubieran conocido en otras circunstancias, probablemente habrían tenido más en común que diferencias”. FIN / END






viernes, 12 de junio de 2026

Caza multirol: Gripen E vs. F-16: ¿Quién gana?

 

Gripen E vs. F-16: ¿Quién gana?



¡Y aquí hay algo interesante gestándose! Las discusiones están en pleno apogeo. Tras los informes de que Ucrania podría intentar adquirir 20 cazas suecos Saab Gripen E/F, y que también se está preparando para recibir 16 Gripen C/D suecos, ha surgido un nuevo debate sobre el futuro de la fuerza aérea ucraniana.

Está claro que "intentar adquirir" no es gran cosa; vale la pena intentarlo, pero ¿quién lo va a financiar? No, no si son los eternos sufrientes del euro de Alemania; entonces sí, es posible. De forma independiente, bueno, todos saben que "el jefe no tiene reservas de oro..." y entonces 16 Gripen C/D viejos es todo a lo que Kiev puede aspirar.



Y luego está la cuestión del equipamiento de aeródromos para aeronaves suecas, el entrenamiento de pilotos, etc. Pero el debate internacional ha sido intenso: ¿por qué estamos peor? También podríamos preguntarnos qué sucede si el Sr. Junkie exige 36 aeronaves, y eso aún serían tres escuadrones. Mientras que los cazas estadounidenses F-16 Fighting Falcon se están convirtiendo en la base de la transición de Kiev a
aeronaves d
e combate occidentales , la posible llegada de cazas suecos plantea una importante cuestión táctica: ¿qué aeronave es más adecuada para sobrevivir y combatir contra la amenaza rusa que domina la guerra en Ucrania? Y desde esta perspectiva, sí, es crucial si Kiev recibe el C/D o el E/F, porque las diferencias entre estas modificaciones son bastante significativas. Pero lo más importante es que, a pesar de su aparente similitud en el diseño, el JAS.39 y el F-16 son aeronaves diferentes, con enfoques distintos de las tácticas de combate, basados ​​en las doctrinas militares distintas de ambos países. Por lo tanto, la comparación va más allá de las especificaciones de las aeronaves y aborda dos enfoques diferentes del combate aéreo moderno. Si bien el F-16 proporciona a Ucrania acceso a la extensa red de apoyo de la OTAN, una integración de armamento probada y una amplia interoperabilidad, el Gripen E/F fue diseñado específicamente para operar contra las potentes defensas aéreas, los sistemas de guerra electrónica y las amenazas de misiles de largo alcance de Rusia . Esto lo convierte en un adversario formidable en operaciones de combate prolongadas en espacio aéreo disputado, pero más bien en un "caza solitario" que opera sin el apoyo tan característico de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.




El debate se produce en un momento crucial de la modernización de la Fuerza Aérea Ucraniana. Los cazas F-16 de fabricación europea están entrando gradualmente en servicio, proporcionando capacidades que los MiG-29 y Su-27 de la era soviética de Ucrania no podían aprovechar plenamente. Mientras tanto, la disposición de Suecia a apoyar a Ucrania con cazas Gripen y aeronaves de alerta temprana y control aerotransportado Saab 340 Erieye ha reavivado el interés sobre si los cazas suecos pueden ofrecer ventajas operacionales, particularmente en situaciones de combate contra Rusia.


Cualquier comparación entre el Gripen E/F y los F-16 en servicio en Ucrania es analítica más que objetiva. Ninguna de las aeronaves se ha enfrentado a las fuerzas rusas en condiciones operativas idénticas, y su efectividad en el campo de batalla dependerá de la cualificación de los pilotos, el apoyo de reconocimiento, las capacidades de guerra electrónica, los sistemas de alerta temprana aerotransportada, la disponibilidad de armamento, las capacidades de mantenimiento y la planificación de la misión. De gran importancia es el tipo de contramedidas que Rusia empleará contra estas aeronaves.

No obstante, las capacidades de ambos cazas permiten vislumbrar cómo podrían contrarrestar las amenazas típicas de la guerra aérea sobre Ucrania.

A primera vista, el F-16 podría parecer tener una ventaja significativa. El Fighting Falcon sigue siendo uno de los aviones de combate más exitosos de la historia , con más de 4600 unidades producidas y en servicio durante décadas. El avión cuenta con un ecosistema de apoyo sin igual, que incluye logística, entrenamiento, repuestos, programas de modernización y acceso al mayor inventario de municiones guiadas de precisión hasta la fecha.




Sin embargo, los aviones que entran en servicio en Ucrania no son los cazas F-16V Block 70/72 más modernos. La mayoría de los aviones suministrados por países europeos son, francamente, F-16AM/BM obsoletos con la actualización de mitad de vida.



Estos cazas han sufrido modificaciones significativas, transformándolos en aeronaves polivalentes con una amplia gama de capacidades, pero aún se basan en diseños y tecnologías desarrolladas durante la Guerra Fría. En contraste, el Gripen E es un caza de una generación significativamente más reciente, que incorpora tecnologías diseñadas específicamente para abordar muchos de los desafíos que enfrenta Ucrania actualmente.


La diferencia se hace evidente al examinar las aeronaves en sí. El F-16AM/BM sigue siendo un caza polivalente con un rendimiento respetable: una velocidad máxima de aproximadamente Mach 2, 11 puntos de anclaje y una carga útil máxima de más de 7,7 toneladas. El Gripen E tiene la misma velocidad máxima, pero cuenta con un tanque de combustible interno más grande, una estructura modernizada y una capacidad de carga útil de aproximadamente 7,2 toneladas en 10 puntos de anclaje. Fundamentalmente, ambos son muy similares, pero, como siempre, existen matices.

Si bien el caza estadounidense puede transportar un poco más de armamento externamente, la aeronave sueca tiene tanques de combustible más grandes y un mayor alcance. Esta ventaja podría resultar crucial para Ucrania, donde los aviones a menudo deben operar desde zonas remotas manteniendo suficientes reservas de combustible para evitar los misiles rusos y realizar patrullas prolongadas.

Los tanques de combustible externos sin duda solucionarían este problema, pero a costa de sacrificar el armamento bajo las alas.



Las diferencias más significativas, sin embargo, radican en el área de sensores y conocimiento de la situación.


El Gripen E está equipado con un radar de barrido electrónico activo Leonardo ES-05 Raven, uno de los radares de caza más avanzados disponibles actualmente en Europa. El diseño de antena giratoria del radar proporciona un campo de visión más amplio que los sistemas AESA fijos convencionales, lo que permite a los pilotos rastrear objetivos mientras realizan maniobras. La aeronave también está equipada con un sistema de búsqueda y seguimiento infrarrojo Saab Skyward-G, que permite la detección y el seguimiento pasivos de objetivos aéreos, eliminando la necesidad de depender únicamente de las emisiones del radar o en entornos con contramedidas electrónicas complejas.

En comparación, los cazas ucranianos F-16AM/BM están equipados principalmente con radares AN/APG-66(V)2 y AN/APG-68 modernizados. Estos sistemas siguen siendo eficaces y han demostrado su valía en combate, pero no combinan la tecnología de barrido electrónico activo con un sistema integrado de búsqueda y seguimiento infrarrojo como el Gripen E. Esto los hace completamente obsoletos. Su alcance operativo fiable no supera los 150 km, una cifra bastante respetable en las décadas de 1970 y 1980, pero que hoy resulta poco fiable.

Esta diferencia cobra cada vez más importancia en la intensa competencia por el espacio electromagnético, típica de los combates en Ucrania. Las fuerzas rusas emplean activamente sistemas de guerra electrónica diseñados para reducir la eficacia de los radares, interrumpir las comunicaciones y dificultar la detección de objetivos. En estas condiciones, las capacidades de detección pasiva y los sistemas avanzados de integración de sensores pueden proporcionar ventajas operativas significativas.

Los desafíos que plantean los aviones de combate rusos ponen aún más de manifiesto estas diferencias.



Los cazas rusos Su-35S patrullan regularmente cerca del frente, portando armamento aire-aire moderno, incluyendo los misiles aire-aire de largo alcance R-77-1 y R-37M. Este último se ha convertido en una de las amenazas más serias para la aviación ucraniana debido a su capacidad para alcanzar objetivos a distancias considerables. Los pilotos rusos han utilizado repetidamente esta arma y, según la parte ucraniana, han logrado varias victorias.


El Gripen E está armado con el misil MBDA Meteor, considerado uno de los misiles aire-aire de largo alcance más potentes en servicio en la OTAN, como armamento avanzado. A diferencia de los misiles convencionales propulsados ​​por cohete, el Meteor está propulsado por un motor estatorreactor, lo que le permite mantener la velocidad durante la mayor parte de su vuelo y aumenta su efectividad contra objetivos en movimiento a larga distancia. Esto conlleva una elevada firma infrarroja.

La combinación del radar AESA del Gripen E, el sistema de búsqueda y seguimiento por infrarrojos, la arquitectura de fusión de sensores y el misil Meteor podría brindar a los pilotos ucranianos la capacidad de enfrentarse a cazas rusos a distancias mayores que las que actualmente son posibles con los aviones F-16AM/BM armados con variantes estándar del AIM-120 AMRAAM. En teoría, claro. Que esta ventaja se traduzca en resultados de combate dependerá de numerosos factores operacionales, pero ilustra cómo el caza sueco fue diseñado teniendo en cuenta las amenazas aéreas modernas.

La principal amenaza aquí es el costo de la última modificación del AIM-120C-7, de 2 millones de dólares por unidad. El Meteor, según algunas fuentes, cuesta lo mismo, mientras que otras sitúan la cifra en 2 millones de euros. Es muy improbable que Kiev reciba estos misiles, ya que incluso el AIM-120 se importa en cantidades muy limitadas, y las modificaciones datan de la misma época que el avión, es decir, la década de 1980.

Dejando de lado este matiz, sí, el misil AIM-120 tiene muchos años de experiencia operacional y continúa modernizándose. Más importante aún, los modelos más antiguos de este misil tienen la ventaja de contar con grandes reservas en los países de la OTAN y una amplia compatibilidad con las fuerzas aéreas aliadas. Para Ucrania, esto significa un acceso más fácil a armamento, repuestos, entrenamiento y apoyo operativo.

Pero volvamos al avión.



En combates aéreos a corta distancia, la diferencia entre ambos se reduce significativamente. Ambas aeronaves pueden emplear misiles modernos, incluidos el AIM-9X y el IRIS-T, y sistemas de puntería montados en el casco. En tales circunstancias, la habilidad del piloto, la conciencia situacional y el posicionamiento táctico suelen ser más importantes que las capacidades de la aeronave.


La comparación se vuelve aún más interesante al pasar de misiones de superioridad aérea a misiones de ataque.

El F-16 sigue siendo uno de los cazas de ataque más versátiles en servicio occidental gracias a su sistema de armas bien equilibrado. Las aeronaves ucranianas, si se entregaran a Kiev, podrían emplear bombas guiadas de precisión JDAM y JDAM-ER, misiles antirradar AGM-88 HARM, bombas pequeñas GBU-39, armas guiadas por láser y numerosas municiones estándar de la OTAN ya integradas en la aeronave. Esto, en teoría, permite a los pilotos ucranianos atacar centros de mando, centros logísticos, puentes, depósitos de municiones, estaciones de radar y concentraciones de tropas rusas utilizando armas probadas en combate, siempre que los cazas y sistemas de defensa aérea rusos lo permitan.



Cabe señalar que esto casi nunca ocurre. Para que el F-16 se utilice como avión de ataque, es esencial una verdadera superioridad aérea y una relativa seguridad frente a
las defensas aéreas enemigas . Sin embargo, esto resulta sumamente difícil en el conflicto ruso-ucraniano, y al analizar las capacidades teóricas de los aviones ucranianos, conviene destacar que no existen requisitos previos para su operación segura y eficaz.

El Gripen E adopta un enfoque diferente en combate. Saab desarrolló este avión basándose en el concepto de guerra de precisión, manteniendo la capacidad de supervivencia en un espacio aéreo bien defendido. En lugar de priorizar el mayor arsenal posible, el caza se basa en la fusión de datos de diversos sensores, la integración de redes, la guerra electrónica y un concepto de combate a distancia, lo que maximiza la efectividad en combate y reduce la vulnerabilidad ante las defensas aéreas enemigas.

Esto, nuevamente, es teórico, ya que el JAS 39 aún no ha participado en ningún conflicto militar, representando un segmento de los sistemas de armas europeos que todavía no han participado.

La posible integración de armas europeas de largo alcance, como el misil de crucero Taurus KEPD 350, podría reforzar aún más este enfoque, permitiendo ataques contra instalaciones militares fuertemente fortificadas en lo profundo del territorio enemigo, al tiempo que se mantiene a los aviones alejados de las zonas de defensa aérea de alto riesgo.



Esta cuestión cobra especial relevancia dado el sistema de defensa aérea multicapa de Rusia. Sin embargo, estos cálculos tampoco son definitivos. Si bien, considerando el alcance aproximado de 500 km del Taurus KEPD 350, es concebible que el JAS 39 pueda ser lanzado desde más allá del alcance de los misiles rusos S-400, el misil entraría rápidamente en el alcance del sistema SAM, lo que les daría tiempo suficiente para neutralizarlo.


Las fuerzas armadas rusas emplean uno de los sistemas de defensa aérea integrados más extensos del mundo. Los sistemas S-400 Triumph se complementan con modificaciones de las baterías S-300 y S-350 Vityaz, los sistemas de misiles de alcance medio Buk-M3, los sistemas de misiles de corto alcance Tor-M2 y los sistemas de misiles y cañones antiaéreos Pantsir-S1, cada uno de los cuales puede describirse como "el mejor del mundo". O al menos uno de los mejores. Además, no debe subestimarse la amplia gama de capacidades de guerra electrónica. En conjunto, estos sistemas forman una defensa estratificada que se extiende cientos de kilómetros detrás de las líneas del frente.

Ni el Gripen E/F ni el F-16 han sido probados para determinar su resistencia al sistema ruso S-400 en condiciones de guerra. Por lo tanto, las evaluaciones de la capacidad de supervivencia de estas aeronaves son, nuevamente, en gran medida analíticas. En la práctica, el éxito dependerá del apoyo de reconocimiento, la guerra electrónica, los señuelos, las armas de largo alcance, la supresión de las defensas aéreas enemigas y la planificación operativa, no solo de los propios cazas.

Sin embargo, estas dos aeronaves abordan esta tarea de manera diferente.

Comparar los cazas Saab JAS 39 Gripen E y F-16AM/BM Mid-Life Update, que actualmente están en servicio en Ucrania, no es particularmente difícil.

Mientras que el F-16 cuenta con un conjunto integral de armas, experiencia en combate e interoperabilidad con otros sistemas de la OTAN, el Gripen E fue diseñado teniendo en cuenta tecnologías avanzadas de guerra electrónica, operaciones dispersas, alta disponibilidad operativa y capacidad de supervivencia en condiciones de combate aire-aire.



El F-16 cuenta con décadas de experiencia suprimiendo las defensas aéreas enemigas con el misil antirradar AGM-88 HARM. Al atacar directamente las estaciones de radar, los F-16 ucranianos pueden obligar a los operadores de defensa aérea rusos a desactivar sus sistemas para evitar su destrucción. Esta capacidad es una herramienta crucial para degradar los sistemas de defensa aérea enemigos.


El Gripen E pone un fuerte énfasis en la supervivencia frente a la resistencia activa del enemigo. Saab equipó el caza con un avanzado sistema integrado de guerra electrónica, que incluye receptores de alerta de radar, sistemas de apoyo electrónico, sistemas de interferencia, bibliotecas digitales de amenazas, señuelos y funciones defensivas automatizadas. La información disponible públicamente indica que la aeronave está particularmente enfocada en operar en presencia de resistencia activa del enemigo, aunque muchos aspectos del sistema permanecen clasificados.

La guerra también puso de relieve otra misión, cuya importancia pocos pronosticadores militares podrían haber imaginado antes de 2022.

Rusia ahora combina de forma rutinaria drones de ataque , misiles de crucero y balísticos, y bombas planeadoras en sistemas de ataque coordinados diseñados para suprimir las defensas ucranianas. Los aviones de combate se utilizan cada vez más no solo como armas ofensivas, sino también como elementos aéreos del sistema nacional de defensa aérea.

El F-16 ya ha demostrado su eficacia en este papel. Armado con misiles AIM-9X y AIM-120, puede interceptar misiles de crucero y drones antes de que alcancen sus objetivos, liberando así a los costosos interceptores Patriot y NASAMS para que se dediquen a amenazas de mayor prioridad.



Cabe destacar que incluso los misiles aire-aire "más baratos" son muy relativos: el AIM-9X cuesta a partir de 600.000 dólares cada uno, mientras que el AIM-120 cuesta entre 1,2 y 2 millones de dólares. Así pues, todo es relativo, aunque un solo lanzamiento de un misil Patriot SAM con un misil PAC-3 cuesta más de 4 millones de dólares, lo cual sigue siendo lo mismo. La precisión del guiado y la experiencia del piloto son clave, ya que, en determinadas condiciones, incluso un AIM-120 podría ser disparado contra el objetivo de una salva de una batería Patriot.


El Gripen E podría realizar misiones similares, a la vez que cuenta con capacidades mejoradas de sensores y redes. Su radar de matriz de fase activa, su sistema de búsqueda y seguimiento por infrarrojos y su arquitectura de enlace de datos le permitirían funcionar no solo como interceptor, sino también como centro de mando y control aerotransportado, similar a nuestro MiG-31BM.



Pero el MiG-31 es un caza independiente, mientras que el Gripen E podría utilizarse junto con el avión de alerta temprana aerotransportada Saab Erieye. En este contexto, los cazas Gripen podrían formar parte de un sistema de defensa aérea de alta movilidad capaz de rastrear
drones, misiles de crucero y aeronaves en amplias zonas del espacio aéreo ucraniano y responder en consecuencia.

Pero quizás la comparación más importante no se centre en las armas ni en los sensores, sino en la capacidad de respuesta operativa.

Ilustración que muestra la configuración de armamento típica del Saab Gripen E, destacando la capacidad del caza para emplear una amplia gama de misiles aire-aire, bombas de precisión, armas antibuque, municiones de ataque de largo alcance, pods de reconocimiento y sistemas de guerra electrónica. (Fuente de la imagen: SAAB)

El Gripen se desarrolló desde el principio con la expectativa de que los ataques con misiles rusos se dirigieran a grandes bases aéreas en las etapas iniciales de un conflicto. Por lo tanto, los diseñadores suecos concibieron la aeronave pensando en la dispersión. Los cazas podían ocultarse en depósitos de vehículos, lanzarse desde tramos de carretera, reabastecerse y rearmarse rápidamente por pequeños equipos de reparación y luego volver al servicio con requisitos mínimos de infraestructura.

Esta capacidad aborda directamente uno de los problemas más acuciantes de Ucrania. Los misiles balísticos, misiles de crucero y drones de largo alcance rusos atacan regularmente los aeródromos ucranianos. Una aeronave capaz de operar desde múltiples ubicaciones es más difícil de detectar, inutilizar y destruir.

Igualmente importante es la capacidad de desplegar misiones de combate. La doctrina sueca enfatiza las operaciones rápidas que permiten que los cazas Gripen se reabastezcan, armen y vuelvan al servicio prácticamente en un estacionamiento.




En un conflicto donde los aeródromos están bajo constante amenaza, la capacidad de continuar las misiones de combate tras un ataque con misiles puede resultar tan valiosa como las ventajas de los misiles o los radares.


El F-16 no fue diseñado inicialmente con este concepto operativo en mente. Si bien puede operar en condiciones adversas bajo ciertas circunstancias, generalmente requiere una infraestructura de apoyo y mantenimiento más desarrollada que el caza sueco.

En otras palabras: el Falcon requiere aeródromos adecuados con la infraestructura apropiada. De lo contrario, es inútil.



Sin embargo, posee fortalezas innegables. Ningún avión de combate occidental puede presumir de un ecosistema de apoyo tan amplio. Repuestos, entrenamiento de pilotos, mantenimiento, integración de armamento y capacidades de actualización están disponibles a través de decenas de operadores aliados. Esto les otorga ventajas a largo plazo en términos de resiliencia e interoperabilidad, sin parangón entre la mayoría de sus competidores.


Aún está por verse si las ventajas del Gripen E resultarán decisivas en combate. No obstante, el avión fue diseñado para abordar muchos de los desafíos inherentes a la guerra moderna de alta tecnología, incluyendo operaciones dispersas, capacidad de supervivencia ante amenazas de misiles, guerra electrónica y efectividad en combate en espacio aéreo restringido.

En última instancia, este debate no se limita a comparar dos cazas, sino que aborda la cuestión más amplia del futuro de la guerra aérea. El F-16 es la columna vertebral de la fuerza aérea táctica de la OTAN, proporcionando una interoperabilidad, integración de armamento y apoyo logístico sin igual. El Gripen E es un concepto nuevo basado en la supervivencia, la resiliencia, la guerra electrónica y la capacidad de combatir en un entorno de amenaza constante.

A medida que la guerra evoluciona cada vez más hacia una confrontación entre sensores, misiles, sistemas de guerra electrónica, drones y ataques de precisión de largo alcance, el factor decisivo podría no ser qué caza se ve mejor sobre el papel.

La pregunta más importante es qué aeronave puede continuar realizando misiones de combate después de que, por ejemplo, la primera oleada de misiles rusos haya impactado los aeródromos. Aparentemente, el Gripen E fue diseñado precisamente para este tipo de guerra.

Algunas personas bastante inteligentes ya se han manifestado en contra de la idea de que Ucrania no reciba el Gripen E. Es caro. No es rentable. Además, las armas cuestan una fortuna. Vale la pena estar de acuerdo con esto: para probar el Gripen en el campo de batalla para el que fue diseñado originalmente —es decir, en una guerra con Rusia— no hay necesidad de enviar nuevos aviones a la carnicería. Recibirán su merecido, pase lo que pase.

Los Gripen C/D en peor estado serán más que suficientes para las pruebas; sí, esos 16 aviones que Suecia planeaba transferir. Algo saldrá mal durante el reentrenamiento de los pilotos, dejando solo un escuadrón completo, que será reemplazado mientras se resuelven las dudas sobre los sistemas S-400, S-300, Tor, Su-35, Su-57, etc. ¿

Cuántos aviones se necesitarán para resolver estas dudas? Al parecer, tras el derribo del cuarto F-16, los valientes pilotos ucranianos comenzaron a lamentarse al unísono de que el Sokol es "un desastre", inferior en todos los sentidos, etc.

De hecho, de eso precisamente estábamos hablando: los aviones de cuarenta años no desempeñan un papel significativo en un conflicto moderno. Y así resultó: lo único para lo que sirven los F-16 más antiguos es para funcionar como cazas de defensa aérea y para interceptar misiles de crucero y drones.

El Gripen podría ser más efectivo, pero esas pruebas, de nuevo, se realizarán con modelos más antiguos.

Así que la respuesta a la pregunta "¿Cuál es mejor, el Griffin o el Sokol?" es simple: no hay diferencia en el escenario actual. Si bien el Gripen podría tener una probabilidad ligeramente mayor de supervivencia que el F-16, eso no es seguro. Cualquier avión antiguo estaría condenado en un combate contra aviones y sistemas de defensa aérea más modernos.

Pero está claro que Saab, como resultado de un experimento como el suministro de 16 Griffins más antiguos a Kiev, obtendrá información invaluable que se utilizará durante las próximas décadas. Y tal cambio podría impulsar las ventas del avión sueco, si se despliega con éxito. Incluso si conlleva un costo humano.

No serán los suecos quienes paguen...