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jueves, 22 de octubre de 2026

Doctrina naval: Marine Air-Ground Task Force, MAGTF


Marine Air-Ground Task Force, MAGTF




La Fuerza de Tareas Aeroterrestre de Marines (en inglés Marine Air-Ground Task Force, MAGTF) es un término usado por el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos para describir la organización principal de todas las misiones de las operaciones militares de los Marines. Las MAGTF son una organización militar equilibrada compuesta de armas combinadas y unidades aéreas y terrestres orientada a las Fuerzas del Cuerpo de Marines, estando al mando un solo comandante que está designado para una misión específica. La MAGTF fue formalizada con la publicación de la Orden 3120.3 del Cuerpo de Marines en diciembre de 1963.


13.ª Unidad Expedicionaria de Marines durante los ejercicios Bright Star en 2005

«El Cuerpo de Marines en la Defensa Nacional MCDP 1-0» declaró:

Una Fuerza de Tareas Aeroterrestre de Marines con mandos de Aire y Tierra separados, es formada normalmente para operaciones de combate y ejercicios de entrenamiento, en el que las fuerzas de combate sustanciales tanto del Aire como de Tierra están incluidas en la organización de tareas de las Fuerzas de Marines participantes.[1]

Desde la Segunda Guerra Mundial en muchas crisis el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos ha desplegado proyecciones de fuerza en tierra con la capacidad de actuar con suficiente sustentabilidad en operaciones prolongadas. Las MAGTF han proporcionado durante mucho tiempo a los Estados Unidos un amplio espectro de opciones de respuesta cuando los intereses aliados han sido amenazados en situaciones difíciles que han requerido una respuesta rápida. A menudo acciones selectivas, oportunas y eficaces de las unidades aeroterrestres de Marines han ayudado a traer estabilidad a una región, y han demostrado a todo el mundo que los Estados Unidos están dispuestos a defender sus intereses y que son capaces de hacerlo con una fuerza poderosa en poco tiempo.[2]


Composición

Los cuatro elementos principales de una Fuerza de Tareas Aeroterrestre de Marines son:

  • El Elemento de Mando (CE) es una unidad de cuartel general organizada como grupo de cuartel general (HQ) de una Fuerza de Tarea Aire-Tierra de la Infantería de Marina (MAGTF —ya sea MEU, MEB o MEF—), que ejerce el mando y control (gestión y planificación de las funciones de personal, inteligencia, operaciones y adiestramiento, y logística) sobre los demás elementos de la MAGTF. El grupo de cuartel general está compuesto por destacamentos, compañías y batallones de comunicaciones, inteligencia, vigilancia y fuerzas del orden (es decir, policía militar), así como por pelotones, destacamentos y compañías de reconocimiento (Reconocimiento de Fuerza) y de enlace (ANGLICO).
  • El Elemento de Combate Terrestre (GCE, por sus siglas en inglés) está compuesto principalmente por unidades de infantería (batallones de infantería organizados en equipos de desembarco de batallón, equipos de combate de regimiento y divisiones de Marines). Estas organizaciones incluyen una unidad de cuartel general que proporciona mando y control (gestión y planificación de personal, inteligencia, operaciones y adiestramiento, y funciones logísticas), así como personal de exploración y francotiradores, enlace aéreo y controladores aéreos avanzados, defensa NBQ (nuclear, biológica y química), comunicaciones, servicios (abastecimiento, transporte motorizado, mantenimiento de armamento y comedores) y personal médico de combate y capellanía de la Armada. El GCE también cuenta con unidades de apoyo al combate, que incluyen artillería, unidades acorazadas (tanques, vehículos anfibios de asalto y reconocimiento blindado ligero), ingenieros de combate (incluida la desactivación de explosivos o EOD) y unidades de reconocimiento. A nivel de división, el GCE dispone asimismo de un apoyo orgánico limitado de servicios de combate, que incluye una compañía de camiones, una compañía de policía militar y la banda de la división.
  • El Elemento de Combate de Aviación (ACE), que aporta el poder aéreo a la MAGTF, incluye todas las aeronaves (de ala fija, helicópteros, aeronaves de rotor basculante y vehículos aéreos no tripulados o UAV) y las unidades de apoyo a la aviación. Estas unidades se organizan en destacamentos, escuadrones, grupos y alas, a excepción de las unidades de defensa aérea a baja altitud, que se organizan en pelotones, destacamentos, baterías y batallones. Dichas unidades integran a pilotos, oficiales de vuelo, tripulantes aéreos de escala básica, personal de logística de aviación (mantenimiento de aeronaves, electrónica de aviación, armamento aéreo y abastecimiento aeronáutico) y personal médico y de capellanía de aviación de la Armada, así como unidades de defensa aérea terrestre y aquellas necesarias para el mando y control (gestión y planificación de personal, inteligencia, operaciones y adiestramiento, y funciones logísticas), el mando y control de aviación (mando aéreo táctico, control de defensa aérea, control de apoyo aéreo y control de tráfico aéreo), las comunicaciones y el apoyo terrestre a la aviación (por ejemplo: servicios de aeródromo, suministro de combustible a granel/reabastecimiento de aeronaves, rescate en accidentes, construcción de ingeniería y apoyo de servicios básicos, desactivación de artefactos explosivos o EOD, transporte motorizado, suministro y mantenimiento de equipos terrestres, seguridad local/policía y la banda del ala).
  • El Elemento de Combate Logístico (LCE), organizado en batallones, regimientos y grupos, cuenta con su propio elemento de mando y control (para la gestión y planificación de personal, inteligencia, operaciones y adiestramiento, así como funciones logísticas) de sus unidades subordinadas, y agrupa a la mayoría de las unidades de apoyo de servicios de combate de la MAGTF, incluyendo: transporte motorizado pesado, abastecimiento terrestre, apoyo de ingeniería pesada, mantenimiento de equipo terrestre y unidades médicas y odontológicas avanzadas, junto con ciertos grupos especializados como los de lanzamiento aéreo, desactivación de explosivos (EOD) y equipos de apoyo al desembarco.


Los cuatro elementos nucleares describen tipos de fuerzas necesarias y no las unidades o mandos militares reales. La estructura básica de la MAGTF nunca varía, aunque la cantidad, tamaño y el tipo de unidades del Cuerpo de Marines comprendiendo cada uno de estos cuatro elementos siempre dependerán de la misión siendo llevada cabo. La flexibilidad de la estructura organizacional permite que una o más MAGTF sean asignadas.

Tipos

Fuerza Expedicionaria de Marines (MEF)

Una Fuerza Expedicionaria de Marines (MEF), bajo el mando de un teniente general, está compuesta por un grupo de cuartel general de la MEF (MEF HQG), una división de Marines (MARDIV), un ala de aviación de Marines (MAW) y un grupo de logística de Marines (MLG).

A efectos comparativos, y en relación con otras fuerzas de combate terrestre y aéreo de los EE. UU., el MEF HQG puede considerarse aproximadamente análogo a un cuartel general de división hipotético del Ejército de los EE. UU. (USA) que integre también una brigada combinada de vigilancia del campo de batalla (BFSB) y una brigada de mejora de la maniobra (MEB del Ejército).[cita requerida] Esta comparación se basa en el hecho de que el MEF HQG incluye varios componentes clave de las BSB y MEB del Ejército (a saber: soporte de red, inteligencia militar, policía militar y vigilancia de largo alcance), los cuales se encuentran en sus batallones orgánicos de comunicaciones, inteligencia, policía militar y radio, así como en la compañía de reconocimiento de fuerza agregada. [¿investigación original?]

La MARDIV —que comprende dos o tres regimientos de infantería, un regimiento de artillería, varios batallones independientes de vehículos blindados (es decir, tanques, vehículos anfibios de asalto y reconocimiento blindado ligero) y otros batallones de apoyo al combate (reconocimiento, ingenieros de combate y cuartel general)— es aproximadamente equivalente a una división de infantería ligera hipotética del Ejército de los EE. UU. organizada con dos o tres equipos de combate de brigada, artillería divisional (DIVARTY), una brigada de sostenimiento divisional, un batallón de cuartel general divisional, entre otros elementos, y reforzada con un equipo de combate de brigada blindada (ABCT).[cita requerida] (Si bien el batallón de tanques de una MARDIV cuenta con menos tanques que una ABCT —58 frente a 90, respectivamente—, el batallón de vehículos anfibios de asalto (AAV) de la MARDIV dispone de cuatro compañías de 42 AAV cada una, lo que le permite transformar un regimiento de infantería de Marines completo en una fuerza de infantería mecanizada anfibia). [¿investigación original?]

El MAW, con sus grupos de aeronaves (MAG) y grupos de control aéreo (MACG), es comparable a una fuerza aérea numerada hipotética de la Fuerza Aérea de los EE. UU. (USAF) compuesta por una combinación de varias alas de la USAF y brigadas de aviación de combate del Ejército (nominalmente, al menos dos de cada tipo). [cita requerida] Por último, el MLG y sus regimientos logísticos orgánicos son los equivalentes organizativos y funcionales, dentro del Cuerpo de Marines (USMC), de un Mando de Sostenimiento (Expedicionario) del Ejército de los EE. UU. (USA) y sus brigadas de sostenimiento integrantes.[cita requerida]

La MEF, cuyo tamaño varía, tiene capacidad para llevar a cabo misiones en todo el espectro de operaciones militares, así como para apoyarse y sostenerse a sí misma durante un periodo de hasta 60 días en un entorno expedicionario austero. Por ejemplo, la I Fuerza Expedicionaria de Marines (I MEF) está compuesta por el Grupo de Cuartel General de la I MEF, la 1.ª División de Marines, la 3.ª Ala Aérea de Marines y el 1.er Grupo Logístico de Marines, todos ellos con base en la Costa Oeste. Dos despliegues notables de una MEF completa se produjeron cuando la I Fuerza Expedicionaria de Marines se desplegó en apoyo de las operaciones Escudo del Desierto y Tormenta del Desierto. En última instancia, la I MEF estuvo integrada por la 1.ª y la 2.ª División de Marines, además de importantes unidades aéreas y de apoyo del Cuerpo de Marines. La I MEF también se desplegó en Somalia en diciembre de 1992 para participar en las labores de ayuda humanitaria, así como en Kuwait a partir de 2002, tomando parte en la invasión de Irak de 2003.

Las tres Fuerzas Expedicionarias de los Marines son:

  • I Fuerza Expedicionaria de Marines localizada en Camp Pendleton, California
  • II Fuerza Expedicionaria de Marines localizada en Camp Lejeune, Carolina del Norte
  • III Fuerza Expedicionaria de Marines localizada en Camp Courtney, Okinawa, Japón


Brigada Expedicionaria de Marines (MEB)

Una Brigada Expedicionaria de Marines es más grande que una Unidad Expedicionaria de Marines pero más pequeña que una Fuerza Expedicionaria de Marines. La MEB, que varía en tamaño, y es capaz de llevar a cabo misiones que abarcan todo el espectro de las operaciones militares. Está construida alrededor de un regimiento de infantería reforzado, un grupo de aviación de Marines y una brigada de servicios de apoyo. La MEB, bajo el mando de un oficial general (ya sea un mayor general o un brigadier general), está organizada orientada a la tarea para cumplir con los requerimientos de una situación específica. Puede funcionar como parte de una fuerza de tareas conjunta, o como el escalón delantero de la MEF, o en solitario.

Las tres brigadas son:

  • 1.ª Brigada Expedicionaria de Marines
  • 2.ª Brigada Expedicionaria de Marines
  • 3.ª Brigada Expedicionaria de Marines


Unidad Expedicionaria de Marines (MEU)

El tipo más pequeño de MAGTF es la Unidad Expedicionaria de Marines Capacitada para Operaciones Especiales.

Usualmente existen tres MEU asignadas a cada una de las flotas de la Armada de Estados Unidos (la del Atlántico y la del Pacífico, con otra MEU basada en Okinawa. Mientras que una MEU está desplegada, una MEU está entrenando para ser desplegada y una está dando descanso a su personal y reequipándose. Cada una de las MEU está calificada como capacitada para realizar operaciones especiales.

  • 11.ª Unidad Expedicionaria de Marines
  • 13.ª Unidad Expedicionaria de Marines
  • 15.ª Unidad Expedicionaria de Marines
  • 22.ª Unidad Expedicionaria de Marines
  • 24.ª Unidad Expedicionaria de Marines
  • 26.ª Unidad Expedicionaria de Marines
  • 31.ª Unidad Expedicionaria de Marines



sábado, 15 de agosto de 2026

USMC: La reorganización de la infantería de marina norteamericana

¿En qué se están convirtiendo los marines estadounidenses?





Vehículos blindados en camino a la costa.


El Departamento de Defensa de Estados Unidos (Pentágono) está implementando un importante programa de reestructuración del Cuerpo de Marines denominado Diseño de Fuerzas. Este programa afecta principalmente a varios tipos de vehículos de combate y apoyo; algunos de estos diseños ya se han desplegado en unidades de combate y participan en ejercicios. Un evento reciente demostró cómo está cambiando la imagen del Cuerpo en la práctica.

Eventos de aniversario

En 2025, el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos celebró su 250 aniversario. Se llevaron a cabo varios eventos conmemorativos. Uno de ellos tuvo lugar a finales de julio de 2025 en el campo de entrenamiento de Camp Pendleton, California: un ejercicio de demostración mostró la imagen actualizada del Cuerpo y sus capacidades modernas.

El ejercicio comenzó con un desembarco anfibio en una costa defendida por fuerzas enemigas simuladas. Los marines llegaron a la costa por agua y aire, empleando casi toda la gama de lanchas de asalto anfibias, vehículos anfibios y aeronaves disponibles .


Embarcaciones LCAC con equipo no flotante a bordo

El Cuerpo de Marines contó con el apoyo de la Armada. El buque de asalto anfibio USS Boxer (LHD-4) desempeñó un papel fundamental en los ejercicios; también participó uno de los buques de transporte de la clase San Antonio. Estos buques transportaron vehículos anfibios al campo de tiro marítimo y brindaron apoyo a las operaciones de helicópteros. La Armada también proporcionó aerodeslizadores LCAC, que desembarcaron algunos de los vehículos de combate directamente en la playa.

Los vehículos blindados anfibios (ACV) llegaron a la costa por sus propios medios, y los vehículos blindados con ruedas (LAV-25) también se exhibieron en el campo de tiro. Varios modelos de vehículos con armamento y equipamiento diversos participaron en los ejercicios. Destacaron aquellos equipados con sistemas de guerra electrónica, que presumiblemente protegen a otros vehículos de amenazas modernas como drones de ataque y municiones guiadas de precisión.

Las embarcaciones transportaron vehículos blindados JLTV, sistemas de lanzamiento múltiple de cohetes M142 HIMARS, lanzadores NMESIS y otros equipos. Los LCAC también desembarcaron obuses remolcados M777 y los desplegaron.


Un vehículo blindado de transporte de personal ACV frente a un buque de desembarco de la clase San Antonio.

También se llevó a cabo un asalto aerotransportado. Helicópteros CH-53 Sea Stallion de diversas modificaciones y aeronaves de rotor basculante MV-22 Osprey desembarcaron tropas en la costa; el escenario incluyó además un desembarco de paracaidistas. Cazas F-35B brindaron apoyo aéreo al desembarco.

Posteriormente, las unidades se dirigieron a operaciones contra un enemigo simulado, practicando maniobras terrestres y desplegándose en posiciones. Fusileros asaltaron edificios simulados, mientras que la artillería y los sistemas de misiles atacaron objetivos distantes. Se realizaron ejercicios de tiro real en el campo de entrenamiento.

Tras el ejercicio, el servicio de prensa del Pentágono elaboró ​​un video promocional. Imágenes de los campos de entrenamiento marítimo y terrestre acompañaron discursos de funcionarios y declaraciones sobre el papel del Cuerpo de Marines y su importancia para la seguridad nacional.


Descarga del sistema HIMARS MLRS

Nueva imagen

El Cuerpo de Marines se somete regularmente a programas de modernización de diversa envergadura. El último gran plan de modernización, Diseño de Fuerza, se encuentra actualmente en marcha.

Su desarrollo comenzó a finales de la década de 2010 y el plan final se presentó en 2020. Inicialmente, se denominó Diseño de Fuerza 2030, fecha que indicaba el plazo de implementación. Posteriormente, se eliminó el 2030 del título, pero los principios básicos se mantuvieron.

El Diseño de Fuerza modifica la estructura organizativa de las unidades del Cuerpo de Marines. Su núcleo es el Regimiento Litoral de Marines. Dicho regimiento consta de un elemento de mando y un grupo de combate litoral: un batallón de infantería reforzado por una batería de misiles antibuque. Estos se complementan con batallones de defensa aérea y logística, así como con unidades de cuartel general y comunicaciones. Es esta batería de misiles, y no la artillería regimental tradicional, la que define la especialización de combate del regimiento.


Una columna de vehículos blindados LAV-25

El programa contempla un rearme importante de las unidades. Los tanques M1A1 Abrams han sido eliminados por completo del Cuerpo de Marines : los batallones de tanques han sido disueltos y el equipo transferido al Ejército y la Reserva. Al mismo tiempo, se ha iniciado la sustitución de los vehículos blindados anfibios para el transporte de infantería. El papel de la artillería de tubo se está reduciendo en favor de la artillería de cohetes, se están introduciendo lanzadores autónomos con diversos tipos de misiles y se está prestando especial atención a las aeronaves no tripuladas de pequeño y mediano tamaño.

El abandono de los tanques y la dependencia de los "regimientos litorales" centrados en misiles se han convertido en algunas de las decisiones más controvertidas del programa. Un grupo de generales retirados de la Infantería de Marina se opuso públicamente a ellas, argumentando que estas medidas privan al Cuerpo de versatilidad y de la capacidad de llevar a cabo operaciones combinadas a gran escala más allá de su limitado nicho antibuque. Los partidarios del programa Force Design argumentan que los recursos y el personal liberados se están redirigiendo a misiones prioritarias para el teatro de operaciones del Pacífico: misiles antibuque, defensa aérea, reconocimiento y drones. La controversia aún no se ha resuelto. El programa también afecta a la flota anfibia de la Armada : continuará la construcción de grandes buques de desembarco y nuevos tipos de embarcaciones.

Muestras prometedoras

La nueva imagen del Cuerpo de Marines se basa en varios modelos de equipos avanzados, algunos de los cuales ya están en servicio activo o en fase de pruebas de campo.


Aterrizaje del helicóptero

Uno de los principales avances de los últimos años es la familia ACV de vehículos anfibios blindados sobre un chasis de ruedas común. Consta de cuatro variantes: el transporte blindado de personal ACV-P, el vehículo de combate de infantería ACV-30, el puesto de mando ACV-C y el vehículo de recuperación ACV-R. Actualmente, el ACV-P y el ACV-C son los que predominan en servicio, mientras que el ACV-30 y el ACV-R se encuentran en las primeras fases de desarrollo y pruebas.

El Pentágono adjudicó el primer contrato para la preproducción de 116 vehículos ACV-P en 2018. En los años siguientes se firmaron contratos para la entrega en serie del ACV-P y el ACV-C, que suman más de doscientos vehículos. Los informes públicos detallan las entregas por lotes individuales, sin un resumen por año o variante, por lo que las cifras finales solo pueden ser aproximadas. También existe un pedido de compartimentos de combate para el ACV-30, pero la producción de este vehículo aún no ha comenzado.

En total, Force Design planea adquirir aproximadamente 632 vehículos anfibios ACV, una reducción respecto al plan original de más de mil unidades. Estos reemplazarán a los vehículos anfibios AAV7A1, que fueron retirados oficialmente en 2025. Sin embargo, la cantidad de vehículos nuevos será menor que la de los retirados: no se trata de un reemplazo uno por uno.


Infantes de marina en el campo de entrenamiento

Otro ejemplo importante es el sistema de misiles costeros NMESIS. Desarrollado a principios de la década, actualmente se encuentra en fase de ensayos militares y operativos, incluyendo su despliegue en el extranjero. El sistema se compone de elementos probados, a los que se suman nuevas soluciones.

Su núcleo es el lanzador autónomo autopropulsado ROGUE-Fires, montado sobre un chasis JLTV no tripulado (controlado de forma remota y autónoma). Este se desplaza de forma autónoma a lo largo de una ruta, alcanza una posición de disparo y se prepara para lanzar los misiles.

Como parte del NMESIS, el lanzador transporta dos misiles antibuque NSM. Se prevé que estos misiles alcancen objetivos de superficie a distancias superiores a 185 km (más de 100 millas náuticas). También se está considerando equipar el ROGUE-Fires con otros tipos de municiones, incluyendo el avanzado misil de crucero Maritime Strike Tomahawk.

Movilidad y eficiencia

El programa tiene varios objetivos clave. El principal es optimizar la composición del Cuerpo para hacer frente a los desafíos y aprovechar las capacidades actuales del Pentágono. Esto incluye no solo la reestructuración, sino también la reducción del tamaño de las estructuras individuales.


Práctica de tiro con obús M777

En su nueva configuración, las unidades del Cuerpo de Marines deben ser más ágiles: un batallón o regimiento debe poder desplegarse rápidamente en el campo de batalla sin perder su capacidad de ataque. Por ello, se está modernizando parte del equipo, introduciendo sistemas como el NMESIS.

Este se basa en el concepto de operaciones expedicionarias avanzadas en base (EABO): pequeñas unidades dispersas, armadas con misiles antibuque, operan desde islas y zonas costeras de concentración, amenazando a las flotas enemigas y controlando áreas marítimas clave. La doctrina actual asigna al Cuerpo de Marines un papel principalmente en la región del Océano Pacífico, frente a la amenaza china. De ahí la necesidad de un rápido desplazamiento entre el territorio continental de EE. UU., las bases insulares y las zonas de concentración oceánicas.

En general, se están cumpliendo los objetivos de modernización, aunque algunos proyectos se están estancando: la producción en serie del ACV-30 y el ACV-R está por detrás de las versiones básicas, y el plan general de adquisición de ACV ha tenido que reducirse. Resulta significativo que la reducción del alcance y los retrasos en el cronograma no se deban a fallos en la implementación, sino que sean consecuencia de la propia lógica del programa: el Cuerpo de Marines está sacrificando deliberadamente la producción en masa y la versatilidad en aras de una capacidad antibuque altamente especializada para el teatro de operaciones del Pacífico. Por lo tanto, la evaluación final del diseño de la fuerza depende de una sola pregunta: si el enfoque en un conflicto frente a las costas de China resultará acertado. El mando del Cuerpo de Marines y el Departamento de Defensa no tienen ninguna duda de que esta es la decisión correcta y consideran los ejercicios recientes como una confirmación de su rumbo.

martes, 30 de junio de 2026

USMC busca munición antidrones

Los Marines buscan munición antidrones de 5,56 mm para rifle que se fragmenta en múltiples proyectiles.

El objetivo es que las municiones especializadas ayuden a mejorar la capacidad de cualquier infante de marina con un rifle para neutralizar a pequeños atacantes sin tripulación.

José Trevithick || TMZ




Sargento Joseph Helms, Cuerpo de Marines de los Estados Unidos


El Cuerpo de Marines de EE. UU. tiene previsto realizar un pedido de nueva munición antidrones de 5,56 x 45 mm para sus carabinas M4 y fusiles M27 antes de que finalice el año. Fabricado por la empresa Drone Round, el cartucho L Variant cuenta con un proyectil que se fragmenta en múltiples segmentos para aumentar la probabilidad de impacto en un objetivo aéreo pequeño y de rápido movimiento. La idea es proporcionar a cualquier persona con un fusil una mejora inmediata en su capacidad de defensa contra la creciente amenaza de los drones, especialmente los de tipo kamikaze con visión en primera persona (FPV), que proliferan en todo el mundo tras haberse convertido en un elemento habitual de la guerra en Ucrania .

El Comando de Sistemas del Cuerpo de Marines (MARCORSYSCOM) anunció ayer, mediante un comunicado publicado en línea , su intención de adquirir una cantidad indeterminada de cartuchos 5.56x45 mm L Variant a través de un contrato de adjudicación directa con Drone Round. La fecha prevista para la adjudicación del contrato es diciembre de 2026.


Ronda de drones: La próxima evolución de la lucha contra los UAS

Según un documento adjunto que justifica la necesidad de un contrato de fuente única, «la munición cinética de 5,56 mm para drones, variante L, es la única disponible actualmente en el mercado comercial o de defensa que cumple con los estrictos requisitos mínimos de capacidad del Cuerpo de Marines para la defensa inmediata contra sistemas aéreos no tripulados pequeños (c-sUAS)». «En concreto, esta munición es la única solución que ofrece compatibilidad directa y no requiere modificaciones físicas, receptores superiores especializados ni plataformas de armas distintas para ser operativa en las armas de 5,56 mm de dotación actual del Cuerpo de Marines (por ejemplo, M27, M4 y M4A1)».

«Además, su despliegue no requiere capacitación adicional en el uso de nuevos equipos ni especialidades ocupacionales específicas, lo que lo hace inmediatamente efectivo tras su entrega», añade la justificación. «No proporcionar esta capacidad supone un riesgo innecesario para los infantes de marina y podría provocar el fracaso de la misión y la pérdida de vidas». 


Resultados de una prueba de alcance de munición L Variant. Munición para drones.

Drone Round lleva desarrollando munición antidrones especializada para armas pequeñas desde al menos 2025. En el momento de redactar este texto, la empresa ofrece dos versiones de 5,56 x 45 mm: la variante L y la variante K. Los proyectiles de las versiones L y K están diseñados para dividirse en cinco y ocho segmentos, respectivamente.

Con sus diferentes cargas, las variantes L y K son efectivas hasta aproximadamente 100 y 50 metros (328 y 164 pies), respectivamente, distancias relativamente cortas, según Drone Round. No se requieren modificaciones especiales para usar esta munición en armas existentes, y la compañía afirma que los proyectiles son aptos para fuego automático y con silenciador. 

 
Los infantes de marina entrenan con fusiles M27. Cuerpo de Marines de los Estados Unidos .

También se han desarrollado las variantes L y K en calibre 7,62x51 mm, pero aún se encuentran en fase de pruebas. Se está trabajando en versiones de 6,8x51 mm, que podrían utilizarse con los nuevos fusiles M7, carabinas M8 y ametralladoras ligeras M250 del Ejército de EE. UU . Es posible que en el futuro se desarrollen otros calibres.

Algunas unidades del Ejército ya han evaluado la variante L de 5,56x45 mm. Hay informes de que las fuerzas ucranianas también lo han hecho. 


Soldados asignados al XVIII Cuerpo Aerotransportado del Ejército de los EE. UU. cargan cartuchos de la variante L en cargadores durante las pruebas. Ejército de los EE. UU./Soldado de primera clase Alexis Fischer

El interés del Cuerpo de Marines en este tipo de munición, en general, tampoco es nuevo. La "munición mejorada para armas de fuego existentes (tipo perdigones de 5,56, 7,62, .50 y .40 mm)" figuraba en una lista de capacidades antidrones deseadas a nivel de escuadrón y pelotón, incluida en un aviso de contratación aparte que MARCORSYSCOM publicó en 2024. Esto reflejaba el reciente lanzamiento de una visión antidrones más amplia para todo el servicio, cuyo núcleo es garantizar que prácticamente todos los infantes de marina puedan desempeñar un papel.

“Para nuestra cartera de municiones, necesitamos la ayuda de la industria en materia de municiones antidrones para nuestros sistemas de armas existentes”, dijo el coronel de la Infantería de Marina Paul Gilikin, director del programa de sistemas de apoyo al combate en MARCORSYSCOM, durante una charla en la conferencia anual Sea-Air-Space de la Liga Naval en abril.

La idea básica de utilizar munición multiproyectil para armas ligeras con el fin de mejorar la probabilidad de impacto tiene décadas de antigüedad. El Ejército de los Estados Unidos exploró este concepto en profundidad durante las décadas de 1950 y 1960 , pero finalmente no desplegó ninguna de las municiones que desarrolló. Fuerzas armadas de otros países han llevado a cabo proyectos similares a lo largo de los años.

En el pasado, también se han desarrollado diferentes tipos de munición con perdigones para diversas armas de fuego, incluyendo rifles y pistolas. El Glaser Safety Slug, que se muestra en el video a continuación, es uno de los ejemplos más conocidos. Sin embargo, este tipo de cartuchos para armas de fuego suelen diseñarse principalmente para defensa personal a muy corta distancia , supervivencia o incluso control de plagas. 


Glaser Safety Slug Cor-Bon SHOT Show 2018

La adaptación de estos conceptos de cartuchos de armas pequeñas con múltiples proyectiles a la lucha contra drones es una tendencia en auge. En febrero, el Centro de Guerra de Superficie Naval, División Crane (NSWC Crane) presentó varios diseños de cartuchos antidrones (DKC) desarrollados internamente en calibres 5,56x45 mm, 7,62x51 mm y .50. 

 Diversos diseños de cartuchos antidrones desarrollados por NSWC Crane. USN

Según un comunicado de prensa de la Armada, durante una reciente demostración en Camp Atterbury, en Edinburgh, Indiana, el sistema DKC logró una tasa de éxito del 92 % contra drones. Se desconoce qué avances se han producido desde entonces en el desarrollo o la implementación de cualquiera de los diseños del DKC.

En los últimos años, han surgido en ambos bandos del conflicto en Ucrania diversos cartuchos multiproyectiles para armas pequeñas, diseñados específicamente para atacar drones. Esto incluye diseños de fabricación local, algunos de los cuales utilizan proyectiles impresos en 3D cargados con balines metálicos disponibles comercialmente , y tipos de producción en masa fabricados por empresas consolidadas como el Grupo Kalashnikov en Rusia. 



Munición AK antidrones casera de Rusia 



Para reiterar, la principal ventaja de los cartuchos antidrones multiproyectiles es el aumento de la probabilidad de impacto contra drones pequeños y de gran maniobrabilidad. Además, pueden dispararse con armas existentes sin necesidad de modificaciones. Esto, a su vez, ofrece una forma de brindar a cualquier miembro de una unidad que cuente con un M4 o un M27 un medio adicional de protección contra amenazas aéreas no tripuladas, sin aumentar el volumen ni el peso que el personal ya debe transportar.

El Cuerpo de Marines y otras ramas de las Fuerzas Armadas de EE. UU. ya han estado desarrollando capacidades adicionales para mejorar la efectividad de las armas ligeras contra drones pequeños, especialmente en el caso de los fusiles individuales. En particular, las variantes de la familia SMASH de sistemas de mira óptica computarizada de la empresa israelí Smart Shooter se han utilizado cada vez más en las fuerzas armadas estadounidenses y en otros países del mundo desde hace años. Los Marines han probado, al menos, otro sistema de puntería para fusiles antidrones que utiliza una culata diseñada para alinear automáticamente el arma con el objetivo. Estas capacidades podrían combinarse fácilmente con munición especializada. También sería posible optimizar el software de estos sistemas para que funcionen mejor con cargas de proyectiles múltiples. 


#SMASH 3000 // EN VIVO #CUAS COMPROMISO 


Clip Smart Shooter

Al mismo tiempo, se han planteado dudas sobre la eficacia y la utilidad de responder a los ataques de drones con fusiles y otras armas pequeñas individuales, como las escopetas. Dado que ya disparan munición multiproyectil, las escopetas se han consolidado como otra herramienta antidrones y, de hecho, se utilizan con frecuencia en los campos de batalla de Ucrania.





El alcance se ha citado como un factor limitante, especialmente para las escopetas. Los cartuchos especializados para fusil, como la variante L de Drone Round y los tipos DKC desarrollados por NSWC Crane, que se disparan a velocidades superiores a las de los cartuchos de escopeta, pretenden mitigar este problema, al menos en cierta medida. Sin embargo, como se ha señalado, Drone Round afirma que el alcance efectivo que ha demostrado hasta la fecha con sus cartuchos de 5,56x45 mm es de 100 metros (328 pies). A modo de comparación, el alcance efectivo declarado de una carabina M4 que dispara munición estándar de un solo proyectil es de unos 500 metros (1640 pies), según el Ejército.

Cuanto más cerca se produzca un enfrentamiento con drones, menos tiempo habrá para reaccionar. Surge entonces la pregunta adicional de si resistir y luchar es la mejor opción.

Según un informe de Forbes de abril, un manual ruso contemporáneo sobre tácticas antidrones señala que, al disparar, uno permanece estático, lo que facilita que el operador apunte al dron. Dicho esto, en muchos casos , puede que no haya un lugar más seguro donde moverse. 







Gestionar sobre la marcha varios tipos de munición también podría presentar dificultades. No está claro qué tipo de efectividad podrían ofrecer proyectiles como la variante L contra objetivos más tradicionales.

Dicho esto, las municiones antidrones para fusiles se siguen utilizando en ambos bandos del conflicto en Ucrania, aunque no se conoce con exactitud el alcance de su uso. El uso explícito de escopetas como armas antidrones es otra tendencia creciente a nivel mundial, incluso en el ejército estadounidense . 



Infantes de Marina de EE. UU. realizan ejercicios de tiro con escopeta contra drones | Campo de tiro C-sUAS (2025)

Las armas ligeras son, por supuesto, solo una parte de un complejo sistema de defensas necesario para contrarrestar las crecientes amenazas que representan los distintos tipos de drones. Para el Cuerpo de Marines, la munición especializada antidrones de 5,56 x 45 mm se está convirtiendo en parte fundamental de este sistema.

jueves, 30 de abril de 2026

SGG: La experiencia de los Harriers del USMC

Harriers en la Brecha

Por el Teniente Coronel Theodore N. Herman, Cuerpo de Marines de EE. UU. (Retirado)
Febrero de 1996
Actas
Volumen 122/2/1116 || USNI 



Los Harriers del Cuerpo de Marines volaron desde aeródromos de expedición de vanguardia y cubiertas de buques de asalto anfibio en la Operación Tormenta del Desierto para acortar los tiempos de respuesta y eliminar la necesidad de reabastecimiento en vuelo. Estos Harriers del VMA-542, cada uno con seis misiles Rockeye y una cápsula ECM defensiva, se encuentran justo al sur de Khafji, rumbo a Kuwait.


Las Operaciones Escudo del Desierto y Tormenta del Desierto no fueron la primera ocasión en que el mundo pudo observar las capacidades distintivas de los Harriers y su contundente eficacia en combate. Los Harriers británicos en el Conflicto de las Malvinas (Falklands) habían demostrado la versatilidad de la aeronave hacía más de una década.

Sin embargo, estas aeronaves expedicionarias del Cuerpo de Marines recibieron mucho menos reconocimiento del que merecían, y al regresar a casa se encontraron con un aluvión de críticas de la comunidad de la aviación convencional por hacer exactamente lo que fueron diseñadas para hacer: operar en un entorno expedicionario en igualdad táctica con los aviones de combate convencionales.

Las aeronaves de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos realizaron la mayoría de las misiones de la Tormenta del Desierto —largas misiones de reabastecimiento en vuelo desde bases grandes y distantes— y la televisión creó la impresión de que las armas inteligentes y los cazas furtivos ganaron la guerra aérea. De hecho, toneladas de simples bombas de hierro y miles de misiones individuales de todos los servicios ayudaron a someter a los iraquíes.

Prácticamente desconocidos para el público general, los Harriers de la Infantería de Marina estuvieron en la contienda de principio a fin. Se asentaron cerca de la batalla, tanto en tierra como en mar, como siempre habían anunciado, y lanzaron cantidades significativas de munición. Sus misiones eran variadas: interdicción aérea en el campo de batalla, escolta de helicópteros, preparación para el campo de batalla y apoyo aéreo cercano. En todas las misiones que se les encomendaron, nunca necesitaron reabastecimiento en vuelo mientras sobrevolaban Kuwait.<sup>1</sup>

Los datos emergentes están poniendo poco a poco en perspectiva sus logros. En el informe final del Departamento de Defensa sobre la Guerra del Golfo, el general Norman Schwarzkopf, del Ejército de los EE. UU., quien comandó todas las fuerzas de la Coalición en la guerra, seleccionó al Harrier como uno de los seis sistemas de armas más importantes de la Guerra del Golfo. El exsecretario de Defensa Richard Cheney redujo esa lista a solo tres, incluyendo el Harrier.

Diecisiete días después de que Irak invadiera Kuwait durante el verano de 1990, 60 AV-8B, asignados a las Brigadas Expedicionarias de Infantería de Marina (MEB) 7.ª y 4.ª, se desplegaron en el Golfo Pérsico. Cuarenta AV-8B con base en EE. UU., pertenecientes al Escuadrón de Ataque de la Infantería de Marina (VMA)-311 y al VMA-542, reabastecidos en vuelo por aviones cisterna KC-10 de la Fuerza Aérea de EE. UU., fueron los primeros aviones a reacción de ala fija de la Infantería de Marina en desplegarse. Aterrizaron en el aeródromo Sheik Isa de Baréin, que se estaba llenando rápidamente, a la espera de la resolución de las asignaciones de base. El VMA-331 (20 AV-8B), adscrito a la 4.ª MEB, llegó al Golfo Pérsico a bordo del USS Nassau (LHA-4) durante la primera semana de septiembre.

Como en una expedición, los Harriers con base en Sheik Isa se estacionaron a lo largo de las calles de rodaje y sus equipos de mantenimiento trabajaron desde tiendas de campaña, lo que permitió habilitar plazas de estacionamiento para algunos de los más de 120 aviones de combate y ataque del Cuerpo de Marines y la Fuerza Aérea de EE. UU. que operaban allí.

A finales de agosto, el VMA-311 se trasladó a la Base Aérea Rey Abdul Aziz (KAAAB), en la costa de Arabia Saudita, aproximadamente a 160 kilómetros al sur de la frontera con Kuwait; el VMA-542 le siguió dos meses después, uniéndose al recién formado Grupo de Aviones de la Infantería de Marina 13 (Avanzada). Siendo la base de ala fija más avanzada de la costa, este austero emplazamiento era ideal para los helicópteros AV-8B de despegue y aterrizaje vertical cortos (STOVL), además de los OV-10D con capacidad de vuelo corto. El Cuerpo de Infantería de Marina tenía sus helicópteros basados ​​en el Aeropuerto Internacional de Jubayl, a ocho kilómetros al norte. El estacionamiento de los AV-8B y los OV-10 en la KAAAB supuso un alivio para las pocas bases en el teatro de operaciones de Kuwait (KTO) y permitió al Comandante de la Primera Fuerza Expedicionaria de la Infantería de Marina (I MEF) distribuir eficazmente sus recursos de aviación.

A finales de diciembre de 1990, el VMA-231 llegó desde la Estación Aérea del Cuerpo de Infantería de Marina de Iwakuni, Japón, tras volar 29.900 kilómetros. A su llegada, solo dos aviones requirieron mantenimiento no programado. Dos semanas después, el escuadrón inició operaciones de combate, volando 904 horas en enero de 1991 y 966 horas en febrero, lo que mejoró la disponibilidad. El Destacamento "B" del VMA-513 desembarcó sus seis AV-8B desde el USS Tarawa (LHA-1) en febrero; finalmente, 66 AV-8B y 20 OV-10 operaron desde Abdul Aziz, mientras que las 20 aeronaves del VMA-331 operaron desde el mar.

Una torre de control expedicionaria, un sistema de navegación aérea táctica (TACAN) y un sistema de aterrizaje para todo tipo de clima proporcionaron una capacidad completa diurna y nocturna. Un sistema táctico de suministro de combustible de aviación de ocho puntos reabasteció a las aeronaves que regresaban. El Escuadrón Logístico de Aviación Marina-14 instaló furgonetas móviles de mantenimiento y suministro alrededor del estadio de fútbol. Estas, descargadas del USS Wright (T-AVB-3), proporcionaron al grupo una actividad de mantenimiento intermedio autónoma. Se construyó y almacenó munición en el aeródromo y a lo largo de la pista de vuelo.

La pista adyacente a un estadio de fútbol era un tramo de 2430 metros de asfalto muy deteriorado. Su pequeña zona de estacionamiento/giro estaba en mal estado y apenas era suficiente para un escuadrón de 20 aviones. En general, la posibilidad de daños por objetos extraños (FOD) habría sido inaceptable en tiempos de paz. Los SeaBees de la Armada de los EE. UU. construyeron una zona de estacionamiento-calle de rodaje paralela AM-2 de 1067 metros con esteras de aluminio que proporcionaba acceso directo a la pista tenía capacidad para 50 aeronaves. Cuando comenzó la Operación Tormenta del Desierto el 17 de enero de 1991, la base operaba las 24 horas del día para los Harriers y los OV-10, abastecía de combustible a los helicópteros durante su retorno y servía como base de desvío de emergencia para otras aeronaves.

Los equipos de mantenimiento operaban desde tiendas de campaña. Los cambios de motor y el resto del mantenimiento se realizaban en la rampa hasta que se construyeron cuatro hangares de expedición tipo capullo (concha de almeja) sobre losas de cemento. Estos facilitaban el mantenimiento durante las inclemencias del invierno y brindaban protección contra los sofocantes vientos shamal. Las luces de los hangares les otorgaban un inquietante resplandor amarillo, visible a kilómetros de distancia por la noche, una medida de camuflaje para futuras operaciones.

Los marines se alojaban en tiendas de campaña con estructura de madera instaladas en el aparcamiento y en el interior del estadio de fútbol. Los palcos de prensa y las tribunas acristaladas del estadio servían como oficinas y salas de preparación para los escuadrones. Las condiciones de vida básicas eran bastante buenas para los marines de la KAAAB.

Los despegues a intervalos cortos, los patrones de aterrizaje cortos y la capacidad de integrarse con cualquier tipo de tráfico contribuyeron a la eficiencia de las operaciones. Durante un ejercicio, 24 AV-8B se recuperaron en tres minutos y medio en esta única pista. Los OV-10 y los Harriers se integraron fácilmente en el patrón de tráfico gracias a sus capacidades en pistas cortas. Se produjeron ralentizaciones ocasionales cuando un KC-130 o un avión convencional aterrizaba y tenía que rodar hacia atrás para despejar la pista. Si un accidente hubiera ensuciado la pista, los Harriers podrían haber operado con normalidad en la pista restante.

Estacionarse junto a la pista permitía a los aviones acceder directamente desde sus posiciones para iniciar sus carreras de despegue. Los despegues se realizaban normalmente a 120 nudos con flaps automáticos (25°) para preservar la superficie deteriorada de la pista y reducir la cantidad de objetos extraños que el viento lanzaba sobre la aeronave estacionada. Dado que el recorrido era inferior a 1500 pies, independientemente de la carga de combate, podíamos comenzar desde prácticamente cualquier punto de la pista. Los aterrizajes verticales en plataforma o a 60 nudos en la primera mitad de la pista eran habituales.

Una combinación de AV-8B aerotransportados y de plataforma rápida proporcionó apoyo continuo durante el punto álgido de la Tormenta del Desierto. Una sección (dos aeronaves) despegaba o se recuperaba de la Base Aérea KAA cada 15 minutos, mientras que otros Harriers permanecían en tierra en Tanajib, con un tiempo de respuesta de diez minutos. Los AV-8B transportaban rutinariamente seis Rockeyes y una carga completa de munición de 25 mm.

Desde el aire, utilizaban radios de voz seguras para comunicarse con el Centro de Operaciones Aéreas Tácticas (TAOC) para obtener una actualización sobre la amenaza en ruta a un punto de control antes de pasar al Centro de Apoyo Aéreo Directo (DASC). Al sobrevolar la frontera con Kuwait, a una altitud de 20.000 a 25.000 pies, el DASC les había informado sobre su objetivo y los había transferido a un controlador aéreo avanzado (aerotransportado) —FAC(A). Al acercarse al objetivo, todos cambiaron a voz clara para un mejor control terminal.

Los FAC(A) en los F/A-18D marcaban los objetivos con cohetes Zuni de fósforo blanco de cinco pulgadas, y los Harriers realizaban picados de 45° desde unos 20.000 pies. El lanzamiento de bombas entre 13.000 y 8.000 pies mantenía a los aviones a salvo del fuego terrestre y permitía al FAC(A) o al compañero de flanco vigilar los misiles tierra-aire. Desde el principio, aprendimos que disparar bengalas señuelo durante la aproximación era una mala idea; delataban nuestra posición. La densa y omnipresente neblina, que solía ocultar los aviones hasta unos 7.000 pies, era nuestra mejor defensa, y comenzamos a lanzar bengalas solo cuando nos desviábamos del objetivo, intentando desviar a los artilleros de nuestro compañero de flanco que nos seguía mientras realizaba su pasada.

Se redujeron los ángulos de picado y las altitudes de lanzamiento del apoyo aéreo cercano para facilitar el control de los FAC terrestres en el humo y la neblina y garantizar la identificación del objetivo. El 21 de febrero, comenzamos a realizar ataques con napalm a baja altura (la primera vez en la guerra que los lanzamos por debajo de 2400 metros) contra las líneas de trincheras iraquíes, preparándonos para el asalto y las operaciones de penetración de la 2.ª División de Infantería de Marina durante el primer día de la guerra terrestre. Utilizamos un ángulo de picado de 10°, lanzando a 300 metros sobre el nivel del suelo a 500 nudos, desviándonos bruscamente del objetivo. Nuestros cañones de 25 mm, con 300 proyectiles, también resultaron letales en estos ataques.

Los F/A-18D fueron un verdadero recurso. Los OV-10, nuestros antiguos FAC(A) de reserva, no fueron lo suficientemente rápidos, reactivos ni capaces de sobrevivir en esta fase de la preparación para el campo de batalla. Sin embargo, los OV-10 demostraron su valía durante este período, utilizando sus sistemas infrarrojos de vanguardia para mantener una vigilancia las 24 horas. Al comenzar la guerra terrestre, retomaron la misión FAC(A).

Al desviarse del objetivo, las aeronaves se reincorporaron al ascenso, cambiaron a voz segura para transmitir una evaluación de daños por bombas al DASC y luego regresaron a casa bajo el control del TAOC. Las aeronaves que despegaban desde la Base Aérea KAAAB generalmente permanecían en el aire durante una hora; los vuelos desde Tanajib duraban entre 35 y 45 minutos. Las comunicaciones, el comando y el control fueron eficaces durante toda la operación.

Los SeaBees y los Marines construyeron un sitio avanzado de expedición para 12 AV-8B en un extremo de la estrecha pista de 1824 metros en Tanajib, una base de helicópteros de la Arabian American Oil Company se ubicaron a 64 kilómetros al sur de la frontera con Kuwait. Instalaron un sistema de abastecimiento de combustible expedicionario y capacidad de rearme, además de un centro de operaciones, una zona de alojamiento y tiendas de campaña. Los camiones transportaban combustible y municiones por las bien mantenidas carreteras saudíes. Se identificaron otros puntos de acceso a lo largo de la carretera principal norte-sur hacia Kuwait y la carretera Tap-line para su posible uso. Estos eran, por lo general, paradas de camiones que permitían el estacionamiento de aeronaves fuera de la carretera principal y un fácil acceso para los camiones de abastecimiento de combustible y municiones.

Las operaciones de vuelo desde Tanajib demostraron las ventajas de una base avanzada dispersa, algo poco común desde la Segunda Guerra Mundial. Las aeronaves aterrizaron tras su primera salida desde la Base Aérea KAAAB, se reabastecieron, se rearmaron y realizaron una o dos salidas más antes de regresar a la Base Aérea KAAAB, lo que aumentó la capacidad de respuesta y el apoyo aéreo disponible para las fuerzas terrestres de la Coalición. El reabastecimiento y el rearme en Tanajib también permitieron a las tripulaciones de la Base Aérea KAAAB realizar tareas de mantenimiento sin verse obligadas a realizar tareas de lanzamiento y recuperación. Las operaciones de helicópteros y Harriers en Tanajib continuaron con techos de 60 metros y una visibilidad de 800 metros, utilizando una instalación portátil de aproximación terrestre operada por el escuadrón de control de tráfico aéreo de la Infantería de Marina.

Se desarrollaron planes para utilizar el aeródromo de Al Jaber, en el suroeste de Kuwait, una vez que las fuerzas terrestres lo hubieran abierto. Aunque los aviones de la Coalición habían causado graves daños en el campo, las pistas y calles de rodaje restantes estaban en condiciones suficientes para proporcionar los 450 a 767 metros de pista necesarios para las operaciones sin restricciones de los Harriers. Los Harriers planeaban moverse al son de los cañones para continuar el apoyo a medida que las fuerzas terrestres avanzaban.



Se programó que los Harriers se mantuvieran en reserva para misiones de apoyo aéreo cercano durante los intensos combates previstos para las fases terrestres de la Tormenta del Desierto, pero el enemigo los obligó a entrar en combate al comienzo mismo de la guerra aérea. Cuando las baterías de artillería iraquíes comenzaron a bombardear las posiciones de los Marines en la ciudad fronteriza de Khafji en la mañana del 17 de enero, el VMA-311 desplegó su división de alerta (cuatro aviones), seguida de una división del VMA-542 y otra del VMA-231. Los aviones destruyeron la artillería iraquí, y los AV-8B volaron día y noche durante el resto de la guerra.

El VMA-331 se mantuvo en reserva en el Nassau a la espera de un asalto desde el mar (Operación Sable del Desierto); a mediados de febrero, el escuadrón apoyó el asalto a la isla de Failaka (Operaciones Daga/Tajo del Desierto). El 25 de febrero, el escuadrón programó 74 salidas diarias en apoyo de la Tormenta del Desierto.

Los Harriers del Grupo de Aviones de Infantería de Marina-13 (Avanzada) inicialmente realizaron ataques aéreos profundos sobre Kuwait, con un alcance de hasta 210 millas en una dirección, sin aviones cisterna ni tanques de desembarco. Posteriormente, los AV-8B escoltaron helicópteros y realizaron misiones de reconocimiento armado y apoyo aéreo cercano. La carga normal de munición consistía en cañones completamente cargados, además de misiles Rockeye Mk 20, bombas Mk 82 de 227 kg o dos misiles Maverick guiados por láser. Inicialmente, la aeronave transportaba misiles aire-aire AIM-9M Sidewinder, pero los descargó tras la desaparición de la amenaza aérea en la primera semana de la guerra.

Los Harriers lanzaron 2,7 millones de kg de munición; la alta frecuencia de salidas contribuyó a este tonelaje. Si no se encontraban objetivos, la aeronave regresaba con las bombas, se reabastecía y volvía a despegar.



Cinco AV-8B y dos aviadores se perdieron en acción directa del enemigo. Cuatro aeronaves fueron víctimas de misiles tierra-aire (SAM) no observados; una se estrelló contra el suelo durante un lanzamiento de armas nocturno. Al parecer, ninguno de los pilotos de los AV-8 derribados vio venir los misiles. En todos los casos en que un piloto vio un SAM, logró evadirlo.

Tres de las pérdidas se debieron a SAM sin humo que no fueron observados. Dos de las aeronaves fueron impactadas mientras sobrevolaban un objetivo que se había operado durante una hora sin reacción; la otra se debió a una "curva de aprendizaje/pérdida de conocimiento de la situación" en la que un piloto, en su tercera misión de combate, se preocupó por un problema de la aeronave y fue impactado al sobrevolar por tercera vez el mismo punto en la playa.

La cuarta aeronave fue impactada por un SA-7 disparado desde el hombro cuando el piloto ignoró o no escuchó una llamada de advertencia de su compañero.

Desafortunadamente, la tecnología que le otorga al Harrier su capacidad STOVL (sus toberas ubicadas centralmente) lo hace vulnerable a los misiles guiados por infrarrojos. Las bengalas de alta tecnología, las toberas más frías y los sistemas de alerta de proximidad de misiles, actualmente en desarrollo, reducirán la vulnerabilidad a los SAM sin humo con buscadores de calor. Aunque no es el objetivo de este artículo comparar diferentes aeronaves, la tasa de pérdidas de los Harriers fue comparable a la de otros aviones monomotores, y algunos bimotores, dadas las curvas de aprendizaje de los pilotos y la amenaza.

Después del 23 de febrero, cuando las fuerzas terrestres traspasaron las barreras e irrumpieron en Kuwait, los Harriers se concentraron en el apoyo aéreo cercano. Bombardeando, y en ocasiones simplemente intimidando al enemigo para que mantuviera la cabeza agachada con pases de ametrallamiento simulados, los AV-8 estaban en su elemento.



Temprano en la mañana del 26 de febrero, una sección de Harriers y una sección de A-6E sorprendieron a los iraquíes en el abandonaron la ciudad de Kuwait. Bombas bien colocadas bloquearon la carretera norte y prepararon el terreno para dos días de ataques continuos y acelerados contra las fuerzas que se retiraban por la "Carretera de la Muerte". Las hostilidades cesaron abruptamente durante la tarde del 27 de febrero, mientras los Harriers se dedicaban intensamente a apoyar a los marines en tierra y a bombardear a las fuerzas iraquíes en retirada por la carretera norte hacia Irak.

El VMA-311 permaneció en posición durante un mes tras el alto el fuego para apoyar a las unidades terrestres restantes. El Destacamento VMA-513 "B", de regreso a bordo del Tarawa, y el VMA-331, a bordo del Nassau, zarparon de regreso a casa. El resto de los escuadrones se reubicaron en Estados Unidos, tras aviones cisterna KC-10 o en portaaviones de la Armada estadounidense.

Tras un período de prácticas de aterrizaje en portaaviones (FCLP) por piloto, el VMA-231 y la mayor parte del VMA-542 volaron a Rota, España, para abordar el USS John F. Kennedy (CV-67) y el USS Saratoga (CV-60) para un vuelo de diez días sin vuelo a Estados Unidos. Dado que aterrizar el AV-8B a bordo de un buque no es diferente que aterrizarlo en una plataforma, todo transcurrió con normalidad para los pilotos del Harrier, y la tasa de abordaje fue del 100 %. A 320 kilómetros de la costa estadounidense, los AV-8B despegaron de cubierta para su último tramo de regreso a casa.

Los AV-8B realizaron 9353 salidas y acumularon 11 120 horas durante las Operaciones Escudo del Desierto y Tormenta del Desierto. Las tasas de capacidad de misión promediaron el 90 % durante la guerra. Los equipos de mantenimiento pudieron mantener de cinco a diez aviones por escuadrón en la reserva de mantenimiento y, aun así, cumplir con el programa de vuelo. Los tiempos de respuesta entre salidas promediaban 20 minutos para el gas y el armado. Los AV-8B con base en tierra realizaban hasta 120 salidas diarias, con un máximo de 160.

El número total de salidas programadas por la orden de tarea aérea (ATO) de las Fuerzas Conjuntas rara vez se realizaba; muchas se cancelaban debido a que los requisitos del Comandante de las Fuerzas Conjuntas se satisfacían a lo largo del día. Sin embargo, en una ocasión, con solo 45 minutos de aviso, se lanzaron 30 salidas adicionales de AV-8B desde la Base Aérea KAAAB para contrarrestar a las fuerzas iraquíes. No había ninguna otra aeronave táctica disponible para reaccionar con tan poca antelación. Este aumento repentino fue posible gracias a que los espacios de alojamiento y mantenimiento estaban cerca de la aeronave y a que la base se encontraba a solo 20 minutos de Kuwait.



Los FOD tuvieron un efecto mínimo en la disponibilidad de las aeronaves. Durante las operaciones, solo tres motores sufrieron daños menores que se podían combinar (limar, pulir y equilibrar las palas) y se reincorporaron inmediatamente al programa de vuelo; otros dos motores sufrieron FOD por error de mantenimiento o fallo de material. El desgaste acelerado y los daños previstos por la ingestión de arena nunca se produjeron, ni la arena ni el polvo afectaron negativamente a los equipos de aviónica.

Reactiva, flexible y letal, una fuerza expedicionaria STOVL multiplica la fuerza. La generación actual de aviones STOVL, liderados por el Harrier II Plus, proporciona una capacidad expedicionaria letal y versátil, con ahorros en costos operativos y de apoyo. Basándonos en años de operaciones exitosas con el Harrier, y considerando las exigencias de la guerra litoral, el papel de la aviación expedicionaria, avanzada y táctica STOVL solo puede aumentar.

1 Los aviones cisterna KC-130 del Cuerpo de Marines de los EE. UU. solían estar disponibles en las rutas de reabastecimiento en vuelo establecidas, principalmente para su uso por los EA-6B y F/A-18 de la Infantería de Marina con base en la Base Aérea Sheik Isa. Los AV-8B podían usarlos si era necesario, pero nuestro procedimiento operativo estándar era dejarlos para las otras aeronaves; con el puesto de avanzada de Tanajib tan cerca, no los necesitábamos.

viernes, 2 de enero de 2026

SGM: Muerto en la playa

Muerto en Iwo Jima


Un Infante de Marina estadounidense muerto en combate por el disparo de un francotirador del Ejército Imperial Japonés (noten el impacto en el casco). Batalla de Iwo Jima, Japón,19 de febrero de 1945. Frente del Pacífico.



jueves, 9 de octubre de 2025

USMC/US Navy: Frederick Trapnell, el padrino de la aviación naval y de infantería de marina norteamericana

Una trampa perfecta: Conocé al padrino de la aviación naval y de los Marines de EE.UU.

Por Mark Carlson, Aviation History

Navy Times



Un caza Corsair dispara proyectiles de cohete contra una fortaleza japonesa en Okinawa, alrededor de junio de 1945. El piloto de pruebas de la Armada que ayudó a perfeccionar el avión, y docenas de otras aeronaves, fue el legendario Frederick "Trap" Trapnell. (Teniente David D. Duncan, actualmente en los Archivos Nacionales)

Un caza Corsair lanza cohetes contra una posición japonesa en Okinawa, hacia junio de 1945. El piloto de pruebas naval que ayudó a perfeccionar ese avión —y decenas más— fue el legendario Frederick "Trap" Trapnell.

Hoy, cada aviador naval estadounidense que se sube a la cabina de un avión le debe algo a un hombre al que nunca conoció y del que pocos siquiera oyeron hablar: el vicealmirante Frederick M. Trapnell, el “padrino de la aviación naval moderna”.

Todos los cazas, aviones de ataque, transportes de tropas, helicópteros y aeronaves de vigilancia aérea de la Marina en los últimos 65 años fueron evaluados, probados y mejorados por los egresados de la Escuela de Pilotos de Prueba de la Marina, en la base aérea de Patuxent River, Maryland.

Allí, cientos de hombres y mujeres continúan el legado que Trapnell comenzó cuando se colocó sus Alas Doradas por primera vez, en 1927.

Nacido en julio de 1902, Trapnell mostró desde chico una fascinación por el mar y los barcos. Entró a la Academia Naval de Annapolis, donde desarrolló su talento natural para la ingeniería, algo que lo acompañaría toda su vida. Ahí recibió el apodo que lo seguiría siempre: “Trap”.


El Curtiss Hawk F6C-3.

Tenía buena pinta, carisma y era humilde, cualidades que lo hicieron muy querido. Tras graduarse en 1923, sirvió en acorazados y cruceros, donde se ganó el respeto de la tropa por estar dispuesto a trabajar codo a codo con ellos, sin miedo a ensuciarse.

Atrapado por el vuelo de los primeros biplanos de exploración naval, Trapnell pidió ingresar al entrenamiento de aviación en la base de Pensacola, Florida. Tenía un talento natural para volar y se dedicaba a fondo para conocer a fondo cada avión que pilotaba.

Cuando se recibió como aviador en marzo de 1927, sin saberlo, estaba entrando en la generación más dinámica de la historia de la aviación.

Como teniente, lo asignaron al Escuadrón Torpedero 1 del recién comisionado portaaviones Lexington, donde volaba el Martin T3M, el primer torpedero de la Armada.


El Boeing F4B-1 in 1928.

En 1928, el Lexington participó en maniobras en Hawái. Ahí, Trapnell empezó a evaluar los bombarderos en uso. Luego se sumó al primer escuadrón oficialmente designado como de caza de la Armada, el VB-1 (que después sería el VF-5), los “Red Rippers”, el escuadrón más longevo de la Marina.

Volaban el Curtiss F6C Hawk, ágil y estilizado, versión naval del P-1 del Ejército. Trapnell adoraba ese biplano.

Bajo la tutela del teniente comandante Matthias Gardner, Trapnell se entrenó en nuevas tácticas de ataque coordinado entre bombarderos en picada, torpederos y cazas.


Pilotos de la unidad de aeronaves más pesadas que el aire del dirigible Akron posan frente a uno de sus cazas Curtiss F9C-2 Sparrowhawk en la Estación Aérea Naval de Lakehurst, Nueva Jersey, en 1933, poco después de la pérdida del Akron. Están presentes (de izquierda a derecha): el teniente de navío Robert W. Lawson, el teniente Harold B. Miller, el teniente Frederick M. Trapnell, el teniente Howard L. Young y el teniente de navío Frederick N. Kivette. (Cortesía de Harold B. Miller, 1973, Comando de Historia y Patrimonio Naval de EE. UU.)

Como todos los novatos, tuvo que probar su habilidad volando en formación junto a un piloto más experimentado, el teniente Jimmy Barner. Muchos requerían varios vuelos para afinar sus maniobras, pero cuando Trapnell aterrizó tras su primer vuelo conjunto, Barner le dio la mano y le dijo: “Bienvenido a bordo”.

En 1929, la Flota del Pacífico realizó maniobras en la Zona del Canal de Panamá. Trapnell y los Red Rippers volaban casi a diario, perfeccionando las tácticas que moldearían la aviación naval.

Voló el nuevo Boeing F4B ese mismo año. En un vuelo sobre San Diego, se le incendió la línea de combustible y tuvo que eyectarse, uniéndose al exclusivo “Club del Gusano” (los que saltaron en paracaídas por emergencia).

En aquellos años, los fabricantes daban poca información técnica sobre el rendimiento de sus aviones. Le tocaba a la Marina descubrir fortalezas y fallas. Y ahí Trapnell se lucía, identificando problemas de diseño y proponiendo soluciones certeras. Ese sería su sello.


Los supervivientes del desastre del dirigible Akron reciben condecoraciones del Secretario de la Marina, en su despacho del Departamento de la Marina, poco después del hundimiento del dirigible el 4 de abril de 1933. Los presentes son (de izquierda a derecha): el Subsecretario de la Marina, Henry A. Roosevelt; el Secretario de la Marina, Claude Swanson; el Almirante William V. Pratt, Jefe de Operaciones Navales; el Capitán de Corbeta Herbert V. Wiley, superviviente de mayor antigüedad; el Contramaestre de segunda clase, Richard E. Deal, superviviente; y el Herrero de Aviación de segunda clase, Moody Erwin, superviviente. Erwin, con la mano izquierda vendada, aparentemente lleva un uniforme prestado, ya que su insignia es la de Ayudante Médico de Hospital de tercera clase. (Comando de Historia y Patrimonio Naval de EE. UU.)

En diciembre de 1929, fue destinado a la Sección de Pruebas de Vuelo en Anacostia, Washington D.C. Allí encontró su verdadera vocación. Sus informes eran precisos, producto directo de su formación en hidrodinámica. Volaba todos los aviones disponibles, lo que le dio un conocimiento amplio de lo que un buen avión debía tener.

“Trapnell era el mejor estudiante de aerodinámica y pruebas de vuelo que tuvimos”, escribió su colega Robert Pine. “Es el mejor piloto, y sin duda el mejor piloto de pruebas, con quien trabajé”.

En los ‘30, la Armada —bajo el almirante William Moffett— apostó fuerte a los dirigibles para el reconocimiento marítimo. El Akron, el dirigible más avanzado del mundo, podía llevar cazas biplanos en su interior. Trapnell trabajó con el pequeño Curtiss F9C-2 Sparrowhawk y diseñó un sistema de acople mejorado para lanzar y recuperar aviones con mayor seguridad.


Cazas Vought F4U-5 Corsair, descendientes del piloto de pruebas de la Armada Frederick "Trap" Trapnell. Estos cazas, del portaaviones Tarawa, vuelan en formación sobre el Mediterráneo el 15 de diciembre de 1952. (Archivos Nacionales)

Pero el sueño del dirigible duró poco. En abril de 1933, el Akron se estrelló en el Atlántico. Murieron 73 personas, incluido Moffett. Trapnell se salvó por poco: debía estar a bordo, pero el mal clima retrasó su vuelo hacia el dirigible.

Tras la tragedia, Trapnell fue destinado al Macon, el otro gran dirigible. Pero también terminaría estrellándose, en 1935. Para entonces, los hidroaviones ya demostraban que podían hacer el trabajo de patrullaje sin el riesgo de los dirigibles.

En 1936, Trapnell fue asignado a Hawái, donde ayudó a desarrollar tácticas de patrullaje. En 1938 comandó una exitosa travesía de Catalina PBY desde California hasta Hawái, 2.550 millas en 20 horas y media.

Ya en la Segunda Guerra Mundial, Trapnell evaluó casi todos los prototipos de la Armada. Su aporte clave fue con el Corsair F4U. Era un diseño difícil, con problemas serios, pero él vio su potencial y ayudó a convertirlo en uno de los cazas más exitosos del Pacífico.


Cazas nocturnos Grumman F6F-5N Hellcat vuelan en formación sobre una estación aérea naval de la Costa Este, agosto de 1945. (Archivos Nacionales)

En 1942, voló un Mitsubishi A6M2 Zero capturado. Junto a otro piloto, simuló combates entre el Zero y un Corsair. Descubrieron sus debilidades y rompieron el mito de que era invencible.

Incluso Leroy Grumman —fundador de la legendaria empresa— dijo que Trapnell aprobó el F6F Hellcat en menos de tres horas de vuelo, y que confiaron en su palabra para lanzarlo a producción. El Hellcat terminaría derribando más de 5.000 aviones japoneses.

En 1944, finalmente fue asignado a la guerra, en el portaaviones de escolta Breton. Diseñó un sistema para que los Hellcat despegaran en apenas 58 metros, aumentando la cantidad de aviones a bordo. Luego participó en la campaña de las Carolinas y Filipinas, y sobrevivió al devastador Tifón Cobra.


La Armada estableció su base para las operaciones con aviones a reacción el 21 de abril de 1943, el día en que el capitán Frederick M. Trapnell realizó el primer vuelo a reacción en el Bell XP-59A Airacomet en el lago seco Muroc (actualmente Base Aérea Edwards), California (Fuerza Aérea).

En 1943 había realizado el primer vuelo a reacción de la Marina, con el Bell XP-59A. A fines de la guerra, propuso testear los prototipos junto a los fabricantes, lo que aceleró la producción de nuevos modelos.

En 1947, fue nombrado jefe del Centro de Pruebas Aéreas Navales (NATC) en Patuxent River. Allí formó una nueva generación de pilotos de prueba, con alto nivel técnico, esenciales para la era del jet.

Algunos aviones fracasaron rotundamente, como el Sea Dart o el Cutlass. Pero otros —como el Panther, el Crusader y el Skyhawk— fueron éxitos rotundos.


El Douglas D-558-I Skystreak. (San Diego Air and Space Museum)

En 1950, cumplió su sueño: fue nombrado comandante del portaaviones Coral Sea, el primero en operar jets. Allí desarrolló el lanzamiento en “doble línea”, agilizando enormemente las salidas.

En 1952, a los 49 años, un problema cardíaco puso fin a su carrera aérea. Se retiró con 6.272 horas de vuelo en 5.012 misiones, en 162 tipos de aeronaves. Murió el 30 de enero de 1975; sus cenizas fueron esparcidas en el mar.


El entonces capitán Frederick M. Trapnell, fotografiado el 8 de julio de 1949, estaba al mando del Centro de Pruebas Aéreas Navales de EE. UU. en el río Patuxent, Maryland. (Archivos Nacionales)

En 1986 fue incluido en el Salón de la Fama de la Aviación Naval en Pensacola. La pista de la base de Patuxent River lleva hoy su nombre: Trapnell Field.

Su legado vive en cada piloto naval. Todos los astronautas de la NASA con pasado en la Marina —Shepard, Glenn, Schirra, Lovell, Bean, Gordon, Conrad, Young— fueron formados en la escuela que él fundó.

Desde el mar hasta la Luna: así de lejos llegó la herencia de Trap.