sábado, 9 de julio de 2016

FAA: Los Avro Lincoln, brazo estratégico de la Nación



Los Avro Lincoln y Lancaster en la Argentina 


Rasante sobre la torre de control
  
Siendo fijado como blanco en prácticas de artillería antiaérea

En la Argentina 

Hacia fines de la década del ’40 se había hecho evidente la necesidad de renovar el ya obsoleto material en servicio en las Fuerzas Armadas y en especial el de la Aeronáutica Militar, que poseía materiales anticuados o de fabricación nacional, manufacturados en madera por la escasez de materiales estratégicos. Muchos factores importantes influyeron en la elección y las posibilidades de adquisición del mismo. Durante la Segunda Guerra Mundial, la neutralidad argentina sirvió a los fines de Inglaterra, beneficiada con los alimentos y materiales de primera necesidad que llegaban desde aquí. A partir del 4 de enero de 1945, la Fuerza Aérea experimentó un cambio fundamental en su estructura. En esta fecha, al crearse la Secretaría de Aeronáutica, la Aviación Militar Argentina pasó del ámbito del Ejército al de una institución constituida prácticamente como un ministerio del aire. Esta reestructuración de todos los medios aéreos de la Argentina, a excepción de la Aviación Naval, se produjo al quedar de manifiesto la importancia de la aviación como elemento fundamental para el logro del éxito en las operaciones de guerra evidenciadas en el gran conflicto que se estaba librando. Finalizado el conflicto, Inglaterra ofreció pagar la deuda contraida con la condición de que las divisas fuesen utilizadas dentro de su territorio; gracias a esto, la Argentina logró una importante suspensión del embargo hacia principios de 1947, cuando Gran Bretaña comunicó a los Estados Unidos su intención de tratar al país sudamericano de la misma manera que a los demás países de América Latina. Este anuncio coincidió con las negociaciones que se llevaban a cabo entre ambas naciones sobre la venta de los ferrocarriles, situación más que conveniente para que Gran Bretaña pudiera materializar los dos negocios: trenes y armas. Superados mayormente los inconvenientes políticos, la Argentina prosiguió con las negociaciones, las que se habían estancado desde principios de 1946. A pesar de las objeciones de los Estados Unidos, el gobierno británico aprobó todos los contratos contraídos con los fabricantes de armamento, que ascendían a una suma cercana a los 20 millones de libras esterlinas. En 1947, un grupo de representantes argentinos visitó Binbrook en busca de información y asesoramiento sobre las aeronaves que se hallaban en servicio en ese momento en la RAF; aunque el interés argentino en el Lincoln no era nuevo, la visita a este establecimiento fue fundamental, decidiéndose inmediatamente la compra de treinta bombarderos del modelo B Mk-I. De la totalidad de 45 bombarderos adquiridos, los 15 “Lancaster” (matriculados B-031 a B-045 en la Fuerza Aérea Argentina) habían prestado servicio en la RAF, mientras los 12 primeros “Lincoln” (matriculados B­-001 a B-012), aunque con identificación de la RAF, nunca prestaron servicio en la misma. En junio de 1947, el pedido de la Fuerza Aérea Argentina era ya un hecho, por lo que Avro comenzó con el alistamiento de los aviones requeridos con su armamento completo; sin embargo se tuvieron que solucionar algunos problemas surgidos del largo período de inactividad. 



Otro tema por resolver fue la poca experiencia de los pilotos argentinos en aviones de cuatro motores, por lo que a las primeras doce máquinas se las proveyó de mandos duales; también se optó por cambiar los motores Rolls Royce (RR) Merlin 68-A por otros que estaban siendo desarrollados en ese momento, así pues el B-005 sirvió como banco de pruebas de los modernos RR Merlin 621-15, concebidos para grandes aeronaves de transporte y luego adoptados en todos los Lincoln argentinos. Antes de la entrega a la FAA, algunos técnicos integrantes de la Avro viajaron a la Argentina para colaborar y entrenar al personal argentino en las tareas de operación en tierra y en algunos escalones primordiales de mantenimiento. El primer Lincoln en llegar al país fue el B-001 en setiembre de 1947, realizando vuelos sobre la Capital Federal y en particular sobre la Casa de Gobierno en Plaza de Mayo; una vez finalizados estos primeros vuelos de demostración, la máquina fue transportada en exposición a la Avenida 9 de Julio, en donde se exhibió como la atracción principal. La tarea de desarme no fue fácil, ya que el personal asignado para realizado no tenía la experiencia para llevado a cabo con la idoneidad necesaria; este tipo de trabajos nunca se había realizado en la Argentina, lo que repercutiría luego en la operatividad de esta aeronave. Sin embargo, tras un viaje de más de un día por tierra (se tuvieron que desmontar barreras ferroviarias, puentes, tendidos eléctricos, etc), el Lincoln arribó finalmente al centro de Buenos Aires. El resto de los bombarderos fueron llegando paulatinamente, tripulados por personal con amplia experiencia en volar aviones Lancastrian (Lancaster modificado) para líneas aéreas británicas, arribando el último avión en noviembre de 1948.


 

El emblema del servicio de bombardeo Estrategico de la FAA pintado en los Lincoln 
En servicio en Argentina 
Entre otros inconvenientes, estos aparatos debían utilizar un combustible, para esa época, especial e importado, la nafta de aviación 100/130. Era evidente la necesidad de producir este combustible en el país, por lo cual la Dirección General de Fabricaciones Militares (DGFM) en colaboración con YPF, se abocaron a la fabricación del mismo, lo que demandó un esfuerzo de singular magnitud. La V Brigada Aérea, con su dotación de aviones, intervino en innumerables operativos, algunos de los cuales se realizaron en combinación con otra unidades de la Fuerza Aérea. A partir de 1952 se comenzó con la realización de ejercitaciones realistas, al participar las aeronaves de bombardeo junto a los interceptores Gloster Meteor, tal es el caso de uno realizado en Tandil en 1952, en el que se emplearon los Avro Lincoln como fuerza de bombardeo y Gloster Meteor y Fiat G-55 como fuerza interceptora. La intención de este operativo fue llevar un ataque coordinado a la ciudad de Buenos Aires para comprobar la defensa aérea. 



Lo más significativo de la presencia de estos bombarderos pesados en la FAA en 1948 era que quedaban a su alcance prácticamente todas las capitales de los países del sur del Cono Sur, lo que proporcionaba a la Argentina una poderosa fuerza estratégica y disuasoria que era de una contundencia imponente si se le agregan los 100 jets Gloster Meteor.


 
Otro de los operativos importantes fue uno llevado a cabo en 1953 en el Dique San Roque, provincia de Córdoba. El mismo fue totalmente innovador, ya que se practicaron las tácticas de los famosos Dam Busters o “rompediques” de la RAF. Para llevarse a cabo debieron tomarse medidas especiales, entre ellas el reemplazo de la mira estándar por una especialmente diseñada; abrió el panorama para introducir novedosas posibilidades ofensivas en el futuro. La participación de los Lincoln se había hecho muy frecuente, en especial en operativos sorpresa sobre otras bases. Uno de los ejercicios más importantes fue el denominado “Soberanía”, consistente en el primer vuelo en escuadrilla al Litoral Marítimo Sur. Participaron doce Gloster Meteor, dos C-47, un Dove y tres Lincoln, y la intención fue evaluar la posibilidad de operar con reactores desde bases australes. 



En enero de 1960, un buque patrullero de la Marina detectó un submarino no identificado; a efectos de localizarlo y posteriormente neutralizarlo fueron comisionados dos Lincoln, los que luego de varios ataques lograron impactarlo, aparentemente sin graves consecuencias para el furtivo incursor. Gracias a su tremendo poder de fuego, los Lincoln se convirtieron en preciados elementos para reprimir en los intentos revolucionarios ocurridos en el país desde 1951 hasta 1962. 

 
El B-020 luce el esquema de pintura y marcas más común utilizado por los Lincoln en el país. 

El Lincoln B-010 con los planos rayados de naranja y la cola pintada del mismo color por el operativo Tritón I, realizado en Mar del Plata. Se puede observar el escudo en el morro. 
 
Lincoln sobreviviente en el museo de Aeroparque, ciudad de Buenos Aires. Obsérvese el Radar de bombardeo H2S bajo la trompa. 
 
Lancaster con todo el chaperío afuera, próximo a tocar pista en Villa Reynolds. Observar el inusual mimetizado. 

 
Un ejemplar operando desde Villa Reynolds 

 
El B-016 con su tripulación. Este ejemplar terminó en exposición en la V Brigada Aérea 
 
Esta foto fue tomada durante la Revolución Libertadora (16-19 Sept. 1955) en la BAN Cdte Espora. Son parte de los aviones cuyas tripulaciones se sumaron al movimiento.



De los 12 Lincoln iniciales, originalmente de la RAF, uno quedó en Inglaterra para ser modificado bastante drásticamente. Este avión, luego de ser comprado por la Fuerza Aérea Argentina, como todos los restantes a través del representante de Avro en el país, se decide transformarlo en un transporte de largo alcance y entrenador de navegación, considerando ya el uso a que sería destinado como medio de apoyo a la política antártica en desarrollo en ese entonces. Las modificaciones introducidas fueron llevadas a cabo por Avro en Inglaterra, y consistieron en colocarle nariz y cono de cola de Lancastrian, eliminándose todo el armamento, y la instalación de una cúpula de navegación celestial en el lugar de la torreta dorsal eliminada. La capacidad de combustible se incrementó, llevándola de los originales 3.580 galones a 4.615 galones, mediante el agregado de un tanque en la nariz y de tres tanques de combustible más en el compartimiento de bombas. Además, se lo equipó con los mejores instrumentos de navegación de la época y con asientos adicionales para transportar hasta 12 pasajeros. 



El avión así transformado ha sido denominado por la mayoría de los autores como modelo Avro 695 "Lincolnian", pero en realidad esto no es exacto, ya que los Lincolnian fueron modificaciones efectuadas a los Lincoln para transformarlos en cargueros. Este avión siguió siendo un Avro 694 Lincoln, equivalente a una modificación similar realizada en un avión de la RAF, y que se denominó "Aries 11". La matrícula inicialmente asignada por nuestra Fuerza Aérea a este avión era B-003. Luego de las modificaciones hechas por Avro, realizó su primer vuelo en Inglaterra en julio de 1948, efectuándose el vuelo de traslado recién a fines de febrero de 1949, llegando a Morón en marzo. Por unos pocos meses es volado con su matrícula militar, hasta que por fin el 8 de febrero de 1950 es matriculado como civil en el Registro Nacional de Aeronaves, a nombre del Ministerio de Aeronáutica, recibiendo el indicativo LV-ZEI y poco después el nombre de "Cruz del Sur". A partir de ese momento la vida de este avión pasó a ser bastante agitada, pues intervino en varias campañas antárticas, por cuenta del Ministerio y luego como integrante de la FATA (Fuerza Aérea de Tareas Antárticas), realizando también algunos vuelos internacionales interesantes. Sin embargo, pese a su matrícula civil, siempre voló tripulado por personal de la Fuerza Aérea.





Ametralladoras gemelas de autodefensa de 12.7mm traseras 
 
El B-033....detrás, línea de DC 3/C47 y Bristol 170. 
 
El mismo B-033 y un mimetizado al estilo Lincoln... Fotos: Archivo W.M.B.
 

Tripulaciones y personal de apoyo del Lincoln a lo largo de los años




 

La vida operativa de estos bombarderos ingleses duró casi veinte años, desde 1948 hasta 1967, cuando el último “Lincoln” fue retirado de servicio. Estas nobles máquinas fueron reemplazadas en la V Brigada Aérea por los A-4B “Skyhawk”, pero en su función específica recién por los Canberra, a principios de los ‘70. 



Historial de los aviones argentinos (clic para ampliar)


Bibliografía 
Revista “Aerodeportes”. 
Revista “Aeroespacio”. 
Serie Aeronaves N°2, “Lincoln”, José y Oscar Rodríguez. 
“Enciclopedia de la aviación”, Editorial Delta. 


Fuentes
Choique
Fuerzas Aeronavales
Ayer Noticia, Hoy Historia
MUAN



1 comentario:

  1. Tiempos dorados de nuestra FAA, con medios de bombardeo estratégico que inspiraba respeto a nuestros vecinos, y seguramente temor.
    Qué lejos estamos de esas épocas, con nuestra aviación militar de ataque y caza en tal mal estado, con una terrible falta de medios idóneos conforme a los tiempos que corren. Esperemos que este gobierno de los primeros pasos para solucionar estos temas, aunque el daño sufrido por la decidía, de varios gobiernos anteriores, tardará años en recuperarse.

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