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jueves, 31 de marzo de 2011

DDG: Destructores y corbetas clase MEKO (Alemania) (3)

La saga de las MEKO continúa 

Parte III/III 

Nueva generación 
Por más eficientes que puedan ser los proyectos MEKO de la primera generación, no hay como esconder que la mayoría de sus características se originó de requisitos identificados hace ya algunas décadas. La tecnología es algo que evoluciona continuamente, y en la segunda mitad da década de 90 la B+V anunció una nueva generación de proyectos, más adecuados a las nuevas condiciones del combate naval. 
Se trata de la “familía” MEKO A, en la cual se objetivó una mejoría en el desempeño, acompañada de un menor costo a lo largo de la vida útil. El grupo incluye la corbeta/fragata A100 (cuyo desplazamiento puede variar de 800 t a 2.500 t, mediante la inserción de una sección de largo variable a media nave) y la fragata A200, cuyo desplazamiento puede llegar hasta los 4.000t. Externamente los dos tipos difieren considerablemente de sus antecesores, ya que en su proyecto fue hecho un considerable esfuerzo para aumentar la furtividad, obteniéndose grandes reducciones de las firmas de radar e infrarrojo. Entre otras providencias fue eliminado el uso de chimeneas; la exaustión de los gases es hecha a través de un ducto horizontal enfriado por inyección de agua de mar, y que eyecta los gases (a una temperatura de 60•C a 80•C ) por una abertura en la popa, apenas encima de la línea de flotación. La B+V asegura que eso posibilita una reducción de hasta el 75% en la firma IV. Para disminuir la firma de radar, fueron eliminados cualesquiera ángulos rectos, aplicando materiales absorbentes de emisiones de radar, adoptada una superestructura lo más “lisa ”posible y utilizando inclinación “para dentro” de las superficies laterales (el llamado “perfil frontal X”). 
Otra interesante innovación de las MEKO A es la adopción de un sistema de propulsión denominado CODAG-WARP (Combined Diesel And Gas – Waterjet And Refined Propellers), con dos motores diesel y una turbina (las potencias lógicamente son variables de acuerdo con el tamaño del navio). El sistema permite el uso de hasta tres ejes: los dos externos estarian ligados a los motores diesel y utilizarian hélices de paso controlable (ó jets lineales), siendo usados en velocidad de crucero; la turbina, localizada en el centro, accionaría un jet de agua y seria empleada para velocidad máxima, en conjunto con los diesel. La B+V estima que un navio de ese tipo podría cruzar 84% de su vida útil utilizando apenas uno de los motores diesel (empujando los dos ejes). 

 
Arriba. Concepción artística de la MEKO A200 SAN, a ser provista en número de cuatro a Sudáfrica. Obsérvese el diseño extremamente “limpio”, lo que confiere excelentes características de furtividad. (Foto: B+V) 

Las MEKO A se comparam de forma extremamente favorable con proyectos “convencionales ”de tamaño semejante. Los costos de operación a lo largo de su vida útil pueden ser reducidos en hasta un 20%, el desplazamiento puede ser 25% menor del que navios de desempeño semejante, y — gracias a un elevadísimo grado de automatización — el número de tripulantes puede ser muy inferior. Una A200 podría tener 130 tripulantes menos que una fragata de la clase “Brandenburg". 
La MEKO A200 dispone de un sistema de lanzamiento vertical de misiles, que tanto puede acomodar misiles antiaéreos como anti-submarinos. En la función antiaérea, la MEKO A200 utilizaria como sensores principales un radar de barrido electrónico y un radar de busqueda de largo alcance. Entre los sistemas que podrian ser integrados están los radares APAR y SMART-L (ambos de Signaal) y el SPY-1F, de Lockheed Martin. La A200 es igualmente eficaz en misiones ASW, pudiendo aceptar sin problemas la instalación de sonares remolcados. 
La B+V ofrece también al mercado el MPV (MEKO Patrol Vessel), un Navio de Patrulla con 77 m de largo y 1.500 t de desplazamiento, con solamente un eje y con capacidad de alcanzar la velocidad de 21 nudos. 

Más pedidos 
El primer éxito de exportación de la A200 aconteció cuando, el 3 de diciembro de 1999, fue firmado un contrato de US$930 millones para la provisión de cuatro A200SAN para Sudáfrica. La primera y la tercera unidades serán construídas por B+V en Hamburgo, quedando las otras dos a cargo de HDW, en Kiel. Las entregas serán iniciadas en 2005, luego de la instalación e integración de los sistemas de combate por un grupo mixto francés y sudafricano. 
Los navios deplazarán 3.590 t (cargados), tendrán un largo de 121,0 m, boca de 16,3 m, calado de 4,40 m y su velocidad máxima será superior a 27 nudos. El armamento constará de un cañón OTO Breda de 76mm, una torre doble Denel de cañones de 35mm, ocho misiles superfície-superfície MM40 Block 2 Exocet, misiles superfície-aire Kentron Umkhonto de lanzamiento vertical; y tubos lanzatorpedos. Aparte de eso, el navio podrá operar un helicóptero Oryx ó dos Lynx. Los principales sensores serán un radar de busqueda 3-D Thales MRR, un radar de navegación, dos radares de dirección de tiro y un sonar de casco Thomson-Marconi. 
Otro país a decidirse por la A200 iba a ser Chile, cuyo programa para la obtención de nuevas fragatas se denominaba Proyecto Tridente. Luego de examinar un total de 32 plataformas, la Armada de Chile preseleccionó cuatro , y el 2 de agosto de 1999 solicitó propuestas de provisión. El resultado del examen de las mismas, anunciado el 15 de octubro del mismo año, indicó que la MEKO A200ACH, presentada por B+V, era la que más se adecuaba a los requisitos chilenos. Asimismo, en noviembre de 1999 el presidente de Chile autorizó la adjudicación del Contrato de Ingeniería Básica. 
El objetivo es la construcción de cuatro unidades, la primera de las cuales deberia hacer las pruebas operacionales en el segundo semestre de 2005, entrando en serviço al año siguiente. Las otras seguirian al ritmo de una por año, estando todas ya en serviço en 2009. Los navios serian construídos localmente por el astillero ASMAR, en Talcahuano. Como ya era de esperar, la competición fue fuerte entre los grupos proveedores e integradores de sistemas. Eso quedó bien claro durante la Exponaval 2000, realizada en Valparaíso, y durante la cual Lockheed Martin Canada, Celsius Tech, SISDEF y Thomson-CSF Signaal procuraron mostrar las ventajas de sus productos y propuestas. 
En enero de 2002, sin embargo, las pretensions de la Armada do Chile sufrieron un duro golpe, cuando el presidente Ricardo Lagos decidió cancelar el programa, por razones prespuestarias. Ahora, la Armada de Chile procura una solución intermedia, arrendando ó comprando algunos navios de segunda mano. 
Malásia también resolvió adquirir navios del tipo MEKO A, sin embargo el contrato todavía no fue firmado. La marina de aquel país pretende administrar hasta 27 nuevas corbetas para patrulla oceánica, y la clase escogida — luego de una fuerte competencia que incluyó propuestas de Australia, Dinamarca y Reino Unido — fue la A100 RMN. La entrega de la última unidad del primer lote de seis navios, a ser construídos por el astillero NSDB en la propia Malasia a un costo aproximado de US$1,4 mil millones, está prevista para 2005. 

 
Arriba. Las corbetas MEKO A100 RMN de Malasia no serán inicialmente equipadas con misiles RAM (el lanzador es mostrado en sombreado inmediatamente al frente del pasadiso) y MM40 Exocet. (Foto: B+V) 

Una gran victoria para la MEKO A100 ocurrió el 18 de julio de 2000, cuando la Marina Alemana seleccionó la clase para servir de base a su programa de corbetas K130. Esos navios, con desplazamiento de 1.580 t, tienen 88m de largo, serian construídos en tres lotes de cinco unidades cada uno, y destinados a sustituir a las aproximadamente 30 Lanchas Rápidas de Ataque de las clases “S143A", “S143B ” e “S148". El costo de la construcción del primer grupo de navios debe alcanzar los US$925 millones. 
La propuesta vencedora fue presentada por un consórcio denominado ARGE K130 (Arbeitsgemeinschaft K 130, conocido en el extranjero como German Corvette Consortium), liderado por B+V e incluyendo los astilleros Thyssen Nordseewerke (TNSW) y Friedrich Lürssen Werft, así como la EADS Germany GmbH y la Thomson-CSF Signaal, esas dos últimas empresas como integradores de sistemas. El proyecto quedo bajo la responsabilidad de la B+V y la Lürssen, y el resultado es una amálgama del concepto A100 con los recientes proyectos de corbetas elaborados pir Lürssen. La B+V deberá construir dos navios, Lürssen dos más, y la TNSW el restante. Entretanto, es posible que HDW, que juntamente con STN Atlas Elektronic componga el consorcio competidor, reciba una parte del trabajo de construcción de las K130. 
La K130 tendrá como misión principal la guerra de superfície, y sus tareas incluirán la vigilancia de aguas costeras. Entretanto, los navios tendrán capacidad de operar en mar abierto, en llamadas operaciones “fuera de área”. El armamento de tubo será compuesto de un cañón OTO Breda de 76mm y dos sistemas de defensa de punto Mauser Marineleichgeschütz de 27mm (MLG 27). A bordo habrá todavía ocho misiles antinavio, dos reparos para lanzamiento de misiles antiaéreos RAM Block 1A (cada uno para 21 misiles) y un sistema de lanzamiento vertical para ocho misiles LFK-Polyphem, guiados por fibra óptica. En la popa habrá un deck de vuelo, para la operación de un helicóptero de 10 t (NH90 ó similar) y dos Vehículos Aéreos No Tripulados para vigilancia aérea y guiado intermedio de los misiles superfície-superfície. Reflejando su versatilidad, las corbetas poseerán sonar de casco y sonar remolcado, y para 2007-2008 está prevista la instalación de un sistema anti-torpédico del tipo “hard kill”, actualmente en desarrollo. 
La furtividad es una característica importante de la K130, y entre las medidas adoptadas está el uso de cortinas rígidas, hechas en acero, para esconder los botes inflables y los lanzadores de misiles localizados a media nave. La última corbeta del lote inicial de cinco unidades deberá ser entregada en 2008, y el programa deberá estar concluído en 2015. 
Otro cliente es Polonia, que pretende adquirir hasta siete corbetas en el denominado “Proyecto 621” (“Gawron-II”), teniendo como base una variante de la A100 con desplazamiento de 2.035 t, con las entregas iniciándose en 2003. Las quillas de las dos primeras unidade fueron batidas el 28 de noviembre de 2000 en el astillero polaco SMW (que actuará como contratante principal, mientras que el German Corvette Consortium funcionará como subcontratado). 
En relación al K130, los navios polacos tienen algunas diferencias importantes. El armamento constará de un cañón de 76mm (probablemente OTOBreda), ocho misiles mar-mar (posiblemente el Saab Bofors Dynamics RBS-15 Mk.3), ocho misiles superfície-aire (o principal candidato é o Evolved Sea Sparrow), dos reparos triplos de tubos lanza-torpedos de 324mm (el torpedo será el MU90/Impact), un sistema de defensa de punto (probablemente el RIM-116A Sea RAM) y dos plataformas de sistemas anti-submarino (siendo que lo Saab Bofors ASW601 es el principal competidor). Todavia no fueron definidos los sistemas ni el tipo de helicóptero a ser adoptado. 

 
Arriba. Los perfiles de la MEKO 200PN (Marinha Portuguesa, arriba) y de 200HN (Marina de Grecia, abajo) demuestran la facilidad con que la filosofia MEKO permite la adopción de diferentes configuraciones de armamento e sensores. (Foto: B&V) 

Futuro 
Existen otras posibilidades de comercialización de navios del tipo MEKO, más allá de las ya mencionadas arriba. En Turquia, B+V intenta conseguir con que la marina local reduzca el programa de adquisición de fragatas MilGem de doce a ocho, lo que liberaria recursos para la compra de cuatro corbetas MEKO. Más allá de eso, el programa turco TF2000, que busca la obtención de fragatas antiaéreas, podría ser atendido por la A200. 
Austrália también pretende adquirir fragatas antiaéreas, y uno de los candidatos seria la clase “Sachsen” alemana. Aparte, la U.S. Coast Guard está examinando la adopción del concepto MEKO para los navios que sustituirán a los cutters actualmente en uso, según el Programa Deepwater. 
No es de nada que la B+V está optimista. En una época en que los presupuestos de defensa están encogidos, tener tantas frentes comerciales abiertos es una garantia de futuros negocios, y pocos astilleros en todo el mundo pueden mofarse de disfrutar de tal situación. • 

Segurança e Defesa

DDG: Destructores y corbetas clase MEKO (Alemania) (2)

La saga de las MEKO continúa 

Parte II/III 

El éxito de la MEKO 200
A partir de 1983, mientras tanto, se inició el “reinado” de la MEKO 200. En abril de aquel año Turquia encomendó cuatro unidades de la MEKO 200TN, siendo dos a ser construídas en el país con asistencia técnica de la B+V. La F240 Yavuz y la F241 Turgut Reis fueron construídas, respectivamente por la Blohm + Voss (Hamburgo) y por la Howaldtswerke (Kiel); ambas fueron puestas en quilla en 1985, con la primera entrando en servicio en julio de 1987 y la segunda en febrero de 1988. La F242 Fatih y la F243 Yildirim fueron construídas en el astillero Gölçük, en Turquia, entrando en servicio, respectivamente, en julio de 1988 y en julio de 1989.


Arriba. Yavuz, la primera MEKO 200 TN de la Marina Turca. El primer lote de cuatro navios es fácilmente distinguible de los lotes posteriores por la presencia del domo oval del radar WM-25. (Foto: B+V) 

En julio de 1986 Portugal firmó por la adquisición de tres MEKO 200PN, en un programa en que el país financió el 40% del costo de los navios, quedando los restantes 60% a cargo de un conjunto de otros países (Estados Unidos, Canadá, Noruega, Alemania y Holanda). La primera fragata, F330 Vasco da Gama, fue construída por la B+V, con la puesta en quilla en 1989 y la entrada en servicio en 1990. Las otras dos (F331 Alvares Cabral y F332Corte Real) quedaron a cargo de la Howaldtswerke, teniendo la quilla puesta en 1989 y la entrada en servicio en 1991.


Arriba. El armamento de las MEKO 200 portuguesas (clase “Vasco da Gama”) es prácticamente todo de origen americano, a excepción del cañón francês de 100mm, en la proa. En el espacio al frente del pasadiso podrá eventualmente ser instalado un sistema de defensa de punto. (Foto: B+V)

En 1989 Grecia firmó los contratos para la construcción de una MEKO 200HN en Hamburgo y tres unidades más en Grecia. La F 452 Hydra, construída por B+V, puesto en quilla en 1990, fue lanzada en 1991 y entró en serviço al año siguiente. Mientras tanto, los tres navios restantes (F453 Spetsai, F454 Psara y F 455 Salamis) tuvieron un período de gestación más largo, principalmente por las dificultades enfrentadas por la Hellenic Shipyard. Los Estados Unidos financiaron parte substancial del armamento y del equipamiento electrónico, pero asimismo la última MEKO 200HN sólo entró en servicio al final de 1998. Grecia estudia ahora la posible adquisición de dos MEKO 200HN más, armadas para defensa antiaérea de área.


Arriba. La F452 Hydra, vista antes de ser entregada a la Marina de Grecia. Obsérvese el cañón de 127mm y los dos sistemas Phalanx de defensa de punto; a media nave, bajo el bote, los tubos lanzatorpedos. (Foto: B+V) 

El 14 de agosto de 1989 Australia firmó contrato con la Australian Marine Engineering Consolidated, Ltd. (AMECON) para la construcción de ocho MEKO 200ANZ, con opción de dos ó cuatro unidades adicionales para la Marina de Nueva Zelanda (que al mes siguiente decidió adquirir solamente dos navios). Esa variante de la MEKO 200 esta basada en la 200PN, construida para Portugal. La AMECON posteriormente fue vendida al grupo Transfield, actualmente conocido como Tenix, per no hubo alteración del contrato. La primera de las ocho MEKO 200ANZ de la Royal Australian Navy, la FF150 Anzac, fue incorporada el 28 de mayo de 1996, siendo seguida por la FF151Arunta, el 12 de diciembre de 1998. Las demás (FF152 Warramunga, FF153 Stuart, FF154 Parramatta, FF155 Ballarat, FF156 Toowoomba y FF157 Perth) están siendo gradualmente entregadas, con las incorporaciones debiendose extender hasta 2004, por lo menos.


Arriba. Por motivos de economia, las MEKO 200 australianas (en la foto la Anzac) recibieron armamento extremamente reducido en comparación a su capacidad potencial. (Foto: B+V)

Las MEKO 200 australianas tienen armamento más ligero de lo que seria de esperar. Por motivo de economia, los primeros navios son armados solamente con un cañón Mk.45 de 127mm, dos tubos triples lanzatorpedos Mk.32, y un sistema Mk.41 de lanzamiento vertical para ocho misiles RIM-7P Sea Sparrow, habiendo solamente previsión para la instalación futura de ocho misiles superfície-superfície Harpoon, y un sistema Phalanx de 20mm. La cubierta trasera posibilita la operación de un helicóptero Kaman SH-2G Seasprite. Eventualmente, todos los navios se beneficiariam del Warfighting Improvement Programme, que seria implantado a un custo de US$750 millones, objetivando complementar la dotación de armamento. El programa WIP, que incluía la instalación de misiles Standard SM-2, fue cancelado en 1999.
Las dos unidades neozelandesas, la F77 Te Kaha y la F111 Te Mana, fueron incorporadas respectivamente en 1997 y 1999, siendo construídas en astilleros australianos. A ejemplo de las MEKO 200 de la RAN, esos dos navios están subarmados, disponiendo solamente del cañón de 127mm, ocho misiles RIM-7P disparados verticalmente a partir del sistema Mk.41 y de un sistema Phalanx, aparte del helicóptero SH-2F.


Arriba. En formación, las cuatro fragatas de la clase “Brandenburg” (Klasse 123), de la Marinha Alemana. (Foto: B+V) 

Arriba. Concepción artística mostrando como será la clase alemana “Saschen”, también conocida como “Klasse 124”. Nótese como la estructura es mucho más “limpia” comparada con los navios de la “Klasse 123”. (Foto: B+V) 

El 28 de junio de 1998 la Marinha Alemana encomendó a un consórcio compuesto por la B+V, Thyssen Nordseewerke y Howaldtswerke la construcción de cuatro fragatas “Klasse 123", que se tornarían en la clase “Brandenburg". Los cuatro navios (F215 Brandenburg, F216 Schleswig-Holstein, F217 Bayern y F218 Mecklenburg-Vospommern) fueron construídos con el empleo del concepto modular MEKO, siendo incorporados entre 1994 y 1996. Esas fragatas se constituirían en un preludio para la “Klasse 124", ó clase “Sachsen", tres de las cuales (F219 Sachsen, F220 Hamburg y F221 Hessen) están en construcción, con la incorporación de la primera unidad estando prevista para 2002. Se espera que una cuarta fragata (F222 Thüringen) sea eventualmente construída. A ejemplo de la “Klasse 123", la nueva clase también empleó largamente el concepto MEKO.


Arriba. F244 Barbados, primera MEKO 200 TN Track II-A turca. Con tres sistemas Sea Zenith de 25mm, los navios tienen elevada capacidad de autodefensa próxima contra amenazas aéreas. (Foto: B+V) 


Arriba. Externamente, las MEKO 200 TN Track-IIB son prácticamente idénticas las IIA. Tal vez la mayor diferencia visual sea la ausencia del lanzador óctuple de Sea Sparrow, ya que las Track-IIB utilizan misiles de lanzamiento vertical. (Foto: B+V) 

En enero de 1990 Turquia firmó la compra de un par más de fragatas MEKO, y en diciembre de 1982 la adquisición de dos más. Esos navios, conocidos como MEKO 200TN Track II-A y MEKO 200TN Track II-B, difieren de sus antecesores principalmente por la adopción de propulsión CODOG, tener equipamientos electrónicos más modernos, mejor sistema de aire condicionado y protección NBQ más avanzada, aparte de ser más largos y tener mayor desplazamiento. Los navios del tipo Track II-A son el F244 Barbados y el F245 Oruçreis (construidos respectivamente por la B+V y por el astillero Gölçük), y los del tipo Track II-B, que poseen un sistema de combate diferente, son el F246 Salihreis (construído por B+V) y el F 247 Kemalreis (construído por Gölçük). Es posible que se concrete la adquisición de por lo menos dos unidades adicionales, lo que tornaria a Turquia el mayor operador mundial de las MEKO 200.

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Aeronaves Argentinas: Cicaré y sus helicópteros

CICARÉ. Padre del CH 14
GENIO DEL HELICÓPTERO
 

Por Lauro S. Noro 
de la Redacción de SOLDADOS 

Desde mediados de 2005, el Ejército hace un gran esfuerzo por mantener operativa a su veterana flota de helicópteros. Está materializado con el incremento de la capacidad de mantenimiento del Bell UH1H; el proyecto Hornero y el Huey II; la puesta en servicio de varios Lama, el taller de recorrida general de motores y banco de pruebas para motores Lycoming. Ahora, la necesidad de contar con una máquina de instrucción, observación y exploración, llevó al prototipo Aguilucho que acaba de ser presentado en sociedad. 

 

“Teníamos dos caminos; el fácil, comprarlo en el extranjero y el difícil, hacer algo propio. Un gran desafío porque no hay antecedentes de un esfuerzo de diseño de un helicóptero nacional propulsado a turbina con certificación y homologación aeronáutica. El Ejército Argentino opto por esta ultima”, explica el Coronel Mariano Cuevillas, jefe del Departamento Técnico del Comando de Aviación de Ejército, a quien secunda el teniente coronel Silvio Cato, al referirse al prototipo CH 14 Aguilucho. 
Y para eso, surgió el nombre de Augusto Cicaré, cuyo helicóptero de entrenamiento está en pleno funcionamiento en la Fuerza, en cantidad de dos, con óptimos resultados. “Puso toda su genialidad en el desarrollo del helicóptero y el Ejército hizo un importante aporte en la ingeniería, planificación, partes y de decirle qué queríamos, con un seguimiento permanente del proyecto. Pusimos a su disposición toda la capacidad de muchos años de nuestro personal en todos los sistemas del helicóptero. Y si la madre de la criatura es él, el padre es el Ejército”, expresa el oficial superior. 

 
AUGUSTO CICARÉ, genio autodidacta, creador de artefactos voladores de probada tecnología, un soñador que convierte sus proyectos en realidades es el inventor del CH 14, un helicóptero que con el nombre de “Aguilucho” incorporará la Aviación del Ejército Argentino. SOLDADOS viajó hasta Saladillo, provincia de Buenos Aires para conocer el cuartel general de Cicaré y estuvo en Campo de Mayo, asiento de los aeronautas del Ejército para elaborar esta nota. 

El proyecto comenzó en 2003 y de a poco, fue tomando forma. A mediados de 2007, se obtuvo el primer helicóptero experimental argentino a turbina certificado por la Dirección Nacional de Aeronavegabilidad de Habilitaciones Córdoba. Es el primero a turbina fabricado en el país, con sólo dos partes importantes adquiridas en el extranjero, el motor y las palas del rotor principal y del rotor de cola. “Después, el diseño estructural y sus componentes dinámicos como el tren de potencia, que es lo más complicado de desarrollar, la transmisión principal, al rotor de cola, al núcleo del rotor principal y de cola, la caja de 90 de engranajes, los diseñó Cicaré”. 
Así nació el Aguilucho. Un helicóptero de observación y exploración y de instrucción básica de pilotos. Apunta a estar certificado de acuerdo con las normas internacionales. 

Tiene una cabina en tandem (piloto adelante y copiloto detrás, que operaría los sistemas de observación y puntería), doble comando que facilita la tarea instructor-alumno, reducido perfil de frente para que sea difícil detectarlo. Es un diseño finito y cuando se lo ve de frente, parece una hoja. La idea es llevarlo, con el tanque de combustible a su máxima autonomía, a 550 kilos de peso de carga paga, para instalar equipos de visión tipo FLIR y armamento de autodefensa. Además, que pueda ser adquirido por las otras Fuerzas Armadas y de Seguridad y para uso civil, como recorrido de líneas de alta tensión, seguridad de fronteras y otros usos. 
Las pruebas son optimistas. “En vuelo se mostró estable, con muy buen control direccional en los giros. Es muy maniobrable. La turbina respondió muy bien, la conocemos mucho y la sabemos operar. Permite una fácil inspección pre y post vuelo.”, aclara Cuevillas. Por ahora no tiene blindaje y su “piel” está hecha con materiales compuestos muchos más livianos que los tradicionales y su interior, con una estructura tubular. Como dato adicional, se estima que el helicóptero, saldría un 20 por ciento menos que otro de similares características y con un costo reducido de mantenimiento y disponibilidad de partes. 
“Lo que más me llena de orgullo es haber participado como militar, piloto e ingeniero, de un hecho histórico”, señala del jefe del Departamento Técnico. Pero además, destaca la singular relación de los involucrados en el proyecto, civiles y militares. “Los técnicos e ingenieros de Cicaré desarrollaron una verdadera amistad con nuestros hombres. Sin soberbia organizacional por ninguna de las dos partes. Con un permanente intercambio” 

No salió de lámpara ni botella alguna. Es de carne y hueso. En medio del campo, mirando a los pájaros, Augusto Cicaré diseñó su primer helicóptero. No sabía nada de cálculos matemáticos y lo hizo volar. Hoy, a los 70 años, con su equipo y personal del Ejército, acaba de poner en el aire el prototipo Aguilucho, luego de más de dos años de trabajo. “Sin el aporte de los hombres de la Aviación de Ejército nada de esto habría sido posible”, dice con humildad. Aunque su fama recorra el mundo. Esta es su fascinante historia. 
Los “fierros” lo atrajeron desde muy chico. Su papá tenía un taller mecánico a medias con un hermano, en Polvareda, provincia de Buenos Aires. Cuando Pirincho Cicaré empezó a gatear, siempre iba a ese lugar para jugar con pedazos de carrocería, tuercas y engranajes. Había nacido el 25 de mayo de 1937. ¿Una casualidad? A los cuatro años, cayó en sus manos una revista Mecánica Popular. La miraba porque le gustaban los aviones y siempre traía alguno. “Empecé a hojearla y vi una cosa rara que estaba en el aire. Mi mamá me explicó que era un helicóptero y cómo funcionaba. Eso me apasionó. 
Entonces, le dije que cuando fuera grande iba a construir uno. “Para eso tenés que estudiar mucho”, me contestó. Y fue lo que no hice”, recuerda a SOLDADOS en sus oficinas de Saladillo. Rechazó el estudio. La escuela primaria fue casi un suplicio. A duras penas terminó sexto grado. Sobresalía en actividades prácticas y geografía. La maestra lo maltrataba, le tiraba de las orejas y le decía: “¡burro! ¡burro!”. Era pasto para las cargadas de sus compañeros. Un día se decidió y llevó sus herramientas y unos pedazos de metal. Se puso a golpear. “La señorita me preguntó qué estaba haciendo. “Una cocinita”, le dije. Me dejó seguir, pero que no hiciera tanto ruido. Tomó forma y le mostré como podía hervir agua sin tiznar la pava. A partir de ahí, empezaron a respetarme. Guardo el boletín lleno de notas bajas. ¿En matemáticas? Nada, cero. Mi madre con tercer grado, sabía más que yo”, explica. 

El torno salvador 
No había cumplido 10 años y ya sabía manejar el torno del taller. Veía cómo su tío Victorio hacía las piezas. Mientras tanto, su abuelo, que tenía un pedazo de campo, le dio una parte a su papá para que lo trabajase. Allá fue la familia. “Tampoco me gustaba, pero como había herramientas empecé a hacer algunas cosas, como juguetes, autos de carrera con latas de aceite, motores eléctricos y uno a vapor” (que todavía conserva). Hasta el mediodía, estaba en la escuela, a la que iba a caballo. Y a la tarde, practicaba con el torno. 

En ese ínterin, llegaron momentos difíciles. Su papá enfermó y no pudo trabajar más. Para colmo, el hermano se fue a Buenos Aires a la fábrica Siam y vendía el torno. Entonces, el chico le propuso a su mamá que lo comprase. Ante su incredulidad, la tranquilizó. “No te aflijas porque de hambre no nos vamos a morir. Sé manejar la tornería”. Ya reparaba cosechadores, tractores y otras cosas más”. La convenció. Vendió las herramientas del campo y empezó como tornero, subido a un cajoncito de madera. Tenía 12 años. “Así fue como pudimos subsistir. La gente de la zona me tenía confianza y me traían trabajos” 

El primero 
El apoyo de su mamá, María Anunciada Ercoli y de su familia, fue fundamental en la vida de este casi adolescente. “Nunca se pusieron en mi contra”, asegura. En sus ratos libres, hizo desde una licuadora casera con el motor eléctrico de una bocina de auto hasta el motor de un lavarropas. “No los copié de ningún lado porque en el campo no recibíamos ni diarios ni revistas”. Era tan grande su entusiasmo que las fabricaba fuera de hora. “Tenía poco tiempo para descansar y dormir, ya que a veces, trabajaba 14 o 15 horas en el taller” 
No tenía la más pálida idea sobre cálculos matemáticos ni geometría. Sin embargo, habla sobre términos aeronáuticos como un experto. “Muchas cosas las aprendí después, a fuerza de prueba y error. Construí muchas maquetas a motor y las probaba y dirigía con un largo vástago largo para darles inclinación. Hice muchas pruebas. Fue muy largo el camino hasta que construí el primer helicóptero”. Y en este punto, el rol de su madre fue decisivo. “Ella dominaba muy bien las cuentas, pese a que sólo tenía tercer grado. “Se encargaba de hacerme todos los cálculos y cuando no podía resolverlos, agarraba un libro de matemáticas. Nunca se equivocaba. Para descubrir el efecto de la fuerza centrífuga en las palas y sobre el que yo tenía un total desconocimiento, me ayudó a hacer las pruebas con una habilidad extraordinaria”, rememora. “Cuando hice el segundo la llevé a volar conmigo”. 
A los 16 o 17 años empezó a tornear sus piezas. Y el primer intento para ver si despegaba, fue en 1958. “Volaba bien, pero con poca potencia”. 

¿Sabía algo de pilotaje? 
Nada. Primero, lo até con una pequeña soltura. Si se inclinaba, la pala no tocaba el suelo porque lo salvaba la cadena. Al principio, giraba para un lado y para el otro. Seguí probando. Le puse un segundo motor más potente que me llevó mucho tiempo hacerlo. El cigüeñal todavía lo tengo. Estaba hecho con fierros que me quedaban en el taller. Sabía que así no se debía construir, pero o la hacía o era nada. 

¿Qué sucedió al tomar esa decisión? 
En 1963, se hizo un gran festejo por el centenario de Saladillo. En la plaza principal expusieron mi aparato. Un camarógrafo de Presidencia de la Nación que cubrió los actos, lo vio y pidió más detalles para llevárselos a las autoridades aeronáuticas. 

¿Qué pasó? 
Ya habían llegado al país los primeros helicópteros Sikorsky 51. Había intentado verlos donde estaban, pero no me dejaron pasar. ¡Y pensar que me había inspirado en uno de ellos! Pero, aquellas noticias llegaron a la Capital y al poco tiempo me vinieron a visitar en uno de esos helicópteros. No se imagina lo que fue verlo de cerca. 

¿Y llegó el segundo? 
Lo hice con rotor único y rotor de cola. Voló muy bien, tenía un sistema de comando distinto. Un amigo, filmó en Súper 8 el vuelo de exhibición y le llevó la película al Presidente Illía. La vio y quiso conocerme. Llamó al presidente de la Fábrica Militar de Aviones, en Córdoba, se interesó un montón por mi diseño. Trasladamos la máquina a la provincia, empezamos a testearlo en sus bancos de prueba, pero, pasó lo de siempre. Cayó el gobierno constitucional y se terminó todo. 

El Aguilucho 
Está radicado en Saladillo donde fue para casarse con Isabel Ponce, que le ha dado tres hijos, Fernando (secretario y administrador), Juan Manuel (ingeniero agrónomo) y Alfonso (estudia ingeniería aeronáutica). Allí, tiene su empresa. En dos enormes galpones, donde está el veterano torno de 1946, descansan las 13 máquinas que surgieron de su imaginación, talento, intuición y poder de observación. No deja de referirse a como se relacionó con los hombres de verde oliva. “Un día, nos visitó el Coronel Sebastián Oriozabala. Se quedó sorprendido cuando vio el simulador y le interesó mucho. Al poco tiempo, llegó la orden para comprar uno y enseguida, otro. En el Comando de Aviación de Ejército están muy contentos con sus resultados”. Cuando el Teniente General Roberto Bendini lo convocó para el proyecto Aguilucho, sintió una gran satisfacción. “Nunca encontré a una persona tan decidida para que lo encarásemos”. 

¿Lo sorprendió el llamado? 
Sí, por supuesto. Lo que nos pidió no se había dado nunca.“Mire Cicaré, tenemos que hacer un helicóptero argentino; sé que usted está en el tema, averigüé bien y sé que es capaz de hacerlo”, me dijo. Lo hicimos. Ahora vienen las pruebas para homologarlo y certificarlo y las etapas para su desarrollo. 

¿Qué pasó por su cabeza cuando lo vio pintado, con la bandera argentina y listo para levantar vuelo? 
Ahhhh, un montón de cosas. Por suerte no tuvo ninguna novedad en vuelo. Mi hijo Fernando lo voló por primera vez. No fue un milagro porque hicimos un montón de pruebas. No surgió de la intuición como hice los demás, por mis propios medios y como me parecía. Esta vez, con un grupo de ingenieros y técnicos y con la gente del Comando de Aviación de Ejército, trabajamos como se debe, bien organizados y en equipo. Sin su aporte no habría sido posible todo esto. 
Con el apretón de manos final, nos deja una frase que lo pinta de cuerpo entero. “Los fracasos me sirvieron como experiencia. Nunca bajé los brazos. Los errores siempre pueden solucionarse”. En diciembre de 1969, su amigo Juan Manuel Fangio dijo de él: “Cicaré es uno de esos raros hombres que con su fórmula de sudor y talento les sobra para desarrollar obras que proyecten a su Patria”. 

Fuente: Revista Soldados

miércoles, 30 de marzo de 2011

Guerra de Biafra (parte 4): La guerra civil nigeriana

Guerra civil nigeriana 

Fecha 1967-1970 
Lugar Sur de Nigeria 
Resultado Victoria del gobierno federal 
Combatientes:Gobierno Federal de Nigeria, República de Biafra 
Comandantes: 

Yakubu Gowon 
 
Odumegwu Ojukwu 
 

Bajas:1.000.000 de soldados y civiles, Aprox. 2,000,000 civiles 

 

La Guerra Civil de Nigeria, también conocida como Guerra de Biafra (6 de julio de 1967 a 13 de enero de 1970, fue el conflicto político causado por el intento de secesión de las provincias del Sudeste de Nigeria bajo el nombre de República de Biafra. La guerra saltó a los medios por la hambruna en diversas zonas sitiadas, y la consecuente acusación de genocidio procedente en gran medida de los Igbo (Ibo) de estas regiones. Bernard Kouchner y otros doctores franceses que estuvieron en la Biafra sitiada crearon, en 1971, la ONG Médicos Sin Fronteras como resultado de la guerra. 

Golpe militar 
Las sospechas de fraude llevaron, el 15 de Enero de 1966, a un golpe militar de tendencia izquierdista por parte de los oficiales junior del ejército, en su mayoría comandantes y capitanes. Este golpe convirtió al jefe del ejército nigeriano, Johnson Aguiyi-Ironsi en presidente, y en el primer jefe de estado nigeriano de procedencia militar. El golpe benefició en su mayor parte a los Igbos, ya que la mayoría de golpistas eran Igbos o Ironsi. Un Igbo promocionaría a muchos de su misma etnia en el ejército, en detrimento de los oficiales Yoruba y Hausa. El 29 de Julio de 1966, los norteños realizaron un contra-golpe, dirigido por el alférez coronel Murtala Mohammed. Esto situó en el poder al alférez coronel Yakubu Gowon. Las tensiones étnicas consecuencia del golpe y contra-golpe aumentaron y condujeron, en Septiembre de 1966, a las masacres a gran escala de igbos cristianos residentes en el Norte musulmán. 

El descubrimiento de grandes cantidades de petróleo en el delta del río Níger, con su enorme red de ríos y ciénagas en la punta más al Sur del país, entre las regiones del Este y Sudoeste, llevó a las provincias del Sudeste a anexionarse esta región para ser autosuficientes y cada vez más prósperos. Sin embargo, la exclusión del poder de las regiones orientales hizo que muchos temieran que los beneficios obtenidos del petróleo fueran empleados en beneficio de las áreas del Norte y Oeste, y no en el Este. 

Todos estos factores llevaron al Este Igbo a reclamar la secesión. 

La secesión 
El gobernador militar del Sudeste Igbo, el coronel Odumegwu Ojukwu, aludiendo a las masacres norteñas y al fraude electoral, anunció en el parlamento sureño la secesión de la región del Sudeste de Nigeria y proclamó el 30 de mayo de 1967 (29 de Mayo en diversas fuentes) la República de Biafra como nación independiente. Aunque gozaban de la simpatía europea y de muchas otras partes del mundo, sólo cuatro países reconocieron la recién fundada república. También se dice que una de las principales razones por las que Ojukwu proclamó la República de Biafra fue que no reconocía a Gowon como jefe de estado ya que no era el siguiente oficial en al jerarquía militar tras Ironsi. Los diferentes acuerdos de paz, y especialmente el de Aburi, Ghana (Acuerdo de Aburi) no tuvieron resultado y los tiroteos continuaron. 

Guerra Civil 
El gobierno nigeriano lanzó una "acción policial" para recuperar el territorio secesionista tras una avance de las fuerzas de Biafra en territorio adyacente no perteneciente a los Igbos. La guerra empezó el 6 de Julio de 1967, cuando las tropas federales nigerianas avanzaron en dos columnas hacia Biafra. La columna derecha entró en la ciudad de Nsukka, que cayó el 14 de julio, mientras que la columna de la izquierda tomó Garkem, que fue capturada el 12 de julio. Pero Biafra respondió con una ofensiva el 9 de julio, cuando las tropas se movieron a través del río Níger, desde el Oeste hacia las tierras del centro del país, pasando por la ciudad de Benin City, que se había proclamado también "república independiente", hasta alcanzar el 21 de agosto la ciudad de Ore, justo sobre la frontera del estado, a 130 millas al este de la capital de Nigeria, Lagos. Aunque Benin City volvió a manos de los nigerianos el 22 de septiembre, Biafra cumplió con éxito su primer objetivo de sitiar el máximo de tropas federales de Nigeria posible. Se necesitaron cuatro batallones de la Segunda División de Infantería de Nigeria para hacer retroceder a Biafra y eliminar las conquistas territoriales conseguidas en la ofensiva. Pero los nigerianos fueron expulsados tres veces al intentar cruzar el Níger en octubre. 

Los nigerianos, en ese momento, calmaron sus ofensivas y empezaron un periodo de asedio a Biafra. Desembarcos anfibios de la flota naval nigeriana llevaron a la conquista de las ciudades sureñas de Bonny, al sur del Puerto Harcourt, el 26 de julio y del puerto de Calabar el 18 de octubre por parte de miembros de la tercera división de Marina de Nigeria. Al norte, las fuerzas de Biafra fueron obligadas a retroceder a su propio territorio, y la ciudad de Enugu (capital de Biafra) fue capturada por las fuerzas nigerianas de la primera División de infantería el 4 de octubre. Los biafreños resistieron en las tierras centrales igbos, siendo en seguida rodeados por las fuerzas nigerianas. 

Sin embargo, la reorganización del ejército nigeriano, la reticencia de la armada biafreña a lanzar nuevos ataques y los efectos del bloqueo naval, aéreo y terrestre sobre Biafra llevaron a un cambio en el equilibrio de las fuerzas. El excéntrico conde sueco Carl Gustav von Rosen dirigió una brigada de aviones miniCOINS (MFI-9b), la BAF o Fuerza Aérea de Biafra, formada por tres suecos y dos biafreños. 



T-6


Igualdad 
Desde 1968 en adelante, la guerra cayó en unas largas tablas, con las fuerzas nigerianas incapaces de realizar avances significativos en las zonas todavía bajo control biafreño. No obstante, otra ofensiva nigeriana, realizada de Abril a Junio de 1968, empezó a estrechar el círculo sobre Biafra, gracias a los avances en los dos frentes del Norte y a la conquista de Port Harcourt el 19 de mayo de 1968. Este asedio tuvo como consecuencia el desastre humanitario de hambruna e inanición en las áreas igbos, ya que una de las tácticas más utilizadas por las fuerzas nigerianas fue el sabotage de las tierras de cultivo. Las imágenes de niños biafreños afectados por la hambruna dieron la vuelta al mundo, mientras que el gobierno de Biafra acusó a Nigeria de utilizar el hambre y el genocidio para ganar la guerra, reclamando la ayuda del resto de naciones. 

Numerosos grupos de voluntarios organizaron vuelos de ayuda a Biafra, con comida, medicinas, e incluso en ocasiones armas (según diversas fuentes). Nigeria también acusó al gobierno de Biafra de reclutar mercenarios extranjeros para prolongar la guerra. Bernard Kouchner fue uno de los doctores voluntarios de la Cruz Roja francesa que trabajó en hospitales y centros de nutrición en la sitiada Biafra. La Cruz Roja requería a sus voluntarios la firma de un acuerdo, considerado por muchos (como Kouchner y sus partidarios) como un “acuerdo-mordaza”, y diseñado para mantener la neutralidad de la organización, sin importar las circunstancias. Kouchner y otros doctores franceses firmaron este acuerdo. 

Tras entrar en el país, los voluntarios, así como los trabajadores de hospitales y centros de salud biafreños, fueron atacados por el ejército nigeriano y fueron testigos de los asesinatos e inanición de civiles. 

Kouchner fue también testigo de estos acontecimientos, y particularmente del gran número de niños hambrientos. Cuando regresó a Francia criticó públicamente al gobierno nigeriano y a la Cruz Roja por la supuesta complicidad de sus comportamientos. Con el respaldo de otros doctores franceses, Kouchner situó a Biafra en el centro de la atención pública y reclamó una respuesta internacional para solucionar la situación. Estos doctores, liderados por Kouchner, vieron la inexistencia de una organización humanitaria que ignorara las fronteras politico-religiosas y que priorizara el bienestar de las víctimas y en 1971 constituyeron Médecins Sans Frontières (Médicos sin fronteras).

Durante todo 1968 y parte de 1969, las dificultades logísticas hicieron que las fuerzas federales nigerianas no dieran el golpe de gracia a una guerra que se decantaba a su favor. A pesar de la ayuda exterior y el daño político causado en Nigeria, el área controlada por el gobierno biafreño era cada vez más y más pequeña. Pero en Junio de 1969, los biafreños lanzaron una ofensiva desesperada con el objetivo de mantener el desequilibrio entre los nigerianos y prolongar la existencia de la nación separatista el máximo posible. Les apoyaron pilotos mercenarios extranjeros, que seguían proporcionando comida, medicamentos y armas. Uno de los mercenarios más notables fue el conde sueco Carl Gustav von Rosen, que dirigió a cinco MFI-9b MiniCOINS, pequeños aviones con motor de pistones, armados con lanzacohetes y ametralladoras, en el ataque a los campos de aviación militares de Nigeria en Port Harcourt, Enugu, Benin y Ughelli. En esta acometida, se consiguió alcanzar algunos de los jets nigerianos (utilizados para atacar los aviones de ayuda humanitaria) y tres de los seis bombarderos Ilyushin Il-28, usados diariamente para bombardear los pueblos y granjas de Biafra. Aunque desprevenidos ante la sorpresa de la ofensiva de Biafra, los nigerianos se recuperaron pronto y contuvieron a los biafreños lo suficiente como para paralizar su ofensiva. Los ataques aéreos biafreños desbarataron las operaciones de combate de la fuerza aérea nigeriana, pero sólo durante unos meses. 

Las fuerzas federales nigerianas lanzaron su ofensiva final contra Biafra el 23 de diciembre de 1969, con una gran acometida por parte de la tercera división Marine Commando, que consiguió dividir el territorio biafreño en dos partes hacia finales de año. La ofensiva final, llamada “Operación viento de cola”, se lanzó el 7 de enero de 1970 con la incursión de la tercera división Marine Commando, respaldada por la primera división de infantería en el Norte y la segunda en el Sur. Las ciudades biafreñas de Owerri y Uli cayeron el 9 y 11 de Enero, respectivamente. 

La guerra acabó el 13 de enero de 1970 con la rendición final de las fuerzas de Biafra en Amichi, última ciudad controlada por su ejército. Unos días antes, Ojukwu huyó al exilio hacia la república de Costa de Marfil, dejando los detalles de la rendición a su diputado Philip Effiong. Para sorpresa del resto del mundo, la mayoría de las represalias y masacres prometidas no tuvieron lugar, y se intentó de manera sincera la reconciliación. 

Secuelas 
Más de una docena de golpes han tenido lugar en Nigeria desde 1960. La guerra fue muy costosa para Nigeria en términos de vidas humanas, dinero e imagen exterior. Se estima que alrededor de tres millones de personas murieron a causa del conflicto, básicamente por hambre y enfermedades. La reconstrucción, impulsada por el dinero procedente del petróleo, fue rápida. Sin embargo, las antiguas tensiones étnicas y religiosas han seguido caracterizando la vida política nigeriana. El gobierno militar mantuvo el poder durante muchos años, y los habitantes de las áreas productoras de petróleo reclamaban una repartición justa de los beneficios procedentes del combustible. Se aprobaron leyes por las cuales los partidos no podía tener orígenes étnicos o tribales. Sin embargo, este punto ha sido difícil de llevar a la práctica. 

El 29 de mayo de 2000, el periódico The Guardian of Lagos informó que el presidente Olusegun Obasanjo retiraba los cargos contra todos los militares que lucharon por la secesión de Biafra en la Guerra civil nigeriana. En una retransmisión nacional, afirmó que esta decisión estaba basada en el principio de que "la justicia debía estar siempre suavizada por la compasión". También se cree que Obasanjo intentó a través de sus declaraciones apaciguar a los Igbos, ya que, durante las elecciones que tuvieron lugar el año anterior, había recibido un respaldo electoral masivo de estas regiones. 

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