miércoles, 30 de marzo de 2011

Guerra de Biafra (parte 4): La guerra civil nigeriana

Guerra civil nigeriana 

Fecha 1967-1970 
Lugar Sur de Nigeria 
Resultado Victoria del gobierno federal 
Combatientes:Gobierno Federal de Nigeria, República de Biafra 
Comandantes: 

Yakubu Gowon 
 
Odumegwu Ojukwu 
 

Bajas:1.000.000 de soldados y civiles, Aprox. 2,000,000 civiles 

 

La Guerra Civil de Nigeria, también conocida como Guerra de Biafra (6 de julio de 1967 a 13 de enero de 1970, fue el conflicto político causado por el intento de secesión de las provincias del Sudeste de Nigeria bajo el nombre de República de Biafra. La guerra saltó a los medios por la hambruna en diversas zonas sitiadas, y la consecuente acusación de genocidio procedente en gran medida de los Igbo (Ibo) de estas regiones. Bernard Kouchner y otros doctores franceses que estuvieron en la Biafra sitiada crearon, en 1971, la ONG Médicos Sin Fronteras como resultado de la guerra. 

Golpe militar 
Las sospechas de fraude llevaron, el 15 de Enero de 1966, a un golpe militar de tendencia izquierdista por parte de los oficiales junior del ejército, en su mayoría comandantes y capitanes. Este golpe convirtió al jefe del ejército nigeriano, Johnson Aguiyi-Ironsi en presidente, y en el primer jefe de estado nigeriano de procedencia militar. El golpe benefició en su mayor parte a los Igbos, ya que la mayoría de golpistas eran Igbos o Ironsi. Un Igbo promocionaría a muchos de su misma etnia en el ejército, en detrimento de los oficiales Yoruba y Hausa. El 29 de Julio de 1966, los norteños realizaron un contra-golpe, dirigido por el alférez coronel Murtala Mohammed. Esto situó en el poder al alférez coronel Yakubu Gowon. Las tensiones étnicas consecuencia del golpe y contra-golpe aumentaron y condujeron, en Septiembre de 1966, a las masacres a gran escala de igbos cristianos residentes en el Norte musulmán. 

El descubrimiento de grandes cantidades de petróleo en el delta del río Níger, con su enorme red de ríos y ciénagas en la punta más al Sur del país, entre las regiones del Este y Sudoeste, llevó a las provincias del Sudeste a anexionarse esta región para ser autosuficientes y cada vez más prósperos. Sin embargo, la exclusión del poder de las regiones orientales hizo que muchos temieran que los beneficios obtenidos del petróleo fueran empleados en beneficio de las áreas del Norte y Oeste, y no en el Este. 

Todos estos factores llevaron al Este Igbo a reclamar la secesión. 

La secesión 
El gobernador militar del Sudeste Igbo, el coronel Odumegwu Ojukwu, aludiendo a las masacres norteñas y al fraude electoral, anunció en el parlamento sureño la secesión de la región del Sudeste de Nigeria y proclamó el 30 de mayo de 1967 (29 de Mayo en diversas fuentes) la República de Biafra como nación independiente. Aunque gozaban de la simpatía europea y de muchas otras partes del mundo, sólo cuatro países reconocieron la recién fundada república. También se dice que una de las principales razones por las que Ojukwu proclamó la República de Biafra fue que no reconocía a Gowon como jefe de estado ya que no era el siguiente oficial en al jerarquía militar tras Ironsi. Los diferentes acuerdos de paz, y especialmente el de Aburi, Ghana (Acuerdo de Aburi) no tuvieron resultado y los tiroteos continuaron. 

Guerra Civil 
El gobierno nigeriano lanzó una "acción policial" para recuperar el territorio secesionista tras una avance de las fuerzas de Biafra en territorio adyacente no perteneciente a los Igbos. La guerra empezó el 6 de Julio de 1967, cuando las tropas federales nigerianas avanzaron en dos columnas hacia Biafra. La columna derecha entró en la ciudad de Nsukka, que cayó el 14 de julio, mientras que la columna de la izquierda tomó Garkem, que fue capturada el 12 de julio. Pero Biafra respondió con una ofensiva el 9 de julio, cuando las tropas se movieron a través del río Níger, desde el Oeste hacia las tierras del centro del país, pasando por la ciudad de Benin City, que se había proclamado también "república independiente", hasta alcanzar el 21 de agosto la ciudad de Ore, justo sobre la frontera del estado, a 130 millas al este de la capital de Nigeria, Lagos. Aunque Benin City volvió a manos de los nigerianos el 22 de septiembre, Biafra cumplió con éxito su primer objetivo de sitiar el máximo de tropas federales de Nigeria posible. Se necesitaron cuatro batallones de la Segunda División de Infantería de Nigeria para hacer retroceder a Biafra y eliminar las conquistas territoriales conseguidas en la ofensiva. Pero los nigerianos fueron expulsados tres veces al intentar cruzar el Níger en octubre. 

Los nigerianos, en ese momento, calmaron sus ofensivas y empezaron un periodo de asedio a Biafra. Desembarcos anfibios de la flota naval nigeriana llevaron a la conquista de las ciudades sureñas de Bonny, al sur del Puerto Harcourt, el 26 de julio y del puerto de Calabar el 18 de octubre por parte de miembros de la tercera división de Marina de Nigeria. Al norte, las fuerzas de Biafra fueron obligadas a retroceder a su propio territorio, y la ciudad de Enugu (capital de Biafra) fue capturada por las fuerzas nigerianas de la primera División de infantería el 4 de octubre. Los biafreños resistieron en las tierras centrales igbos, siendo en seguida rodeados por las fuerzas nigerianas. 

Sin embargo, la reorganización del ejército nigeriano, la reticencia de la armada biafreña a lanzar nuevos ataques y los efectos del bloqueo naval, aéreo y terrestre sobre Biafra llevaron a un cambio en el equilibrio de las fuerzas. El excéntrico conde sueco Carl Gustav von Rosen dirigió una brigada de aviones miniCOINS (MFI-9b), la BAF o Fuerza Aérea de Biafra, formada por tres suecos y dos biafreños. 



T-6


Igualdad 
Desde 1968 en adelante, la guerra cayó en unas largas tablas, con las fuerzas nigerianas incapaces de realizar avances significativos en las zonas todavía bajo control biafreño. No obstante, otra ofensiva nigeriana, realizada de Abril a Junio de 1968, empezó a estrechar el círculo sobre Biafra, gracias a los avances en los dos frentes del Norte y a la conquista de Port Harcourt el 19 de mayo de 1968. Este asedio tuvo como consecuencia el desastre humanitario de hambruna e inanición en las áreas igbos, ya que una de las tácticas más utilizadas por las fuerzas nigerianas fue el sabotage de las tierras de cultivo. Las imágenes de niños biafreños afectados por la hambruna dieron la vuelta al mundo, mientras que el gobierno de Biafra acusó a Nigeria de utilizar el hambre y el genocidio para ganar la guerra, reclamando la ayuda del resto de naciones. 

Numerosos grupos de voluntarios organizaron vuelos de ayuda a Biafra, con comida, medicinas, e incluso en ocasiones armas (según diversas fuentes). Nigeria también acusó al gobierno de Biafra de reclutar mercenarios extranjeros para prolongar la guerra. Bernard Kouchner fue uno de los doctores voluntarios de la Cruz Roja francesa que trabajó en hospitales y centros de nutrición en la sitiada Biafra. La Cruz Roja requería a sus voluntarios la firma de un acuerdo, considerado por muchos (como Kouchner y sus partidarios) como un “acuerdo-mordaza”, y diseñado para mantener la neutralidad de la organización, sin importar las circunstancias. Kouchner y otros doctores franceses firmaron este acuerdo. 

Tras entrar en el país, los voluntarios, así como los trabajadores de hospitales y centros de salud biafreños, fueron atacados por el ejército nigeriano y fueron testigos de los asesinatos e inanición de civiles. 

Kouchner fue también testigo de estos acontecimientos, y particularmente del gran número de niños hambrientos. Cuando regresó a Francia criticó públicamente al gobierno nigeriano y a la Cruz Roja por la supuesta complicidad de sus comportamientos. Con el respaldo de otros doctores franceses, Kouchner situó a Biafra en el centro de la atención pública y reclamó una respuesta internacional para solucionar la situación. Estos doctores, liderados por Kouchner, vieron la inexistencia de una organización humanitaria que ignorara las fronteras politico-religiosas y que priorizara el bienestar de las víctimas y en 1971 constituyeron Médecins Sans Frontières (Médicos sin fronteras).

Durante todo 1968 y parte de 1969, las dificultades logísticas hicieron que las fuerzas federales nigerianas no dieran el golpe de gracia a una guerra que se decantaba a su favor. A pesar de la ayuda exterior y el daño político causado en Nigeria, el área controlada por el gobierno biafreño era cada vez más y más pequeña. Pero en Junio de 1969, los biafreños lanzaron una ofensiva desesperada con el objetivo de mantener el desequilibrio entre los nigerianos y prolongar la existencia de la nación separatista el máximo posible. Les apoyaron pilotos mercenarios extranjeros, que seguían proporcionando comida, medicamentos y armas. Uno de los mercenarios más notables fue el conde sueco Carl Gustav von Rosen, que dirigió a cinco MFI-9b MiniCOINS, pequeños aviones con motor de pistones, armados con lanzacohetes y ametralladoras, en el ataque a los campos de aviación militares de Nigeria en Port Harcourt, Enugu, Benin y Ughelli. En esta acometida, se consiguió alcanzar algunos de los jets nigerianos (utilizados para atacar los aviones de ayuda humanitaria) y tres de los seis bombarderos Ilyushin Il-28, usados diariamente para bombardear los pueblos y granjas de Biafra. Aunque desprevenidos ante la sorpresa de la ofensiva de Biafra, los nigerianos se recuperaron pronto y contuvieron a los biafreños lo suficiente como para paralizar su ofensiva. Los ataques aéreos biafreños desbarataron las operaciones de combate de la fuerza aérea nigeriana, pero sólo durante unos meses. 

Las fuerzas federales nigerianas lanzaron su ofensiva final contra Biafra el 23 de diciembre de 1969, con una gran acometida por parte de la tercera división Marine Commando, que consiguió dividir el territorio biafreño en dos partes hacia finales de año. La ofensiva final, llamada “Operación viento de cola”, se lanzó el 7 de enero de 1970 con la incursión de la tercera división Marine Commando, respaldada por la primera división de infantería en el Norte y la segunda en el Sur. Las ciudades biafreñas de Owerri y Uli cayeron el 9 y 11 de Enero, respectivamente. 

La guerra acabó el 13 de enero de 1970 con la rendición final de las fuerzas de Biafra en Amichi, última ciudad controlada por su ejército. Unos días antes, Ojukwu huyó al exilio hacia la república de Costa de Marfil, dejando los detalles de la rendición a su diputado Philip Effiong. Para sorpresa del resto del mundo, la mayoría de las represalias y masacres prometidas no tuvieron lugar, y se intentó de manera sincera la reconciliación. 

Secuelas 
Más de una docena de golpes han tenido lugar en Nigeria desde 1960. La guerra fue muy costosa para Nigeria en términos de vidas humanas, dinero e imagen exterior. Se estima que alrededor de tres millones de personas murieron a causa del conflicto, básicamente por hambre y enfermedades. La reconstrucción, impulsada por el dinero procedente del petróleo, fue rápida. Sin embargo, las antiguas tensiones étnicas y religiosas han seguido caracterizando la vida política nigeriana. El gobierno militar mantuvo el poder durante muchos años, y los habitantes de las áreas productoras de petróleo reclamaban una repartición justa de los beneficios procedentes del combustible. Se aprobaron leyes por las cuales los partidos no podía tener orígenes étnicos o tribales. Sin embargo, este punto ha sido difícil de llevar a la práctica. 

El 29 de mayo de 2000, el periódico The Guardian of Lagos informó que el presidente Olusegun Obasanjo retiraba los cargos contra todos los militares que lucharon por la secesión de Biafra en la Guerra civil nigeriana. En una retransmisión nacional, afirmó que esta decisión estaba basada en el principio de que "la justicia debía estar siempre suavizada por la compasión". También se cree que Obasanjo intentó a través de sus declaraciones apaciguar a los Igbos, ya que, durante las elecciones que tuvieron lugar el año anterior, había recibido un respaldo electoral masivo de estas regiones. 

Wikipedia

viernes, 25 de marzo de 2011

Aerodinámica: Fluidos y resistencia

Fluidos y resistencia 
por Archytas 

El propósito de esta nueva sección es brindar a nuestro público joven las nociones básicas de esta rama de la física, que trata del movimiento del aire alrededor de los cuerpos y las fuerzas que sobre ellos produce. ¿Qué es la resistencia aerodinámica? ¿Qué es un perfil de ala? ¿Por qué vuela un avión? ¿Qué es la sustentación? ¿Qué es la capa límite? Estos son algunos de los interrogantes que trataremos de develar aquí. Esperamos que resulten de interés, que sean claros los textos y que nos hagan llegar sus dudas. 

Todos los seres vivientes tenemos algo en común: estamos inmersos en un fluido. Humanos y aves nos movemos dentro de la atmósfera y los peces dentro del agua, sin embargo los fenómenos que nos afectan son comunes. La atmósfera -el medio que nos interesa- es un océano de aire que rodea a la Tierra y en cuyo fondo vivimos, y se extiende desde la superficie de nuestro planeta hasta una altura de cientos de kilómetros. Este aire es un gas -en realidad, es una mezcla de gases (nitrógeno, oxígeno, anhídrido carbónico, etc.) y como todos los gases y líquidos está sujeto a las leyes que gobiernan a los fluidos. Se los denomina así porque pueden fluir, es decir, escurrirse alrededor de los cuerpos y tomar su forma. 

A pesar de que pasamos nuestras vidas inmersos en ese océano de aire, en pocas oportunidades tomamos conciencia de la resistencia al avance que nos ofrece cuando intentamos movernos. Por ejemplo, cuando conducimos una bicicleta contra un viento moderado o fuerte debemos sacar provecho de nuestros músculos para contrarrestar esa resistencia adicional, que es en realidad una fuerza que se opone a nuestro movimiento. Esta fuerza es lo que en aerodinámica se conoce como resistencia al avance, o arrastre como suelen designarla algunos autores. 

 

 

Para estudiar estos fenómenos es indistinto si se considera al objeto moviéndose dentro del fluido en reposo (por ejemplo, cuando se ensaya en vuelo a un avión), o viceversa, si el objeto se encuentra en reposo y el que se mueve es el fluido (esta es la técnica que se utiliza en los túneles de viento). Las dos circunstancias son equivalentes. Los túneles de viento constituyen una valiosa herramienta para los aerodinamicistas, ya que valiéndose de maquetas pueden estudiar una variedad de situaciones antes de construir el avión real. Más adelante veremos los distintos tipos de túneles y como funcionan. 

Ahora bien, la resistencia aerodinámica tiene dos componentes: una se debe a la forma del cuerpo y la otra a la viscosidad del aire. ¿Pero, el aire tiene viscosidad? ¡Sí, aunque cueste percibirla! Forma y viscosidad predominan según el régimen de trabajo, es decir, de acuerdo con la velocidad del aire que enfrenta al objeto y con el tamaño de éste. Generalizando, podemos decir que cuando las velocidades son bajas son más importantes los efectos de la viscosidad, mientras que conforme se incrementa la velocidad comienza a tener preponderancia la forma del cuerpo. Por eso es importante en aviación la aerodinamización de los componentes de las aeronaves, es decir, lograr conseguir que se formen la menor cantidad de remolinos detrás del cuerpo, que son los que ponen de manifiesto la existencia de resistencia aerodinámica. Un objeto grande con forma fuselada o carenada puede generar una resistencia al avance mucho menor que otro más pequeño de forma simple. El dibujo es elocuente al respecto y muestra en números relativos la resistencia aerodinámica de algunos cuerpos simples. 

Evidentemente, la forma y las dimensiones del objeto tienen gran influencia sobre la resistencia. Cuando el objeto enfrenta a una corriente de aire, las partículas son desviadas, se desprenden del cuerpo y producen turbulencia. El estado de la superficie del cuerpo es el otro factor que contribuye a la resistencia aerodinámica, ya que la rugosidad aumenta la fricción. Por eso en el diseño de los componentes exteriores de una aeronave se busca darles el contorno adecuado con el fin de evitar cualquier formación de remolinos, que son el resultado del desprendimiento de los filetes de aire. Para lograr la mínima resistencia se debe estudiar detalladamente cada componente e incluso el lugar en donde va instalado, ya que pueden existir fenómenos de interferencia indeseables. 

En nuestra próxima entrega comenzaremos a ver los factores que influyen en la resistencia de forma para luego pasar a la de fricción, situación que nos abrirá las puertas a la comprensión de uno de los fenómenos más importantes de la aerodinámica: la capa límite. 

 

 

 

La estela vorticosa que se forma detrás de los objetos es representativa de la resistencia al paso de un fluido. Los números del gráfico central son coeficientes de arrastre para cuerpos con distinta forma. La figura inferior muestra la importancia de la aerodinamización; el alambre y el perfil, pese al diferente tamaño, tienen igual resistencia al avance.


Revista Aeroespacio


martes, 22 de marzo de 2011

Anuncio: Entrada Número 1000 al Blog!!!


Estimados bloggers:
Llegamos a nuestra entrada número 1000 del Blog
Gracias por seguirnos,
Un abrazo


El equipo del Foro y Blog FDRA

Sanidad militar: Síndrome de la Guerra del Golfo

El Síndrome de la Guerra del Golfo. 

El síndrome de la Guerra del Golfo (SGG) es un término ampliamente utilizado para referirse a las enfermedades sin explicación que ocurren en los veteranos de la Guerra del Golfo. 

A continuación, se enumeran los síntomas más comunes del SSG. Sin embargo, cada individuo puede experimentar los síntomas de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir los siguientes: fatiga, dolor en el sistema musculoesquelético, problemas cognoscitivos, erupciones cutáneas y diarrea, entre otros. 

Los síntomas del SGG pueden parecerse a los de otras condiciones médicas y continúan representando un problema frustrante para los veteranos afectados y para sus médicos. A pesar de las exhaustivas investigaciones, la causa del síndrome permanece sin explicación. 

El impacto del síndrome de la Guerra del Golfo. 

De acuerdo al Instituto Americano de Medicina Laboral y del Medio Ambiente (American College of Occupational and Environmental Medicine), al menos el 12 por ciento de los veteranos de la Guerra del Golfo están actualmente recibiendo alguna forma de compensación por discapacidad debido al SGG. 

Entre las causas posibles se incluyen las siguientes: 

Armas químicas, especialmente el gas neurotóxico, o el bromuro de piridostigmina, que se dio como una medida preventiva a los soldados con probabilidad de estar expuestos a armas químicas. 

Factores psicológicos, tales como el desorden de estrés post-traumático. Los veteranos con el síndrome de la Guerra del Golfo tienen mayores índices de enfermedades psiquiátricas acompañantes. 

Otros agentes químicos, tales como el humo proveniente de los incendios de las refinerías de petróleo, pesticidas, uranio agotado o la exposición a disolventes o líquidos corrosivos durante los procesos de reparación y mantenimiento. 

Tratamiento del síndrome de la Guerra del Golfo. 

Aunque no existe tratamiento específico para el SGG, las investigaciones sugieren que una propuesta llamada terapia conductista-cognoscitiva puede ayudar a los pacientes con síndromes sin síntomas específicos a llevar vidas más productivas al controlar activamente sus síntomas. 

El Departamento de Asuntos de los Veteranos (Department of Veterans Affairs) está dirigiendo un estudio de dos años, científicamente controlado, para determinar la efectividad de la terapia conductista-cognoscitiva en los veteranos con estos síntomas. 

Fuente:www.terra.com/salud


martes, 15 de marzo de 2011

Ejército Argentino: Paracaidistas y sus cascos (III)

Paracaidistas y cascos en el Ejército Argentino


 
La confortable guarnición se compone de un acolchamiento frontal, en cuero, sujeto al casco mediante 5 remaches, mas una canana de tacos de neopreno forrados formado una corona que puede separarse del casco mediante 12 botones de presión, cuyas abultadas cabezas sobresalen sobre todo el contorno del casco de acero, ofreciendo una imagen característica. (5*) 
Col: Museo Coronel A. Olmedo 


El complejo atalaje se forma mediante dos tiras dobladas en "V", una a cada lado, fijadas directamente al casco por dos remaches de cabeza plana, uno para cada extremo de la "V" (incomprensiblemente no utiliza anillas que faciliten su sustitución) y que soportan sendas hebillas (como en el sotocasco del M-1-C de Para norteamericano). 

El barboquejo está fabricado de tres piezas de cuero marrón claro, una ancha cazoleta mentonera (forrada de paño o fieltro verde) y dos largas tiras perforadas para su ajuste a las hebillas laterales, cosidas a aquella. 

 
Atalajes con mentoneras forrada. Col: P. Massolo 

Se completa con un atalaje complementario que se desliza sobre una trabilla sujeta por unas anillas de acero soldada en la parte posterior del casco, que abraza formando trabilla, la parte derecha del barboquejo (mediante un diávolo metálico) y con hebilla de ajuste al lado izquierdo. 

Otros juegos suplementarios de anillas laterales parecen permitir la adaptación de un barboquejo simple o de diferente disposición. (6*) 

 
Paracaidistas argentinos durante unos ejercicios, con cascos Mº 44 "circa" cubiertos con red. Foto: vía G. Binnerbini.



Todo ello produce un buen afianzamiento del casco al cráneo del paracaidista, si bien el ajuste puede resultar algo engorroso. 

Las unidades paracaidistas argentinas han evolucionado de acuerdo a las últimas doctrinas tácticas y estratégicas mundiales. (7*) 

 
Efectivos de la Escuela de Tropas Aerotransportadas desfilando en los años 40, con equipo completo y cascos Mº 44. Foto: vía P. Massolo 

(1*) Tanto Inglaterra como Estados Unidos fueron incapaces de valorar suficientemente las posibilidades de la nueva arma. Solo cuando comprobaron la eficacia de los lanzamientos alemanes, trataron de acelerar la creación de unidades similares propias. Por su parte, Francia volvió a enviar observadores a la URSS con el fin de recabar más información, pero finalmente solo se organizarían dos Compañías de Paracaidistas en el Norte de África que serían disueltas definitivamente en 1.940. Los rusos, que habían iniciado la creación de sus unidades ya en 1.929, fueron perfeccionando y fortaleciendo permanentemente estas unidades de Paracaidistas de la Guardia (aunque durante la 2ª GM solo cosecharon fracasos, salvo al final contra los japoneses) hasta crear las actuales fuerzas aerotransportadas que se han convertido en la espina dorsal de las fuerzas de choque e intervención rápida rusas (como se ha podido comprobar en los últimos acontecimientos y crisis en ese país). 

(2*) Aunque sin vinculación directa con la decisión sobre el tema, recordaremos un hecho anecdótico pero relevante al respecto. Con la llegada de 30 aviones Breguet XIX adquiridos a Francia, biplanos biplazas, para bombardeo y reconocimiento, se impuso la obligatoriedad del paracaídas en la aviación y, precisamente el 12 de Abril de 1.927, el propio Ministro de la Guerra, General de División Agustín P. Justo (el futuro Presidente Constitucional de la Nación en 1.932-38) como pasajero de uno de aquellos Breguet XIX, en gira de inspección, fue arrancado de su asiento por una fuerte turbulencia, salvándose gracias a que se abrió su paracaídas (fue el primer argentino beneficiado por ese nuevo ingenio). 

(3*) La concesión del brevet de plata está condicionado al personal que haya realizado el curso de paracaidista militar (sin distinción de jerarquías). 


Paracaidistas argentinos

Para merecer el brevet de oro es necesario cumplir las siguientes condiciones: Poseer el brevet plateado, haber estado destinado en unidades aerotransportadas, de forma continua o alternada, y habilitado para efectuar lanzamientos durante 5 años. Haber efectuado 60 lanzamientos mínimo, 6 nocturnos y 10 con equipo de combate completo (no cuentan los saltos del curso). Estar habilitado para saltar durante 8 años, o 10 alternados. Hacer mínimo 3 de los siguientes cursos: Director vuelo y lanzamiento; Jefe de lanzamiento; Instructor de paracaidista; Apertura manual; Preparador de cargas de acompañamiento y pesadas; Guía y Plegador. Haber participado en no menos de 4 operaciones aerotransportadas, lanzamiento con una fracción, o a cargo de la misma. Los jefes y suboficiales tenían sus cursos específicos. 

Junto con el brevet metálico, en tela y los diplomas, el Sr. Jefe del Estado Mayor del Ejército, a propuesta de la Comisión presidida por el Comandante de la Brigada Aerotransportada IV, entrega un puñal de paracaidista militar en cuya hoja aparece el lema: "Con el cuerpo confiado en la tela. Puesta el alma en las manos de Dios" (anteriormente su lema era: "Hasta la última gota de mi sangre" coincidente con el de las dagas de las SA y SS alemanas). 

 
 
Puñal de paracaidista argentino, en fundado, y desnudo mostrando su lema (en el otro lado de la hoja lleva grabado el emblema). Col: C. Schearer. 

(4*) Este casco de tipo similar al Rubber Bungy inglés, denominado E.T.A. (Escuela de Tropa Aerotransportada), siglas con las que también se reconoce al modelo de acero, contemporáneo en la Brigada, estaba destinado exclusivamente a entrenamientos en aparatos y saltos de la Escuela. A diferencia del casco de acero que estaba reglamentado para saltos de instrucción militar (con equipo completo de combate, mochila y armamento). 

 
Casco E.T.A. para saltos de entrenamiento en la Escuela. Col: Museo Coronel A. Olmedo. 

Su característica más relevante es la protección conseguida con una gruesa pieza de corcho o material elástico ligero tipo "foam". 

Interiormente contaba con un ligero acolchado. La mentonera, independiente, se aseguraba y ajustaba mediante un par de hebillas de clavillo. 
 
Protección de la "chichonera" 

(5*) El desmontaje de la guarnición es muy completo y permite la extracción y sustitución de las piezas de goma o neopreno que lo acolchan, tanto de la parte frontal como la corona de pequeños tacos. 


(6*) La desproporcionada largura de las tiras del barboquejo apuntan la posibilidad de alterar su enganche directamente a estas anillas suplementarias una vez en tierra, eliminando el agobio generado por un barboquejo demasiado complejo. 

También existe una versión de barboquejo más sencilla, con mentonera formada por tira doble y carente de la pieza que enlaza la parte de la nuca, aunque mantiene las dos piezas en "V" y su remachado directo al casco. 

 
En la fotografía del paracaidista argentino, la mentonera del barboquejo se halla formada por dos tiras de cuero.


(7*) En 1.950, de acuerdo con las experiencias de la 2ª GM, la escuela es reintegrada al Ejército, adoptándose las teorías de los vencedores, Inglaterra y Estados Unidos, que consideran al paracaidista como un combatiente que desarrolla sus tácticas en tierra, siendo el avión solo su ocasional transporte hasta el punto de la acción. 

Esta medida que se concretará en 1.952, con el pase del personal y equipo a la instalaciones de Regimiento de Infantería Nº 13, en la misma ciudad de Córdoba. 
 
Paracaidista argentino de la IV Brigada con equipo completo de salto. Se protege con un cascos Mº M-2 (M-I con atalajes específicos para paracaidismo). Cortesía: Museo de Armas Coronel A. Olmedo, La Calera, Córdoba 
 
Este casco Mº M-2 fue utilizado en la Guerra de Las Malvinas en 1982 por tropas paracaidistas empleadas como fuerzas terrestres, dada su calidad de tropas de élite. 
 
Un disco de neopreno suplementó su protección. 

Hay un proyecto del B.A.L. (Base de Apoyo Logístico "Córdoba") que consiste en instalar un atalaje similar al del casco de Kevlar (modificación que ya se ha efectuado en todos los cascos del Regimiento 14 de Paracaidistas (R.I. 14). 

En 1.964 se crea la IV Brigada Paracaidista, ha estado integrada por las siguientes unidades: 

IV BRIGADA PARACAIDISTA 
-Regimiento de Infantería Aerotransportada 2 General Balcarce 
-Regimiento de Infantería Aerotransportada 14 
-Regimiento de Infantería Aerotransportada 17 
-Grupo de artillería Aerotransportada 4 
-Escuadrón de exploración de caballería Aerotransportada 4 
-Cía de Ingenieros Aerotransportada 4 
-Cía de comunicaciones Aerotransportada 4 
-Equipo de saltos especiales 
-Cía de lanzamientos Aéreos Aerotransportados 4 
-Base de apoyo logístico Córdoba 


 

Todos sus integrantes son paras, incluso los miembros de la unidades de logística. 

Junto con la Cía de Comandos nº 601/602, componen la Fuerza de Reacción Rápida, dependiente, en casos de crisis, del Presidente de la Nación. 

En la lucha del Ejército Argentino contra la subversión, los paracaidistas recibieron su bautismo de fuego. Sin embargo, a pesar de su calidad de tropas de élite, en 1.982 durante la Guerra de las Malvinas, de la Brigada Paracaidista solo se concedió el honor del combate al Grupo de Artillería Aerotransportado 4, única unidad enviada a las islas, donde tuvo una destacada actuación, luchando como tropas terrestres. Estos paracaidistas habían sido enviados a defender las islas debido a su alta preparación y profesionalidad. Su lema, originario de aquella actuación, "Luchamos con Honor y Volveremos" da una idea del espíritu que les anima. 

Por su parte la industria argentina es la principal abastecedora del equipamiento de estas unidades. En lo concerniente a los paracaídas, son desarrollados y fabricados por la Fábrica de Paracaídas del Área Material de Córdoba, que pertenece a las Fuerza Aérea. 

 
Diversos parches de unidades paracaidistas argentinas.

Fuente