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jueves, 31 de marzo de 2011

DDG: Destructores y corbetas clase MEKO (Alemania) (3)

La saga de las MEKO continúa 

Parte III/III 

Nueva generación 
Por más eficientes que puedan ser los proyectos MEKO de la primera generación, no hay como esconder que la mayoría de sus características se originó de requisitos identificados hace ya algunas décadas. La tecnología es algo que evoluciona continuamente, y en la segunda mitad da década de 90 la B+V anunció una nueva generación de proyectos, más adecuados a las nuevas condiciones del combate naval. 
Se trata de la “familía” MEKO A, en la cual se objetivó una mejoría en el desempeño, acompañada de un menor costo a lo largo de la vida útil. El grupo incluye la corbeta/fragata A100 (cuyo desplazamiento puede variar de 800 t a 2.500 t, mediante la inserción de una sección de largo variable a media nave) y la fragata A200, cuyo desplazamiento puede llegar hasta los 4.000t. Externamente los dos tipos difieren considerablemente de sus antecesores, ya que en su proyecto fue hecho un considerable esfuerzo para aumentar la furtividad, obteniéndose grandes reducciones de las firmas de radar e infrarrojo. Entre otras providencias fue eliminado el uso de chimeneas; la exaustión de los gases es hecha a través de un ducto horizontal enfriado por inyección de agua de mar, y que eyecta los gases (a una temperatura de 60•C a 80•C ) por una abertura en la popa, apenas encima de la línea de flotación. La B+V asegura que eso posibilita una reducción de hasta el 75% en la firma IV. Para disminuir la firma de radar, fueron eliminados cualesquiera ángulos rectos, aplicando materiales absorbentes de emisiones de radar, adoptada una superestructura lo más “lisa ”posible y utilizando inclinación “para dentro” de las superficies laterales (el llamado “perfil frontal X”). 
Otra interesante innovación de las MEKO A es la adopción de un sistema de propulsión denominado CODAG-WARP (Combined Diesel And Gas – Waterjet And Refined Propellers), con dos motores diesel y una turbina (las potencias lógicamente son variables de acuerdo con el tamaño del navio). El sistema permite el uso de hasta tres ejes: los dos externos estarian ligados a los motores diesel y utilizarian hélices de paso controlable (ó jets lineales), siendo usados en velocidad de crucero; la turbina, localizada en el centro, accionaría un jet de agua y seria empleada para velocidad máxima, en conjunto con los diesel. La B+V estima que un navio de ese tipo podría cruzar 84% de su vida útil utilizando apenas uno de los motores diesel (empujando los dos ejes). 

 
Arriba. Concepción artística de la MEKO A200 SAN, a ser provista en número de cuatro a Sudáfrica. Obsérvese el diseño extremamente “limpio”, lo que confiere excelentes características de furtividad. (Foto: B+V) 

Las MEKO A se comparam de forma extremamente favorable con proyectos “convencionales ”de tamaño semejante. Los costos de operación a lo largo de su vida útil pueden ser reducidos en hasta un 20%, el desplazamiento puede ser 25% menor del que navios de desempeño semejante, y — gracias a un elevadísimo grado de automatización — el número de tripulantes puede ser muy inferior. Una A200 podría tener 130 tripulantes menos que una fragata de la clase “Brandenburg". 
La MEKO A200 dispone de un sistema de lanzamiento vertical de misiles, que tanto puede acomodar misiles antiaéreos como anti-submarinos. En la función antiaérea, la MEKO A200 utilizaria como sensores principales un radar de barrido electrónico y un radar de busqueda de largo alcance. Entre los sistemas que podrian ser integrados están los radares APAR y SMART-L (ambos de Signaal) y el SPY-1F, de Lockheed Martin. La A200 es igualmente eficaz en misiones ASW, pudiendo aceptar sin problemas la instalación de sonares remolcados. 
La B+V ofrece también al mercado el MPV (MEKO Patrol Vessel), un Navio de Patrulla con 77 m de largo y 1.500 t de desplazamiento, con solamente un eje y con capacidad de alcanzar la velocidad de 21 nudos. 

Más pedidos 
El primer éxito de exportación de la A200 aconteció cuando, el 3 de diciembro de 1999, fue firmado un contrato de US$930 millones para la provisión de cuatro A200SAN para Sudáfrica. La primera y la tercera unidades serán construídas por B+V en Hamburgo, quedando las otras dos a cargo de HDW, en Kiel. Las entregas serán iniciadas en 2005, luego de la instalación e integración de los sistemas de combate por un grupo mixto francés y sudafricano. 
Los navios deplazarán 3.590 t (cargados), tendrán un largo de 121,0 m, boca de 16,3 m, calado de 4,40 m y su velocidad máxima será superior a 27 nudos. El armamento constará de un cañón OTO Breda de 76mm, una torre doble Denel de cañones de 35mm, ocho misiles superfície-superfície MM40 Block 2 Exocet, misiles superfície-aire Kentron Umkhonto de lanzamiento vertical; y tubos lanzatorpedos. Aparte de eso, el navio podrá operar un helicóptero Oryx ó dos Lynx. Los principales sensores serán un radar de busqueda 3-D Thales MRR, un radar de navegación, dos radares de dirección de tiro y un sonar de casco Thomson-Marconi. 
Otro país a decidirse por la A200 iba a ser Chile, cuyo programa para la obtención de nuevas fragatas se denominaba Proyecto Tridente. Luego de examinar un total de 32 plataformas, la Armada de Chile preseleccionó cuatro , y el 2 de agosto de 1999 solicitó propuestas de provisión. El resultado del examen de las mismas, anunciado el 15 de octubro del mismo año, indicó que la MEKO A200ACH, presentada por B+V, era la que más se adecuaba a los requisitos chilenos. Asimismo, en noviembre de 1999 el presidente de Chile autorizó la adjudicación del Contrato de Ingeniería Básica. 
El objetivo es la construcción de cuatro unidades, la primera de las cuales deberia hacer las pruebas operacionales en el segundo semestre de 2005, entrando en serviço al año siguiente. Las otras seguirian al ritmo de una por año, estando todas ya en serviço en 2009. Los navios serian construídos localmente por el astillero ASMAR, en Talcahuano. Como ya era de esperar, la competición fue fuerte entre los grupos proveedores e integradores de sistemas. Eso quedó bien claro durante la Exponaval 2000, realizada en Valparaíso, y durante la cual Lockheed Martin Canada, Celsius Tech, SISDEF y Thomson-CSF Signaal procuraron mostrar las ventajas de sus productos y propuestas. 
En enero de 2002, sin embargo, las pretensions de la Armada do Chile sufrieron un duro golpe, cuando el presidente Ricardo Lagos decidió cancelar el programa, por razones prespuestarias. Ahora, la Armada de Chile procura una solución intermedia, arrendando ó comprando algunos navios de segunda mano. 
Malásia también resolvió adquirir navios del tipo MEKO A, sin embargo el contrato todavía no fue firmado. La marina de aquel país pretende administrar hasta 27 nuevas corbetas para patrulla oceánica, y la clase escogida — luego de una fuerte competencia que incluyó propuestas de Australia, Dinamarca y Reino Unido — fue la A100 RMN. La entrega de la última unidad del primer lote de seis navios, a ser construídos por el astillero NSDB en la propia Malasia a un costo aproximado de US$1,4 mil millones, está prevista para 2005. 

 
Arriba. Las corbetas MEKO A100 RMN de Malasia no serán inicialmente equipadas con misiles RAM (el lanzador es mostrado en sombreado inmediatamente al frente del pasadiso) y MM40 Exocet. (Foto: B+V) 

Una gran victoria para la MEKO A100 ocurrió el 18 de julio de 2000, cuando la Marina Alemana seleccionó la clase para servir de base a su programa de corbetas K130. Esos navios, con desplazamiento de 1.580 t, tienen 88m de largo, serian construídos en tres lotes de cinco unidades cada uno, y destinados a sustituir a las aproximadamente 30 Lanchas Rápidas de Ataque de las clases “S143A", “S143B ” e “S148". El costo de la construcción del primer grupo de navios debe alcanzar los US$925 millones. 
La propuesta vencedora fue presentada por un consórcio denominado ARGE K130 (Arbeitsgemeinschaft K 130, conocido en el extranjero como German Corvette Consortium), liderado por B+V e incluyendo los astilleros Thyssen Nordseewerke (TNSW) y Friedrich Lürssen Werft, así como la EADS Germany GmbH y la Thomson-CSF Signaal, esas dos últimas empresas como integradores de sistemas. El proyecto quedo bajo la responsabilidad de la B+V y la Lürssen, y el resultado es una amálgama del concepto A100 con los recientes proyectos de corbetas elaborados pir Lürssen. La B+V deberá construir dos navios, Lürssen dos más, y la TNSW el restante. Entretanto, es posible que HDW, que juntamente con STN Atlas Elektronic componga el consorcio competidor, reciba una parte del trabajo de construcción de las K130. 
La K130 tendrá como misión principal la guerra de superfície, y sus tareas incluirán la vigilancia de aguas costeras. Entretanto, los navios tendrán capacidad de operar en mar abierto, en llamadas operaciones “fuera de área”. El armamento de tubo será compuesto de un cañón OTO Breda de 76mm y dos sistemas de defensa de punto Mauser Marineleichgeschütz de 27mm (MLG 27). A bordo habrá todavía ocho misiles antinavio, dos reparos para lanzamiento de misiles antiaéreos RAM Block 1A (cada uno para 21 misiles) y un sistema de lanzamiento vertical para ocho misiles LFK-Polyphem, guiados por fibra óptica. En la popa habrá un deck de vuelo, para la operación de un helicóptero de 10 t (NH90 ó similar) y dos Vehículos Aéreos No Tripulados para vigilancia aérea y guiado intermedio de los misiles superfície-superfície. Reflejando su versatilidad, las corbetas poseerán sonar de casco y sonar remolcado, y para 2007-2008 está prevista la instalación de un sistema anti-torpédico del tipo “hard kill”, actualmente en desarrollo. 
La furtividad es una característica importante de la K130, y entre las medidas adoptadas está el uso de cortinas rígidas, hechas en acero, para esconder los botes inflables y los lanzadores de misiles localizados a media nave. La última corbeta del lote inicial de cinco unidades deberá ser entregada en 2008, y el programa deberá estar concluído en 2015. 
Otro cliente es Polonia, que pretende adquirir hasta siete corbetas en el denominado “Proyecto 621” (“Gawron-II”), teniendo como base una variante de la A100 con desplazamiento de 2.035 t, con las entregas iniciándose en 2003. Las quillas de las dos primeras unidade fueron batidas el 28 de noviembre de 2000 en el astillero polaco SMW (que actuará como contratante principal, mientras que el German Corvette Consortium funcionará como subcontratado). 
En relación al K130, los navios polacos tienen algunas diferencias importantes. El armamento constará de un cañón de 76mm (probablemente OTOBreda), ocho misiles mar-mar (posiblemente el Saab Bofors Dynamics RBS-15 Mk.3), ocho misiles superfície-aire (o principal candidato é o Evolved Sea Sparrow), dos reparos triplos de tubos lanza-torpedos de 324mm (el torpedo será el MU90/Impact), un sistema de defensa de punto (probablemente el RIM-116A Sea RAM) y dos plataformas de sistemas anti-submarino (siendo que lo Saab Bofors ASW601 es el principal competidor). Todavia no fueron definidos los sistemas ni el tipo de helicóptero a ser adoptado. 

 
Arriba. Los perfiles de la MEKO 200PN (Marinha Portuguesa, arriba) y de 200HN (Marina de Grecia, abajo) demuestran la facilidad con que la filosofia MEKO permite la adopción de diferentes configuraciones de armamento e sensores. (Foto: B&V) 

Futuro 
Existen otras posibilidades de comercialización de navios del tipo MEKO, más allá de las ya mencionadas arriba. En Turquia, B+V intenta conseguir con que la marina local reduzca el programa de adquisición de fragatas MilGem de doce a ocho, lo que liberaria recursos para la compra de cuatro corbetas MEKO. Más allá de eso, el programa turco TF2000, que busca la obtención de fragatas antiaéreas, podría ser atendido por la A200. 
Austrália también pretende adquirir fragatas antiaéreas, y uno de los candidatos seria la clase “Sachsen” alemana. Aparte, la U.S. Coast Guard está examinando la adopción del concepto MEKO para los navios que sustituirán a los cutters actualmente en uso, según el Programa Deepwater. 
No es de nada que la B+V está optimista. En una época en que los presupuestos de defensa están encogidos, tener tantas frentes comerciales abiertos es una garantia de futuros negocios, y pocos astilleros en todo el mundo pueden mofarse de disfrutar de tal situación. • 

Segurança e Defesa

DDG: Destructores y corbetas clase MEKO (Alemania) (2)

La saga de las MEKO continúa 

Parte II/III 

El éxito de la MEKO 200
A partir de 1983, mientras tanto, se inició el “reinado” de la MEKO 200. En abril de aquel año Turquia encomendó cuatro unidades de la MEKO 200TN, siendo dos a ser construídas en el país con asistencia técnica de la B+V. La F240 Yavuz y la F241 Turgut Reis fueron construídas, respectivamente por la Blohm + Voss (Hamburgo) y por la Howaldtswerke (Kiel); ambas fueron puestas en quilla en 1985, con la primera entrando en servicio en julio de 1987 y la segunda en febrero de 1988. La F242 Fatih y la F243 Yildirim fueron construídas en el astillero Gölçük, en Turquia, entrando en servicio, respectivamente, en julio de 1988 y en julio de 1989.


Arriba. Yavuz, la primera MEKO 200 TN de la Marina Turca. El primer lote de cuatro navios es fácilmente distinguible de los lotes posteriores por la presencia del domo oval del radar WM-25. (Foto: B+V) 

En julio de 1986 Portugal firmó por la adquisición de tres MEKO 200PN, en un programa en que el país financió el 40% del costo de los navios, quedando los restantes 60% a cargo de un conjunto de otros países (Estados Unidos, Canadá, Noruega, Alemania y Holanda). La primera fragata, F330 Vasco da Gama, fue construída por la B+V, con la puesta en quilla en 1989 y la entrada en servicio en 1990. Las otras dos (F331 Alvares Cabral y F332Corte Real) quedaron a cargo de la Howaldtswerke, teniendo la quilla puesta en 1989 y la entrada en servicio en 1991.


Arriba. El armamento de las MEKO 200 portuguesas (clase “Vasco da Gama”) es prácticamente todo de origen americano, a excepción del cañón francês de 100mm, en la proa. En el espacio al frente del pasadiso podrá eventualmente ser instalado un sistema de defensa de punto. (Foto: B+V)

En 1989 Grecia firmó los contratos para la construcción de una MEKO 200HN en Hamburgo y tres unidades más en Grecia. La F 452 Hydra, construída por B+V, puesto en quilla en 1990, fue lanzada en 1991 y entró en serviço al año siguiente. Mientras tanto, los tres navios restantes (F453 Spetsai, F454 Psara y F 455 Salamis) tuvieron un período de gestación más largo, principalmente por las dificultades enfrentadas por la Hellenic Shipyard. Los Estados Unidos financiaron parte substancial del armamento y del equipamiento electrónico, pero asimismo la última MEKO 200HN sólo entró en servicio al final de 1998. Grecia estudia ahora la posible adquisición de dos MEKO 200HN más, armadas para defensa antiaérea de área.


Arriba. La F452 Hydra, vista antes de ser entregada a la Marina de Grecia. Obsérvese el cañón de 127mm y los dos sistemas Phalanx de defensa de punto; a media nave, bajo el bote, los tubos lanzatorpedos. (Foto: B+V) 

El 14 de agosto de 1989 Australia firmó contrato con la Australian Marine Engineering Consolidated, Ltd. (AMECON) para la construcción de ocho MEKO 200ANZ, con opción de dos ó cuatro unidades adicionales para la Marina de Nueva Zelanda (que al mes siguiente decidió adquirir solamente dos navios). Esa variante de la MEKO 200 esta basada en la 200PN, construida para Portugal. La AMECON posteriormente fue vendida al grupo Transfield, actualmente conocido como Tenix, per no hubo alteración del contrato. La primera de las ocho MEKO 200ANZ de la Royal Australian Navy, la FF150 Anzac, fue incorporada el 28 de mayo de 1996, siendo seguida por la FF151Arunta, el 12 de diciembre de 1998. Las demás (FF152 Warramunga, FF153 Stuart, FF154 Parramatta, FF155 Ballarat, FF156 Toowoomba y FF157 Perth) están siendo gradualmente entregadas, con las incorporaciones debiendose extender hasta 2004, por lo menos.


Arriba. Por motivos de economia, las MEKO 200 australianas (en la foto la Anzac) recibieron armamento extremamente reducido en comparación a su capacidad potencial. (Foto: B+V)

Las MEKO 200 australianas tienen armamento más ligero de lo que seria de esperar. Por motivo de economia, los primeros navios son armados solamente con un cañón Mk.45 de 127mm, dos tubos triples lanzatorpedos Mk.32, y un sistema Mk.41 de lanzamiento vertical para ocho misiles RIM-7P Sea Sparrow, habiendo solamente previsión para la instalación futura de ocho misiles superfície-superfície Harpoon, y un sistema Phalanx de 20mm. La cubierta trasera posibilita la operación de un helicóptero Kaman SH-2G Seasprite. Eventualmente, todos los navios se beneficiariam del Warfighting Improvement Programme, que seria implantado a un custo de US$750 millones, objetivando complementar la dotación de armamento. El programa WIP, que incluía la instalación de misiles Standard SM-2, fue cancelado en 1999.
Las dos unidades neozelandesas, la F77 Te Kaha y la F111 Te Mana, fueron incorporadas respectivamente en 1997 y 1999, siendo construídas en astilleros australianos. A ejemplo de las MEKO 200 de la RAN, esos dos navios están subarmados, disponiendo solamente del cañón de 127mm, ocho misiles RIM-7P disparados verticalmente a partir del sistema Mk.41 y de un sistema Phalanx, aparte del helicóptero SH-2F.


Arriba. En formación, las cuatro fragatas de la clase “Brandenburg” (Klasse 123), de la Marinha Alemana. (Foto: B+V) 

Arriba. Concepción artística mostrando como será la clase alemana “Saschen”, también conocida como “Klasse 124”. Nótese como la estructura es mucho más “limpia” comparada con los navios de la “Klasse 123”. (Foto: B+V) 

El 28 de junio de 1998 la Marinha Alemana encomendó a un consórcio compuesto por la B+V, Thyssen Nordseewerke y Howaldtswerke la construcción de cuatro fragatas “Klasse 123", que se tornarían en la clase “Brandenburg". Los cuatro navios (F215 Brandenburg, F216 Schleswig-Holstein, F217 Bayern y F218 Mecklenburg-Vospommern) fueron construídos con el empleo del concepto modular MEKO, siendo incorporados entre 1994 y 1996. Esas fragatas se constituirían en un preludio para la “Klasse 124", ó clase “Sachsen", tres de las cuales (F219 Sachsen, F220 Hamburg y F221 Hessen) están en construcción, con la incorporación de la primera unidad estando prevista para 2002. Se espera que una cuarta fragata (F222 Thüringen) sea eventualmente construída. A ejemplo de la “Klasse 123", la nueva clase también empleó largamente el concepto MEKO.


Arriba. F244 Barbados, primera MEKO 200 TN Track II-A turca. Con tres sistemas Sea Zenith de 25mm, los navios tienen elevada capacidad de autodefensa próxima contra amenazas aéreas. (Foto: B+V) 


Arriba. Externamente, las MEKO 200 TN Track-IIB son prácticamente idénticas las IIA. Tal vez la mayor diferencia visual sea la ausencia del lanzador óctuple de Sea Sparrow, ya que las Track-IIB utilizan misiles de lanzamiento vertical. (Foto: B+V) 

En enero de 1990 Turquia firmó la compra de un par más de fragatas MEKO, y en diciembre de 1982 la adquisición de dos más. Esos navios, conocidos como MEKO 200TN Track II-A y MEKO 200TN Track II-B, difieren de sus antecesores principalmente por la adopción de propulsión CODOG, tener equipamientos electrónicos más modernos, mejor sistema de aire condicionado y protección NBQ más avanzada, aparte de ser más largos y tener mayor desplazamiento. Los navios del tipo Track II-A son el F244 Barbados y el F245 Oruçreis (construidos respectivamente por la B+V y por el astillero Gölçük), y los del tipo Track II-B, que poseen un sistema de combate diferente, son el F246 Salihreis (construído por B+V) y el F 247 Kemalreis (construído por Gölçük). Es posible que se concrete la adquisición de por lo menos dos unidades adicionales, lo que tornaria a Turquia el mayor operador mundial de las MEKO 200.

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DDG: Destructores y corbetas clase MEKO (Alemania)

La saga de las MEKO continúa 

Parte I/III 

 
Arriba. La F89 Aradu, de la Marina Nigeriana, vista poco tiempo después de la entrega. Actualmente, el navio se encuentra reducido a la inmovilidad, y su poder de combate es prácticamente nulo. (Foto: B+V) 

Hay varias decenas de fragatas del tipo MEKO construidas y pedidas — entre ellas nada menos que 25 MEKO 200. Ahora, el concepto está siendo aplicado a una nueva generación de fragatas y corbetas. 

• Mário Roberto Vaz Carneiro 

El astillero Blohm + Voss GmbH (B+V) es uno de los más conocidos del mundo. Fundado en el Siglo XIX, fue responsable por la construcción de innumerables navios de primera linea, entre ellos el acorazado Bismarck. En 1969, los ingenieros de la empresa iniciaron el desarrollo de un concepto denominado MEKO (Mehrzweck Kombination, ó sea, “Combinación Multifunción”), que se reveló en un verdadero “huevo de Colón”. Se trataba de la colocación de items de equipamiento (como sensores y armamento) en containers, pallets ó módulos estandarizados, que la B+V denominó Unidades Funcionales (UF). Obviamente, un sistema como ese tare algunas desventajas en términos de espacio y peso. Entretanto, los ingenieros de la B+V estimaron que la adopción del concepto MEKO llevaba a un aumento del volumen de apenas 2%, y de peso del orden de 1% a 2%. 

Para cada UF, las interfaces con los sistemas del navio (eléctrico, hidráulico, aire acondicionado, transmisión de datos, etc.) están en la misma posición cualquiera que sea el modelo del equipamiento instalado en el pallet ec cuestión. Es más: siempre que fuese posible esos módulos son colocados en las vias de acceso de equipamentos de gran porte localizados en las plataformas inferiores. Eso permite que esos items puedan ser retirados a través de las aberturas resultantes de la remoción provisória de un pallet. 

La aplicación del concepto resulta en innúmerables ventajas, como por ejemplo: 
• el cliente tiene amplia libertad para especificar los sistemas que mejor se encajan a sus requisitos, sin que el atendimento de sus especificaciones implique la introdución de modificaciones en el proyecto ó en la estructura del navio; 
• por el mismo motivo, cualquiera modernizaciones de media vida que vengan a ser implementadas tienen su custo considerablemente reducido; 
• el costo inicial de la construcción es disminuído, debido a la modularidad, que posibilita la racionalización de los métodos constructivos; 
• la adopción de métodos constructivos paralelos, y no lineales, resulta en la reducción del plazo de construcción de un navio: mientras el astillero se concentra en la parte estructural, los armamentos y sensores pueden ser montados en los módulos en otros lugares, para la futura instalación en el navio, ya hechos los ensayos de funcionamento, bastando conectar las interfaces; 
• reducción del tiempo en que el navio es retirado de operaciones para revisiones y reparaciones, con la consecuente disminución del costo a lo largo de la vida útil. 

La introducción del sistema MEKO fue uno de los responsábles por el “boom” de exportaciones de navios de superfície por parte de la industria naval de posguerra alemana, que luego de 1945 practicamente se limitara, com raras excepciones, a exportar submarinos y lanchas rápidas de ataque. 

Primeras ventas 
Completado el trabajo de desarrollo del concepto MEKO, la B+V inició en 1976 el esfuerzo de comercialización. Es interesante observar que, aún cuando el sistema MEKO había sido ofrecido en navios de desplazamientos que variaban de aproximadamente 800 t (MEKO 80) a 3.600 t (MEKO 360), el primer modelo a ser encomendado fue exactamente el mayor. 
El 3 de noviembre de 1977 la Marina nigeriana firmó un contrato para la provisión de una fragata MEKO 360H1, la que se denominó Republic. Con la quilla puesta el 1ro de deciembre de 1978, el navio fue lanzado el 25 de enero de 1980. El 1ro de noviembre del mismo año, el nombre fue cambiado a Aradu (que significa “trueno"), siendo el navio entregado e incorporado en 1981. 
La carrera del F 89 Aradu no ha sido de las más auspiciosas — principalmente el año 1987, cuando el navio sucesivamente encalló en el Rio Congo, chocó con un muelle en Lagos y se vio envuelto en un choque en el mar. Entre octubre de 1990 y febrero de 1994 la Aradu fue sometida a una revisación en el Victoria Island Naval Dockyard, en Lagos. Luego de volver al servicio, el navio continuó teniendo problemas seguidos. 
Actualmente, su valor combativo es, como mínimo, dudoso. El plazo de validad de los misiles Otomat, por ejemplo, fue sobrepasado hace mucho, no habiendo sido adquirido un nuevo lote. La ausencia de oficiales de la Marina nigeriana en el encuentro de usuarios MEKO recientemente realizado en Mar del Plata (Argentina) — donde estaban oficiales argentinos, portugueses, neozelandeses, australianos, griegos, turcos, malayos, sudafricanos, alemanes y chilenos — puede indicar que la situación de la Aradu es peor de lo que se piensa. 

 
Arriba. La Almirante Brown dio el nombre a la clase MEKO 360 que hasta hoy forma la espina dorsal de la flota de superfície de Argentina. (Foto: B+V) 

Las siguientes MEKO adquiridas fueron dos 360H2, y el comprador fue la Argentina. El contrato para la adquisición de seis unidades, cuatro de las cuales serian construídas en el país, fue firmado el 11 de deciembre de 1978. Posteriormente, al decidirse por la compra de un lote de MEKO 140 (de que se hablará más adelante), el acuerdo fue cambiado a cuatro unidades, todas construídas en Alemania. Los navios son designados en Argentina como “destructores". En la época en que entraron en servicio (1983-84), esos navios extremamente modernos (D10 Almirante Brown, D11 La Argentina, D12 Heroína y D13 Sarandi) constituían las más capaces unidades de escolta en operación en América Latina. Actualmente, mientras tanto, ya se siente la necesidad de una modernización de media vida, lo que se configura en un emprendimiento un tanto problemático, dado las conocidas dificultades por las que pasa la economia del país vecino. 

El siguiente pedido de navios del tipo MEKO también vino de Argentina, firmándose un contrato en agosto de 1979 para la construcción en el propio país de un lote de seis corbetas (MEKO 140). Las quillas fueron puestas entre 1980 y 1983, siendo los navios lanzados entre 1982 y 1986. Las cuatro primeras unidades (F 41 Espora, F42 Rosales, F43 Spiro e F44 Parker) sufrieron atrasos relativamente pequeños, entrando en servicio entre 1985 y 1990. Lo mismo no aconteció, sin embargo, con la F45 Robinson e la F46 Gomez Roca. Su construcción fue interrumpida por lo menos dos veces , debido a problemas presupuestarios. Hasta en los períodos en que los trabajos estaban siendo realizados el ritmo era muy lento. Así y todo, apenas recientemente la Armada Argentina pasó a poder contar con o su sexteto de MEKO 140. 

 
Arriba. Luego de largos atrasos en la construcción de las dos últimas unidades, la Armada Argentina puede finalmente contar con la totalidad (seis) de las corbetas MEKO 140 encomendadas en la década del 70. (Foto: A. Galarce) 

continua...
Segurança e Defesa

UGV: Prototipo Black Knight (USA)

Prototipo de vehículo de combate no tripulado Black Knight (USA) 

 
El vehículo de combate no tripulados de tierra Black Knight es un demostrador avanzado de tecnología robótica 
 
 
 

Entró en servicio ? 
Tripulación: No tripulado 
Dimensiones y peso 
-Peso 9,5 t 
-Longitud 4,98 m 
-Eslora de casco? 
-Ancho 2.44 m 
-Altura 2 m 
Armamento 
-Arma principal de 25 mm de cañón 
-Ametralladoras: 1 x 7,62 mm 
-Rango de travesía 360 ​​grados 
Movilidad 
-Motor diesel Caterpillar 
-Motor de 300 CV de potencia 
-Velocidad máxima por carretera 77 kmh 

El prototipo de vehículo de combate Black Knight fue desarrollado por BAE Systems. Se trata de un prototipo, demostrador avanzado tecnologías robóticas. El vehículo está siendo probado y evaluado por el Ejército de los EE.UU..
El Black Knight se pueden utilizar para las misiones que son demasiado arriesgadas para un vehículo tripulado. Estas incluir proyecciones de exploración, recolección de inteligencia e investigación de las áreas peligrosas. El Black Knight se puede integrar con los sistemas existentes. 
El Black Knight se controla desde el puesto del comandante ubicado dentro del Bradley. El vehículo también puede ser operado por el dispositivo de control portátil, cuando los operadores de desmontar el Bradley. El operador puede ver en pantalla el arma y la posición de la torreta del Black Knight, así como la información del sistema de adquisición y el espectador independiente del comandante. Permite al operador del vehículo adquirir datos de la situación de las posiciones a plazo de otros vehículos no tripulados. 
El Black Knight utiliza tecnología robótica avanzada para la movilidad autónoma. percepción del vehículo y el módulo de control incluye cámaras de vídeo de alta sensibilidad, de radar láser (LADAR), cámara de imagen térmica y GPS. El conjunto de sensores permite la conducción totalmente autónoma. El vehículo puede maniobrar y planificar rutas sin la intervención del operador. El sistema de navegación autónoma del Black Knight permite detectar obstáculos y evitar dichas prácticas negativas. Tiene capacidad de operación nocturna y diurna. 
El Black Knight está equipado con cañones de 25 mm y ametralladora coaxial de 7,62 mm, derivados del Bradley. 
El vehículo está equipado con el motor diesel Caterpillar, el desarrollo de 300 caballos de fuerza. El Black Knight utiliza muchos componentes de automoción del Black Knight para reducir costos y simplificar el mantenimiento. Es la máxima velocidad alta permite seguir el ritmo de los tanques de batalla principal. El Black Knight puede ser transportado por vía aérea por las aeronaves de transporte C-130. 

 

Military-Today

Aeronaves Argentinas: Cicaré y sus helicópteros

CICARÉ. Padre del CH 14
GENIO DEL HELICÓPTERO
 

Por Lauro S. Noro 
de la Redacción de SOLDADOS 

Desde mediados de 2005, el Ejército hace un gran esfuerzo por mantener operativa a su veterana flota de helicópteros. Está materializado con el incremento de la capacidad de mantenimiento del Bell UH1H; el proyecto Hornero y el Huey II; la puesta en servicio de varios Lama, el taller de recorrida general de motores y banco de pruebas para motores Lycoming. Ahora, la necesidad de contar con una máquina de instrucción, observación y exploración, llevó al prototipo Aguilucho que acaba de ser presentado en sociedad. 

 

“Teníamos dos caminos; el fácil, comprarlo en el extranjero y el difícil, hacer algo propio. Un gran desafío porque no hay antecedentes de un esfuerzo de diseño de un helicóptero nacional propulsado a turbina con certificación y homologación aeronáutica. El Ejército Argentino opto por esta ultima”, explica el Coronel Mariano Cuevillas, jefe del Departamento Técnico del Comando de Aviación de Ejército, a quien secunda el teniente coronel Silvio Cato, al referirse al prototipo CH 14 Aguilucho. 
Y para eso, surgió el nombre de Augusto Cicaré, cuyo helicóptero de entrenamiento está en pleno funcionamiento en la Fuerza, en cantidad de dos, con óptimos resultados. “Puso toda su genialidad en el desarrollo del helicóptero y el Ejército hizo un importante aporte en la ingeniería, planificación, partes y de decirle qué queríamos, con un seguimiento permanente del proyecto. Pusimos a su disposición toda la capacidad de muchos años de nuestro personal en todos los sistemas del helicóptero. Y si la madre de la criatura es él, el padre es el Ejército”, expresa el oficial superior. 

 
AUGUSTO CICARÉ, genio autodidacta, creador de artefactos voladores de probada tecnología, un soñador que convierte sus proyectos en realidades es el inventor del CH 14, un helicóptero que con el nombre de “Aguilucho” incorporará la Aviación del Ejército Argentino. SOLDADOS viajó hasta Saladillo, provincia de Buenos Aires para conocer el cuartel general de Cicaré y estuvo en Campo de Mayo, asiento de los aeronautas del Ejército para elaborar esta nota. 

El proyecto comenzó en 2003 y de a poco, fue tomando forma. A mediados de 2007, se obtuvo el primer helicóptero experimental argentino a turbina certificado por la Dirección Nacional de Aeronavegabilidad de Habilitaciones Córdoba. Es el primero a turbina fabricado en el país, con sólo dos partes importantes adquiridas en el extranjero, el motor y las palas del rotor principal y del rotor de cola. “Después, el diseño estructural y sus componentes dinámicos como el tren de potencia, que es lo más complicado de desarrollar, la transmisión principal, al rotor de cola, al núcleo del rotor principal y de cola, la caja de 90 de engranajes, los diseñó Cicaré”. 
Así nació el Aguilucho. Un helicóptero de observación y exploración y de instrucción básica de pilotos. Apunta a estar certificado de acuerdo con las normas internacionales. 

Tiene una cabina en tandem (piloto adelante y copiloto detrás, que operaría los sistemas de observación y puntería), doble comando que facilita la tarea instructor-alumno, reducido perfil de frente para que sea difícil detectarlo. Es un diseño finito y cuando se lo ve de frente, parece una hoja. La idea es llevarlo, con el tanque de combustible a su máxima autonomía, a 550 kilos de peso de carga paga, para instalar equipos de visión tipo FLIR y armamento de autodefensa. Además, que pueda ser adquirido por las otras Fuerzas Armadas y de Seguridad y para uso civil, como recorrido de líneas de alta tensión, seguridad de fronteras y otros usos. 
Las pruebas son optimistas. “En vuelo se mostró estable, con muy buen control direccional en los giros. Es muy maniobrable. La turbina respondió muy bien, la conocemos mucho y la sabemos operar. Permite una fácil inspección pre y post vuelo.”, aclara Cuevillas. Por ahora no tiene blindaje y su “piel” está hecha con materiales compuestos muchos más livianos que los tradicionales y su interior, con una estructura tubular. Como dato adicional, se estima que el helicóptero, saldría un 20 por ciento menos que otro de similares características y con un costo reducido de mantenimiento y disponibilidad de partes. 
“Lo que más me llena de orgullo es haber participado como militar, piloto e ingeniero, de un hecho histórico”, señala del jefe del Departamento Técnico. Pero además, destaca la singular relación de los involucrados en el proyecto, civiles y militares. “Los técnicos e ingenieros de Cicaré desarrollaron una verdadera amistad con nuestros hombres. Sin soberbia organizacional por ninguna de las dos partes. Con un permanente intercambio” 

No salió de lámpara ni botella alguna. Es de carne y hueso. En medio del campo, mirando a los pájaros, Augusto Cicaré diseñó su primer helicóptero. No sabía nada de cálculos matemáticos y lo hizo volar. Hoy, a los 70 años, con su equipo y personal del Ejército, acaba de poner en el aire el prototipo Aguilucho, luego de más de dos años de trabajo. “Sin el aporte de los hombres de la Aviación de Ejército nada de esto habría sido posible”, dice con humildad. Aunque su fama recorra el mundo. Esta es su fascinante historia. 
Los “fierros” lo atrajeron desde muy chico. Su papá tenía un taller mecánico a medias con un hermano, en Polvareda, provincia de Buenos Aires. Cuando Pirincho Cicaré empezó a gatear, siempre iba a ese lugar para jugar con pedazos de carrocería, tuercas y engranajes. Había nacido el 25 de mayo de 1937. ¿Una casualidad? A los cuatro años, cayó en sus manos una revista Mecánica Popular. La miraba porque le gustaban los aviones y siempre traía alguno. “Empecé a hojearla y vi una cosa rara que estaba en el aire. Mi mamá me explicó que era un helicóptero y cómo funcionaba. Eso me apasionó. 
Entonces, le dije que cuando fuera grande iba a construir uno. “Para eso tenés que estudiar mucho”, me contestó. Y fue lo que no hice”, recuerda a SOLDADOS en sus oficinas de Saladillo. Rechazó el estudio. La escuela primaria fue casi un suplicio. A duras penas terminó sexto grado. Sobresalía en actividades prácticas y geografía. La maestra lo maltrataba, le tiraba de las orejas y le decía: “¡burro! ¡burro!”. Era pasto para las cargadas de sus compañeros. Un día se decidió y llevó sus herramientas y unos pedazos de metal. Se puso a golpear. “La señorita me preguntó qué estaba haciendo. “Una cocinita”, le dije. Me dejó seguir, pero que no hiciera tanto ruido. Tomó forma y le mostré como podía hervir agua sin tiznar la pava. A partir de ahí, empezaron a respetarme. Guardo el boletín lleno de notas bajas. ¿En matemáticas? Nada, cero. Mi madre con tercer grado, sabía más que yo”, explica. 

El torno salvador 
No había cumplido 10 años y ya sabía manejar el torno del taller. Veía cómo su tío Victorio hacía las piezas. Mientras tanto, su abuelo, que tenía un pedazo de campo, le dio una parte a su papá para que lo trabajase. Allá fue la familia. “Tampoco me gustaba, pero como había herramientas empecé a hacer algunas cosas, como juguetes, autos de carrera con latas de aceite, motores eléctricos y uno a vapor” (que todavía conserva). Hasta el mediodía, estaba en la escuela, a la que iba a caballo. Y a la tarde, practicaba con el torno. 

En ese ínterin, llegaron momentos difíciles. Su papá enfermó y no pudo trabajar más. Para colmo, el hermano se fue a Buenos Aires a la fábrica Siam y vendía el torno. Entonces, el chico le propuso a su mamá que lo comprase. Ante su incredulidad, la tranquilizó. “No te aflijas porque de hambre no nos vamos a morir. Sé manejar la tornería”. Ya reparaba cosechadores, tractores y otras cosas más”. La convenció. Vendió las herramientas del campo y empezó como tornero, subido a un cajoncito de madera. Tenía 12 años. “Así fue como pudimos subsistir. La gente de la zona me tenía confianza y me traían trabajos” 

El primero 
El apoyo de su mamá, María Anunciada Ercoli y de su familia, fue fundamental en la vida de este casi adolescente. “Nunca se pusieron en mi contra”, asegura. En sus ratos libres, hizo desde una licuadora casera con el motor eléctrico de una bocina de auto hasta el motor de un lavarropas. “No los copié de ningún lado porque en el campo no recibíamos ni diarios ni revistas”. Era tan grande su entusiasmo que las fabricaba fuera de hora. “Tenía poco tiempo para descansar y dormir, ya que a veces, trabajaba 14 o 15 horas en el taller” 
No tenía la más pálida idea sobre cálculos matemáticos ni geometría. Sin embargo, habla sobre términos aeronáuticos como un experto. “Muchas cosas las aprendí después, a fuerza de prueba y error. Construí muchas maquetas a motor y las probaba y dirigía con un largo vástago largo para darles inclinación. Hice muchas pruebas. Fue muy largo el camino hasta que construí el primer helicóptero”. Y en este punto, el rol de su madre fue decisivo. “Ella dominaba muy bien las cuentas, pese a que sólo tenía tercer grado. “Se encargaba de hacerme todos los cálculos y cuando no podía resolverlos, agarraba un libro de matemáticas. Nunca se equivocaba. Para descubrir el efecto de la fuerza centrífuga en las palas y sobre el que yo tenía un total desconocimiento, me ayudó a hacer las pruebas con una habilidad extraordinaria”, rememora. “Cuando hice el segundo la llevé a volar conmigo”. 
A los 16 o 17 años empezó a tornear sus piezas. Y el primer intento para ver si despegaba, fue en 1958. “Volaba bien, pero con poca potencia”. 

¿Sabía algo de pilotaje? 
Nada. Primero, lo até con una pequeña soltura. Si se inclinaba, la pala no tocaba el suelo porque lo salvaba la cadena. Al principio, giraba para un lado y para el otro. Seguí probando. Le puse un segundo motor más potente que me llevó mucho tiempo hacerlo. El cigüeñal todavía lo tengo. Estaba hecho con fierros que me quedaban en el taller. Sabía que así no se debía construir, pero o la hacía o era nada. 

¿Qué sucedió al tomar esa decisión? 
En 1963, se hizo un gran festejo por el centenario de Saladillo. En la plaza principal expusieron mi aparato. Un camarógrafo de Presidencia de la Nación que cubrió los actos, lo vio y pidió más detalles para llevárselos a las autoridades aeronáuticas. 

¿Qué pasó? 
Ya habían llegado al país los primeros helicópteros Sikorsky 51. Había intentado verlos donde estaban, pero no me dejaron pasar. ¡Y pensar que me había inspirado en uno de ellos! Pero, aquellas noticias llegaron a la Capital y al poco tiempo me vinieron a visitar en uno de esos helicópteros. No se imagina lo que fue verlo de cerca. 

¿Y llegó el segundo? 
Lo hice con rotor único y rotor de cola. Voló muy bien, tenía un sistema de comando distinto. Un amigo, filmó en Súper 8 el vuelo de exhibición y le llevó la película al Presidente Illía. La vio y quiso conocerme. Llamó al presidente de la Fábrica Militar de Aviones, en Córdoba, se interesó un montón por mi diseño. Trasladamos la máquina a la provincia, empezamos a testearlo en sus bancos de prueba, pero, pasó lo de siempre. Cayó el gobierno constitucional y se terminó todo. 

El Aguilucho 
Está radicado en Saladillo donde fue para casarse con Isabel Ponce, que le ha dado tres hijos, Fernando (secretario y administrador), Juan Manuel (ingeniero agrónomo) y Alfonso (estudia ingeniería aeronáutica). Allí, tiene su empresa. En dos enormes galpones, donde está el veterano torno de 1946, descansan las 13 máquinas que surgieron de su imaginación, talento, intuición y poder de observación. No deja de referirse a como se relacionó con los hombres de verde oliva. “Un día, nos visitó el Coronel Sebastián Oriozabala. Se quedó sorprendido cuando vio el simulador y le interesó mucho. Al poco tiempo, llegó la orden para comprar uno y enseguida, otro. En el Comando de Aviación de Ejército están muy contentos con sus resultados”. Cuando el Teniente General Roberto Bendini lo convocó para el proyecto Aguilucho, sintió una gran satisfacción. “Nunca encontré a una persona tan decidida para que lo encarásemos”. 

¿Lo sorprendió el llamado? 
Sí, por supuesto. Lo que nos pidió no se había dado nunca.“Mire Cicaré, tenemos que hacer un helicóptero argentino; sé que usted está en el tema, averigüé bien y sé que es capaz de hacerlo”, me dijo. Lo hicimos. Ahora vienen las pruebas para homologarlo y certificarlo y las etapas para su desarrollo. 

¿Qué pasó por su cabeza cuando lo vio pintado, con la bandera argentina y listo para levantar vuelo? 
Ahhhh, un montón de cosas. Por suerte no tuvo ninguna novedad en vuelo. Mi hijo Fernando lo voló por primera vez. No fue un milagro porque hicimos un montón de pruebas. No surgió de la intuición como hice los demás, por mis propios medios y como me parecía. Esta vez, con un grupo de ingenieros y técnicos y con la gente del Comando de Aviación de Ejército, trabajamos como se debe, bien organizados y en equipo. Sin su aporte no habría sido posible todo esto. 
Con el apretón de manos final, nos deja una frase que lo pinta de cuerpo entero. “Los fracasos me sirvieron como experiencia. Nunca bajé los brazos. Los errores siempre pueden solucionarse”. En diciembre de 1969, su amigo Juan Manuel Fangio dijo de él: “Cicaré es uno de esos raros hombres que con su fórmula de sudor y talento les sobra para desarrollar obras que proyecten a su Patria”. 

Fuente: Revista Soldados