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domingo, 18 de octubre de 2026

Malvinas: Los submarinos británicos en el TOAS

Submarinos británicos en el conflicto de las Malvinas de 1982





Emblema de la Marina Real Británica


Ya he escrito sobre las acciones de los submarinos argentinos en «Military Review» (véase « Submarinos argentinos en el conflicto de las Malvinas »). Ahora pasemos a las acciones de los submarinos británicos. Naturalmente, no puedo garantizar la exactitud absoluta de la información proporcionada, ya que suele ser bastante contradictoria.

En respuesta a la ocupación argentina de las Islas Malvinas (2 de abril de 1982) y parte de la isla de Georgia del Sur (3 de abril), el gobierno británico, liderado por Margaret Thatcher, decidió devolver estos territorios británicos por la fuerza si los esfuerzos diplomáticos fracasaban.

El 5 de abril, la fuerza naval británica Task Force 317 fue enviada al Atlántico Sur. Incluso antes, el 1 de abril, dada la tensa situación en la región, dos submarinos nucleares de la clase Swiftsure —el HMS Spartan (comandante: James Bradley Taylor) y el HMS Splendid (comandante: Roger Charles Lane-Nott)— fueron enviados al sur.


HMS Spartan


Cargando un torpedo

El HMS Spartan, que participaba en el ejercicio Springtrain frente a Gibraltar, recibió la orden de dirigirse al sur. Descargó torpedos de práctica en Gibraltar y recibió torpedos reales "donados" por el submarino diésel HMS Oracle. El HMS Splendid zarpó de la base naval de Faslane en Escocia. El submarino de la clase Churchill HMS Conqueror, al mando del comandante Christopher Louis Wreford-Brown, también zarpó de allí el 4 de abril, transportando un destacamento del Servicio Especial de Embarcaciones (SBS) (seis efectivos y nueve toneladas de equipo). Los submarinos navegaron hacia el Atlántico Sur a una velocidad media de 23 nudos.


HMS Splendid




HMS Conqueror

Entre el 12 y el 13 de mayo, tres submarinos más partieron hacia el Atlántico Sur: el HMS Valiant, de la clase Valiant (comandante: Thomas Maitland Le Marchant), y el HMS Courageous (comandante: Rupert Thomas Nicholas Best), que debía relevar al HMS Splendid, así como el HMS Onyx, de la clase Oberon y propulsado por diésel (comandante: teniente comandante Andrew P. Johnson), que debía apoyar las operaciones de las fuerzas especiales y estaba equipado con una esclusa de aire para cinco buceadores de combate. Las fuerzas especiales debían ser recogidas en la isla Ascensión.


HMS Valiant


Submarino diésel-eléctrico HMS Onyx (S21)

El HMS Spartan llegó a la zona de las Islas Malvinas el 11 de abril, y al día siguiente entró en vigor la Zona de Exclusión Marítima (ZEM) de 200 millas impuesta por el gobierno británico alrededor de las islas. Cualquier buque de guerra o auxiliar naval argentino que entrara en esta zona estaba sujeto a ataque por parte de las fuerzas británicas. El 15 de abril, el HMS Splendid también llegó a las islas, y el 18 de abril, el HMS Conqueror arribó a la zona de Georgia del Sur.

El HMS Spartan tomó posición cerca de Puerto Argentino, mientras que el HMS Splendid patrullaba las aguas que separan las Malvinas de Argentina. El HMS Conqueror, por su parte, buscaba al enemigo frente a Georgia del Sur. La unidad del SBS a bordo del submarino fue trasladada en helicóptero al destructor HMS Antrim y a la fragata HMS Plymouth el 26 de abril, ya que se consideró que desembarcarlos en tierra desde un submarino tan grande y valioso sería demasiado arriesgado para la embarcación.


El HMS Conqueror durante una transmisión SBS al destructor HMS Antrim y a la fragata HMS Plymouth.

Se cree que la información difundida por los medios británicos sobre submarinos que se dirigían al sur (¿una filtración controlada?) presionó a la junta argentina para adelantar la fecha de la invasión. Después de todo, una vez que los submarinos hubieran llegado a las islas, la invasión se habría vuelto sumamente problemática o simplemente imposible.

Esta no era la primera vez que se utilizaban submarinos británicos para impedir una invasión argentina de las Malvinas. En noviembre de 1977, se envió una fuerza operativa (Operación Journeyman) a las islas, incluyendo el submarino HMS Dreadnought (S101), el primer submarino nuclear británico. Sin embargo, el submarino, que se dirigía a Australia en una misión de ocho meses, fue llamado de urgencia a Gibraltar y desde allí navegó hacia el Atlántico Sur. La fuerza regresó a casa a principios de 1978, una vez resuelta la crisis.

El HMS Spartan permaneció frente a Puerto Argentino hasta el 21 de abril, observando durante varios días cómo dos buques, incluyendo el buque de desembarco ARA Cabo San Antonio, colocaban minas. Los submarinistas no recibieron órdenes de atacar a los argentinos, ya que el gobierno británico aún esperaba una solución pacífica a la crisis.


ARA Cabo San Antonio

El 21 de abril, el sonar del HMS Conqueror detectó los sonidos de un submarino con propulsión diésel (el Santa Fe). Sin embargo, antes de que el submarino pudiera posicionarse para un ataque con torpedos, se perdió el contacto por sonar. El 24, se interceptaron las transmisiones de radio del Santa Fe y el Conqueror inició una búsqueda infructuosa. Cuando finalmente se neutralizó al Santa Fe al día siguiente, el submarino británico partió hacia las Malvinas el 29 de abril y se unió a sus "compañeros".
A cada uno de los tres submarinos británicos se le asignó un área de patrulla estrictamente definida. La propuesta del almirante Woodward de permitir que los submarinos cazaran libremente en Northwood no fue respaldada.


Comandante del Grupo de Trabajo 317, Almirante John Forster "Sandy" Woodward

Es interesante notar que los submarinos británicos que operaban en el Atlántico Sur no reportaban al comandante de la Fuerza de Tarea 317, el almirante John Forster "Sandy" Woodward, sino directamente al Oficial de Bandera de Submarinos, cuyo cuartel general estaba en el suburbio londinense de Northwood.

23 de abril: las fuerzas británicas están autorizadas a usar armas si se ven amenazadas.

El 26 de abril, se declara una "zona defensiva" de 50 millas alrededor de la Fuerza de Tarea 317.

El 29 de abril, se autoriza el uso de armas contra cualquier barco que siga a la Fuerza de Tarea. La Fuerza de Tarea 317 llega a la ZEM.

El 30 de abril, se impone una Zona de Exclusión Total (ZET) de 200 millas alrededor de las Malvinas. La entrada a ella ahora está prohibida no solo para barcos sino también para aeronaves .
El 2 de mayo, los submarinos británicos reciben permiso para atacar buques de guerra argentinos.

El 7 de mayo, la ZET incluye todas las aguas del Atlántico Sur, excluyendo una zona de 12 millas de aguas territoriales argentinas.

El 12 de mayo se autorizó el ataque a cualquier buque mercante o pesquero que abasteciera al enemigo en las Islas Malvinas.

A partir del 21 de abril, el Splendid buscó la fuerza de portaaviones argentina y, el 26, descubrió destructores que formaban parte de ella. Sin embargo, el portaaviones no fue hallado.

El 29 de abril, el Spartan descubrió destructores de la fuerza de escolta "25 de Mayo".



Portaaviones "Vainticinco de Mayo" ("25 de Mayo")



Aviones y un helicóptero en la cubierta del 25 de Mayo.

En ese momento, tres grupos de Tareas de la Armada Argentina se encontraban en el Atlántico Sur, conformando la Fuerza de Tareas 79 (Fuerza de Tareas 79) bajo el mando del Contralmirante Gualter Oscar Allara. El núcleo de la Fuerza de Tareas 79.1 era el portaaviones Veinticinco de Mayo (25 de Mayo), que llevaba a bordo ocho aviones de ataque A-4Q Skyhawk, seis aviones antisubmarinos S-2E Tracker, tres helicópteros antisubmarinos S-61D Sea King y tres helicópteros multipropósito Alouette III. La 79.1 también incluía un destructor británico Tipo 42, tres corbetas armadas con misiles antibuque MM38 Exocet y un buque cisterna. El 1 de mayo, tres corbetas, que anteriormente formaban parte del Grupo 79.1, fueron asignadas al OG 79.4, al que también se le asignó un buque cisterna.


Contraalmirante Gualter Óscar Allara

La TF 79.2 estaba compuesta por tres destructores, uno de ellos Tipo 42, y un buque cisterna. El núcleo de la Fuerza de Tarea 79.3 era el crucero General Belgrano (ARA General Belgrano), al mando del capitán Héctor Elías Bonzo. También incluía dos destructores armados con misiles Exocet y un buque cisterna. El 26 de abril, el crucero zarpó de Ushuaia (Tierra del Fuego), donde había estado reabasteciendo combustible.


Suministro de combustible en Ushuaia


Capitán de Navío Héctor Elías Bonzo

Los dos primeros grupos de trabajo operarían al noroeste y al norte de la MEZ, mientras que el tercero (TF 79.3) operaría al suroeste y al sur de la zona. El vicealmirante Juan Carlos Lombardo supervisaba estas fuerzas desde su cuartel general en la base naval de Bahía Blanca.


Operaciones navales y aéreas argentinas en el Atlántico Sur los días 1 y 2 de mayo de 1982.


martes, 8 de septiembre de 2026

Malvinas: Submarinos británicos dedicaron hasta la mitad de su tiempo patrullando la costa argentina

Hasta la mitad del tiempo de patrulla: archivos revelan que submarinos británicos espiaban frente a Argentina

Escenario Mundial




Un documento británico desclasificado revela que submarinos de la Real Armada Británica destinaban entre un tercio y la mitad de su tiempo de patrulla a operar frente a la costa argentina, donde realizaban tareas de vigilancia visual, seguimiento mediante sonar y recopilación de inteligencia electrónica sobre movimientos  militares. El material, difundido por el analista británico Sir Humphrey, agrega nuevos detalles sobre el papel que cumplió la fuerza submarina del Reino Unido en el Atlántico Sur durante los años posteriores a la  Guerra de Malvinas.
 


HMS Splendid uno de los submarinos de la Real Armada Británica desplegado en la guerra de Malvinas

El fragmento, marcado originalmente como “SECRET – UK EYES A”, describe las funciones subsidiarias asignadas a los submarinos británicos desplegados en el Atlántico Sur. Además de apoyar ejercicios antisubmarinos con las fuerzas británicas desplegadas en las Islas Malvinas, una de sus principales tareas era la recolección de inteligencia.

“Entre un tercio y la mitad del tiempo de patrulla de cada submarino se pasa frente a la costa argentina”, indica el documento. Buena parte de ese período, agrega, era utilizada para obtener información sobre las Fuerzas Armadas argentinas. Las misiones incluían observación visual, monitoreo mediante sonar de movimientos militares y recopilación de datos electrónicos y señales de inteligencia —SIGINT— para el GCHQ, el organismo británico responsable de inteligencia de señales y seguridad de las comunicaciones.

La documentación expone así una función que iba más allá de la defensa directa de las islas: los submarinos constituían también una plataforma encubierta para observar desde el mar la actividad militar desarrollada en el territorio continental argentino Sir Humphrey, señaló al difundir el archivo que los submarinos nucleares de ataque, SSN, de la Real Armada Británica podían operar regularmente frente a Argentina durante la década de 1980 realizando este tipo de misiones. El fragmento publicado no permite, por sí solo, establecer la fecha exacta ni la referencia archivística completa del memorando. Sin embargo, su contenido coincide con otros documentos británicos previamente desclasificados que permiten reconstruir estas operaciones.



El antecedente del HMS Osiris frente a Mar del Plata

Uno de los casos mejor documentados ocurrió apenas un año después del conflicto de 1982. En febrero de 1983, Reino Unido envió al submarino convencional HMS Osiris hacia aguas próximas a Argentina para reforzar la vigilancia que ya realizaba un submarino nuclear británico en el Atlántico Sur. Documentos publicados anteriormente por Thin Pinstriped Line muestran que el Osiris recibió órdenes de observar movimientos navales y aéreos y recopilar información sobre los submarinos argentinos Type 209 basados en Mar del Plata.


HMS Osiris

Durante aproximadamente diez días operó a profundidad de periscopio entre 15 y 40 millas de la costa, desde donde obtuvo imágenes de instalaciones y siguió movimientos de unidades de la Armada Argentina. Los archivos mostraron que Londres decidió mantener vigilancia submarina incluso cuando sus propias evaluaciones indicaban que no existía una amenaza argentina inmediata contra las islas.

La lógica era obtener información anticipada sobre ejercicios, movimientos de la flota y capacidades militares. Thin Pinstriped Line sostuvo al reconstruir aquella operación que buena parte de los principales ejercicios navales argentinos realizados durante los primeros años posteriores a la  guerra probablemente tuvieron algún tipo de observación submarina británica. Las operaciones fueron reduciéndose hacia finales de la década debido a una combinación de problemas técnicos, restricciones presupuestarias y una menor percepción británica de amenaza. Militar


Los submarinos ya habían sido utilizados para vigilar el continente durante la guerra


La utilización de submarinos como plataformas de inteligencia tampoco comenzó después de junio de 1982. Documentación oficial británica de la propia guerra señala que los submarinos nucleares desplegados patrullaron frente al territorio continental y proporcionaron información sobre las Fuerzas Armadas argentinas.

Un informe enviado en noviembre de 1982 por el entonces secretario de Defensa John Nott a Margaret Thatcher destacó expresamente que la utilidad de los submarinos nucleares no se había limitado a neutralizar la amenaza naval argentina: también habían operado frente a la costa continental y proporcionado inteligencia a las fuerzas británicas desplegadas en la zona de operaciones. Durante la guerra, esa capacidad permitía detectar movimientos navales y, mediante diferentes sensores, obtener señales que podían anticipar actividad aérea o marítima.

El nuevo documento muestra que esa práctica continuó formando parte de la arquitectura británica en el Atlántico Sur después del conflicto.

Malvinas como plataforma de vigilancia sobre el Atlántico Sur

La revelación aparece además en un momento en el que Argentina volvió a colocar a Malvinas, el Atlántico Sur y la inteligencia dentro de una misma discusión de seguridad nacional. Durante la cadena nacional del 3 de septiembre, Javier Milei anunció nuevas sanciones vinculadas con la explotación de recursos en Malvinas, mayores recursos para Defensa y el impulso de la Base Naval Integrada de Tierra del Fuego.


El presidente Javier Milei en Cadena Nacional anuncia medidas concretas para Malvinas. Crédito: Presidencia de la Nación

El Presidente planteó además la necesidad de fortalecer telecomunicaciones y crear una nueva estructura de seguridad nacional que integre Defensa, Cancillería, Inteligencia y Economía. Las primeras medidas oficializadas posteriormente incluyeron nuevos recursos para las Fuerzas Armadas y para la Secretaría de Inteligencia del Estado, aunque el refuerzo destinado a Inteligencia no fue identificado específicamente como una partida para Malvinas.

El archivo británico aporta ahora una dimensión histórica a esa discusión. Durante los años posteriores a 1982, la presencia militar británica en torno a Malvinas no estuvo orientada solamente a impedir una nueva operación argentina sobre las islas. También proporcionó una posición avanzada desde la cual submarinos de la Royal Navy pudieron observar movimientos  militares argentinos, registrar firmas acústicas y recopilar inteligencia electrónica para el aparato de inteligencia británico.