sábado, 14 de enero de 2023

Patagonia: El Perito Moreno llega al lago Nahuel Huapi

Perito Moreno en el lago Nahuel Huapi

Revisionistas




En 1873, Francisco Moreno inició sus viajes de estudio a la Patagonia apoyado por la Sociedad Científica Argentina y el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires. Llegó por primera vez al Lago Nahuel Huapi a principios de 1876 y un año después, acompañado por Carlos Moyano, reconoció el curso del río Santa Cruz hasta su nacimiento en el Lago Argentino, descubierto por Feilberg en 1873. Aunque los recursos asignados a la comisión exploradora fueron muy reducidos, ésta logró llevar a cabo su misión y Moreno llegó por segunda vez al Lago Nahuel Huapi : “Eramos los primeros blancos, que desde el Atlántico, llegaran hasta las altas cordilleras para revelar sus riquezas e indicar, con la brújula, el camino que más tarde seguirían las armas argentinas”, afirmaba el mismo Perito en una carta enviada al Gral. Bartolomé Mitre en 1883.

El 20 de enero de 1876, el Perito Francisco Pascasio Moreno había logrado ser el primer hombre blanco que, viajando desde el este, llegó hasta las costas del Nahuel Huapi, colocando por vez primera la bandera, donde pudo, junto al majestuoso e imponente paisaje, ver flamear nuestra celeste y blanca.

Sin lugar a dudas, fue uno de los personajes más significativos de la Historia Argentina de estos últimos siglos. No sólo por su esencial e importantísimo aporte de fijar los límites de la Nación, por su donación de tierras en donde nació el primer Parque Nacional, sino también por su patriotismo y por sus ideales. Sin embargo fue olvidado, como tantos otros héroes, y murió en la pobreza.

Nació en Buenos Aires el 31 de mayo de 1852. Sólo tenía 23 años, cuando partió desde Buenos Aires con el fin de alcanzar por tierra y desde el este las costas del lago Nahuel Huapi. Fue así que en setiembre de 1875 comienza su aventura. En esos tiempos se viajaba por territorios dominados por los aborígenes, y no pocas veces, éstos se mostraban agresivos e impredecibles.

Luego de haber cruzado el Río Negro y el Limay, cerca de la zona del Collón Curá, se hacía necesario pedir la autorización del gran cacique Sayhueque “valeroso señor del País de las Manzanas“. Los indios estaban molestos de que los blancos conocieran los pasos fronterizos a través de la cordillera de los Andes. En estas circunstancias, Moreno debió apelar a toda su capacidad de negociación y convencimiento. En primera instancia, el permiso le fue denegado.

Finalmente Sayhueque le permitió viajar solo y estar de regreso en una semana. El riesgo era enorme pero el deseo de aventura era mayor. Así fue que el 20 de enero de 1876 Moreno pudo contemplar con sus ojos el maravilloso paisaje del lago. Había logrado ser el primer hombre blanco en llegar a sus costas desde el este y clavó una estaca colocando así nuestra bandera. Al regresar a las tolderías tuvo que apresurarse para partir, ya que los indios preparaban un malón.

El 11 de noviembre de 1879 él y su grupo hace un segundo intento. Desde un principio las cosas se pusieron difíciles, ya que había ingerido frutillas silvestres que los indios habían envenenado, pero milagrosamente salva su vida. Ellos lo toman prisioneros, amenazándolos con ser “abiertos vivos” para ofrecer sus corazones a los dioses. La noche del 11 de febrero, tras 15 días de cautiverio, Moreno y sus guías (el indio Gavino y el mestizo Melgarejo), con enorme peligro se escapan de la toldería y se arrojan en una precaria balsa a las turbulentas aguas del Collón Curá y luego del Limay. Siete días dura la dramática huída de Moreno y sus ayudantes, navegando de noche. Los indios merodeaban por todos lados. Finalmente, hambrientos, heridos y al borde de sus fuerzas, son rescatados de milagro. Hasta el temible cacique que atentó contra su vida luego se convirtió en su amigo.



Lago Nahuel Huapi - Patagonia - Argentina

No olvidemos que también recorrió el río Santa Cruz desde su desembocadura en el Atlántico hasta sus nacientes en la cordillera de los Andes, llegando así a los lagos Argentino y San Martín, a los cuales bautiza con esos nombres, y al lago Viedma. Pocos años más tarde, el gobierno argentino lo nombra perito en las cuestiones de límites suscitadas con Chile, teniendo en cuenta su profundo conocimiento de la región, al que se unían un absoluto desinterés personal y un inconmovible amor a la tierra donde había nacido.

Francisco Pascasio Moreno fue sin lugar a dudas el más importante viajero argentino a las regiones patagónicas, no sólo por una fuerte e innata atracción por la investigación y la aventura, sino también por un verdadero patriotismo. La fortuna heredada de su padre le sirvió para llevar a cabo muchas de sus innovaciones educativas. Moreno aplicó su dinero al servicio del país y el precio de esa obra patriótica fue la pérdida de todos sus bienes que debió ir vendiendo paulatinamente.

Días antes de morir escribió las siguientes palabras: “Tengo 66 años y ni un centavo… Yo, que he dado mil ochocientas leguas a mi patria y el Parque Nacional, donde los hombres de mañana, reposando, adquieran nuevas fuerzas para servirla, no dejo a mis hijos un metro de tierra donde sepultar mis cenizas…“.

Murió el 22 de noviembre de 1919. En 1934, el Congreso Nacional sanciona una ley por la que se disponía erigir un mausoleo en la región del Nahuel Huapi para depositar sus restos, lo que se concretó en 1944. Desde entonces, las cenizas de nuestro inminente héroe civil, junto con las de su esposa, yacen en la Isla Centinela, en medio de la majestuosidad, la belleza y el silencio del lago. Muchas personas ignoran la vida novelesca y a la vez noble, desinteresada, patriótica, de quien fuera su descubridor y, al mismo tiempo, inspirador de tantas acciones que contribuyeron a engrandecer al país. Sin duda, un prócer poco común.

Fuente

Debiec, K. – Bariloche 2000 – Bariloche (Pcia. de Río Negro), Enero (2006)
Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado
Portal www.revisionistas.com.ar

Invasión: Imágenes de la guerra patriótica ucraniana

viernes, 13 de enero de 2023

Fuerzas Especiales: El rol de las mujeres

Mujeres en las tropas de Operaciones Especiales

Por Rodney Lisboa - Pucara


La historia de las civilizaciones occidentales nos presenta diferentes tipos de mujeres, incluidas aquellas cuyo coraje y audacia las llevaron a enfrentar y superar los rigores de la guerra. Los mitos característicos del norte de Europa destacan la figura marcial de las valquirias, representada por un grupo de mujeres con cualidades guerreras, vestidas con armaduras brillantes y montadas en caballos alados, que sobrevolaban los campos de batalla seleccionando soldados muertos en combate que entrarían en el Valhalla, el majestuoso salón de Odín (la entidad principal de la mitología nórdica). El mito popular de Grecia, a su vez, puso de relieve la sociedad amazónica, una cultura formada exclusivamente por mujeres expertas en la lucha contra hombres que intentaban someterlas, y que se veían obligadas a sacrificar su feminidad mutilando el pecho derecho para empuñar mejor el arco y disparar flechas. También perteneciente a la mitología griega, Atenea es adorada, entre otras virtudes, como la diosa de la estrategia de batalla. Venerada como la antítesis de Ares, el dios de la guerra, ella posee una gran habilidad y sabiduría, mientras que él sobresale en la violencia y la impulsividad, características que a menudo lo llevaron a ser incapaz de distinguir aliados y enemigos en el campo de batalla. Las victorias que obtuvo en los constantes enfrentamientos contra Ares ratifican la sumisión de la fuerza bruta a la soberanía y al equilibrio.


Integrantes de los Cultural Support Teams del US Army en Afganistán.

Aunque la guerra es una empresa asociada, casi exclusivamente, al género masculino, hay pocos ejemplos de mujeres que se destacaron en el campo de batalla luchando junto a los hombres, a menudo obligadas a ocultar su verdadera identidad. Aunque el papel de las mujeres en los roles de combate es un tema controvertido, por razones éticas y morales, muchas de ellas han demostrado el valor del compromiso femenino, luchando en numerosos conflictos regulares (convencionales) o irregulares (guerra de guerrillas) llevados a cabo a lo largo de la historia. Especialmente durante la Segunda Guerra Mundial, las mujeres trabajaban como enfermeras, volaban aviones y actuaban clandestinamente, transmitiendo información relacionada con la evolución y las consecuencias de los combates. En su mayoría percibidas en el pasado como un elemento vulnerable y víctima inocente en las zonas de conflicto, a principios del siglo 21 gradualmente comenzaron a conquistar el espacio, siendo desplegadas para realizar funciones que se les negaron en el pasado, especialmente en las áreas de confrontación.

En Israel, un país cuya tradición prevé el servicio militar obligatorio para ambos sexos, las mujeres que trabajan en unidades orientadas al combate son invariablemente despedidas después de su matrimonio o maternidad, debido al papel social ocupado por las mujeres con la familia (esposa y / o madre).

Mujeres en las Fuerzas de Defensa de Israel.

Rompiendo paradigmas

Aunque la década de 1990 representó una evolución en términos de participación femenina en campañas militares, sirviendo en funciones de apoyo e inteligencia, así como en actividades navales y de aviación, las aproximadamente 40.000 mujeres movilizadas en la Guerra del Golfo (1990-1991) permanecieron distantes de las asignaciones de combate delegadas a los soldados de infantería. Sin embargo, la Guerra Global contra el Terrorismo, iniciada por la administración del presidente George W. Bush (2001-2009) después de la serie de ataques en territorio estadounidense perpetrados por al-Qaeda el 11 de septiembre de 2001, promovió cambios profundos en la forma en que Estados Unidos veía a sus antagonistas, revelando brechas significativas en su estrategia de enfrentamiento. Por lo tanto, el compromiso femenino en roles de combate comenzó a ser rediscutido en las altas cumbres de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos.

Considerado como un estudioso de las constantes transformaciones que ocurrieron durante la guerra, el almirante Eric Thor Olson, comandante del US Special Operations Command (USSOCOM, Comando de Operaciones Especiales de los Estados Unidos) entre 2007 y 2011, dijo que las tropas estadounidenses estaban desequilibradas, demasiado preparadas para la confrontación (Acción Directa), pero insuficientemente capaces de librar una guerra basada en el conocimiento (Acción Indirecta). Debido a que se involucraron en un conflicto contra un enemigo cuyas particularidades socioculturales eran prácticamente desconocidas, el Ejército Estadounidense carecía de información relacionada con las especificidades de la población afgana. Para el almirante Olson, debido a que las mujeres son capaces de ejercer una gran influencia en la sociedad local, una gama crucial de información resultó inaccesible debido al código islámico del pueblo Pachtun (que habita en el este y sur de Afganistán, así como en Pakistán), que impide a las mujeres contactar a cualquier hombre que no esté en su círculo de relaciones (conyugal o de sangre).


Simone Ségouin, conocida participante de la Resistencia francesa, fotografiada el 23 de agosto de 1944

La idea del almirante Olson comenzó a ganar fuerza en 2010, cuando el almirante William Harry McRaven, comandante del Joint Special Operations Command (JSOC, Comando Conjunto de Operaciones Especiales) entre 2008 y 2011, solicitó la presencia de mujeres militares para actuar como "facilitadoras" (realizando interrogatorios tácticos con mujeres afganas) en apoyo de las acciones de combate llevadas a cabo por el 75th Ranger Regiment en Afganistán. Para el JSOC, el uso de mujeres soldados era indispensable, porque la presencia de mujeres militares no violaría los códigos culturales y ayudaría a establecer relaciones de confianza de las tropas con los pachtuns. Respondiendo inmediatamente a la solicitud del JSOC, el Comandante del USSOCOM pidió al US Army Special Operations Command (USASOC, Comando de Operaciones Especiales del Ejército de los Estados Unidos) que iniciara un programa de entrenamiento de mujeres. Dividido en dos Cultural Support Teams (CST, Equipos de Apoyo Cultural), este programa fue doblemente dedicado. Mientras que el primer grupo estaba siendo preparado para operar en acciones de combate efectivas con los Rangers, llevando a cabo métodos de Acción Directa, el segundo pudo trabajar con las Fuerzas Especiales, realizando métodos de acción indirecta en las relaciones de las tropas con la población local y sus líderes.

Compuesto por tres a cinco operadores, los CST del Ejército de los Estados Unidos actuaron en la Guerra de Afganistán (2001 hasta 2021), brindando apoyo a Fuerzas de Operaciones Especiales, realizando diferentes operaciones de campo, incluidas acciones de combate. Conocedores de la cultura y las tradiciones locales, a estos militares se les encomendó la tarea de interactuar con la población femenina afgana, especialmente en las llamadas Village Stability Operations (VSO, Operaciones de Estabilidad de Aldeas), llevar a cabo programas de asistencia humanitaria y de salud y establecer relaciones, así como recopilar datos de inteligencia.


Miembro del Cultural Support Team en Afganistán.

La presencia de CST permitió a la Fuerza de la Coalición liderada por Estados Unidos romper una barrera culturalmente insuperable, ya que a las mujeres afganas, como se indicó anteriormente, se les impidió contactar a los hombres en su círculo familiar. La participación de los operadores en el conflicto permitió el acceso directo a una parte importante de la población afgana (el 50% de los afganos son mujeres), considerado como un elemento central en la conducta del hogar y en la educación de la familia, lo que permitió llegar a importantes fuentes de información hasta ahora inaccesibles para las tropas.

El proceso de selección para CST fue llevado a cabo por USASOC, con sede en Fort Bragg (Carolina del Norte). Como ocurre con cualquier programa de Operaciones Especiales para hombres, la selección para mujeres se constituyó durante seis semanas de exigentes pruebas físicas e intelectuales, aplicadas con el objetivo de evaluar las capacidades psicológicas de los candidatos para trabajar en un entorno basado en la incertidumbre, el alto riesgo y la retroalimentación reducida. Correspondía a las Cultural Supzes responder con igual y prontitud a las severas demandas físicas, intelectuales y psicológicas que se les imponían, y si no mostraban una predisposición a hacerlo, debían ser ignoradas para las misiones de este orden.


Jegertroppen noruegas

Los efectos de la Guerra Global contra el Terrorismo permitieron romper un paradigma que restringía a la comunidad Operaciones Especiales al género masculino. La necesidad, motivada por particularidades culturales, permitió el ingreso de mujeres en las unidades militares especiales, hecho que mejoró el desempeño de las tropas y que contribuyó significativamente a crear conciencia sobre las nuevas posibilidades de empleo.

Aunque Estados Unidos se ha destacado por el desarrollo del programa CST, el empleo de mujeres bajo tropas especiales no es una exclusividad al norte de América. Vinculada al Forsvarets Spesialkommando (FSK, el Comando de Operaciones Especiales de Noruega), el Jegertroppen es considerado como la primer Fuerza de Operaciones Especiales compuesta solo por mujeres, siendo responsable de realizar el Reconocimiento Especial en áreas urbanas. Al igual que con los CST, el Jegertroppen también fue empleado en Afganistán, básicamente igual que la de su parte estadounidense.


La realidad brasileña

Países como Inglaterra, Estados Unidos y Francia pasaron a integrar al sexo femenino en sus Fuerzas Armadas (FFAA), respectivamente en 1941, 1942 y 1970. En Brasil, las mujeres tuvieron acceso a las FFAA solo en 1980, cuando la Marina de Brasil (MB) constituyó el Corpo Auxiliar Feminino da Reserva da Marinha (CAFRM), empleándolas en actividades técnicas y administrativas, al igual que la Fuerza Aérea Brasileña en 1981, cuando el Corpo Auxiliar de Reserva da Aeronáutica (CFRA) fue constituido. En el Ejército Brasileño (EB), aunque 73 enfermeras fueron enviadas como voluntarias y de carácter excepcional para conformar la FEB (Fuerza Expedicionaria Brasileña) durante la Segunda Guerra Mundial, sólo en 1989 las mujeres tuvieron permiso legal para formar el personal de la fuerza terrestre, con la creación del Estado Mayor Complementario de Oficiales (QCO), y actuando en funciones predominantemente administrativas.

El proceso de formación de mujeres como oficiales combatientes de carrera en el EB comenzó en 2016, cuando el género femenino fue admitido en la competencia para la Escuela Preparatoria de Cadetes del Ejército (EsPCEx), en preparación para la admisión a la Academia Militar das Agulhas Negras (AMAN), que ocurrió en 2018, cuando los cadetes comenzaron a conformar la Junta de Material de Guerra y el Servicio de Intendencia (el acceso a Armas de Infantería, Caballería, Artillería, Ingeniería y Comunicaciones sigue restringida al género masculino). La inserción del género femenino en la AMAN permite a las mujeres acceder al grado de General de Ejército, la graduación más alta de la Fuerza Terrestre.

Aunque el acceso de las mujeres a las FFAA brasileñas está en proceso de franca evolución, la introducción de las mujeres en la Fuerza de Operaciones Especiales actualmente se trata solo en el campo de las conjeturas.

Para que las FFAA nacionales invierta en la capacitación de operadores especiales, es necesario promover un estudio detallado sobre diferentes aspectos, tales como: la aceptabilidad de la sociedad brasileña cuando se encuentra con mujeres que realizan funciones de combate en tierra; las demandas reales del país en relación con los servicios que las mujeres calificadas en Operaciones Especiales pueden ofrecer; el ámbito de actuación de este personal militar especializado; y el nivel de exigencia exigido por los procesos de selección y cursos de formación de las candidatas en relación con sus pares varones.

Incluso ahora cuando la inserción de mujeres en tropas especiales de carácter militar figura únicamente en el campo imaginario, nos parece cierto que el desempeño demostrado por las mujeres que hoy conforman el cuerpo de cadetes de los años 1º y 2º de la AMAN, especialmente en lo que respecta a los requerimientos físicos y psicológicos exigidos por los cursos realizados por la Sección de Instrucción Especial (SIEsp), incluyendo el Curso Básico del Combatiente de Montaña (cadetes de 1er año), Curso de Vida en la Selva y Técnicas Especiales (cadetes de 2do año), Curso de Patrulla de Largo Alcance con Características Especiales (cadetes de 3er año), además del Curso de Operaciones contra Fuerzas Irregulares (cadetes de 4º año), servirá como subsidio esencial para que los supuestos inherentes a esta materia sean mantenidos e incluso debidamente considerados por las instituciones competentes.


Junto a Entre los ejércitos en los que las mujeres pueden servir en unidades de combate está el de Canadá. En la foto, la Mayor Chelsea Anne Braybrook en el ejercicio Artic Anvil 2016, ejerciendo la función de comandante da Bravo Company, 1er Batallón, Infantería Ligera Canadiense de la Princesa Patricia (Foto: Justin Connaher, USAF).

Conclusión

Por muy relevantes que sean, los atributos físicos como la fuerza muscular y la capacidad de soportar cargas de trabajo generales no son suficientes para el soldado insertado en el contexto de la guerra contemporánea. Especialmente por convención social, la historia de las guerras siempre ha favorecido el uso de los recursos humanos masculinos, relegando a las mujeres a un papel secundario, debido al estereotipo de la fragilidad femenina, considerada incompatible con los rigores del campo de batalla.

Siguiendo la evolución de la sociedad, el entorno militar gradualmente hizo espacio para que las mujeres, en la transición del siglo 20 al siglo 21, pasasen a desempeñar funciones y ocuparan posiciones inimaginables en períodos anteriores.

Debido a las necesidades de coyuntura, el género femenino comenzó a tener acceso a la comunidad restringida de Operaciones Especiales, superando la desconfianza inicial para demostrar su valor, actuando en las zonas más peligrosas del mundo con delicadeza y diplomacia, o luchando obstinada y ferozmente.

 

Teatro del Pacífico: Intensos combates aéreos

jueves, 12 de enero de 2023

Fusil de asalto: La modularidad del Beretta ARX160SF

 

ARX160SF de Beretta: evolución y modularidad




El sufijo "SF" significa "Fuerzas especiales" y diseña la versión del ARX160 conocida en los Estados Unidos como ARX160A2. Dejando intacto el sistema operativo, Beretta refinó su rifle de asalto polimérico en muchos aspectos.

Afganistán, 13 de noviembre de 2011: Una banda de terroristas talibanes armados retiene a 18 rehenes en las oficinas de Kabul de Esko International, una empresa norteamericana especializada en la distribución de alimentos. Task Force 45, la unidad de intervención de las Fuerzas Armadas italianas compuesta por elementos tomados de las unidades de las Fuerzas Especiales italianas; asaltar el edificio en un ataque bien coordinado, multidireccional y simultáneo. La incursión de TF45 termina con la liberación de los 18 rehenes y la eliminación total de todos los terroristas, ganando la atención y elogios de la comunidad internacional de Fuerzas Especiales por la forma perfecta en que ejecutaron su misión.

En Italia, un puñado de unidades tienen el estatus de Fuerzas Especiales: 9th Paracommando Rgt. "Columna. Moschin” (Ejército), Grupo Operativo de Comando o GOI “Teseo Tesei” de COM.SUB.IN, (Marina), Grupo de Intervención Especial o GIS (Carabinieri), y Ala de Comando 17 (Fuerza Aérea).

Task Force 45 disfruta del mismo estatus que el Equipo Seis del Navy Seal de los EE. UU. o el Destacamento Delta de las Fuerzas Especiales de los EE. UU. y oficialmente no aparece en ningún orden de batalla de las Fuerzas Armadas italianas. Es un grupo silencioso y eficiente de soldados altamente capacitados que trabajan silenciosamente fuera de la vista y el glamour de los medios de información para golpear al enemigo o rescatar a civiles oa sus propios camaradas en peligro.

Estos valientes guerreros en 2009 emitieron sus especificaciones a Beretta para modificar el nuevo ARX160 para satisfacer sus propias necesidades. Beretta respondió al desafío dando a luz, en 2010, a la ARX160SF.

El ARX160SF hereda el sistema operativo de la versión de infantería del rifle. Es un rifle operado por gas autoajustable con un sistema único a medio camino entre un pistón de gas de carrera corta y carrera larga.

Flashider ARX160SF. A diferencia de la versión de infantería, no hay puertos compensadores integrales, solo ranuras hacia arriba.

El grupo
de cerrojos El grupo de cerrojos del ARX160SF consta de dos componentes: el cuerpo del cerrojo y el soporte del cerrojo. Ambos componentes están construidos con máquinas herramienta CNC a partir de barras de acero de alta resistencia, lo que requiere un procesamiento complejo y un cuidadoso control de calidad sobre las tolerancias dimensionales para garantizar la más estricta uniformidad de cada pieza y la intercambiabilidad.

Una vez ensamblados, se mantendrán juntos para el mantenimiento normal del arma, reduciendo así el número de piezas que el soldado debe manejar al momento de limpiar su rifle y simplificando la cadena logística.

El portador del cerrojo tiene una barra plana frontal larga en la parte superior de su cuerpo que sobresale hacia adelante alcanzando el pistón del sistema de gas, funcionando como la varilla de operación. Esto permite una mejor distribución de las masas en movimiento, ayudando al equilibrio y control del arma durante el disparo. El portador del cerrojo tiene una forma prismática con lados planos que sellan las dos ventanillas de expulsión cuando el cerrojo está cerrado, evitando así que la suciedad y el polvo penetren dentro del receptor. En la mitad del portador del cerrojo se encuentra la manija de carga que se mantiene en posición mediante un largo resorte laminar ubicado en la barra de operación plana. El mango de carga se puede colocar en el lado izquierdo o derecho, según prefiera el tirador. Cambiar de lado es fácil: simplemente tire del grupo portador del cerrojo hacia atrás hasta una marca indicadora en el medio del puerto de expulsión y tire hacia afuera de la manija de carga hasta que el grupo portador del cerrojo esté bloqueado. Luego gire en el lado opuesto la palanca de carga, empújela hacia adentro para desbloquear el grupo portador del cerrojo y tire del cerrojo completamente hacia atrás. Hay una tercera posición para el mango de carga, a lo largo del eje longitudinal del arma, y ​​se usa cuando el soldado necesita desmontar el arma para limpiarla.

Unido de manera permanente a la parte trasera del portador del cerrojo se encuentra el resorte de retroceso con la varilla del resorte que termina con un bloque de polímero que se acopla a las muescas en el cuerpo del receptor, manteniendo el grupo del portador del cerrojo en su posición dentro del arma.

Culata telescópica ARX160SF. Observe el botón con forma de gatillo negro para ajustar la longitud de la culata.

El cerrojo tiene una cabeza de cerrojo con nueve orejetas de bloqueo, similares a las de los sistemas Stoner. Las orejetas en la posición de las tres y las nueve en punto son integrales con los dos extractores. Esta es otra característica única de la familia ARX160: dos extractores operados por dos varillas que atraviesan el cuerpo del cerrojo y sobresalen hacia atrás con resortes que mantienen el extractor en la posición correcta.

El ARX160SF tiene dos extractores porque, según cómo esté posicionado el selector de eyección en la parte trasera del receptor de polímero, uno funciona como extractor y el otro funciona como eyector. Al mover el selector de expulsión a la otra posición, se invierten los papeles y también se invierte la dirección de expulsión.

La leva se realiza por la interacción de unas ranuras mecanizadas en el cuerpo del cerrojo y el portacerrojo, transformando el movimiento rectilíneo del portacerrojo en el movimiento giratorio de la cabeza del cerrojo. Se mecanizan otras ranuras en el cuerpo del cerrojo para evitar el eventual barro o suciedad dentro del receptor que obstruiría el mecanismo y provocaría un mal funcionamiento de la carabina.



El cañón
Mientras que el ARX160SF puede montar, como la versión de infantería, ambos cañones de diferente longitud (normalmente, el ARX160 se entrega con dos cañones, uno de 12 pulgadas de largo y otro de 16 pulgadas de largo) con recámara de 5,56 mm OTAN, el ARX160SF monta generalmente el más corto. La versión probada es la más reciente, diferente a la versión presentada en 2010, y tiene el flashider modificado para montar un silenciador fabricado para Beretta por Brugger & Thomet. El cañón está hecho de una barra de acero de alta resistencia y realizado mediante un proceso de forja con martillo en frío. El cañón está revestido de cromo para aumentar la vida útil del cañón y el estriado es el giro derecho habitual de 1:7 pulgadas de acuerdo con los estándares de la OTAN para el uso del cartucho militar SS109.

Justo después de la orejeta de la bayoneta, al comienzo del cañón de 12 pulgadas, se encuentran el puerto de gas y el pistón (en el cañón de 16 pulgadas, el puerto de gas está casi a la mitad). El pistón telescópico se extiende cuando la bala pasa sobre el puerto de gas y el gas lo empuja hacia atrás presionando la barra de operación integral al portador del cerrojo. El pistón completamente extendido sobresale por una longitud considerable, comparable al tamaño de una caja de latón de 5,56. El pistón no da solo un simple “impulso” como los sistemas de carrera corta, sino que continúa empujando la varilla de operación del grupo de pernos, lo que permite una acción suave y continua que ayuda en gran medida a la confiabilidad y al proceso de extracción y eyección de la caja durante el disparo. ciclo. En esto, el sistema de gas ARX160 es similar a los sistemas de carrera larga. El pistón no está conectado permanentemente a la varilla de operación del grupo de pernos,

El selector de seguridad y fuego de la carabina Beretta tiene solo tres posiciones. Se ha eliminado la ráfaga de 3 rondas, presente en el AR70/90. El orificio detrás del soporte de cabestrillo plano es para invertir la dirección de expulsión.

Beretta tomó lo mejor de ambos sistemas fusionándolos en lo que parece ser la forma más eficiente. La ausencia de unión mecánica permanente entre pistón y cerrojo permite también una de las características más interesantes de este rifle de asalto fabricado en Gardone Val Trompia: cambiar el cañón literalmente en cuestión de segundos sin necesidad de ninguna herramienta.

El cañón termina en el lado de la recámara con una extensión de cañón similar a los sistemas de bloqueo Stoner provista de nueve muescas para las orejetas de bloqueo del cerrojo y, en la parte inferior de la extensión del cañón, dos rampas de alimentación.

El cañón está bloqueado en la acción con un pestillo operado por dos cursores deslizantes en ambos lados del cuerpo del rifle: para quitar el cañón, el tirador debe abrir el cerrojo y bloquearlo, para deslizar hacia abajo los cursores, desconecte la válvula de gas del abertura en la punta delantera del guardamanos y extraiga el cañón.

Para volver a montar el cañón, o cambiarlo por otro cañón, el tirador solo tiene que seguir la secuencia en orden inverso. Rápido y sencillo.

Esta función, y otras que Beretta R&D incluye en el AX160, como veremos más adelante durante la prueba de alcance, permite que el Beretta ARX160 tenga la máxima flexibilidad para configurar el rifle según las necesidades del operador.

Receptor superior, culata y sistema de rieles
La carrocería del ARX160 se ha fabricado con el mismo polímero reforzado que se usa en la industria aeroespacial, pero para cumplir con los requisitos de SF italianos, el color se ha cambiado del gris oscuro de la versión de infantería al bronceado actual.

El diseño de la carrocería ha sido modificado en muchos pequeños detalles. Por ejemplo, se cambió el riel debajo del guardamanos delantero: en la versión de infantería solo hay un riel con dos partes diferentes, la parte frontal era un riel clásico Picatinny Mil-Std 1913, para permitir que el tirador monte los accesorios necesarios: manija frontal, luz táctica u otros artículos, mientras que la parte trasera era un riel en T patentado para montar el UBGL (Lanzador de granadas debajo del cañón), el GLX160 de 40 mm.


Malvinas: Relato norteamericano de los ataques del 21 de Mayo

Tiene subtítulos en inglés si los activan.