lunes, 5 de agosto de 2013

Malvinas: El último dogfight

Malvinas - El último combate aéreo 

Este puede ser considerado, probablemente, el último "dog fight" verdadero de los pilotos de combate argentinos. Las razones de esta afirmación: a partir de aquel momento, cada vez que los pilotos argentinos eran atacados por los SeaHarrier, y sabiendo que no tenia sentido enfrentar a la combinación SeaHarrier / Sidewinder, evitaron el combate aéreo. 

Por el Licenciado Pablo Calcaterra 
Diagramas preparados por la Licenciada Marta Inés Gallo 

Transcurría el 21 de mayo a la tarde. Dos oleadas de aviones de ataque argentinos ya habían intentado destruir la cabecera de playa que la Task Force trataba de establecer en San Carlos. 

Como apoyo a las primeras misiones, 2 escuadrillas de tres Mirage-V Dagger cada una (indicativos Laucha y Ratón), operando desde San Julián tenían que atacar con un minuto de intervalo el objetivo que se había establecido. 

Los Ratones eran el Capitán Guillermo Donadille (C-403), Mayor Gustavo Piuma Justo (C-404) y el Primer Teniente Jorge Senn (C-407). 

Piuma tuvo problemas durante el arranque del motor de su avión, así que las Lauchas salieron adelante luego de recibir autorización de Donadille. 

Una vez que el problema fue resuelto, volaron derecho hacia el área del objetivo porque estaba al borde de su autonomía. 

Cerca de 80 millas náuticas de las islas, los tres Dagger volaban rozando las olas, y a pesar de que los M-V no tenían equipos de navegación, basados en la brújula y velocidad llegaron a las islas solo 20 segundos más tarde de lo previsto. 

Antes de llegar a la Gran Malvina escucharon al controlador aéreo decir que que había gran actividad de Harrier en el Estrecho de San Carlos. 

Volando sobre Gran Malvina, los aviones abrieron su formación. Los tres estaban ahora en una sola línea de frente, lado a lado, a 600 metros de distancia. Donadille en el centro, Piuma a la izquierda y Senn a la derecha, controlando el espacio a su alrededor. 

 

Estacionados en su área de patrulla bajo el control del HMS Brillant, Sharky Ward (Commander of 801 Sqn) y su numeral Steve Thomas, volaban en circuitos paralelos y, sin saberlo, sobre la ruta de aproximación de los Dagger. 

El tiempo cambió, las nubes estaban de 300 metros, por lo que los pilotos argentinos tuvieron que levantar sus visores oscuros. A tres minutos del blanco, con el estrecho ya a la vista y habiendo acelerado a 500 nudos en vuelo a baja altura, Senn le advirtió a sus compañeros: “¡Cuidado, un avión a la derecha!”. 

Senn había visto a Thomas pasando de derecha a izquierda, cruzando sobre los Dagger. Donadille miró en esa dirección y vio un avión sobrepasando la línea a 50 metros de altura y 400 metros a la derecha de Senn. Por su perfil y color, pensó que era un A4B, pero no, volaba más rápido que los Dagger. 

En ese momento, Piuma trepó con máxima potencia sabiendo que la altura le daría la ventaja en un combate aéreo, y que desde esa posición podría proteger la cola de sus dos compañeros. 

Cuando los dos Harrier, volando en circuitos paralelos, viraron al norte, Thomas miró abajo detrás de su cola y vio dos formas triangulares volando bajo y hacia el Este. Por eso es que Senn dijo que los Harrier no los habían avisto, ya que Thomas sólo vio a los Argentinos cuando estaba sobre ellos y no cuando todavía estaba a su derecha, casi a punto de cruzar su trayectoria. Thomas le avisó a Ward e inmediatamente se dio a la caza, cambiando su altura en velocidad para tratar de alcanzar a los aviones argentinos. 

 

En ese instante, el avión oscuro que Donadille había visto (Ward) viró a la izquierda y lo pudo ver en planta. Se dio cuenta inmediatamente que era un Sea Harrier. El líder de los ratones ordeno: “Eyectar las cargas y enfrentarlo, no nos vio” pero Senn estaba mirando al avión de Thomas y no se dio cuenta de que el avión que Donadille veía era a Ward, virando para colocarse a la cola del numeral. 

Donadille ordenó secamente: “Eyecten las cargas, maldición y rompa a la derecha”. Senn hizo lo que se le ordenaba. Thomas ya los había visto y Ward viraba en una manera que lo iba a colocar en la cola de Senn antes de que Donadille lo pudiera evitar, por lo que en la desesperación, Donadille disparó sus cañones en la dirección general de Ward. Este dijo luego que estaba sorprendido de que los enemigos se quedaban a pelear en lugar de seguir con su ataque o volver al continente. En ese momento, Donadille estaba a 90 grados de Ward. 

La panza del Dagger se iluminó con los disparos de 30 mm. Ward rompió a su izquierda., volando de frente a los dos Dagger con Donadille arriba y Senn abajo. 

Habiendo observado que no tenía trazadoras para apuntar mejor, Donadille picó hacia Ward que se venia de frente, disparando, esta vez, adelante del Harrier, que si cruzaba la línea de fuego, podría recibir algún impacto de 30 mm. Concentrado en su mira, Ward voló 400 metros más allá y debajo de Donadille. Tan bajo que se pensó que tal vez el Harrier se había estrellado. Donadille empezó a trepar, luchando por la inercia de su avión con los tanques internos llenos de combustible, evitando impactar con el terreno con escasos 5 a 10 metros de altura. 

 

En ese momento, sin que Donadille lo supiera, Thomas se colocó en su cola. Piuma todavía estaba trepando y Senn estaba virando muy cerrado hacia la derecha. Cuando Donadille empezó a trepar, se encontró con Senn en su camino. Para evitar chocar contra el otro Dagger que tenía ahora estelas de condensación en las alas, Donadille se vio forzado a virar a la izquierda en posición invertida pasando muy cerca de su numeral. 

Unos segundos mas tarde, virando otra vez hacia la derecha tratando de ver que había pasado con el Harrier al que había cañoneado, Donadille recibió el impacto del primer misil de Thomas. 

El herido Dagger entró en «porpoise» (movimientos bruscos para arriba y abajo) y a unos metros del suelo entró en tirabuzón chato. Sin control de su avión, Donadille se eyectó y en pocos segundos tocaba el suelo. A unos 500 metros de él, su Dagger se estrelló y estalló en llamas. 

Para este momento, Piuma había nivelado su avión y pudo ver a dos Harrier tratando de colocarse a la cola de Senn, quien ahora había invertido su viraje ya que trataba de enfrentar la amenaza que sabía estaba detrás de él. Ward, que hizo un viraje tan cerrado realmente sorprendió a Piuma (una de las grandes ventajas del Harrier) y el otro, Thomas, estaba a unos 700 metros y debajo a 90 grados de la cola del Dagger. El misil dejó el ala izquierda del avión de Thomas y Piuma le gritó a Senn que cierre, pero el Sidewinder cubrió la distancia rápidamente y el C-407 fue impactado arriba del ala izquierda, cerca de la cola. 

 

Piuma llamó a Donadille, pero no recibió respuesta. Entonces vio al segundo Harrier (Ward) virando suavemente hacia la izquierda, debajo de él y a unos 40 metros del suelo. El último piloto argentino picó sobre Ward que no sospechaba nada. Piuma se metió dentro del viraje de Ward y a 600 metros de distancia y 30 grados de la cola levemente arriba del Harrier, disparó una larga ráfaga con los cañones. El Harrier se metió en un valle y Piuma pensó que el inglés no se le iba a escapar. 

En ese momento, estaba con 450 nudos y 40 metros del suelo. Vio un piloto colgado del paracaídas (Senn). En ese instante, Piuma sintió una gran explosión en su avión y se eyectó cuando sintió el calor del avión en llamas (esto fue extraído del video oficial de FAA donde Piuma relata el combate). Ward y Thomas dicen que vieron un Dagger volando bajo hacia el Noreste. Se metió debajo y atrás de la cola del Dagger y disparó su misil. El avión se destruyó en el suelo luego de explotar. 
Tres Dagger fueron derribados y daños potenciales a la Task Force fueron evitados. En este día, de los 7 buques de guerra que entraron en el estrecho, 5 fueron dañados (HMS Ardent que se hundió al día siguiente, HMS Antrim y Argonaut seriamente dañados y forzados a dejar el teatro de operaciones, HMS Brillant y Broadsword). Sólo dos días más tarde los aviones argentinos empezaron a dañar a los buques de transporte, pero para ese entonces era demasiado tarde para cambiar las cosas. 

 

Después de volver a la patrulla, los dos pilotos de Harrier se perdieron de vista. Ward temía que Thomas hubiera sido derribado porque no respondía a sus llamados por radio. Cuando aterrizó en el Invencible, Ward se encontró con Thomas quien acababa de aterrizar. Su avión había sido dañado por 3 proyectiles que pegaron en su compartimiento de electrónica en la zona de la cola. 

Los pilotos argentinos pasaron la noche a la intemperie. Piuma herido y casi sin poder caminar, Donadille con su vista afectada y Senn en buen estado físico. Pasarían entre uno y dos días en el terreno antes de ser rescatados por fuerzas argentinas, para luego regresar al continente en uno de los tantos vuelos de los C-130 de la FAA que rompían diariamente el bloqueo. 

 

Su rescate es otra interesante historia…

Publicado por Fundación Malvinas

Inteligencia: El Mossad secuestra a Eichmann en Argentina

El secuestro de Adolf Eichmann en Argentina

Todos sabían de su presencia en Argentina
El servicio secreto alemán sabía desde 1952 que Adolf Eichmann, un oficial de las SS nazis buscado por su responsabilidad en el el Holocausto judío, se había refugiado en Argentina tras la Segunda Guerra Mundial. Eichmann, teniente coronel de las SS, responsable de la logística para la deportación de los judíos, fue arrestado por los estadounidenses tras el fin de la guerra pero consiguió fugarse. 

Luego de vivir clandestinamente en Alemania durante varios años, en 1950 se refugió bajo una falsa identidad en Argentina, donde los servicios secretos israelíes lo encontraron y secuestraron en 1960. 

"Eichmann no se encuentra en Egipto, sino que vive bajo el nombre falso de Clemens en Argentina", se puede leer en un ficha del servicio de inteligencia alemán fechada en 1952 y que reprodujo parcialmente el diario alemán Bild en 2009. En esa época, Eichmann utilizaba el nombre de "Ricardo Klement", señala Bild, según el cual los servicios alemanes nada hicieron para arrestar al criminal de guerra. 

Según documentos de la CIA estadounidense desclasificados en 2006, al parecer los responsables alemanes esperaron hasta 1958 para informar a sus pares norteamericanos del lugar donde se ocultaba el ex oficial nazi. La Cancillería alemana, de la que dependen los servicios secretos, se oponía a hacer públicos los documentos relacionados con nazis en fuga, afirmando que eso podría perjudicar la política de Berlín en Medio Oriente, o la colaboración con los servicios de inteligencia extranjeros. 

Pero a fines de abril de 2010, la Corte Administrativa Federal de Leipzig, a la que había recurrido un periodista que trabajaba en Argentina y quería consultar 3.400 páginas de archivos del BND (servicio de inteligencia alemán) de los años 1950 y 1960 sobre Eichmann, juzgó que las razones presentadas hasta ahora había quedado superadas. 


Hace cuatro años se supo que la CIA también sabía que Adolf Eichmann estaba en Buenos Aires, y conocía tanto su nombre falso como su dirección. En una de las habituales piruetas de espionaje de aquellos años, jamás reveló esos datos para no poner en peligro la labor de otro ex dirigente nazi que entonces trabajaba para Washington en Alemania Oriental. Varias décadas después de la noticia del secuestro del temido oficial nazi, y ante la mirada miope de la Historia, justicia, política y conveniencia volvían a mezclarse, cosidas por un hilo invisible.


Adolf Eichmann, "El arquitecto del Holocausto", con su uniforme de las SS (izq.). A la derecha, fotografiado por sus captores antes de llevarlo a Israel. (AP y Archivo) 

Inexorable, la arena del tiempo fue pintando aquella noticia refulgente con el pajizo color de los recuerdos: hace cincuenta años, el secuestro en Buenos Aires del ex jerarca nazi Adolf Eichmann conmovió al país y al mundo, pasmado por la reaparición del "arquitecto del Holocausto" y la precisión de sus captores para trasladarlo en secreto hasta Jerusalem. La sorpresa cedió paso al estupor, y Argentina reclamó a Israel ante las Naciones Unidas por la violación de su soberanía. Mientras, Eichmann se encaminaba hacia el histórico juicio que, en 1962, cerraría el caso y su vida con el sobrio trámite de un patíbulo. 

Esa es la historia, esos los hechos. Pero en los entresijos del expediente judicial iniciado por la esposa de Eichmann para denunciar su desaparición, en los nerviosos documentos diplomáticos que gestionaban la crisis internacional, afloran sustanciosos detalles y peripecias que hasta hoy permanecían engullidos por una primicia que ya no lo es: funcionarios inútiles, burócratas a prueba de balas, jueces burlados sin disimulo por policías, diplomáticos y hasta por oscuros oficinistas, brillantes estadistas entregados al barro de la chicana; ellos son los actores de una crónica escrita con el hilo invisible con el que siempre se cosen los pedazos de la Historia. 



De jerarca de las SS a simple operario de Mercedes Benz
Adolf Eichmann nació en 1906 y se afilió al partido nazi en 1932. En 1935 se casó con "Vera" Liebel, y durante tres años se consagró al profundo estudio del judaísmo. En 1938 organizó la deportación de judíos desde Viena, y un año después lo hizo desde Praga. El 20 de enero de 1942 organizó la conferencia de Wannsse, en Berlín, en la que se decidió la "solución final" para los judíos. Entre sus órdenes habituales, el 24 de enero de 1944 firmó en Praga la de arrestar a "todos los judíos argentinos" que vivieran en los territorios ocupados por los nazis (ver facsímil).

Cuando terminó la guerra cayó prisionero, huyó a los bosques alemanes e
 ingresó al país en 1950 viajando desde Génova, gracias a una de las redes de salvoconducto tendidas por los nazis y sus protectores, con un pasaporte extendido por el Comité Internacional de la Cruz Roja a nombre de Ricardo Klement: un apelativo al que respondió hasta la noche del 11 de mayo de 1960. Vivió en Barracas, puso un taller mecánico en Palermo, se mudó a Tigre y luego se afincó en Tucumán, donde trabajó como hidrógrafo para la firma CAPRI. En 1952 se reencontró con su familia, y un año después se mudó a Buenos Aires. Vivió en La Lucila y en San Fernando, trabajó como mecánico en la fábrica de calefones Orbis y en la planta de camiones de Mercedes Benz. El 11 de mayo de 1960 fue secuestrado por un comando israelí. La captura ocurrió a las 20:05, después de que Klement-Eichmann bajara como siempre del colectivo 203 en la parada de la ruta 202 que quedaba a cien metros de la tapera de la calle Garibaldi, en San Fernando, en la que vivía con su familia. Lo ejecutaron en Jerusalem, el 31 de mayo de 1962. 
 
Entre cigarrillos y botellas de vino kosher lo convencieron de que escribiera y firmara una carta en la que asumía su identidad y aceptaba "voluntariamente" ser trasladado a Israel para someterse a la Justicia. Lo mantuvieron encadenado a una cama nueve días, hasta que la noche del 20 de mayo, drogado y disfrazado, lo llevaron al aeropuerto de Ezeiza. Entre empujones y chacotas, como a un mecánico borracho a quien deben sostener para que no se desplome, lo cargaron al avión de la línea israelí El-Al que Jerusalem había fletado a Buenos Aires dos días antes con la excusa de participar de los festejos del 150° aniversario de la Revolución de Mayo. Dos días después, el premier israelí Ben Gurion anunció al parlamento que el "arquitecto del Holocausto" había sido capturado por "un grupo de voluntarios judíos, algunos israelíes", y que iba a ser juzgado en Jerusalem. 




La penosa causa judicial y diplomática en Argentina 
La prehistoria de aquella operación es pródiga en anécdotas y episodios cautivadores: el fortuito flechazo en Buenos Aires del primogénito del nazi con la hija de un sobreviviente de la Shoah ciego pero con buena memoria para los apellidos, las primeras tareas de inteligencia, desde 1957; la selección de los veinte agentes que participarían de la operación, la decisión oficial de aguantar el seguro chubasco diplomático ante semejante operación para evitar el baldón sufrido apenas un año antes, cuando el pedido de extradición de Josef Mengele por parte de Alemania Federal terminó en la basura porque Argentina respondió que las acusaciones contra el sádico médico experimentador de Auschwitz eran de naturaleza política y que ya habían prescripto. 

Decenas de libros contaron y corrigieron todo eso una y otra vez. Pero bajo el aleteo de las polillas otra historia, más pequeña pero irremediablemente argentina, se escribía en los tribunales porteños. El expediente por el secuestro de Adolf Eichmann se inició el 12 de julio de 1960, cuando el desaparecido ya llevaba casi dos meses aparecido, ahora en una cárcel israelí. La esposa del nazi, Veronika "Vera" Catalina Liebel de Eichmann, protestaba por la captura de su marido, y subrayaba "el agravio inmerecido cometido contra la Soberanía Nacional". La causa se tramitó ante el juzgado penal federal 1, que entonces comandaba Leopoldo Insaurralde. Hoy lo hace María Servini de Cubría. 

El 2 de agosto, el juez le pide al jefe de la Policía Federal que individualice al autor o autores del secuestro, y que una vez hecho esto "los ponga a disposición de este juzgado en calidad de incomunicados." No parecía fácil, cuando todo el planeta sabía dónde estaba Eichmann y en manos de quién. El 9 de septiembre, con picardía, la policía le contesta a Insaurralde que "se resolvió efectuar una revisión de los recortes periodísticos que tratan sobre el particular, a los efectos de una mayor ilustración". La respuesta a lo que el juez pedía estaba en los diarios. 

Los equívocos recién comenzaban. El 29 de agosto, Vera Eichmann firmó una petición al juez: "ha llegado a mi conocimiento que don Otto Adolfo Eichmann será reintegrado a la embajada argentina en Tel Aviv de un momento a otro", especulaba. Tras unas pocas diligencias inútiles, el año se terminaba y el juez seguía perdido. El 16 de noviembre de 1961, el fiscal Francisco D'Albore se despierta: le reclama a Insaurralde que vía exhorto solicite la declaración del propio Eichmann y de cuatro israelíes que según las noticias parecían haber participado del secuestro. D'Albore también pide que la policía averigüe si en los registros oficiales figura la salida del país de Ricardo Klement, y exige que la Dirección de Aviación Civil informe sobre los vuelos de aviones israelíes en mayo, con el detalle de tripulantes y pasajeros. 

El juez mueve su primer dedo el 18 de diciembre -tres días después de que Eichmann fuera condenado a muerte-, para pedirle al entonces canciller Miguel Angel Cárcano que tramite el exhorto ante las autoridades judiciales de Israel "con carácter de muy urgente". Cancillería contesta que el juzgado debe traducir el escrito "al idioma israelí", "diligencia que no puede cumplir este ministerio por carecer de traductor capacitado para ello". Más contratiempos risibles: el 18 de enero de 1962 llega una nota desde la embajada argentina en Israel, que avisa que una de las personas solicitadas, un tal "Eriedman", en realidad se llama "Friedman". Y pregunta qué hacer entonces. Pasan las semanas. El 14 de marzo, Insaurralde le pregunta a Cancillería qué pasó con el famoso exhorto librado en diciembre. Nada. Vuelve a escribir el 16 de abril, ya a otro canciller: Arturo Frondizi había sido derrocado el 29 de marzo por un golpe militar. 

Aunque cueste creerlo, la policía contesta que no sabe si Ricardo Klement salió del país. El 3 de abril, la Dirección de Aviación Civil admite que no tiene más datos sobre el avión israelí. El 31 de mayo, Insaurralde escribe a Cancillería: "atento a las circunstancias que son de dominio público", solicita que "informe con la debida premura sobre el estado de tramitación del exhorto que se librara el 26 de diciembre pasado". Minutos después, Eichmann colgaba de una horca. 

Pero ese detalle no era suficiente para detener el Macondo judicial argentino. El 19 de junio, Migraciones contesta que "no ha sido posible localizar la lista de pasajeros" del avión de El- Al. Habría que preguntarle a la Dirección de Circulación Aérea y Aeródromos, que el 4 de septiembre avisa que ahí no saben nada, pues sólo hacen el parte meterológico y aceptan el plan de vuelo. El jefe de Migraciones en Ezeiza dice que ellos no hacen control de salida. Y la Policía cuenta que averiguó en el archivo de Migraciones, y que allí las planillas y fichas de viaje se mantienen durante un año y luego se destruyen. Adiós, Eichmann. 

Como un chiste tardío, el 29 de agosto Israel responde el famoso exhorto librado ocho meses antes. Luego de deshacerse en "los más atentos saludos", la cancillería "tiene el honor de comunicarle que las instituciones jurídicas competentes llegaron a la conclusión de que a su pesar no existe la posibilidad de acceder al exhorto". Enojado, el fiscal D'Albore escribe que en la respuesta israelí ni siquiera "se advierte el argumento legal que la cortesía y consideración internacional exigían". El 20 de diciembre, el doctor Insaurralde dicta sentencia: "se ha comprobado la conducción de Adolfo Eichmann fuera de los límites de Argentina", advierte con lucidez. Pero "han resultado estériles los esfuerzos del Tribunal tendientes a individualizar a quienes de una u otra manera tuvieron intervención en el episodio". ¿El resultado? "Sobreseer provisionalmente en el presente sumario". 

Pero la inteligencia del pobre juez no había sido mejor tratada que la del Gobierno argentino, que recibió el "caso Eichman" como un cachetazo. Embretado por la noticia que ya daba la vuelta al mundo, el 3 de junio de 1960 el gobierno de Israel le escribe a la Cancillería local que "ignoraba el hecho de que Adolf Eichmann hubiera llegado desde la Argentina", y que sólo ante un telegrama del embajador israelí en Buenos Aires, Arie Levavi, había investigado los pormenores del caso. ¿Cuáles eran? Los de una creativa historia de ciencia ficción: "un grupo de voluntarios judíos (entre ellos algunos israelíes)" habían rastreado, capturado y llevado a Jerusalem al ex jerarca nazi, quien "manifestó su conformidad de ir a Israel espontáneamente para ser procesado". Ante lo evidente, se aclaraba que "en caso de que el grupo de voluntarios haya violado la ley argentina o haya interferido en los fueros de la soberanía argentina, el Gobierno de Israel desea manifestar su pesar al respecto". 

El propio embajador Levavi, admitió tiempo después que la historia de los voluntarios sonaba como un "cuento de abuelas" intragable. El 7 de junio, Israel jugó a fondo, con una carta personal de Ben Gurion al presidente Arturo Frondizi. Después de recordarle que Eichmann fue "directamente responsable de las órdenes de Hitler para la 'solución final' del problema judío en Europa", y de admitir que "no desestima la seriedad de la violación formal de las leyes argentinas", el premier afirma que sin embargo "este evento no puede ser enjuiciado desde un ángulo puramente formal". 

La respuesta de la cancillería fue durísima: el 8 de junio responsabilizó a Israel por las acciones de los supuestos "voluntarios", denunció la falta de un "ofrecimiento de reparaciones" junto con los lamentos por el secuestro, y reclamó tanto "la restitución de Eichmann en el término de esta misma semana" como "la punición de los individuos culpables de la violación del territorio nacional". 

Pero todo siguió igual, y Argentina decidió llevar el caso ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Mientras las posiciones se espesaban cada vez más, y ante la impavidez israelí, las acusaciones argentinas pisaban el límite de lo diplomáticamente tolerable. El 22 de junio de 1960 la ONU condenó a Israel por haber violado la soberanía argentina. Frondizi podría mostrar algo en casa, aunque Eichmann siguiera donde estaba y ningún secuestrador rindiera cuentas ante nadie. Tras algunas negociaciones informales cuyo registro no se conoce, el 3 de agosto ambas cancillerías acordaron que Israel pidiera disculpas por el secuestro y Argentina echara del país al embajador Levavi tras declararlo persona no grata. El incómodo entuerto quedaba saldado, aunque el juez Insaurralde siguiera empapelando los despachos con exhortos y reclamos durante un año y medio más. 

El tiempo pasó, y el Mossad sólo reconoció que sus agentes fueron los verdaderos autores del secuestro de Eichmann en febrero de 2005.







Antes de ser ejecutado, gritó "¡Viva Argentina!"
El 1 de febrero de 1961 fueron formulados los 15 cargos por los que Adolf Eichmann fue juzgado en Jerusalem. El primero de ellos ya era suficiente para justificar la pena de muerte: lo hacía responsable, en asociación con otras personas, de la muerte de millones de judíos y de la ejecución del plan nazi para el exterminio de los judíos.

El juicio comenzó el 11 de abril de 1961, y durante los ocho meses que duró declararon como testigos una centena de ex prisioneros de los campos de exterminio nazis. Bajo la mirada mundial, el proceso cumplía con el objetivo trazado por su inspirador, el premier David Ben Gurion: ofrecer el testimonio definitivo sobre los horrores del Holocausto.



Intelectuales como Bertrand Russell, Elie Wiessel -sobreviviente de la Shoah que años después obtendría el premio Nobel de la Paz- y Hannah Arendt, autora del más agudo testimonio de aquel proceso, presenciaron las audiencias. Escuchando los argumentos del acusado para justificar su rol en la maquinaria nazi, Arendt concibió su popular definición sobre la "banalidad del mal": como lo había demostrado Eichmann, los más crueles asesinos no eran seres especialmente perversos, sino más bien grises burócratas ansiosos por ascender en sus empleos.

Entre el 11 y el 15 de diciembre de 1961, se leyó la sentencia: Eichmann era condenado a muerte.

La noche del 31 de mayo de 1962, el reo fue conducido a la horca. Arye Wallenstein, uno de los dos corresponsales extranjeros a quienes se les permitió asistir a la ejecución, contó que el jerarca nazi caminó erguido hacia el patíbulo, y que mientras el reverendo canadiense William Hull rezaba por él, pronunció sus últimas palabras: "Señores, pronto volveremos a reunirnos. Ese es el destino de todos los hombres. He vivido creyendo en Dios y muero creyendo en Dios. ¡Viva Alemania! ¡Viva Argentina! ¡Viva Austria! Esos son los países con los que tuve una relación más estrecha, y nunca los he olvidado. Tuve que obedecer la ley de la guerra y a mi bandera. Estoy preparado".

La trampa se abrió bajo sus pies dos minutos despúes de la medianoche. Israel cremó su cuerpo de inmediato, y tiró sus cenizas en el mar Mediterráneo. 

La crisis con Israel recién quedó sepultada en 1967
La noticia del secuestro de Eichmann fue un baldazo de agua fría para el gobierno de Frondizi ya que se trataba de una violación a la soberanía nacional por parte de un país amigo. En seguida, el canciller Diógenes Taborda le exigió una explicación al embajador israelí, Arieh Levavi.

“En caso de que Eichmann haya sido capturado en la Argentina, ello se contradice con las normas internacionales y forzará a la Argentina, pese a sus buenas relaciones con Israel, a presentar una protesta muy severa y los resultados serán impredecibles”, afirmó.

El clima se tensó más aún cuando Jerusalem respondió que no sabía que el jerarca nazi venía desde Buenos Aires ya que el Mossad no les había informado al respecto. En el Palacio San Martín, intensificaron la presión y les dieron ultimátum para que lo restituyeran antes del 10 de junio y castigaran a los culpables de la violación a la soberanía nacional.

Dos días más tarde, Ben-Gurión le escribió a Frondizi para poner paños fríos en el asunto. “Estoy seguro, señor presidente, que considerará estos argumentos con toda la ponderación moral. Usted mismo ha combatido contra una dictadura y ha revelado su enfoque sobre valores humanos, y yo espero que nos comprenda y acepte nuestra sincera expresión de pesar por el perjuicio a las leyes de su país, causado en virtud de una obligación moral interna, y que se sume a todos los amantes de la Justicia en el mundo, que ven en el enjuiciamiento de Eichmann en Israel un acto de Suprema justicia histórica, y que las relaciones amistosas entre Israel y su país no resulten perjudicadas”, concluía la carta.

Finalmente, el presidente decidió seguir los consejos de su asesor Mario Weinfeld y elevó el caso a la ONU, “donde debía perderse en algún archivo”. Pero no contaba con que el embajador Mario Amadeo convocaría a una sesión de urgencia al Consejo de Seguridad el 22 de junio para tratar el tema.

“El gobierno de la República Argentina acusa al Estado de Israel de violación de su soberanía con responsabilidad del gobierno de dicho Estado, por el traslado ilícito y clandestino de Adolf Eichmann a territorio israelí”, afirmó el diplomático en la reunión.

Finalmente, el Consejo votó una resolución inocua en la que se instaba a Israel a que indemnizara adecuadamente al país y a que mejoraran “las relaciones bilaterales, históricamente amistosas”.

Ese mismo día, el gobierno, presionado por los militares y el Palacio San Martín, declaró persona no grata a Levavi. Con el correr de las semanas, el tema fue quedando en el olvido y, para el 3 de agosto, funcionarios de ambas cancillerías se sentaron a conversar y emitieron un comunicado que incluía una disculpa de Israel por la violación a la soberanía argentina.

Para finales de año, los dos países ya habían nombrado a sus nuevos embajadores y todo volvió a la normalidad, sólo que Eichmann siguió en Jerusalem. Allí, fue juzgado y se lo condenó a morir en la horca por crímenes cometidos contra la Humanidad. La sentencia se cumplió el 1º de junio de 1962, cuando Frondizi ya había sido derrocado. 

Aunque los gobiernos de Argentina e Israel habían coagulado la polémica desatada por el secuestro de Eichmann en agosto de 1960, la cuestión seguía abierta ante las Naciones Unidas, cuyo Consejo de Seguridad mantenía en su temario el reclamo argentino. Para desactivarlo sin hacer mucho ruido, desde 1963 se hicieron consultas y gestiones entre embajadores y funcionarios, aunque sólo en 1965 la Cancillería ordenó al representante ante la ONU que retirase la "cuestión Eichmann" del temario. 

Pero la última foja de aquel expediente recién se firmó en septiembre de 1967, cuando a través de un telegrama secreto y cifrado la Cancillería autorizó al consejero de la embajada en Tel Aviv a ir a un banquete celebrado para homenajear al ex embajador israelí en Buenos Aires Ari Levavi. Era el mismo diplomático a quien en 1960 el gobierno de Arturo Frondizi había expulsado del país como protesta por la violación de la soberanía argentina con el secuestro de Adolf Eichmann. 

Fuentes
EL UNIVERSAL
Clarín 1  Clarín 2 Clarín 3
Perfil.com





domingo, 4 de agosto de 2013

Pistolas: Browning High Power

Pistola Browning High Power

Fusil de asalto: FN SCAR: Mark 16 y Mark 17 (Bélgica/USA)

FN SCAR: Mark 16 y Mark 17 - Special Forces Combat Assault Rifle (EE.UU. / Bélgica) 

 
Prototipo de fusil FN SCAR-L / Mk.16 (1ra generación, finales de 2004), vista lateral izquierda 
  
Rifle FN SCAR-L / Mk.16, prototipo de segunda generación, con lanzagranadas FN EGLM 40mm adjunto 


 

Prototipo de fusil FN SCAR-H / Mk.17 en cañón corto CQC (Close Quarter Combat) de configuración, 7.62x51 mm versión de la OTAN 

Rifle FN SCAR-L / Mk.16 parcialmente desmontada; note el cañón adicional de rápido desmonte 
Imagen: Christopher Rohling través CharlesCutshaw 



Rifles de producción actual (2007/2008) de 5.56mm NATO FN SCAR-L / Mk.16 a la izquierda, de arriba a abajo en configuraciones  Long Barrel (LB), estándar (Std) y Close Quarter Combat (CQC) 
Imagen: FNH US 

Rifles de producción actual (2007/2008) del 7,62 mm OTAN FN SCAR-H / Mk.17, arriba en configuraciones  Long Barrel (LB), standard (Std) y Close Quarter Combat (CQC) 
Imagen: FNH US 

Mk.16SCAR-L (Light)Mk.17 SCAR-H (Heavy)
Calibre5.56x45 NATO7.62x51NATO básico
7.62x39 M43 y otras municiones adicionales
Longitud total, configuración estándar 850 mm(max) / 620 mm (min)997 mm (max) / 770 mm (min)
Longitud del cañón254mm/10" (CQC), 355mm/14" (Std), 457mm/18" (LB)330mm/13"(CQC), 406mm/16" (Std), 508mm/20" (LB)
Peso3.5kg vacío3.86 kg vacío
Tasa de disparo600 tiros por minuto600 tiros por minuto
Capacidad del cargador30 tiros standard20 tiros (7.62x51 NATO)
30 tiros (7.62x39 M43)


Mk17 en versión de sniper con cañón largo (LB) con supresor y mira de largo alcance.


El Comando de Operaciones Especiales de EE.UU. (US SOCOM) emitió una licitación para la adquisición de SOF Combat Assault Rifles (SCAR), el 15 de octubre de 2003. Esta solicitud pedía un nuevo rifle de combate, especialmente adaptado a las necesidades actuales y futuras propuestas de las Fuerzas Especiales de Estados Unidos, que son algo diferente de últimos requisitos genéricos del Ejército de EE.UU., que estaban siendo cumplidas en ese entonces por el nuevo rifle de asalto Heckler-Koch XM8. La diferencia clave en los requisitos básicos entre XM8 y SCAR es que, mientras XM8 es un sistema de armas de un solo calibre, adaptado para la munición de la OTAN 5.56x45mm, el SCAR debería estar disponible en varios diversos requisitos de calibres de las SOF. Las versiones iniciales incluían dos versiones básicas del sistema SCAR - la Scarlight (SCAR-L), disponible en 5,56 mm OTAN y la pesada SCAR (SCAR-H), que debía estar disponible inicialmente en un número recamarizados para el significativamente más potente 7.62x51 OTAN, y debiera ser fácilmente adaptable en el campo a otros camarizaciones. Estos otras camarizaciones inicialmente incluían la bien difundida munición M43 de 7.62x39 de origen ruso/soviético, y probablemente algunos otros (como el proyecto de cartucho 6.8x43 Remington SPC, especialmente desarrollado para las Fuerzas Especiales de Estados Unidos). La idea clave del sistema de rifle SCAR es que se proporcionara a los operadores de las fuerzas especiales con una amplia variedad de opciones, una variación CQC de cañón corto SCAR-L de 5,56 mm, adaptado para el combate cercano urbano, y hasta de variante de francotirador de largo alcance del 7.62x51 SCAR-H, así como 7.62x39 SCAR-H, que aceptará cargadores recogidos en el "campo de batalla" de AK-47/AKM con municiones de 7.62 M43, disponible durante las operaciones tras las líneas enemigas. Ambos enemigo SCAR-L y SCAR-H estará disponible inicialmente en tres versiones, estándar (S), Close Quarters Combat (CQC) y Sniper Variant (SV, ahora es apodada Long Barrel - LB). Todas estas variantes, sin importar la configuración de calibre y exacta, proveerían al operador con la misma disposición de controles, el mismo manejo y procedimientos de mantenimiento, y el mismo equipamiento opcional, como miras, ópticas adjuntas actuales y futuras. 

Mk. 16 con el lanzagranadas desmontado

A finales de 2004 el US SOCOM anunció que el ganador de los contratos iniciales era el SCAR de la FN US, una subsidiaria estadounidense de la famosa empresa belga Fabrique Nationale Herstal. Los rifles prototipos fueron fabricados por FN Manufacturing Inc, filial de la estadounidense de FN Herstal. Esta compañía también se encargaría de la producción en serie de rifles. A partir de mediados de 2005, los primero fusiles SCAR fueron enviados a los usuarios finales en las Fuerzas de Operaciones Especiales de Estados Unidos. Dado que US SOCOM utiliza de designaciones tipo de la Armada como "mark", los fusiles SCAR fueron designados oficialmente como Rifle 5.56mm Mark 16 (SCAR-L / Light) y 7,62 mm rifle Mark 17 (SCAR-H / Heavy). Se cree que los rifles Mk.16 y Mk.17 reemplazarán gradualmente a la mayoría de los sistemas de fusil actualmente en servicio con las fuerzas SOCOM de EE.UU., como las carabinas M4, rifles M16, fusiles M14 y rifles de francotirador Mk. 25. 


Mk.16 en configuración CQC con óptica ACOG y linterna con agarre montados. Note la mira de hierro plegada hacia adelante encima del freno de boca. 

Al final resultó que, los rifles FN SCAR no estaban basados en armas anteriores, sino diseñados desde cero. En todas las variantes de los rifles FN SCAR operan por gas, con acción del pistón de carrera corta con la rotación de bloqueo del perno. El cerrojo de siete dientes de cierre radial que bloquean directamente en la prolongación del cañón. 


Mk.16 en versión básica de CQC

El receptor está hecho de dos partes, superior e inferior, conectado con dos pines cruzados. La parte superior es de aluminio extrusionado, la parte inferior está hecha de polímero. Los SCAR-L y SCAR-H utilizan receptores superiores similares que se diferencian sólo en el tamaño de la ventana de expulsión. Otras partes diferentes incluyen cerrojo de calibre específico, cañón, y el receptor inferior con cubierta del compartimiento integral. Las piezas comunes entre SCAR-L y SCAR-H son asombrosamente del 90%. Los cañones son de rápido desmonte, y se mantiene en el receptor superior con dos tornillos en cruz. El procedimiento de cambio de cañón requiere una cantidad mínima de herramientas, sólo tarda varios minutos y no hay necesidad de ajustar el espacio de cabeza después del cambio. 


Mk.17 en pruebas de tiro de tropas especiales. Note el complejo de miras montado en el riel superior.

La unidad de disparo con modo ambidiestros de selectores de seguridad y disparo permiten disparos aislados y fuego completamente automático, sin provisiones para el modo de ráfagas de longitud limitada. La palanca de carga se puede instalar fácilmente en cualquier lado del arma, por lo que el receptor superior tiene cortes respectivos de ambas partes. La parte superior del receptor superior está cubierta por un riel de largo recorrido integral Picatinny (MIL-STD 1913); rieles Picatinny adicionales están montados en ambos lados y en el marco del guardamanos de libre flotación. La culata plegada lateralmente de polímero es ajustable para la longitud de la tracción, y está conformado para proporcionar descanso a la mejilla con el apoyo positivo mejilla ajustable. Los fusiles SCAR disponen de miras de hierro extraíbles, ajustables, con el plegado de tipo dioptrías alza en el receptor de carril, y el bloque de gas de mira frontal plegable. Cualquier tipo adicional de equipo de observación, necesarias para las tareas actuales, incluyendo telescopio y visores nocturnos, se puede instalar con MIL-STD 1913 soportes compatibles. 


Mk.17 en modo de tirador selecto, modelo elegido por la IMACh.


El rifle Mk.16 SCAR-L utilizará cargadores mejorados de tipo M16, de acero; el Mk.17 SCAR-H utilizará cargadores de 20 cartuchos patentados con recámara de 7.62x51 OTAN o cargadores de tipo AK estándar en M43 propuestas para la recámara 7.62x39. Los prototipos actuales de fusiles SCAR no tienen monturas de bayoneta, y, probablemente, nunca tengan una. 


Usuarios
Chile: La Infantería de marina de la Armada de Chile compró 1.800 rifles SCAR-H y L en Julio de 2013. Elegido luego de que un acuerdo previo por carabinas Colt M4 fue descartado.
Francia: Unidad de policía RAID y COS.
Alemania: La polícía federal alemana contraterrorismo GSG 9 ha sido observada operando el SCAR-L.
México: La Policía Federal y varias fuerzas de policía estatales usan las variantes SCAR-L y SCAR-H en sus unidades de policía.
Perú: El Grupo de Fuerzas Especiales (GRUFE) de las Fuerzas Armadas Peruanas compraron la variante SCAR-H en 2009. El Ejército de Perú compró 8.110 rifles SCAR-H en Febrero de 2013.
Polonia: Biuro Ochrony Rządu.
Corea del Sur: El Batallón de Misiones Especiales 707vo del Ejército de la República de Corea utiliza el SCAR-L.
Estados Unidos: Las fuerzas armadas estadounidenses (usados por todas las ramas del US SOCOM), United States Marine Corps., LAPD SWAT han usado ambas variantes en capacidad limitada desde 2010.


World-Guns
Wikipedia

SGM: El Panther (2/2)

Panther 
2da Parte



La conversión más acertada basada en el chasis del Panther fue el Jagdpanther, un destructor de tanque excelente armado con la arma L/71 de 88mm Pak 43 pero su producción fue limitada. El desarrollo de un Panthea II más grande y más de gran alcance fue iniciado pero la situación desesperada de la guerra terminó su desarrollo en el etapa del prototipo. 

 
Panzerkampfwagen V II Panther

Las torres del Panther (de los vehículos dañados y jubilados de batalla junto con los especialmente manufacturados) también fueron montadas en fortalecimientos (fijos) permanentes. Las torres (mecánicamente traversas) fueron montadas en emplazamientos de concreto (Pantherturm III - Betonsockel - base concreta) o cajas de acero soldadas (Pantherturm I - Stahluntersatz - la base inferior de acero), que contuvieron el compartimiento del almacenamiento y de lucha de la munición junto con alojamientos de dotación. Tales emplazamientos fueron situados en fortalecimientos del Muro Atlántico, del Muro del Oeste, de la Línea Gótica (Goten-Linie), de la Línea Hitler (uno de ésos fue situado en Piedimonte en el área de Monte Cassino) y en el este (aproximadamente 12 en Berlín). El total de 268 (280) torres fue instalado el 26 de marzo de 1945. 

En las preparaciones para la ofensiva de Ardenas, alrededor 10 Ausf Gs fueron convertidos para semejarse al destructor de tanques americano del arma M10. La conversión fue hecha soldando hojas de metal adicionales a la torre y al casco junto con la aplicación de camuflaje y de las marcas del Ejército del EE. UU. M10 (substituto) sucedáneo señalado, ellos toda la brigada equipada 150 de Panzer, ordenada por SS-Standartenfuehrer Otto Skorzeny. 

 


PzKpfw V Panther Ausf G como Ersatz M10

La comparación alemana de tanques alemanes con los nuevos (en ese entonces) T-34/85 y JS-II rusos (122mm), a partir del 23 de marzo de 1944, indicó esto: "El Panther es lejos superior al T34-85 para el fuego frontal (Panther Ausf G podría penetrar el blindaje frontal de T-34/85 en los 800m, mientras que T-34/85 podría penetrar el blindaje frontal del Panther Ausf G a los 500m), aproximadamente el igual para el fuego lateral y trasero, superior al JS para el fuego frontal e inferior para el fuego lateral y trasero." En 1943 y 1944, el Panther podía destruir cualquier tanque enemigo en existencia en los alcances de los 2000m, mientras que en general las tripulaciones veteranas de Panthers divulgaron un régimen de acierto del 90 por ciento en los alcances de hasta 1000m. Según estadísticas de las fuerzas de tierra del Ejército del EE. UU., la destrucción de una única Panther fue alcanzada después de la destrucción de 5 M4 Shermans o de unos 9 T-34s. 


"Destruir un Panther, un destructor de tanque con un arma de tres pulgadas (Gun Motor Carriage M10) o arma de 76mm (Gun Motor Carriage M18) tendría que apuntar para el lado o la parte posterior de la torre, la abertura a través de la cual la ametralladora montada en el casco fue proyectada, o para la cara inferior de la coraza del arma (el mantelete)." - Informe del ejército americano antes de septiembre de 1944. 


Panther Ausf A, Polonia, 1945 del teniente Sotnikov.
Foto e información ofrecidas por Dmitry Pyatakhin


Desde 1943, los sovieticos capturaron un cierto número de varias variantes del Panther, que equiparon algunas de sus unidades del tanque tales como Compañía de Guardias del teniente Sotnikov. Esta unidad usada capturó Panther tan atrás como la primavera de 1945, cuando tenían 3 Ausf As, mientras operaba en Praga - districto de Varsovia. Los sovieticos manteníam a los Panthers en muy buen concepto y consideraban a un Panther capturada ser un premio. Los Panthers capturadas entonces fueron dadas a las dotaciones acertadas como una clase de recompensa. Para guardarlos presionaron a los mecánicos alemanes capturados para observar su funcionamiento en servicio y en 1944, el manual del Panther fue impreso en ruso para la distribución entre las dotaciones de tanques. Los vehículos capturados permanecían temporalmente en sus colores originales pero con las marcas de sus nuevos propietarios. Más adelante, algunos fueron repintados en verde oscuro y marcados con las marcas tácticas grandes y las estrellas blancas para los propósitos del indentification. 


"Se sugiere al ejército rojo para utilizar los tanques alemanes tales como StuG III y Pz IV debido a su confiabilidad y disponibilidad de recambios. La nuevos Panthers y Tigers alemanes pueden ser utilizados hasta ellos analizados sin intentar repararlos. Tienen malos motores, transmisión y suspensión." - Departamento del armamento del ejército rojo, finales de 1944. 

 
Panther capturada que es revisada por soldados y los oficiales soviéticos.
Los soldados soviéticos pintaron el nombre TIGRE en el blindaje delantero y las primeras tres letras TIG (en ruso) son visibles. En 1943/44, a las tropas soviéticas ordinarias todas Panzers alemán era conocido como "Tigres" y todas las arma del asalto como "Ferdinands", mientras que todos los soldados alemanes como "Fritz" o "Gans".
Foto e información ofrecidas por Dmitry Pyatakhin


El pequeño número de Panthers capturadas también fue puesto en servicio por los británicos (e.g. Ausf G "Cuckoo" del 4ta batallón del 6to a brigada del tanque Coldstream Guards, Europa del noroeste, 1944/45), canadiense, francés y las unidades americanas y tres fueron utilizados por el ejército local polaco durante el levantamiento de Varsovia en 1944, contra sus dueños anteriores. También el pequeño número fue capturado y operado por la resistencia francesa en mediados de 1944. Participaron lucha interna en el área de Ruán, donde dos de ellos fueron destruidos el 30 de agosto de 1944 por Tigers del sSSPzAbt 102. Ésta era probablemente la situación más interesante del combate que implicaba Panthers. 

 
PzKpfw V Panther Ausf G "Cuckoo" británico del 4to Battalion del 6th Coldstream Guards Tank Brigade, Europa del Noroeste, 1944/45.



Pantherstellung


Las versiones Pantherstellung, expresamente fabricadas para este propósito, tenian el blindaje del techo incrementado a 45 mm para soportar mejor la artilleria enemiga y en algunos casos tambien se habia reforzado el blindaje en los laterales a 70mm. Carecia del motor hidraulico para girar por lo que ese movimiento era puramente manual.



Durante la campaña de Italia los alemanes montaron torres de los Panteras en armazones de cemento para defensa antitanque. Algunas procedían directamente de vehículos dañados, pero las había fabricadas expresamente, con el blidanje mejorado: 40mm en el techo para protegerse de la artillería pesada, y 70 mm en los lados. Como la mayoría del terreno italiano es montañosos, bastaba bloquear unos pocos pasos con cañones de asalto y armas antitanques para contener la amenaza.

Aunque la mayoría de los Ostwallturm fueron usados en el Este, para formar una línea defendsiva desde Narva a Crimea. A medida de que la guerra avanzaba y muchas ciudades fueran nombradas felde platze (fortalezas, muchas torretas fueron usadas para defenderlas.