martes, 24 de marzo de 2026

Cañón Northrop Grumman XM913 de 50 mm

Logros y perspectivas del cañón XM913 de 50 mm de Northrop Grumman



Cañón XM913 sin dispositivos adicionales


El Pentágono impulsa varios programas orientados al desarrollo de vehículos blindados avanzados para las fuerzas terrestres. Todos estos esfuerzos tienen como objetivo mejorar el desempeño de los vehículos de combate, especialmente en aspectos como la potencia de fuego. En este contexto, se está desarrollando el nuevo cañón automático XM913 de 50 mm, junto con los módulos de combate destinados a integrarlo. Este sistema ya ha superado varias fases de diseño y prueba, lo que ha generado expectativas favorables.

Programas y proyectos

En 2018, el Pentágono retomó la idea de crear un sustituto para el vehículo de combate de infantería M2 Bradley. Paralelamente, puso en marcha el programa Vehículo de Combate de Próxima Generación (NGCV). No obstante, pocos meses después, esa iniciativa fue rebautizada como Vehículo de Combate Tripulado Opcionalmente (OMFV). Desde entonces, la sigla NGCV pasó a identificar un programa más amplio, enfocado en el desarrollo de cinco tipos distintos de vehículos y plataformas blindadas, entre ellos el OMFV.

En la primavera de 2019, el Pentágono dio a conocer los requisitos operativos para el futuro vehículo de combate de infantería OMFV y abrió la convocatoria para su desarrollo en régimen de competencia. En ese momento, el Ejército pretendía contar con un vehículo blindado equipado con una torreta o módulo de combate armado con un cañón automático de 30 mm, una ametralladora y misiles. Más adelante, esos requisitos fueron modificados.

En junio de 2023, el Ejército eligió a los finalistas del concurso del OMFV. La filial estadounidense de la empresa alemana Rheinmetall y General Dynamics Land Systems quedaron como contendientes para los contratos futuros. Para entonces, el programa había sido renombrado como Vehículo de Combate de Infantería Mecanizada, y el nuevo vehículo recibió la designación XM30.



Un cañón en una torreta experimental para un vehículo de combate de infantería.

Ambas empresas participantes ya han dado a conocer el diseño y las principales especificaciones de sus vehículos de combate de infantería para la competición. La siguiente etapa de los proyectos será la fabricación de prototipos. Está previsto que en 2026 estos vehículos inicien pruebas preliminares y posteriormente sean entregados al Pentágono para su evaluación comparativa.

El problema del armamento

De acuerdo con los planes iniciales, el vehículo de combate NGCV/OMFV debía estar equipado con una torreta o una estación de armas controlada a distancia, armada con un cañón automático de 30 mm. Además, se preveía la incorporación de una ametralladora y de un sistema moderno de misiles. Todo este conjunto debía complementarse con un sistema digital de control de tiro dotado de funciones estándar.

Conviene señalar que en Estados Unidos se debate desde hace tiempo la conveniencia de dotar a los futuros vehículos blindados con cañones de 30 mm. Los vehículos de combate de posibles adversarios cuentan desde hace años con protección frente a este tipo de armamento, lo que ha llevado a cuestionar su eficacia. Entre las alternativas planteadas figuran el desarrollo de nuevos proyectiles de 30 mm con mayor capacidad de penetración o la creación de cañones de mayor calibre para superar estas limitaciones.

A finales de la década de 2010, casi inmediatamente después del inicio del programa OMFV, el Pentágono decidió estudiar la posibilidad de equipar al futuro vehículo de combate de infantería con un arma de mayor calibre. Tras llevar a cabo las investigaciones correspondientes, se eligió finalmente el calibre de 50 mm.

El desarrollo de este nuevo cañón fue encargado a Northrop Grumman, una empresa con amplia experiencia en sistemas de artillería de pequeño calibre y fabricante de diversos tipos de armamento para vehículos blindados. El plan consistía en aprovechar desarrollos previos como base para el nuevo proyecto. Así, el futuro cañón de 50 mm recibió la designación XM913.



Dispositivo de boca con sensor de velocidad del proyectil

Con el objetivo de acelerar y simplificar el desarrollo, la nueva arma se diseñó a partir de la familia de cañones Bushmaster. Northrop Grumman produce varios sistemas de este tipo, con una arquitectura similar pero en distintos calibres. En este caso, la empresa tuvo que adaptar las soluciones técnicas existentes al nuevo calibre de 50 mm.

Producción y suministro

El desarrollo del nuevo cañón, basado en modelos ya existentes, avanzó con rapidez. Entre 2019 y 2020, Northrop Grumman fabricó el primer lote piloto de cañones XM913 y lo entregó a las agencias competentes del Pentágono para su evaluación. Más adelante se suministraron nuevas unidades. A finales de 2021, la cantidad total de ejemplares piloto y de preproducción rondaba las dos docenas. Junto con el cañón, también se presentaron para pruebas tres tipos de nuevos proyectiles de 50 mm.

Durante esta fase, los cañones experimentales XM913 fueron sometidos a pruebas de tiro en distintos campos de ensayo. Los primeros disparos se efectuaron desde plataformas especiales. Posteriormente, las armas se evaluaron en conjunto con torretas experimentales desarrolladas por varias compañías. Según los informes, los cañones confirmaron sus principales características de diseño, aunque es probable que también se detectaran algunos problemas que exigieron ajustes y correcciones.

Hace unos días, en enero de 2026, la empresa desarrolladora anunció la recepción de un nuevo pedido. Como parte de una nueva etapa de ensayos, el Ejército encargó recientemente otras 16 unidades de preproducción. Las primeras ya han sido entregadas al cliente, mientras que las restantes se enviarán en breve.

Este nuevo lote de cañones XM913 está destinado a su instalación en los vehículos de combate de infantería experimentales MICV desarrollados por ambas compañías. Esto implica que, en un futuro próximo, el sistema será probado como parte de un conjunto de armamento completo integrado en vehículos de combate. Los cañones serán evaluados junto con sus sistemas de control y con las plataformas autopropulsadas que los transportarán.




Munición para el XM913

 

Todavía no está definido cuál de los dos vehículos de combate de infantería tiene mayores probabilidades de imponerse en la competencia. El Pentágono deberá llevar a cabo un ciclo completo de pruebas, evaluar numerosos factores y extraer las conclusiones correspondientes. No obstante, ya parece evidente que el vehículo seleccionado estará armado con el cañón automático de 50 mm desarrollado por Northrop Grumman.

Características de diseño

El cañón XM913 fue desarrollado a partir de modelos ya existentes, de los que conserva las principales características de diseño, los principios de funcionamiento y otras soluciones técnicas. Al mismo tiempo, todos sus componentes y conjuntos fueron dimensionados nuevamente para adaptarse a las exigencias y cargas derivadas de la nueva munición de 50 mm. Este enfoque permitió simplificar el desarrollo y alcanzar el nivel de rendimiento buscado.

Como ocurre con otros cañones de la familia Bushmaster, el XM913 es un arma automática accionada externamente. Desde el punto de vista estructural, está compuesto por el cañón, el cajón de mecanismos con el portacerrojo, el alimentador por cinta y el motor eléctrico encargado de accionar el sistema automático. El cañón y el cajón de mecanismos están dispuestos en línea, mientras que el alimentador y el sistema de accionamiento externo se integran en el propio cajón de mecanismos.

El arma ensamblada tiene una longitud aproximada de 4,1 metros, de los cuales 2,99 metros corresponden al cañón. El compartimento de combate aloja componentes de 948 mm de longitud y de 469 x 491 mm de sección. El peso total del cañón, sin incluir el sistema de alimentación ni la munición, es de 314 kg.

El sistema de alimentación de la munición y el movimiento del cerrojo funcionan mediante un motor eléctrico independiente. El disparo se realiza según el principio de avance del cerrojo. La ignición de la carga del cartucho se produce antes de que el cerrojo complete totalmente su recorrido hacia adelante, lo que permite compensar parcialmente el retroceso.



Un arma en un banco de pruebas

El control de tiro se logra mediante la emisión de pulsos eléctricos con los parámetros y la duración requeridos. Se admite fuego simple y en ráfaga a una velocidad de 100 o 200 disparos por minuto. Los parámetros de tiro se controlan remotamente a través del sistema de control estándar del vehículo portador.

El cañón XM913 es compatible con varios sistemas de alimentación de munición, incluyendo la capacidad de alimentar dos tipos de proyectiles. La alimentación se controla mediante el sistema de control de tiro estándar, siguiendo las órdenes del artillero.

Se está desarrollando una nueva familia de proyectiles de 50 x 228 mm para el XM913. Estos proyectiles están diseñados para atacar una variedad de objetivos y se espera que ofrezcan ventajas significativas sobre la munición de menor calibre existente.

Por ejemplo, el proyectil XM1203, que dispara un proyectil perforante subcalibre estabilizado por aletas, se ha desarrollado para combatir vehículos blindados. Las características de penetración de este proyectil aún no se han divulgado, pero debería superar el rendimiento de los proyectiles de 30 y 35 mm existentes.

La munición XM1204 está diseñada para atacar personal y otros objetivos blandos, así como para destruir estructuras. Está equipada con un proyectil de fragmentación de alto explosivo con espoleta programable. Según el tipo de objetivo y la misión, puede detonarse por contacto, activarse en un punto predeterminado de la trayectoria o detonarse con retardo.


Dos vehículos de combate de infantería para el concurso XM30. A la izquierda, el proyecto de GDLS; a la derecha, el de Rheinmetall.

El proyectil XM1202 se utilizará en prácticas de tiro. Su balística es similar a la de un proyectil de fragmentación de alto explosivo y está equipado con un trazador. Esta munición permitirá entrenar a los artilleros y evitará la importante inversión que supone adquirir munición convencional.

Para mejorar el rendimiento


Así, el Pentágono ha concluido que los sistemas de artillería de 30 mm son obsoletos y planea equipar los vehículos blindados con armas de mayor calibre. Además, ya se han tomado medidas concretas: se ha desarrollado un nuevo cañón, módulos de combate para el mismo y vehículos portadores. Dos vehículos avanzados de combate de infantería de este tipo comenzarán pronto las pruebas y demostrarán su potencial.

Cabe destacar que el proyecto del cañón automático XM913 de 50 mm no es el único de su tipo. Por ejemplo, desde principios de la década pasada, la industria rusa ha estado trabajando en una serie de módulos de combate con cañones de 57 mm. Otros países tienen proyectos similares.

Todo esto demuestra la comprensión de los problemas actuales con las características de penetración y la búsqueda de una solución. Claramente, el desarrollo de cañones de mayor calibre continuará, y dichos sistemas serán adoptados eventualmente por los ejércitos de los países desarrollados. La única incógnita es cuándo se desplegarán estas armas y el ritmo posterior del rearme.

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