martes, 17 de mayo de 2016

Diplomacia argentina: Las relaciones con Brasil en los 60s

Década de 1960

Las relaciones con Brasil
Por cierto, el acercamiento que iniciaron los gobiernos de Janio Quadros y Arturo Frondizi -manifestado en el Acuerdo de Uruguayana- se interrumpió durante la gestión de Illia, debido a la adopción de una política “universalista” y “latinoamericanista”, que, retomando la tradición del yrigoyenismo era reacia a la formación de bloques parciales dentro de la región o al concepto de “integración selectiva” manejado por el desarrollismo frondizista. (1)
No obstante, de ambos lados las relaciones trataron de mantenerse cordiales, tratando de superar las divergencias e incluso alcanzando la cooperación en algunos asuntos espinosos. A poco de iniciado el gobierno de Illia, en noviembre de 1963, el presidente brasileño Joao Goulart envió un mensaje a su nuevo colega, señalando “la solidaridad del gobierno de Brasil por la defensa de la soberanía nacional” asumida por las autoridades argentinas con motivo de la anulación de los contratos petroleros. Por cierto, este mensaje de Goulart provocó el descontento del bloque del radicalismo intransigente en el Congreso, ya demasiado sensibilizado con este tema como para tolerar comentarios del país vecino. Así, los diputados Juan C. Achiary y Julio Fernández Mendy, presentaron en la Cámara Baja un proyecto de declaración que expresaba

Cita:
1º - Su protesta ante la indebida intromisión por parte del gobierno de los Estados Unidos del Brasil en los asuntos internos de la República Argentina, con referencia a la anulación de los contratos petroleros, medida que es calificada insólitamente por ese gobierno como una “...defensa de la soberanía nacional”.
2º - Su desagrado ante la actitud pasiva del Poder Ejecutivo ante un acto que viola el principio básico de la soberanía nacional y que debió merecer un inmediato y categórico rechazo.
(...) Sin entrar aquí al análisis de las consecuencias que para el país implica la inauguración de una aventurada política petrolera, actos de tal naturaleza no sólo constituyen una intromisión en asuntos que en nada competen a otros gobiernos, sino que comprometen seriamente las relaciones amistosas entre ambos países, basadas en reglas permanentes que hacen al respeto mutuo y a la soberanía de cada Estado. (2)


En la reunión de la CECLA en Alta Gracia, se registraron divergencias de enfoque entre el gobierno argentino y el brasileño respecto del Acuerdo General de Tarifas y Comercio (GATT). Mientras para la Argentina el acuerdo sobre comercio internacional no había funcionado de manera idónea, pero resultaba un instrumento aprovechable siempre que se le añadieran órganos complementarios, autónomos y ejecutivos, Brasil optaba por la necesidad de su abolición. No obstante, la mayoría de los miembros de la Conferencia optaron por la tesis argentina, más moderada. (3) 
Ante la caída de Goulart y la asunción de Ramiro Mazzilli como presidente provisional, en abril de 1964, el gobierno argentino acusó recibo de la nota formal de las autoridades brasileñas -lo cual implicaba la continuidad de las relaciones-. El gobierno de Illia adoptaba así una actitud conciliadora, fiel al principio de no intervención en los asuntos de otro país. El ministro de Defensa del gobierno de Illia, Leopoldo Suárez, a fin de aventar los fantasmas de los sectores nacionalistas respecto de un posible asilo político de Goulart en territorio argentino, señaló la inexistencia de problemas en la frontera o de un pedido de asilo por parte de Goulart. Por su parte, el ministro del Interior argentino, Juan Palmero, intentó desmentir versiones sobre la presencia de Goulart en la ciudad correntina de Santo Tomé. Pero estas declaraciones oficiales no fueron suficientes para despejar los resquemores de los sectores nacionalistas. Al mismo tiempo que tuvieron lugar las declaraciones del titular de Defensa, las fuerzas de la Subprefectura Nacional Marítima reforzaron su personal y su armamento del lado argentino del puente Paso de los Libres, a fin de evitar posibles infiltraciones de Goulart u otros elementos “populista-marxistas” en territorio argentino. Por su parte, la llamada Federación Argentina de Entidades Democráticas Anticomunistas (FAEDA) dio a conocer un comunicado en el que exhortaba al gobierno de Illia a “intensificar esfuerzos” a fin de evitar “la conquista de América Latina por los rojos”. (4) 
Por cierto, las posiciones asumidas por los gobiernos de Buenos Aires y Brasilia fueron opuestas en el caso de la crisis dominicana. Mientras el presidente Illia decidió no enviar tropas a la República Dominicana en apoyo de la posición norteamericana -factor que lo enfrentó al comandante en jefe del ejército, general Juan Carlos Onganía, un firme partidario de la intervención-, el gobierno del general Castelo Branco no sólo envió tropas a Santo Domingo sino que uno de sus generales, Panasco Alvim, recibió formalmente el mando de las mismas. (5) 
A principios de agosto de 1964, el canciller argentino Zavala Ortiz realizó un viaje a Brasil. Allí suscribió con su colega brasileño, Vasco Leitao da Cunha, una Declaración Conjunta en la que ambos reafirmaron: a) la mutua decisión de intensificar las relaciones bilaterales en los campos político, económico y cultural; b) la mutua defensa, en los planos nacional, continental y global, de los principios de libertad, democracia, autodeterminación de los pueblos, soberanía de las naciones e independencia y desarrollo económico de los pueblos; c) el compromiso de ambas partes por promover y fortalecer la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC); por acrecentar la coordinación de los países latinoamericanos a través de las instituciones del grupo informal latinoamericano, creado en ocasión de la UNCTAD I en Ginebra así como de actualizar la Carta de Alta Gracia; y por estimular entre sí y con otros países de la región a través de los organismos internacionales “fórmulas que contribuyan al desarrollo económico, social y cultural y al afianzamiento de la democracia en los países de América y del mundo”. (6) 
Asimismo, Zavala Ortiz y da Cunha suscribieron un Comunicado Conjunto que, como la declaración conjunta mencionada en el párrafo anterior, tan sólo enumeraba un conjunto de buenas intenciones entre ambos gobiernos: a) concertar un nuevo acuerdo de trigo; b) coordinar esfuerzos para controlar la importación y exportación de café; c) intercambiar información en materia de legislación sobre transporte marítimo; d) intercambiar impresiones sobre la Ronda Kennedy del GATT; y d) la participación argentina en el cuarto centenario de la fundación de Río de Janeiro a celebrarse en 1965. (7) 
Un nuevo encuentro a nivel de cancilleres, con declaración conjunta incluida, tuvo lugar durante la visita a Buenos Aires del titular de Itamaraty, que se llevó a cabo entre el 19 y el 23 de abril de 1965. De acuerdo con la interpretación que el diario Jornal do Brasil otorgó al texto de la declaración conjunta, ésta no fue más allá de una mera enumeración de coincidencias verbales entre Zavala Ortiz y da Cunha: la necesidad de “fortalecer y agilizar” el sistema interamericano; de “fortalecer” la ALALC “con miras a la construcción de un mercado común latinoamericano”; la creación a futuro de una Comisión Argentino-Brasileña de coordinación para atender lo referente al comercio bilateral y los problemas derivados de la complementación económica, y la creación de una comisión empresarial privada argentino-brasileña que debía funcionar en forma paralela a la comisión citada anteriormente. (8) 
El caso más importante de cooperación bilateral se produjo en ocasión del aterrizaje de Juan Domingo Perón en Río de Janeiro a principios de diciembre de 1964, en el marco de su frustrado retorno a la Argentina desde el exilio madrileño. Las autoridades brasileñas le comunicaron a Perón que era persona no grata en Brasil, y que no podría continuar viaje ni permanecer allí. De acuerdo con declaraciones de Itamaraty, el gobierno brasileño decidió interrumpir el viaje del líder justicialista a la Argentina “en atención a un pedido” del gobierno argentino. Por su parte, la Cancillería argentina negó cualquier intervención de las autoridades de Buenos Aires en la decisión adoptada por el gobierno de Brasilia. (9) Lo propio hizo Ricardo Illia, hermano y secretario del presidente, quien sostuvo que el último no deseaba estorbar la vuelta de Perón a la Argentina y que no tenía nada que ver con lo ocurrido en Brasil. (10) 

 
Miguel Ángel Zavala Ortiz 

Sin embargo, si bien el presidente Illia, movido por sus convicciones democráticas, pudo no haber tenido parte en el intento por evitar la concreción del “Operativo Retorno”, lo cierto es que el canciller Zavala Ortiz tomó cartas en el asunto. Años después, en una entrevista que Antonio Castello le efectuara al propio Zavala Ortiz en 1982, éste reconoció haber realizado gestiones ante el gobierno de Brasil a través del embajador argentino en Brasilia para frenar el regreso de Perón, al señalar lo siguiente: 

Cita:
En cierto modo el gobierno nacional llegó a tener información muy concreta sobre la existencia de la preparación de dos golpes de estado. Uno, de los peronistas que querían el regreso de Perón para dar el golpe para su reposición en el gobierno. El otro era el que esperaba que viniese Perón para que el Ejército y la población reaccionaran con un golpe de estado pretextando la presencia de Perón en el país. De tal modo que Perón resultaba el factor común entre dos golpes encontrados (...) En consecuencia yo hice una gestión ante el gobierno de Brasil a través de nuestro embajador en ese país y las razones que di y la credibilidad absoluta que había hacia nuestra palabra en ese tiempo, no solamente en Brasil sino en muchos países, hizo que a pesar de lo inusitado del pedido, inclusive de la hora en que se tuvo que formular porque fue en la madrugada del viaje, estando el presidente del Brasil, el mariscal Castelo Branco, y el ministro de Relaciones Exteriores, Vasco da Cunha, ya en sus reposos domiciliarios. Dieron su aprobación el presidente y la cancillería del Brasil para que se detuviera el vuelo de Perón por aquello, que es un principio internacional, que los países deben evitar que con su anuencia o sin su anuencia, pero con su intervención pueda causarse daño peligroso a un país amigo. Es así como Brasil pudo justificar perfectamente su situación y no hubo quejas por su actitud. Ni Perón siquiera las formuló. Parece que él venía un poco traído por la fuerza, por compromisos con ciertos amigos que hacían de esto una cuestión fundamental, pero lo significativo es que Perón no hizo ninguna diligencia para proseguir el viaje, no insistió ante el gobierno del Brasil para hacerle rectificar su conducta y al mismo tiempo declaró que él no venía a producir un golpe, que venía a evitarlo (...) (11)


De acuerdo con el testimonio del propio Illia en una entrevista que le efectuara el historiador norteamericano Joseph Page en 1978, el entonces primer mandatario, al enterarse de que el “Operativo Retorno” dejaba de ser una amenaza para convertirse en una realidad, dejó en manos de sus ministros la resolución de un asunto en el que deseaba tener el menor perfil posible, pero en el que también prefería la permanencia de Perón en Madrid. Así, el canciller Zavala Ortiz, pero también los militares decidieron activar una serie de gestiones destinadas a que las autoridades brasileñas abortaran el “Operativo Retorno”. (12) 

 
Gral. Juan Carlos Onganía 

También se dio un entendimiento en el plano de las relaciones militares, cuyas respectivas cúpulas estaban seriamente preocupadas acerca del peligro de infiltración castro-comunista en la región. No podemos dejar de mencionar al respecto las declaraciones del entonces comandante en jefe del ejército argentino, teniente general Juan Carlos Onganía, respecto de la conformación de una alianza militar con sus colegas brasileños para combatir el comunismo. Si bien, según Castello, no hubo en realidad planes secretos ni intentos por parte del titular del ejército argentino por coordinar acciones con Brasil en el marco de la “doctrina de la seguridad nacional”, no podemos dejar de citar estas declaraciones, por dos razones. En primer lugar, por el efecto adverso que tuvieron tanto en Brasil como en la Argentina, lo cual era de por sí un indicio de la existencia de fuertes divergencias entre ambos gobiernos y del predominio de hipótesis de conflicto alimentadas por los sectores nacionalistas civiles y militares argentinos y brasileños, factor que abortaba cualquier posibilidad de acercamiento bilateral. En segundo lugar, por el valor profético de estas declaraciones, que adelantaban lo que sucedería años después durante los años del Proceso militar argentino: la cooperación argentino-brasileña en el marco de la “Operación Cóndor” para la lucha contra la subversión. 
Las polémicas declaraciones de Onganía fueron efectuadas en el contexto de su viaje a Brasilia en agosto de 1965, ocasión en la que el titular del ejército argentino sostuvo la necesidad de “actuar unidos” contra “nuestro enemigo”, tras ser condecorado por el ministro de Guerra brasileño, general Arthur Costa e Silva. A su regreso, el 31 de dicho mes, Onganía volvió a referirse al tema en los siguientes términos: 

Cita:
Hemos comprobado en España y Brasil ansiedad coincidente con la nuestra para que los ejércitos tomen los contactos necesarios para resguardar efectivamente, y ante cualquier contingencia, la unidad existente en el espíritu de nuestros pueblos. El Ejército argentino está dispuesto a ese acercamiento mayor, como imperativo de la solidez que merecen los fundamentos de nuestra nacionalidad y al de agrupar fuerzas para oponerse al comunismo. A este enemigo tenaz, fluido, sinuoso, no lo persuadiremos ni retardaremos con el sonido de la retórica que tiene la confesión de los errores cometidos, ni con la citación de medidas de enmienda en un utópico clima de convivencia pacífica. La referencia a esta necesidad de la hora, hecha durante mi visita a Brasil, no agregó sugerencias sobre la disolución de la O.E.A., sobre la creación de fuerzas interamericanas, ni sobre la disolución de las fronteras normales en procura de fronteras ideológicas; fue más simple y concreta la sugerencia: unirnos estrechamente en base al conocimiento de cuáles son nuestras intenciones y cuáles nuestros medios para llevarlos a cabo y enfrentar con eficacia el enemigo en la forma y lugar que se presente. (13)


Las declaraciones de Onganía provocaron la reacción de la prensa brasileña y del ministro de Guerra de ese país, general Arthur Costa e Silva, quien negó la existencia de un pacto entre él y Onganía, (14) a pesar de que los diarios brasileños dejaron flotando en el aire la duda sobre si existió en realidad un pacto tácito. (15) 
Desde la perspectiva de la embajada norteamericana, las declaraciones del entonces comandante en jefe del ejército en Brasil evidenciaron su creciente poder, al mismo tiempo que la progresiva debilidad del gobierno de Illia. Además, demostraron la preocupación de Onganía por establecer una fuerza interamericana para combatir el comunismo, a la vez que reflejó su falta de fe en la OEA. De acuerdo con el informe de la embajada norteamericana al Departamento de Estado, la presentación de la política exterior por parte del titular del ejército argentino, en términos de la “frontera ideológica” en un país extranjero, llevó a la gente a preguntarse si el general estaba hablando por el ministro de Relaciones Exteriores o en realidad lo estaba desafiando. El usualmente taciturno Onganía parecía abandonar su bajo perfil y estar interesado en crear una nueva imagen para sí mismo en el exterior. (16) 
Finalmente, en el Congreso argentino, hubo senadores y diputados opositores que solicitaron informes al poder Ejecutivo sobre las declaraciones del entonces comandante en jefe del ejército, quien, ante el clima interno provocado por sus dichos, prefirió seguir la actitud de su colega brasileño y negar la existencia del hipotético pacto. (17) 

 
José Sette Cámara Filho 

Por último, cabe mencionar que los gobiernos de la Argentina y Brasil asumieron una posición coincidente en el Tercer período de sesiones de la Comisión Preparatoria para la Desnuclearización de América Latina (COPREDAL), que se llevó a cabo en abril de 1966 en la ciudad de México. En dicho cónclave, tanto el representante argentino, Luis Santiago Sanz, como su colega brasileño, José Sette Cámara, sostuvieron que el paso de desnuclearizar la región sólo podía darse con “garantías”. En palabras del representante argentino, estas garantías debían resguardar “la seguridad en la inviolabilidad del hemisferio, pues no debe dejarse supeditado al destino de los pueblos los designios imprevisibles de otros países”. (18) 
Por su parte, Sette Cámara coincidió plenamente con los conceptos vertidos por Sanz, sosteniendo que 

Cita:
Brasil no comprende (...) por qué se propone de antemano conferir al futuro órgano “un cheque en blanco” para negociar en nombre de cada una de las partes contratantes sobre una cuestión de tanta importancia como es la proscripción de armas y dispositivos nucleares del hemisferio.
Hay que obtener una garantía de parte de las potencias atómicas, redactada de manera que le asegure carácter de obligación jurídica, en el sentido que se respetará la neutralidad nuclear del hemisferio (...) (19)



NOTAS 

Miguel Angel Scenna, Argentina-Brasil. Cuatro siglos de rivalidad, Buenos Aires, La Bastilla, 1975, pp. 363-364, no duda en hablar de un distanciamiento en las relaciones con Brasil durante la gestión de Illia.

Proyecto de declaración de los diputados Achiary y Fernández Mendy, Cámara de Diputados de la nación, Reunión 2º, Diciembre 11 de 1963, cit. en Congreso Nacional, Diario de sesiones de la Cámara de Diputados año 1963, Tomo 1, op. cit., pp. 791-792. Ver también “¿Intromisión brasileña? Proyecto de dos diputados por el mensaje enviado por Goulart”, Clarín, 27 de noviembre de 1963, p. 14.

“Alta Gracia: A pesar de varios esquemas habrá unidad política de Latinoamérica”, Clarín, 4 de marzo de 1964, pp. 12-13.

Sobre la caída de Joao Goulart en Brasil y su repercusión en la Argentina ver los siguientes editoriales: “Atentamente siguióse en esta Capital el curso de la crisis. Tras una prolongada reunión en la Casa de Gobierno negóse que haya pedidos de asilo”, La Prensa, 2 de abril de 1964, pp. 1 y 3; “Repercusión en los círculos locales”, La Prensa, 3 de abril de 1964, pp. 1 y 3; ”Virtual continuidad de las relaciones entre nuestro país y el nuevo gobierno del Brasil”, La Nación, 4 de abril de 1964, pp. 1-2.

M.A. Scenna, Argentina-Brasil..., op. cit., pp. 373-374.

Texto de la declaración conjunta de los cancilleres argentino y brasileño, citado en “La declaración de Argentina y Brasil”, La Nación, 6 de agosto de 1964, pp. 1 y 3. Ver también “Misión al Brasil. La sonrisa distraída y la alocada premura”, Primera Plana, Nº 92, 11 de agosto de 1964, pp. 14-15.

Texto del comunicado conjunto de los cancilleres argentino y brasileño citado en “Comunicado argentino-brasileño”, La Nación, 8 de agosto de 1964, p. 1.

Según editorial del Jornal do Brasil de Río de Janeiro del 24 de abril de 1965, citado por La Nación del 25 de abril de 1965, en su editorial “Coincidencia entre Brasil y la Argentina”, pp. 1 y 2, no cabía esperar del encuentro entre los cancilleres Zavala Ortiz y da Cunha “cambios de profundidad en la filosofía de la política interamericana” y calificaba como “lamentable” que no se sacara al sistema interamericano del “plano más o menos académico en que se halla, con el objeto de darle un impulso de renovación y eficiencia capaz de inaugurar una época realmente creadora en el campo de las relaciones entre las repúblicas latinoamericanas” Sin embargo, a diferencia del pesimismo del Jornal do Brasil, el matutino argentino La Nación, en su editorial “La visita del canciller brasileño” del 25 de abril de 1965, p. 6, hacía un balance positivo de la visita de da Cunha.

P. Sánchez, op. cit., pp. 71-72.

R.A. Potash, op. cit., p.207, nota 50.

A.E. Castello, op. cit., pp. 142-143, nota 5.

J. Page, op. cit., p. 160 y p. 324, nota 43. Ver asimismo el trabajo de M.A. Scenna, Argentina-Brasil..., op. cit., pp. 372-373, quien sostiene que el canciller Zavala Ortiz hizo gestiones diplomáticas destinadas a evitar que las autoridades de Brasilia permitieran el descenso de Perón en territorio brasileño como escala de su “Operativo Retorno” a la Argentina.

Declaraciones de Onganía en Brasil, citadas en “Onganía considera conveniente la unidad de la Argentina y Brasil”, La Nación, 1º de septiembre de 1965, pp. 1 y 16, y en A.E. Castello, op. cit., pp. 203-204. Sobre esta tema ver también los trabajos de P. Sánchez, op. cit., p. 110, y de M.A. Verone, op. cit., pp. 61-62. Consultar asimismo el análisis de las declaraciones de Onganía en el editorial “¿Quién manda?”, por Mariano Grondona, Primera Plana, Nº 148, 7 al 13 de septiembre de 1965, p. 7.

Ver declaraciones de Costa e Silva en los siguientes editoriales: “No existe pacto militar con Brasil”, La Nación, 7 de septiembre de 1965, pp. 1 y 2; “El país. Onganía: reacciones y alarmas”, op. cit., y “El país. El nuevo Onganía”, apartado “El Ejército y la comunidad”, Primera Plana, Nº 150, 21 al 27 de septiembre de 1965, p. 12; y en A.E. Castello, op. cit., p. 204.

Tanto el conservador O Globo, como los diarios opositores Ultima Hora y Correio da Manha hablan de un acuerdo tácito y de una potencial alianza militar entre los jefes militares argentino y brasileño para una posible acción conjunta contra la infiltración del castrismo. Ver opiniones de los diarios brasileños, citadas en “Hay acuerdo tácito, dicen en Brasil”, La Nación, 6 de septiembre de 1965, p. 2.

Embajada en Buenos Aires al Departamento de Estado, 11 de septiembre de 1965, NARA, 59, Central Foreign Policy Files 1964-66, Box 1606, File DEF Def. Aff. ARG.

Ver al respecto “Negó Onganía el acuerdo con el Brasil”, La Nación, 8 de septiembre de 1965, p. 3 y A.E. Castello, op. cit., p. 105.

“La Argentina pide garantías para un pacto. Es el de desnuclearización en países de la América Latina”, La Nación, 21 de abril de 1966, pp. 1 y 2.

Declaraciones de Sette Cámara en “La Argentina pide garantías para un pacto...”, op. cit. 


www.argentina-rree.com

Mesa de diseño: Proyecto «Gotha Go P. 60A» (Alemania)


Proyecto «GOTHA GO P. 60A» 

 

En Agosto de 1944 a la Compañía Gotha de Aeronaves le fue concedida la tarea de iniciar la producción del avión "Ho IX" (caza "ala volante") de los hermanos Horten, el cual sería conocido como "Horten Ho 229". Después de recibir los planos y los antecedentes del diseño, los ingenieros de Gotha descubrieron algunas areas que podían mejorarse. El Ho 229 estaba limitado de espacio como para instalar equipamiento nuevo o para aumentar la tripulación. Aún más importante, puesto que los motores iban a estar alojados dentro del ala, la utilización de diferentes motores no podría realizarse sin pruebas aerodinámicas previas. Y no había un plazo prudente para esas pruebas, puesto que la situación de la guerra para Alemania estaba empeorando. 
Los diseñadores de Gotha, encabezados por el Ingeniero Hünerjäger, propusieron un diseño alternativo en Enero de 1945. Este diseño adoptaba varias de las soluciones técnicas del avión Horten, pero tenía la ventaja de ser apto para recibir modificaciones con nuevo equipo y distintos motores, sin alterar demasiado las características de vuelo. La construcción básica iba a ser un bastidor de tubos de acero soldados y revestidos con madera contra chapada y "formholz" (una cubierta exterior de fibra de madera prensada y moldeada). 
El "Gotha Go P. 60A" era un "ala volante" propulsada por dos motores turbo jet ubicados en la parte posterior de la sección central del ala, uno por encima del ala y el otro por debajo. Una ventaja de esta distribución exterior era que cualquier motor jet podía ser adaptado y el mantenimiento sería más sencillo por el rápido acceso al motor a través de las barquillas descubiertas. No obstante, el modelo Go P. 60A iba a estar provisto de dos motores BMW 003 con 1.763 libras de empuje. El avión contaba con tres tanques de combustible: dos tanques de 1.200 litros cada uno ubicados en cada ala y un tercer tanque, también de 1.200 litros, detrás de la cabina. 

 

La cabina, presurizada y blindada, estaba emplazada en la nariz del avión y albergaba a dos pilotos en posición acostada. Esta posición permitía a los tripulantes soportar mejor la "fuerza G" y ya había sido ensayada en el avión experimental "Berlin B9". Este sistema se empleó también en el avión de reconocimiento "DES 228" y en el bombardero jet en picada "Henschel Hs 132". El tren de aterrizaje principal era retráctil hacia el frente y rotaba 90 grados hasta colocarse plano. El tren de aterrizaje de la nariz estaba ubicado sobre la izquierda del fuselaje y era retráctil hacia atrás. 
Para compensar el efecto de la disminución de la velocidad durante el aterrizaje, el borde de ataque del ala estaba equipado con flaps activados hidráulicamente. Otro par de flaps montados en la parte trasera del avión (a ambos lados de los motores) también podían usarse como frenos neumáticos. Los otros tres tipos de controles eran: 
a) Elevadores o estabilizadores de profundidad: localizados en el borde de fuga del ala. 
b) Alerones: ubicados también en el borde de fuga del ala (a continuación de los estabilizadores) con flaps de control de balance incorporados. 
c) Timón de dirección: cuatro en total, emplazados de a pares en las puntas de las alas (en el eje o línea central del avión) en un ángulo de 18 grados y preparados para maniobras a alta velocidad. 
El armamento consistía en cuatro cañones MK 108 de 30 mm. (con 150 rondas para cada cañón interno y 175 rondas para cada uno de los externos) en la versión "Höhenjäger" (caza de gran altitud). Dos cañones MK 103 de 30 mm. (con 175 rondas para cada uno) en la versión "Zerstörer" (caza pesado o destructor). Dos cañones MK 108 de 30 mm. y dos cámaras filmadoras RB 50/18 para la versión "Aufklärer" (reconocimiento). La versión Höhenjäger podía estar equipada también con un motor cohete "Walter HWK 509 B" para aumentar la velocidad de ascenso y el techo de vuelo: esta variante fue designada como "Gotha Go P. 60A/R 

 

Motor cohete Walter HWK 509 B 
 
 
 

Motor BMW 003 
 

Una de las principales críticas que se le formularon al Gotha Go P. 60 A era la dificultad que tendría la tripulación para escapar del avión en una emergencia durante el vuelo, puesto que los motores jet (uno arriba y el otro abajo) entorpecerían esta tarea. Una solución a este problema fue instalar ambos motores por debajo del ala para facilitar el escape por la parte superior: esta versión fue conocida como "Gotha Go P. 60A-2". 

 

Desafortunadamente, esta configuración disminuía la velocidad de giro y capacidad de maniobra en combate y fue eliminada. Aún cuando otras versiones consideraron alguna clase de dispositivo de eyección para los tripulantes, el final de la guerra impidió la terminación del Gotha Go P. 60A. Largo: 8,82 metros. Velocidad estimada: 915 km/h. 

Sistema timones de dirección: 
 

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Fuente del textohttp://www.luft46.com/ - website propiedad de Dan Johnson. 
Dibujos a color: Nros. 1 a 12 = Andreas Otte.

lunes, 16 de mayo de 2016

La furtividad en la guerra aérea: Introducción y conceptos iniciales

La furtividad en la guerra aérea

Traducción: Iñaki Etchegaray
Historia 

La capacidad de supervivencia de una aeronave puede ser considerada tan importante como su letalidad. Una aeronave que retorna de una misión saldrá a atacar nuevamente. Esto fue observado ya en la Primera Guerra Mundial. En esta época las aeronaves eran frágiles, apenas proyectadas y mantenidas, operaban de pistas sucias y agujereadas y con pilotos apenas entrenados. El resultado era pérdidas altas aún fuera de los combates.

Luego en el inicio de los combates fue quedando claro que los encuentros tenía tres fases subsecuentes: la detección, el encuentro y la probabilidad de destrucción (Probability of Kill - Pk). Estas fases forman la cadena de destrucción (Kill Chain).

En la fase de detección el observador hace la detección cuando la señal del blanco es suficientemente grande para distinguir del ruido de fondo. Para evitar detección no es necesario ser invisible, pero tener firma pequeña para esconder en el ruido de fondo. La historia de la contra-detección aérea inició con las aeronaves escondiéndose en las nubes y con el uso de camuflaje.

La detección en la Primera Guerra era visual. El alcance de detección era de unos 18-27 km a lo sumo. Era posible oír las aeronaves o uno se daba cuenta por los disparos enemigos. No había en esos momentos radios para los pilotos a fin de reportar la presencia enemiga. La sorpresa era el principal factor en el éxito. Quiénes veían primero generalmente ganaban. Las tácticas eran usar las nubes, el sol y aproximarse por atrás y por lo bajo al enemigo. El camuflaje fue usado para esconder en el terreno volando más bajo que la amenaza. La mejor táctica de la época era volar la noche.

El encuentro es la fase de puntería de las armas. El atacante debe detectar, identificar y localizar el blanco. Éste puede ser confundido o distraído con blancos falsos y también por guerra electrónica. Una baja firma disminuye el alcance del ataque exponiendo el enemigo al contra-ataque.

La movilidad y control de firma dificultan la localización. Los datos pueden ser borrosos y que aparezcan intermitentemente. Se debe tener certeza que no es neutro, amigo, blanco falso, aeronave comercial o civil o un blanco sin importancia militar. La identificación puede ser retrasada con una leve modificación de la firma pareciendo ser pequeño o menos amenazador.

Durante el encuentro, cazas como el Spad XIII usaban la velocidad y la maniobrabilidad para sobrevivir y vencer. Los bombarderos como los Gotha y Handley Page tenían perfil de misión diferente para sobrevivir. Usaban metralletas defensivas y blindaje. Volaban en formación para una protección mutua.

El Pk ocurre cuando la aeronave es alcanzada. Si el ataque tuvo éxito, debe tener su resultado limitado con redundancia, distribución de sistemas, selección de materiales y blindaje. El Pk depende de dónde los proyectiles aciertan. La mayor parte de las aeronaves de la época era de lona. Cabos de comando, sistemas hidráulicos, piloto y el motor eran los puntos débiles y recibían blindaje. Las características del proyecto prevalecen en el Pk.

Las prácticas son consecutivas y el defensor debe intentar entorpecer cada uno. Si detectado debe huir, si es interceptado debe maniobrar para entorpecer a punteria y de ser alcanzado debe resistir. La distinción de las fases es artificial y usada más para ilustrar el problema.

En la Primera Guerra Mundial no había defensas organizadas para interceptar las aeronaves enemigas a tiempo. Inmediatamente fueron iniciados estudios para crear mecanismos para oír cazas enemigos. Después de la guerra las inversiones fueron en la mejoría del desempeño de las aeronaves.

En la década de 30 la historia comenzó a cambiar cuando en 1937 científicos británicos inventaron medio para detectar aeronaves la larga distancia. En 1938 la Telefunken mostró el mismo medio de detección electrónico a los alemanes. En 1935 Watt detectó una aeronave la 70km. Comenzaba la historia del radar.

Durante la Segunda Guerra Mundial la superioridad aérea pasó a ser parte de cualquier plan de acciones combinadas.

La defensa de Inglaterra era considerada muy difícil. Los bombarderos tenían la iniciativa y llevaban 20 minutos para alcanzar cualquier blanco después de cruzar canal de la Mancha. Los caza de la época llevaban 10 minutos para subir la altitud necesaria. Para mantener uno patrulla de cazas continua en capas sería necesario una fuerza gigantesca.

La Luftwaffe creía que la RAF dividiría sus defensas en sectores y podría atacar de día en un único sector para saturar la defensa local con una gran formación de bombarderos. La RAF patrullaría todos sectores con suyos cazas divididos y sólo sería eficaz si los alemanes atacaran con fuerzas divididas en un frente amplio.

Sin embargo, los británicos colocaron en acción la red de radares “Chain Home” que detectaba aeronaves a hasta 180km. Los datos eran pasados para centrales de comando que direccionaba fuerzas en cantidad óptima de acuerdo con la amenaza. La RAF sabía el número y dirección del ataque en tiempo útil. La dirección de misión dirigía fuerzas en patrulla o mandaba despegar. En lo inicio de la guerra en 1939 ya había 20 estaciones operando.

La RAF consiguió equiparar fuerzas durante todo el conflicto con el radar compensando la inferioridad numérica total y consiguiendo superioridad local. La invasión alemana de Inglaterra, operación anfíbia Sea Lion, no podría ser realizada sin superiodad aérea y fue cancelada. Los británicos ya tenían superioridad en el mar.

El radar permitió que una fuerza pequeña que pongan bien coordenada, la RAF, enfrentar una fuerza numéricamente superior. Cuando los ataques aéreos enemigos eran detectados los medios apropiados podían ser colocados en el lugar correcto y en la hora correcta. Los pilotos de cazas recibían la designación de blanco después de que levanten vuelo para que no perdieran tiempo y los bombarderos enemigos eran interceptados bien antes de que alcancen el objetivo.

Así, los ataques aéreos alemanes eran detectados rápidamente y los defensores no tenían que depender de la borrosa y lenta vigilancia visual. Los pilotos podían subir rápidamente en los aviones sin correr riesgo de que sean bombardeados, pudiendo atacar el enemigo antes de llegaron al objetivo

La Octava Fuerza Aérea Americana, que actuaba en Europa, tenía como misión atacar la Luftwaffe. Las otras funciones eran secundarías. En 1943 los blancos eran las fabricas de aviones y bases aéreas. Los alemanes también tenían una red de radares como el radar Freya. Los bombarderos aliados eran atacados varías veces en ruta de ingreso y regreso del blanco en vez de sólo sobre el blanco.

El ataque contra fabrica de Me109 en Rogensburg en 17 de agosto de 1943 resultó en ataques continuos por 3 horas contra cazas de 14 bases alemanas. Este tiempo es llamado de tiempo en compromiso. Los cazas sabían todo el tiempo donde estaban las formaciones gracias a los controladores de cazas que recibían datos de la red de radares alemanes. El mismo día la formación que atacaría Schweinfurt se quedó sobre amenaza por 4 horas. En el blanco había artillería antiaérea que usaban radares para determinar la altitud y dirección del blanco. La primera fuerza volvió por el mismo camino con 3 horas más sobre ataques continuos.

El segundo ataque fue para el norte de África para evitar defensas en la vuelta. En el total perdieron un 16% de las aeronaves para las defensas. Esta tasa de pérdidas resultaría en pérdidas del 50% de la fuerza en 5 días de salidas diarias. En dos semanas la fuerza me caería para un 20% del número de aeronaves originales. Con esta tasa de roce la Octava Fuerza Aérea perdería dos fuerzas y media completa de aeronaves por año considerando sustitución.

Las tácticas de formación para autodefensa no eran suficientes. Era necesario escoltas de cazas. Primero fue iniciado el uso de tanques eyectables en las alas en 1944. Adolf Galland dijo que cuando la escolta apareció fue cuando Alemania comenzó a perder la guerra. Es que los alemanes pasaron a contar pérdidas crecientes y el problema principal pasó a ser la pérdida de pilotos entrenados que eran más difíciles de conseguir que las aeronaves.

En mayo de 1940 la RAF inició el bombardeo nocturno de Alemania. Los alemanes podían detectar y acompañar las aeronaves, pero no tenían cómo atacar. Hallar blancos en el suelo también era difícil en la noche para la RAF. Sólo 1 de 5 bombarderos lanzaba sus bombas por lo menos a 8 km del blanco. Los medios de navegación electrónica mejoraron la precisión en 1942 como la aparición del sistema H2S. Los alemanes respondieron con instalación de radar en cazas nocturnos. Tenían alcance de 7km, pero no servían para control de tiro.

Las contramedidas electrónicas (ECM) inmediatamente aparecieron como medida para negar el uso del radar. Esto fue iniciado con la generación de ruido de fondo, jamming (interferencia) y hacer parecer al objeto mayor de lo que es.

Una técnica era el Window (ahora llamado chaff) para confundir. El científico británico R. V. Jones percibió en 1937 que quitas de metal producían un blip en el radar. Dos mil de estas tiras creaban un RCS similar a de un bombardero.

En 1941, un bombardero Wellington con antenas especiales fue atacado sistemáticamente mientras volaba junto de otras aeronaves. Se dedujo que las antenas creaban un eco mayor que atraiga el fuego. En el próximo ataque, este bombardero usó paquetes con barras de aluminio con tamaño de las antenas, pero sin observar cambio.

Un año después notado que paquete con 240 tiras de aluminio producía un blip del tamaño de un bombardero Blenheim. Si lanzado por una milla dificultaba la adquisición del eco por los radares. Los británicos llevaron 18 meses para decidir sobre el uso debido al miedo de los alemanes que también usaran. Fue usado por primera vez en la incursión de 2 de agosto de 1943. Fueron lanzados 2 millones de tiras de 30x1,5cm por 746 bombarderos de la RAF. En el primer ataque perdieron 12 aeronaves contra las esperadas 50 pérdidas. Las defensas se quedaron invidentes según los alemanes. La 8va. Fuerza Aerea Americana inició lo usó en diciembre de 1943.

Los operadores de radar inmediatamente comenzaron a aprender la diferencia de las láminas y de los blancos volando rápido. Los radares comenzaron a usar técnicas para separar blancos moviles de los chaff cayendo lento (proyecto Wurzlaus). Otras técnicas detectaban modulación de las hélices. Los radares de caza pasaron a operar en la banda de 90 MHz que no era afectado por el chaff que era cortado para onda de 50cm.

Los británicos usaban sensores para detectar radares de alerta trasero Monica en los bombarderos que sirvió de fuente de detección y otros cazas alemanes se guiaban por las ondas de los sensores de navegación. La RAF reaccionó con nuevos chaff, ya no usó el Monica y sólo usaba lo H2S se necesario.

Fueron iniciados varios proyectos de contramedidas electrónicas como el carpet, dina, rug y lighthouse. El Carpet era un ECM contra radares. El mandrel estaba contra el radar Freya, el Piperack contra el Lichtenstein, el Perfectos activaba el IFF de los cazas para revelar posición y el Moonshine era para imitar una gran fuerza haciendo la aeronave parecer una gran formación.

El Día D el aliados colocaron 325 mil tropas en pocos días, pero aún era una fuerza muy inferior las tropas de Rommel en la región. Los aliados tenían que usar la superioridad aérea para evitar que se movieran. El objetivo era balancear las fuerza en tierra con superiodad en el aire. Las aeronaves atacaron puentes, carreteras, ferrovias y así los alemanes no podían reforzar sus tropas. Usaban las carreteras la noche y aún así bajo ataque.

La Posguerra 

Las investigaciones sobre misiles superficie-aire (SAM) iniciaron con los alemanes aún en la Segunda Guerra. Los EEUU y la URSS siguieron las investigaciones con misiles guiados por IR y radar. El SA-2 ruso (V-75 Dvina) apareció en 1953. El Bomarc americano usaba un radar en tierra y era radio-controlado. Después recibió un radar interno. El radar ahora estaba siendo usado en la fase de intercepción y Pk.

La reacción fue el uso de aeronaves jets cada vez más rápidas, pero que aún eran fáciles de detectar por el radar. El proyecto de caza-parásito para escolta de bombarderos mostró ser inviable. Los bombarderos jets tendrían que atacar la URSS sin escoltas. El tamaño de la B-52 permitiría llevar un grande interferidor. Sólo realizaría una misión con bomba atómica y no operaciones sostenida y por eso no era esperado roces de larga duración. Los misiles balísticos pasaron a ser la respuesta adecuada las defensas aéreas que podrían hacer los bombarderos obsoletos.

La principal de supervivencia técnica en esta época aún era el desempeño, principalmente la velocidad y altitud, como en la Primera Guerra. Los mejores ejemplos era el U-2 de 1955 que volaría por encima del techo operacional de los cazas de la época. En 1960, un U-2 fue derribado por un ataque de 14 misiles SA-2 mientras espiaba sobre la URSS. Inmediatamente apareció el SR-71 que combinaría techo de 27 mil metros con velocidad por encima de Mach 3 para penetración en profundidad. La aeronave también usaba algunos conceptos furtivos. Los SA-2 no maniobraban bien la gran altitud y era muy borrosos. El XB-70 Valkyrie sería equivalente al SR-71 con capacidad de bombardeo pero falló en las pruebas por sólo poder operar muy alto y muy rápido.

Con los radares operando en todas las fases de la intercepción, las ECM se haría aún más importante. Los interferidores de la Segunda Guerra forzaron los cañones 88mm alemanes a usar puntaria visual que era muy borrosa a 8-10 mil metros. Fue estimado que las ECM redujo el roce de los aliados en un 25%.

Cinco años despues de que U-2 fue derribado, un F-4C Phantom II fue derribado en Vietnam del Norte. El problema para los cazas era mucho peor pues eran optimizados para velocidad, alcance y carga de bombas y eran buenos reflectores radar. Los pilotos siempre consideraban que serían detectados a la corta o a la larga. La velocidad, tácticas y manobrabilidad no garantizaban la supervivencia contra misiles volando de más de Mach 2.

Durante las operaciones Rolling Thunder entre 1965-1968, los SAM ofrecieron nuevos desafíos para los cazas. Los SA-2 reaccionaban lento cuando volaban y los pilotos desarrollaron tácticas para maniobrar agresivamente. Los pilotos generalmente apuntaban hacia el misil y hacían maniobra evasivas de alto desempeño que el misil no conseguía anular. Primero tenían que saber que eran atacados y usaban detectores radar (RWR) que indicaban la dirección del ataque. El misil tenía que ser detectado visualmente para que las maniobras funcionen.

Si los pilotos volaran a medía altitud eran atacados por misiles SAM y se volaban bajo para protegerse de los SAM eran atacados por artillería antiaérea. Había 4.400 piezas de artillería antiaérea en la región. Vietnam del Norte tenía la tercera mejor defensa aérea de la época, quedándose atrás de la URSS y EEUU.

Los interferidores de apoyo (Stand-off Jammers - SOJ) conseguían entorpecer la detección por algún tiempo. Los interferidores de autodefensa tenían que cubrir mucha banda y los cazas no tenía potencía suficiente teniendo que volar en formación para funcionar. Inmediatamente apareció los cazas optimizado para supresión de defensas.

Todos los recursos disponibles eran reunidos en un paquete para protección mutua y saturar las defensas. Los paquetes en la Linebaker I consistían de un 20- 40% de atacantes y un 80-60% de escolta como supresión de defensas, MIG-CAP, Escort-CAP, lanzadores de chaff e interferidores SOJ. Eran capas múltiples de defensas contra todas las amenazas.

En la Linebaker II se esperaban pérdidas del 5% debido las defensas de los blancos. Los ataque fueron iniciados con cazas F-111 atacando bajo las bases de misiles SAM y de cazas. Los F-4 lanzaban cortinas de chaff para enmascarar las rutas de los B-52 y los F-105 escoltaban el paquete realizando supresión de defensas. Un total de 67 B-52 atacaron junto con paquetes de 20-61 aeronaves en varías ondas. Doce aeronaves fueron perdidas siendo 9 B-52. Los pasillos chaff dispersaban rápido y pasaron a ser lanzados continuamente. En el final fueron 27 pérdidas en 729 salidas siendo 15 B-52 y todos para los SAM. La tasa de roce de los B-52 fue del 2% que sería difícil de sostener en varios meses. Cerca de 900 SAM fueron disparados y Hanói se quedó sin reposición. Las operaciones Linebaker pasaron a ser el ejemplo de conflicto futuro esperado.

Los interferidores de largo alcance se hicieron importantes y la USAF inmediatamente incorporó el EF-111 para escoltas de sus paquetes. Interfería en los radares en las bandas de VHF hasta J la una distancia de hasta 200km. Cinco EF-111 podrían cubrir una región equivalente al mar Báltico o mar Adriático.

En 1973 Israel perdió 40 aeronaves para misiles SAM y artillería antiaérea guiada por radar en las colinas de Golan en un día. Esta tasa de roce del 10% forzaría parar las operaciones aún sin perder todas las aeronaves. En el total fueron 109 aeronaves pedidas en 18 días. El conflicto mostró la necesidad de deshabilitar las IADS. En 1982, en la batalla del Vale de Bekka en el sur de Líbano, Israel usó aeronaves AWACS, de inteligencia electrónicas, aeronaves no tripuladas, drones despistadores, misiles anti-radar, todos coordinados y con pilotos entrenados para destruir las defensas aéreas en el local.

En marzo de 1986 dos cazas F/A-18 de la US Navy que patrullaban la línea de la muerte en Libia fueron atacados por misiles SA-5. Los misiles erraron. En abril a US Navy contra atacó contra bases terroristas. Los interferidores de largo alcance (SOJ) serían la llave para cegar las defensas aéreas integradas libias que fueron suministrada por los rusos. Los libios usaban defensas aéreas de cobertura densa y redundante con varías frecuencias. El objetivo era dificultar la tarea de jamear y entorpeces los ataques con misiles anti-radar. Las línea de comunicaciones entre los sistemas eran blindadas. Los vietnamitas tenía dificultad de alertar las batirías de misiles SAM, pero la líbia no.

La táctica principal de la operación Eldorado Canyon era un ataque rápido, a la noche y volando bajo. Los radares tendrían menos de 3 minutos para detectar, identificar, localizar y designar armas antes de lo caza volar sobre la web (considerando que no habría cobertura del terreno). El jammer de las aeronaves SOJ (EF-111 y EA-6B) disminuiría el tiempo de compromiso

Las amenazas futuras esperadas son los sistemas rusos S-300 muy sofisticados. Las contramedidas electrónicas pueden no ser eficientes como ocurrió en lo inicio del conflicto de 1973 en Israel. Otro tipo de respuesta pasó a ser necesaria.

La Furtividad entra en Escena 

En 1938, Robert Watson-Watt, inventor del radar, anticipó que los bombarderos (y por extensión los cazas) deberían ser proyectados de forma a reducir el eco de radar.

En el fin de la década de 50, material absorbente de radar (RAM) fue incorporado en el proyecto de aeronaves convencionales. Él tenía dos propósitos: reducir el RCS contra amenazas específicas y aislar antenas múltiples pare prevenir comunicación cruzada. El Lockheed U-2 es un ejemplo de aeronave en esta categoría.

En 1960, ya había conocimiento suficiente que formas y componentes influenciaban en el RCS. Ya era hecho concreto que un plan liso en ángulos rectos alcanzada por una onda de radar tenía una señal de radar bien grande, y una cavidad, con localización similar, también tenía un grande retorno. Entonces, la entrada de aire y el exhaustor de una aeronave la jet debía ser los principales contribuyentes para el RCS en la nariz y en la aleta caudal en las direcciones observadas, y a deriva vertical dominaba la firma lateral. Una aeronave podía ser proyectada con forma y materiales apropiados, y la no ser que un proyecto completamente balanceado, siempre habría un componente que dominaba lo retorno en alguna dirección particular. Esta era a era del Lockheed SR-71 Blackbird.

Diez años después, fueron desarrollados métodos numéricos que permitieron proyectar una aeronave con RCS balanceado para disminuir lo retorno de reflectores dominante. Esto llevó al desarrollo del Lockheed F-117A y Northrop B-2

El desarrollo de la furtividad contemporánea se inició en 1975 para contraponer la compleja y sofisticada IADS Soviética. Hasta la década de 70 no fue dada mucha atención para disminuir el RCS o retorno radar. La guerra del Yom Kippur en 1973 y las pérdidas israelíes para la IADS árabe llevó la DARPA a desarrollar el programa Have Blue que resultó en el F-117. La tecnología furtiva puede ser considerada la tecnología más importante después del motor jet para la guerra aérea. Con un RCS 1000 veces menor que una aeronave convencional, la F-117 es capaz de pasar a través por las defensas rusas, haciendo inútiles una inversión de US$100 mil millones en gastos de defensa aérea durante 20 años por parte de los soviéticos.

En los últimos 25 años ha habido mejoras en los métodos analíticos y experimentales, particularmente con respecto a integración de formas y materiales. Al mismo tiempo, la facción anti-furtiva está desarrollando un gran conocimiento de estos requerimiento, forzando la comunidad furtiva en otras mejorías. 



Fundamentos de un Proyecto Furtivo 


Capacidad de Supervivencia 

La capacidad de supervivencia es una gran preocupación de la aviación de combate desde hace mucho tiempo. En la Segunda Guerra Mundial, para realizar sus misiones, los B-17 de la USAF que operaban sobre Alemania fueron equipados con armamento defensivo pesado, blindaje, extintores de incendido en los motores, tanques de combustible auto-sellantes, tripulantes con chalecos antibalas y paracaídas. El peso de las armas defensivas y munición era el doble de la carga de bombas.

En agosto de 1943, la 8va Fuerza Aérea atacó Schweinfurt y Regensburg en Alemania. De los 315 bombarderos que participaron de la misión, 60 fueron perdidos. La 8va Fuerza Aérea perdió 1/3 de sus bombardero en 1943. Esto resultó en cambio de tácticas y en la aparición de la escolta de cazas.

Los B-17 volaban alto para evitar la artillería antiaérea, en formación cerrada para protección mutua y para sobreponer campos de tiro. Las formaciones eran espaciadas para evitar que artillería antiaérea derribara varias aeronaves de un golpe sólo con un único tiro, pero próximos lo suficiente para que se defiendan y evitar que cazas enemigos maniobren fácilmente entre ellos.

También atacaban varios blancos al mismo tiempo con grandes formaciones para saturar las defensas. Los americanos pasaron a volar de día después de lo inicio de operación de escoltas de cazas de largo alcance. La mira Norden necesitaba ver el blanco para que el ataque fuera efectivo. Sin las escoltas las pérdidas llegaban la un 20% de las aeronaves. La RAF volaba la noche sin escolta de caza para disminuir las pérdidas, pero la precisión sólo daba para atacar blancos grandes como ciudades. Con la aparición del radar fue iniciado el uso del chaff, llamado de windows en la época.

Durante los ataques a las refinerías de Ploesti en la Segunda Guerra Mundial fue estimado inicialmente que sería necesario 1.370 salidas para alcanzar 90% acierto. Serían nueve plazas de 120 aeronaves en 4-6 semanas atacando la gran altitud. Se decidió atacar a baja altitud con 178 bombarderos B-24. Del total, 53 fueron derribadas, la mayor parte volvió damnificada y sólo 33 continuaron a volar.

En Vietnam, los F-105 Thunderchief llegaron a tener una tasa de roce de hasta un 15%. Actualmente, una tasa de fricción o roce del 15% esperada para una misión resultaría en el uso de aeronaves furtivas, misiles cruise o aeronaves no tripuladas.

En la Guerra de Vietnam los EEUU usaron las mismas tácticas de la Segunda Guerra Mundial inicialmente. Los cazas-bombarderos y bombarderos volaban alto en formación y tenían cazas F-4 Phantom para defensa contra los Mig de Vietnam del Norte. No había ninguna contramedida. Inmediatamente aparecieron los misiles SAM como principal amenaza. Los EEUU reaccionaron con los sistemas de alerta radar y interferidores electrónicos, más el apoyo de interferencia de apoyo de los EA-6 Prowler.

Otra contribución fueron las aeronaves de supresión de defensas para buscar y destruir las baterías de misiles SAM en tierra. El perfil de misión colocaba las aeronaves arriba y lejos del alcance de los misiles, pero a veces también volaban bajo y dentro del alcance de armas leves y artillería antiaérea. Sólo los sistemas de alerta radar (RWR) disminuyeron la eficiencia de los misiles SAM en un 80%.


Un F-4 alcanzado por un misil SAM consigue volver hacia base a pesar de estar muy dañado.

La experiencia americana en Vietnam e Israelí en 1973 llevó al uso de reducción de firma en la década de 70 con el F-117 Nighthawk. El principal atractivo de las aeronaves furtivas es volar siempre alto. Aeronaves convencionales tiene perfil de vuelo alto-bajo-bajo-alto (Hi-Low-Lwo-Hi). La aeronave despega, sube para altitud de crucero, descienden para baja altitud para evitar detección y maniobran para evitar la artillería antiaérea. El blanco es atacado a baja altitud, con maniobra pop-up para adquisición del blanco. Después de atacar el blanco la aeronave da vuelta para la base, primero a baja altitud y después sube para aumentar el alcance volando en la altitud de crucero. Al bajar la altitud el ambiente se hace más hostil: el arrastre aumenta, el consumo de combustible prácticamente se duplica y las cargas de maniobra son aumentadas para evitar enemigo. Volando siempre alto estos problemas son evitados.

La visión sistemática y cuantitativa de la capacidad de supervivencia tomó importancia en Vietnam después de varías pérdidas. Antes no era considerada muy importante. Era una característica que funcionaba y continuaba a ser usada en nuevos proyectos. El A-10 Thunderbolt II fue la primera aeronave proyectada con requerimientos completos de vulnerabilidad. De 20 aeronaves que retornaron alcanzadas severamente en la Guerra del Golfo de 1991, sólo 1 no pudo volver a volar.

La capacidad de supervivencia de una aeronave de combate es definida como la capacidad de evitar y, como alternativa, soportar un ambiente hostil creado por el enemigo. El evitamiento significa quedarse lejos de los sistemas de armas enemigos. Soportar se refiere la capacidad de continuar a luchar con seguridad después de ser alcanzado.

En el primer caso las características se llaman susceptibilidad, definida como la probabilidad de ser alcanzado por las armas enemigas o evitar el ambiente hostil. Ella depende del teatro de operaciones, defensas, selección de armas, paquete de ataque, armas y tácticas enemigas y el entrenamiento de los operadores. Una aeronave volando bajo y lento es muy susceptible como un helicóptero. Una aeronave volando alto y rápido es poco susceptible.

Modelos matemáticos relaciona estas funciones simulando la secuencia de acontecimientos desde la detección hasta la aeronave ser alcanzada.

La capacidad defensiva sigue el principio de no ser detectado, si detectado no ser enganchado, si es encontrado no ser alcanzado, si alcanzado reducir los daños al mínimo" y puede ser expresa en la ecuación:

Pk = Pd x Pa/d x Ph/a x Pk/h

siendo que

Pk = probabilidad de ser destruido
Pd = probabilidad de detección
Pa/d = probabilidad de adquisición debido a detección
Ph/la = probabilidad de ser alcanzado debido a adquisición
Pk/h = probabilidad de ser destruido después de ser alcanzado

Un Pk del 50% significa una media de efectividad del 80% en cada elemento (80% x 80% x un 80% = un 51%). Si la detección disminuir para 1 en 5 (un 20%) la efectividad de la defensa se cae para un 13%. Reduciendo la detectabilidad para 1 en 25 (un 4%) significa que sólo 1 en 40 aeronaves serán derribadas, sin llevar en cuenta que contramedidas serán usadas para entorpecer el control de tiro. Reducir la detectabilidad es la razón de ser de la furtividad.

La cadena de supervivencia depende de varios factores y características de la aeronave:

- No ser encontrado: alerta radar, alerta láser, tácticas, doctrina, conciencia de la situación, protección de fuerza, entrenamiento y experiencia de la tripulación, mantener distancia de la amenaza, sistema planificación de misión y contra reconocimiento y seguridad;

- No ser visto: control de firma (furtividad), acompañamiento del terreno, doctrina, capacidad de adquisición de blancos, tácticas, entrenamiento y experiencia de la tripulación y volar la noche;

- No ser alcanzado: velocidad, altitud, manobrabilidade y agilidad, tácticas, sistema de alerta, contramedidas electrónicas, chaff y flare, armas y cañones de autodefensa, escolta de cazas, armas anti-radar, armas de largo alcance, vuelo no tripulado y furtividad;

- No ser derribado: blindaje, redundancia, compartimentación, no llevar combustible del lado de las entradas de aire, fluido hidráulico no inflamable, hidráulicos redundantes y separados, estructura reforzada y protección contra explosión y fuego

La capacidad de supervivencia de una aeronave de combate es la capacidad de evitar o resistir a un ambiente hostil y sin perder capacidad de cumplir la misión. Puede ser medida por la probabilidad de una aeronave sobrevivir a un encuentro con este ambiente. Puede ser medido probabilísticamente por "Ps".

La capacidad de supervivencia puede ser reducida por la reducción de la firma, equipamientos de alerta, contramedidas, tácticas, desempeño, definición de la amenaza, volar fuera del sobre de las armas enemigas y destruyendo enemigo preventivamente.

La susceptibilidad es la incapacidad de una aeronave de evitar el ambiente hostil humano (cañones, misiles, ojivas, interceptadores, radares, y todos elementos de una IADS). Cuanto mayor la posibilidad de una misión ser alcanzada por un mecanismo de daño generado por ojiva de una arma, más susceptible es la aeronave. También es el grado donde un medio, equipamiento o sistema de armas está bajo riesgo de ataque debido a una flaqueza inherente. Puede ser medido probabilísticamente por "Ph".

El término susceptibilidad como evento indeseable y vulnerabilidad para consecuencia indeseable no es usado técnicamente. Vulnerabilidad puede estar relacionada con la misión o cuando la aeronave es alcanzada. Es la característica de un sistema que lo hace sufrir degradación resultante de efecto del ambiente hostil enemigo.

La vulnerabilidad es la incapacidad de una aeronave de resistir al ambiente humano. Es medida estadísticamente por "Pk/h".

La vulnerabilidad es reducida con redundancia y separación de componentes críticos, como computadores vuelo, hidráulicos y motores múltiples y espaciados, proyecto de componentes para minimizar daños e instalación de sistemas On-Board Inert Gas Generator Sistem (OBIGGS) en los tanques de combustible y blindaje en los componentes críticos.

La vulnerabilidad depende de la capacidad de soportar efectos de ojivas, penetradores, explosión y fragmentos. Disminuir la vulnerabilidad es asegurar que los componentes críticos continúen a funcionar después de alcanzados.

"Killability" o Pk es la incapacidad de una aeronave evitar y resistir al ambiente humano o la facilidad de la aeronave ser destruida. Es la composición de la estadística de ser alcanzada y vulnerabilidad: "Pk=Ph x Pk/h".

Ps = 1 - (Ph x Pk/h)


La capacidad de supervivencia aumenta si la susceptibilidad y vulnerabilidad fueren reducidas. Cerca de un 30% de las aeronaves americanas alcanzadas en Vietnam del Norte fueron derribadas. La mayor parte de las pérdidas fue debido a la pérdida en la propulsión y sistemas de combustible en las aeronaves. En el Golfo un 41% de las aeronaves de la USAF y US Navy alcanzadas fueron derribadas. Las aeronaves de apoyo aéreo aproximado tuvieron mayor proporción de pérdidas relativas por que sean las más expuestas y las de prohibición la mayor pérdida absoluta por que realicen la mayor parte de las misiones.

La capacidad de supervivencia está relacionada con la duración de la misión. Incursiones están sujetas la grandes pérdidas y son aceptables se la misión fuere crítica. Conflictos cortos prevé la gerencia de pérdidas hasta la llegada de refuerzos. Los conflictos largos dependen de la capacidad de la economía nacional y antojo de luchar.

El modelo "fly-out-model" muestra la medida de susceptibilidad de la aeronave. Puede se expresa en la forma de "miss distance", distancia mínima entre aeronave y el misil/proyectil en determinadas condiciones. Cuanto menor el parámetro, mayor la probabilidad de ser alcanzada. Está relacionada con la superficie mostrada para enemigo, radar o arma. El modelo "end game model" estudia la fase final del combate.

El término "soportar el ambiente hostil" es la capacidad de continuar actuando sin comprometer seguridad del vuelo o misión, incluyendo después de sufrir daños. Si expresa en la vulnerabilidad de la aeronave, o la capacidad de ser alcanzada y no ser destruida. La cuantificación depende de la susceptibilidad, características de proyecto, instalación de sistemas. Simulaciones llevan a niveles de daños llamados de "attrition kill" y "mission kill". En el primer caso el avión es perdido, y en el segundo no se pierde pero no puede cumplir la misión.

Otra forma de "atrition kill" es el tiempo entre la verificación de los daños y la pérdida de la plataforma. Puede ir de fracción de segundo en el caso de ser alcanzado por un misil, hasta daños en el aterrizaje debido a averías de sistemas como tren de aterrizaje o pérdida del piloto. Puede alcanzar estructura, combustible, controles de vuelo (más frecuente en la transmisión). Esto resulta en la redundancia, localización adecuada, protección, control de averías e incendios. Resulta en peso y costes adicionales en el proyecto y operación.


El Roce 

Las caras armas de precisión no tiene mucha utilidad se lo caza que a transporta no consigue sobrevivir las defensas enemigas y es derribado antes de atacar. Un alto nivel de roce puede afectar seriamente el resultado de campaña aérea. La capacidad de supervivencia es un factor importante en el resultado del conflicto. El objetivo de cualquier sistema de armas es sobrevivir a las condiciones de la guerra.

La tasa de pérdida determina cuantas aeronaves o tripulantes estarán disponibles para una campaña aérea prolongada.

La tabla abajo ilustra las posibles razones de pérdidas de aeronaves para las defensas aéreas y sus consecuencias para el atacante. La tabla no considera sustituciones.


Una razón de roce del 1% significa que más del 60% de las aeronaves sobrevivirán después de 50 salidas y un 90% hubiera sobrevivido las 10 primeras salidas. Aumentando la tasa de roce a un 5%, las aeronaves que sobrevivirán las 10 primeras salidas serán un 60% de la fuerza inicial. Una tasa de roce alta de cerca de un 20% significa que un 90% de la fuerza será derribada antes de completar 10 salidas. La experiencia americana en Vietnam y la Israelí en 1973 llevaron al uso de la reducción de firma en la década de 70 con F-117 Nighthawk como forma de contraponer la amenaza del radar y disminuir la tasa de roce.

Estas razones de roce indican la duración en potencia de una campaña aérea sin sustitución de las aeronaves derribadas por otras nuevas. Tasas por encima de un 10% son consideradas inaceptables actualmente.

Una aeronave de la *USAF no despega si la misión tuviera una probabilidad de pérdida mayor que un 2%. Si la posibilidad sea mayor que un 75% son usados misiles *cruise. La F-117 sufrió una pérdida en cerca de 2.500 misiones con una tasa de pérdida del 0,04% contra defensas pesadas.

El control de firma permite que los cazas obtengan alta razón de cambio (enemigos muertos/amigos muertos) y mejora la capacidad de supervivencia, permitiendo destruir blancos prioritarios sin pérdidas inaceptables.

La capacidad de permanecer en el territorio enemigo sin ser detectado sirve para ganar tiempo para planear y ejecutar un ataque óptimo. Después del enganche será difícil mantenerse sin ser detectado. El armamento lanzado, la no ser que sea furtivo, será detectado por el blanco. La plataforma lanzadora, maniobrando para otro ataque o para escapar de contra ataque, será menos furtiva. El elemento sorpresa estará perdido.

Conceptos 

Inicialmente es necesario definir términos. La Furtividad es el nombre popular atribuido a las técnicas y tecnologías para control de firma. La furtividad cubre las firmas radar, infrarroja (IR), visual, acústica y electromagnética (EN). Otros términos son RCS, LO y VLO.

RCS es el tamaño aparente al radar ("radar cross-section"). Es medida basada en el área de la esfera que refleja la misma energía. El *RCS depende de la frecuencia, polarización de la antena transmisora y receptora, ángulo de aspecto, forma de la onda, y material, forma y componentes del blanco.

LO (low-observable) es un sistema que usa aplicaciones limitadas en el control de firma, en algunos aspectos y frecuencia. Generalmente usa material absorbente de radar (RAM) y alguna cambios en la forma.

VLO (very low-observable) es un sistema que cubre gran banda frecuencia y aspectos como la F-117, B-2 y F-22. Una plataforma furtiva real es VLO y también tiene baja firma visual, IR y acústica.

La firma radar (RCS) es de más importante pues un radar puede tener alcance de más de 400km. Sensores térmicos y acústicos ha corto alcance y tiene limitaciones. El radar también es la principal amenaza por ser usada para detección, acompañar y disparo de misiles SAM y artillería antiaérea.

El RCS de una aeronave tiene que ser tan grande cuanto medio que opera o ruido de fondo como pájaro, insecto, lluvia y nieve.

El RCS es medido en metros cuadrados (m2) o en decibeles por m2 (dBSM). Para ser furtiva una aeronave tiene que tener RCS de por lo menos 0,5m2. Una aeronave furtiva verdadera (VLO) tiene RCS 0,001m2 o -30 dBSM.

Una aeronave furtiva (VLO) puede ser detectada por radares de alerta anticipado y de adquisición de misiles SAM a partir de 35km, por un gran radar de caza la menos de 20km y cerrado por radar de misil la menos de 5km. Una aeronave menos furtiva (LO) sería detectada respectivamente la menos de 150km, 100km y 15km.

La furtividad del F-22A y F-35 disminuiría la efectividad de los SAM controlado por radar rusos en un 95%. Con tácticas y algunas limitaciones operacionales, pueden actuar en el espacio aéreo enemigo y disparar armas sin ser detectados.


La relación entre RCS de aeronave y el alcance de detección (o espectro de furtividad). Un radar de onda larga de 3-10 cm puede detectar al F-117 a 15 km de distancia lo que da 1 minuto de vuelo a 900 km/h y la 3.500m. La F-117 será detectado en un ángulo de 25 grados de frente y para encima. Una aeronave volando muy bajo puede exponerse por el mismo tiempo dependiendo del terreno. La relación entre el número de disparos de misiles SAM y el RCS tiene el mismo perfil con la aeronave furtiva siendo raramente atacada. Una aeronave que está siempre intentando sobrevivir a los ataques enemigos no consigue ser muy efectiva en el cumplimiento de la misión. Una aeronave convencional que recibe tratamiento furtivo mal consigue llegar en el nivel LO y las ganancias son poco significativas. Va a ser detectada y engachada de cualquiera forma. El F-117A tiene RCS de 0,001m2 o -30 dBSM. El B-2A y F/A22 tiene RCS de cerca de 0,0001m2 o -40 dBSM. Una aeronave furtiva verdadera (VLO) es proyectada desde lo inicio para ser furtiva y es el principal criterio de proyecto. Las instalaciones en los EEUU pueden medir RCS de -70 dB/m{2} o de un grano de polen. Insectos tienen RCS de -30 dBMS a -40 dBMS y pueden ser detectados la 10-20km por radares de vigilancia potentes.

El RCS puede ser medido o calculado para cada razón de aspecto, frecuencia y polarización de interés. Estas medidas producen mucho datos y generalmente se usa una medía de RCS en una banda de frecuencia de un aspecto, generalmente el frontal por ser el más importante. Del lado y por tras la aeronave es más difícil de ser atacada. El RCS puede ser mostrado gráficamente.

La B-17 tenía un RCS frontal de 74m2. Esta variación puede llegar la 15 dB con cambio de aspecto de 1/3 de grado y puede variar hasta 80 dB o un millón de veces. Las hélices también alteraban y modulaban el RCS. La F-15 tiene un RCS frontal de 10m2, pero visto de bajo llega de más de 400 m2 de bajo 10 de lado. De lado mantiene los 10m2.

Para entender el gráfico se debe considerar que un radar está apuntado para la aeronave y giró en torno a la aeronave en el plan horizontal. Los picos son las medidas del radar. Los círculos concentricos son a escala del RCS en dBSM.

RCS frontal de algunas aeronaves (datos de la Internet):

Aeronave           RCS (m2)                    
B-52               99,5 

F-14               40-50
A-10               25
F-111              17

Tu-160             15
B-1A               10
F-15               10
Tornado            8
Su-27, MiG-23      6

MiG-21             4
Mirage 2000        3,3

MiG-29             3     
F-16/F/A-18        1,2
Typhon, T-38, Mako 1

B-1B               0,75-1,02 
F/A-18E, Rafale    0,75
ALCM               0,25
Exocet,Harpoon     0,1
Tomahawk           0,05
SR-71              0,014
Pájaro en vuelo     0,010

F-22A            0,0065 
F-35 JSF           0,005
F-117A             0,003
B-2                0,0014
ACM                0,001



¿Cuál es la ventaja de la reducción de la firma a través de una Sección Transversal de Radar (RCS) menor? La furtividad no es sólo para contener el radar y ni para hacer la aeronave invisible. El objetivo es dificultar la capacidad del enemigo de detectar y atacar la plataforma. La aeronave se aproxima sin ser detectada y cuando detectado ya es tarde para reaccionar. Una aeronave furtiva disminuye la probabilidad de interceptación, que limita la probabilidad de enganchar, aumentando la capacidad de supervivencia, y así, la probabilidad de completar la misión.

A pesar de no invisibles, las plataformas furtivas consiguen atrasar la detección el suficiente para entorpecer las defensas enemigas. Esto disminuye la capacidad de un sistema de defensa aérea de infligir pérdidas, aumentando el coste/eficiencia de las aeronaves de ataque. Hace posible obtener sorpresa operacional y táctica. Como sorpresa en todos los puntos no es posible, o garantizado, entonces concentra en puntos estratégicos en el inicio de la campaña.

La furtividad garantiza varias ventaja en relación a las aeronaves convencionales como realizar la misión sin interferencia del enemigo, la misión puede ser realizada con pocos recursos, necesita de poco apoyo externo de escolta de cazas, interferidores y supresión de defensas, el roce no pasa a ser problema, los costes son disminuidos para realizar la misión, el personal se queda más seguro y misiones difíciles pueden ser cumplidas. A pesar de ser más cara es más eficiente en el general. En el lenguaje militar significa gran oportunidad de éxito y gran capacidad y supervivencia. Permite operar libremente en ambiente hostil y ejecutar misiones con éxito sin mucha interferencia del enemigo. El enemigo debe ser concentrar en el esfuerzo de defensa aérea, consumiendo recursos que serían aplicados en la batalla aérea táctica.


Un estudio Northrop del inicio de la década de 90 mostraba la ventaja de la furtividad, armas de precisión y largo alcance de la B-2 en relación a los paquetes típicos en un teatro táctico. Dos B-2 con armas de precisión hacían el trabajo de 75 aeronaves convencionales. Cuatro tripulantes serían puestos en riesgo contra 132 de las aeronaves del paquete convencional. El uso de un paquete con el F-117 ya disminuye de 75 a 10 el número de aeronaves y un 90% el número de tripulaciones en riesgo. Los costes de las plataformas disminuyen en un 74%. El tiempo de iniciar capacidad fue de 2,3 días para el paquete convencional contra 1,2 días del paquete furtivo con F-117. Los F-117 serán sustituidos en el futuro por la F/-22 y F-35C. 



La F-22A puede aproximarse la 25-30km de un sistema S-300 ruso sin ser detectado. Este es el alcance máximo de una bomba guiada por GPS tipo JDAM de 1.000 libras (GBU-32). La bomba guiada por GPS tipo JSOW y el futuro misil cruise JASSM tiene alcance suficiente para que sean lanzados la una distancia mayor pero no pueden ser llevados internamente en la F-22A. Si fueran llevadas externamente la F-22A podrá ser detectado la distancias mayores. Disminuyendo la firma de radar de una aeronave permite que las tripulaciones completen más de una misión antes de hacerse vulnerable las armas controladas por radar. Esto suministra a los delanteros la ventaja de evitar la amenaza y minimizar el tiempo en la "zona roja", o zona de compromiso, cuando la detección lleva a un disparo de un misil SAM. Además de eso, la furtividad permite la aeronave atacante llegar cerca de su blanco. Por ejemplo, disminuyendo el sobre del misil SAM lo hará más vulnerable así como el blanco que esta defendiendo. 

En resumen, si el enemigo consigue detectar una aeronave furtiva, probablemente no podrá la acompañas. Si conseguir acompañar, tendrá mucha dificultad en enganchar. La tasa de roce es muy menor y necesita de menos aeronaves de apoyo (escolta, jammers, SEAD etc). Una aeronave furtiva gasta menos combustible por volar más alto y conseguirá sorpresa táctica aumentando las oportunidades de éxito. La furtividad es una tecnología muy cara y compleja, pero con ganancias también enormes. Los problemas para las defensas parecen insoportables.



Fuentes