lunes, 4 de agosto de 2025

Guerra Irán-Israel: ¿Se puede ganar una guerra con UCAV y misiles balísticos?

Irán vs. Israel: ¿Se puede ganar utilizando sólo con “balísticos” y “Shaheeds”?




Recientemente, en el artículo "¿Quién ganará la guerra entre Israel e Irán?", abordamos la extrema asimetría del conflicto armado entre Irán e Israel.

Israel está llevando a cabo una ofensiva aeroespacial, o mejor dicho, una ofensiva multidominio, en la que, además del reconocimiento espacial y los ataques aéreos, se han llevado a cabo ciberataques contra la infraestructura iraní, y se han desplegado unidades de reconocimiento y sabotaje con drones kamikaze y sistemas antitanque autónomos de control remoto Spike.

A su vez, Irán lleva a cabo operaciones militares casi exclusivamente con la ayuda de misiles balísticos de corto y mediano alcance (BRMD y MRBM), así como con el uso de un número limitado de vehículos aéreos no tripulados kamikazes (UAV), a los que a veces se denomina “shahids”.


¿Puede Irán derrotar a Israel utilizando únicamente balística y misiles Shahed? ¿Cuáles son las ventajas y desventajas de estas armas? ¿Qué errores ha cometido Irán en el pasado que podrían afectar seriamente el resultado del combate?

Hoy hablaremos de ello.

Comencemos con la introducción:

  1. Por victoria, en este caso, no nos referimos a la rendición incondicional de Israel, sino al cese de sus ataques contra Irán, la retirada de la aviación del espacio aéreo iraní y la transición a las negociaciones.
    Por supuesto, no se puede hablar de destrucción ni capitulación de Israel. ¿Por qué? Porque ya tenemos el punto 2.
  2. Al hablar del conflicto armado entre Israel e Irán, es necesario tener en cuenta que una de las partes es una potencia nuclear y la otra aspira a convertirse en una.

En cuanto a Israel, creo que nadie tiene dudas, y en cuanto a Irán, sus declaraciones sobre la falta de intenciones de fabricar armas nucleares no son convincentes: Irán claramente quiere entrar en el "club nuclear", y no se puede descartar que ya tenga modelos experimentales de armas nucleares.


Posibles vehículos de lanzamiento para ojivas nucleares israelíes

3. El factor estadounidense: esto también debe tenerse en cuenta. La intervención estadounidense puede asumirse en dos escenarios: cuando todo va mal para Irán o cuando todo va muy mal para Israel.

Al momento de escribir esto, Estados Unidos ya había llevado a cabo un número limitado de ataques contra Irán, lo que refleja la lamentable situación de este último, aunque Israel tampoco se encuentra en una situación tranquila.
 
Irán no tiene aliados dispuestos a ir a la guerra por él, y mucho menos aliados que puedan enfrentarse a Estados Unidos en igualdad de condiciones.

Entonces, ¿puede Irán derrotar a Estados Unidos usando solo "balística" y "shahids"?

Aunque, quizás, sea más apropiado hablar en pasado: ¿podría Irán haber ganado?


Teóricamente, sí podría, pero para lograrlo tendría que infligir...

Primer golpe

Los misiles balísticos utilizados por Irán presentan una seria desventaja: solo alcanzan objetivos estacionarios. Esto es típico de este tipo de arma, no solo de las iraníes.

En teoría, el misil hipersónico aerobalístico del complejo Kinzhal, propiedad de Rusia, es capaz de alcanzar objetivos de superficie móviles, y parece que el misil balístico chino DF-21, con un vehículo de planeo hipersónico, puede hacer lo mismo. Sin embargo, hasta el momento no existen datos públicos sobre objetivos móviles confirmados destruidos por estos misiles.

Al planificar un ataque contra Irán, los líderes político-militares de Israel tuvieron en cuenta las consecuencias de los desembarcos balísticos iraníes; el nivel de la inteligencia israelí permite asumir que su información sobre los arsenales iraníes es bastante precisa.

En consecuencia, todos los objetivos móviles importantes cambiaron de ubicación; por ejemplo, aviones y helicópteros se trasladaron al territorio de países amigos, incluida Turquía. (Por supuesto, Turquía es un aliado temporal y circunstancial para Israel; en el futuro, si se mantiene la política actual del “Sultán” Erdogan de crear un “mundo turco”, el conflicto entre Turquía e Israel será casi inevitable).


La base del poder de combate de Israel es su aviación.

En cuanto a los objetivos estacionarios, aquellos con probabilidades de ser alcanzados probablemente fueron abandonados por su personal. Por ejemplo, tras el ataque iraní a la sede del Mossad, Israel insinuó a Irán que todos los agentes de dicha organización ya operaban en territorio iraní en ese momento.

Claro que hay objetos importantes en territorio iraní que no pueden ser movidos ni evacuados, pero aquí es donde entra en juego la precisión de los misiles balísticos iraníes.

Exactitud

Y a juzgar por todo, la precisión de los misiles balísticos iraníes no es muy buena.

Israel ha censurado severamente la información sobre los ataques con misiles iraníes últimamente, pero incluso las imágenes filtradas en línea muestran múltiples ataques con misiles iraníes contra ciudades israelíes. Es improbable que Irán realmente tenga como objetivo destruir rascacielos y edificios residenciales; no se trata de una cuestión de humanismo, sino de la falta de conveniencia militar de tales ataques.


Sin embargo, hay dos factores que deben tenerse en cuenta. El primero es que algunos misiles balísticos iraníes son interceptados en el aire por los sistemas de defensa aérea y antimisiles ( Defensa -PRO) de Israel, pero la ojiva (WH) no se produce. En este caso, el misil balístico se desvía de su trayectoria y detona al caer.

También se dan casos de autobombardeo de ciudades con misiles lanzados por los sistemas de defensa aérea y antimisiles israelíes.

De hecho, ocurre lo mismo que en Ucrania, donde un número significativo de objetivos civiles impactados se debe a la destrucción de las defensas aéreas ucranianas por misiles de crucero rusos (CM), así como a misiles guiados antiaéreos (SAM) ucranianos. Dado que los SAM utilizados por el sistema de misiles antiaéreos (SAM) S-300 tienen ojivas de varios cientos de kilogramos, su impacto es comparable al de un misil de crucero o balístico.


El segundo factor son las afirmaciones de Irán de que la mayoría de los misiles balísticos utilizados contra Israel eran "antiguos arsenales", es decir, armas de baja precisión diseñadas para saturar las defensas aéreas y antimisiles de Israel y agotar sus reservas de misiles SAM e interceptores.

Aquí, por supuesto, surgen varias preguntas. En primer lugar, la veracidad de dichas declaraciones, ya que, como sabemos, los medios oficiales iraníes son expertos en mentir; y en segundo lugar, no está claro si Irán podrá agotar las reservas israelíes de misiles SAM, especialmente considerando que Estados Unidos sin duda brindará asistencia a Israel suministrando misiles SAM para el sistema Patriot (que en este caso no se destinará a Ucrania) y los sistemas de defensa antimisiles THAAD.

En este sentido, es lógico sobrecargar los sistemas de defensa aérea y antimisiles de Israel inmediatamente antes de lanzar misiles balísticos modernos de alta precisión, aunque es posible que Irán lo esté haciendo, ya que algunos de sus misiles balísticos alcanzan objetivos militares.


Sin embargo, recientemente el número de misiles balísticos iraníes en una salva ha disminuido significativamente, mientras que el sistema de defensa aérea y de misiles de Israel sigue funcionando, aunque con menos eficiencia.

Aplicación masiva

Pueden reírse de la defensa aérea y antimisiles de Israel cuanto quieran, pero, según datos públicos, su labor merece el máximo elogio.

Según algunos datos, el número de misiles balísticos iraníes interceptados alcanza el 80-85 %, una cifra muy elevada para objetivos tan complejos como los misiles balísticos intercontinentales (IRBM). Sin embargo, estas cifras solo son válidas para los primeros días, cuando Irán lanzaba hasta cien misiles a la vez, posiblemente los mismos obsoletos.


Actualmente, se lanzan misiles en cantidades de varias docenas como máximo, y en ocasiones se trata de lanzamientos individuales o en parejas, e incluso los sistemas de defensa aérea y de defensa antimisiles de Israel no siempre son capaces de interceptarlos.

Hay cuatro posibles razones por las que el número de lanzamientos de misiles balísticos iraníes ha disminuido drásticamente.

La primera es que físicamente quedan pocos, después de todo, los BRMD y los MRBM son productos caros. Al fin y al cabo, no solo necesitan fabricarse, sino también almacenarse y mantenerse adecuadamente, lo cual supone gastos considerables. La

segunda razón es que Irán poseía muchos misiles balísticos, pero se perdieron debido a los bombardeos de la Fuerza Aérea Israelí.

La tercera razón es que las Fuerzas Armadas de Israel (FAI) han sellado un número significativo de salidas de las instalaciones de almacenamiento subterráneo, por lo que su limpieza lleva mucho tiempo, especialmente bajo la constante influencia de la Fuerza Aérea Israelí.

Bueno, la cuarta razón es que Israel inutiliza rápidamente los lanzadores desplegables en la zona de Irán más cercana, desde donde se lanzan los misiles balísticos intercontinentales (IRBM), por lo que Irán tiene que trabajar principalmente con estos misiles desde la zona este del país. Esto explica tanto la disminución del número de lanzamientos (los IRBM son más caros y hay menos que los IRBM) como las dificultades para su interceptación por parte de los sistemas de defensa aérea y antimisiles israelíes (es mucho más difícil derribar un IRBM que uno similar).


Estadísticas sobre el uso de misiles balísticos iraníes

Aunque, de hecho, lo más probable es que se trate de una combinación de las cuatro razones mencionadas.

Otra arma iraní es el Shahed, cuya variante Geranium-2 demostró su eficacia en el conflicto entre Rusia y Ucrania.


Por alguna razón, el uso de vehículos aéreos no tripulados (UAV) kamikazes de largo alcance por parte de las fuerzas armadas iraníes está muy limitado. Al parecer, los ataques suelen involucrar solo unas pocas docenas de aparatos, que son interceptados por aeronaves israelíes sobre el territorio de terceros países. Es lógico que, utilizando uno o dos mil Shaheds a la vez, Irán penetraría el sistema de defensa aérea distribuida de Israel, pero por alguna razón esto no sucede.

Las razones podrían ser las mismas que en el caso de los misiles balísticos: inicialmente no se fabricaron muchos Shaheds, una parte significativa de ellos fue destruida durante los bombardeos israelíes, las salidas de las instalaciones de almacenamiento de UAV estaban bloqueadas y la aviación israelí destruye rápidamente los UAV incluso cuando intentan despegar, junto con su personal.


Los helicópteros de ataque israelíes tienen bastante éxito en la caza de "shahedeen".

Los ataques de las Fuerzas Armadas iraníes con misiles balísticos intercontinentales (IRBM), misiles balísticos intercontinentales (IRBM) y misiles Shahed podrían haber sido mucho más masivos, pero esto nos lleva de nuevo al punto del "primer ataque".

Sin embargo, para maximizar la efectividad del primer ataque, los misiles balísticos intercontinentales (IRBM) y los misiles balísticos de corto alcance (MRBM) iraníes carecen de una característica importante: la capacidad de operar sobre objetivos de área.

Trabajo por área

A partir de grabaciones de video de ataques con misiles balísticos iraníes, se observa que en casi todos los casos se utilizan ojivas de una sola ojiva.

Estas ojivas son muy eficaces para destruir objetos estacionarios bien protegidos: edificios, estructuras, búnkeres, etc. Sin embargo, para garantizar la destrucción de un objetivo con una ojiva, se requiere una alta precisión de impacto, algo con lo que, como ya se mencionó, los misiles balísticos iraníes presentan ciertos problemas.

Sin embargo, con la destrucción de objetivos de área, todo es más complejo. Un aumento lineal en la masa de la ojiva no implica un aumento igualmente lineal en el radio de destrucción; por lo tanto, las ojivas de racimo se han utilizado para destruir objetivos de área desde la Segunda Guerra Mundial. Por ejemplo, si la bomba aérea monobloque de alto explosivo FAB-500 tiene un radio de destrucción de 30 metros, una bomba aérea de racimo de 500 kilogramos tiene un radio de destrucción de 300 metros.

Las Fuerzas Armadas rusas cuentan con misiles Iskander equipados con ojivas de racimo. Es posible que exista una versión del MRBM Oreshnik con una ojiva convencional capaz de derrotar objetivos de área, pero todavía no hay datos confirmados al respecto.


Despliegue de una ojiva de racimo

Ya en 2023, analizamos la viabilidad de crear misiles balísticos pesados con una ojiva diseñada para lanzar ataques de área en el artículo "Barridos por el fuego": ICBM con ojivas de metralla para alcanzar objetivos en las profundidades de Ucrania.

Consideramos el uso de ojivas de racimo para aumentar la eficacia de los misiles antibuque supersónicos pesados Kh-22 "Burya" contra objetivos terrestres en el artículo " Golpe a golpe: ojivas de racimo en armas de alta precisión y largo alcance".

Cabe destacar que recientemente se ha sabido que en Ucrania se utilizan ojivas de racimo, pero no en los misiles antibuque Kh-22, sino en los misiles de crucero subsónicos Kh-101. También analizamos la conveniencia de esta decisión en el artículo " El misil de crucero Kh-101 con ojiva reforzada y las perspectivas para la creación de armas modulares de precisión de largo alcance".



Se supone que son los restos de una ojiva de racimo del misil de crucero X-101 en algún lugar de Ucrania.

Así pues, parece que Irán no posee ningún misil balístico de alcance de misiles (RBMD) ni misil balístico de alcance de misiles (MRBM) con ojivas de racimo. Se ha filtrado información sobre el posible uso por parte de Irán de un misil balístico con ojiva de racimo con una apertura de 8 kilómetros, pero parece más bien que no se trataba de una ojiva de racimo, sino de una ojiva múltiple, y no está claro si sus subbloques eran guiados o no; en este último caso, una ojiva múltiple de este tipo solo tiene sentido en una ojiva nuclear.

Conclusiones


¿Podría entonces Irán derrotar a Israel solo con balística y shahids?

En teoría sí, pero para que esto sucediera debían confluir varios factores.

El primero es un primer ataque preventivo; solo en este caso Irán tendría la oportunidad de infligir daños significativos a la principal fuerza de ataque de Israel: su aviación de combate.

El segundo factor es un ataque masivo: más de mil misiles balísticos en el primer día, más de diez mil vehículos aéreos no tripulados kamikaze de largo alcance.


El uso masivo de misiles balísticos con ojivas monobloque contra refugios y con ojivas de racimo contra equipos ubicados abiertamente. Esto también incluye edificios gubernamentales, el Mosad, las principales instalaciones de mando de las fuerzas armadas y las instalaciones del complejo de combustible y energía. Este ritmo debía mantenerse durante al menos dos o tres días.

Existen dos problemas. En primer lugar, en tal escenario, es casi seguro que Estados Unidos intervendrá en el conflicto al máximo, y todo se reducirá a lo que estamos viendo actualmente en Irán. En segundo lugar, es muy probable que Israel se ponga nervioso y use sus armas nucleares. Dicho sea de paso, es muy posible que las use en la situación actual.


Uso de munición antibúnkeres GBU-57 del bombardero furtivo B-2

Así que el tercer factor son las armas nucleares. La única manera de obligar a Estados Unidos a dejar de atacar a Irán y/o obligar a Israel a dejar de usar armas nucleares es con la ayuda de esas mismas armas nucleares, es decir, después de unos días desde el momento del ataque, Irán tendría que probar un arma nuclear, no importa si se hace utilizando un esquema de cañón primitivo y es del tamaño de un vagón de tren, pero pruébela, y luego declare un alto el fuego y la disposición para las negociaciones.

Para nosotros, el uso de armas nucleares por parte de Israel y las pruebas nucleares de Irán abrirán una "ventana de oportunidad" en la que Estados Unidos, Rusia y China recibirán una plataforma para la cooperación forzada, ya que de lo contrario las armas nucleares comenzarán a extenderse rápidamente por todo el planeta y la capacidad de las superpotencias para dominar se reducirá significativamente, y los conflictos armados locales en todo el planeta se convertirán rápidamente en una pesadilla nuclear continua, en última instancia, esto podría conducir a nuevos acuerdos entre las superpotencias, que determinarán el orden mundial por algún tiempo.

Si descartamos la posibilidad de que Irán realice pruebas nucleares e Israel lance ataques nucleares, Irán solo podría detener a Estados Unidos infligiendo pérdidas significativas a sus aeronaves, pero el nivel actual de su defensa aérea no nos permite considerar tal posibilidad. Volveremos a la cuestión de cómo lograrlo más adelante.

Cabe destacar también que la necesidad de un uso masivo de armas de precisión de largo alcance bien podría trasladarse a Ucrania: si en 2022, en lugar de una concentración prolongada y notable de fuerzas terrestres y una posterior invasión terrestre, Rusia, repentinamente y sin previo aviso, en plena jornada laboral, lanzara un ataque masivo con misiles de crucero y balísticos contra centros de decisión, instalaciones del sistema financiero y complejos de combustible y energía de Ucrania, esta guerra podría haber terminado en dos o tres días y no habría durado más de tres años, como ha sucedido hasta ahora. Sin embargo, nuestras oportunidades perdidas también son tema de conversación aparte. ¿

Puede Irán ganar ahora, dado lo sucedido y lo que está sucediendo?

Militarmente, probablemente no. Es improbable que las capacidades actuales de Irán sean suficientes para derrotar militarmente a Israel, pero dos factores podrían intervenir.

El primero es la disposición de Israel a hacer sacrificios. Dado el tamaño del territorio israelí y la densidad de su población, con un suministro suficiente de "balística" y "shahids", Irán podría fácilmente quebrantar la voluntad de resistencia de la población civil, convirtiendo sistemáticamente las ciudades israelíes en ruinas.

El segundo factor es económico. Si Irán logra cerrar el Estrecho de Ormuz, podría tener consecuencias económicas tan grandes en todo el mundo que Israel e incluso Estados Unidos se verían sometidos a una presión tan fuerte, tanto de otros países como de sus propias estructuras financieras, que se verían obligados a sentarse a la mesa de negociaciones.

Quién puede considerarse ganador en tal situación es una incógnita.



Clase Iver Huitfeldt: La HDMS Iver Huitfeldt derriba drones hutíes sobre el Mar Rojo

domingo, 3 de agosto de 2025

Cazas modernos ¿Por qué seguimos modernizando aviones antiguos?

¿Y qué pasa con los "Sushkas" rusos?

Roman Skomorokhov || Revista Militar


Nota: En ruso, "Сушка" (Sushka) es un apodo coloquial y afectuoso para los aviones de combate Sukhoi, cuyo nombre en ruso comienza con "Су" (Su), como Su-27, Su-30, Su-35, etc.

 

¿Por qué ciertos veteranos del aire se niegan a desaparecer?

Es una pregunta que, lejos de ser retórica, plantea una reflexión profunda sobre la dinámica de la aviación militar moderna. En plena era del siglo XXI, cuando los cazas de quinta generación ya no son prototipos sino activos en servicio —y los conceptos de sexta generación se pasean en simulaciones, prototipos y plataformas de prueba—, uno esperaría un paisaje aéreo dominado por siluetas furtivas, sensores fusionados y arquitecturas centradas en redes.

Y sin embargo, la realidad es otra.

Lejos de los titulares, los cielos siguen poblados por aeronaves que, en teoría, deberían estar en museos y no en hangares operativos. Cazas que nacieron en la Guerra Fría —y algunos, incluso antes— siguen modernizándose, volando y, en muchos casos, combatiendo. La respuesta inmediata es obvia: modernización y ahorro presupuestario. Pero la persistencia de estas plataformas va más allá de una simple cuestión de economía.

El ejemplo reciente de Azerbaiyán es ilustrativo. En lugar de adquirir un sistema de armas de última generación, el país celebró la compra de 24 cazabombarderos JF-17C, una plataforma desarrollada conjuntamente por Pakistán y China. El anuncio fue presentado como una modernización significativa de la flota aérea azerí. Pero una mirada técnica revela otra realidad: el JF-17, aunque mejorado en su variante "Block III", sigue siendo una aeronave que opera con una arquitectura de cuarta generación, equipada con radar AESA, sí, pero muy lejos en capacidad integral de plataformas como el Rafale, el F-16V o incluso versiones avanzadas del MiG-29 o Su-30.

La elección, más allá de las capacidades, es también estratégica y geopolítica. Pakistán —un actor emergente en la industria aeronáutica militar— ofrece una alternativa viable, asequible y con pocos condicionantes políticos. Para países con presupuestos restringidos o con limitaciones diplomáticas, este tipo de opción es no solo aceptable, sino la única posible.

Así, los veteranos del aire no mueren porque aún tienen un propósito claro. Porque bajo nuevas capas de pintura, radares actualizados y enlaces de datos integrados, siguen cumpliendo misiones vitales a una fracción del coste de un caza de quinta generación. No se trata de nostalgia. Se trata de pragmatismo operacional, autonomía estratégica y presión presupuestaria.

En este contexto, los cazas no desaparecen. Se adaptan. Evolucionan. Y sobreviven.



En esencia, lo que Azerbaiyán ha adquirido es un MiG-21 evolucionado. Es cierto: el diseño ha atravesado múltiples iteraciones, desde el J-7 chino hasta el actual JF-17C. El fuselaje ha sido rediseñado con una toma de aire lateral en lugar de la tradicional entrada frontal, se ha incorporado aviónica moderna, un radar AESA y una cabina digitalizada. Sin embargo, el corazón del avión sigue anclado en el pasado.

El motor que impulsa al JF-17 es el RD-93, una variante modificada del RD-33 soviético, conocido por propulsar al MiG-29 desde los años 70. En esta versión, el motor fue reconfigurado con una caja inferior para adaptarse a la estructura monomotor del nuevo diseño, pero sus parámetros básicos de empuje y eficiencia se mantienen en línea con estándares de hace más de cuatro décadas.

Como resultado, la carga útil del avión es modesta: apenas 3.000 kg distribuidos en ocho puntos de anclaje. En un entorno donde los cazas modernos como el Rafale o el F-15EX pueden superar los 9.000 kg, el JF-17 se sitúa en un nivel de capacidades muy contenido. Y sin embargo, la decisión de adquirir 24 unidades no es irrelevante.

Para la Fuerza Aérea de Azerbaiyán, esta flota representa una capacidad de disuasión creíble y una mejora cuantificable frente a sus vecinos regionales —con la excepción de Turquía, cuya integración industrial y tecnológica con Occidente la sitúa en otra categoría.

Pero esta no es una excepción aislada. Los Su-24 rusos siguen volando misiones de ataque en conflictos contemporáneos, demostrando que la vigencia de una plataforma depende menos del año de diseño y más de su modernización continua y la doctrina de uso. De igual modo, en otros países siguen operativos cazas como el F-4 Phantom, el MiG-21, o el Su-17/20/22, a veces en versiones remozadas, otras casi en sus configuraciones originales.

¿Son estas plataformas el resultado de un reciclaje inteligente o simplemente costuras bien disimuladas sobre estructuras ya obsoletas?

La línea es delgada. Pero lo cierto es que mientras cumplan su misión, y mientras los presupuestos, las amenazas y las alianzas dicten los límites del arsenal aéreo de muchos países, estos veteranos seguirán en el aire.
No como reliquias, sino como respuestas pragmáticas a un entorno operativo realista.


Mirage 2000DRMV



Hace apenas unos días, y con una puesta en escena cuidadosamente orquestada, la Fuerza Aeroespacial Francesa (Armée de l'Air et de l'Espace) presentó oficialmente la versión modernizada de su veterano avión de ataque: el Mirage 2000D RMV. Fue un acto cargado de simbolismo… y quizás, con un leve matiz de ironía estratégica.

Para finales de este mismo año, el Ministerio de las Fuerzas Armadas de Francia espera contar con 50 unidades plenamente modernizadas de esta plataforma, que pese a sus años de servicio —y a un diseño que remonta a las últimas décadas del siglo XX—, sigue siendo considerada por el Estado Mayor como un medio eficaz para misiones de ataque a tierra y apoyo aéreo cercano.

Desde luego, el Mirage 2000D es un avión que goza de una reputación bien ganada: fiable, preciso y robusto. Su rendimiento en conflictos recientes ha demostrado que, con actualizaciones estructurales y electrónicas adecuadas, aún puede cumplir un rol relevante en el campo de batalla moderno.

Ahora bien, en términos puramente técnicos, su arquitectura aerodinámica, aviónica de base y carga útil no pueden competir con las de una nueva generación de cazas multifunción, como el Rafale F4/F5 o sus homólogos internacionales. El Mirage, por más que se revitalice, pertenece a otra era. Pero eso no invalida la decisión francesa. Al contrario.

La elección de extender su vida útil responde a una lógica estratégica clara: disponer de una plataforma secundaria con capacidades probadas, adaptada a misiones específicas, sin incurrir en los costes ni en la presión logística que implica aumentar la producción o despliegue de sistemas más avanzados.

En definitiva, el Mirage 2000D RMV no es una reliquia reciclada, sino una solución transicional y plenamente consciente dentro del modelo operativo francés. Y aunque su tiempo como punta de lanza pueda haber pasado, aún queda espacio para que este veterano siga cumpliendo misiones con eficacia quirúrgica en los teatros donde no se requiere lo más nuevo, sino lo más fiable.




Mirage 2000D RMV: El último rugido de un veterano optimizado

La pregunta ya no es si el Mirage 2000D debía haberse retirado, sino cuánto tiempo más permanecerá operativo y, sobre todo, por qué. La respuesta oficial es clara: al menos hasta 2035. Pero si atendemos al ritmo real de renovación de flotas, el calendario se torna flexible. Francia ha planificado desde hace casi dos décadas su transición hacia el Rafale como plataforma única, pero ese proceso ha sido lento y desigual. A ello se suma el desarrollo —todavía incierto— de un UCAV de nueva generación, y más adelante, la llegada del sistema de combate aéreo europeo FCAS, aún en fase conceptual.

Así, lo que en teoría sería una transición escalonada y ordenada, en la práctica es un mosaico operativo que sigue necesitando a los Mirage. Y todo indica que lo seguirá haciendo incluso más allá de 2040, siempre que la estructura lo permita.

El Mirage 2000D, derivado del Mirage 2000N nuclear, fue originalmente concebido como un avión de ataque todo tiempo con armamento convencional. Con el paso del tiempo, y bajo el programa de actualización DRMV (Rénovation Mi-Vie), se ha transformado en una plataforma optimizada para ataques de precisión, reconocimiento y apoyo táctico, equipada para seguir siendo relevante en entornos modernos.

Mejoras clave del Mirage 2000DRMV:

  • Misiles aire-aire MICA IR y próximamente MICA NG, con capacidad todo aspecto e inmunidad a contramedidas.

  • Bombas guiadas Paveway II (GBU-48, GBU-49, GBU-50) de origen estadounidense, con capacidades de guía láser y GPS.

  • Integración de la cápsula TALIOS, utilizada también en el Rafale, que combina funciones de designación de blancos y reconocimiento en tiempo real, con imágenes de alta resolución transmitidas vía Link 16.

  • Cabina digitalizada, con pantalla de instrumentos modernizada y sistema de presentación montado en el casco Thales Scorpion, ya en uso por la USAF.

  • Nuevo depósito ventral combinado, que reemplaza al antiguo pod ASTAC, ahora con capacidad dual: combustible adicional + sensores ELINT para inteligencia electrónica estratégica.

No obstante, algunos elementos clave permanecen sin cambios, como el radar Antelope 5 de seguimiento del terreno, lo que limita parcialmente la evolución de sus capacidades aire-aire.

Rendimiento frente a la inversión

El coste del programa DRMV ronda los 530 millones de euros (aproximadamente 590 millones de dólares). Aunque no parece desorbitado, teniendo en cuenta que extiende una capacidad táctica crítica por al menos una década más, lo cierto es que los avances tecnológicos incorporados no representan una revolución, sino una optimización puntual de subsistemas ya conocidos.

El misil MICA, por ejemplo, entró en servicio en los años 90. Las bombas Paveway II son tecnologías probadas desde la década de 1970. La modernización no persigue una supremacía tecnológica, sino garantizar operatividad fiable y sostenida en teatros de combate activos como Oriente Medio o África.

De disuasión nuclear a ataque de precisión

El Mirage 2000D nace de una transición doctrinal: desde el Mirage 2000N —plataforma nuclear sin capacidad para armas convencionales— hacia una arquitectura flexible multirrol. Este rediseño estructural incluyó la instalación de HOTAS, pantallas multifunción, y nuevos sistemas de guerra electrónica.

Inicialmente armado con misiles AS30L y bombas guiadas BGL 1000, el Mirage 2000D pronto fue adaptado para portar bombas estadounidenses GBU-12/24, así como el misil de crucero SCALP-EG, que ha sido empleado recientemente con eficacia en Ucrania.

Trayectoria operativa y futuro

Producción: 1993–2001, con 86 unidades construidas.
Teatros principales: Afganistán, Sahel (Operación Barkhane), Irak y Siria (Operación Chammal).
Modernización DRMV: Reducción de flota de 71 a 50 aeronaves.
Primera entrega modernizada: 2021.
Base actual: BA 133 Nancy-Ochey, noreste de Francia.

Con el retiro del Mirage 2000N (2018) y del Mirage 2000C (2022), y la reducción progresiva de los Mirage 2000-5F, el Mirage 2000DRMV se convierte en el último exponente de la saga Mirage en servicio francés. Su despliegue en bases como H4 (Jordania) o Al Dhafra (EAU), en sustitución de modelos más antiguos, confirma su vigencia táctica inmediata.

El Mirage 2000DRMV no es una plataforma de vanguardia, pero tampoco es una reliquia funcional. Es un equilibrio entre la tradición y la necesidad, un testimonio del ingenio francés en maximizar la vida útil de sus sistemas con intervenciones quirúrgicas y coherentes. Hasta que los Rafale estén en número suficiente, y mientras el FCAS siga en el horizonte, el Mirage continuará patrullando los cielos, cumpliendo su rol con precisión quirúrgica y dignidad operativa.


El verdadero problema no es el Mirage. Es el Rafale.

Más concretamente, la incapacidad de la industria aeronáutica francesa para producirlo al ritmo necesario. Desde su entrada en producción en 2005, el Dassault Rafale ha sido promocionado como la columna vertebral futura de la Fuerza Aérea y la Marina francesa. Sin embargo, casi dos décadas después, solo se han fabricado 175 unidades. Lo que debería haber sido una transición fluida y sostenida se ha convertido en un embudo logístico.

Los números hablan por sí solos. En términos de producción, 175 aviones en 20 años equivalen a una media de apenas 9 unidades por año. Si bien se trata de un caza polivalente altamente sofisticado, comparable al Eurofighter o al F/A-18E/F, este ritmo de fabricación es insuficiente para cubrir simultáneamente las necesidades francesas y las exportaciones firmadas.

Veamos el panorama actual usando algo tan temible como una calculadora:

Compromisos de entrega del Rafale:

  • Fuerzas Armadas Francesas (Armée de l'Air et de l'Espace + Marine Nationale):

    • Pedido total: 180 unidades

    • Entregadas: 137 (95 para la Fuerza Aérea y 42 para la Armada)

    • Pendientes: 43 unidades

  • Clientes internacionales:

    • India: 36 pedidos – 24 entregados → 12 pendientes

    • Qatar: 36 pedidos – 23 entregados → 13 pendientes

    • Grecia: 24 pedidos – 18 entregados → 6 pendientes

    • Croacia: 12 pedidos – 6 entregados → 6 pendientes (aunque con aviones de segunda mano)

Total pendiente de producción: 86 aviones

A una tasa promedio de 9 Rafale por año, Dassault Aviation necesitaría al menos 10 años para cumplir completamente con los pedidos existentes. Solo para completar los 43 aviones restantes destinados a las fuerzas francesas, se requerirán 5 años más de producción sostenida.

¿Consecuencia?

El Mirage 2000D RMV —un avión cuyo ciclo operativo debió cerrar hace años— tendrá que seguir en servicio activo hasta 2035 como mínimo. La lógica no miente: no hay suficientes Rafale para sustituirlo a corto plazo, y con nuevos pedidos (como el reciente contrato con Emiratos Árabes por 80 aviones), el calendario podría incluso extenderse más allá de lo previsto.

El Mirage no tiene elección. Le ha tocado una última misión estratégica: mantener la capacidad operativa francesa en misiones de ataque, apoyo y reconocimiento, mientras su sucesor real aún se encuentra en la línea de montaje.

La pregunta ya no es si podrá hacerlo, sino cuán apto está para resistir esa carga operativa prolongada. Su actualización RMV le ha dado una segunda vida, pero el desgaste estructural, los límites de crecimiento tecnológico y la obsolescencia de algunos subsistemas siguen ahí, agazapados bajo una nueva capa de pintura digital.

Lo cierto es que el Mirage 2000DRMV no está volando hacia el retiro, sino hacia su último gran esfuerzo operativo, una misión extendida por necesidad, no por elección. Y hasta que la línea de producción del Rafale logre alcanzar el pulso que Francia y sus socios requieren, el viejo caza delta tendrá que mantenerse firme... una vez más.


¿Es el Mirage un buen avión? Lo fue. Hace 30 años.

No hay duda de que el Dassault Mirage 2000 fue, en su momento, una plataforma destacada: aerodinámicamente refinado, confiable, con una arquitectura delta que lo distinguía de sus pares y con capacidades avanzadas para su época. Pero la pregunta actual no es si fue un buen avión. Es si todavía puede desempeñar un rol significativo en el entorno operativo contemporáneo.

¿Puede cumplir misiones hoy? Sí… pero solo en ciertos contextos.

El Mirage 2000D, incluso en su versión modernizada DRMV, puede cumplir con eficiencia tareas como apoyo aéreo cercano, interdicción táctica o reconocimiento armado. Para operar en escenarios como Siria, Irak, o el Sahel africano, donde el adversario carece de defensa aérea moderna, sigue siendo una opción viable, rentable y operativamente útil.

Es el arquetipo del "suficientemente bueno", en un equilibrio delicado entre costo operativo bajo, facilidad logística y experiencia táctica acumulada.

¿Y en combate de alta intensidad? Esa es otra historia.

Cuando el Mirage 2000 entra en escenarios con presencia de defensas aéreas modernas o cazas de última generación, la ecuación cambia. El avión carece de sigilo, no tiene radar AESA, su arquitectura electrónica tiene límites evidentes y su capacidad de supervivencia depende más de la táctica que de la tecnología.

El armamento, por su parte, no acompaña del todo la modernización de la célula:

  • El MICA, aunque fiable, fue desarrollado en los años 80. Su rival natural, el AIM-120 AMRAAM, ha superado varias generaciones de mejora y es empleado por más de 30 países.

  • Las bombas guiadas Paveway II, aunque precisas, no son precisamente una tecnología de vanguardia.

  • El Mirage no puede portar una carga ofensiva comparable a plataformas más recientes como el Su-30SM o el Rafale, a menos que sacrifique combustible interno y se recargue con depósitos externos.

¿Y su rendimiento en comparación?

Incluso frente a aeronaves de similar generación, como el Su-24M ruso —que lo supera en autonomía, capacidad de carga y tipos de armamento integrados—, el Mirage queda limitado a un rol secundario. Compararlo con cazas como el Su-30SM2 o el Su-35S simplemente no tiene sentido: juegan en ligas distintas.

Entonces, ¿por qué sigue volando?

Por una razón simple: porque no hay con qué reemplazarlo aún.

Francia no ha producido Rafale al ritmo necesario para cubrir tanto su propia demanda como la de sus clientes internacionales. Y hasta que eso no cambie —lo cual, a la velocidad actual, tomará años—, el Mirage 2000DRMV seguirá cubriendo las brechas, aunque cada vez con más limitaciones operativas.

¿Es una situación única? Para nada.

Otros países también mantienen en vuelo plataformas veteranas por las mismas razones: limitaciones presupuestarias, falta de personal técnico, o ausencia de alternativas viables. F-4 Phantom en Turquía e Irán, F-5 en Arabia Saudita, Taiwán o Brasil, Su-17 en Vietnam y Polonia. En muchos casos, estos cazas cumplen roles secundarios o son utilizados para entrenamiento avanzado, pero rara vez son enviados al frente en conflictos de alta intensidad. Y si lo son, sus tasas de supervivencia son mínimas, como lo ha demostrado ampliamente el caso ucraniano con MiG-29 o Su-25 en variantes antiguas.



Conclusión: el veterano sigue volando, pero no por elección.

La prolongación del servicio del Mirage 2000 no es una decisión técnica, sino una consecuencia directa de restricciones estructurales: falta de producción, falta de financiación, falta de alternativas inmediatas. Y mientras esto no se resuelva, la Armée de l’Air et de l’Espace seguirá confiando en una plataforma que ya ha superado su apogeo.

Celebrar la modernización de 50 unidades Mirage 2000DRMV como un “refuerzo sustancial” de la capacidad de combate de Francia es, como mínimo, una declaración optimista. Especialmente en un contexto donde el presidente Macron plantea enfrentar amenazas convencionales rusas en Europa.

Uno podría bromear con la posibilidad de reactivar incluso los Mirage III como escolta en futuros despliegues. Pero, evidentemente, frente a cazas contemporáneos como el Su-35S, no hay cabida para nostalgias. En una guerra real, la brecha tecnológica se convierte en una sentencia táctica.

Malvinas: Entrevista al Capitán de Fragata (R) Carlos Oliveira - 3ª Esc Aeronaval de Caza y Ataque

sábado, 2 de agosto de 2025

Malvinas: Operación Grifo



Operación Grifo: Cuando Argentina puso en jaque a Gran Bretaña en el Atlántico Sur

 

 

El 5 de marzo de 1988, Argentina lanzó la "Operación Grifo", un despliegue militar que, con recursos limitados pero estratégicamente utilizados, logró incomodar al poder británico en el Atlántico Sur. Un Boeing 707-387C VR-21, un Lockheed L-188PF Electra y la lancha torpedera P-85 ARA "Intrépida" fueron suficientes para exponer y contrarrestar los movimientos británicos en la región.

Sin embargo, con el paso del tiempo, estos recursos clave fueron desmantelados. En 2006, el gobierno peronista retiró de servicio el Boeing 707-387C VR-21, un avión de inteligencia electrónica con gran vida útil remanente. Por no invertir apenas 5 millones de dólares en su mantenimiento, Argentina perdió una herramienta fundamental para la defensa nacional, algo que parecía alinearse con la política del peronismo de debilitar las capacidades estratégicas del país.

El Lockheed L-188PF Electra Wave 6-P-104, perteneciente a la Armada Argentina, corrió una suerte similar. Aunque había dejado de operar en 1999, su equipo electrónico pudo haberse reutilizado en los P-3B Orion adquiridos durante la gestión Menem. No obstante, bajo el gobierno de Néstor Kirchner, el avión fue definitivamente dado de baja en 2008.

Estos aviones jugaron un papel fundamental en el monitoreo de las fuerzas británicas, que ocupan ilegalmente más de 1,5 millones de km² de territorio argentino en el Atlántico Sur. Pero como la destrucción de la defensa y seguridad nacional fue parte de una agenda política que favorecía el desmantelamiento de las Fuerzas Armadas, su continuidad no tenía cabida en los planes de ciertos gobiernos.

1988: Argentina enfrenta la maniobra británica "Fire Focus"

En 1988, Gran Bretaña desplegó una operación militar de gran escala en las Islas Malvinas y el Atlántico Sur, denominada "Fire Focus". El gobierno argentino consideró esto una provocación inaceptable y el entonces canciller Dante Caputo recurrió a la ONU, solicitando la intervención de su secretario general, Javier Pérez de Cuéllar, para exigir la suspensión de los ejercicios militares británicos.

El 17 de marzo de 1988, Argentina denunció ante el Consejo de Seguridad de la ONU la situación generada por las maniobras británicas, que incluían refuerzos defensivos en Malvinas, el despliegue de tropas y la movilización naval británica. Participaron aviones de la Royal Air Force (RAF), buques de la Royal Navy (RN) y cerca de 1.000 efectivos del ejército británico y los Royal Marines, transportados desde el Reino Unido.

Antes del inicio de las maniobras, Argentina convocó una reunión extraordinaria en la OEA, logrando una resolución favorable. Sin embargo, como ha ocurrido con muchas resoluciones internacionales contrarias a sus intereses, Gran Bretaña la ignoró y continuó con sus ejercicios militares.
Argentina Responde con la "Operación Grifo"

En uno de los pocos actos de firmeza de la administración Raúl Alfonsín, el gobierno decidió responder con una acción militar: la "Operación Grifo". Entre el 5 y el 27 de marzo de 1988, Argentina movilizó gran parte de sus recursos aeronavales disponibles:

  • Flota de Mar de la Armada Argentina
  • Comando de Aviación Naval
  • Fuerza Aérea Argentina

El papel del Boeing 707-387C VR-21 fue clave. Este avión, junto al Lockheed L-188PF Electra, permitió recolectar información electrónica vital sobre los movimientos británicos. El Electra, aunque aún no estaba modificado con el sistema de inteligencia israelí IAI SIGINT 240 (lo que ocurriría en 1990), ya operaba con un sistema provisional de Medidas de Apoyo Electrónico (MAE) en el rango de 8.000-9.000 MHz, lo que le permitió interceptar comunicaciones británicas.

La presencia argentina en la zona entorpeció todos los movimientos de la flota británica. Buques y aeronaves inglesas eran detectados de inmediato y, en varias ocasiones, Argentina lo demostró movilizando unidades para bloquear sus maniobras. Esto generó una fuerte tensión militar y diplomática, y con el tiempo se supo que los británicos quedaron sumamente molestos y frustrados por las "sigilosas" acciones argentinas.

Especialmente irritante para ellos fueron las misiones de la lancha torpedera P-85 ARA "Intrépida", que, desde la Isla de los Estados, recopiló información clave sobre la flota británica. Esta capacidad de espionaje quitó a Gran Bretaña cualquier posibilidad de operar con sorpresa en la región, un factor determinante en la Guerra de Malvinas de 1982.

Desde entonces, los británicos entendieron que debían neutralizar esta capacidad argentina. Pero lo lograron no en el campo de batalla, sino a través de la política: con gobiernos argentinos que, sin justificación estratégica alguna, desmantelaron los sistemas de defensa que habían sido un problema para el Reino Unido.

Argentina: De la vigilancia al desarme total

Hoy, Argentina ha perdido completamente su capacidad de vigilancia sobre su propio territorio en el Atlántico Sur. Ya no puede detectar la presencia de buques o aeronaves británicas, salvo que el propio Reino Unido informe sus movimientos en el marco del Acuerdo de Madrid.

Esto significa que, si el Reino Unido quisiera desplegar en Malvinas una flota de guerra con dos superportaaviones y un escuadrón de combate, Argentina ni siquiera se enteraría. Dependeríamos, en el mejor de los casos, de filtraciones externas, como información de inteligencia rusa.

En contraste, en 1988, con apenas tres medios estratégicos—un Boeing 707, un Electra y una lancha torpedera—Argentina logró neutralizar la sorpresa británica y dominar el espacio aeronaval. Hoy, tras años de desmantelamiento intencional de nuestras Fuerzas Armadas, hemos pasado de tener el control a depender de la "buena fe" de un invasor que, si la tuviera, no ocuparía nuestro territorio.

Conclusión

La Operación Grifo demostró que con determinación y recursos bien utilizados, Argentina podía enfrentarse a una potencia militar y ejercer soberanía efectiva sobre el Atlántico Sur. Sin embargo, la política de desarme implementada en las décadas posteriores dejó al país en una posición de absoluta vulnerabilidad.

Hoy, más que nunca, es necesario recordar esta operación y preguntarnos: ¿cómo pasamos de desafiar a Gran Bretaña a depender de su "buena voluntad" para saber qué hace en nuestro propio territorio?






Malvinas: Las experiencias del piloto de combate VGM Roberto Janett

viernes, 1 de agosto de 2025

Malvinas: El apoyo aéreo cercano en Darwin el 28 de mayo


Apoyo Aéreo Cercano - Darwin, 28 de Mayo de 1982




Publicado por Lorenzo Borri en su blog:  su http://elmuan.blogspot.com.ar


Primera Escuadrilla Aeronaval de Ataque


El 28 de mayo a través de los circuitos de comunicaciones el Vicecomodoro PEDROZO solicitó a Puerto Argentino apoyo aéreo con la mayor urgencia, a fin de retardar el avance de las tropas inglesas y dar un respiro a las fuerzas propias. La coordinación de los vuelos se realizó con la intervención del Capitán ARCE, una de cuyas funciones era la de enlace entre Ejército, Fuerza Aérea y Marina para la ejecución del apoyo aéreo cercano.

Las nubes bajas ponían a nuestros aviones a cubierto de los Harrier que orbitaban sobre capa a 15 mil pies de altura. Pero eso mismo obligaba a realizar ataques a muy baja altura y a merced de la capacidad misilística (Blow Pipe) de las fuerzas terrestres enemigas.



La primera misión fue realizada por una sección de Macchi; 4-A-117 (CC MOLTENI) y 4-A-114 (TC Daniel MIGUEL); su líder el Capitán MOLTENI, luego de entrar en ligazón con el OCAA, ordenó regresar a Puerto Argentino porque la zona de Darwin estaba cubierta por niebla.El segundo apoyo lo cumplía una sección de aviones Pucará IA-58. Indicativo BAGRE. Tripulación: Capitán Ricardo GRÜNERT (A-533) y teniente Alcides RUSSO (A-532). Despegó de Puerto Argentino a las 09:30. Atacaron a tropas inglesas, entre Darwin y Goose Green, con cohetes y cañones de 20 milímetros.

En la corrida final de tiro, el 1 logró disparar toda su munición, no así el numeral, quien debió realizar un giro total de 360° para entrar nuevamente y descargar su munición. Los ingleses les tiraron con todo lo que tenían, el espacio se cubrió de manchas rojas de la munición trazante. Varias de ellas impactaron en los aviones, sobre todo cuando el 2 hizo el reempleo. El ataque se realizó aproximadamente a las 10:15. El A-533 quedó fuera de servicio con un motor inutilizado por impactos.



El tercer apoyo previo a la realización del vuelo se impartieron las instrucciones con participación del Capitán MOLTENI, líder de la sección aeronaval de aviones Macchi, para coordinar frecuencias, corredores de entrada e indicativos, y se explicó la situación táctica imperante en la zona de combate. A las 15.30 se inició la tercera incursión al mando del Capitán MOLTENI (4-A-117) cuyo numeral era el Teniente de Corbeta Daniel MIGUEL (4-A-114). Esta tarea se coordinó a través del CIC de nuestra Fuerza Aérea y de la sala de situación conjunta. En proximidades del área de operaciones (Darwin) hubo comunicación bilateral entre el líder y el Oficial Control Aéreo Adelantado (OCAA) (Vicecomodoro PEDROZO), quien asignó zona a batir y no blanco puntual. El control les informó la posición del blanco a batir, por lo que los aviones iniciaron corrida de cañones y cohetes.

Finalizado el ataque, el OCAA informó: "Tiro excelente pero muy poco" y a continuación "numeral derribado". Durante la evasión posterior al ataque, el líder de formación realizó maniobras para eludir un misil, mientras escuchaba al OCAA ordenar: "¡Escape!". Más tarde en comunicación telefónica entre el vicecomodoro PEDROZO y el Capitán MOLTENI, el primero informó que en el ataque el Teniente MIGUEL volaba algo retrasado, un poco más alto, 30 grados con respecto al líder y que al ser abatido por las armas del enemigo cayó en tonel hacia la derecha, impactando el terreno en posición casi invertida.



La siguiente la cumplió nuevamente una sección de aviones Pucará que llegó al blanco donde uno de los aviones fue derribado y el otro logró escapar luego de derribar dos helicópteros ingleses. La sección SOMBRA, integrada por el teniente GIMÉNEZ (A-537) y el teniente CÍMBARO (A-532), que eran los dos pilotos que habían quedado sin volar en la escuadrilla BAGRE. Realizaron un ataque al norte de DARWIN, derribando (CÍMBARO) a un helicóptero  Scout MK.1 del 3º CBAS /B FLIGHT de los Royal Marines con cohetes para ataque aire-tierra, y destruyendo a otro en tierra Giménez. CÍMBARO aterrizó en Puerto Argentino aproximadamente a las 12:30 hs.

El teniente Giménez entró en nubes luego del ataque, manteniendo breves comunicaciones por VHF con DARWIN, perdiéndose luego todo contacto con él. Cuatro años después, los restos del avión y su piloto fueron hallados en la ladera de un monte.

Sección IA-58. Indicativo FÉNIX. Tripulación: (A-536) primer teniente Juan MICHELOUD; (A-555) teniente Miguel CRUZADO. Misión: ataque en zona Darwin. Arribó sólo un avión a la Base Aérea Militar Malvinas, muy averiado, a las 17:20. El teniente CRUZADO debió eyectarse y fue tomado prisionero.

Al otro día, cayó PUERTO DARWIN



Fuentes consultadas

  • HISTORIA DE LA AVIACION NAVAL ARGENTINA TOMO III - Héctor A. Martini.
  • MUSEO DE LA AVIACION NAVAL ARGENTINA