martes, 7 de abril de 2026

ARA: Proyecto de Buque de Apoyo Polar

Proyecto de Buque de Apoyo Polar





Argentina busca recuperar una capacidad perdida desde 1989. Un nuevo buque logístico polar argentino. 
El proyecto de Tandanor diseñado junto a la finlandesa Aker Arctic, busca ser el compañero ideal del rompehielos ARA Irízar para fortalecer nuestra presencia en la Antártida.





El proyecto se basa en el diseño Aker ARC 133 pero adaptado a las condiciones antárticas. Con 131,5m de eslora y 5.000 tn de peso muerto, propulsión diésel-eléctrica y 3 generadores, le permitirán operar en hielos de primer año (clase PC4/PC5).





El casco está diseñado bajo la normativa internacional de Clasificación Polar 4 (PC4). Esto le permite operar durante todo el año en condiciones de hielo de primer año grueso y viejo, y avanzar de forma continua a 2 nudos sobre hielo de hasta 1 metro de espesor.


Su geometría especial, a diferencia de los buques de carga convencionales, la proa y costados presentan una curvatura específica diseñada para "partir" el hielo por peso y desplaza los bloques hacia los costados, evitando que dañen las hélices.

El plan original en Tandanor consistía en fabricar el casco mediante bloques prearmados en el Astillero Almirante Storni, para luego ser ensamblados y soldados en grada.

Para la construcción del nuevo buque se requiere el uso de aceros navales especiales que no solo posean alta resistencia mecánica, sino también una excepcional tenacidad a temperaturas extremadamente bajas.


El estándar para buques que operan en aguas polares debido a su capacidad para no volverse quebradizo con el frío extremo son el EH36 / EH40. Los grados más probables para el cinturón de hielos.




El desarrollo técnico implica una transferencia tecnológica clave. El objetivo es descentralizar la carga del ARA Almirante Irízar, permitiendo que este se enfoque en su rol de rompehielos pesado y laboratorio científico.

Esta unidad busca recuperar la capacidad perdida tras el hundimiento del ARA Bahía Paraíso en 1989. Aquel buque, construido en los astilleros Príncipe, Menghi y Penco (Buenos Aires), fue un hito de la industria naval nacional con 132m de eslora y gran capacidad de helodesembarco.





Hoy, el proyecto enfrenta desafíos presupuestarios (estimado en +USD 195M), pero su concreción es vital para la logística de la Base Petrel y el puente antártico. Recuperar un buque de esta clase es devolverle a la Armada Argentina su autonomía de transporte polar.




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