sábado, 1 de marzo de 2025

C-321: Desde Cuba al HMS Invincible y más tarde su trágico final


Historia del A-4C Skyhawk C-321: Del Bloqueo de Cuba a la Guerra de Malvinas






El A-4C Skyhawk C-321 tuvo una trayectoria excepcional, operando en dos fuerzas aéreas y participando en dos crisis militares clave. Inicialmente en servicio con la Armada de los Estados Unidos (USN), tuvo un papel destacado en la Crisis de los Misiles en Cuba (1962). Más tarde, fue adquirido por la Fuerza Aérea Argentina (FAA), participando en la crisis del Canal de Beagle (1978) y en la Guerra de Malvinas (1982), donde integró la escuadrilla que atacó al portaaviones HMS Invincible.

1. Servicio en la US Navy (1960-1971)

El BuNo 147741, fabricado para operaciones en portaaviones, fue asignado a varias unidades de la US Navy. En 1962, se desplegó en el portaaviones USS Shangri-La en el Mediterráneo y participó en el bloqueo de Cuba.


El BuNo 147741 haciendo «toque y motor» abordo del portaaviones USS John F. Kennedy (CVA-67) mientras volaba con el escuadrón VA-83 Rampagers (foto: US Navy, 1967)

A diferencia de otros A-4 utilizados en Vietnam, su actividad operativa se concentró en misiones en el Atlántico y el Mediterráneo, sirviendo en los escuadrones VA-46 "Clansmen" y VA-83 "Rampagers", entre otros. En la Base Naval Cecil Field, Florida, fue parte del primer escuadrón en lanzar misiles aire-superficie AGM-12 "Bullpup".

En 1971, tras 11 años de servicio y 3.824 horas de vuelo, el A-4C fue retirado y almacenado en la Base Aérea Davis Monthan (Arizona), donde permanecería hasta su venta a Argentina.


El BuNo 147741 con las distintivas marcas escocesas del escuadrón VA-46 «Clansmen» en el plano de la deriva, fotografiado en la pataforma de NAS Cecil Field, Florida (foto: USN, circa 1960).

2. Transición a la Fuerza Aérea Argentina (1974-1978)

La Fuerza Aérea Argentina (FAA) compró el avión en diciembre de 1974, en el contexto de una modernización de su flota. Antes de su envío, fue despojado de tecnología sensible en Lockheed Aircraft Services (California).

Una vez en Argentina, fue restaurado y puesto en condiciones operativas en el Área Material Río Cuarto (ARMACUAR), realizando su primer vuelo el 29 de marzo de 1978.

A diferencia de su versión original, el avión recibió equipamiento británico y israelí, incluyendo:

  • Sistema de tiro Marconi para misiones aire-aire y aire-tierra.
  • Sistema de navegación OMEGA.
  • Misiles aire-aire IAI Shafrir I de origen israelí.

Perdió, sin embargo, tecnologías clave de su versión estadounidense, como:

  • Sistema de bombardeo a baja altitud (LABS).
  • Radar APG-53.
  • Misiles AIM-9 Sidewinder.
  • Sistemas de alerta radar y contramedidas electrónicas.

El C-321 entró en servicio el 19 de mayo de 1978 en la IV Brigada Aérea (Mendoza), participando en entrenamientos y pruebas con los misiles Shafrir I en Bahía Blanca.


En la plataforma de El Plumerillo (Mendoza), el día que entró en servicio operativo con la Fuerza Aérea Argentina (foto: Vía Jorge Núñez Padín, 19/05/1978).

3. Crisis del Canal de Beagle (1978)

El A-4C C-321 fue desplegado a Puerto San Julián (Santa Cruz) el 13 de diciembre de 1978, junto a otros once Skyhawks, en el contexto del conflicto con Chile por el Canal de Beagle.

El avión estuvo en estado de alerta para misiones de ataque, aunque la guerra no se produjo debido a la mediación papal.


Equipado con misiles IAI Shafrir I en sus pilones subalares exteriores, el C-321 fue uno de doce A-4C Skyhawk desplegados en Puerto San Julián por la crisis del Canal Beagle (foto: vía Fernando Benedetto, circa 12/1978)

4. Guerra de Malvinas (1982): El ataque al HMS Invincible

En abril de 1982, al estallar la Guerra de Malvinas, el C-321 regresó a Puerto San Julián, completando siete salidas de combate.

La misión más audaz: El ataque al HMS Invincible

El 30 de mayo de 1982, el C-321 integró la escuadrilla "Zonda", en un ataque conjunto entre la FAA y la Armada Argentina contra el portaaviones británico HMS Invincible.

Orden de batalla:

  • Cuatro A-4C Skyhawk (FAA).
  • Dos Super Étendard (COAN) armados con un misil AM-39 Exocet.
  • Dos KC-130H Hércules como aviones cisterna.


Primer plano de la trompa que muestra las marcas de unidad y misión usadas por el C-321, como se observaron en la ceremonia de las 100.000 horas de vuelo del A-4 Skyhawk en la Fuerza Aérea Argentina (foto: Carlos Ay, Villa Reynolds, 29/11/1985)

Fase de ataque:

  1. La formación despegó desde la Base Aeronaval Río Grande (Tierra del Fuego) y voló a baja altura para evitar la detección británica.
  2. El Super Étendard disparó un misil Exocet contra el portaaviones, seguido por el ataque de los A-4C con bombas de 250 kg.
  3. Según fuentes británicas, el portaaviones no fue alcanzado, aunque la fragata HMS Avenger recibió impacto de bombas.
  4. Dos Skyhawks fueron derribados por misiles Sea Dart británicos, pero el C-321 (pilotado por el 1er Teniente Ernesto Ureta) y el C-318 lograron escapar tras maniobras evasivas.

El C-321 aterrizó en Río Grande tras 3 horas y 40 minutos de vuelo, en lo que sigue siendo una de las misiones más audaces de la FAA.


Detalle de la instalación del misil Matra Magic II durante su pruebas de certificación (foto: Matra vía Carlos Ay, El Plumerillo, 05/1983).


5. Últimos años y modificaciones (1983-1995)

Tras la guerra, el C-321 continuó operando en la V Brigada Aérea (San Luis), junto con otros Skyhawks supervivientes.

Modernización y nuevos armamentos:

  • 1983: Se realizaron pruebas con el misil francés Matra R550 Magic II y bombas Matra Durandal BLG-66 Belouga en Mar del Plata y Mendoza.
  • 1987: Recibió la actualización "Halcón I", reemplazando sus cañones Colt de 20 mm por DEFA 553A-4 de 30 mm, aumentando su poder de fuego.

Esta modernización lo convirtió en un A-4C "Variante Halcón", mejor adaptado a la guerra moderna.


El C-321 con la actualización “Halcón I” (foto: Paolo Rollino, Villa Reynolds, 26/11/1990).

6. Fin del C-321: Accidente fatal (1995)

El 10 de marzo de 1995, el C-321 sufrió una falla de motor mientras volaba cerca de la ciudad de San Luis.

El piloto, Primer Teniente Mario Bordagaray, intentó recuperar el control, pero la aeronave se estrelló, resultando en su fallecimiento.

Restos del avión fueron preservados en el Museo de los Veteranos de la Guerra de Malvinas en Villa Mercedes (San Luis), como tributo a su historia.


Restos de la cola del C-321 en el Museo de los Veteranos de la Guerra de Malvinas en Villa Mercedes (foto: Guillermo Canosa, 09/10/2022).

Conclusión

El A-4C Skyhawk C-321 fue uno de los aviones más emblemáticos de la Fuerza Aérea Argentina, con un historial de servicio que abarcó más de tres décadas y dos conflictos internacionales.

Desde su participación en la Crisis de los Misiles (1962) hasta el ataque al HMS Invincible (1982), su historia refleja el papel clave de la aviación de combate argentina.

A pesar de su trágico final en 1995, el C-321 sigue siendo un símbolo de coraje y determinación en la historia de la aviación militar argentina.


Perfil del C-321 que con el esquema de pintura utilizado por la escuadrilla “Zonda” para el ataque al portaaviones británico HMS “Invincible” el 30/05/1982 (Arte: Javier “Javo” Ruberto).

Fuente:

La mayoría de las fotos y un resumen del texto proviene de este artículo de Gaceta Aeronáutica

SGM: SS Marathon hundido por la batería secundaria del Scharnhorst en 1941

SS Marathon hundido a cañonazos por el Scharnhorst


SS Marathon se botó como SS Bardic el 19 de diciembre de 1918 y se completó el 13 de marzo del año siguiente en el astillero Harland & Wolff Ltd. en Belfast. Cambió de manos y nombres varias veces, posteriormente conocida como SS Hostilius, SS Horatius y SS Kumara hasta que fue transferida de una bandera británica a una griega en 1937.

Mientras navegaba por el Atlántico medio en marzo de 1941, tuvo la desgracia de toparse sin escolta con el acorazado alemán Scharnhorst que, junto con su barco hermano Gneisenau, navegaba por el Atlántico en una misión de asalto comercial conocida como Operación Berlín. La operación fue una de varias realizadas por buques de guerra alemanes a finales de 1940 y principios de 1941. Su principal objetivo era que los acorazados abrumaran la escolta de uno de los convoyes que transportaban suministros al Reino Unido y hundieran un gran número de buques mercantes.

Los británicos esperaban esto dados los ataques anteriores y asignaron sus propios acorazados para escoltar los convoyes. Esto resultó exitoso, y la fuerza alemana tuvo que abandonar los ataques contra los convoyes ya que tenían órdenes de no atacar a los buques capitales enemigos. Al final de la incursión, los acorazados alemanes habían vagado ampliamente a través del Atlántico, desde las aguas de Groenlandia hasta la costa de África occidental. El ejército alemán consideró que la operación fue un éxito. Fue la última victoria de los buques de guerra alemanes contra los buques mercantes en el Atlántico Norte, ya que la salida del acorazado Bismarck en mayo de 1941 acabó en derrota.

Después de que la tripulación fue hecha prisionera, el SS Marathon fue hundido por disparos del armamento secundario del Scharnhorst. En las imágenes, se pueden ver disparando ejemplos del SK C/28 de 15 cm en una sola torreta y de cañones de doble propósito SK C/33 de 10,5 cm en una montura doble. La antigua arma disparaba proyectiles altamente explosivos que pesaban 100 libras y estaban llenos con alrededor de 8 libras de explosivos, para los cuales el desafortunado casco del Marathon no es rival.


Avión experimental: Aérospatiale Nord-500, el caza-helicópteros

Avión experimental Aérospatiale Nord-500 Cadet




El Aérospatiale Nord-500 Cadet fue un proyecto de avión experimental desarrollado por la compañía francesa Nord Aviation durante la década de 1960. El propósito de este proyecto era construir una aeronave VTOL (despegue y aterrizaje vertical) que integrara tecnología de rotor y motor a reacción. Estaba diseñado como una aeronave pequeña con capacidad para dos personas y equipada con dos rotores montados en las alas para proporcionar sustentación durante el despegue y aterrizaje, mientras que un motor a reacción impulsaba la aeronave en vuelo horizontal.

El desarrollo del Nord-500 Cadet fue un intento de explorar nuevas tecnologías de vuelo para aplicaciones tanto civiles como militares. Sin embargo, el proyecto no avanzó más allá de la fase de prototipo, debido a problemas técnicos y limitaciones de presupuesto. Aunque fue un concepto innovador, el programa fue finalmente cancelado antes de entrar en producción en serie.

Este tipo de experimentos con tecnología VTOL fueron pioneros en el diseño de aeronaves que hoy en día vemos en plataformas modernas, como el V-22 Osprey y otras aeronaves con capacidad de despegue y aterrizaje vertical.



Especificaciones técnicas del Nord-500 Cadet:

  1. Tipo de aeronave: Prototipo VTOL con rotores y motor a reacción.
  2. Capacidad: Dos personas (piloto y copiloto).
  3. Longitud: Aproximadamente 8 metros.
  4. Envergadura: Alrededor de 4 metros.
  5. Altura: 2.8 metros.
  6. Peso vacío: 1,260 kg.
  7. Peso máximo al despegue: 2,100 kg.
  8. Motores:
    • Dos turbinas Turboméca Marcadau I de 260 hp cada una, encargadas de impulsar los rotores para el despegue y aterrizaje vertical.
    • Un motor a reacción Turboméca Palouste para el vuelo horizontal.
  9. Velocidad máxima: Estimada en unos 550 km/h.
  10. Alcance: Aproximadamente 300 km (teórico, basado en el diseño y propósito de la aeronave).
  11. Propulsión VTOL: Dos rotores montados en las alas, diseñados para proporcionar sustentación durante el despegue y aterrizaje.


Detalles adicionales:

  • Diseño aerodinámico: El Nord-500 Cadet fue diseñado con un fuselaje corto y ancho para maximizar la estabilidad en vuelo vertical.
  • Innovación tecnológica: El uso de rotores para el despegue y aterrizaje, combinado con un motor a reacción para el vuelo horizontal, fue una combinación innovadora que permitió explorar el potencial de las aeronaves VTOL.

A pesar de su cancelación, el Nord-500 Cadet fue un esfuerzo interesante en la experimentación con tecnologías VTOL que posteriormente influenciarían el desarrollo de otras aeronaves con capacidades similares.



 








jueves, 27 de febrero de 2025

SSK: Tipo 209PN clase Tridente



SSK Clase Tridente


Este ejemplar es muy parecido al Tipo 209NG ofrecido a la Argentina actualmente. Noten que por tamaño y casco, también tiene semejanzas con los modelos Dolphin israelíes también producidos por Alemania.



La clase Tridente es una serie de submarinos de ataque de propulsión convencional de la Marina portuguesa. La serie está designada oficialmente como U-209PN por el fabricante, aunque están basados en los tipo 214. Durante su fase de desarrollo, la Marina se refería al proyecto como SS PO 2000.

Diseño

Los submarinos U-209PN son un diseño específico para la Marina portuguesa basados en los submarinos Tipo 214. Originalmente, durante la fase de concurso, los astilleros Howaldtswerke-Deutsche Werft GmbH (HDW) propusieron al Tipo 209 con múltiples mejoras como candidato aunque diseños posteriores presentados formalmente al concurso se acercaban más al del Tipo 214, de ahí que finalmente se quedara con la designación U-209PN (la francesa DCN, que acudió al concurso con dos variantes del Scorpène, impugnó sin éxito la decisión de adjudicar el concurso a HDW). Los planes de la Marina portuguesa era hacerse con una nueva clase de submarinos oceánicos, en principio compuesta por tres unidades aunque luego reducida a dos, para que sustituyera a los submarinos de la clase Albacora, en servicio desde finales de la década de 1960 y con capacidades más limitadas.?



Respecto a la Clase Albacora, la Tridente se caracteriza por una autonomía mucho mayor y una menor posibilidad de detección, capacidades posibles en buena parte debido a la integración de una propulsión independiente de aire (AIP). La incorporación de sistemas automáticos, como el sistema de combate ISUS 90-50, también permite que la tripulación necesaria para operar el submarino sea menor respecto a la clase antecesora.2? En 2014 se anunció que ese mismo año estaría integrado el misil antibuque UGM-84 Harpoon.?

Historial

Los submarinos portugueses de la clase Tridente (U-209PN) son buques de alta tecnología diseñados para operar en aguas oceánicas y zonas poco profundas. Basados en el modelo alemán U-214, miden casi 68 metros de largo y pueden sumergirse a más de 350 metros de profundidad. Su construcción modular en cinco secciones, ensambladas en los astilleros de HDW en Kiel, facilita la instalación de equipos de gran tamaño, como motores diésel y eléctricos.


Una de sus características clave es la resistencia del casco, fabricado con acero HY-80 y HY-100, que permite cierta flexibilidad para soportar la presión hidrostática sin comprometer la integridad estructural. La soldadura del casco es un proceso meticuloso que incluye precalentamiento, múltiples pasadas y control de calidad con rayos X y ultrasonidos.





El espacio interior es limitado, por lo que se emplean técnicas de modelado 3D y realidad virtual para optimizar la distribución del equipo y garantizar la ergonomía en su operación. La hélice es diseñada específicamente para reducir la cavitación y minimizar la firma acústica del submarino.






Para evitar la detección, los Tridente cuentan con sistemas de aislamiento acústico y magnético. Los equipos más grandes están montados en plataformas intermedias con amortiguadores de vibración, reduciendo el ruido irradiado. Además, se aplican medidas activas y pasivas para minimizar su firma magnética.

Estos submarinos representan un desafío de ingeniería, integrando tecnología avanzada en un espacio reducido y garantizando eficiencia operativa y sigilo en misiones navales.

Unidades

Numeral Nombre Ordenado Botado
S160 NRP Tridente 2005 Mayo de 2010
S161 NRP Arpão 2005 Diciembre de 2010


País productor Alemania
Datos generales
Astillero HDW
Países en servicio Bandera naval de Portugal Marina portuguesa
Tipo Submarinos de ataque (SSK)
Estadísticas
Primera unidad NRP Tridente
Clase anterior Clase Albacora
Unidades planteadas 3
Unidades concluidas 2
Unidades canceladas 1
Características de la clase
Desplazamiento 1842 t
Desplazamiento en inmersión 2020 t
Eslora 68 m
Manga 6,35 m
Calado 6,6 m
Sensores • Radar de navegación Kelvin Hughes KH-1007 (F)
• Sistema de combate Atlas Elektronik GmbH ISUS 90-50
Armamento • 12 torpedos
• 6 misiles Harpoon UGM 84
Propulsión • 2 motores diesel MTU 16V396 TB-94
1 motor eléctrico Siemens Permasyn
2 generadores AIP Siemens Sinavy (BZM-120)
Potencia 6,24 MW
Potencia de inmersión • 2,85 MW
• 240 kW (AIP)
Velocidad 12 nudos
Velocidad en inmersión 20 nudos
Profundidad +300 metros
Autonomía 12 000 mn (~60 días)
Tripulación • 7 oficiales
• 10 suboficiales
• 16 marineros










AEW&C: ¿Rádomo fijo o rádomo giratorio?

La desconfianza primigenia: Cuando Chile mandó a un marinero a espiar a la flota argentina

El espionaje de Arturo Prat en Buenos Aires (1878)

Por EMcL para FDRA





Contexto Histórico

Arturo Prat es un ícono nacional en Chile, famoso por su sacrificio en la Guerra del Pacífico. Sin embargo, menos conocida es su labor como espía en 1878, dos años antes de la guerra. En un momento de tensiones regionales entre Chile, Perú y Bolivia, el gobierno chileno temía una posible intervención argentina en el conflicto. Prat fue enviado a Buenos Aires con una misión secreta para evaluar las capacidades militares argentinas y determinar la viabilidad de un ataque o alianza que pudiera amenazar a Chile.


Desarrollo del caso

Prat viajó a Buenos Aires bajo la apariencia de abogado, pero en realidad tenía la tarea de recopilar información militar clave sobre Argentina. Su misión consistió en evaluar las defensas, la preparación militar y las intenciones políticas de Argentina en caso de un conflicto regional. Durante su estadía, Prat utilizó su formación legal y su notable discreción para acceder a información sensible sin levantar sospechas.

A lo largo de su misión, Prat no solo recopiló datos estratégicos vitales para la defensa chilena, sino que también mantuvo un perfil bajo para evitar cualquier tipo de incidente diplomático. Su misión principal como marinero era recopilar el estado de la escuadra argentina en caso de guerra con el país del otro lado de los Andes. Obviamente la escuadra argentina de ese período era principalmente fluvial, no preparada para emprender campañas a larga distancia en el mar. Comparada con los activos navales chilenos, Argentina no representaba una amenaza. Toda esta precaución chilena era porque el expansionismo chileno ya venía previendo una guerra en su frente norte desde muchos años antes de que la guerra del Pacífico fuese propiamente provocada y quería saber qué rol jugaría Argentina en ese escenario. Al regresar a Chile, entregó un informe detallado que proporcionó al gobierno una visión clara del panorama militar argentino, ayudando a Chile a planificar mejor su estrategia en los años previos a la Guerra del Pacífico. Estando en Buenos Aires, este señor se vistió con sus ropas navales y visitó a las autoridades argentinas declarando su misión por lo que fue invitado a retirarse sin una merecida patada en el trasero. 

La "misión" en el Río de la Plata, inicialmente una operación de inteligencia cuidadosamente ejecutada, terminó sembrando una sombra de duda sobre la diplomacia entre Argentina y Chile. Encargado de evaluar el potencial militar argentino, el capitán de fragata—bajo una falsa identidad de abogado—logró recopilar información clave. Sin embargo, su contacto con el presidente Avellaneda y sus reportes minimizando la capacidad militar argentina contrastaban con la creciente tensión bélica. Cuando sus hallazgos llegaron a Chile, el gobierno argentino comenzó a sospechar de movimientos chilenos, erosionando una relación diplomática que hasta entonces se mantenía sin incidentes.

Un detalle que destaca la integridad de Prat fue su decisión de devolver al Estado los fondos no utilizados durante su misión, un gesto que contrasta fuertemente con la percepción común de que los agentes de inteligencia manejan grandes sumas de dinero sin rendir cuentas. Es un anécdota de otras épocas, muy lejanas a la posterior corrupción del dictador Pinochet con su fortuna robada de lingotes de oro en Hong Kong o los altos mandos de los FACh con el caso Mirage, que se judicializarían un siglo después.


Impacto político y militar

El trabajo de Prat como espía tuvo un impacto significativo en la estrategia militar chilena. Su informe contribuyó a la preparación de Chile para un conflicto en múltiples frentes, permitiendo a los líderes chilenos tomar decisiones más informadas sobre cómo manejar las relaciones con Argentina en un momento crítico. Ahora, solo habría que enfrentar a Perú dado que en los puertos bolivianos de Iquique y Antofagasta no existía algo que se llamara propiamente ni siquiera una flotilla naval.

Aunque la Guerra del Pacífico finalmente no involucró a Argentina como un beligerante directo, la información recopilada por Prat ayudó a Chile a mantener una postura defensiva sólida en caso de una posible intervención. Además, este episodio añadió otra dimensión al legado de Prat, mostrando su compromiso y lealtad a Chile más allá del campo de batalla. La justicia divina se llevaría a este marinero en la guerra al fondo del mar.

Es difícil imaginar a un Almirante Guillermo Brown, al Comodoro Martín Rivadavia o a los hermanos Cordero asumiendo un rol similar en un país vecino, especialmente en un contexto donde ni siquiera había indicios de preparativos bélicos. También es clave situarse en la época y comprender cómo la dirigencia chilena, ya entonces, anticipaba estrategias para expandir su limitada economía, tradicionalmente centrada en los valles centrales, hacia el Norte. Para ello, el uso de la fuerza se perfilaba como la herramienta principal para consolidar sus intereses en los territorios septentrionales (su objetivo prioritario), con la intención de replicar luego ese avance en el Sur, sobre la Patagonia Meridional Atlántica.

Importancia de esta anécdota

Este caso es fascinante por varias razones. Primero, revela una faceta poco conocida de Arturo Prat, cuya imagen se asocia casi exclusivamente con su heroísmo naval en su país natal. Su labor de inteligencia demuestra su versatilidad y su compromiso con la seguridad nacional de Chile, según lo entendía sus jefes. Además, el hecho de que Prat haya devuelto los fondos no utilizados destaca su integridad, un valor que lo distingue no solo como un héroe militar, sino también como un servidor público ejemplar.

El espionaje de Prat en Buenos Aires es un recordatorio de que incluso las figuras históricas más veneradas tienen aspectos de su vida y carrera que pueden sorprendernos. La misión de Prat contribuyó a la capacidad de Chile para defenderse en una época de incertidumbre y potenciales conflictos, y su legado en la inteligencia chilena merece ser reconocido junto con su sacrificio en el combate.Asimismo, fue lamentablemente el primero en violar una confianza que hasta ese momento solo registraba incidentes menores.

También, es la muestra de un país que decidió cruzar un límite, imaginario por cierto, de prevenir una potencial agresión de su vecino del Este. Argentina, como en el 95% de su historia, jamás ha mirado hacia su Oeste para imaginar su progreso, prosperidad o incluso su mero esparcimiento. Argentina ha sido siempre un país atlántico, atento a su esfera de influencia histórica que deviene de los acontecimientos históricos que afectaron el Virreinato del Río de la Plata. El país progresó, creció, se alimentó de la influencia europea más nunca de los problemas transcordilleranos. Tal vez esa indiferencia es la que arde en el complejo de inferioridad chileno.