sábado, 23 de agosto de 2025

Crisis del Beagle: Helicópteros de las Fuerzas Argentinas


SA-316B Alouette III del COAN lanzando un AS.11 sobre el lago Fagnano

Helicópteros de las Fuerzas Argentinas



Helicóptero utilitario ligero SA-316 Alouette III

Nota: La Armada Argentina contaba con aproximadamente 10 unidades de SA-316 Alouette III para la época del conflicto por el canal de Beagle 1978.

El Alouette III (“alondra” en francés) es un helicóptero utilitario ligero monomotor desarrollado por la compañía francesa Sud Aviation y después producido por Aérospatiale. El Alouette III es el sucesor del Alouette II, con mayores dimensiones e incrementado así el número de plazas. Originalmente propulsado por un motor turboeje Turbomeca Artouste IIIB, el Alouette III es reconocido por sus capacidades para rescate en montaña y su versatilidad.


El SA-316 Alouette III en la Armada Argentina


La revolución de la Aviación Naval Argentina con el SA-316B Alouette III

En 1969, la Aviación Naval Argentina dio un salto decisivo hacia la modernización con la adquisición de su primer lote de helicópteros SA-316B Alouette III. Esta incorporación marcó un hito tecnológico: por primera vez, la Armada operaba un helicóptero con turbina, una mejora sustancial frente a los veteranos Sikorsky H-19 de motor convencional.

El primer vuelo en suelo argentino se realizó en noviembre de 1969, en la Base Aeronaval Comandante Espora, sede de la Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros. La Armada incorporaría 14 unidades en total hasta 1978, consolidando su capacidad aeronaval.

Los SA-316B Alouette III desplazaron rápidamente a los Sikorsky H-19 en las operaciones antárticas, debutando en la Campaña Antártica de Verano 1969/1970. Pero su impacto fue mucho más allá: fueron las primeras aeronaves navales argentinas en emplear misiles antibuque, los Nord AS-11, convirtiéndose en una plataforma versátil tanto para misiones de ataque como de exploración y rescate.

Estos helicópteros demostraron una extraordinaria capacidad operativa al operar desde las pequeñas cubiertas de los destructores de la Flota de Mar (Clases Sumner y Gearing) y desde el portaaviones ARA “25 de Mayo”, donde cumplían misiones de búsqueda y rescate. Además, en ejercicios con la Infantería de Marina, demostraron su potencial en apoyo de combate, equipados con misiles aire-superficie, lanzacohetes, pods de ametralladoras, cañones y torpedos. Fueron los primeros helicópteros de su tipo en Argentina en portar armamento guiado, ampliando su rol táctico.

A partir de 1973/74, los Alouette III adoptaron camuflaje táctico, reflejando su transformación en una aeronave polivalente y de combate. El intenso entrenamiento en técnicas y tácticas de guerra incluyó el uso de cañones, cohetes y misiles en apoyo directo a la Infantería de Marina. Además, fueron adaptados localmente para el ataque antisubmarino, con la instalación de soportes para torpedos Mk.44 o A.244S, reforzando las capacidades de guerra naval de la Armada.

El SA-316B Alouette III no solo modernizó la Aviación Naval Argentina, sino que redefinió su rol en el teatro de operaciones marítimo, convirtiéndose en un pionero de la guerra aeronaval en Sudamérica.



El salto armamentístico del Alouette III: De los misiles AS-11 al AS-12 y su rol en el Operativo Tronador

El SA-316 Alouette III de la Armada Argentina no solo se convirtió en un helicóptero versátil de transporte y apoyo, sino que también evolucionó en una plataforma de ataque aire-superficie gracias a la incorporación de misiles guiados.

Inicialmente, fue equipado con el Nord AS-11, un misil derivado de un sistema antitanque desarrollado por Nord Aviation entre 1953 y 1955. Posteriormente, el consorcio Aérospatiale mejoró su diseño con circuitos transistorizados, lo que permitió una producción masiva de 180.000 unidades hasta finales de 1980.


SA-316 Alouette III podía disparar el misil aire-superficie Nord AS-11

Este misil, de combustible sólido, requería de un sistema de mira estabilizada con amplificador de imagen, instalado en el helicóptero para su correcto empleo. Su uso principal era como un arma antiblindaje, con diferentes configuraciones de carga de guerra:

  • 140AP02: penetración de 10 mm (2,6 kg de explosivo).
  • 140AC: carga hueca con capacidad de 610 mm de penetración.
  • 140AP59: ojiva de fragmentación para ataques contra personal o estructuras.

Con un alcance de 3 kilómetros, el AS-11 representó un avance significativo para la Aviación Naval Argentina, dándole una capacidad de ataque preciso contra objetivos de superficie.


Un Alouette III aterriza sobre la cubierta del portaaviones A.R.A 25 de Mayo.

 

La incorporación del AS-12 y la expansión del poder de fuego

A partir de 1978, algunas unidades del Alouette III fueron modernizadas con el misil aire-superficie AS-12, diseñado por Nord Aviation (más tarde Aérospatiale) entre 1955 y 1957. Este nuevo misil, una evolución del SS-10 y SS-11, era un sistema guiado por cable originalmente diseñado para la infantería y vehículos blindados en combate antitanque, pero que con el tiempo demostró gran efectividad contra estructuras fortificadas y embarcaciones.


Misil aire-superficie AS 12

El SS.12/AS.12 era esencialmente una versión ampliada y mejorada del AS-11, con una carga de guerra más poderosa y mayor alcance. Su rango operativo se extendía hasta 7 kilómetros, lo que permitía a los Alouette III atacar objetivos navales o terrestres sin exponerse excesivamente al fuego enemigo.

Esta actualización marcó un punto de inflexión en la doctrina operativa de la Aviación Naval, ya que el Alouette III dejó de ser solo un helicóptero de apoyo y rescate para convertirse en una unidad de ataque táctico en misiones navales y anfibias.

El Operativo Tronador: Despliegue en Tierra del Fuego

Hacia 1978, en el marco de las crecientes tensiones con Chile, los Alouette III fueron desplegados rápidamente a la Isla Grande de Tierra del Fuego como parte del Operativo Tronador, una respuesta a la posibilidad de una incursión militar chilena.

A partir del 13 de diciembre de 1978, los helicópteros operaron desde los Aeródromos de Campaña “Frutilla” y “La Sara”, integrando el Grupo de Helicópteros Norte. En este contexto, asumieron un papel estratégico clave en misiones de:

  • Patrullaje armado y reconocimiento táctico.
  • Ataque a objetivos terrestres y navales.
  • Vuelos tácticos a baja cota, aprovechando el terreno para minimizar la detección enemiga.
  • Entrenamiento intensivo en combate en condiciones meteorológicas adversas.

Los Alouette III fueron artillados con sistemas de puntería y lanzacohetes Albatros, reforzando su capacidad de ataque. Su desempeño en estos ejercicios validó su transformación en una herramienta táctica de alto valor para la Infantería de Marina y la Flota de Mar.


SA-316 de la Aviación Naval Argentina durante el conflicto del Beagle 1978

Finalmente, el 15 de enero de 1979, se ordenó el repliegue progresivo de los helicópteros, concentrándose en la Base Aeronaval Ushuaia, concluyendo así un despliegue sin precedentes en la historia de la Aviación Naval Argentina.

El SA-316B Alouette III, que había comenzado su servicio como un helicóptero de apoyo y rescate, se consolidó como una plataforma de combate versátil, capaz de proyectar poder en operaciones de alta intensidad y desempeñar un papel crucial en la defensa de los intereses argentinos en el Atlántico Sur.





Alouette III del ARA perdidos antes de 1978.



0641 SE3160 Alouette III Incorporado el 31.10.69 como 0641/4-H-21. Pasó a ser 0641/4-H-1 y 0641/2-H-1. El 14.05.76, cayó al mar desde el portaavio­nes, por desperfectos en su turbina.

0648 SA.316B (msn 1730)Incorporado el 28.05.70 como 0648/4-H-4. Accidentado en proximidades de Calderón (Bahía Blanca), el 18.09.70.

0650 SA.316B (msn 1766)Incorporado el 16.09.70 como 0650/4-H-6. Accidentado el 21.01.71

0680 SA.316B (msn 1847)Incorporado el 18.11.71 como 0680/4-H-8. El 07.01.73, por causa de detención brusca de la turbina, realizó un aterrizaje de emer­gencia en autorrotación en proximidades de Pedro Luro (Bs.As.). Helicóptero destruido.

 Identificación: Alouette III durante 1978.




0642 SE.3160 (msn 1623) Incorporado el 31.10.69 como 0642/4-H-22. Pasó a ser 0642/4-H-2, 0642/2-H-2 y 0642/3-H-2 Transferido a la EAH1 como 0642/3-H-102. Ultimo Alouette III en servicio, ultimo vuelo el 20 de diciembre de 2010. Permanece en la Escuela de suboficiales de la Armada como material didáctico, a la que fué trasladado en vuelo.



0643 SE.316O (msn 1624)Incorporado el 31.10.69 como 0643/4-H-23. Pasó a ser 0643/4-H-3, 0643/2-H-3 y 0643/3-H-3. Transferido a la EAH1 como 0643/3-H-103. Durante una misión de evacuación sanitaria, el 04.03.79, cayó al mar a 80 mn de la Isla Smith (Antártida), causando la muerte del TC Rusconi y del CP Lecese.



0649 SA.316B (msn 1734)Incorporado el 28.05.70 como 0649/4-H-5. Pasó a ser 0649/2-H-5 y 0649/3-H-5. Transferido a la EAH1 como  0649/3-H-105. Hun­dido abordo del crucero ARA (C-4) “General Belgrano” el 02.05.82.

.0651 SA.316B (msn 1767)Incorporado el 17.09.70 como 0651/4-H-7. Pasó a ser 0651/2-H-7 y 0651/3-H-7. Transferido a la EAH1 como 0651/3-H-107. Almacenado en el ARCE.




0681 SA.316B (msn 1851)Incorporado el 18.11.71 como 0681/4-H-9. Sucesivamente pasó a ser 0681/2-H-9 y 0681/3-H-9. Transferido a la EAH1 como 0681/3-H-109. Almacenado en el ARCE, espera su transferencia al MUSEO DE LA AVIACION NAVAL ARGENTINA.





0699 SA.316B (msn 2250)Incorporado el 18.06.75 como 0699/2-H-10, y más tarde 0699/3-H-10. Transferido a la EAH1 como 0699/3-H-110. El 21.04.83 cayó a tierra a 3 millas de BACE, cau­sando la muerte del TC G. Sule.




0736 SA.316B (msn 2345)Matrícula provisoria F-WTNB. Incorpora­do el 01.07.78 como 0736/3-H-11, pasando a ser luego 0736/3-H-111.



 0737 SA.316B (msn 2346)Matrícula provisoria F-WTNJ. Incorpora­do el 01.07.78 como 0737/3-H-12, pasando a ser luego 0737/3-H-112.  Trans­ferido al Museo de la Aviacion Naval Argentina.

0738 SA.316B (msn 2349)Incorporado el 30.08.78 como 0738/3-H-14, pasando a ser luego 0738/3-H-114.


0739 SA.316B (msn 2350)Incorporado el 30.08.78. Como 0739/3-H-15, pasando a ser luego 0739/3-H-115.

Armamento


Los helicópteros estaban configurados para ataque terrestre con misiles AS-11 y AS-12, cañón de 20 mm y ametralladoras MAG de 7,62 mm además puede utilizar el Sistema de fabricación local aire-tierra LACO Albatros de 6x70mm por banda. Efectuaron numerosos vuelos de patrullado antiterrestre, exploración, reconocimiento de zona, transporte de tropas y carga.



Helicóptero Sikorsky S-61 D-4 Sea King


El Sikorsky SH-3 Sea King, designado S-61 por la compañía, es un helicóptero bimotor polivalente, aunque destinado principalmente a la guerra antisubmarina (ASW), fabricado por la compañía estadounidense Sikorsky Aircraft. Ha estado en servicio con la Armada de los Estados Unidos y en otras fuerzas desde principios de los años 1960, y continúa en servicio en muchos países alrededor del mundo. S-61D4: Versión utilizada por la Armada Argentina.



Sikorsky S-61 D-4 Sea King de la Armada Argentina

Los cuatro primeros helicópteros Sea King arribaron a la Argentina en 1972, traídos en vuelo directamente desde su fábrica en los Estados Unidos, Stratford (Connecticut) hasta la Base Comandante Espora el que duró 23 días, cerca de 70 hs. de vuelo y mas de 7000 millas recorridas, desde entonces no cesaron de actuar en sus múltiples roles: antisubmarino, transporte de tropas, exploración, lucha antisuperficie, abastecimiento antártico, rescates en el mar, participación en catástrofes naturales y en desastres, epidemias, etc. Denominaciones “H-31″ a H-34″, luego en 1976 integran la 2ª Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros matriculados “2-H-31″ al “2-H-35″. Se los reclasifico como “H-3″ en adelante en 1978. Actualmente llevan otras denominaciones.

Argentina compra en 1971 cuatro unidades y una más en 1975. Vinieron en vuelo desde los EEUU con tripulaciones argentinas.

Foto: Sikorsky Sea King 0675 / H-31 y el 0676 / H-32 en su vuelo de traslado a La Argentina en 1972.

Armamento


  • Armas de proyectiles: Torretas y armas estacionarias en puertas de algunos modelos.


Otros:

  • Varias sonoboyas y dispositivos pirotécnicos
  • Cargas de profundidad, 2 torpedos Mk. 46/44 antisubmarino


Helicóptero Bell UH-1 Iroquois de las Fuerzas Argentinas



El UH-1 Iroquois, mejor conocido como "Huey", es un hito en la historia de la aviación militar. Diseñado por Bell Helicopter para las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, se convirtió en el primer helicóptero propulsado por un motor turboeje en servicio con las fuerzas estadounidenses, revolucionando el concepto de movilidad aérea táctica.

Su desarrollo comenzó en 1955, cuando el Ejército de los EE.UU. evaluó un Bell Modelo 47 modificado, buscando una aeronave más potente y versátil. La respuesta fue un helicóptero utilitario de tamaño medio, cuya producción se oficializó en 1962 bajo la denominación UH-1 (Utility Helicopter-1) y el nombre Iroquois, en honor a la confederación indígena del noreste de América del Norte. Sin embargo, su distintivo sonido y su masiva presencia en los campos de batalla le otorgaron el apodo que trascendería generaciones: Huey.

Versatilidad y Variantes: La Evolución del Huey

Con más de 16.000 unidades producidas, el UH-1 Iroquois se convirtió en uno de los helicópteros más exitosos de la historia. Su diseño simple, confiable y adaptable permitió el desarrollo de múltiples versiones, que se agrupan en tres categorías principales:

  • Cabina corta y un solo motor (Bell 204).
  • Cabina larga y un solo motor (Bell 205).
  • Doble motor (Bell 212, conocido como Twin Huey).

Estas variantes no solo encontraron un lugar en el ámbito militar, sino que fueron ampliamente comercializadas para usos civiles, policiales y de rescate.

La Guerra de Vietnam: El Icono del Conflicto

Si hay un conflicto que consolidó la imagen del Huey como un ícono de la guerra moderna, fue la Guerra de Vietnam. Allí, cerca de 7.000 unidades fueron desplegadas en misiones de:

  • Transporte de tropas y suministros en el terreno selvático.
  • Evacuación médica (Medevac), salvando miles de vidas bajo fuego enemigo.
  • Apoyo de fuego cercano, con versiones armadas con miniguns, lanzacohetes y ametralladoras laterales.

El Huey no solo redefinió la forma en que se libraban las guerras, sino que también simbolizó el sacrificio y la resistencia de los soldados en combate. Su distintivo sonido de rotor quedó grabado en la memoria de una generación, convirtiéndose en un símbolo del poder aéreo táctico y la guerra aeromóvil.

Desde su debut en 1959, el UH-1 Iroquois ha demostrado ser mucho más que un helicóptero: es un pilar de la aviación militar, un referente de la movilidad táctica y un emblema de la guerra moderna. Su legado sigue vigente, con numerosas unidades en servicio en ejércitos de todo el mundo, asegurando su lugar en la historia como una de las aeronaves más legendarias jamás construidas.


El BELL UH-1H en la Fuerza Aérea Argentina

A partir del año 1966, la Fuerza Aérea Argentina (FAA) toma conciencia en que es necesario modernizar sus sistemas de armas de alas rotativas.El 2 de noviembre de 1967 arriba al país el primer UH-1D para la Fuerza Aérea Argentina luciendo la matricula H-10.Más tarde arribaron 5 de los 12 solicitados a Estados Unidos. Siendo matriculados H-11, H-12, H-13, H-14, H-15, H-16. Incorporando ocho ejemplares más del BELL UH-1H, recibiendo las matriculas H-09 H-10 H-11 H-15, H-16, H-17, H-18, H-19.El primer destino de estas aeronaves fue la I BRIGADA AÉREA “El Palomar”, hasta que en enero de 1969 se decide destinar a los BELL a la VII BRIGADA AÉREA (por ese entonces ubicada en el aeródromo de Morón).



El Bell UH-1H H-15, de la VII Brigada Aérea operando en el hielo….observar el emblema pintado en el morro, al estilo US Army. (Marcelo Castañeda)




El parche del E.1 Ataque de la VII Brigada Aérea. Utilizado en los Bell UH y en los T-34 Mentor. El E.1 A. tenía la misión COIN (Contra Insurgencia).

Grupo 1 de Ataque

Una de las dificultades que surgieron fue que ante las necesidades de los norteamericanos por estos helicópteros en el Sudeste Asiático solamente llegaron seis de los helicópteros solicitados por la FAA estos a su arribo a La Argentina fueron encuadrados en el Grupo Nº1 Contrainsurgencia (COIN) el cual al poco tiempo paso a denominarse Grupo 1 de Ataque, dado que estas maquinas llegaron en forma escalonada los cinco últimos eran del tipo UH-1H estándar .Muchos fueron los adelantos que se produjeron con la llegada de estos helicópteros, esto permitió efectuar un sinnúmero de tareas que antes eran imposibles lleva a cabo.-Fueron los primeros helicópteros de la FAA en disponer de turbina y el segundo en el país, también fueron los primeros en tocar la cubierta de un buque da la Armada Argentina participando en varias campañas antárticas.

Bell 212 IFR para la Fuerza Aérea Argentina 1978.


A fin de reforzar la escasa flota de helicópteros con que contaba la FAA en 1978, se decidió la incorporación de ocho Bell 212 IFR, estos helicópteros se incorporaron a la VII Brigada Aerea ese mismo año, lamentablemente al poco tiempo de su incorporación se perdió uno de estos helicópteros el cual fue rápidamente sustituido por un noveno aparato. Actualmente estos helicópteros están encuadrados en el 1º Escuadrón de la VII Brigada Aérea en funciones de Rescate en Combate.De: El Bell 212 IFR

Ejército Argentino




A fines de 1969 el Ejército Argentino (EA) comenzó a recibir los primeros Bell UH-1H, dos años después que el U.S Army comenzara a utilizarlos, en Septiembre de 1967, sobre el Sudeste Asiático.(Guerra de Vietnam) Esta nueva versión desarrollada por Bell Helicopter Texton, se trataba básicamente de un UH-1D dotado de algunas modificaciones en su célula.



Breve historia del Huey en el Ejercito Argentino

La incorporación de un nuevo sistema de armas estaba ya prevista y apuntaba al reemplazo de los Fairchild Hiller FH-1100 los que operativamente no se encontraban en condiciones de afrontar los crecientes requerimientos de la (AE) Aviación del Ejército Argentino. En Diciembre de 1969 arribaron al Puerto de Buenos Aires las dos primeras unidades, desarmadas y embaladas en contenedores de madera. Estas dos unidades fueron inmediatamente transportadas a la Compañía de Abastecimiento y Mantenimiento 601 por ese entonces ubicada en las instalaciones de la VII Brigada Aérea de la Fuerza Aérea Argentina (FAA) en el ex Aeropuerto de Morón. Esta acción estuvo ligada a que la FAA ya poseía estos aparatos los que había recibido en 1967, brindándose algún apoyo técnico de parte de esta.Una vez completado su alistamiento los dos helicópteros (AE-400 y AE-401) fueron transportados en vuelo a la Guarnición Militar de Campo de Mayo (GMCM), siendo asignadas a la Sección Helicópteros del Batallón de Aviación de Ejercito 601 a cargo del Teniente Primero Hugo Guillermo Mendoza. Aquí comienza una historia de más de cuarenta años de servicios en los que los UH-1H han cumplido todo tipo de misiones impuestas por los mandos del EA.

Bautismo de fuego en 1975

Las primeras misiones asignadas a los UH-1H del Comando de Aviación del Ejercito (CAE) consistieron en la demarcación de límites, misiones estas realizadas sobre territorios selváticos y de alta montaña. A estas le siguieron las campañas antárticas de verano, cumplidas en los primeros años de servicio.En Enero de 1970 se desplegó una máquina para abastecer las Bases Antárticas operando desde el rompehielos del Ejército Argentino General San Martín operado este por la Armada Argentina. Esta campaña fue realizada con el AE-403 al mando del Capitán Carlos A. Valette y los Tenientes Primeros; González, Mendoza y Andriani junto a los Sub.of. Zingariello y Martínez. En 1974 una sección de cuatro UH-1H es desplegada a la provincia de Tucumán, en apoyo a las fuerzas que en ese momento fueron movilizadas para combatir a las bandas armadas que prácticamente dominaban el territorio de esa provincia; el momento de poner en práctica la nueva forma de combatir a través de la movilidad que estos medios permitían había llegado.La oportunidad llego el 14 de Febrero de 1975 sobre las márgenes del Río Pueblo Viejo. En ocasión de un patrullaje ofensivo, una sección del EA fue emboscada por fuerzas irregulares cayendo en acción el Capitán Héctor Cáceres, resultando heridos el Teniente Vicente Richter y el Subteniente Daniel A. Arias. En esta acción se llevó a cabo la primera acción de apoyo de fuego y evacuación sanitaria con estas máquinas. La Aviación de Ejército había obtenido su Bautismo de Fuego.



Bell UH-1H del Ejército Argentino durante las operaciones de contrainsurgencia llamada “Operativo Independencia” en la Provincia de Tucumán 1975.

A partir de ese momento muchas han sido las misiones asignadas a los UH-1H del EA, no siendo estas sólo de carácter estrictamente militar, ya que en innumerables oportunidades estas máquinas han prestado su ayuda en ocasión de inundaciones u otras catástrofes que han asolado a la Nación.De: El Proyecto Hornero.

Helicópteros Bell de la Aviación del Ejército argentino ingresados hasta 1978.




AE-400 UH-1H-BF Alta 1970 – En servicio.

AE-401 UH-1H-BF Alta 1970 – En servicio.



FOTO: AE-403 UH-1H-BF Alta 1971 – En servicio.



AE-404 UH-1H-BF Alta 1973 – Destruido 2009 ( baja ).




AE-405 UH-1H-BF Alta 1973 – En servicio.



  • AE-406 UH-1H-BF Alta 1973 – Perdido Malvinas 1982 (baja).




  • AE-407 UH-1H-BF Alta 1973 – En servicio.




  • AE-408UH-1H-BF Alta 1973 – En servicio.




  • AE-409 UH-1H-BF Alta 1973 – Perdido Malvinas 1982 (baja).




  • AE-410 UH-1H-BF Alta 1973 – Perdido Malvinas 1982 (baja).
  • AE-412 UH-1H-BF Alta 1973 – Perdido Malvinas 1982 (baja).




  • AE-413 UH-1H-BF Alta 1973 – Perdido Malvinas 1982 (baja).
  • AE-414 UH-1H-BF Alta 1975 – En servicio.




  • AE-415 UH-1H-BF Alta 1975 – En servicio.
  • AE-416 UH-1H-BF Alta 1975 – Destruido 1993 (baja).




  • AE-417 UH-1H-BF Alta 1975 – Perdido Malvinas 1982 (baja).
  • AE-418 UH-1H-BF Alta 1975 – Perdido Malvinas 1982 (baja).
  • AE-419 UH-1H-BF Alta 1976 – Destruido 1982 (baja).




  • AE-420 UH-1H-BF Alta 1976 – En servicio.




  • AE-421 UH-1H-BF Alta 1976 -En servicio.




  • AE-422 UH-1H-BF Alta 1976 – Perdido Malvinas 1982 (baja).
  • AE-423 UH-1H-BF Alta 1978 – Destruido 1988 (baja).
  • AE-424 UH-1H-BF con el camuflaje original.




  • AE-424 UH-1H repintado de rojo por los ingleses luego de su captura en 1982.




AE-424 UH-1H-BF fue vendido por los británicos a las Fuerzas de Defensa de Papua Nueva Guinea el 27 de julio de 1992 y fue denominado como P2-405.

FOTOS: AE-424 UH-1H-BF Alta 1978 – Perdido Malvinas 1982 (baja).

BELL 205A-1



Bell 205A-1 – Versión actualizada de helicóptero de transporte utilitario para uso civil o militar version, versión inicial basada en el UH-1H. Propulsado por un nuevo modelo de motor T53-13A, que permite transportar un peso máximo de 9.500 libras (10.500 para cargas externas), con capacidad para 14 pasajeros.

BELL 205A-1 durante el conflicto con Chile 1978.


Durante el conflicto limítrofe con Chile que alcanzo su punto máximo en 1978, se resolvió adquirir un lote de helicópteros Bell 205A1.-A partir del mes de Noviembre se dieron de alta seis helicópteros adquiridos a la empresa Evergeen Air Center, que ingresaron a La Argentina con las matriculas LV-MLH, MLI,MLJ, MLL, MLM y MLN, a su legada fueron inmediatamente ensamblados y pasaron a prestar servicio en el B.Av.Ej 601 con las matriculas AE-425, 426, 427, 428, 429 y 430.

  • AE-425 BELL-205A-1 Alta 1978 – Averiado 1979 (baja).
  • AE-426 BELL-205A-1 Alta 1978 – Canjeado 2007 (baja).
  • AE-427 BELL-205A-1 Alta 1978 – Canjeado 2007 (baja).




  • AE-428 BELL-205A-1 Alta 1978 – Canjeado 2007 (baja).




  • AE-429 BELL-205A-1 Alta 1978 – Canjeado 2007 (baja).
  • AE-430 BELL-205A-1 Alta 1978 – Destruido 1979 (baja).


Armamento



Subsistemas de armamento




Este helicóptero no solo es el pilar de las unidades de asalto aéreo en el Ejercito Argentino, si no que también es la principal plataforma de exploración y ataque dentro del Escuadrón de Exploración y Ataque 602 (E.Ex.At 602)-Inicialmente los UH-1H solo contaban con la facilidad de acomodar dos ametralladoras de 7,62mm a cada costado de la puerta de carga, a esto luego se le sumo la adición de coheteras de 70mm XM-3 de 24 bocas, estos lanzadores al igual que los afustes para las ametralladoras fueron fabricados por los talleres del arsenal de la BNPI, para completar el sistema de tiro se utilizo los aparatos de puntería que pertenecieron a los AT-28 Fennec y los intervalo metros de los F4U-5 Corsair



Bell AE-417 del ejército argentino artillado con lanzadores XM3 Albatros de 70mm

El XM3 contenedores de 24 cohetes albatros sin ametralladoras.



Bell UH-1 del Ejército Argentino artillado. año 1976



  


Malvinas: Rotolo ataca la Ardent

Geoestrategia israelí: La campaña entre guerras 2013-2023 (3/4)

La campaña entre guerras en una encrucijada

CBW, 2013­2023: ¿Qué nos espera?


Ofer Shelah y Carmit Valensi || Memorandum 227 (2023)
INSS

La segunda etapa: Desde el despliegue de Rusia en la arena hasta 2018

El 30 de septiembre de 2015, las fuerzas rusas entraron en Siria y se desplegaron en la base aérea de Khmeimim y el puerto de Tartus. En el punto álgido de su presencia militar, el orden de batalla ruso incluía unos 70 aviones de combate (Sukhoi 24, 25, 30, 34 y 35), aviones de transporte y helicópteros de ataque, cientos de drones, sistemas avanzados de defensa aérea (SA­22, S­400 y guerra electrónica), tanques T-90, barcos, submarinos y unos 4.000 soldados, incluyendo unidades de comando.
El objetivo inicial de la intervención militar rusa en Siria fue ayudar a las fuerzas de Asad a recuperar los territorios críticos del país, a la vez que reprimían las ofensivas de los rebeldes. Las fuerzas rusas operaban como parte de una coalición que incluía al ejército sirio; Irán, que envió unos 2.000 soldados de combate de su Fuerza Quds; y Hezbolá, que desplegó la mayor parte de su fuerza de combate en Siria. Estas fuerzas constituían las fuerzas terrestres de la coalición, mientras que Rusia proporcionaba principalmente apoyo aéreo y armamento.
La participación de estas fuerzas en los combates generó un cambio significativo en la guerra civil: se eliminó la amenaza existencial para el régimen de Asad y, en su lugar, este inició un proceso de recuperación de los territorios que anteriormente estaban bajo el control de ISIS o de las fuerzas rebeldes. Este cambio permitió a Hezbolá reducir gradualmente la participación de sus combatientes en combate, lo que se reflejó en una disminución del número de bajas entre el personal de la organización, de 313 en 2015 a 25 en 2018 (Figura 2). (37)

La lucha de Hezbolá junto al ejército ruso fue un momento decisivo

Por primera vez, sus operativos lucharon codo con codo con un ejército fuerte y avanzado. Combatir junto a los rusos también permitió a Hezbolá familiarizarse con sistemas de armas avanzados y los métodos de organización de un ejército veterano, hábil para desplegar grandes unidades con cooperación interdisciplinaria, así como pequeñas unidades de operaciones especiales. Por primera vez en su historia, Hezbolá llevó a cabo ataques integrados a gran escala, junto con el ejército ruso, combatiendo junto a tanques, la fuerza aérea, la artillería, los drones y el reconocimiento rusos. La experiencia operativa que acumularon los combatientes y comandantes de Hezbolá tras los exitosos ataques en Siria llevó a la organización a replantearse cómo manejaría el próximo enfrentamiento con Israel: una transición de la defensa a la ofensiva. (38)

La participación de Rusia en Siria y el comienzo de la campaña contra el atrincheramiento iraní

La presencia rusa creó otra línea roja para Israel: abstenerse de poner en peligro la vida de las fuerzas rusas. Esto fue principalmente una limitación táctica, ya que las incursiones de las FDI no entraban necesariamente en conflicto con los intereses rusos, siempre que no pusieran en peligro el objetivo declarado ruso: preservar el régimen de Asad y, posteriormente, fortalecer su posición e imagen como gobernante y soberano.

Para Israel, la presencia rusa inicialmente provocó cautela en el período de entreguerras: las cifras sobre los ataques atribuidos a las FDI tras el despliegue ruso en Siria mostraron que durante más de un año hubo menos ataques, la mayoría centrados en el lado sirio de su frontera con el Líbano (los montes Qalamoun). Con el paso del tiempo y la adaptación de las FDI a la coordinación con los rusos, el número de ataques aumentó (a partir de febrero de 2017), con énfasis en el "proyecto de precisión". También hubo un nuevo enfoque para Israel, derivado de la creciente fuerza del eje que conecta Irán con el Líbano, a través de Irak y Siria: el atrincheramiento de las milicias chiítas establecidas por Irán en territorio sirio.

El ex jefe de gabinete Eisenkot lo describió en una entrevista: “En 2017, vino al gabinete, hizo una presentación sobre el escenario y la situación, y expliqué a los ministros que Qasem Soleimani había decidido desplegar 100.000 combatientes chiítas a lo largo de nuestras vallas, y que los iraníes estaban a punto de tomar el control de Siria. Al final de la presentación, dije al gabinete que recomendaba emprender una campaña contra las fuerzas Quds y llamarla una campaña entre guerras.

Desde finales de 2017, el atrincheramiento de las milicias pro-iraníes comandó una porción cada vez mayor de las actividades ampliadas de armas químicas y biológicas. El 2 de diciembre de 2017, una base de la milicia en la región de al­ Kiswah fue atacada; el ataque fue precedido por declaraciones del primer ministro Netanyahu y el ministro de Defensa, Avigdor Lieberman, de que Israel no permitiría el atrincheramiento iraní en Siria.(40) Mientras tanto, la respuesta del ejército sirio (con el apoyo de los comandantes rusos sobre el terreno) contra las violaciones de Israel a la renovada soberanía siria se intensificó, incluyendo fuego antiaéreo que derribó un F­16 de la Fuerza Aérea Israelí (febrero de 2018). En mayo de 2018, la Fuerza Quds también respondió, disparando unos 20 cohetes hacia Israel en respuesta a la Operación House of Cards, un bombardeo a gran escala de objetivos de la Fuerza Quds y baterías antiaéreas sirias.

El riesgo de conflicto en las zonas operativas de Israel y Rusia en Siria requería un mecanismo de coordinación entre las fuerzas israelíes y rusas para evitar escaladas o enfrentamientos imprevistos, y este se estableció y aplicó con éxito en la mayoría de los casos. El mecanismo de distensión evolucionó con el tiempo desde el nivel militar­táctico hasta un mecanismo de coordinación estratégica, que incluía un foro de consulta tripartito, integrado por Rusia, Israel y Estados Unidos. Además, el gobierno israelí comenzó a considerar la posibilidad de que Rusia restringiera las operaciones de Irán y Hezbolá en Siria, un concepto que sirvió a Moscú. Israel también vio a Rusia como un canal de comunicación para ransmitir mensajes al régimen de Assad, cuando sea necesario.

En la Cumbre de Helsinki del verano de 2018, con la participación del entonces presidente estadounidense Donald Trump, su homólogo ruso, el presidente Vladimir Putin, y el primer ministro Netanyahu, se decidió que ambas partes trabajarían juntas para proteger a Israel en Siria, principalmente limitando la actividad iraní en el país. Sin embargo, a pesar de las declaraciones de funcionarios israelíes y rusos de que ambos países compartían el interés de contener a Irán, en realidad solo se tomaron medidas limitadas e inconsistentes. Rusia carecía de la intención y la capacidad genuinas de expulsar a los iraníes de Siria y prefirió mantener el asunto como moneda de cambio frente a Israel.

La situación llegó a un punto decisivo con la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022. La postura de Israel durante los primeros meses del conflicto fue evasiva y equívoca (funcionarios estatales la definieron en informes como "caminar entre las gotas de lluvia" y "morderse la lengua"). (41) Esta postura, para
consternación del gobierno estadounidense, se justificó interna y externamente por la necesidad de mantener la libertad de operación de la Fuerza Aérea en la campaña entre guerras, una consideración táctica limitada en un evento de implicaciones globales. Si bien esta postura fue apoyada por el liderazgo de las FDI y percibida dentro de Israel como justificada, atestiguó un pensamiento limitado, centrado principalmente en aspectos del uso de la fuerza y moldeado por la perspectiva y la estatura de los líderes militares.
 

Estrategia de las FDI 2018

En abril de 2018, el Jefe de Estado Mayor, Gadi Eisenkot, actualizó el nuevo documento, reflejando su visión sobre los cambios ocurridos durante su mandato, que finalizó ocho meses después. El cambio más destacado fue el énfasis en la campaña de entreguerras, definida en el prefacio a partir de “importancia creciente”. (42) A diferencia del documento original de 2015, en el que la campaña entre guerras se consideraba una situación rutinaria, ahora las armas químicas y biológicas se discutieron en un capítulo aparte y se presentaron como la herramienta principal dentro de lo que se denominó “el enfoque de prevención e influencia”. 43
En este documento se presenta la lista de objetivos respecto al uso de la fuerza en la campaña.

El período entre guerras es más largo y más ambicioso que en el pasado:

  1. Reducir las amenazas existentes y emergentes
  2. Para evitar la próxima guerra y crear mejores condiciones para la victoria. 
  3. Para mantener y fortalecer la disuasión.
  4. Aumentar el Estado de Israel en general y las Fuerzas de Defensa de Israel en particular como activo
  5. Mantener la libertad de operación de las FDI y reducir las del enemigo.

El documento especifica que «la actividad de la campaña entre guerras es continua y se desarrolla en todo el ámbito de combate… en todas las dimensiones del combate y mediante diversas herramientas ofensivas: cinéticas, legales, diplomáticas, cognitivas, tecnológicas, electrónicas, entornos de red, cooperación y diplomacia militar. El modo de operación en la campaña entre guerras es ofensivo y proactivo, en el umbral de la guerra». 44

Este cambio, reflejado en el desarrollo del pensamiento militar tras el reconocimiento de las oportunidades que ofrece la campaña entre guerras , permite, o quizás —como ha ocurrido más de una vez en los anales de las FDI— , atribuye importancia estratégica a una serie de acciones tácticas derivadas de oportunidades tácticas más que del pensamiento estratégico. De una forma u otra, un análisis objetivo plantea dudas sobre si la campaña entre Las guerras en la arena del norte han logrado más que el primer objetivo de los cinco presentados –y sólo parcialmente.

Desde un punto de vista organizativo, el liderazgo de la campaña en esos años se transfirió de la Fuerza Aérea a la Inteligencia Militar, “de una manera que requirió [de la IAF] un 'pago sistémico', desde el establecimiento de los objetivos de la campaña hasta su cumplimiento”. 45 Este proceso, liderado por el Jefe de Estado Mayor Eisenkot, también debe verse como un intento de institucionalizar la guerra química y biológica (CBW) y atribuirle importancia más allá del bombardeo de objetivos, vinculándola a perspectivas generales sobre el enemigo y el escenario en general. Este punto de inflexión impulsó cambios dentro de la propia rama de Inteligencia Militar: “El equilibrio de poder entre los diferentes organismos cambió: mientras que la división de operaciones hizo de la CBW el foco de su actividad en la práctica… la división de investigación tuvo que concentrar sus esfuerzos en la inteligencia operativa y situar la CBW en el centro de su actividad”. 46

Este es un proceso habitual en la historia de las FDI, en el que las diversas organizaciones involucradas en la "guerra actual" acumulan poder, recursos y captan la atención, y todo el sistema debe atender las necesidades urgentes de las operaciones prácticas. Esta es una tendencia natural que merece interpretación doctrinal y, en apariencia, refleja una innovación en la naturaleza de la guerra y las fuerzas armadas; sin embargo, en la práctica, este enfoque en la actividad operativa actual no es necesariamente coherente con los preparativos para la guerra, un problema que ha tenido graves consecuencias en más de una ocasión.

El artículo analítico sobre armas químicas y biológicas citado anteriormente, que se basa en un libro clasificado escrito en la rama de Inteligencia Militar y publicado dentro de las Fuerzas de Defensa de Israel, afirma que en las propias Fuerzas de Defensa de Israel hubo quienes “plantearon dudas respecto del impacto estratégico de la campaña entre guerras” y afirmaron que “el intenso compromiso con las armas
químicas y biológicas prioriza lo urgente sobre lo importante, desvía la atención de la situación y la lleva a la guerra”.

“La falta de atención de la mano de obra (hacia las operaciones) conduce a una falta de atención gerencial del liderazgo de la organización y perjudica la capacidad de tener una visión amplia y holística de los problemas, observándolos a través de una visión de túnel”.47

La guerra química y biológica a los ojos del Eje de Resistencia

Desde que Israel adoptó la campaña de entreguerras como principal estrategia en la región norte, la otra parte —que incluye a Irán, Hezbolá y el régimen sirio— ha dado diversas interpretaciones a la lógica y el propósito de la campaña. La mayoría de los comentarios sobre armas químicas y biológicas se refieren a oradores o escritores israelíes, citando citas y análisis de altos mandos de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), institutos de investigación, el gobierno israelí y medios de comunicación, quienes han descrito el nuevo concepto operativo. (48)

En general, parece que el eje de la resistencia no percibió la campaña entre guerras como un cambio fundamental en la estrategia israelí que exigiera nuevas conceptualizaciones por su parte. La suposición predominante era que Israel no libraba esta campaña por sí solo, sino que contaba con la ayuda de Estados Unidos, países de la región y grupos terroristas armados, como las organizaciones rebeldes sirias y el ISIS. (49)

Un artículo publicado en 2016 con el título "La campaña entre guerras: una nueva estrategia israelí fallida" analizó la evolución de las armas químicas y biológicas y señaló que la idea se desarrolló en las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) mucho antes del estallido de la guerra en Siria en 2011. El autor afirmó que la sorpresa israelí ante las armas y la capacidad de combate de Hezbolá en la Segunda Guerra del Líbano y el reconocimiento de Israel de su incapacidad para frustrar la capacidad militar de Hezbolá de forma política o disuasoria fueron los factores que llevaron al enfoque de las armas químicas y biológicas. Según esta interpretación, el plan original de Israel consistía en integrar medios de diferentes áreas, además de la fuerza militar (derecho internacional, medios de comunicación, diplomacia y economía), para interrumpir el desarrollo del enemigo, mantener la disuasión y fortalecer la legitimidad de Israel y la de sus acciones ante una posible guerra futura. Este plan requirió la participación de diversos mecanismos e instituciones israelíes, pero fracasó en su intento de convertirse en una estrategia multidimensional y permaneció en el dominio militar. (50)

En los medios árabes también se pueden encontrar interpretaciones trascendentales de los objetivos de las armas químicas y biológicas . Un estudio exhaustivo realizado en el Centro de Investigación y Desarrollo, titulado "La campaña entre guerras: El fracaso de la estrategia de Israel en Siria", (51) argumenta que, además de los objetivos declarados de las armas químicas y biológicas de impedir la transferencia de armas revolucionarias a Hezbolá en el Líbano y el afianzamiento de Irán y sus aliados en Siria, Israel busca establecer una zona de seguridad de 40 a 80 km hacia el sur de Siria y más allá, e incluso intentar derrocar al Estado sirio.

El discurso de los elementos de la resistencia refleja un proceso de aprendizaje mutuo y aprendizaje a través de la fricción (en modo de crisis). No solo Israel mejora sus capacidades en la campaña entre guerras; la otra parte también internaliza los cambios y actúa en consecuencia. Por ejemplo, si Israel centra sus ataques en el contrabando aéreo de elementos necesarios para el proyecto de precisión, el contrabando se desplaza más hacia rutas marítimas o terrestres; si se atacan aeropuertos militares, se recurrirá cada vez más a aeropuertos civiles, utilizando medios de camuflaje. Y, al igual que Israel, que busca explotar las vulnerabilidades del enemigo, los elementos del eje identifican las vulnerabilidades de la campaña entre guerras —las complicadas relaciones entre Israel y Rusia en el teatro de operaciones sirio, o la susceptibilidad de Estados Unidos a los ataques de las milicias chiítas contra sus fuerzas— y buscan explotarlas.

El discurso mediático sobre las armas químicas y biológicas no carece de críticas: los elementos del eje
A menudo se refieren a la guerra química y biológica como una "opción por defecto" y como un compromiso israelí derivado de la debilidad y la incapacidad de enfrentarse a sus adversarios, así como de la complejidad de su actividad en el campo de batalla. En su opinión, la estrategia de guerra química
y biológica indica una erosión de la disuasión de Israel, y especialmente de su capacidad para ganar guerras.

En consecuencia, Israel se conforma con atacar selectivamente las capacidades y el desarrollo
militar del eje, y se abstiene de desafiarlo de forma que pueda provocar una escalada. La moderación de Israel frente a las revolucionarias armas estratégicas de Hezbolá y su reticencia a atacar directamente a sus operativos se mencionan con frecuencia.

Las críticas se refieren principalmente al fracaso de Israel en alcanzar los objetivos de la campaña. Según los críticos, el intento israelí de separar a Siria de Irán ha fracasado; de hecho, Irán ha fortalecido sus lazos con Siria. En este contexto, funcionarios israelíes afirmaron que Irán no solo no fue expulsado de las fronteras de Israel, sino que, por el contrario, su presencia allí se fortaleció, lo cual constituye un "fracaso rotundo". 52 Además, los investigadores afirmaron que la campaña entre guerras no ha neutralizado la capacidad del eje de la resistencia para obtener conocimientos técnicos de alta calidad, ni la capacidad del ejército sirio para reconstruir y renovar sus capacidades. Desde esta perspectiva, los ataques aéreos no solo son poco más que una opción predeterminada, sino que desvían la atención y los recursos, y especialmente perjudican la preparación de Israel para la próxima guerra: "La concentración constante en las acciones que forman parte de la campaña entre guerras perjudicará las capacidades del ejército, o el ejército olvidará cómo librar una guerra real, porque estas acciones se realizan a expensas del entrenamiento para un conflicto a gran escala". 53

Por lo tanto, la referencia pública a la campaña entre guerras en medios árabes y otros medios asociados con el eje contradice cada una de las afirmaciones israelíes sobre los objetivos y logros de la guerra química y biológica. En su opinión, la guerra química y biológica no causa un daño real a su acumulación y no reduce las “ amenazas existentes y emergentes”; no fortalece la disuasión israelí ni evita la próxima guerra, ya que alienta la sensación de que, de hecho, es Israel el que se ve disuadido de la guerra; y no aumenta el valor de Israel ni amplía la libertad operativa de las FDI.