lunes, 1 de julio de 2013

PGG: Un resumen


La Primera Guerra del Golfo Pérsico: La guerra Irán-Irak (1980-1988)


escrito por Urogallo, foro EGC 

Antes de la tormenta: 1973-1978


“Crecí resentido, obstinado y furioso”

Saddam Hussein.

Los años 70 fueron una década dedicada por Saddam Hussein a la consolidación de su poder personal. Estableció como base de su fortalecimiento el control absoluto del ejército, en el que veía no solo la única fuerza capaz de deponerle, si no también un instrumento esencial de su política exterior. Las experiencias del ejercito iraquí habían sido invariablemente mediocres, ya que su participación en las sucesivas guerras contra Israel había rozado lo ridículo ( En 1973 sus propios aviones fueron derribados por la AA árabe, en el 67 apenas habían llegado a combatir y en el 48 su actuación fue tan deplorable que habían sido acusados de complicidad con los hebreos) y a pesar de las enormes inversiones en armamento moderno era incapaz de vencer a la resistencia Kurda. Saddam consiguió apaciguar el problema del Kurdistan pactando con los aliados de sus enemigos, la URSS a la que empezó a comprar material masivamente, e Irán, que retiró sus tropas y su apoyo a cambio de la cesión del control sobre el estuario de Shat el Arab en los acuerdos de Argel de 1975. La posición internacional de Irak era notablemente ventajosa en 1977, puesto que contaba con la benevolente ignorancia de los gobiernos occidentales, la amistad de sus vecinos (excepto Siria, cuya ambición de formar una república unificada con Irak Saddam había frustrado) y el apoyo de la URSS y Francia, sus grandes proveedores de armamento. Para 1980 era todo un símbolo del tercer mundo, tanto que esperaba ser nombrado en 1984 sucesor de su amigo Fidel Castro al frente de la organización de los países no alineados.

La Revolución Islámica Iraní y sus consecuencias 


"Mis principales enemigos, son, primero el sha, luego el satán norteamericano y después Saddam Hussein y su infiel partido Baas".

Ayatollah Jomein, 1978, Paris.



Con el ascenso al poder del ayatolá Jomeini no solo se instauró un nuevo régimen en Irán, sino que comenzaron también los intentos de exportar la revolución islámica al exterior. El primer objetivo de esa política expansiva no podía ser otro que Irak, donde al otro lado de la frontera vivía una amplia comunidad chiita bajo el dominio de un gobierno laico y de mayoría sunita. Jomeini había residido varios años exiliado entre los chiitas iraquíes, lo que le dio una notable influencia sobre los clérigos locales, quienes se sintieron inspirados y envalentonados por su triunfo en Teherán. Ya en 1977 había alentado la oposición del ayatolá Sadr, quien impulsó una campaña de violencia y terrorismo contra el régimen de Bagdad. Sin embargo, al ser capturado y ejecutado, su muerte desencadenó un levantamiento de gran escala en el sur de Irak, sofocado con extrema dureza: miles de personas fueron ejecutadas y decenas de miles deportadas hacia Irán.

A partir de abril de 1980, los enfrentamientos armados a lo largo de la frontera fueron intensificándose, en paralelo a los llamamientos públicos de Jomeini a la rebelión en Irak y al derrocamiento de Saddam Hussein. En realidad, pese a haber mantenido en el pasado una estrecha relación con el depuesto Sha, Saddam intentó al inicio tender puentes con el nuevo régimen iraní, ofreciendo su apoyo a cambio de una revisión del Acuerdo de Argel de 1975, por el cual Irak había cedido a Irán el control del estratégico Shatt al-Arab. Pero Jomeini, convencido de que Saddam era un dirigente destinado a desaparecer, se negó a conceder la más mínima ventaja. Todos los intentos de acercamiento del dictador fracasaron, aunque Saddam procuró repetidamente hacer gestos hacia la población chiita del sur e incluso reorientar la propaganda oficial en un sentido religioso.

Saddam era un hombre de instinto político y comprendía que los nuevos tiempos ya no favorecían a los líderes socialistas como él, sino a los integristas religiosos. Aun así, Jomeini se mantuvo inflexible. El 17 de septiembre de 1980, Hussein, preocupado más por la fragilidad de su liderazgo personal que por la seguridad nacional iraquí, anunció de manera unilateral la ruptura del Acuerdo de Argel. Tal decisión equivalía, aunque el confiado Jomeini no quisiera reconocerlo, a una declaración de guerra abierta. Resulta tanto más sorprendente la ceguera del líder iraní si se tiene en cuenta que ya en julio de ese mismo año disponía de una copia del plan de ataque iraquí, filtrado por los soviéticos a través de intermediarios, como una forma de castigar la aproximación de Irak a Occidente y su política independiente.

Todo indica que Jomeini no solo conocía la inminencia de la guerra, sino que incluso la deseaba. Probablemente calculaba que, al estallar el conflicto, Irán podría presentarse ante el mundo como víctima de la agresión y no como agresor, lo que le otorgaría ventajas diplomáticas y morales. Si esa fue efectivamente su estrategia, su postura guardaba un notable paralelismo con la adoptada por Israel en la guerra de 1973.

La Invasión de Irán


“Atacando por sorpresa en las primeras horas del día, tras años de recogida de información, la aviación israelí aplastó en el suelo a la aviación Egipcia. En unas pocas horas un puñado de pilotos decidieron el curso de una guerra”. 


El 22 de septiembre de 1980, aprovechando las primeras luces del amanecer ( posiblemente debido a la escasa capacitación de los pilotos para el vuelo nocturno), la aviación iraquí atacó 10 bases aéreas iraníes, incluidas las de la misma capital, Teherán. Lo que Saddam Hussein pretendía era una repetición del exitoso ataque por sorpresa que en 1967 había destruido en tierra a la aviación egipcia. Incluso contaba con un avión que en su imaginación era una versión superior del Mirage III que emplearon los judíos, el Mirage I. Su gran amigo Jacques Chirac se lo había suministrado a un precio un millón de dólares inferior al del resto de compradores cómo una cortesía especial. Autoproclamado mariscal de campo, como su admirado Stalin, a nadie se le ocurrió mencionarle que el Mirage I era un caza puro, no un cazabombardero como el Mirage III.

Los pilotos iraquíes ametrallaron a placer las bases enemigas, pero sin una carga de bombas o misiles adecuada no lograron destruir la capacidad de respuesta iraní. Aquel mismo día los Phamtom enemigos ya lograron, no solo despegar, si no hundir 4 buques iraquíes y arrasar 2 campos de aviación como represalia. Además, también se concentraron a fondo en un objetivo realmente valioso como era el sistema de refinerías iraquí...Incluso en medio de la confusión del ataque por sorpresa los iraníes seleccionaron sagazmente el objeto de sus represalias. Aquello no tenía nada que ver con la respuesta caótica que Saddam esperaba de la recientemente purgada cúpula de las fuerzas armadas. El plan de Saddam era limitado, y se fundaba en los datos aportados sobre la situación interna de Irán que obtenía de los generales del Sha exiliados en Bagdad. Se le convenció de que no existía ninguna posibilidad de que el enorme y bien armado ejército imperial se enfrentase a el, ya que las purgas de los islamistas lo habían reducido a la impotencia...Incluso en el caso de que Jomeini consiguiese improvisar algún tipo de fuerza defensiva, la falta de suministros derivada del bloqueo occidental le impediría prolongar su esfuerzo militar contra las bien armadas tropas iraquíes. Además Irak solo tenía interés en asegurar Shat el Arab y lograr ocupar algo de territorio iraní que pudiese ser intercambiado luego por cesiones diplomáticas de bajo nivel...Incluso cabía la posibilidad de que una rápida derrota de Jomeini alentase a la rebelión interior...Ninguna de estas optimistas previsiones habría de cumplirse.

Crisis de la ofensiva 


“Se ha producido la segunda Quadisiya, hemos aplastado de nuevo a los persas”. 

Saddam Hussein. 

El ejército iraquí aún no tenía las proporciones colosales de 1991, y además se destinaron solo 6 divisiones de las 12 existentes a la campaña, lo que limitó mucho la capacidad operativa de los comandantes. Saddam estableció 7 objetivos distintos a lo largo de toda la frontera, contando solo con la oposición de una única división acorazada enemiga. El objetivo principal era la gran ciudad de Abadan, pero antes de Abadan, era imperativo tomar Jorramshar, una ciudad menor que controlaba los accesos de aquella más allá del río Rarum. Sin embargo nadie podía esperarse el arrojo con el que los iraníes estaban dispuestos a defender su nación, bloqueando a los 60.000 iraquíes y sus 1.000 carros, con menos de 10.000 hombres. Sin mas que armas ligeras y de ocasión, la escasa guarnición improvisada rápidamente mantuvo a raya a los iraquíes hasta el 24 de octubre, causándoles unas 7.000 bajas, y la perdida de más de 100 vehículos.¡Y Jorramshar solo era una ciudad sin importancia defendida por una guarnición de milicianos sin armamento!.El ejército iraní, en proceso de reorganización, aún no suponía una amenaza inmediata, pero con 45.000 bajas en su relativamente reducida fuerza de invasión, a cambio de una ganancia territorial que en ningún caso iba más allá de los 40 kilómetros, Saddam perdió las ganas de seguir combatiendo. Ordenó que sus tropas se detuviesen y mantuviesen las posiciones, a pesar de que no había logrado ninguno de sus objetivos militares, y que sin lograr la ocupación de Abadán la salida de Irak al mar seguía dominada por los iraníes. Quizás confió en una solución política facilitada por la incapacidad de los ayatollahs y de su régimen de asumir el castigo sufrido hasta el momento. Pensando desde el principio en una solución negociada al conflicto, trató de reducir al mínimo el nivel de la agresión, confiando en ganarse la benevolencia del pueblo persa...Al igual que en tantas ocasiones posteriores, Saddam se equivocó por completo.

Irán acepta el desafío 


“Esta fuente mana sangre de mártires, de mártires de Irán que ya gozan del paraíso”. 


En Teherán Jomeini vio en la guerra no solo la posibilidad de unir a su pueblo frente a un enemigo ancestral, consolidando su poder y la revolución islámica, si no también la ocasión de derrocar a Hussein y convertir a Irak en otra nación islámica chiíta. Para agravar aún más la situación, Jomeini, a pesar de su fanatismo no cometió el error de creerse un genio militar. En lugar de tomar el mando directo de las tropas, delegó este en su segundo, Hashemi Rafsanjani, un antiguo oficial del Sha expulsado del ejército por sus actuaciones sediciosas y que demostró cierta capacidad como comandante. Los islamistas iraníes aceptaron la guerra, y en aquel momento Saddam debió comprender la magnitud de su error. A la hora de planear una campaña hay que asumir todos los riesgos posibles, y el de una guerra convencional y a gran escala contra Irán era uno que Irak jamás debería haber aceptado. Mucho mas extenso y poblado, con amplio acceso a mares navegables, la misma geografía hacía casi imposible que Irán perdiese la guerra, pero en cambio facilitaba mucho que la ganase: Incluso en el caso de que los iraquíes hubiesen conseguido avanzar en el sur, solo habrían tenido por delante kilómetros y kilómetros de tierras sin valor donde habrían sido vulnerables a un ataque de flanco desde las montañas del norte. Los iraníes, si lograban romper el frente iraquí, solo tenían delante un desierto indefendible, donde además les esperaban sus correligionarios chiítas. Con la caída de Basora, Bagdad mismo no habría tenido defensa posible. Por si fuera poco, los objetivos principales para la aviación Iraquí estaban muy alejados de la frontera común, mientras que los objetivos iraquíes estaban muy próximos a la misma. Si a esto añadimos la nula capacidad demostrada por la defensa antiaérea iraquí y la calidad de los restos de la fuerza aérea imperial iraní, el futuro no se mostraba prometedor para Saddam Hussein. Su viejo amigo Jacques Chirac, dispuesto como siempre a echar una mano, aceleró la entrega de más Mirage I, que seguirían nutriendo regularmente la fuerza aérea iraquí durante todo el conflicto hasta superar los 328 aparatos suministrados en versiones adaptables tanto al empleo de los exocet como a la defensa aérea y el reconocimiento avanzado, misión en la que luego serían sustituidos por los Mig-25 soviéticos.

Desde el primero momento ambos bandos trataron de privar al otro de su principal fuente de divisas, el petróleo, pero como ya hemos comentado resultaba mucho mas fácil para Irán colapsar la concentrada industria de extracción iraquí. Por si fuera poco, el control de Abadan bloqueaba la salida del crudo iraquí, mientras que Irán podía enviarlo al mercado a través de sus puertos en el Indico, fuera del alcance de la aviación iraquí. Al menos, de momento....

La contraofensiva iraní: Los Guardias Islámicos 


“Hemos venido a combatir contra Irak. Hemos abandonado a nuestras familias. Este chico solo tiene 14 años. ¡Y ha venido a combatir!”. 

Declaraciones de un guardia islámico. 

En Mayo de 1981, tras varios meses de intensos preparativos, el ejercito iraní lanzó una contraofensiva que consiguió hacer retroceder varios kilómetros a los iraquíes. La ofensiva se repitió con éxito en octubre, pero para entonces era evidente que los restos del ejército del Sha no estaban en condiciones de ofrecerle a Jomeini la victoria decisiva que esperaba. Por eso en Noviembre, la siguiente ofensiva estuvo dirigida por los voluntarios de la guardia revolucionaria islámica pasdaran. Igual que los terroristas suicidas islámicos, pero a gran escala, los jóvenes guardias revolucionarios se lanzaban buscando el martirio y el paraíso contra las posiciones iraquíes hasta que lograban colapsarlas. Esto permitía el avance de los regulares que consolidaban las nuevas posiciones, repitiéndose entonces la maniobra con nuevos contingentes que atacaban la siguiente posición. El efecto de una táctica tan audaz colapsó las posiciones iraquíes en las que cundió el pánico. Para diciembre el sistema de comunicaciones de los iraquíes ya había sido inutilizado mediante la conquista de la única carretera de la zona, lo que hizo imperativo que el ejército iraquí tratase de recuperarla mediante una serie de contraataques que fracasaron sucesivamente y que se prologaron durante todo el mes de febrero de 1982. El propio Saddam Hussein había dirigido las operaciones desde el frente, lo que posiblemente explique por que un ejército moderno y bien armado fracasó a la hora de arrebatar un objetivo táctico a una masa fanatizada y deficientemente equipada. Como siempre los amigos franceses estaban dispuestos a ayudar, y el nuevo gabinete socialista de Mitterrand formalizó un contrato de 2.6 billones de dólares, olvidando el papel agresor de Irak en la guerra. Era un apoyo decisivo si tenemos en cuenta que la URSS, molesta con Saddam, había bloqueado el envío de armas. En Marzo de 1982 los iraníes repitieron sus ofensivas de saturación logrando hacer más de 15.000 prisioneros durante una nueva "retirada estratégica" iraquí. La desbandada llegó a tales extremos que el propio dictador estuvo a punto de ser capturado, siendo salvado en el último momento por una ofensiva de sus propias tropas y la decidida protección que le brindó su numerosa escolta. El mando persa apostó fuerte, y en una serie de ataques masivos lanzados durante el mes de mayo lograron recuperar Jorramshar, su ciudad mártir, y hacer más de 22.000 nuevos prisioneros. La capacidad de ataque de los iraníes, a pesar de las enormes bajas, no dejaba de ir en aumento. Desesperado , Saddam declaró en junio el alto al fuego unilateral el 10 de junio, aprovechando que el día 6 Israel había invadido el Líbano. Propuso el cese de las hostilidades, y el inmediato envío de los ejércitos iraquí e iraní en apoyo de los hermanos musulmanes atacados (1). Para dar pruebas de su buena fe ordenó el abandono inmediato del escaso territorio iraní aún en su poder...
Pero situado a la puerta de Irak y con la victoria en sus manos Jomenini no iba a renunciar a la posibilidad de conquistar todo el país, por lo que el 14 de Julio declaró el inicio de otra ofensiva que ya tenía como objetivo directo la invasión de Irak y el derrocamiento del infiel Saddam.

Irak. El frente interior 


“Tu mandas Saddam, nosotros obedecemos”. 

Con 100.000 muertos a sus espaldas, y una cifra indeterminada de heridos y prisioneros, el liderazgo de iraquí sufrió una fuerte crisis, que además se vería agravada por el fin del dorado maná del petróleo. Los sirios, que habían formalizado una alianza tácita con los iraníes, cerraron el paso del crudo iraquí por su territorio. Si a eso le sumamos el bloqueo del golfo pérsico y los daños de la industria de extracción, la situación financiera se tornó critica. Saddam había tratado de mantener su popularidad entre el pueblo sosteniendo artificialmente el elevado nivel de vida de antes de la guerra a costa del gasto de divisas. Además gastaba sumas fabulosas en premios y recompensas a las familias de los caídos y a los jefes militares, en premio a su lealtad...por lo que la crisis de las ventas de crudo atrapó al país sin reservas económicas. El mando que ejercía sobre sus tropas era absoluto, y se mantenía a base de frecuentes ejecuciones sumarias de oficiales críticos...pero era un mando totalmente ineficaz, que anulaba cualquier ventaja iraquí. Sin embargo la situación militar exigía responsables ante la opinión pública, así se produjo una amplia purga durante el verano de 1982 en la cúpula del ejército. Una vez más, lo importante era el fortalecimiento de su posición de poder, no la crisis bélica. Es en estos momentos cuando comienza a encerrarse en un sistema de protección prácticamente invulnerable, rodeado en todo momento de una guardia pretoriana adepta a su persona, que diseña un sistema de seguridad totalmente paranoico, en el que solo Saddam Hussein va a saber realmente donde se encuentra en cada momento. Dentro de esta política podemos enmarcar la creación de la Guardia Republicana, una fuerza militar del partido destinada a proteger Bagdad de un posible golpe militar tanto como de una penetración iraní y que irá creciendo a lo largo del conflicto como si de unas nuevas SS se tratase...aunque mucho menos eficaces. En 1983 tuvieron su bautismo de fuego cerrando con una brigada una brecha en las líneas de defensa de Basora. En 1985 lograron una victoria táctica operando a nivel divisionario, acelerando así su ampliación imparable.

Fortaleza Irak 


“Fortificar es vencer. Fortificar es la consigna del partido”. 

Dolores Ibárruri, 1936. 

A partir de 1982 los iraníes tomaron Basora como objetivo principal de sus ataques, convencidos de que la captura de la capital chiíta del país derrumbaría el régimen de Saddam. Sin embargo, en ese momento, la guerra dio un nuevo giro. El ejército de Irak había sufrido muchas derrotas, pero había logrado retirarse en todas las ocasiones tanto gracias a su superior dotación de vehículos como a las deficiencias iraníes en ese campo. Tras cada batalla victoriosa, los iraquíes podían huir rápidamente, sin darle tiempo a los iraníes de fijar al enemigo y rodearlo. Por eso, una y otra vez, el ejército de Irak había sido capaz de retroceder y montar un nuevo frente. Ahora, en las fronteras de su propio país, los iraquíes experimentarían una autentica oleada de patriotismo. Enfrentados a la posibilidad de una conquista persa, los árabes iraquíes recuperaron su ardor combativo en defensa de sus hogares. Además los ingenieros militares de Saddam habían diseñado un sistema defensivo colosal, basado en una triple red de trincheras, apoyadas por la aviación y la artillería. Los iraquíes operaban ahora en líneas interiores, con toda la infraestructura viaria de su país empleada en apoyar su defensa. Por su parte, los iraníes operaban al límite de una estructura logística ineficaz, agravada por su incapacidad para lograr obtener armamento en el extranjero. Las oleadas humanas iraníes, enfrentadas a posiciones fijas y a la superior potencia de fuego iraquí eran masacradas sin cesar. Por si fuera poco, a medida que avanzaba la guerra mas y mas equipo aéreo iraní se quedaba en tierra por falta de repuestos, mientras que la fuerza aérea iraquí no dejaba de aumentar, añadiendo su potencia de ataque a la defensa. (2). Hay que decir que la participación de la fuerza aérea iraquí en el conflicto estuvo muy por debajo de lo que se podía esperar, sobre todo teniendo en cuenta que no existía oposición enemiga. La confianza del ejército en la protección de sus fuerzas aéreas era tan limitada, que no es estableció ningún sistema de identificación amigo / enemigo, por lo que la defensa AA se limitó a ordenar el derribo de cualquier avión que sobrevolase sus posiciones...Lo que condujo a que el 75% de sus bajas aéreas en la guerra las causase el fuego amigo, ya que no existía prácticamente otra posibilidad de ser derribado. Aunque es cierto que la aviación iraquí aceptaba rígidamente el sistema soviético, basado en el control rígido de los aviadores por sus controladores terrestres, esto no justifica que una fuerza aérea tan numerosa y bien equipada realizase una contribución militar tan limitada. Se calcula que desde 1984 las fuerzas aéreas iraquíes no contaron en ningún momento con menos de 800 aparatos disponibles, una cifra apabullante, contra un Irán que difícilmente podía tener en el aire a 50 Phamtom, a coste de canibalizar su flota de 239 aparatos. Ni siquiera hay pruebas de que sus excelentes F-14 Tomcat ( Entre 8 y 16) llegasen a volar en algún momento de la guerra.

La ayuda de los aliados 


“Con Vietnam del Sur cayeron Laos y Camboya. Si caía Irak caían Jordania, Kuwait y Arabía Saudita”. 

Una ventaja añadida vino del decisivo giro de la diplomacia soviética, que vio en los iraníes pro-afganos y expansionistas un peligro latente para sus posiciones en Oriente Medio y Asia Central. Para 1983 el suministro de material soviético superaba los niveles de pre-guerra, y seguía aumentado. Los repuestos y el apoyo técnico eran vitales para un país que disponía de un 70/80% de material soviético dotando sus fuerzas. 1.200 consejeros soviéticos llegaron escalonadamente a Irak, haciéndose cargo del diseño del sistema defensivo y colaborando con los mandos del ejército y la aviación. Con su consejo experto, que Saddam podía aceptar sin temor a un desafío a su poder, el sistema defensivo de Basora se consolidó definitivamente. Los iraníes lograron ganar casi 6 kilómetros a base de bajas humanas colosales, pero sus avances eran inevitablemente contenidos, e incapaces de consolidar sus conquistas se retiraban perseguidos por el fuego iraquí.(3). Los ayatollahs estaban obsesionados con la posibilidad de tomar Basora e instaurar una nueva república chiíta, por lo que se negaron a aceptar que la posibilidad de colapsar las defensas iraquíes estaba más allá de sus posibilidades militares. Siguieron llamando incesantemente al martirio y a la guerra santa, fanatizando a los jóvenes guardias de la revolución. No se estaba jugando el destino de una provincia iraquí...si caía Basora, caía Irak, y con Irak la revolución islámica se extendería como la pólvora por los débiles países que bordearían la nueva república fundamentalista. Este fue un error de amplio calado, puesto que convención a las monarquías petrolíferas de la necesidad de apoyar a Irak con un río de divisas. Los franceses, poco dispuestos a perder sus lucrativos negocios, aceptaron ceder a crédito aviones de ataque Super-Eténdard y un suministro ilimitado de misiles anti-buque exocet. La misión de estos aviones sería masacrar a los petroleros iraníes a una velocidad sorprendente: Entre marzo y agosto de 1984 más de 70 buques enemigos fueron hundidos por el mortífero binomio galo que ya había demostrado su extraordinaria capacidad en la guerra de las Malvinas, asediando la isla de Kharg, principal puerto iraní de exportación en el golfo pérsico. Durante toda la guerra Francia suministró 848 misiles exocet, de los que al menos 500 fueron empleados en acciones de guerra.

La Guerra de Desgaste 


“Los alemanes se quedarán sin hombres antes que nosotros”. 

Douglas Haigh. 1917. 

Para finales de 1984 ya habían caído 180.000 iraquíes, a los que hay que añadir 500.000 heridos. Irak asumía un coste proporcionalmente mayor, ya que a sus 65.000 muertos, había que sumar 250.000 heridos y 60.000 prisioneros sobre una población de solo 18 millones de habitantes, muchos de ellos opuestos al régimen, frente a los 54 de Irán. Los ayatollahs también tenían que combatir su propia disidencia interna, manifestada en importantes atentados, pero en esencia su posición interna parecía mas segura. Ante la evidencia de que a la larga Irak se desangraría antes que Irán, Saddam recuperó el interés por la vida de sus hombres y ordenó la mejora intensiva de las posiciones, siempre con asesoramiento soviético. Aumentó mucho sus fortificaciones y reforzó el empleo masivo de la artillería contra los asaltos enemigos. Aprovechándose también de la nula capacidad defensiva de la fuerza aérea iraní, ordenó una intensificación de los bombardeos sobre las ciudades, tratando de demostrar al pueblo persa que sus lideres eran incapaces de defenderlos. En Bagdad, en cambio, la situación era tranquila, ya que la inexistencia de aviones limitaba las incursiones iraníes a mínimos fácilmente soportables. Jomeini anunció al mundo que no respondería a la agresión, básicamente por que carecía de aviones con que hacerlo.

La caída de Majnum: El gas mostaza entra en acción 


“Irak es el único país del que puede afirmarse sin lugar a dudas que dispone de armas químicas de destrucción masiva ya que es el único país que las ha usado en el campo de batalla”. 


Los iraquíes, para limitar el frente a cubrir, habían desviados los cursos fluviales creando pantanos artificiales al norte de Basora. Esta táctica se volvió en su contra cuando quedó demostrado que en semejante medio los ligeramente armados guardias islámicos iraníes podían moverse con mayor facilidad que los iraquíes. En enero de 1984 tomaron las islas Majnum, al norte de Basora...los intentos de los iraquíes de expulsarlos fueron inútiles. Los iraníes, en una zona que los iraquíes habían considerado intransitable, mediante pontones y lanchas de fibra de vídeo habían logrado una movilidad notable. Tras grandes batallas, con mas de 500.000 hombres implicados, los iraquíes se mostraron incapaces de expulsar a los invasores. Saddam, desesperado, dio vía libre al empleo de gas mostaza. Las desprotegidas tropas sucumbieron masivamente, pero Irak se abstuvo de seguir usando sus armas tóxicas, ya que su empleo quebraba el apoyo de sus aliados occidentales, fundamentales para mantener abiertas sus vías de aprovisionamiento militar. Por otra parte los equipos de protección NBQ eran baratos y no estaban sometidos a la restricción del armamento, por lo que para 1985 el ejército iraní ya los desplegaba a gran escala. Muchos países occidentales aceptaron hacerse cargo del tratamiento de los heridos, como compensación a la venta de materiales empleados en los ataques químicos. Parece ser que el tratamiento de varios cientos de heridos en territorio español fue nuestra respuesta a las amenazas iraníes al gobierno González de conceder publicidad a los proyectiles de la empresa estatal Santa Bárbara recogidos en el campo de batalla. Proyectiles, que de ningún modo podrían haber sido adquiridos por Irak sin autorización gubernamental...Aunque las fuentes occidentales resumen la defensa iraquí al empleo masivo de concentraciones de gases tóxicos, estas armas implicaban numerosos inconvenientes, ya que el terreno abierto del sur de Irak dirigió las nubes de gases mortales hacía las trincheras iraquíes en numerosas ocasiones. Todo parece indicar que solo se emplearon ante crisis locales de alta gravedad, en un intento de evitar una respuesta semejante del otro bando limitando su empleo. En las ofensivas el uso de estas armas se restringió aún más, ya que las nubes asfixiantes, de persistir sobre la zona atacada, impedían su ocupación por los iraquíes.

El amigo americano 


“Esta administración no permitirá la implantación del comunismo en América Central”. 

Ronald Reagan. 

La batalla de la opinión pública era decisiva para Saddam, ya que de un modo u otro de ella dependía su suministro de divisas y equipos. Incluso el antes denostado Egipto acudió en su ayuda cuando Hosni Mubarak se mostró dispuesto a ceder material soviético y repuestos que se habían vuelto innecesarios para su ejército con las nuevas compras masivas de armamento americano. No obstante, el resto de potencias occidentales seguía recomendando la neutralidad, aunque tanto Margaret Tatcher como Ronald Reagan habían autorizado las compras de material civil por parte de Irak en sus países, sin contrapartida para Irán. Por si fuera poco, para finales del 84 Irak restablecía relaciones diplomáticas plenas con los EEUU. No obtuvo de América más armas que 2 revólveres de lujo...pero en cambio la CIA se dispuso a proporcionar a Irak un suministro incesante de inteligencia por satélite. Para aquella época, y a través de Israel y con la garantía del magnate Khasoggi, los USA habían proporcionado millones en equipo a los iraníes para sufragar los gastos de la contra nicaragüense (El caso Iran-Contra) con petro-dólares ante la negativa del congreso a proporcionar fondos. Los Israelíes, que seguían temiendo tanto a Hussein como a Jomeini, estaban encantados con la posibilidad de aumentar las bajas mutuas, pero la administración Reagan, totalmente enfrentada al régimen de Teherán, se consideró en la obligación de equilibrar de nuevo la situación. Fue una decisión correcta para mantener a Irak en el campo occidental, ya que para 1986, con la revelación del escándalo Irangate (Iran-Contra) Saddam ya dependía tanto de la inteligencia americana para planificar la defensa de Basora que le resultó conveniente olvidar que había sido el armamento americano el que había alimentado algunas de las ofensivas mas sangrientas de los iraníes. Nuevamente como modo de compensación, la CIA suministró apoyo técnico para la mejora del sistema defensivo iraquí, que se iba a demostrar invulnerable a los sucesivos ataques iraníes, ya que año tras año se iba consolidando con sucesivas mejoras de diseño y construcción.

Las batallas de las ciudades 


“El Scud era esencialmente una actualización de la V-2, la estrategia de Saddam era esencialmente una actualización de las tácticas de terror empleadas contra Londres en 1944”. 

Este suministro de divisas y material convenció a Saddam de que podía lograr una paz negociada, o incluso el derrumbe del régimen de los ayatollash, intensificando su ofensiva aérea con un ataque masivo con mísiles tierra-tierra SS-12 soviéticos. Hay que recordar que Teherán estaba situada a 650 km de la frontera, por lo que los Scud modificados de los iraquíes posiblemente no hubiesen bastado, aunque si sus versiones mas avanzadas diseñadas con ayuda de Argentina y Alemania Oriental. La ofensiva estaba basada, en su elemento aéreo, en unos 30 Tu-16 Badger y Blinder Tu-22 soviéticos, que sufrieron escasas bajas en el conflicto. Los iraníes habían logrado adquirir armamento semejante en el mercado internacional (4), por lo que su respuesta dio lugar a la llamada "Primera batalla de las ciudades". El agotamiento de los arsenales respectivos retrasó el reinicio de la ofensiva de mísiles hasta 1985, prolongándose entre marzo y abril de ese año en la que sería conocida como "Segunda batalla de las ciudades". Sumado al nivel insoportable de bajas en el campo de batalla, sin ninguna ventaja evidente ya que como agresor, Irán llevaba ya 3 años atacando sin éxito las defensas iraquíes, las batallas de las ciudades erosionaron mucho el apoyo popular iraní a la guerra. Para entonces ya eran comunes las patrullas móviles de reclutamiento, y el flujo de voluntarios disminuía rápidamente. Saddam no tenía mejores perspectivas, y tuvo que rebajar la edad de reclutamiento a 17 años a la vez que prohibir los licenciamientos, pero la aparente invulnerabilidad de los iraníes comenzaba a ceder. Al menos, aparentemente....

La caída de Fao 


“¡¿Queréis la guerra total?!” 

Joseph Goebbles, 1943. 

Saddam recibió un golpe inesperado cuando en febrero de 1986 los iraníes rompieron sus sólidasa defensas usando tácticas de infiltración mediante tropas de asalto, propias de 1917.Gracias a su nueva estrategia se adueñaron de la península de Fao, un objetivo estratégico para la toma de Basora. Saddam ordenó de inmediato su reconquista, pero ahora eran los iraníes los que se habían atrincherado y rechazaban a los iraquíes. La propia Guardia Republicana fue empleada masivamente en este cometido, pero fue estrepitosamente derrotada. Sin embargo su proceso de ampliación continuó imparable, ya que su función no era tanto la de reserva estratégica como la de puntal del régimen...No obstante, el poder de fuego de Saddam se hacía notar: A pesar de contar con la ventaja de la defensa y resultar victoriosos en la defensa de Fao, los iraníes sufrieron 20.000 muertos, el doble que los iraquíes. Repitiendo su estrategia de principios del conflicto, Saddam ordenó la toma de Mehran, una ciudad sin importancia al norte del frente de batalla. Tras una conquista sencilla ante la práctica ausencia de defensores , intentó intercambiarla por Fao, pero los iraníes se negaron, y lograron recuperarla en junio tras una contra-ofensiva sorpresa. En medio de una crisis parecida a la de la Alemania nazi tras la caída de Stalingrado, Saddam remedó a Goebbles y su discurso de la guerra total. Reclamó donaciones de sangre masivas, reclutamientos sorpresa en las industrias no esenciales, trabajo obligatorio de no-combatientes en tareas auxiliares, medidas de fomento de la natalidad...En su desesperación, como cada vez que se enfrentaba a una situación límite en el frente de batalla, volvió a sondear la posibilidad de una paz negociada. Pero Irán no estaba interesado en nada que no fuese la rendición incondicional. Irritado, Saddam recrudeció su ofensiva de bombardeo sobre las ciudades iraníes y de presión sobre la industria petrolera enemiga. Los puertos iraníes del indico comenzaron a convertirse en un objetivo usual, con lo que las exportaciones de crudo se volvieron inseguras. A pesar de eso la situación de Saddam era crecientemente desesperada, tanto que incluso corrió el riesgo de ofender a sus aliados empleando nuevamente gases tóxicos en cantidades limitadas contra brechas especialmente peligrosas.

La rebelión kurda 


“Puedo entender que nos lo hagan a nosotros, somos sus enemigos...Pero este es su pueblo”. 

Declaraciones de un oficial iraní en Halabja. 

El comienzo de 1988 resultó triste en extremo para los halcones de Teherán entre el acoso del partido pacifista, que estaba harto de una guerra de conquista sin conquistas, y el aumento de la oposición popular. Posiblemente al tanto de estas discrepancias gracias a la inteligencia americana, Saddam empleó a fondo a sus fuerzas aéreas, aún bajo su control total: La ofensiva aérea de febrero de 1988, con cientos de mísiles y ataques aéreos masivos fue la mas intensa de toda la guerra, intensidad remarcada por la evidencia de que Irán no tenía modo de responder a aquel derroche de medios. Por si fuera poco, Saddam superó incluso estas crueldades en el frente interno, el Kurdistan, donde los iraníes habían introducido tropas regularmente desde 1983. Saddam había nombrado a un hombre de su confianza para encargarse de un mando autónomo en la zona, su primo Ali Hassan, Alí "el químico" como sería luego conocido. La campaña comenzó con la ejecución masiva de 3.000 prisioneros kurdos, y siguió luego, lenta y metódicamente, con la expulsión de 250.000 habitantes de la zona que eran reasentados mas al sur, en zonas menos montañosas y lejos del apoyo iraní. Sin embargo la insurgencia kurda se mostraba tan indómita como en los años 70, por lo que Saddam autorizó ataques limitados con gases contra más de 20 aldeas kurdas. Sin embargo, en marzo de 1988, dispuesto a apostar fuerte por la victória, Saddam lanzó un ataque sin precedentes, a escala total, contra una pequeña ciudad kurda, Halabja. Gracias a la incapacidad de los pilotos iraquíes para saturar la zona con gases, las victimas no superaron los 5.000, aunque más de 10.000 resultaron afectadas en diverso grado por el cianuro de hidrogeno extendido sobre la zona. Sus actuaciones causaron una pequeña crisis en la opinión pública, ya que las tropas iraníes se apresuraron a trasladar equipos de televisión occidentales a la zona. Los periodistas pudieron atestiguar que la gran mayoría de los muertos eran mujeres, niños y ancianos, y que la posición no tenía ningún valor militar...Al menos no para una mentalidad occidental, ya que Saddam hacía la guerra no a los 15.000 hombres de las guerrillas kurdas, si no a todo el kurdistán, por lo que para el resultaba totalmente lógico causar la mayor cantidad de victimas posibles, con independencia de su edad o su sexo.

La victoria 


“Si necesita información de Basora, no se la pida así a los americanos. Pida información sobre todo Irak, no podemos fiarnos de ellos”. 

Saddam Hussein. 

Los generales del ejército, apoyados por el espionaje de la CIA y los consejeros militares americanos lanzaron en abril una victoriosa ofensiva terrestre (la primera desde el inicio de la guerra) que permitió la recuperación de la península de Fao. El alto mando iraní entró en crisis, puesto que se enfrentaba a la evidencia de que tras 7 años de ofensivas había perdido toda ventaja posible para la toma de Basora.La situación siguió empeorando catastróficamente cuando los iraquíes aprovecharon su impulso para golpear a lo largo de todo el frente, liberando todo el territorio iraquí ocupado desde 1982. Aprovechando su recuperado empuje, en dos nuevas ofensivas victoriosas en el frente norte y central, expulsaron a las fuerzas iraníes del kurdistán y se ocupó una estrecha franja de territorio iraní. Los 25.000 hombres de la Guardia Republicana fueron usados como punta de lanza en la recuperación de las islas de Majnúm, y posteriormente su participación en la ofensiva final sería convertida por la propaganda del régimen en fundamental. Era una forma de ligar la victoria al Baas y a sí mismo. El colapso del mando iraní se hizo evidente, puesto que sin nuevos voluntarios fanatizados no tenían forma posible de responder a la superioridad del armamento iraquí, a la vez que carecían de todo apoyo aéreo. La última baza de Irán era su flota, numerosa y bien equipada...pero con los aliados de Kuwait ocupando materialmente el golfo pérsico se limitaron a una ofensiva basada en ataques menores con embarcaciones de pequeño tamaño.El derribo de un avión civil iraní por el crucero americano Vincennes convenció a la marina iraní de los riesgos de una campaña que no ofrecía ninguna ventaja real.(5).

El 18 de julio de 1988, el ayatollah Jomeini reconoció lo inevitable, e Irán aceptó la resolución de la ONU que establecía un alto al fuego...aunque aún tardó un mes en convertirse en realmente efectivo. La guerra Irán-Irak había terminado. Quedaban atrás un millón de muertos y dos florecientes economías destruidas.

Consecuencias 

“Las deudas de Irak suponían, solo con las monarquías petrolíferas, 40.000 millones de dólares. Había una flota entera construida en Italia por valor de casi 3 billones de dólares que nunca podría pagar, y las facturas de la URSS y Francia no dejaban de aumentar a cuenta de los intereses. Irak conseguía 15.000 millones de dólares al mes gracias al petróleo, pero estaba gastando 16.000 en el mismo periodo para abastecerse...La situación económica era catastrófica”.


Irán se encerró en si mismo y renunció a todo intento de extender la revolución islámica, mientras que Saddam se dedicó a llenar Irak de monumentos conmemorativos de su victoria. En realidad había motivos para el orgullo, ya que a pesar de haber sido el quién declaró la guerra, desde 1982 Irak había combatido por su supervivencia nacional. El monumento mas conocido que mandó erigir fue el arco de las espadas, donde dos manos gigantes ( copias de las de del propio Saddam) sostienen dos sables cruzados a modo de arco de triunfo. Durante años las televisiones occidentales han retransmitido imágenes de los desfiles triunfales del régimen pasando bajo esta extravagante construcción. Mucho mas sobria y expresiva era la parte menos visible del monumento, cientos de cascos de soldados iraníes capturados en el campo de batalla. En Shat el Arab se ordenó instalar un grupo de 89 estatuas a tamaño real que representaban otros tantos oficiales iraquíes caídos en la guerra. Cada uno señalaba con el brazo derecho hacía Irán, como tratando de recordar la procedencia de la agresión y llamando a una futura venganza...Aunque el interés inmediato de Saddam era resolver la catástrofe que suponía la economía nacional y que amenazaba minar su poder absoluto. 

Notas


1. La OLP era consciente del afán israelí por invadir el Libano, por lo que atravesaba un periodo de inactividad destinado a no proporcionar excusas a los judios. Parece ser que el propio Saddam Hussein alentó a su protegido Abu Nidal a provocar a los hebreos con un atentado contra el embajador judio en Inglaterra, esperando que una nueva guerra contra el sionismo pudiese salvar su régimen.

2. Los iraquíes confiarían en una repetición de este sistema de defensa para mantener Kuwait en su poder. Por desgracia para ellos, no evaluaron adecuadamente la diferencia que suponía defenderse con abundancia de armas modernas de un enemigo equipado ligeramente o de una fuerza mecanizada que contaba con superioridad artillera y aérea. En lugar de construir unas defensas invulnerables, ofrecieron al fuego aliado un blanco fijo y claro. Ya que aquellas defensas habían sido supervisadas por ingenieros soviéticos y americanos, Saddam tendió a considerarlas de primer orden, pero no tuvo en cuenta que los especialistas simplemente las habían adecuado de un modo excelente al tipo de enemigo que tendrían que repeler.

3. Se ha comparado el frente de Basora con el frente de Flandes durante la PGM. La comparación solo serviría si uno de los dos bandos hubiese carecido de artillería y aviación y hubiese tenido casi el triple de población que el otro contendiente.

4. Se ha afirmado que los misiles balísticos iraníes tenían procedencia china, aunque su número limitado también podría señalar una procedencia Siria. Casi con toda seguridad, los escasos T-72 de los iraníes también tenían esa procedencia.

5. Se ha interpretado el ataque al avión iraní desde todos los puntos de vista posibles, hoy en día solo subsisten dos teorías, un aviso por parte de los americanos de que estaban dispuesto a entrar en guerra, o un fallo fatal del aún poco probado sistema AEGIS precipitado por las provocaciones iraníes.


domingo, 30 de junio de 2013

FPS Russia: Recopilación 2/2

FPS Russia: Locuras en tándem

FPS Russia es un canal de Youtube donde se presentan de una manera muy poco convencional la efectividad de armas de todo el mundo. En el capítulo de hoy sigue la recopilación publicada ayer con las mejores locuras del muchacho éste. Vuelvan a disfrutarlo porque está muy bueno.

Tercera Guerra Indo-Pakistaní: La Batalla del Destino (3/3)

“La Batalla del Destino” 
India - Pakistán 1971

Por Marcelo J Rivera (Dintel GDI)

Parte 3/3
Parte 1 -  Parte 2 - Parte 3

Los combates en tierra
El Ejército hindú había comenzado a preparar sus operaciones casi con un año de antelación, durante este tiempo no solo aumentó las maniobras y el entrenamiento de su personal, sino que además aumentó la producción de armamentos, en algunos casos la cuadriplicó. Gracias al aumento de la producción de armas ligeras se logró que el 65% del personal de primera línea dispusiera de fusiles de asalto L-1A1 y ametralladoras Bren como reemplazo a armamentos más antiguos, también se logró una gran provisión de lanzacohetes RPG-7, para complementar a los obsoletos, aunque todavía efectivos, “Bazookas”.
Sin embargo, las operaciones previstas en Bengala Oriental supondrían un durísimo trabajo, pues durante años el Ejército de la India se había entrenado para los áridos y montañosos teatros de Pakistán Occidental, principalmente en la conflictiva zona de Cachemira, mientras que el Pakistán Oriental era una zona pantanosa, húmeda y cruzada por incontables ríos.
Por tanto, podemos decir que Bangladesh resultaba ser una complicación durante la planificación, aunque en la práctica se contó con multitud de factores a favor. La población local brindó un asombroso apoyo, incluyendo información muy importante, se suministró todo tipo de medios locales, reduciendo el tren logístico, bastante complicado de por sí, además, se obtuvo el total control de los cielos, mientras que el alto comando pakistaní colaboró activamente, tomando unas medidas defensivas completamente erróneas en un país tan fácil de defender.
En el frente de Bengala Oriental, el Ejército emprendió las operaciones cuando la Armada y la Fuerza Aérea de Nueva Delhi habían obtenido la supremacía en mar y cielo, habiendo bloqueado completamente este frente, impidiendo cualquier tipo de refuerzos. Esto resultaba bastante improbable, toda vez que el frente estaba separado por más de 1.600 Km. de Pakistán Occidental.
El Ejército indio emprendió, entonces, las operaciones de manera más tranquila, permitiendo que su perfecta planificación fuese llevada a cabo sin contratiempos. Encabezados por tanques T-55 y PT-76, las fuerzas hindúes comienzan a adentrarse en el territorio bengalí, con una tremenda rapidez y eficacia se instalan puentes de vanguardia y reemplazo Bailey y Krupp, en tanto que toda embarcación local era utilizada para transportar carga y cruzar los innumerables ríos y cursos de agua.



Comandos hindúes durante los primeros avances en Bengala Oriental. Los indios hicieron un amplio uso de las fuerzas de infantería ligera, comandos y paracaidistas durante la guerra, teniendo un excelente resultado. (Foto: Bharat Rakshak)
Un aporte fundamental para las acciones indias fue el Cuerpo de Ingenieros, el cual, al comando del general Das, asesora al general Aurora, comandante en jefe de la operación, sobre las mejores rutas a seguir, además de alistar una serie de puentes y líneas de ferrocarril que permitieron que el esfuerzo logístico hindú fluyera sin retrasos a medida de que las fuerzas se iban adentrando en el territorio bengalí.
El asesoramiento del general Das resulta importante cuando el general Aurora opta por aislar todos los emplazamientos defensivos de importancia, progresando a toda velocidad por rutas secundarias y caminos comarcales, en donde los pakistaníes no montaron ninguna vigilancia de importancia. Para cuando los pakistaníes intentaron reaccionar, se encontraban flanqueados y embolsados, impidiendo toda forma de reagruparse y organizar un contraataque.
Es entonces en donde la aviación pakistaní trató de realizar algunas desesperadas misiones de apoyo, inicialmente utilizando los entrenadores armados T-33A, aunque más tarde se unieron los más eficientes F-86 “Sabre”. Sin embargo, la superioridad aérea hindú era aplastante y los constantes ataques no solo borraron la presencia de la FAP, sino que además comenzaban a causar tremendas bajas a las unidades terrestres.



Los transportes de personal BTR-6PB disponibles en el Ejército indio fueron ampliamente utilizados en el frente de Bangladesh, permitiendo mantener un buen ritmo de avance gracias a su capacidad anfibia. (Foto: Archivos Dintel)

Los pequeños tanques anfibios PT-76 se mostraron más que eficientes a la hora de encabezar los asaltos indios, en estos casos, los tanques M-24 “Chaffee” pakistaníes trataron de detener el ataque, pero habían sido distribuidos en pequeñas secciones para apoyar a la infantería y muchos resultaron destruidos rápidamente. Los T-55, más pesados, terminaron por aplastar la resistencia en varios puntos fuertes pakistaníes, en tanto que los cazatanques BRDM-2, dotados de misiles AT-3 “Sagger”, sembraron la destrucción entre los pocos blindados disponibles en la zona.
La infantería hizo un gran empleo de jeeps y camiones, aunque los asaltos principales eran encabezados por transportes de personal BTR-50PK y OT-62 de orugas, así como OT-64 de tracción a rueda.
El Ejército hindú había preparado de una manera muy meticulosa la aproximación a Dacca, la capital del Pakistán Oriental. El día 7 de diciembre, dos Compañías del Regimiento Paracaidista son transportadas a las cercanías de esa localidad a bordo de helicópteros Mi-4 y Mi-8, durante el desembarco, los infantes fueron cubiertos por helicópteros HAL “Chetak”, los cuales estaban artillados con lanzacohetes y ametralladoras. El día 11 de diciembre, esta acción fue completada con el lanzamiento de un Batallón de paracaidistas desde los transportes C-119G y An-12PB de la FAI, reforzando al dispositivo previamente transportado en helicópteros.
Esta acción causó conmoción en los comandantes pakistaníes, quienes dieron por cierta la noticia difundida por la radio local en la que se había “lanzado una brigada paracaidista en las cercanías de Dacca”.
Suponiendo que estas fuerzas permitirían abrir una brecha a las fuerzas pesadas que llegaban desde tierra, los pakistaníes hicieron un gran esfuerzo para tratar de desviar parte de las defensas a combatirlas, sin embargo, el día 10 de diciembre, los hindúes habían realizado otra acción aún más preocupante. Utilizando helicópteros Mi-4 y Mi-8 de la FAI, y protegidos por “cañoneros” HAL “Chetak”, el Ejército indio había trasladado 2.971 hombres y 90.200 hombres de una ribera a otra del río Meghna, estableciendo una importante cabeza de puente después de 95 vuelos de los helicópteros.
La crítica situación desembocó en combates particularmente duros en los alrededores de Dacca, donde se hizo un gran empleo de artillería, morteros y cañones sin retroceso para romper la resistencia pakistaní. Estos disponían de 72 tanques M-24 “Chaffee” dentro del 29º Regimiento de Caballería, además de algunos cazatanques M-36B1 y al menos un Escuadrón de M-4 “Sherman”, sin embargo habían sido distribuidos entre la infantería y no pudieron ser aprovechados, además, estaban en muy mal estado operativo. Durante los combates, los PT-76 destruyeron no menos de quince tanques M-24, mientras que los T-55 destruyeron otros 27 durante los diversos enfrentamientos ocurridos en Bengala Oriental. En uno de los combates cerca de Rangpur, los PT-76 se encontraron con un puñado de tanques M-24 pakistaníes que apoyaban a unidades de infantería. Rodeados totalmente, los tanques pakistaníes trataron de romper el cerco, pero los PT-76 hindúes destruyeron nueve de ellos, dañaron tres y otros cinco fueron capturados. Los equipos antitanques hindúes, con cañones sin retroceso montados en jeeps, así como misiles AT-3 “Sagger” montados sobre blindados BRDM-2 o transportados por la infantería, dieron cuenta de otros muchos tanques pakistaníes sobrevivientes. Al concluir la guerra, no menos de 20 tanques M-24 habían caído intactos o dañados en manos indias, muchos de ellos abandonados.



Los HAL "Chetak" fueron los principales helicópteros utilitarios, de reconocimiento y de apoyo cercano con los que el Ejército hindú contó durante las operaciones, principalmente, en Bangladesh. (Foto: Bharat Rakshak)

Sin embargo, en el frente occidental sería donde los combates tomarían un matiz completamente diferente. Con el grueso de los ejércitos de ambos países en primera línea de combate, amén de estar en condiciones ideales para el combate, las batallas fueron extremadamente duras y provocaron graves bajas a ambos bandos. Los combates se iniciaron desde el mismo día del inicio de las hostilidades hasta la declaración del alto al fuego.
Aquí, pakistaníes e indios se rigieron bajo la regla de tomar y ceder terreno, en donde los pakistaníes mostraban un gran apuro en asegurar los territorios capturados con el fin de poder servir como herramientas de negociación para el futuro.
El primer encuentro de importancia se produce el primer día de la guerra, 4 de diciembre, cuando el alto comando pakistaní ordena atacar a las fuerzas indias en Chaamb. Allí los pakistaníes envían a los 11º y 28º Regimientos de Caballería, sumando 75 tanques T-54 y T-59, apoyados por 40 veteranos M-4 Sherman, algunos repotenciados, y 15 cazatanques M-36B1. Los hindúes, por su lado, desplegaban el 72º Regimiento Acorazado, el 9º Regimiento de Caballería del Decán, ambos dotados de T-55, y un Escuadrón de Exploración equipado con tanques ligeros AMX-13.
Los combates fueron violentísimos, en particular cuando ambas fuerzas trataron de hacerse con el poder de los altos de Mandiala. El 11º de Caballería pakistaní se enzarzó con el 9º del Decán, trabando un violentísimo combate entre tanques a distancias medias y cortas.
La batalla concluyó el día 7 de diciembre, cuando los pakistaníes logran hacer retroceder a los hindúes y declaran la captura de Chaamb. En la batalla habían destruido 19 tanques T-55 indios, capturando otros 14 T-55 dañados o fuera de combate. Por su lado, los indios declaran la destrucción de nueve tanques T-59, quince M-4 “Sherman” y cinco caza tanques M-36B1. Pese a que se había logrado destruir un número similar de tanques pakistaníes, estos eran en su mayoría los obsoletos Sherman, lo que hizo que los pakistaníes conservaran la mayor parte de sus T-59 intactos para continuar presionando. Sin embargo, los pakistaníes plantearon mejor la batalla y sacaron un mayor provecho de sus medios, más teniendo en cuenta que incluso los T-59 eran inferiores a los T-55 indios, dotados de proyectores nocturnos y municiones más eficaces.
Entre el 4 y 5 de diciembre ocurrió otra batalla en torno a Longewala, en este caso, los pakistaníes habían desplegado unidades equipadas con tanques “Centurión” y “Vijayanta”, los cuales eran muy superiores a los tanques pakistaníes. En este caso, los tanquistas indios destruyeron 26 tanques T-59 pakistaníes, mientras que los ataques aéreos de los Hunter, Mystére y Su-7BMK destruyeron otros 11 tanques T-59 adicionales, obligando a los pakistaníes a retirarse debido a las grandes pérdidas.



Tanques T-55 hindúes destruidos durante la batalla en los altos de Mandiala, los pakistaníes usaron la copia china de este tanque, los cuales pese a ser algo inferiores pudieron obtener la victoria sobre las armas indias en Chaamb. (Foto: Bharat Rakshak)


Sin embargo, uno de los mayores duelos acorazados se produjo en el Punjab, cuando las 2ª y 16ª Brigadas Acorazadas indias, equipadas con tanques T-54 y T-55, trabaron combate con la 6ª División Acorazada y la 8ª Brigada Acorazada pakistaníes, dotadas con tanques M-47 y M-48 “Patton”, apoyados por unos cuantos veteranos M-4 “Sherman”.. Esta batalla se produjo entre el 15 y el 16 de diciembre, siendo la última gran batalla de la guerra.
En este combate, los indios avanzaron con tanques T-54 dotados de rodillos barreminas a la cabeza, aunque se encontraron con terreno blando que obligó a cesar su empleo. En los combates que sucedieron a continuación, los tanquistas hindúes demostraron tener un mayor entrenamiento y disciplina de combate, además de aprovechar al máximo las ventajas de sus nuevos tanques. En esta oportunidad los indios reclamaron la destrucción de 33 tanques M-47 y M-48, así como 14 tanques M-4 “Sherman”, por su lado, debieron lamentar la pérdida de catorce tanques T-55 por fuego enemigo y dos por minas. En este caso, el apoyo aéreo fue importante, pero bastante limitado, los cazas Su-7BMK realizaron gran cantidad de ataques aéreos, pero principalmente contra las unidades de infantería y artillería desplegadas en la zona. Fue la derrota definitiva para los pakistaníes.
India declaró haber perdido 69 tanques en toda la guerra, de ellos 24 se perdieron en Bangladesh, y 45 en el frente Occidental. Por su lado, los pakistaníes lamentaron la pérdida de 264 tanques en combate, de ellos 72 eran los M-24 “Chaffee” perdidos en Bangladesh, mientras que el resto incluía 61 T-59, 33 M-47 y 25 M-48, mientras que los restantes fueron tanques M-4 y cazatanques M-36B1 perdidos en los diversos enfrentamientos.
La India probó en combate, por primera vez, el moderno tanque medio “Vijayanta”, producido localmente en la fábrica de Madras. Con su potente cañón L-7A1 de 105 mm, no hubo ningún tanque pakistaní capaz de enfrentarle. Se mostró abrumador sobre los obsoletos tanques M-4 y M-24, mientras que fue muy superior a los M-47, M-48 y T-59, que constituían la punta de lanza acorazada pakistaní.



Tanques M-47 y M-48 pakistaníes destruidos o dañados luego de su captura por las fuerzas indias tras la batalla de Punjab. Las bajas sufridas en esta batalla fueron elevadas, a la vez que significó la derrota final pakistaní. (Foto: Bharat Rakshak)

Termina la guerra y nace el Estado de Bangladesh

La victoria india fue fulminante, el 17 de diciembre de 1971 el General Niazi firma la rendición del Pakistán Oriental, que poco tiempo después se transformaría en Bangladesh.
La explicación más práctica de esta guerra fue el hecho de que la India había estado planificando desde hacía mucho tiempo la guerra y para el momento de la operación, sus fuerzas eran superiores a cualquiera de la región y con una preparación envidiable. Sus mandos demostraron una gran mejora en el manejo de la guerra acorazada y mecanizada moderna, con respecto a 1965, así como una gran visión para el empleo de nuevas tácticas y sistemas de armas, como lo fue el ejemplar uso de los helicópteros. Toda la oficialidad demostró un pensamiento de conjunto y llevó a cabo los planes tal y como estaba previsto, pero a su vez demostraron ser capaces de realizar acciones independientes que le permitieran aprovechar cualquier ventaja táctica que se les presentara.
Al finalizar la guerra, muchas críticas surgieron en el seno de las FFAA hindúes, en parte por diversas dificultades aparecidas en los diversos combates y a la alta tasa de pérdidas, principalmente de aviones, que se sufrieron. Este examen permitió reorganizar los sistemas defensivos hindúes de cara al futuro. Las críticas a la Fuerza Aérea India fueron muchas, pues pese a su gran éxito sufrió un desgaste considerable y no se lograron todos los objetivos establecidos al principio de la operación.
Por parte de los pakistaníes, estos demostraron ser completamente inefectivo e irresponsable, a esto se le sumó la necia propaganda oficial que decía que el enemigo era "poco más que un tigre de papel", la cual fue ciegamente aceptada por oficiales y soldados. Cómo si fuera poco, la dirección militar estaba encargada a un grupo de mediocres oficiales de alta graduación, exceptuando al mariscal del aire Rahim Khan. El principal responsable del Ejército, general Tikka Khan, se había dado a conocer por sus brutales represiones a los civiles en el pasado, siendo importante mencionar que, cuando ascendió a Coronel, una nota enviada al Jefe de Estado Mayor decía: "Este Oficial se ha revelado inepto para ocupar puestos de alta responsabilidad".
Los jefes de las fuerzas del Pakistán Oriental, los generales Niazi y Farman, adoptaron medidas totalmente ineficaces para detener a los hindúes, perdiendo todas las ventajas que les daba el terreno, tan apto para la defensa. A la vez que no aprovecharon el grueso de las fuerzas disponibles en esa zona, en particular el material blindado, que si bien no era muy efectivo era el único disponible y podría haber sido empleado de una manera más provechosa. Todos estos errores costó el empleo de varios generales y almirantes a las Fuerzas Armadas pakistaníes.
De igual manera, la culpa fue, en gran medida, de los altos mandos, en Pakistán Occidental, quienes le habrían podido enviar refuerzos, material y otras provisiones, así como planes de acción con los que podrían haber resistido por mucho más tiempo. Tal vez, con una mejor defensa del territorio, las idas y venidas de la diplomacia habrían permitido evitar la humillante rendición incondicional y haber salvado, aunque sea en parte, el honor del Ejército Pakistaní.



El general Niazi firma la rendición incondicional del Pakistán Oriental frente al general Aurua, máximo responsable de la aplastante victoria hindú. A partir de este momento la independencia de Bangladesh se hizo una realidad. (Foto: Bharat Rakshak)


Dintel DIG

AShM: Un mercado con muchas opciones

Un mercado de compradores para los misiles anti-buque
  

NSM 

Hubo recientemente un SINKEX (ejercicio de hundimiento) en la que Noruega disparó uno de sus misiles de fabricación local Naval Strike Missile (NSM) a una fragata de la clase Oslo fuera de servicio de 2.100 toneladas. El NSM, disparado desde un barco de misiles más pequeños, golpeó la fragata, hizo mucho daño, pero no la hundió. Si la fragata había sido cargado con combustible y munición, el NSM habría comenzado los incendios y, probablemente, hubiese puesto al barco fuera de servicio y posiblemente causado su hundimiento. 

A pesar de los muchos misiles anti-buque ligeros (menos de una tonelada) en el mercado, NSM todavía consigue ventas porque es eficaz, fiable y asequible. También se ofrece para el uso en los barcos, aviones y camiones (como parte de un sistema móvil de defensa costera). Los misiles anti-buque NSM de 409 kg (900 libras) tiene un 125 kg (275 libras) de cabeza de combate y un alcance de 185 kilómetros. El NSM utiliza el GPS y sistemas de dirección inercial, así como un sistema de formación de imágenes y de calor (una base de datos de objetivos probables) para escoger y golpear la nave prevista. El fabricante noruego Kongsberg permite a los compradores para instalar fácilmente sus propios sistemas de control y de radar. 
  

Harpoon 
Hay mucha competencia, siendo las principales el Harpoon y misiles de EE.UU. similares de Rusia y China. El ruso Kh-35 misiles anti-buque es similar al Harpoon americano, pero más ligero (610 kg / 1,340 libras, frente a los 728 kg / 1600) y tiene menos rango de 130 kilómetros (en comparación con 224 para la última versión de Harpoon). El Kh-35 (también conocido como el SS-N-25 o Switchblade) puede ser disparado desde helicópteros, aeronaves, barcos o baterías costeras. 

Kh-35E 
China, vende una gran cantidad de misiles anti-buque C-801 y C-802. El C-801 es de 5,81 metros (18 pies) de largo, 360 mm de diámetro, tiene un alcance máximo de 42 kilómetros, y pesa 636 kg (1400 libras) cada uno. El C-801 es similar al Exocet francés, y se cree que se han basado en ese misil. 
  

C802A 
El C802A es un misil de 6,8 m (21 pies) de largo, 360 mm de diámetro, 682kg (1500 libras), con un (360 libras) ojiva 165kg. El C802 tiene un alcance máximo de 120 kilómetros, y se mueve a lo largo de unos 250 metros por segundo. El misil Exocet francés es del mismo tamaño y rendimiento, pero cuesta el doble (más de un millón de dólares cada uno, pero el fabricante es conocido por ser flexibles en materia de precios.) 

El nuevo MM Exocet Block 3 tiene el doble del alcance (180 kilómetros) debido a su motor de turborreactor. Se trata de un 670 kg (1.500 libras) de misiles que ha existido por más de tres décadas, ha sido probado en combate y se sabe que es fidedigna. El C802 se sabe que es menos capaz que el Exocet, pero parece similar. 


Yakhont   
Rusia fue pionera en el uso de misiles antibuque asesinos de portaaviones supersónicos más grandes (hasta tres toneladas). El ejemplo más común es el Yakhont que es una, misiles tres toneladas 8,9 metros (27,6 pies) de largo con un 300 kg (660 libras) de ojivas. Rusia ha sido la construcción de misiles como éste desde 1970, pero sólo son populares entre los pocos países que tienen una necesidad de destruir los portaaviones estadounidenses. 

Strategy Page

sábado, 29 de junio de 2013

FPS Russia: Recopilación 1/2

FPS Russia: Locuras en tándem

FPS Russia es un canal de Youtube donde se presentan de una manera muy poco convencional la efectividad de armas de todo el mundo. En el capítulo de hoy se presenta una recopilación de las mejores locuras del muchacho éste. Disfrutenlo porque está muy bueno.

Malvinas: DDG clase Sheffield británicos en Malvinas (7/7)

Destructores Type 42 británicos en el Conflicto del Atlántico Sur (1982) 

Parte 7/7
Viene de Parte 6/7

El fantasma del Exocet 
Alrededor de las 16:32 del mismo día 25 de mayo, después de hundido el Coventry, la Task Force recibió un durísimo golpe al perder el portacontenedores Atlantic Conveyor – nave que transportaba vitales suministros para la fuerza anfibia, incluyendo seis helicópteros Wessex, tres helicópteros pesados Chinook y un Lynx de reserva – a manos de misiles AM39 Exocet. La fragata HMS Brilliant detectó el ataque, mas como explica el capitán de la nave, John Coward, “el sistema respondió tal cual lo esperaba: inmediatamente nos alertó sobre la presencia de dos misiles Exocet e hizo puntería con el Sea Wolf. Desafortunadamente, la computadora nos mostró que los misiles se encontraban fuera de alcance y no representaban amenaza para nosotros y no había forma de efectuar el disparo; estábamos demasiado lejos para que nuestro sistema de autoprotección Sea Wolf pudiese actuar”. La razón por la que se decidió no instalar sistemas defensivos en los buques mercantes, según refiere Coward, “no es porque fuese difícil colocar un sistema de misiles compacto como Sea Wolf a bordo de un carguero, sino porque lo complejo consiste en instalar todo el sistema de alerta y monitoreo en un buque de ese tipo, de manera que el buque mercante se “de cuenta” de lo que está sucediendo para evitar derribar aviones amigos, misiles amigos en el aire, señuelos, etc. que son necesarios para lidiar con la complejidad de la guerra moderna. Y eso es complicado de colocar a bordo de un navío de carga: un carguero armado con misiles capaz de dispararle a lo primero que se le atraviese es un peligro potencial para cualquier otro buque en la Task Force.” 

Exeter y Cardiff 
La pérdida en combate tanto del Sheffield como del Atlantic Conveyor había significado una actualización y mejora de los protocolos de la Task Force para lidiar con una amenaza como la del misil Exocet. Lo aprendido de ambas trágicas circunstancias rendiría sus frutos más adelante, durante el último ataque con un misil aire-superficie perpetrado por la aviación de combate argentina. 

El día 30 de mayo se puso en ejecución una misión de ataque naval contra objetivos de la Task Force a modo de utilizar el último misil AM39 en inventario. A requerimiento de la Fuerza Aérea Argentina – como “pago” solicitado a la Armada por el uso de sus cisternas aéreos KC-130H (sin los cuales habría sido imposible para los aviones navales alcanzar sus blancos) – cuatro aeronaves A-4C Skyhawk del Grupo 4 de Caza se unieron a dos Super Étendard (uno de ellos armado con el citado Exocet) de la 2º Escuadrilla Aeronaval Caza y Ataque. El paquete decoló de la base de Río Grande, tomando combustible de dos KC-130H unos 50 minutos después, a una altitud de 6 mil metros. Luego de completar la maniobra, los seis aviones continuaron hacia su objetivo, en rumbo 350, a una velocidad de alrededor de 413 nudos y a una altitud apenas por encima de la superficie del mar (menos de 100 pies o 30 metros). La meteorología ese día distaba de ser óptima, con un techo de nubes muy bajo y lluvia que, sin embargo, jugaban en favor de los atacantes por cuanto resultaba mucho más difícil para los buques detectarlos visualmente. Los Super Étendard efectuaron un ascenso a fin de ejecutar un barrido de radar para ubicar los buques; el primer pop-up resultó fallido, mas un segundo logró adquirir un objetivo (que apareció en las pantallas de radar de los aviones de fabricación francesa como un contacto de gran tamaño), luego de lo cual el avión 2-A-202, comandado por el Capitán de Corbeta Alejandro Francisco, soltó su misil, a unos 32-38 kilómetros del objetivo. Con el misil en el aire, los Super Étendard rompieron la formación e iniciaron su escape, dejando a los A-4 realizar su corrida de bombardeo. 

En ese mismo instante se encontraba en estación la fragata HMS Avenger (Type 21 o ‘Amazon’). Al detectar en su equipamiento ESM la primera señal del radar Agave, el Capitán Hugo White ordeno inmediatamente desplegar una cortina de chaff y comenzar a maniobrar dentro de ella (pues, debido a la dirección del viento, lo último que quería era apartarse del patrón de chaff que había desplegado). Con apenas 110 metros de eslora, la pequeña fragata incrementó considerablemente su RCS (sección de radar) al desplegar chaff, apareciendo en los radares argentinos como un buque de mayor tamaño de lo que realmente era (como podría ser un portaaviones), lo cual sedujo a los pilotos a abrir fuego sobre dicho contacto. Una vez que se confirmó la presencia de un misil en el aire, Avenger disparó otra ronda de chaff por sobre la anterior, incrementando aún más la densidad de señuelos alrededor del buque con la esperanza de seducir al misil. 


Fig.41 – HMS 'Avenger', atacada el 30 de mayo por un misil Exocet y aviones A-4 Skyhawk 

Al norte de la fragata se ubicaba el destructor HMS Exeter, perteneciente a la serie (Batch) 2 de la clase ‘Sheffield’, el cual poseía un radar Signaal-Marconi Type 1022 mucho más capaz que su predecesor instalado en las primeras de sus naves hermanas (Type 965M), así como directores de tiro mejorados Type 909 Mod 1; capturó a los contactos en sus sensores y se preparó para abrir fuego con misiles Sea Dart. Con sus modernos radares, Exeter fue capaz de enganchar los contactos aún a través de la nube de chaff dejada por la fragata Avenger y abrir fuego sobre ellos. Un primer misil (que pasó hacia el oeste del cúmulo de señuelos desplegado por la fragata) alcanzó en cuestión de segundos al Skyhawk C-301 pilotado por el Teniente José Vásquez, destruyendo completamente la aeronave. En ese momento, la pieza Vickers Mk8 de la Avenger abrió fuego furiosamente; un segundo A-4C (C-310, con el Primer Teniente Omar Castillo en los mandos) se desintegró en el aire (el derribo fue reclamado por el Exeter – con un segundo Sea Dart – pero es posible que la aeronave también haya sucumbido a la acción de la pieza de 114mm de la Avenger). El misil continuó su trayectoria, curvándose hacia el este, seducido por algunas de las nubes de chaff lanzadas por la fragata, para luego caer al mar. Los dos Skyhawk restantes pasaron sobre la Avenger, soltaron sus bombas de 500 libras (sin alcanzar su objetivo) y escaparon de vuelta al continente. Los argentinos reclamarían luego haber atacado (e incluso dañado) al portaaviones HMS Invincible. Ciertamente ello no fue el caso, pues el portaaviones se encontraba cuando menos a 46 kilómetros de distancia de la fragata y por tanto, fuera del alcance del Exocet. 

En su primer día en combate, Exeter se adjudicó un derribo (más otro probable) de una aeronave enemiga, logro aún más digno de mención por el hecho de que tal baja se produjo a una altitud de menos de 30 metros, bastante fuera de los parámetros y envolvente teóricos del misil Sea Dart. Ciertamente, las mejoras implementadas en los buques de la serie (Batch) 2 respecto de sus predecesores contribuyeron al éxito del encuentro en favor de la Royal Navy, lo mismo que las lecciones aprendidas (de la forma más dura) luego de la pérdida del Sheffield y del Atlantic Conveyor – reacción y respuesta inmediatas ante una amenaza proveniente de un misil sea skimmer – que, en última instancia, salvaron el día. 

El 26 de mayo había arribado a la TEZ un segundo Type 42, HMS Cardiff, junto con el grupo de combate del Bristol. La nave fue destacada a labores de piquete de radar en las proximidades de Stanley, a fin de interdictar aeronaves argentinas que todavía continuaban realizando arriesgados vuelos de reaprovisionamiento hacia y desde las islas. Posteriormente, el 6 de junio, tomó posición más cerca de la costa para proveer fuego de apoyo naval a las fuerzas británicas que ya se encontraban preparando el asalto a las posiciones elevadas que constituían la defensa final argentina de la capital, Stanley. Cardiff disparó 277 rondas de munición de alto explosivo antes que su cañón Mk8 se trabara. Ese día tuvo lugar un triste incidente blue-on-blue cuando un helicóptero Gazelle (XX377) del 656 Squadron (Army Air Corps) fue abatido por un misil Sea Dart lanzado por el Cardiff a una distancia de 46km El aparato tenía su equipo IFF (Identification Friend or Foe) apagado y por tanto, bajo las reglas de combate (RoE), era susceptible de ser atacado al fallar ser identificado como británico por la tripulación del destructor. La tripulación falleció. El día siguiente, HMS Exeter reclamó como víctima un avión de reconocimiento fotográfico Learjet 35A sobre Pebble Island. 


Fig.42 – Casquillos vacíos yacen sobre la cubierta del 'Cardiff' luego de completar una ronda de bombardeo de apoyo naval la noche del 5 de junio. Nótese la pieza de artillería cubierta de hollín y residuos 

Fig.43 – HMS 'Exeter' dispara un misil Sea Dart desde las aguas de San Carlos 

La mañana del 13 de junio – apenas horas antes de la rendición – Cardiff logró adjudicarse el último derribo de una aeronave argentina en la guerra cuando alcanzó con un misil Sea Dart a un bombardeo Canberra B Mk62 (B-108) del Grupo 2 de Bombardeo sobre Mount Kent, para entonces ya en posesión de los británicos. El día siguiente, 14 de junio, a las 23:50, el comandante argentino del teatro de operaciones de las islas Malvinas, Brigadier General Mario Menéndez, capituló ante los británicos, poniendo fin a una corta pero intensa y sangrienta campaña. Al amanecer, el mismo buque ingresó en la bahía de Port Howard (East Falkland/Isla Soledad) para aceptar la rendición de unos 700 soldados argentinos que habían allí depuesto las armas. 


Fig.44 – HMS 'Exeter' retornando al Reino Unido después de la campaña 

Lecciones de una guerra 
La guerra de las islas Malvinas/Falklands fue, en muchos aspectos, el campo de prueba de numerosas tecnologías y tácticas no probadas. Poniendo a un costado el hecho lamentable y luctuoso que constituye la guerra como acto propiamente tal, resultaría necio dudar del hecho de que es en el campo de batalla donde se validan o descartan las tecnologías, tácticas y modelos teóricos trazados y desarrollados en tiempos de paz. “No hay duda al respecto de que la campaña del Atlántico Sur fue – y esto alguien debe decirlo – muy beneficiosa para nosotros”, reflexiona ‘Bill’ Canning, comandante de la fragata HMS Broadsword. “Es sumamente lamentable que uno tenga que sufrir pérdidas de vidas en el proceso, pero la guerra nos da una oportunidad para poner a prueba nuestro entrenamiento, nuestros hombres y nuestro equipo bajo condiciones reales de combate”. 

Ello no deja de ser interesante, toda vez que el conflicto que enfrentó al Reino Unido con Argentina entre mayo y junio de 1982 fue no solamente un encuentro bélico sui generis en muchos aspectos, sino por sobre todo, un tipo de guerra para la cual la Royal Navy de la época distaba de estar preparada. La Armada Británica pasó décadas preparándose cuidadosamente para un tipo de guerra y un conflicto que nunca ocurrió: un enfrentamiento con el bloque soviético en un escenario europeo. Argentina era el enemigo incorrecto (no era la Unión Soviética) en el momento incorrecto (la Guerra Fría) y en el lugar incorrecto (el Atlántico Sur). En tal sentido, la fuerza naval británica debió enfrentarse, de forma marcadamente antagónica, a décadas de planeamiento de defensa que se habían concentrado en una visión eurocentrista y multilateral enfocada estrechamente en torno a la OTAN a fin de derrotar a las fuerzas del Pacto de Varsovia en el hipotético escenario de una Tercera Guerra Mundial. Sin embargo, es esta misma naturaleza (la disimilitud entre la campaña del ’82 con aquel modelo de guerra para el cual los británicos estaban mejor preparados, es decir, la guerra antisubmarina contra la URSS) la que hace que el conflicto del Atlántico Sur sea tan relevante y aleccionador, puesto que ante el mismo, la respuesta de la Royal Navy no fue planificada con antelación (todo lo contrario) y por tanto, se vio inmutable ante años de política de planeamiento ‘correcto’ (véase al principio del artículo “Antecedentes: la Royal Navy a comienzos de la década de 1980”). En tal sentido, se trató de una campaña libre de restricciones y muchos aspectos de ella reflejaron reacciones instintivas o soluciones de campo, cuestiones que tradicionalmente han caracterizado a una fuerza flexible y adaptable como la Royal Navy, sometida a restricciones y especialización por las circunstancias previamente discutidas. Retomando lo dicho por el Capitán Canning y siempre lamentando el costo en vidas humanas que el acto de hacer la guerra conlleva, es sensato concluir que, gracias a la experiencia de combate obtenida por las fuerzas navales británicas en 1982, pudieron detectarse, reconocerse, subsanarse y corregirse errores (producto de modelos teóricos desarrollados exclusivamente en tiempos de paz e influenciados por cuestiones ajenas al campo del planeamiento estratégico) que de otra manera habrían plagado a la Royal Navy quizás por décadas y dejado vulnerable ante conflictos de mayor intensidad o en otras partes del mundo, con consecuencias quizás incluso más dramáticas. 

Mucho se podría decir respecto de las lecciones aprendidas por la Royal Navy – y, sin temor a equivocación, por todas y cada una de las Armadas del mundo – a raíz de la experiencia del conflicto del Atlántico Sur. Sin pretender entrar en un análisis detallado de las mismas – puesto que sería distanciarse del tema en cuestión – es menester precisar, sin embargo, aquellas obtenidas de la participación del destructor clase ‘Sheffield’ y cómo las mismas influenciaron no solo mejoras en los buques de la clase y en el diseño de naves posteriores, sino en el desarrollo e implementación de tecnologías en el campo de la guerra naval moderna. 

La pérdida del Sheffield dejó entrever numerosas falencias no solo en el diseño del buque propiamente tal, sino también en la doctrina operacional de la Royal Navy: se esperaba que los buques suplieran a las aeronaves, en primera instancia fungiendo como piquetes de radar para la detección y control de las amenazas aéreas y en segundo lugar, como defensas antiaéreas del Grupo de Batalla. La falta de medios AEW (Airborne Early Warning) contribuyó a la pérdida de la nave, toda vez que tanto los radares de los buques (cuyas deficiencias ya se han expuesto y discutido hasta la saciedad) como los radares de los aviones interceptores fueron incapaces de detectar y rastrear a los aviones atacantes que se vieron posibilitados de atravesar los sucesivos anillos de defensa y lanzar sus misiles. El Wing Commander Nigel ‘Sharkey’ Ward, veterano piloto del Fleet Air Arm y comandante del No.801 Squadron con base en el portaaviones HMS Invincible durante el conflicto, comenta respecto del rol que jugó el avión Sea Harrier en la defensa de la fuerza de superficie: “con nuestro pequeño radar a bordo del Sea Harrier no podíamos realmente ver blancos pequeños y veloces sobre mar picado. Ello constituyó un problema severo y significó que el Super Étendard aproximándose, en condiciones apropiadas, podía pasarnos de largo, lo cual era una preocupación real para nosotros.” Las deficiencias del radar Ferranti Blue Fox y de artillería aire-aire (limitada en el Sea Harrier FRS Mk1 a misilería de corto alcance de guía infrarroja) fueron subsanadas luego del conflicto cuando la flota de Sea Harrier fue reconvertida al estándar FA Mk2, incorporando un radar de pulso Doppler Blue Vixen mucho más capaz y misiles aire-aire AIM-120 AMRAAM (consolidando a la aeronave embarcada de ala fija como principal defensa del Grupo de Batalla). La falta de aeronaves de alerta temprana también demostró ser una debilidad importante, lo cual fue resuelto con la reconversión de plataformas Sea King al rol AEW, recibiendo estas un radar Thorn-EMI ARI 5930/3 Searchwater (derivado del utilizado por el avión de patrullaje marítimo – MPA – con base en tierra Nimrod). De haberse contado con un radar aerotransportado de alerta temprana, ningún Super Étendard podría haberse acercado a menos de 150 millas de la Fuerza de Tareas sin ser detectado. 


Fig.45 – Helicóptero Sea King AEW Mk2 

Tanto la pérdida del Sheffield como del Coventry demostraron fallas de diseño y construcción de las naves Type 42 de las primeras series. A modo de paliar las deficiencias en habitabilidad que plagaron desde el inicio a los buques de la clase, se incluyó en el diseño una importante cantidad de mobiliario relleno de espuma que demostró ser altamente inflamable y tóxica ante la presencia de fuego; se hicieron además concesiones en trazado del sistema contraincendios, que dependía de una sola tubería principal sin un sistema de respaldo (que, por su instalación, habría restado espacio a los compartimentos internos de la nave); ello probó ser fatal durante el incidente del 4 de mayo pues, con la ruptura de la tubería principal y sin un sistema redundante disponible, fue imposible combatir el incendio que se generó producto del ataque, debiendo la tripulación claudicar y rendir el buque a las llamas. 

Contrariamente a la creencia popular, el uso de aluminio en los buques de la clase ‘Sheffield’ no influyó en la pérdida de ambas naves, toda vez que el uso de este material se encontraba limitado a aspectos muy puntuales del diseño y no fue incorporado a la superestructura del barco, como consta en un documento publicado por el MoD (Ministry of Defence) británico en diciembre de 1982: 

Ha habido comentarios respecto del uso de aluminio en la construcción de buques. El hecho es que el aluminio fue utilizado en la superestructura de las fragatas Type 21 y en menor medida en las de de otras clases de naves, pero no en los destructores Type 42 como el HMS Sheffield. Adicionalmente, el aluminio se usa ocasionalmente en mamparos no estructurales, escaleras y ductos de ventilación. Al utilizar aluminio, es posible realizar ahorros significativos en el peso de la obra muerta, pero se ha notado que el material pierde resistencia estructural ante la presencia del fuego y por ello su uso en buques de la Royal Navy fue descontinuado hace años. Sin embargo, no existe evidencia de que ello haya contribuido a la pérdida del buque. 

(The Falklands Campaign: The Lessons, HMSO, Londres – diciembre de 1982) 
Sin embargo, sí es importante recalcar que, por cuestiones de ahorro en una economía restringida, la Royal Navy prestó menos atención a la resistencia de sus naves más nuevas que la que había puesto en el pasado. El CIC de los clase ‘Sheffield’, por ejemplo, fue instalado en una posición bastante vulnerable, apenas a 3 cubiertas por debajo del puente y sin mayor protección (en el ataque al Coventry, el CIC fue destruido inmediatamente, reduciendo a cero la capacidad de respuesta ante emergencias y control de daños de la nave). Buques de una generación previa – como los destructores ‘County’ y las fragatas Type 12I/12M – demostraron estar mejor construidos y ser más resistentes ante ataques con bombas y misiles que probaron ser fatales para buques de series más nuevas (Type 42, Type 21). Como ejemplo de ello, el destructor HMS Glamorgan (clase ‘County’) recibió, al igual que el Sheffield, el impacto de un misil Exocet (esta vez, un MM38 lanzado desde una improvisada plataforma con base en tierra), situación que difirió de la del Sheffield en el sentido de que su tripulación fue capaz de sobreponerse, lidiar con el problema y salvar la nave, que resistió satisfactoriamente el ataque. 

La conclusión obvia a todo esto es que no se puede ni se deben realizar concesiones en favor de la habitabilidad o de ahorro económico en detrimento de la protección y capacidad de un buque para resistir y combatir daños. Estas lecciones han sido aplicadas en el diseño de naves de guerra posteriores. 

El conflicto de las Malvinas/Falklands también proveyó importantes lecciones en el campo de los sistemas de detección, comunicaciones y guerra electrónica. Las deficiencias del radar de búsqueda aérea de largo alcance Marconi Type 965 se pusieron de manifiesto durante el conflicto de 1982 cuando aviones Super Étendard argentinos fueron capaces de aproximarse a los buques británicos, alcanzando con un misil Exocet al Sheffield. Una de las razones para ello fue que, a la velocidad de acercamiento del Super Étendard (de aproximadamente 965km/h), la tasa de rotación de la antena (cuya manga era considerable, aun para los estándares de la época) se convierte en un factor crucial, impidiendo actualizaciones (updates) rápidas de blancos moviéndose a alta velocidad: en los 30-40 segundos necesarios para verificar un contacto, el avión se habría acercado unas 6.6 millas (10.6km). Durante al ataque al Coventry, más limitaciones del veterano radar, tales como la falta de estabilización y MTI, contribuyeron a la pérdida de la nave. Las limitaciones del Type 965 eran ampliamente conocidas por los británicos; sin embargo, en su momento se consideraba que, como el radar trabajaba relativamente bien en aguas abiertas – el escenario en el cual los buques de la clase ‘Sheffield’ idealmente debían operar – dichas limitaciones no habrían de significar mayor problema (situación muy distinta a lo que ocurrió cuando el buque pasó a operar en aguas costeras). Los buques de la serie (Batch) 2 (y Batch 3) recibieron el radar Signaal-Marconi Type 1022 – también instalado en los de la serie (Batch) 1 sobrevivientes luego de su refit posterior a 1982 – que en definitiva y como era de esperarse, demostró ser mucho más eficiente y capaz en combate que su predecesor (ver “Los Type 42 en combate – Exeter y Cardiff”). 

De igual forma, los lanzadores de contramedidas y señuelos fueron mejorados: hasta el conflicto del Atlántico Sur, los lanzadores de chaff (piezas rudimentarias y poco sofisticadas de equipo cuyo diseño había cambiado poco desde los años posteriores al fin de la Segunda Guerra Mundial) dependían del ajuste de la espoleta (a fin de controlar la altitud a la cual el cohete debería desplegar la broza) y de la orientación de los lanzadores que debía que hacerse de forma manual en cubierta, lo mismo que el comando de disparo. El desarrollo de chaff denominada ‘de seducción’ y ‘de distracción’ hacia fines de los ’70 y comienzos de los ‘80, controlada por computadora desde el CIC (que toma en consideración factores como velocidad y dirección relativa del viento, posición de la propia nave, rumbo y distancia de la amenaza y tipo de amenaza – a manera de desplegar los señuelos de la manera más efectiva posible y seducir de manera exitosa al buscador de radar del misil enemigo trabajando en una frecuencia específica), permitió no solamente un uso más eficiente de contramedidas sino además la automatización del proceso, al enlazar el sistema de advertencia de radar con los lanzadores (cuestión que ahorra valioso tiempo y permite una respuesta inmediata ante la detección de una amenaza). Los Type 42 fueron entonces equipados con el sistema NATO Sea Gnat, lanzador séxtuple capaz de desplegar cohetes Mk214 (seducción) y Mk216 (distracción). También recibieron contramedidas electrónicas activas (ECM) y mejoras en la suite ESM (UUA2). 

Tanto el ataque al Glasgow como al Coventry (12 y 25 de mayo, respectivamente) demostraron la inviabilidad de intentar suplir las deficiencias de un buque (en el caso del Type 42, de su falta de habilidad para lidiar con amenazas aéreas a corta distancia, tales como un misil rozaolas o un avión volando a muy baja cota) pareándolo con otro (combo 42/22), significando que la supervivencia y el destino de un buque en combate dependía, en definitiva, de la reacción y efectividad de un segundo. En tal sentido, ello puso en evidencia la necesidad de los buques de la clase ‘Sheffield’ (y naves futuras) de contar con sistemas de defensa de punto que los volviera autónomos en este aspecto (como se ha visto, la única defensa antiaérea de corto alcance existente de estos buques en las Malvinas consistió en cañones de puntería manual y armas cortas), razón por la cual fueron equipados con armas de alta cadencia (CIWS – Close-In Weapon Systems) GE/General Dynamics Vulcan Phalanx Mk15 de 20mm. Como paréntesis, es interesante notar que a pesar de que los buques correspondientes a la serie (Batch) 3 o clase ‘Manchester’ fueron alargados unos 7.3 metros en su longitud de casco, fueron incapaces de incorporar un sistema de defensa de punto basado en misiles (como se había pretendido originalmente durante su etapa de diseño: se había proyectado la instalación de una versión VLS – Vertical Launch System – del Sea Wolf (en desarrollo desde 1968), mas los buques fueron ‘recortados’ unos 40 pies o 12 metros en su longitud planeada por un tema de costos), demostrando limitaciones inherentes al diseño poco flexible del Type 42, debiendo conformarse estos, como ya se ha mencionado, con los Phalanx que aún dejan sin cubrir sendos sectores ciegos hacia la popa del buque, deficiencia que estuvo presente desde el inicio y que nunca fue subsanada. Las fragatas Type 23 o clase ‘Duke’, proyectadas a fines de los años ’80, se beneficiaron de estas lecciones: fuera de ser buques verdaderamente multipropósito, mucho más flexibles y adaptables a un abanico más amplio de misiones, incorporaron desde el inicio sistemas de defensa antiaérea y antimisil a fin de protegerse a sí mismas de amenazas como las que enfrentaron los ‘Sheffield’ en el Atlántico Sur. 


Fig.46 – HMS 'York', destructor Type 42 Batch 3, muestra de forma clara varias de las diferencias y mejoras respecto de sus predecesores – nótese, por ejemplo, el radar de búsqueda aérea Signaal-Marconi Type 1022 y los CIWS Vulcan Phalanx 

Mejoras también fueron introducidas en el sistema Sea Dart. El GWS30 Mod 2 se distinguió durante la primera Guerra del Golfo Pérsico en 1991 al interceptar con éxito, lanzado desde el destructor HMS Gloucester (Type 42 Batch 3), un misil Silkworm iraquí – convirtiéndose en el primer misil en interceptar otro misil en combate. Como nota aparte, los errores de software del sistema Sea Wolf de las fragatas Type 22 – que le costaron la vida al Coventry y pusieron en riesgo al Glasgow – fueron subsanados. 

Mucho más podría decirse respecto de las lecciones aprendidas por la Royal Navy luego del conflicto del Atlántico Sur, como por ejemplo aquellas que significaron el retorno del portaaviones como nave fundamentalmente expedicionaria y de proyección de poder naval – y no como nave de escolta ASW – con su fuerza residiendo en la potencia de su ala embarcada (desde 1983, los portaaviones clase ‘Invincible’ embarcaron aviones Harrier de ataque de la RAF en forma regular), pero ello implicaría extenderse demasiado, por lo cual constituirá tema para reflexionar en alguna otra ocasión. 

Bibliografía consultada 
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  • SAUNDERS, Stephen / JANE’S FIGHTING SHIPS 2004-2005 / Jane’s Information Group Ltd., 2004 / Reino Unido 
  • ANDERSON, Duncan / THE FALKLANDS WAR (OSPREY ESSENTIAL HISTORIES 015) / Osprey Publishing, 2002 / Reino Unido 
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  • MARTINI, Héctor / HISTORIA DE LA AVIACIÓN NAVAL ARGENTINA (TOMO III) / Departamento de Estudios Históricos Navales (Armada Argentina), 1992 / Argentina 
  • BOARD OF INQUIRY – REPORT INTO THE LOSS OF HMS SHEFFIELD / Ministry of Defence (MoD), 1982 / Reino Unido 
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  • ENGLISH, Adrian & WATTS Anthony / BATTLE FOR THE FALKLANDS (2) NAVAL FORCES (OSPREY ‘MEN AT ARM’ SERIES) / Osprey Publishing, 1982 / Reino Unido 
  • Revista MALVINAS LA GUERRA AÉREA (FACSÍCULOS 11 y 12) / 1982 / Argentina

Recursos en línea 
  • Naval History (www.naval-history.net) 
  • HMS Coventry D118 (www.hmscoventry.co.uk) 
  • HMS Broadsword Association (www.hmsbroadsword.co.uk) 
  • Fuerza Aérea Argentina (www.fuerzaaerea.mil.ar) 
  • Armada Argentina (www.ara.mil.ar) 
  • Ministry of Defence (www.mod.uk)

Documentales 
  • 1982 MALVINAS: LA GUERRA DESDE EL AIRE / The History Channel Latinoamérica & Creavisión, 2009 / Argentina 
  • SEA OF FIRE / BBC, 2007 / Reino Unido 
  • FALKLANDS WAR: THE UNTOLD STORY / YTV, 1987 / Canadá-Reino Unido 
  • IN THE WAKE OF HMS SHEFFIELD / BBC, 1986 / Reino Unido

Tecnología y Defensa Naval 

Aviación del Ejército: Aviation Légère de L'Armée de Terre (ALAT)

Aviation Légère de L'Armée de Terre (ALAT) 




Bases de la ALAT

  • Aviation Légère de l'Armée de Terre

Tras la desaparición del Pacto de Varsovia, el Aviation Légère de L'Armée de Terre (ALAT) se reorganizó radicalmente en el transcurso de la década de 1990. Estas reorganizaciones vieron el desbande de muchas unidades y el resto reajustado. Entre éstos se encontraban todas las unidades de helicópteros con base en Alemania el apoyo a la primera, tercera y quinta división acorazada y sus bases en Trier-Föhren, Friedrichshafen-Löwenheim (2RHC) y Baden Baden-Oos cerrado. Otras unidades principales que se disolvió en Francia fueron el 7 Regiment Hélicoptères de Combat (7RHC) en Nancy-Essey y una serie de pequeños grupos de helicópteros ligeros (Groupe d'Hélicoptères légères (GHL). El ALAT vio su misión desplazada de una con una misión antitanque importante causado por los enormes ejércitos de tanques soviéticos basados ​​en la antigua República Democrática Alemana a una fuerza aeromóvil flexible, capaz de operar en cualquier lugar del mundo a corto plazo. 



Actualmente, la ALAT está en otra reestructuración que está previsto que esté terminado en 2002. Debido a estas reorganizaciones de la actual estructura exacta de las unidades bajo la ALAT todavía no es completamente claro para nosotros. Todos los activos de combate operativos se organizan actualmente en el aeromóvil 4 Brigada, que se formó en julio de 1999. Tres regimientos están informando a esta brigada es el 1 Regiment Hélicoptères de Combat (1RHC) en Phalsbourg, 3 Regiment Hélicoptères de Combat (3RHC) en Etain-Rouvres y el 5 Regiment Hélicoptères de Combat (5RHC) en Pau. Los regimientos se componen de vuelos especializados en la realización de diversas misiones, como reconocimiento, anti-tanque, escolta y transporte. Normalmente, el primer vuelo es la Escadrille d'Hélicoptères Reconnaissance (EHR), equipado con ocho Gazelles SA341F. Uno o dos Escadrille d'Hélicoptères d'Appui Protection (EHAP) tienen la tarea de extinción de incendios y misiones de lucha contra el helicóptero y equipado con ocho SA341F2 Gazelles Canon u ocho SA342ML1 Gazelle ATAM (Misil Aire-Aire), que está armado con cuatro AATCP corto alcance aire al aire misiles. La Escadrille d'Hélicoptères d'Attaque (EHA) está equipado con diez SA342M Gazelle HOT o con diez actualizado SA342M1 Gazelle Viviane. Como un resultado directo de la disminución de la amenaza del tanque, el número de EHA de ha disminuido de doce en 1989 a sólo cuatro hoy en día. 



Hay 68 NH90 en fin, que sustituirán a los Pumas sin modificar, mientras que los 45 Pumas modificados permanecerán en servicio hasta que todos los NH90 están en servicio. Los SA330s de DOAS serán reemplazados por 7 EC725 para el combate SAR. Todos SA341 Gazelle serán retirados del servicio en los próximos años, mientras que los SA342 Gazelle serán reemplazados por los Tigres. 

Al menos dos escuadrillas están operando nueve SA330Ba helicópteros Puma o Cougar AS532U2. Estas unidades se designan como Escadrille d'Hélicoptères de Manoeuvre. El 1RHC también tiene el control de la Escadrille d'Hélicoptères Horizon (EH HOR). La EH HOR opera un pequeño número de AS532 del equipado con el radar de vigilancia HORIZON Battlefield. Es de destacar que la 1RHC se transformará en una inteligencia especializada reunión regimiento. Además de la EH HOR, en 2002 el regimiento tendrá dos vuelos Puma, un Viviane vuelo Gazelle, un Canon vuelo Gazelle y posiblemente algún Gazelle de ATAM. La unidad va a perder sus tres vuelos de helicópteros de ataque con su SA342M de 30 en el proceso. 



Otra parte principal de la ALAT es la aplicación d'Ecole de l'Aviation Légère de l'Armée de Terre (ALAT EA), que es responsable de la formación de base de todos los pilotos de los helicópteros militares franceses. Además también los estudiantes de algunos países extranjeros amigos están siendo entrenados con el EA ALAT. La formación se distribuye en dos lugares son Dax y Le Luc. La formación básica se realiza en Dax en el SA341F. Los pilotos ALAT luego proceder a Le Luc para su formación táctica. 



Existen otras unidades para apoyar comandos adicionales en el ejército francés. La Escadrille d' Hélicoptères de 'l Armée de Terre (EHADT) es un vuelo exclusivo VIP con sede en Compiègne operando el AS555 Fennec. La Escadrille d'Haute Montagne se basa en Gap en apoyo a la 27a Brigada d'Infanterie Montagne. Las unidades Alouette III de han sido sustituidos por un número de Gazelles. Otra unidad llamada Détachement ALAT d'Opérations Spéciales (DAOS) tiene dos escuadrillas. Según informes, uno de EHM está equipado con Puma y Cougar. A EHAP funciona el Gazelle Canon y el Gazelle ATAM. El Groupement Aéromobile de la Sección Técnica de 'l Armée de Terre (GAMSTAT) en Valencia es la unidad de prueba y evaluación de la ALAT. La unidad está participando actualmente en el NH90, Cougar HORIZON y helicóptero de ataque Tigre. La Escadrille Avions de l' Armée de Terre (EAAT) es la unidad de ala fija de la ALAT y equipadas con una serie de TBM700 y de Cessna F406 Caravan II. El Etablissement Réserve Générale de Matériel ALAT (ERGM) en Montauban está operando dos Pilatus PC6 Turbo Porter en apoyo del centro logístico Montauban. Varios destacamentos apoyan las unidades del ejército francés basados ​​en el extranjero que opera principalmente Puma y Gazelle. 



El primer vuelo del helicóptero de transporte SA330B se llevó a cabo en 1969. Años después, el Puma sigue siendo la columna vertebral de la fuerza de helicópteros ALAT, transportando soldados y su equipamiento a todos los puntos calientes. 

No es el más numerosos helicóptero utilizado por el ALAT. Hay sólo 17 de estos helicopers formación AS555UN basado en la École d'Aplicación l'ALAT en Le Luc-Le Cannet y eso es todo. 


Tres versiones del helicóptero Gazelle están en uso con la ALAT. El SA342M está equipado con bañera de misiles anti-tanque, el SA342L1 está equipado con aire-aire misiles Mistral y el SA341F es un helicóptero de coordinación general, a veces armada con un cañón. 

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