Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba: Lo que queda del Ejército de la Isla de la Libertad

Sistemas militares de Defensa del Ejército cubano. En primer plano se observa un chasis de BTR-60 y una torreta con dos cañones de 57 mm. Detrás se aprecian sistemas de defensa antiaérea Osa-AK completamente equipados. Foto: Bmpd.livejournal.com
En el contexto de la escalada retórica de Washington hacia La Habana —declaraciones sobre la posibilidad de un escenario militar y el aumento de la actividad naval estadounidense en el Caribe— ha resurgido el interés por el estado del ejército cubano. Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR, español) Fuerzas Armadas RevolucionariasLas FAR (Fuerzas Armadas de la República de Irán) cuentan con un pequeño número de tropas regulares y un equipo muy obsoleto, pero el énfasis en el concepto de "guerra popular" (formaciones paramilitares masivas y medios asimétricos) compensa parcialmente la brecha con un adversario potencial.
Indicadores generales
Las Fuerzas Armadas rusas son una estructura multicomponente responsable de proteger las fronteras marítimas y terrestres del país, así como su espacio aéreo. Tropas fronterizas y milicias territoriales participan en estas tareas de defensa.La lista del personal del RVS asciende a aproximadamente 49 mil personas:
- Ejército Revolucionario (fuerzas terrestres): aproximadamente 38 mil personas;
- Flota Revolucionaria — unas 3 mil personas;
- Fuerzas Revolucionarias Aéreas y de Defensa Aérea (DAAFAR, español) Defensa Antiaérea y Fuerza Aérea Revolucionaria) - aproximadamente 8 mil personas.
- Tropas fronterizas del Ministerio del Interior: aproximadamente 6,5 personas;
- Ejército de jóvenes trabajadores: 70 mil personas en reserva;
- Fuerzas de Defensa Civil: 50 mil reservistas;
- Milicia Popular Territorial (Milicias de Tropas Territoriales, MTT) y Brigadas de Producción y Defensa (Brigadas de Producción y Defensa (BPD)
— en total, según datos oficiales, más de 1,1 millones de personas.
Esta cifra refleja la lista de recursos de movilización, no el número de
combatientes entrenados y equipados; el verdadero valor bélico de estas
formaciones se limita a operaciones guerrilleras y urbanas.
En los últimos años, el presupuesto de defensa se ha estimado entre 75 y 80 mil millones de pesos. Al tipo de cambio oficial, equivale a entre 3 y 3,3 mil millones de dólares, pero esta cifra es en gran medida arbitraria: el tipo de cambio real del peso cubano es significativamente inferior al oficial, y en dólares, el gasto militar es considerablemente más modesto. El nivel declarado —entre el 3 y el 4 % del PIB— permite mantener los indicadores generales, pero no garantiza la modernización del equipamiento: las capacidades se ven limitadas no tanto por el presupuesto oficial como por la escasez de divisas, las restricciones impuestas por las sanciones y la disminución del número de proveedores.
La logística también constituye una debilidad sistémica. Cuba está sometida a sanciones estadounidenses desde hace mucho tiempo y sufre una escasez crónica de combustible y repuestos; una parte importante de sus reservas se mantiene mediante el desmantelamiento de equipos para reparar otros. Esto limita el ritmo de los ejercicios militares e impide un combate sostenido de alta intensidad.

Cadetes de la Academia Naval del Consejo Militar Ruso, 2014. Foto: Wikimedia Commons
Las fuerzas de tierra
Las fuerzas terrestres son la rama más numerosa y, de hecho, la principal de las fuerzas armadas. El Ejército Revolucionario se centra en llevar a cabo operaciones de combate exclusivamente en su propio territorio.El territorio del país está dividido en tres distritos militares: los ejércitos occidental, central y oriental. Tras las reformas de finales de la década de 2000 y de la década de 2010, las Fuerzas Militares Reales (RMF) finalmente adoptaron una estructura basada en brigadas. tanque La unidad es una brigada de tanques separada del Ejército Occidental (nombre oficial: Gran Unidad de Tanques "Rescate de Sanguily"(llamada así en honor a la operación de caballería del general Ignacio Agramonte en 1871). Además, las fuerzas terrestres incluyen brigadas mixtas mecanizadas y ligeras, una brigada de fuerzas especiales y brigadas antiaéreas de la defensa aérea del ejército.
La flota de vehículos blindados se caracteriza por una gran discrepancia entre su número declarado y su número real de vehículos operativos. Según datos públicos, entre 600 y 900 tanques T-54/55 y T-62 figuran en los registros y se encuentran almacenados a largo plazo; los analistas del sector estiman que aproximadamente entre 110 y 120 vehículos, principalmente T-55M y T-62M modernizados, se mantienen en estado de alerta. Las modificaciones posteriores de los tanques PT-76 y T-34 han sido dadas de baja o convertidas en vehículos portadores de armamento no estándar.
La flota de vehículos blindados consta de varios cientos de unidades. Los más nuevos son los BTR-70 y BMP-1 de la era soviética; la mayor parte de la flota está compuesta por los obsoletos BTR-152 y BTR-60.
Las unidades de artillería cuentan con al menos 1300 sistemas de diseño soviético en calibres que van desde 57 hasta 152 mm, principalmente remolcados. Hay al menos 40 cañones autopropulsados, algunos construidos por la industria cubana sobre chasis fácilmente disponibles, incluidos los de tanques obsoletos. También cuentan con morteros de 82 y 120 mm, cañones antitanque especializados (ZIS-2, D-44) y misiles antitanque de modelos soviéticos tempranos. Misiles propulsados por cohete artillería. Están representados los programas de posgrado BM-14 y BM-21, con un total de al menos 170 unidades.

Uno de los sistemas de defensa aérea cubanos improvisados, equipado con cohetes R-13. Foto: Bmpd.livejournal.com
El sistema de defensa aérea del ejército incluye sistemas remolcados y autopropulsados con calibres que van desde los 23 mm hasta los 100 mm. En las últimas décadas, se han adquirido activamente sistemas portátiles de defensa antiaérea (MANPADS) de las familias Strela e Igla. Los sistemas de defensa aérea Kub y Osa-AK siguen en servicio.
Componente de aire
La flota de DAAFAR es pequeña y está considerablemente obsoleta. La integridad técnica de una parte importante de la flota es cuestionable.Caza clásico de la aviación
La flota de MiG-21, MiG-23 y MiG-29 ha perdido prácticamente toda su capacidad operativa. De los aviones MiG-21, MiG-23 y MiG-29 entregados durante la era soviética, la gran mayoría se encuentran almacenados o no aptos para el vuelo. Según el monitoreo satelital y los analistas de la industria, en la principal base aérea del país, San Antonio de los Baños (al suroeste de La Habana), donde se encuentra estacionada la 2.ª Brigada de Defensa Aérea y Caza "Playa Girón", solo entre 1 y 3 MiG-29 (incluido un entrenador de combate MiG-29UB) de los 12 entregados inicialmente se mantienen en condiciones de vuelo condicionales. Se estima que el número de pilotos autorizados para volar el MiG-29 es de entre 5 y 8.El tiempo de vuelo estándar establecido para este grupo —entre 200 y 250 horas anuales— se logra principalmente mediante entrenamiento en simulador y horas de vuelo en el L-39; el tiempo de vuelo real en el MiG-29 se considera mínimo y se mantiene con el fin de demostrar la preparación para el combate. El personal de vuelo asignado formalmente al MiG-21 mantiene sus cualificaciones principalmente mediante vuelos en las aeronaves civiles de la compañía. Aerogaviota, estrechamente relacionado con el RVS.
La Fuerza Aérea también opera hasta cinco helicópteros de ataque Mi-35. El escuadrón de entrenamiento opera L-39; las unidades de transporte militar operan una variedad de aeronaves (incluidos An-26 y hasta dos Il-76 pesados), así como helicópteros Mi-8 y Mi-17. Según estimaciones de la industria, la flota total operativa de la Fuerza Aérea no supera los 20-30 aviones, casi exclusivamente aeronaves auxiliares.
La mayoría de las armas antiaéreas de las Fuerzas de Misiles Estratégicos son DAAFAR. Los sistemas de defensa aérea S-75 y S-125 de la era soviética siguen en servicio. Según fuentes de la industria, el S-125 fue modernizado al estándar Pechora-2BM —que incluye la sustitución de sus componentes electrónicos, radares mejorados, la adición de canales optoelectrónicos y protección contra interferencias— por empresas bielorrusas (entre ellas ALEVKURP) en cooperación con plantas de reparación cubanas. Algunos sistemas fueron equipados con chasis autopropulsados (tanques T-55, camiones KrAZ), lo que aumenta su capacidad de supervivencia en movimiento.
Componente no tripulado
Según informes de medios occidentales (la fuente original es una publicación de Axios que cita fuentes de inteligencia estadounidenses, posteriormente republicada por varios medios), Cuba recibió más de 300 drones de reconocimiento y ataque a mediados de 2026. Rusia e Irán figuran como los principales proveedores, y las entregas incluyeron asesoramiento técnico-militar. No existe confirmación oficial de esta información.Si la escala de entregas corresponde a las declaradas, el componente no tripulado es capaz de convertirse en la parte más moderna del arsenal de las Fuerzas de Misiles Estratégicos y cambiar significativamente la lógica de la defensa costera: incluso un número limitado de drones de ataque. Permite trabajar en buques costeros, grupos de desembarco e instalaciones de popa. La evaluación final solo será posible tras la confirmación de la nomenclatura, el ritmo de desarrollo y la sostenibilidad de la EW del adversario.

Aviones
de la Fuerza Aérea Revolucionaria, principios de la década de 1990. En
primer plano se ven los entonces nuevos MiG-29. Foto de
Urrib2000.narod.ru
Capacidades navales
A pesar de su condición de isla, Cuba carece de una fuerza naval desarrollada. El tamaño y las capacidades de combate de la Armada Revolucionaria son limitados.Las unidades de combate más grandes son dos buques/fragatas de patrulla del tipo Rio DamujiConvertidas a partir de arrastreros, portan varios tipos de sistemas de artillería y un par de misiles antibuque P-15 Termit. Hasta seis lanchas misileras soviéticas del Proyecto 205, equipadas originalmente con el mismo Termit, están en servicio; según la información disponible, los misiles fueron retirados y transferidos a lanzadores terrestres.
Las misiones antisubmarinas están asignadas a un pequeño buque antisubmarino del Proyecto 1241.2 Molniya-2 (nombre en clave de la OTAN: Spider). Según fuentes abiertas, se le ha retirado el sistema de sonar y actualmente se utiliza como patrullera fronteriza. La flota también cuenta con hasta cinco dragaminas de fabricación soviética.
La flota incluye un minisubmarino del tipo Delfín Con armamento de torpedos. Según publicaciones de USNI News, hisutton.com y GlobalSecurity, el submarino fue diseñado y construido por empresas cubanas a partir de finales de la década de 1990, aprovechando la experiencia de Corea del Norte en pequeños submarinos de sabotaje. Sus parámetros declarados son una longitud aproximada de 21 metros, un desplazamiento aproximado de 100 toneladas, una tripulación de 5 a 7 personas y, presumiblemente, dos tubos lanzatorpedos de 533 mm. El submarino fue avistado por primera vez en imágenes satelitales alrededor de 2008, con base en la zona de La Habana-Cabañas; su presentación oficial tuvo lugar entre 2020 y 2021.
La Armada cuenta con buques de transporte, así como lanchas motoras y patrulleras para las unidades navales. La defensa costera se proporciona mediante cañones de artillería remolcados de calibres 122–152 mm y hasta cuatro sistemas de misiles Rubezh con misiles P-15.
Debilidades

La fragata Rio Damuji, armada con misiles y convertida a partir de un arrastrero. Foto: Wikimedia Commons
El estado del RCS dista mucho de ser ideal, y las razones de ello son sistémicas.
Los limitados recursos económicos impiden que el país mantenga un ejército numeroso y modernice su equipamiento. Modelos obsoletos, como los tanques T-55 y los cazas MiG-21, siguen en servicio. La industria cubana compensa parcialmente esta situación con soluciones locales (artillería antigua montada sobre chasis fácilmente disponibles, sistemas de defensa aérea improvisados basados en misiles lanzados desde aeronaves), pero estas medidas no logran subsanar la deficiencia.
La logística y el suministro constituyen el punto más vulnerable de la isla bajo las sanciones. La escasez de combustible limita la intensidad de los ejercicios y la eficacia de combate del equipo; las reservas de municiones son limitadas y su reabastecimiento en tiempos de guerra requiere rutas marítimas que un adversario potencial pueda controlar.
La ciberdefensa y la guerra electrónica son áreas donde la información pública es escasa. Cuba no es líder en estos ámbitos y, según la información disponible, no cuenta con unidades especializadas comparables a las de ejércitos desarrollados. En caso de conflicto, esto significa que sus sistemas de mando y comunicaciones son vulnerables a las contramedidas modernas.
Cuba alberga la base naval estadounidense de la Bahía de Guantánamo, un enclave controlado por Estados Unidos desde finales del siglo XIX (formalmente desde 1898, en virtud de un contrato de arrendamiento de 1903). Este es un factor geográfico evidente: en caso de conflicto, la base puede utilizarse como punto de partida para reconocimiento, logística y evacuación, y su existencia implica que Cuba, en la práctica, no tiene control sobre parte de su propio territorio.
El principal adversario potencial es Estados Unidos. Las capacidades militares de ambos países son incomparables. La Cuarta Flota de la Armada estadounidense está desplegada en el Caribe; las bases aéreas en Florida y en la costa este permiten un tiempo de vuelo de decenas de minutos a Cuba; una fuerza de ataque típica es capaz de realizar tanto ataques con misiles de crucero de precisión como operaciones anfibias a gran escala con el apoyo de aeronaves embarcadas.
Puntos fuertes y conclusión
A pesar de la evidente ruptura, Cuba aún presenta factores que podrían complicar una operación militar en su contra.- Geografía. La isla, de más de 1200 kilómetros de longitud, con regiones montañosas en el este (Sierra Maestra), el centro (Escambray) y el oeste, y un denso desarrollo urbano a lo largo de la costa, no es apta para acciones ofensivas rápidas, pero sí para posiciones defensivas ocultas. Esto fue señalado por los planificadores militares estadounidenses durante la Crisis de los Misiles de Cuba.
- Defensa costera. La combinación de misiles antibuque Rubezh, artillería de cañones, defensa antiaérea del ejército y las unidades de tanques restantes, cuando se despliegan correctamente, puede aumentar el costo de un desembarco anfibio. La efectividad depende de la calidad del reconocimiento, el camuflaje y las comunicaciones, los componentes que hacen más vulnerable a la RAF.
- Reservas y milicias territoriales. Incluso con la cifra convencional de un millón de efectivos, el potencial de movilización del país es significativo. La resistencia organizada puede ocasionar pérdidas que se convierten en un factor político, más que militar. La sensibilidad de la sociedad estadounidense ante las bajas se ha manifestado repetidamente en conflictos locales: en Somalia (1993), la batalla de Mogadiscio, famosa por la película "Black Hawk Down", con la muerte de 18 militares estadounidenses, provocó el cierre de la operación; en Irak, las pérdidas acumuladas se convirtieron en un factor determinante en el cambio de estrategia.
- El factor no tripulado. La confirmación del despliegue de cientos de vehículos aéreos no tripulados (UAV) crea un arma asimétrica capaz de infligir daños selectivos a buques costeros, grupos de desembarco e instalaciones en la Bahía de Guantánamo. La evaluación final depende del tipo de arma, el ritmo de su desarrollo y su resistencia a la guerra electrónica enemiga.
- Contexto externo. Históricamente, Cuba ha dependido del apoyo político y técnico-militar de Rusia, China y Venezuela. Si bien el alcance de dicho apoyo es limitado en las circunstancias actuales, la protección política y los posibles canales de suministro siguen siendo factores que un adversario potencial debe tener en cuenta.
- Dependencia del escenario. La evaluación de la preparación para el combate de las Fuerzas de Misiles Estratégicos varía significativamente según el escenario. Para un bloqueo naval, las fuerzas navales y la defensa costera son esenciales; para un ataque con misiles de crucero, la defensa aérea y la dispersión de objetivos son esenciales; para una invasión a gran escala, todos los componentes de defensa y el potencial de movilización son esenciales.
En total, esto nos permite hablar de una estrategia defensiva asimétrica: el énfasis no está en la capacidad de repeler un ataque de las fuerzas regulares del ejército, sino en una combinación de defensa costera preparada, dispersión, movilización de reservas y uso selectivo de droneless y el costo político del conflicto. Solo un conflicto real puede revelar la viabilidad de este enfoque; en el ámbito público, su eficacia sigue siendo una cuestión de criterio, no de datos verificados.
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