viernes, 23 de mayo de 2014

PGM: Pictorial a un siglo del conflicto (2º parte)

La Primera Guerra Mundial en Fotos 
El frente occidental, Parte II 


11. Reservistas franceses de los EE.UU., algunos de los dos millones de combatientes en la batalla del Marne, lucharon en septiembre de 1914. La Primera Batalla del Marne fue una batalla de una semana decisiva que detuvo el avance alemán inicial en Francia, a corto de París, y condujo a la "carrera hacia el mar". (Underwood y Underwood) #

12. Los soldados luchan para sacar una enorme pieza de artillería por el barro. El arma ha sido colocado en una pista creada para un tren ligero. Los soldados están empujando a un dispositivo, que se adjunta a la pistola , que posiblemente ranuras en los rieles. Algunos de los hombres se encuentran en una zanja que bordea la pista, el resto están en la pista en sí. Una banda de rodadura de oruga improvisada se ha montado en las ruedas de la pistola, en un intento de ayudar a su movimiento a través del lodo. (Biblioteca Nacional de Escocia ) #

13. Los miembros del Batallón de Pioneros Maoríes de Nueva Zelanda realizan una haka por el Primer Ministro de Nueva Zelanda William Massey y el viceprimer ministro Sir Joseph Ward en Bois -de Warnimont, Francia, durante la Primera Guerra Mundial, el 30 de junio de 1918. (Henry Armytage Sanders / Biblioteca Nacional de Nueva Zelanda) #

14. En Francia, un equipo de ametralladora británica. La ametralladora, que parece ser un Vickers, está montado en la parte frontal de un coche lado de la motocicleta. (Biblioteca Nacional de Escocia) #

15. Un prisionero alemán, herido y embarrado, ayudado por un soldado británico a lo largo de una vía férrea. Un hombre, posiblemente en uniforme militar francés, se muestra detrás de ellos, con una cámara y un trípode, circa 1916. (Biblioteca Nacional de Escocia) #

16. Tres soldados alemanes muertos fuera de su puesto de concreto (pillboxes o pastilleros), cerca de Zonnebeke, Bélgica. (Biblioteca Nacional de Escocia) #

17. Caballos muertos son enterrados en una zanja después de la Batalla de Haelen que se libró por los ejércitos alemanes y belgas el 12 de agosto 1914 cerca de Haelen, Bélgica. Los caballos estaban por todas partes en la Primera Guerra Mundial, utilizado por ejércitos, y atrapados en los campos de cultivo se convirtieron en campos de batalla, millones de ellos fueron muertos. (Biblioteca del Congreso) #

18. Ruinas de Gommecourt Chateau, Francia. La pequeña comunidad de Gommecourt sentó en la primera línea desde hace años, que cambiaron de manos varias veces, y fue bombardeada hasta  casi el olvido al final de la contienda. (Biblioteca Nacional de Escocia) #

19. Soldados británicos de pie en el barro en el frente francés, ca. 1917. (Biblioteca Nacional de Escocia) #

20. Soldados alemanes hacen observaciones desde la cima, debajo y detrás de los grandes montones de heno en el suroeste de Bélgica , ca. 1915. (Biblioteca del Congreso) #

The Atlantic

jueves, 22 de mayo de 2014

Siria: Bombardeado por un MiG-21

Un caza MiG-21 se aproxima y... a rajar!

Argentina: 30 años de completos inútiles y corruptos manejando el área de Defensa



Argentina y la política de Defensa desde 1983
Por Gustavo Eduardo Andrés Saralegui, Buenos Aires
(Infodefensa.com)


Luego de la derrota en Malvinas durante 1982, en los siguientes 15 meses se produce un profundo cambio político. Concluye el régimen militar dictatorial  y comienza un ciclo de gobiernos democráticos que lleva treinta y un años. En el aérea Defensa, el acatamiento al poder civil de parte de las Fuerzas Armadas fue pleno, pero evidentemente los resultados de la conducción política en el sector, están lejos de ser considerados aceptables. En relación a este comportamiento, surge como una opción de análisis, indagar en la trayectoria de los máximos responsables del Ministerio, para mejorar con esta  información, la comprensión de los efectos y consecuencias que se han obtenido de las conductas políticas aplicadas.

Se sucedieron en el cargo de ministro dieciséis ciudadanos, de los cuales uno ocupo la máxima función tres veces en distintas presidencias, dos repitieron en dos presidencias del mismo Jefe de Estado y uno continuó en dos períodos presidenciales sucesivos de distintos presidentes. Resumiendo son veintiún nombramientos en 31 años. De todos los naturales argentinos, que ocuparon el máximo nivel ministerial, ninguno fue oficial de las Fuerzas Armadas antes de asumir, una excepción puede ser la ministra Garré, la cual por haber pertenecido al movimiento montonero tuvo jerarquía militar. Tampoco nadie tuvo experiencia previa en política de Defensa, a excepción de José Pampuro, quien como diputado nacional, formo previamente la comisión de Defensa en la Cámara de Diputados entre 1989 y 1991. Muy pocos desarrollaron una prolífica carrera en empresas privadas. A los fines de considerar extensión de períodos de trabajo, el promedio de duración en la función es de alrededor de 20 meses, siendo la mediana de 15,8 meses.

Si comparamos con los EE UU, entre 1981 y la actualidad ocuparon el máximo cargo diez civiles, con un promedio de 39,72 meses de permanencia y una mediana en alrededor de 40 meses.  De la lectura de sus antecedentes, se podría rescatar algunas características diferenciales. Su fuente de conocimiento de la temática de Defensa, en general se inicia por el estudio y análisis de información de inteligencia, la cual incluye geopolítica, historia, estrategia, tácticas militares, etc. Si bien no todos fueron militares, al menos ocho de diez, prestaron servicios en el Ejército, Marina o Aeronáutica. Dos participaron en guerras y uno fue condecorado varias veces. En su paso por el Congreso americano, siempre estuvieron en contacto con la problemática de Defensa. Desarrollaron tareas en la actividad privada, alcanzado puestos de máxima jerarquía.


Un inútil que busca un aguantadero para seguir su impresentable carrera política. De defensa no sabe absolutamente nada

Cabe preguntarse si los políticos están dispuestos a asumir objetivos en beneficio de la nación, aunque estos objetivos pasen desapercibidos para los votantes, para lo cual evidentemente deben prepararse. La política es el modo que orienta la acción, es la que establece las restricciones a la estrategia y define la misión. Para materializar esta acción, se requiere de esfuerzos, que no es otra cosa que una cadena de objetivos y recursos puestos en práctica mediante la concreción de proyectos u operaciones. Albert Otto Hirschman diría “… los proyectos son un permanente enfrentar problemas y la única distinción válida parece ser entre cuando se vencen las dificultades más o menos exitosamente y cuando no...”

En correspondencia a esta definición es justo destacar que existen proyectos emblemáticos que aún no han podido lograrse como la  reparación del rompehielos Almirante Irízar,  medio esencial para la proyección argentina en la Antártida. El navío lleva siete años fuera de servicio activo y se han gastado 60 millones  más que el presupuesto original de 90 millones de dólares. La Fábrica Militar de aviones se privatizó en 1995, en 2009 se volvió a estatizar y la realidad muestra que el único proyecto interesante que se llevó a cabo en los últimos 30 años, fue el ensamblado de los fuselajes A-4M SkyHawk por parte de Lockheed Martin Aircraft, accionista controlante de la fábrica durante los años 90

Han pasado tres décadas y la necesaria reforma de las FF AA aún no se concretó. Se privilegia continuamente  los comandos orgánicos y no los operacionales, sin comprender que las unidades administrativas solo aportan recursos, medios humanos y materiales para realizar las operaciones que es la finalidad de la organización militar. Como consecuencia de esta visión, las tres fuerzas, Ejército, Marina y Fuerza Aérea se encuentran frente a una etapa terminal, donde las misiones impuestas por la Constitución son incumplibles.

Carlos Menem, el inicio de la corrupción descontrolada. En materia de defensa, un inepto advenedizo que desarmó proyectos prometedores ante una mínima presión de USA
Argentina actualmente tiene organizado su Ejército en tres divisiones y una Fuerza de Despliegue Rápido (FDR). El organigrama lo componen ocho brigadas de infantería y dos acorazadas con 250 tanques medianos de la década del 70. Dispone de  aproximadamente 750 transportes y vehículos blindados. La dotación de cañones autopropulsados no supera los 50. La Fuerza Aérea no tiene posibilidades de desplegar ningún escuadrón de superioridad aérea. Posee tres baterías de misiles Roland y diez RBS 70. Actualmente solo alista dos Hércules C-130. Sin embargo sostiene una FDR con dos brigadas de infantería, las cuales no tienen capacidad de movilizarse en respuesta a un riesgo para la nación, por carecer de medios adecuados aéreos, navales incluso terrestres. La Armada se compone esencialmente de cuatro  fragatas Meko 360, seis corbetas Meko 140 y tres submarinos, uno Tipo 209 y dos TR 1700. En los últimos años prácticamente no navegan. En la actualidad no cuenta con fuerza aeronaval y tampoco de desembarco.

Tres corruptos en una foto: Kirchner, Pampuro y Bendini,
lo peor de la Historia Argentina
El gasto militar está comprometido en un 80% para sueldos, pensiones y retiros. No  parece razonable que se invierta anualmente en una prima que representa el 1% del PIB para mantener una póliza de seguro, que no cubre el mínimo riesgo y representa   aproximadamente 4.340 millones de dólares del erario (cifras del Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI) basadas en la metodología de cálculo y recopilación del International Monetary Found (IMF), World Outlook Database 2012).

Tampoco parece serio que luego de 31 años, las distintas administraciones gubernamentales, no hayan podido convertir los conflictos internos crónicos que presenta el área, en problemas comunes, habida cuenta la finalidad de la política. Las consecuencias de la  represión militar durante la última dictadura, aún no se han resuelto,  prueba de ello son aproximadamente 1.000 militares detenidos sin sentencia. El statu quo de Malvinas es similar al momento de finalizar la guerra. Las distintas conducciones del ministerio no han podido, posiblemente por la carencia de conocimientos y decisión, resolver problemas como el diseño de fuerza, existiendo actualmente una estructura  militar anacrónica, ineficiente para cubrir operaciones y con mínimas capacidades para cumplir sus misiones.

Steven Grover Cleveland, dijo “Public Office is  Public Trust”, y evidentemente los ministros que se han sucedido en la cartera de Defensa, han defraudado la confianza que la sociedad argentina ha depositado en ellos.

FAA: Ejercicio Valkyria III en 2010



Valkyria III en 2010

Fotos y texto: Juan Carlos Cicalesi

Algunas fotos mas del ejercicio de rescate de un par de pilotos
Cumpliendo el plan anual de ejercitaciones correspondientes al año en curso (2010), la Fuerza Aérea Argentina realizo entre los días 13 al 21 de abril, una importante movilización de medios, para ejecutar un ejercicio integrador de ByRCOM (Búsqueda y Rescate en Combate) en la IV Brigada Aérea, ubicada en la provincia de Mendoza, el cual se denominó Valkyria III 2010


Subiendo al Hercules

Hacia el objetivo

Listos para Saltar desde el Hercules C-130B TC-56 sobre la pre cordillera en Mendoza


Saltando desde el Hercules C-130B TC-56 sobre la pre cordillera en Mendoza 21-4-2010, a las 11:14hs. Luz verde SALTEN!!!!
La lata gris que se ve contra el lateral casi a la altura de la cabeza del parac, no es ni mas ni menos que el "baño" de los Hercules.


Los dos pilotos eyectados y rescatados tras las lineas enemigas

Revolución Libertadora: Las dudas y los miedos condenan al dictador

Perón vacila



Perón rodeado por sus ministros escucha el informe del general Arnaldo Sosa Molina (Ilustración: Isidoro Ruiz Moreno, La Revolución del 55, Tomo I)


Un hecho que llamó poderosamente la atención durante todo el conflicto, fue la extraña actitud de Perón. Nadie podía entender su hermetismo; nadie se explicaba su reticencia y el hecho de haber delegado completamente el mando en el general Lucero. “Partidarios y opositores se extrañaban de su pasividad, mientras las batallas que decidirían el futuro de la Nación y el suyo propio se libraban encarnizadamente por aire, mar y tierra”[1].
De repente, quien había encabezado la revolución social más trascendente de América Latina, quien mantuvo en vilo al mundo con su política de enfrentamiento a EE.UU y las naciones vencedoras de la Segunda Guerra Mundial, quien había intentado la organización de un IV Reich en esta parte del mundo, trayendo al país técnicos y científicos de las naciones del Eje junto a los peores criminales de guerra, quien arengara a las turbas con frases de ira e incentivara el odio y el revanchismo, se mostraba temeroso y falto de iniciativa. Frases como“¡¿Ustedes me piden leña. ¿Por qué no empiezan a darla ustedes?!” que vociferó desde los balcones de la Casa Rosada el 1 de mayo de 1953; “¡El día en que se comience a colgar, yo estaré al lado de los que cuelgan!” (2 de agosto de 1946); “¡A mí me van a matar peleando!”, “¡Entregaré unos metros de piola a cada descamisado y después veremos quien cuelga a quien!” (13 de agosto de 1946); “¡Levantaremos horcas en todo el país para colgar a los opositores!” (11 de septiembre de 1947); “¡Distribuiremos alambre de enfardar para colgar a  nuestros enemigos!” (31 de agosto de 1947) o la célebre “¡…por cada uno de nosotros caerán cinco de ellos!” aún estremecían a la ciudadanía por su carga de violencia e irreflexión y sin embargo, quien las pronunciara con tanta convicción, carecía de toda iniciativa.
Eso y el misterioso silencio que experimentaba desde el inicio de las hostilidades comenzó a molestar a algunos de sus seguidores. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, mayor Carlos Aloé, por ejemplo, no comprendía por que Perón permaneció todo el tiempo en su residencia, fuertemente custodiado, sin tomar el mando de las tropas ni hacer valer su poderoso ascendente sobre las Fuerzas Armadas y el pueblo.
El jefe de la Escuela Nacional de Defensa, general Raúl Tassi percibió esa conducta cuando vio a Perón en el bunker subterráneo del Ministerio de Ejército, donde funcionaba la Central de Comunicaciones del Comando de Represión. En ese lugar, se llevó a cabo una importante reunión con los altos mandos sin conducción de tropas, convocada especialmente por el general Lucero, para seguir de cerca los pormenores de la lucha. Perón apareció acompañado por generales y coroneles y estaba sumamente abatido e incluso, asustado, sentimientos que parecieron incrementarse al conocerse la noticia de que el Ejército de Cuyo también se había sublevado. Fue en ese momento que el poco temple que aún le quedaba, desapareció por completo.
En el Comando de la I División de Ejército con sede en Palermo, Perón recibió de su titular, el general Ernesto Fatigatti, el pedido de autorización para marchar sobre Córdoba al frente de los Regimientos 1 y 2 de Infantería (en reserva entonces) y acabar con la revolución antes del medio día del 21 de septiembre. Sin embargo, el presidente de la Nación, el hombre habituado a hablarle a las masas, a encandilarlas con su verborragia, a convencerlas e inflamarlas, no contestó. Se limitó a tomar café, fumar nerviosamente y permanecer callado.
Su sobrino y edecán, al mayor Ignacio Cialcetta diría años después que Perón no atinó a nada. Que prefirió no intervenir, dejando todo en manos de Lucero y que pese a no hallarse totalmente abatido, se lo notaba abandonado. Dos de aquellas noches, las pasó escondido en una casa de Belgrano y según otras versiones, en el bunker antinuclear que había mandado edificar bajo el edificio Alas, donde también se dijo, sin ningún fundamento, que se había refugiado durante las acciones del 16 de junio.
Perón disponía de excelentes generales, decididos y leales (Lucero, Fatigatti, Iñiguez, Sosa Molina), pero no hacía nada. Y esa actitud fue lo que enervó el ánimo de su ministro del Interior, Dr. Oscar Albrieu, cuando en las primeras horas del 19 se entrevistó con él en la Casa de Gobierno. Albrieu pidió a Perón que se hiciera cargo de la represión porque, según su criterio, las cosas no marchaban bien, pero el primer mandatario no atinó a nada. Ruiz Moreno reproduce en su obra el diálogo que mantuvieron:
-General, no se descuide. Volvamos al Ministerio de Ejército. Allá las cosas no están siendo bien conducidas.
-¿Y que quiere que haga? – respondió Perón.
-General, yo creo que usted debe asumir el Comando de Represión, informando por radio que asumirá en persona el mando en Córdoba. Estoy seguro que con eso se termina todo.
Esas palabras disgustaron a Perón, que de mal modo respondió.

-Usted no conoce a los generales. Yo creo que están manejando bien las cosas. Además, me disgusta que maten a los soldaditos. Prefiero que las cosas sigan así.

Entonces fue Albrieu el que se manifestó molesto.

-¡General, estamos en guerra! ¡Hasta se justificaría que dijera que el suboficial que mata a un oficial sublevado ocupará su lugar en el escalafón...! ¡Yo adopto cualquier medida para defender un gobierno constitucional!

Pese al tono con que Albrieu pronunció esas palabras, Perón no reaccionó, dando por finalizada la conversación ahí mismo.
El general Lucero, en tanto, trabajaba sin descanso, preocupado por sofocar el alzamiento lo más rápidamente posible. Una de las primeras medidas que adoptó el día 18 fue reforzar las unidades empeñadas en la represión, convocando a las clases 31, 32 y 33 en las dos primeras Regiones Militares dependientes del Comando General del Interior al mando del teniente general Emilio Forcher. Se beneficiarían con esa medida los Regimientos 1, 2 y 3 de Infantería, el 2 de Artillería, el de Granaderos a Caballo y el Motorizado “Buenos Aires” que sumados a las compañías de vigilancia en arsenales, fábricas militares y depósitos, elevarían el número de efectivos a 18.000, sin contar otros 1200 voluntarios.

El lunes 19, Perón llegó al Ministerio de Ejército antes de las 06.00, acompañado por el gobernador Aloé. En el despacho de Lucero, se enteró por boca de los generales José Domingo Molina, comandante en jefe del Ejército y Carlos Wirth, jefe del Estado Mayor, que la situación en el frente era favorable y que la extinción del alzamiento era cuestión de horas. Pero los conductores de la represión ignoraban todavía que al no ordenar la arremetida final con la violencia correspondiente en esos casos, cometían un grave error. No querían derramar sangre inútilmente y por esa razón, planearon presionar a las fuerzas rebeldes con un elevado número de tropas haciéndoles ver que toda resistencia sería inútil. Fue una medida tibia y una grave equivocación porque del otro lado, las fuerzas revolucionarias estaban decididas a combatir con brutalidad, tal como lo indicara el general Lonardi en su arenga del 16 de septiembre.
Perón lo tenía todo para ganar. Sus fuerzas rodeaban Córdoba y Bahía Blanca; las de Cuyo se encontraban en estado de indecisión y ninguna otra guarnición se había pronunciado en su contra. Solo la Flota representaba una seria amenaza pero se esperaba neutralizarla con la Fuerza Aérea y la Aviación Naval.
Ante esa situación, los altos mandos peronistas comenzaban a sentirse seguros y a expresar su euforia cuando, repentinamente, en medio de la reunión, Perón pidió atención y solicitó que lo dejaran a solas con Lucero y Aloé.
Sin comprender lo que ocurría, los altos oficiales abandonaron el despacho y se quedaron en la antesala, aguardando el desarrollo de los acontecimientos entre expectantes y confusos. Cuando cerraron la puerta, ignoraban que estaba pronto el desenlace final.
Una vez a solas, Perón anunció que había decidido renunciar.
-Ya sabemos que estos bárbaros no tendrán escrúpulos para hacerlo (se refería a bombardear las ciudades de La Plata y Buenos Aires) Es menester evitar la masacre y la destrucción. Yo no deseo ser factor para que un salvajismo semejante se desate sobre la ciudad inocente, y sobre las obras que tanto nos ha costado levantar. Para sentir esto es necesario saber construir. Los parásitos difícilmente aman la obra de los demás.

Lucero y Aloé quedaron mudos, presas del asombro y el desconcierto. Así permanecieron unos instantes hasta que Lucero rompió el silencio para expresar que se solidarizaba con su jefe y que, en consecuencia, también renunciaría. Sin embargo, al instante pareció reaccionar e intentando convencer a Perón, le expuso su parecer, proponiendo la creación de una fuerza de operaciones a las órdenes directas del presidente con base en la I División de Ejército, declarando al mismo tiempo a Buenos Aires ciudad abierta, defendida por elementos de la Prefectura General Marítima, la Gendarmería Nacional, la Policía Federal y Fuerzas Armadas (estas últimas en número reducido), apoyadas todas ellas por milicianos justicialistas. Sin embargo, de nada sirvieron sus palabras. Con el pretexto de evitar un inútil derramamiento de sangre y la destrucción de lo que consideraba su “obra cumbre”: las instalaciones petroleras de La Plata, Perón repitió que había decidido dejar el poder.
Lucero volvió a insistir explicando que la rebelión estaba prácticamente dominada y que era cuestión de horas que tanto Córdoba como Bahía Blanca, cayeran (sabía perfectamente que el Ejército de Cuyo no constituía ninguna amenaza). Pero aún así, Perón mantuvo su postura y se retiró, ordenando una reunión de generales para esa misma tarde.



Dos horas después, el todavía presidente de la Nación hizo llegar a Lucero una nota manuscrita dirigida al Ejército y al Pueblo, en la que anunciaba su alejamiento y que dejaba todo en manos del primero (el Ejército), único capaz de hacerse cargo de la situación y de lograr la tan ansiada pacificación.
Con la nota en la mano, Lucero convocó a su despacho al vicepresidente de la Nación, contralmirante Alberto Teissaire; al ministro del Interior, Dr. Carlos Albrieu y al secretario general de la CGT, Héctor Di Pietro y tras imponerlos de su contenido, se dispuso a escuchar. Di Pietro dijo que si esa era la voluntad del general, los trabajadores estaban dispuestos a aceptarla porque siempre habían hecho lo que Perón quería. Lucero, solidarizándose con su líder, redactó su renuncia indeclinable e inmediatamente después mandó llamar al general José Domingo Molina y le encargó la organización de una Junta de Generales que debería hacerse cargo del gobierno y las negociaciones de paz.
Eran las 12.55 cuando Radio del Estado, transmitiendo en cadena, por toda la Nación, hizo llegar a los mandos revolucionarios un mensaje que a poco de trascender, conmocionó a toda la población: el general Lucero convocaba a los comandantes rebeldes al Ministerio de Ejército para iniciar conversaciones tendientes a la pacificación del país y la búsqueda de soluciones.
A quien cayó como una bomba la noticia fue al comandante de represión en Córdoba, general José María Sosa Molina, que no daba crédito a lo que escuchaba. Tal fue su asombro, que llegó a pensar que todo era una maniobra para confundir a las fuerzas leales. “Con el triunfo prácticamente en sus manos, Perón se retiraba de la escena” diría años más tarde. “…con la batalla casi ganada, me informan mis comandantes que habían escuchado por radio la orden de cesar el fuego…No lo podía creer. Teníamos todo en nuestras manos y había que detenerse en las posiciones ganadas”[2]. Sosa Molina recién se convenció de lo que ocurría cuando, pasado el medio día, escuchó por radio el texto de las renuncias.
Una sensación similar fue la que experimentó el decidido general Iñiguez en momentos en que sus efectivos se hallaban en pleno avance hacia el centro de Córdoba. En la oportunidad, se acercó corriendo hasta su puesto un mensajero con la orden de suspender el ataque y la noticia de que una junta de generales se había hecho cargo de la situación. Cuando supo que las tropas gubernamentales debían detener el avance en todos los frentes, cesar las hostilidades y mantenerse en los lugares alcanzados en espera de nuevas instrucciones, quedó perplejo.

El comunicado del general Lucero, emitido por Radio del Estado, fue respondido a las 14.27 por el almirante Rojas desde “La Argentina”. Rojas notificó que las operaciones de guerra quedaban suspendidas hasta las 24.00 del día de la fecha (19 de septiembre) y que la reunión solicitada debería realizarse a bordo del mencionado buque, fondeado en las bocas del Río de la Plata y no en el Ministerio de Ejército, como había sugerido el general Lucero. Por su parte, Lonardi, hizo saber desde Córdoba a través de un comunicado que firmó como jefe de la “Revolución Libertadora”[3], que exigía en nombre de los comandantes de la revolución triunfante, la inmediata renuncia del presidente de la Nación y todo su gabinete. Lonardi no confiaba en Perón y en tal sentido, tomaba medidas precautorias.

Notas

  1. Isidoro Ruiz Moreno, op. cit, Cap. 9, Tomo II.
  2. Ídem, p. 315, Tomo II.
  3. Fue la primera vez que utilizó esa designación.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Espionaje: China usa ingenieros "dormidos" en USA

Cómo el F.B.I. desbarató una red de espías chinos
Por Yudhijit Bhattacharjee - The New Yorker



Fotografía superior: Alex Milan Tracy / Sipa EE.UU. / AP

En la revista a principios de este mes, escribí acerca de Greg Chung, un ingeniero estadounidense de origen chino en Boeing, quien trabajó en el programa del transbordador espacial de la NASA. En 2009, Chung se convirtió en el primer estadounidense en ser condenado en un juicio con jurado por cargos de espionaje económico, por pasar documentos técnicos no clasificados a China.

Al informar la historia, he aprendido mucho acerca de una investigación anterior que implica otro ingeniero estadounidense de origen chino, llamado Chi Mak, quien dirigió el FBI agentes a Greg Chung. El caso Mak, que comenzó en 2004, fue uno de los mayores investigaciones de contrainteligencia del FBI, con la participación intensa vigilancia que se prolongó durante más de un año.

Había mucho en juego: en ese momento, el F.B.I. no tenía un historial estelar investigar el espionaje chino. Tres años antes, el gobierno había sido humillado públicamente por su fallido intento de enjuiciar el científico estadounidense de origen chino, Wen Ho Lee, acusado de pasar secretos nucleares del Laboratorio Nacional de Los Alamos a China, en un caso que llegó a ser visto por algunos observadores como un ejemplo de los prejuicios raciales. La investigación de Chi Mak- seguido por el éxito de la investigación y el enjuiciamiento de Greg Chung - volvieron a ser un hito en los esfuerzos del FBI contra el espionaje chino, y demostraron que los espías chinos en verdad habían estado robando secretos tecnológicos de Estados Unidos.

Mientras Chung ofreció voluntariamente sus servicios a China de lo que parecía ser el amor por su patria, el FBI cree que Mak fue un operativo entrenado que había sido plantada en los EE.UU. por la inteligencia china. A partir de 1988, Mak había trabajado en Power Paragon, una empresa de defensa en Anaheim, California, que desarrolla sistemas de energía para la Marina de los EE.UU.. El F.B.I. sospechaba que Mak, quien emigró a los EE.UU. desde Hong Kong a finales de los años setenta, había estado pasando la tecnología militar sensible a China durante años.

La investigación comenzó cuando el F.B.I. fue avisado a una amenaza potencial de espionaje al Power Paragon. El caso fue asignado a un agente especial llamado James Gaylord; ya que las tecnologías de riesgo involucrados la Armada, Gaylord y sus colegas del FBI se unieron a los agentes del Servicio de Investigación Criminal Naval. Mak fue puesto bajo vigilancia exhaustiva: los investigadores instalaron una cámara oculta frente a su casa, en Downey, California, para controlar sus idas y venidas, y los equipos de vigilancia lo seguían dondequiera que iba. Todas sus llamadas telefónicas fueron grabadas.

Un breve y enérgico de sesenta y cuatro años de edad, con una rápida sonrisa, Mak era un empleado modelo en Power Paragon. Otros trabajadores de la empresa a menudo se volvieron hacia él en busca de ayuda en la solución de problemas, y Mak siempre con el entusiasmo de un hombre que parecía vivir para la ingeniería. Su asimilación en la vida estadounidense se limitó a los lugares de trabajo : él y su esposa, Rebecca, llevó una vida tranquila, no socializar con los vecinos. Rebecca era una mujer severa hosco cuya competencia en Inglés había permanecido pobres durante sus dos décadas y media en los Estados Unidos. Ella nunca iba a ninguna parte sin Mak, excepto para dar un paseo por el barrio de la mañana.

Sentados alrededor de las grabaciones de audio de la casa secreta más tarde mostrar - los dos a menudo habló de la política china, señalando que Mao, como Stalin, fue malinterpretado por la historia. La influencia de la ideología maoísta fue, quizás, evidente en extrema frugalidad del Maks ' : comían sus comidas fuera de los periódicos, que iban a rodar para arriba y tirar a la basura. Cada sábado por la mañana, después de un partido de tenis, que se dirigió a una estación de gasolina y se lava su coche usando los trapeadores y toallas allí. Desde la estación de gas, las Maks condujo a una ferretería y desapareció en la sección de la madera durante diez minutos, nunca comprar nada. Durante semanas, los agentes siguientes les preguntaban si los Maks estaban haciendo un descenso muerto, pero resultó que la sección de la madera ofrece café gratis a esa hora.

***
Una noche de septiembre de 2004, Gaylord llevó a un parque infantil al lado de la autopista en Downey. Alrededor de dos docenas de los colegas de Gaylord del FBI ya estaban allí reunidos, incluyendo un equipo de la costa este que se especializó en la fabricación de las entradas clandestinas en las casas de los sospechosos de investigación. Esa noche, que planeaban realizar una búsqueda secreta de la casa de Mak. Mak y Rebecca estaban de vacaciones en Alaska, y esto dio agentes la oportunidad de utilizar una orden judicial que les autorice a entrar en la residencia de los Maks ' en su ausencia.

Durante semanas, los agentes habían estado observando Blandwood Road, la calle del Maks viviendo, la investigación de los patrones nocturnos de los vecinos cercanos. La persona de al lado rutinariamente se despertó a las tres para ir al baño, caminar delante de una ventana que ofrecía una vista parcial a la casa del Maks'. Detrás de la residencia de los Maks  había un perro que le daba por ladrar fuerte. Un vecino de enfrente salió cada mañana a las cuatro para fumar un cigarrillo. Si alguno de ellos para dar la alarma, la búsqueda no se mantendría en secreto. Mak se enteraría y, si él era de hecho un espía, se convertiría más difícil encontrar pruebas en su contra.

Poco antes de la medianoche, Gaylord y otros dos agentes subieron a una camioneta Chevy con las filas intermedias y posteriores de los asientos quitados. El vehículo fue idéntica en apariencia a la que condujo Mak; sería no plantear sospechas incluso si los vecinos pasaron a notarlo. Los agentes establecen plana en la parte posterior de la furgoneta, dejando sólo el conductor visible desde la calle. Después de conseguir el visto bueno de un equipo de vigilancia, la camioneta se detuvo fuera de la zona de juegos y se dirigió a Blandwood Road, deteniéndose a corta distancia de la casa de los Maks '.

El grupo de especialistas de entrada ya estaba dentro de la casa. Gaylord abrió suavemente la puerta y entró, dejando que otros dos agentes en su espalda. Los hombres se quedaron inmóviles, esperando que sus ojos se acostumbraran a la oscuridad. Todo lo que podía ver estaba cubierto por una gruesa capa de polvo, incluyendo un modelo de avión en una mesa de café y una aspiradora en el pasillo. En la penumbra, Gaylord vio pilas de documentos, entre dos y tres metros de altura, en todas partes: en la puerta principal, en la mesa de la cena, en el Ministerio del Interior.

Los agentes comenzaron a fotografiar los documentos, teniendo cuidado de volver a ponerlos exactamente como lo habían sido. Entre las estanterías eran manuales y diseños para los sistemas de energía en los buques y conceptos para nuevas tecnologías navales en fase de desarrollo de la Marina EE.UU.. Una serie de documentos contiene información acerca de los submarinos clase Virginia, describiendo la manera de manto propulsores submarinos y el fuego antiaéreo armas bajo el agua.

Los agentes tomaron fotografías de otros materiales : declaraciones de impuestos, documentos de viaje, y la inclusión en la libreta de direcciones de contactos de Mak, incluyendo varios otros ingenieros de origen chino que viven en California. Aquí es donde el F.B.I. primero se encontró con el nombre de Greg Chung.

***
El F.B.I. También estaba viendo el hermano menor de Chi Mak, Tai Mak, que se había trasladado a los EE.UU. de Hong Kong en 2001. Tai fue un ingeniero de radiodifusión para un canal de televisión vía satélite con sede en Hong Kong, Phoenix TV, que es en parte propiedad del gobierno chino. Vivió en Alhambra, cerca de doce millas de Downey, con su esposa, de Fuk Li, y sus dos hijos adolescentes, Billy y Shirley.

Fu y Rebecca no se llevaban bien, y lo haría mal de sí a sus maridos. Aún así, las dos familias se reunieron cada pocas semanas, por lo general en un restaurante chino en el Alhambra, que tiene una gran población de origen chino. Un tema frecuente de conversación era anciana madre de Fu, que vivía solo en Guangzhou. Fu y Tai estaban preocupados por su salud, y que dependían de un amigo de la familia llamado Pu Pei -Liang, experto del Centro de Estudios de Asia-Pacífico en la Universidad Sun Yat -sen, para ver cómo estaba periódicamente.

Cada semana, los agentes inspeccionaron la basura de las casas de ambas familias, después de la descarga desde un camión de la basura. "No es un deber diversión, especialmente en el verano, aquí en California", me dijo Gaylord. El empleo cayó en su mayoría a los colegas más jóvenes de Gaylord, que sentarían la basura en un estacionamiento o un garaje y hurgar en ella.

Las búsquedas de basura y la vigilancia se prolongó durante meses, pero no produjeron evidencia. " Nunca dije eso, pero pensé: Wow, estamos utilizando una gran cantidad de recursos, pero no he probado nada todavía", me dijo Gaylord. Entonces, un día de febrero de 2005, Jessie Murray, un agente que hablaba mandarín, encontró varios trozos desgarrados -up de papel con texto chino, mientras que ir a través de Chi y de Rebecca basura. Los puso en una bolsa Ziploc y los llevó a la oficina.

Los agentes se reunieron el contenido de la bolsa como un rompecabezas. Parcheado juntos, las piezas constituyen dos documentos, uno escrito a mano y la otra máquina - impreso. Gunnar Newquist, un investigador asignado al caso por el NCIS, divisó una frase Inglés en la parte inferior de la hoja manuscrita. " DDX ", dijo, leyendo en voz alta. "Eso es un destructor de la marina de guerra. "

El texto escrito a mano resultó ser una lista de tecnologías y programas navales : redes de propulsión de submarinos; sistemas para la defensa contra armas nucleares, químicas, biológicas y ataques; y otros. En la hoja impresa eran instrucciones acerca de ir a conferencias para recoger información. Gaylord estaba seguro de que los dos documentos fueron tasking listas de inteligencia chino.





En octubre, el F.B.I. hizo otra entrada secreta en la casa de Chi Mak e instaló una cámara oculta encima de la mesa del comedor; el video de vigilancia de esa cámara se puede ver a continuación. Días después, en una mañana de domingo, los agentes observaron Mak sentado a la mesa, insertando un CD en un ordenador portátil y hablando con Rebecca sobre la información que estaba copiando. Todo ello relacionado con la Armada, incluido un documento sobre el desarrollo de un motor más silencioso para submarinos, un proyecto que Mak estaba a cargo de al Power Paragon.



Al peinar a través de conversaciones telefónicas traducidos de la semana anterior, los investigadores se enteraron de que Fu y Tai estaban planeando salir de California a China el viernes siguiente. Descubrieron una llamada que Tai había hecho a Pu, el amigo de la familia, en Guangzhou, que Tai comenzó con una extraña introducción: "Yo estoy con Flor Roja de América del Norte ", dijo Pu Tai que iba a venir a China para la feria de primavera, y que traía un asistente. Pu le pidió que llamara al llegar al aeropuerto de Guangzhou, utiliza una tarjeta de teléfono que Pu le había dado antes. Tai estaba hablando claramente en el código: él no estaba conectado con ninguna organización llamada la flor roja, y era otoño, no primavera.

Al día siguiente, y Tai Fook habló sobre el próximo viaje. Fu se les preguntó si tendrían que llevar una pesada carga de documentos de Chi Mak, como lo habían hecho en el pasado. Tai le aseguró que, esta vez, sólo tenían que poner la información en discos, utilizando el equipo que Pu les había dado.

Fu y Tai fueron detenidos en el aeropuerto de Los Angeles después de que agentes de seguridad registraron su equipaje y encontraron un disco encriptado que contiene los archivos que Chi Mak había copiado. En la misma noche, F.B.I. Los agentes detuvieron a Chi Mak y Rebecca justo cuando se estaban preparando para la cama. Los dos se sentaron en silencio en el sofá mientras que los agentes registraron la casa, por primera vez, con las luces encendidas.

***
Durante un juicio con jurado de seis semanas en 2007, los fiscales del gobierno pintadas Chi Mak como espía entrenado quien comenzó su carrera como oficial de inteligencia para el gobierno chino durante sus años en Hong Kong. La primera asignación de Mak, según la Fiscalía, estaba monitoreando los movimientos de los buques de la Armada EE.UU. entran y salen del puerto de Hong Kong durante la guerra de Vietnam, un trabajo que realiza asiduamente Mak, mientras trabajaba en la sastrería de su hermana. Gunnar Newquist testificó que, en una entrevista concedida a Newquist y un compañero de NCIS agente poco después de su arresto, Mak había confesado el envío de información sobre las tecnologías comerciales y militares a China desde principios de los años ochenta. Mak negó haber hecho tal confesión.

El 10 de mayo de 2007, el jurado condenó a Mak por cargos de conspirar para exportar tecnología militar de EE.UU. en China y actuar como un agente no registrado de un gobierno extranjero. Semanas más tarde, Tai, Fu, y su hijo, Billy, se declararon culpables de formar parte de la conspiración. Rebecca Mak se declaró culpable de ser un agente extranjero no registrado. Mak fue condenado a veinticuatro años y medio; Tai recibió una sentencia de diez años. Fu y Billy fueron deportados a China, al igual que Rebecca - después de haber pasado tres años en prisión.

Cuando fui a ver a Mak, el verano pasado, en la Institución Correccional Federal, en Lompoc, California, una prisión de mínima seguridad cerca de la Base Aérea Vandenberg, negó que él había trabajado para la inteligencia china. Mak también insistió en que Chung no había espiado para China, tampoco. Dijo que ambos habían sido atacados injustamente por los investigadores, como parte de una campaña políticamente motivada contra China por las agencias policiales de Estados Unidos. La razón por la que había llegado a los EE.UU. en los años setenta, Mak dijo, no fue a trabajar como un sueño - como agente de la fiscalía había reclamado, pero para avanzar profesionalmente y para ver el mundo. En un punto, se sorprendió a sí mismo pasando largo y tendido sobre un generador de aviones de alimentación que había ayudado a diseñar en los años ochenta. "Cuando hablo técnico, me emociono ", dijo, sonriendo tímidamente.

Su entusiasmo se desvaneció cuando le pregunté acerca de la lista de tecnologías militares que el FBI se había recuperado de su basura. Me dijo que lo había encontrado en el interior de un libro sobre la medicina china que su sobrino, Billy, trajo de vuelta para él de un viaje a China. " Tal vez alguien estaba tratando de tomar ventaja de Billy ", dijo. Cuando lo presioné para adivinar quién es el remitente de la lista podría haber sido, Mak tiene inquieto y sombrío. " Podría haber sido Pu Pei -Liang ", dijo, por fin. Insistió en que la única cosa que jamás había hecho con la lista era romperla.

Mak reconoció que él había enviado documentos a Pu en el pasado, pero dijo que estaban todos en la bibliografía pública. Los CDs que le había dado a Tai antes del viaje abortado de Tai en China no contenían nada sensible, ya sea, dijo, alegando que la fiscalía había exagerado su importancia. Aún así, me pregunté, que fueron los CDs destinado? Mak entrecerró los ojos, como si tratando de recordar. " No estoy muy seguro", dijo. "No estoy muy seguro. "



Fusil de asalto: AK-5 (Bélgica/Suecia)

Automatkarbin 5 (Suecia)


El AK 5 (acrónimo en sueco de Automatkarbin 5; la traducción literal al español es «carabina automática» pero significa fusil de asalto) es la versión sueca del fusil de asalto belga FN FNC, que incluye varias modificaciones, principalmente para adaptar el arma al clima sueco. El Ak 5 es el fusil estándar de las Fuerzas Armadas Suecas y reemplazó al Ak 4, que era la versión sueca del Heckler & Koch G3.

 

 
Nótese la linterna integral 

 

Desarme completo del AK-5 
 



 
AK5-D 

 
Versión policial del AK-5

 
Infante de marina sueco armado con el AK-5 

Wikipedia