jueves, 10 de septiembre de 2026

Comparando las clases HDF-3600 vs Mogami

FFG: HDF-3600 vs clase Mogami



Tanto la HDF-3600 surcoreana como la clase Mogami japonesa pertenecen a la categoría de las fragatas oceánicas multimisión. Son buques de combate capaces de operar lejos de la costa y cumplir varias tareas: atacar otros barcos, defenderse de aeronaves y misiles, buscar submarinos y escoltar unidades mayores o convoyes.



La HDF-3600 puede describirse como una fragata de porte medio. Desplaza unas 3.600 toneladas en condición estándar y alrededor de 4.300 a plena carga. Está pensada como escolta de primera línea, con radar moderno, misiles antibuque y antiaéreos, torpedos, cañón y helicóptero. Es claramente más capaz que una corbeta, pero todavía se encuentra por debajo de los grandes destructores especializados en defensa aérea. Su diseño deriva de la experiencia surcoreana con las fragatas de la clase Chungnam. Maquina de Combate

La Mogami también es una fragata, aunque sensiblemente más grande: alcanza aproximadamente 5.500 toneladas a plena carga. Por tamaño, velocidad y sensores podría haber sido clasificada como destructor hace algunas décadas. Japón, sin embargo, la considera una FFM, es decir, una fragata multimisión. Además del combate antisubmarino, antiaéreo y contra buques de superficie, puede realizar guerra de minas y operar vehículos no tripulados. Su elevada automatización permite emplearla con una tripulación de alrededor de 90 personas. Características de la clase Mogami

En términos sencillos:

  • HDF-3600: fragata multimisión mediana.
  • Mogami: fragata multimisión pesada o de gran porte.
  • Ambas: escoltas oceánicas de primera línea, no simples patrulleros ni corbetas.
  • Mogami: más grande, automatizada y orientada a una variedad especialmente amplia de misiones.

Las denominaciones navales no dependen solamente del tonelaje. Cada armada decide cómo llama a sus buques. Por eso una fragata moderna como la Mogami puede superar en tamaño y capacidad a muchos destructores construidos durante las décadas de 1970 y 1980.



Para comparar la fragata HDF-3600 (Corea del Sur) con la clase Mogami (Japón) implica analizar dos de las plataformas navales más avanzadas y modernas del mercado, diseñadas bajo conceptos radicalmente diferentes de exportación y doctrina naval.
Para tener una idea clara de la capacidad tecnológica y el diseño de la fragata japonesa Mogami:

1. Origen y Construcción
  • HDF-3600: Diseñada por el conglomerado surcoreano HD Hyundai Heavy Industries (HHI). Su modelo destaca por una fuerte transferencia de tecnología y construcción local. Por ejemplo, en Latinoamérica, la Marina de Guerra del Perú ha encargado estas fragatas para ser construidas en los astilleros estatales SIMA en el Callao. [1, 2, 3]
  • Clase Mogami (FFM): Desarrollada por Mitsubishi Heavy Industries (MHI) para la Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón. Diseñada originalmente para consumo interno, su éxito ha sido tal que naciones como Australia han seleccionado una versión mejorada para su propia flota. [1, 2, 3]
2. Dimensiones y Desplazamiento
  • HDF-3600: Tiene un desplazamiento de unas 3.600 toneladas estándar (que ronda las 4.100 toneladas a plena carga) y mide unos 130 metros de eslora. [1, 2]
  • Clase Mogami: Es un buque más pesado y grande. Originalmente desplaza 3.900 toneladas con 133 metros de eslora, pero en su variante mejorada (seleccionada por Australia) llega hasta las 6.200 toneladas y 142 metros de eslora. [1, 2]
3. Sistema de Sensores y Radar
  • HDF-3600: Se destaca por integrar un mástil único con un radar multifuncional AESA (Active Electronically Scanned Array) de cuatro planos fijos para una cobertura de 360 grados, permitiendo detectar y atacar múltiples amenazas simultáneamente. En América Latina, la variante peruana será pionera en esta tecnología. [1]
  • Clase Mogami: Emplea un avanzado Mástil Sensor Integrado (OPERA) que incluye el radar multifunción y sistemas de guerra electrónica (NOLQ-3E) desarrollados íntegramente por Japón, garantizando un alto grado de sigilo. [1, 2]
4. Sistemas de Armamento
Ambas naves están fuertemente armadas pero con doctrinas adaptables:
  • HDF-3600: Incluye celdas de lanzamiento vertical (VLS), misiles antibuque (como los Exocet) y defensas antiaéreas avanzadas configuradas según los estándares de la OTAN. [1, 2]
  • Clase Mogami: Incorpora un sistema VLS MK41 de 16 celdas (y hasta 32 celdas o más en las variantes de Australia), cañón naval principal de 127 mm, misiles antibuque Tipo 17 y un sistema antimisiles SeaRAM. [1, 2]
5. Enfoque Operacional y Tripulación
Ambos buques comparten una característica moderna: un alto nivel de automatización para reducir el tamaño de la tripulación operativa a unas 90 personas, lo cual disminuye significativamente los costos de ciclo de vida del barco. [1, 2]
  • El enfoque coreano (HDF-3600): Prioriza la familiaridad logística. Al heredar elementos operativos de armadas que ya usan equipos occidentales/OTAN, ofrece gran adaptabilidad e integración con armamento estadounidense o europeo. [1, 2]
  • El enfoque japonés (Mogami): Prioriza la tecnología soberana nativa y la guerra de alta intensidad. Su nueva clase mejorada ofrece una letalidad superior gracias a una cantidad masiva de celdas VLS adicionales, posicionándola como una de las fragatas más letales del mundo. [1, 2]
Si quieres evaluar a fondo estas naves y ver cómo se desenvuelven frente a otros competidores, te invito a ver este análisis detallado:


Al comparar los costos de adquisición y los tiempos de entrega de la coreana HDF-3600 (HD Hyundai Heavy Industries - HHI) frente a la japonesa Clase Mogami (Mitsubishi Heavy Industries - MHI), se observan dos estrategias comerciales e industriales completamente diferentes. [1, 2, 3, 4]
A continuación, se detalla el análisis de inversión y plazos de construcción para ambas plataformas de combate naval:

6. Costos de Adquisición

Fragata [1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9]Costo Unitario Estimado (Casco base)Costo de Programa Completo (Ejemplo de Exportación)
HDF-3600 (Corea del Sur)~ $450 - $550 millones de USD (dependiendo de los sensores y armas occidentales elegidos)El paquete de Perú con HHI cerró en $463 millones de USD por el codesarrollo inicial e infraestructura para el astillero local.
Clase Mogami / New FFM (Japón)~ $270 - $400 millones de USD (para la marina japonesa) / ~ $550+ millones de USD (versión de exportación pesada)Australia firmó un acuerdo de $6.500 millones de USD ($10.000 millones de AUD) por una flota que incluye las primeras 3 fragatas construidas en Japón.
  • HDF-3600 y el factor de coproducción: El costo por unidad de la fragata surcoreana suele ser moderado, pero se eleva si el cliente exige sensores europeos avanzados (como Thales) o misiles específicos. Sin embargo, su mayor atractivo económico es que el dinero se reinvierte localmente. Al permitir la construcción en astilleros del país comprador (como SIMA en Perú), genera empleo e infraestructura industrial interna. [1, 2, 3]
  • Mogami y la economía de escala japonesa: Históricamente, las armas de Japón eran caras por producirse en lotes pequeños. Con la clase Mogami, MHI logró una economía de escala agresiva: el gobierno japonés compra las naves base por unos muy competitivos $270 a $400 millones de dólares (entre 50.000 y 79.000 millones de yenes). No obstante, la variante de exportación para Australia ("Upgraded Mogami" de 6.200 toneladas) es mucho más grande, pesada y fuertemente armada, lo que eleva significativamente su costo por unidad armada. [1, 2, 3]

 

7. Tiempos de entrega y capacidad de los astilleros
La velocidad de construcción es un factor crítico donde ambos países asiáticos lideran a nivel mundial, superando por mucho a los astilleros europeos o estadounidenses. [1]
  • El ritmo industrial de Japón (MHI): Mitsubishi Heavy Industries tiene una velocidad de entrega inusualmente acelerada. Tras ganar el masivo contrato con Australia (anunciado a mediados de 2025 y firmado en abril de 2026), se estipuló que la primera fragata japonesa se entregará en 2029. Esto significa un tiempo de construcción y entrega de apenas 3 años, un plazo récord para un buque de ese tonelaje y complejidad. [1, 2, 3, 4, 5]
  • El ritmo de coproducción de Corea (HHI): Los astilleros de Hyundai en Ulsan son de los más rápidos del planeta para construir cascos y entregar naves directas. Sin embargo, cuando se elige el modelo de la HDF-3600 con transferencia tecnológica, los plazos de entrega se extienden de forma planificada. Construir localmente obliga a modernizar los astilleros del país comprador, capacitar ingenieros y certificar procesos de soldadura y ensamblaje modular. Por lo tanto, el tiempo de entrega de la primera unidad puede tomar entre 4 y 6 años, acelerándose sustancialmente para las siguientes unidades del lote. [1, 2]
Al analizar la variante de la Clase Mogami Mejorada (New FFM) elegida por Australia frente al esquema de transferencia tecnológica de la HDF-3600 en Perú, se evidencian las dos caras de la modernización naval moderna: la compra de máxima potencia de fuego inmediata versus el desarrollo de soberanía industrial a largo plazo.

8. Los Sistemas que justifican el precio de la Mogami australiana

La versión que Mitsubishi Heavy Industries (MHI) suministrará a Australia es significativamente más cara que la Mogami básica japonesa porque fue rediseñada para pasar de ser una fragata de escolta/patrulla a un combatiente de superficie de primera línea de 6.200 toneladas.
Lo que justifica su costo de programa (dentro del millonario plan de defensa australiano) incluye:
  • Silos de Lanzamiento Vertical (VLS) Masivos: A diferencia de las 16 celdas iniciales de la versión japonesa, la variante australiana integra hasta 32 celdas Mk 41. Esto le permite portar misiles de largo alcance estadounidenses SM-2 y SM-6 para defensa antiaérea de zona, además de misiles ESSM (Evolved SeaSparrow) cuádruples por celda para defensa de punto.
  • Misiles de Ataque Terrestre y Antibuque: Incorpora los misiles furtivos de largo alcance NSM (Naval Strike Missile) o los Tomahawk norteamericanos, otorgándole la capacidad de golpear objetivos estratégicos a cientos de kilómetros tierra adentro.
  • Sistema de Combate Integrado Saab 9LV: Australia exigió reemplazar gran parte del software nativo japonés por la interfaz táctica Saab 9LV combinado con el sistema de radar CEAFAR, permitiendo que la fragata se conecte en tiempo real a la red de datos de la Armada de EE. UU. (Link 16 / CEC). Este proceso de integración de sistemas de tres países distintos (Japón, EE. UU. y Australia) encarece drásticamente el diseño. 

9. El Impacto de la Transferencia Tecnológica de la HDF-3600 (El caso de Perú)

La aproximación de la Marina de Guerra del Perú con la HDF-3600 de Hyundai (HHI) tiene un objetivo completamente diferente. El valor de los $463 millones de dólares iniciales no se destinó únicamente a comprar "un barco", sino a transformar la matriz industrial del país:
  • Crecimiento Industrial del SIMA: El contrato obliga a Hyundai a transferir planos de diseño modular, patentes de construcción y procesos de manufactura al astillero estatal SIMA (Servicio Industrial de la Marina) en el Callao. Esto permite modernizar las gradas de construcción, instalar grúas de alto tonelaje y capacitar a cientos de ingenieros y soldadores locales bajo estándares internacionales coreanos.
  • Autonomía de Mantenimiento: Al construir la fragata localmente, el país adquiere el conocimiento técnico profundo (know-how) para realizar el mantenimiento de media vida, reparaciones de combate y actualizaciones de software sin depender de enviar el buque a astilleros extranjeros. Esto ahorra miles de millones de dólares durante los 30 o 40 años de vida útil de la nave.
  • Flexibilidad de Armamento Occidental: La HDF-3600 actúa como un "casco abierto". Perú puede decidir instalar radares europeos (como el Thales NS100) y misiles que ya posee en inventario (como la familia Exocet o sistemas de defensa aérea de MBDA), evitando amarrarse a una sola superpotencia proveedora y abaratando los costos de munición. 

⚖️ 10. Conclusión: Capacidad vs Soberanía 

  • Australia (Mogami): Pagó un precio premium para obtener de inmediato un "destructor disfrazado de fragata" con la máxima interoperabilidad con EE. UU. para disuadir amenazas de alta intensidad en el Pacífico.
  • Perú (HDF-3600): Priorizó el desarrollo económico e industrial. Prefirió una fragata polivalente sumamente moderna, pero cuyo proceso de construcción inyectara tecnología y empleo directamente en el tejido empresarial de la nación.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

El cruce de San Martín para liberar a los desagradecidos

China: Los límites de adaptación a la modernidad del ELP

Lecciones aprendidas con características chinas: comprender los límites de los esfuerzos del Ejército Popular de Liberación para adaptarse a la guerra contemporánea

Introducción

El proceso de aprendizaje del Ejército Popular de Liberación (EPL) a partir de los conflictos contemporáneos en Ucrania y Oriente Medio está condicionado por sus concepciones preexistentes sobre el futuro de la guerra y sus programas de producción de defensa preexistentes. [1] Las inversiones intelectuales y financieras del EPL, a largo plazo, en tecnología de enjambre con IA y en drones de reconocimiento grandes y sofisticados, en particular, probablemente estén distorsionando las lecciones que extrae de los conflictos en Ucrania y Oriente Medio. Estas lecciones no son del todo congruentes con la naturaleza cambiante de la guerra moderna, y la inercia institucional del EPL puede llevarlo a minimizar o pasar por alto lecciones cruciales de los conflictos contemporáneos, incluso cuando intenta aprender de ellos. Como resultado, el EPL podría estar preparándose para una forma de guerra no tripulada tecnológicamente avanzada, pero desalineada con la dinámica centrada en el desgaste y la imposición de costos que define los campos de batalla contemporáneos.

Las dificultades del Ejército Popular de Liberación (EPL) para aprender de los conflictos en el extranjero no necesariamente lo volverán ineficaz, y su enfoque podría, con el tiempo, resultar el más acertado. El EPL también ha demostrado su disposición a desarrollar sistemas no tripulados basándose en sus observaciones en Ucrania y Oriente Medio. Sin embargo, la inercia institucional del EPL podría brindar a Taiwán la oportunidad de desarrollar un método más eficaz para aprender de los conflictos extranjeros, lo que le otorgaría una ventaja asimétrica en tiempos de guerra.

Metodología

Este informe sintetiza los debates sobre la guerra con sistemas no tripulados y su desarrollo en publicaciones destacadas de la República Popular China, como el Diario del Ejército Popular de Liberación (PLA Daily ), CCTV, el Diario del Pueblo y Xinhua . Asimismo, analiza la información pública disponible sobre la adquisición de drones y los ejercicios de entrenamiento del Ejército Popular de Liberación (PLA). Además, consulta los debates publicados en revistas académicas chinas sobre la integración de sistemas no tripulados en operaciones de combate complejas, como desembarcos anfibios y guerra urbana. Este informe no constituye una revisión exhaustiva de la literatura sobre la guerra con sistemas no tripulados en la República Popular China; en cambio, evalúa algunos análisis recientes sobre este tema junto con los avances tecnológicos del PLA y sus publicaciones internacionales.

Antecedentes : Cultura institucional y prejuicios del Ejército Popular de Liberación

El EPL invirtió fuertemente en sistemas no tripulados con IA, tecnología de "enjambre" y grandes y sofisticados drones de reconocimiento antes de la guerra en Ucrania. El secretario general del PCCh, Xi Jinping, describió la "inteligencia artificial" (智能化) como una prioridad de modernización importante para el EPL en 2020, informando las prioridades del EPL mucho antes de la invasión rusa a gran escala de Ucrania en febrero de 2022.[2] La inteligencia artificial se refiere a la integración de la inteligencia artificial en varios elementos de un ejército moderno, incluyendo cadenas de ataque, mando y control, y logística.[3] El documento doctrinal del EPL de 2020, La ciencia de la estrategia militar, se refirió a la inteligencia artificial como una "nueva revolución militar" y pidió el desarrollo de sistemas inteligentes no tripulados como parte de los esfuerzos de modernización del EPL.[4] El Departamento de Defensa de EE. UU. evaluó públicamente en 2023 que la República Popular China estaba priorizando la autonomía con IA para sus sistemas no tripulados.[5] Las empresas de drones comerciales de la República Popular China, que ayudan a los desarrollos militares a través de la política de fusión militar-civil de la República Popular China, también han invertido fuertemente en el desarrollo y la demostración de la capacidad de operar enjambres de drones habilitados para IA.[6]

El énfasis del EPL en la inteligencia artificial como una "nueva revolución militar" también lo ha llevado a destacar la tecnología de enjambre de drones. El EPL ha estado discutiendo desde al menos 2020 cómo aprovechar los avances en IA para permitir que un solo nodo de mando coordine docenas de drones simultáneamente.[7] El EPL también identificó en 2021 que la tecnología de enjambre era un área en la que podría aspirar a superar a Estados Unidos, a pesar de una inferioridad general con respecto a la tecnología de drones estadounidense.[8] Un estudio de 2023 del Instituto de Estudios Aeroespaciales de China encontró que la primera solicitud de patente afiliada al EPL para tecnología de enjambre se presentó en 2009.[9] Desde entonces, el EPL ha desarrollado y probado varias plataformas de enjambre terrestres y aéreas que afirman usar IA para coordinar grandes formaciones de drones.[10]

El Ejército Popular de Liberación (EPL) también ha invertido fuertemente en el desarrollo de grandes drones de ala fija que imitan las adquisiciones de drones militares estadounidenses. Los drones del EPL, como el Wing Loong-2, el GJ-11 y el CH-4, son principalmente sistemas sofisticados diseñados para misiones de largo alcance y larga duración, principalmente para reconocimiento y ataque de precisión.[11] Los drones de ala fija del EPL presentan similitudes de diseño con el dron MQ-9 Reaper del ejército estadounidense, y los comentarios del EPL citan con frecuencia las operaciones militares estadounidenses como ejemplos de combate no tripulado eficaz.[12]

Ninguna institución militar aborda los cambios en la naturaleza de la guerra partiendo de cero, y el Ejército Popular de Liberación (EPL) no es la excepción. La fe del EPL en el futuro de la guerra "inteligente" y el consiguiente desarrollo de tecnología de enjambre y drones sofisticados y resistentes constituyen la base de su interpretación de los conflictos que se han producido desde que comenzó a invertir en estas capacidades.  

La cultura institucional del EPL desalienta la innovación y las desviaciones de las directivas políticas de alto nivel. Es probable que esta cultura dificulte la adaptación del EPL a los cambios en la guerra moderna observados en el extranjero. El secretario general del PCCh, Xi Jinping, emprendió una purga sin precedentes de la alta dirección del EPL, lo que llevó a la expulsión de más de 100 funcionarios desde 2022.[13] El principal órgano de toma de decisiones del EPL, la Comisión Militar Central (CMC), se redujo de siete a dos miembros, incluido Xi Jinping.[14] El ISW-CDOT ha evaluado que las purgas de Xi contra la vicepresidenta de la CMC, Zhang Youxia, y el jefe del Estado Mayor, Liu Zhenli, pueden haber sido resultado de preocupaciones sobre la lealtad de Zhang y Liu a Xi y el "sistema de responsabilidad del presidente" que otorga a Xi autoridad absoluta sobre las fuerzas armadas.[15] Las purgas generalizadas de Xi y el énfasis de las publicaciones del EPL en mantener la lealtad política en todo el EPL muestran que la cultura institucional del EPL recompensa la lealtad al Partido Comunista por encima de la competencia profesional.[16]

ISW ha evaluado que el ejército ruso enfrenta obstáculos similares para implementar las lecciones aprendidas en el campo de batalla en Ucrania debido a la proliferación de "aduladores" en toda su estructura y su práctica de desalentar la difusión de malas noticias.[17] El énfasis del EPL en la conformidad ideológica hace que la supervivencia profesional dependa más de la lealtad que de la habilidad demostrada. Cualquier desviación de las iniciativas políticas en los niveles superiores conlleva un riesgo significativo para un oficial del EPL en el clima de la campaña de purgas de Xi, ya que podría convertirse en un pretexto para ser procesado por inconformidad ideológica.[18] Históricamente, el EPL ha desalentado la iniciativa en los niveles inferiores dentro de sus filas, incluso antes de las purgas de Xi.[19] Además, alrededor del 60 por ciento de los altos funcionarios que Xi ha purgado estaban en la vía operativa, en lugar de la vía política del EPL, donde es probable que surjan cambios en la forma de combatir del EPL derivados de las lecciones aprendidas en el extranjero.[20] Es probable que este clima institucional dificulte que el Ejército Popular de Liberación (EPL) cambie de rumbo respecto a sus prioridades preexistentes, incluida su interpretación del futuro de la guerra, sobre todo porque la campaña de purgas de Xi hace que cualquier desviación de la política actual sea arriesgada tanto a nivel profesional como personal.

El carácter cambiante de la guerra

Los acontecimientos en el campo de batalla en Ucrania y Oriente Medio ofrecen lecciones clave que contradicen parcialmente la comprensión que tenía el Ejército Popular de Liberación (EPL) sobre la guerra con sistemas no tripulados antes de la guerra. Los conflictos contemporáneos ilustran el papel fundamental de los sistemas desechables y de bajo coste para crear un campo de batalla transparente y capacidades de ataque de precisión rentables. Tanto las fuerzas armadas rusas como las ucranianas han desplegado grandes cantidades de pequeños drones de reconocimiento, lo que ha hecho que el campo de batalla sea prácticamente transparente.[21] Ambos bandos también han desplegado un gran número de pequeños drones de ataque con visión en primera persona (FPV) con efectos devastadores, ya que estos sistemas pueden destruir vehículos individuales y grupos de personal de forma rentable.[22] Estos avances tecnológicos, y su integración con los sistemas preexistentes, han restringido significativamente la maniobra operativa en el campo de batalla ucraniano.[23]

La guerra en Ucrania también ha puesto de relieve el ritmo acelerado del ciclo de innovación durante un conflicto moderno centrado en sistemas no tripulados de bajo coste. La proliferación de drones en el campo de batalla ucraniano impulsó el desarrollo de contramedidas contra drones, como el uso generalizado de sistemas de guerra electrónica (EW), lo que a su vez impulsó el desarrollo de drones para eludir estas contramedidas.[24] El ritmo acelerado de este ciclo hace que las ventajas tecnológicas sean necesariamente efímeras y complica los esfuerzos para explotarlas.[25] Este rápido ciclo de innovación ha llevado tanto a Rusia como a Ucrania a crear organizaciones separadas dedicadas a la guerra con sistemas no tripulados y a las lecciones aprendidas en el frente para la generación de sus fuerzas.[26] Este rápido ciclo de adaptación favorece la innovación flexible y descentralizada, condiciones que pueden ser difíciles de replicar para el sistema centralizado y políticamente limitado del EPL.

La guerra en Ucrania y los conflictos en Oriente Medio también han transformado dinámicas clave de la guerra aérea y antimisiles mediante el desarrollo de drones de ataque unidireccionales de bajo coste. Las fuerzas armadas rusas han experimentado continuamente con nuevos paquetes de ataque que combinan drones de largo alcance con misiles de crucero y balísticos para plantear dilemas de puntería a la red de defensa aérea de Ucrania.[27] Esta experimentación, a su vez, ha impulsado a los ucranianos a diseñar una red integrada de defensa aérea y antimisiles (IAMD) que reserva interceptores de alta gama para sistemas sofisticados y despliega métodos de interceptación más económicos contra drones y misiles de crucero.[28] Irán ha desplegado paquetes de ataque igualmente diversos en ataques contra Israel y los estados del Golfo en un esfuerzo por agotar sus redes de defensa aérea e imponer cálculos de costes asimétricos.[29] El ejército de Estados Unidos ha desplegado el Sistema de Ataque de Combate No Tripulado de Bajo Coste (LUCAS), inspirado en el Shahed iraní para reflejar esta nueva realidad del campo de batalla, pero los ejércitos de Estados Unidos, Israel y los países del Golfo han dependido demasiado de interceptores costosos para derrotar a los drones de ataque unidireccionales de bajo coste.[30]

Los conflictos en Ucrania y Oriente Medio no han visto un uso generalizado de enjambres de drones con IA y han impulsado el desarrollo de drones hacia sistemas desechables de bajo costo en lugar de sistemas sofisticados y resistentes. Tanto las fuerzas armadas ucranianas como las rusas han experimentado con la tecnología de enjambres, pero los pequeños drones FPV siguen dominando el campo de batalla.[31] Por lo tanto, la dinámica emergente de los conflictos modernos no contradice por completo las concepciones preexistentes del EPL sobre el futuro del conflicto, pero tampoco las valida por completo. Los debates del EPL sobre el conflicto moderno y sus esfuerzos de generación de fuerzas indican que tiene dificultades para reconocer las incongruencias entre las realidades del campo de batalla y sus preconceptos, lo que lo lleva a enfatizar las lecciones de la guerra contemporánea que pueden limitar su capacidad de adaptación a la dinámica cambiante del campo de batalla.

Lecciones aprendidas seleccionadas del PLA

El Ejército Popular de Liberación (EPL) no ignora los avances en el campo de batalla y frecuentemente hace referencia a conflictos modernos en sus análisis sobre futuras guerras. Sin embargo, su interpretación de estos conflictos está necesariamente condicionada por el énfasis institucional que pone en la IA, el uso de enjambres y los drones sofisticados y resistentes. Este hecho ha llevado a que algunos debates del EPL sobre la guerra con sistemas no tripulados y los patrones de producción de algunos de sus sistemas mantengan estos enfoques preexistentes, restando importancia a algunas de las lecciones clave mencionadas anteriormente, si bien el EPL también está examinando y experimentando con ideas y sistemas más acordes con las lecciones de los conflictos contemporáneos.[32] 

Es posible que el EPL esté considerando el Centro Rubikon de Rusia para Tecnologías Avanzadas No Tripuladas como modelo para un cambio estructural. Sin embargo, las discusiones del EPL sobre Rubikon no integran lecciones tácticas de su uso de sistemas de bajo costo. El Diario del EPL , el periódico oficial del EPL, publicó varios comentarios el 12 de marzo sobre el desarrollo de fuerzas de combate no tripuladas en ejércitos extranjeros.[33] Un comentario argumentó que el desarrollo de fuerzas de combate no tripuladas era una "tendencia inevitable" de la guerra moderna, lo que sugiere que el EPL está considerando crear una organización similar.[34] Otro comentario se centró en el Centro "Rubikon" de Rusia para Tecnologías Avanzadas No Tripuladas, destacando sus éxitos en el campo de batalla y su contribución a la "interacción cíclica" entre las unidades de primera línea y las prioridades de desarrollo de la fuerza.[35] Estos comentarios indican que el EPL está considerando la utilidad de organizaciones separadas de sistemas no tripulados tanto en combate como para facilitar el rápido ciclo de innovación observado en Ucrania.

Los comentarios del PLA Daily también ilustran cómo las ideas preconcebidas del PLA pueden influir en las lecciones que extrae de Ucrania. El comentario sobre Rubikon, por ejemplo, omitió la discusión sobre el uso que hizo Rubikon de sistemas desechables y de bajo costo para llevar a cabo sus campañas de ataque.[36] Otro comentario del PLA Daily que mencionaba a "Rubikon" afirmaba que la guerra no tripulada "no reduce necesariamente los costos materiales de la guerra", citando el despliegue por parte del ejército estadounidense de drones sofisticados de varios millones de dólares.[37] Estos comentarios reconocían brevemente el uso de sistemas de bajo costo en Ucrania, pero no lo describían como característico de la guerra moderna con drones en sí misma y añadían contraejemplos de las operaciones estadounidenses en Irak y Afganistán.[38]

Los recientes debates del Ejército Popular de Liberación (EPL) sobre los conflictos contemporáneos enfatizan de manera similar la utilidad potencial de la tecnología de enjambres con IA, a pesar de su uso limitado en el campo de batalla moderno. La generación de fuerzas del EPL y los sistemas que resalta en el espacio de la información también elevan la tecnología de enjambres como el futuro de la guerra con sistemas no tripulados. Un artículo del diario del EPL del 25 de marzo hace referencia a los conflictos en Ucrania y Oriente Medio para argumentar que la próxima etapa del combate no tripulado se centrará en la tecnología de enjambres impulsada por IA.[39] El artículo identificó con precisión la proliferación de la guerra electrónica como un factor limitante para el uso de drones en Ucrania y advirtió que la excesiva dependencia de las comunicaciones satelitales para pilotar drones podría provocar interrupciones, posiblemente refiriéndose a las dificultades de Rusia para llevar a cabo operaciones con drones de largo alcance tras la pérdida de acceso a Starlink el 1 de febrero.[40] El artículo afirma que los avances en la tecnología de IA permitirán a los sistemas no tripulados superar estos obstáculos y operar en configuraciones de enjambre para aumentar su eficacia.[41] Esta conclusión sugiere que los autores consideran que el uso generalizado de drones FPV de bajo coste es una etapa temporal e imperfecta en el desarrollo de la guerra con sistemas no tripulados, que la inversión del EPL en la modernización tecnológica puede superar.

El EPL también continúa desarrollando sistemas con capacidad de enjambre, lo que indica que su concepción previa del futuro del conflicto moderno sigue siendo influyente en su producción de defensa. El servicio estatal de radiodifusión de la República Popular China, CCTV, publicó imágenes el 25 de marzo del sistema de enjambre de drones "Atlas" del EPL, afirmando que un solo lanzador Atlas puede desplegar 48 drones, mientras que cada sistema de mando Atlas puede coordinar 96 drones.[42] ISW-CDOT informó en diciembre de 2025 que el portador de drones no tripulados Jiutian del EPL podría coordinar 100 drones más pequeños, según fuentes de la República Popular China.[43] Reuters informó además el 27 de marzo que la República Popular China ha convertido más de 200 aviones de combate J-6 obsoletos en drones de ataque unidireccionales con sistemas de control de vuelo automático.[44] Estos desarrollos tecnológicos sugieren que el EPL ha mantenido su énfasis en la tecnología de enjambre habilitada por IA en sus adquisiciones de equipo, a pesar de los ejemplos limitados de su uso exitoso en conflictos contemporáneos.

ISW-CDOT ha evaluado que el EPL probablemente pretende desplegar enjambres de drones para abrumar y degradar las defensas aéreas avanzadas, ya sea en Taiwán o en la infraestructura militar estadounidense en el Indo-Pacífico.[45] Grandes enjambres de drones del EPL desplegados de esta manera podrían complicar la capacidad de Taiwán y Estados Unidos para interceptar el gran arsenal de misiles de precisión del EPL que probablemente usaría para crear condiciones favorables para un desembarco anfibio.[46]

El enfoque del EPL en la tecnología de enjambre asistida por IA no es necesariamente incompatible con el desarrollo de pequeños drones de reconocimiento y ataque FPV para sus fuerzas de primera línea. Es muy probable que el EPL esté observando el uso de sistemas desechables de bajo costo en Ucrania y Oriente Medio y que despliegue alguna versión de estos sistemas durante un conflicto.[47] Sin embargo, las prioridades de adquisición del EPL y el reciente debate sobre la dinámica clave del campo de batalla en los conflictos contemporáneos sugieren que, al menos algunos elementos dentro del EPL, están restando importancia al papel central de los sistemas desechables de bajo costo, principalmente los drones FPV, en la reconfiguración del campo de batalla moderno.

Algunos debates del Ejército Popular de Liberación (EPL) sobre la integración de sistemas no tripulados en operaciones de combate complejas parten de la base de que estos sistemas serán diseñados específicamente para este fin, resistentes y capaces de realizar tareas complejas. Los activos de alta gama del EPL reflejan esta premisa, lo que indica que el EPL ha restado importancia a ciertas lecciones aprendidas de conflictos contemporáneos, posiblemente debido a la inercia institucional. Un artículo de febrero de 2025 publicado en la revista china Ordnance Industry Automation (Automatización de Armamento), escrito por personal de la Universidad Nacional de Aviación y la Universidad Nacional de Tecnología de Defensa del EPL, describe conceptos operativos para sistemas no tripulados embarcados que apoyen un desembarco anfibio.[48] El artículo sugiere el uso de drones embarcados para reconocimiento generalizado, alerta temprana y capacidades de ataque de precisión; enjambres de drones embarcados para apoyo de fuego; y colaboración entre aeronaves de combate y drones embarcados.[49] Un artículo de mayo de 2025 en la misma revista recomienda producir un dron anfibio capaz de navegar de forma autónoma por terrenos difíciles y apoyar el combate urbano de corto alcance.[50] Un artículo de junio de 2024 en la revista de la República Popular China Shipborne Weapons《舰载武器》sugiere desarrollar embarcaciones de superficie no tripuladas (USV) capaces de despejar minas y obstáculos antes de un desembarco anfibio importante.[51] Estos artículos, en lugar de discutir cómo aprovechar sistemas simples y de bajo costo como multiplicadores de fuerza, sugieren desarrollar sistemas sofisticados que puedan realizar tareas tácticas complejas para apoyar operaciones a gran escala y se preocupan por la supervivencia de esos sistemas complejos en lugar de verlos como desechables.

El EPL está tomando medidas para desarrollar otros sistemas siguiendo principios similares. ISW-CDOT informó en enero y febrero que el EPL está probando grandes drones de ala rotatoria y fija que pueden operar desde sus principales buques de asalto anfibio y proporcionar apoyo logístico a una cabeza de playa.[52] El EPL también realizó pruebas en el mar en noviembre de 2025 para su primer buque de asalto anfibio de desembarco de helicópteros (LHD) Tipo 076 Sichuan , que fuentes de la República Popular China han denominado "portador de drones" debido a su sistema de lanzamiento por catapulta electromagnética.[53] El Sichuan fue fotografiado en las redes sociales de la República Popular China en febrero con lo que probablemente era un gran dron furtivo GJ-21, lo que indica que está destinado a ser una plataforma para los sistemas no tripulados de alta gama del EPL para apoyar operaciones anfibias.[54] Los medios estatales de la República Popular China también publicaron imágenes de grandes grupos de vehículos terrestres no tripulados que afirmaron que podrían apoyar operaciones urbanas a través de misiones de reconocimiento y fuego de supresión con cañones o lanzagranadas montados.[55] Estos sistemas reflejan ciertos debates académicos del Ejército Popular de Liberación (EPL) sobre la integración de la tecnología no tripulada en sus conceptos operativos, ya que ilustran las intenciones del EPL de desplegar sistemas no tripulados sofisticados y resistentes, diseñados específicamente para realizar tareas tácticas concretas, desde apoyo logístico hasta ataques de precisión de largo alcance.

El desarrollo de estas capacidades por parte del Ejército Popular de Liberación (EPL) es significativo en sí mismo, sin duda, y no debe subestimarse simplemente porque su uso carece prácticamente de precedentes. El EPL podría lograr ser pionero en una forma de guerra con sistemas no tripulados diferente y posiblemente más eficaz que la que se está desarrollando actualmente en Ucrania y Oriente Medio. Sin embargo, estas capacidades y los debates del EPL sobre su implementación son, en parte, producto de una organización engorrosa cuyas suposiciones sobre la naturaleza de la guerra futura están siendo cuestionadas en áreas clave. El EPL no ignora en absoluto los conflictos modernos ni ignora activamente lecciones cruciales. No obstante, su proceso de aprendizaje se ha desarrollado dentro del marco de sus concepciones preexistentes de la guerra moderna y se ha visto aún más limitado por la rigidez institucional del EPL. Estos factores contribuyen a un proceso de aprendizaje que ha priorizado sistemas poco utilizados en el campo de batalla moderno y ha permitido al EPL mantener el enfoque en la tecnología de enjambre y los drones sofisticados y resistentes que había desarrollado antes de la invasión a gran escala de Ucrania en 2022.

Conclusión

La República Popular China (RPC) y el Ejército Popular de Liberación (EPL) representan la amenaza a la seguridad más grave para Estados Unidos desde la Guerra Fría.[56] La RPC se encuentra en una posición única entre los adversarios de Estados Unidos, ya que puede aprender lecciones cruciales de los conflictos contemporáneos sin experimentar los altos costos de participar en ellos. Esto representa tanto una oportunidad como un desafío para el EPL. La necesidad impulsa el cambio, y es difícil combatir la inercia institucional sin experiencia directa en combate. Esta realidad no ha impedido que el EPL y la RPC realicen ajustes cruciales. Algunas fuentes del EPL han discutido el desarrollo de tácticas de "mando de misión" en lugar de su actual estructura de mando centralizada, y la RPC ha invertido fuertemente en su industria nacional de drones.[57] Estados Unidos y Taiwán deberían asumir que el EPL al que podrían enfrentarse en el futuro será una fuerza de combate eficaz, preparada para un conflicto moderno de alguna forma.

Sin embargo, la inercia institucional del Ejército Popular de Liberación (EPL) ha impulsado, hasta ahora, su proceso de adaptación en una dirección que no se ajusta completamente a la evolución observada en el campo de batalla. El EPL no ha aprovechado los conflictos en el extranjero para abandonar la premisa de que sus sistemas no tripulados, en su mayoría, serán altamente resistentes y capaces de realizar tareas sofisticadas. El EPL también continúa desarrollando tecnología de enjambre con inteligencia artificial y parece interpretar la evolución del campo de batalla en Ucrania como una confirmación de que el enjambre es el futuro del combate no tripulado, a pesar de que la guerra en Ucrania no ha demostrado tal cosa hasta el momento. La evolución del campo de batalla en Ucrania y Oriente Medio no necesariamente refuta estas ideas. Más bien, estos conflictos contemporáneos han demostrado que los sistemas más complejos no son necesariamente la solución definitiva a los problemas del campo de batalla. El aspecto más notable de la guerra contemporánea en este momento es, en cambio, la proliferación de diseños de drones de bajo costo, desechables y en gran medida sencillos, capaces de realizar reconocimientos generalizados y ataques de precisión rentables. Las ideas preconcebidas del Ejército Popular de Liberación sobre la guerra no tripulada, tal como se ha descrito anteriormente, le han llevado a restar importancia, en parte, a estas dinámicas.

Habrá varios indicadores clave si el EPL reorienta su enfoque hacia sistemas desechables de bajo costo en el futuro. El EPL probablemente tendría que cambiar significativamente sus prioridades de adquisición para producir drones a la escala vista en Ucrania, y esto se reflejaría en la visibilidad de los drones FPV en las publicaciones y ejercicios de entrenamiento del EPL.[58] El EPL probablemente también necesitaría entrenar operadores de drones FPV a gran escala en lugar de mantener una fuerza de sistemas no tripulados relativamente pequeña pero especializada. El uso generalizado de drones FPV dentro del EPL probablemente implicaría cambios en la estructura de la fuerza dentro de sus unidades existentes, como la creación de compañías de drones FPV dentro de sus brigadas de armas combinadas existentes.[59] Implementar estos cambios a gran escala sugeriría que el EPL está reconociendo el papel central de los sistemas desechables de bajo costo en la guerra futura y no relegándolos a una fase temporal en el desarrollo de la guerra con sistemas no tripulados.  

La dirección que está tomando la modernización del Ejército Popular de Liberación (EPL) conlleva importantes lecciones y una oportunidad para Taiwán. Ningún ejército es inmune a la inercia institucional, y las fuerzas armadas de Taiwán no son una excepción. Históricamente, el ejército taiwanés ha tenido dificultades para orientar su defensa hacia la guerra asimétrica, manteniendo el deseo de desplegar sistemas sofisticados en unidades organizadas convencionalmente.[60] Taiwán también tiene dificultades para adquirir sistemas no tripulados significativos y una industria armamentística nacional debido al estancamiento político.[61] Desarrollar los sistemas, la estructura de fuerza y ​​los conceptos operativos necesarios para adaptarse a los cambios en la guerra contemporánea no es una cuestión de preferencia para Taiwán, sino de supervivencia. El EPL está aprendiendo, pero tiene importantes limitaciones estructurales que condicionan este aprendizaje. Taiwán debería ver esas limitaciones como una ventaja potencial para su propio proceso de aprendizaje, ayudándole a desarrollar un ejército más adecuado para el conflicto moderno. El ISW-CDOT ofrecerá sugerencias concretas sobre cómo Taiwán puede implementar las lecciones actuales de la guerra contemporánea en un próximo documento. La carrera por aprender ha comenzado y tendrá un impacto decisivo en el futuro del equilibrio militar entre ambos lados del estrecho y en el propio Taiwán.

martes, 8 de septiembre de 2026

Humor militar: Apoyo aéreo

Malvinas: Submarinos británicos dedicaron hasta la mitad de su tiempo patrullando la costa argentina

Hasta la mitad del tiempo de patrulla: archivos revelan que submarinos británicos espiaban frente a Argentina

Escenario Mundial




Un documento británico desclasificado revela que submarinos de la Real Armada Británica destinaban entre un tercio y la mitad de su tiempo de patrulla a operar frente a la costa argentina, donde realizaban tareas de vigilancia visual, seguimiento mediante sonar y recopilación de inteligencia electrónica sobre movimientos  militares. El material, difundido por el analista británico Sir Humphrey, agrega nuevos detalles sobre el papel que cumplió la fuerza submarina del Reino Unido en el Atlántico Sur durante los años posteriores a la  Guerra de Malvinas.
 


HMS Splendid uno de los submarinos de la Real Armada Británica desplegado en la guerra de Malvinas

El fragmento, marcado originalmente como “SECRET – UK EYES A”, describe las funciones subsidiarias asignadas a los submarinos británicos desplegados en el Atlántico Sur. Además de apoyar ejercicios antisubmarinos con las fuerzas británicas desplegadas en las Islas Malvinas, una de sus principales tareas era la recolección de inteligencia.

“Entre un tercio y la mitad del tiempo de patrulla de cada submarino se pasa frente a la costa argentina”, indica el documento. Buena parte de ese período, agrega, era utilizada para obtener información sobre las Fuerzas Armadas argentinas. Las misiones incluían observación visual, monitoreo mediante sonar de movimientos militares y recopilación de datos electrónicos y señales de inteligencia —SIGINT— para el GCHQ, el organismo británico responsable de inteligencia de señales y seguridad de las comunicaciones.

La documentación expone así una función que iba más allá de la defensa directa de las islas: los submarinos constituían también una plataforma encubierta para observar desde el mar la actividad militar desarrollada en el territorio continental argentino Sir Humphrey, señaló al difundir el archivo que los submarinos nucleares de ataque, SSN, de la Real Armada Británica podían operar regularmente frente a Argentina durante la década de 1980 realizando este tipo de misiones. El fragmento publicado no permite, por sí solo, establecer la fecha exacta ni la referencia archivística completa del memorando. Sin embargo, su contenido coincide con otros documentos británicos previamente desclasificados que permiten reconstruir estas operaciones.



El antecedente del HMS Osiris frente a Mar del Plata

Uno de los casos mejor documentados ocurrió apenas un año después del conflicto de 1982. En febrero de 1983, Reino Unido envió al submarino convencional HMS Osiris hacia aguas próximas a Argentina para reforzar la vigilancia que ya realizaba un submarino nuclear británico en el Atlántico Sur. Documentos publicados anteriormente por Thin Pinstriped Line muestran que el Osiris recibió órdenes de observar movimientos navales y aéreos y recopilar información sobre los submarinos argentinos Type 209 basados en Mar del Plata.


HMS Osiris

Durante aproximadamente diez días operó a profundidad de periscopio entre 15 y 40 millas de la costa, desde donde obtuvo imágenes de instalaciones y siguió movimientos de unidades de la Armada Argentina. Los archivos mostraron que Londres decidió mantener vigilancia submarina incluso cuando sus propias evaluaciones indicaban que no existía una amenaza argentina inmediata contra las islas.

La lógica era obtener información anticipada sobre ejercicios, movimientos de la flota y capacidades militares. Thin Pinstriped Line sostuvo al reconstruir aquella operación que buena parte de los principales ejercicios navales argentinos realizados durante los primeros años posteriores a la  guerra probablemente tuvieron algún tipo de observación submarina británica. Las operaciones fueron reduciéndose hacia finales de la década debido a una combinación de problemas técnicos, restricciones presupuestarias y una menor percepción británica de amenaza. Militar


Los submarinos ya habían sido utilizados para vigilar el continente durante la guerra


La utilización de submarinos como plataformas de inteligencia tampoco comenzó después de junio de 1982. Documentación oficial británica de la propia guerra señala que los submarinos nucleares desplegados patrullaron frente al territorio continental y proporcionaron información sobre las Fuerzas Armadas argentinas.

Un informe enviado en noviembre de 1982 por el entonces secretario de Defensa John Nott a Margaret Thatcher destacó expresamente que la utilidad de los submarinos nucleares no se había limitado a neutralizar la amenaza naval argentina: también habían operado frente a la costa continental y proporcionado inteligencia a las fuerzas británicas desplegadas en la zona de operaciones. Durante la guerra, esa capacidad permitía detectar movimientos navales y, mediante diferentes sensores, obtener señales que podían anticipar actividad aérea o marítima.

El nuevo documento muestra que esa práctica continuó formando parte de la arquitectura británica en el Atlántico Sur después del conflicto.

Malvinas como plataforma de vigilancia sobre el Atlántico Sur

La revelación aparece además en un momento en el que Argentina volvió a colocar a Malvinas, el Atlántico Sur y la inteligencia dentro de una misma discusión de seguridad nacional. Durante la cadena nacional del 3 de septiembre, Javier Milei anunció nuevas sanciones vinculadas con la explotación de recursos en Malvinas, mayores recursos para Defensa y el impulso de la Base Naval Integrada de Tierra del Fuego.


El presidente Javier Milei en Cadena Nacional anuncia medidas concretas para Malvinas. Crédito: Presidencia de la Nación

El Presidente planteó además la necesidad de fortalecer telecomunicaciones y crear una nueva estructura de seguridad nacional que integre Defensa, Cancillería, Inteligencia y Economía. Las primeras medidas oficializadas posteriormente incluyeron nuevos recursos para las Fuerzas Armadas y para la Secretaría de Inteligencia del Estado, aunque el refuerzo destinado a Inteligencia no fue identificado específicamente como una partida para Malvinas.

El archivo británico aporta ahora una dimensión histórica a esa discusión. Durante los años posteriores a 1982, la presencia militar británica en torno a Malvinas no estuvo orientada solamente a impedir una nueva operación argentina sobre las islas. También proporcionó una posición avanzada desde la cual submarinos de la Royal Navy pudieron observar movimientos  militares argentinos, registrar firmas acústicas y recopilar inteligencia electrónica para el aparato de inteligencia británico.