jueves, 25 de mayo de 2017

Conquista del desierto: La batalla de San Carlos (1872)

Batalla de San Carlos y el fin del raid de Calfucurá




 
Fortín San Carlos


El 8 de marzo de 1872 las fuerzas del Ejército Argentino dirigidas por el General Rivas y el Coronel Boerr derrotaron a más de 3. 500 indígenas mandados por el cacique chileno Juan Calfucurá marcando así el inicio del fin de un reinado de terror que por más de 20 años asoló las poblaciones de la campaña argentina. 

Introducción 
Desde la llegada de los españoles al actual territorio argentino las diversas tribus indígenas que lo habitaban ejercieron una fuerte resistencia al avance del hombre blanco, lo que motivó que continuamente se produjeran enfrentamientos entre las partes en conflicto. Producida la Revolución de Mayo, los primeros gobiernos patrios debieron realizar negociaciones con los naturales con el fin de evitar que éstos llevaran a cabo ataques contra las poblaciones de la frontera, a pesar de ello y aprovechando que las fuerzas militares debían ser empleadas en las guerras por la independencia, voroganos, ranqueles, pampas y araucanos continuamente asolaban las estancias y poblaciones del sur de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, San Luis y Mendoza. 

Con el fin de terminar con las depredaciones el gobernador bonaerense Martín Rodríguez efectuó dos campañas en 1823 y 1824 que no dieron los resultados esperados debido a la falta de tácticas adecuadas; mejor suerte tuvieron las realizadas por el coronel Rauch en 1826 y 1827 que junto con los tratados de paz firmados por el entonces coronel Juan Manuel de Rosas lograron mantener la frontera en relativa paz. En esos momentos el interés por lograr este propósito era mayor que nunca debido al peligro que se corría por estar desarrollándose la guerra contra el Brasil, no debe olvidarse que uno de los propósitos de la desastrosa incursión imperial a Carmen de Patagones había tenido como principal objetivo el establecimiento de una alianza con las tribus locales para abrir un segundo frente de batalla a nuestro país. 

En 1833, Juan Manuel de Rosas realizó la primera gran campaña para pacificar la frontera, logrando mediante una combinación de tratados de paz y acciones militares neutralizar a los salvajes y mantenerlos en relativa inacción hasta 1852. La frontera avanzó hasta el río Colorado. Con su caída el 3 de febrero del citado año, los indígenas reiniciaron los ataques asolando la campaña y dando inicio a una etapa durante la cual las fuerzas nacionales sufrieron continuas derrotas y la frontera fue devastada. A las malas tácticas y a la falta de medios se sumaron los continuos problemas internos y externos, las luchas entre liberales y federales, la guerra con el Paraguay y las tensiones con Chile y Brasil, que hábilmente fueron explotados por los indígenas en su favor. Esto fue posible por la presencia de un cacique chileno que fue capaz de utilizar todas estas circunstancias en su propio beneficio: Juan Calfucurá. 

Calfucurá y la confederación de tribus 
En 1835, una caravana de unos 200 indios araucanos llegados de Chile se presentó a comerciar, como era habitual al menos una vez al año, con la tribu vorogana de Salinas Grandes (actual provincia de La Pampa). En el momento en que debían iniciarse los festejos por la reunión, los araucanos atacaron a sus parientes y en medio de un infernal griterío degollaron a los caciques Rondeau, Melin, Venancio, Alún, Callvuquirque y a muchos capitanejos y ancianos. Por primera vez se escuchó en las pampas el nombre del cacique Juan Calfucurá que comandaba a los chilenos. Inmediatamente procedió a ejecutar a otros caciques de tribus vecinas y a buscar la alianza con las mismas una vez "decapitadas". Fue así como atrajo a voroganos, pampas, ranqueles y araucanos y en pocos años formó una enorme confederación con la que dominó rápidamente el sur de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba San Luis, Mendoza, y las actuales provincias de La Pampa, Neuquén y Río Negro teniendo como centro Salinas Grandes. Durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas firmó una serie de pactos por los cuales, a cambio de vacas, yeguas, bebidas, azúcar, yerba y tabaco, se abstenía de atacar la frontera, con lo cual la misma pudo mantenerse en relativa seguridad, pero aunque los malones disminuyeron no cesaron completamente. Derrocado Rosas el 3 de febrero de 1852, Calfucurá (calfú azul, curá piedra) dio una muestra de la nueva etapa que comenzaba en la trágica historia de la lucha contra el indio al atacar al día siguiente Bahía Blanca con 5.000 guerreros. La línea de frontera retrocedió hasta la existente en 1826 y todo lo ganado en la campaña de 1833 se perdió. 

El 13 de febrero de 1855 arrasó el poblado de Azul con una fuerza de 5.000 lanceros asesinando a 300 personas, cautivando 150 familias y robando 60.000 cabezas de ganado pero esto sólo era el principio. En septiembre del mismo año el comandante Nicolás Otamendi murió junto a 125 de sus hombres en un combate contra los indígenas en la estancia de San Antonio de Iraola. Ocho días después Yanquetruz, subordinado del cacique chileno, al frente de 3.000 guerreros asoló Tandil. Mientras tanto, Calfucurá saqueó la población de Puntas de Arroyo Tapalqué. Ante tanta destrucción, Mitre organizó un ejército al que llamó "Ejército de Operaciones del Sur" que constaba de unos 3.000 hombres y 12 piezas de artillería poniendo al frente al General Manuel Hornos. El 29 de octubre las fuerzas nacionales fueron atraídas por Calfucurá hacia una zona llana y fangosa llamada San Jacinto ubicada entre las sierras de ese nombre y el Arroyo Tapalqué donde la caballería argentina casi no podía moverse. Las fuerzas de Hornos fueron atacadas desde todas direcciones y sufrieron una terrible derrota quedando muertos sobre el campo de batalla 18 jefes y oficiales y 250 soldados, además 280 resultaron heridos y se perdieron numerosas armas, pertrechos y municiones. Aprovechando la victoria, los naturales continuaron los malones sobre las ahora indefensas poblaciones de Cabo Corrientes, Azul, Tandil, Cruz de Guerra, Junín, Melincué, Olavarría, Alvear, Bragado y Bahía Blanca. El ganado robado era en parte utilizado por los indios para propio consumo pero en su gran mayoría se llevaba a Chile donde era vendido a los estancieros locales que luego a su vez lo comercializaban en Europa. 

A pesar del desastre, los coroneles Conesa, Granada y Paunero lograron infligir algunas derrotas a los indígenas. La separación de Buenos Aires de la Confederación Argentina y más tarde las guerras civiles y con el Paraguay aumentaron la vulnerabilidad de la frontera. Esto obligó al gobierno argentino a celebrar humillantes tratados de paz por los cuales a cambio de alimentos, mantas, ganado y vicios (yerba, tabaco, alcohol) Calfucurá no atacaría la frontera, aunque los malones continuaron. 

El 5 de marzo de 1872, rompiendo el tratado de paz firmado con el gobierno del entonces presidente D. F. Sarmiento, el cacique chileno al frente de 3.500 guerreros cayó sobre los partidos de Alvear, 25 de Mayo y 9 de Julio asesinando a 300 pobladores, cautivando a 500 y robando 200.000 cabezas de ganado. Para que el lector tenga una idea de la magnitud de las fuerzas empleadas en estas invasiones debe tener en cuenta, usándolo como punto de comparación, que el Ejército de los Andes apenas superó los 5.000 efectivos. Cuando el grueso de los salvajes se retiraban con el botín fueron interceptados por las tropas de Rivas y Boerr en las proximidades del fortín de San Carlos (actual Bolívar), generándose la batalla que nos ocupa tratar. 


EL FORTIN SAN CARLOS
El centro de la provincia de Buenos Aires estaba habitado por aborígenes. En 1850 se instaló el “Fortín San Carlos”, el primero de una línea de avanzada sobre los nativos.

El Fortín San Carlos junto a la Laguna Pichi Carhué alzó su mangrullo en la inmensidad de la pampa salvaje, anticipando sueños fundadores.
Un día caluroso y pesado, el 8 de marzo de 1872, se libró la batalla de San Carlos, una de las más importantes y encarnizadas, no sólo de la Conquista del Desierto, sino de la historia argentina. Calfucurá perdió esta vital batalla y su llama vital se extinguió el 3 de julio de 1873 en Chilihué. Desde ese momento, el fortín fue un punto de paso hacia la frontera que cada vez se internaba más empujando al indio.
Con el adelanto de la línea de fortines quedó entre los pueblos de Guaminí y 25 de Mayo, Olavarría y 9 de Julio, un gigantesco rombo de 270 kilómetros de largo por 170 de ancho, de tierras vacías.
En base a ello, se decidió fundar un pueblo aproximadamente en el centro del rombo, eligiéndose como punto poblador la ubicación del Fortín San Carlos.



Posición de los distintos fuertes y fortines, desde Coronel Suárez a Bahía Blanca,bordeando el arroyo Sauce Chico, donde se utilizó piedra en las construcciones La expectativa de ver las piedras planas conformando un cerco con barro como todo ligante, casi perdidas debido a la escasa durabilidad que tal tratamiento a la intemperie le daba, se vieron sin embargo satisfechas de la manera menos pensada. Durante nuestro paso por Sierra de la Ventana, gracias al locutor Arnaldo Botto, y su radio, entramos en contacto con Rodolfo Serigós propietario de la Estancia Santa Ana, a 20 km del encuentro de las rutas 76 y 85, a mitad de camino entre Coronel Suárez y ... A partir de relatos familiares, el citado sabía que en parte del casco se encontraba "camuflado" un fuerte, sin tener precisión de cual era su nombre. Las referencias decían que era el Fuerte San Martín, pero un estudio hecho hace unos años de restos de fauna en viejos fortines, encontró los del Fuerte San Martín muy cerca, incluido en otra estancia. (Datos GPS = S 37 - 47 49; O 61 - 5638 contra S 37 - 4755 y O 61 - 51 01 de la Estancia Santa Ana) Buscando con el Google Earth el San Martín o su cercano "socio", aparecen nítidos la plataforma circular rodeada por un terraplén troncopiramidal, y cuatro construcciones laterales segón los puntos cardinales.

Un decreto del gobernador de la Pcia. de Bs. As., Dr. Carlos Casares dio vida a una nueva población en la avanzada de la frontera hacia las Salinas Grandes. Fue el 26 de Octubre de 1877. Desde ese instante y a través de otras disposiciones gubernamentales se fue preparando la caravana fundadora que partió de la localidad de 25 de Mayo, pueblo en el cuál la oferta de tierras cercanas al Fortín San Carlos había tenido gran repercusión.

Tal es así que luego de la llegada del ingeniero geógrafo Rafael José Hernández, a quién se había otorgado el trazado de la nueva ciudad, bastaron sólo cuatro días para ultimar los preparativos de la partida que se concretó el 30 de Enero.


Vista en Google Earth del presunto Fuerte San Martín y su entorno A partir de la cercanía al Arroyo "El Perdido", se piensa que el integrado a Estancia Santa Ana, puede ser el "San Carlos", no el que diera origen a Bolivar, sino uno de aprovisionamiento. Recorrimos su torre de vigía, sus cuadras y patio, ya adaptados a la estancia, y el acceso sobre el cual perdura el arco a modo de espadaña del que pendía la campana para alarma y llamadas (el cañón solo se instalaba en los de la línea) y en los corrales encontramos lo que buscábamos.


El 3 de Febrero llegaron al Fortín San Carlos y a su vera levantaron un campamento. Todo era improvisado para los futuros pobladores, quienes debieron cuerpearle a las penurias, mientras el Ing. Hernández reconocía los alrededores para estudiar la mejor ubicación del pueblo.
El mismo, realizando sus exploraciones, encontró mojones que le comunicaban que el fortín y sus inmediaciones se hallaban dentro de una propiedad privada.

Por esto, decidió apartarse de allí en busca de nuevos terrenos, y al cabo, tras consultar con los miembros de la Comisión, coincidieron de que el lugar más apropiado ( y en tierras fiscales ) se encontraba inmediatamente al sur de las lagunas Acollaradas.

El 2 de Marzo de 1878 comunicó esa decisión a las autoridades y desde entonces, en esta fecha se conmemora la fundación de la ciudad, que asoció para gloria nuestra, dos nombres: San Carlos y Bolívar. El primero ya en uso en la zona por una vieja tradición y el otro en homenaje al Libertador Simón Bolívar, militar de origen venezolano. 



Las fuerzas opuestas 

a) El Ejército Argentino 
La composición de las fuerzas nacionales que intervinieron en San Carlos presenta varias particularidades. En primer lugar la misma era bastante heterogénea, estando formadas por regulares, guardias nacionales, vecinos e indios amigos, curiosamente estos últimos integraron el grueso de las mismas. La razón para esta diversidad estuvo dada por el hecho de que la invasión no era esperada y Rivas debió echar mano rápidamente de cuanto efectivo tenía disponible para impedir que los naturales se retiraran impunemente tras los saqueos. Tras la apresurada convocatoria que motivó que varios de los contingentes pudieran concentrarse, como veremos más adelante, gracias a repetidas marchas forzadas, la fuerza nacional quedó conformada de la siguiente manera: 
 
· Batallón de Infantería de Línea Nº 5, con 95 hombres y una pieza de artillería al mando del Teniente Coronel Nicolás Levalle. 
· Batallón de Infantería de Línea Nº 2 con 170 hombres con el Sargento Mayor Pablo Asies al frente. 
· Regimiento Nº 5 de Caballería de Línea con 50 hombres a cargo del Mayor Echichury y Plaza. 
· Regimiento Nº 9 de Caballería de Línea con 50 hombres al mando del Teniente Coronel Pedro Palavecino. 
· Guardias Nacionales de 9 de Julio bajo el comando del Capitán Núñez con 150 hombres. 
· Guardias Nacionales de Costa Sud dirigidos por el Teniente Coronel Francisco Leyría con 170 hombres, 800 guerreros de la Tribu aliada del Cacique General Cipriano Catriel con 800 guerreros. 
· Tribu amiga del Cacique General Coliqueo con 140 guerreros. 
· A estos efectivos hay que sumar los del servicio sanitario de las fronteras oeste y sur dirigidos por los cirujanos Juan M. Franceschi y Eduardo Herter, respectivamente. 
· En total 1.525 hombres aproximadamente: 165 infantes de línea, 100 hombres de caballería, 320 Guardias Nacionales y 940 indios aliados. 

En cuanto al equipamiento de los mismos era variado. La Infantería llevaba las carabinas Merrol a fulminante y Rayada a fulminante, sable bayoneta y machetes. La Caballería estaba provista con carabinas rayada y lisa a fulminante, sables y lanzas. Los indios amigos portaban lanzas, cuchillos, boleadoras y algunas carabinas. 

Tanto la Infantería como la Caballería llevaban chaquetas de brin, pantalones del mismo material y kepís. El primer arma calzaba botas o pantorrilleras de cuero con botín y la segunda botas. La vestimenta de los Guardias Nacionales era provista por los medios de cada uno de sus integrantes por lo que era muy heterogénea. Los indios amigos tenían un vestuario rudimentario que variaba según las posibilidades y posición social del propietario del mismo. La calidad de las caballadas a disposición de las fuerzas nacionales era en general buena, pero la agotadora marcha hasta San Carlos hizo que los animales se fatigaran excesivamente teniendo este hecho especial influencia para el desarrollo de las operaciones finales de la batalla. 

b) Ejército de Calfucurá 
En total, el cacique chileno logró concentrar en San Carlos alrededor de 3.500 guerreros bajo su mando supremo. En el momento de la batalla los dividió en cuatro grupos, tres de ellos con 1.000 hombres cada uno al frente de los Caciques Renquecurá, Catricurá y Manuel Namuncurá y el cuarto con 500 con Mariano Rosas que actuó como reserva. Todos montaban a caballo siendo la calidad de los mismos excelente, como era común entre los indios. 

El armamento era bastante rudimentario, la lanza era el arma más usual, hecha en general con caña tacuara elegida por su flexibilidad, la punta de las mismas podía ser de piedra o metal. Otras armas de uso generalizado eran las boleadoras, utilizadas para enredar las patas del caballo del rival o para golpear al oponente con ellas en el combate cuerpo a cuerpo. También se utilizaban cuchillos de diversos materiales. 

La vestimenta dependía de las posibilidades del usuario aunque en general era pobre, andando semidesnudos cubriéndose con algunas pieles y una vincha para sujetarse la larga cabellera. Sobre el lomo de los caballos se ponía una manta o jerga para protegerlo. Como puede verse el equipamiento de los indígenas era sumamente liviano lo que les daba una gran agilidad sobre todo para escapar ya que en general evitaban el combate salvo que consideraran que eran superiores al enemigo. 

La aproximación a San Carlos 
Calfucurá concentró sus fuerzas en Salinas Grandes y se movió hacia 9 de Julio, recorriendo aproximadamente unos 300 kilómetros en 5 días, pasando el día 5 de marzo la línea defensiva por la zona ubicada entre los fortines Quemhuimn y San Carlos. Enseguida saqueó los partidos de 25 de Mayo, Alvear y 9 de Julio, tras lo cual retrocedió hacia el lugar por donde había penetrado la línea defensiva llevando consigo el botín consistente en ganado, cautivos y todo tipo de objetos producto del robo. 

El 5 de marzo a las 2 p.m. en 9 de Julio camino hacia Buenos Aires, el jefe de la frontera Oeste, Coronel Juan C. Boerr fue informado por el Capitán de Guardias Nacionales Núñez de la invasión de Calfucurá. Inmediatamente ordenó al citado Capitán la movilización de sus fuerzas, también giró órdenes para que el Cacique General Coliqueo ubicado en 9 de Julio se le incorporara por el lado de Quemhuimn y para que el Teniente Coronel Nicolás Levalle que estaba en el fuerte General Paz hiciera lo mismo. A la vez se pidió apoyo los jefes de la fronteras Norte de Buenos Aires y Sur de Santa Fe, Coronel Francisco Borges, y Sur, Costa Sur y Bahía Blanca General Ignacio Rivas. 

A las 2.30 p.m. de ese día, el Cnl. Boerr inició la marcha hacia la laguna del Curá con unos 100 Guardias Nacionales pero al enterarse de que los indios del cacique Raninqueo se habían plegado a los rebeldes modificó la dirección y se dirigió al fuerte General Paz buscando la incorporación de Levalle y Coliqueo. Allí llegó a las diez de la noche recibiendo la noticia de que los salvajes se encontraban en la laguna Verde en número aproximado a los 3.000. Al no llegar los refuerzos de la División Norte y ante el peligro de que los indios escaparan, el Cnel. Boerr decidió marchar hacia San Carlos con los Guardias Nacionales y los hombres de Coliqueo, ya incorporado, para cortar la retirada a Calfucurá. Partió el 6 de marzo a las 9 p.m. Al día siguiente, a las 9 a.m. llegó a San Carlos donde se le unió el Teniente Coronel Levalle con las fuerzas que había podido reunir procedentes de los fortines de la frontera Oeste. Durante el trayecto hacia el punto de reunión, Boerr debió enfrentar la dura resistencia ejercida por las avanzadas de Calfucurá. Mientras tanto el General Ignacio Rivas avanzaba a marcha forzada desde Azul para incorporársele con 390 soldados y 800 indios del Cacique Catriel. Rivas había partido desde Azul el 6 de marzo a las 2 a.m., llegando a San Carlos tras una marcha agotadora el día 8 a la madrugada, inmediatamente asumió el comando de las fuerzas nacionales. El Coronel Francisco Borges a la vez movilizó a sus hombres pero éstos llegarían recién a la tarde del día 8, cuando la batalla había concluido. 

El 8 de marzo a las 7 de mañana Rivas fue informado por el Sargento Mayor Santos Plaza, jefe de la descubierta, que la indiada de Calfucurá se movía. El comandante dispuso inmediatamente la partida de sus efectivos para interceptar a los salvajes. Las fuerzas nacionales quedaron organizadas en tres columnas de la siguiente manera: a la derecha el Cacique General Cipriano Catriel con 800 guerreros, en el centro el Mayor Asies con el Batallón Nº 2 de Infantería de Línea de 170 hombres junto con 50 del Regimiento Nº 9 de Caballería al mando del Teniente Coronel Palavecino. Finalmente el ala izquierda quedó conformada por el Batallón Nº 5 de Infantería de Línea al mando del Teniente Coronel Levalle con 100 plazas, 140 lanceros del Cacique General Coliqueo, 80 Guardias Nacionales de 9 de Julio y 70 vecinos protegidos por 50 hombres del Regimiento Nº 5 de Caballería de Línea, toda el ala era dirigida por el Coronel Boerr. La retaguardia fue cubierta por el teniente Coronel Leyría con 140 Guardias Nacionales y 40 indios amigos. Ante la proximidad del enemigo Rivas ordenó al Teniente Coronel Palavecino del Regimiento de Caballería Nº 9 que con sus tropas y 200 guerreros se constituyera en vanguardia de la división (ver gráfico fase I). Ante la inminente batalla, las fuerzas marchaban listas para enfrentarse a la indiada de Calfucurá en cuanto ésta se presentara, medida que resultó de lo más acertada.


 
Fase I: Avance de las fuerzas nacionales hacia San Carlos en los momentos previos a la batalla 

 
La batalla 
Palavecino que marchaba con la vanguardia a 3 kilómetros del cuerpo principal informó que los indígenas se aproximaban con fuerzas considerables por lo que Rivas ordenó al Coronel Ocampo que dirigía la columna del centro ubicarse con sus hombres a la izquierda de los de Palavecino. Entre tanto el Coronel Boerr ocupó la extrema izquierda y los guerreros de Catriel la derecha (ver gráfico fase II). 
 
Fase II: Movimiento final de las fuerzas nacionales previo a la batalla de San Carlos 


Calfucurá organizó su ejército en cuatro grupos: el Cacique Renquecurá con 1.000 guerreros formó el ala izquierda, Catricurá con otros tantos se ubicó en el centro (indios de Salinas y Pincén), Manuel Namuncurá con 1.000 más formó la derecha (araucanos) y finalmente Mariano Rosas con 500 ranquelinos quedó como reserva. 

Calfucurá arengó a sus tropas e hizo desmontar a parte de sus hombres con el fin de utilizar las mejores caballadas para atacar al ejército nacional por los flancos. A continuación el ala derecha y el centro del chileno cargaron contra las fuerzas argentinas que respondieron echando pie a tierra y disparando sus armas contra la indiada que a pesar de las bajas se aproximó produciéndose un durísimo combate cuerpo a cuerpo. La falta de entusiasmo de las cargas de la indiada del Cacique General Coliqueo en el ala izquierda de Boerr permitieron que el enemigo les arrebatara la caballada, ante lo crítico de la situación Rivas ordenó a la reserva del Teniente Coronel Leyría reforzar dicha ala (ver gráfico fase III). 
 
Fase III: Choque inicial de las fuerzas opuestas, movimiento de la reserva del Tte. Cnel. Leyría para apoyar el ala izquierda de las fuerzas nacionales. Ataques de Calfucurá sobre los flancos de Rivas 


En la derecha nacional Catriel hizo desmontar a la mitad de sus hombres, su indiada realizó las cargas sin decisión, fingiéndose vencidas. El valiente Cipriano solicitó a Rivas su escolta personal para colocarse a retaguardia de su propia indiada y fusilar a los que intentasen desertar con lo que permitió mantener firme este sector. Poniéndose él mismo al frente de sus hombres realizó una impetuosa carga contra la indiada de Renquecurá logrando rechazarla. A media hora de comenzado el combate el resultado del mismo era dudoso, las fuerzas de Calfucurá cargaban continuamente sobre los flancos nacionales siendo rechazados en todas las oportunidades; a medida que el tiempo pasaba los salvajes iban internando el ganado robado en el desierto por lo que Rivas decidió definir la batalla. A tal fin ordenó a Ocampo, Boerr, Coliqueo y Leyría que rompieran el cerco cargando contra el enemigo. 

El Batallón Nº 2 de Infantería de Línea abrió un intenso fuego contra la derecha enemiga a la vez que las fuerzas de Leyría, Coliqueo y Catriel dirigidas personalmente por el General Rivas realizaban una impresionante serie de cargas que rompieron las líneas enemigas comenzando el desbande de las fuerzas de Calfucurá. También Boerr con sus tropas reorganizadas se les unió contribuyendo con eficacia a la derrota de los salvajes. Rota la línea de batalla enemiga y desmoralizados los indios, Rivas comenzó la persecución que se extendió por unas 14 leguas completando de esta manera la completa dispersión del enemigo. La misma no pudo prolongarse más debido al cansancio de la propia caballada, el polvo, la falta de agua y el calor del día. 
 
Fase IV: Carga general de las fuerzas nacionales, desbandada del ejército de Calfucurá y persecución 


Las consecuencias de la batalla 
Al culminar la batalla quedaron sobre el campo 200 guerreros de Calfucurá muertos y numerosos heridos. Las fuerzas nacionales tuvieron 35 muertos y 20 heridos. El cacique chileno que por más de 20 años había asolado impunemente la campaña argentina había sido escarmentado y se retiraba a Salinas Grandes a curarse las heridas. La rapidez con la que reaccionaron Boerr y Rivas ante la invasión para cortar la retirada de los salvajes, la velocidad con que se efectuaron las marchas forzadas, el valor de las fuerzas nacionales e indios amigos y el coraje y acertadas tácticas de Rivas en el momento clave del combate permitieron la victoria que marcó el inicio del fin de la confederación de tribus creada por Calfucurá. El 4 de junio del año siguiente éste murió con casi 100 años de edad en Salinas Grandes, su testamento decía: "No entregar Carhué al huinca", lo que señalaba que aún quedaba una dura lucha por delante. Tras su muerte comenzó la disgregación de su confederación, el reinado de terror del cacique araucano tocaba sus horas finales y las campañas de Alsina y Roca terminarían para siempre con el peligro del malón afirmando la soberanía argentina en las tierras del sur. 


Bibliografía 

-Ramírez Juárez, Evaristo. Teniente Coronel: La Estupenda Conquista, segunda edición, Buenos Aires, Plus Ultra, 1968. 
-Piccinali, Héctor Juan. Coronel: Vida del Teniente General Nicolás Levalle, Buenos Aires, Círculo Militar, 1982. Biblioteca del Oficial, vol 708. 
-Prado, Manuel. Comandante: La Guerra al Malón, Buenos Aires, Xanadu, 1976. 
-Serres Güiraldes, Alfredo, M: La Estrategia del General Roca, Buenos Aires, Pleamar, 1979. 
-Walther, Juan Carlos: La Conquista del Desierto, cuarta edición, Buenos Aires, EUDEBA, 1980. 
-Zeballos, Estanislao. S: Callvucurá. Relmú. Painé, Buenos Aires, El Elefante Blanco, 1989. 
-Zeballos, Estanislao. S: La Conquista de las 15.000 leguas, Buenos Aires, Hyspamérica, 1986. 
-Zeballos, Estanislao. S: Viaje al País de los Araucanos, Buenos Aires, Solar, 1994.


Por Sebastián Miranda 


Fuente 1
Fuente 2
Fuente 3

miércoles, 24 de mayo de 2017

PGM: Feldkanone 96, la respuesta alemana al "75" francés

Feldkanone 96 n.A de 7.7cm
Por Rafael Mariotti


De lejos el arma más numerosa en el arsenal del ejército Imperial Alemán en 1914 era el 7,7 cm Feldkanone 96 n.A. Alemania ingresó en la 1GM con 5.086 de estos cañones de campaña. A lo largo de toda la guerra se mantuvo como el caballo de batalla de la artillería alemana, y aunque no es tan conocido, como muchos otros cañones de gran calibre, como el famoso Dicke Bertha de 420 mm, fué por supuesto muy importante, siendo utilizado en todos los frentes y en todas las batallas. 

Significativamente, el Feldkanone 96 n.A. empezó su carrera como un cañón de campaña con cureña rígida y un diseño extremadamente tradicional, sin escudo cubrecabeza y con el tipo de munición antigua, con el cartucho y los proyectiles separados. Era el resultado del conservadorismo en los altos círculos militares en 1896. Los alemanes ya estaban distribuyendo el Fk C-96 cuando los franceses introdujeron su famoso "75": y así del día a la noche, el técnicamente nuevo cañón alemán, quedaba totalmente obsoleto. 

Inmediatamente el arma fue sometida a una completa modificación. El trabajo fue efectuado por Rheinmetall y Krupp, las dos firmas metalúrgicas más importantes en la industria armamentista, quienes realizaron una completa transformación, en principio manteniendo sólo el tubo cañón y las ruedas, poniéndolo todo sobre un nuevo sistema de retroceso hidro-neumático, un escudo y un nuevo cierre de recámara. El resultado fue el Feldkanone 96 n.A. que significa Neuer Art o sea "nuevo modelo". 

Era un diseño sólido, aunque no tan espectacular como el 75 francés. 
Publico a continuación imágenes del Feldkanone 7,7 cm 98 n.A. (cañón de campaña de 77 mm año 1896, nuevo modelo), la columna vertebral de la artillería alemana. 

La primera foto es el arma siendo transportada por caballerías al principio de la 1GM, obsérvese el casco de los artilleros, no tienen la clásica punta del Picklehaube alemán sino terminan en una esfera, para no herir al compañero artillero en el momento de inclinarse a recargar el arma. 
Luego hay una imagen del cañón. 

Luego hay una foto del Fk 96 disparando, por los cascos se nota que es una etapa tardía de la guerra, pues los cascos de acero, el famoso Stahlhelm fué empleado a partir de 1916, y reemplazó al Picklehaube. 
Luego otro Fk 96 que fue alcanzado por el fuego de contrabatería canadiense. 

 
 
 

Historia argentina: El Abrazo del Estrecho (1899)


 Abrazo en el Estrecho

Existen divergencias de interpretación respecto de quién partió la iniciativa de la entrevista entre ambos presidentes. Para algunos autores se debió a Roca, partidario de eliminar el largo diferendo bilateral a través del diálogo directo. Para otros, en cambio, la idea partió de Francisco P. Moreno, y fue acogida favorablemente por Roca. Sin embargo, para El Diario, de Buenos Aires, la iniciativa surgió de Chile, por su deseo de convenir entre ambos países "el condominio político internacional con proyecciones geográficas". Por su parte, La Nación, en su editorial del 18 de enero de 1899, sugirió que no sería ajena al encuentro de los presidentes la larga visita realizada a Roca, el día anterior, por el nuevo ministro de Chile en Buenos Aires, Du Putron, en un momento en que una violenta revolución en Bolivia y la posibilidad de una intervención chilena en el Altiplano impulsaban a la diplomacia chilena a buscar una conciliación con la Argentina, y así cerrar -o al menos postergar- un frente de conflicto para las autoridades de Santiago. En esta misma línea de razonamiento, La Prensa sostuvo que la entrevista tenía por objeto realizar la aspiración de Chile de que la República Argentina la dejara en completa libertad de acción para resolver a su manera sus problemas con Perú y Bolivia, aún sin definición después de la guerra sostenida con ambas naciones en 1879 y en la que resultara victoriosa.


Canciller chileno Juan José Latorre

El "Abrazo del Estrecho" fue un simple apretón de manos -ni Roca ni Errazuriz Echaurren querían la guerra. Errázuriz tuvo que deshacerse de su ministro de relaciones exteriores, Juan José Latorre, quien después hizo flotar una versión de que habia entregado un ultimátum al ministro argentino en Santiago en septiembre de 1898 -ultimátum que solo existió en la febril imaginación de su secretario, Phillips. El ministro chileno en Buenos Aires, Carlos Walker Martínez enviaba telegramas a Santiago con falsos reportes sobre la falta de preparación argentina, según él la ARA estaba por incorporar un buque lde 8.000-10.000 toneladas llamado "Juan de Austria", cuando el único buque de ese tipo existente era un crucero cañonero español que había sido hundido en la bahia de Manila en Julio de ese año por el escuadrón del Almirante Dewey.


Carlos Walker Martinez

Walker Martinez urgía a su gobierno a "declarar la guerra antes de que llegaran los nuevos barcos para la ARA, y atacar cuando la cordillera nevada aún nos protegía". Errázuriz desestimó los informes de su ministro. Despechado, Walker Martinez renunció, pasando a la oposición y desde su banco en el congreso de Chile continuó importunando al gobierno chileno denunciando invasiones de territorio chileno por tropas argentinas... lo que resultó ser un mero episodio policial pues se trataba de 5-7 soldados persiguiendo a cuatreros chilenos... Roca zarpo de Puerto Militar en Febrero de 1899, visitando a varios puertos patagónicos antes de llegar al estrecho. El ARA Belgrano, que conducia a Roca, y al Ministro de Guerra Gral. Luis Maria Campos, y al Ministro de Marina, Comodoro Martín Rivadavia. Acompañaban al ARA Belgrano el crucero-torpedero ARA Patria, en transporte ARA Villarino y la fragata ARA Sarmiento. En Punta Arenas se encontrarían con el crucero protegido "O Higgins" que llevaba al presidente de Chile, el crucero protegido "Ministro Zenteno" y el transporte "Angamos". Se hallaba asimismo en Punta Arenas el crucero protegido "Presidente Errázuriz", buque estacionado en esas aguas. El ARA Villarino llegó a Punta Arenas el 15 de Febrero anunciando a las autoridades chilenas que la escuadra argentina llegaría a las 12.00 horas del día. Mientras los binoculares de oficiales y civiles chilenos escudriñaban las aguas en dirección al Atlántico, y aquí cito a un historiador chileno:


"Pero en vano: fue por el Sur donde aparecieron los blancos perfiles de las naves de guerra del país vecino... El viaje desde Ushuaia lo había realizado la división naval por los canales fueguinos, ruta hasta entonces poco conocida y nunca recorrida por barcos de calado, haciendo en ello gala significativa de pericia profesional." (1)

El timonel del crucero acorazado ARA Belgrano, al llegar al Estrecho era nada menos que el Comodoro Martin Rivadavia, uno de muchos oficiales, que cuando eran cadetes se habían formado en la ruda escuela de la "Escuadrilla de Cutters", meras cascaras de nuez a vela de 40-75 toneladas de desplazamiento en mares donde, en invierno, las olas llegan a sobrepasar los 15 metros de altura.

Más allá de la discusión sobre el origen de la entrevista entre los presidentes argentino y chileno, lo cierto fue que durante la segunda administración de Roca se puso de manifiesto la voluntad de acercamiento con el gobierno de Chile. Claras demostraciones de esto fueron las decisiones de apelar al arbitraje de la reina británica, para resolver una parte de la cuestión limítrofe, y de aceptar el laudo Buchanan, sobre la Puna de Atacama.

Abordaje del buque chileno O'Higgins por parte del Gral Roca

El "Abrazo del Estrecho" 

Presidente Federico Errázuriz (Chile)

Presidente Julio Argentino Roca (Argentina)


Fuentes
Brunner
(1) Braun Menéndez, Armando , Pequeña Historia Magallánica (Editorial Francisco de Aguirre, Buenos Aires,, Santiago de Chile, pag.177
Historia de las Relaciones Exteriores de Argentina

AEW&C: Saab 2000 AEW&C (Suecia)

Saab 2000 AEW&C (Suecia) 


El Saab 2000 AEW & C avión es una variante del transporte regional a turbohélice Saab 2000 equipado con los sistemas de reconocimiento de radar Saab Erieye. 

Datos clave 
Tripulación: 7 
Vuelo inicial: Abril 2008 
Capacidad operativa inicial: 2010 
Fabricante: Grupo Saab, de Suecia 
Operadores: Fuerza Aérea de Pakistán y la Fuerza Aérea Sueca 
Longitud: 27.28m 
Diámetro del fuselaje: 2.31m 

El sistema aerotransportado de alerta temprana y control de aeronaves Saab 2000 AEW&C es una variante de los aviones regionales de turbohélice de transporte Saab 2000 equipados con un radar de visión lateral de reconocimiento Saab Sistemas Erieye PS-890 montado en columna. 
El primer cliente para el Saab 2000 AEW & C, la Pakistan Fiza'ya (Fuerza Aérea de Pakistán), ha hecho un pedido a la Saab, con sede en Estocolmo, en junio de 2006 por 6.9 mil millones de coronas suecas. El Gobierno de Pakistán renegoció parte del contrato en mayo de 2007 debido a la crisis financiera en el país. El valor del contrato se redujo a 1.35 mil millones de coronas suecas. 
El primero de los cuatro aviones se puso en marcha en abril de 2008 y entró en servicio en octubre de 2009. El segundo avión fue entregado a Pakistán en abril de 2010 para vigilar el espacio aéreo indio. Los otros dos aviones Saab 2000 AEW & C, equipado con el sistema de radar Erieye, se entregarán a finales de 2010. Tailandia anunció la selección del AEW&C Saab 2000 en junio de 2007. 



El avión Saab 2000 AEW&C entró en servicio con la Fuerza Aérea de Pakistán en 2009. 

El avión, totalmente equipados para sistema aerotransportado de alerta temprana y control, también puede ser utilizado para misiones de seguridad nacional, control de fronteras, mando y control aerotransportado, la coordinación de la gestión de desastres y para el control de tráfico aéreo en emergencias. 

Construcción del Saab 2000 
Saab Surveillance Systems es el contratista principal para el programa Saab 2000 AEW y C. Saab Aerotech es responsable de la elaboración y modificación de los aviones regionales Saab 2000 a la configuración de AEW&C. Otras seis unidades de negocio de Saab también están contratados por los principales elementos del programa. 
En las secciones externas del ala se han fortalecido, al igual que el techo del fuselaje, para acomodar el peso de la antena Erieye y su habitáculo. La zona de la cola vertical ha sido aumentado para proporcionar una mejora en la estabilización. 

Cabina principal 
La cabina principal está equipado con cinco consolas de operador de misión en el lado de estribor. 
Las ventanas en el lado de estribor de la cabina principal, se han eliminado. La cabina cuenta con aire acondicionado y equipado con un sistema de cancelación de ruido activa. 
La sección de popa de la cabina principal tiene capacidad para los tanques de combustible y el equipo de la misión. Dos tanques de combustible auxiliares se instalan en el lado de estribor de la sección del fuselaje mediados inmediatamente detrás de las consolas de misión. 
Las consolas de operador realizan: gestión del sistema y sensores, planificación y simulación de misión, seguimiento del procesamiento de datos, gestión, identificación, asignación y control de activos. Los sistemas de visualización incorporar mapas digitales y el uso de pantallas planas de color de alta resolución y pantallas de control de de entrada táctiles. La sección principal de la cabina de popa también da cabida a los equipos de guerra electrónica, el equipo Erieye y las unidades de potencia del Erieye. 

Radar 
Saab Microwave Systems (anteriormente Ericsson) es el contratista principal para el radar de vigilancia Erieye. El radar Erieye en servicio después de una serie de otras aeronaves como el Saab 340, Embraer R-99 y Embraer EMB-145. El Erieye es un radar Doppler de arreglo de fases activa del pulso operativo en la banda de 3.1GHz a 3.3GHz. El radar está en funcionamiento de tres minutos después del despegue y durante el ascenso y ofrece un área de vigilancia efectiva de 500.000 km². 




El radar Erieye tiene un alcance instrumental de 450 kilómetros y 350 kilómetros de detección frente a un objetivo de combate de tamaño en los densos ambientes hostiles de guerra electrónica.

El radar Erieye tiene un alcance instrumental de la gama de 450 kilómetros y 350 kilómetros de detección contra un blanco del tamaño de los aviones de combate en los densos ambientes hostiles de guerra electrónica y en blancos a altitudes bajas. El sistema es capaz de rastrear múltiples objetivos aéreos y marinos sobre el horizonte y ofrece una cobertura de 360​​° por encima de la altitud de 20 km y tiene una capacidad de vigilancia marítima. El radar incorpora un identificación e interrogador amigo ó enemigo (IFF). El sistema consta de un arreglo de fase activa del pulso de radar Doppler de un radar secundario de vigilancia. 
El arreglo de antena de doble cara de lectura automática está instalada en una caja rectangular, montada sobre el dorso del fuselaje. 


El avión cuenta con un avanzado equipo de guerra electrónica Saab.

Guerra electrónica 
El conjunto de guerra electrónica de la aeronave se basa en las medidas de apoyo electrónico (ESM) y la suite de auto-protección Saab Avitronics HES-21. El HES-21 también ofrece un sistema de apoyo basado en tierra (EGSS), que proporciona datos de la misión para el sistema de aviones de guerra electrónica y para el análisis de los datos registrados. 




El Saab 2000 AEW & C lanzado en abril de 2008. 

Medidas de apoyo electrónico 
Las medidas de apoyo electrónico (ESM) del sistema digital de banda estrecha comprende y receptores de banda ancha y las antenas asociadas, ofreciendo cerca de 100% de probabilidad de interceptación (PDI). El receptor digital está equipada con arreglos de antenas del interferómetro. 
El ESM obtiene el orden de batalla electrónico (EOB) de datos e intercepta, caracteriza e identifica las señales, define la dirección de su llegada, la generación y visualización de información de alerta. El sistema ESM funciona de forma autónoma y permite el análisis real de manejo ambientalmente racional del tiempo y la presentación al operador de ESM a bordo del avión. Los datos del ESM se registran durante las misiones para el análisis después de la misión táctica y técnica. La información se transfiere a otros sistemas de a bordo, incluido el sistema de comando y control y los datos de enlace de radio-control. 
Los receptores de radar cubren la banda baja (7GHz a 2GHz), banda media (de 2 GHz a 18 GHz) y la banda alta (28GHz a 40GHz). 

El receptor digital de RF proporciona una muy alta sensibilidad y selectividad y utiliza rápidamente transformadas de Fourier (FFT) y las técnicas de canalización de procesamiento de señales. Los receptores de banda ancha y de banda estrecha del ESM proporcionan una cobertura de 360​​°, y cerca de 100% de probabilidad de interceptación. El sistema ofrece una alta sensibilidad y selectividad de la señal en entornos densos y hostil. 



Sistema de autoprotección 
El sistema de auto-protección (SPS) se compone de: sistema de ayuda de control de defensas, alerta de radar, detección de láser, detección de misiles y sistemas de dispensador de chaff y bengalas. La suite de autoprotección permite la selección y, en modo automático, el lanzamiento de chaff y las secuencias de las contramedidas. 

El sistema de alerta láser se basa en el sistema de advertencia de láser Saab Avitronics LWS-310 en las 0,5 a 17 micrones de longitud de onda de banda. La cobertura espacial y espectral es proporcionada por una serie de tres sensores a cada lado de la aeronave. 
El lanzamiento de misiles y advertencia de aproximación (MAW) se basa en la Avitronics Saab Maw-300, que a la vez puede monitorear y controlar hasta ocho amenazas. Tiene cuatro sensores, dos a cada lado, y cada uno con 110 ° de cobertura azimutal para proporcionar el solapado 360° de cobertura espacial. 
El sistema de distribución de chaff y flares (CFDS) comprende una unidad de control del dispensador, (CFDC) con una pantalla y panel de control montada en la cabina, equipo de ayuda defensiva completo con una base de datos con biblioteca de amenazas, dos dispensadores electromecánicos BOL y seis dispensadores pirotécnicos BOL. 
El dispensador de BOL es un de gran capacidad, 160 cartuchos, electro-mecánicos dispensador de chaff. Los dispensadores BOL se instalan en los carenados en las vainas de alerta montado en ala-radar. El dispensador incorpora generadores de torbellinos que proporcionan características de flor en el lanzamiento de chaff y una respuesta nube de chaff de Doppler. 
El dispensador BOL es un dispensador de pirotécnicos que lleva cartuchos estándar de la OTAN rectangulares o cargadores de 39 cartuchos de 1 pulgada². El distribuidor tiene la capacidad de prescindir de los diferentes tipos de municiones al mismo tiempo. Los dispensadores de la balanza de pagos se encuentran a cada lado de la parte inferior del fuselaje a la popa de las alas. 




Motor  
El avión está equipado con dos motores turbohélice Rolls-Royce AE 2100A que desarrollan 3.095 kW. El AE 2100A es un motor turbina de dos ejes a gas equipada con un compresor de alta presión (HP) de 14 etapas accionado por una turbina de dos etapas. El motor también cuenta con un reductor planetario conectado a la hélice. También cuenta con una completa autoridad digital de control del motor (FADEC) para gestionar el motor y la hélice. 
La longitud y el diámetro del motor son 11.8 pulg (0.29m) y 19 pulgadas (0,48 m), respectivamente. 

Rendimiento del Saab 2000 
El avión puede subir una altitud de 9.144 m en 15 minutos. La velocidad de crucero máxima y de patrulla de la aeronave son 629 kmh y 296 kmh respectivamente. El alcance es de 3.218 kilómetros. La carrera de despegue de la aeronave es de 1.400 m, y la resistencia máxima es de 9,5 horas. El avión pesa alrededor de 14.500 kg y su máximo peso al despegue es de 23.000 kg. 


El Saab 2000 AEW&C tiene una resistencia máxima de más de 9,5 horas y un alcance máximo de más de 2.000 nm. 

El sistema aerotransportado de alerta temprana y control aéreo Saab 2000 AEW&C. 





Air Force Technology

martes, 23 de mayo de 2017

Mujeres en combate: Limitaciones físicas

Hay una gran incógnita sobre poner el cuerpo femenino en combate

Paul Szoldra | Business Insider


 
Cadete Sarah McIntosh del U.S. Army 

Hubo mucha emoción acerca de los trabajos de combate militar que se abren a las mujeres cuando el anuncio se hizo público el 24 de enero. Políticos, miembros militares e incluso una mayoría del público estadounidense apoyan la decisión.

Sin embargo, muchos, entre ellos algunas tropas femeninas, están preocupados por cómo se desarrollará el cambio.

La Capitana Katie Petronio sirvió como oficial de ingeniería de combate en los despliegues a Irak y Afganistán, y en su último despliegue con un Equipo de Compromiso Femenino (FET) adscrito a la infantería, obtuvo una idea de cómo podría ser. En el Marine Corps Gazette, escribe:
"... algunos de estos marines [femeninos] pueden sentirse calificados para la posibilidad de asumir el papel de oficial de infantería. Al final, mi principal preocupación no es si las mujeres son capaces de realizar operaciones de combate, como lo hemos hecho Ya demostrado que podemos mantener nuestro propio en algunas situaciones de combate muy difícil, en cambio, mi principal preocupación es una cuestión de longevidad.Puede las mujeres soportar los rigores físicos y fisiológicos de las operaciones de combate sostenido, y estamos dispuestos a aceptar el desgaste y las cuestiones médicas Que van junto con la integración? "
La atleta de una vez estrella de la universidad, en el pico de la condición física antes de desplegarse, y luego pasa a escribir sobre sus problemas después del regreso:
"Cinco años más tarde, físicamente no soy la mujer que una vez fui y mis puntos de vista han cambiado mucho en la posibilidad de que las mujeres tengan exitosas carreras a lo largo de servir en la infantería. Puedo decir de primera mano la experiencia en Irak y Afganistán, , Que ni siquiera hemos empezado a analizar y comprender las cuestiones médicas específicas de género y las operaciones de combate continuo de peaje física general tendrán en las mujeres ".
Y trae a colación un punto interesante que apenas se ha discutido. ¿Cuáles serán los efectos a largo plazo en el cuerpo femenino? He servido en la Infantería de Marina durante ocho años, pero después de perder la cuenta del número de 10 y 15 millas de marcha por carretera he hecho con un paquete de 80 libras, he desarrollado dolor de espalda grave que me afecta a este día.


Capitana Katie Petronio 

El ejército y la infantería marina es una bestia muy diferente del resto de los militares. Es discutible que las tropas de combate más difíciles y difíciles pueden enfrentar (fuera de operaciones especiales).

Aunque este video es de un soldado canadiense, muestra una carga de combate y peso muy típico llevado en unidades de infantería:



Una de las mayores razones para el cambio de política es que la experiencia de combate a menudo factores en las promociones. El razonamiento es que dar a las mujeres la oportunidad de servir en la infantería levantará un "techo de cristal" dentro del ejército, pero Petronio también se opone a esto:
"Incluso si una mujer puede cumplir con los requisitos de liderazgo físico, mental y moral a corto plazo de un oficial de infantería, para cuando ella sea elegible para servir en una posición de liderazgo estratégico, a los 20 años o más, hay una minúscula probabilidad de que sea físicamente capaz de servir en absoluto ".
El sargento de artillería retirado de los Marine Jessie Jane Duff abre su pieza con una comparación de la infantería a la Liga Nacional de Fútbol, ​​preguntando cuándo se levantará la prohibición de las mujeres en la NFL. Ella escribe que no es probable que suceda:
"Hay simplemente una gran disparidad en la masa corporal y la fuerza entre los jugadores de la NFL y las mujeres, y las demandas físicas son demasiado grandes".

Y ella se hace eco de las preocupaciones del capitán Petronio sobre lesiones físicas duraderas:
"En la actualidad, las mujeres tienen mayores tasas de alta por discapacidad médica que les impide terminar su enrolamiento, o el reingreso El estrés y el deterioro muscular en las mujeres viene más rápido y más difícil debido a la pesada artes y coacción física en el entorno de campo.
La atrofia muscular, el desplazamiento de la cadera y la artritis en las rodillas y las articulaciones son dolencias comunes. La compresión espinal se produce a partir de largos períodos de pesadas cargas de combate ".

Mientras los altos estándares de la infantería del ejército y del mar se mantienen de esa manera, no veo personalmente un problema enorme en permitir a mujeres en la infantería. Pero una caída en las normas es el temor de muchos soldados de infantería que siguen siendo escépticos. Especialmente cuando el general Martin Dempsey aludió a esa posibilidad:
"Es importante, sin embargo, si decidimos que un estándar particular es tan alto que una mujer no podría hacerlo, la carga está ahora en el servicio para volver y explicarle a la secretaria, ¿por qué es tan alto?"

Biografías: Wilhelm List (Alemania)

Gral. Wilhelm List 

 


Wilhelm List (1880 - 1971) fue un mariscal de campo alemán que prestó servicio durante la Primera y Segunda Guerra Mundial. Fue comandante en jefe del Grupo A del Grupo Ejército Sur que llevó a cabo la campaña del Cáucaso en el frente ruso. 

Siegmund Wilhelm List nació en Oberkirchberg, Würtemberg, Alemania, el 14 de mayo de 1880. In 1898, a los 18 años de edad, ingresó como cadete en el Ejército Bávaro. En 1900 List fue ascendido al rango de Teniente y en 1913 fue incorporado al estado mayor como Capitán. Luchó en la Primera Guerra Mundial en ambos frentes. 

Al finalizar la Gran Guerra, List se unió a los Freikorps, organización nacionalista que defendió a Alemania de las revueltas e intentos de golpes comunistas. Siguió prestando servicio en el Ejército Alemán de la República de Weimar (Reichswehr), desempeñando tareas administrativas. En 1927 fue ascendido a Coronel y en 1930 a Mayor General. Luego de la anexión de Austria en 1938, List estuvo a cargo de la fusión del Ejército Austríaco a la Wehrmacht. 



List conversa con tropas durante la campaña de Grecia

Al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, Wilhelm List comandó al 14º Ejército Alemán durante la campaña de Polonia en septiembre de 1939; esta unidad militar constituía el ala sur del movimiento de pinzas que la Wehrmacht llevó a cabo para rodear y atrapar al Ejército Polaco en las inmediaciones de Varsovia. También participó, como comandante del 12º Ejército, de la Batalla de Francia de mayo de 1940. Desde el 6 de abril al 30 de abril de 1941, dirigió al 12º Ejercito Alemán durante la Batalla de Grecia. 

En julio de 1942, List fue comandante en jefe del Grupo Ejército A en el frente ruso durante la Operación Azul. La tarea de List fue la de tomar por asalto a Rostov y dirigir al Grupo Ejército A hacia la región del Cáucaso hasta Baku para capturar los pozos petroleros de esa region. Las fuerzas alemanas dirigidas por List avanzaron en forma arrolladora por casi dos meses. Sin embargo, para el 31 de agosto este avance se detuvo debido a escasez de combustible y falta de municiones. Enfurecido por la detención de la marcha, Adolfo Hitler lo relevó como comandante del Grupo Ejército A. 

List pasó el resto de la guerra en su casa, en Alemania, y nunca retornó a servicio activo. Al finalizar el conflicto bélico se entregó a los aliados y fue sometido a proceso judicial acusado de crímenes de guerra. Fue sentenciado a cadena perpetua en febrero de 1948. Sin embargo, fue liberado en diciembre de 1952 debido a su edad y su salud. Wilhelm List murió el 17 de agosto de 1971 en Garmisch-Partenkirchen, Alemania. 

 

Fuente