martes, 11 de agosto de 2026
Guerra híbrida: La zona gris
Conflictos en la zona gris: Origen y desarrollo del concepto
por Jesús M. Pérez Triana || The Political Room
El Pentágono, think-tanks,
centros de estudios e instituciones académicas son una máquina de
producir conceptos en una interminable carrera de sus autores
intelectuales por alcanzar la notoriedad y vender sus ideas. En ese
inabarcable supermercado de las ideas surgió el concepto de conflictos
en la zona gris que nació para complementar y superar el concepto de
guerras híbridas, cuya popularización terminó por transformarlo en algo
tan amplio como poco útil. Su aplicación y capacidad de dar sentido a
numerosos contextos y conflictos reflejan en última instancia su
utilidad y relevancia.
De las guerras híbridas a la zona gris
En “Guerras Híbridas: el concepto que murió de éxito” vimos la respuesta que Frank Hoffman dio al debate en el Pentágono sobre el futuro de la guerra en el mundo post-11S. Mientras unos lamentaban que las campañas de insurgencia en Afganistán e Iraq eran una distracción innecesaria cuando había que prepararse para las futuras guerras convencionales frente a potencias como China, otros se quejaban de que la obsesión por las guerras tecnológicas de alta intensidad en un futuro incierto, la “nextwaritis” en palabras del secretario de Defensa Robert Gates, estaba dificultando vencer en las guerras del presente.
Para Hoffman el futuro no se presentaría en forma de modelos opuestos y puros, sino que tendría una naturaleza híbrida. Los ejércitos enemigos emplearían estrategias asimétricas y allí donde el aparato estatal entrase en colapso se comportaría como una banda armada dedicada al contrabando y el pillaje. Por su parte, los grupos insurgentes se dotarían de sistemas de armas avanzados que hasta la fecha sólo estaban en manos de los ejércitos. Este último concepto pareció quedar validado con la Guerra del Líbano de 2006, donde el grupo libanés Hezbolá empleó al menos dos misiles antibuque y misiles anticarro de forma masiva (Pérez, 2020).
El concepto de “guerra híbrida” apareció en sucesivos documentos oficiales del Pentágono pero alcanzó su verdadero momento de gloria tras la invasión rusa de Crimea. El despliegue de militares rusos sin insignias nacionales junto con la intervención militar en Ucrania Oriental con militares en excedencia forzosa, en medio de una potente campaña de desinformación, causó alarma en Occidente. Los rusos parecían emplear una novedosa forma de hacer la guerra contra la que no había respuesta evidente. La cumbre de la OTAN celebrada en Gales en septiembre de 2014 consagró el término “amenaza híbrida” que apareció en el punto 13 de su declaración final.
Como vimos, el término “guerra híbrida”
murió de éxito. Se convirtió en un término que abarcaba tantos
fenómenos de una forma tan amplia que perdió su capacidad explicativa.
De esta manera, las amenazas híbridas, según una definición de la OTAN,
combinan “los medios militares con no militares, así como los medios
abiertos con los encubiertos, la desinformación, los ciberataques, la
presión económica y el despliegue de grupos armados irregulares y el uso
de fuerzas irregulares” (2014).
Por tanto, las guerras híbridas comprenderían acciones que tienen lugar en tiempos de paz como en tiempos de guerra, como son los ciberataques y las campañas de desinformación. Con esto podríamos decir que las actividades de ambas potencias durante la vieja Guerra Fría constituyeron una guerra híbrida y que el término se popularizó a partir de la crisis de Ucrania de 2014 como eufemismo de la Nueva Guerra Fría. Pero si todo es guerra híbrida todo el tiempo, el término no nos ayuda a entender la realidad. Se hace necesario otro enfoque. Surgió así la idea de conflictos en la zona gris.
Zona Gris
Posiblemente una de las menciones más tempranas del término “zona gris” apareció en la Revisión de la Defensa Cuatrianual de 2010 (DoD, 2010:73). Pero el concepto sólo apareció mencionado en una frase: “El futuro panorama estratégico presentará crecientemente desafíos en la ambigua área gris que no son ni completamente guerra ni completamente paz”.
Fue en el periodo 2015-2016 cuando varios autores le dieron consistencia y profundidad al término “zona gris”. El punto de partida fue la comparecencia del general Joseph L. Votel, comandante del Mando de Operaciones Especiales estadounidense (USSOCOM), ante el Subcomité de Amenazas y Capacidades Emergentes del Congreso de los Estados Unidos el 18 de marzo de 2015.
El general Votel planteó un
entorno estratégico en el que la globalización y los avances
tecnológicos han puesto al alcance de toda clase de actores no estatales
(desde movimientos sociales a grupos armados) medios avanzados que
antes estaban sólo al alcance de las fuerzas gubernamentales. Se trata
de una idea que hemos planteado aquí recientemente, haciendo un
recorrido a cómo grupos terroristas en la India usan aplicaciones de comunicación, a cómo los narcotraficantes en México han creado sus propias redes de comunicaciones, a cómo los grupos yihadistas de Oriente Medio comenzaron a usar drones comerciales y cómo su uso se ha difundido de Oriente Medio a otros tipos de actores no estales como narcotraficantes en Europa y el Norte de África.
Según el general Votel (2015) en aquel entonces “nuestro éxito en este entorno será determinado por nuestra habilidad para navegar adecuadamente conflictos que caen fuera del tradicional constructo de guerra o paz” y en el que “actores siguiendo una aproximación en la ‘zona gris’ buscan asegurar sus objetivos mientras minimizan el alcance y la escala del combate propiamente dicho”. Además, esta “zona gris” supone que “nos enfrentamos con la ambigüedad de la naturaleza del conflicto, las partes implicadas y la validez de las reclamaciones legales y políticas en juego”.
El papel relevante del general Votel en la comunidad de fuerzas de operaciones especiales de Estados Unidos llevó a que fueran sus miembros los primeros en tratar el nuevo concepto o en desarrollar ideas a partir de la comparecencia del general.
Uno de los primeros autores en tratar el nuevo concepto fue el oficial de la armada Philip Kapusta, destinado entonces en el USSOCOM. Kapusta (2015) trata de introducir la idea de que, entender el espacio que hay entre la guerra y la paz como un amplio espectro en el que existen intervenciones armadas sin que haya una declaración formal de guerra, es simplemente una descripción de la experiencia histórica de las fuerzas armadas de los Estados Unidos, que entre 1915 y 2015 participaron en más de 50 intervenciones en el extranjero con tan sólo unos pocos ejemplos en los que hubo declaración formal de guerra.
Kapusta aporta tres características fundamentales de los conflictos en la zona gris (op. cit.: 21-22): implican “cierto nivel de agresión", su condición de guerra o no es "dependiente de la perspectiva" y encontramos "ambigüedad respecto a la naturaleza del conflicto". Kapusta adelanta además una idea relevante que encontramos en otros autores: las estrategias en la “zona gris” son llevadas a cabo por países que desafían a los poderes establecidos (op. cit.: 23).
A finales de 2015, Michael J. Mazarr,
analista senior de la RAND Corporation, trataría de proporcionar una
definición y caracterización del término “zona gris” en un trabajo
extenso para el Instituto de Estudios Stratégicos (SSI) del ejército
estadounidense. Mazarr ofrece varias caractesrísticas (2015: 58). Se
trataría de un conflicto que:
- “Persigue objetivos políticos a través de campañas cohesionadas e integradas”.
- “Emplea en su mayor parte herramientas no militares y no cinéticas”.
- “Se esfuerza por mantenerse bajo umbrales clave de escalada o líneas rojas para evitar conflictos totales y convencionales”.
- "Se mueve gradualmente hacia sus objetivos en vez de buscar resultados concluyentes en un periodo específico de tiempo”.
Mazarr plantea también que las estrategias en la “zona gris” son llevadas a cabo por países que desafían el statuo quo existente, a las que él denomina como “potencias revisionistas” (2015: 20-21). Al contrario que en el caso de los textos sobre guerras y amenazas híbridas, Mazarr trata de dar una explicación de por qué suceden. Según Mazarr, “el coste de las agresiones a gran escala se ha vuelto severo mientras los beneficios potenciales han decrecido” (op. cit.: 55).
Los conflictos en la “zona gris” serían entonces el resultado de tres tendencias: "Las intenciones de las potencias revisionistas, la confianza en aproximaciones graduales y el empleo de herramientas no convencionales” (op. cit.: 55). La identificación de las estrategias en la “zona gris” con las potencias revisionistas abre la posibilidad de entender mejor las acciones de Rusia, China e Irán en diferentes contextos.
La recepción en España y su amplia aplicación
El
concepto “zona gris” ha sido bien acogido en España. Destacan
principalmente los trabajos de los profesores Josep Baqués y Javier
Jordán. El primero realizó un trabajo de acotación y síntesis del
concepto para el Instituto de Estudios Estratégicos (2017), mientras que
el segundo trató de ponerlo en relación con el pensamiento de la
escuela realista de Relaciones Internacionales (2018). Vemos por tanto
que ante la indefinición y falta de profundidad de la versión
popularizada del término “guerra híbrida”, esto otro de “zona gris”
tiene mayor recorrido.
La característica aportada por autores como Kapusta y Mazarr de que se trataría de un tipo de estrategia seguida por potencias emergentes que desafían a otras establecidas, ha dado pie para diversos estudios sobre Rusia, China e Irán. En España Javier Jordán (2018) ha tratado sobre Irán y sus estrategias en la zona gris en el ámbito marítimo, mientras que Josep Baqués ha hecho una aproximación general al caso chino (2018) y ruso (2019). Sin olvidar la perspectiva de Guillermo Pulido (2020) sobre España y Marruecos, continuada por Josep Baqués (2020) y Carlos Fernández López (2021). Esto significa que, ante el potencial explicativo del concepto, en el futuro seguiremos viendo nuevos trabajos sobre las estrategias y conflictos en la “zona gris”.
REFERENCIAS
BAQUÉS, Josep: "Hacia una definición del concepto «Gray Zone» (GZ)". Documento de investigación 02/2017. Instituto Español de Estudios Estratégicos. Ministerio de Defensa Madrid, 2017
BAQUÉS, Josep: “La versión china de la “zona gris””. Global Strategy. 13 noviembre 2018.
BAQUÉS, Josep: “Rusia y la Zona Gris. El nuevo terreno de juego”. Revista Ejércitos. Nº12. Noviembre 2019.
BAQUÉS, Josep: “Marruecos y la Zona Gris. ¿La mejor herramienta para conquistar Ceuta y Melilla?”. Nº 18. Noviembre 2020.
FERNÁNDEZ, Carlos: “Zona gris en la frontera sur”. Global Strategy. 15 febrero 2021.
JORDÁN, Javier: “El conflicto internacional en la zona gris: una propuesta teórica desde la perspectiva del realismo ofensivo”. Revista Española de Ciencia Política. Número 48. Noviembre 2018. Págs. 129-151.
JORDÁN, Javier: “Estrategias de Irán en la zona gris del conflicto: su dimensión marítima”. Revista General de Marina. Vol. 275-4. Noviembre 2018. Págs. 723-741.
KAPUSTA, Philip: “The Gray Zone”. Special Warfare. Vol. 28 Nº4. Octubre-Diciembre 2015. Págs. 18-25
MAZARR, Michael J.: Mastering the Gray Zone: Understanding a Changing Era of Conflict. United States Army War College Press, Carlisle, 2015.
NATO: “Wales Summit Declaration”. 5 septiembre 2014.
PULIDO, Guillermo: “Incidentes con Marruecos, ¿Una zona gris?”. The Political Room, 12 agosto 2020.
VOTEL, Joseph L.: “Posture Stament”. United States Special Operations Command Pacific. 28 marzo de 2015.
lunes, 10 de agosto de 2026
MBT: El blindaje de madera y cerámica del K2 "Black Panther"
Madera y cerámica: La armadura de la Pantera Negra de Corea del Sur
Eduard Perov || Top War
Quizás debería empezar con un chiste que demuestre la utilidad práctica del dicho "en cada chiste hay algo de verdad".
Hace unos tres años, internet en Ucrania difundía activamente una historia sobre supuestos tablones comunes encontrados en el blindaje de tanques rusos. La idea era que los rusos eran tan pobres e incompetentes que ya estaban usando tablones en lugar de elementos de protección de blindaje. Sonaba estridente, sarcástico y perfecto para convertirse en un fenómeno viral.
En realidad, por supuesto, no había tableros. Simplemente, el público en general, ajeno al mundo de los vehículos blindados, se burlaba de las placas de fibra de vidrio expuestas por la rotura del casco (debido a la detonación de la munición) de un tanque ruso. Pero mantuvieron la farsa durante mucho tiempo, sin darse cuenta de que la fibra de vidrio era un componente del blindaje de la mayoría de los tanques soviéticos.
Hoy en día, esta situación resulta ridícula. Pero lo que la hace particularmente curiosa es que la madera se puede usar en el blindaje compuesto de los tanques. Y hablamos de los avanzados tanques surcoreanos, concretamente de su tanque K2 "Black Panther", cuya patente de blindaje incluye la madera como uno de sus elementos.
Y la madera desempeña un papel importante.
Los milímetros hablan por sí solos.
El tanque surcoreano K2 "Black Panther" recibe opiniones encontradas: algunos lo critican por su diseño defectuoso, mientras que otros lo elogian por su electrónica bastante capaz, incluyendo el sistema de control de tiro y la suspensión. Pero el blindaje del tanque es un aspecto indiscutible.Dado su tamaño y peso relativamente ligero de alrededor de 55 toneladas, este tanque cuenta con una impresionante resistencia frontal a los proyectiles. Por ejemplo, según cifras oficiales, puede soportar un impacto frontal de una munición de carga hueca con una penetración de hasta 900 milímetros en acero equivalente. Y eso sin ningún blindaje adicional. ¿
Es mucho? Sí, es mucho, considerando su peso. Tomemos como ejemplo nuestro querido T-90M: si le quitamos el blindaje dinámico Relikt de su torreta (la torreta es la parte más protegida) y le disparamos proyectiles HEAT, los resultados serán claramente peores y más decepcionantes. Pero los proyectiles HEAT no son particularmente notables. Es mucho más interesante ver cómo el Panther coreano resiste proyectiles de calibre inferior.

El proyectil perforante desechable (APDS) del tanque coreano tiene un espesor equivalente a aproximadamente 700 milímetros de acero. Durante las pruebas, el tanque fue atacado con su propio cañón de ánima lisa de 120 mm con proyectiles perforantes subcalibre K279 estabilizados por aletas, capaces de penetrar 700 milímetros de acero de dureza media a una distancia de dos kilómetros. El resultado: ninguna penetración.
Los tanques soviéticos sirven como ejemplo de la magnitud de estas cifras. Las torretas de los tanques T-80B/BV, a partir de las cuales se fabrican los vehículos modificados T-80BVM, en su forma básica ofrecen resistencia a proyectiles APS con un espesor equivalente a aproximadamente 420-450 milímetros de acero. Material antiguo, con barras de arena como relleno, pero solo a modo de ilustración.
Y la cerámica es la responsable de todo esto; cuando se integra correctamente en el blindaje y en presencia de madera u otros materiales amortiguadores similares, se convierte en la principal responsable.
La cerámica es cerámica, pero también se necesitan amortiguadores.
Hoy en día, parece inútil hablar de que la armadura de Black Panther de Corea del Sur esté hecha de cerámica. Mucho se ha escrito y dicho al respecto. Esto lo han hecho los propios coreanos, quienes han publicado páginas y páginas de material sobre cómo, tras años de arduo trabajo, finalmente produjeron carburo de silicio de alta calidad capaz de resistir proyectiles.Es mucho más interesante ver cómo diseñaron la cerámica en la armadura, ya que, por sí sola, es inútil contra proyectiles, pues a pesar de su alta dureza, es muy frágil. Al ser impactada por un proyectil subcalibre de alta velocidad (en realidad, la parte activa del proyectil, la "flecha" en sí, pero llamémosla proyectil), el bloque de cerámica simplemente se agrieta y se desmorona, convirtiéndose parcialmente en arena en la zona de contacto. Por lo tanto, la cerámica no es algo que se pueda simplemente añadir a la armadura.
Por supuesto, los surcoreanos no la añadieron sin más; lo hicieron con mucha astucia. A continuación, se puede ver el diagrama que muestra cómo la diseñaron. Los números 100, 200, etc., no representan el grosor de los elementos, sino su cantidad.

En esencia, se trata de una estructura tipo sándwich que comienza con una capa exterior en forma de placa de acero para la cara. A continuación, se coloca una capa amortiguadora de madera (tablas, aglomerado u otro material; no se especifica). Después de la capa amortiguadora, se encuentran elementos cerámicos alojados en celdas de paredes delgadas (de acero u otro material) que envuelven completamente la cerámica. Puede haber o no espacios entre las celdas, según los requisitos de protección.
Tras la capa cerámica, se coloca una placa de soporte, que puede ser de acero de dureza media o, por ejemplo, de una aleación de aluminio. A continuación, se repite el proceso, pero sin la placa de protección facial. Puede haber varias estructuras tipo sándwich de amortiguador + cerámica + placa de soporte, no solo dos, como se muestra en el diagrama.

En términos sencillos, funciona así:
cuando un proyectil de calibre reducido penetra la placa frontal de blindaje, el amortiguador de madera absorbe las cargas del impacto, evitando el agrietamiento prematuro y otros daños en los componentes cerámicos. En esencia, la madera actúa como un colchón de seguridad, permitiendo que la cerámica reciba el impacto del proyectil intacta y lo atrape eficazmente.El proyectil penetra entonces la cerámica. Como se mencionó anteriormente, la cerámica en sí no posee una alta resistencia a los proyectiles y es muy sensible a las cargas de impacto, el estiramiento y la cizalladura. Sin embargo, las paredes de las celdas en las que se encuentra dentro del blindaje impiden la propagación de grietas, y la "arena" cerámica formada en la zona de contacto entre la cerámica y el proyectil no tiene por dónde escapar del volumen aislado.
Como resultado, durante la penetración, la cerámica resiste activamente el proyectil, provocando daños: sufre deformación plástica, se desgasta y se fractura parcialmente. Luego, cuando el proyectil penetra la capa cerámica y la placa base, la situación se repite.
Esto logra una alta resistencia del blindaje. Además, la disposición de la cerámica en pequeñas celdas influye positivamente en la capacidad de supervivencia de la armadura, ya que si un proyectil impacta en una celda, la cerámica de las demás permanece intacta gracias a su capacidad aislante.
Conclusión
En general, los surcoreanos han logrado diseñar un sistema de blindaje completamente funcional. Cuando se incorporan adecuadamente al blindaje, las cerámicas pueden ser aproximadamente equivalentes en resistencia al acero blindado de dureza media, pero son significativamente más ligeras. Y parece que los coreanos se han acercado a lograr esta paridad entre el acero y la cerámica, creando un tanque moderadamente pesado con una potente protección.Sin embargo, el método no es único. Por ejemplo, la URSS concibió un principio similar para las torretas de los tanques, utilizando cerámica en celdas individuales, pero la capa amortiguadora no era de madera. Si no me falla la memoria, aparentemente planeaban usar algo parecido al fieltro, pero la idea es la misma: es económico y funciona bien.
Sin embargo, la URSS no pudo establecer un proceso para producir blindaje cerámico de alta calidad, con la excepción de las bolas de corindón para la serie T-64, mientras que Corea del Sur lo logró y ahora produce tanques tan buenos como sus homólogos occidentales.
Fuentes de información:
Patente n.° 10-2884674. Titular de los derechos de autor: Samyang Gumtech Co., Ltd."Cuestiones específicas de la balística terminal". V.A. Grigoryan, A.N. Beloborodko, N.S. Dorokhov, et al.
domingo, 9 de agosto de 2026
Crisis del Beagle: La boya y la venganza

La boya y la venganza en Puerto Williams
Mariano Sciarioni
En 1981, un avión del Comando de Aviación Naval vuela a escasos 10 metros de una formación militar chilena, sobre Puerto Williams. Los sorprendidos chilenos responden con insultos… y disparos de artillería antiaérea. ¿Por qué lo hizo el piloto argentino?
La historia empieza con un submarino. 
Argentina y Chile vivían todavía bajo la tensión del conflicto del Beagle. La Armada Argentina sabía que un submarino chileno operaría en la zona y necesitaba algo fundamental para la guerra antisubmarina: conocer su firma acústica. Saber cómo "sonaba" el enemigo era fundamental.
A la Escuadrilla Aeronaval Antisubmarina de Armada Argentina se le ocurrió una idea. Unir una sonoboya, una batería de Fiat 600 y la línea de hidrófonos fijada a cachiyuyos. Dejarla cerca de donde pasaría el submarino. Eso fue el “mini-SOSUS”. Ingenio criollo y guerra antisubmarina.

La boya quedó instalada en secreto en el canal de Beagle. Un Tracker aterrizó de noche en Ushuaia y se ocultó en un hangar. Desde allí, mediante una antena improvisada y un grupo electrógeno, los operadores podían recibir y analizar lo que captaban los hidrófonos. Y funcionó.
Pero hubo un problema. Días después, un comando chileno llegó en un gomón a la costa argentina y se llevó la boya. El teniente de navío Enrique “Quique” Fortini, que había organizado la operación encubierta, quedó furioso. Y esperó su oportunidad.
Llegaría el 21 de mayo de 1981
Teniente de Navío Enrique Fortini, un genio y patriota
Ese día, Chile celebraba el Día de las Glorias Navales. En Williams había una ceremonia militar. Fortini estaba al mando de un Tracker en vuelo rutinario, se desvió a Williams, pasó a pocos metros y movió las alas. El mensaje era bastante claro: “sé lo que hicieron con el mini”.
Trayecto realizado por el TN Fortini, un oficial naval magnífico
El S-2 Tracker despegó desde Ushuaia y cruzó inmediatamente el canal Beagle hacia territorio chileno. Desde allí se internó sobre la isla Navarino, primero en dirección sur, recorriendo su sector occidental. Luego continuó hacia el sudeste, penetrando profundamente sobre la parte central y meridional de la isla. Siempre a muy baja altura.
En el extremo sur de ese recorrido realizó un amplio viraje hacia el este y después comenzó a remontar nuevamente hacia el norte. La última parte del vuelo lo llevó en dirección nordeste, atravesando Navarino hasta alcanzar la costa norte de la isla, sobre el canal Beagle, en las proximidades de Puerto Williams. Arribó a 10 metros altura por encima de la formación de honor chilena que no podía creer lo que veía.
Visto sobre el mapa, el Tracker describió una especie de gran “U” o circuito por el interior de Navarino: salió de Ushuaia, cruzó el Beagle, voló hacia el sur sobre territorio chileno, giró hacia el este y regresó hacia el norte hasta Puerto Williams.
La respuesta chilena no tardó. Desde tierra dispararon contra el Tracker con una pieza Oerlikon doble y un Bofors L60. Los tiros fallaron. La gente corría debajo y el teniente Fortini escuchaba sin escuchar los insultos.
El avión argentino se alejó y, pocos días después, llegó la protesta diplomática chilena. Una historia increíble de la “guerra fría” del Beagle: inteligencia, acústica submarina, improvisación… y un Tracker argentino saludando a los chilenos desde unos pocos metros de altura. FIN
sábado, 8 de agosto de 2026
Guerra del Paraguay: Tortura y asesinato del Tte. Cnel Gaspar Campos
La tortura y final de un oficial argentino

Ilustración que representa el fallecimiento del teniente coronel Gaspar Campos, prisionero de guerra argentino, quien, tras un largo y penoso martirio, murió en el cepo en Ita-Ivaté la noche del 12 de septiembre de 1868.
En julio de 1868, el Batallón Cazadores de La Rioja, al mando del coronel Miguel Martínez de Hoz y del que Gaspar Campos era segundo jefe, fue sorprendido por fuerzas paraguayas en el combate de Acayuazá, cerca del Reducto Corá, donde se encontraba por entonces el cuartel general del presidente Francisco Solano López. Durante la acción, Campos logró poner a salvo la bandera de su batallón, pero, tras la muerte de la mayor parte de sus hombres (entre ellos el propio Martínez de Hoz), cayó prisionero. 
Conducido junto a otros cautivos argentinos durante la retirada del Ejército paraguayo hacia el interior del país, Campos soportó durante casi dos meses el hambre, las privaciones, torturas y un largo cautiverio, permaneciendo sujeto al cepo hasta que, exhausto y consumido por la inanición, falleció en Ita-Ivaté la noche del 12 de septiembre de 1868. Su cuerpo quedó insepulto y fue posteriormente devorado por las hormigas.